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Cómo hacer macetas biodegradables

para los almácigos


Escrito por Genae Hinesman | Traducido por Adriana De Marco

Hacer germinar a las semillas en el interior no es difícil, pero es necesario


cuidarlas bien para asegurarse de que el sistema de raíces de las plantas jóvenes
no esté dañado para cuando sea el momento de transplantarlas a su lugar
definitivo en el jardín. Muchos jardineros experimentados concuerdan en que las
macetas biodegradables, que se disolverán eventualmente, son la respuesta ideal
porque es la mejor forma de no tener que sacar a las plantas de ellas. Para estar
segura de que el transplante no sea un trauma para los plantines, elige recipientes
individuales que puedas poner diractamente en la tierra sin que molestes a las
raíces nuevas. Los materiales que necesitarás para hacer germinar las semillas en
recipientes biodegradables los encontrarás en los viveros o en los centros de
jardinería, en catálogos de semillas o en tu casa.
Nivel de dificultad:
Fácil

Instrucciones

Necesitarás

 Mezcla para la germinación de semillas en macetas (certificado por la OMRI


si prefieres)
 Las semillas que elijas
 Diarios viejos (impresos con tinta de soja o vegetal)
 Recipientes de turba
 Bloques de tierra
 Cáscara de huevos y una caja de cartón de huevos
 Un alfiler de gancho
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Llena varios recipientes de turba con 2/3 de la mezcla para germinación. Si


las semillas son muy finas, no tienes necesidad de cubrirlas totalmente. Si
no, suavemente sumérjelas en la tierra. Estos pequeños recipientes están
hechos de turba prensada y secada de serrín de turba. Una vez que a las
plantas les hayan crecido dos o tres hojas verdaderas, puedes poner a
ambas cosas, la planta y el recipiente, directamente en el jardín sin dañar el
sistema de raíces una vez que los almácigos se hayan "fortalecido" (fíjate
en los Consejos más abajo).

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Coloca las semillas en unos cuantos bloques de tierra. Los bloques de


tierra, hoy en día, hacen que germinar las semillas sea más fácil que antes.
Los plantines que crecen en ellos pueden ser plantados directamente en el
piso, evitando cualquier trauma para las raíces. Los bloques son una
combinación de serrín de turba con abono y se los presiona para formar
cubos de 2 pulgadas cuadradas (5 cm2). Algunos vienen empaquetados en
bolitas que se expanden cuando les agregas agua.

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Planta las semillas en cáscaras de huevo. Si generalmente comes huevos


en el desayuno, comienza a juntar las cáscaras. Si no lo haces, pero
quieres probar con este método, una de las fuentes recomienda que le
hagas un pequeño agujero a la caparazón de los huevos para vaciarlos.
Quita la parte superior de la cáscara. Luego, llénalas con la mezcla para la
germinación. Finalmente, pon una semilla en cada cáscara. Coloca los
"recipientes" en la parte de abajo de una caja de cartón de huevos y tira la
parte de arriba de la misma. Cuando sea el momento para transplantar los
almácigos, raja las cáscaras con cuidado y plántalos con ellas. No
molestará a las pequeñas raíces y eventualmente las cáscaras se romperán
para mezclarse con el abono y ayudarán a agregar nutrientes a la planta en
crecimiento.

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Haz recipientes con papel de diario. Ahorra dinero haciendo tus propios
recipientes biodegradables usando papel reciclado. La mayoría de los
diarios actuales usan tintas basadas en la soja, así que son seguros para tu
jardín. Los recipeintes son fáciles de hacer (mira los Recursos más abajo