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Elisa Cubero Saavedra, M1

ACTIVIDAD 4. PERCEPCIÓN SOCIAL

Resumen

Este informe aborda el tema de la formación de impresiones, a partir del estudio

llevado a cabo por Solomón Asch sobre ello en su artículo Forming Impressions of

Personality (Asch, 1946). Según Asch, al leer una lista de rasgos sobre una persona no

percibimos de igual forma la suma de los rasgos separados que el conjunto de éstos,

por lo que, para comprobarlo, llevó a cabo un experimento en el cual los participantes

leían una lista de rasgos y, según la impresión que se habían llevado de ellos, se les

encargaba asignar otros.

Introducción

El marco teórico del que parte esta actividad es el del Modelo de Tendencia Relacional

del propio Asch (1946). Según éste, a partir de unos rasgos “estímulo” se pueden

inferir unos rasgos “respuesta” a partir de la impresión que nos hayan causado los

primeros, de tal forma que, si a una persona le damos una lista de rasgos de un

individuo, ésta podrá inferir ciertos rasgos que se ajusten según su parecer a ese

individuo en una lista adicional de rasgos. Asch, en su estudio, también defendía la

existencia de rasgos “centrales” y “periféricos” en la primera lista que era

proporcionada. Un rasgo central sería aquel que de resultar cambiado o eliminado

podía desencadenar la formación de una impresión sustancialmente distinta a la inicial

por parte de la persona, mientras que los rasgos periféricos los constituían aquellos

que no presentaban esta característica.

Método
Para probar la veracidad de las hipótesis de Asch, realizamos un cuestionario en clase

cuyos participantes éramos 80 alumnos de la Facultad de Psicología de la UGR, con una

edad aproximada de 18-20 años y de los cuales sólo 11 eran hombres.

A cada mitad se nos repartió una versión distinta de este cuestionario. Unos recibieron

un cuestionario que poseía una lista de rasgos para la persona estímulo A y otros un

cuestionario con rasgos para la persona estímulo B. Ambas personas, A y B, eran

descritas prácticamente con los mismos rasgos salvo por una excepción: la persona A

contenía el rasgo afectuosa mientras que la B contenía el rasgo fría en su lugar. Por

tanto, podemos considerar al tipo de persona la variable independiente del estudio, ya

que es la que se pudo manipular.

Una vez leída la descripción de la persona en cuestión, se nos proporcionaba una serie

de rasgos de los cuales habríamos de elegir cuáles encajaban con la impresión que

cada uno nos hubiéramos formado de esa persona, siendo esta impresión la variable

independiente del estudio.

Resultados

Los resultados de los rasgos seleccionados para cada tipo de persona según la lista

proporcionada en el cuestionario se pueden observar en la siguiente tabla:

Tabla 1. Porcentaje de participantes que asignaron cada característica a la persona


estímulo
PERSONA PERSONA PORCENTAJE A-
ESTÍMULO A ESTÍMULO B PORCENTAJE B
Generosa 82,5 17,5 65
Prudente 100 100 0
Feliz 80 67,5 12,5
Afable 95 25 70
Bromista 10 100 -90
Sociable 75 10 65
Tabla 1. Porcentaje de participantes que asignaron cada característica a la persona
estímulo
PERSONA PERSONA PORCENTAJE A-
ESTÍMULO A ESTÍMULO B PORCENTAJE B
Popular 45 25 20
Digna de confianza 97,5 77,5 20
Importante 77,5 92,5 -15
Humana 97,5 52,5 45
Bien Parecida 67,5 75 -7,5
Perseverante 100 95 5
Seria 72,5 97,5 -25
Contenida 57,5 85 -27,5
Altruista 72,5 35 37,5
Imaginativa 67,5 35 32,5
Fuerte 67,5 95 -27,5
Honesta 80 75 5

Como podemos observar, encontramos ciertos rasgos que se han escogido con similar

proporción para ambas personas, A y B. Entre ellos encontramos prudente, bien

parecida, perseverante y honesta. Por otra parte, encontramos rasgos que han sido

relacionados en mayor medida para la persona estímulo A que para la B, entre los que

encontramos, en orden de magnitud, afable, sociable, generosa, humana, altruista,

imaginativa, popular, digna de confianza y feliz. Por el contrario, también podemos

observar rasgos que han sido mayormente asignados para la persona estímulo B que

para la A, entre lo que encontramos, por orden de magnitud, bromista, contenida,

fuerte, seria e importante.

Discusión

Como hemos podido observar a partir de los resultados recogidos en la tabla, se

confirma la hipótesis de Asch de que la impresión que obtenemos de un conjunto de

rasgos es diferente a la suma de las impresiones de todos ellos, ya que, como podemos

ver, el cambio de un solo rasgo de la lista proporcionada entra las dos personas
(“afectuosa” por “fría”) nos proporciona resultados notablemente diferentes de la

impresión formada a partir de ellas. También se confirma la diferenciación entre

rasgos centrales y periféricos, ya que, como se puede ver, según el efecto producido,

los rasgos afectuosa y fría, encajarían dentro del perfil de rasgos centrales. Como

vemos, a pesar de obtenerse impresiones muy distintas sobre cada persona, hay

ciertos rasgos que no tienen una diferencia significativa, por lo que podemos concluir

que se tratan de rasgos periféricos, siendo el caso de los rasgos prudente,

perseverante, bien parecida y honesta.

Las diferencias en cuanto a las impresiones obtenidas pueden deberse a que el rasgos

afectuosa puede hacernos pensar de forma remarcada en alguien preocupado,

sensible a los sentimientos de los demás y dispuesto a proporcionar ayuda cuando se

le necesita, mientras que el rasgo fría nos puede hacer pensar en una persona más

egoísta, preocupada por sus propios asuntos y mucho más ambiciosa que la del

estímulo A.

Referencias

Gaviria, E., Cuadrado, I. y López, M. (Cooords.) (2009). Introducción a la Psicología

Social (pp.94-97). Madrid: Sanz y Torres.

Asch, S. E. (1946). Forming Impressions of Personality. Journal of Abnormal and Social

Psychology, 41(3), 258-290.