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Del latín aqua, el agua es una sustancia cuyas moléculas están compuestas por un átomo de

oxígeno y dos átomos de hidrógeno. Se trata de un líquido inodoro (sin olor), insípido (sin
sabor) e incoloro (sin color), aunque también puede hallarse en estado sólido (cuando se
conoce como hielo) o en estado gaseoso (vapor).

Agua

El agua es el componente que aparece con mayor abundancia en la superficie terrestre (cubre
cerca del 71% de la corteza de la Tierra). Forma los océanos, los ríos y las lluvias, además de
ser parte constituyente de todos los organismos vivos. La circulación del agua en los
ecosistemas se produce a través de un ciclo que consiste en la evaporación o transpiración, la
precipitación y el desplazamiento hacia el mar.

Se conoce como agua dulce al agua que contiene una cantidad mínima de sales disueltas (a
diferencia del agua de mar, que es salada). A través de un proceso de potabilización, el ser
humano logra convertir el agua dulce en agua potable, es decir, apta para el consumo gracias
al valor equilibrado de sus minerales. Es importante destacar que la escasez de agua potable
en numerosas regiones del planeta genera más de 5 millones de muertes al año.

El agua mineral, como su nombre indica, contiene minerales y otras sustancias disueltas, de
modo tal que se le agrega un valor terapéutico o se altera el sabor. Este tipo de agua es el
que se comercializa envasado en todo el mundo para el consumo humano.

Escasez

AguaLa escasez de agua es un problema que tiene lugar en todas partes del planeta.
Alrededor de un 20% de la población mundial reside en zonas donde no hay suficiente agua, y
otro 10% se acerca a dicha situación. Por otro lado, un 25% debe enfrentar la falta de
recursos por parte de su país para realizar el transporte de agua desde los acuíferos y ríos.

Para muchos, la escasez de agua se ha convertido en uno de los puntos a resolver más
urgentes del siglo XXI, en parte a causa del consumo desmedido que tuvo lugar durante los
cien años anteriores, cuyo ritmo duplicó el de natalidad. Si bien no es correcto decir que la
Tierra entera sufre de falta de agua, el número de zonas que carece de este recurso vital
crece de manera preocupante.
Como es sabido, la acción de nuestra especie es, en gran parte, responsable de este
fenómeno: la cantidad de agua potable presente en el mundo entero es suficiente para
abastecernos a todos; sin embargo, dada la irregularidad con la que se distribuye y el enorme
desperdicio por parte de un gran porcentaje de la población, su gestión se vuelve insostenible.