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PROTCCION Y DEFENSA DEL ADULTO MAYOR

POR:
ISABEL CRISTINA MARIN MOSQUERA

DOCTORA:
SANDRA MILENA PALACIOS CHAVERRA

NIVEL:
XI

UNIVERSIDAD TECNÓLOGICA DEL CHOCÓ


“DIEGO LUIS CORDOBA”
DERECHO
CHOCÓ – QUIBDÓ
2016
INTRODUCCIÓN

Atraves de los ciclo de vida, como proceso biológico y progresivo se encuentra


con el envejecimiento como hecho natural que en los últimos años se han ido
duplicando las cifras; por lo que en respuesta a este proceso epidemiológico se
han creado políticas en defensa de este grupo etáreo vulnerable que está en
aumento.

Los derechos de las personas adultos mayores tienen como objetivo un


envejecimiento saludable y digno que mejore la calidad de vida y e incremente la
integración al desarrollo económico, político y cultural, pero nuestra sociedad no
se encuentra preparada para que estas normativas se ponga en marcha pues son
innumerables los casos de violencia, estafa y abandono de los adultos mayores en
nuestra colectividad.

Por un lado es necesario incrementar la difusión de la normativa que ampara a las


personas adultos mayores y por otro lado es necesario impulsar programas
sociales dispuestos en nuestras políticas nacionales con prioridad en zonas
rurales donde se encuentra el mayor número de personas vulneradas.
PROTECCION Y DEFENSA DEL ADULTO MAYOR

A través de la historia ha sido notable el lamentable trato que sufren los adultos
mayores por parte tanto de los familiares como personas particulares; siendo los
adultos mayores unas grandes personas con un bonito pasado y con una bonita
tarea realizada, prestando servicios con gran amor a su familia y a los demás si
esperar nada a cambio, solo un poco de cariño en gratitud a esta entrega total.
A raíz de este lamentable hecho se vio la necesidad de crear una ley que ampare
a los adultos mayores, sirviéndoles de escudo a todo tipo de maltrato y
vulneración, además haciendo valer los derechos que por ley corresponde.
En el municipio de Tadó no se hace menos notable esta situación por tanto
conoceremos un poco los diferentes derechos que gozan los adultos mayores
para que sus derechos no sean menguados.

La desproteccion e indefension al adulto mayor es tristemente una realidad que


afecta constantemente a nuestra poblacion por la gran cantidad de adultos
mayores que a diario vemos solos y tristes en ancianatos, calles, mendigando y en
muchos otros casos abandonados en los hospitales. [ CITATION Noesf \l 9226 ]

Solemos pensar que el adulto mayor, “los viejitos”, son personas que a medida
que envejecen, se van transformando en personas “fastidiosas”, “cansonas”, “un
estorbo”. Pero en el trascurso del tiempo nos damos cuenta del amparo especial
que tienen y motivan o impulsar a mostrar otra faceta del adulto mayor.

Nos preguntamos porque muchas personas de nuestra sociedad piensan al adulto


mayor como personas que “fastidian, que estorban, que no sirven para nada”,
¿por qué será este pensamiento?, a qué se debe?, ¿será que algunos padres no
enseñan a sus hijos a respetar a los adultos mayores, a sus abuelos?, ¿será por la
poca información que brindan los medios de comunicación?, ¿será el gobierno?,
qué es?, ¿qué será?

Pensamos que hay muchos factores que hacen que las personas, hombres,
mujeres, niños, niñas y hasta los mismos adultos mayores tengan ese
pensamiento, una causa de ellos son los estereotipos sociales; en este caso
encontramos varios estereotipos sociales sobre el adulto mayor, como:

· Adulto Mayor= “Viejito, abuelito”= Aburridor, cansón, fastidio, estorbo.

· Adulto Mayor= “Viejito, abuelito”= Inservibles, incapaces, lentos, amargados,


sucios.
Todas las personas somos diferentes, por lo tanto tenemos pensamientos distintos
para con todas las cosas, personas, etc. Habrá personas que piensan al adulto
mayor como los estereotipos, lo marcan en nuestra sociedad, pero hay otras, que
piensan al adulto mayor como fuente de inspiración desde nuestros antepasados,
en el respeto, cariño, amor, entre otros que merecen.

Todos conocemos dentro de nuestra familia, amigos y vecinos, a personas


mayores, es decir, personas de 65 años de edad en adelante. Los que todavía no
somos personas mayores o de la tercera edad, ya quisiéramos tener asegurado
que llegaremos a serlo. Por eso, el simple hecho de ser una persona mayor, ya es
un privilegio que constata más tiempo de vida, con el consecuente cúmulo de
experiencias y de sabiduría que supone vivir más.

Pero no se trata sólo de vivir más, sino de vivir mejor. Las personas ancianas (que
tienen 80 o más años de edad), cada vez son más numerosas. Hasta hace poco
tiempo, la longevidad era algo extraordinario, ahora es algo normal. Hoy, es
común ver personas de más de 80 años muy activas, llenas de ilusión y de ganas
de vivir más tiempo y aprovecharlo mejor. Tienen inquietudes culturales, sociales,
tecnológicas y hasta deportivas y, por qué no, afectivas también.

Según el Departamento de asuntos sociales y económicos de la Organización de


Naciones Unidas, uno de cada diez habitantes del planeta tiene ahora sesenta y
cinco años de edad o más. Es un sector amplio de la humanidad.

Ser anciano o ser mayor, es una etapa más en la vida y debe asumirse con la
misma tranquilidad con la que se asume la infancia, la adolescencia, la juventud,
la madurez, cada una con sus respectivas dificultades.

Los Gobiernos tienden a poner en marcha mejores y más desarrollados sistemas


de asistencia para las personas mayores, como seguridad social o atención
médica gratuita o de precio reducido, programas culturales y de esparcimiento
apropiados, centros de personas para la tercera edad, residencias, leyes de
dependencia para cuidar de sus mayores enfermos, etc. Pero, hay que reconocer,
que estamos todavía muy lejos de valorar y considerar los derechos de las
personas mayores como es debido.

Los derechos de protección, participación e imagen de las personas mayores


deben ser una prioridad de las autoridades para cuidar su particular vulnerabilidad,
la cual no debe confundirse con proyectar una imagen distorsionada de los
mayores como personas decrépitas o con pocas posibilidades de futuro.

En la Declaración Universal de Derechos Humanos (artículo 25, párrafo 1)


[ CITATION Dec48 \l 9226 ], se establece que: “Todas las personas tienen derecho
a un nivel de vida adecuado para la salud y el bienestar propio y de su familia,
incluyendo comida, ropa, hogar y atención médica y servicios sociales necesarios,
y el derecho a la seguridad en [ CITATION Pat11 \l 9226 ]caso de desempleo,
enfermedad, discapacidad, viudez, edad avanzada o cualquier otra carencia en
circunstancias ajenas a su voluntad”.

Las personas mayores tienen derecho a no ser discriminadas por su edad, ni a ser
consideradas “inútiles” o “improductivas” en la sociedad ni, mucho menos, en su
entorno familiar. Al contrario, pueden aportar mucho más de lo que creemos si
contamos más con ellas. Debemos darles, por lo menos, las mismas
oportunidades, beneficios y privilegios de los demás miembros de la sociedad y de
la familia y, al mismo tiempo, debemos brindarles más comprensión, paciencia y
cariño. Es inconcebible que pueda haber sociedades, instituciones o familiares
que “maltratan” o ignoran a sus ancianos. ¡Nunca debe permitirse esto!

La persona mayor, ya sea hombre o mujer, como cualquier otra persona, tiene
derecho a no padecer trato cruel, ni abandono, ni abuso psicológico o físico.

Las personas mayores tienen un gran valor para la sociedad en general y,


particularmente, para las jóvenes generaciones. Es reconfortante constatar que en
algunas tribus indígenas “supuestamente incivilizadas”, las personas mayores son
las que componen las asambleas de sabios o de consejeros y todas las
decisiones  importantes pasan por su experimentado criterio y sabiduría, que sólo
el paso de los años puede dar. Las sociedades “civilizadas” podríamos aprender
de esas sociedades primigenias que tienen en gran estima a sus mayores y
cuentan con ellas efectivamente, involucrándolas activamente en la proyección de
una sociedad mejor.

En nuestra sociedad civilizada las personas mayores tienen que ser sujetos
activos, no meros espectadores pasivos. Sería una gran idea que los Gobiernos
tuviesen como asesores a personas mayores a quienes escuchar para la solución
de sus grandes problemas. Probablemente, encontrarían mejores y más sencillas
soluciones.

Las personas mayores no sólo tienen derecho a la plena protección social, sino
también a vivir libremente y a conservar su independencia tanto tiempo como
deseen o sean capaces de hacerlo y a que se les respete su intimidad.

Ser mayor implica capacidad para elegir donde vivir. Algunas veces la familia,
creyendo que le hace un bien a la persona mayor, la quiere sacar de su casa
porque es muy grande, le quieren cambiar sus muebles porque están viejos,
olvidando que su mejor sitio es su “hábitat”, ese lugar donde está su vida, sus
recuerdos y donde “se mueve como pez en el agua”. El derecho, salvo que tengan
que ser debidamente internadas por total incapacidad mental.

Ningún anciano(a) debería ser obligado a ingresar en un centro geriátrico o


residencia de la tercera edad, sin contar con autorización judicial o el expreso
consentimiento de la propia persona que es ingresada.
Actualmente existen varias Organizaciones No Gubernamentales a nivel nacional 
e internacional que realizan un trabajo de defensa y planificación para las
personas mayores, especialmente asociaciones médicas  que se comprometen,
entre otras cosas, a impedir el abuso hacia sus pacientes más ancianos y a avisar
de casos en los que se sospeche de abuso físico y psicológico a las autoridades
pertinentes.

Con el desarrollo de esta actividad buscamos concientizar y lograr que los adultos
mayores sean partícipes en el desarrollo de la sociedad, teniendo en cuenta sus
experiencias de vida, mediante la promoción, respeto, restablecimiento, asistencia
y ejercicio de sus derechos.

Lo que se busca desde es que los habitantes del barrio reynaldo se hagan un
examen de auto conciencia, den una mirada hacia a tras, a sus padres, tios,
abuelos, en el momento que llegaron a la condicion de adultos mayores, que tanto
los cuidaron, los protegieron, los amaron, y que tanto hicieron y hacen por esas
personas que desde el momento en que ellos llegaron a sus vidas los quisieron y
cuidaron quizas como ellos quisieron que en el lapso de todas sus vidas o en los
momentos mas solos y en los que ellos se encuentran mas indefensos los
cuidaran a ellos.

Despues de todo lo anteriormente expuesto concluimos que los adultos mayores


son personas que como todos nosotros mereceen cariño, amor y proteccion,
personas que cuando eramos pequeños, jovenes y hasta adultos, se preocuparon
por querernos y que nunca nos faltara nada. Porque entonces no se pueden o
quieren proteger cuando mas necesitan de cuidado?, porque la humanidad luego
de que se llega a esta edad se despreocupa por estas personas?. Importante al
momento de responderse estos interrogantes es antes que nada saber que asi
como nosotros ellos tambien fueron jovenes, y que todos, absolutamente todos,
algun dia quizas lleguemos a estas edades esperando tener acceso a la
alimentacio, agua, vievienda, vestuario y atencion de salud adecuada y Poder
disfrutar de sus derechos humanos y libertades fundamentales cuando residan en
hogares o instituciones donde se les brinden cuidados o tratamiento, con pleno
respeto de su dignidad, creencias, necesidades e intimidad, así como de su
derecho a adoptar decisiones sobre su cuidado y sobre la calidad de su vida.

Ser mayor es una etapa más en la vida.


CONCLUSIÓN

Las personas que cuentan con más de 60 años de edad, al igual que todos, tienen
una serie de derechos que ejercitar como el derecho a una vida digna,, al respeto
social, a la salud, a los alimentos, a la justicia, entre otros que deben garantizar la
participación activa y notoria de los adultos mayores en la sociedad, teniendo en
cuenta sus deberes y responsabilidades que cumplir.

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