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UNIDAD ACADÉMICA DE SALUD Y BIENESTAR.

CARRERA DE PSICOLOGÍA CLÍNICA.

INTEGRANTES:
Yanileth Avilés.
Verónica Bustamante.
Mayte Gómez.
Josué Loja.
Fabiola Molina.
Ronald Peñarreta.

CURSO:
Quinto.

PARALELO:
“C”.

DOCENTE:
Mgs. Galo Bravo.

CÁTEDRA:
Psicodiagnóstico.
Introducción

La evaluación es el inicio de toda intervención conductual, su función es cuantificar y


analizar la conducta, por medio de la evaluación se determina el diagnóstico.

La evaluación es una de las partes más importantes de la terapia, gracias a esta podemos
cuantificar en términos accesibles a la conducta del paciente, si una evaluación no se realiza de
forma adecuada, el terapeuta jamás conocería en realidad si su terapia dio o no resultado, el
proceso evolutivo es el que nos permite saber qué variables son las que están manteniendo la
conducta inadecuada, de esta forma la evaluación dirige a la terapia durante los primero
estadios, al estar mal realizada una evaluación, la terapia puede llevarnos por los senderos no
correctos y de esta manera no resolver el problema del paciente.

Existen diferentes evaluaciones, es importante hacer notar estas diferencias ya que


dependiendo de nuestra orientación teórica vamos a realizar nuestra evaluación, la cual debe
ser coherente con la teoría, la expresión de estas diferencias podría hacernos más sensibles
sobre las ventajas y desventajas de una y otra corriente.

Las clasificaciones psiquiátricas se basan en el modelo médico de la enfermedad mental, se


supone que si un individuo es categorizado bajo cierto síndrome es porque reúne características
que determinan este síndrome, sin embargo, no lo es tanto en los problemas conductuales.

La evaluación generalmente dirige hacia un solo tratamiento, no importa qué tipo de


problema presente el paciente el tratamiento será siempre el mismo, por lo tanto, la utilidad de
la evaluación es pobre ya que no determina el tratamiento específico para el problema.
Modelos de Evaluación.

Modelo Médico: Se denomina también modelo psiquiátrico o de enfermedad, debido a que


parte de la hipótesis de que la conducta es manifestada a cargo de variables internas o
endógenas. Se menciona también su forma teórica C= f (O), lo cual expresa que la conducta se
dirige en función del organismo (Mikulic , 2007).

Este modelo está impregnado en el ámbito clínico, pone énfasis en las influencias de las
alteraciones morfológicas del Sistema Nervioso, en base a la raíz principal de los trastornos
mentales. Es por ello que este modelo prevalece en mencionar los factores de tipo orgánico en
el individuo como determinantes esenciales de la conducta humana (Caprara, 2016).

Debido a que tiene acogida en el campo de la psiquiatría se considera que quien presente
alteraciones en la conducta, padecería una enfermedad mental lo cual es evidenciada por signos
y síntomas; ya que se expresa que el principal objeto de estudio de este modelo llegaría a ser
el síntoma. Así mismo se expresa que su objetivo es el diagnóstico de la enfermedad que por
medio de la descripción de síntomas conjuntamente con el pronóstico y el tratamiento para
clasificarlo en una categoría determinada, buscando su etiología (Mikulic , 2007).

Existen diversas técnicas metódicas que se utiliza en este modelo entre las cuales están
evidenciadas las estrategias correlacionales, para implantar relaciones entre los síntomas
presentados al igual que las posibles causas de las mismas. De la misma manera se menciona
las técnicas establecidas que acogen este modelo entre ellas se destacan: pruebas neurológicas
que incluyen análisis de sangre, registros para medir los estilos de vida, entrevistas en la cual
es importante no dejar al lado la observación y los cuestionarios (Caprara, 2016).

Modelo de rasgos: Desde el comienzo de los años 60 este modelo destaca y predomina en
la evaluación psicológica. Se le define también modelo de atributos o psicométrico, recibe
diversos calificativos correspondientes a la función que se quiere resaltar. Este modelo expresa
en su teoría y considera que la conducta humana es influenciada por rasgos o atributos
intrapsíquicos o diferentes variables como pueden ser: habilidades, intereses o rasgos, los
mismos que se centran en diferenciar a un individuo de otro. Es por ello que su fundamentación
teórica es: C f (O), que expresa que la conducta se presenta por medio del organismo, que son
el conjunto diferentes atributos diferenciales (Mikulic , 2007).
La metodología que emplea este modelo se fundamenta en la correlación centrándose en
determinar las diferencias de manera individual y de tal manera situar al individuo en un grupo
respecto al rasgo o la dimensión cuantitativa a la que pertenezca. El objeto de estudio de este
modelo se centra en las variables intrapsíquicas que son estimadas por medio de test
generalizados elaborados por medio de estrategias teóricas y empíricas que se focalizan en una
firmeza en la conducta. Así mismo se exponen los principales objetivos de la evaluación, entre
ellos se mencionan: explicar las características relevantes de la conducta de un individuo
partiendo de datos que se obtienen en el análisis, clasificar la información organizada
correspondiente los criterios fijados y determinar cómo se establece una probabilidad de la
conducta estimada a futuro partiendo de la conducta actual (Mikulic , 2007).

Modelo Psicodinámico: También es denominado modelo psicoanalítico, se evidencia


ciertas contradicciones entre la Evaluación Psicológica, por una parte, se remite a rechazar el
diagnóstico médico, ya que llega a considerarlo como un impedimento para el psicoanálisis y
por otra parte maneja un lenguaje médico, mencionando criterios para el diagnóstico diferencial
en función de técnicas de proyección (Mikulic , 2007).

Se fundamenta en buscar en el interior del organismo la causa que pretende justificar la


conducta, tratando de explicar las expresiones que se encuentran en el interior de la persona,
considera que la observación en la conducta conjuntamente con sus alteraciones es una
consecuencia de la interacción de las estructuras de la psique que se desplazan a sistemas tanto
conscientes como inconscientes, de tal manera que toman lugar en perturbaciones o conflictos
internos que impiden el bienestar del individuo (Caprara, 2016).

Este modelo toma en cuenta los factores intrapsíquicos que subyacen la causa de la conducta
manifiesta, presentándose por medio de impulsos, deseos, conflictos y motivos. Su forma
teórica es: C= f (O), que expresa que la conducta parte del organismo, pero menciona que a
diferencia del modelo médico la “O” expresa un constructo interno de la psique (Mikulic ,
2007).

Según Ávila (1922) los objetos de estudio de este modelo proceden en base a procesos de
manera inconsciente con la finalidad de tener conocimiento en su dinámica al igual que en la
estructura de la psique del yo, los recursos con los que cuenta su servicio y el acceso del
individuo al tratamiento psicoanalítico. Así mismo se menciona el objetivo fundamental que
se basa en cooperar con el cambio terapéutico, restando valor a la comparación de manera
individual (Mikulic , 2007).

Ballesteros (1923) menciona que el método empleado se fundamenta en observaciones


directas, en donde participa elementos estructurales y dinámicos que subyace en el organismo
la conducta dando paso a la comprensión. Las técnicas de proyección se utilizan en los
contenidos para la selección de personal y también orientación vocacional de tal manera que
pretende completar los test psicométricos habituales (Mikulic , 2007).

Los datos en este modelo se almacenan por medio de técnicas de entrevista clínica,
asociaciones de palabras, test de Rorschach, T.A.T de Murray, etc., con el objetivo de ayudar
al paciente a experimentar el inconsciente para que los conflictos salgan a la luz y poder
resolverlos de manera benéfica para el individuo (Caprara, 2016).

Modelo Conductual: El modelo conductual se dio a conocer al momento que se dio la


oposición hacia los planteamientos del individuo y las conductas o factores que este llega a
tener, dentro del ámbito clínico entendemos que la entrevista llega a ser un elemento importante
ya que es ahí donde interactuamos con el paciente por ende nos demostrará sus datos generales,
su problema principal y porque se da ese problema (Caprara, 2016).

La disposición del modelo conductual busca eliminar etiquetas ya que su propósito es


determinar qué déficits conductuales se llegan a presentar en el paciente con respecto a las
normas sociales dadas en el momento. Así su clasificación se volverá más sencilla y favorable
tanto para el paciente como para el terapeuta, encontramos distintos tipos de análisis como lo
son: Análisis inicial de la situación problema, Aclaración de la situación problema (incluyendo
un análisis de antecedentes y consecuentes externos e internos), Análisis motivacional, Análisis
de desarrollo, Análisis de autocontrol, Análisis de relaciones sociales, Análisis del ambiente
social, cultural y físico (Vargas, 1998).

Modelo Cognitivo: El modelo cognitivo entrelaza conocimientos través de la teoría de


aprendizaje con un procesamiento por medio de información, ya que este trata de demostrar
cómo se estudian determinadas conductas durante la infancia y la adolescencia (Caprara, 2016).

Encontramos la conducta como función de procesos mentales internos del individuo, en esta
se basa con los trastornos. De la cual la información teórica proviene de la psicología cognitiva,
lo que refiere este método es la implementación del tratamiento de acuerdo a una metodología
descrita. El modelo cognoscitivo incluye una fundamentación epistemológica, unos principios
teóricos y una metodología específica en la cual se da una recopilación de información
conocido también como un mapa cognitivo de la cual permite el análisis de la conducta
cognitiva del individuo, el modelo de terapia cognitiva se fundamenta con la idea de los estados
disfuncionales del paciente como la depresión, ansiedad e ira, llegan ser frecuentes con el
paciente, por lo que el terapeuta tendrá que intervenir con el sujeto de tal manera que le ayude
a reconocer sus pensamientos idiosincráticos y poder modificarlos mediante distintas
herramientas como una aplicación de evidencia y lógica (Riso, 2009).

Modelo Constructivista: El constructivismo es una corriente pedagógica que ofrece


herramientas al alumno para que esté capacitado y pueda construir su conocimiento propio, el
cual demostrara resultados de las experiencias pasadas obtenidas en el medio del cual se
encuentre rodeado. Es decir, el alumno llegara a interpretar información, conductas, actitudes,
habilidades etc., para así lograr un aprendizaje significativo, que surge al momento de este
descubrir su motivación y compromiso por aprender (Gonzáles & Hernández, 2007).

El modelo constructivista es entendido como “una red de procesos pluridimensionales


entrelazados, articulados simultáneamente en múltiples niveles de interacción”, de la cual
menciona que el modelo constructivista postula a lo que es la realidad, como el paciente
interactúa tanto individualmente o de forma colectiva y como se interpreta así mismo o al
mundo. En la cual esta realidad antes mencionada se crea a través del lenguaje, ya que solo se
puede indicar como un fenómeno de interacción, en la cual solo aparece en una actividad de
orden social (Gonzáles & Hernández, 2007).

 Los enfoques constructivistas orientan diferentes estrategias de la evaluación en las


cuales nos menciona algunos puntos de la cual se llega a medir tales como:
 Los conocimientos adquiridos y la capacidad de los pacientes para aplicar en
situaciones variadas.
 El desarrollo de destreza, habilidades y cambio de actitudes.
 Si los pacientes son capaces de establecer una relación con el conocimiento que difiere
de la que demanda el entrevistador.
 La validez de construcción debe verificar si se está evaluando lo que realmente se
espera que los alumnos construyan, una clara definición de criterios de evaluación etc.
Modelo constructivista narrativo

El constructivismo es un proceso en que se encuentran técnicas interpersonales y sociales


para obtener como resultado un conocimiento claro, se hace referencia a una forma en la que
las personas obtienen un efecto de sus experiencias. De acuerdo con esta inclinación
estructuralista y constructivista se conduce a realizar métodos con una respuesta organizada de
agrupación, de tal forma que están ligados a la coherencia de un sistema de conocimiento
individual (Capella, 2013).

El self se ha integrado como una definición usada para enunciar e intervenir en una terapia.
Vittorio Guidano postula que el self es una construcción enraizada en relaciones
interpersonales que pueden poseer un proceso fenomenológico. Por otra parte, están los
procesos de individuación de sentirse y verse apartado del mundo. En términos narrativos, la
construcción del self conlleva la secuenciación analógica de eventos significativos para el
sujeto a través de la conexión de experiencias de similar intensidad y tonalidad afectiva.
Además, la capacidad imaginativa y evocativa, los procesos de memoria y otros procesos
lingüísticos permiten combinar y recombinar experiencias de manera tal que la administración
emocional no depende directamente de la experiencia inmediata (Capella, 2013).

La narrativa psicoterapéutica constructivista

La representación de la psicoterapia desde este punto de vista hace referencia a un proceso


no correlacionada de manera que intenta crear metódicamente los distintos métodos de
clasificación de una persona en relación a conservar su atención en sí mismo y las
distribuciones de organización nuclear, para de esta manera obtener una reestructuración. El
terapeuta constructivista plantea estrategias que causen el auto reconocimiento a nivel
emocional y la definición de tal manera que se evada la tecnología del autocontrol emocional
(Díaz, 2007).

Existen varios métodos que son usadas con la finalidad de obtener un autoinforme,
ejercicios de enfoque, reconocimiento emocional, entre otras. El constructivismo se ha acogido
a la narrativa como un segmento de los modelos más comunes para una evaluación e
intervención. Existen varios aspectos a cerca de la temática constructivista de narrativa (Diaz,
2007).

La distinción que existe entre un pensamiento narrativo y no paradigmático, se encuentran


dos formas irreductibles entre establecer experiencias y fundar la realidad. Un pensamiento
narrativo se basa en las emociones, recuerdos, experiencias e intenciones. Es un método de
categorización según la intuición, imaginación o el que ofrece representaciones metafóricas e
interpretativas, pueden ser de tipo analógicos que concierne a un sentido común (Diaz, 2007).

Por otra parte, un pensamiento paradigmático se basa en testimonios que se reflejan en


causas globales que solicita reseñas verificadas ya que posee una lógica comprobada de manera
que pueda cumplir una meta que se refiere a un régimen matemático consecuente de una
explicación. Está ajustado a requerimientos que tengan coherencia y no exista contradicción,
pueden ser digitales, ya que pertenecen a una rama científica (Diaz, 2007).

Las neurociencias han indagado varias situaciones como el pensamiento narrativo que se
asocia al lenguaje, que se caracteriza por ser un proceso en la información sensorial, es decir,
los caracteres perceptuales impulsan a activar los caracteres mentales o del lenguaje y el
proceso de los marcadores somáticos básicos para la formación de emociones (Diaz, 2007).

Un pensamiento narrativo se desarrolla en un individuo previamente de un pensamiento


paradigmático. La sociedad en cierta medida crea pensamientos confusos, de tal forma que
suelen trasladarse y evolucionar a través de métodos orales y analógicos, los individuos
también pueden experimentar un desarrollo notorio en el dominio del pensamiento narrativo
para que se cree un pensamiento paradigmático (Díaz, 2007).

Cabe la posibilidad que la narrativa es el fruto del desarrollo adecuado del self, ya que hace
referencia a los procesos de secuencialización analógica de las experiencias, este es un proceso
de ordenamiento de experiencias para mantener la coherencia. Existe un énfasis en la
coherencia organizativa de la narrativa más que en las etiquetas y denominaciones verbales
explícitas (Díaz, 2007).
Las variaciones emocionales intensas necesitan de una activación de la misma a través de
experiencias, lectura o cambios en su vida cotidiana de tal manera que aumente la actividad
sensorial para que una vez que esto se llevó cabo la reducción de estos niveles dañinos de
emociones. (Díaz, 2007).

El modelo constructivismo social

El modelo constructivista social trata de aumentar las perspectivas socioculturales y críticas


de la psicología cognitiva, basándose en las teorías de Vygotsky y Freire, con la intención de
que las personas tengan una mejor cualidad creativa (Fernández, 2010).

Es importante conocer que el modelo constructivista social es holístico, funcional y


contextualizado, este modelo parte del lenguaje como el punto inicial más importante, lo que
se intenta es que las personas no solo se acoplen a conocimientos básicos, sino más bien que
tenga la capacidad de practicar y participar en un contexto social dentro de una cultura, y que
se puede expresar de una forma creativa y crítica (Fernández, 2010).

Construcción del significado de un modo dialéctico, colaboración e indagación, tener ideas


nuevas, como cuando, y por qué llevarlas a cabo, lograr negociar de forma abierta y reflexiva,
desarrollar interés, capacidad y habilidades, para los constructivistas sociales lo más importante
es la viabilidad entre el conocimiento y la experiencia (Fernández, 2010).

Una Evaluación Crítica del Constructivismo Social

Una evaluación crítica es fundamental por la razón de que el constructivismo social crea
testimonios epistemológicos acerca de nuestra comprensión sobre mundo y con asiduidad hacia
afirmaciones ontológicas sobre la naturaleza de este mundo (Fernández, 2010).

Uno de los aspectos más debatidos del constructivismo social es la posibilidad del
conocimiento basado en la experiencia de cada persona. De acuerdo a los constructivistas
sociales esta concepción es viable por el hecho de que fue construida basándose en la
experiencia de las personas. Es importante ir más allá de la posibilidad, por la razón de que
nuestra construcción del universo nos da una precisa evidencia para aceptar un estereotipo en
el cual reconocemos que la tierra que gira alrededor del sol (Fernández, 2010).
Eso disiente con lo que ocurre en el mundo científico. Un investigador no simplemente busca
la viabilidad entre el modelo (teoría) y la experiencia, sino la firmeza lógica, poder explicativo,
marco teórico, el constructivismo, la generalidad clásica de la verdad es reemplazada por la
noción de la viabilidad. El discernimiento científico se concibe para dar sentido a
investigaciones las cuales están encargadas de la teoría, es importante saber que no existe un
gran libro de la naturaleza que puede ser consultado para comprobar si los modelos o las teorías
corresponden a una cualitativa y el no uso de la estadística (Niaz, 2001).

Es trascendental observar que muchos científicos, incluyendo a varios constructivistas


sociales confían que la metodología a seguir debe establecer el problema a indagar y no
inversamente, el dato más aconsejable es utilizar la metodología que se encuentre más cerca
este problema y si es viable completar la indagación cualitativa con la cuantitativa (Niaz, 2001).

Según Roberts (1996), “las dos metodologías, cualitativa y cuantitativa pueden facilitar la
construcción del conocimiento significativo”. Discernamos los informes de varios
constructivistas sociales. No cabe duda que para los constructivistas sociales lo fundamental es
la aptitud entre el conocimiento y la experiencia. Este aspecto hace a un lado lo primordial de
un transcurso científico, es decir, el esclarecimiento de la experiencia por medio de modelos
tentativos, y que una experiencia vivida no precisamente logra engañar una teoría (Niaz, 2001).

Dado que el análisis, la visión y la contemplación fueron recapitulaciones primordiales dentro


de la metodología de Aristóteles, y el conocimiento era algo generado por el observador y
residente en él, Matthews (1994b) “crítica al constructivismo social con los siguientes
términos: “Cualquier epistemología que formule el problema del conocimiento en términos de
un sujeto que observa un objeto y se pregunta hasta qué punto lo que ve refleja la naturaleza o
la esencia del objeto, es quinta esencialmente aristotélico o, más generalmente, empirista””
(Niaz, 2001).

Es imprescindible apreciar que el constructivismo se creó como una reacción contra el


positivismo. Sin embargo, la busque de las formas alternas ya sea de la metodología como de
la ontología del mundo se llegaron a formar por las críticas al método científico, la objetividad
y la relatividad (Niaz, 2001).
Los constructivistas sociales siempre están tratando de aproximarse más al mundo que
quieren ilustrar. Esta aproximación, es claro que los ha llevado a destacar tan sólo en la práctica
directa y a no tomar en cuenta las relaciones que no son visibles y dependen a veces de
materiales igualados o de una metodología que no sea cualitativa (Niaz, 2001).

(Niaz, 2001): “El constructivismo social ha destacado la calidad para el científico de injertar
al salón de clase y prestar atención lo que ocurre en ese lugar, por medios de distintos medios
cámaras de video, grabadoras, entrevistas, entre otros para lograr obtener una información
concreta)”.

Según Erickson (1986): “La paradoja es que, para conseguir la revelación válida de
propiedades universales, es ineludible proteger y observar de muy cerca de los casos
concretos”.

EVALUACIÓN DESDE EL ENFOQUE NARRATIVO


Como una definición clara y concisa sobre la evaluación de modelo narrativo podría ser la
consideración de una serie de prácticas terapéuticas en las cuales las historias son relatadas por
los pacientes son acerca de sus vidas llevando al punto de que tomen el protagonismo en la
conversación, todo esto debe ser reducida a una demanda más concreta y operativa sobre su
motivo de consulta (García Martínez, 2013).

Otra opción dentro del modelo narrativo podría ser una forma debido a las ideas y prácticas
informadas por las metáforas narrativas, atribuye a que las personas tengan un desarrollo de su
sentido de agencia personal, esto permite una mayor facilidad en la toma de acciones en sus
propias vidas para así lograr narrar la historia que estamos posibilitando a interpretar, hay que
dar sentido a lo que hacemos, aunque a veces la demanda no coincide con el problema
observable (García Martínez, 2013).

El material dentro de una formulación de caso narrativo son las historias de las personas que
consultan, Whine (2007) tomó en cuenta que gracias a estas historias que se encuentran bajo
los conocimientos particulares de la vida de cada uno permiten responder a los eventos de sus
vidas como las resoluciones de los problemas para llevar a cabo un mejor planteamiento esto
se da en el (análisis de la demanda) (Castillo, González, & Calzada, 2012).

Es interesante el terapeuta narrativo, porque debido a esto debe contribuir con la generación
de un contexto permitiendo que las personas tengan el acceso a sus historias de vida preferidas
colaborando a la persona a desarrollar de una manera más enriquecida una sensación de
fortaleza de identidad en cada uno de ellos (García Martínez, 2013).

Las historias no son construidas individualmente, esto es debido al producto de la práctica


social asociada a la narración y renarración. Para el protagonista y fundador de la práctica
narrativa Whine (2007) hace una de las adaptaciones dentro de la práctica con equipos
reflexivos, estructurando participación de otras personas en la terapia. La historia preferida es
pasada por un proceso de narración y renarración de la renarración (García Martínez, 2013).

Destrezas de un terapeuta narrativo

Para (García Martínez, 2013), el terapeuta deberá poseer una serie de conocimientos y
destrezas para influir dentro del proceso terapéutico. Dentro de las importantes destrezas se
encuentra el escucha, siendo fundamental para traducir el conocimiento asociado a nuestras
vidas siendo multi historiadas en el trabajo con las personas.

La escucha requiere de mucha práctica para desarrollarlo a la perfección, la particularidad


de esta escucha es residida en su capacidad para entender de manera doble, es decir no
solamente se debe escuchar la historia sino también escuchar otras múltiples particularidades
que lleva el relato referida a historias subyugadas (García Martínez, 2013).

Otra destreza para una mejor práctica narrativa es que debe tener relación con la idea de que
las personas son las expertas de sus propias vidas, es decir son las únicas que pueden saber con
mayor certeza que es importante para ellas. Los terapeutas necesitamos destrezas que nos
habiliten y faciliten una mayor visibilidad dentro de la situación para poder privilegiar la voz
de las personas como autores primarios (García Martínez, 2013).

Necesitamos saber cómo funciona el proceso de construcción así que para lograr esto, el
terapeuta necesita desarrollar destrezas vinculadas a la formulación de preguntas que den un
acceso a la acción de identidad debido a su curiosidad y el interés por influir en el desarrollo
de sus historias preferidas (García Martínez, 2013).

Como último conocimiento nos da conocer Whine (1989) con una frase “la persona no es el
problema, el problema es el problema", refiriendo a una compresión no estructuralista de la
identidad, sino más bien como una comprensión compleja de la vida de las personas. Esto es
una forma de diferente de entender la identidad y las relaciones que han requerido esfuerzos en
la conveniencia de nuestra forma de expresarnos (García Martínez, 2013).

Conclusión

En todos estos capítulos podemos evidenciar que el proceso de evaluación psicológica


deviene de un conjunto de procedimientos rigurosamente establecidos que resultan
fundamentales para posibilitar un adecuado diagnóstico y posteriormente una intervención
psicológica adecuada a cada individuo en concreto, es decir el papel que desempeña la
medición en la evaluación, es decir que en psicología lo que medimos son las cualidades de la
misma que alude siempre a un atributo, el cual es característica aislable de los organismos.

La validez de test nos demuestra en qué clase de situaciones o problemas que se encuentra
el individuo. Podemos destacar que este punto es muy importante para una evaluación sobre el
tipo de conducta que tiene el paciente, y generalmente será de satisfacción cuando podemos
obtener los mejores resultados.

Por último, la evaluación y el tratamiento forman parte de un mismo proceso en el que cada
uno es, a su vez, causa y efecto del otro. De esta manera podemos concluir la importancia que
tiene, para la evaluación, conocer los antecedentes históricos y los fundamentos teóricos que
la sustentan, así como las garantías científicas de los instrumentos de medición, esto es, la
confiabilidad y la validez, con la finalidad de juzgar, utilizar y construir instrumentos de
medición psicológica.
REFERENCIAS
Caprara, M. [Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA]. (21 de Julio de 2016). Evaluación
psicológica: Modelos y Fases del proceso. [Archivo de video]. Recuperado de
https://www.youtube.com/watch?v=9Y8sqHb2EG8&t=1723s
Castillo, I., González, H., & Calzada, Y. d. (2012). Técnicas narrativas: un enfoque
psicoterapéutico. Norte de salud mental, 10(42), 59-66.
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CONSTRUCTIVISTA Y CONSTRUCCIONISTA. Scielo, 1 - 7.
García Martínez, F. (2013). Terapia sistémica breve fundamentos y aplicaciones. Santiago de
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