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Primero que nada, para los que no recuerden…

Les contamos que Marx nació en Alemania en 1818 y falleció en 1883 en


Londres Reino Unido.

Fue filósofo, sociólogo, economista, periodista intelectual, pero por


sobre todas las cosas era militante del comunismo alemán.

No sé si recuerdan de primer año que también tratamos algunos temas


sobre Marx, donde mencionamos algunas de sus obras más destacadas
como “el capital” o “el manifiesto comunista”

Pero hoy, vamos a centrarnos en Marx y la educación.

Y la realidad es que Marx apenas abordó el tema de la educación en


profundidad. Pero se lo toma en cuenta, porque era claro en sus escritos al
considerar que el sistema educativo favorecía siempre a las clases altas.
Convirtiendo a la escuela en un aparato que legitima y reproduce las
desigualdades.

El asunto es así, el veía a la educación como un vehículo para el


desarrollo humano y social. Pero también podía servir para apresar, obligar y
embrutecerá las personas.

Entonces proponía una educación integral, donde colocaba el trabajo y


el mundo de la producción en el centro de todos sus planteamientos, incluidos
los que hace acerca de la educación y la escuela.

Para Marx, el hombre llegaba a ser hombre en virtud del despliegue de


su actitud en el trabajo, osea, por medio de la actividad práctica. Esta unión
de trabajo intelectual y trabajo manual, instrucción y producción, teoría y
práctica, filosofía y técnica, se basan justamente en la necesidad de conseguir
una educación integral o polivalente.
Como todos sabemos, la función general de la educación es garantizar
la correcta integración social, asimilando los saberes y la cultura necesaria
para desenvolverse en su medio, pero todo esto acorde al orden establecido.
Por otro lado, puede proveer las herramientas intelectuales y prácticas para
desarrollar nuevas visiones, crear y promover el cambio. De ahí, es que se la
puede considerar conservadora y revolucionaria.

Como ya mencioné, entre sus ideas se explica que el hombre será


reconocido como tal, una vez que destaque sus habilidades en la actividad
laboral a través de la misma actividad práctica. La sociedad y el mundo
laboral según Marx necesitan hombres que actúen según sus aptitudes.

El creía en la unión de teoría y producción, y planteaba que los niños a


partir de los 9 años deben trabajar al mismo tiempo que estudiar. Se oponía a
la idea de separar a los hombres de los niños, no se los debía encerrar en las
escuelas para que se limiten solo a aprender.

Pero esto no se trataba solo de que los niños deben ser usados para
producir, sino de la necesidad de que interactúen en un mundo real,
vinculando la teoría y la práctica.

Este sistema se trataba de que los alumnos debían pasar la mitad del
día en la escuela y la otra mitad en el trabajo. Este sistema convierte al
trabajo y la escuela en descanso y distracción respectivamente.