Está en la página 1de 2

Reseña Las décadas de crisis

Por: Nicolás Martínez Sánchez


La reseña hace parte del capítulo XIV del libro Historia del siglo XX, del autor
británico Eric Hobsbawn del año 1994, traducido por la editorial Gribaldo
Mondadori en Buenos Aires, Argentina; año 1998.
El siglo XX tuvo sus caídas, en especial la que ocurre entre los años 70 y 90;
donde se reflejó que la economía y el mundo que pintaban luego de la guerra no
eran tan perfecto como aparentaba.
El motivo para esta “crisis” que llegó a catalogarse como peor que la Gran
Depresión de los años 30 fue que el modelo capitalista tradicional no soportó.
Según Hobsbawn (1994, pág.404):
“Los controles de almacén informatizados, la mejora de las comunicaciones y la
mayor rapidez de los transportes redujeron la importancia del ciclo de stock de la
vieja producción en masa, que creaba grandes reservas de mercancías para el
caso de que fuesen necesarias en los momentos de expansión, y las frenaba en
seco en épocas de contracción, mientras se saldaban los stocks.”
Es decir, la economía mundial estaba explotándose para satisfacer la oferta y
demanda actual, sin posibilidad de almacenar algo para el futuro. No había tiempo
para proyectarse para el mañana, solo para el ahora.
El efecto directo de esta rapidez en la economía generó que varios países
estancaran su PIB (Producto Interno Bruto), lo que es igual a no potenciar su
poder adquisitivo y que su producción fuera en caída (Hobsbawm, 1994). Al no
poder contar con el crecimiento y una visión de cara a los años siguientes, no
había forma de tener una economía estable.
Aquellos problemas que se pensaron superados tras la depresión de los 30, ahora
se repetían. “Los problemas que habían dominado en la crítica al capitalismo de
antes de la guerra, y que la edad de oro había eliminado en buena medida -la
pobreza, el paro, la miseria y la inestabilidad- reaparecieron tras 1973” [CITATION
Hob94 \p 406 \l 2058 ]. Un ejemplo para sostener esta visión fue el crecimiento del
desempleo alrededor del mundo, incluso en las llamadas potencias como Estados
Unidos.
La Edad de Oro entonces culminó, la fachada de Estado de Bienestar había
perdido su rumbo en menos de 5 décadas, Hobsbawm (1994, pág. 407) sostiene
que: “Las haciendas gubernamentales se veían agobiadas por los grandes gastos
sociales (La sobre explotación de la economía mencionada con anterioridad), que
aumentaron con mayor rapidez que los ingresos económicos estatales en
economías cuyo crecimiento era más lento que antes de 1973”.
¿Se podría encontrar culpables hacia este fenómeno? El actor económico con
mayor responsabilidad fue la elite. Al ser quienes construían y planeaban las
políticas, no tenían problema en tener deudas extremas a corto o largo plazo; si
podían su bastecer la oferte y demanda actual tomaban el riesgo. Pero a su vez
esa decisión afectaba a las personas, ya que era trabajar y tener menores
ingresos como de forma común tenían. (Hobsbawm, 1994)
“El triunfalismo neoliberal no sobrevivió a los reveses de la economía mundial a
principios de los noventa” [CITATION Hob94 \p 412 \l 2058 ]. El miedo latente que se
sintió en ese periodo histórico fue el de volver a lo ambiguo; es decir, retroceder
como civilización y estar estancados nuevamente en los desaciertos y crisis de los
años 30.
Cabe resaltar que, en este lapso, la Unión Soviética origino un nuevo nivel
jerárquico en el planeta. Ya se conocían quienes eran primer y tercer mundo, pero
¿En dónde se ubicaban los países comunistas que no estaba dentro de la URSS,
pero que hacían parte del modelo soviético? Por esta pregunta surgió el concepto
segundo mundo. Países como Bielorrusia o Ucrania entraron a ser segundo
mundo, por hacer parte de las periferias pertinentes al epicentro del socialismo.
En conclusión, es importante enfatizar en lo acontecido de 1973 a 1990, debido a
que fue un periodo donde se derrumbó el modelo capitalista que fue la solución a
la depresión previa a la guerra. Terminó destruyéndose porque el mercado se
agudizo tanto que un hubo forma de mantener estable. ¿El resultado? Un mundo
donde no se podía tener una perspectiva hacia el futuro, sino emplear el total de
recursos en la demanda actual, con el fin de subástasela. Los índices de
desempleo y pobreza fueron fantasmas de 1929 que 3 décadas después volvieron
a repercutir en la sociedad global.

Referencias
Hobsbawn, E. (1994). Historia del Siglo XX. Londres, Inglaterra: Gribaldo
Mondadori .