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Silvia Bleichmar nacio el 13 de septiembre de 1944 en argentina, y fue doctora en

psicoanálisis, psicólogo y sociologa.


Debido al golpe de estado ocurrido en argentina en 1976, se exilió en mexico donde
permaneció hasta 1986. Realizo su doctorado en psicoanálisis en la universidad de Paris
VII bajo la dirección de Jean Laplanche.
Posteriormente se dedicaría a ser docente de postgrado y maestrias en diversas
universidades de america latina y Europa, a la vez de ser escritora, ensayista y
colaboradora en los mas prestigiosos periódicos de argentina y el mundo.
Su obra promueve un ejercicio responsable del psicoanálisis donde la ética se plasma en el
complemento entra las intervenciones clinicas y el modelo teórico que permite pensar los
distintos fenómenos.
Si bien sus producciones intentaron problematizar conceptos y teorías psicoanalíticas con
el fin de trabajar las contradicciones freudianas fue a travez del psicoanálisis con niños
donde obtuvo el material empirico para fundamentar sus tesis acerca de la fundación de
lo inconsciente, a partir de la represión originaria, que es lo que se verá a continuación.

Un modelo de los orígenes del psiquismo

Los modelos freudianos permiten dar cuenta del funcionamiento psiquico como de la
constitución del trastorno precoz del sueño, en especifico, lo planteado en el texto
proyecto de psicología publicado en 1895 donde se esboza aquello que parece terminar
en mas allá del principio de placer, publicado en 1920.
Para Freud la cuestión del dormir se dicierne con claridad en el niño. Se duerme siempre
que no lo moleste ninguna necesidad o estimuli exterior ( hambre o ganas d ehacer pipi).
Se adormece con la satisfacción y de aquí deduce algunas observaciones. EL dormir se
singulariza por una paraliizis motriz y es provocado por un cierre de los órganos
sensoriales.
Para entender este modelo hay que tener en cuenta la función que cumple el
procesamiento de cantidades en el marco del principio de constancia, es decir, un cierto
estimulo hará variar de inicio el destino de la descarga, oponiéndose al principio de
inercia, sin embargo el principio de inercia es quebrantado desde el comienzo por otra
constelación. Y es que en esto vemos que se empieza a esbozar una propuesta que
formula que existen estimulos endógenos de los cuales no se puede huir, los que serian
posteriormente conocidos como pulsiones.
Bajo esta premisa, el principio de inercia, principio de la tendencia a la descarga a 0, no
rige los destinos de la vida psíquica en tanto sexual, sino mas bien lo autoconservativo.
Que haya ciertos estimulos endógenos de los cuales la fuga motriz esta impedida es lo que
llevara a la constancia, una constancia que se inscribe en las series de placer y displacer, y
esta impedida porque el organismo humano es al comienzo incapz de llevar a cabo la
acción especifica que permitiría la descarga del estimulo Y necesita un auxilio ajeno, en
este caso, la madre.
Ahora bien, Laplanche plantea que el modelo freudiano utilizado aquí es el de la seducción
y de la represión originaria.
El principio de inercia, la tendencia a la descarga a 0 es perturbado por algo que tiene que
ver con las transformaciones mediante las cuales este aparato queda libre a inscripciones
que son efecto de la impulsión del semejante, es decir, si el individuo auxiliador ha
otorgado un objeto capaz de permitir la satisfacción de la tensión se constituye entonces
como una vivencia de satisfacción las cuales a su vez generan imágenes recuerdo que
serán activadas a partir del resurgimiento del deseo. Esto es visto de nuevo en la
interpretación de los sueños. La acumulación de excitación es percibida como displacer, y
aquellos que arranca del displacer y apunta hacia el placer es el deseo.
Por el contrario, la vivencia de dolor favorece el reinvestimiento de la imagen mnémica
del objeto hostil generando un estado de displacer. De que dependerá esto? A eso hace
referencia la frase “El conmutador esta en el otro humano”
Siguiendo el modelo descrito el semjante materno instala ciertas representaciones, de las
cuales la vivencia de satisfacción se constituye por el hecho de que el elemento nutricio es
introducido por el otro, por otro humano sexuado. Sin embargo, si se le provee el
alimento necesario, y se le mantiene libre de estimulos dolorosos la evacuación de la
energía exterior sigue su via hacia la descarga. De esto se trata cuando se presentan
ciertos cuadros como autismos extremos. Y es precisamente que e conmutador esta en el
otro, en el movimiento que lleva al bebe por la búsqueda de alimento a encontrarse con el
pecho
Siguiendo a Laplanche, diremos que es del lado de la seducción originaria donde hay que
buscar el origen de la pulsión. En la teoría del apuntalamiento se afirma el surgimiento de
la pulsión sexual en apoyo sobre la función de autoconservación, debido a que nacen en el
mismo lugar, sobre la misma fuente, y luego el objeto y la meta divergen
progresivamente. Por lo tanto, es debido a que los gestos autoconservativos del adulto
son portadores de mensajes sexuales inconcientes para el mismo que producen el
movimiento de divergencia entre el objeto y la meta desembocando e la actividad
autoerótica.
Es necesario entonces hablar de represión originaria, porque es mediante un movimiento
de clivaje que el inconsciente primordial deviene en un ello, que constituye los primeros
objetos-fuente, fuentes de la pulsión. La pulsión es entonces el impacto sobre el individuo
y sobre e yo de la constante estimulación ejercida desde el interior por las
representaciones cosa reprimidas.
Del narcisismo materno a los modos de constitución del yo en el niño
El famoso ato único que propicia el pasaje del autoerotismo al narcisismo, es concebido
como un momento de salto estructural. Para ello es necesario considerar a la madre como
un ser en conflicto, provisto de inconciente y agitada por mociones de deseo.
La madre alucina las necesidades del bebe, no las satisface, y lo que se alucina son los
indicios de percepción, los que acompañan la experiencia de satisfacción.

EL bebe se prendera con desesperación al pecho ya que no lograra propiciar la


disminución de la tensión endógena. Del lado de la madre se organizará un circuito de
alimentación- frustración con la sensación constante de un fracaso del entendimiento
materno acerca de las necesidades
Frente a cada experiencia de displacer se tendera a reproducir el “Mas acá del principio de
placer en una compulsión de repetición traumática.