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La formación de la

clase obrera en
Inglaterra: Análisis
crítico a partir de la
obra de Edward
Palmer Thompson

Nombre: Ariel Zubicueta Valdés


Curso: Modernización y revolución:
Las bases del mundo contemporáneo
Fecha: 06/04/2020
La revolución industrial en la Inglaterra de los siglos XVIII - XIX

La isla de Inglaterra es un espacio geográfico que ha vivido durante su historia diferentes


etapas que le fueron dando forma a sus características propias, ya sean a nivel cultural,
social, lingüístico, etc. Si consideramos los tiempos en que gobernó el imperio romano en
tierras británicas o la llegada de distintos pueblos de orígenes germánicos (tales como los
anglos o los sajones) o incluso la formación del reino británico, todos estos hechos
históricos le fueron dando una forma a la población del territorio, los fue definiendo y les
fue dando una identidad y un lenguaje propio. Lo importante a considerar y lo que
creemos es un hecho trascendente a la hora de estudiar la historia inglesa es la noción y
la idea de que no existiría un hecho histórico tan importante ni tan definitorio para la
población inglesa como el proceso de industrialización y el auge del capitalismo industrial
que encontró su origen en estas tierras. Lo que pretendemos decir es que si bien la
identidad social de los ingleses es una construcción de cientos de años y que se fue
moldeando a través de múltiples hechos y periodos históricos, ninguno fue tan definitorio
como el periodo de revolución industrial que algunos autores datan de mediados del siglo
XVIII hasta mediados del siglo XIV.

Antes de enfocarnos de lleno en la Inglaterra industrial y en el sistema económico


impulsado por la industrialización debemos considerar y entender la forma de vida social
en la isla previa al siglo XVIII. Las raíces de la revolución industrial se remontarían al
periodo Tudor, cuando Inglaterra dejó de ser una comunidad agrícola encerrada en sí
misma y comenzó a exportar sus excedentes 1, pareciera ser un hecho que el desarrollo
de la economía de mercado fue el prerrequisito fundamental para la industrialización y de
forma reciproca, la economía de mercado y el modelo social capitalista se ve impulsado
por la revolución industrial, el cual terminó siendo un proceso de transformación mucho
más importante que a solo nivel económico, tanto en Inglaterra como en el resto del
mundo.

Tal y como ya se mencionó, la revolución industrial pareciera haber cambiado las


dinámicas en todos los niveles, un ejemplo claro serían las transformaciones en las
configuraciones del espacio y en el uso de este mismo. En este sentido el auge de las
grandes ciudades europeas se nutrió e impulsó tras la revolución industrial, puesto que
estas fueron la residencia de los numerosos núcleos de nuevos consumidores 2. El auge

1
Klingender, Francis, Arte y revolución industrial. Editorial Catedra, Madrid, 1983, p 23
2
Sombart, Werner, Lujo y Capitalismo. Guillermo Dávalos editor, Madrid, 1958, p 46
de las grandes ciudades lo consideramos también como uno de los tantos factores
importantes a la hora de estudiar las evoluciones y transformaciones a nivel social que se
dan en este periodo. Es importante hacer hincapié en el hecho de que fue en este
proceso de revolución que aparecen en el ámbito social nuevas formas de orden
jerárquico y de clase, la industrialización no solo creo y moldeó a los propietarios de las
fábricas, sino que también a la población obrera que se habían establecido en las fábricas
y sus alrededores3

Las nuevas clases sociales y las prolongaciones históricas de estas

Hemos sido enfáticos en mencionar el hecho de que la revolución industrial, durante sus
dos fases y en alrededor de 100 años moldeó y transformó a la sociedad inglesa, lo
importante seria por lo tanto definir y caracterizar tanto a las clases que formaron los
estratos sociales como al proceso en si para comprenderlo de mejor manera. La primera
clase por identificar es la dominante: la burguesía, un grupo de “nuevos ricos” que no
surgió por un desarrollo ”natural” del mercado, surgió porque se impuso una concepción
radicalmente nueva del mundo y del individuo, de lo justo y lo injusto, de lo dichoso y lo
desdichado4, en otras palabras tanto los ricos como las riquezas fueron causa de un
cambio radical en las estructuras de la antigua sociedad 5. En cuanto a la caracterización
de las nacientes clases poseedoras y dueñas de las industrias, ya sus contemporáneos
los definían como poseedores de una “injusta ventaja” y como propietarios de un símbolo
que “estaba destruyendo el mismo curso natural” 6, si seguimos indagando llegaremos a
afirmaciones de existencias de redes de poder y de pactos entre los “amos” en pos de
mantener la posición de privilegio o a algunas caracterizaciones por parte de las clases
trabajadores afirmando que el capitalismo industrial provocó la ascensión de una clase de
patrones que no tenia autoridad tradicional ni obligaciones, lo que habría provocado una
creciente distancia entre el patrón y el hombre 7, siguiendo esta lógica, Karl Marx y
Friedrich Engels mencionan algo similar, aludiendo que “La sociedad burguesa moderna,
levantada sobre las ruinas de la sociedad feudal, no ha abolido los antagonismos de
clases. No ha hecho sino sustituir con nuevas clases a las antiguas, con nuevas
condiciones de opresión, con nuevas formas de lucha. Sin embargo, el carácter distintivo

3
Thompson, Edward, La formación de la clase obrera en Inglaterra. Critica, Barcelona, 1989, p 216
4
Sombart, Werner, El Burgués: contribución a la historia espiritual del hombre económico moderno. Alianza,
Madrid, 1993, p 35
5
Sombart, Werner, Lujo y capitalismo, p 23
6
Thompson, Edward, La formación de la población obrera en Inglaterra, p 215
7
Ibíd., p 228
de la época de la burguesía, es haber simplificado los antagonismos de clases. La
sociedad se divide cada vez más en dos grandes campos opuestos, en dos clases
enemigas: la burguesía y el proletariado”8. Lo anterior señalado data de una realidad que
no se aleja ni en lo más mínimo a la realidad de las dinámicas provocadas por el
capitalismo ya en el siglo XXI.

Ya definimos algunas características propias del nuevo grupo social que se posicionó en
la cima de la pirámide de clase, por lo tanto faltaría una definición y una caracterización
de la nueva clase obrera que sufrió durante el siglo XVIII un proceso de configuración y de
formación trascendental. En esta lógica debemos hacer hincapié en la idea de que la
nueva clase obrera inglesa se hizo a si misma a la vez que otros la hicieron 9, este seria un
postulado trascendental para entender no solo las dinámicas sociales del siglo XVIII sino
que también para hacer paralelismos con la realidad actual.

Las influencias del contexto socioeconómico son claras en las características proletarias,
la propia definición contemporánea y la mismísima visión de la situación que vivían los
trabajadores era circunstancial, por ejemplo, la autopercepción por parte del trabajador a
la reducción de sus pares a la de un “instrumento” es una conclusión que ya daban los
contemporáneos o las injusticias que sentían los obreros al ver el ascenso de patrones sin
autoridad tradicional, la explotación, el empeoramiento de las condiciones laborales (por
ejemplo el desarrollo de la manufactura industrial, lugar de menor higiene y mayor
hacinamiento en reemplazo del trabajo en el taller o el hogar) o la reducción a la
dependencia al patrono10 serian características propias de una población que
supuestamente vivían un proceso de desarrollo o de progreso en todos los niveles pero
que pareciera ser un avance solo para algunos privilegiados, el tema a debatir es el
porqué de esta aparente degradación en la calidad de vida, o por lo menos del porqué la
población obrera no se vio beneficiada de manera más holgada su vivir siendo que la
industrialización demostró ser un impulsor clave en la economía productiva de la
Inglaterra de los siglos XVIII y XIX.

Distintos análisis hacen hincapié en las dificultades y en el problema de la distribución


como una explicación al por que “los beneficios del progreso económico” en la población
trabajadora solo se reflejaban en mas patatas, unas cuantas prendas, jabón, velas y un

8
Marx, Karl & Engels, Friedrich, Manifiesto del partido comunista. Centro de estudios socialistas Karl Marx,
Ciudad de México, 2011, p 31
9
Ibíd., p 221
10
Thompson, Edward, La formación de la clase obrera en Inglaterra, p 228
poco de té11, pero esa explicación no nos convence por un motivo particular: estas
injusticias observadas en la sociedad proletaria inglesa de 250 años atrás se siguen
observando a día de hoy, en un periodo histórico y en un mundo caracterizado por la
globalidad y la conectividad planetaria, a día de hoy gran parte de la clase trabajadora
actual en todo el mundo sigue sin recibir grandes beneficios de los avances económicos,
y esto no pareciera explicarse solo con los problemas técnicos en la distribución de las
riquezas. La explicación de este conflicto creemos va mas de la mano a temas morales de
la nueva sociedad y a la deformación de esta por parte de las clases burguesas, en ese
aspecto la revolución industrial y su naturaleza (caracterizada por la explotación
económica y la opresión política) jugó un papel clave tanto en la ya mencionada
progresiva lejanía de las relaciones trabajador/patrón como en la visión por parte del
proletariado hacia el otro como un explotador, como un enemigo. En este caso si bien el
debate respecto a los valores es tan viejo como la revolución industrial, 12 consideramos,
tal vez de manera ingenua, que es un debate necesario dada las circunstancias actuales
en distintos puntos del globo.

La desigualdad es un factor clave en este tipo de análisis sociales, ha sido un factor


notorio durante toda la historia pero que, sin lugar a dudas las dinámicas capitalistas lo
fueron asentando mas y más, nunca a dejado de existir la desigualdad y a día de hoy es
esta disparidad la principal promotora de las agitaciones sociales. La noción de
explotación de un grupo hacia otro, las injusticas que van más allá de lo meramente
económico pareciera ser el principal eje de los conflictos, la obligación a mantenerte en un
sistema que claramente no cumple con las promesas de progreso y ascenso social
modifica las actitudes proletarias, es en este contexto que conceptos como el de pillaje o
la rapiña aparecen para definir las actitudes del mas desfavorecido, del que intenta por
medios propios cambiar las dinámicas propias de un sistema que en el siglo XIX en
Inglaterra se catalogaba como injusto y que generaba demasiada dependencia en la
seguridad o en lo económico, generando por lo tanto esta explotación un antagonismo
mutuo13 entre las clases que se volvió irreconciliable con el tiempo.

La desigualdad, como ya lo mencionamos no solo se mide en la cantidad de dinero que


uno posea, ni tampoco se mide solo con las posiciones sociales y las prácticamente nulas
posibilidades de surgir, para argumentar lo anterior debemos enfatizar en el hecho de que

11
Ibíd., p 353
12
Thompson, Edward, La formación de la clase obrera en Inglaterra, p 233
13
Ibíd., p 229
fue durante este periodo de industrialización en Inglaterra que surgió durante el proceso
de formación de la nueva clase obrera un desarrollo tanto de una conciencia de clase
como el surgimiento de organizaciones políticas y laborales alrededor de las industrias
(las cuales buscaban reivindicar lo que consideraban acciones injustas por parte de los
patrones). Nos enfocaremos en la creación de la conciencia de clase, la cual en su origen
en la Inglaterra decimonónica por parte de los obreros, la imagen de la organización social
y el entendimiento de esta se dio en parte solo gracias a las experiencias propias y la
ayuda de una educación desigual y conseguida a duras penas.14 Relacionado con el
radicalismo popular, tanto en la Inglaterra de la revolución industrial como a día de hoy,
este tipo de análisis son vistos como privilegios propios de una cultura intelectual que no
necesariamente se relaciona en su mayoria con el proletariado, en este sentido considerar
a la educación y sus deficiencias como una punta de lanza clave para el desarrollo y el
mantenimiento de las desigualdades propias de las dinámicas capitalistas supondría una
propuesta que consideramos muy acertada, a pesar de que han pasado mas de 250 años
desde que se originó la revolución industrial y desde que las clases obreras comenzaron a
ser mayoria en el fluir social, las percepciones de las desigualdades siguen sin ser un
consenso total en las colectividades, lo que se refleja en las múltiples reacciones que
provocan en la población social los movimientos o revueltas sociales que buscan acabar o
por lo menos diezmar las tremendas injusticias que el sistema capitalista provoca en la
población global.

Ideas finales: El capitalismo y las dinámicas actuales

El impacto positivo tanto del sistema económico imperante como de la expansión de la


industrialización pareciera ser muy tangible, es muy visible para todos nosotros, los
habitantes de este gran país llamado capitalismo, me refiero a facilidades a nivel de
conectividad, mejoras en las calidades de vida (en general) de la población o el
aceleramiento en los tiempos generales, el dinamismo pareciera ser un gran aporte y una
ventaja que las sociedades actuales poseen en relación a las sociedades anteriores, pero
lo que consideramos grave a la par de importante son las consecuencias negativas del
sistema que no parecieran ser tan visibles para todos nosotros, siguiendo esta lógica
debemos tener muy en consideración el hecho de que las crisis son esenciales para la
reproducción del capitalismo y en ellas sus desequilibrios son confrontados, remodelados
y reorganizados para crear una nueva versión de su núcleo dinámico. Mucho es lo que se

14
Thompson, Edward, La formación de la clase obrera en Inglaterra, p 762
derriba y se deshecha para hacer sitio a lo nuevo 15 en este sistema y pareciera que no
nos damos cuenta de aquello, las modificaciones espaciales o incluso las destrucciones
espaciales que se originan por el capitalismo también son obras de la degradación moral
anteriormente mencionada, en este sentido pareciera que la constante necesidad de
sobrevivir por parte de la clase trabajadora, luchando contra las injusticias que nos han
marcado durante siglos nos nubla la visión a la hora de comprender las mismas injusticias
y de hacer algo al respecto.

15
Harvey, David, Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo, Instituto de altos estudios nacionales del
Ecuador, Quito, 2014, p 11
Bibliografía

 Harvey, David, Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo, Instituto de altos


estudios nacionales del Ecuador, Quito, 2014
 Klingender, Francis, Arte y revolución industrial. Editorial Catedra, Madrid, 1983
 Marx, Karl & Engels, Friedrich, Manifiesto del partido comunista. Centro de estudios
socialistas Karl Marx, Ciudad de México, 2011
 Sombart, Werner, Lujo y Capitalismo. Guillermo Dávalos editor, Madrid, 1958
 Sombart, Werner, El Burgués: contribución a la historia espiritual del hombre económico
moderno. Alianza, Madrid, 1993
 Thompson, Edward, La formación de la clase obrera en Inglaterra. Critica, Barcelona, 1989