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TOMO VI

Este libro fue pasado a formato digital para facilitar la difusión, y con el propósito de que
así como usted lo recibió lo pueda hacer llegar a alguien más. Edición libre hecha para fines
de ayuda personal y no para ser vendida.

Gentileza de:
PAGINAS SAI BABA AVATAR
http://saibabaavatar.wordpress.com
INDICE
La voz de Sathya Sai 4
1. Leche y agua 5
2. No el mundo sino el Señor del mundo 7
3. El cuerpo y el lingam 10
4. Sin espejo no hay imagen 13
5. Los moribundos lloran a los muertos 16
6. La avalancha que lo borra todo 17
7. El Servicio Sathya Sai 19
8. El viaje por la jungla 24
9. La carrera y el premio 28
10. Sean como el encantador de serpientes 32
11. Plomo u oro 33
12. Tres en uno ahora 35
13. La rueda y su eje 38
14. La dulzura invisible 39
15. El tigre en la arena 41
16. Templos ambulantes 42
17. El milagro del amor 44
18. Los libros son una bendición 46
19. Cuiden el viejo árbol 48
20. El triciclo 49
21. Las ventanas de la mente 51
22. Conclusiones apresuradas. 53
23. No arriba, sino alrededor 56
24. La mecha mojada 57
25. Por el mar de bienaventuranza 59
26. El jardín del no dolor 61
27. ¡Peregrinos, no demoren! 62
28. La verdad y el amor 64
29. El servicio espontáneo 66
30. Dios, siempre cercano 67
31. Hagan la pregunta correcta 68
32. El emperador supremo 71
33. En una sola pierna 72
34. Remuevan la venda de los ojos 74
35. Los párpados y la pupila 76
36. La muerte, un viaje bienvenido 78
37. El yo interno 80
38. Un átomo de majestad 81
39. La atracción hacia arriba y hacia abajo 84
40. Un cuarto y tres cuartos 86
41. El cuerno y el colmillo 88
42. La llave perdida 90
43. La unidad en la unidad 93

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44. El Nombre, fuente inagotable 95
45. La revelación 98
46. Un Mahabharata modernizado 105
47. Canten el dulce Nombre 107
48. El mensaje que traigo 110
49. La vía de los sabios 112
50. Enciendan las lámparas del amor 114
51. El surgimiento del entusiasmo 119
52. Las cinco madres 121
53. Las huellas de Dios 122
54. Escójanme como su auriga 125
55. Vuélvanse la flauta del Señor 130
56. La enredadera y el árbol 132
57. Mueran hacia un nuevo día. 135
58. Transmuten cada minuto 137
59. La piedra filosofal 140
60. El significado de la mendicidad 141
61. La tercera fuerza 144
62. Derramar tinta en el papel 145
63. Inspiración, no imitación 148
64. Llenos de colmillos 150
65. Aquel más y éste menos 152
66. Compartan el tesoro común 154
67. El corazón de la Organización 155
68. Den el don al dador 158

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LA VOZ DE SATHYA SAI

Es la Voz que se elevó por encima del horrible fragor de la espada sobre el cuello,
y el silbido del odio entechado para mostrarles a los enemigos que el asesino no mata ni el
muerto muere. Es la Voz que calmó las agitadas olas que se atrevieron a rehusar calmarse.
Es la Voz que atrajo a los humildes, a los poderosos y a los orgullosos ante los pies del que
pastoreaba los rebaños con la dulce melodía de su f anta. Es la Voz que retumbó en la
montaña y estremeció las arenas del desierto. Es la Voz que resuena a lo largo de los
cañones del tiempo; por el infinito y estrellado cielo y las cavernas de la matriz y la tumba.
Es la Voz que escuchamos cuando en el interior reina el silencio, o la desesperación nubla
todo y rompe las cuerdas del corazón o amanece el Día de la Sabiduría. Es la Voz que
tintinea dulcemente en el templo del más recóndito Yo. Es la Voz que alienta al pajarito a
volar, a la célula a crecer, a los mesones a remolinear, a los pastos a reverdecer y al pavo
real a extender su esplendor. Es la Voz que aconseja e infunde fe en la desfalleciente
voluntad. Es la Voz que los sabios anhelan oír, que lleva el río al mar, que inunda los
ásperos callejones de los barrios miserables con esperanza y nuevas de liberación. Es la
Voz de la Madre que acaricia a sus pequeños aburridos ya de sus juguetes, sin consuelo. Es
la Voz del Padre, recta y fuerte, que conjura el temor y la debilidad. Es la Voz del Maestro,
luminosa, bondadosa, que nos revela a nosotros mismos. Es la Voz que susurra, haya oídos
o no, muy cerca, cuando todos desertan y se van. Es la Voz que se elevó en el vacío
lcuando tú y yo éramos piedra! Es la Voz que nos hizo despertar y marchar del árbol al
troglodita. Es la Voz que nos lleva y nos conduce del feto a los pies de loto. Es la Voz de la
victoria, ¡el clarín de la esperanza! Es la Voz de la gracia de Dios que ha venido en forma
humana!

N. KASTURI

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1. LECHE Y AGUA
ESTE DÍA SE CELEBRA también en la India como el Día de Año Nuevo, de
acuerdo con la tradición de los países occidentales, cuyo calendario comienza el día
primero de enero. Pero si reflexionan un minuto, se darán cuenta de que cada segundo es
nuevo. Cada segundo marca un nuevo nacimiento, una nueva oportunidad de lograr una
nueva victoria, pues el ideal de la cultura india es el conocimiento del Alma Suprema por
parte del individuo y no la adquisición de riqueza, erudición o fama. El principal deber del
hombre es la búsqueda de la verdad. Ésta puede alcanzarse sólo por medio de la dedicación
y la devoción, que dependen de la gracia de Dios, la cual sólo se derrama sobre corazones
saturados de amor.
La pregunta "¿Dónde está Dios?" es a menudo planteada por la gente hoy en día.
Con la incesante recitación del Nombre de Dios, Prahlada supo que Dios está en todas
partes; no es correcto aseverar que "Él está sólo aquí o que "Él no está aquí". La
comprensión de esta verdad puede venir sólo después de una intensa práctica espiritual
(sadhana). Pueden ver toda clase de atractivos objetos en las tiendas pero no pueden ser
suyos por el simple hecho de desearlos. Sólo podrán ser suyos aquellos artículos cuyo
precio estén dispuestos a pagar. La realización puede ser un atractivo artículo para que
ustedes la lleven a su casa, pero deben pagar el precio, no puede ser suya si sólo tienen
argumentos o ruegos para dar a cambio. Merecen el título de rey sólo si son el indiscutible
monarca de un reino. Si están huyendo del trono, perseguidos por sus enemigos, ¿cómo
pueden ustedes apropiarse de la dignidad de ese Estado? Así también, sólo cuando hayan
vencido a los enemigos internos de la lujuria, codicia, odio y orgullo y obtenido el dominio
indiscutible sobre sí mismos, podrán ascender al trono y reclamar su derecho a ser el amo.
En la India decimos que hemos ganado nuestra independencia (swarajya); pero ése es el
estado que deberíamos aspirar a ganar cada uno de nosotros. Swarajya es la independencia
política, la liberación del humillante yugo de un gobernante extranjero; swarajya es la
libertad de la degradante dependencia de las pasiones y las emociones. Si se rompen las
cadenas externas tenemos swarajya; si se rompen las ataduras internas tenemos swarajya.
Sólo esta independencia puede asegurarnos la paz y la alegría.
Dios no está alejado de ustedes, u oculto en algún lugar distante. Está dentro de
ustedes, en su propio altar interno. El hombre sufre debido a que es incapaz de descubrirlo
allí y de obtener paz y alegría de ese descubrimiento. Un lavandero, con el agua hasta las
rodillas en una corriente, se murió de sed porque no se dio cuenta de que el agua dadora de
vida estaba a su alcance. Sólo necesitaba inclinarse y beber. Ésta es la historia del hombre.
Corre de un lado para otro con una prisa desesperada buscando a Dios fuera de sí y muere
desanimado y enloquecido, sin haber alcanzado la meta, sólo para volver a nacer.
Claro está que deben estar en el mundo, pero no tienen que ser parte de él. La
atención debe fijarse en Dios, en el Dios interno. En la región de Kannada hay un festival
que se llama Karaga. La figura central de este rito sagrado sostiene muchas vasijas apiladas
sobre su cabeza, una encima de la otra, y se va moviendo en la procesión al compás de la
música; además, debe cantar a tono con los demás y mantener el ritmo de acuerdo con el
tambor. Pero al mismo tiempo debe mantener su atención fija en el precario equilibrio de la
torre sobre su cabeza. Así también, el hombre debe mantener ante sí la meta de la
realización en Dios mientras sigue en la ruidosa e hilarante procesión de la vida.

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Algunas personas envidian el alto nivel de vida alcanzado por las naciones ricas,
pero la pobreza de la India es mucho más apropiada para una vida buena que la lujosa y
vanagloriosa vida de Occidente. El mar es una vasta extensión de agua, pero ¿puede saciar
la sed de¡ hombre? Similarmente, no importa lo que un hombre pueda poseer, si no ha
cultivado el desprendimiento, no será sino un árido desierto. El desapego de los placeres
sensoriales y de los objetos materiales ayuda al crecimiento del amor por Dios y por lo
divino. La gente alardea de estar interesada sólo en la indagación y la razón, de que sólo
siguen el camino del conocimiento, ¡aspiran a ser sabios! Pero el conocimiento no puede
obtenerse sin una mente pura. Deben descubrir quiénes son ustedes antes de aventurarse a
indagar quién es Dios. Una vez que hayan descubierto quiénes son, no tendrán necesidad de
saber quién es Dios, pues son lo mismo. Cuando lleguen a saber que Dios está en ustedes,
se valorarán mucho más a sí mismos, pues cuando un hombre sabe que el trozo de "vidrio"
que ha encontrado es un diamante, lo mantendrá en una caja fuerte para mayor seguridad.
Una vez que la piedra haya sido tallada por el escultor transformándola en una encantadora
estatua de Dios, será altamente apreciada y se le instalará en un magnífico templo para ser
adorada con ceremonias y rituales durante generaciones.
La falsa noción de que el mundo es real y de que son el cuerpo, ha sido implantada
tan profundamente en ustedes de nacimiento en nacimiento que únicamente puede ser
eliminada por medio de una medicina muy potente administrada continuamente. La
medicina del Nombre, "Rama, Rama, Rama", debe ser tomada y asimilada ad infinitum. Su
esencia curativa viajará hasta cada miembro, cada órgano, cada nervio y cada gota de
sangre. Cada partícula de ustedes será transmutada en Rama. Deben fundirse en el crisol y
ser vertidos en el molde de Rama y volverse Rama. Éste es el fruto del conocimiento. El
nombre de Rama o cualquier otro nombre cantado y absorbido en la mente los ayudará a
controlar las divagaciones de los sentidos que los arrastran hacia las vanidades.
En el campo del control de los sentidos hay una gran diferencia entre la India de
hace cinco siglos y la de hoy. Hoy en día, se da rienda suelta a los sentidos; el hombre es
esclavo de la codicia, la lujuria y el egoísmo. La falta cae enteramente sobre los padres y
los mayores. Si sus hijos van a los templos o a charlas religiosas, los reprenden y les
advierten que es una señal de locura.
¡Les dicen que la religión es una tarea para la vejez, que no debe ser tomada en
serio por los jóvenes! Pero si los alentaran, los muchachos podrían equiparse mejor para la
batalla de la vida. Los padres deberían aconsejar a sus hijos diciéndoles: "Convénzanse de
que hay un Dios que nos guía y nos protege, recuérdenlo con gratitud, órenle para que los
vuelva puros. Amen a todos, sirvan a todos; busquen buenas compañías; visiten los templos
y a los hombres santos". Se lee en los diarios acerca de campañas, conquistas, victorias,
triunfos, etcétera, pero todos son conquistas materiales y triunfos externos. Hagan campaña
contra las tentaciones de los sentidos, conquisten a los enemigos internos, triunfen sobre su
ego. Ésa es la victoria por la cual merecen felicitaciones, no las otras. Esto es a lo que me
refería como swarajya o independencia.
El año se vuelve nuevo, el día se vuelve sagrado cuando lo santifican con su
práctica espiritual, no de otra forma. La práctica espiritual puede crecer sólo en un campo
fertilizado por el amor. El amor es la condición primordial de la devoción. El amor que
ahora tienen por los objetos materiales, el nombre, la fama, la esposa y los hijos, etcétera,
debe ser santificado al ser incluido en el más poderoso amor de Dios. Añadan dos
cucharadas de agua a dos medidas de leche; ¡el agua será tan apreciada como la leche! Así
también, hagan que sus diminutas gotas de amor por las cosas materiales se fundan en la

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corriente del amor por Dios y de ese modo se eleven. En la actualidad, su práctica espiritual
puede ser descrita sólo como el mezclar dos medidas de agua con dos cucharadas de leche.
Hagan que el amor de Dios llene y emocione su corazón; entonces no podrán odiar a nadie,
no podrán caer en nocivas rivalidades, no podrán encontrar faltas en nadie. La vida se
volverá suave, dulce y fácil.

Sri Sathya Sai Mandali,


Guindy, Madrás
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2. NO EL MUNDO SINO EL SEÑOR


DEL MUNDO
SABEN QUE HOY ES un festival sagrado en Prashanti N¡layam y que miles se
han reunido aquí para participar en él. La mayoría de ellos han venido con un fardo de
dolor que esperan poder descargar aquí; muchos están orando por el alivio de sus males
físicos o mentales; algunos están agobiados por el peso de la miseria. La mayoría tiene
algún dolor u otro, alguna pérdida u otra, para lo cual ansía alivio. Mi tarea es reducir su
aflicción. "Narayana es el doctor que destruye la enfermedad" (Vaidyo Narayano harin),
declaran los Vedas, de modo que éste es el trabajo que haré.
El doctor es quien hace la operación quirúrgica más importante, o la tarea principal
de diagnosticar y prescribir. El resto es hecho por las enfermeras, ¿no es así? Atienden a los
pacientes con amabilidad y consideración, cuidan de su alimento, su temperatura, sus
movimientos, y con amoroso cuidado ayudan a la recuperación. Es ésta la clase de servicio
que yo les estoy asignando a ustedes hoy. Si fallan en sus deberes con estos pacientes, si no
siguen estrictamente las instrucciones del doctor y atienden a sus necesidades tal como se
indicó, estarán complicando el trabajo y causando un gran daño.
La inmortalidad no puede alcanzarse por medio de los rituales, el linaje o la
riqueza, sino únicamente por medio del sacrificio y la renunciación. Ésta es la declaración
de los Vedas. El servicio, en el que ustedes se están iniciando, es el primer paso en el
adiestramiento para este sacrificio. El servicio es la más alta práctica espiritual, pues Dios
mismo toma forma humana y viene a servir a la humanidad y a llevarla a los ideales que ha
ignorado. Por lo tanto, consideren, ¡cuán complacido estará Dios cuando el hombre sirve al
hombre!
Muchas personas vienen a Prashanti N¡layam totalmente solas a pesar de su vejez
o enfermedad, pues son demasiado pobres para pagar un acompañante o están demasiado
desamparadas para tener uno. Ustedes deben estar pendientes de tales personas y buscar las
oportunidades de ayudarlas. No esperen hasta que se desmayen o caigan. Siéntenlas en la
sombra o dentro de los cobertizos y alivien su cansancio o su sed de la mejor manera y lo
más rápidamente que puedan. Convenzan a las personas más jóvenes y más sanas de que
desocupen sus asientos para dárselos a estas personas ancianas y enfermas. Y no ocupen
ustedes las primeras filas. La insignia no les confiere ningún privilegio; sólo les da
responsabilidades. No traten de llegar al frente en su ansiedad por verme de cerca.
Dondequiera que estén, aun en el rincón más alejado, si cumplen de buena gana con el

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deber que les confío, estaré con ustedes, a su lado, no lo duden. Llevan mi retrato en la
insignia, pero estoy en su corazón todo el tiempo.
En estos días hace mucho calor y así, tendrán un servicio más que cumplir: dar
agua a los sedientos. E1 cuerpo sufre de sed de agua; ésta se llama trishna; el espíritu tiene
una sed más aguda: Krishna. La sed mundana es desastrosa; hace al hombre bestial en sus
esfuerzos por satisfacerla. Si la Tierra fuera un poco más pequeña, el hombre ya se la habría
tragado; afortunadamente es un poco grande.
Pero ahora ustedes no están preocupados por el mundo, sino por el Señor del
Mundo. Obedezcan la orden del Señor. No deben preocuparse si no tienen tiempo para
hacer sus prácticas de repetición del Nombre, meditación u oración.
Shankara, el gran maestro espiritual, tenía cuatro discípulos principales: Throtaka,
Hastamalaka, Sureswara y Padmapada. De ellos, este último estaba empeñado solamente en
el servicio a su gurú, de tal modo que no ponía atención a las lecciones. Los otros
discípulos solían burlarse de él a causa de su retraso en el estudio. Sin embargo, su
profunda reverencia por su gurú lo compensaba de aquellas burlas. Un día, Padmapada lavó
las ropas de su maestro y las puso a secar sobre una roca en medio del río, pero justo
cuando iba a recogerlas, el río creció con una turbulenta corriente y el muchacho encontró
un precario refugio en la punta de la roca. Pero se estaba haciendo tarde y el gurú
necesitaba pronto la ropa lavada, por lo que Padmapada se decidió a cruzar sobre las
enfurecidas aguas. Sabía que las bendiciones de su gurú lo salvarían. Empezó a caminar, y
en cada sitio en que ponía sus pies brotaba un fragante loto que lo sostenía en sus pétalos.
Es por esto que llegó a ser conocido como Padmapada, "el de pies de loto". La gracia del
gurú le dio la habilidad de dominar todo el conocimiento y brillar como un luminoso
exponente de la antigua sabiduría.
La vida es corta, y puede terminar en cualquier momento. El cuerpo puede caer y
liberarlos sin previo aviso. Por eso, mientras puedan deben dedicar su corazón a Dios,
quien se lo ha dado. Su corazón es su testigo; pregúntenle si han obedecido las
instrucciones del Señor. Mil personas pueden jurar que ustedes no lo han hecho, pero si su
conciencia afirma que sí, no deben tener miedo. Había una vez un avaro muy astuto que
decía que Dios no necesitaba recibir ninguna ofrenda, pues con el néctar en su estómago no
sentiría hambre ni sed. Argüía que sería sacrílego verter agua sobre su estatua, porque el
Ganges brota de sus pies y no sería apropiado aplicar sobre la cabeza lo que se había
originado en los pies. Así también, descartó la idea de ofrecerle la flor de loto ya que
florecía en su ombligo. Todas éstas no son sino excusas con las cuales no se puede engañar
a la conciencia. ¿No hacen las personas a veces una corona para la estatua con el oro que
una vez formó una ajorca para su pie? La veneración puede transformar y hacer las cosas
sagradas y puras. No inventen excusas para evitar el servicio a Dios. Sirvan a Dios
sirviendo a los que buscan a Dios. El Señor aprecia este servicio por encima de todo. El
principal resultado del servicio es la eliminación del egoísmo. Suradas oró para que pudiera
ser el sirviente de los sirvientes del Señor de manera que no quedara ni traza de ego en él.
Ésta es la razón por la cual en otros tiempos el alumno que vivía con el gurú tenía que ir a
mendigar su alimento. Suradas dijo: "El Señor no necesita mis servicios; él lo tiene todo. Él
tiene muchos devotos más eficientes que yo. Pero éstos, sus devotos, están afligidos;
necesitan cuidado; los serviré y así me elevaré".
Ustedes están sirviendo ahora a los realmente necesitados. Cuando se celebra un
matrimonio en su casa, obligan a la gente que ya está satisfecha a que coma más y más,
causando así un desperdicio. Mientras los bien alimentados son sobrealimentados en contra

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de su voluntad, los hambrientos que claman en la puerta por un mendrugo son alejados con
una lluvia de voces destempladas. Suradas le dijo a Krishna: "Tú estás siempre satisfecho,
eternamente pleno y libre. ¿Por qué debería servirte? Serviré a aquellos que necesitan
ayuda". Vean Lo Universal en todos; vean a todos como olas semejantes, sostenidas por el
mismo mar. Desarrollen ese parentesco, ese amor, esa simpatía. Sirvan a los demás no con
el sentimiento de que son otros, sino con la actitud de adoración que ustedes reservan a
Dios. Un solo acto de servicio ofrecido al Dios que ustedes ven en otro vale por todos los
años de anhelo por Dios.
Pueden preguntar: "Swami, cuando uno encuentra a una persona que se comporta
mal, viciosamente, ¿cómo podemos amarla?, ¿cómo podemos reverenciarla?, ¿qué quieres
que hagamos?" En tal situación, consideren una cosa: ¿quién es el que comete qué mal?,
¿qué es lo que impulsó el acto?, ¿quién hizo la acción? El cuerpo. ¿Qué impulsó al cuerpo?
La mente. ¿Por qué fue obligado a hacerlo? Debido a la influencia de su karma, el efecto
acumulativo de sus actividades y actitudes durante muchas vidas en el pasado. El Alma en
él no está apegada a ninguna acción o motivo. Esa Alma es divina; ámenla, reveréncienla.
Ésa es mi respuesta. Si lo ponemos en términos más sencillos, al pasar por una calle
observan un gran retrato de Swami sobre la entrada de una casa y se dan cuenta de que es la
casa de un acérrimo enemigo suyo. ¿Van a reverenciar menos el retrato porque el dueño de
la casa no merece su amor? Claro que aman al retrato y lo adoran, dondequiera que se
encuentre, ¿no es así? Del mismo modo, reverencien al Alma en cada uno; es Dios quien
reside en cada uno. ¿Por qué deben poner atención a sus faltas y vicios? Su deber es servir,
no buscar faltas. Sirvan con todo su corazón, con un amor puro y sin mácula. Bajo mi
invisible supervisión y guía deben servirlos y aliviar sus dolores y problemas.
Hay una canción popular en telugu que dice: "Brindavan es de cada uno, Govinda
pertenece a todos". Así también, Prashanti Nilayam pertenece a cada uno, Baba pertenece a
todos. Al igual que en un hospital todos los pacientes tienen el derecho a ser tratados y
obtener las medicinas, aquí también cada uno de los que vienen tiene que ser honrado y
servido. Hablen dulce y suavemente a los que sufren de dolor y aflicción. Cuando una
persona sufre de fiebre, acérquense a ella y pregúntenle agradable y consoladoramente:
"¿Qué le sucede? ¿Dónde le duele? ¿Qué le puedo traer? ¿Le puedo traer alguna medicina o
debo llamar al médico? No se preocupe, nos ocuparemos de usted". Entonces, esas palabras
tan llenas de amor reducirán el sufrimiento. Llenos de gratitud dirán para sus adentros:
"¡Oh, qué ternura, qué bondad! Benditos son los padres que pueden llamar á éstos «mis
hijos»" y los bendecirán desde el fondo de sus corazones. "Ni aun en casa la gente nos trata
tan amorosamente", confesarán. Ése es el fruto que deben esforzarse por alcanzar. Si
alguien que tiene sed les pide agua, no se enojen y digan: "No estoy aquí para darles agua
cuando la piden; espera un poco. Swami va a entrar al auditorio. No me moveré ahora para
atender tus exigencias". El darshan (la visión) de Swami obtenido por un comportamiento
tan duro no será de ningún beneficio para ustedes.
Estén vigilantes para aprovechar todas las oportunidades de servicio que le dan
felicidad a Swami. Hablen dulcemente, mantengan la limpieza y sean útiles a los que
necesitan servicio. Procuren dar un ejemplo a los demás. No se apresuren a callar a las
personas que hablan alto; acérquense a ellas y con educación explíquenles por qué se insiste
en el silencio; díganles que es el primer paso en la práctica espiritual, que deben aprender a
mantener la paz suprema no sólo aquí, sino dondequiera que se encuentren; que la lengua
no tiene tarea aquí, que es todo para el ojo y el oído; la gente seguramente seguirá sus
instrucciones si conocen el por qué y el cómo. Díganles que al hablar alto están

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disminuyendo su propia paz y perturbando a los demás. No causen más ruido del necesario.
Cuando vayan a tender su cama, no tiren la colchoneta al piso con un fuerte ruido.
Debo decirles algo a los voluntarios hombres con cierto énfasis. Tienden a vagar
fuera del área del Nilayam y sentarse en las tiendas y restaurantes, hablando con todos de
cosas triviales. Han gastado mucho dinero para venir aquí y han venido con la esperanza de
obtener paz, pero una vez que salen al mercado, todos los viejos impulsos los arrastran al
remolino de las cosas mundanas. Si es comodidad lo que necesitan, podrían haberse
quedado en casa. Si es gracia, paz, conocimiento del sendero, buenas compañías, entonces
permanezcan adentro y guíense por la disciplina del Nilayam. Tomen conciencia de la
grandísima buena fortuna que tienen al haber sido escogidos por mí para este servicio,
cuando hay miles afuera esperando ansiosos una sola palabra mía. La insignia es una
indicación del Sai dentro de ustedes, les advierte que no son un fajo de pasiones y
emociones, que no son este cuerpo, sino el reflejo de Dios, que es la imagen. La insignia
tiene también el Cm, el Pranava; adórenlo, mediten sobre su significado, valórenlo como
una iniciación. Presiónenlo contra sus ojos cuando se acuesten y cuando se levanten,
orando: "Oh Señor, que todos mis actos sean puros y sagrados".
Todos los que se han reunido aquí son sus parientes, sus hermanos y hermanas. No
se preocupen por su programa diario de repetición del Nombre, meditación o culto, que
quizá tengan que dejar a un lado; ni siquiera por su rutina diaria de alimento, descanso y
sueño, que se verá alterada. No estarán perdiendo la oportunidad del cielo si pierden los
votos de vigilia y ayuno del Shivaratri. Shiva demostró uná vez a Parvati que de los cientos
que se bañaban en el Ganges y llevaban el agua sagrada al templo de Vishveshvara, en
Kasi, nadie tuvo una gota de compasión por un mendigo que se estaba muriendo en la calle
y cuya esposa pedía un vaso de agua para saciar su sed. Un ladrón sí sintió piedad; le dio el
agua y se ganó la gracia del Señor, no así los demás peregrinos, que, ansiosos por los
rituales, bañaron la estatua de Vishveshvara con el agua del Ganges murmurando himnos
védicos ese día de Shivaratri.
Mañana por la mañana tendremos el acto de izamiento de la bandera. En la noche
tendrá lugar la creación del Lingam (símbolo de la energía creadora) y por eso miles han
venido y muchos miles más van a reunirse. Sírvanlos con alegría y eficiencia; sírvanlos de
manera que tengan felices recuerdos de Prashanti Nilayam y de los voluntarios.

Prashanti Nilayam
8 III 67

3. EL CUERPO Y EL LINGAM
LA GLORIA DE LA India llega a los confines del mundo; ella es la
personificación de la victoria espiritual. Ha dado nacimiento a héroes invencibles que han
atacado a los enemigos internos y se han aventurado profundamente en la región de la
Realidad. Éstos han establecido como guía para la humanidad varias disciplinas que la

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prepararán para lograr triunfos similares. Entre éstas, la observancia ceremonial de los días
sagrados, dedicados a una intensa meditación sobre los aspectos de lo Divino, es altamente
importante. Se puede comprender que los occidentales, en su ignorancia, se burlen de estas
ceremonias; pero es patético encontrar hindúes entre los detractores. Ellos también se han
vuelto ciegos al significado y la importancia de su herencia. No han probado los frutos de la
disciplina, pues no la han practicado; ¿cómo puede entonces dársele algún valor a su juicio?
El estado de la nación india puede resumirse en un proverbio: "El padre está feliz
con su segunda esposa; los niños están muy tristes con su madrastra". La civilización
tecnológica de Occidente, la cultura que coloca el nivel de vida en un lugar más honorable
que los medios por los cuales se logra ese nivel de vida, la cultura que vuela a la luna pero
tiene miedo de atisbar en la mente, se ha vuelto como la esposa favorita; los niños, que
deberían ser alimentados con la leche materna de la antigua sabiduría, son miserables pues
no tienen el adiestramiento requerido para obtenerla. Nacidos con una rica herencia, los
niños crecen desvalidos y débiles. Cada uno es el depositario del poder divino, del Alma
imperecedera. Entrar en contacto con esta realidad es el objetivo primordial de la vida, pero
éste se descuida y se pierden días preciosos en actividades inferiores.
Ramakrishna Paramahamsa se quejaba lastimeramente cada noche de que hubiera
pasado un día más sin haber podido, por medio de sus oraciones, visualizar a la Madre
como una madre amorosa y viviente. Ése es el anhelo que el hombre debe cultivar, no la
codicia competitiva por los placeres sensoriales, que son falsos y efímeros. El hombre debe
dedicarse a tareas que le confieran paz y alegría duraderas. Debe examinar por sí mismo los
méritos de las distintas actividades y escoger sólo las que lo beneficiarán. Pero él desea paz
y cultiva la preocupación y la ansiedad. Planta un limonero y espera obtener mangos de él.
Esto es pura ignorancia o ceguera intencional, o el resultado de una mala guía.
Para volver blanco el carbón, es tonto lavarlo en leche; la leche también se vuelve
negra. Deben calentarlo al rojo y continuar el proceso hasta que se transforme en blanca
ceniza. La ceniza permanece como ceniza para siempre. Similarmente, la mente tamásica
(negra) debe ser transmutada en rajásica (roja), y luego en sátvica (blanca) mediante el
proceso de las prácticas espirituales. Lo negro y lo rojo son producidos por las cualidades
de la codicia y la lujuria, respectivamente. El tratamiento regular con la medicina del
autocontrol los curará de ellas. Estos días santos han sido prescritos para iniciar el
tratamiento. Los Shastras exaltaron la medicina y establecieron el método de administrarla.
Las vidas de los santos los alientan a buscarla y a salvarse por medio de ella. De esta forma,
el hombre puede ascender del nivel animal al humano y del humano al divino. Sí, ustedes
también pueden volverse divinos. Yo no tengo nada que ustedes no posean también. Está
latente en ustedes, pero en mí está evidente y potente. ¡Ésa es la única diferencia!
La vida es una oportunidad breve y fugaz; deben dedicar cada minuto al mejor uso,
o sea, al descubrimiento de su propia realidad, lo cual les dará la más alta alegría. No
pierdan tiempo inquiriendo acerca del dónde y el por qué de otros; inquieran acerca de sí
mismos. Cuando las elecciones se acercan, van de puerta en puerta y caen a los pies de
todos para ganarse sus votos. En lugar de rebajarse de esta manera, si caen a los pies de
Dios y merecen su gracia, los ciudadanos mismos los presionarán para que se postulen y
llenarán las urnas de votos para ustedes. Para esto deben tener fe, fe en Dios y en su gracia.
En la actualidad, la mayoría de las personas no tienen fe y, lo que es peor, se ríen de los que
la tienen y menosprecian a aquellos que crean y promueven esa fe.
¿Cuál es la santidad de Shivaratri? Ustedes responden: "Es cuando el lingam
emerge del abdomen de Swami". En verdad el lingam está dentro de cada uno de ustedes.

11
En el cuerpo compuesto de miembros, hay siempre movimiento de la mente hacia los
objetos externos; en este movimiento surge el apego, y a través de él se llega al iingam, ya
que el hombre aprende, a través del apego y el consiguiente sufrimiento, la necesidad y la
eficacia del lingam, o Dios, que es su esencia más íntima. Vean el Atmalingam que va a
emerger y obtengan bienaventuranza de ello, pero háganse merecedores de obtenerla.
Por ejemplo, déjenme decirles por qué este día es considerado sagrado. Hoy es el
decimocuarto día de la mitad oscura del mes, cuando la luna está casi invisible; con sólo
una diminuta fracción visible. La luna es la deidad que preside a la mente, que es la fuente
de todos los deseos y emociones que los enredan. La mente es, por lo tanto, casi impotente
este día; y si sólo esta noche es pasada en vigilia y en la presencia de la Divinidad, la mente
puede ser totalmente conquistada y el hombre puede hacer que esa libertad sea real. De
modo que cada mes se establece el decimocuarto día de la mitad oscura para una práctica
espiritual más intensa, y una vez al año, esta Gran Noche de Shiva, o Mahashivaratri, está
establecida para la gran consumación. La vigilia de esta noche debe mantenerse por medio
de los cantos devocionales o de la lectura de textos sagrados, o del escuchar la lectura de
tales textos, no asistiendo a películas o juegos o jugando a las cartas. Dedíquense a ver lo
bueno, hablar lo bueno, pensar lo bueno, hacer lo bueno; éste es el programa para la vigila
de esta noche. Háganlo también el programa de toda su vida.
Un padre envió a su hijo al mercado para que comprara algunas frutas. Cuando
llevaba la fruta a casa, el muchacho vio a unos mendigos en el camino y oyó sus lamentos;
se dio cuenta de que estaban muy hambrientos y que necesitaban más las frutas. Así que se
las dio y llegó a la casa con las manos vacías. Cuando su padre lo regañó, el hijo respondió:
"Te he traído unas frutas invisibles que son más dulces y más duraderas". Sí, los frutos de
la caridad son realmente más dulces y más duraderos. Busquen las oportunidades de hacer
esos buenos actos.
Ahora voy a izar la bandera de Prashanti. Ningún bien resultará si sólo la izo sobre
este edificio. La paz suprema, la más alta ecuanimidad, puede alcanzarse sólo cuando cada
uno de ustedes la iza en su corazón. Reflexionen sobre lo que he dicho cuando lleguen a
casa, digiéranlo para que así aumente su fuerza y su resistencia. Dediquen todas sus
acciones, palabras y pensamientos al Soberano Supremo, Sarveshvara. Hoy será creado el
fingam que surge de mi cuerpo.
En su ansiedad por obtener un lugar, no se sienten al sol desde las tres de la tarde.
No desobedezcan las reglas de la salud, no se cansen. Ya que están aquí, no malgasten ni un
solo momento en vanas habladurías. Voy ahora a subir a la terraza y a izar la bandera. No
se empujen unos a otros para agarrar las flores que caen desde arriba; contrólense, sean
ordenados. Después vayan al auditorio, donde se llevará a cabo el Abhishekam (baño
ceremonial). Preséncienlo todo y obtengan alegría total.

Prashanti Nilayam
9 III 67

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4. SIN ESPEJO NO HAY IMAGEN
SI SE PRONUNCIA LA palabra "lámpara", no se desvanecerá la oscuridad; si un
paciente es informado de las propiedades curativas de una medicina, no se curará
escuchando atentamente; si un hombre que sufre las agonías de la pobreza es informado de
las varias maneras como ciertos fondos pueden ayudarlo a superarla, no se sentirá aliviado
en lo más mínimo; un hombre hambriento queda hambriento aun después de oír una
elocuente descripción de un magnífico banquete. Si se exalta hasta los cielos a la Sabiduría
Eterna (Sanathana Dharma) como la cura para todo el descontento individual, nacional y
social prevaleciente, esa inquietud no disminuirá en nada. Deben alabarla con fe basados en
la profundidad de su experiencia. Tienen que experimentarla y ser los testigos de su
validez, deben alcanzar el estado de perfecta y duradera alegría. En lugar de esto, han
ignorado la cura, aumentando así la enfermedad.
Claro está que hacen intentos incesantes de superar el dolor y obtener alegría, pero
el éxito los elude, y cuando lo obtienen, es ilusorio. El hombre no reflexiona acerca de la
autenticidad de su experiencia. Es necesaria una constante autocrítica para evitar las
trampas y desvíos tortuosos. Siendo éste un día sagrado, deben pasar cada minuto en esa
intensa búsqueda. Por eso les hablo acerca de estos temas fundamentales. ¿Con qué
propósito hacen todos estos esfuerzos en la vida? Hacen grandes esfuerzos al invitar a sus
parientes, decorando la casa, preparando una fiesta, música y baile, todo para la unión de la
novia y el novio, para que puedan vivir felices para siempre, ¿no es así? Así también, todo
lo que ganan y gastan, todo el ansiar y suspirar, toda la lectura y recitación, son para que el
individuo se una en matrimonio con Lo Universal, del cual se ha separado, con el fin de que
pueda tener bienaventuranza para siempre.
Lo Universal puede ser conocido en un parpadeo; la bienaventuranza está a la
disposición en un instante, pero deben ustedes conocer la técnica. Pueden tener vegetales
frescos, un buen arroz, excelentes lentejas, tamarindo limpio; todos los ingredientes para
una buena comida, pero si no tienen conocimiento del arte de la cocina, ¿de qué les servirá
todo? Deben aprender, esforzarse, luchar, y entonces el éxito será suyo. Inicien el proceso,
den el primer paso; escuchen con atención, reflexionen sobre lo que han escuchado y traten
de poner en práctica al menos una cosa o dos de las que se han dicho.
Hoy en día, pueden alcanzar el éxito en cada esfera, mediante sobornos, pero Dios
no puede ser alcanzado por medio de trucos o de atajos. A él se puede llegar sólo por el
duro camino de la lucha, del desapego y de la ardua disciplina. Ansíenlo desesperadamente,
apéguense firmemente a él, llenen su mente de su forma, su majestad, su gloria y su gracia.
El hombre es inherentemente divino, y por ello lo divino viene automáticamente a su
conciencia. Pero el velo de la ilusión (maya) le impide ese emocionante contacto, esta
iluminadora revelación. Esta engañosa ilusión es también un artificio divino, un vehículo
del Señor. Hay un cuento de que una vez el Señor se enojó con Maya y quiso que ella
desapareciera, pues la gente estaba siendo desviada al mal camino por sus trucos. Maya le
dijo: "Soy el velo que tú llevas; soy la niebla que se ha levantado por tu propia voluntad;
estoy tan extendida como tú; estoy dondequiera que tú estés; dime un lugar donde no te
encuentres y me refugiaré allí". Cada uno de ustedes puede romper el velo, logrando el
conocimiento de la realidad de Dios; o pueden rogar que el Señor mismo lo levante un
poquito para que puedan tener una visión de su realidad. Muévanse en el mundo como un
actor, pero estén conscientes todo el tiempo de que van camino a casa para estar con el

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Señor, de donde han venido. Siempre que entre a la mente la idea de que el drama es real,
niéguenla con firmeza. No se identifiquen con el papel que están jugando. Tal
identificación retardará su progreso.
Deben aprender y practicar lo que en el Gita se llama Kshetra Kshetrajña Vibhaga
Yoga. ¿Qué significa vibhaga en la expresión Kshetra Kshetrajña Vibhaga Yoga? Significa
división, diferenciación, discriminación, separación de una cosa de otra. Ese yoga significa
comprender la distinción entre el cuerpo o campo (kshetra) y el conocedor del cuerpo o
campo (kshetrajña). El conocedor en este cuerpo, aquel que está consciente de todo lo que
sucede, que es el testigo, el que mora en el cuerpo, está por encima de todas las dualidades
de placer y dolor, bueno y malo, etcétera. El metal de baja ley de la civilización moderna se
ha mezclado con el oro de la Sabiduría Eterna, y así, debe hacerse la distinción a fin de
obtener el oro puro. Ustedes aclaman la hazaña de que se lance a un hombre al espacio y
empiece a dar vueltas alrededor de la Tierra o que llegue hasta la luna. No se dan cuenta de
que en la Tierra los hombres están siendo despojados de recursos por esta costosa aventura,
y que al mismo tiempo está manchada por el odio y el orgullo. ¡Un solo cohete cuesta tanto
como el presupuesto total de veinte años de todas las universidades de la India! El resultado
neto de todo este "progreso" es sólo esto: la humanidad está viviendo al borde de un
holocausto; está aterrorizada. ¡El hombre se sobresalta con el eco de sus propios pasos!
Siente que es el amo del universo y que el verdadero Amo del Universo existe sólo porque
él se lo está permitiendo. ¿Cómo puede entonces tener paz? Este engreimiento traerá su
caída; el hombre debe ser humilde y darse cuenta de que sabe muy poco aún sobre sí
mismo. Sin el conocimiento de su propio ser, ¿qué valdrá toda la paja con que ahora está
llenando su cabeza? Vuélvanse humildes, puros, útiles a los demás. Allí es donde están la
paz y la alegría.
Hoy es la Noche de Shiva (Shivaratrr). Tomen el ideal de Shiva. Cuando el
devastador veneno Halahala salió del océano, la vida en la Tierra estaba amenazada de
inmediata y total destrucción. Shiva se ofreció a beber el veneno y salvar al mundo. Su
garganta es azul desde entonces, pues el veneno se ha esparcido por ella. Estén ansiosos de
servir, de ayudar, de ir en auxilio de otros. Para esto hay que cultivar la fortaleza y la
ecuanimidad. De otra forma, ¡la vida será tan miserable como echarse a descansar debajo
de un árbol infestado de hormigas! Si la impaciencia, la ira, el odio y el orgullo dominan a
una persona, ¿de qué servirán los demás logros? En el firmamento del corazón deben brillar
como estrellas los nombres de Dios y la confianza que se obtiene del conocimiento del
Alma debe brillar como la luna llena.
Ésta es una época crítica para el pueblo de la India y es cuando la confianza que
surge del autoconocimiento es más necesaria. Tanto los hombres como las mujeres deben
ganar este conocimiento y atesorarlo. Los hombres deben abandonar la actitud de denigrar a
las mujeres. No son "sirvientes" que pueden tratar despóticamente; ellas también tienen su
individualidad y respeto propios. De hecho, las mujeres tienen devoción, bondad, espíritu
de sacrificio, fortaleza y otras virtudes en mayor medida que los hombres; sin embargo,
prima entre ellos la idea de que si aceptan su consejo esto los disminuye en cierto modo.
Esto debe ser eliminado. Respeten la excelencia espiritual y el discernimiento intelectual,
dondequiera que se muestre.
La más alta conciencia a la cual todos los esfuerzos espirituales conducen es:
"Brahman es real, el mundo es irreal" (Brahma satyam, jagat mitya). Cada átomo y célula
es un haz de energía que expresa la voluntad divina. La materia y la energía en realidad no
están separadas. Todo es una sola voluntad que concreta y penetra todo, lo impulsa y le da

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continuidad. Para experimentar al mundo de tal manera, hay que trascender todas las
categorías duales y alcanzar la base única, unitaria, identificándola y estableciéndose en
ella. Cuando el ojo se llene de conocimiento, el mundo se verá como Brahman Entonces, el
mundo y todo ese complejo ser y devenir asumirán un solo color, el color de Brahman, y
tendrán perfecta ecuanimidad, no afectada por modificación alguna. ¡Ningún espejo y
ninguna imagen! Habrá sólo la persona real. Anhelen alcanzar esta etapa de perfecta e
inconmovible dicha.
Esta etapa puede conocerse y apreciarse sólo si se esfuerzan por estar en compañía
de aspirantes y de santos. ¡Cuando se corta un árbol de sándalo, el hacha también huele a
sándalo! Ésa es la naturaleza de los buenos; ellos bendicen aun a aquellos que les hacen
daño o los calumnian. No pongan atención a la risa cínica y a las crueles críticas de los
mundanos. Cuando un pariente llega a su puerta, si se levantan para darle la bienvenida y le
dicen palabras de acogida, entrará y se quedará; pero si ni siquiera le dirigen una mirada de
reconocimiento, se sentirá tan herido que se volverá y se irá. Así también, no pongan
atención a los comentarios de los tontos y verán cómo regresan a ellos.
¡Yo también soy blanco de tales comentarios! La gente no entiende los modos de
obrar de Dios. ¿Cómo pueden saber por qué está sucediendo un hecho en particular en
determinado momento y de cierta manera? Sólo él puede saberlo. Pero la gente trata de
juzgar y habla mal cuando, por ejemplo, alguien muere de enfermedad en este lugar.
¿Cómo puede alguien escapar a la muerte? Hasta los avatares tienen que desechar la forma
física cuando la tarea para la cual han venido está terminada. Es el colmo de la tontería
perder la fe en Dios cuando muere alguien a quien amaban. La sentencia que se había
ganado se ha cumplido y es liberado. Nadie puede nacer y vivir por cuenta de otro. Cada
uno tiene que llevar su propia carga y luego abandonarla. Por lo tanto, no permitan que
ninguna circunstancia afecte su fe en Dios, quien es su fuerza y solaz.
Por eso les aconsejo utilizar cada momento de sus vidas de la manera más
beneficiosa, para que sirvan a sus semejantes al máximo de su capacidad, para que cultiven
amor hacia toda la humanidad, para que abandonen el odio y la maldad. Crean que su Dios,
la forma que reverencian, está en cada uno y santifiquen cada acto realizándolo como
adoración de esa forma. Los cantos devocionales continuarán durante toda la noche;
participen en ellos y llenen su mente de pensamientos sobre la gloria de Dios, la gloria que
ustedes mismos son.

Prashanti Nilayam
Mahashivaratri; 9 III 67

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5. LOS MORIBUNDOS LLORAN
A LOS MUERTOS
EL DESEO es la causa del nacimiento; el tiempo es la causa de la muerte; Rama es
el guardián de la vida. Es debido al deseo que se nace. El tiempo, que fluye incesantemente,
no respeta a nadie, corta el hilo de la vida. Para que la vida valga la pena, se debe repetir
constantemente el Nombre de Dios. La vida es una lucha; la batalla se libra hasta la
victoria. La victoria es la coronación del Alma, la soberanía del reino de la liberación. Esto
se alcanza y gana por medio del proceso establecido en el Vedanta.
El Vedanta es la consumación o final de los Vedas. La leche, cuando se cuaja,
puede ser separada en mantequilla y suero, y la mantequilla, una vez fundida y clarificada,
se vuelve ghi; esta mantequilla clarificada es el final, el estado último de la leche. Así
también, la transmutación final e irrevocable del hombre es la liberación. Si se preparan
para la victoria en esta batalla contra sus enemigos internos y sus sentidos, el Señor les
enviará los refuerzos que necesitan, pues estarán yendo hacia él y él dará cien pasos hacia
ustedes por cada diez que ustedes den hacia él.
Una vez, Ramadas se quejó: "¡Oh Señor!, tú eres poderoso, Omnipotente,
Omnisciente; yo estoy solo, indefenso, huérfano y pobre". Entonces, el Señor interrumpió
su autocondenación y le dijo: "No es as¡, ¿cómo puedes llamarte pobre, indefenso y
huérfano? Estoy contigo, en ti, y sobre tí derramo mi gracia. El único huérfano en el
universo soy yo mismo, pues no tengo guardián, ni apoyo ni nadie a quién recurrir. Soy
desvalido; todos los demás tienen al Señor, porque yo soy su Señor".
Por eso, no se llamen a sí mismos débiles; ¿cómo pueden ser débiles cuando están
provistos de inteligencia y discernimiento? Con la inteligencia como soporte, empiecen su
práctica espiritual sin malgastar tiempo precioso en lamentos. Ése es el más alto deber que
tienen consigo mismos. La práctica espiritual puede ser para realizar a Dios como Lo Sin
Forma o Lo Con Forma. Cuando alguien camina, los dos pies son necesarios, no pueden ir
saltando sobre un solo pie. La práctica espiritual sobre Lo Con Forma y lo Sin Forma es
as¡, con dos pies. Cuando termine su peregrinaje y vayan a entrar en el templo, coloquen el
pie derecho por delante. El pie derecho es ir hacia la práctica de Lo Sin Forma, o sea el
aspecto inmanifestado de Dios.
Han pasado toda la noche en la recitación del Nombre; pero no se queden
satisfechos con esto, hagan de ella su sostén diario. No imaginen que éste es como algunos
de los lugares de peregrinación que han visitado, donde no se les enseña ninguna lección
que puedan atesorar en su corazón. Allí están en un ambiente de paseo o de turismo, viendo
lugares y recolectando curiosidades, pero aquí están silenciosamente inmersos en el éxtasis
de la Divina Presencia. Lleven esta atmósfera a sus propios pueblos y hogares y límpienlos
con pensamientos y actos santificados. Hagan de este Shivaratri un Shivaratri permanente,
un festival continuo de contemplación de Shiva, una inspiración para hacer de la vida
misma una adoración ininterrumpida de Shiva. Se dice: "En todas partes, en todo momento,
bajo todas las circunstancias, contemplen a Hari (Dios)".
Cuando Brahma le preguntó al sabio Narada cuál era la cosa más sorprendente que
había observado sobre la Tierra, éste respondió: "Lo más sorprendente que yo he visto es lo
siguiente: los moribundos se lamentan de la muerte. Aquellos que se están acercando a la
muerte a cada momento, lloran por aquellos que han muerto, como si sus lágrimas tuvieran
algún efecto ya sea para revivir a los muertos o para impedir su propia muerte. La otra cosa

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sorprendente es: todos los hombres temen las consecuencias de sus pecados pero aun así
siguen cometiéndolos. Todos ansían obtener los resultados de las buenas acciones, pero se
niegan a hacer buenos actos".
La conversación educada es conversación dulce, dicen. Pero la mayoría de las
veces esa habla dulce está hecha de ignominia y falsedad. La gente a menudo se pregunta:
¿cómo podemos vivir en la sociedad sin un poco de falsedad? Éste es un enfoque erróneo.
El decir la verdad le viene naturalmente al hombre; es la falsedad la que resulta una
destreza artificial. Sean naturales, sean ustedes mismos; entonces no se rebajarán a la
falsedad. Eviten hasta los pecados veniales, pues por su repetición deformarán su carácter y
se desarrollarán en hábitos viciosos. Si la esposa recibe diez rupias del esposo para las
compras pero gasta sólo nueve y retiene una rupia y esconde este hecho a su esposo,
aunque ella puede argüir que no es impropio, es un paso erróneo. Examinen sus actos,
pensamientos y sentimientos en cada momento a la luz de la verdad.
Si sus corazones están sellados con el cerrojo de la falsedad, ¿cómo pueden culpar
a Dios si Él no los ilumina con los rayos de su gracia? La falsedad es provocada por el
deseo; cuando hay deseo en el corazón, Rama (Dios) no tiene lugar allí. Hagan que el deseo
y su malvada ralea de ira, codicia, apego, orgullo y odio se vayan de su corazón; sólo
entonces podrá Rama instalarse allí. Sin esta operación de limpieza, ¡es un desperdicio de
aliento gritar "Rama, Rama, Rama", moviendo y sacudiendo el cuerpo de un lado a otro!
¿De qué vale gritar "¡Victoria, victoria!" cuando el enemigo está dentro del fuerte y están
demasiado cansados para echarlo de allí?
Siembren en el campo de sus corazones las semillas de los buenos pensamientos
cargados de humildad, irríguenlos con las aguas del amor, protejan el brote con el pesticida
llamado valor, alimenten el cultivo con el fertilizante de la concentración, y entonces, las
plantitas de la devoción producirán la cosecha del conocimiento, de la eterna sabiduría de
que ustedes son Él, y al venirles esta revelación, se volverán Él mismo, pues ustedes
siempre fueron Él, aunque no lo supieran hasta entonces.

Prashanti Nilayam
10 III 67

6. LA AVALANCHA QUE LO BORRA TODO


COMO EL ALIMENTO PARA un hombre hambriento, como las lluvias sobre un
campo seco, la ciencia védica del autodescubrimiento espiritual es el salvavidas para la
humanidad que se está deslizando hacia la destrucción debido a que ha perdido su sostén en
la verdad, la moralidad, la paz y el amor. Ustedes son los instrumentos para la expansión de
esta ciencia védica a los más remotos rincones de esta vasta tierra; ustedes son los
escogidos. Deben demostrar por el precepto y por el ejemplo que el sendero del
autoconocimiento es el camino hacia la felicidad perfecta. Por eso, en ustedes descansa una
gran responsabilidad: demostrar con su tranquilidad, compostura, humildad, pureza, virtud,
valor y convicción bajo todas las circunstancias, que la práctica espiritual que llevan a cabo
los ha hecho personas mejores, más felices y más útiles. Actúen y demuestren, no afirmen
simplemente en palabras negándolo con sus acciones.

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El mar es considerado sagrado, más sagrado que cualquier río, porque todos los
ríos se vierten en él. Esta reunión de trabajadores de toda la India es, por lo tanto, una
congregación sagrada, que representa la confluencia de diversas corrientes de devoción. Se
ha hecho imperativo planificar el proceso para llevar el conocimiento espiritual a cada
puerta, pues la gigantesca avalancha de la mecánica y materialista civilización moderna
está anulando rápidamente todo rasgo de lo divino en el hombre.
El Alma que puede conferir alegría eterna es ignorada y el hombre se sumerge sin
ton ni son. en el mar o en el espacio exterior para satisfacer su ansia de orgullo y
ostentación. Alguien tendrá que levantarse con valor y declarar, a partir de su propia
experiencia genuina, que la felicidad que da el llegar a la luna no vale nada comparada con
la alegría de alcanzar la luna interna de la bienaventuranza y la fuente de toda felicidad, el
Alma. Decir una cosa y ser otra anulará el objetivo mismo. La más mínima señal de
hipocresía debilitará las bases del edificio. Por eso es necesario establecer ciertas pruebas y
requisitos, ciertos lineamientos generales para aquellos que se declaran trabajadores en este
campo. Las normas y un sistemático autoexamen son necesarios en cada etapa para el éxito
de todo esfuerzo.
La atmósfera hoy en día está viciada por el odio, la codicia y una enfermiza
competencia que menoscaban virtudes como la reverencia, la humildad y la ecuanimidad.
El mundo y sus efímeras atracciones se han vuelto la meta de todo el esfuerzo humano.
Dios, que es la fuente, el sostén y la meta suprema de todos, es ignorado tanto en el mundo
externo como en el mundo interno del impulso y el intelecto. Así, las organizaciones que
ustedes representan deben ser muy vigilantes y eficientes, a menos que ustedes también
sean atraídos por el remolino.
No los mantengo aquí por más tiempo, pues deben reunirse en grupos y establecer
algunos puntos para discutir y aclarar en las siguientes sesiones de esta Conferencia;
algunos de ustedes deben reunirse en comités para preparar los informes, sugerencias y
recomendaciones para ser presentados a la Conferencia, de modo que los bendigo a todos y
los dejo que vayan a sus alojamientos para que se puedan reunir temprano esta tarde para la
próxima etapa de la discusión.

Primera Conferencia India de las


Organizaciones Sathya Sai de Servicio
Madrás; 20 IV 67

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7. EL SERVICIO SATHYA SAI
LOS VEDAS ESTÁN imbuidos del sagrado espíritu de la misericordia divina;
buscan transmitir a la humanidad los secretos de una vida feliz aquí y de la liberación para
siempre. Revelan la esencia de la gloria divina y son la fuente milenaria de conocimiento
espiritual para toda la humanidad. Los Vedas y el intelecto, del cual el hombre está provisto
como un don de Dios para que pueda distinguir el bien del mal, son los medios por los
cuales la cultura de esta tierra debe ser preservada y fomentada. Si se explora este tesoro
védico con inteligencia, el principio del Alma se vuelve claro y al reconocerlo, el hombre
se vuelve eternamente feliz y lleno de paz. Este tesoro ha sido despreciado y descuidado
como consecuencia de la fascinación por maneras extrañas de vivir pero, desde hace
algunos años, ha reaparecido entre la gente el sentimiento de reverencia y el deseo de
arrepentimiento.
Esta Conferencia es en sí una señal de ese renacimiento. Se les ha asignado la tarea
de volver a llevar a la gente el mensaje de la fuerza y la unidad átmicas. Transmutar al
"hombre" en "Dios" y experimentar esa bienaventuranza es el único logro para el cual se
debe dedicar la vida. Los esfuerzos que ustedes hacen en sus propios lugares están dirigidos
a llevar esa meta a la conciencia de todas las personas. Claro está que existen muchas
organizaciones y sociedades dedicadas a distribuir distintas curas para los males
"espirituales" de sus miembros y, por lo tanto, puede surgir la pregunta acerca de la
necesidad de una institución más. Ha surgido la necesidad de enfatizar la disciplina básica y
esencial, práctica y universal, establecida desde la edad más remota para la revelación de lo
divino en el hombre.
En los Vedas, él universo en su totalidad es descrito como el cuerpo de Vishnú, y
Bharat (la India) es como el ojo del universo, y la razón de ello es que tiene la visión del
cosmos más correcta en el contexto del tiempo. La madre desea que el hijo sostenga el
honor de la familia; el hijo debe defender el buen nombre de la madre y del padre. Así, cada
hindú debe aprender y prácticar la ciencia espiritual que los sabios de esta tierra han
explorado y descubierto. Sin embargo, debido a fuerzas hostiles, las malas compañías y una
ignorante fascinación por otras cosas, los hindúes han descuidado este deber primordial. La
infección se ha expandido y está bien instalada en el organismo. Ahora debe ser eliminada.
Esta Conferencia y las organizaciones que ustedes representan son intentos para curar esa
enfermedad. El propósito es el mismo, cualquiera que sea el nombre: Prashanti
Vidvanmahasabha, Sathya Sai Seva Samithi, Sathya Sai Seva Dalo Sathya Sai 8hakfa
Mandali.
La primera meta es promover y cultivar la cultura de la India. Hagan que su
validez sea reconocida por medio de su vida misma y del propio descubrimiento de sus
valores, y que sea comunicada a otros por aquellos que han experimentado la paz y la
alegría que se pueden obtener de ella. No quiero que la medicina sea recomendada por
personas que no han sido curadas por ella. Hoy, en el mismo país donde se desarrolló y
floreció esta cultura, la inmoralidad y la corrupción han destruido el regocijo y la felicidad.
Muchos condenan estas cosas, pero son esas mismas personas las que cometen los errores
que deploran. Aquellos que afirman conducir a la gente son los mismos que caen en la
tentación. Así, el primer ideal que ustedes deben tener en mente cuando inician y dirigen
estas organizaciones es: no ansíen tener posición o autoridad; no permitan pompa o
exhibición alguna; no compitan por publicidad, reconocimiento ni alabanza.

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El deber es Dios. Cumplan con él y estén contentos. Pueden anhelar el
autoengrandecimiento; sé que algunos han hecho planes para obtener posiciones oficiales;
pero ustedes deben someter y destruir esos deseos. Seguir mis instrucciones sin demora es
el mejor plan. Cuando se dedican al servicio, es equivocado ceder a anhelos más bajos o
actuar impulsivamente. Los Vedas declaran que sólo mediante el renunciamiento, la
entrega y la obediencia se puede ganar la inmortalidad.
Deben de haber notado en la historia de la India que todos los grandes
movimientos e imperios fueron motivados por corrientes espirituales subyacentes y no por
tensiones políticas o económicas. Es sólo después del advenimiento de la East India
Company que predominaron la política y la lucha por el poder. Deben velar por que la
política ayude a la necesidad de promover y proteger los fundamentos de la cultura de la
India.
El universo es el cuerpo de Dios; en ese cuerpo, la conciencia de la unidad es
Bharat, o la conciencia del Uno. "Ekam sat", "Él es uno", declararon los Vedas hace eras.
Hoy en día, es el latido del corazón de India. Ésta es la razón por la cual sabios, santos,
personajes divinos y encarnaciones de Dios aparecen aquí y proclaman su mensaje a la
humanidad desde este país. El precioso mensaje está siendo exportado ahora, pero se está
usando muy poco dentro del país. Ésa es la tragedia. Por la influencia que proviene de las
posiciones de autoridad y para adquirir y acumular poder, los individuos hablan mal de los
demás y fomentan el odio. Desde el amanecer hasta el anochecer y desde el anochecer hasta
el amanecer, la principal ocupación de la gente hoy en día es encontrar defectos en los
demás, tratando de divulgar sus fallas. Este estado de cosas es un insulto a nuestra
antiquísima cultura. Surge del anhelo por una popularidad barata y una fama temporal.
Sus organizaciones deben esforzarse por promover la fe en Dios. Si carecen de esta
base, la adoración, los cantos, las ceremonias y las buenas obras se volverán todos rituales
automáticos sin sentido, hechos bajo compulsión social. La transformación interna, que es
su fruto, puede obtenerse sólo cuando estos actos son hechos con fe. La fe puede crecer
sólo a partir de la raíz de la indagación, y puede reafirmarse por la indagación. Deben
alentar la indagación entre los miembros de las organizaciones con quienes tienen contacto
y acoger sus esfuerzos por ganar la experiencia directa por sí mismos.
El hombre se esfuerza por proveerse de alimento, ropa y abrigo para beneficio del
cuerpo; él debe también proveerse con algunas cosas para mantener la mente sana y feliz.
La mente es la que condiciona incluso al cuerpo. La mente es el instrumento, el timón, el
compañero más cercano del hombre. Por ella él puede arruinarse o salvarse. Regulada,
controlada y canalizada de manera apropiada, puede liberarlo; si la deja vagar suelta, puede
enredarlo y atarlo muy rápidamente. Intenten averiguar exactamente cuándo tiene el
hombre paz imperturbable. Verán que está en paz solamente durante el sueño profundo,
pues en ese momento sus sentidos están inactivos y su mente, inerte y desapegada de los
sentidos o de sus objetos. De modo que el hombre puede lograr la paz cuando les impide a
los sentidos arrastrar a la mente.
Ésa es sadhana, la práctica espiritual básica: el retiro de los sentidos del mundo
objetivo. Adiestren a la mente para que more en su instrumento interno más que en las
atracciones externas. Usen la mente para purificar los sentimientos, impulsos, actitudes,
tendencias y niveles de conciencia. No la dejen acumular suciedad del mundo externo. Si se
apega al trabajo, las consecuencias del trabajo se apegan a ella. El trabajo que se hace sin
apego es el más puro; no recarga la mente de júbilo o desilusión. "Yo lo hice", "Esto es
mío", son los dos colmillos que hacen que el individuo sea venenoso. Arranquen estos

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colmillos y la serpiente podrá ser atrapada y se podrá jugar con ella como mascota. Estas
organizaciones deben cuidar que el egoísmo, el sentido de posesión personal o el orgullo no
las invadan. Ésa es la meta que deben mantener en su mira.
Cuando se inicia una organización, deben establecerse ciertas normas y
reglamentos. Sin embargo, nuestras reglas son de una naturaleza totalmente diferente.
Enfatizan que los miembros deben primero practicar lo que predican. Cualquier cosa que
ustedes deseen que los otros hagan, deben primero ponerlo en práctica diariamente con
sinceridad y firmeza. Deben cantar bhajans (cantos devocionales) regular y
sistemáticamente antes de aconsejar a otros acerca de su eficacia. Si desean ser honrados
por otros, deben aprender a honrarlos primero. El servicio se ha vuelto una palabra muy
común, pero su valor queda muy reducido por la hipocresía de los que la pronuncian.
Realmente, sólo aquellos que sufren en agonía, un dolor igual a la vista del dolor, de la
aflicción o de la enfermedad, tienen el derecho de ofrecer servicio, pues no están sirviendo
a los demás, se están sirviendo a sí mismos para eliminar lo más rápida y efectivamente su
propia aflicción. El servicio a los demás es la medicina que se necesita para aliviar la
angustia que nos invade al ver la angustia del otro ser. Sientan que se están sirviendo a sí
mismos, que están domando a su propio ego. De otra forma, el servicio eleva su amor
propio y desarrolla un sentido de superioridad que son ambos espiritualmente dañinos. El
alimento es la medicina para la enfermedad del hambre; la bebida, para la enfermedad de la
sed; para la enfermedad del ciclo de nacimientos y muertes, Bhagavan es la medicina; para
la enfermedad del deseo, el conocimiento es el específico. Para las enfermedades de la
duda, la desesperación y la vacilación, que son las enfermedades ocupacionales de los
aspirantes, el remedio más efectivo es el servicio. Para la grave infección de la ansiedad, el
tratamiento son los cantos devocionales. La Organización debe dedicarse a proveer de estos
remedios a los sufrientes.
Una organización espiritual está realmente por encima de todas las normas y
regulaciones; el reino del Alma está más allá de las reglas. En esté sentido, las reglas o bien
carecen de significación o son superfluas en las Organizaciones Sathya Sai, pero con el fin
de satisfacer por lo menos las leyes del país que tienen que ver con las asociaciones de esta
clase, deben adoptarse algunas reglas. Por ejemplo, ¿quiénes pueden ser miembros de estas
organizaciones y cuáles son sus requisitos? 1) Por supuesto, deben ser ansiosos aspirantes
al progreso espiritual. 2) Deben tener. plena fe en. el nombre que lleva la Organización y
difundir ese nombre de la manera adecuada a su mensaje y majestad. 3) Además, el
miembro debe haber sido reconocido como una buena persona. Ésas son todas las aptitudes
requeridas; nada más cuenta. No hay ninguna necesidad de tener dinero o tierras, erudición,
influencia, autoridad o posición oficial. Si poseen las tres cualidades mencionadas, yo les
aseguro que aun si no tienen ningún lugar en alguna organización que lleve mi nombre,
ustedes tendrán un lugar aquí (Baba indicó su corazón como el lugar donde serán
aceptados). Las organizaciones deben ser tales que los miembros las encuentren
convenientes para profundizar sus prácticas espirituales, para cultivar sus virtudes y superar
su ego por medio del contacto con trabajadores que están libres de la más mínima traza de
ese mortal veneno. Si logran esto, su éxito estará asegurado.
Segundo, ¿cuáles son los deberes de los miembros y dirigentes? Ustedes saben que
el Estado les exige hacer un juramento solemne cuando asumen un cargo o inician una tarea
importante. Del mismo modo, cada miembro y funcionario de nuestras organizaciones debe
hacer un juramento desde las profundidades de su corazón antes de dedicarse a las
actividades: "Swami, sálvame de cualquier acto u omisión que afecte adversamente las tres

21
cualidades que tú has establecido. Bendíceme con la destreza, inteligencia y entusiasmo
necesarios para la tarea que estoy asumiendo para mi propia elevación. Guíame por el
camino recto; derrama sobre mí tu gracia para que pueda lograr un buen nombre en este
intento; protégeme de la tentación y de los pasos equivocados". Digan esta oración cuando
se levanten al amanecer. De noche, al acostarse, reflexionen sobre sus actividades del día,
examínenlas para ver si estuvieron en contra de cualquiera de los requisitos fijados para
poder ser miembros, y si han cometido cualquier equivocación inconcientemente, oren para
que no vuelva a suceder. Decidan dedicarse de esta manera, con estos ideales, al trabajo que
tienen por delante.
Otro punto que quiero enfatizar es éste: existen muchas otras organizaciones con
objetivos espirituales en este país, funcionando bajo diferentes denominaciones y adheridas
a otros nombres y formas de Dios, como Rama, Krishna, etcétera. Ustedes saben que la
cultura india insiste en que deben hacer ofrendas a todos los nombres y formas de la
Divinidad única. En sus organizaciones habrá personas que insistan en que se canten sólo
bhajans dedicados a Sai y que sólo se use el nombre y la forma de Sathya Sai. Ése es un
grave error. De esa manera están deshonrando a Sal. Si se apegan a Sai y se desapegan de
Krishna, obtienen un más por allá y un menos por acá; la ganancia resultante es cero. En
este asunto, no desarrollen fanatismo o sectarismo. Otros pueden tenerlos, pero ésa no es
razón para que ustedes se igualen con ellos en las mismas fallas. Traten de evitar al máximo
esta infección. Si las otras organizaciones requieren de ayuda, vayan y dénsela. Esto los
hará comprenderla amorosa y universal naturaleza de su actitud.
Reitero: no alienten las diferencias basadas en región, lengua, religión o cualquier
otra razón nimia. Por ejemplo, la gente que exagera estas diferencias arguye que en Madrás
deben cantarse sólo canciones en tamil y en Andhra Pradesh sólo canciones en telugu. Si
tales ideas son fomentadas, socavarán el punto de vista espiritual, la actitud de unidad y
unicidad que es la característica fundamental del espíritu. Éste es un campo donde la alegría
interna, la satisfacción interna, la pureza interna, son más importantes que la expresión
externa.
No me gusta la recolección de fondos, pero en vista de que hay que hacer algunos
gastos, tengo que permitirla bajo condiciones muy estrictas. Cada Organización tiene como
miembros alrededor de diez o quince personas. Cualquieraque sea el dinero que decidan
gastar para el trabajo de la Organización, lo tendrán que recolectar entre sí, sin buscar la
ayuda de personas de fuera del comité. Deberán contribuir, claro está, de acuerdo con su
capacidad y limitar el trabajo a los recursos que puedan reunir entre ustedes. No planifiquen
nada fuera de su capacidad ni vayan de un lado a otro y de persona en persona para obtener
fondos. La institución adquirirá un mal nombre y ustedes tampoco se salvarán. Pueden
decir: "Pero si Swami viene a nuestra ciudad, debemos gastar mucho para la recepción".
No, yo no necesito grandes decoraciones, enormes toldos, arcos, banderas y otros
accesorios. Sólo necesito un micrófono para comunicar mi consejo a la gente. ¡Hasta una
silla es superflua! Puedo hablar de pie. Gasten moderadamente para satisfacer las
necesidades mínimas; eviten los costosos lujos. Quiero que gasten cualquier dinero extra
que tengan en alimentar a los pobres o para cualquier otro propósito benéfico similar.
En muchos lugares se están haciendo intentos por construir templos Sathya Sai,
pero Sathya Sai será feliz si él es instalado en sus corazones; ése es el templo que quiero,
no aquellos. Si quieren construir ese otro templo, tendrán que andar por allí pidiendo
donativos. La religión ha declinado en esta tierra debido a ese dar y pedir. En verdad, el don
más precioso es una mente pura; denle eso a la Organización y ésta brillará.

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Voy a indicarles un método mediante el cual deben recolectarse los fondos extras
que puedan necesitar para cualquier tarea que el Centro Sai tenga en mente. Calculen por
anticipado cuál ha de ser el gasto. Supongamos que suma mil rupias, den esta información a
los quince miembros y fijen un día para que se reúnan. Ese día, pongan una caja en un
cuarto separado; que cada uno vaya allí solo y deposite en la caja lo que siente que puede
dar. Puede salir de allí sin depositar nada; tiene esa libertad; no hay ninguna obligación. Si
se recolectan los fondos a la vista de todos, una persona que no puede dar tanto como otra
puede sentirse humillada, y para evitarlo éste es el mejor método. Cuando todos han
terminado, se abre la caja y se cuenta el monto recolectado. Si es menos de lo necesario,
dividan la suma faltante entre todos los miembros por igual y que cada uno aporte su parte.
Si hay algún sobrante, guárdenlo para la próxima ocasión. No tengan listas, solicitudes,
cuadernos de recibos y todo el engorro de las campañas para recolección de fondos. Esto
los hará caer en estratagemas y falsedades, competencias y calumnias. Háganlo de esta
manera tranquila y sagrada, adecuada para los objetivos que se han propuesto.
Algunos delegados sugirieron que se formaran y reconocieran subcomités, pero
eso va a aumentar el número de personas involucradas y así dará lugar a más errores. Dejen
que la responsabilidad recaiga en unas pocas personas dedicadas. El presidente de distrito
debe cuidar que las pequeñas asociaciones de los pueblos reciban la guía apropiada y
ayuden a llevar a cabo la tarea global y encargarse de enviar a estas aldeas exponentes de la
cultura védica a fin de instruirlos e inspirarlos. También deben hacerse intentos por difundir
el conocimiento espiritual e inculcar el anhelo por la práctica espiritual entre los estudiantes
y los jóvenes.
Los centros Sathya Sai deben tener en mente la palabra "servicio" y emprender las
actividades con entusiasmo. El servicio debe estar dirigido a la eliminación de la aflicción
física, al alivio del dolor mental y al cumplimiento del anhelo espiritual. Algunas regiones
están afectadas por inundaciones, otras por sequías; el centro debe hacer esfuerzos por
llevar alivio a los afectados por estas y otras calamidades naturales. Los grupos de cantos
devocionales, satsangs (reuniones), grupos de devotos, que ya están establecidos, deben
difundir el mensaje de la recordación del nombre de los cantos y cantos devocionales en
procesión (nagarasamkirtan) en todas las épocas y en todos los lugares. Jayadeva,
Gouranga, Tyagaraja, todos ellos anduvieron por los mercados y calles, entonando cantos
devocionales y canciones acerca de la gloria de Dios y su éxtasis llenó de fervor divino a
cientos de miles de personas.
Ayer, alguien leyó una lista de los días santos que las asociaciones deben celebrar.
Esa lista incluía Shivaratri, Navaratri, el cumpleaños de Swami y el Gurú Purnima; pero
deben celebrar también el cumpleaños de las grandes almas que condujeron al hombre al
Dios que mora en él, así como todos los días que son considerados santos por sus
hermanos. No limiten las celebraciones a estos días: hagan de cada día un día santo y
llénenlo con la recordación de Dios y de sus mensajeros.
Establezcan la unidad entre ustedes primero; no busquen faltas en otros y
cualidades en ustedes. Tengan plena fe en la paternidad de Dios y la hermandad del hombre
y llenen cada acto con esa reverencia y amor. Reúnanse una vez a la semana o cada quince
días; o por lo menos una vez al mes; tengan a alguien para que les dé algunas charlas o
dedíquense a los cantos devocionales, estudio o meditación; experimenten la emoción del
compañerismo espiritual. A cada miembro de la asociación se le debe asignar alguna área
de trabajo y debe estar presente siempre que se realicen tales reuniones, a menos, claro está,
que se le haga muy difícil.

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Debo hablarles acerca de otro punto. Dondequiera que estén, cualquiera que sea el
trabajo que hagan, háganlo como un acto de adoración, un acto de dedicación, un acto para
la glorificación de Dios, quien es el inspirador, el testigo, el director. No dividan sus
actividades diciendo "Éstas son para mi y "Éstas son para Dios". Aun si deciden dividir
cero por cero, obtendrán uno. Cuando trabajen, no debe quedar ningún resto, nada debe
quedar pendiente. Vean a todo trabajo como uno solo. No deben, dicen los Shastras, dejar
ningún resto o saldo en sus deudas, enfermedades, rencor contra enemigos, en el ciclo de
nacimientos y muertes. Termínenlo todo, hasta lo último. Esto es algo que no se debe
olvidar. Si ofrecen todas las actividades a los pies del Señor y las libran de toda traza de
apego egoísta, la consecuencia no los atará; ustedes estarán liberados.

Primera Conferencia India de las


Organizaciones Sathya Sai de Servicio
Madrás; 1 IV 67

8. EL VIAJE POR LA JUNGLA


LA GLORIA DE LA India es indescriptible. Su pueblo ha alcanzado las alturas de
los Himalayas en cuanto a esfuerzo espiritual y ha transmitido vastos tesoros de sabiduría a
la humanidad entera. ¡Pero últimamente, hombres pequeños buscan carbón en la mina de
diamantes! Los hijos de esta tierra deben buscar y obtener las joyas y estar orgullosos de los
logros de sus antepasados. El Vedanta Shastra es la ciencia básica para la felicidad del
individuo y de la comunidad humana. Predica la unidad, la paz y la existencia de lo divino
en el hombre.
Hay tres textos que son considerados autoridades por los buscadores espirituales
de esta tierra: las Upanishads, el Bhagavad Gita y el Brahmasutra. Estos tres grandes libros
enseñan lo esencial para una vida más elevada del espíritu. Con el. fin de aclarar la
enseñanza a los no iniciados, tres grandes comentaristas, en sucesión, escribieron detalladas
interpretaciones de estos textos, y puesto que cada uno de ellos tenía un punto de vista
particular, vieron en esos mismos textos tres caminos diferentes, aunque no divergentes,
hacia la meta de la liberación. Shankaracharya los expuso desde el enfoque no dualista
(adváitico), Ramanujacharya desde el punto de vista de la dualidad condicionada, y
Madhvacharya, desde el de la dualidad.
La filosofía dualista declara que lo individual (jiva) siempre será individual y lo
universal (deva) será siempre universal, y que los dos siempre serán dos. La escuela de
filosofía no dualista declara que hay una sola entidad (Dios) y que el individuo (Jivi) es una
imagen falsa concebida por la ignorancia, porque no es capaz de darse cuenta de que lo
universal es lo único que existe. No hay dos; advaita significa "no dos". Visishtadvaita, el
no dualismo condicionado, declara que el individuo es un elemento de lo universal, un
componente, pero distinto del Uno. Los tres son caminos genuinos hacia la misma meta, y
los que siguen uno de ellos no pueden repentinamente cambiarse a otro. Un carro no puede
volar, ni un avión puede ir por la tierra hacia su destino. Las declaraciones de Cristo "Yo

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soy el Hijo", "Dios es mi Padre", "Yo y mi Padre somos uno" son significativas en este
contexto. A medida que la visión se vuelve más clara y penetrante, el conocimiento propio
y de lo universal en el cual está uno incluido se vuelve más claro, más agudo y más
verdadero, hasta que se vuelve el aliento mismo, el corazón mismo de su existencia.
Hubo una vez un famoso erudito que se ganó una gran fama como exponente de
los Vedas, pero nadie conocía su casta. Muchos sospechaban que no era un brahmín, pero
no había medio alguno de descubrirlo. Finalmente, la esposa de un pandit dijo que ella
podría resolver el problema fácilmente. El erudito fue invitado a una celebración en el
lugar, y cuando se quedó profundamente dormido después de una opípara comida, ella
aplicó una brasa ardiente a la planta de sus pies y el sabio védico gritó "¡Alá!" Fue así que
se descubrió que era musulmán. La fe no debe ser asunto de exposición nada más; debe ser
patente aun cuando gritan de dolor.
En sus Yogasutras Patanjali dice: "Yoga es detener las agitaciones naturales de la
mente" (Yogah chitta vritti nirodhana). Sblo el hombre está dotado del equipo necesario
para dominar sus sentidos. Los pájaros, bestias y otras especies no tienen esa capacidad de
discriminar y renunciar. Actúan por instinto o impulso; no pueden argüir, evaluar, aceptar o
rechazar. Un ermitaño se bañaba una vez en el río Ganges, cuando vio un escorpión. "Es
Dios encerrado en esta forma y nombre", pensó, y quiso salvarlo. Lo tomó en sus palmas
pero cuando lo picó lo arrojó a las aguas. Luego sintió remordimiento y lo levantó
nuevamente, pero lo picó otra vez y así repetidamente por cinco o seis veces más. Sin
embargo, el ermitaño persistía en la piadosa misión que se había propuesto hasta que,
finalmente, pudo ponerlo en una parte seca para que pudiera seguir su camino, "vivo y
feliz". Varias personas que habían sido testigos de sus esfuerzos se habían reído de su
compasión llevada a extremos de estupidez. El ermitaño les dijo que el escorpión le había
dado una lección y que él estaba agradecido por ello. Le preguntaron cuál había sido
aquella lección y él respondió: "Adhiéranse a su naturaleza innata, cualquiera que sea". Su
naturaleza es picar, sin importar a quién ni cuándo. La naturaleza innata del hombre es la
búsqueda de la sabiduría; su esencia es la bienaventuranza; el amor es la sangre que lo
sostiene; la paz es la visión que lo guía y lo dirige. Ésta es la razón por la que las
Upanishads se dirigen a él como Arnrifasya putra, "el hijo de la inmortalidad". Él no tiene
nacimiento ni muerte.
En el Gita, Krishna declara que entre las montañas, él es Himagiri, los Himalayas.
De esto no deben inferir que Krishna era un patriota que hablaba bien acerca de una región
de su patria. Para llegar a los Himalayas, la morada de la pura y blanca nieve (símbolo de
las virtudes sátvicas), deben pasar por Haridvar, la puerta de la conciencia divina, y por
Hrishikesha (Rishikesh), el control de los sentidos. Sólo entonces podrán ser el alma
liberada que es de la misma esencia que él. Ése es el significado interno de esta afirmación
de Krishna. A menos que conozcan el significado interno y correcto, la fe será vacilante y
la práctica esporádica.
Las consecuencias de eludir el conocimiento y la práctica del Vedanta son tres
trágicas situaciones: el pecado, el sufrimiento y la ignorancia. El nombre dado usualmente a
la realidad que ustedes son, o sea Rama, es la cura para esos tres males. El Alma o Atma es
conocida como Atmarama porque Rama significa aquello que agrada, y nada confiere una
alegría tan vasta e inacabable como el Alma. De modo que la palabra Rama significa el
Alma. Esta palabra consta de tres componentes: "Ra", "a" y "ma". Ra es la representación
mística del principio del fuego (Agni) el cual reduce el pecado a cenizas; a es el símbolo
del principio del sol (Surya); destruye la oscuridad de la ignorancia. Ma es el símbolo del

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principio de la luna (Chandra), que mitiga el calor del sufrimiento. De modo que "Rama"
vence a las tres tragedias y revela la verdad, la belleza y la bondad. Repitan el nombre de
Rama con este significado en la mente y podrán sentir su efecto muy pronto.
El hombre es la propia forma del Alma, que es verdad, belleza, bondad, paz y
amor, pero él ansía lo que va en contra de su naturaleza; le atraen lo falso, lo efímero, lo
bajo, lo inerte y lo caótico. Esto es degradante y vergonzoso. El hombre debe alejarse de
éstos y buscar en sí mismo la fuente de la fuerza y la alegría. Al hacer cualquier cosa, debe
tener siempre presente a Dios, de quien es expresión. El Karmakanda (sección sobre el
karma) de los Vedas, que prescribe la realización de ofrendas (yagas) y sacrificios (yajnas),
está concebido para que el hombre obtenga la gracia de Dios y no, como se entiende a
menudo, una vida feliz en el paraíso. El impulso debe surgir no del deseo de alcanzar al
paraíso, sino del anhelo de obtener la gracia, de dedicar las ofrendas a Dios, dejando los
beneficios a su voluntad. Nachiketa le enseñó a su padre su visión superior acerca de las
ofrendas y sacrificios. El énfasis no debe ponerse en la simple ejecución correcta de los
rituales, sino en la rendición incondicional al Dios que es invocado y propiciado.
Por ejemplo, los textos hablan de las ofrendas a los elementos como un rito que
debe observarse. El significado común de estas ofrendas es el sacrificio de un animal, pero
el correcto es un impuesto, un tributo, una contribución. Es por medio de los, impuestos
pagados por el pueblo que el gobierno puede proporcionar varios recursos y servicios para
una vida mejor. Así también, es de los fondos acumulados de estas ofrendas que lo Divino
en los elementos está proveyendo a la humanidad de los beneficios resultantes, lo cual
facilitará la adquisición de la sabiduría. En los sacrificios y rituales, las ofrendas a los
elementos forman un rito importante. Sacrifiquen las características animales como el
orgullo, el odio y la pasión y sálvense.
Cuando van a una tienda para proveerse de algo que necesitan, saben que no lo
pueden obtener sin pagar su precio. Han venido aquí a fin de obtener alguna inspiración o
enseñanza o algún atisbo del tesoro interno que poseen y de los medios de beneficiarse de
él, llámenlo conocimiento intuitivo del Alma, liberación, principio del Alma o realización,
nirvana o cualquier otra cosa. Han venido a esta "tienda" para ello; estamos "vendiendo" lo
que ustedes necesitan. Pero vacilan en pagar el precio. De los caballos se dice: "La boca se
cierra cuando se traen la embocadura y la rienda, y se abre bien ancha cuando se traen
granos o heno". No debe decirse lo mismo de los hombres. Así, cuando vienen a reuniones
como ésta, deben hacerlo conscientes de la preciosa mercancía que se ofrece aquí, y estar
ansiosos de asimilar lo más posible. Una cuidadosa atención ahora, una reflexión después
sobre lo que se ha oído; ése es el precio que deben pagar.
Reflexionen y pongan en práctica lo que reconocen como beneficioso en lo que
han escuchado. La práctica les dala dorada cosecha de una experiencia llena de
bienaventuranza. Si pierden su tiempo tan sólo erigiendo la cerca, ¿cuándo van a cultivar?
Si pasan todo su tiempo leyendo acerca de la agricultura y de las excelentes cosechas que
pueden obtenerse usando semillas de alto rendimento, fertilizantes, pesticidas, etcétera,
pero no aran ni siembran ni riegan ni sacan las malas hierbas, ¿cómo puede llenarse el
granero? Leer, recitar y escuchar no son suficientes; lo que se necesita es la práctica.
Si se les dice que Nachiketa hizo esto o que Svetaketu dijo aquello, ¿de qué sirve?
¡A menos que los adopten como sus ideales, ejemplos, guías, todas las escrituras serán sólo
cuentos de hadas! Traten de entender su perseverancia, su fe, su sentido de los valores, sus
virtudes y su rectitud, y anhelen adquirirlas. Sólo entonces podremos tener otro Nachiketa y

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otro Svetaketu. ¡Si no, en todo el curso de la historia humana habrá un solo Nachiketa y un
solo Svetaketu!
Han visto cientos de funerales; pero no han aprendido ninguna lección. Buda vio
sólo uno y eso cambió el curso de su vida y abrió un nuevo capítulo en la historia del
mundo. Han visto largas procesiones de renunciantes; Buda vio sólo uno. Han visto
hombres enfermos por centenares. La renunciación dé un sanyasin, el sufrimiento de los
enfermos, la deplorable condición de los ancianos, todo eso causó una profunda impresión
en Buda. Él dejó su palacio, a su esposa y a su hijo recién nacido para buscar el remedio a
las miserias de la vida. Si cultivan una mente abierta para recibir tales impresiones
transformadoras, estos discursos serán beneficiosos para ustedes. Cuando todos los
millones que se reúnen en toda esta antigua tierra para escuchar discursos espirituales
pongan en práctica una décima parte de lo que escuchan, Bharat se levantará de nuevo hasta
el pináculo de la gloria espiritual. Pero no desesperen cuando encuentren obstáculos,
circunstancias adversas, desventajas, disensiones y dudas. Son todos buenos augurios, no
malos. Pronto se deleitarán ustedes en la restauración de la antigua religión a su prístina
gloria. Esto debe suceder, esto sucederá.
Mientras tanto, sin desmayar, deben determinar su camino y seguirlo sin
vacilación. Un famoso sabio le dijo una vez a un aspirante que podría obtener la realización
en Dios en treinta días si pasaba las veinticuatro horas en la contemplación de Dios. Fue a
su ciudad, hizo lo que se le dijo y después de treinta y seis días (prolongó su práctica por
seis más) fue corriendo a ver al sabio, furioso y muy desilusionado. El sabio le preguntó por
su programa diario de actividades durante los treinta y seis días. El discípulo dijo: "Bien,
me levanto de la cama a las cuatro de la madrugada, me lavo y estoy listo para meditar a las
cinco, medito hasta las seis, camino un poco hasta las ocho, como algo, duermo por algunos
minutos, leo algunas páginas, converso con amigos durante un rato sobre los sucesos en el
mundo, me baño y bebo algo caliente, etcétera, etcétera, repitiendo el nombre de Rama de
vez en cuando en los intervalos". El sabio le contestó: "¡En verdad es asombroso! Yo no me
imaginé que te comportarías tan insensatamente. Te ordené usar todas las veinticuatro horas
en la contemplación de Dios sin desperdiciar un solo momento. Yo no establecí otro
programa. Pasa la mayor parte del tiempo que hay en treinta días en la inconmovible
contemplación de Dios y lograrás la liberación".
El mejor método para llevar a cabo las instrucciones del sabio es creer que este
cuerpo es la residencia de Dios, que el alimento que toman es la ofrenda que le hacen, que
el acto de bañarse es el baño ceremonial de él, que está en ustedes, que el piso sobre el cual
caminan es su dominio, que la alegría que obtienen es su don, que el dolor que
experimentan es su lección. Recuérdenlo siempre, en el sol y la lluvia, de día y de noche,
despiertos y dormidos. Ésa es la contemplación inconmovible que él aconsejó al discípulo
que hiciera.
Lavidaes una jungladonde hay unagran cantidad de madera seca que cobija larvas
e insectos. Nadie limpia el piso de la selva o corta la maleza. Para caminar por el piso lleno
de espinas y de sanguijuelas de la jungla, hay que llevar botas. Así también, si uno quiere
pasar por la jungla de la vida sin sufrir daño, hay que llevar las botas de la regulación de los
sentidos. Ésta es la lección que quiero que lleven a sus casas hoy, para que mediten sobre
ella y la pongan en práctica.

Gran Asamblea de Sabios de Prashanti


Madrás; 22 IV 67

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9. LA CARRERA Y EL PREMIO

LA VIDA DEL HOMBRE tiene un comienzo y un fin; ambos están gobernados


por la ley de causa y efecto. El nido de un pájaro construido con tan ardua cautela en la
rama es movido por el viento y derribado por la tempestad. ¡Los bellos pétalos de la rosa,
que danzan en la brisa y derraman fragancia a su alrededor, son tirados al suelo por una
repentina ráfaga de viento! El hombre también es a veces derribado de la altura de su
triunfo por el golpe de alguna mano invisible. Queda atónito ante la consecuencia que
experimenta y no tiene idea de la causa, pues no siente ninguna inclinación a buscarla. La
causa del nacimiento es la misma que la causa de la muerte: la fascinación por los objetos
sensoriales y el caudal de actividades que implica.
Los niños son felices porque no tienen que involucrarse en esa actividad.
Derraman alegría y entusiasmo, inocencia y confianza. ¿Cómo es que están tan frescos y
alegres? Sus mentes están libres de la infección de la búsqueda del placer de los sentidos.
Están gozando de la alegría sin mácula de su naturaleza innata. Ésa es la razón por la cual
Cristo acarició a un niño y aconsejó a los mayores que se volvieran niños para que pudieran
salvarse. ¡Qué dulce es la sonrisa del bebé en su cuna o del niño que juega en el jardín! Ésa
es la verdadera naturaleza del hombre que él tontamente mancha, año tras año, al ir
creciendo.
En el puro y transparente lago del corazón del hombre florece el loto de la
inspiración divina; en lugar de ofrecer esa flor a los pies de Dios, tratan de colocar allí
flores que se marchitan, frutas que se pudren y hojas que se secan. Ofrezcan el corazón que
él les dio, lleno de adoración y amor. Su felicidad es mi alimento, de modo que deben
cultivarla. Crece sólo cuando meditan sobre la fuente, la personificación y la meta, Dios.
Sita fue encerrada por el cruel rey Ravana en el maravilloso jardín llamado Bosque de la no
aflicción en Lanka. Los macizos de flores, céspedes e invernaderos, árboles, enredaderas y
huertos eran de lo más agradable para el ojo y refrescante para la mente, pero Sita no
obtuvo ninguna felicidad de ello. Ella encontró allí sólo vanidad hueca, lujuria y ambición
por el poder y el placer malvado. En cambio, Sita sintió verdadera felicidad cuando un feo
mono empezó a repetir el nombre de Rama desde la rama del árbol bajo el cual estaba
sentada. Ese nombre fue para ella una fuente de inagotable felicidad.
La etapa de la vida, la posición en la sociedad, la profesión, las personas con las
cuales entran en contacto, la recreación que les gusta más; todos éstos deben ser usados por
ustedes para limpiar el espejo interno donde Dios pueda ser reflejado. La etapa de jefe de
familia es un peldaño en la escalera hacia la realización en Dios. No deben estancarse en un
escalón o construir un hogar en un puente. Sigan adelante, trepando, cruzando, ascendiendo
hacia la meta de Dios. De este mundo prosigan al más allá; por medio de la práctica del
código de reglas disciplinarias (dharma), viviendo la vida mundana como miembro de la
comunidad humana, ustedes lo trascienden y se ganan el derecho y la aptitud de conocer
acerca del dharma del más allá, la naturaleza y la gloria de lo Divino. El dharma del mundo
da felicidad, pero el dharma del más allá les revela la fuente de la felicidad y los funde en
ella.
El Señor mismo, que encarna para restaurar la rectitud, aconseja renunciar a todos
los dharmas con el fin de lograr la liberación final (moksha), y en el mismo Bhagavad Gita

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Él recomienda, en el último capítulo, abandonar hasta el anhelo por la liberación, pues en la
realidad "no hay atadura ni liberación". Es sólo un engaño nacido de la ignorancia, que
desaparece cuando se permite que la luz del conocimiento ilumine el lugar donde
prevalecía la oscuridad.
Si se saben enfermos, deben tratar de tomar la medicina que hará que nunca más
necesiten otra. No deben volver a enfermarse. Si se dedican a las obras, deben escoger una
actividad que no los atrape en su cadena de consecuencias o más karma. La acción dedicada
a Dios, hecha con un espíritu de entrega, sin preocupación por las consecuencias, sólo ella
puede impedir que de cada acción broten nuevos retoños.
Como resultado de recientes movimientos del pensamiento mundial, el corazón del
hombre se está endureciendo con el odio y la codicia, no ablandando por el amor y la
compasión. La inteligencia (que la oración del Gayatri intenta impulsar a una actividad
iluminada) ciega al hombre y le impide reconocer la belleza de la naturaleza, la sublimidad
del espacio, el tiempo y la causación, la potencia y majestad de Dios. Está tan pervertida,
que surgen preguntas tales como "¿Dónde ha de encontrarse a Dios?", "¿Por qué él no se
me revela ahora?". Pueden encontrar a Dios sólo si miran dentro de sí y se conocen a sí
mismos. Él puede ser conocido sólo después de un largo proceso de purificación y al final
de una preparación sistemática y disciplinada. Sin aprender el alfabeto, ¿cómo puede
alguien atreverse a juzgar un clásico? La cultura engastada en los antiguos textos promovía
la serenidad y el equilibrio mental que se necesitan para inquirir en las profundidades del
propio ser. Se dirigía a hacer que cada uno tomara conciencia del Alma, la verdad básica, la
entidad única de la cual deriva todo lo demás.
Confundiendo religión con costumbres sociales como la de tomar esposa, la de
cenar con alguien o declinar hacerlo, la gente habla irreflexivamente de desechar u
olvidarse de la religión. La religión es la madre, entonces, ¿cómo puede alguien prescindir
de ella o negarla o rechazarla? Pueden divorciarse de una esposa y casarse de nuevo, pero
no pueden negar a una madre y declarar a otra persona como su progenitora. La religión no
consiste en fantasías humanas; es la llamada del espíritu del cual hemos venido, del mar en
el corazón del río. Es el sentimiento de hermandad que uno siente cuando ve a otros seres
inmersos en la aflicción o la alegría. Es la exaltación que uno siente cuando experimenta la
verdad, la belleza y la bondad. Aquel que niega la religión no tiene discernimiento, no tiene
corazón, sentimiento ni emoción. La religión es un producto de la conciencia. Sólo aquel
que no tenga ninguna de éstas podrá decir que la religión es dañina o superflua.
Pueden coger algunas hojas del árbol o cortar algunas de sus ramas, pero el árbol
de la religión está profundamente arraigado en el corazón humano; nunca podrá ser
destruido o ignorado. El hecho de que el cuerpo no es sino un débil receptáculo susceptible
de romperse en cualquier momento, de que los sentidos son imperfectos instrumentos de
conocimiento, de que los objetos no son en sí fuentes de placer o felicidad, y que el sentido
del yo persiste en el sueño profundo también, todas estas verdades no pueden ser negadas
por decreto o simplemente abjurando de ellas. Como todos los logros, el logro de la
autorrealización implica también una dura disciplina y un esfuerzo concentrado. ¡Hay que
pagar el precio!
Supongamos que en un sueño se les insulta y denigra duramente. Aunque en ese
momento pueden sentirse afligidos, al despertar no tendrán conciencia de lo que sucedió tan
realistamente unos minutos antes. Así también, cuando despierten a la conciencia superior
de la sabiduría, todo el dolor y la alegría que experimentaron en la etapa de vigilia les
parecerán efímeros como los sueños. Si reportan a la policía que han matado a una persona,

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los meterán en la cárcel, pero si le dicen que la mataron en sueños, los harán a un lado
como una molestia.
Habiendo venido al escenario del mundo como "hombre", uno debe representar ese
papel eficientemente. El árbol es conocido por su fruto. El cuerpo humano es el templo de
Dios, que está instalado allí. Anhelar la realización de esta verdad, buscar descubrirla y
derivar bienaventuranza de ella, ése es el camino de la devoción, del amor por Dios. Amen
lo más alto, amen lo más adorable; no amen nada inferior.
Había un filósofo que enseñaba gramática y retórica a un grupo de discípulos. Al
terminar una serie de lecciones dio a sus alumnos una tarea: componer cuatro líneas de
poesía. Un joven, que luchaba por encontrar una rima adecuada, tenía los dos primeros
versos:
La luna llena brilla esplendorosa.
En los árboles la fruta es copiosa.
En su desesperación, completó la cuarteta con dos líneas más absurdas aún que las
primeras:
La comida mal cocinada no es sabrosa.
La cara de Gangana es una visión horrorosa.
La tarea fue cumplida, pero, ¡qué inútil, qué patético y despreciable fue el
resultado! La mayoría de ustedes están realizando las tareas de la vida de la misma manera
absurda.
Así también pasa el hombre sus años de vida en futilezas semejantes. Termina la
tarea de vivir los años que le fueron asignados, pero ¡cuán inútil es el logro! Cada uno
compone las cuatro líneas, pero, ¿tienen algún sentido? ¿Merecen atención o aprecio? No.
Persiguen cada ilusión, cada deseo pasajero, cada línea de pensamiento y están satisfechos
con haber "vivido". Pero esa complacencia está totalmente equivocada. Cuando se cierren
las cuentas y se calculen el debe y el haber, ¿cuál será la utilidad que habrán ganado? No
han hecho sino vagar por aquí y por allá, pero han descuidado su hogar: Atisban las
estrellas en el espacio pero no exploran su ciéto interno. Atisban en las vidas de los demás y
les buscan las fallas y hablan mal de ellos, pero no se preocupan por atisbar en sus propios
pensamientos, actos y emociones y juzgar si son buenos o malos. Las faltas que ven en los
otros no son sino proyecciones de las suyas propias; el bien que ven en otros no es sino un
reflejo de su propia bondad. Sólo por medio de la meditación podrán cultivar la visión
correcta, el gusto por escuchar cosas buenas, tener buenos pensamientos y hacer buenas
acciones.
En la meditación, se sumergen en la idea de la universalidad y la omnipotencia de
Dios. ¿No experimentan a diario que una preocupación más fuerte predomina sobre una
menor y los hace olvidarla? Si llenan su mente con la idea de Dios y anhelan y suspiran
lastimeramente por él, todos los deseos y desengaños menores y hasta los logros se
volverán totalmente insignificantes. Los olvidarán todos y se sumergirán en la corriente de
anhelo por lo divino y muy pronto en el océano de la divina bienaventuranza.
Les voy a dar un ejemplo del Ramayana que aclarará más este punto. Cuando el
emperador Dasarata murió, no había nadie que pudiera realizar las exequias, y así, se envió
un mensaje a sus dos hijos menores, Bharata y Satrugna, que habían partido hacia la ciudad
capital de sus parientes. El mensaje no les informaba de la muerte, y cuando llegaron y
vieron el cuerpo, sufrieron un impacto tan terrible ante el silencio de su padre que corrieron
en busca de la reina Kausalya, su madrastra, quien estalló en lágrimas cuando los hermanos
entraron a sus aposentos. Impresionados, le preguntaron la causa de su dolor, y fue

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entonces cuando ella les dio la triste noticia de la muerte de su padre. Bharata quedó
hundido en la pena ante la tragedia y lloró desgarradoramente golpeándose el pecho. Cayó
en una inconsolable agonía. Después, en medio de su dolor, dijo: "¡Madre, qué infortunado
soy! No tuve oportunidad de cuidarlo en sus últimos días, durante su enfermedad. ¡Ay,
querido hermano! Tú también perdiste la preciosa oportunidad de servirlo", se lamentaba
acariciando la cabeza de Satrugna. Después de unos instantes, continuó: "Madre, qué
afortunados son Rama y Lakshmana; ellos estuvieron con él y le hicieron muchos favores.
Estaban a su lado cuando exhaló su último aliento. Ya que estábamos lejos, ¿dejó nuestro
padre algún mandato para nosotros? ¿Cuál fue su último deseo respecto de nosotros? ¿Nos
recordó? ¿Pidió que enviaran por nosotros?" Kausalya respondió: "Hijo, él tuvo sólo una
palabra en sus labios y una forma ante sus ojos: el nombre y la forma de Rama". Bharata se
mostró sorprendido y preguntó: "¿Cómo es que él pronunció el nombre y anheló la forma
de Rama, que estaba junto a su lecho, y no suspiró por mí, que me hallaba lejos? ¡Oh!,
¿cómo no voy a ser desafortunado? He perdido el cariño de mi querido padre". Kausalya le
dijo: "Bien; si Rama hubiera estado junto a su lecho, cerca de él, tu padre no habría
muerto". Bharata exclamó: "Madre, ¿a dónde ha ido Rama? ¿Por qué se ha marchado?
¿Dónde se halla ahora? ¿Ha ido de caza a la selva? ¿Ha ido de paseo al río Sarayu?" La
madre le respondió: "No, no. Él se ha ido a la selva por catorce años". Bharata no pudo
soportar más. "¡Ay! ¡Qué afrentosa tragedia es ésta! ¿Qué crimen, qué pecado ha cometido
Rama para merecer el exilio? ¿Por qué debe irse él?" "Tu madre quiso que él se fuera, y por
eso se ha marchado", le respondió la reina. .
Cuando Bharata oyó esto, el dolor que había experimentado ante la pérdida de su
padre palideció y fue superado por el dolor de saber que su madre había enviado a Rama a
un exilio de catorce años. El dolor grande desplaza al pequeño.
Así también, el anhelo más fuerte dominará y ahogará al menor. Por eso, ansíen a
Dios y todos los anhelos menores desaparecerán. Entre la pérdida o la ganancia, el honor o
el deshonor, la salud o la enfermedad, mantengan su mente apuntando con firmeza hacia
Dios; ésa es la meta; ése es el premio de la carrera de la vida. Superen todos los obstáculos
por medio de esa fe, traten los obstáculos como inefectivos y fútiles, y tengan sólo la meta
en la mira. Visualicen a .Dios, busquen a Dios y fúndanse en Dios; ése es el deber del
hombre.

Prashanti Vidvanmahasabha
Madrás; 23 IV 67

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10. SEAN COMO EL ENCANTADOR
DE SERPIENTES
SE DICE: "Vyaso Narayano Hará', o sea: "Vyasa quien compiló la historia
de las diferentes manifestaciones de Dios, el Mahabharata y el Bhagavata, y así hizo
posible que la humanidad conociera la gloria y majestad de Narayana es, él mismo, una
manifestación de Narayana"; en, otras palabras, debe de haber sido impulsado e inspirado
por Narayana, siendo un instrumento de su voluntad. Lo Divino, que es tan omnipresente
como las ondas de radio que llevan los programas de diferentes estaciones, fue recibido y
reproducido por Vyasa, para que la humanidad pueda escuchar y conocer, conocer y adorar,
adorar y alcanzar a Dios. En este día, los servicios de Vyasa son recordados con gratitud
por todos los que buscan a Dios y lo ven en todo lo que produce asombro y temor
reverencia¡.
En los niños, la mente está en su pureza nativa, pues ellos no tienen ningún sentido
de "lo mío". Una vez, Jesús levantó a un niño y, acariciándolo, lo llevó sobre su hombro.
Los niños.son inocentes ángeles. Pero cuando crecen, empiezan a desarrollar deseos. Los
deseos llevan a la codicia, al orgullo, al odio, a la maldad, a la envidia; así, se pierde la paz
y en su lugar se instalan el temor y la ansiedad. Para recobrar la paz y la alegría de la
infancia, el hombre lucha con medios tortuosos que lo hunden siempre más profundo en el
cieno. ¿Puede la búsqueda a ciegas llevarlos a la meta? ¿Puede curarse la enfermedad con
sólo sostener el frasco de medicina en la mano? ¿Puede matarse a la serpiente dando golpes
en su guarida? La paz y la alegría pueden ser obtenidas sólo al comprender que ellas son la
propia naturaleza de uno. Cuando vienen al mundo, no tienen ningún deseo por el placer
sensorial; cuando salen del mundo, tampoco tienen esa sed. ¿Por qué sufrir de ella entre el
nacimiento y la muerte? No permitan que el deseo los esclavice y les oculte la meta. Vyasa
enseñó que el hombre tiene una tarea mucho más grande que cumplir entre el nacimiento y
la muerte: la de aprender y practicar el sendero divino. Los sentidos son cobras que el
hombre está enfureciendo ahora con sus deseos; cuando se excitan con los pesados golpes
del deseo, levantan sus capuchas y muerden. Si son seducidas con la música de los bhajans,
llenos de la melodía de la devoción, se mecen pero no muerden. Ése es el secreto para
volverlas inofensivas.
El devoto debe ser un experto, con el conocimiento y la destreza, junto con la
técnica apropiada para controlar los sentidos y sublimar la mente. En los Puranas se
menciona a un Daksha, un gran soberano, que tenía una hija llamada Sati. Si ustedes son de
esa clase de expertos en la ciencia del progreso espiritual, pueden llamar suya a Sati (la
sabiduría relativa al Alma). Sati se casó con Shiva (Dios), de acuerdo con la historia en los
Puranas. Así es: el conocimiento del Alma se casa con Dios y así uno puede fundirse en
Dios si conoce la disciplina y la práctica. Una persona que no ha adquirido esta destreza es
meramente un bípedo humano; no merece ningún nombre más elevado. Es tan poco
impresionante, tan oscuro, tan insignificante, tan inútil como un carro sin eje, como la leche
sin crema, como una noche sin luna, como un lago sin lotos.
Vyasa dijo algo que da esperanza a aquellos que sienten que esta destreza es
inalcanzable. Él declaró: "Yo les diré en medio verso la esencia de todo lo que he tratado de
enseñar por medio de los dieciocho voluminosos Puranas; ¡escuchen!: es un acto meritorio
servir a los demás; es un pecado hacer daño a los demás". Si, creyendo en esto, ofrecen
sinceramente, sin vacilaciones, constante, gustosa y amorosamente todas sus destrezas y

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fuerzas al servicio de los demás, Dios se emocionará y conmoverá y se manifestará en
ustedes, ante ustedes, con espontánea gracia.
No es un gran problema ni un logro loable alimentar el pequeño estómago y
encontrar dos metros de espacio para dormir. Uno puede arreglárselas para vivir hasta que
la llamada de la muerte lo libera a uno de la atadura con el cuerpo; el problema más grande
es cómo vivir como un héroe, como un amo de los enemigos internos la lujuria, la ira, la
codicia, el apego, el orgullo y el odio , cómo adiestrar la mente, cómo escuchar los dictados
de la inteligencia más que a los sentidos, y aceptar al dharma (código de disciplinas) y a
Brahman (el Supremo) como los dos guías de la vida.
Shiva tiene el tridente, una lanza de tres picos, como su arma; él es adorado con la
hoja de bilva que es trifoliada. El significado es que Shiva ama las tres formas de
adoración, a saber: la devoción, el discernimiento y el desapego. No deben orarle a Dios
por ventajas mundanas; deben orarle sólo por su gracia. Esa devoción centrada en un solo
punto debe obtenerse sólo por medio de una larga práctica, especialmente la de la
recordación del Nombre. Denle gracias al Señor por haberles dado esta vida con tanta
inteligencia y tanto desapego; hagan esa recordación del Nombre con este agradecimiento
en el fondo de su mente.
Ustedes trabajan día y noche para este mundo; ¿y cuántos minutos dedican al
Señor de este mundo? Ese Señor es el testigo de todos los mundos; debe ser recordado con
gratitud, reverencia y admiración. Vyasa difundió la gloria del Señor del Mundo e hizo a
los hombres conscientes de la deuda que tienen con Dios. Su día está fijado como un día
santo, e1 día de la luna llena, pues Él llena el oscuro corazón con uñwÍuz refrescante y
reconfortante, la luz que es emitida por Dios; no emana directamente de Él, es como la luz
de la luna, y por eso el día de Vyasa se celebra en un día de luna llena.

Prashanti Nilayam
23 V 67

11. PLOMO U ORO


CUANDO EL PODER inmanifestado se manifiesta en una forma individualizada,
es una fuente de bienaventuranza para aquellos que lo reconocen como tal, según acaban de
escuchar de la experiencia de la doctora Tyberg, de Estados Unidos. Ella ha estudiado los
antiguos Shastras de la India y ha vivido muchos años en este país; sabe que la misión del
hombre es realizarse como Dios y fundirse en el océano de la bienaventuranza divina. El
conocimiento es el tesoro que el hombre debe acumular para que pueda así conocer y
fundirse en Dios. Las vacas pueden ser de diferentes razas, colores y tamaños, pero la leche
que dan es la misma en todo el mundo. Así también, todas las religiones, cualquiera que sea
su origen o la extensión de su influencia, son todas medios para enseñarle al hombre este
proceso.
En la actualidad, la ley del comportamiento humano se ha vuelto "cada uno para sí
mismo"; esto sucede porque se desconoce y no se pone en práctica el hecho de que todos

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son uno en Dios. Esto es producto de la práctica espiritual; la convicción crece lentamente,
pero debe adquirirse. Durvasa, el gran sabio que es famoso en las epopeyas por su
ascetismo, es también conocido por su ira cuando era menospreciado o contrariado. Era tan
sensitivo, tan egoísta, tan engreído, que olvidó la unidad de todos en Dios. Estaba siempre
listo con una terrible maldición cuando alguien mostraba indiferencia hacia su inflado ego.
¿De qué sirven todos los años de austeridad? Entreguen todo lo que tienen y ganen al
Señor. A veces, cuando tienen algún dinero extra en sus manos, lo pueden entregar a un
amigo diciendo: "Guárdamelo; tengo miedo de gastarlo demasiado pronto si está en mis
manos; no confío en mí mismo". Dios es el amigo en quien pueden poner su confianza; así,
entréguenle todo lo que tienen y sean libres y felices. No lo hacen ahora porque carecen de
fe.
El hombre todavía cree que la felicidad puede ser obtenida del mundo externo.
Atesora riqueza, autoridad, fama y conocimientos a fin de adquirir felicidad, pero encuentra
que éstos están llenos de temor, ansiedad y dolor. El millonario está acosado por el
recaudador de impuestos, el timador, el cazador de donativos, el asaltante y los hijos y
parientes que reclaman su parte. La felicidad de origen material es de corta duración y tiene
a la miseria como reverso.
Luchen por conocer el Alma, por visualizar a Dios; aun el fracaso en este esfuerzo
es más noble que el éxito en cualquier tentativa mundana. El búfalo tiene cuernos, el
elefante tiene colmillos, pero ¡qué diferencia! Vivir en el cuerpo, con el cuerpo, para el
cuerpo, es la vida de un gusano; vivir en el cuerpo con Dios, para Dios, es la vida de un
hombre. Las personas tamásicas, que odian la actividad, se aferran al ego y a sus parientes
y amigos y su amor se limita a éstos. Las personas rajásicas, activas, apasionadas, buscan
poder y prestigio y aman sólo a aquellos que las ayudan a lograrlos. Pero las personas
sátvicas, puras, buenas, llenas de ecuanimidad, aman a todos como personificación de Dios
y se dedican al servicio humilde. Pundalika era una persona así. Estaba masajeando los pies
de su anciana madre cuando Dios se apareció ante él. No interrumpió el servicio, pues se lo
hacía a ese mismo Dios en la forma de su madre. Tukaram le dijo que era Dios que se había
manifestado ante él, pero Pundalika no vaciló; le pidió a Dios que esperara un momento,
hasta que terminara el servicio a Dios que había empezado.
El impulso del hombre de amar a su madre es una expresión de la naturaleza
divina en él. Si no hubiera ninguna chispa de lo divino en el hombre, no tendría ningún
amor. Una persona que ama es un teísta, un creyente, ya sea que vaya o no a un templo o
iglesia. Pundalika no cometió ningún sacrilegio, pues él realmente estaba adorando a Dios
en su forma más accesible: su madre. Deben proseguir de lo conocido a lo desconocido;
entonces el amor se expande en círculos cada vez más amplios, hasta que abarca a toda la
naturaleza, hasta que el mismo cortar una hoja de un árbol los afecte tanto que no se atrevan
a lesionarlo. La verde vitalidad del árbol es una señal de la voluntad divina que inserta
profundamente sus raíces en el suelo. Las raíces mantienen el árbol a salvo de las
tempestades, sosteniéndolo contra el violento empuje del viento. Así también, si las raíces
del amor en el hombre van hasta la fuente de lo divino en él, ninguna tempestad de
sufrimiento podrá sacudirlo y hacerlo caer en la incredulidad.
Del mismo modo que un trozó de azúcar endulza cada gota de agua en el vaso, la
visión det amor hace a cada persona en el mundo amable y atractiva. Las sencillas pastoras
de Gokula se veían una a la otra como Krishna; tal era su irresistible amor por la
encarnación divina. El Bhagavata, donde se describe su amor y el amor de muchos otros
buscadores del Señor, es un libro de texto sobre el amor divino. El Mahabharata, que

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describe las hazañas y excelencias de Krishna, es un libro de texto sobre la rectitud, la ética
de la vida social y política, corregida y dirigida por la supremacía de lo recto. Comiencen a
servir amorosamente este día, en este momento. Cada acto los impulsará hacia el siguiente,
pues la emoción que da es muy inspiradora.
Hubo una vez un rey que les preguntaba a los eruditos y sabios que llegaban a su
corte: "¿Cuál es el mejor servicio y cuál es el mejor momento para hacerlo?" Durante
mucho tiempo no pudo obtener ninguna respuesta satisfactoria. Un día, mientras perseguía
a las fuerzas de un rey rival, quedó separado de sus tropas, en la espesa jungla; cabalgó un
largo rato, cansado y hambriento, hasta que llegó a una ermita. Ahí había un anciano monje
que lo recibió con bondad y le ofreció un vaso de agua fresca; después de un breve
descanso el rey le planteó a su anfitrión la pregunta que lo atormentaba: "¿Cuál es el mejor
servicio?" El ermitaño dijo: "Dar a un hombre sediento un vaso de agua". "¿Y cuál es el
mejor momento para hacerlo?" La respuesta fue: "Cuando viene de lejos y solo, buscando
algún lugar donde obtenerla". El acto de servicio no debe juzgarse de acuerdo con el costo
o la publicidad que implica; puede ser sólo el ofrecimiento de un poco de agua en la
profundidad de la jungla, pero la necesidad del receptor, la actitud de la persona que la
ofrece, éstos deciden si el acto es de oro o de plomo.
Llenen de amor cada acto. No dejen a nadie sufrir el más mínimo dolor como
resultado de su pensamiento, palabra y acción. Que ésta sea su práctica espiritual; con toda
seguridad los ayudará a alcanzar la meta.

Prashanti Nflayam
24 V 67

12. TRES EN UNO AHORA


ESTE DÍA ES UN día sagrado, durante el cual los devotos meditan en la majestad
y esplendor del Señor y prueban la dulzura de su nombre, que les es tan querido porque
contiene en sí mismo la totalidad del Bhagavata. El avatar Krishna fue una encarnación
completa, con todas las dieciséis facetas de la gloria divina. En el avatar Rama, de esas
dieciséis, los tres hermanos tenían una cada uno y Parashurama tenía otra, hasta que Rama
se enfrentó a él y lo dominó y absorbió la fracción de poder divino que tenía. Otras
encarnaciones nacieron para fines específicos, para la supresión del mal representado por
una persona o grupo de personas malvadas. Los avatares de Rama y Krishna, por su parte,
fueron para fines más generales, como la misión de restaurar' la rectitud y fomentar el vivir
virtuoso además de castigar a los malvados y enseñar al mundo que el vicio no puede tener
éxito. El hombre es una amalgama de animalidad, humanidad y divinidad. Es una tragedia
si no puede librarse de la animalidad y lo es mayor todavía si no puede cultivar la
divinidad. La contemplación de los avatares de Rama y Krishna y de sus juegos y milagros
es el método más seguro para cultivar lo divino en el hombre.

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Antes de cada avatar aparecen también dos colaboradores en la tarea para la cual
viene la encarnación: el poder de maya y el poder del yoga. En el caso de Krishna, maya
vino como la hermana mayor para advertir a los malvados; yoga vino como el hermano
mayor para alentarlo y guardarle constante compañía. Maya ayudó a que Kamsa cayera más
y más profundo en la perdición para que su caída resultara más terrible y aleccionadora.
Pero en esta Edad de Kali, los malvados deben ser reformados y reconstruidos por medio
del amor y la compasión. Es por eso que este avatar ha venido sin armas; ha traído el
mensaje del amor. La única arma que puede transformar a los malvados y viciosos es el
nombre de Dios pronunciado con amor.
El Nombre está saturado de gloria divina; por eso, cuando es rememorado
transforma a la mente en un instrumento para la liberación del engaño. Tomen el nombre de
"Navanita Chora" (Ladronzuelo de mantequilla) que se usa para Krishna. No significa una
persona que se escapa con la mantequilla que la gente ha almacenado; no es la materia
llamada mantequilla, que se obtiene batiendo la leche cortada. Es la mantequilla de la fe,
ganada por el proceso del batido, llamado "anhelo", de la leche cortada, llamada
"experiencias mundanas". Él sólo codicia esta "mantequilla". Cuando Yashoda regañó al
niño Krishna por este "robo", él contestó: "Pero, madre, me aman porque se la robo; se
sienten mal si no lo hago; la baten con la esperanza de que yo la voy a robar; pero cuando
la robo, sus corazones se iluminan y ellas despiertan".
Entre todas las maravillosas aventuras infantiles que asombraron a la gente y le
revelaron la Divinidad que había venido entre ellos, el episodio de la serpiente Kalinga es el
más significativo. La serpiente Kalinga envenenaba las aguas y la atmósfera alrededor del
río Yamuna con su ponzoñoso aliento; todos los que se acercaban a esa área, hombre o
ganado, caían muertos. Pero Krishna, el divino niño, saltó a las profundidades, forzó a la
malvada serpiente a que se elevara por encima del nivel del río, y saltando sobre sus
capuchas, bailó sobre ellas con sus tiernos pies de loto. La presión de aquellas plantas de
seda fue suficiente para expulsar el mortal veneno de los colmillos de la monstruosa cobra
y volverla inofensiva para siempre. Ésta es una gran lección para el hombre. Este juego
divino es muy distinto de otros incidentes anteriores que evidenciaron la fuerza y sabiduría
sobrehumanas del niño. Él fue arrastrado por el demonio que tomó forma de tempestad, fue
golpeado por el demonio becerro, fue derribado por el demonio carro, fue picoteado por el
demonio en forma de cigüeña, fue envenenado por el demonio nodriza; aunque los
escépticos pueden fácilmente atribuir estos milagros a un accidente, una coincidencia o una
exageración. Pero el episodio de Kalinga es una parábola, una valiosa lección de práctica
espiritual.
En el Manasasarovar, el plácido lago de la mente de cada hombre, acecha una
venenosa cobra de seis capuchas: la lujuria, la ira, la codicia, el apego, el orgullo y el odio,
que infestan el aire y destruyen a todos los que se acercan. El Nombre del Señor, cuando se
zambulle en las profundidades, la obliga a salir a la superficie para poder destruirla. Por
eso, hagan que lo divino en ustedes, Krishna, domine su mente; hagan que él pisotee las
siseantes cabezas y dome a la viciosa serpiente; hagan que vomite el veneno y se vuelva
pura, serena y dulce. Ésta es la práctica espiritual que enseña este episodio, el deber que
ordena.
Como todos los avatares, Krishna anunció su advenimiento al mundo
gradualmente, paso a paso, probando cada vez en qué medida la realidad iba a ser aceptada
por las masas. Las señales y milagros tenían la intención, entonces como ahora, de
proclamar al avatar. Cuando todavía estaba en su cuna, el divino niño asombró a Yashoda.

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Ella le cantaba canciones de cuna y le relataba historias para dormirlo. Un día, estaba
contando la historia del rey Dasarata en el Ramayana, quien había tenido cuatro hijos, de
los cuales Rama era el mayor; de cómo éste había crecido y cuando iba a ser coronado
príncipe heredero su madrastra persuadió a su padre de enviarlo exiliado a la selva durante
catorce años; de cómo, ya estando ahí, un venado dorado apareció ante Sita, y Rama lo
persiguió para poder regalárselo a su amada esposa; cómo el malvado Ravana, que había
materializado al ciervo para alejar a Rama, llegó a la ermita en ese momento, raptó a Sita y
la llevó a su reino en la isla de Lanka. En el momento en que ella mencionó esto, el niño
pareció enojarse terriblemente. Tendiendo la mano gritó: "Lakshmana, dame mi arco y
flecha!" La madre recordó que Lakshmana era el hermano que acompañaba a Rama en la
selva y quedó convencida de que Aquel que fue Rama había venido de nuevo al mundo
como Krishna.
También Chaitanya dio indicios a su madre de ser una encarnación cuando era
niño. De hecho era aún un bebé que gateaba. Su madre tenía una vez un huésped, un viejo
brahmín ortodoxo, quien estaba cocinando su propio almuerzo con las provisiones que ella
le había dado. Hacía esto porque deseaba que su comida fuera ceremonialmente pura, sin
contaminarse por otras manos. Ofreció a Dios la comida que iba a tomar; ése había sido su
voto. Lo hacía preferentemente después de que la ofrenda estuviera lista. Justo en el
momento en que se sentaba delante de la estatua de Krishna para adorarla, el niño gateó
hacia él y metió los dedos en la vasija de la comida, haciéndola "impura" para ofrecerla a
Dios. La madre de Chaitanya tuvo que darle nuevos ingredientes, el brahmín cocinó otra
vez y, muy tarde ya, la adoración pudo continuar. Nuevamente el bebé llegó hasta la
comida consagrada y la contaminó. ¡Tres veces repitió la travesura! La madre se llevó lejos
al niño y, fuera de sí, lo amenazó con darle una tunda para castigar su travesura. Pero el
niño le dijo inocentemente: "Él me está llamando a comer, pero cuando me acerco se
enoja". Así reveló que era Krishna venido de nuevo.
Todos los avatares enseñan el abandono del,'apego como primer paso en el largo
camino de la práctica espiritual. En el Threta Yuga, el Yoga Vasishta* enseñó la misma
regla. En el Dwapara Yuga, Krishna le enseñó a Arjuna que debía abandonar el apego al
mundo objetivo.
Hubo un asceta que había abandonado todo apego. Una vez iba caminando por un
sendero en los Himalayas cuando el viento le sopló el pelo en la cara y bloqueó su visión.
Entonces, él giró y caminó en la dirección opuesta. ¡No tenía apego a ninguna dirección o
lugar!
Las personas recitan con aparente fe: "¡Krishna, Krishna, Krishna!", pero nunca
abandonan la sed por los bienes mundanos o la fama. En cada edad (yuga) tienen al avatar
del Señor que ha venido para redimir, revitalizar y reconstruir. En la actualidad, el Poder
Supremo, la Ilusión Suprema y el Poder del Yoga han venido juntos en una sola forma
humana; ustedes deben esforzarse por acercarse y ganar su gracia.

Prashanti Nilayam
Aniversario del Nacimiento de Krishna
28 VII 67

* Obra en la que Rama plantea sus dudas al maestro Vasishta obteniendo de él las respuestas

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13. LA RUEDA Y SU EJE
BHARAT ES LA soberana entre todas las naciones en cuanto al dominio espiritual
se refiere; y ¿cuál dominio puede ser más rico que éste? S61o ella es capaz de dispersar las
nubes de duda, ansiedad y temor que oscurecen las mentes de los hombres y los hacen
perseguir aventuras competitivas en el reino de las ganancias y la gloria materiales. Estas
nubes han aparecido también en el cielo de la India; aquí también la gente admira la
oscuridad, desechando la luz. Imita ciegamente las costumbres y la moral de Occidente y
abre las puertas de sus corazones al diluvio de codicia y descontento. La ciencia analiza y
estudia el mundo material y provee medios para su control y regulación. Por eso es
necesario cumplir las exigencias del vivir; pero es equivocado pensar que ese mundo puede
darnos paz o alegría duraderas.
Los Vedas y Shastras de la India no fueron recolectados o compilados por tontos o
truhanes; fueron reunidos _por personas que abandonaron los atractivos de la vida cómoda,
como hacen ahora tantísimos héroes de los descubrimientos científicos, como Edison; se
retiraron a las selvas para poder concentrarse en la solución de los problemas que los
desafiaban. En cada afirmación que se lee en los Vedas y en los Shastras se siente el
genuino clamor de la experiencia real y de la emoción personal.
No se sienten a la orilla del río pronunciando sentencias sobre la profundidad o el
sabor de las aguas. Métanse y examínenlas por sí mismos; ésa es la señal del verdadero
buscador de la verdad. Si no lo hacen, pueden ser rechazados como testigos prejuiciados o
parciales. Aquellos que declaran que mi acto de creación del vibhuti es "magia" son
también de la misma categoría, pues hablan sin base alguna. No pueden tolerar que el
resplandor de lo divino perturbe la oscuridad que han aprendido a querer. El impacto de la
civilización material ha endurecido sus corazones, ablandado sus cerebros y hecho sus
vidas vacías y vanas.
Los dirigentes que planifican y promueven el sistema educativo del país son
responsables del descontento, la frustración y las consiguientes delincuencia y agitación de
los estudiantes. Ponen atención sólo al adiestramiento físico e intelectual de la juventud y
olvidan que para que una personalidad integral pueda surgir también debe atenderse al
desarrollo mental, moral y espiritual. ¡Ahora se inscribe a los niños en la escuela para que
años después puedan conseguir un trabajo fácil! Los estudios son utilizados para obtener un
medio de vida, no para alcanzar la meta final de la vida. En todos los países es lo mismo.
En ninguna parte se adiestra a los jóvenes para adquirir paz y ecuanimidad; en todas partes,
la meta es una vida cómoda, no una vida de paz y alegría imperturbables. La comodidad es
una fase pasajera; es una etapa entre dos incomodidades. La búsqueda de riquezas, fama y
poder sobre los demás hace al hombre tan egoísta que es un peligro para sí mismo y para
los demás. El único camino seguro es buscar la felicidad dentro de uno mismo y no en o a
través de otros. A la persona que irradia compasión, verdad y paciencia, humildad,
reverencia y piedad le espera una gran alegría.
Los estudiantes deben exigir una revisión del sistema educativo de acuerdo con
estos lineamientos; deben exigir qué se les capacite mejor para enfrentar el reto de la vida.
Deben convencer a los gobernantes de lo esencial de esto. Después de todo son su propia
gente y están interesados en su bienestar. Deben escuchar y llevar a cabo sus sugerencias.
Un día, Zoroastro le dijo al príncipe de Persia: "Ve, enciende esta lámpara con la llama que
está allá". El príncipe no pudo encender la lámpara, pues la mecha estaba empapada de

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agua. Entonces Zoroastro le dijo: "Tu mente está tan empapada de deseos que no puede
recibir la sabiduría que necesita; sécala en el sol del desapego". Cuando los maestros y los
alumnos están inmersos en los deseos mundanos, ¿cómo puede transmitirse o mantenerse
viva la luz?
Una suegra dijo un día con evidente satisfacción: "Mi nuera se murió, pero ¡qué
maravilla, la terrible fiebre que sufría desapareció en un tris!" La fiebre no es lo más
importante; su vida es el objeto principal que debe ser cuidado. Así también, el estudiante
debe saber cómo vivir una vida feliz, satisfecha y apacible; eso es más importante que un
diptoma o el resultado de un examen. El viaje hacia la conciencia interna para calmar las
tempestades que braman allí es más importante que el viajar a la luna o a Marte. Esto
último puede ser más espectacular, pero lo primero es más beneficioso. La vida sin bondad,
buenos pensamientos, buenas acciones y buenas palabras es como un cielo nocturno sin
Luna o sin estrellas, ¡es como una rueda sin eje ni rayos! Nadie puede empujar una piedra
mientras está sentado sobre ella; no pueden librarse de la ansiedad dejando abiertas todas
las grietas por donde se filtra. Dejen de complacer a los sentidos alimentando los deseos
que los acosan.
Hagan que el nombre del Colegio de Ingeniería de Anantapur resuene por todo el
país indicando un sincero deseo de servir a los demás, sugiriendo un habla dulce y
corazones más suaves. Siempre me siento feliz de estar entre estudiantes, especialmente
cuando están llenos de amor, alegría, altos ideales y heroica determinación. Me reuní con
los estudiantes del Colegio de Ingeniería de Kakinada cuando el mismo director estuvo
trabajando allí. Hicieron un buen servicio voluntario para las asambleas que se celebraron
allí y que atrajeron a miles de personas de la región. Estoy feliz de que esta escuela posea la
misma tradición de aplicación al estudio junto con una excelente disposición para el
servicio social.

Colegio de Ingeniería de Anantapur


30 Vfi 67

14. LA DULZURA INVISIBLE


SóLO EL HOMBRE tiene la oportunidad de liberarse de la rueda de nacimiento y
muerte de la manera más agradable: la de servir a Dios. Pero como resultado de su
ignorancia o, lo que es peor, de su perversidad, deja que la oportunidad se escape de sus
manos y sufre dolor y aflicción, temor y ansiedad hasta el infinito. Escapando de las garras
de la fascinación que ejercen los objetos materiales y los placeres físicos, el hombre puede
tener éxito en sus esfuerzos por liberarse. Ya ha viajado bastante tiempo por el camino
equivocado; ahora es tiempo de que cambie de rumbo y viaje firmemente hacia la meta. El
amor que ha cultivado por los hombres y las cosas debe ser sublimado en una pura
adoración divina. Entonces se transmutará en devoción. Convénzanse de que el Señor está
en ustedes como el auriga que sostiene las riendas de los cinco caballos (los sentidos) y les

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da constantes consejos, como hizo cuando Arjuna le rogó que lo guiara y aconsejara.
Entonces será fácil para ustedes convencerse de que el mismo auriga está conduciendo y
guiando a todos los demás hombres e incluso a todos los demás seres. Cuando esta fe se
halle firmemente establecida en ustedes, quedarán libres de odio, maldad, codicia, envidia,
ira y apego.
órenle al Señor para que fortalezca esta convicción y esta fe; él les abrirá los ojos a
la verdad y les revelará que él es el Eterno Conductor (Sanathana Sarati) en todos. Esa
revelación les dará incomparable felicidad y les otorgará el parentesco con la multiplicidad
de la creación. Ésa es la razón por la cual Krishna le dijo a Duryodhana, que le rogaba que
lo ayudara contra los Pandavas: "Si tú odias a los Pandavas, me odias a mí, pues ellos me
han reconocido como el aliento de sus vidas". Conózcanlo como su fortaleza, su aliento, su
inteligencia, su alegría; é! se volverá todo esto y más. Ya no podrá ninguna de sus
facultades impedir su progreso. Él las dirigirá todas hacia la meta más alta; los sentidos, la
mente, el subconsciente, el inconsciente, la inteligencia, todos. La gracia les conferirá todo
lo que necesitan.
Una suegra se quejaba de que la nueva nuera estaba consumiendo a escondidas
cantidades de leche, crema, mantequilla y ghi (mantequilla clarificada). El hermano de la
muchacha, que oyó esta historia de los labios de la anciana, la llamó a su presencia y,
después de reprenderla por su travesura, le aconsejó que dejara de robar todas las demás
cosas menos la leche. "Puedes beber leche, cualquier cantidad que quieras; pero, ¿para qué
robar estos otros productos derivados?" La suegra, no hace falta decirlo, no estuvo muy
complacida con el consejo. De igual modo, busquen la gracia, es suficiente; da todo lo
demás.
Deben cultivar amor hacia todos y cada uno, no importa cuán distintos sean su
carácter y su capacidad. Aun cuando la misma sangre fluye por todo el cuerpo, el ojo no
puede oler, el oído no puede saborear, la nariz no puede ver; no enfaticen las diferencias ni
peleen a causa de ellas. Enfaticen la hermandad básica y el amor. Igual que el azúcar
disuelto en el agua es invisible pero se le puede saborear en cada gota, así también lo divino
es invisible pero inmanente; capaz de ser experimentado en cada individuo, así esté abajo o
arriba. Practiquen la recordación del Nombre; prueben la dulzura que está en el corazón de
cada uno; moren en la gloria y la compasión divinas que están contenidas en estos nombres;
entonces les será más fácil visualizarlo en todos y amarlo y adorarlo en todos.

Prashanti Vidvanmahasabha
Anantapur, 31 VII 67

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15. EL TIGRE EN LA ARENA
EL FESTIVAL DE Navaratri (Nueve Noches) se celebra en honor a la victoria que
Parashakti, la diosa de la energía, inmanente en el microcosmos y el macrocosmos, logró
sobre las fuerzas del mal, tal como se describe en el Deva Mahatmyam y en el Devi
Bhagavatam. Esa fuerza suprema está en cada uno como la fuerza Kundalini, que cuando es
avivada es capaz de destruir las malas tendencias de la mente; así, todos deben dedicar el
Navaratri a la afirmación de la Divinidad externa e interna a fin de que los mundos externos
e internos puedan tener paz y alegría. Por medio de la práctica sistemática es posible
aprovechar los recursos internos de que el hombre ha sido provisto por Dios y elevarse al
más puro y más feliz reino de la Realidad.
Vean a los domadores de fieras. Traen al tigre, el más feroz de los animales, como
un gato .a la arena del circo ¡y lo hacen saltar por un aro de fuego o lamer leche de un plato
frente a frente con una cabra, sentado en una silla! Son capaces de someter su ferocidad y
de domarlo, reduciéndolo a la posición de una simple mascota. ¿Cómo lo hacen? Hicieron
prácticas, hicieron pasar al tigre por un régimen de disciplina y tuvieron éxito. Si ellos
pudieron tener éxito con el tigre, ¿no pueden ustedes tener éxito con los feroces habitantes
de su mente?
Sí pueden. Ése es el mensaje de Navaratri, de este Festival de Nueve Días que
celebra la victoria de la Energía Primordial. Esa energía, cuando se manifiesta en su aspecto
sátvico, es llamada la Gran Maestra e Inspiradora, Mahasarasvati; cuando es 60
activa y potente (rajásica), la Gran Proveedora y Sostenedora, Mahalakshmi;
cuando es opaca e inactiva, pero latente y aparentemente quieta (tamásica), se llama la Gran
y Oscura Destructura y Engañadora, Mahakali. Puesto que la energía (shakf) es
omnipenetrante, omnipotente, infinitesimal, así como omnímoda, se puede establecer
contacto con ella en cualquier lugar, en la naturaleza externa o en la conciencia interna.
Prahlada le dijo a su dubitativo padre: "¿Por qué dudar, discutir y demorarse? Busca a Dios
en todas partes y podrás verlo". Está cerca y lejos, delante, detrás, al lado y dentro de cada
cosa, en el mundo. conocido y en el desconocido.
La gente se atreve a describirlo a Él de este o aquel modo; esto revela sólo sus
facultades de adivinos. Ninguna descripción puede dar la imagen completa. Cuando se
obtiene la realización directa, la lengua queda muda; el retrato es indescriptible. Está más
allá del alcance de la inteligencia o de la imaginación, pero el hombre intenta representar la
vasta magnificencia dentro de un marco limitado y ubicarlo en Ayodhya, Dvaraka,
Kanyakumari o en algún otro lugar y darle un nombre y una forma para acercarse a ella y
adorarla; el nombre y la forma la identifican pero no la limitan. Si se sumergen en el mar en
un sitio, se están sumergiendo en el todo, no en una fracción, pues el océano es el mismo en
todas partes. No pueden separarlo en secciones trazando líneas divisorias. Sumérjanse en El
y se estarán sumergiendo en la bienaventuranza misma.

Prashanfi NilayAm
4 X 67

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16. TEMPLOS AMBULANTES

ANTES DE CADA FESTIVAL, yo les hablo a los hombres y mujeres que escojo
como voluntarios y les aconsejo acerca de sus deberes y del espíritu con el cual deben
cumplirlos, pero son muy pocos los que actúan de acuerdo con ese consejo; cada uno se
dedica a sus propios planes egoístas. Se ayudan a sí mismos y no a los que necesitan su
ayuda. Esta insignia indica que son desinteresados, que están dispuestos y deseosos de
servir. No es un adorno o un premio. El tenerla y andar por allí, paseando por la calle
enfrascados en habladurías y malos hábitos, es como traicionar a los que esperan que
ustedes los ayuden; es también un sacrilegio. Caen a los pies, caminan alrededor del salón
de oración y llevan a cabo todos los ejercicios con los que proclaman que son devotos;
declaran ante estos mismos visitantes que son devotos, pero su comportamiento los
traiciona: revela que no merecen ese nombre.
Las personas enfermas deben recibir atención médica inmediata; deben sentar a los
ancianos en la sombra y cuidar y consolar a los niños. Muchos miles de personas se van a
reunir aquí durante alrededor de doce días y noches; es posible que también se hagan
presentes algunas personas que quieran hacer dinero fácil apropiándose de los bienes
ajenos. Es pecado, por supuesto, dondequiera que se haga; aquí, en esta atmósfera de
verdad, lo es doblemente. Por eso, los visitantes deben ser protegidos de estas personas;
ustedes deben estar vigilantes y descubrir e impedir sus maniobras. Esta insignia es un
llamado para ayudar a los miles de devotos que vienen aquí con la plena fe de que tienen al
Señor para velar por ellos. Estar aquí es en sí mismo un don de gracia, ganado por méritos
acumulados; recibir la insignia es un don más raro aún. Saquen el máximo provecho de esta
gran oportunidad. Esta insignia es como un retoño que ha brotado de la semilla de mérito
que sembraron en el pasado. Cuiden que este retoño sea regado y cuidado por su servicio
honesto, no secado por el polvo de la hipocresía y la duda. Les da una valiosa oportunidad
de desechar los malos hábitos y de adquirir los buenos. Tendrán que poner a un lado la
arrogancia y el ansia de ostentación para que puedan ganarse la gracia. Sirvan a las
personas sin pensar en "alto" o "bajo"; ningún servicio es alto o bajo, cada acto de servicio
es igual a los ojos del Señor; es la disposición, la alegría, la eficiencia, la destreza con las
cuales se apresuren a hacerlo lo que importa.
Si no sirven al hombre, que posee los mismos sentimientos, impulsos e instintos,
que es su propio pariente y se encuentra delante de ustedes vivo y aceptando su servicio con
alegría y una sonrisa de gratitud, ¿cómo pueden servir a Dios, que está más allá de ustedes
y es tan alto, tan diferente y distante, tan potente y misterioso? Adiéstrense a servir a Dios
sirviendo al hombre en cuyo corazón Dios está instalado. Convénzanse de que el servicio al
hombre es adoración a Dios. Si rechazan a una persona que corre a su casa para guarecerse
de la lluvia haciendo que vaya de nuevo a la intemperie, son inhumanos, cuando menos; si
no hacen todo lo que está en sus manos para aliviar el dolor del otro, no podrán llamarse
hombres. Sean por lo menos humanos aun si no aspiran a llegar a ser divinos. El ser
humano es por lo menos mejor que el estado de bestias, pues ellas no recuerdan el pasado
ni planifican para el futuro. El ganado no sabe que está arando para poder sembrar y llevar
la cosecha a casa al terminar la siega. El hombre apila sobre su cabeza el pasado y el futuro,
y como no siente seguridad, añade el peso adicional del "seguro". El hombre está agobiado
de deseos; planea iluminar el futuro y borrar el pasado. La pequeña semilla de deseo crece

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rápidamente hasta convertirse en un fuerte árbol; por eso, deben quemar la semilla en el
fuego de la austeridad para que ya no pueda brotar.
El fuego del desapego quemará la semilla del deseo hasta quitarle el último trazo
de vida. Meros arranques transitorios de renunciamiento no tendrán éxito en impedir que
retoñe. El desapego debe ser complementado por el conocimiento de la falsedad del mundo
objetivo. De otro modo, la humildad y la reverencia no serán sino trajes que se ponen
mientras llevan la insignia. Cuando se despiden y se alejan de las puertas d3 Prashanti
Nilayam, ¡se cambian la ropa y llevan los viejos harapos del arrogante egoísmo! Si alguien
usa palabras duras ccntra ustedes, no permitan que su orgullo los lleve a desquitarse con
más palabras duras. Si uno de sus dedos lastima su ojo, no se vuelven contra él y se vengan,
¿verdad? La persona que les habló duramente es ustedes tanto como su pr,)pio dedo.
Le dicen a la gente que no hable alto, que no fume, pero si ustedes mismos
cometen estos errores, ¿cómo pueden insistir en que otros obedezcan sus instrucciones?
Controlen estas tendencias; son hábitos recientes. Si no dominan estos pequeños males,
¿cómo esperan lograr suprimir alguna vez los males más profundos tales como la codicia,
el orgullo, el odio, la maldad u otras tendencias viciosas? Esta insignia es una señal de mi
amor, de mi compasión. ¡Es una inspiración, una enseñanza, una bendición! Espera de
ustedes que sean virtuosos, un ejemplo para todos en devoción y entusiasmo. Dondequiera
que se encuentren, cualquiera que sea la hora, cumplan con el deber que exige esta insignia,
la tengan puesta o no. Ayuden a los demás lo más posible; si no pueden ayudarlos
adecuadamente, por lo menos sientan su dolor. Oren con todo su corazón así: "¡Qué pena,
cuánto sufrimiento están pasando! ¡Oh Señor, alívialos pronto!".
Shankaracharya vivía de limosnas. En los días antiguos, los príncipes que
estudiaban en las ermitas tenían que pedir limosnas y vivir de lo que recogían. Esto tenía
como propósito eliminar el tonto egoísmo. Como peregrinos hacia el sagrado templo de la
acción correcta, desechen su equipaje de egoísmo y entren al santuario para purificar su
corazón. Depositen su equipaje en las bóvedas de la "entrega". Recuerden que las personas
a quienes están sirviendo son templos donde Dios está instalado. Adórenlos con las flores
de las buenas palabras, de la ayuda oportuna y del cuidado vigilante.

Prashanti Nilayam
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17. EL MILAGRO DEL AMOR
EL DOCTOR QUE ESTÁ presidiendo la celebración de este Día del Hospital es
un viejo conocido mío; él iba antes a Shirdi y ahora está muy apegado a mí desde el primer
día que llegó aquí. Aunque el cuerpo de Shirdi y este cuerpo son diferentes, el morador del
cuerpo es el mismo; y así, yo reconozco y recompenso a todos los que vienen a cualquiera
de los dos lugares.
Tenemos aquí un hospital desde hace once años, con doce camas para pacientes
internos, y médicos, enfermeras, equipos y medicinas para tratarlos, además de una gran
cantidad de pacientes externos. No tengan la impresión de que tenemos este hospital porque
yo necesito la ayuda de estos médicos y estas medicinas para curar a aquellos que llegan a
mí. Hay personas que desean ser tratadas por los doctores en un hospital; ése es el medio
que piensan que puede curarlas. Algunas desean que el médico les dé una inyección; y si no
lo hace se sienten mal atendidas. Por eso le pido al médico que se la dé, ¡y hasta una serie
de ellas! Hay muchos otros que no tienen fe en nada excepto tabletas y aguja. Vienen al
hospital y mientras están aquí escuchan el silencio de Prashanti N¡layam y sienten la
felicidad que impregna la atmósfera. Participan en los cantos devocionales y ven cómo
todas las personas que cantan están felices; cuando están en esa Arogya Nilayam (Casa de
Salud) son atraídos a esta Ananda Nilayam (Morada de la Bienaventuranza) y gradualmente
se equipan con la armadura de la fe que los protege de toda enfermedad.
Hay otra razón: son traídos aquí muchos pacientes con enfermedades avanzadas;
no pueden ser alojados con otros en los cobertizos o los cuartos; requieren de cuidadosa
atención y amoroso cuidado y dietas especiales que sólo un hospital puede darles; por eso
son admitidos en el hospital, donde esperan mi darshan y mis atenciones.
Pueden ser atendidos mejor allí que en medio de las grandes reuniones de devotos.
Cuando dos personas se encuentran, se considera de buena educación que cada una
le pregunte a la otra por su salud. Esto es cierto de las personas tanto en Oriente como en
Occidente. Se pregunta "¿cómo está usted?" sin considerar el hecho de que ambas se están
acercando en cada momento más y más a la muerte. En realidad ¡están declinando día a día
y no tienen la seguridad de la salud! Con cada exhalación del aliento se escapa una fracción
del lapso de vida. Por eso, cada una debería advertir, recordar e instruir a la otra acerca del
uso del momento presente de que dispone para realizar a Dios en el universo y dentro de sí
misma.
El cuerpo debe ser mantenido en buenas condiciones, pues sólo cuando está
encarnado en este tabernáculo humano puede el hombre realizar a Dios. El cuerpo es fuerte
o débil, un instrumento eficiente o ineficiente, de acuerdo con el alimento, las recreaciones
y hábitos de los padres. Puesto que los mayores no ponen atención en esto, la salud de los
niños sufre; ahora tenemos hospitales, dispensarios y clínicas en cada calle, porque la
enfermedad tiene atrapados a cada familia y a cada hogar. Hasta los niños pequeños llevan
lentes ahora; los jóvenes se pintan el pelo y muchos tienen dientes postizos. La razón es que
la atmósfera de los hogares modernos está llena de artificialidad, ansiedad, envidia,
descontento, alardes vacíos, ostentación, falsedad e hipocresía. ¿Cómo puede estar libre de
enfermedades alguien que crece en ese ambiente corrosivo? Si en el hogar reina una limpia
atmósfera de contento y paz, todos los que en él viven serán felices y sanos. Los mayores,
por lo tanto, tienen una gran responsabilidad con la generación actual.

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La ira es también una causa importante de mala salud, además de ser peligrosa por
otras razones. Trae una larga cola de seguidores, cada uno de los cuales contribuye a la
ruina final, de modo que deben dominar esta pasión cuando surge en la mente, recordando
la omnipresencia de Dios, a Dios como el motivador interno de todos, y que él es el director
de este drama llamado vida; traten de pensar en otra cosa, distinta a las circunstancias que
despertaron su ira, hagan un poco de repetición del Nombre, acuéstense, hagan una larga
caminata, beban algo de agua fría; luchen consigo mismos hasta que ganen. No peleen con
los demás; peleen con sus propios impulsos. Cuando las hordas chinas penetraron, lucharon
contra ellas en los Himalayas, no en Penukonda, ¿no es así? Penukonda puede ser más
accesible pero la invasión era en la frontera y la lucha tenía que librarse allí. Detengan al
enemigo en el umbral del país; detengan la ira en el umbral de la mente. Entonces puede
garantizarse la seguridad del cuerpo.
El mejor preventivo de la mala salud es la felicidad que viene del desapego.
Mírenme a mí. He venido con este cuerpo y pueden ver que no hay diferencia entre éste y
cualquier otro cuerpo humano. Sin embargo, la enfermedad nunca ha afectado este
organismo ni lo puede hacer jamás. Aun si le diera la bienvenida, no podría acercarse a mí.
Tampoco estoy tomando precauciones contra ella; tomo toda clase de comidas, en todo tipo
de lugares, en cualquier hogar. El cuarto del lavandero estará lleno de ropas de toda clase,
¿no es así? Mi mesa tiene, igualmente, un variado surtido de platos traídos por devotos que
pertenecen a todos los rincones del mundo. No tengo ningún menú fijo ni me preocupo por
tenerlo. Me muevo en una amplia variedad de climas y regiones, bajo sol o lluvia, en
verano o invierno, en valles o planicies; hoy bebo el agua de un pozo; mañana la de otro.
Pero yo soy Anandaswarupa la encarnación de la bienaventuranza, en todo momento y por
lo tanto nunca me enfermo, ni me altero en lo más mínimo por la alabanza o la
maledicencia que la gente derrama. Cuando se habla de mí, bien sea en escarnio o en
adoración, mi felicidad es la misma. Un árbol al lado de la vereda, cargado de frutas llenas
de dulce jugo, es admirado por algunos, pero la mayoría estarán tentados de tirarle piedras;
hasta los locos y los viejos le tirarán piedras. El árbol sólo estará feliz de estar recibiendo
ese castigo por su abundancia y por contribuir a la felicidad de los hambrientos y sedientos.
Este amor es mi marca distintiva, y no la creación de objetos materiales y el
conceder salud y felicidad por mi sola voluntad. Podrían considerar lo que ustedes llaman
"milagros" como la señal más directa de mi divinidad, pero el amor que los acoge a todos,
que los bendice a todos, que hace que me apresure a ir en presencia de los buscadores, de
los sufrientes y afligidos en distantes tierras o dondequiera que se encuentren, ésa es la
verdadera señal. Esto es lo que declara que yo soy Sai Baba.
¡Para mí, cada día es un día de festival, pues mi amor se derrama diariamente!
Pero ya que ustedes ponen atención al calendario y observan especialmente estos días
sagrados, yo hago también arreglos aquí para estos festivales. Cuando los doctores vienen y
me piden permiso para celebrar un Día del Hospital, les digo "sí", pues esto les da una
oportunidad de aprender de mí las disciplinas necesarias para mantener sano y activo este
instrumento físico.

Día del Hospital


Prashanti Nilayam; 5 X 67

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18. LOS LIBROS SON UNA BENDICIÓN

EN ESTE MOMENTO me fueron dedicados seis libros en cinco idiomas por sus
autores o editores, de modo que es una buena oportunidad para preguntarse: "¿Por qué se
tienen que escribir, publicar y leer libros?" Los libros deben revelar, inspirar, educar,
informar, conducir y guiar. Sí, pero, ¿qué deben revelar?, ¿a quién deben inspirar?, ¿cómo
deben educar?, ¿qué información deben contener?, ¿a dónde deben conducir?, ¿a qué lugar,
estado o nivel deben guiar a los lectores? Estas preguntas deben responderse antes de que
podamos declarar que el libro es bueno, que el trabajo y el gasto valieron la pena y que la
dedicación ha sido exitosa.
Aquellos que creen que hay un Dios Omnisciente que gobierna y regula el cosmos
la ciencia ha progresado de la certidumbre a la duda acerca de su capacidad de explicar el
universo deben admitir que cada uno nace como resultado de Su voluntad. Por lo tanto,
debe haber un propósito divino en la vida. El hombre debe conocer el camino para alcanzar
a Dios, debe ser conducido y guiado para alcanzarlo, debe ser educado para librarse de las
distracciones en el camino, debe conocer aquello que si se conoce se conoce todo. Lo
demás es secundario, incidental e innecesario. El Vedanta, que significa la meta o fin de los
Vedas, es el depositario de este conocimiento, el conocimiento de Dios y del viaje que lleva
hacia él. Las diferentes hipótesis acerca de Su naturaleza y características y de cómo probar
su validez, las diferentes disciplinas que agudizan el intelecto del hombre lo suficiente para
que capte la gloria de Dios, la inconmensurable emoción que se experimenta ante la
revelación de que la gloria de Dios es la propia gloria interna de uno, todas éstas son
indicadas en las Upanishads, las cuales conforman el Vedanta. Cada buen libro escrito por
el hombre es aclamado porque tiene una veta de esta dorada gloria en sus páginas.
Vedanta significa el producto final del fondo de conocimiento: la liberación. El
producto final de la leche es el ghi, pues cuando la leche es hervida, cortada y batida y se
clarifica la mantequilla resultante, se obtiene el ghi, el cual ya no puede ser transformado en
nada más. Es el producto final. El Vedanta es el conocimiento que revela, que afloja "los
nudos del corazón" y las ataduras a los objetos externos, que revela en un destello la unidad
que es la verdad de toda esta polifacét¡ca creación. Sólo eso puede dar paz y felicidad. El
hombre puede ser feliz sólo en la vastedad, cuando se expande en un poder y magnificencia
cada vez mayores. La gente corre a Nainital, a Kodaikanal o a Mussorie durante el verano a
fin de escapar al calor de las llanuras. Así también, la gente busca la vastedad a fin de
escapar de la estrechez de la vida"¡ ndividualizada". Deseen lo eterno, lo absoluto, no lo
temporal y lo particular. Por eso, los libros deben tratar de las eternas variedades, de las
certidumbres absolutas y de las alegrías inconmensurables.
La fascinación que lo temporal tiene sobre la mente se llama maya, engaño o
ilusión. Por ejemplo, bajo el engaño de que el pelo blanco es algo de lo que hay que
avergonzarse y tratar de que llegue muy tarde, hombres y mujeres se tiñen el pelo ¡aunque
para todos los demás propósitos el blanco es considerado más deseable que el negro! La
mente nunca está tranquila, fija en un solo ideal; siempre está titubeando, saltando de un
objeto a otro, brincando de una satisfacción a otra. El permitir que la mente lo domine a
uno haciendo a un lado la inteligencia, es la locura llamada maya. El mundo es un laberinto

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en el que el hombre se ha enredado; debe encontrar la manera de salir de allí. Para ello la
mente no es una buena guía, pues es una eterna vagabunda.
El camello come espinas y está feliz. El hombre también sufre incontables tristezas
como resultado de su búsqueda de placeres objetivos, pero no busca cómo escapar de ellas.
No es impulsado a la actividad por el dolor de las espinas en su boca. El dolor lo hace
resolver ahora mismo desistir, pero ése no es sino un voto transitorio; no hay fuerza detrás
de esa resolución. Cuando el disgusto se desarrolla en determinación, se puede terminar con
el hábito; los efectos son lavados por las lágrimas de arrepentimiento y la mente es
eliminada. El Señor está siempre detrás de ustedes; denle la espalda al mundo y él estará
cara a cara con ustedes. Desarrollen suficiente fuerza mental para conocer su debilidad y
para entregarse totalmente al Dios a quien ven cara a, cara en todos los seres en todo
momento.
Dios no calcula el costo del "todo" que ustedes entregan a sus pies; examina el
espíritu con el cual es entregado. Shankaracharya estaba parado delante de una casa con su
cuenco de mendigo. La anciana que allí vivía quedó embelesada por la refulgencia de su
cara que revelaba a un alma realizada; pero ella no tenía nada que poner en ese cuenco, y se
retorcía las manos de desesperación; se maldecía preguntándose por qué el distinguido
mendicante había ido a su puerta en vez de ir a las puertas de los más pudientes. Entonces
recordó que le quedaba una sola fruta de mirobálano, la última de un puñado que había
recogido en la selva hacía unos días, y que acostumbraba comer cuando tenía sed. La trajo
y con lágrimas en sus arrugadas mejillas, la dejó caer en el cuenco de limosnas de
Shankaracharya, quien se conmovió por aquel gesto; el Señor lo dispuso y una lluvia de
mirobálanos de oro cayó en el patio delante de aquella casa. Ella quedó libre de necesidades
sin que lo hubiera pedido. Ésa es la manera como obra la gracia.
Ustedes conocen las distintas muestras de gracia que Krishna confirió a los
Pandavas; pero si saben cómo llegó por primera vez al grupo de los Pandavas como amigo,
guía y salvador, se darán cuenta de que la gracia es derramada por el Señor sin que se la
pidan. Parikshit le hizo esa pregunta a Suka, el narrador de los episodios del Bhagavata:
"¿Cómo conocieron Krishna y su hermano mayor, Balarama, a mis ancestros por primera
vez?" Suka dijo: "Ellos estuvieron presentes en la ceremonia de selección del novio de
Draupadi, en la cual los Pandavas estuvieron también presentes disfrazados de brahmines.
Sabes que Draupa tenía que casarse con el arquero que acertara a la figura de un pez que
giraba en lo alto de un poste. Después de que los hombres de la casta de los guerreros
fallaron en esta prueba, se les permitió también a los brahmines que lo intentaran si lo
deseaban. Arjuna tuvo éxito y ganó la mano de Draupadi para los cinco hermanos. Ellos
vivían de incógnitos en la casa de un alfarero, pero Krishna sabía que los ganadores de esta
princesa real eran sus parientes y fue a la cabaña del alfarero con su hermano. Él se anunció
como Krishna y les dio sabios consejos acerca de las acciones que debían realizar en el
futuro.
El Señor es amor; amor impoluto, inagotable, universal. No tiene predilecciones ni
prejuicios. No tienen ninguna razón para temerle; teman más bien a las tendencias dentro
de ustedes que los arrastran al vicio y al pecado. Los libros que impulsan a las personas a
amar a Dios y temer al vicio son los más beneficiosos. Deben demostrar el amor a Dios
mediante el amor al hombre, pues el hombre es la manifestación visible de Dios, una
manifestación cuyo dolor y aflicción pueden comprender como si fuera propio.

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Tales libros pueden venir sólo de corazones que sufren y oran. Lleven una vida así
y las líneas escritas se harán realidad.

Prashanti Nitayam
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19. CUIDEN EL VIEJO ÁRBOL


LA INDA ES LA tierra donde las dicotomías de "esto y aquello", "creador y
creación", de "energía y materia" fueron resueltas en una gran unidad, tanto en la teoría
como en la práctica, en las escuelas filosóficas y las ermitas. Los sabios de la India saben
que el árbol de la vida, con sus incontables ramas que proliferan en pensamientos, palabras
y acciones, actitudes, tendencias e impulsos, tiene sus raíces en el cielo. De este modo, cada
regla y ritual se volvía sagrado y santo, imbuido de pureza, humildad y amor. Esto resultaba
en paz y felicidad para el individuo, la familia, la comunidad la nación y el mundo.
Sin embargo, debido al predominio de maneras de pensar extrañas y totalmente
contrarias a los ideales indios, la gente se avergüenza de llamarse hindú, como si la imagen
que los sabios dibujaron fuera una caricatura; como si hubieran sido engañados por sus
ancestros. Esta actitud es errónea y peligrosa porque ignora los perdurables beneficios que
uno puede obtener de la experiencia de aquellos sabios. Las atracciones de una vida libre y
fácil son superficiales y vacuas. Cuando los malvados Kauravas trataron de desnudar a
Draupadi, los Pandavas se quedaron sentados, inmóviles, pues se sentían atados por su
palabra errrpeñada; pero el Señor, que los amaba por esa lealtad, la salvó.
Ahora, también el honor de la religión y la cultura hindúes está en juego; está
siendo ridiculizado y éstas son rechazadas por la gente misma que tiene la responsabilidad
de promoverlas y hacerlas fructificar. Los hindúes están abandonando rápidamente los ritos
y ceremonias que señalaban las diferentes etapas del desarrollo espiritual. Se unen a la risa
humillante de los cínicos que proclaman que han paseado por el espacio sin encontrar a
Dios en ninguna parte; como si la tierra debajo de sus pies y la naturaleza a su alrededor no
fueran suficientes testimonios de su existencia.
El pensamiento hindú afirma que "yo" y Él son uno; que todas las cosas y los seres
están integrados en un todo verdadero, bueno y bello en su totalidad. Los pensadores indios
han alcanzado las más vertiginosas alturas de la especulación y las más claras
profundidades de la intuición; han encontrado que la experiencia de la unidad fundamental
no es negada por la más rigurosa lógica. Por lo tanto, todos los demás credos no son sino
facetas de esta suprema verdad, de esta sublime experiencia. Y cada pequeño deber
asignado al hombre en el código moral hindú refleja esta conciencia de la unidad. Por
ejemplo, se establece que cuando una persona come sin alimentar primero al huésped
imprevisto o al hambriento que llega a su puerta, está cometiendo un robo, ingiriendo una
comida pecaminosa, ¡compartiendo un banquete putrefacto!
Damayanti, abandonada por su esposo, Nala, en la oscuridad del bosque, no podía
dormir, inquieta por la seguridad de su señor.

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Justo entonces, escuchó a una manada de elefantes que arremetía por el lugar,
pisoteando a los grupos de aborígenes que dormían alrededor de ella; su grito de
advertencia no fue escuchado; dormían demasiado profundamente. Así también, la India, es
decir, la Madre de los Vedas, que habla con la voz de los Vedas, debe advertir a las
naciones del mundo, que duermen el sueño de la saciedad de los sentidos, que lo salvaje
está arremetiendo para destruirlas. Ése es el papel de la India: afirmar que Dios es un factor
presente de manera constante en la vida humana, en cada átomo, en el universo, y que Dios
es existencia, conciencia y bienaventuranza (Sat Chit Ananda). Ella debe nutrir el árbol de
la rectitud y obtener de él, para el bienestar de todo el mundo, los frutos de la alegría
espiritual, de la bienaventuranza y de la paz.
La mayor necesidad de estos tiempos es la preservación y desarrollo de los
principios del código moral hindú. Las personas que practican sus principios deben
propagarlos con el precepto y el ejemplo. En cada uno hay sed de Dios; sólo que muchos la
niegan debido a un falso orgullo, algunos por ignorancia; otros la llaman por algún otro
nombre: preocupación, descontento o desesperación. Algunos pueden tener fe sólo en el
amor, otros creen únicamente en la verdad, otros juran que quieren sólo la bondad, pero
todos ellos no saben que se están refiriendo sólo a Dios por estos nombres. Ellos también
son peregrinos hacia el mismo santuario.

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20. EL TRICICLO
EL NACIMIENTO ES la consecuencia del deseo o lujuria; la muerte es la
consecuencia del transcurrir del tiempo. El dios del deseo, Kama, fue reducido a cenizas
por Shiva; el dios del tiempo es Kala o Yama, quien también fue vencido por Shiva. Así,
uno debe entregarse a Shiva (Dios) si ha de escapar de las consecuencias de estas dos
pavorosas fuerzas fatales. Si entre Kala y Kama escogen refugiarse en Rama, escaparán de
su rigor, pues Rama es el Alma y el Alma no tiene deseos y no es afectado por el tiempo.
La naturaleza tanto externa como interna está gobernada por el soberano Atma, el
Alma Universal, el Paramatma. Así, si ganan la gracia del Paramatma la naturaleza se
volverá su dócil instrumento. El cuerpo es la naturaleza; el aire vital es el Paramatma. Los
seres vivientes son imágenes que se mueven en la pantalla; la pantalla, que no es afectada
por las emociones, el ardiente fuego o las incontenibles inundaciones que se proyectan
sobre ella, es el Paramatma. Los mundanos estarán fascinados por las imágenes que, debido
al engaño, aparecen como si fueran incidentes reales; los sabios se concentrarán en la
pantalla, que es pura, blanca y clara. Cuando se vierte agua en la leche, ésta también toma
la naturaleza de la leche. La naturaleza también parece ser capaz de darnos estabilidad,
alegría y paz; pero éstas son en verdad las cualidades de lo esencial, del Paramatma. Como
el agua mezclada en la leche, estas cualidades no pertenecen en absoluto a la naturaleza.
Hamsa, el cisne legendario, tenía la propiedad de separar la leche del agua y de beber sólo
la leche. Así también, el paramahamsa, la persona realizada que ha alcanzado la verdad,

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puede separar lo ilusorio de lo real y experimentar la bienaventuranza comunicada
únicamente por la verdad. Ramakrishna era un paramahamsa; ¡él sabía cómo separar la
leche (la verdad) del agua (la falsedad) que se le añadía! Cuando sufría de cáncer en la
garganta, sin poder tomar alimento alguno, sus discípulos le rogaron que orara a la Madre
Kali para que ella le curara el cáncer; pensaban que Kali con seguridad respondería a la
plegaria. Pero Paramahamsa rehusó pedir tal dádiva de Dios. Su atención no podía ser
desviada a tal deseo bajo. "¿Por qué orar? Si es su voluntad, sucederá; si no llega también
es su voluntad°, respondía él.
Hay muchas discusiones y controversias inútiles acerca de los caminos para llegar
a Dios. Algunos demarcan tres: la devoción (bhakti), la acción (karma) y el conocimiento
(jñana). Pero no hace falta ninguna controversia acerca de su eficacia. Son como la
confluencia de los tres ríos sagrados en Prayag: el Ganges, el Yamuna y el invisible y
subterráneo Sarasvati. El Ganges es el camino de la devoción que incluye la entrega, el
control de los anhelos egoístas y sensuales; el Yamuna es el camino de la acción dedicada,
de los rituales y la adoración ceremonial; el realizar las actividades sin importar los
beneficios que se obtengan de ellas, haciendo todos los deberes como adoración,
eliminando todo apego, todo orgullo que haga decir: "Yo soy el hacedor". El Sarasvati es el
camino del conocimiento, de la adquisición de la verdadera conciencia de la realidad; el
saber que las ideas de esclavitud son ilusorias, que el Uno es siempre libre, incambiante,
lleno de bienaventuranza. Los tres caminos son como las ruedas de la andadera en que se
pone a los niños para que aprendan a dar los primeros pasos. La devoción y el
conocimiento son las dos ruedas traseras alineadas, y la de adelante es la de la acción. Los
niños aprenden a dar los pasos y caminan hacia la Ciudad de la Libertad del Temor y la
Ilusión.
En vez de confiar en su mero entusiasmo para que le indique el camino, es mejor
que el aspirante espiritual reciba la guía de un preceptor durante las primeras etapas, ya que
uno debe seguir las disciplinas con pleno conocimiento de su significado. La meditación, la
adoración, la recitación del Pranava, todos éstos deben hacerse bajo una guía; el seguir sólo
los libros puede llevar a los aspirantes a grandes decepciones. Debe captarse la importancia
de cada paso a fin de asegurar la cooperación de todas las facultades del hombre en el
esfuerzo y así obtener el éxito. Una mera imitación mecánica o una repetición automática
carecen de valor.
Pregúntenle a cualquiera por qué se cuelgan hojas verdes sobre la entrada principal
de la casa; la respuesta será: "Es la costumbre, desde siempre; cada persona decente lo
hace". Pero, ¿por qué? Pocas personas lo saben; nadie se preocupa por saberlo.
En años pasados, cada hogar en los pueblos estaba lleno de sacos de arroz y eso
hacía que los roedores infestaran inevitablemente las casas. Había en un pueblo una familia
que celebraba todos los días de luna llena el ritual de adoración llamado Sathyanarayana
puja, el cual requería reunir una gran cantidad de leche y mantequilla clarificada desde la
noche anterior. Las ratas hacían que llegaran gatos, y en esa ocasión el gato prefería la
leche y la mantequilla a los roedores que generalmente comía. Así, estos dos ingredientes
se guardaban en sitios fuera del alcance del gato, pero el día del culto debían tenerse a la
mano, en recipientes que se colocaban alrededor del altar. Ésta era la oportunidad para el
gato, por lo cual el jefe de la casa tenía que atraparlo y encerrarlo en una canasta puesta
boca abajo sobre la cual colocaba una piedra, para impedir que hiciera alguna travesura con
las sagradas ofrendas. Esto se hacía constantemente, sin fallar un solo día de luna llena,
como una necesaria medida de seguridad, pero los niños de la casa pensaban que, se hiciera

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o no se hiciera el ritual, no pasaba ni un día de luna llena en que no se aprisionara al gato
debajo de una canasta, y as!, empezaban por buscar un gato y llevarlo a casa para que el
ritual pudiera realizarse sin ninguna falla.
El significado y propósito originales se perdieron con el paso del tiempo, y las
generaciones posteriores cargaron con la creencia de que los acechaba algún peligro si no
participatra un gato en el ritual, como lo hacían sus antepasados. De ser una plaga
insufrible, el gato pasó a ocupar una posición de mucha importancia a causa de la ciega
imitación.
El factor fundamental en la vida espiritual es la supresión del deseo; la entrega de
la voluntad individual a la voluntad divina que elevará todos los pensamientos, palabras y
acciones a actos de adoración. Cuando Ravana cayó muerto, Mandodari, su reina, se
lamentó sobre su cuerpo: "¡Venciste a cada uno de tus enemigos, menos a tu propia lujuria!
Eras piadoso, eras erudito, sometiste a tus más poderosos rivales, pero te dejaste esclavizar
por el deseo. Eso te hizo caer". La lupa atrae los rayos del sol sobre un solo punto y puede
prender fuego al papel o a los pastos. Así también, la concentración de la atención puede
destruir las semillas de los malos deseos. Es por esto que aconsejo algunos minutos de
meditación cada día en las primeras horas de la mañana así como después del anochecer.

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21. LAS VENTANAS DE LA MENTE


LA VOLUNTAD MOTIVADA por Dios es la fuerza de que disponen para su
elevación. Ésta se llama sankalpa bala; desarróllenla por medio de la concentración y de la
repetición del Nombre. La mente debe someterse a los dictados de la voluntad. Ahora se
dejan desviar fácilmente por los vagabundeos de la mente. Es por esto que digo: "WATCH"
*, palabra en la cual la w es para que vigilen sus palabras (words); la a es para que vigilen
sus acciones; la t es para que vigilen sus pensamientos (thoughts); la c es para que vigilen
su carácter, y la h es para que vigilen su corazón (heart). Si el reloj (watch) les recuerda a
cada segundo la necesidad de cuidar estos cinco aspectos, pueden ser muy felices.
La mente oscila como un péndulo de un objeto placentero a otro. Para detener el
péndulo, la mejor manera es dejar de darle cuerda; esto pondrá fin a sus movimientos. Así
también, dejen de alentar a la mente siguiendo sus caprichos y fantasías. Si golpeamos a
otro o le causamos daño, lo justificamos como correcto y apropiado; cuando él nos golpea o
hace daño, nos rebelamos y lo consideramos erróneo y castigable.
Cada cosa es juzgada por nosotros con el criterio de! ego. La mente es una espada
de doble filo: puede salvar pero también puede matar. El yoga es el control de los vaivenes
naturales de la mente. Aprendiendo y practicando las disciplinas de autocontrol, control de
los sentidos (niyama), posturas, regulación del aliento, retiro de los sentidos de los objetos
externos, concentración, meditación (dhyana) y la ecuanimidad perfecta de la meditación
profunda (samadhi), el buscador puede dominar y eliminar a la mente.
* Watch en inglés significa observar, vigilar.

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Una vez que la mente es eliminada, la realidad se hará patente. Es como el
descubrimiento del "décimo hombre perdido". Diez amigos iban vadeando un río en crecida
y cuando alcanzaron la ribera opuesta, cada uno hizo un recuento y encontró sólo a nueve
¡porque no se contaba a sí mismo! Así, concluyeron que "el décimo hombre" se había
ahogado y empezaron a lamentar su pérdida. Luego, un labrador se acercó y los contó,
encontrando que todos estaban allí; el décimo hombre también estaba allí, sólo la
ignorancia lo había hecho pasar inadvertido. Ésta es la consecuencia del engaño. Puesto que
no conocen la verdadera naturaleza del ser o Alma, no reconocen al Ser en absoluto;
cuando este conocimiento es comunicado por el gurú o las escrituras, esa ignorancia
desaparece.
Los sentidos son las fuerzas motrices básicas de la mente y el engaño que sufre.
Los cinco elementos tienen cada uno una característica que afecta y atrae a cada uno de los
cinco sentidos: el sonido (éter), que fascina la mente a través del oído; la textura (aire), que
atrae a la mente por medio de la piel; la forma (fuego), que manipula la mente a su favor
por medio del ojo; el sabor (agua), que esclaviza a la mente por medio de la lengua, y el
olor (tierra), que atrae a la mente a través de la nariz. El contacto con el mundo externo es
mantenido por los sentidos para bien de estas experiencias que producen alegría o aflicción.
A fin de evitar ser azotados por las olas de la alegría y del dolor, deben cultivar el desapego
o despreocupación, la actitud de darle la bienvenida a las dos como una señal de gracia.
Sr¡ Ramakrishna dijo que si quieren evitar que el pegajoso jugo de la nanjea toque sus
dedos al pelarla, deben aplicarse unas cuantas gotas de aceite. Así también, dijo, "si no
quieren que el mundo y sus reacciones se peguen a ustedes, apliquen unas pocas gotas de
desprendimiento en su mente".
Este desprendimiento lleva al más profundo anhelo por Dios. Chaitanya fue a
Brindavan, el lugar donde cada partícula de polvo era sagrada para él, pues siglos antes
Krishna había caminado por» esa tierra. Él no veía ni oía, no olía ni tocaba ni saboreaba
otra cosa que no fuera Krishna. Estaba tan abstraído del mundo a su alrededor, que
inclusive era indiferente a los reclamos del hambre, la sed y los convencionalismos
sociales. Ansiaba la comida consagrada que se le ofrecía a Krishna en el templo. Pero, una
noche, el Señor apareció y lo reprendió por albergar aquel deseo. Cuando finalmente se
libró de ese anhelo y estaba agobiado sólo por la sed de Krishna, él se le manifestó desde su
propio interior. Chaitanya (Conciencia Divina) iluminó al Chaitanya en forma humana.
Por lo tanto, aprendan la disciplina que puede hacer que la mente se establezca en
Dios y nunca se mueva de ahí.

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22. CONCLUSIONES APRESURADAS
SIN CONFIANZA EN sí mismo es imposible lograr algo. Si tienen confianza en
su fuerza y destreza, pueden aprovechar las fuentes de valor y elevarse a un mayor nivel de
alegría y paz, pues la confianza que tienen en sí mismos surge del Alma, que es su realidad
interna. El Alma es paz, es alegría, es fuerza, es sabiduría. Por lo tanto, ustedes sacan del
Alma todas estas cualidades para el progreso espiritual. Hay dos axiomas de ocho sílabas
en el Gita que son las creencias básicas que debe tener el hombre: "Con fe se gana la
sabiduría" (Shradhavanlabhathe jñanam) y "El que duda es destruido" (Samsayatma
Vinashyati). Hay dos terraplenes entre los cuales el río de la vida puede fluir, seguro y
firme, hacia el mar de la gracia divina. Durante los años de juventud, el río está sujeto a
repentinas crecidas que pueden ir erosionando las orillas y causar daños; deben tener
especial cuidado en mantenerlos fuertes.
Los planificadores del futuro de este país se están concentrando en la producción
de alimentos, agua potable y viviendas, pero la felicidad no puede obtenerse sólo de éstos.
Si la moralidad es ridiculizada, la devoción es considerada como una enfermedad, la astucia
es puesta en un pedestal y el individuo rebajado a un instrumento para ser manipulado y
utilizado por el Estado o alguna otra autoridad colectiva, ¿cómo puede asegurarse la
felicidad?
Cuando nuestro pueblo adora hormigueros, árboles, serpientes, pájaros, leones y
vacas, los cínicos se mofan, ignorantes de la verdad más profunda que ello revela: que Dios
es inmanente en toda la creación. Así también, hay significados más profundos en los
rituales y ceremonias que han sido ordenados y observados en esta tierra desde edades
remotas; pero ahora sólo queda la paja, y el grano ha sido desechado por negligencia. Es en
tales momentos que surge la necesidad del restablecimiento de las viejas bases de la
superestructura de moralidad y religión. No puede haber religión sin pureza moral; son
interdependientes.
Su auto no es para que lo guarden como una pieza de museo en un garage de
vidrio. Es para que ande por las carreteras, para llevarlos rápidamente y seguros al lugar
adonde quieren ir. Así también, su cuerpo debe servir el propósito de su viaje. ¿Viaje
adónde? ¡No al cementerio como ahora está sucediendo! Deben conocer su propia realidad
antes de que mueran y se fundan en esa suprema alegría. Coman lo suficiente para
mantener el cuerpo en forma; usen el cuerpo para descubrir su realidad, o sea, Dios.
Santifiquen cada momento de su estancia aquí con acciones piadosas y pensamientos
sagrados.
Cuando Karna se aplicaba aceite en la cabeza, tomándolo de una copa dorada que
sostenía en su mano izquierda, un brahmín que pasaba estiró su mano y le pidió que le diera
la copa. Él le dijo: "¡Toma, tenla!", y se la dio con la mano izquierda. El brahmín se
molestó, porque no se debe dar ni aceptar ningún regalo con la mano izquierda, pero Karna
le explicó: "Te la estoy dando en el momento en que me la pediste, pues no sé si estaré
dispuesto a hacerlo cuando cambie la copa de la mano izquierda a la derecha. Discúlpame".
Ha2an el bien cuando sientan el deseo de hacerlo; no se demoren. se es el mensaje de esta
historia.
Una crítica común al hinduismo es que tolera la adoración de imágenes. Pero la
piedra no es adorada como piedra; es el símbolo de Dios, que no puede ser representado en
su aspecto abstracto de Nirguna o Dios sin atributos. La estatua es una gran ayuda para la

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concentración, tal como lo comprobaron Ramakrishna Paramahamsa, Mira, Thyagaraja y
un gran número de otros buscadores. Mira obtenía suprema satisfacción cuando
experimentaba lo divino en la forma de Giridhara Gopala, el niño pastor Krishna, que
levantó el monte Govardhana como un paraguas para proteger a la gente y el ganado de
Gokula de las devastadoras lluvias enviadas por el iracundo dios de la lluvia, Indra. Cada
místico tiene una forma especial que toca las cuerdas más profundas de su corazón y lo
mdbve al éxtasis divino. Thyagaraja sabía que Rama era el soberano de toda la creación,
que era inmanente así como trascendente, y alcanzaba la más alta inspiración
visualizándolo como el hijo de Dasarata y el esposo de Sita.
Otra creencia hindú es que cuando el alimento es ofrecido a Dios y luego, ya
consagrado por su aceptación, ingerido, es activado por la energía divina y liberado de
todas las influencias malignas que podrían adherírsele. Esto ayuda a la actitud de
dedicación y alienta la convicción de la constante presencia de Dios como un guía y
guardián inseparable dondequiera que uno se encuentre. Esta caja con betel que tengo está
hecha de plomo; ahora bien, si viniera alguien y me dijera: "Guárdate la caja pero dame el
plomo", sería absurdo porque son inseparables, indivisibles. Así también, es absurdo decir:
"Sé un hindú, pero abandona estas creencias, este dharma". Son las características mismas
de la fe. Si el dharma (el deber, establecido por Dios) no es conocido y practicado, es como
si el hindú estuviera muerto.
Se hizo mención aquí del temor que sufren quienes no tienen hijos; el temor se
basa en que, de no tener un hijo que lleve a cabo los ritos prescritos para los muertos, los
padres tendrán que pasar edades en una sección especial del infierno. Este énfasis en
procrear un hijo se ponía sólo para las dinastías reales, pues en ausencia de sucesores
directos, el reino podría pasar por periodos de luchas y derramamientos de sangre.
Dritarashtra (padre de los Kauravas) tuvo cien hijos pero ni uno de ellos le sobrevivió para
realizar los ritos para salvarlo del infierno. Suka, el incomparable sabio, no tuvo hijos.
¿Pueden ustedes decir que no alcanzó la salvación y pasó años en el infierno? El no tener
un hijo no es un desastre espiritual, les puedo asegurar.
Veamos otro absurdo. Algunos adoran a Dios como Shiva y lo llaman Pashupati,
guardián del ganado (pashu significa seres vivientes, los atados); algunos adoran a Dios
como Vishnú o Krishna y lo llaman Gopala (go significa ganado, seres vivientes, los
atados). ¡Y estos dos grupos de devotos no se respetan unos a otros! Shiva es exaltado
como el Creador, el Preservador y el Destructor por aquellos que lo adoran. Vishnú o
Krishna es exaltado como estos tres por aquellos que lo adoran, pero no dan el siguiente
paso de reconocer que no puede haber ninguna razón legítima para sus diferencias. Deben
aceptar todos los nombres y formas, aunque pueden tener un apego personal a un nombre y
una forma específicos. Deben admitir que el Dios a quien adoran es suficientemente
universal para tener muchos nombres y muchas formas.
Cuando un perro solitario se asusta por la sombra que se mueve ominosamente a la
luz de la luna, empieza a aullar, a lo cual todos los perros del vecindario hacen eco. No
sabiendo la razón, aúllan al unísono; esto es pura naturaleza canina. La luz de la gracia
divina también impulsa a algunos humanos a aullar y a otros a unírseles en ciega imitación.
Es su naturaleza; no pueden tolerar la inconmensurable gloria que derrama gracia y fe,
consuelo y valor. Su deber es ir hacia adelante, rectos y firmes, hacia la meta, sin dejarse
desviar por la exhibición de una ignorancia y perversidad autoimpuestas. Cada avatar tiene
contemporáneos de esta clase. Deben de haber leído acerca de Shishupala, Pundraka,
Dantavakra y otros en la Edad de Dwapara.

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Mantengan el respeto a su propia dignidad como lo hizo Draupadi cuando iba a ser
humillada en la corte de los Kauravas, donde se hallaban presentes sus esposos, los
Pandavas, quienes la habían perdido en el juego de dados ante los Kauravas. Ella estaba tan
enfurecida que habría bastado con que su mirada cayera sobre aquel clan de rufianes que la
había arrastrado de los cabellos para que fueran reducidos a cenizas. Pero en vez de hacer
eso, ella miró a Dharmaraja, el mayor de sus esposos y el que la había apostado, y que
ahora permanecía con la vista clavada en el piso. Esto la serenó un poco. Después lanzó una
maldición que retumbó por toda la tierra y todo el cielo: "Que las esposas de estas víboras
que han puesto sus manos en mi cabello y me han arrastrado hasta aquí, lloren por ser
viudas, con su cabello destrenzado ondeando y llenas de dolor. Hasta entonces yo volveré a
trenzar el cabello que estos bárbaros han desatado ahora". Ella proclamó, a oídos de todos,
su linaje y el respeto que ella tenía a su propia reputación, así como su decisión de no
permitir que fuera manchada o disminuida. Mantengan la dignidad de su linaje, que es el
mismo de Rama, Krishna, Mira, Thyagaraja, Tukaram, Ramakrishna y Nandanar. La gloria
de su linaje es como una bola de hilo perfectamente enrollado. Si no se tiene cuidado con
ella puede quedar desastrosamente embrollado. Por eso, tengan cuidado. Dependan de Dios
y no de los hombres. Mantengan un paso firme en su disciplina espiritual.
Repitan el Gayatri, es una plegaria universal. Tiene tres partes: la meditación sobre
la gloria de Dios como la luz inmanente en los tres mundos: el superior, el intermedio y el
inferior (Om Bhurbhuvahsvah; Tat savitur varenyam). Luego viene una visualización de la
gracia (Bhargo devasya dhimahi), y una oración en la que se pide compasión a fin de poder
alcanzar la liberación por medio del despertar de la Inteligencia que permea todo el
universo. La plegaria no es a un nombre o forma particular de esa Inteligencia; de ese
modo, todos pueden usarla. No puede haber fanatismo, odio ni rivalidad si se adhieren al
Gayatri; su repetición clarificará las pasiones y promoverá el amor. No rieguen y alimenten
el árbol de los deseos. La intolerancia es el producto de la ira, el odio y la envidia. Hagan
todo lo posible por suprimir desde el primer brote de ira. No llega sin previo aviso: el
cuerpo se calienta, los labios se van crispando, los ojos se enrojecen; de modo que cuando
sientan la primera indicación, beban un vaso de agua fresca, sórbanlo lentamente, cierren la
puerta y acuéstense en la cama hasta que el ataque pase y puedan reírse de su propia locura.
Esto puede parecer difícil, pero deben practicarlo, pues si ceden a la ira las consecuencias
serán tan desastrosas que tendrán que arrepentirse de ello durante mucho tiempo.
Un suegro estaba tan enojado con su yerno por no escribirles a él y a su hija desde
el extranjero, a donde había ido como soldado, que le escribió una iracunda carta: "Para
nosotros tú eres peor que si estuvieras muerto, pues ya no te preocupas por tu esposa, así es
que ella se ha rapado la cabeza y ahora se viste de luto". Cuando recibió esta carta, el
soldado se lamentó a viva voz de que su esposa hubiera enviudado, sin darse cuenta de que
mientras él viviera, esa calamidad no podía suceder.
No se precipiten a sacar conclusiones, abandonando su discernimiento. No nieguen
la validez de su propia experiencia. Apóyense en su propia fuerza, inconmovibles ante la
adulación o la denigración. Sigan mi ejemplo: ninguna de ellas me afecta, sigo adelante,
solo, sin detenerme y por mi propia voluntad. Soy mi propio guía y testigo. Tengan plena fe
en esto.

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23. NO ARRIBA, SINO ALREDEDOR
NINGUNA OTRA comunidad humana ha estudiado tan profundamente como la
hindú el problema del nacimiento y la muerte, de lo que se supone que sucederá después de
la muerte y de la continuidad de las consecuencias de pensamientos, palabras y acciones.
Las soluciones que descubrieron y verificaron son tan universales, tan convincentes y tan
beneficiosas para la elevación individual y social, que han resistido las pruebas de siglos de
evaluación crítica por estudiosos y sabios de todo el mundo. Un aspecto notable de esas
investigaciones es que la razón nunca ha sido puesta en segundo lugar. En cada paso la
práctica espiritual debe ser reforzada por la razón. La práctica espiritual es la medicina, y la
evaluación inteligente de los resultados y dificultades es el régimen. La enfermedad de la
ignorancia se cura con la tableta de la sabiduría; es decir, la dañina consecuencia de la
ignorancia se cura por medio del conocimiento supremo. Sin embargo, el progreso
espiritual no es un mero ejercicio intelectual. Es el vivir correcto, la buena conducta, el
comportamiento moral. Estas actitudes son la consecuencia automática de la creencia en un
Dios bueno, justo y compasivo, que está observando y presenciando cada acto. De modo
que la fe en un Dios Omnipresente, Omnisciente y Omnipotente es el primer prerrequisito
para una vida buena.
Empiecen la práctica de la bondad con su madre y su padre. Sírvanlos,
complázcanlos, honren su memoria, vuélvanse merecedores de su gratitud. Expandan el
amor y el servicio hasta abarcar dentro de su horizonte a todos los seres vivientes, pues
todos somos altares del mismo Dios. Él es descrito en los Vedas "con mil cabezas". Así que
no se adhieran a los "solistas", a los que en religión dicen que "sólo Él es Dios"; súmense a
los "tambienistas", los que saben que él también es Dios. Cada una de las cabezas que yo
veo delante de mí, todas, las quince mil, son mi cabeza; pues es la cabeza de Dios, como se
menciona en los Vedas. Cada lámpara es alimentada por la misma corriente interna. No
dejen que la lámpara piense que está brillando por su propia voluntad; hagan que sea
humilde porque no es sino un instrumento usado por la corriente para dar luz.
Si cada uno sigue sus propios instintos habrá caos. S¡ cada uno decide perseguir su
propio deseo (o aun su propia razón, puesto que, después de todo, la razón puede ser usada
para justificar las propias predilecciones y prejuicios, el hombre descenderá al nivel de los
monos o a algo peor. Así, el hombre debe dejarse guiar por la sabiduría del pasado, por los
límites indicados por quienes deseaban su bien: los sabios, los Shastras o los códigos
morales establecidos para guiar su exploración de la conciencia en él. Los Shastras sólo
canalizan los impulsos que surgen en los hombres. Como la semilla que puede brotar y
crecer sólo dentro de la tierra, todas las diversas emociones, los sentimientos y los impulsos
brotan sólo de la mente del hombre. Si su mente es firme, nada podrá llevarlos a ustedes a
la indecisión o la indiferencia.
Cuando Tukaram salía de su ermita, una mañana, para hacer sus saludos
ceremoniales al sol naciente, sus ojos se fijaron en el palanquín, la orquesta y la
parafernalia real que Shivaji había enviado para llevarlo a la corte, y les dijo a los emisarios
del emperador: "¿Por qué han traído este coche fúnebre? Nadie ha muerto aquí; todavía
puedo caminar. Díganle al emperador que todavía no lo necesito".
La fe en Dios debe inducirlos a correr y caer a los pies del Señor, sin importar lo
que otros pudieran decir, o aun lo que pueda pasarles. Miren a la mariposa nocturna;

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contempla la llama, es irresistiblemente atraída por el impulso interno de escapar de la
oscuridad, se precipita sobra la llama y muere. Vean a la abeja; descubre el néctar en el
loto; se posa en él y liba llena de felicidad pura; no está consciente de nada más; se pone el
sol y los pétalos se cierran; la abeja queda aprisionada, aunque no lo sabe. Muere antes de
que el loto vuelva a florecer con el alba. Pero tanto la vida de la mariposa nocturna como la
de la abeja son ambas meritorias, pues representan la fusión del Alma individual con
Brahman.
El Alma individual que lucha por fundirse con Brahman se queja lastimeramente,
como el peregrino que va hacia Tirupnti se lamenta: "¡Oh, Señor!, tú estás sobre las Siete
Colinas, yo estoy abajo en las llanuras". Por lo tanto, se dice que el Alma individual debe
elevarse a ese nivel y con sus oraciones persuadir al Señor de que baje hacia él y lo bendiga
con su presencia. Esto es erróneo. El Señor no está ni arriba ni abajo; está adentro, aunque
no se vea porque el corazón no está limpio. Dedíquense al karma hasta que logren esta
limpieza; entonces, cuando el Señor que vive en ustedes sea reconocido, todos sus actos
promoverán el bienestar del mundo.
Algunas personas dicen que creerán en Dios sólo cuando se les conceda alguna
experiencia de la voluntad divina. ¿Cómo puede surgir la fe en la voluntad divina en
personas con una actitud así? Carecen de un verdadero deseo de experimentar; entonces,
¿cómo podrían ayudarles algunos ejemplos? Claro está que si no tienen fe, son ellos
quienes salen perdiendo. El Señor no se preocupa. Dos y dos hacen cuatro, aun cuando
algunos juren que no creen en ello.

Prashanti Nilayam
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24. LA MECHA MOJADA


EXISTE UNA LEY de causa y efecto; cada karma (acto) tiene una consecuencia,
quiéranla o no, la esperen o no. Un buen karma produce un buen resultado; uno malo tiene
que producir un resultado malo. El nacimiento es el resultado del karma hecho antes de la
muerte; si se les pregunta qué sucede al hombre después de la muerte, pueden señalarse
ustedes mismos y contestar: "Esto es lo que sucede; nace de nuevo". Ésta no es una religión
de la desesperanza; es una religión de esperanza, de seguridad, de ánimo para llevar una
vida activa, útil y beneficiosa, pues el futuro está en sus manos; el mañana puede ser
formado por el hoy, aunque el hoy ya ha sido forjado por el ayer. Ésa es la razón por la cual
la sección principal y más amplia de los Vedas es llamada Karma Kanda y trata de varios
tipos de karmas con vistas a inducir el desapego, canalizar los deseos hacia los fines eternos
y universales, transmutar todas las acciones en actos de adoración, propiciar a los dioses
que presiden todas las fuerzas de la naturaleza, cada energía del hombre, cada parte de su
anatomía.
Se prescribieron elaborados rituales para lograr que este anhelo interno y la pureza
externa puedan establecerse firmemente. En la constelación llamada Constelación de los
Siete Rishis (la Osa Mayor), la estrella Vasishta (uno de los rishis) tiene cerca de ella una
estrella pequeña y menos brillante llamada Arundati (Alcor). Vasishta y Arundati, su

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esposa, son la pareja ideal. Los dos son inseparables aun en el cielo, siempre con el mismo
grado de proximidad. Por lo tanto, los recién casados les oran a ellas para que los bendigan
con largos años de felicidad. Arundati es señalada a la novia por el novio como modelo de
constancia.
Para que puedan identificarla, deben primero observar el mandala (dibujo), luego
la estrella Vasishta y luego fijar sus ojos en Arundati. Lo concreto es una señal que apunta
hacia lo abstracto, lo denso lo lleva a uno a lo sutil, el ritual lo guía a uno a lo correcto, el
sacrificio (yajna) revela al morador interno. En su esfuerzo por enseñarle el principio
divino, la Upanishad Taittiriya lleva al estudiante de lo denso a lo sutil paso a paso.
Cuando Bhrigu, el hijo de Varuna, se acercó a su padre pidiéndole: "Enséñame a
Brahman", éste le dijo de manera general: "Brahman es aquello de lo cual todo esto se
origina, aquello en lo cual todas las cosas viven, y aquello a lo cual entran cuando parten",
y le pidió que lo investigara él mismo en su meditación. Después, Bhrigu declaró: "El
alimento es Brahman", y cuando se le pidió que siguiera con la investigación, prosiguió con
la hipótesis de que Brahman era el aliento vital (Prana); luego encontró que la mente
(deseo, voluntad, acción) era Brahman, posteriormente llegó a la etapa en la que pudo
declarar que Brahman era la inteligencia (vijñana); el siguiente paso lo alcanzó cuando
identificó a Brahman con la bienaventuranza (ananda). De este modo, esta Upanishad nos
enseña la sutil, suprema, indivisa bienaventuranza, escondida en la cueva del corazón. De
lo material a lo espiritual es el proceso de las enseñanzas de las Upanishads.
El niño recién nacido dice "kevu" (onomatopeya en idioma telugu del llanto del
bebé); el moribundo, como resultado de su experiencia de la vida, debe decir "navu" (reírse,
en telugu). El nene llora porque no conoce su nombre, su realidad; el moribundo debe
reírse, ya que él debería conocerla; debe morir feliz de haber cumplido el trabajo de su vida.
"¿Koham?" (¿Quién soy yo?), la pregunta con la cual vino a este mundo, ha sido
respondida; él sabe y dice: "(Soham)" (Yo soy Él). Nace ignorante, pero muere sabio.
A fin de adquirir este conocimiento, un alumno se acercó a un gurú, quien le
preguntó por los libros que había estudiado. El joven respondió que había estudiado el Gita
tan bien que podía recitarlo al revés. Entonces el gurú le dijo: "No creo que pueda ayudarte;
ya que no tienes fe en el Gita, que es la palabra de Dios, ¿cómo puedo esperar que tengas fe
en mi palabra?" Lean el Gita con fe, con la intención de beneficiarse de él mediante la
práctica de la enseñanza. De otra forma, es un sacrilegio usar a la ligera el sagrado mensaje
de Dios. La fe puede crecer únicamente si se tiene cuidado de no caer en malas compañías.
Por medio de las buenas compañías adquieran la capacidad de estar solos consigo mismos,
como nos aconseja Shankaracharya.
Un cazador atrapó una vez un osezno y lo crió con mucho amor y cuidado
teniéndolo como su mascota. El osezno correspondió a este afecto y se comportó como un
buen amigo por muchos años. Un día el cazador atravesaba la jungla con su mascota, que
había crecido hasta llegar a ser una enorme bestia, y, sintiéndose con sueño, se echó sobre
la hierba y le ordenó al oso que cuidara que nada lo perturbara. El oso se mantuvo vigilando
con atención y vio que una mosca daba vueltas alrededor de la cara de su amo y se posaba
en su nariz. El oso alzó su pesada mano y la mosca voló, pero volvió a posarse en la nariz
del cazador. El animal se enfureció cuando, después de alzar y mover amenazado ramente
la mano varias veces, la mosca no entendía que la nariz del cazador no era un lugar de
descanso. Finalmente, la fiera no pudo soportar más la insolencia de la mosca y dejó caer su
enorme garra sobre la nariz de su amo con un manotazo, ¡un devastador zarpazo que mató

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en el acto al cazador! Ésta es la consecuencia de andar en la compañía de los salvajes y los
tontos. Aunque su afecto sea muy grande, su ignorancia los llevará al desastre.
Entre los parsis (seguidores de Zoroastro) hay una historia acerca de un gurú y un
discípulo. El alumno oró porque se le diera algún consejo para hacer más fácil y más rápido
el peregrinaje hacia Dios. El gurú se quedó sentado en silencio durante un rato, y luego le
dijo: "Ve, enciende esa lámpara". El alumno hizo todos los intentos pero no pudo
encenderla. Estaba llena de agua, no de aceite. Así, el gurú le pidió que sacara el agua,
secara la mecha, llenara de aceite la lámpara y luego la encendiera. El agua es el deseo, el
sol que puede secar la mecha es el renunciamiento y la llama de la lámpara es la sabiduría.
El gurú dijo: "Esta enseñanza es suficiente para ti. Puedes irte; que Dios te bendiga".
Llenen su mente con el deseo de ver a Dios, estar con él, alabarlo, glorificarlo y
probar la gloria de su majestad. No hay mayor bienaventuranza.

Prashanti Nilayam
15 X 67 86

25. POR EL MAR DE BIENAVENTURANZA


EL VEDANTA DECLARA que la mente lleva al hombre a la prisión de los
mezquinos deseos o a la vastedad de la riqueza espiritual. Si se involucra en objetivos
sensuales, arrastra al hombre a niveles infrahumanos; si busca verdades más elevadas, un
conocimiento integrado, una experiencia unificadora, la realidad más profunda, la alegría
más duradera, entonces le permite al hombre elevarse a la altura de lo divino. La ciencia se
ocupa de lo observable, lo medible, lo calculable, pero lo incalculable es el reino de la
religión, de la práctica espiritual, del yoga.
La presente ha sido reconocida y aclamada como la Edad de la Ciencia. Es una
lástima, pues de ese modo la atención es alejada del progreso religioso y del esfuerzo
espiritual. El hombre no es sino el reflejo de Dios; el Alma individual no es sino el reflejo
del Alma Universal. La humanidad está en estrecha proximidad con la Divinidad, pero rara
vez reconoce el hombre esta afinidad. Le permite a la mente que lo arrastre a los niveles
inferiores de los cuales él se ha elevado con esfuerzo a través de muchas vidas. El hombre
es un diamante, no un trozo de vidrio; Él puede difundir brillo a su alrededor siempre que
sufra el corte, el pulido, el samskar. La sublimación (samskar) transmuta al hombre en
Dios. Por medio del esfuerzo, una rupia de acero puede transformarse en un reloj que valga
muchos cientos de rupias. Utilizando la misteriosa alquimia de la mente, el hombre puede
alcanzar la sabiduría y visualizar la verdad que satisface e ilumina.
Ustedes me fueron presentados como representantes de varias organizaciones de
servicio social de la ciudad de Bombay que solicitaban les diera un mensaje; se mencionó
que ustedes están perdiendo la confianza y la fe como resultado de la frustración y el
desaliento. La gente se frustra cuando ve que fallan sus planes para mejorar el nivel de vida
de otros; la falla puede deberse bien a un diagnóstico equivocado o a una prescripción
errónea. Además, uno debe cargarse de amor para que quien lo necesita pueda recibir la
ayuda sin reservas y con plena confianza. No debe haber ningún sentido de superioridad o

59
condescendencia. Los esfuerzos por servir deben surgir del dolor que se siente ante el
sufrimiento de los demás, y el servicio doto cor un genuino esfuerzo por eliminar esa
angustia. También hay otro punto que debe recordarse: no se preocupen por los resultados.
Ayuden todo lo que puedan, con la mayor eficiencia posible, lo más silenciosa y
amorosamente que puedan; dejen el resto a Dios, quien les dio la oportunidad de servir.
Se imaginan que la gente estará feliz si se le provee de alimento, ropa y techo. Ésa
es una ilusión, pues la felicidad es un atributo de la mente. La mente, aun para los ricos e
influyentes, debe ser adiestrada a estar en paz y llena de alegría. Sin este adiestramiento,
aun bajo las circunstancias más prósperas el hombre está indefenso.
Hay muchas naciones que están en el pináculo de la civilización material; alardean
de sus niveles de vida y retan a las naciones más pobres a que luchen por alcanzar las
alturas que ellas han alcanzado. Pero, ¿tienen esas naciones ricas paz mental? ¿Se han
librado del temor, la tensión, la ansiedad o el descontento? No. El hombre es rico sólo
cuando éstos ya no lo molestan.
Obtener cosas que aumentan la comodidad, que embriagan, que dan un falso
sentido de felicidad, no es la meta de la vida. Este camino no tiene fin; continúa y continúa
por siempre. Las necesidades se multiplican al infinito; la satisfacción es un fuego fatuo. El
egoísmo se enraiza y la capacidad de distinguir lo correcto de lo incorrecto se nubla. La sed
crece con cada sorbo; el hambre empieza a anhelar más con cada bocado.
Háganse esta pregunta: ¿Existe un estado llamado felicidad? ¿Puede ser alcanzado
acumulando cosas? No. La felicidad es sólo un intervalo entre dos tristezas; la tristeza es el
intervalo entre dos momentos de felicidad. Deben poner la alegría y la tristeza a un mismo
nivel y trascenderlas ambas, enseñándole a la mente a sumergirse más en los reinos de la
bienaventuranza.
La bienaventuranza es la naturaleza del Alma, la realidad más íntima de ustedes.
Esa realidad les está recordando su existencia con cada aliento que toman: Soham, Soham,
"Él yo", "Él yo". El ser está repitiendo que no es el limitado, el prisionero del cuerpo; es
una ola del vasto océano llamado Él. La inhalación es Él y la exhalación yo. Inhalen lo
vasto y exhalen lo limitado. Esto es lo que debe observarse durante el estado de vigilia.
Cuando están en el sueño profundo, la conciencia del cuerpo desaparece; no hay conciencia
dol mundo externo, del cual, durante su vigilia, sentían formar parte. No hay so ni ham,
ningún Él o yo: todo es uno, un todo integral. El aliento entonces no dice Soham sino Om.
Fúndanse en ese Om. Tengan conciencia de él, siempre. Ése es el Vedanta, el fin
de los Vedas (conocimiento). El hombre empieza la vida como célibe, un estudiante de la
ciencia brahmánica, la ciencia de reconocer la unidad básica de toda la creación en el
principio de Brahman, el Absoluto Universal; posteriormente entra al estado de Jefe de
familia, casándose y estableciendo su hogar y familia, ganando y gastando, amando y
siendo amado, sosteniendo las virtudes de la hospitalidad y de la caridad. Ésta es la etapa de
aprendizaje en el arte del desprendimento, pasando por la dualidad de la experiencia,
golpeado por la vida a fin de redondear sus aristas. Luego, el hombre se eleva al estado
siguiente, el de la reclusión de los competitivos conflictos de la vida, el retirarse a
reflexionar, meditar y desprenderse de la feria de vanidades llamada civilización, a la
tranquila contemplación de los orígenes y de las metas. Esto lo lleva a la etapa del
renunciamiento, en la cual, después de haberse liberado de todas las ataduras, se funde en el
mar de la bienaventuranza. Todos los ríos de la vida se funden en este mar, volviéndose el
mar mismo, carente de los anteriores sabores, nombres y formas. Ésta es la justificación
básica del dharma de las etapas de la vida (asrama dharma) prescrito por los Shastras para

60
la salvación del hombre. La salvación es sólo otro nombre para el rescate del hombre del
engaño que ahora lo "posee" y lo atormenta.
El cumplimiento de las distintas etapas de la vida del hombre ha sido establecido
como un curso de disciplina espiritual que continuará durante toda la vida, guiando al
hombre desde el nacimiento hasta la muerte hacia el reino de la verdad, a través del amor,
hacia la paz. Del mismo modo que el fuego y el agua juntos resultan en vapor, capaz de
impulsar un tren de pesados vagones, la actividad (karma) prescrita para cada etapa y el
morar en la constante presencia de Dios, de la verdad o el amor, al combinarse resultarán en
la sabiduría que los llevará seguros, con todas las consecuencias acumuladas de muchas
vidas, hasta la terminal: la realización de la meta, la verdad.

Bombay
6 XI 67

26. EL JARDÍN DEL NO DOLOR


LA DEVOCIÓN ES el estado mental en el cual uno no tiene existencia separada
fuera de Dios. Su mismo aliento es Dios; su más pequeño acto es por Dios, para Dios; sus
pensamientos son de Dios; sus palabras son pronunciadas por Dios, acerca de Dios, pues al
igual que el pez, que puede vivir sólo en el agua, el hombre puede vivir con paz y felicidad
sólo en Dios. En otro medio sólo tiene temor, lucha desesperada, fracaso. Nandi, el toro, es
la naturaleza inferior del hombre; cuando es usado como vehículo de Dios, obtiene un lugar
frente al altar central del Señor y comparte algo de la adoración ofrecida a él. S61o la
asociación con lo Divino puede conferir valor y significado. La mente también se ilumina y
siente alegría, paz o calma sólo porque la paz, la alegría y la calma, que son las
características innatas del Alma (Dios) interno, están reflejadas en ella.
En tiempos recientes el hombre no ha intentado captar esta verdad y ganarse la
conciencia permanente. Una bestia, cuando cae en un hoyo, lucha por salir y salvarse, pero
el hombre, que ha caído en este hoyo del deseo que lo arrastra hacia abajo, ¡no hace ningún
esfuerzo por elevarse y salirse de él! Shiva se describe en los Shastras y Puranas como un
mendigo que lleva un cuenco para limosna ¡e inclusive se dice que usa un cráneo como
cuenco! ¿Qué es lo que él le está pidiendo al hombre? Él es el que da y el que pide. Él
demanda sólo lo que ha dado: un corazón puro. Él lo dio puro; lo quiere de vuelta tan puro
como cuando lo entregó. Él llenó al hombre de amor; ahora pide ese amor.
El Ramayana y el Mahabharata enseñan las vastas posibilidades del amor y los
canales por los cuales tiene que fluir para irrigar el pensamiento, la palabra y la acción. El
dharma (la rectitud) establece los límites y también la meta. Sita se adhirió al dharma al
igual que Rama; Draupadi se adhirió al dharma lo mismo que Dharmaraja. Madres como
éstas amamantaron a los héroes de Bharat y por eso esta tierra se volvió un semillero de
sabios. Sita sentía una devoción suprema por el Señor, no importaba lo lejos que él
estuviera; Draupadi vivía cada momento con y por el Señor Krishna, el guardián de los
Pandavas, sin importar lo distante que estuviera. El loto en el lago está muy lejos del sol,
pero la distancia no es obstáculo para e! surgimiento del amor; el loto florece tan pronto

61
como el sol se asoma en el horizonte. La luna está muy lejos, pero cuando brilla en el cielo,
los niños aplauden y saltan en una ronda, felices de que la tía Luna les esté sonriendo.
El aborigen en la selva le dispara a los pájaros; eso es legítimo, de acuerdo con su
etapa en la vida y sus medios de subsistencia; pero el asceta retirado en la selva, dedicado a
descubrir la fuente del amor divino en sí mismo, estaría cometiendo un grave pecado que
minaría su progreso si le negara su amor a las aves.
Así también, cada profesión, cada etapa de la vida, cada sexo, cada periodo de la
vida delimitado por la edad infancia, niñez, adolescencia, juventud, madurez, vejez tiene
deberes y obligaciones que establecen la norma y guían al individuo para que se beneficie a
sí mismo y a la sociedad. Cuando Sita se mantuvo fija en el dharma de la esposa, ella veía a
Rama en todos los seres. Aunque estaba rodeada de terroríficos monstruos femeninos, no
reparaba en ellos; aunque estaba presa en un encantador jardín llamado el Jardín del No
Dolor, ella no veía ninguna de las flores a su alrededor. Sus ojos, su mente, sus
pensamientos estaban llenos sólo de Rama. Ésta es la condición de prapati, total entrega de
todas las facultades al Señor.

Prashanti Nilayam
23 XI 67

27. ¡PEREGRINOS, NO DEMOREN!


CUANDO ARJUNA SE acercó a Krishna lastimosamente para que le diera valor y
consuelo, el Señor le aconsejó: "Llena tu mente de mí. Deja que todos los impulsos sean
para mí; deja que todos los actos me sean dedicados a mi (Man mana bhava). La mente, por
sí sola, no tiene ninguna fuerza propia; debe apoyarse en todo momento en alguna persona
o cosa. Es como la vaca extraviada que traspasa y va a comer a los campos de cultivo. Si la
alimentan bien en su propio campo, el hábito de pasar a los otros campos desaparecerá. Su
perro andará por el mercado para conseguir mendrugos en la basura si no lo alimentan bien
en la casa. Si le dan comida suficiente se quedará acostado debajo del porche y cuidará su
casa. La mente también puede ser alejada de los deseos viciosos si la alimentan de buenos
pensamientos, buenas resoluciones, ternura y amor. Sólo entonces servirá a sus mejores
intereses.
Ramakrishna Paramahamsa le dijo a un adicto que no debía consumir más que
determinada cantidad de opio; le dio una tiza para que pesara cada día la cantidad de opio
que podía tomar, diciéndole que debía ser igual, ni más ni menos. Pero impuso una
condición, de cuya utilidad para ayudarlo a vencer el mal hábito el adicto no se percató
entonces. Era que cada vez que fuera a consumir opio escribiera en una pizarra el Pranava
(Om). El hombre obedeció; la tiza iba reduciéndose con cada Om hasta que quedó reducida
a nada, lo mismo que el hábito del opio. El Om también ayudó a transferir su apego de la
tranquilidad inducida por el opio a la eterna bienaventuranza de la intoxicación por Dios.
El hombre está en un largo peregrinaje hacia Dios. Se mueve de una vida a otra
hacia la meta del esplendor. En el camino debe alojarse en muchos albergues o casas de
reposo, pero no importa lo atractivos que éstos sean, él no puede echar raíces ya que tiene
que acordarse del propósito del viaje. Una vez, Samarta Ramadas caminaba por las afueras

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de la ciudad con sus discípulos, que iban detrás de él, y viendo un rico campo de jugosas
cañas de azúcar, entraron ahí y empezaron a cortar las cañas y a masticarlas con gran
deleite. El propietario del campo, naturalmente encolerizado por su comportamiento y por
la pérdida que estaba sufriendo, se avalanzó sobre ellos con un palo. El maestro estaba muy
apenado de que sus discípulos hubieran roto la disciplina en forma tan reprobable, llevados
por el deseo de saborear el dulce jugo. A1 día siguiente llegaron al palacio.del emperador
Shivaji, donde les esperaba una gran bienvenida al gurú y a sus discípulos. Shivaji se
ofreció a atender al gurú durante su baño ceremonial. Cuando Ramadas se desvistió, Shivaji
se asombró de encontrar grandes marcas rojas que indicaban que había sido golpeado. Era
tal la compasión del gran santo, que había recibido en su espalda todos los golpes dirigidos
a sus discípulos. Shivaji mandó llamar al dueño de los campos de caña de azúcar y cuando
éste estuvo frente al emperador y su gurú, temblando de miedo, Shivaji le pidió a Ramadas
que le aplicara cualquier castigo que quisiera. Pero Ramadas aceptó el hecho de que sus
discípulos habían cometido un error y bendijo al labriego otorgándole la gracia de que sus
tierras quedaran exentas de impuestos para siempre.
El árbol de sándalo da su fragancia aun al hacha que lo corta. Ésa es la naturaleza
de los buenos y de los grandes. Sigan su ejemplo; no se limiten a golpear la mesa en sus
charlas afirmando la gloria de los hijos e hijas de la India. Si tan sólo hipócritamente,
golpean la mesa, ésta se reirá de ustedes y los golpeará, ¡la acción y la reacción serán
iguales y opuestas!
Las hormigas construyen su ciudad grano a grano, seleccionando la tierra más fina
para este fin, lo cual da por resultado un fuerte inexpugnable donde pueden vivir con
seguridad. Ustedes también deben reunir, grano a grano, acto a acto, lo necesario para
construirse un futuro seguro, una mansión de rectitud. Deben tomar la medicina que hará
innecesarias todas las medicinas, deben hacer el karma que hará superfluos todos los demás
karmas. Pero la medicina que se toma ahora intensifica el hábito de la droga; un karma
lleva a otros miles a fin de disimular las consecuencias. Esta encarnación ha venido para
señalar el camino para salir de este círculo vicioso. Entréguenme sus cientos de miles de
mezquinas acciones y preocupaciones que valen, cada una, un céntimo. Si son genuinas y
sinceras, las tomaré todas y les daré un billete de mil rupias (la gracia), que es más ligero y
más fácil de guardar. Claro está que si hay un solo dolor, aflicción, preocupación o temor
fingido, no les daré el billete.
Las Upanishads no fueron compuestas o recopiladas por personas que anhelaban
fama o fortuna; ni son las elucubraciones de vagos y escritorzuelos. Tienen la verdadera
señal de la experiencia. Surgieron de la compasión que sintieron por los que andan vagando
por la selva, de la concentración sobre los medios de liberación de la doble cadena de
lágrimas y triunfos. Aquellos de quienes la gente depende tradicionalmente para que los
guíe se han vuelto duros, han olvidado su tarea, o están enredados en la oscuridad y la
dialéctica. Por esto hay una gran necesidad de difundir el mensaje del amor, que es el
mensaje de Dios. La sencillez es la señal de la divinidad; la pompa, la parafernalia, las
fórmulas engorrosas, los juegos intelectuales y de palabras, oscuros y misteriosos, están
lejos del espíritu de la verdadera religión. Éstos son trucos mediante los cuales el hombre
quiere monopolizar o mutilar a Dios.
Una calabaza, cuando está verde, se hundirá en el agua; pero una seca flotará. La
mente es como la calabaza. Séquenla con el sol del conocimiento, dejen que el peso del
apego, lo verde de la envidia, desaparezca, y podrán flotar felizmente sobre las olas de las
preocupaciones. Viajar por la vida sin conocer el control de los sentidos es como

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aventurarse a viajar en un carro sin frenos. El desastre es seguro. El control aumenta la
eficacia; la eliminación de todas las ataduras, los frenos y limites, le resta a la vida su sabor
y sentido de aventura. ¿Cómo pueden jugar al futbol sin reglas, "manos", "fuera de lugar",
"faltas" y restricciones similares a la libertad de atacar y golpear?
Los cinco elementos éter, aire, fuego, agua y tierra son la vestidura de Dios así
como la del hombre. Úsenlos moderadamente y con sabiduría, con temor y humildad. Sus
características, por las cuales se les busca, son: el sonido del cielo, que representa el éter, la
textura dei viento, la forma del fuego, el sabor del agua y el olor de la tierra. Aun éstos
deben ser moderados si han de conferir bienestar. La preocupación mata más rápida y
certeramente que la enfermedad. El hombre usa mal su inteligencia y su memoria,
afligiéndose por el pasado y planificando para el futuro; así es como pierde su herencia de
paz y alegría.

Prashanti Nilayam
24 XI 67

28. LA VERDAD Y EL AMOR


ESTA CONFERENCIA DE Funcionarios de las Organizaciones Sathya Sai del
Estado de Kerala ha sido convocada a fin de evaluar cómo están poniéndose en práctica en
toda la India las resoluciones tomadas en la Conferencia de Madrás, y a fin de preparar a las
Organizaciones para la Conferencia Mundial que se celebrará en mayo de 1968. He venido
aquí entre ustedes porque ésta es una ocasión apropiada para darles la alegría del darshan.
Ustedes saben que estas organizaciones, los comités de servicio y de cantos devocionales,
son para despertar en el hombre la conciencia de la divinidad inherente en él y para
alentarlo a cultivarla para que él pueda florecer en un verdadero practicante y luego en un
desprendido, virtuoso y sabio devoto, y finalmente en una personalidad liberada fundida en
lo Supremo. Son alrededor de ciento cincuenta; su presidente dijo que el número de
organizaciones es todavía pequeño, pero yo no estoy enamorado de los números, pues ésta
no es como cualquier otra organización. Ésta no busca establecer un nuevo culto o secta, un
nuevo estilo para la repetición del Nombre (japa) o la meditación (dhyana), un nuevo ritual,
una iniciación que separa a la gente en "discípulos iniciados" en el interior y "no iniciados"
afuera. Lo que busca es controlar la cualidad de tamas, o sea la inercia, la ignorancia, y
todos los males que surgen de ella, así como lo rajásico o sea la pasión, las emociones
violentas, el deseo, el egoísmo y sus males consiguientes, e instilar en los hombres la
verdad de que todos son hermanos en el Alma, que el extraño no es sino uno mismo
en otra vestimenta, y que el servicio a otro es el mejor servicio que uno pueda
hacerse a uno mismo y eso es lo sátvico.
Todos son miembros de un solo cuerpo, alimentados por la misma sangre,
impulsados por la misma voluntad, la voluntad de Dios; unidos por la misma ley divina.
Ésta es la forma cósmica (Vishvarupa) que se debe ver y experimentar: Dios en todos, Dios
en todas partes. Ésta los proveerá de bienaventuranza permanente.

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Los sentimientos de odio, maldad, envidia y orgullo que crean la separación entre
hombres que pertenecen a la misma familia, surgen de la identificación con el cuerpo.
Ustedes sienten y creen que son el cuerpo; "saben" que su cuerpo está separado de los otros
cuerpos; hablan de su propia hambre, sed, familia, comunidad, Estado, poniendo así límites
a su amor y se engañan a sí mismos tratando a todos los que están fuera de estos limites
como enemigos, extraños, competidores. Pero la fuente es una sola, el sustento es uno solo:
Dios es el padre, la humanidad es los hijos. Pongan atención a la paternidad más que a la
hermandad. Esto hará resaltar cada vez más la fraternidad en sus corazones y removerá el
veneno de las distinciones que ha surgido debido a su ignorancia.
El hombre es un peregrino que ya ha recorrido un largo camino de nacimiento en
nacimiento. El camino que ya ha transitado determina el que le queda por andar todavía. Si
ha perdido su camino y vaga sin rumbo por los desiertos y selvas, le quedará una mayor
distancia que recorrer todavía. Si ha avanzado rectamente, su peregrinar terminará pronto y
con éxito. Cultiven el afecto por sus compañeros de peregrinaje, busquen conocer el
camino correcto; aprendan a guiar y sean firmes en su empeño de llegar ala meta, seguros y
rápidamente. Estas organizaciones son para ampliar su amor, para canalizar sus actividades
por lineas de servicio constructivo realizado como adoración, no para dar a algunas
personas más poder sobre otras o un mayor control sobre las actividades de otros
miembros, o para el despliegue de la devoción de algunas personas. Todos deben estar
conscientes de esto en todo momento. Ayuden siempre a los débiles y a los desvalidos en
todo momento.
Ustedes tienen dos ojos en su conciencia: la verdad y la no violencia. Éstos son los
guías que los llevarán a la meta, las dos luminarias el sol y la luna del firmamento interno.
Si desean saber cómo deben observar la verdad en el habla, vean el Gita. Les dice que la
mejor manera de hablar es la que no crea dolor, ira o aflicción a los demás. Los Shastras
también dicen: "Digan la verdad, pero de manera agradable". Simplemente porque una
afirmación sea bien recibida por el que la escucha, no la digan para ganarse su aprobación;
si el decir la verdad va a causar dolor o aflicción, mantengan silencio. Éste es el voto de la
Verdad en la vida diaria ordinaria. No sean hipócritas ni hablen con doblez. Ambas, la
verdad desagradable y la falsedad agradable, deben ser evitadas. La verdad es Dios mismo,
como dicen los Vedas. "Todo esto está asentado sobre la firme base de la verdad. Por eso,
cuiden que ninguna traza de falsedad contamine sus actividades en estas organizaciones. La
verdad es mi naturaleza, mi misión, mi mensaje. Las organizaciones que llevan mi nombre
deben adherirse estrictamente a la verdad.
La no violencia es otro aspecto de la verdad. Una vez que tengan conciencia de la
relación, de la unidad en Dios, de la unidad fundamental de las almas, nadie causará a
sabiendas dolor o aflicción a otro. Hagan que sus organizaciones promuevan el amor,
difundan amor, estén fragantes de amor y prediquen el evangelio del amor mediante el
ejemplo.

Ernakulam, Kerala
20 XII 67

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29. EL SERVICIO ESPONTÁNEO
ESTA MAÑANA LES hablé de la perspectiva básica que deben tener cuando
llevan a cabo las varias actividades de las Organizaciones Sathya Sai; ahora. voy a entrar
más en detalle para que puedan establecer varios programas de trabajo para los diversos
comités y grupos en sus propios lugares.
Los miembros hablaron hace un momento acerca de las actividades irreverentes e
insensatas de los estudiantes y de la necesidad de encauzar sus actividades y energías por
canales que los hagan ciudadanos útiles y merecedores. No están haciendo otra cosa que
imitar a sus mayores y a los líderes. Encuentran que sus padres y maestros están peleando
entre sí por ciertos fines o para ganar superioridad o poder, y por eso ellos también pelean
con otros y entre sí. Los padres, maestros y mayores deben poner el buen ejemplo. De otra
forma, todas estas actividades académicas y educativas no serán sino pérdida de tiempo, e
inclusive dañinas.
Hay en el hombre una conciencia que le susurra el consejo correcto y detiene las
manos injustas, a la cual el hombre casi ha logrado silenciar; pero es la voz de Dios y nunca
podrán acallarla totalmente. Hagan que los niños tomen conciencia de esto. En Kerala hay
una práctica, que felizmente existe en las áreas rurales, de que los mayores reúnan a los
niños a su alrededor cada noche y pasen una hora o más recitando en voz alta las alabanzas
de Dios. Es necesario revitalizar esta tradición. El tiempo pasado así es tiempo bien
gastado; dará mucha paz y alegría. Siembren un árbol frutal y de él podrán obtener frutas;
pero si siembran árboles de margosa no pueden esperar que produzcan naranjas. Si
siembran falsedad, temor, discordia, eso cosecharán. Los Centros Sai pueden dar clases
para los niños y contarles historias de las Upanishads y las epopeyas, enseñándoles cantos
devocionales y escenificando con ellos obras de teatro sobre temas de los Puranas. Hagan
que también desarrollen reverencia por sus padres, maestros y mayores. La atmósfera del
hogar debe hacerse más pura, más santa. Ellos deben aprender, por la observación, que sus
padres son felices y serenos porque tienen plena fe en Dios y saben que cualquier cosa que
suceda es para mejorar. Los domingos pueden reunir a los niños y enseñarles, de manera
atractiva, los textos religiosos. Pueden también darles nutritiva leche en ese momento para
que puedan obtener a la vez la leche y la esencia.
Los médicos que hay entre ustedes pueden servir a los pobres tratándolos sin costo
alguno; den a los pobres toda la atención y cuidado que prodigan a los pacientes ricos que
les pagan. Háganlo por Dios; sientan que es la veneración que le están ofreciendo. Los
abogados pueden ayudar a aquellos que por falta de un asesor legal tienen que quedar
indefensos o sufrir a man Qs de hombres inescrupulosos. No publiquen estos actos de
bondad; háganlos espontáneamente, sin fanfarrias. Es más valioso que demostrar su
servicio con la ayuda de titulares y fotografías, los cuales reducen el valor de los actos de
compasión. Deben sentirse incómodos cuando los que los rodean son infelices; si alivian su
aflicción, los hacen felices y se hacen felices a ustedes mismos, ¿no es así? De igual modo,
deben estar felices cuando lo son quienes los rodean. Esto es más difícil que lo primero,
pero es la señal de los verdaderamente buenos. Es su deber reconocer a todos los hombres
como a sus parientes y compartir su capacidad y talento con otros, para de este modo
obtener los, mayores beneficios. Esa capacidad es un bien que debe salvar a todos. El
servicio hecho en los asilos de minusválidos, débiles mentales, huérfanos, refugiados,
etcétera, es en verdad muy beneficioso y una buena práctica espiritual, como también el que

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se hace en cárceles y hospitales. Visiten estos lugares a menudo, dando consuelo y
fortaleza; enciendan la lámpara de la devoción en los reclusos y los pacientes. Canten
bhajans; ayúdenlos a escribirles a sus familiares, denles libros que leer o léanselos ustedes;
sean los parientes de aquellos que no tienen a nadie a quién llamar suyos. Su sonrisa será
como una luz en su oscuridad.
Las mujeres devotas, si tienen el entusiasmo y apoyo, pueden iniciar grupos no
sólo para cantar bhajans y estudiar textos y libros sagrados, sino para hacer servicio a las
mujeres. Vayan a los barrios pobres y derramen luz y alegría allí. Reúnan a las muchachas
desvalidas y traten de darles algunos medios de vida honorables. Endulcen su vida con
cantos devocionales y la práctica de la repetición del Nombre y la meditación. Las mujeres
también tienen derecho a saber que son el Alma engastada en una forma humana y también
pueden sacar la fuerza, la alegría' y la paz que el Alma tiene. Inculquen en ellas el hábito de
la oración; esto limpiará la mente de todas las impurezas y hará que Dios brille en su pleno
esplendor.

Ernakulam
20 XII 67

30. DIOS, SIEMPRE CERCANO


LOS DOS ACTOS de hoy, para los cuales me han llamado, son ambos
interesantes, porque uno trata de las necesidades físicas del hombre y el otro, de las
necesidades espirituales. La primera piedra, que acabo de colocar hoy en el Hospital de
Niños, bajo el cuidado del Ministro de Salud, quien está aquí, pronto será una fuente de
consuelo para los que sufren. El salón de oración que ahora voy a inaugurar dará solaz a la
mente, y fuerza y firmeza en todas las empresas que requieren valor y fe en el poder
supremo que rige el universo. La salud espiritual es preservada y promovida por la atención
a las tres cualidades o gunas: el equilibrio (satva), la pasión (rajas) y la inercia (temas). La
salud física es preservada y nutrida por la atención a los tres humores: los aires, la bilis y la
flema. Estos tres humores no deben ser viciados ni desequilibrados. Un cuerpo sano es el
mejor receptáculo para una mente sana; la enfermedad vuelve la mente inestable y ansiosa.
Lo material y lo espiritual son como los dos platos de la balanza; deben ser cuidados en
igual medida, por lo menos hasta que se alcance una cierta etapa en el desarrollo espiritual.
El servicio al hombre puede ser hecho en cualquiera de estas maneras; pero
servirlo con el ejemplo es la mejor de todas. No sean un mal ejemplo para sus vecinos o los
miembros de su familia. Sean buenos y esparzan bondad. Ésta es la razón por la cual
antiguamente, cuando el alumno terminaba su educación, el maestro lo exhortaba a decir la
verdad y observar la rectitud: "Sathyam veda, dharman chara". Esto se debe a que después
de¡ periodo de estudio, el joven debe dedicarse a las buenas obras. De modo que debe
dársele el consejo más beneficioso, en el momento apropiado. Debe decirse la verdad sin
hipocresía ni artificios; no debe provocar daño.
Los actos también deben ser regulados por la supremacía de la rectitud. Se le pide
que no descuide el conocimiento que ha adquirido, sino que lo recuerde y cultive cada vez
más poniéndolo en práctica. "Trata a tu madre como a Dios; trata a tu padre como a Dios;

67
trata al preceptor como a Dios; trata a tu huésped como a Dios". Éstas son importantes
declaraciones y deben ser cumplidas. Y luego, acerca de la prestación de servicio, el
maestro tiene algunos consejos muy buenos que dar. Den con reverencia, den con
generosidad, den con modestia, den como a un amigo; den sin pensar en la recompensa; no
den con ostentación. El servicio en el hospital, el servicio en el grupo de bhajans, todos
deben hacerse con humildad y reverencia. Sólo entonces puede producir la purificación de
la mente, que es el principal beneficio que se puede obtener del servicio.
La recitación constante del nombre de Dios cualquiera de los millones de nombres
con los cuales lo identifica la imaginación o la inteligencia humanas es el mejor medio de
corregir y limpiar la mente del hombre. Es por esto que el poeta cantó:

"¡Oh lengua! Eres muy hábil para saborear y apreciar los sabores agradables. Te
voy a decir algo que te va a gustar mucho; es verdad, es una información muy ventajosa
para ti. Pronuncia las nectarinas palatiras, los nombres de Dios: Govinda, Damodara,
Madhava, y deriva de ello exquisita alegría".

Por medio del Nombre pueden mantener a Dios siempre cerca de ustedes. La
oración y el culto siguen a la recitación del Nombre, pues la gloria y la gracia de Dios los
llevan a adorarlo y a confiar en él para todas sus necesidades. Al comienzo, el adorado y el
adorador son distantes y diferentes, pero a medida que la práctica espiritual se reafirma y
consolida, se van mezclando y se vuelven cada vez más un conjunto, un ser compuesto,
pues el individuo y el universo son uno; la ola es el mar. La fusión se cumple. A1 ocurrir la
fusión, el ego queda disuelto; se esfuman todos los símbolos y signos de lo particular, tales
como nombre, forma, casta, color, nacionalidad, secta y los derechos y deberes
correspondientes a los mismos.
Para aquellos que ya se han liberado de la estrechez de lo individual, la única tarea
es la elevación de la humanidad, el bienestar del mundo y el derramar amor. Inclusive,
aunque permanezcan quietos, el estado de bienaventuranza en el cual se encuentran
extiende esa bienaventuranza a todo el mundo. El amor está en todos, el amor es de todos,
el amor es todo.

Tirupunitura
21 XII 87

31. HAGAN LA PREGUNTA CORRECTA


ESTE DíA Es Dos veces bendito, pues es jueves, llamado de otra forma
Guruvaram o Día del Gurú o Preceptor, el guía para la liberación espiritual; es también el
día en el cual, hace siglos, Krishna le enseñó el Gita a Arjuna, el día en el cual el hombre
recibió de Dios la clave para su progreso desde la falsedad y el engaño hasta la luz de su
propia realidad interna. Arjuna fue instruido a que entrara en batalla, volviera a ganar su
parte del reino y asegurara para el pueblo un gobierno recto y justo y una atmósfera dentro
de la cual pudieran esforzarse con éxito por alcanzar la salvación. Esto tuvo que hacerlo
con un espíritu de dedicación y entrega a la voluntad de Dios, sin importar sus propias

68
preferencias y aversiones y las consecuencias que pudieran resultar de sus desinteresadas
actividades. Por lo tanto, el Gita aconseja el servicio al grupo o comunidad como el servicio
más alto así como la práctica espiritual más beneficiosa. No puede uno evadirse de esta
obligación; deben usar a la comunidad de hombres dentro de la cual nacieron para sublimar
su egoísmo y salvarse.
El servicio emprendido como práctica espiritual enseña fortaleza. Hasta los
avatares demuestran en sus vidas la suprema importancia del servicio. Cuando Dharmaraja
realizó el gran sacrificio del Rajasuya, aconsejado por el sabio Narada para propiciar a su
padre muerto, el Señor Krishna asistió al sacrificio y pidió que se le asignara algún servicio,
¡y prefirió el de recoger las hojas sobre las cuales se sirvió la comida a los miles que se
alimentaron cada día! Puesto que el servicio era tan apreciado por él, fue reverenciado
como el hacedor de reyes de la era, el legislador para todos.
Siendo este día Vaikunta Ekadasi, muchos de ustedes están anhelando recibir
amrita* de mí. Pero, ¿de qué beneficio es para ustedes beber unas cuantas gotas del néctar
creado por mí? Es cuando la cualidad sátvica vence y somete a la rajásica y a la tamásica en
las batallas que están sucediendo en cada corazón, cuando surge en ellos el néctar. El néctar
que da la inmortalidad es el néctar que uno gana por medio de la propia práctica espiritual¡.
Una palabra que se usa en la meditación es "visión hacia lo alta" (urdvadrishti) para indicar
un ejercicio en el cual los dos ojos están dirigidos hacia arriba a un punto entre las cejas.
Urdva significa hacia arriba y drishti significa mirada, de modo que la palabra no significa
un ejercicio físico, sino un esfuerzo general y constante de la mente para evitar los deseos
bajos y elevarse a valores más altos. ¡Este esfuerzo los hará ganar la inmortalidad (arn,
rito), ya que emanará de la fuente del corazón!
"Amrita" significa inmortal; pero no quiere decir que aquel que toma amrita vivirá
eternamente; hasta los avatares deben dejar su cuerpo cuando su tarea ha sido cumplida.
Significa fijar la mente en la realidad, tomar conciencia de la imperecedera entidad que
unos es y fundir la conciencia en ella. Piensen en los Rakshasas. Rawana y Kumbakarna
pasaron por extremas austeridades durante miles de años. Dios se manifestó ante ellos y les
otorgó los dones que le pidieron, pero en vista de que la austeridad no les otorgó pureza,
virtud y humildad, continuaron como antes, conno monstruos de violencia y maldad. No
tenían ningún rasgo de pureza en su carácter. Tuvieron la gracia divina en gran medida;
Dios se les apareció, les preguntó qué deseaban y se lo otorgó. ¡Sin embargo, se
comportaron aun peorque antes! Negaron con sus vidas la gracia que habían ganado.
Así también, si uno recibe amrita debe vivir de acuerdo con este estado, el estado
de haber adquirido la gracia de Dios. Vasishta le encomendó a Raghu, el emperador, que
cuidará de su vaca, la celestial Kamadhenu. Puesto que era una orden que emanaba de su
preceptor espiritual, Raghu mismo asumió esa tarea y llevó la vaca a pastar. Un día que un
león amenazaba saltar sobre ella insistiendo en que le fuera dada como almuerzo para saciar
su hambre, Raghu ofreció su propio cuerpo a cambio de ella. Así es como debe uno
comportarse de acuerdo con el estado que le haya sido asignado. Cuando son elevados al
estado de receptores de amrita, deben dejar a un lado la maldad y fijar su mente en la fe. No
tengo ninguna intención de crear y distribuir amirifa este día de Vaikunta Ekadasi, pues
nadie camina por el sendero que he trazado, nadie se siente obligado por el consejo que
* Amrita es un néctar que Sai Baba materializa en su mano o que hace fluir en recipientes. En el
hinduismo es el néctar de la inmortalidad.

69
doy. Su entusiasmo es de corta duración; su resolución de seguir mis instrucciones se
evapora rápidamente. Al igual que la leche, al hervir, sube, se derrama y se queda quieta, la
devoción se desarrolla y muere pronto. No permanece imperturbable.
Hoy en día, en ciertos templos dedicados a Vishnú se abre una puerta especial
llamada la Puerta de Vaikunta (Vaikunta dwaraj, por la cual la gente puede pasar y llegar a
la Presencia. La Puerta de Vaikunta es la Puerta del Cielo, es decir, la puerta hacia la auto
rrealización. La puerta para ese cielo no se encuentra sólo allí, se abrirá justo delante de
ustedes, dondequiera que estén. Toquen y se abrirá. Vishnú significa "Aquel que está en
tortas partes" (Sarva vyapi). Así, su residencia, Vaikunta o el cielo, debe estar en todas
partes. Pueden entrar a ella tocando con la palabra adecuada en sus labios. Su corazón
puede volverse Vaikunta sólo si lo limpian y purifican y permiten a Dios manifestarse en él.
Vaikunta significa "el lugar donde no hay ni sombra de dolor°. Cuando Dios se manifiesta
en su corazón, todo está pleno y libre.
La vaca transforma la hierba y el forraje en dulce y vigorizante leche y la regala en
plenitud a su amo. Desarrollen esa cualidad, ese poder de transformar el alimento que
consumen en dulces pensamientos, palabras y acciones de bondad para todos. El niño
Krishna lloró para que se le permitiera ir con las vacas a los pastizales. Yashoda le dijo:
"¡Amado niño! Tus suaves y sedosas plantas no pueden pisar estos caminos llenos de
espinas. Voy a buscar unas lindas sandalias para ti, y cuando las tengas podrás ir". Pero
Krishna respondió: "Las vacas a las que servimos no tienen zapatos. ¿Por qué nosotros, que
somos sus sirvientes, debemos evitar las espinas y piedras que ellas no pueden evitar?" ¡No
es de sorprender que las vacas y becerros de Gokula lloraran cuando Krishna se fue de allí
para Mathura!
Cuando su corazón se haya llenado de compasión por los desamparados, el Señor
derramará sobre ustedes su gracia. Draupadi había ganado la gracia divina por medio de su
devoción y virtudes. Sita también se adhirió a los más altos ideales, a pesar de los severos
sufrimientos que soportó. Hanumán, que la descubrió en el bosquecillo donde la tenía
prisionera su raptor, le ofreció cruzar el océano llevándola sobre sus hombros y entregarla
sana y salva a su señor, Rama. Pero ella le respondió que no la salvara de manos de Ravana
porque eso privaría a Rama de la oportunidad de castigar a aquél por su crimen y rescatarla
demostrando su heroísmo. ¡Espléndidas palabras! ¡Totalmente apegadas al dharma! No es
sorprendente, entonces, que la gracia del Señor la haya salvado en el momento oportuno.
Pero si no tienen constancia y fe profunda, no tendrán la gracia.
Esta advertencia misma es el amrita para ustedes hoy, pues las palabras duras
despiertan e incitan. Esfuércense por ganar la gracia observando la disciplina que yo deseo
que sigan. Dejen a un lado los viejos hábitos mundanos de ganar y gastar, ahorrar y
acumular con codicia, lujuria, maldad y orgullo. Reordenen así sus vidas para que yo esté
complacido con ustedes. No malgasten tiempo en vanos chismorreos; hablen dulcemente,
hablen lo menos posible; sirvan a todos como hermanos y hermanas, con adoración al Sai
que está en ellos; dedíquense a las prácticas espirituales; vayan hacia adelante paso a paso,
como corresponde a personas que se esfuerzan por realizar su propia liberación.
Pregúntenme acerca de los pasos en la disciplina espiritual, no por mezquinos y triviales
deseos que los atan. Rápidamente está llegando el momento en que el mundo entero se
reunirá aquí, y tendrán que luchar desde kilómetros de distancia para poder siquiera tener
mi darshan.
Prashanti Nitayam
11 XI 68

70
32. EL EMPERADOR SUPREMO
SUKA ESTABA DESAPEGADO del mundo que lo rodeaba; estaba consciente
del Brahman inmanente desde el momento mismo de su nacimiento y estuvo firmemente
fijo en esa conciencia durante toda su vida. Se puede decir que él fue el más grande de los
sabios en la historia. Sin embargo, declaró que la historia de los juegos divinos (lilas) de
Krishna, quien fue la encarnación con atributos del principio divino, le daba una alegría
inagotable. Decía que el principio de Krishna estaba más allá de su capacidad analítica y
que sólo podía ser experimentado y probado; no hay palabras para describirlo a otra
persona. Néctar; ésa es la verdadera característica de lo Divino. Todo lo relacionado con él
es inexplicablemente dulce. Ésa es la razón por la cual Sri Ramakrishna declaró que él no
deseaba fundirse en lo Divino; que estaba contento con probar su dulzura.
Éste es el camino de la devoción. Por medio de la lectura sobre las glorias del
Señor, se vuelven ávidos de alabarlo; de servirlo a él y a sus devotos, de adorarlo como si
estuviera presente ante ustedes, y de estar en su compañía toda su vida, sin ningún otro
pensamiento que esa alegría. Para estos dedicados buscadores todo 1o demás parecerá
amargo y sin atractivo.
Hubo una vez un sultán que reinaba en la región de Mathura, Brindavan y otros
lugares a lo largo del río Yamuna. Durante su reinado, el emperador de Vijayanagar fue en
peregrinación a Brindavan y se quedó ahí por algunos días después de rendir adoración a
Krishna en el templo de la ciudad. El sultán pensó que 1 el emperador debía de haber ido
para presentar sus respetos únicamente a alguien más grande que él mismo, y estaba
decidido a conocer a ese alguien a toda costa. Con esa idea, noches más tarde fue y llamó a
las cerradas puertas del templo: "¿Quién está adentro?" Escuchó una voz que le respondió:
"El rey Govinda y la reina Radha". Entonces el sultán estuvo seguro de que en el interior
del templo vivían dos personas: un emperador supremo y una emperatriz suprema, y se
llenó de ansiedad por ver a los dos distinguidos ocupantes del templo. Esperó junto a la
puerta, sin comer ni beber, por tres días enteros. Estaba agobiado por el hambre y la sed
pero no se movía de ese lugar por temor a que la pareja imperial saliera y él perdiera la
oportunidad de tener la alegría y la bendición de verlos.
Una noche, cuando la ciudad dormía, justo antes de la medianoche Govinda
Maharaj y Radha Rani salieron del templo. El sultán los vio y los siguió. Ellos iban
magníficamente vestidos y llevaban ricas joyas y tocados en brazos, cuellos y tobillos.
Caminaron hasta las orillas del Yamuna, donde se habían reunido miles de pastores y
pastoras para darles la bienvenida. Hubo entonces música y danzas bajo la brillante luz de
la luna, y todas las caras resplandecían con alegría celestial. Haci las cuatro de la
madrugada regresaron al templo y antes de cruzar la puerta pusieron en las manos del
sultán los brazaletes que llevaban en sus muñecas, las kankanas, que funcionaban como
amuleto. Y antes de que pudiera decir algo, desaparecieron.

71
En ese memento llegó un grupo de sacerdotes, quienes al verlo le preguntaron por
qué estaba ahí y qué era lo que tenia en las manos. Los sacerdotes habían llegado a abrir las
puertas del templo e iniciar las ceremonias del día con Suprabhatam y Nagarasankirtan.* El
sultán les dijo: "Govinda Maharaj y Radha Rani acaban de entrar; yo estuve con ellos en la
ribera del Yamuna desde la medianoche hasta hace unos minutos. Me dieron estas kankanas
para que me protejan; no sé por qué lo hicieron". Los sacerdotes sospecharon que se trataba
de un ladrón que, sorprendido en el delito, trataba de engañarlos con esa historia, y lo
amarraron y lo golpearon. Sin embargo, encontraron las cerraduras intactas, así como todas
las cosas en el interior del templo. Sólo a la estatua de Krishna le faltaban las kankanas de
oro. Entonces se convencieron de que aquel hombre debía de ser un gran devoto que había
tenido la visión del Señor. Lo honraron y le suplicaron su perdón por la falta que habían
cometido en su ignorancia. Tal es la recompensa para el sincero anhelo. La bienaventuranza
sin límites puede ser ganada mediante una fe absoluta en Dios.

Prashanti Nilayam
12 I 68

33. EN UNA SOLA PIERNA

ESTE DIA DE Sankranti es alabado por los poetas porque confiere a la humanidad
un sol más suave, una brisa fresca, con algo de frío; los pájaros reciben el día con alegres
trinos; la diosa Tierra (leva un sari verde, punteado de flores rojas y amarillas. Hombres y
ganados están felices porque sus esfuerzos han sido recompensados con la cosecha; pueden
esperar algunas semanas de juegos y pasatiempos unos y recobrar fuerzas descansando y
rumiando otros. Es un día de bienaventuranza para hombre y bestia, de felicidad interna y
externa. Todo es verde, tanto en el mundo externo como en el interno. En el interno, porque
marca una nueva fase en la marcha del sol, el que inspira y vitaliza la inteligencia. Bhishma
esperó este día para poder viajar más allá de la muerte con un intelecto iluminado,
consciente de su identidad con el Supremo. Esto se llama Uttarayana, porque el sol empieza
a girar hacia el norte a partir de hoy (de uttar: hacia el norte, y ayana: viaje). Durante los
siguientes seis meses, se moverá gradualmente hacia el norte.
En las escrituras de la India el norte es asociado con los dioses y, así, estos seis
meses se consideran especialmente adecuados para las prácticas y estudios espirituales y los
rituales. Pero debo decirles que ustedes deben preocuparse más por el sol de su firmamento
interior que por el de las profundidades del espacio exterior. Deben preocuparse por la
iluminación interna, más que por la luz y energía externas. ¿Cuál es la disciplina espiritual
que enviará al sol interno hacia Dios? Dios está escondido y obstruido por las nubes de
egoísmo. Librarse del egoísmo es la disciplina espiritual que deben practicar.
Aprendan una lección del árbol. Cuando está cargado de frutas no levanta la
cabeza en el aire con orgullo; se dobla hacia el suelo como renunciando al mérito por su
* Cantos devocionales que se efectúan antes del amanecer

72
logro y como para ayudarlos a coger las frutas. Aprendan una lección de los
pájaros. Alimentan a aquellos que no pueden volar lejos; el pájaro alivia la picazón del
búfalo rascándolo con su pico; se ayudan y sirven entre sí, sin pensar en la recompensa.
¿Cuánto más alerta debe estar el hombre, dotado con destrezas y facultades superiores? El
servicio es la mejor cura para el egoísmo; así, dedíquense a él para aliviar el dolor y la
aflicción en la medida de sus posibilidades. Como se cuenta en el Ramayana, los monos
arrancaron enormes montañas y las tiraron al mar para construir un camino para que Rama
y su ejército pudieran pasar; la pequeña ardilla también ayudó, en la medida de sus. fuerzas;
se revolcó en la arena de la costa, corrió hacia el montón apilado como parte del camino, y
con una vigorosa sacudida hizo caer la arena de su pelo, añadiendo sólo una pizca de
material a la gran cantidad apilada por los gigantescos monos. Rama vio a la ardilla:
apreció su devoción; la agarró en su mano~y le acarició la espalda con ternura y una
bendición. Eso fue suficiente recompensa. La raza de las ardillas, desde ese entonces,
adquirió tres líneas en su espalda para indicar esta señal de gratificación y gracia. Traten de
mitigar, en la medida de sus posibilidades, la aflicción de los demás; ésa es la mejor
práctica espiritual para el aspirante.
El hombre camina con dos piernas: ¡ha, esto, ,y para, aquello, este mundo y el otro;
la rectitud y Dios. Si está totalmente embebido en este mundo, está escogiendo moverse
toda su vida con un impedimiento: el viajar en una sola pierna. Esto acarrea una gran
cantidad de problemas; puede caer en cualquier momento y fracturarse la pierna. ¡Y lo
hace! La bondad en este mundo, la santidad para la vida después de la muerte; igual
atención a ambas, vigilancia al dar un paso con cualquiera de los pies, éstas cosas son
esenciales para un feliz viaje por la vida. Deben empezar con el pie derecho, poner el pie
correcto, el pie de Brahman, cuando entran a la región de la realización. Los sentidos
deberán haber sido dominados para entonces. Go significa sentidos y gopi significa una
persona que ha aplacado los sentidos como resultado de su entrega a Gopala, el amo de los
go (sentidos).* Krishna ie dijo a Arjuna una vez que él podría entrar a la region donde
vivían los gopas y las gopis, llamada Vrajamandala, sólo después de haber dominado sus
emociones e impulsos y su tendencia a ceder a tos sentidos.
Un día, Narada descendió en las arenas del río Yamuna en el Vrajamandala,_ y se
quedó sorprendido por el silencio que llenaba el lugar: el agua fluía sin un, murmullo, ni
siquiera una ola; ni una sola ramita, hoja o pétalo se movía, no fuera que perturbara la
calma. Hasta los insectos parecían estar conscientes de la necesidad de respetar el silencio,
y se quedaban tranquilos. No se oía ningún susurro, silbido, croar, arrullo o llamado; nada
aleteaba, revoloteaba o latía. Los bosques a las orillas eran como un paisaje pintado en una
tela. Narada vio a una mujer, brillante como una estrella, perdida en meditación; se quedó
asombrado por el halo de esplendor que rodeaba su cabeza. Narada se preguntó si él podría
llegar a esa profundidad de experiencia alguna vez en su vida. Su presencia la despertó y al
acercársele, ella le reveló su identidad. ¡Era la Diosa de la Sabiduría de Brahman, la ciencia
de la conciencia de la realidad, de la verdad que el conocimiento revela! El asombro de
Narada ante este descubrimiento fue doble. "¿Qué necesidad tienes tú de meditar? ¿Por qué
esa meditación tan intensa que ha silenciado a toda la naturaleza a tu alrededor? ¿Sobre qué
estas meditando?", le preguntó. Ella declaró: "Yo ansío la suprema alegría de contemplar
los pies de loto de Krishna; yo medito en ellos, haciéndome una gopi que se ha entregado a
él". Tal es la dulzura que se puede derivar de esa contemplación, de esa devoción.

73
* Gopala, nombre de Krishna niño, como pastor (gopi); de go, que también significa vaca,
ganado.
El devoto está contento con la visión de una parte; prueba el azúcar, gramo a
gramo. No encuentra ninguna alegría en volverse azúcar, o en fundirse en la propia
montaña de azúcar. Nadie puede ver todo el cielo, pues no hay,tal cielo cuando lo
examinan. Su cielo está limitado por su horizonte. Desde cada punto de observación hay un
horizonte diferente, pero nadie puede ver más allá. Limitar el cielo y disfrutar de su
vastedad y belleza, eso es lo que hace el devoto. Mientras estén en el cuerpo, pueden
visualizar sólo una divinidad corporificada. Se dice que el padre de Uma, el monarca de los
Himalayas, le oró a Shiva: "Otórgame la visión de una fracción de tu ser universal. ¿Cómo
puedo conocer a Lo Ilimitado por medio de mis sentidos e inteligencia ilimitados?" El
hombre puede visualizar a Dios sólo por medio de una forma humana. Krishna dice en el
Gita: "Yo soy el águila entre las aves, el león entre las fieras, el baniano entre los árboles".
Es decir, las aves imaginan a Dios como un pájaro que puede volar más alto, cuyos ojos son
más agudos, con unas alas que pueden resistir más. Dios en forma humana, ésa es la única
manera como el hombre puede captar a la Divinidad. Aquí y ahora, sólo así se puede sentir
y experimentar a Dios. No debe hablarse de él como bajando o elevándose, puesto que está
en todas partes, disponible para que ustedes tomen conciencia de él a través de la belleza, la
verdad, la bondad, la fuerza, el amor o cualquiera de los atributos divinos.
En este día sagrado, tomen la resolución de pasar cada hora en la contemplación de
la gloria de Dios; hagan esto, por lo menos, como una tarea; pues la exaltación de esa
contemplación traerá un mecanismo inconsciente que los alentará a continuar con ella con
mayor vigor. El sol está yendo hacia Dios, como dice la mitología. Es el cartero que llevará
sus cartas a Dios si están bien dirigidas y franqueadas con la estampilla de la sinceridad y
les traerá su gracia. Pongan su anhelo en el sobre de la resolución y entréguenlo cada día al
sol. No escriban pidiendo una casa, un hijo o riquezas. Pidan inteligencia despierta a fin de
comprender la majestad de Dios. Pidan fortaleza en su servicio, en su adoración.

Prashanti Nilayam
13 I 68

34. REMUEVAN LA VENDA DE LOS OJOS


EL DOCTOR MODI ha estado ocupado en Prashanti Nilayam, durante los últimos
diez días, al servicio de personas con una gran aflicción: la de no poder ver; un servicio
realmente loable y sagrado. El ojo es el principal instrumento del cuerpo en cuanto a su
contacto con la naturaleza se refiere. Netra es sutra (el ojo es el medio),* como se dice. Por
este acto de servicio, hecho desinteresada, eficiente y jubilosamente durante años, Modi se
ha vuelto un yogui mucho más grande que muchos que reclaman ese título. Ésta es la
verdadera austeridad, el auténtico sacrificio y ascetismo que ganan la gracia de Dios. Él
está feliz porque como resultado de este incesante trabajo hace feliz a todos los que vienen
a él en busca de alivio. Él es una clara evidencia de que el servicio es doblemente bendito al
hacer felices al dador y al receptor. El servicio tiende a destruir el egoísmo; confiere

74
* Netra, ojo; sutra, hilo, vínculo; guía; indicio
enorme alegría. Su vida es una inspiración para los médicos y otros profesionales para que
usen su destreza al servicio de los verdaderamente necesitados. A1 dedicar su talento a este
propósito, se hace puro; al dedicar la mano al servicio de los enfermos, la están purificando,
la están justificando. Dirijan los sentidos a estos propósitos y se volverán beneficiosos
instrumentos.
La reunión de estos pacientes a quienes se acaban de quitar las vendas, con sus
caras vivaces y curiosas, llevando ropas nuevas y nueva apariencia, es en verdad una visión
encantadora, pues es la alegría la que le da encanto a la personalidad. Ahora que han
recobrado su vista después de la operación, úsenla para buenos fines. Ahora pueden
moverse de un lado a otro sin la ayuda de nadie; así, esa persona estará libre para hacer otro
trabajo útil en el hogar o en el campo. Pueden ver y apreciar las flores, los niños, las
estrellas, la luna y muchas otras cosas que les recordarán la belleza del Señor. Pueden ver a
otros felices, prósperos, alegres, contentos, pero no desarrollen envidia por esa felicidad. Si
matan su propia paz con esta envidia, ¿para qué han de alegrarse de haber recobrado sus
ojos? Vean a todos con ojos amistosos, con ojos alegres. No traten de. descubrir fallas en
los demás y de perturbar su contento y alegría, perdiendo así la suya.
Esta guirnalda de flores es muy bella por los varios colores y tipos de pétalos y
hojas que han sido incluidos en su hechura. Así también, esta jornada de atención médica
tuvo un gran éxito debido a los médicos, enfermeras y asistentes por un lado, y a los
hombres y mujeres voluntarios, los parientes y cocineros por el otro, con el doctor Modi,
bendecido por mí, en el centro. Cada uno llevó a cabo su tarea con gran entusiasmo. Los
voluntarios se dieron cuenta de que ésta era una oportunidad única de ayudar a pacientes
realmente necesitados en un punto muy crítico de sus vidas. Esto es Narayana seva
(servicio a Dios), no manava seva (servicio al hombre). Ustedes también deben ayudar a
otros para que puedan devolver el servicio que han recibido. No sólo miren a un lado
cuando encuentren a alguien presa del dolor o la aflicción. En la medida de lo posible,
alivien la pena, consuelen a los afligidos.
Un hombre que trabaja por un salario, que calcula la recompensa a tanto por hora,
recibe su salario y ha terminado, pero cuando uno hace el trabajo como parte de la propia
adoración, feliz de haber tenido la oportunidad de servir por tanto tiempo y. tan
alegremente como puede, obtiene el máximo de felicidad de ello. El doctor Modi también
estuvo muy feliz aquí, como acaba de declarar, porque Prashanti Nilayam tiene la
atmósfera del trabajo hecho como adoración, para ganar la gracia del Señor. Los
cuatrocientos cincuenta pacientes que vinieron para ser atendidos estuvieron llenos de
alegría, porque su más mínima necesidad fue satisfecha con un sincero entusiasmo y
previsión por los residentes y los voluntarios, inspirados por mi amor. Se considera
auspicioso cuando el recién nacido dirige su primera mirada a la cara de su madre; ¡cuán
afortunados son todos ustedes de poder mirarme a mí tan pronto como el doctor Modi y sus
asistentes empezaron a quitarles el vendaje de sus ojos! Suradas cantó: "¿Por qué habré de
llorar por mi destino? ¿Te han visto todos aquellos que tienen ojos? Están malgastando su
vista en escenas vulgares y degradantes. Pero yo, aunque estoy ciego, he logrado tener y
retener la visión del Señor".
Yo les aconsejo, al irse a sus hogares, que pongan en la pared de su casa el retrato
que ahora se les está dando y se inclinen ante él por lo menos una vez en la mañana y en la
noche.; les recordarán los diez días que han pasado aquí, los cantos devocionales que
oyeron mientras estaban recuperándose de la operación, las tiernas manos que trenzaron su

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pelo, lavaron sus caras y los alimentaron. Siento como si estuvieran dejando el hogar
paterno para ir a los lugares donde los reclaman sus ocupaciones. Son hijos de Prashanti
Nilayam, pertenecen a este lugar, antes de venir y después de irse.
Deben de haber observado cómo el doctor Modi llevó a cabo tantas operaciones
tan rápida y exitosamente; es el resultado de la concentración, de una atención dirigida
intensamente sólo al trabajo que se realiza. Aprendan a tener esta atención centrada en un
solo punto (ckagrata). A través de esa concentración es posible también abrir el ojo interno,
clara y totalmente, para que el hombre pueda visualizar a Dios. Repitiendo el Nombre de
Dios y viendo en la mente la gloria de Dios que lleva ese Nombre, así como miles de otros
nombres, lentamente la catarata del ojo interno desaparecerá y el hombre podrá ver a Dios
en su corazón, instalado en el altar que está allí. Resuelvan ahora emprender esta práctica a
partir de este momento.

Prashanti Nilayam
14 II 68

35. LOS PÁRPADOS Y LA PUPILA


ME COMPLACE QUE se les entreguen hoy los premios a los estudiantes que
manifestaron entusiasmo en el servicio social, en la reverente humildad, en la observancia
de las reglas disciplinarias y en los logros escolares. La capacidad para ganar tales premios
es un buen fundamento para una carrera útil y eficiente más tarde. La educación no es la
adquisición de pesada información sobre objetos y hombres; es la conciencia del espíritu
inmortal interno que es la fuente de alegría, paz y valor. Aquí estudian los Vedas, los
Shastras y los Puranas y en consonancia con las enseñanzas contenidas en ellos, también
reciben instrucción en yoga y en meditación. Crecer en esta atmósfera en Prashanti
Nilayam, aprendiendo esos temas básicos para adiestrarlos para una vida buena y sencilla,
es una gran fortuna para ustedes. Y en verdad sus padres también son afortunados. En este
país hay alrededor de cinco a seis hijos en cada familia; entre esos millones de niños, sólo
estos pocos han obtenido esta gracia. Eso es algo de lo cual todos pueden congratularse.
La vida debe vivirse acumulando y salvaguardando las virtudes, no las riquezas.
Escuchen y reflexionen sobre las historias de los grandes héroes morales del pasado para
que sus ideales puedan imprimirse en sus corazones. La virtud escasea hoy en día en el
individuo, la familia, la sociedad, la comunidad, en todos los campos de la vida, tanto
económica, como política y aun espiritual, y, por ende, hay una declinación en la disciplina,
que es la base sobre la cual crece la virtud. A menos que cada uno sea respetado, no
importa su estado, su condición económica, su desarrollo espiritual, no puede haber paz ni
felicidad en la vida. Este respeto puede ser alentado sólo por la convicción de que la misma
Alma que está en ustedes está desempeñando el mismo papel en la otra persona. Vean esa
Alma en todos; sientan que ellos también sienten la misma hambre, sed, anhelo y deseo que
ustedes tienen; desarrollen la fraternidad y la ansiedad de servir y ser útiles.
A esta Prashanti Nilayam vienen personas de todas partes del mundo, de todos los
niveles sociales, con toda clase de problemas, afligidas por todas las formas de dolor o
angustia, inspiradas por todas las variedades de impulsos. Como estudiantes de la Escuela

76
Védica, ustedes deben ser ejemplos brillantes de humildad y reverencia ante ellos. Deben,
por su comportamiento, dar buen nombre a sus padres, que oran para que sus hijos vivan
sin aflicción ni deshonra. Hacerse ricos es sólo un logro banal; también lo logran los que
comercian en el mercado negro y los ladrones. Vivir sin sufrir ni hacer sufrir a otros es más
importante y más noble. Deben hacer de su cuerpo, del tiempo y de sus deseos,
instrumentos para su elevación, no para su caída.
En los próximos días saldrán a todos tos rincones de esta tierra a despertar el
hambre espiritual entre la gente y a proveer los medios para apaciguarla. La atmósfera en la
cual están realizando sus estudios es muy apropiada para el adiestramiento necesario para
este papel. Tienen como maestros a pandits (filósofos) que han renunciado a su hogar y que
están felices con el servicio que tienen el privilegio de prestar. Tienen maestros de los
Estados Unidos y del norte de la India, llenos de fe y devoción. Los miran a ustedes como a
sus propios hijos, confiados a su cuidado por mí, y así, ¡los cuidan como los párpados
cuidan a la pupila! Demuéstrenles su gratitud; ustedes tienen con ellos una gran deuda, la
deuda de los hijos con la madre.
Tienen la valiosa oportunidad de escuchar mis discursos y mis instrucciones. Han
sido impresos en sus corazones; ustedes hablan de ellos; su conversación se centra en mí,
mis palabras, mis actos, mis milagros y mi gloria. Cuando van a sus pueblos, comparten la
dulzura de esta experiencia con los jóvenes compañeros que han dejado allí.
Mi consejo es: apliquen esta adoración a la vida. Muestren a sus compañeros aquí
y en sus pueblos cuán disciplinados son, cuán sinceramente obedecen a sus padres, cuán
profundamente reverencian a sus maestros. Sean una luz, una lámpara que irradie virtud y
autocontrol en el pueblo. No se permitan caer en la indisciplina, las malas maneras, la
irresponsabilidad y los malos hábitos. Compórtense en su pueblo, o dondequiera que se
encuentren, de la misma forma loable que aquí. Levántense, allá también, en el Brahma
muhurfa (periodo auspicioso para meditar en Brahman, de las 4:30 a las 5:15 a.m.), reciten
el Cm, aun si no tienen ningún grupo a su alrededor, repitan el Suprabhatam, (oración
entonada antes del amanecer) siéntense algún tiempo inmersos en meditación, hagan los
ejercicios de yoga de salutación al sol; canten bhajans (cantos devocionales) cuando la hora
les recuerda que se están cantando bhajans en Prashanti Nilayam. Entonces estarán
llevando la sagrada atmósfera de Prashanti con ustedes; sus padres se alegrarán y los
mayores aprenderán de ustedes la disciplina que confiere concordia y valor.
No se quejen de la comida; lo que sus padres les den, cómanlo con placer. No
protesten por cualquier mandado que se tes encomiende; corran con alegría a cumplirlo.
Cuando ellos deseen que los cuiden, háganlo con alegría e inteligencia, felices de tener esa
oportunidad. Así deben vivir, aquí y en todas partes, ahora y siempre, para que yo, que los
veo y conozco todos sus pensamientos, palabras y acciones, pueda derramar cada vez más
mi gracia sobre ustedes.

Prashanti Nilayam
22 II 68

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36. LA MUERTE, UN VIAJE BIENVENIDO
ESTA CONFERENCIA de funcionarios de las Organizaciones Sathya Sal de
Andhra Pradesh no se lleva a cabo en la capital del Estado; al contrario de otras
conferencias similares de otros Estados, que se realizaron en las capitales como Bombay y
Madrás, ustedes tienen el privilegio de reunirse en la propia Morada de la Paz Suprema
(Prashanti Nilayam). Esto debe recordarles que la tarea que han emprendido consigo
mismos es la de transformar a sus propios pueblos en Prashanti Nilayam después de hacer
lo mismo con sus propios corazones.
Éste es el mensaje de la Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma), la meta hacia la
cual llevan todos los esfuerzos espirituales. Los sabios de la India abandonaron los caminos
de la pompa superficial y de la seguridad temporal para buscar ganarse la paz interna y la
felicidad duradera. Descubrieron que éstas pueden obtenerse sólo sacando la savia de la
vida por medio de las raíces de la propia realidad interna, llamada Atma, el Alma. Aunque
esta lección que les fue revelada por Dios ha sido y es repetida, comentada y propagada
durante todos estos siglos por incontables estudiosos, poetas y conferencistas, muy pocos la
aceptan como la base de la vida. Miles de millones en toda la Tierra recitan el Nombre de
Dios, pero pocos tienen fe firme; pocos buscan la bienaventuranza que puede conferir la
contemplación de la gloria de Dios en el interior (el Alma). Lo hacen por hábito o por
conformidad social o para ganarse una reputación de religiosidad. Por lo tanto, la repetición
del Nombre no cura el dolor ni la aflicción ni la codicia.
Los pandits (filósofos) que han aprendido los antiguos textos que contienen la
sabiduría del Alma (Atmavidya) no ponen en práctica lo que repiten oralmente; no tienen
ninguna fe en las afirmaciones que se hacen en los Vedas, el cáncer de la duda ha minado
su actitud reverencia) ante estos grandes textos. No aseguran la continuidad de los estudios
védicos iniciando a sus hijos en ese conocimiento. Desvalorizan los Vedas rebajándolos a
medios para ganarse algunas rupias, y cuando no obtienen dinero a través de ellos, se
decepcionan; envidian a aquellos que siguen vocaciones seglares. Pero si sólo desarrollaran
un poco de fe, los Vedas mismos los ayudarían y les asegurarían una vida feliz y contenta.
El insecto en la hoja es tragado por la lengua de la rana; la rana es atrapada
inconscientemente por las fauces de la serpiente; la serpiente es matada por el pavo real; el
pavo real es matado por el cazador. Un ser viviente es alimento para otro; la muerte está al
acecho en todo momento, día y noche. El hombre es acechado sin cesar por la muerte, que
puede saltar sobre su presa en cualquier momento. No está consciente de este acompañante;
no ha aprendido a enfrentarse a él, quien le roba el fruto de sus hazañas. El Alma no muere;
sólo el cuerpo. Cuando el hombre se percata de esto, la muerte pierde su fuerza y ya no es
temida sino acogida como un simple viaje a puerto desconocido.
Dasarata estaba tan enamorado de su joven reina, Kaikeyi, que le prometió
otorgarle dos dones, cualesquiera que fuesen, cuando ella lo deseara. Esto fue una tontería;
¿quién podía decir lo que ella pediría y cuándo? Puso al emperador Dasarata totalmente a
merced de su capricho. ¡Y qué monstruoso capricho tuvo! En el mismo momento en que
Rama se acercaba al trono para su coronación como príncipe regente, ella hizo dos
exigencias: que su hijo, Bharata, fuera coronado en lugar de Rama, y que éste fuera enviado
al exilio a la selva por catorce años. El enamorado rey tuvo que acceder, y el dolor de la
separación de su amadisimo hijo lo mató una vez que Rama se hubo ido. La preocupación

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por la felicidad que se obtiene de objetos externos y de personas fue lo que causó su
muerte. Todos los hombres son Dasaratas; están enamorados de la felicidad derivada de
cosas externas a ellos, inmersos en objetivos materiales y sensuales, y se ganan la
recompensa del dolor y la muerte.
Las Organizaciones que llevan mi nombre no deben usarse para darme publicidad
o para crear un nuevo culto alrededor de la adoración de mi persona. Deben tratar de
difundir el interés en la repetición del Nombre Divino, la meditación y otras prácticas
espirituales que llevan al hombre a Dios; deben demostrar la alegría que se puede derivar
de los cantos devocionales y de la recordación del nombre, la paz que se puede lograr de la
compañía de los buenos. Deben hacer servicio a los desvalidos, enfermos, afligidos,
analfabetos y necesitados. El servicio que se les haga no debe ser exhibicionista; no debe
buscar ninguna recompensa, ni siquiera gratitud o agradecimiento de los que lo reciban. El
servicio es una práctica espiritual, no un pasatiempo para ricos y pudientes. Cada uno debe
conocer su propia verdad. Ése es el propósito de toda la enseñanza, de toda la curación, de
todos los consejos, de toda la organización que hago.
La sangre en el cuerpo es la misma en todos los miembros, pero el ojo tiene una
función que sólo él puede ejecutar, y la oreja tiene otra; la sal que la lengua recibiría con
agrado, arde cuando es puesta en los ojos. Ésta es la base de la organización de las varias
divisiones de la vida, la asignación específica de deberes y obligaciones de acuerdo con las
destrezas y aptitudes heredadas, así como la prescripción de deberes y obligaciones de
acuerdo con el progreso en edad y logro espiritual. Estas instituciones son necesarias para
regular la conducta y limitar las emociones y pasiones y así asegurar el contento y la paz;
pero deben estar impregnadas de amor y respeto mutuo. Desarrollen amor, derramen amor,
cosechen amor. No hay religión más elevada que ésa. Éste es el servicio más noble.
No funden una Organización Sathya Sai para complacer a alguien o a instancias de
otros. Puesto que sólo los funcionarios están invitados a asistir a la Conferencia Mundial en
Bombay el próximo mes de mayo, no permito que nadie abra un Centro ahora,
autonombrándose dirigente para poder asistir a la Conferencia. Las unidades deben ser
comenzadas sólo cuando haya una verdadera necesidad, un anhelo entre las personas. No
dejen que los hagan objeto de burla al organizar ustedes un grupo de bhajans (cantos
devocionales) en el cual no participen. Si realmente sienten que los bhajans son la mejor de
todas las actividades, formen un grupo; de otra forma, dejen las cosas como están.
Ahora, ustedes y yo debemos reunirnos con los devotos de sus pueblos que han
hecho una guirnalda de prácticas espirituales para mí. No tengo ningún apego ni ninguna
aversión particular para nadie. Soy como el ventilador eléctrico que ven aquí; lo encienden
y obtienen la brisa; lo apagan y no hay brisa. El ventilador no tiene ningún apego ni
rechazo. No digan una cosa delante de los demás y otra cosa detrás de ellos; esto es malo
para un organizador. Sean justos, sean fieles, sean respetuosos, sean firmes en sus
convicciones. Entonces tendrán mis bendiciones para todo lo que emprendan.

Prashanti Nitayam
23 II 68

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37. EL YO INTERNO
EL HOMBRE No ES un simple bípedo, un animal que se pavonea por allí sobre
dos piernas en vez de cuatro. Tiene el singular destino de realizar y apreciar la belleza, la
verdad, la bondad, la armonía, la melodía, y de darse a sí mismo y a otros amor, compasión
y bondad. Él puede cavilar, no sólo sobre los secretos de la naturaleza, sino también sobre
su propio misterio y descubrir a Dios, quien está detrás tanto de la naturaleza como de él
mismo. Las nubes de engreimiento e ignorancia esconden este destino de su vista. Él puede
instalar en su corazón al Shivam, es decir, al motivador de toda la creación, toda la
existencia y toda la disolución. Shivam es a la vez Sathyam y Sundaram, es decir, la
bondad es verdad y belleza. En esta auspiciosa ocasión del Festival de Shiva, resuelvan
adorarlo como al propio aliento de sus vidas.
Muchos de ustedes han venido para presenciar este día la asombrosa evidencia del
poder divino. Pero no deben malgastar el tiempo en vanas especulaciones acerca de la
naturaleza de ese poder y del proceso de su manifestación. Experiméntenlo y vibren con la
emoción que produce, llénense de su maravilloso misterio, que es lo divino.
El sonar de las campanas, el tañido de las flautas, el ritmo de los tambores, todos
éstos son recordatorios de las flautas, tambores, campanas y conchas que anuncian este
auspicioso día en Kailasa, la residencia divina de Shiva. La corriente de ceniza sagrada que
cae durante los bhajans cantados por miles es otro recordatorio. El surgimiento del lingam
(símbolo de Dios) de este cuerpo es la consumación, el anuncio de que ustedes están en
Kailasa mismo. Esto sucede al anochecer y lo celebran con vigilia y ayuno, así como con
bhajans y adoración.
La abeja revolotea alrededor del loto, se posa en él y bebe su néctar. Mientras
chupa la dulce miel, está silenciosa, inmutable, concentrada, olvidada de todo lo demás. El
hombre también se comporta así cuando está en la presencia de Dios. El zumbido de la
abeja cesa y está silente una vez que. comienza a beber el néctar. El hombre también canta,
exalta y arguye y afirma sólo hasta que descubre la dulzura. Esta dulzura o esencia es el
sabor del Amor. Donde hay Amor, no puede haber temor ni ansiedad, ni duda ni
intranquilidad. Si están afligidos por la intranquilidad, pueden estar seguros de que su amor
es restringido y tiene algo de ego mezclado en él.
EI que experimenta el Amor es el yo interno, que es el reflejo del verdadero Yo, el
Alma. Cuando los sentidos están fuera de acción, ese Yo brilla en su gloria plena. Los
sentidos son sus enemigos mortales, pues arrastran su atención y los alejan de la fuente de
felicidad que está .dentro de ustedes hacia los objetos de afuera. Cuando se convenzan de
que son ellos los que están en el fondo de esta conspiración porque quieren descarriarlos,
seguramente dejarán de darles alimento. El pescador usa aria caña y un sedal; este sedal
tiene un flotador del cual cuelga, dentro del agua, un gancho muy puntiagudo. El corcho se
sacude, el pescador siente el jalón del pez, y. lo arrastra a la tierra, donde es incapaz de
respirar. El cuerpo es la caña; el anhelo, el ansia, el sedal; la inteligencia es el flotador; el
discernimiento es el anzuelo; el conocimiento es el gusano. Así es como el Alma, el pez, es
atrapada por el inteligente pescador. Si ustedes llegan al conocimiento, la beatitud se les
acercará.
La beatitud es el estado en el cual lo divino es experimentado como algo que todo
lo abarca, como voluntad, actividad, bienaventuranza, inteligencia y existencia. Deben

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suprimir su inercia (tamas), sublimar sus pasiones (rajas) y cultivar la pureza (satva) a fin
de establecerse en la beatitud. Ya han pasado por famas y rajas y están ahora en" la región
de satva, representada por los dos. portones por donde han entrado. Ahora deben tomar la
lección del símbolo en la bandera de Prashanti. Les enseña a viajar más allá de los reinos de
la lujuria, la ira y el odio y a llegar a !a ancha y verde región del amor. Siéntense en ese
campo en una concentrada oración meditativa y abran los pétalos de su corazón por medio
del yoga, para lograr la suprema iluminación.
Fijen su mente en ese loto iluminado y la paz suprema reinará en sus corazones.
Ésa es la mejor preparación para comprender el misterio de la creación del lingam.

Prashanti Nllayam
26 II 68

38. UN ÁTOMO DE MAJESTAD


LA MENTE DEL HOMBRE está demasiado llena del mundo; su estómago está
exigiendo demasiado de su tiempo y energía. Sus deseos y necesidades se están
multiplicando demasiado rápido para su capacidad de satisfacerlos; sus sueños son
demasiado reales para él; pueden conducirlo a falsas victorias y absurdas aventuras.
Embebido en el análisis del mundo material, ha perdido todo sentido de pecado; toda idea
de dulzura y de sublimidad; bajo este nuevo estado de cosas, la verdad se ha vuelto una
mera palabra en el diccionario. La compasión se reduce a una parodia sin sentido. La
humildad, la paciencia y la reverencia son tan válidas como una lámpara sin llama en la
distancia.
El único asidero que el hombre tiene en esta tremenda oscuridad es el Nombre de
Dios. Es la balsa que lo llevará por este agitado mar, oscurecido por el odio y el temor,
batido por la ansiedad y el terror.
La gente admira el rápido avance de la ciencia; pero éste ha ido del temor pequeño
a un temor más grande, de destrucción a más destrucción. En tiempos prehistóricos, los
hombres se mataban usando arcos y flechas; ahora se matan poblaciones enteras con fa
ayuda de bombas atómicas ¡y esto es alabado como un notable avance! El científico no
puede detener el aumento de la codicia y del odio en el corazón humano; él sólo puede
fabricar las armas que se requieren y mejorar su mortífera eficacia. La humanidad vive en
diario pavor a la extinción como resultado de los descubrimientos de la ciencia, ya que en
cualquier momento, ¡la tempestad de odio puede hacer llover bombas sobre sus casas! La
ciencia ha privado al hombre de la confianza en sí mismo. No está seguro ni siquiera de él.
Se tiene miedo a sí mismo, pues a la más mínima provocación, se transforma en peligrosa e
indómita bestia.
Deben agradecer que aquí al menos pueden reflexionar con calma sobre su propia
naturaleza y resolver con qué medios moldear su destino bajo las normas del amor y del
contento. Los ideales establecidos por el Sanathana Dharma (la Sabiduría Eterna) para
asegurar una vida feliz y apacible para el hombre, tanto individualmente como en la
sociedad, son válidos inclusive hoy; la disciplina marcada en ellos es tan beneficiosa hoy

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como cuando fue establecida en los Shastras. Su valor es incambiable e indiscutible. ¡No se
crean hindúes por la sola razón de haber nacido en el Hindostán! Están demasiado
enredados en las reglas de las castas y el ceremonial de los rituales y atrapados en las garras
de la astrología para captar su propia realidad interna. No se dan cuenta de la chispa de
divinidad que tienen en sí mismos ni tratan de elevarla a un fuego de divino esplendor,
reduciendo su mezquino "yo" a cenizas. Pero el Sanathana Dharma les habla acerca de esta
chispa y les enseña cómo avivarla y desarrollarla. Por lo tanto, cuando hacen a un lado este
dharma y permiten que la ciencia los seduzca, están trayendo la irreverencia a su cultura y
desconociendo a su país.
Los buscadores de ultramar vienen a este país atraídos por sus antiguas lecciones
que enseñan la manera de adquirir calma y luz internas. Sienten aprensión ante el desastre
hacia el cual se están encaminando sus países. Han confirmado la validez de muchas
prácticas que ustedes han sido llevados a abandonar por "supersticiosas". Les han abierto
los ojos a valores que ustedes han descuidado con un aire de superioridad nacido de su poca
familiaridad con la ciencia. Han encontrado que los mantras tienen la potencia para
transformar a la naturaleza, que la recitación de los Vedas puede infundir armonía y que la
mala pronunciación de los mantras tiene efectos dañinos.
El Nombre de Dios, con todo su halo de gloria y majestad, puede limpiar la mente
de pasiones y emociones, y hacerla plácida y pura. Si el Nombre es repetido sin
concentración y sin reverencia, no puede limpiar la mente. El vicio y la maldad
permanecerán. Los jefes de los Rakshasas, Ravana, Kumbhakarna y otros, llevaron a cabo
austeridades y atrajeron al Señor a su presencia; pero, aunque obtuvieron de él los dones
deseados, persistieron en sus vicios. Valoramos a las vacas por la leche que producen;
valoramos a los hombres por su carácter, su actitud amistosa y compasiva, su disposición y
habilidad para servir, proteger y salvar.
La verdad de que existe una perfecta identidad entre el individuo y lo universal es
proclamada silenciosamente en cada respiración por nuestro aliento al decir: Soham, "Yo
soy Él". Dios es el compañero más intimo, el más amado y el más confiable, pero el
hombre, en su ceguera, lo ignora y busca la compañía de otros. Dios está presente en todas
partes, en todo momento. Es el gua rdían más rico y poderoso. Sin embargo, ustedes lo
desdeñan. El Señor está aquí, cercano, amoroso, accesible y afectuoso, pero muchos de
ustedes no abren sus ojos a la gran oportunidad. El Nombre está en la lengua, la palabra en
la mente y el dueño del Nombre en el corazón.
El mundo y sus atracciones los están distrayendo, obliterando la respuesta que da
el Señor al llamado del Nombre.
La razón es una pésima guía en asuntos espirituales, a menos que haya sido lavada
de toda traza de ego. De otra forma, descubre argumentos para apoyar el punto de vista que
es agradable ala persona. Un mercader tenia un perro muy bravo para proteger su casa
contra los extraños. Un día que un viajero pasaba por el camino, el perro saltó sobre él,
mostrándole amenazadoramente los dientes; así que éste le pegó en la cabeza con un grueso
palo que llevaba. El perro día un alarido de dolor y se escabulló dentro de la casa. El amo
se enfureció ante esto y no estuvo satisfecho con la explicación que le dio el viajero. Lo citó
ante el juez, donde lo acusó de crueldad con su mascota. "¿Por qué tuvo que pegarle en la
cabeza? Él podía haberle pegado en la cola", arguyó. El viajero respondió: "El perro saltó
hacia mí con la intención de morderme con los dientes, los tiene en la cabeza; si hubiera
amenazado morderme con su cola, ciertamente le podría haber pegado en la cola". El juez
lo dejó libre.

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No intenten justificar sus propios prejuicios y preferencias con argumentos
engañosos; esto los llevará al autoengaño y no al autoconocimiento. Esto aumentará su
egoísmo, no lo reducirá. Dios reside en cada ser como el lingam en la forma sutil. En el
cuerpo hay contacto con el mundo externo e interno; en este contacto reside el jangam
(lugar móvil, cambiante) y como base del jangam, está el lingam. Linga es una palabra de
dos sílabas: Lin y ga. Lín significa "Aquello en lo cual todo se funde" (liyate); ga significa
"Aquello hacia lo cual todo va" (gamyate). El lingam es un símbolo de lo universal en el
cual todo lo particular se funde y del cual todo lo particular emerge. El lingam es la
verdadera y propia forma de la realidad. La creación del lingam (Lingodbhava) es un
anuncio del advenimiento del avatar como guía y líder.
La manera como ha de ser usada la presencia del avatar para la propia liberación y
elevación es: observen cada uno de sus pasos, observen sus acciones, sigan el principio guía
del cual su vida es el desarrollo. Vean su amor, su compasión, su sabiduría, y traten de
incorporarlas a sus propias vidas. El hombre se ha vuelto artificial, deshonesto, desviado de
su forma normal. Ha dejado atrás las maneras sencillas y ha hecho de su mente un basurero
de ideas, preocupaciones, ansiedades y temores. Puede vivir con bastante menos y con una
alegría mucho más grande para sí mismo y para otros. Si sólo recordara que él es un cofre
de tesoros con la chispa divina en su interior, sería más amoroso y más útil. Dios encarna
para el restablecimiento del dharma, el cual incluye la moralidad, la verdad, la virtud, el
amor y una serie de cualidades que sostienen a las comunidades humanas así como al
individuo. Los otros fines que usualmente se le dan, como servir al devoto, destruir a los
malvados y restablecer la tradición sagrada, son todos secundarios, pues aquel que es recto
estará protegido del mal por la misma rectitud; aquel que no es recto caerá en el desastre
por el mismo mal que comete. La tarea principal incluye a todas las demás.
Yo cumpliré esta tarea, no importan los comentarios que otros puedan hacer. Los
comentarios son una consecuencia natural. No les pongo atención, ni deben hacerlo
ustedes. Cuanto más alta sea la colina, más profundo será el valle. La alabanza o la censura
no me afectan en lo más mínimo. La inconmovible base sobre la cual mi trabajo está
desarrollándose es la bienaventuranza (ananda). Nadie puede hacer que me aleje de ella
jamás. Los Pandavas lo sabían. Es por esto que el avatar Krishna era el corazón de los cinco
hermanos. Dharmaraja era la cabeza, Arjuna los hombros, Bhima el tronco, Nakula y
Shadeva, las piernas. Ése era el cuerpo viviente que luchó y ganó la batalla del bien contra
el mal en Kurukshetra.
Dediquen su corazón a Dios; Dios será uno con ustedes, el corazón de su corazón.
No exageren acerca de la creación y de la manifestación del lingam; es sólo la
manifestación de un átomo de mi majestad. En mí, que puedo crear mundos y llenar el
universo, hay cosas más merecedoras de adoración: el Amor universal, la enseñanza del
dharma, el restablecimiento de los Vedas, el apoyo e impulso a los hombres buenos, la
bendición de los aspirantes.

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No se dejen llevar por la sagacidad, la casuística y la astucia, perdiendo con ello la
fe. Cuando su padre le preguntó. cuántas naranjas quedaban después de haberle dado una a
él y sostener otra en su propia mano, un niño le dijo: "Hay tres". .Al pedirle que le explicara
esa respuesta, el muchacho impertinentemente dijo, tocando Jas naranjas con su dedo:
"Una, dos... una más dos son tres". "Bien, le dijo el padre . Entonces tú te comerás la
tercera naranja y yo me comeré las otras dos". Esto puso fin a la astucia del muchacho.
Sean rectos, sigan el camino recto y llegarán a la meta.

Prashanti Nilayam
Mahashivaratri;
26 II 68

39. LA ATRACCIÓN HACIA ARRIBA


Y HACIA ABAJO
AL JYOTIRIINGAM SE le representa colgando en el aire, entre las fuerzas de
atracción de un imán desde arriba y de otro desde abajo; evidentemente, es de metal
ferroso. El hombre también es como un lingam ferroso, atraído hacia arriba por el anhelo de
la liberación y la fusión en el Alma Suprema y atraído haca abajo por el anhelo de
satisfacer los sentidos y ganar y poseer cosas de la naturaleza que lo rodea. Ahora, la
atracción hacia arriba se está haciendo más débil. El respeto por las instituciones
espirituales, los templos y lugares santos, los mayores y los libros sagrados, está declinando
rápidamente. El orgullo por la riqueza material y la competencia para adquirirla están
creciendo rápidamente. Ésa es la tragedia de estos tiempos.
El hombre se imagina que ha logrado mucho como resultado de su búsqueda de los
placeres materiales. Ha descubierto la electricidad y la usa para dar luz,. pero, ¡qué gloria
tan barata es ésta! Cuando se levanta el sol, aun la más brillante !árripara se desvanece
totalmente. El hombre ha inventado el ventilador, que por medio de la electricidad puede
producir brisa, pero cuando se crea una tempestad en la naturaleza, el árbol más fuerte es
desarraigado y la obra del hombre hecha de ladrillo y cemento cae en ruinas, mientras el
techo vuela por los aires. ¿Sobre qué base puede erigir su orgullo? El Sol no es sino una
estrella entre billones de ellas en el espacio. La Tierra no es sino un granito de polvo que
gira alrededor del Sol. La nación a la cual pertenece no es sino una fracción de este granito;
su pueblo es un punto microscópico en esa fracción y él no es sino uno entre los cientos de
miles de personas que viven allí. Él anda pavoneándose y enorgulleciéndose, de la manera
más estúpida, como si fuera el amo y señor, pero su verdadero derecho a la felicidad no es
éste. Su legítimo derecho se basa en que él es hijo y heredero de la inmortalidad; él es el
depositario de la divinidad y puede, por varios caminos, alcanzar el mismo estado de
divinidad. Una máquina sin energía que la active no sirve de nada; así también, un cuerpo
humano sin la chispa divina es inútil. Sin esa chispa, el hombre es un árbol que no produce
frutas, una vaca que no da leche. Él debe tomar conciencia de la chispa, debe saber cómo
iluminarse con ella y envolverse en su esplendor.
Ahora, ustedes están viviendo en la oscuridad y en la ignorancia. El conocimiento
de que son la chispa divina encerrada en las envolturas de bienaventuranza, inteligencia,

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sentimientos, sensaciones y sustancias orgánicas, ese conocimiento es la luz. Deben
encender su propia lámpara. No pueden caminar con la luz de la lámpara de otro; no
pueden subsistir con el dinero que está en el bolsillo de otro. Tengan su propio dinero; sólo
entonces serán libres. Gánense el conocimiento por sí mismos; pero aun conocerlo no es
suficiente; deben experimentarlo. El pozo tiene agua; pero esto no es suficiente, debe ser
sacada con un balde y usada para lavar y para saciar la sed.
La mente se mueve sólo hacia lo correcto y lo puro, espontáneamente, pero los
sentidos y el mundo externo la arrastran hacia el mal y lo impuro. La tela blanca se ensucia
y cuando se elimina la suciedad, recobra su blancura. La Gran Asamblea de Sabios de
Prashanti ha sido comisionada para enseñarle a la gente los principios básicos de este
proceso que es una manera de vivir, un viaje constante hacia arriba. El esfuerzo individual
y la gracia son ambos esenciales. Shankara dice: "Sólo por medio de la gracia del Señor
puede el hombre desarrollar un deseo por la no dualidad (advaita) del universo, por el Uno
sin segundo". Ver sólo al Uno es sabiduría, y sólo la sabiduría confiere la liberación.
Vean todas las cosas por las cuales han llorado hasta ahora. Encontrarán que han
anhelado sólo cosas mezquinas, distracciones momentáneas, fama efímera; deben llorar
sólo por Dios, por su propia pureza y consumación. Deben llorar por las seis cobras que se
han alojado en su mente, corrompiéndola con su veneno: la lujuria, la ira, la codicia, el
apego, el orgullo y la maldad. Apacígüenlas como hace el encantador de serpientes con su
ondulante flauta. La música que puede domarlas es el canto del Nombre de Dios en voz
alta. Y cuando ya quedan demasiado fascinadas para moverse y hacerles daño, agárrenlas
por el cuello y sáquenles los colmillos como hace el encantador. Después, serán sus
juguetes y podrán utilizarlas a su antojo.
Cuando esas serpientes se hayan calmado, ustedes habrán alcanzado la
ecuanimidad. No serán afectados por el honor o el deshonor, la ganancia ola pérdida, la
alegría o el dolor. Rama no se alegró cuando su padre propuso coronarlo rey ni quedó
deprimido cuando, en el momento mismo que iban a llevarlo al trono, su padre decretó que
debía pasar catorce años exiliado en la selva. Él permaneció totalmente tranquilo cuando
Parashurama lo retó a duelo por haber doblado y roto el arco de Shiva cuando Rama ganó
la mano de Sita. Draupadi anhelaba compartir las calamidades de sus esposos; Sita rehusó
quedarse en la capital cuando Rama se fue a la selva. Ella dijo: "Mis padres me han
enseñado el camino correcto para la esposa: yo sé que el camino está junto a los pasos del
esposo. Tú eres la luna, oh Ramachandra; yo soy la luz de la luna. Somos inseparables;
debemos estar juntos". Urmila, la esposa de su hermano Lakshmana (quien lo acompañó al
exilio por su, propia voluntad), dijo: "Yo permaneceré en la capital, pues si voy no estarás
en condición de servir al Señor Rama con una atención exclusiva". Así fue como ella reveló
su grandeza. Kausalya, la madre de Rama, se llenó de alegría cuando su hijo entró a sus
aposentos privados, pues pensó que él había ido a recibir sus bendiciones antes de la
ceremonia de coronación, pero quedó conmocionada cuando Rama le pidió que lo bendijera
para que llevase una vida feliz en la selva. Le rogó: "Prométeme que estarás llena de alegría
durante los catorce años que pasaré en el exilio". Ella dijo: "Iré contigo. Yo soy reina sólo
de nombre. Mi vida no ha sido sino un valle de lágrimas. Vishvamitra te llevó lejos de
nosotros; pasé días de ansiedad cuando estabas con él, peleando contra demonios; luego,
cuando Parasurama apareció ante ti retándote a pelear, sentí morir de dolor. Nunca podré
ser feliz estando lejos de ti". Pero Rama pudo convencerla de que su lugar estaba con su
afligido padre, el rey Dasarata, su amo y señor. Kausalya entonces lo bendijo diciendo:
"¡Que el dharma que reverencias y representas te proteja siempre)".

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El dharma es la frontera, el límite que la inteligencia pone a las pasiones,
emociones e impulsos del hombre. Explicar su importancia y aplicación a la vida diaria es
la tarea que he confiado a los pandits miembros de la Prashanti Vidvanmahasabha. La
palabra manava (hombre) significa "aquel que observa mana (medida o límite)". Él no se
comporta salvaje e incontroladamente; se somete voluntariamente al control, la regulación
y la disciplina.

Venkatagiri
26 III 68

40. UN CUARTO Y TRES CUARTOS


EL HOMBRE ANHELA pasar sus días en la presencia divina, en el servicio de
Dios, en la contemplación de la gloria divina, pues es la atmósfera que da aliento a su vida.
Sin ella, él no es sino un animal, uno entre millones. Desde su nacimiento, sus actividades
deben estar dirigidas a la purificación moral y al logro espiritual. Sólo éstos llevan a una
felicidad duradera.
El método más directo para el éxito espiritual es la acción sin deseo o apego por
los frutos (nishkama karma); la acción como deber, como dedicación, como adoración.
Pero la acción y el fruto de la misma no son dos entidades separadas: el fruto de la acción
es ella misma, es su etapa final, la conclusión. La flor es la fruta; la fruta es la flor; la una es
el comienzo, la otra, el fin legítimo: la flor se vuelve fruta. La acción es la consecuencia. El
deber de uno es actuar, actuar bien, actuar con el temor de Dios, actuar dentro de los límites
de la moralidad, actuar con amor, continuar actuando; y las consecuencias seguirán
naturalmente al igual que la fruta sigue a la flor. Uno no necesita preocuparse ni exaltarse.
Actúen con entusiasmo, con fe, y el éxito será suyo. Arjuna actuó así; nunca más se
desanimó después de que Krishna le enseñó el Gita. Él reavivó el decaído espíritu de los
demás. Entró a la batalla como si hubiera sido una ofrenda en un sacrificio. Pero Karna, su
gran rival, tenía como auriga a una persona llamada Salya. Mientras el auriga de Arjuna lo
llenaba de la más alta sabiduría y de la más profunda paz, Salya llenaba a Karna de
desaliento y de dudas. Salya significa "saeta, flecha"; su auriga se volvió un dardo en su
costado, un arma de muerte para Karna. Tengan al Señor como su auriga y podrán ganar en
todo. No escojan nunca a un Salya como su guía y preceptor.
Usen su discernimiento; descubran lo que es bueno, lo que es beneficioso,
distinguiéndolo de lo que es dañino, y apéguense a lo bueno, cualquiera que sea el
obstáculo. Miren a Dasarata. Él es el símbolo del individuo que tiene diez carros: los
sentidos, cinco de acción y cinco de conocimiento. Él escuchó la encantadora voz del
engaño y fabricó su propia destrucción. Kaikeyi, su esposa más joven, lo engatusó y lo
condujo al camino del dolor. La activídad debe resultar de la conciencia del desapego. ¡Tal
es el secreto de una vida feliz!
La controversia acerca de la preeminencia de uno u otro de los cuatro yogas el de
la devoción (ehakti yoga), el del conocimiento (Jñana yoga), el de la acción (Karma yoga) y
el de la meditación (Raja yoga) es una inútil pérdida de aliento, pues los cuatro se

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necesitan y todos contribuyen a la victoria final. ¡El Karma yoga es la lámpara de barro, el
8hakti yoga es el aceite contenido en ella, el Raja yoga es la mecha y el Jñana yoga es la
luz! La buena acción llevará a la actitud de devoción y dedicación, a ver a Dios en todos los
seres, atestiguando la mano de Dios en todos los sucesos, y esto lleva a la adoración; y
como resultado de ella, el control de los aires vitales, el proceso de concentración, etcétera,
todos se complementan, y como culminación de toda esta práctica, la realidad les es
revelada en todo su esplendor.
El egoísmo es el enemigo más poderoso que debe ser dominado y destruido.
Cuando Rama iba de una ermita a otra en la selva, los rishis que esperaban su visita hacían
complicados preparativos para recíbirlo; elaboraban listas de quejas que habían de
presentarle, y esperaban ganarse su gracia compitiendo en pompa y adulación y exhibiendo
un ascetismo superior. La vieja Sabari, asistente del sabio Matanga, quien estaba a punto de
morir, fue informada por su maestro, de que Rama pasaría por ese camino. Ella anheló
fervientemente que se le permitiera vivir hasta poder lavar los pies de loto del Señor con
sus lágrimas. Los rishis se burlaban de su audacia y se reían de su tonta esperanza. En su
camino. Rama visitó la ermita de los egoístas ascetas, quienes le leyeron los versos de
bienvenida que habían compuesto; !e presentaron una petición en la cual enumeraban las
atrocidades cometidas por los Rakshasas; se quejaron de que el agua del río que era su
única fuente del vital líquido, había sido contaminada y era imbebible. Rama les dijo que el
agua volvería a ser pura tan pronto como dejaran de vilipendiar a Sabari y apreciaran su
sencillo y sincero anhelo por Dios. Sabari tenía una fe firme y fuerte; eso fue suficiente
para atraer a Rama a su miserable cabaña. La austeridad, la erudición, el poder, la
autoridad, la experiencia, las riquezas, todos son impedimentos en la adquisición de esa
sencilla y sincera fe que Dios acepta.
Resistan la tentación de satisfacer a los sentidos, de adquirir lo que el mundo
puede dar, de acumular ganancias materiales. Pongan un límite a sus deseos. En el reino de
Raghu hubo una vez un discípulo que al concluir sus estudios le preguntó a su gurú qué le
gustaría recibir como ofrenda hecha en agradecimiento. El maestro le respondió que no
necesitaba más regalo que su gratitud, que era suficiente con que el alumno recordara sus
enseñanzas y lo honrara viviendo de acuerdo con ellas. Pero el discípulo insistió en que le
dijera una suma de dinero que necesitara o los obsequios que aceptaría. Sólo para callarlo y
liberarse de él, el maestro mencionó una cantidad exorbitante de dinero. Le dijo: "Yo te
enseñé dieciséis materias, tráeme dieciséis lakhs (1 lakhs equivale a 100.000) de monedas
de oro". El discípulo se fue a conseguir las monedas. Llegó al palacio del emperador Raghu
y obtuvo de él la promesa de que él satisfaría todos sus deseos. El muchacho le expuso su
necesidad. Raghu se sintió desesperado por la magnitud de la suma requerida por el joven,
pues aunque era el emperador no tenía a la mano esa cantidad. Sin embargo, con el fin de
mantener la palabra empeñada, invadió el reino de Kubera, el dios de la riqueza, y obtuvo
grandes cantidades de oro como botín. "Toma todo este oro; dale a tu preceptor lo que te
pidió y quédate con el resto", le dijo al discípulo; pero éste se negó a aceptar uña moneda
más de lo que había ofrecido a su gurú. "He traído estas monedas para ti, son todas tuyas;
tómalas", le insistió Raghu, pero el muchacho resistió la tentación y sostuvo lo que había
dicho. Éste es el verdadero heroísmo. Confíen en el Señor y reciban lo que es su parte; él
está en ustedes, con ustedes, él sabe lo que debe darles y cuándo. Está lleno de amor.

Ésta es mi característica única, mi singularidad: el amor. El amor es el don especial


que traigo, el medio especial a través del cual opera mi gracia. Es la base de todos mis

87
actos. Se dice que Dios reside en cada ser; sí, él reside allí como el amor. Si carece de
amor, el mundo se vuelve una caldera de miserias. Es como el agua para el pez. Mantengan
a un pez en un globo de oro engarzado con joyas y luchará en mortal agonía por salirse de
allí y tirarse al agua. Lakshmana, cuando niño, empezó una noche a llorar y lloró durante
tanto tiempo y tan alto que Sumitra temió que un espíritu maligno se hubiera posesionado
de él. Se apuró en ir a ver al sabio Vasishta y le pidió que aplicara algo de vibhuti (ceniza
sagrada) en la frente del niño para que el espíritu se fuera, pero el sabio le dijo: "Toma al
niño y ponlo cerca de Rama; así dejará de llorar". Desde que era niño, no podía soportar ni
un momento de separación de Rama. Para todos, el Señor es el lugar que más necesitan.
Ése es su habitat natural. Ésa es la razón por la cual Lakshmana acompañó a Rama cuando
Vishvamitra lo llevó a su ermita.
La disciplina espiritual es sólo una cuarta parte del proceso; la indagación es las
otras tres partes. Las inyecciones de insulina no son sino una cuarta parte del tratamiento de
la diabetes; las otras tres son dietas, ejercicios físicos y otras disciplinas semejantes. Así
también, en la práctica de la recordación del Nombre que yo prescribo, están incluidos otros
dos procesos complementarios; junto con la fijación de la mente en el Nombre, debe
también adquirirse la pureza de sentimientos y el centrar la mente en el significado del
Nombre. Esa combinación asegurará el éxito.

Venkatagiri
27 III 68

41. EL CUERNO Y EL COLMILLO


LA MICA QUE SE encuentra en esta región de Gudur debe ser sacada de la tierra
después de separarla con esfuerzos de las rocas circundantes. Este esfuerzo aumenta la
felicidad que da el logro. Si pudiera ser recolectada en la superficie, quizá no daría tanta
alegría. También con esfuerzo se gana la bienaventuranza; a través de un largo periodo de
sufrimiento, insultos y calumnias, el hombre ve la realidad y deriva suprema felicidad de
ello. Cuando Janaka dio la bienvenida a los sabios que llegaron a su palacio para la
ceremonia de selección del esposo de su hija Sita Shaunaka, el jefe de ellos, respondió:
"Hemos venido porque el Señor está aquí como hijo de Dasarata; por muchos años oramos
por la oportunidad de deleitarnos con su visión y de esta manera decidió aparecer en forma
humana. Estamos casados con él. Ésta es la selección del novio que ya hicimos". Sólo
aquellos que han decidido que él es su señor y amo pueden sentir esta inagotable felicidad.
El segundero del reloj se mueve rápidamente; cuando termina una vuelta completa,
el minutero sólo se mueve un poquito. Su movimiento no es fácilmente perceptible. Cuando
el minutero termina una vuelta a su manera lenta, vemos que se movió hacia el número
siguiente. El segundero es el símbolo del karma; por medio del karma las buenas acciones
a las cuales se dedicahecho por el cuerpo denso, el cuerpo sutil o la conciencia interna
progresa y se mueve hacia adelante. El resultado de la creciente pureza de la conciencia
interna es que el cuerpo causal es llevado hacia la realización. Es suficiente si el segundero
se mueve; el resto lo sigue en el orden apropiado. El renunciamiento es la llave que hace

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mover esa manecilla. Por medio del renunciamiento se alcanza la inmortalidad. Sean
Thyagarajas (famoso santo del sur de la India) no Bhogarajas; monarcas del renunciamiento
y no monarcas en el reino del placer.
Al explicar el significado de la ofrenda que se está celebrando aquí, el pandit dijo
que por medio de los rituales la naturaleza "terrorífica" de Rudra es calmada, volviéndose
el Señor Shiva, benevolente y compasivo. Dios está por encima de todas estas
características (gunas), él no tiene ira. Siempre es la personificación del amor. Asimismo,
está en los gunas, aunque éstos no están en él. Hay arcilla en las vasijas, pero no existen
vasijas en la arcilla. No se debe temer a Dios, sino amarlo, tanto que todos los actos que él
desapruebe sean desechados. Teman hacer el mal, odiarse los unos a los otros y perder la
gracia. Los sacrificios sólo serán válidos mientras sientan que ustedes son el cuerpo.
Cuando sepan que son Dios, los sacrificios perderán su valor. O cuando los lleven a cabo
como un acto sagrado de renunciación dedicado a Dios, sin importarles el fruto de ellos, sin
cálculo de las ganancias que puedan obtener, entonces el sacrificio valdrá la pena.
Una vez se le preguntó a Ramakrishna Paramahamsa por qué hacía pasar hambre a
su cuerpo y sufría toda esa miseria. "¿No es todo este desapego de las comodidades
materiales una señal de locura?" Ramakrishna respondió: "Aquellos que encuentran fallas
en mí, desgraciadamente no conocen sus propias faltas. ¿No es insano sufrir toda esta
miseria por el mantenimiento de este fardo de huesos y carne, este saco de basura y
fetidez?" El único uso válido que se puede dar a este cuerpo es para descubrir la fuente de
felicidad duradera que está en su corazón mismo. Ramakrishna se revolcaba en el piso
desnudo del templo de Dakshineshvar y derramaba lágrimas de angustia, pues pasaban los
días uno tras otro sin alcanzar la fuente de la bienaventuranza. Esta práctica lo inmortalizó,
mientras que el tonto preguntón desapareció de las páginas de la historia. Shantakaram
bhujaga shayanam o "El que descansa sobre la serpiente en absoluta paz", es uno de los
nombres con que se describe a lo Divino. Bhujaga es la cobra, la serpiente venenosa. Su
ponzoña es símbolo de la malvada influencia de los deseos mundanos. Se dice que el Señor
descansa sobre la malvada multiplicidad del mundo. Además, la descripción dice que está
en absoluta e inmutable paz. El Señor permanece inafectado aunque está inmanente en el
universo. El hombre también debe estar en el mundo pero no ser del mundo.
Sostener el abanico en la mano no ayudará, deben agitarlo vigorosamente para
poder sentir la fresca brisa que sopla en su cara. No hay brisa en el abanico; está alrededor
de ustedes o en todas partes, como el aire. Diríjanla hacia ustedes por medio de la práctica,
de la acción apropiada; así también, dirijan la gracia de Dios que está en todas partes, hacia
ustedes y sean felices por medio de las prácticas espirituales. Ése es el consejo que
necesitan y el que yo doy.
Han escuchado a estos pandits durante tres días. Ahora están estableciendo un
Centro Sathya Sai de Servicio en esta
ciudad. Tendrán que hacer de su Centro uno diferente a otras organizaciones y
sociedades. Constrúyanlo tomando como base el amor, a¡¡mentado por la fe de que todo
esto es Dios, de que
todos son Dios y deben ser reverenciados como tales. Crean esto, experiméntenlo,
actúen de acuerdo con ello y ninguna traza de envidia, orgullo maldad, codicia u odio
manchará su Centro. La fe en Dios les dará fe en el hombre, pues éste no es sino un templo
de Dios. También destruirá los sentimientos del "yo" y "lo mío", pues todos son él y todo es
de él.

89
Desde el inicio, tomen suficientes precauciones para asegurar que la semilla que
siembren sea buena y libre de defectos. No
empiecen ningún trabajo por motivos de engrandecimiento, exhibición,
competencia o reto. No atribuyan a Dios fallas ocasionadas por sus propias faltas y errores.
Oren antes, durante y después,
para que el cáncer del egoísmo no eche a perder el esfuerzo. El búfalo tiene
cuernos, el elefante tiene colmillos, pero ¡qué diferencia!, los colmillos son más valiosos.
El hombre de fe y el que carece de ella son, ambos, humanos; pero de nuevo ¡qué
diferencia!, el hombre de fe es muchísimo más eficiente, valiente y sabio.
El rajá de Venkatagiri dijo ahora que el nombre de Dios tiene un gran poder. Dejen
que la mente flote en ese nombre, cualquiera que sea lo que hagan sus manos. Encontrarán
que el pensamiento de Dios hará que el trabajo sea dulce y fácil. El iceberg de karmas y
consecuencias acumulados por ustedes quedará reducido por las avalanchas y los glaciares
causados por el efecto calentador de la recordación del Nombre. El sol derrite la nieve en el
pico; pero la nieve que cae durante la noche vuelve a cubrir el pico y compensa la pérdida
de altura. Así también, la recordación del Nombre derrite la nieve, pero a menos que la
virtud controle y derrote al pecado, la nieve vuelve a caer en la oscuridad del vicio y la
ignorancia. El arrepentimiento y la oración seguramente impedirán una mayor caída de
nieve, y el sol de la gloria de Dios, brillando por la recordación, reducirá el pico nevado a
cero.
Un paciente afectado de malaria no puede gustar de dulces; ¡aunque tengan un
agradable sabor para la lengua sana, la lengua malárica los declara amargos! Afectado por
las ambiciones mundanas, el ansia de placeres, la megalomanía y otras formas de miopía
espiritual, el hombre no puede disfrutar de la dulzura de Dios ni de la bondad. Los
miembros del Centro de Servicio deben curarse e inspirar a otros a curarse. Antes de
señalar las faltas de los demás, examínense ustedes y asegúrense de que estén libres de
faltas. Sólo esto les dará derecho; pero lo asombroso es que descubren faltas en los demás
sólo cuando ustedes las tienen. Una vez que se libren de sus faltas, todos serán puros y
buenos; todo lo que toquen se volverá oro; ésa es la divina alquimia del amor, del amor
divino, del amor universal, del amor por el amor.

Venkatagiri
28 III 68

42. LA LLAVE PERDIDA


ESTÁN REUNIDOS AQUí por miles, deseosos de tomar parte en este festivo
banquete de discursos espirituales. Es la mejor y más provechosa manera de celebrar la
llegada del año nuevo.
El tigre se queda al acecho en un matorral cercano al sendero de la jungla, salta
sobre su presa y la arrastra a su cubil; así también la muerte acecha al hombre, lo sigue con
sus patas silenciosas y, cuando llega la hora, salta y corta el hilo de la vida. Las flores se
marchitan, las frutas se pudren, los árboles se secan. La vida no es sino un intervalo entre el

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nacimiento y la muerte, una procesión hacia la tumba que empieza en el momento mismo
del nacimiento.
Tengan a Dios como su lámpara y podrán pasar por la vida seguros. Tengan el
nombré de Dios en la lengua; ¡él está atado al nombre por la forma! Resuelvan este mismo
día adoptar la práctica de la recordación del nombre, del nombre de Rama, pues Rama
significa Aquel que es Bienaventurado, Aquel que confiere Bienaventuranza. Lean el
Adhyatma Ramayana, el Ramayana o historia de Rama que enfatiza el significado
espiritual de la epopeya.
Todo ese gran poema épico gira alrededor de dos mujeres y de dos pasiones:
Mantara, que representa a la cólera, el resentimiento, la venganza, y Shurpanaka, que
representa a la pasión lujuriosa. Mantara conspiró para enviar a Rama al exilio y
Shurpanaka causó el rapto de Sita y, como consecuencia, la destrucción de los Rakshasas.
Las dos mujeres son personajes insignificantes en la historia, pero los papeles que juegan
son clave, pues ellas iniciaron largos episodios de dolor y aflicción a causa de las pasiones
que representaban. La ira y la lujuria son más destructivas que las bombas, pero si ustedes
instalan a Rama en sus corazones, ¡se esfuman!
Reciban estas epopeyas como reciben una buena medicina; pueden curar las
arraigadas enfermedades de la mente. Acepten los mantras como medicinas para curar los
caprichos y los temores de la mente y las incapacidades de los sentidos internos, los
defectos de la conciencia interna; ellos aclaran su visión y los hacen fuertes y firmes en el
camino hacia Dios.
La gracia de Dios es como el,chaparrón, como la luz del sol. Deben hacer algunas
prácticas para adquirirla; la de mantener boca arriba la vasija para que reciba la lluvia, la de
abrir la puerta de su corazón para que el sol pueda iluminarlo. Como la música que se
difunde por la radio, la gracia está alrededor de ustedes, pero deben encender su receptor y
sintonizar la misma longitud de onda para que puedan escucharla y disfrutar de ella. Pidan
la gracia, pero hagan por lo menos esta pequeña práctica. La gracia lo ajustará todó
correctamente. Su principal consecuencia es la autorrealización. Pero hay otros beneficios
derivados también, como una vida feliz aquí en la tierra, y un carácter valeroso y
controlado, establecido en una ecuanimidad inconmovible. El principal beneficio que se
obtiene de una joya es la alegría personal, pero cuando uno acaba con su última moneda, se
puede vender y empezar la vida de nuevo! Ésa es una ventaja adicional. La mata de
plátanos tiene como don principal el racimo de frutas, pero las hojas, el blando tronco, el
botón, son cosas subsidiarias a las que también puede darse buen uso. Ésta es la naturaleza
de la gracia. Llena una variedad de necesidades.
Si no tienen fe en Dios, no pueden estimar el poder y el valor de la gracia. Si
descartan a Rama y a Krishna, ellos no pueden servirles en su hora de necesidad; no se
apegan a Sai Baba y por esto no reciben su gracia. Si empiezan con cinismo y dudas y
tratan de criticar y descubrir faltas, el resultado será una ignorancia y una confusión
mayores. Los pensamientos profanos nublan la mente con fétidas emanaciones. ¿Cómo
puede venir la claridad a la visión entonces? Un niño pastor recogió un gran diamante del
suelo; pensó que era un trozo de vidrio y lo amarró en el cuello de una oveja. Ése no era su
lugar. El hombre ha estado ignorando su propia preciosidad, su propia divinidad. Se está
reduciendo a la posición de un trozo de vidrio, y está colgando del cuello de una oveja. Se
queda apegado a un lugar al que no pertenece.
El país también está participando de esta devaluación. Bharat, la India, ha sido
considerada durante mucho tiempo como preceptora de la humanidad, la maestra de todas

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las naciones que buscan la felicidad eterna. Hoy está olvidando su verdadero papel y llega a
las puertas de esas naciones con la cabeza gacha y con la mano extendida pidiendo
limosnas. La sentencia védica "Reverencien a su madre como a Dios" es ignorada en cada
hogar; como resultado, la madre patria no está bendiciendo a sus hijos con abundancia y
paz. Reverencien a sus padres, reverencien a sus maestros, ése es el precepto de la
Sabiduría Eterna (Sanathana Dharma). Los hermanos deben ser tratados con el afecto que
se les debe a los hermanos; el destino de aquellos que odian a sus hermanos será la
destrucción total; ésta es la lección que se enseña en la antigua epopeya, el Mahabharata,
reverenciado por millones como el quinto Veda.
Hubo una vez un gurú que les devolvió a sus discípulos las frutas que ellos le
habían ofrecido, ordenándoles: "Tome cada uno la que más le guste". Un alumno no tomó
ninguna fruta y se quedó sentado en un rincón, despreocupado. El gurú le preguntó: "¿Cuál
te gusta más?" Él respondió: "Yo mismo". Ésa es la actitud apropiada; si se aman más,
harán todo para sí mismos. Conózcanse a sí mismos clara y verdaderamente, respétense
profundamente, sean los mejores, hagan el mejor uso de sus talentos y destrezas y guíense
ustedes mismos hacia una paz y felicidad duraderas. Confíen en el Shiva en ustedes, no en
el shava (cadáver) que el cuerpo es sin él. Con cada aliento, inhalen su gloria y exhalen
todo lo que la reduce. Saturen su pensamiento, palabra y acción de divinidad. Entonces
podrán vencer a la muerte y volverse inmortales. Reciten el nombre de Shiva y sálvense.
Ustedes son, en verdad, personificaciones de la verdad, la bondad y la belleza, pero han
extraviado la llave que les puede ayudar a aprovechar esas fuentes. Esa llave está en el
reino de su conciencia interna; pero, como la vieja que había perdido una aguja en su choza
oscura y la buscaba debajo del farol de la calle (porque, como decía ella, había luz debajo
de él), el hombre la está buscando en la región de los objetos materiales, en el mundo
externo.
Es para persuadirlos de que se dediquen a la recordación del Nombre por lo que yo
termino mis discursos con algunos cantos que recuerdan los nombres de Dios. Un maestro
tiene que escribir en la pizarra A, B, C y pronunciar estas letras a fin de enseñárselas a los
niños. Cuando lo encuentran haciéndolo, no infieren que él mismo está aprendiendo el
alfabeto, ¿no es así? Por lo tanto, no se sorprendan si yo canto bhajans; sólo los estoy
iniciando en esta muy eficaz práctica espiritual. Fortalézcanse, purifíquense, edúquense por
medio de este cantar de bhajans. Háganlo en voz alta y en compañía. Hagan que aquellos
que se unan escuchen y beban también el néctar del Nombre. Éste es el mensaje de Año
Nuevo que les doy este día.
Los bendigo para que el año nuevo los provea de devoción y de dulces
experiencias espirituales: Hoy termina el año Plavanga (nombre del cuadragésimo primer
año del ciclo de Júpiter) y se inicia el año Kilaka (nombre del cuadragésimo segundo año).
¡Cuán a menudo en la historia del hombre ha sucedido esto! El ciclo del tiempo ha visto
esos hechos un sinnúmero de veces hasta ahora. No dejen pasar esta oportunidad. Kilaka
significa un soporte principal, pilar, columna. Hoy, la tarea de ustedes es descubir la única
columna que sostiene todo éxito espiritual. Voy a decirles qué es: es el amar, adorar, servir
al Señor Todopoderoso que reside en cada ser humano; y por medio de este amor,
adoración y servicio, alcanzarlo. Ésa es la más alta de las prácticas espirituales. Sirvan al
hombre como a Dios. Den alimento a los hambrientos, alimento que sea el don de la diosa
naturaleza, Annapurna; denlo con amor y humildad. Denlo endulzado con el nombre del
Señor.

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Las esferas celestiales están girando y desintegrándose; el tiempo es fugaz, una era
sucede a otra, los cuerpos que han nacido, crecen y mueren, pero el impulso de santificar la
vida con buenas obras y buenos pensamientos no es evidente en ninguna parte, la fragancia
de un sincera práctica espiritual no se percibe por ningún lado. Por medio del proceso del
renunciamiento, se pueden lograr grandes cosas. Cultiven el desprendimiento y el Señor se
apegará a ustedes. El pasado es irrecuperable; aquellos días se fueron; pero el mañana se
está acercando a ustedes. Resuelvan santificarlo con amor, servicio y disciplina espiritual.

Venkatagiri
Día de Año Nuevo
29 III 68

43. LA UNIDAD EN LA UNIDAD


LA ENSEÑANZA BÁSICA de los sabios de la India acerca del valor espiritual ha
sido descuidada tan desastrosamente que una egoísta codicia y una cruel competencia han
robado toda felicidad y paz del corazón de esta tierra. La vida se ha vuelto artificial y
anémica, llena de ansiedad y de temor. ¡En esta coyuntura, en esta ciudad de Bombay han
construido ustedes esta Morada de la Rectitud (Dharmakshetra)! En esta era de bombas
atómicas ustedes han erigido un altar para la bienaventuranza del Alma. Ésa es en verdad
una señal de su fe y devoción; fe en los ideales de esta tierra y devoción por las más altas
tradiciones nutridas por los sabios. Las semillas de esta búsqueda de la dicha eterna están
latentes en los corazones de los hombres. Algunos las alimentan, algunos se ocupan de ellas
hasta que florecen, pero muchos otros no han reconocido su existencia; cultivan espinas y
cardos, árboles que producen amargura y un feroz odio.
El hombre no es una mera criatura arrojada por la naturaleza en el proceso de un
azar evolutivo. Tiene un significado especial, una misión especial, un papel único. ¡Él es la
Divinidad encajada en este cuerpo humano! El Señor Krishna afirma en el Gita (capítulo
XV, versículo 7): "Ciertamente una porción de mí en este mundo de la vida es transformada
en estos individuos" ("Mamaivaso jiva loke jiva bhuthah ). Él es quien mueve y motiva al
hombre. Así, el hombre es una unidad de esa Unidad, es hijo de la inmortalidad, colocado
en este mundo mortal, en esta forma mortal. El cielo no es una región supraterrestre de
eterna primavera; es una experiencia interna, un estado de suprema felicidad.
Cuando se les pregunta de dónde vienen, responden rápidamente "de Delhi" o "de
Calcuta", pero ésos son los lugares de donde han venido sus cuerpos a Bombay. Dentro del
cuerpo, como su fuente, sostén y soporte, está el corporificado, en distinción al cuerpo. ¿De
dónde ha venido? Eso está más allá de sus conocimientos. Investigar esto, descubrir la
respuesta; ésa es la tarea del hombre. Serán liberados de este papel sólo cuando hayan
superado esta colosal ignorancia y alcanzado la fuente, el sostén y el soporte, no sólo de su
aparente individualidad sino de todas las múltiples y multiformes chispas de esa fuerza
divina y única. No demoren más; los minutos están pasando raudos; inspírense por el
anhelo de beber el néctar del conocimiento de su verdadero valor.
Se dice que el conocimiento se adquiere al seguir el método analítico y dividir las
cosas, sentimientos, experiencias, etcétera, en categorías, agradables y desagradables,
dañinas y benéficas, duraderas y temporales. El conocimiento superior, sin embargo,

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unifica, lo hace a uno consciente del Uno que aparece como los muchos, revela la verdad
sobre la cual la falsedad se superpone. Para descubrir esta verdad, los textos clásicos han
establecido dos códigos de disciplina, uno externo y el otro interno. El externo es nishkama
karma, la actividad que se hace como dedicación y adoración; o la actividad que se lleva a
cabo con amor, por un sentido de deber, sin importar el beneficio que pueda resultar de ella,
sin apego a los frutos de la misma. La interna es dhyana, la meditación en el esplendor del
cual uno no es sino una chispa. La actividad debe ser regulada por la rectitud (dharma) y
entonces nos lleva a Brahman (Dios), la verdad básica del universo, incluyendo uno mismo.
Naturalmente, tenemos entre nosotros a muchos que pueden exponer estas
disciplinas y hablar de ellas cori gran entusiasmo desde muchas tribunas. Se inflan de
orgullo de que los sabios de esta tierra han explorado y explicado el camino de la paz y de
la felicidad, pero la exposición sin la experiencia no será convincente; sólo las palabras que
vienen de la profundidad de la experiencia de la Verdad pueden convencer, pues la verdad
es tan abarcante e integradora que no ve ninguna distinción. La verdad es la corriente y el
Amor la lámpara, y debe iluminar. Por medio de la verdad pueden experimentar amor; por
medio del amor pueden visualizar la verdad. Amen a Dios y verán a Dios en cada criatura.
O pueden empezar con el individuo y ampliar el círculo del amor hasta que envuelva a toda
la creación.
Hagan que la mente more siempre en Dios; que vea a todos como a Dios. Esto es
lo que se describe como concentrarse en un solo punto. Si es fijada así, abandonará su
tendencia a buscar faltas y debilidades en los demás; no correrá tras lo corrupto y lo frívolo,
no acumulará lo trivial y transitorio. El cuerpo es como el envase de la linterna; los sentidos
son el foco; la mente es la batería, pero tiene a la inteligencia como interruptor. Entonces no
irá detrás de lo indeseable, será usada sólo para ayudar al progreso del hombre hacia su
destino divino.
El terreno sobre el cual se ha inaugurado hoy el edificio Sathyadip (La Luz de la
Verdad) se llama Dharmakshetra; es un nombre muy apropiado para un lugar desde el cual
ha de difundirse el mensaje de la verdad, la rectitud, la paz y el amor a las lejanas tierras
sedientas de estas puras y claras aguas.
La palabra Dharmakshetra es la primera del Gita. En el primer versículo de ese
Canto Celestial, el Kurukshetra (campo de acción) sobre el cual "mi pueblo", como lo
designó el rey ciego Dritarashtra debido a su tonto apego y su egoísta engaño (es decir,
gente motivada por la codicia y la pasión) se enfrenta a los Pandavas (los otros, los buenos
y rectos, los hijos del justo, la progenie de lo puro) es nombrado como ya transmutado en
un Dharmakshetra (campo de rectitud), pues la victoria es siempre de los rectos y no de la
codicia y de la pasión que ciegan al hombre, porque el Señor está del lado de los primeros;
él es el auriga, escogido como tal y dispuesto a servir como tal. La palabra Dharmakshetra
es un recordatorio, una advertencia, una lección, una inspiración, una luz. Deben albergar
esta palabra en sus corazones, pues allí también las fuerzas de la rectitud y de la codicia
están trenzadas en combate y las fuerzas de la justicia reciben la ayuda del Señor para
triunfar.
Los Himalayas son la cabeza de Bharat; Kanyakumari (el Cabo Comorín) es los
pies; Bombay es el estómago; Prashanti Nilayam, el corazón. El estómago recibe alimento
y distribuye energía a todas las partes del cuerpo. Su responsabilidad es grande; si la
descuidan, toda esta tierra y todo lo que representa sufrirá. Han asumido la responsabilidad
de efectuar la Conferencia Mundial de las Organizaciones Sathya Sai aquí la próxima
semana, y es una gran oportunidad para la expresión del amor y 138

94
la hermandad. El Comité de Servicio integrado por jóvenes, hombres y mujeres,
que han adiestrado y organizado será una inspiración y un ejemplo para todos los Estados
de la India. Si son guiados de manera apropiada, los jóvenes de la India pueden ser salvados
de las aventuras de la imitación, las andanzas sin rumbo en los reinos de la fantasía; pueden
ser llevados a actividades constructivas saturadas de amor y compasión donde su
entusiasmo y destreza pueden ser mejor utilizados.

Bombay
Bharatiya Vidya Bhavan Campus
12 V 68

44. EL NOMBRE, FUENTE INAGOTABLE


"LAS PRÁCTICAS ASCÉTICAS, los años de constante recitación del Nombre
Divino, las peregrinaciones a lugares santos y templos, el estudio de libros sagrados; todos
éstos no ayudarán tanto al aspirante a la victoria espiritual como la comunión con los santos
y los hombres buenos. Bharat (la India) es un raro tesoro de joyas espirituales; puede
conferir todos los dones a los buscadores sinceros. Esta conferencia de buscadores
espirituales es en verdad una gran oportunidad, y para la gente de Bombay es una gran
fortuna. Habiendo dicho estas pocas palabras como corresponde a esta gloriosa ocasión: en
sánscrito, la madre y esencia de todas las lenguas, voy a continuar mi discurso en telugu, el
cual será traducido al inglés por Kasturi". (Estas frases fueron dichas por Baba en
sánscrito).
Bharat es el lugar de nacimiento de los Vedas, así como de los Shastras, las
epopeyas y los Puranas que han comentado los principios enunciados en aquellos para la
educación del hombre común. Es el semillero de la música y otras bellas artes, inspiradas
por la noble pasión de consagrar las destrezas humanas a la adoración de lo divino y de
comunicar lo suprasensorio. Es el bastón y el sostén del místico y del asceta, del intelectual
y del adorador de Dios; es el campo donde la ciencia del yoga ha sido cultivada y
sistematizada. No es asombroso, entonces, que esta tierra, Bharat, haya sobrevivido a través
de las edades como la tierra del yoga (el autocontrol) y del desapego. Aunque estos rasgos
de la cultura india pueden ser eclipsados durante algún tiempo por las fuerzas seculares, las
civilizaciones que buscan la comodidad material y las tempestades de dudas e incredulidad
que barren por los corredores del tiempo, no pueden ser totalmente desarraigados de los
corazones de los hombres. El deber de los indios es promover estos rasgos y sembrar entre
las comunidades humanas las semillas del amor, para que puedan crecer y llenar el mundo
con las fragantes flores de la tolerancia y la reverencia. Ningún hombre puede vivir lejos,
apartado del resto de su género. Ningún país puede jugar su papel en el escenario del
mundo solo y separado de los demás. Otras naciones influyen en el destino de la India, sin
embargo, ésta también tiene su impacto sobre los otros países. Una sola corriente sanguínea
fluye por todos los miembros; un solo principio divino circula por todas las tierras y
pueblos. El universo es el cuerpo de Dios; él conoce y siente cada estremecimiento, cada
suspiro, sea de un hombre negro o blanco, en la tierra, el mar, el aire o el espacio.

95
Morarji Desai mencionó a menudo la palabra dharma (código moral) en su
discurso. Si los líderes de la India instalan el dharma en sus corazones, pueden elevar todas
sus actividades según las altas exigencias de éste sobre la conducta y etapa de la vida. El
dharma obligará a una integración de pensamiento, palabra y acción. Purificará la mente y
la librará de codicia y de odio. Ésta es una asamblea de representantes de todas las
religiones, y así, pueden atestiguar que cada fe no es sino un esfuerzo por limpiar los
impulsos y las emociones, como parte del proceso de descubrir la verdad del mundo visible
e invisible. Nadie que haya pisado este sendero y se haya dedicado a este proceso ha
escapado a la calumnia y a la crueldad. Mahoma, quien quiso establecer la primacía del
Uno Absoluto sin forma, fue difamado y sufrió grandes persecuciones y privaciones. Jesús,
que intentó reformar a la humanidad sobre la base del amor, fue crucificado por hombres
pequeños que temieron que sus diminutas torres de odio y de codicia fueran destruidas por
su enseñanza. Harischandra, quien resolvió no alejarse nunca de la verdad, fue sometido a
prueba tras prueba, cada una más terrible que la anterior. Aquellos que buscan conocer a
Dios deben estar preparados a soportar los insultos, las injurias y las torturas con una
sonrisa.
La búsqueda va dirigida a encontrar el mismo tesoro. La cima es Una, aunque los
caminos que llevan a ella son muchos. Los guías también son muchos, y claman y compiten
entre sí. Siete ciegos examinaban al elefante y se imaginaban y trataban de interpretar
aquello que tocaban de él, sin poder tener una imagen completa y correcta del animal. El
hinduismo es el estómago del elefante, que suministra fuerza y vigor a todas las demás
religiones, pero hay que admitir que el estómago no lo es todo. Los miembros son los otros
credos. Aun aquellos que afirman que no encuentran ninguna señal de Dios en el espacio
exterior, o que Dios está muerto o que si él está vivo ya no es necesario para el hombre,
sino un impedimento y una molestia, todos éstos deben admitir que hay algo inexplicable,
inescrutable, más allá del alcance de la razón y de la ciencia, algo incógnito que permea el
mundo y afecta el curso de las cosas.
La visión intuitiva del altamente sensitivo ojo interno de los yoguis de la India fue
capaz de descubrir muchos secretos del universo y de atisbar al pasado o al futuro hasta
donde quisieran. Hace ya más de veinte años que los británicos dejaron sola a la India.
¡Esto fue predicho hace 5043 años por un yogui indio, quien declaró que la India se libraría
del yugo de una raza de Occidente en el año Nanda! ¡La India logró la independencia del
yugo occidental en el año Nanda! ¿Cómo pudo descubrirse y declararse esto 5043 años
atrás? El terremoto en Bihar fue predicho correctamente dos años antes por los astrólogos
de Varanasi.
¿Sobre qué base descansael antiguo Shastra de astrología? Su base no es tan
científica como los científicos modernos lo exigen. Está basada en la experiencia espiritual
intuitiva. Leadbeater declaró que la recitación correcta del mantra Gayatri con el acento
agudo, el acento grave y la modulación de la voz y los acentos silábicospuede producir una
iluminación auténtica, mientras que la pronunciación incorrecta y la acentuación errónea
resultan en una profundización de la oscuridad. Por lo tanto, en lugar de mofarse de las
disciplinas de la recitación, meditación, oración, adoración y pronunciación de mantras, sus
valores deben ser aceptados y confirmados por la práctica.
La fórmula más potente, la que puede liberar, purificar y elevar la mente es el
nombre de Rama. Rama no debe ser identificado con el héroe del Ramayana, el divino
vástago del emperador Dasarata. Él fue nombrado Rama por el preceptor de la corte porque
era un nombre que ya existía usualmente. Vasishta, el preceptor, dijo que había escogido

96
ese nombre porque significaba "Aquel que agrada". Mientras todos los demás complacen al
ser, nada complace más al ser individualizado enjaulado que el libre Ser universal. El Ser,
por lo tanto, debe ser llamado el Atma Rama, el Ser que confiere felicidad interminable.
Hay una historia en los clásicos para ilustrar el valor de¡ nombre Rama. El sabio
Prachetas, una vez, compuso un texto con ¡cien crores de versos!' Los tres mundos
compitieron entre sí para tomar el texto entero; la lucha asumió graves proporciones, por lo
cual Dios los juntó y los persuadió de que aceptaran un tercio cada uno; es decir, cada
mundo (el cielo, la tierra y el mundo inferior) recibieron 33 crores,* 33 lakhs** y 33 versos
cada uno. Quedó un verso sin dividir; tenía treinta y dos sílabas; así, cuando fue asignado a
las tres partes a razón de diez sílabas a cada una, ¡quedaron dos sílabas! ¿Cómo podrían
dividirse dos entre tres? Así que Dios decidió que fueran adoradas y reverenciadas por igual
por los tres mundos. Las sílabas eran Ra y Ma, las cuales componen la invaluable clave
para la salvación: RAMA.
Rama es la abeja que sorbe la miel de la devoción del loto del corazón. La abeja
afloja los pétalos de la flor sobre la cual está sentada, pero Rama hace aumentar su belleza
y fragancia. Él es como el sol que atrae hacia sí el agua por medio de sus rayos, la acumula
en forma de nubes y la envía de nuevo como lluvia para saciar la sed de la tierra. Rama, ese
potente sonido místico, nace de! ombligo y se eleva hacia la lengua y danza con deleite en
ella. La declaración védica "Tat Tuam Así" (Tú eres Eso) está engastada en la palabra
Rama, la cual consta de tres sonidos: Ra, a y ma. De estas tres, Ra es el símbolo de Eso
(Tat, Brahman, Dios), ma es el símbolo de Tuam (tú, el individuo) y a, que conecta a las
dos, es el símbolo de la identidad de ambas. La palabra Rama también tiene un significado
numerológico: Ra cuenta como dos, a cuenta como cero y ma cuenta como cinco, de modo
que Rama suma siete, que es un número auspicioso. Tenemos las siete notas musicales, los
siete sabios celestiales y el recitar "Rama" durante siete días continuamente, que se
considera especialmente fructífero.
Sin embargo, puesto que esta conferencia va a discutir acerca de este gran ejercicio
espiritual de la repetición de¡ Nombre de Dios, dejen que les diga que ningún nombre en
particular puede ser elevado a una posición más alta que el resto, pues todos los nombres
son suyos y él responde a todos. Me propongo explayarme sobre este punto mañana en las
sesiones de la Conferencia, pues es una disciplina beneficiosa, no sólo para este país, sino
para todos los países de¡ mundo. Voy a concluir expresando mi satisfacción por que la
conferencia se realice en los predios de¡ 8harafiya Vidya Bhavan (Palacio de la Sabiduría
de la India); no se podía haber encontrado un lugar mejor que éste en Bombay para una
conferencia que intenta llevar el mensaje de la sabiduría india a toda la humanidad.
Inauguración de la Conferencia Mundial de las Organizaciones Sathya Sai de
Servicio
Bombay, 16 V 68

* Un crore equivale a diez millones


** Un lakh equivale a 100.000

97
45. LA REVELACIÓN
ESTÁN DEDICADOS A encontrar soluciones a los problemas, argumentos para
superar las dudas, medios para impedir que surjan nuevos problemas y nuevas dudas; estos
ejercicios, a los cuales todas las Conferencias gustan de dedicarse, no pueden ayudar a la
exitosa navegación por el mar del esfuerzo espiritual. Estas discusiones, resoluciones y
discursos no son sino frágiles artificios. El mundo está demasiado tempestuoso y agitado
para ser aquietado por éstos. Ahora es el momento para una fría y tranquila consideración,
no para rápidas y apasionadas especulaciones y decisiones precipitadas.
Necesitan reflexionar una vez más en las eternas lecciones establecidas por los
sabios indios de¡ pasado, lecciones que han sido descuidadas e irreverentemente olvidadas
en años recientes. Todas las sugerencias y soluciones que hoy surgieron de las discusiones
son buenas hasta cierto punto; pero, ¿cómo puede una persona que no sabe nadar enseñar a
otra el arte de la natación? ¿Cómo puede alguien cuyo granero está vacío dar caridad?
Adquieran las riquezas de la devoción, la fortaleza y la paz antes de aventurarse a aconsejar
a otros cómo ganarlas. La India ha sufrido menosprecio y desatención como resultado de la
actitud de un creciente número de maestros que no han querido practicar lo que enseñan.
Yo sé que ustedes tienen el entusiasmo para llevar mi mensaje a la gente de este país y de
otros. Dejen que les recuerde que la mejor manera y la única fructífera de hacerlo es
trasladar el mensaje a sus propias vidas. Sus pensamientos, palabras y acciones deben estar
saturados con el mensaje. Entonces se expandirán sin esfuerzo y eficazmente y la faz del
mundo será transformada.
Los presidentes, vicepresidentes y secretarios de las Organizaciones Sathya Sai de
todo el mundo están aquí. Ustedes son los oficiales del Ejército Sai. ¿Cómo pueden guiar a
los soldados en la batalla cuando ustedes mismos no conocen los más mínimos detalles del
arte de la guerra, cuando ustedes mismos son instrumentos deficientes? Pueden intentar
conducir a otros sólo después de practicar las disciplinas a la perfección. Esto es cierto en
todos los campos de la actividad humana. La bienaventuranza (ananda) y la paz suprema
(prashanti) deben ser adquiridas primero por ustedes mismos para luego poder
comunicarlas a otros.
Los maestros de escuela deben ser ellos mismos ejemplo de lo que exigen a los
alumnos. Los mismos hombres en posiciones de autoridad que exhortan a los demás a
seguir los caminos del amor y la cooperación deben practicar estas virtudes. En la
actualidad la gente no está dispuesta a ser conducida y los líderes no tienen capacidad para
conducir. El progreso es el resultado de una mutua confianza entre guías y guiados. La
intranquilidad que domina ahora en todos los estratos de la población en todas partes se
debe a la irresponsabilidad de padres, maestros, gobernantes y líderes, así como de aquellos
que ansían obtener algo de ellos.
La recordación del Nombre es una de las disciplinas básicas a las cuales esta
Conferencia está dedicando mucha atención. Las escrituras dicen que en esta era de
materialismo, es la única esperanza para el hombre. Tukaram le cantaba a La Preciosa
Gema del Nombre. Por esto, no deben desechar el Nombre como si fuera un trozo de vidrio
o un guijarro. Una vez un niño se encontró una gema brillante y redonda y la utilizaba para
jugar canicas por los caminos con sus camaradas. Un comerciante en piedras preciosas
acertó a pasar por el camino donde los niños jugaban, y su aguzado ojo topó con la gema.
Se acercó, llamó al niño aparte y le ofreció pagarle cincuenta rupias por ella. Si el niño

98
hubiera sabido lo que valían cincuenta rupias, habría conocido el valor de la joya. Fue con
su madre y le dijo que un forastero lo había tentado con cincuenta rupias a cambio de la
canica con la que jugaba. Ella se sorprendió de que la canica fuera tan costosa y le dijo:
"No te alejes con ella; juega dentro del jardín con tus amigos". Cuando el valor fue
revelado, se establecieron límites; El comerciante no durmió aquella noche; estaba
planeando apoderarse de aquella joya con el fin de venderla a un buen precio a un
millonario o un maharaja. Descubrió la casa del niño y se acercó por el camino esperando
ver al chico. Cuando lo vio jugando con la joya como si fuera una canica barata, su corazón
sufrió un gran dolor. El niño lanzó la gema por el suelo y en ese momento su madre salió de
las habitaciones interiores, la gema golpeó sus pies y cayó bajo un arbusto. El comerciante
le habló al niño y le ofreció cien rupias por la joya, y después ¡quinientas rupias! El niño
corrió hacia su casa llorando, quejándose del forastero que lo asediaba, la madre salió al
jardín y le suplicó al comerciante que se fuera. Éste captó la oportunidad que se le
presentaba y le dijo que estaba dispuesto a darle hasta mil rupias en ese mismo momento si
ella ponía la piedra en sus manos. Al oír esto, ella le prohibió al niño que saliera de la casa
a jugar con la piedra, y le dijo que sólo podía jugar en su cuarto. El comerciante no sería
ahuyentado con eso. Al día siguiente apareció frente a la casa con diez mil rupias en la
mano, ofreciéndolas como pago por la "canica". La madre se negó a venderla, pero ahora la
guardó en una caja fuerte asegurada con un candado. Cuando el comerciante volvió, al otro
día, con cincuenta mil rupias como oferta, la madre llevó la piedra al banco y la depositó en
una caja de seguridad. También ustedes están jugando a las canicas con el nombre de Dios,
ignorantes de su valor. Una vez que se den cuenta de él, lo mantendrán en su corazón como
el más precioso tesoro. Sepan que el nombre es la llave del éxito en su búsqueda de
consuelo, confianza, valor, iluminación y liberación.
En una ocasión hubo una competencia entre los dioses para seleccionar al líder de
los Ganas (las huestes divinas que son los asistentes de Shiva). Los participantes tenían que
ir alrededor del mundo lo más rápidamente posible y regresar a los pies de Shiva. Los
dioses partieron en sus respectivos vehículos. El hijo mayor de Shiva, entusiastamente,
también entró a la competencia. ¡Tenía una cabeza de elefante y su vehículo era un ratón!
Por consiguiente, estaba en gran desventaja. No había avanzado mucho cuando el sabio
Narada apareció ante él y le preguntó: "¿A dónde te diriges?" El muchacho se molestó
mucho y fue presa de la ira, porque lo que había sucedido era un mal augurio, doblemente
desfavorable para aquellos que realizaban un viaje. Es desfavorable si la primera persona
que se encuentra en un viaje es un brahmín solitario. Aunque era el primero entre los
brahmines (era el propio hijo de Brahma), ¡Narada era de mal agüero! En segundo lugar es
una mala señal si la persona con que uno se cruza le pregunta: ¿A dónde vas? ¡Y ésa fue
precisamente la pregunta que Narada le hizo!
Sin embargo, Narada fue capaz de calmar la ira del hijo divino. Hizo que le dijera
de su predicamento y de su deseo de ganar. Lo consoló, lo exhortó a que no cediera a la
desesperación y le aconsejó: "Rama el nombre es la semilla de donde ha surgido el
gigantesco árbol llamado universo. Así, escribe el Nombre sobre la tierra, camina alrededor
y después regresa rápidamente a los pies de Shiva pidiéndole el premio". El hijo de Shiva lo
hizo así y volvió junto a su padre. Cuando éste le preguntó cómo había podido regresar tan
pronto, él le contó la historia de Narada y el consejo que le había dado. Shiva apreció el
valor de la guía de Narada y le dio el premio a su hijo, quien fue aclamado como Ganapati
(jefe de los Ganas) y Vinayaka (el líder de todos).

99
El Nombre indudablemente trae la gracia de Dios. Miraba¡, la reina de Rajastán,
renunció a su condición real, riquezas, fortuna y familia y se dedicó a la adoración del
Señor Giridhara Gopala. Su esposo le llevó una copa de veneno y le ordenó que la bebiera.
Ella pronunció el nombre de Krishna mientras la bebía ¡y el veneno se transformó en néctar
por la gracia del nombre!
Kirtan es la palabra usada para la recitación o el canto del Nombre y la gloria de
Dios. Samkirtan significa el recitar o cantar bien, en voz alta y con alegría y en éxtasis.
Podemos distinguir cuatro clases de namasamkirfan: bhava namasamkirtan, guna
namasamkirtan, lila namasamkirtan y namasamkirtan sencillo. El primero es el nombre
dado a las recitaciones en las cuales se canta el Nombre con uno u otro sentimiento,
emoción o actitud mental hacia el Señor. Puede ser una emoción dulce como la que
abrumaba a Radha. Ella veía, oía, probaba y obtenía sólo esa dulzura en todos momentos y
en todos lugares: "Él es la dulzura misma" (raso va¡ sah). No hacía ninguna distinción entre
la naturaleza y el Dios de la naturaleza; todo era Dios, todo era Krishna. Ella sentía,
experimentaba y sabía que Krishna estaba siempre presente, en las etapas de vigilia, sueño
y sueño profundo. Para ella, la declaración de Krishna de que sus manos, pies, ojos, cara y
cabeza estaban en todas partes, era literalmente real. Su adoración de Dios es el supremo
ejemplo de ese madhura bhava samkirtan.
Luego tenemos el vastsalya bhava (sentimiento de la madre por su hijo). Yashoda,
la madre adoptiva de Krishna, puede ser tomada como el ideal de esta actitud. Aunque ella
había tenido una serie de experiencias de la divinidad de Krishna, prefería servirlo como
madre y adorarlo como su hijo.
El anuraga bhava namasamkirtan (el sentimiento del amante por el amado) es
ejemplificado mejor y en la forma más pura por las gopis. Ellas instalaron al Señor en sus
corazones, se desprendieron de todo apego mundano y vivieron sólo en su contemplación,
dedicándole todos sus pensamientos, acciones y palabras a él.
Luego hay el sakhya bhava (sentimiento de compañerismo) namasamkfrtan, como
se encuentra en Arjuna, quien creía que Krishna era su más íntimo amigo y cuñado (pues
estaba casado con la hermana de Krishna) y confiaba en él como en un camarada. Ésta es
también una actividad que los apegará a la Divinidad y sublimará los impulsos inferiores.
Dasya bhava (actitud del sirviente con el amo) namasamkirtan es otro tipo. Servir
al Señor como su fiel e incondicional sirviente, éste es el camino de Hanumán en el
Ramayana. No tenía voluntad ni deseo que pudiera llamarse propio. Su plegaria era que
pudiera ser un instrumento apropiado para los fines de su amo.
La última actitud es shanta bhava namasamkirtan, o sea la alabanza serena y
despreocupada del Señor, suceda lo que suceda, sin modificación por los altibajos,
soportando todos los caprichos de la fortuna como el juego de Dios. En el Mahabharata
encontrarán a Bhishma saturado con esta actitud; él adoraba a Krishna aun cuando Krishna
se acercó a él para matarlo.
Otro método de namasamkirtan es recordar las varias hazañas y juegos, los varios
actos de gracia y compasión que el Señor ha manifestado en el mundo, mientras se está
recitando su Nombre. Esto se llama lila namasamkirtan. Chaitanya y Thyagaraja alcanzaron
al Señor por medio de este camino. Otros, al recitar su Nombre, se acuerdan más de la
majestad, la gloria, el poder, el misterio, la magnificencia, la generosidad, el Amor con el
cual Dios se viste. Esta actitud es considerada como guna namasamkirtan (el canto de los
atributos o características). La mayoría de los santos honrados en muchas tierras son de esta
categoría. Otra categoría es la de los buscadores que les dan valor a las sílabas y sonidos del

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nombre como tal, sin importar el significado. Cuando se pronuncia el Nombre, dicen, atrae
a Dios y a su gracia hacia el aspirante, sin importar cuál sea la actitud o si se asocia al
samkirtan, el lila y el guna o no. El Nombre tiene una fuerza, un poder, una capacidad para
redimir, curar y salvar, solo y sin ayuda, afirman.
El nombre Rama fue una vez indicado por el propio Rama (el hijo de Dasarata, el
héroe del Ramayana, la encarnación del Señor en la Edad de Threta) como un potente
liberador. Cuando Rama pasaba por las selvas con Sita y Lakshmana, los ermitaños que lo
reconocían como divino se reunían a su alrededor con la petición de que los iniciara y les
diera algún mantra que pudieran repetir para su elevación espiritual. Rama respondió que él
era un príncipe en exilio, que iba errando por las selvas y por ello no podía presumir de
tener ninguna autoridad para iniciar a ermitaños en el camino espiritual. Iba caminando por
los senderos de la selva, y observándolo caminar rápidamente, con Sita inmediatamente
detrás de él y Lakshmana después, un anciano ermitaño exclamó: "¡Amigos, vean! ¡Rama
nos está iniciando! ¡Él nos esta dando el mantra! Dios está dirigiendo, la naturaleza (su
constante acompañante, su sombra) lo sigue, y el individuo como parte del Señor, la ola del
océano, está en la retaguardia; él puede ver al Señor sólo si la engañosa naturaleza es
propiciada o hecha a un lado. Es en verdad una silenciosa lección de práctica espiritual. Ra
es Dios, ma es el individuo que se ha quedado atrás. A es la naturaleza, prakriti. "Rama,
Rama" es el mantra que él nos está dando tan graciosamente. Tómenlo y se salvarán. Para
mí, no hay otra vía".
Yo estoy enfatizando el nombre de Rama porque el principio de Rama es el Alma.
Rama significa "aquello que es placentero y agrada". Ahora bien, el Alma es la fuente de
toda alegría; su naturaleza es la bienaventuranza. Además, como lo descubrió Thyagaraja,
Rama es el nombre que pueden adoptar tanto los adoradores de Narayana (Vishnú) como
los de Shiva. La sílaba Ra es la sílaba clave en el mantra de Narayana (Om Namo
NaRAyana) y la sílaba ma es la sílaba clave en el mantra de Shiva (Om NaMAh Shivaya).
Los prejuicios y facciones entre los adoradores de las formas de Dios de Narayana y de
Shiva carecen de sentido porque ambas representan al Uno Primario Universal. Son
distinguibles, podría decirse, por los diferentes objetos divinos que llevan: la concha y la
rueda en el caso de Narayana y el pequeño tambor y el tridente en el caso de Shiva. Pero la
concha y el tambor simbolizan la posibilidad de alcanzar a Dios por medio de la alabanza y
de los cantos audibles; el disco y el tridente simbolizan a Dios como el hacedor y amo del
tiempo; son la rueda del tiempo y las puntas del pasado, el presente y el futuro. Narayana es
llamado Har¡ y Shiva es llamado Hara, y ambos nombres son derivados de la misma raíz,
har, destruir, eliminar, cautivar, atraer, todas las cuales son funciones que asume Dios.
El deber del hombre es santificar sus días y noches con la ininterrumpida
recordación del Nombre. Recuérdenlo con alegría, con anhelo. Si lo hacen así, con toda
seguridad Dios aparecerá ante ustedes en la forma y con el nombre que le hayan dado como
los más bellos y más apropiados. Dios es todos los nombres y todas las formas, la
integración de todos éstos en armonioso encanto. Los dioses designados en diferentes
religiones y adorados por diferentes comunidades humanas son todos miembros del Dios
único que él es realmente. Lo mismo que el cuerpo es el armonioso sistema de los sentidos
y los órganos, Dios es la armonía de todas las formas y nombres que el hombre le da. Sólo
aquellos que son ignorantes de la gloria de Dios insistirán en un nombre y una forma
exclusivos para su adoración y, lo que es peor, condenarán el uso de otros nombres y
formas. Puesto que ustedes están asociados a las Organizaciones Sathya Sai, debo
advertirles contra esta tonta obstinación. No vayan por allí proclamando que son una secta,

101
distinta y separada de aquellas que adoran a Dios en otras formas y nombres. De este modo
estarán limitando al mismo Dios que están exaltando. En su entusiasmo, no proclamen:
"Sólo queremos a Sai; el resto no nos importa". Deben convencerse de que todas las formas
son las de Sai; todos los nombres son los de Sai. No hay ningún "resto", todos son él
mismo.
Deben de haber notado que yo no hablo de Sai en mis discursos, ni canto a Sai
durante los bhajans con los cuales concluyo usualmente mis discursos. Y deben de haberse
preguntado por qué. Les diré la razón. No quiero que se vaya propagando la impresión de
que yo deseo que se difundan este nombre y esta forma. No he venido para establecer un
nuevo culto, no quiero que se engañe a la gente sobre este punto. Afirmo que esta forma de
Sai es la forma de todos los varios nombres que el hombre usa para la adoración de lo
Divino. Así, estoy enseñando que no debe hacerse ninguna distinción entre los nombres de
Rama, Krishna, Ishwara, Sai, etcétera, pues todos son míos.
Como yo sé que soy la corriente que ilumina todos los varios focos, soy indiferente
a los focos que ustedes consideran tan importantes. Cuando les ponen atención a los focos,
empiezan las facciones y nacen las sectas. Los Centros Sathya Sai de Servicio no deben
alentar la discordia y las distinciones; deben adorar al Uno que aparece como muchos, a lo
divino básico que ilumina todas las lámparas. No tengo la mínima intención de utilizar a los
Centros Sai de Servicio para propagar mi nombre y obtener honor para él. ¡No! Estoy
contento sólo cuando las empresas y disciplinas espirituales para elevar y purificar al
hombre están progresando en todas partes; es sólo por ese medio que mi realidad universal
podrá ser revelada. Entonces, no me reduzcan a los límites de un nombre y una forma,
cualesquiera que sean. Su meta debe ser ver al mismo Dios en todas las formas adoradas,
visualizarlo en todos los nombres; o mejor todavía, estar conscientes de su presencia como
el motivador interno de cada ser viviente, de cada partícula de materia. No caigan en el
error de considerar a algunos hombres merecedores de respeto y otros no. Sai está en cada
uno; así que todos merecen su reverencia y servicio. Propaguen esta verdad. Ésta es la
función que les asigno a los Centros de Servicio.
Pueden observarme a mí y a mis actividades; vean cómo me adhiero a la rectitud,
al orden moral, a la Verdad y a la compasión universal. Esto es lo que quiero que aprendan
de mí. Muchos de ustedes me piden un "mensaje" para llevar al Centro del cual son
miembros. Bien: MI VIDA Es MI MENSAJE. Y ustedes se adherirán a mi mensaje si viven
de una manera tal que sus vidas sean evidencia de la tranquilidad, el valor, la confianza, el
deseo de servir a los afligidos; sentimientos y actitudes que mi vida les inspira.
Dios es inmanente en el mundo. Así, traten al mundo amorosamente, como
tratarían al Señor del mundo. Krishna sirvió a los Pandavas; él condujo el carro de guerra
de Arjuna. Por esto, aunque no era rey, se volvió algo más importante, ¡un forjador de
reyes! Sirvan, cualquiera que sea el obstáculo, cualquiera que sea la burla cínica que
puedan atraer. Tales personas son inevitables cuando uno está dedicado a hacer el bien.
Tomen mi ejemplo.: la alabanza y la calumnia me han acompañado a través de todas las
edades. La oposición y los obstáculos sólo tienden a hacer resaltar a los buenos y a
fortalecer su resolución. La tortura que su padre le infligió para alejar su mente de Dios
sólo ayudó a destacar la inconmovible devoción de Prahlada. La maldad de Ravana sirvió
para revelar el poder del arco de Rama. Traidores como Shishupala, Dantavakra, Ravana,
Kamsa, son participantes inevitables en cada encarnación. Este Sai Rama también tiene este
ancestral acompañamiento. Ahora, también, esta escoria es evidente. Por un lado, la
adoración y el homenaje están acumulándose hasta formar una montaña; por el otro, la

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abjuración y la difamación también se están elevando. Entre los dos, yo los bendigo a
ambos con las manos levantadas, pues no me alegro por uno ni me deprimo por el otro,
porque los traidores serán recompensados con la corona que merecen; yo seré coronado con
mi propia gloria.
¿De qué sirve que ustedes simplemente adoren mi nombre y forma si no intentan
cultivar el mismo amor que tengo yo para todos, mi inconmovible ecuanimidad, mi amor,
mi paciencia y fortaleza, mi naturaleza siempre feliz?
En sus charlas hablan de los poderes únicos de Sai, los incidentes que son descritos
como "milagros" en libros escritos sobre mí por algunas personas. Pero yo les estoy
pidiendo que no les den importancia. No exageren su significado; el poder más significativo
y más importante, déjenme decírselo, es mi amor. Puedo cambiar el cielo en tierra ola tierra
en cielo, pero eso no es la señal del poder divino. El amor y la fortaleza, efectivos,
universales, siempre presentes, son la única señal.
Al intentar cultivar y propagar este amor y esta fortaleza, van a encontrarse con
problemas y tribulaciones. Deben recibirlos, pues sin ellos no podrá salir a relucir lo mejor
que tienen ustedes. Si el oro fuera tan abundante como el polvo, o los diamantes tan
fácilmente obtenibles como las piedras, nadie se preocuparía por ellos. Se obtienen sólo
después de muchos esfuerzos y gastos; por eso se buscan afanosamente.
Puesto que han venido a este lugar personas devotas de todas las naciones, sólo
voy a decirles una cosa. Es indudable que anteriormente se han celebrado conferencias
mundiales dedicadas a la religión o a problemas espirituales; y también conferencias de
seguidores de los diferentes credos, pero han sido celebradas sólo después de la muerte de
los fundadores e inspiradores divinos. Ésta es la primera vez que se efectúa una conferencia
mundial de devotos mientras la encarnación está presente delante de ellos, con el cuerpo
asumido para este fin, llevando el nombre que ha escogido para sí. Debo hablarles de éste
hecho porque noventa y nueve de cada cien personas entre ustedes no conocen mi realidad.
Han venido aquí atraídos por sus varias necesidades, un gusto por las cosas espirituales, un
deseo de desarrollar las instituciones a las cuales pertenecen, por admiración o afecto, amor
o reverencia o debido a un arrebato de entusiasmo por unirse a otros y compartir su propio
regocijo.
En verdad, no pueden entender la naturaleza de mi realidad hoy o ni siquiera
después de mil años de firme austeridad o ardiente inquisición, aun si toda la humanidad se
uniera en ese esfuerzo. Pero en un corto tiempo se podrán enterar de la bienaventuranza que
derrama el Principio Divino que ha asumido este sagrado cuerpo y este sagrado nombre. La
buena fortuna que les dará esta oportunidad es mucho más grande que la que está a
disposición de los anacoretas, monjes, sabios, santos y aun de personalidades que encarnan
facetas de esta divina gloria.
Puesto que yo me muevo entre ustedes, como al igual que ustedes y hablo con
ustedes, se engañan creyendo que esto no es sino un ejemplo de un ser humano común. Yo
también los estoy engañando al cantar con ustedes, hablar con ustedes y dedicarme a
actividades con ustedes. Pero en cualquier momento mi divinidad puede serles revelada;
deben estar listos, preparados para ese momento. Debido a que la divinidad está recubierta
de humanidad, deben esforzarse por superar el engaño (maya) que la esconde de sus ojos.
Ésta es una forma humana, en la cual cada entidad divina, cada principio divino, es
decir, todos los nombres y formas dados por el hombre a Dios, están manifiestos. No
permitan que la duda los distraiga; si sólo instalan en el altar de su corazón una fe firme en
mi divinidad, podrán ganarse una visión de mi realidad. Pero ahora, en vez de esto, están

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oscilando como el péndulo de un reloj, un momento a la devoción, otro a la incredulidad;
así nunca podrán captar la verdad y ganarse la bienaventuranza. Son muy afortunados de
tener una oportunidad de experimentar la bienaventuranza de la visión de la forma que es
todas las formas de Dios (Sarvadaivatva swarupa) ahora, en esta misma vida.
Quiero llamar su atención sobre otro hecho. En ocasiones anteriores, cuando Dios
ha encarnado sobre la Tierra, la dicha de reconocerlo en la encarnación les era otorgada
sólo después de que la encarnación física hubiera dejado el mundo, a pesar de muchas
evidencias patentes de su gracia. Y la lealtad y devoción que se exigían de los hombres
surgían por el miedo y el temor reverencia¡ ante sus poderes y destrezas suprahumanos o
ante su autoridad para ordenar y castigar. Pero reflexionen por un momento sobre esta
manifestación de Sathya Sai; en esta edad de materialismo rampante, agresiva incredulidad
e irreverencia, ¿qué es lo que atrae hacia sí la adoración de millones en el mundo entero?
Estarán convencidos de que la razón básica es el hecho de que ésta es la divinidad
supramundana en forma humana.
Les repito: cuán afortunados son ustedes que pueden presenciar y ver a todos los
países del mundo rindiendo homenaje a la India; pueden oír la adoración del nombre de
Sathya Sal que reverbera por el mundo entero, aun durante la existencia de este cuerpo, no
en alguna fecha futura sino ahora, mientras está aquí con ustedes, ante ustedes. Y de nuevo
podrán presenciar muy pronto la restauración del Sanathana Dharma a su estado genuino y
natural, como el dharma establecido en los Vedas para el bien de todos los pueblos del
mundo. La revitalización del dharma védico es la voluntad divina de Sai, no únicamente la
atracción de gente hacia mí por la manifestación de mi poder y capacidad. No es éste un
fenómeno engañoso. Este principio sostendrá la verdad, desarraigará la falsedad y con esa
victoria hará que todos ustedes vivan en éxtasis. Ésta es la voluntad divina de Sai.
Algunas personas, incluso aquellas que han llegado a cierto nivel de liderazgo y
autoridad, han empezado a cambiar las fórmulas védicas y los principios de la cultura india
en su afán de lucro, llegando hasta a venderlas, y los occidentales están inclinados a
comprarlas. Estas verdades y descubrimientos no son una mercancía que puede ser vendida
y comprada. Por lo tanto, pronto voy a ir a países de Occidente a fin de situarlos en su justo
valor y poner un fin a este regateo. Ya las autoridades de universidades de Estados Unidos
y los líderes estudiantiles de dichas instituciones han escrito que están deseosos de darme la
bienvenida y han establecido programas para mí. Apenas ayer trajeron los pasaportes para
mi visita a África, rogándome que visitara esos países pronto; voy a ir a África antes del
mes de junio.
Así, utilicen la oportunidad de esta asociación conmigo lo más posible y
esfuércense rápidamente y lo mejor que puedan por seguir las directivas que les he dado.
Obedecer mis instrucciones es suficiente; les será más benéfico, más que el ascetismo más
riguroso. Practiquen la verdad, la rectitud, la paz y el amor, los cuales aprecio mucho;
resuelvan mantener esto ideales ante ustedes, siempre, en todos sus pensamientos, palabras
y acciones. Esto puede conferirles el supremo bien de la fusión con la suprema sustancia de
la Divinidad.

Conferencia Mundial de las


Organizaciones Sathya Sai de Servicio
Bombay, 17 V 68

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46. UN MAHABHARATA MODERNIZADO
LA SABIDURÍA ETERNA (Sanathana Dharma) postulada en el hinduismo es
como los Himalayas: suprema, soberana, rica, reconfortante, tranquila y protectora; ¿por
qué, entonces, debe la gente anhelar volcanes que arrojan fuego y humo, despertando las
malas pasiones en el hombre? Es purificante como las aguas del Ganges, en las cuales no
puede vivir ninguna bacteria dañina; ¿por qué entonces buscar las aguas del mar, que no
pueden saciar la sed del hombre sino que la hacen más aguda? Las culturas ajenas no
pueden ser adecuadas para la gente de esta tierra, pues ha crecido en esta atmósfera durante
siglos. Esta cultura es la mejor para los pueblos de todos los climas y etapas de la vida. Es
universal; es para siempre.
Las diferencias regionales de clima, cultivos, topografía e historia pueden enfatizar
algunas virtudes más que otras; pueden llevar a que se establezcan unas restricciones más
que otras, pero la meta común de los sabios y santos de todas las tierras es guiar al hombre
hacia Dios e impedirle caer al nivel de la bestia. El hombre debe obtener ecuanimidad; debe
estar firmemente establecido en la verdad y el amor. Esto hará que su corazón refleje al
Señor que está dentro. Cuando el camino establecido para la elevación del hombre está
lleno de arbustos espinosos y es irreconocible, el Señor mismo toma forma humana y lo
vuelve a marcar.
La restauración del dharma consta de dos operaciones: la remoción de lo
incorrecto y el restablecimiento de lo correcto. En la actualidad, el único medio por el cual
estos dos objetivos pueden lograrse es la recordación del Nombre. El dharma es capaz de
conferir todo lo que el hombre puede desear, aquí y en el más allá. Es Kamadhenu, la vaca
celestial que otorga todos los dones. Con el nombre de Dios como cuerda, pueden amarrarla
al poste, la lengua; luego pueden obtener de esa vaca todo lo bueno que anhelan. Ella se
quedará en el establo de su corazón. Al comienzo, esta recordación es mejor hacerla en
compañía, pues cuando la hacen solos, los pensamientos dispersos serán más fuertes que la
seriedad que pongan. Una sola brizna de hierba tiene poca fuerza, pero un gran número de
ellas entretejidas en forma de cuerda puede servir para atar a un elefante a un árbol. La
mente salvaje puede ser amarrada por la fe que es confirmada en buenas compañías.
Arjuna se quejaba a Krishna de los desvaríos de la mente; le dijo que estaba
cambiando siempre sus objetivos, que estaba llena de peligrosas posibilidades, ya que
puede esclavizar a sus sentidos, que era incontrolable y difícil de destruir. Pero la mente
puede ser controlada y hasta eliminada por medio de una intensa meditación sobre el Dios
inmanente. Cuando lleguen a esa etapa, la ira, la ansiedad y la envidia cesarán de
molestarlos; las ataduras del "yo" y "lo mío" se romperán y tendrán una paz que nada podrá
perturbar. Sus esfuerzos deben ser en proporción a la magnitud de la ganancia que esperan,
¿no es así? Anhelan la bienaventuranza pero se aferran a placeres mezquinos y eluden
arriesgar la cantidad necesaria de esfuerzo para ganarla.
Hubo una vez un sultán que oyó acerca del Mahabarata que los hindúes
reverencian como El Quinto Veda y comisionó a un poeta hindú que vivía en su reino para
que escribiera un Mahabharata poniéndolo a él como el héroe que vuelve a ganar el
imperio, y amenazó al poeta con los más terribles castigos si no lo terminaba en
determinado tiempo. El poeta tuvo que aceptar, simuló estar dedicado a ello y le dijo al
sultán que lo estaba retratando como el mayor de los hermanos Pandavas y que los "cuatro
hermanos" restantes eran sus visires, y que en el Mahabharata que él estaba escribiendo los

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enemigos del sultán eran los Kauravas. Esto hizo muy feliz al sultán y se empezó a
impacientar por leer la epopeya tan pronto como estuviera terminada. El poeta, sin
embargo, se demoraba. Un día, cuando le preguntó la razón, le dijo al sultán: "Majestad,
estoy esperando la aclaración de un sencillo asunto que me está dando mucha molestia. La
reina es, en mi epopeya, la contraparte de la reina del mayor de los Pandavas; así es como
debe ser, puesto que usted aparece como el mayor de los cinco heroicos hermanos; pero en
el Mahabharata original, ella era la esposa de todos los hermanos. En mi poema, sus visires
son aquellos hermanos; todos reciben esos papeles en esta nueva versión. Ahora, ¿debo
describir a la reina como la esposa de los visires también, o...?" El sultán no esperó a
escuchar el resto; descartó todo el proyecto... y pronto despachó al poeta.
Si están ansiosos de alcanzar una meta, deben estar preparados para hacer todo el
trabajo, vencer todos los obstáculos, de otra forma no deben ni siquiera pensar en tener ese
deseo. Los cinco hermanos son los cinco aires vitales (pranas) del cuerpo humano y juntos
constituyen una entidad, y Draupadi, nacida del fuego, es la energía que activa el cuerpo.
Al ignorar esto y tomar la epopeya como una historia de reyes y reinas y guerras dinásticas,
se pierde el significado.
Cada miembro de la Organización Sathya Sai debe ser un aspirante espiritual,
alguien que practique la disciplina para la conquista de su egoísmo y codicia y el sentido
del "yo" y "lo mío". El presidente, el vicepresidente y el secretario deben ser más
entusiastas que los miembros en este esfuerzo y ser ejemplos para el resto. Estos cargos no
deben ser considerados como posiciones de autoridad o "premios" por la devoción. Deben
ser aceptados con humildad y ejercidos con amor por los miembros y las personas del
público.
Amen a todos, respeten a todos, sirvan a todos; pero no crean que todos tienen
iguales derechos, obligaciones y deberes. No pueden decir que todas las vacas son iguales y
comprarlas por docenas. Algunas podrían ser estériles, otras, requerir más alimento, otras,
dar menos leche, otras más ser jóvenes, otras decrépitas, así que tienen que distinguir y
después decidir. No todos los carros son iguales, ni lo son todos los hombres. El deber
(dharma) para cada uno tiene que ser diferente, pues está condicionado por factores
cambiantes tales como edad, profesión, posición, autoridad, escolaridad, y también importa
si una persona es mujer o varón, maestro o alumno, amo o sirviente, niño o joven, padre o
hijo, dependiente o libre. Pero los principios básicos del dharma son la verdad, el amor, la
paz, la fortaleza y la no violencia. Los varios códigos, escritos o no, no son sino
elaboraciones de estos principios básicos.
Hoy en día se critican mucho los códigos de conducta establecidos en el pasado
para las cuatro castas y las cuatro etapas de la vida; pero no hacen un enfoque constructivo,
porque aquellos que tratan de alterarlos no tienen conocimiento de los Shastras, donde
fueron promulgados ni han tenido experiencia de estos códigos en su vida diaria. El
sánscrito es el idioma de los Shastras y de los textos sagrados del Sanathana Dharma; por
eso la Organización Sathya Sai debe proveer facilidades para el estudio del sánscrito tanto
por los mayores como por los niños. Ésta es una de las primeras cosas que deben
emprender. La tragedia es que los mismos pandits que son los depositarios deja enseñanza
en sánscrito no enseñan el idioma a sus propios hijos, aunque claman por un mayor
reconocimiento de su propia erudición. El conocimiento del sánscrito está desapareciendo
rápidamente debido a esta negligencia suicida. El hecho es que la atmósfera está viciada
por la hipocresía y la insinceridad. Nadie se alza con valor y proclama su convicción y
actúa de acuerdo con ella. Los pandits alaban las antiguas escrituras pero no dan ni siquiera

106
los pasos elementales para asegurar que sean preservadas y estudiadas. ¡Líderes del pueblo
que reniegan del idioma inglés en las tribunas envían a sus hijos a escuelas donde el inglés
es el único medio de instrucción! Ningún miembro de las Organizaciones Sai debe practicar
este engaño. Deben ser sinceros practicantes de lo que profesan. Eso es dharma.
Podemos distinguir cuatro tipos entre los hombres: aquellos que son tan buenos
ellos mismos que no están inclinados a notar las faltas de los demás, es el más alto; ellos,
por lojanto, ven a todos como justos y virtuosos. El tipo mediano; aquellos que ven lo
bueno como bueno y lo malo como malo. El tipo inferior, aquellos que aceptan sólo lo malo
e ignoran lo bueno, y, finalmente, el tipo peor, aquellos que juzgan como bueno sólo lo
malo y obligan a aceptarlo. Ustedes deben evitar el cuarto y tercer tipo y esforzarse por
elevarse al nivel del segundo y el primero. Todas . las reglas y disciplinas que han sido
prescritas por esta Conferencia para sus actividades son para ayudarlos en este esfuerzo
espiritual. Tienen la intención de beneficiarlos, no de aumentar mi autoridad. En lo que a
mi concierne, hay una sola regla que los ata a mí: la regla del amor. Este amor los inspirará,
instruirá, tranquilizará y reconfortará.

Conferencia Mundial de las Organizaciones Sathya Sai de Servicio


Bombay, 18 V 68 (mañana)

47. CANTEN EL DULCE NOMBRE


EL MARINERO USA SU brújula para guiarse entre las oscuras nubes y el oleaje
de la tempestad. Cuando el hombre está sobrecogido por las oscuras nubes de la
desesperación y de la incontenible confusión de los deseos irrefrenables, él también tiene
una brújula que le señalará la dirección que debe seguir... Esta brújula es una sociedad que
esté dedicada a la propagación de la disciplina espiritual. Mientras el hombre es atraído por
la naturaleza externa, no puede escapar a los golpes de la alegría y el dolor, de la ganancia y
la pérdida, de la felicidad y la angustia; pero si es atraído por la gloria de Dios que está
tanto en él como en la naturaleza, puede elevarse por encima de estas dualidades y estar en
perfecta paz. El cuerpo es el carro donde Dios está instalado para el festival de adoración.
Sus cuatro ruedas son las cuatro metas del hombre: la rectitud (dharma), la búsqueda de la
prosperidad (artha), la satisfacción de deseos legítimos (kama) y la liberación (moksha), en
las cuales la rectitud guía y condiciona la búsqueda de bienestar material y el ideal de la
liberación controla los deseos. El carro puede moverse sólo cuando se le echa el
combustible del conocimiento superior (vijñana) y las llantas son llenadas de fe. La meta es
la liberación, la inmortalidad, la fusión con lo Divino, la inmersión en la gloria interna y
externa.
Conocer esto es la genuina meta del hombre; aquel que no tiene conciencia de esto
es un ignorante, no importa lo profundo de su erudición, pues no conoce ni siquiera la
respuesta a la única pregunta que merece ser respondida: ¿Quién soy yo? Él puede viajar a
la luna pero habrá fallado en explorar su propia luna interna, la mente. Cuando conozca su
mente, la composición y el comportamiento de la misma, podrá conocer también todo sobre
el universo, pues el universo es sólo una creación de la mente. Los hombres de ciencia

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deben ser humildes, pues sus descubrimientos no son tan importantes como los
descubrimientos de los sabios acerca de la realidad. Sean agradecidos con el científico por
los inventos, el control de las fuerzas y objetos materiales, pero no le den más reverencia de
la que merece. La ciencia puede dar comodidad y bienestar, aliviar las enfermedades,
analizar los objetos, pero no puede conceder tranquilidad, ecuanimidad, paz y
bienaventuranza. Puede mejorar la carreta, hacerla más firme, más ligera, pero no puede
mejorar ni inspirar al caballo.
Durante estos tres días estuvieron ocupados en varias discusiones sobre asuntos
espirituales y de ellas surgieron ciertas conclusiones, que yo resumiré para su beneficio.
Veamos las medidas para la eliminación del egoísmo: la principal es el canto de
bhajans. Háganlo tantos días como puedan en su pueblo o área; en lugares donde todos
puedan ir y unirse, y no en los hogares de algunas personas, pues allí tal vez no todos sean
bienvenidos. Háganlos lo más sencillos que puedan, sin pompa ni espíritu de competencia;
reduzcan los gastos al mínimo, pues Dios aprecia el anhelo interno y no los adornos
externos.
Aun ese pequeño gasto inevitable debe ser compartido silenciosa y
espontáneamente por los miembros del Comité y no recolectado por medio de una bandea o
una lista de donadores. Los participantes deben estar unidos por el amor, el afecto y la
lealtad a un nombre y una forma. Los bhajans (cantos devocionales) se realizan mejor los
jueves y domingos por la tarde, pero no hay una regla inquebrantable, pues no es el día de
la semana lo que cuenta, sino el corazón, que debe estar listo y deseoso de absorber la
alegría y de compartirla. De hecho, los bhajans son un ejercicio constante y debe ser tan
esencial como la respiración. Los bhajans en grupo deben adaptarse a la conveniencia de la
localidad y de la gente. Algunas personas afirman .que deben cantarse sólo los bhajans
usuales de Prashanti Nilayam, pero Dios es Omnipresente, es el morador interno en cada
corazón; todos los nombres son suyos, de modo que pueden llamarlo por cualquier nombre
que les dé alegría. Los miembros de las Organizaciones Sathya Sai no deben menospreciar
otros nombres y formas de Dios; no deben volverse fanáticos, ciegos a la gloria de otros
nombres y formas. Deben unirse a los grupos que honran a aquellas otras manifestaciones y
demostrar que todos los nombres y formas son míos. Deben contribuir a la alegría y
felicidad de todos sin abandonar su fe.
Luego surgió el problema de la meditación. Aparte de la meditación que hacen
individualmente, es bueno para ustedes que se sienten diez o quince minutos en el lugar
donde cantaron bhajans y, después de repetir el Om, recoger sus pensamientos y meditar
sobre el Dios a quien adoran. O pueden meditar sobre la llama de la lámpara delante de
ustedes y hacer que ilumine su conciencia interna y que inunde toda la creación. La
meditación santifica todas las actividades y controla la mente. Pueden visualizar en el
resplandor de la luz expandida al Dios a quien adoraron en los bhajans. Esta meditación en
grupo después de los bhajans preparará el terreno para la meditación individual en sus
casas; el gusto por ella crecerá, la duración será mayor, la paz que los llenará será más
profunda. Insisto en la meditación como un punto indispensable de la práctica espiritual de
cada miembro de esta Organización.
En relación con los círculos de estudio, les diré que no estoy a favor de la lectura
indiscriminada de libros, por muy valiosos que pudieran ser. Leer mucho confunde la
mente, fomenta la discusión y el orgullo intelectual. En lo que insisto es que deben poner en
práctica las cosas que leen, cuando menos una o dos. Más aún, ustedes deben tener siempre
presente que un libro es solamente un indicador, una guía, un mapa. La lectura no es la

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meta, es solamente el primer paso. Lean con vistas a la práctica, no por el simple hecho de
leer. Demasiados libros en la casa de alguien indican su enfermedad intelectual, al igual que
muchos frascos y cápsulas en la recámara de alguien indican su enfermedad física. La
lectura de libros está bien para cualquier momento que no sea después o antes de una sesión
de bhajans.
Ahora tenemos este programa de Nagarasankirtan (bhajans matutinos en
procesión), no es algo nuevo, pues Jayadev, Gau= ranga, Tukaram y Kabir usaban este tipo
de Namasmarana como una forma de automejoramiento y despertar espiritual masivo.
Reúnanse en las primeras horas de la mañana, es decir, entre las cuatro y media y las cinco,
y caminen lentamente por las calles, cantando canciones que glorifican a Dios. Lleven el
nombre de Dios a todas las puertas, despierten con él a los que duermen, purifiquen la
atmósfera de las calles que se contaminan por los gritos de odio y ambición o los
antagonismos. Hagan que el día amanezca para ustedes y para los demás con el
pensamiento del Dios todopoderoso, compasivo, Omnipresente y Omnisciente. ¿Qué mayor
servicio pueden hacerles a los demás? Esto les dará salud y felicidad. El egoísmo se
despedazará cuando ustedes canten en las calles a plena vista de sus vecinos. El entusiasmo
que ustedes sientan los hará olvidar todo orgullo o amor propio. Es por esto que el
Nagarasankirtan es una gran práctica espiritual, una gran obra de servicio social.
Otro punto también fue discutido ayer, uno pequeño, acerca de las ofrendas
(prasad), o sea de los comestibles que son usualmente ofrecidos al Señor después de los
bhajans y distribuidos como alimento consagrado a los participantes. Bien. Se debe evitar la
ofrenda de comestibles. El nombre mismo es la mejor ofrenda que se pueda compartir.
Pueden dar vibhuti como prasad, es suficiente. Ése es el más precioso y efectivo prasad.
Es ahora su deber llevar a cabo las actividades de su unidad de las Organizaciones
Sathya Sai de la manera más efectiva volviéndose ustedes mismos excelentes modelos de
comportamiento y actitud. Estos tres días que han pasado aquí, con sus compañeros de
peregrinaje de otras partes del país y de otras naciones del mundo entero, deben haberles
dado información e inspiración. El Centro de Servicio Sai de Bombay, así como la
Asamblea de Sabios de Prashanti, han hecho buenos arreglos para su alojamiento y
alimentación y para la Conferencia. Han planificado y ejecutado el programa de la
Conferencia en gran escala, a fin de destacar el objetivo espiritual de la misma y de darles a
todos la oportunidad de verme, escucharme y tener mi compañía. Deben agradecerles eso.
Han puesto un ejemplo que servirá a otros centros en otras ciudades. Los bendigo para que
puedan, con sus esfuerzos, promover en sus lugares el progreso espiritual tanto de ustedes
mismos como de toda la gente del mundo.

Conferencia Mundial de las Organizaciones Sathya Sai de Servicio


Bombay, 18 V 68 (tarde)

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48. EL MENSAJE QUE TRAIGO
SU REALIDAD ES el Alma, una ola del Paramatma. El único propósito de esta
existencia humana es visualizar esa realidad, esa Alma, esa relación entre la ola y el mar.
Todas las demás actividades son triviales; las comparten con los pájaros y las bestias, pero
aquella es un privilegio exclusivo del hombre. Él ha ido trepando por todos los niveles de la
animalidad, todos los peldaños en Ja escala de la evolución, a fin de heredar este alto
destino. Si todos los años entre el nacimiento y la muerte son malgastados buscando
alimento y abrigo, comodidad y placer como lo hacen los animales, el hombre se está
sentenciando a volver a nacer.
El hombre está provisto de dos dones especiales: la facultad de razonamiento y la
facultad de análisis y síntesis. úsenlas para descubrir la verdad de sí mismos, la cual es la
verdad de todos los demás y de todo lo demás. Todos los países son sostenidos y
sustentados por esta Tierra; todos son calentados por el mismo sol; todos los "cuerpos"
están inspirados por el mismo principio divino; todos están impulsados por el mismo
motivador interno. Los Vedas son los primeros testimonios de la victoria del hombre sobre
sí mismo, su descubrimiento de la unidad subyacente en toda la creación y de su palpitante
contacto con la verdad unificadora. Declaran: Dios es la realidad interna de todos los seres
(Sarva bhutantara atma), Todo esto está envuelto por Dios (Ishavasyamidam Sarvam),
Todo esto es Dios (Vasudevasarvamidam). El principio divino que está en cada uno es
como la corriente eléctrica que hace iluminar los focos que están delante de mí, de
diferentes potencias. El mismo Dios brilla en y a través de cada uno, cualquiera que sea la
creencia, el color, la nación o el territorio. La corriente anima y activa todas las lámparas;
lo Divino anima y activa a todos. Aquellos que ven diferencias están engañados; están
cegados por el prejuicio, el egoísmo, el odio, la maldad. El amor ve a todos como una
familia divina.
¿Cómo se expresa este principio del Alma en el hombre? ¡Como amor! El amor es
la naturaleza básica que lo sostiene y fortalece su resolución de continuar hacia adelante.
Sin amor, el hombre está ciego; el mundo será para él una jungla oscura y temible. El amor
es la luz que guía sus pasos en la selva. Los Vedas establecieron cuatro metas para el
hombre, dos pares de metas, más bien: La moralidad riqueza (dharmaartha), o sea el ganar
lo necesario para la vida por medios morales, y el deseo y liberación (kamamoksha), el
logro de la liberación de la doble experiencia del dolor y del placer y el deseo por esa
liberación y por nada más que ese supremo tesoro. Todas estas metas son asequibles por
medio de la práctica del amor. El amor regulado por la verdad (safhya), la rectitud (dharma)
y la ecuanimidad (shanti). ¡Los Vedas enseñan que el hombre debe ganar la riqueza por
medio del camino del dharma, pero esto no se hace así; la riqueza está siendo acumulada de
cualquier manera! Los Vedas enseñan que el hombre debe tener un solo deseo (kama): el de
la liberación (moksha); esto tampoco se respeta. El hombre se está ahogando en el
torbellino del deseo; pero la satisfacción de ese deseo nunca podrá saciar su sed más
profunda. ¿Cómo puede un prisionero tener algún otro deseo que no sea el de la libertad?
La ansiedad, el temor y la intranquilidad reinantes en todo el mundo son las consecuencias
de este camino erróneo.
El cuerpo humano, tan lleno de destrezas, tan capaz de las mayores aventuras, es
un don de Dios para cada uno de ustedes. Debe ser usado como una balsa sobre la cual
pueden cruzar este siempre agitado mar de los cambios que yace entre el nacimiento y la

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muerte, la esclavitud y la liberación. Despierten a este deber primordial mientras sus
facultades físicas y mentales son agudas; despierten mientras su poder de discernimiento
está vivo. No pospongan la botadura de la balsa, pues pronto ya no servirá. Puede llegar a
estar agobiada por la enfermedad de manera que toda su atención tendrá que ser dedicada a
su mantenimiento. ¡Piensen en la incomparable alegría que surgirá dentro de ustedes
cuando se vayan acercando a la ribera de la liberación! Naveguen seguros en las agitadas
aguas de los cambios. Sean un testigo, no anhelen el fruto de la acción, dejen la
consecuencia de todos los actos a la voluntad de Dios: él es el hacedor; ustedes no son sino
el instrumento. Persigan fines más nobles, tengan ideales más grandiosos; los placeres
sensuales son baratijas, trivialidades. Los sabios descubrieron las disciplinas que los
mantendrán imperturbables ante la derrota o la victoria, la pérdida o la ganancia.
Apréndanlas, practíquenlas; establézcanse en la paz que nada perturba.
En los hogares y escuelas, padres y maestros deben emprender con seriedad el
adiestramiento de las mentes de los jóvenes por estos caminos; pero primero deben
equiparse para este trabajo mediante una firme práctica de la meditación y de la recitación
del Nombre de Dios. En cada hogar debe fijarse un cierto tiempo cada día, tanto en la
mañana como en la noche, para la lectura de libros espirituales y la recitación del Nombre
Divino. Padres e hijos deben unirse para cantar la gloria de Dios. De hecho, todo el tiempo
debe dedicarse a Dios. Como primer paso, se pueden dedicar algunos minutos a la
adoración de su gloria o a la consideración de la profundidad de esa gloria. Gradualmente,
cuando la dulzura del hábito los anime, dedicarán cada vez más tiempo y se sentirán cada
vez más contentos. El objeto del "vivir" es lograr "vivir en Dios". Todos tienen derecho a
esta consagración y consumación. Ustedes son la verdad; no pierdan la fe; no se rebajen.
Ustedes son divinos, no importa cuántas veces caigan de la humanidad a la animalidad o
hasta más abajo.
Cultiven el amor; compartan ese amor con todos. ¿Cómo pueden darle más a una
persona y menos a otra cuando ambas son iguales a ustedes? Si olvidan la divinidad básica,
surge el odio y la envidia levanta su cabeza; si ven al Alma en todos, brota el amor y la paz
desciende como el rocío. Ustedes son personificaciones del amor. Han estado sentados aquí
por horas, a cielo abierto, soportando gran incomodidad, esperándome, deseosos de
escucharme y de verme. Yo les estoy hablando sólo para satisfacer este ardor. Al sentir su
amor, siento que debo compartirlo y permitirles que compartan mi amor; ésa es la mejor de
todas las comunicaciones y comuniones. La mediación de las palabras es, entonces,
innecesaria.
He venido para encenderla lámpara del amor en sus corazones y velar por que
brille cada día con mayor fulgor. No he venido para hablar de una religión en particular,
como el hinduismo. No he venido en una misión para propagar alguna secta o creencia o
causa; ni he venido para reunir seguidores para una doctrina cualquiera. No tengo planes
para atraer discípulos o devotos a mi rebaño o a cualquier rebaño. He venido para hablarles
acerca de esta fe unitaria universal, de este principio átmico, de este camino de amor, de
esta ley de amor, de este deber de amor y de esta obligación de amor.
Todas las religiones enseñan una disciplina básica: eliminar de la mente la mácula
del egoísmo, de ese correr detrás de las alegrías pequeñas. Cada religión enseña al hombre
a llenar su ser de la gloria de Dios y a eliminar la mezquindad del engreimiento. Lo adiestra
en métodos de desapego y de discernimiento, para que él pueda apuntar alto y lograr la
liberación. Crean que todos los corazones están movidos por el uno y único Dios; que todos
los credos glorifican al uno y único Dios, que todos los nombres en todos los idiomas y

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todas las formas que el hombre pueda concebir denotan al uno y único Dios y que su
adoración se hace mejor por medio del amor. Cultiven esta actitud de unidad entre hombres
de todas las creencias, todos los países y todos los continentes. Ése es el mensaje de amor
que yo traigo. Ése es el mensaje que deseo guarden en su corazón.
Promuevan el amor, vivan en el amor, difundan amor, ése es el ejercicio espiritual
que rendirá el máximo de beneficios. Cuando reciten el Nombre de Dios, recuerden al
mismo tiempo su majestad, su compasión, su gloria, su esplendor, su presencia, y el amor
crecerá dentro de ustedes, sus raíces irán cada vez más profundo, sus ramas se extenderán
cada vez más anchas, dando un fresco refugio a amigos y enemigos, compatriotas y
extranjeros.
Dios tiene un millón de nombres, los sabios y santos lo han visto en millones de
formas; lo han visto con los ojos cerrados y los ojos abiertos, lo han exaltado en todos los
idiomas humanos; sin embargo, su gloria no se acaba. Escojan cualquier nombre y
cualquier forma que les plazca, y cada día, cuando se despiertan al llamado del amanecer,
reciten el nombre y mediten en la forma; tengan el nombre y la forma como sus
compañeros, guías y guardianes durante el trabajo de las horas de vigilia; cuando se retiren
en la noche, ofrezcan un agradecido homenaje a Dios en esa forma y con ese nombre por
haber estado con ustedes, a su lado, ante ustedes, detrás de ustedes durante todo el día. Si se
adhieren a esta disciplina no podrán titubear o fallar.
Debo darles un consejo más. Esfuércense siempre por promover la alegría y la
felicidad de sus compatriotas en este continente; compartan su alegría y su felicidad. La
India es llamada Bharat porque el pueblo de este país tiene un gran apego por Dios; son
devotos de Dios y así, de todos los hijos de Dios. Temen al pecado y están deseosos de
adquirir el conocimiento supremo Uñana).
Resuelvan emprender la búsqueda de su propia realidad. Resuelvan vivir en la
inspiración de la constante recordación de Dios. Cultiven el amor y compartan ese amor.
Los bendigo para que logren éxito en esta empresa y deriven de ello gran felicidad.

Nairobi, Kenia
4 VII 68

49. LA VÍA DE LOS SABIOS


DIOS ES LA FUENTE de todo amor; amen a Dios, amen al mundo como la
vestidura de Dios, no más, no menos. Por medio del amor pueden fundirse en el océano de
amor. El amor cura toda mezquindad, odio y aflicción. El amor afloja los lazos y salva al
hombre del tormento del nacimiento y la muerte. El amor ata todos los corazones en una
suave y sedosa armonía. Vistos a través de los ojos del amor, todos los seres son hermosos,
todas las obras son buenas, todos los pensamientos son inocentes. El mundo entero es una
sola familia.
El hombre nace en sociedad, es criado en sociedad, es formado, bien o mal, por la
sutil influencia de la sociedad. Él, a su vez, como miembro de la sociedad influye en las
personas que entran en contacto con él. Su vida es moldeada por las normas, modos y

112
patrones de comportamiento de la sociedad en la cual nace a consecuencia de los efectos de
su karma acumulado. El cuerpo y el país están inextricablemente entrelazados. Para el
espíritu del hombre el cuerpo es una envoltura y el país es otra. Usen a la sociedad para su
elevación; traten de darle forma a la sociedad de manera que ayudé a la elevación de los
individuos y no los aleje de Dios.
Todos anhelan seguridad, paz, alegría y felicidad, pero la mayoría cree que éstas
pueden obtenerse de la naturaleza que los rodea. El resultado es que malgastan sus años en
comer y beber, jugar y descansar, ganar y gastar. El hombre se mueve de la cuna a la tumba
y de nuevo de otra cuna a otra tumba hasta el infinito, yendo a la deriva, sin conocer ni el
lugar desde donde ha comenzado su viaje ni el lugar al cual sus pasos lo llevan a través de
las edades. El hombre ha obtenido cualidades únicas de mente y corazón a través de una
serie de vidas llenas de esfuerzo como miembro de las especies inferiores: esa victoria se ve
ahora reducida a cenizas debido a esta desidiosa pereza.
Deben tener la destreza requerida para nadar sobre las olas de la alegría y la
aflicción, del dolor y los éxitos. Deben ser maestros en el arte de estar totalmente contentos,
perfectamente tranquilos y no afectados, sea lo que sea que le suceda al cuerpo, a los
sentidos o a la mente; todos son inertes mientras no estén impulsados por el Yo interno que
es inteligencia, conciencia. Aprendan la destreza para lograr y mantenerla paz interna, el
arte de estar siempre consciente del Alma como la realidad interna, y entonces podrán
moverse en el mundo con seguridad y tan velozmente como quieran.
El hombre está enfermo, pero recurre a remedios que no pueden curarlo.
Diagnosticar por sí mismos, descubrir la causa básica, aplicar el remedio apropiado; ése es
el camino de los sabios. No corran detrás de charlatanes o de falsas panaceas. Después de
preparar el suelo de su corazón y arrancar las malas hierbas, siembren las semillas del
Amor. Déjenlas crecer regándolas con la fe para que produzcan las flores de la fortaleza;
luego, recibirán la fruta: la paz. Ésta es la tarea, éste es el deber; éste tiene que ser el voto.
Las formas de adoración, las frases con que se le alaba o el estilo para dirigirse a
Él pueden variar; pero todas las religiones están dirigidas a la misma consumación. La
misma corriente sanguínea circula por todos los miembros del cuerpo. La misma corriente
divina activa todo el universo. Visualicen a ese Supremo Arquitecto, a ese incomprensible
Diseñador, a ese invisible Dador de Vida. Esto se llama la realización de la paternidad de
Dios y la hermandad del hombre. No se dejen enredar en el negocio del vivir; en su lucha
por la sobrevivencia y el éxito, no olviden al Dios que ha hecho posible la vida.
La vida es como un periódico: léanlo superficialmente: los titulares, algunas
columnas que les llamen la atención... y tírenlo. No le den más importancia. Mañana será
basura. Así también, la vida sólo vale una lectura superficial; no la guarden para una
segunda leída. Un nacimiento es suficiente; hagan que la muerte que les aguarda sea la
última.
Si ponen atención en lo individual, las diferencias empiezan a aparecer ante
ustedes; fijen su atención en lo colectivo y de ese modo los puntos de identidad se harán
más evidentes. Si se concentran en los rótulos externos: hindú, cristiano, musulmán, parsi,
budista, desarrollarán orgullo, desprecio u odio, pero si se concentran en la lucha que el
hombre libra por elevarse desde la carne para alcanzar el nivel de la divinidad, encontrarán
que todas las etiquetas son insignificantes. Entonces todo es amor, cooperación, apoyo y
aprecio mutuos. Vayan al sentido interno, al significado más profundo de los símbolos,
ritos y ceremonias religiosos. Las formalidades externas están de acuerdo con las
necesidades del lugar, el momento y la persona. Algunos entre ustedes gustan de un plato

113
dulce más que de otro; otros no están de acuerdo en que su plato favorito sea el más
sabroso, pero cualquiera que sea el plato, todos están endulzados por la misma sustancia: el
azúcar; igualmente, todas las cosas y seres son endulzados por el mismo principio: Dios.
Aquellos que critican y hacen preguntas tales como "Si Dios existe, ¿dónde está?",
"¿Cómo es?", no han progresado más allá de las primeras letras del alfabeto de la
indagación espiritual. Sólo cuando hayan dominado todo el alfabeto podrán utilizar las
palabras; después podrán proseguir con las frases, parágrafos y libros enteros. A menos que
conozcan el Yo, ¿cómo pueden conocer el Yo de todos los "yoes", el Yo que hace que cada
«yo» experimente su yoidad? El humo de la ignorancia esconde este Yo detrás de los
"yoes". Esto se llama maya en la filosofía hindú. Es comparada con una encantadora, una
bailarina, una mujer ladina que seduce la inteligencia por su danza, una nartaki. Esta nartaki
puede ser inmovilizada por el kirtan (canto comunitario de los nombres y la gloria de Dios).
Kirtan no es sino un anagrama de nartaki; la sabiduría es la ignorancia superada. Los cantos
mantendrán la visión clara y la dirigirán a lo sublime y lo supremo.
Todos son estuches del amor divino; compártanlo, expándanlo, expresen ese amor
en actos de servicio, palabras de benevolencia, pensamientos de compasión. Lo mismo que
cuando se despiertan saben que el sueño que tuvieron duró sólo pocos minutos aunque la
serie de sucesos soñados cubría muchos años, cuando se despierten a la sabiduría este breve
"sueño" de la vida les parecerá algo transitorio. Estén siempre llenos de alegría para que
cuando la muerte los llame, puedan dejar la vida con una leve sonrisa y no gimoteando de
aflicción. Los bendigo para que puedan conformar sus vidas y actividades de tal forma que
esta alegría suprema sea su posesión duradera.

Kampala
7 V11 68

50. ENCIENDAN LAS LÁMPARAS DEL AMOR


LA VIDA EN LA tierra es como en el océano, siempre agitada, con olas de alegría
y dolor, de pérdidas y ganancias, las corrientes tormentosas de deseos, los remolinos de
pasión y los vientos huracanados de codicia y odio. Para cruzar el océano, la única balsa
confiable es un corazón lleno de amor por Dios y por el hombre. El hombre nace para un
alto destino, dueño de un rico
r caudal hereditario. No debía malgastar sus días en bajos propósitos y vulgares
vanidades. Su destino es conocer la verdad, vivir en ella y por ella. Sólo la verdad puede
hacer al hombre libre, feliz y valiente. Si no está impulsado por este alto propósito, la vida
es una pérdida, un mero agitarse en las olas, pues el mar de la vida nunca está tranquilo.
El hombre busca obtener contento y alegría subyugando las fuerzas de la
naturaleza a su frágil voluntad, pero todos los esfuerzos por establecer el domino sobre la
naturaleza y para gobernarla o emplearla para su propio engrandecimiento van a fallar, y
repercutirán sobre el hombre con un impacto mortal. En la India se conoce bien la historia
del Ramayana. En esta historia, Ravana codició a Sita, la hija de la tierra (es decir, la

114
naturaleza). No mostró ningún apego por el Señor de la naturaleza, es decir, por Rama
(Dios); buscó conocer a la naturaleza, no al amo de la naturaleza, Rama, el esposo de Sita.
El castigo que pagó fue terrible; pereció en las llamas de su propia pasión insensata. El
vasto imperio que había desarrollado tan laboriosamente quedó en ruinas. Cayó entre los
cuerpos de los héroes que le habían guardado inconmovible lealtad. Ravana era un gran
erudito; había ascendido al más alto pináculo del ascetismo y ganado muchos poderes
sobrenaturales, pero como no se inclinaba ante el amo de la naturaleza, sufrió una
irremediable condenación.
Cuando sus pasos van dirigidos a Dios, el hombre no tiene ningún motivo para
temer; pero cuando se va alejando de Dios, el temor lo persigue a cada momento. Dios es la
fuente de la más alta felicidad. Las personas quieren felicidad, pero aceptan como genuina
la falsa felicidad que dan los sentidos. Nadie sabe que la naturaleza no es sino la vestimenta
de Dios. Nada es real salvo Dios. Cuando el sol de la mañana se levanta por encima del
horizonte y ustedes se alejan de él, su sombra se alarga y pavonea delante de ustedes. Esa
sombra es maya, la ilusión primigenia, la ignorancia básica; engaña y esconde la Verdad y
la reviste del disfraz de la falsedad. Para eliminar a la maya y escapar a su sombra, deben
caminar hacia el sol; entonces la sombra caerá detrás de ustedes. Cuando el sol (que es la
fuente de la razón y la inteligencia) se eleva cada vez más alto, la sombra se acorta y
disminuye hasta que finalmente, cuando el sol está justo encima de ustedes, la sombra o
maya se agazapa a sus pies, entregándose, y la pueden pisotear. Así también, cuando su
inteligencia superior domine, la maya no podrá echar su malvado hechizo sobre ustedes.
En el himno Gayatri, que se halla en los Vedas, recitado tres veces al día por
millones de personas, se pide por el despertar de la inteligencia para que al brillar como el
sol en el cenit, la niebla del engaño quede destruida. Entonces las olas de indecisión y
decisión que confunden, contradicen y enredan quedan aplacadas. Éste es el proceso del
yoga o la detención de la mente errante, tal como Patanjali la definió hace siglos. La
devoción es también un yoga, un proceso para eliminar o transformar la mente en un
instrumento para la realización de Dios. La devoción, sin embargo, ha sido diluida y
rebajada a un ritual rutinario como el darles vueltas a las cuentas de un rosario, sentándose
por determinadas horas delante de una imagen, ofrecer incienso, prender velas, sonar
campanas, sumergirse en aguas sagradas o trepar por colinas para llegar a los santuarios.
Éstos son actos que aquietan algunos impulsos y activan otros, los cuales pueden o no
congeniar. La devoción no es un uniforme de penitencia que uno puede ponerse o quitarse
cuando lo demanda la ocasión. Los policías llevan uniformes, con cintas y correas, pero
cuando llegan a casa después de sus horas de servicio, se los quitan y se ponen otras ropas.
La devoción no puede venir a ustedes a determinadas horas y hacerse a un lado cuando
vuelven a la normalidad. Es una condición continua, constante, de la mente, una actitud
reafirmada, un camino escogido y al cual se adhieren con ávida atención. ¡Hoy en día, el
hombre se ocupa superficialmente en prácticas devocionales en las horas de la mañana, se
regodea en las diversiones y los lujos para complacer sus sentidos durante el día, y se
retuerce en la enfermedad en la noche! La devoción no es algo que debe "efectuarse"
durante ciertos periodos cada día y ser remplazado luego por otras atracciones de moda. La
devoción es una inclinación constante de la mente, un hábito de pensamiento, un modo de
vida. Debe ser seguida lealmente no importa lo que suceda, así sea la deshonra, la aflicción,
la desesperación, la privación, el placer, la prosperidad y el poder.
El verdadero devoto está profundamente consciente de la transitoriedad de los
triunfos terrenales; sabe que la muerte es el árbitro final, que Dios es el único dispensador

115
y, así, está firme y sereno, en la tempestad o en el buen tiempo. Él no resbalará ni trepará,
suceda lo que suceda; sabe que el Dios que adora vive en la brizna de hierba y en la estrella
más distante. Dios escucha las oraciones que se elevan en todos los idiomas y aun en el
silencio de los mudos. No tiene ningún rasgo de ira o de preocupación. Ustedes tampoco
tienen ninguna razón para desarrollar ira y ansiedad. Si sus dientes les muerden la lengua,
¿se ponen furiosos con ellos? ¿Rompen el diente que les duele tanto? No, pues los dientes y
la lengua son ambos de ustedes, son ustedes. Similarmente, ustedes y la persona que los
hiere son, ambos, miembros del mismo cuerpo, Dios. Sientan esta unidad y eviten el odio.
Dios está buscando está visión interna; él bendice a aquellos cuyos corazones son tan vastos
que pueden abarcar a todos Sus hijos. ¿Cómo puede él estar complacido cuando ustedes son
tan egoístas y mezquinos que arrojan a Sus hijos del portal de sus corazones?
Deben tener primero una clara comprensión de la naturaleza de la meta Dios, la
Divinidad, el Absoluto universal, cualquiera que sea su nombre de su grandeza, de su
benevolencia y de su magnificencia. Entonces, esa comprensión por sí misma los impulsará
hacia ella. Lo Universal del cual son una unidad es puro, verdadero, sin ego, ¡limitado e
imperecedero. Contémplenlo y su innata humanidad, veracidad, pureza y eternidad se
manifestarán cada día más.
Pueden haber acumulado riquezas, adquirido una profunda erudición y logrado
salud y fortaleza, pero a menos que hayan ganado también una visión del Supremo
Soberano y una aspiración de estar por siempre en el éxtasis de esa visión, todo lo que
hayan ganado será sólo como trastos viejos. La India tiene una gran epopeya, el
Mahabharata, que describe la guerra entre los Kauravas y los Pandavas. Los Kauravas
tenían superiores recursos económicos y militares; se acercaron a Krishna, la encarnación
del Señor en ese entonces, en busca de ayuda; pero se contentaron con recibir de él un gran
ejército y grandes cantidades de pertrechos. Los Pandavas buscaron de él sólo su gracia, y
el Señor accedió; ¡se puso de su lado solo y sin armas! Sólo sostuvo un látigo y condujo el
carro de guerra de Arjuna! Eso fue todo; pero era todo lo que se necesitaba para la victoria.
Los Kauravas fueron totalmente vencidos; los Pandavas ganaron un imperio y la fama
eterna.
Si Dios está de su lado, tienen al mundo en su mano. Ésta es la lección que dan las
escrituras de la India: "Abandona toda atadura al derecho y al deber; ríndete sin reservas a
mí y yo te protegeré del pecado y te liberaré de ese triste ciclo de "entradas" y "salidas" del
escenario de la vida. Puedes permanecer siempre en tu propia realidad de calma eterna".
Eso es lo que aseguró el Señor.
La libertad y la luz son lo que el hombre requiere más que cualquier otra cosa; las
necesita más que el aliento. Por eso es miserable cuando está atado y en la oscuridad, y
lucha desesperadamente como un pez en la arena por regresar a Dios, que es su hogar, y a
la bienaventuranza, que es su elemento. Él busca a Dios o a la bienaventuranza (que es otro
nombre de Dios) arriba, en el espacio, abajo, en las entrañas de la tierra, solo o en
abarrotadas congregaciones, en el silencio o en el ruido, cuando todo el tiempo la fuente
misma de dicha está en su propio corazón; pero podrá aprovecharla sólo si sabe cómo
morar en la ecuanimidad de la meditación profunda.
Muchos posponen la disciplina espiritual hasta la vejez; eso está equivocado.
Gánense la preciosa recompensa mientras todavía son jóvenes y fuertes. Nunca es
demasiado temprano para empezar. La lengua, el oído, el ojo, la mano y la mente deben ser
adiestrados desde la infancia para evitar la maldad. Si éstos son mantenidos limpios y
sacrosantos, se habrán ganado la gracia de Dios. Cuando la carne los impulse a caer en la

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falsedad, no cedan, manténganse firmes. Si el individuo es fuerte y firme, la familia
prospera; si la familia prospera, el pueblo está feliz; si el pueblo está feliz, el país está
seguro y fuerte; si los países están fuertes y seguros, el mundo está lleno de humildad y
reverencia, caridad y paz.
Canten en voz alta la gloria de Dios y carguen la atmósfera de divina adoración;
las nubes derramarán santidad por medio de la lluvia en los campos; los cultivos se
alimentarán de ella y santificarán y nutrirán el alimento; el alimento inducirá impulsos
divinos en el hombre. Ésta es la secuencia del progreso. Ésa es la razón por la cual yo
insisto en el canto grupa¡ de los nombres del Señor.
El hombre es divino; puede purificarse en una perfecta divinidad mediante el
proceso de meditación, adoptado con avidez y seguido con fe. En lo que respecta a la
técnica de meditación, diferentes maestros y guías tienen métodos diferentes, pero yo voy a
darles ahora el método más universal y más efectiva.
Aparten unos pocos minutos, al comienzo de cada día; luego, con seguridad
extenderán el periodo al experimentar la emoción de la paz. Que sea en las horas antes del
alba. Esto es preferible porque el cuerpo está descansado por las horas de sueño y las
peregrinaciones de la vigilia todavía no han empezado a perturbar los sentidos y distraer su
energía física y mental. Tengan delante de ustedes una lámpara, con una brillante llama,
firme y recta, o una vela. La llama nunca pierde su fulgor, no importa la cantidad de
lámparas que puedan encenderse con ella. Por esa razón la llama es el símbolo más
apropiado del eterno Absoluto. Siéntense en la posición de loto o cualquier postura cómoda
delante de la llama. Miren la llama firmemente y, cerrando los ojos, traten de sentirla dentro
de ustedes, en su entrecejo. De allí, háganla bajar hasta el loto de su corazón, iluminando
esa área. Cuando entre al corazón, en el centro del pecho, imaginen que los pétalos del
botón del loto se abren uno a uno, bañando de luz cada pensamiento y sentimiento, cada
emoción e impulso, y removiendo la oscuridad.
Ahora no hay espacio donde la oscuridad pueda refugiarse; tiene forzosamente que
huir delante de la llama. Imaginen que la luz se vuelve más ancha, más grande, más
brillante. Permea sus miembros; éstos ya no pueden ocuparse en actividades oscuras,
malvadas y sospechosas. Se han transformado y ustedes están conscientes de ello en
instrumentos de luz, es decir, de amor. La luz llega a la lengua. La falsedad, la calumnia, la
arrogancia, el orgullo, desaparecen de ella. Llega a los ojos y a los oídos. Todo deseo
oscuro que los infesta y mancha es destruido por la brillante luz de la sabiduría y la virtud.
No más puerilidad, no más envenenamiento del oído. Hagan que su cabeza esté cargada de
luz; todos los pensamientos malos o viciosos desaparecen, pues son habitantes de la
oscuridad. Imaginen esa luz en ustedes, más y más intensamente, y así lo será. Hagan que
brille a su alrededor, en círculos cada vez más amplios, incluyendo en su abrazo a sus
familiares y parientes, a sus seres amados, amigos, compañeros; incluso a los extraños,
contrincantes, rivales, enemigos; a todos los hombres en todo el mundo, a todos los seres: a
toda la creación.
Hagan esto cada día, sin interrupción, por el tiempo que lo disfruten; háganlo
profunda y sistemáticamente; llegará un momento en que ya no disfrutarán de pensamientos
oscuros y malvados, ya no anhelarán leer libros oscuros y siniestros, ya no ansiarán más
alimentos y bebidas tóxicas, ya no querrán manejar cosas que los rebajen, ya no podrán
soportar que se inflijan infamias o injurias, ya no formularán planes malvados. Estarán
entonces en el reino de lo divino, de la paz más allá de las palabras.

117
Quédense en esta emoción, atestiguando la luz, siendo la luz, en todas partes, para
todos. Si están acostumbrados a adorar a Dios bajo determinada forma, visualicen esa
forma en la luz, pues la luz es Dios y Dios es luz. Cuando la luz encuentra la luz, todo es
luz. No hay límites entre su luz y la luz de Dios; se funden, se complementan.
En esta intranquilidad que está confundiendo al mundo, deben buscar paz
espiritual suprema; en esta paz espiritual pueden visualizar a prakanti (supremo resplandor)
y en este prakantiexperimentarán al inmanente, trascendente, ¡limitado y benigno
esplendor, paramjyoti; en este paramjyoti se experimenta al universal y eterno Absoluto, el
Paramatma. Cuando lo individual encuentra lo universal, se vuelve universal. Yo y "yo" se
vuelven nosotros; nosotros y él se vuelven sólo nosotros. Practiquen esta meditación
regularmente cada día. En otros momentos, repitan el Nombre de Dios, cualquier nombre
que despierte en ustedes el espíritu de adoración y devoción, teniendo siempre cuidado de
estar intensamente conscientes de su poder, misericordia y magnificencia.
Deseo que la gente de Kampala que esté interesada en su progreso espiritual se
reúna en grupos para cantar bhajans y adore a Dios y cante su gloria. No es suficiente si se
reúnen por miles en las ocasiones en que un gran santo o un sabio venga a la ciudad; deben
hacerlo como un deber para consigo mismos. Reúnanse una vez a la semana o más a
menudo; canten bhajans, lean algún libro espiritual que los inspire a una mayor práctica
espiritual, mediten por algún tiempo, y luego.váyanse refrescados y fortalecidos. Alimenten
su pequeña lámpara con el aceite del entusiasmo que proveen las buenas compañías.
Siempre que sea posible, pueden también ir por las calles cantando a coro el Nombre de
Dios. En la India esto se llama nagarasamkirtan; despierta, en todos los que lo oyen y
participan, la conciencia de vivir en el regazo de Dios; se hace antes del amanecer, cuando
el horizonte está bañado por el resplandor de la salida del sol. El día comienza con las
alabanzas al dador de todos los dones, el sostenedor de la vida, el dispensador de fortaleza y
solaz. ¡Personificaciones del Amor!: cultiven un amor puro, sin la mancha de los deseos
egoístas. Compartan ese amor con todos sus hermanos y hermanas de todas las creencias,
razas y religiones. Cuando sus vecinos oran a Dios, ¿no sienten un parentesco con él? ¿No
está él, en su angustia, pidiendo los mismos dones al mismo Dador? Puede que los pida en
otro idioma, con otro estilo, con las formalidades de otro credo, pero su hambre y sed son
las mismas que las suyas, su felicidad y su aflicción son las mismas que las de ustedes.
Compartan esa felicidad; compartirla la realza para ambos. Compartan esa aflicción;
compartirla la disminuye y la hace menos intensa. Dejen que su amor fluya a los corazones
de otros. El agua estancada se va pudriendo; las aguas corrientes son frescas y límpidas. El
amor es bienaventuranza, el amor es poder, el amor es luz, el amor es Dios.
Vendré a verlos de nuevo el año próximo, y entonces me quedaré más tiempo para
recibir su amor. Seré feliz cuando cada uno de ustedes se vuelva una lámpara de amor que
derrame virtud y pureza en todo su alrededor.

Kampala, Uganda
8 VII 68

118
51. EL SURGIMIENTO DEL ENTUSIASMO
LA CULTURA DE LA India es reverenciada como una contribución constructiva
al bienestar humano, pero sus legítimos herederos la están descuidando y perdiendo la paz
y la felicidad que puede dar. Esta cultura es un enorme árbol cuyas ramas se han ido
expandiendo por el mundo entero, dando reconfortante sombra a todos los pueblos. Los
descubrimientos básicos de esta cultura, que enseñan los métodos para adquirir esa paz y
felicidad, no pueden ser cuestionados por la ciencia, pues ésta sólo puede manipular cosas
materiales y estudiar sus interacciones, comportamiento, composición y estructura.
Además, las hipótesis que hoy se consideran válidas pueden ser negadas por un nuevo
conjunto de hechos que salgan a la luz mañana. En cambio, las leyes espirituales que los
sabios de la India han descubierto y establecido nunca podrán ser derogadas, pues son
válidas para' siempre. Una mayor investigación sólo puede fortalecer y confirmar su
autenticidad, lo mismo que las facetas adicionales sólo pueden hacer más brillante al
diamante. La India ha contribuido al mundo con la joya inapreciable de la verdad de que
"Dios es el motivador interno de todos los seres" (Bhagavad Gita, 18;61). Hasta que este
hecho sea realizado por el individuo, él estará manchado por rasgos de ira, orgullo y odio,
pues verá a los demás como separados y diferentes.
Karna, el mayor de los hermanos Pandavas, no sabía que era hermano de los otros
cinco, ni los cinco conocían esta verdad. Como consecuencia de esta ignorancia, Karna
estaba saturado de odio hacia los cinco hermanos; ansiaba destruirlos y se preparó para
luchar contra ellos con todas sus fuerzas.
Los cinco hermanos menores también planearon su destrucción y se comportaban
con él como si fuera su enemigo mortal. Cuando Dharmaraja, el mayor de los cinco, llegó a
saber después de la muerte de Karna, que ellos habían provocado que éste era su hermano,
su pena no tuvo límites. Estaba herido por el desconsuelo y lo desgarraba la desesperación.
Si sólo hubiera conocido la verdad, todo este sufrimiento podría haber sido evitado, ¿no es
así?
Así también, hasta que ustedes sepan que todos son altares donde el único Dios
está instalado, que todos son movidos y motivados por el mismo e idéntico Dios, estarán
afligidos por el odio y el orgullo. Una vez que conozcan y experimenten esta verdad, se
llenarán de amor y reverencia hacia todos. El bárbaro remedio de la guerra será descartado
cuando esta hermandad básica sea sentida por el hombre en lo profundo de su corazón.
Todos los hombres en todos los países son peregrinos que van viajando por el
sendero hacia Dios. El avance de cada uno está determinado por la disciplina que adopte, el
carácter formado, el ideal mantenido en mente, la guía escogida y la fe implantada. Al igual
que los árboles, las plantas, los pájaros y las bestias difieren de una región a otra, los
rituales, prácticas, disciplinas e ideales pueden diferir de comunidad a comunidad; cada una
es buena para esa región y esa etapa de desarrollo. No pueden trasplantarla de una
comunidad humana a otra. La atmósfera en la cual han crecido es la más compatible y
conveniente para ustedes.
Fue este principio de amor basado en el reconocimiento de la unidad en Dios el
que sembré en África Oriental. El principio del Alma (que es el Dios ola del Dios mar que
está en los corazones de todos los hombres) fue declarado por mí en Nairobi y Kampala en
mis discursos. El gran entusiasmo que se levantó en Nairobi el día que aterricé ahí, fue algo
indescriptible. La gente estaba llena de suprema felicidad; dondequiera que iba, aunque

119
fuera en aviones especiales y sin previo aviso, la gente se reunía en gran número, con los
ojos brillantes de alegría y amor.
Sus ojos físicos ven diferentes a los otros países; pero en realidad todos los países
son miembros de un solo organismo; todos los cuerpos son activados por el mismo
principio. Para Dios, el universo es su mansión. Cada nación es un cuarto, un salón.
Así, cuando yo me muevo de una habitación a otra y regreso, ¿por qué toda esta
conmoción y celebración? No siento que hubiera estado en otra casa; todo era tan familiar
para mí. Ustedes tampoco deben enfatizar esta aparente distinción, pues para la Divinidad
todos son iguales. En Kampala, al comienzo la mayoría de los africanos se agruparon por
un lado y los indios del otro; pero al día siguiente, como resultado de mi consejo, se
reunieron y sentaron en amistosa compañía, cantando los bhajans al unísono. Y cuando me
fui, los africanos junto con sus amigos y compañeros indios derramaron lágrimas cuando
pensaban en la separación. ¡Hasta los policías en servicio sollozaban y gritaban "Mi Dios",
incapaces de soportar el dolor!
El doctor Munshi describió ahora a Bombay como la ciudad de la fe perdida, y dijo
que la gente de aquí valora más a dhana (la riqueza) que a dharma (la rectitud); pero yo sé
que los ciudadanos de Bombay están imbuidos de un gran anhelo por lo recto, lo moral y lo
espiritualmente elevador. Yo sé que lo anhelan y quisieran adquirirlo, sólo que no tienen
ningún conocimiento o experiencia de la disciplina que puede dárselo ni del modo de vida
que puede asegurárselo.
Los jóvenes voluntarios que cuidaron el orden y sirvieron en las reuniones en
Kampala y Nairobi eran estudiantes; no tenían ninguna experiencia con tal número de
personas, cada una ansiosa de acercarse a mí y manifestarme obediencia. Sin embargo,
sirvieron notablemente bien. Tenían escaso conocimiento del ceremonial hindú relativo a la
recepción y bienvenida, pero atendieron cada detalle con notable anticipación. Ustedes en
Bombay me han oído a menudo y están conscientes de las reglas de disciplina que quiero
que se observen, pero encontré que los africanos eran mucho mejores en ese sentido. No
importaba lo lejos que me moviera entre las enormes multitudes, la gente nunca intentó
levantarse y caer a mis pies; ni siquiera se inclinaba para tocarlos, a menos que les indicara
que podían hacerlo; todos ofrecieron homenaje sólo en sus corazones. La devoción, cuando
no conoce límites, cae fácilmente en la histeria.
Las naciones de Occidente están anhelando ahora la oportunidad de escuchar de mí
el mensaje y de aprender la lección de amor, pues han perdido el secreto de la paz interior.
Desde los ministros y funcionarios y el alcalde hasta el campesino y el obrero, declararon
que nunca antes habían experimentado tal felicidad como la que les dio mi visita. El alcalde
de Kamapala dijo cuando yo me iba: "No podemos darle una despedida, pues usted es
siempre bienvenido". De ahora en adelante, verán al dharma iluminando con su esplendor
país tras país. Lo esencial en cada país es la práctica de los principios que profesan, el
llevar a los detalles de la vida diaria las actitudes de hermandad que inspira la devoción por
Dios. En la India también, los hijos de Bharat deben ser inspiradores ejemplos de lo que la
práctica espiritual puede lograr, de cuánto amor y paz puede otorgar. Sean buenos hindúes,
es decir, actúen de acuerdo con el significado de la palabra hindú, que significa "aquel que
está lejos de la crueldad o la violencia". Estén inmersos en el amor y siempre estarán
alejados de la violencia; podrán entonces estar en paz y otros derivarán paz a través de
ustedes.
Dharmakshetra, Bombay
14 VII 68

120
52. LAS CINCO MADRES
ESTE DIA ESTÁ lleno de significado, no sólo para Anantapur o este distrito o
este Estado, sino para todos los demás Estados también. Ya en 1964, en ocasión del Día de
la Escuela Secundaria para Mujeres, anuncié que lo que más necesitaba esta ciudad era un
colegio preuniversitario exclusivamente para mujeres. Esta voluntad se ha realizado hoy.
Muy pronto ésta será una institución educativa completamente equipada, con un rango y un
carácter peculiar. El motivo de la fundación de este colegio no es la búsqueda de reputación
o el deseo de propagar un culto o la esperanza de beneficios monetarios; yo sé que la fama
es una ilusión veleidosa, que la reputación es algo que se corrompe, que la ganancia se
ensucia cuando es medida en términos de dinero. He permitido que este colegio se
construya porque inculcará en la mente de las estudiantes los antiguos ideales de la verdad,
la rectitud, la paz y el amor, ideales que están delineados en los Vedas, descritos en los
Shastras, ilustrados en las epopeyas, practicados durante siglos por incontables
generaciones de hombres y mujeres de esta tierra y confirmados como los más apropiados
para el progreso individual y social por sus santos y sabios, legisladores y líderes.
Cada estudiante que nace y se cría en esta tierra es heredero de esta preciosa
herencia y tiene derecho a conocerla y beneficiarse de ella. La agricultura es para el
mantenimiento de la vida; la cultura de la mente es para la vida misma. Las destrezas son
para darles forma a las cosas materiales de modo que puedan ser utilizadas para la
comodidad del hombre; los estudios son para formar las actitudes, sentimientos, deseos,
emociones e impulsos, para que puedan darle más paz, más alegría, más fortaleza al
hombre.
Prahlada le dijo a su propio progenitor que "el padre que guía al hijo a Dios es el
único que merece ser reverenciado como tal". Los padres que llevan a sus hijos al vórtice
del placer sensorial, a los volcanes de la pasión física, al pantano del orgullo y la
ostentación, son inconscientes de sus deberes y responsabilidades. Así también, un sistema
educativo que mantiene a los niños alejados de Dios, quien es el único refugio, el único
pariente verdadero, el único guía y guardián, es realmente un sistema donde los ciegos se
dedican a cegar a quienes dependen de ellos. La India ha olvidado su verdadera fuente de
fortaleza; está buscando fuerza en la debilitante búsqueda de las comodidades. Este colegio
alimentafá las raíces de esta genuina cultura de Bharat, la cual es la única que puede
revitalizar al pueblo de la India, y a través de él, al mundo entero. Mi visita a África ha
demostrado que la gente de allí está deseosa de conocer la cultura y la filosofía de la India
para poder aprender el secreto de la paz y la felicidad.
Las mujeres, que fueron durante siglos los baluartes de la cultura de la India, las
guardianas de la riqueza espiritual india, están sucumbiendo rápidamente a las frívolas
atracciones de la cultura de la vanidad, como se evidencia por los modos de vida y
comportamiento social de muchas mujeres educadas. Éste es el resultado de un sistema de
educación artificial y vacío, así como de los sutiles efectos de la literatura barata y de las
películas vulgares. Las mujeres son las madres de la futura generación; son las maestras de
esa generación durante sus primeros cinco años de vida. La madre es la primera de las
cinco mathas (madres) que el niño indio encuentra: Dehamatha, la madre que dio
nacimiento a este cuerpo, Gomatha, la madre vaca que da la nutritiva leche, Bhumatha, la
tierra donde crecen los cultivos que alimentan el cuerpo, Deshamatha, la patria que da
protección, cuidado, amor, derechos y oportunidades de servir y elevarse hasta su plena

121
altura, y Vedamatha, la herencia de tesoros espirituales que revela la meta y el propósito de
la vida humana y los lleva paso a paso hacia la meta de la autorrealización. La madre del
cuerpo debe revelar al niño las glorias de las otras cuatro, de modo que su responsabilidad
es la mayor y la más crucial. Ésa es la razón por la cual se ha resuelto fundar un colegio
para mujeres en cada estado a fin de promover el dharma que he venido a restablecer. Esto
es parte de la tarea general. Cada acto mío, cada palabra mía, tendrá sólo este propósito en
la mira.
Sólo el conocimiento del Alma puede fijar la mente en la rectitud (dharma). Aquí
las estudiantes recibirán un atisbo de ese conocimiento; desarrollarán un agudo deseo de
poseerlo, un conocimiento y deseo que les será de gran utilidad cuando encuentren
problemas en la vida. La guerra de Kurukshetra, de la cual el Mahabharata es el trasfondo y
el escenario, duró dieciocho días; otras guerras han durado más: siete, treinta ¡y hasta cien
años! Pero, sin importar lo largas que fueron, terminaron. ¡Después de todo, tuvieron un
fin! Pero la batalla entre el individuo (jivi) y las fascinadoras y engañosas artimañas de la
realmente irreal naturaleza, con su cautivadora multiplicidad (maya), es una lucha continua;
el hombre primitivo ya se enredó en ella y el último hombre sobre la tierra tendrá que
librarla. Puede traer la victoria al individuo sólo cuando éste, como Arjuna, escoge al Señor
como su auriga y le entrega su juicio y sus deseos. La maya puede ser conquistada sólo si
se alían con el Amo de Maya, Madhava (Dios). Ésta es la lección que enseña el atmavidya,
ésta es la lección que los niños nacidos en la India tienen el derecho de asimilar, y los niños
de todo el mundo podrán beneficiarse ampliamente de ella.

Inauguración del Colegio Sathya Sai de Artes y Ciencias Para Mujeres


Anantapur, 22 VII 68

53. LAS HUELLAS DE DIOS


ESTE ES EL DIA en el cual el mundo celebra el advenimiento del Señor Krishna,
quien vino a la tierra a fin de transmutarla en cielo y de hacer dioses a los hombres. Cientos
y miles de veces se ha celebrado este día; pero, ¿brilla hoy en día el hombre con las joyas
que Krishna derramó en su regazo? ¿Se ha implantado su mensaje en el corazón y ha
florecido a una vida y aspiraciones más altas? No. ¡La razón está en la hipocresía que se
luce como devoción! Las palabras niegan las actividades de la mente y los sentidos.
El hombre olvida que con cada salida y puesta del sol se ha eliminado un día del
número de años que se le han asignado; sigue un camino sinuoso desde la cuna hasta la
tumba. Se niega la luz del Espíritu luchando en la enmarañada jungla de lo material. Esa luz
revelará al Espíritu que reside en cada cosa y en cada ser; deificará y, por lo tanto,
unificará.
El Krishna cuyo advenimiento deben celebrar no es el pastorcillo que encantaba a
la gente del pueblo con su flauta, sino Krishna, el indefinible e inescrutable Principio
Divino que nace en el ombligo (Mathura) como producto de la energía divina (Devaki); que
después es transportado a la boca (Gokula) y nutrido por la lengua (Yashoda) como su
fuente de dulzura. Krishna es la visualización del Alma otorgada por la repetición del

122
Nombre; la visión que obtuvo Yashoda. Deben mantener ese Krishna en su lengua; cuando
él baila en ella, el veneno de la lengua es eliminado por completo, sin hacer daño a nadie,
como sucedió cuando, siendo niño, él bailó sobre las cabezas de la serpiente Kalinga.
Yashoda rastreaba a Krishna hasta el lugar donde él se escondía por las huellas que
dejaba cuando rompía las vasijas de cuajada que ella estaba batiendo. Ésta es una historia
simbólica para ilustrar cómo el Señor rompe nuestra identificación con el cuerpo y nos
lleva a él por medio de las señales que deja a nuestro alrededor. Estas señales están siempre
presentes en la naturaleza que nos rodea: en la belleza del sol al amanecer, el éxtasis del
arco iris, la melodía de los pájaros, la superficie salpicada de lotos de los lagos, el silencio
de las cimas nevadas; de hecho, puesto que Dios es la esencia, la dulzura, el éxtasis, toda la
naturaleza que no es sino él mismo en acción es dulce y extática. Con o sin forma, es
felicidad. Denle la bienvenida a su corazón como Rama, "Aquel que es alegría y otorga
alegría", o como Krishna, "Aquel que atrae por medio de la alegría que imparte", y vivan
todos sus momentos con ella, ofreciéndole su meditación, adoración y su repetición del
Nombre. Esto abrirá las puertas del conocimiento y de la liberación. Ésta es la marca de los
sabios, mientras que los que actúan de otra forma, andan errantes en la selva, llenando sus
momentos con bagatelas y chucherías.
"¿Qué he de llorar yo?", se preguntó Harishchandra una noche, cuando se estaba
cremando un cuerpo en la escalera a la orilla del río, donde era vigilante y cobrador. Había
sido soberano de un vasto imperio, en el que sostenía a la verdad como el ideal más alto.
Una vez, un santo le pidió un gran tesoro y él prometió dárselo cuando lo necesitara; el
santo acarreó sobre el imperio una terrible ruina, sequía, hambres, inundaciones, incendios,
terremotos, hordas extranjeras. Y cuando su tesoro quedó vacío, le pidió el prometido
regalo. Harishchandra vendió sus pertenencias, vendió a su esposa e hijo y a sí mismo
como esclavos, y sirvió como vigilante de un crematorio a fin de reunir la cantidad para el
santo. Entonces clamó: "¿Debo llorar por el imperio? ¿Por el destino de mi esposa y mi
hijo? ¿Por mi despreciable ocupación? No. Voy a llorar sólo porque no lo he alcanzado a él,
porque no lo he visto". "Yo por ti, tú por mi", eso es todo lo que uno necesita o por lo que
necesita llorar.
Esto es lo que los sabios han descubierto después de años de agonía y trabajo; esto
es lo que han enseñado a la humanidad. El hombre debe pagar la deuda que tiene con ellos
siguiendo el camino que han desbrozado y observando los límites establecidos por ellos a
fin de asegurar un viaje seguro y victorioso.
Krishna le dijo a Udhava que la mayor estupidez es creer que el cuerpo es el ser.
Ése es el error fundamental. Cuando se abandona, viene la liberación. La India tiene el
secreto de este proceso de liberación, pero a pesar de ello, los indios están enamorados del
brillo y encanto de Occidente, con su insaciable codicia por las sensaciones y por el triunfo
competitivo de toda clase. No se dan cuenta de que las naciones occidentales están
hundidas en la ansiedad, el temor y la frustración.
Hay un cuento según el cual Lakshmi le preguntó un día a Vishnú si los hombres
alguna vez iban a dirigirse a Dios, ya que los había provisto de las destrezas y materiales
necesarios para una vida cómoda. Vishnú respondió: "Los he provisto de dos cualidades
que los atraerán a mí: la codicia y el descontento". Si el hombre se dirige a Dios,
desprendiéndose de la esclavitud del mundo, ya no sufrirá de codicia y descontento.
La devoción a todos los dioses, que es declarada suficiente para alcanzar a Dios, es
sólo la mitad del proceso; la otra mitad, el reverso, es el desapego de todos los seres. Entre
esos dos diques el apego a lo divino y el desapego de lo mundano la corriente de la vida

123
puede fluir sin obstáculos, veloz y directa, hacia el océano de la gracia divina. Véanse como
divinos; vean a los otros como divinos. Aléjense de todo lo demás en ustedes y en otros.
Ésa es la esencia de la práctica espiritual.
Narada le preguntó a Vishnú una vez: "Los rishis que habían obtenido la más pura
sabiduría relativa al Alma universal no pudieron obtener tu gracia; pero las analfabetas
pastoras de Gokula, que estaban cautivadas por tu belleza, tus juegos, tu música, tu charla,
tu dulzura, tu inescrutable encanto, ellas sí ganaron tu gracia. ¿Cómo pudo suceder esto?"
Narada mismo supo después que las pastoras tenían a Krishna como su aliento, como la
visión de sus ojos, el sonido para sus oídos, el gusto de su lengua, el tacto de su piel.
Mientras atendían a las vacas y becerros, a sus esposos e hijos, haciendo las mil y una
tareas de la vida mundana, vivían sólo en Krishna, con Krishna y por Krishna. Bajo todas
las condiciones, en todo momento, en todo lugar, sus mentes moraban en Hari. ¿Cómo.
podía entonces negarles Dios su gracia?
Cuando Narada fue a Gokula y llamó a las pastoras a que se reunieran a su
alrededor para que pudieran escuchar sus enseñanzas acerca del logro del conocimiento
divino, ellas no le prestaron atención; dijeron que no querían perder preciosos minutos.
"Las horas del día y de la noche no son suficientes para morar en el nombre del Señor. No
necesitamos tus juegos verbales para convencernos de que Dios es la forma misma del ser,
conciencia y bienaventuranza (Sat Chit Ananda); conocemos, sentimos y experimentamos
la bienaventuranza a cada momento". Fue después de esta revelación de la supremacía de la
devoción que Narada compuso los 8hakti Sutras (Sutras sobre la Devoción) que han sido la
guía de los aspirantes. Los Vedas salvan el poder del sonido con sus ecos místicos en la
cavidad del corazón límpido. La música de la flauta, símbolo del Alma purificada, que
tocaba Krishna para atraer a las pastoras no es otra cosa que el sonido de los Vedas en otra
forma. Rama atraía el corazón por medio de la emoción y la felicidad que daba. Krishna
atraía el corazón y se instalaba allí a través del divino deleite que producía. No son sino
expresiones diferentes de la misma compasión. Del inagotable reservorio de gracia pueden
sacar alegría por una salida: Rama; otro puede obtener el mismo deleite y la misma
fortaleza por otra salida: Krishna. Esto no es sino una distinción, sin que haya diferencia
esencial.
Mi énfasis en el canto del Nombre y en los cantos en procesión al amanecer se
debe a esta razón. En la actualidad se exhibe la mera destreza dialéctica como instrucción
espiritual e interpretación de las escrituras. Y esto es hecho por personas que no tienen
ninguna fe en las doctrinas que sostienen ni en el beneficio de las disciplinas que
recomiendan. Son como Harishchandra, que en el escenario predican por su actuación la
supremacía de la verdad, pero que fuera de él viven vidas llenas de estratagemas y
subterfugios. A menos que pratiquen lo que profesan, serán condenados como "devotos de
teatro". La India no habría caído tan bajo si sólo sus hijos e hijas hubieran puesto en
práctica una fracción de lo que cada uno declara como sus deberes y obligaciones con los
demás y con Dios. Al igual que el río que fluye silenciosa y firmemente hacia el mar, no
importa lo largo y arduo del viaje, el hombre también debe mantener al Señor delante de su
vista e ir moviéndose a cada'momento cada vez más cerca de él, hasta la fusión final.
La rectitud es lo que complace más al Señor, pues a fin de salvar al dharma y
restaurarlo a su antigua pureza y claridad, él asume una forma humana y camina entre la
humanidad como si fuera uno más entre los hombres. Por lo tanto, si anhelan ganarse la
gracia de Dios, hagan que el dharma sea la inspiración de cada uno de sus pensamientos,
palabras y acciones; que el conocimiento de que todos son depositarios de lo divino los

124
inspire de amor, tolerancia, compasión y respeto. Por medio del trabajo lleno de rectitud,
avancen hacia la adoración llena de la conciencia de la Divinidad en todos y por medio de
todo esto. El trabajo, la adoración y la sabiduría; la fruta verde, la fruta madura y la fruta
llena del dulce jugo: ése es el orden del progreso espiritual de cada individuo. Cuando la
fruta está saturada de dulzura, cae. Ésa es la consumación: Narada le preguntó una vez a
Krishna el secreto de la atracción que la melodía de su flauta ejercía sobre los pastores de
Brindavan. "¿Corren hacia ti o tú corres hacia ellos?", preguntó. "Entre nosotros no hay ni
yo ni ellos; ¿cómo puede una pintura estar separada de la tela en la cual está pintada? Estoy
impreso en sus corazones en forma inseparable, inextricable", respondió Krishna. Tengan a
Dios impreso en sus corazones; estén inextricablemente establecidos en él; ése es mi
mensaje para ustedes este día.

Prashanti Nilayam
16 VIII 68

54. ESCÓJANME COMO SU AURIGA


EL MUNDO SE ESTÁ sumergiendo cada vez más hondo en la irreverencia y la
crueldad. Los códigos de buen comportamiento son ignorados y ridiculizados. Lo material
está recibiendo una mayor atención que lo moral y espiritual. La fe en el triunfo de la
verdad, la justicia y la bondad está desapareciendo rápidamente; la distinción entre lo bueno
y lo malo es rara vez reconocida. El niño Rama, cuando fue llevado al salón donde
Dasarata, Kausalya y Vasishta estaban reunidos, tocó los pies de Kausalya primero, los de
Dasarata después y los de Vasishta al último, demostrando con esto que conocía la antigua
disciplina que dice: "Reverencia a tu madre como a Dios, reverencia a tu padre como a
Dios, reverencia a tu preceptor como a Dios". La gratitud a estos tres está ausente sólo entre
las bestias, que olvidan a los padres una vez que han sido destetadas. Mantenerlos en la
memoria con agradecimiento es la señal de la humanidad.
El mundo es un gigantesco drama juego diseñado y dirigido por el Señor para
instilar en el hombre el sentido de temor reverencia¡, respeto y admiración para que, atraído
por su belleza, encanto y misterio, pueda visualizar la fuente de toda esta belleza, de todo
este regocijo y todo este cautivador misterio. Mira le preguntó a su madre cuando era niña:
"Madre, estamos jugando a un juego: las otras chicas han dado el nombre del hombre con el
que se van a casar; ¿quién ha de ser mi esposo? Dime; ¿debo decirles su nombre?" Después
de que la hubo importunado durante un tiempo, su madre le dijo: "Ese Giridhari (Krishna)
instalado en este altar, ése es tu esposo. Ve." Mira se dedicó al Señor Giridhari a partir de
ese momento y veía en todas partes, en todo momento, sólo su imagen y su compasión. El
cuerpo es el novio para el principio vital que es la novia; éste es el lazo matrimonial que
hay en cada vida. Al igual que el cuerpo encierra, protege y nutre la vida, el Señor mantiene
el principio vital albergado en el hombre para que éste pueda conocerlo a él.
El Señor es todo compasión, toda gracia. Bhishma, el abuelo de los dos bandos que
luchaban por la supremacía en el campo de Kurukshetra, había conducido al clan de los
Kauravas durante ocho días, pero todo hacía prever una derrota, por lo que el mayor de los
Kauravas, Duryodhana, se acercó a él y le pidió que lanzara un ataque más feroz contra el

125
enemigo. Bhishma respondió que esto sería la muerte o la victoria para él al día siguiente.
Sabiendo esto, Krishna persuadió a la reina de los Pandavas, Draupadi, quien estaba
embebida de la más profunda devoción por él, a que lo acompañara al campamento de
Bhishma en lo oscuro de la noche. La oración era la fuente de fortaleza de esta atormentada
reina, y sus oraciones tenían que conmover al Señor. Krishna le había pedido que se quitara
sus sandalias, no fuera que su sonido perturbara el silenc;o y alertara a los guardias. ¡Él las
envolvió en un pañuelo de seda y llevó el paquete bajo su brazo!
Draupadi entró a la tienda y cayó a los pies de Bhishma, quien, sin reconocerla
debido al velo que cubría su rostro, automáticamente la bendijo como era su costumbre,
diciendo: "¡Que tengas muchos años de feliz vida matrimonial!" Entonces Draupadi se
descubrió y rogó que los hermanos Pandavas, sus esposos, quedaran a salvo de las flechas
de Bhishma. El gran guerrero adivinó que Krishna debía de ser el creador de esa
estratagema, y así supo que estaba condenado a morir. «No somos sino marionetas en sus
manos", dijo, y cuando lo encontró en la entrada de la tienda, le preguntó qué era el bulto
que llevaba bajo el brazo. ¡Imaginen su desconcierto cuando vio que el Señor había
condescendido en llevar debajo de su brazo las sandalias de su devota! Tengan fe en él;
nunca los abandonará, los cuidará y guiará hasta lograr la victoria. Una sincera devoción,
una fe inquebrantable, ganan siempre la gracia:
Draupadi tuvo esa fe y se entregó sin reservas; ella llevó una vida dedicada. Los
cinco hermanos Pandavas, que eran sus esposos, son los cinco aires vitales (pancha pranas)
que activan y vivifican el cuerpo. Ella es la energía que sostiene los pranas por medio de un
cuidado vigilante y constante.
Para tener esta fe deben sumergirse profundamente en el misterio de avatares como
Rama o Krishna y no perder su camino en la maraña de los hechos externos, los conflictos
emocionales, las aventuras y actividades mundanas. No tomen a Rama como un hermano,
hijo o esposo atrapado en la calamidad personal del rapto de su esposa y de tener que
rescatarla con heroicas acciones. Podrán sentirse movidos a la adoración sólo cuando se
sumerjan en las frescas profundidades del misterio. Este proceso fue el que descubrieron los
sabios de la India, y por ello esta nación fue elevada a la posición de maestra del mundo
entero. Una firme humildad, una constante reverencia y contemplación de Dios y de su
gloria serán su sendero de dedicación para adquirir la seguridad.
El papel de la India ha sido recordar a la humanidad este sendero de dedicación y
ayudarle a alcanzar esta seguridad, pero este papel ha sido descuidado en tiempos recientes,
porque la meta ahora es adquirir un rápido aunque transitorio placer y no la felicidad
duradera. El Código de Manú, que regula la vida diaria del individuo y santifica y eleva
cada momento, es ahora desechado como una guía anticuada; sus normas sociales y
morales son condenadas como anacrónicas. La vida, para el hombre moderno, debe ser una
ininterrumpida ronda de felicidad. Por esto brinca de un desengaño a otro y está siempre a !
a búsqueda de una felicidad que las ganancias materiales no pueden darle.
La felicidad es una trampa engañosa; el dolor es el verdadero maestro, que enseña
cuidado, moderación, discernimiento, desapego, conciencia y vigilancia. La muerte no es el
enemigo despiadado que parece ser, es el amigo y compañero, el maestro, el bondadoso
pariente que los acepta en su regazo y los viste con el halo de la remembranza. El corazón
del hombre debe fortalecerse, no endurecerse; debe ablandarse, no volverse débil, y esto
puede lograrse sólo con los golpes de las pérdidas, del dolor y de la aflicción. Es así como
Dios nos va formando en el molde divino. Pero el hombre está ciego a su misericordia; ¡se
rebela al primer golpe de! martillo del escultor! Abandona una forma divina y transfiere su

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lealtad a otra que cree más propicia. Ustedes llevan una imagen de Sai Baba y la instalan en
el altar de su casa y empiezan a ofrecerle flores. Si, unos días más tarde, su vaca da menos
leche de lo usual, concluyen que se debe al maleficio del nuevo Dios que ha entrado a la
casa o a la ira del viejo Dios que ha sido remplazado ¡y entonces tiran la imagen! No
ofrezcan flores o adoración a ninguna forma de Dios sólo para obtener esas ganancias
baratas. No pierdan la gran oportunidad de la asociación con lo divino identificando a Dios
con sus triviales gustos y aversiones, sus mezquinas metas y ambiciones. La orden es:
"Habiendo venido a este mundo efímero y lleno de infelicidad, adórenme para que puedan
salvarse". ¿Cómo puede el cuerpo escapar a la enfermedad y la muerte? ¿Cómo puede la
mente escapar a la agitación y a la ansiedad?
Naturalmente, pueden dominar a la enfermedad y a la muerte y evitar la agitación
y la ansiedad tomando los remedios prescritos y siguiendo el régimen establecido. Canten
la gloria de Dios cuando estén afligidos por el dolor o la miseria, pues es en tales momentos
cuando más lo necesitan. Es cuando la fiebre está alta que deben tomarse las tabletas con
más frecuencia o en dosis mayor. Los Pandavas conocían este secreto del éxito; llamaban al
Señor siempre que las circunstancias conspiraban contra ellos. Los mortales ordinarios
empiezan por lamentarse: "Oh, todo mi ritual ha sido en vano; toda la adoración que ofrecí
tan sinceramente y con tanto anhelo desde mi corazón, ha sido una pérdida". Otros se ríen
cínicamente ante las desgracias de los devotos y los alejan de Dios hacia el triste desierto de
la incredulidad. No les presten atención a estos malvados. Arráiguense firmemente en la fe;
alimenten sus raíces con arrepentimiento y oración.
Sólo aquellos que están dedicados a los rituales y a la adoración con el fin de
impresionar a otros, los abandonarán cuando la fortuna tome un mal giro. El resto aceptará
lo que venga con la suprema indiferencia del santo: la fortuna, buena o mala, es para ellos
sólo el anverso y el reverso de la moneda de la gracia divina. La verdadera señal de un
devoto de Sai es esta firmeza. No puede ser desviado de este sendero por el cinismo o el
llamado de la fama o el lujo. Él pone en práctica las enseñanzas espirituales y conoce la
inmensa ganancia que dan.
Este día se celebra el nacimiento de Krishna. Ustedes tienen la fe de que este día es
un gran festival; pero, ¿tienen la fe que los induce a seguir las enseñanzas de Krishna? No
sientan tranquilidad y bienestar llenando el estómago de sabrosos y dulces platos; sientan
mejor el bienestar de llenar su cerebro con las enseñanzas, saturar su mente de fe en ellas y
formar pensamientos, emociones, impulsos, actitudes y actividades que estén todos de
acuerdo con ellas. La actividad usual de una persona que se llama devota de Rama, Krishna
o Sal Baba es, como ustedes deben de haber notado, ¡planear la construcción de un templo!
Levantan un nuevo templo y dejan que se derrumbe el viejo. ¿Por qué deben ir esas
personas de un lado a otro en campañas y con listas de donantes, pidiendo contribuciones?
Cada una de ellas es inducida por el ego a construir un templo, no para Dios sino para sí
misma. "Voy a construir una casa donde pueda morar mi Dios, que no tiene techo sobre su
cabeza". Ése es el vacuo y vulgar motivo que está detrás de toda esta manía de erigir
templos. Las personas a las que se les pide se sienten superiores, pero la persona que
solicita la ayuda demuestra su falta de fe en el Dios que adora; y la gente imagina que el
templo es para un nuevo Dios, ¡uno que compite contra nombres y formas más antiguas de
la Divinidad para ganar el patrocinio y apoyo de ustedes! En verdad es una actividad
indeseable para un devoto, ¿no es así? No esperen que vayan a acercarse más a mí por tales
medios; no tengo ningún sentido de distinción entre devotos que adoran esta forma o
aquella otra. Todos pueden acercarse, todos los que anhelen el calor y la luz. El calor de

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éste Esplendor destruirá el frío del placer sensual; la luz dispersará la oscuridad que ha
persistido por siglos. Cultivar el amor para todos es el medio para ganar cercanía. No mido
la distancia en términos de metros o kilómetros; la intensidad del amor es lo que decide la
distancia para mí.
Otro punto. Ustedes desean que yo vaya a sus casas, me piden que lo haga, se
afligen cuando no voy, empiezan a denigrarse diciéndose que son más pobres que otros,
que quizá están menos desarrollados espiritualmente, y cosas parecidas. Ahora bien, todo
esto es irrelevante; no tengo lugar en mi corazón para tales distinciones y diferencias.
Pueden creer esto o no, pero debo revelar la verdadera respuesta de mi corazón. No siento
ningún entusiasmo por visitar las casas de la gente ni tampoco tengo ninguna aversión a
hacerlo. No me interesan las estructuras de ladrillo y concreto en las cuales viven; me
interesa, sí, visitar y residir en sus corazones. Esta Prashanti Nilayam* no es mi residencia;
cuando sus corazones se transformen en Prashanti Nilayam, entonces serán mi residencia.'
Cuando me piden que visite su pueblo, pienso en las facilidades que tiene, no para
mí, pues yo sólo necesito el espacio suficiente para estar de pie, sino para los miles, las
decenas y cientos de miles que se reúnen para recibir mi darshan (visión). ¿Cómo puedo
tolerar el más mínimo inconveniente para ellos, las mujeres, los niños, los enfermos, los
ancianos, los ciegos, los decrépitos, que van en busca de consejo, consuelo, valor y salud?
Permítanme hablarles de otro punto. No demoren más; mientras puedan,
aprovechen esta oportunidad única. Pregúntenme acerca de la práctica espiritual que deben
adoptar para su liberación; empiecen a seguirla a partir de este día. Después será difícil
acercarse a mí y preguntarme, pues ya están viniendo hacia mí interminables corrientes y
ustedes pueden tener que recibir mi darshan desde kilómetros. Este árbol con seguridad se
va a desarrollar en un árbol que abarcará al mundo y dará sombra y abrigo a todos. Aquello
ha bajado en esta forma para este mismo propósito; no conoce ninguna demora, ninguna
vacilación. Mi nombre es Sathya (la verdad); mi enseñanza es la verdad, mi camino es la
verdad; yo soy la Verdad.
En cada era lo Divino ha tomado cuerpo en un avatar para alguna tarea específica.
Esta encarnación difiere en que tiene que tratar con una crisis que se ha extendido y que
sacude al mundo entero. La audacia intelectual ha crecido de manera tan descomunal que
los hombres han llegado a ser tan tontos que preguntan:"¿Qué es y dónde está Dios?" La
inmoralidad se ha puesto la vestimenta de la moralidad y está seduciendo al hombre y
llevándolo al pantano del pecado. La verdad es condenada como una trampa, la justicia es
burlada, los santos son considerados como enemigos de la sociedad. Por eso es que ha
venido esta encarnación, para sostener lo verdadero y suprimir lo falso. Me comporto como
ustedes, caminando, riendo, viajando, pero cuídense del golpe que yo inflijo de repente para
corregirlos y advertirles: escarmentará al malhechor por su mala acción y consolará al
virtuoso por su rectitud. La justicia será impartida a todos.
Por medio de la disciplina espiritual (sadhana) eliminen el apego a la
individualidad y a los placeres sensuales y en su lugar abriguen la aspiración de expandir su
corazón hasta lo universal. No nublen su mente con deseos baratos, hambres y sedes
transitorias, que no necesitan sino migajas. Ansíen la entronización de su Alma como el
indiscutible monarca del universo cuando se fundan en lo universal; celebren su triunfo
sobre los enemigos
* Prashanti Nilayam es el nombre del ashram de Sathya Sai Baba, y su
nombre significa Morada de la Paz Suprema

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internos que impiden su marcha hacia la victoria. Escójanme como su auriga: yo los llevaré
a esa consumación. Anhelen esa infalible gracia por medio de su sinceridad, su sencillez y
sus prácticas espirituales. A los monjes se les dice que deben afeitarse la cabeza para que
puedan moverse sin ser reconocidos por antiguos amigos y compañeros; pero ahora
encontramos que desean el reconocimiento y hasta el aprecio, la adulación y la adoración,
cosas que desarrollan el ego y de las cuales ellos piden que se huya. Un monje debe,
estrictamente hablando, comer como un perro y dormir como un zorro, según el dicho
popular: comer lo que consiga para apaciguar el hambre; dormir dondequiera que encuentre
abrigo; no almacenar comida para otro día ni construir casa donde pasar su vida. Escapen
de los lazos de los sentidos y del ego que los fortalece.
Dedíquense a la adoración, a la meditación y a la repetición del Nombre con
atención centrada para que cuando se levanten, su cara esté iluminada con la luz de la
conciencia. La puerta se pone en la casa para facilitar la entrada de aquellos que ustedes
desean que entren. Vigilen su puerta para que los perros y asnos, el polvo y las hojas secas
no entren por esa puerta. Los sentidos y la mente son puertas a través de las cuales se
pueden infiltrar maléficas influencias en su conciencia y encontrar un hogar allí.
Consideren todos sus actos como adoración. El deber es Dios; el trabajo es
adoración. Suceda lo que suceda, acéptenlo con agrado como su obra, como una señal de su
compasión. Tukaram era siempre así. Cuando no obtenía nada para comer, él le daba
gracias a Dios por la oportunidad que le daba de ayunar. Cuando obtenía algún alimento, le
daba gracias a Dios por venir a él en esa forma y sostenerlo para que pudiera cantar su
gloria. Su gloria, su compasión, su gracia, son inescrutables; se van formando de múltiples
maneras, según su voluntad. ¿Quiénes son ustedes para juzgar su validez? No me gustan los
bhajans que promueven la rivalidad, la envidia o el egoísmo y que emanan de la
intolerancia. Yo aprecio y recompenso la humildad, la fortaleza, la compasión, el servicio,
la hermandad y la constante recordación de Dios o del bien. Si desean tener mi imagen en
su corazón, deben dirigir el lente de la cámara hacia mí, ¿no es así? Dirijan su intelecto, sus
emociones, sus sentimientos, sus actividades hacia mí; entonces, con toda seguridad mi
imagen se imprimirá en su corazón; pero ¿cómo puede hacerlo si su lente está de frente al
mundo y a las cosas mundanas? ¿De qué beneficio es este discurso mío si ustedes no lo
reciben en sus corazones y actúan de acuerdo con él? Encuentro que todos los esfuerzos de
todos estos años para despertarlos a su deber consigo mismos no están fructificando en
ustedes. Son como las rocas de la costa, que reciben el golpe de las olas sin inmutarse. La
roca no se mueve; la ola no se detiene. Esta situación debe terminar. Despierten y
aprovechen esta oportunidad única.

Prashanti Nilayam
18 VIII 68

129
55. VUÉLVANSE LA FLAUTA DEL SEÑOR
LA ENCARNACIÓN DE Krishna tuvo como fin propagar el sagrado dharma que
lleva al hombre a la santidad que debe lograr y enseña el tipo y el contenido de los
esfuerzos que tiene que hacer. Krishna, el principio divino, nace en el ombligo de cada uno
y debe ser trasladado a la lengua y nutrido allí, como lo hizo Yashoda, con cuidado y amor
maternal. Ése es el secreto de la salvación por medio de la recordación de! Nombre divino.
A fin de salvar al hombre, el Señor apareció con una forma sumamente encantadora para
que pudiera atraer al corazón humano por el amor. Él es la dulzura misma. Así, Krishna
arroba fácilmente el corazón hasta de los más endurecidos individuos. Él es el fiada chita
chora, el más grande Ladrón de Corazones. El corazón anhela su voz, su forma, su flauta,
su sonrisa, sus juegos y sus travesuras. Ésta es la austeridad que es recompensada por su
gracia. El anhelo es tan profundo que se pierde toda conciencia del cuerpo, los sentidos
dejan de percibir y la mente queda inactiva, la inteligencia se detiene, las ideas de dualidad
desaparecen. El individuo ve ante él sólo un camino ascendente de beatitud que lo va
llevando hacia la más alta felicidad de la fusión con Él.
La cultura de Bharat ha trazado los lineamientos para alcanzar esta
bienaventuranza. Es la consumación de toda la dulzura, toda la felicidad y el cumplimiento
de los más altos deseos. Pero he allí al hombre luchando por lograr cosas mezquinas,
alegrías baratas y deseos bajos. Cuando buscan a Dios, no deben dejarse desviar por
brechas, atajos y espejismos. El buscador de oro debe dejar a un lado el latón y los otros
metales amarillos que pueden distraerlo y destruirlo. Como el río que salta por encima de
los precipicios, pasa por la selva, fluye alrededor de las colinas, se filtra por la arena, pero
mantiene su meta (el mar) siempre a la vista, el hombre también debe marchar
incansablemente hacia Dios.
El alivio del malestar se puede lograr sólo cuando sale el alimento malo que se ha
ingerido. Así también, se puede obtener alivio de la aflicción sólo cuando las emociones
indeseables del odio y la maldad son eliminadas de la mente. Hasta entonces, no se puede
tener paz. Por supuesto, Krishna declaró que él llevaría las cargas de aquellos que no tienen
otro pensamiento que él. Muchos de ustedes se desaniman porque han estado repitiendo
"Krishna, Krishna" por años pero sus cargas no se han aligerado. Sin embargo, para obtener
cualquier cosa deben pagar un precio. Krishna vino a fin de establecer el dharma, de modo
que lo que más aprecia es el dharma. Que caminen por el sendero de lo correcto, ése es el
precio que aceptará. La flauta es su favorita; vuélvanse una flauta: huecos (sin deseos) y
rectos (sin torceduras), él los aceptará. ¡Piensen en el sublime dulce amor que Krishna
despertaba en los corazones de aquellos que tuvieron la fortuna de ser sus contemporáneos!
Cada uno de ellos, desde el pastor analfabeto hasta el más profundo sabio y santo, era
atraído hacia él como por un imán y retenido en inquebrantable devoción. No importaban
las dificultades y problemas que les acaecieran, no abandonaban sus pies de loto, se
aferraban a ellos fuerte y firmemente. Cuando ustedes caminan, su sombra los sigue por
encima del barro, del polvo, de los arbustos, las hierbas, montes y estercoleros, riachuelos y
piedras; pero notarán cómo sigue teniendo contacto con sus pies. Mientras la sombra (el
hombre) tenga un fuerte y firme contacto con los pies de la sustancia (el Señor) no la podrá
afectar ninguna dificultad. Aférrense al Señor; ése es el camino hacia la paz y la felicidad.
Los críticos ignorantes y llenos de prejuicios calumnian a Krishna y lo llaman jara"
(amante) y "chora" (ladrón) y los buscadores y sabios lo alaban ¡con los mismos apelativos!

130
Él robaba los corazones y los dueños eran felices por ello; él derramaba luz, despertaba a la
gente y hacía más ricos y felices a los que sufrían el robo. Él destruía todo deseo por los
placeres y conocimientos sensoriales y llenaba todo el ser sólo de pensamientos de lo
Divino. ¿Cómo, entonces, pueden referirse a él con apelativos como jara"y chora"?
¡Cuando los ciegos conducen a los ciegos, ambos tienen que caer en el pozo!
El Señor toma la forma que los buscadores desean; está por encima de todo
nombre y forma. Los niños van a la dulcería y seleccionan los dulces que tienen las formas
de los animales que les gustan; unos pedirán un perro, algunos un pavo real, otros, el
caballo, y otros más, el elefante. Pero lo que desean es la dulzura que contienen. Decir que
sólo una forma puede ser dulce es negar la compasión de Dios. El está ansioso de satisfacer
el anhelo del verdadero buscador. Vishnú (y la encarnación de Vishnú, Krishna) se dice que
cabalga sobre un pájaro llamado Garuda. De hecho, es el corazón a lo que se hace
referencia como un pájaro; el corazón anhela, lleva el pensamiento de Dios; se mueve
rápidamente hacia donde está. Si su hijo está en los Estados Unidos, su corazón va adonde
está él; los hombres se dirigen hacia Dios en todo momento y en todo lugar, pues la esencia
del hombre es divina.
Alguien me preguntó durante la entrevista que tuvo: "Swami, ¿puedo preguntarte
algo?" Le dije que siempre acogía las preguntas, pues no era malo que me usaran para
resolver sus dudas. Luego me preguntó: "Swami, ¿puedo saber quién eres?" Yo le respondí:
"Pero primero debes saber quién eres tú, aprende primero lo que quieres decir cuando dices
yo, yo, yo". Ese yo es este yo. El yo en aquello es el mismo que en esto. La diferencia se
debe al grado de manifestación. El Señor es quien está más cerca de ustedes: él es madre,
padre, maestro, amigo, guía y guardián. LLámenlo y él responde inmediatamente. Del alba
hasta el ocaso, pasen cada minuto en su compañía.
Ésa es la razón por la cual he ordenado que cada Organización Sathya Sai haga
arreglos para realizar cantos en procesión por las calles del pueblo (Nagarasamkirtan) en las
horas previas el alba (Brahmamuhurta). Es una misión de amor y todos la acogerán con
beneplácito. Es un gran acto de servicio social ese de despertar a la gente con el Nombre de
Dios. Es un peregrinaje purificador, que elimina las emanaciones de ira y odio que infestan
la atmósfera. El moverse por las calles tranquilas y silenciosas en las frescas horas de la
mañana, cantando en voz alta el Nombre de Dios con extática emoción, llenando con él los
oídos de sus semejantes, es una buena práctica espiritual; la mejor para comenzar el día.
Esta orden mía está siendo seguida con entusiasmo en Bombay, Kerala, Madrás y otros
Estados y hasta en los países de África Oriental que visité el mes pasado. Este día sagrado,
resuelvan pasar sus días con Dios y llenarlos de Dios.

Prashanti Nilayam
19 VIII 68

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56. LA ENREDADERA Y EL ÁRBOL
EL MINISTRO SAWANT y Mukunda Prabhu les describieron las funciones de un
voluntario. Mientras reflexionan sobre ellas, cada uno de ustedes debe encontrar las
respuestas a cuatro preguntas: ¿Por qué he sido seleccionado como voluntario? ¿Qué debo
hacer? ¿Para qué propósito? ¿Cuál es la meta última? Deben reflexionar profundamente
sobre ellas.
Las palabras que usamos aquí para voluntario es "Swayam sevak", o sea, "Servidor
de mí mismo", lo que significa que ustedes mismos se han escogido como servidores.
¿Servidores de quién? Swayam", es decir, de sí mismos. Sirven a sus mejores intereses al
servir a otros; no están sirviendo a otros, sino a ustedes mismos. Si le hacen daño a otro, se
hacen daño ustedes mismos, pues no hay otro. Él y ustedes no son sino dos olas del mismo
océano. El mismo Dios que está en ustedes está en el otro también.
Tienen avidez por conocer quién es esta o aquella persona, y satisfacen su
curiosidad anotando sus nombres y direcciones, su estatus y condición, pero no han venido
para descubrir eso; no necesitan esto para nada. Necesitan saber las respuestas sólo a dos
cuestiones: ¿Quién es Baba? y ¿Quién soy yo? Y la respuesta es: yo soy la imagen, el
reflejo de Baba; Baba es el original del cual yo soy el reflejo. Ésa es la relación; ése es el
lazo, sépanlo o no, esté la imagen distorsionada o nítida. Ustedes meditan en la mañana y
en la noche, repiten el Nombre, se dedican a escuchar (sravana), a cantar (kirtana), a
recordar (smarana), al servicio a los pies (padasevana), a la adoración (vandana), al servicio
(dasya), a la alabanza (archana), a la amistad (sakhya) y a la entrega a la Divinidad
(atmanivedana) (las nueve formas de adoración o devoción) todo eso para comprender que
sólo son una imagen, para volverse un limpio y claro reflejo del Señor, tan limpio y claro
que se fundan en Él.
El servicio es la adoración del Señor como la forma multifacética (Viswa Virat
Swarupa) y como la inmanencia en todo el universo. Los Vedas lo describen "con mil
cabezas, mil ojos, mil pies". Los miles de manos, ojos y pies que han venido aquí para el
Festival son todos él, el Señor. Adórenlo; ése es el propósito de su servicio. Él no es otro
que su propio ser. No consideren a un individuo como sólo un individuo; él tiene a Dios
dentro de sí, como su realidad. Tengan conciencia de esto.
Por años he estado dándoles consejos e instrucciones acerca del servicio, pero no
estoy satisfecho con la manera como lo han estado poniendo en práctica. Su meta debe ser
complacerme, satisfacerme, seguir mis instrucciones. He venido con ciertas tareas como
misión. ¡Yo también tengo ciertos votos que cumplir! Han sido mencionados en el
Bhagavad Gita y también tengo que establecerla supremacía del Dharma; tengo que llevar
la carga del bienestar de aquellos que están inmersos en pensar sólo en mí. Así, la mejor
manera de complacerme es verme en todos los seres y servirlos justo como ustedes quieren
servirme. Ésa es la mejor forma de adoración, la que llegará a mí. El Señor puede tener dos
votos o doscientos votos; ésa es su divina voluntad, pero el devoto necesita tener un solo
voto: el de salvarse a sí mismo, el voto de la total entrega. Si tienen plena fe en la divinidad
de cada ser, la actitud de entrega se fijará automáticamente en ustedes. No los traten como
nara (hombre) sino como Narayana (Dios) mismo. No están aliviando la aflicción de esa
otra persona; están ofreciendo adoración al Señor en esa forma, en ese cuerpo.
Aquellos que los vean aquí mañana pueden preguntar, puesto que las directivas no
son seguidas estrictamente y el servicio no es sublimado en adoración por esta gente, ¿por

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qué se les da la insignia año tras año? Bien. Si siguen repitiendo las líneas y tratan de
cantarlas, algún día pueden llegar a cantarlas bien. Esperando que lleguen a conocer mejor
las cosas y se hagan cada vez más perfectos a medida que pasan los días, yo los estoy
alentando a aprender por la práctica. Yo no los abandono. Ésa es una señal de mi gracia.
La orden es sumamente importante; si yo les pido que hagan una cosa, debe ser
obedecida instantánea y voluntariamente. Pueden dejar a un lado la meditación y la
repetición del Nombre, no importa; el fruto de la obediencia es más valioso que esas
disciplinas. Tomen este ejemplo: están en meditación, alguien se acerca a ustedes
retorciéndose de dolor, lo oyen y automáticamente la ira surge en su mente porque está
perturbando su concentración. No sientan enojo o disgusto; levántense y sálvenlo, llévenlo
a un lugar donde pueda recibir atención médica. Entonces, por este acto, ustedes asegurarán
todo el beneficio que ganan por la meditación y la repetición del Nombre que dejaron de
hacer, y aún más.
Padmapada, el discípulo favorito de Shankaracharya, afirmó que el servicio al gurú
era suficiente conocimiento y estudio para él. Prahlada declaró que el nombre Narayana era
suficiente para el progreso y la liberación de la aflicción. Los títulos universitarios sin
ecuanimidad mental y control de los sentidos no son sino impedimentos, cargas extras que
uno tiene que desechar antes de ser libre y feliz. Si buscan satisfacer sus deseos bajos, ¿para
qué vienen aquí? Vengan sólo si buscan ganarse la gracia. Vayan a un hospital sólo cuando
hayan resuelto tomar la medicina que el médico les dará y seguir el régimen que él
prescribirá. Así pues, obedezcan las instrucciones que yo les doy, no importa lo que otros
digan o lo difíciles que puedan parecer. No han venido a Prashanti N¡layam para complacer
a aquellos otros; han venido para complacerme a mí.
No me agrada el cumplimiento externo, las señales de devoción. Insisto en la fe
real, el cumplimiento interno, la devoción de corazón. Insisto en su observancia de todas las
reglas y lineamientos, la misma que ustedes exijen de los otros. Si no hablan dulcemente,
¿cómo pueden esperar que los demás sean dulces con ustedes? La reacción depende de la
acción. Si, llevando la insignia puesta, empiezan a fumar, están deshonrándose a sí mismos
y a la insignia. Es un acto de autoengaño que los rebaja en su propia estima. Tengan fe en la
disciplina que están poniendo en práctica; tengan el valor de ponerla en acción. "Aquel que
tiene fe puede ganar la liberación por medio del conocimiento". La tierna enredadera
llamada devoción se aferra al árbol que es la fe firme.

No extiendan sus camas y valijas de tal manera que otros que vengan después no
tengan espacio para poner las suyas. Nadie viene aquí buscando comodidad; compartan con
los demás cualquier espacio que tengan: todos son sus parientes en igual medida. Han
venido aquí a aprender y practicar el desapego. No importa si se mojan con la lluvia que
cae mientras están dedicados a servir a otros; si la muerte viene mientras están sirviendo, no
se detengan; si tienen tal determinación, ¡Dios no permitirá que la muerte se les acerque! Se
quejan: "Swami no se ha ablandado conmigo". Bien; derritan el corazón de Swami:
anhelen, muéstrenle el calor de un corazón arrepentido, de un corazón compasivo ansioso
de aliviar la aflicción. Con el desapego profundo pueden desaparecer las ansias de placer
sensual; esto limpiará su conciencia (chita). Así Dios se reflejará claramente en ella y la
realidad podrá ser reconocida; esto resulta en la paz y la ecuanimidad, que es la más alta
bienaventuranza.
Prashanti Nilayam es el centro mundial para la elevación espiritual; aquí vienen
devotos de todas partes y por eso, la más mínima falta o equivocación cometida por ustedes

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será comentada en el mundo entero. Su comportamiento debe ser ejemplar; todos los países
deben aprender lecciones de ustedes. Los cimientos no deben fallar; deben ustedes ser
fuertes y firmes, sinceros y rectos. Tampoco deben sufrir de engreimiento por haber sido
escogidos para ejercer autoridad sobre los demás. A Prashanti Nilayam vienen personas de
todas las edades, de todos los estados de salud y riqueza, de varios niveles de
conocimientos e inteligencia. Esta Prashanti Nilayam es también el refugio de todos
aquellos que no tienen otro lugar a donde ir, pero no traten a nadie como un extraño.
Recuerden que todos me tienen a mí como su guardián y apoyo. No sientan ira, mala
voluntad, envidia u orgullo contra o ante nadie. Estén llenos de humildad; tengan fe en la
bondad humana.
Ésta es una muy buena escuela para ustedes; logren el éxito aquí antes de irse. Esta
escuela tiene un solo maestro, y ése soy yo. No tengo administrador, ni secretario ni
presidente. Yo soy el ejemplo, el líder, el guía. No tengo a nadie que me impulse ni recibo
ninguna ganancia; empero, trabajo a fin de guiar y enseñar. Si yo permaneciera inactivo,
¿cómo podría girar el mundo? Yo cuido el mínimo detalle de cada arreglo que se hace aquí:
el estrado, los toldos, cobertizos, tanques de agua, bombas, todo. Inclusive hago todo para
mí, de modo que no necesito de sus servicios. Si sirven a los que se reúnen aquí, esto me da
felicidad. No necesito otro alimento que esa felicidad.
Soy Anandaswarupa, la personificación de la bienaventuranza; mi naturaleza es la
bienaventuranza, mi distintivo es la bienaventuranza. La orden, las reglas de disciplina y las
prácticas espirituales establecidas en el Bhagavata, el Ramayana, el Bhagavad Gita, el
Mahabharata, no son acatadas aunque han sido leídas y aprendidas de memoria durante
siglos. Ahora que Lo Sin Forma, el Principio sin forma y sin atributos, ha venido en forma
humana, sean firmes y dedicados al cumplir las órdenes dadas para su propia liberación. No
rechacen el néctar de la gracia cuando les es ofrecido. A Hanumán se le ordenó que
descubriera el paradero de Sita y él obedeció totalmente, sin cuestionar, y tuvo éxito. Él no
midió los peligros del viaje ni vaciló; no se sintió orgulloso de haber sido elegido para esa
gran aventura ni alardeó de ello. Él escuchó, entendió, obedeció, y ganó. El nombre de
"Ramaduta", mensajero y sirviente de Rama, que se ganó con ello, lo hizo inmortal.
Ustedes deben ganar el nombre de "Sai Ramaduta". Tengan fortaleza y autocontrol, digan
palabras buenas y dulces; examinen cada acto suyo desde el punto de vista de mi
preferencia; pregúntense: ¿Lo aprobará Swami? Ésta es la disciplina de austeridad en la
cual están siendo iniciados. Es una austeridad que dura toda la vida y no sólo para estos
diez días del Festival de Dásara. Cuando regresen a sus hogares, a sus pueblos, deben
continuar con la disciplina y ser refulgentes lámparas para iluminar el camino de los demás.
Lo que más aprecio en ustedes son dos cosas: primera, el silencio. Es sólo en la
profundidad de ese silencio que la voz de Dios puede ser oída. Hablen lo más bajo posible;
lo menos posible, lo más dulcemente posible. No murmuren entre sí, pues esto se hace sólo
cuando se está traicionando a alguien. No hablen alto, lejos de mis oídos, pues no hay tal
"lejos". Segunda: la recordación del Nombre. Dedíquense a la repetición del Nombre del
Señor sin importar cualquier otra cosa que estén haciendo. Que el Nombre sea el trasfondo
permanente de todas sus actividades.

Prashanti Nilayam
22 IX 68

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57. MUERAN HACIA UN NUEVO DÍA
ESTA ES UNA celebración convencional, el 12Q aniversario del Hospital Sathya
Sai, presidida por el director del Colegio de Medicina de Goa y con la participación de esta
vasta reunión de devotos de todas partes de la India. El funcionario médico presenta el
informe anual y da los detalles de los pacientes internos y externos tratados, así como otras
señales de progreso. Pero el informe, naturalmente, no trata de la cuestión básica: ¿Para qué
fin debe mantenerse la salud?, ¿cuál es el mejor uso que se le puede dar al cuerpo? Porque
el cuerpo, con todo su arsenal de sentidos, intelecto, emociones y memoria, es un
instrumento, un implemento, un carro que uno usa para moverse hacia una determinada
meta. El dueño del carro es siempre más importante que el carro mismo; es por su bien que
el carro debe ser mantenido en buena forma y funcionamiento. La duración de la vida está
bajo el control de aquel que dio la vida, el Creador. No depende de las calorías de los
alimentos consumidos ni de la cantidad de medicinas inyectadas ni de la aptitud del médico
que las prescribe.
Las principales causas de la mala salud y de la muerte son el temor y la pérdida de
la fe. Si uno se concentra en el Alma, que no tiene características ni cambios, que no sufre
senilidad ni declinación ni daño, el hombre puede vencer a la muerte. Por lo tanto, la
prescripción más efectiva es la inyección de conocimiento del Alma, como el verdadero ser
de uno.
La muerte acecha a su presa en todas partes, en todos momentos, con una
determinación inexorable. Persigue a sus víctimas a hospitales, estaciones ferroviarias,
teatros, aeroplanos, submarinos; de hecho, nadie puede escapar de ella ni protegerse de su
llegada. Sólo Dios es el dador de la vida, el guardián de la vida y la meta de la vida. No
contemplen a la muerte; es sólo un incidente en la vida; contemplen a Dios, que es el amo
de toda vida, a Dios, que es el morador interno en este marco físico. Tengan conciencia de
él durante toda su vida y ofrezcan toda su actividad su respiración, sus palabras, sus pasos,
su ganancia y sus gastos a él, pues es por él y a través de él que fueron capaces de hacer
todas estas cosas. Caer enfermos y llamar a un doctor es una cosa anormal, degradante. Una
vez que se hayan ofrecido a Dios, todo debe estar bien en ustedes, entonces nada puede
estar enfermo.
Regulen sus hábitos alimentarios; restrinjan la codicia de la lengua. Coman sólo
alimentos sátvicos, los que conducen a la ecuanimidad, dedíquense sólo a recreaciones
sátvicas; entonces podrán estar libres de la mala salud física y mental. Soporten la
calumnia, la pérdida, el desengaño y la derrota con valor y ecuanimidad; entonces no podrá
vencerlos ninguna depresión mental. Debo decirles que soy feliz cuando alguien de ustedes
está sufriendo, pues eso les da una oportunidad de demostrar su inteligencia y sentido de los
valores. Harischandra, el emperador que se apegó a la verdad a pesar de dolorosos trabajos
que podría haberse evitado con la pronunciación de una sola mentira, sufrió una serie de
terribles desastres: pobreza, exilio, persecución de su acreedor, y tuvo que vender como
esclavos a su reina, a su hijo y a él mismo y someterse al degradante trabajo que le asignó
su amo a cargo de un crematorio en Benares: cobrar el importe de la incineración. Nunca se
doblegó ni se quebrantó, sino que se aferró a su determinación de no ceder al llamado de la
improbidad.
El Nombre de Dios es el tónico más eficaz; alejará toda enfermedad. No se
dediquen a la recordación del Nombre como un pasatiempo, una moda o una fase pasajera o

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como la parte desagradable de un programa impuesto o como una ingrata cuota que debe
ser pagada cada día. Piensen en ello como una práctica espiritual para ser asumida
seriamente con el fin de reducir su apego a los objetos pasajeros, purificándolos y
fortaleciéndolos y liberándolos del ciclo de nacimientos y muertes. Aférrense a ella como el
medio que los salvará de todo, de todas las ataduras de tiempo y cambio. Se ve como una
frágil cura para una enfermedad tan temible, pero es una panacea.
La excusa común para escapar de este urgente deber para consigo mismos es que
no tienen tiempo para esa práctica dentro del agitado programa de actividades que se ha
vuelto el destino del hombre en la actualidad. Si la carga de cientos de distintas tareas
puede ser soportada porque es inevitable, ¿puede el trabajo adicional de la recordación del
Nombre ser un agregado tan indeseable? Aquel que lleva cien cosas seguramente puede
llevar una más. Además, ésta es una actividad básica, permanente, no parte de un programa
de actos. Tiene que volverse tan imprescindible como la respiración, tan bien acogida por la
lengua como el azúcar, tan esencial para una vida feliz como el sueño, el alimento o el
agua. Esta siempre presente tarea aliviará la carga de todas las otras cien tareas, las hará
más valiosas. Levántense cada día con el pensamiento de Dios, pasen cada día con el
Nombre de Dios, vuelvan a la cama con el pensamiento de la gloria que está contenida en
su Nombre.
Se acuestan un cierto día, ¡y cuando despiertan descubren que la fecha y el día han
cambiado! Han envejecido un día más; la muerte se ha acercado un día más. Mucha agua
ha corrido bajo el puente. Similarmente, cuando entran al sueño largo (la muerte), ocurren
grandes cambios; se despiertan a una nueva fecha y a un nuevo día, con viejas tendencias y
rasgos que afectan todavía la nueva encarnación. La vida es una larga prueba; estén
conscientes de esto aun cuando las cosas parezcan ser muy gratificantes. En cualquier
momento el camino puede terminar en un pantano, el cielo puede oscurecerse, la fortuna
puede alejarse. Gánense la espada del conocimiento para desgarrar el velo de lo ilusorio.
Discriminen a tiempo entre lo real y lo irreal, durante el viaje hacia la meta. Si el ojo no los
está ayudando a obtener la inacabable alegría de ver a Dios en cada cosa que pone ante su
mente, es mucho mejor estar ciego; si su oído los arrastra al reino de la cacofonía, es mucho
mejor estar sordo. Los sentidos no deben sumergirlos en lo sensorial; deben servir a sus
verdaderos intereses y sublimar sus deseos y apetitos. Ése es el único camino para asegurar
la salud y la felicidad.

Prashanti Nilayam
23 IX 68

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58. TRANSMUTEN CADA MINUTO
EL CAMINO DE LA disciplina espiritual, el más beneficioso para el hombre, está
establecido de una manera sencilla y suave en las grandes escrituras de la antigua India, que
explican, por medio del ejemplo y el precepto, el principio divino inherente en el universo,
e inspiran a la humanidad a que mire con temor reverencia¡ y admiración la obra de Dios y
su inescrutable juego divino (lila). Impulsan al hombre a ir como un peregrino por el
camino del sacrificio en la alegre compañía de los sabios para que, antes de que el cuerpo
caiga, pueda ganar la visión de lo Eterno y la guarde como un tesoro en su corazón para
siempre.
Las narraciones y descripciones que estos libros contienen purifican el icha shakti,
el poder del deseo latente en el hombre, y santifican el kriya shakti, impulso de actuar, y,
finalmente, vigorizan y clarifican el jñana shakti, el impulso de conocer. Mediante este
proceso, el hombre logra chita sudhi, la purificación de la conciencia. Sólo en la conciencia
así transformada puede el Alma reflejarse y comprenderse. Así, cada religión tiene como
técnica esta transformación, este proceso de limpieza. Cada escritura religiosa tiene esta
meta.
El Mahabharata, por ejemplo, es básicamente la historia de los panchapranas, los
cinco aires vitales del hombre que superan los cientos de obstáculos en el camino del
progreso. El mayor de los cinco hermanos Pandavas es Dharmaraja (la moralidad, la
rectitud); es apoyado eficazmente por Bhima (la fuerza física dedicada al servicio divino y
cargada de devoción), Arjuna (la fe pura y firme en Dios), Nakula y Sahadéva, quienes
representan la fortaleza y la ecuanimidad. Al exiliar a estos cinco, el cuerpo (la ciudad de
Hastinapura) es inundado por la maldad. En el Mahabharata, la necesidad de practicar el
dharma es ilustrada con la ayuda de una serie de dilemas y situaciones críticas que de una
forma u otra acosan al hombre.
Las Upanishads exhortan al hombre diciéndole: Sathyam vada, Dharmam chara:
"Habla la verdad, actúa correctamente"; pero el hombre se contenta con Dharmam vada;
Sathyam vadha: "Hablar de la rectitud y matar a la verdad". E! mero pronunciar sin la
intención o el esfuerzo por practicar lo que se predica es hipocresía. Una vez, los venados
de la selva se reunieron en una conferencia y resolvieron desafiar a los perros cazadores y
llamaron a todos los venados a que resistieran los ataques y lucharan. Pero, estando todavía
en el proceso de aprobar la resolución, los perros aullaron y... todos los venados huyeron; el
de la moción, el que la apoyaba y todos los demás. ¡No quedó ninguno en el lugar de la
conferencia!
Las ovejas balan "bee, bee, bee",, un sonido que en sánscrito (may)significa"mío,
mío, mío". ¡Por eso sufren de las consecuencias de este apego al yo y lo mío. Este es el
resultado de la ilusión básica que esconde la verdad de la transitoriedad e impone un
sentido artificial de permanencia a todos los objetos y placeres sensoriales. Cerca de
Haridwar había un monje que hacía muchos años había abandonado su casa y a los suyos y
vivía de limosnas. Solía poner toda la comida que recolectaba en una roca lisa que
sobresalía del Ganges y que usaba como plato. Un día llegó a su roca y encontró a otro
monje que estaba comiendo ahí sentado. Se encolerizó ante esta violación de su
"propiedad". Entonces, el recién llegado dijo: "¡Qué lástima! Has renunciado a todo sentido
de "yo" y "lo mío", te has afeitado la cabeza para que no te reconozcan tus antiguos
compañeros; anhelas estar libre de todas las ataduras y sin embargo te has atado a esta roca.

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¿Cómo puedes nadar a través de este mar de la vida con esa roca atada a tu cuello? Estás
llevando una vida de hipocresía." Esto le abrió los ojos a su error.
La madre de Gopichand lo alentó a que siguiera el camino del renunciamiento y la
fortaleza como paso preliminar a la autorrealizaci6n; probó sus logros después de que él
estuviera algunos años con el sabio Bhartrari. Una noche, se vistió de hombre y se colocó
en el lugar donde su hijo dormía. Gopichand refunfuñó y le pidió al extraño que buscara
otro lugar, pues ese espacio era "suyo". Cuando ella intentó probar a Bhartrari de la misma
manera, la respuesta del sabio fue sólo la de moverse a alguna distancia más allá sin
pronunciar una sola palabra. Así supo ella que su hijo todavía tenía que recorrer un largo
trecho.
Los sabios no dejaban lugar en sus corazones a la codicia y al sentido de posesión.
Ellos sabían que hay un Conocedor del campo (Kshetrajña) que es el motivador de este
campo (kshetra).
Vyasa, quien recopiló los Vedas, compuso los aforismos que definen el principio
divino (en los Brahmasutras) y escribió el Mahabharata, considerado como el quinto Veda,
no podía ganar la paz mental. Aquello no eran sino hazañas intelectuales, vuelos de la
poesía y la filosofía, pero no flores que brotaban de la auténtica experiencia. Finalmente,
por el impulso de Narada, quien enseñaba y practicaba el camino de la devoción, se
sumergió en la contemplación y descripción de la grandeza y gloria de la Divinidad. El
Bhagavata fue el resultado de este anhelo de Vyasa.
El Bhagavata ha dado lugar a que muchos se hagan llamar bhagavatares por ser
exponentes del texto, pero la divina emoción que Narada y Vyasa sentían no es compartida
por ellos en lo más mínimo, porque no la exponen con base en su experiencia. Ellos
proclaman que Dios es el morador y motivador interno de todos los seres ¡mientras están
dedicados a hacer planes y trampas para hacer dinero! Deténganse un momento y examinen
sus hábitos y actividades; analícenlos, evalúenlos con el criterio de la moralidad, la verdad,
el amor y la fortaleza. Abandonen todo lo que los arrastra hacia abajo, al mal, fortalezcan
todo lo que los eleva y los lleva más cerca de mí. No se desanimen si tienen que sufrir las
consecuencias de lo que han hecho.
Anoche vieron a Druva ser bendecido por el Señor en la obra escenificada por los
niños de la Escuela Védica. Las duras palabras pronunciadas por su madrastra fueron la
provocación para que de inmediato el muchacho se retirara a la selva para hacer
austeridades a fin de ganar del Señor el don del amor de su padre. Pero cuando el Señor se
manifestó finalmente ante él, al muchacho ya no le quedaba ningún resentimiento ni deseo;
así que en lugar de pedirle las nimiedades que una vez codició, ¡le pidió la bienaventuranza
de fundirse en el Señor mismo! El espíritu rajásico y guerrero de venganza y competencia
con su hermanastro había abandonado su mente durante las austeridades, pero el Señor le
recordó su intención original y le ordenó volver a su reino y complacer a su madre antes de
descansar en el cielo como la Estrella Polar (Druva, aunque era muy niño, se había ganado
el favor del Señor, quien lo había elevado a esa posición estelar. Druva se había dedicado
desde niño a prácticas espirituales que atrajeron al Señor a él).
Los ideales deben volverse más elevados y más grandiosos, los deseos deben
volverse cada vez más altruistas y sublimes; el apego debe ser transmutado en emociones
más nobles y más sutiles. Una historia es apasionante sólo cuando hay un desarrollo
sostenido hacia el desenlace, ¿no es así? Es por eso que cuando uno pasa por el crisol de la
alegría y del dolor, emerge más puro y más fuerte gracias a la experiencia obtenida. Cuando
el crecimiento de un niño es detenido, esto causa dolor; cuando empieza a crecer

138
normalmente, causa alegría; cuando el crecimiento es anormal, causa de nuevo dolor. El
movimiento del péndulo hace la vida interesante; es como un gimnasio, una escuela.
Hay que retirarse detrás del telón, tarde o temprano; por eso, mientras se
encuentren en el escenario, gánense la estima del director, haciendo su papel de la manera
que a él le satisfaga, tratando de no echar a perder Su obra con sus vacilaciones y palabras
balbuceantes.
Sean como la tortuga, que puede vivir en el agua y en la tierra. Es decir, cultiven la
calma interna que los ayuda a estar con el pensamiento de Dios, ya sea que estén entre la
gente o solos. La soledad ocurre cuando no están conscientes de la gente a su alrededor. Es
lo que ustedes mismos crean a partir de la soledad de su propia mente. Aquí, por ejemplo,
donde no son perturbados por otros, cada uno de ustedes se encuentra en perfecta soledad.
Ésta es la práctica que quiero enseñarles. Y luego hay otra. Es la práctica del
nagarasamkirtan en sus pueblos. Los beneficios que se obtienen de éste son demasiados
para ser enumerados ahora, con el tiempo de que disponemos. En breve, es el Bhagavata en
práctica. El ir en procesión cantando las glorias de Dios por las tranquilas calles, cuando los
sentidos del hombre aún están dormidos después de la experiencia del sueño, agudiza el
intelecto de los que los escuchan y santifica la atmósfera. Es además un valioso
reconstituyente tanto del cuerpo como de la mente, tanto para ustedes mismos como para
los demás. Cada canción es una espada que corta los nudos de la pereza. Es un servicio
social muy bueno el recordar a todos su deber con Dios, quien vela por todos ellos y les da
el don de un nuevo día.
La pereza es la ruina de la civilización moderna; la gente quiere descanso, se queja
de exceso de trabajo, habla de que está cansada. Yo les estoy enseñando con mi ejemplo
cómo deben llenar cada momento con una actividad beneficiosa y útil. Hablan entre sí de
esta manera: "Oh, Swami tiene su hora de reposo", "Swami está durmiendo". Pero yo nunca
he deseado un minuto de descanso ni de sueño ni de alivio. Les voy a decir cuándo me
siento descansado, aliviado, contento: cuando yo sé que todos ustedes están ganándose la
suprema bienaventuranza por medio del desapego y la disciplina espiritual, no antes. Estoy
siempre ocupado en alguna actividad u otra para su beneficio. Las cosas que yo pueda hacer
no las confío a otros, sino que las hago yo mismo para que puedan aprender autoconfianza
y obtener experiencia. Tengo siempre en mente su progreso, su bienestar, su felicidad.
Pueden notarlo en el más mínimo acto mío: yo hago todo el trabajo que me corresponde;
abro todas las cartas dirigidas a mí, y son montañas. Me pueden ver levantándome de esta
silla y yendo a la parte trasera de vez en cuando. Déjenme revelarles que esto no es debido
al deseo de evitar escuchar los discursos de las distinguidas personas que se dirigen a
ustedes o porque me canse o necesite beber un sorbo de agua; es sólo para darles la
oportunidad de cambiar de posición, de relajar sus músculos y ajustarlos para otra hora o
más de escuchar atentamente. Si estoy delante de ustedes, yo sé que no les gusta hacer eso,
y sé que han estado sentados durante largas horas en la misma postura en esta apretada
reunión.
No hay nadie que me cuestione si yo no actúo; no hay nada que pueda perder si no
me dedico a alguna actividad, ni tampoco siento ningún gran impulso de estar actuando. Sin
embargo, ustedes me ven muy activo. La razón es que debo estar haciendo algo todo el
tiempo, por el bien de ustedes, como ejemplo, como inspiración, como adiestramiento.
Aquellos que son guías deben ellos mismos saber seguir; aquellos que ordenan deben ellos
mismos llevar a cabo lo que esperan que los otros hagan. Yo estoy dedicado a la actividad

139
para que puedan aprender a transmutar cada minuto en una dorada oportunidad de
ennoblecerse hasta llegar a la divinidad.

Prashanti Nilayam
24 IX 68

59. LA PIEDRA FILOSOFAL


EL HOMBRE ESTÁ provisto de muchas destrezas; se le ofrecen muchas vías, se
le indican muchos caminos. El objetivo de todos estos dones es desarrollar en él el espíritu
de devoción y dedicación y liberarlo de la dicotomía de la alegría y la aflicción. Cuando el
hombre ve como Dios al universo, desaparece la capacidad de éste de conceder la
experiencia dual; el hombre conoce la verdad y está tranquilo. Dios es Uno e Indiviso
(Ekam eva advitiyam Brahma), o Uno sin segundo, o sea el Principio inmanente, de modo
que el hombre debe esforzarse por conocer a Dios, quien es la verdad. Un soldado es
honrado y recibido con beneplácito en su casa sólo cuando ha ganado la batalla, no cuando
ha huido o no ha tenido ningún contacto con el enemigo, o cuando se ha entregado
mansamenfe o cambiado feliz de bando. No es el uniforme ni las medallas los que son
honrados; es el bravo corazón que late dentro de su pecho, es el brillo en los ojos que revela
al héroe bañado de victoria. Cada ser humano está dedicado a una batalla con los insidiosos
enemigos internos. ¿Cómo puede alguien moverse con la cabeza erguida y un semblante
orgulloso cuando sus enemigos están celebrando su victoria dentro de él? ¿No es una gran
humillación? Las fuerzas de la lujuria, la codicia, la ira, el odio, el orgullo, la maldad, la
envidia y la avaricia están celebrando triunfantes danzas de victoria en el corazón mientras
la humilde víctima, su prisionero, busca ser honrado y alabado.
Los enemigos internos pueden ser destruidos por la luz de jñana (la iluminación
que acompaña al conocimiento de la realidad). Para adquirir esa iluminación, uno tiene que
cultivar el espíritu de búsqueda imparcial, firme y decidida, basada en las revelaciones
hechas en los Vedas acerca de la naturaleza del hombre y de Dios, y sobre la relación entre
los dos. Hay que estudiar los Vedas con respeto, porque ellos nos dan la llave de este jñana.
Los Vedas son la piedra filosofal que transforma todo metal en oro, a todo estudiante en
aspirante espiritual (sadhaka) y a todo aspirante espiritual en sabio. Ignorantes de su valor,
los pandits que han aprendido los Vedas de memoria los utilizan como medio de vida,
como un campo fértil para argumentaciones dialécticas vacías. Sus disputas y comentarios
solamente han difundido la incredulidad entre las masas, porque ellas no se dejan
impresionar por el escolasticismo y los sofismas. Cuando Sri Rama decidió acabar con su
carrera de avatar y se fue al turbulento río Sarayu, un perro también lo siguió. Cuando le
preguntaron por qué había seguido ese camino, dijo: "Yo deseo ir al Paraíso con todos
ustedes, en mi vida pasada yo era un gran yogui, pero resbalé y caí del camino recto del
autocontrol, me volví esclavo del engaño; expuse los Vedas como me dictaba mi capricho,
en forma rara pero atractiva; por eso me he vuelto este animal que está feliz de ladrar y
morder. Las personas que me animaron con sus alabanzas son ahora las moscas y los

140
zancudos que se apiñan sobre mi piel y me fastidian. Ayúdame, ¡oh Señor!, a huir de esta
desgracia; he pagado mi karma, he cumplido con mi sentencia". Ésa es la consecuencia de
la falta de respeto por los Vedas; estúdienlos con reverencia para poner en práctica lo que
enseñan. Desistir de la práctica es en sí mismo una irreverencia.
Quienquiera que hable, lo que sea que se diga sobre los Vedas y el Vedanta, si es
dicho con reverencia y un anhelo sincero, merece ser escuchado atentamente. Yo noto un
gran defecto en ustedes: cuando estoy diciendo mi discurso, escuchan cada una de mis
palabras con gran avidez y entusiasmo, pero cuando los pandits y otras personas les están
hablando sobre temas que son valiosos para ustedes, de su propio y profundo estudio y
práctica espiritual, aunque ustedes están sentados debidamente en silencio, no encuentro la
misma avidez y entusiasmo. Esto no es correcto; el agua de lluvia es agua de lluvia, caiga
por una tubería o del techo, o corra por un canal o una acequia. Lo que otros dicen es
también auténtico y útil. Lo que deben cuidar y atesorar en su memoria es la propiedad
curativa de la medicina, no la etiqueta del envase o el nombre del fabricante o del vendedor.
Benefíciense de la medicina, cúrense; sean iluminados; conozcan su realidad.

Prashanti Nilayam
27 IX 68

60. EL SIGNIFICADO DE LA MENDICIDAD


FRENTE A LAS montañas que soportan el sol y la lluvia con igual
despreocupación, frente al mar y al cielo que no son afectados por tempestades y nubes, es
absurdo que sea el hombre el único sujeto a la ansiedad y el temor; junto a los pájaros y las
bestias, que no guardan alimentos para otro día, contentos de dejar que la providencia se los
provea, se ve hasta ridículo que sólo el hombre pase sus días calculando y acumulando.
Ningún pájaro echa semillas en la tierra para cultivar alimentos; ninguna bestia ara y cerca
los campos, reclamándolos: esto es mío, esto es para mis hijos y los hijos de mis hijos. Las
obras sin apego por sus frutos son la actividad natural para los hijos de Dios, esa progenie
de la inmortalidad. Cantan y nadan, bailan y se zambullen, hablan y caminan, suplican y
desfallecen; porque es su naturaleza hacerlo. No saben lo que va a suceder; en
consecuencia, no se preocupan, no anticipan ningún resultado. Son simplemente ellos
mismos cuando hacen todas esas cosas; es su naturaleza innata, su característica inherente.
Ustedes no han nacido como hombres sólo para sentir el aguijón del hambre y para
llevar a cabo actividades que la aliviarán por unas pocas horas cada vez. De hecho, el
hambre les ha sido asignada para que puedan crecer y desarrollar su inteligencia y descubrir
su meta final. La educación es para la vida, no para un medio de vida. Y la vida es sólo una
oportunidad para que vean por sí mismos su comienzo y su fin. Cada reloj tiene a alguien
que lo ha hecho y que le da cuerda para que pueda funcionar. Ustedes también tienen a Uno
que tiene la llave y que les da cuerda: descúbranlo. El reloj da la hora para todos los que la
necesitan. No pide recompensa, no se preocupa por la razón de su ansiedad por saberla
hora; sigue marcando su tic tac día y noche, con buen o mal tiempo. Sean como el reloj.

141
Ustedes son sólo actores en el escenario, delante de las candilejas. El Director
quien conoce la obra, asigna los papeles, da las señales, las entradas y las salidas está
detrás del telón. Ustedes son las marionetas; él sostiene los hilos. Si han de verlo, deben ser
su amigo o pariente. El ser un mero espectador no les dará el derecho de acercarse a él y
estar en su sagrada compañía; cultiven su amistad o parentesco mediante la actitud de amor
y servicio dedicado. Si sirven a un rey para el bien de su propia esposa e hijos, estarán
dedicados a ellos y no al rey, no importa cuán arduo y amplio sea su servicio. Así también,
si hacen adoraciones ceremoniales u observan votos en aras de la prosperidad material para
poder mantener a su familia, estarán dedicados a ella y no a su mejor y propio interés
personal. Una entrega completa, una dedicación sin mácula, ésa es la prueba máxima
que.Dios impone y acepta.
Un hombre, digamos, tiene tres esposas; cuando se muere, quedan en la condición
de viudas y tienen que ponerse un velo, quitarse sus joyas y llevar las otras señales de
duelo. Ésa es la convención; pero si la esposa está embarazada, esta convención no es
aplicable; ella será declarada viuda sólo después de que haya nacido el hijo. Ella sabe que
es viuda, pero el mundo, viéndola, ¡pensará que su esposo está vivo! Ésa es también la
posición del conocedor (jñani). Él sabe que el mundo es transitorio, que Dios lo es todo,
que sólo la actividad dedicada puede salvarlo de las consecuencias que lo atan, pero el
mundo piensa, al verlo, que es uno como ellos. Él es como la flor de loto sobre el agua
donde creció y el lodo donde están sus raíces: inafectada e intocada por ninguno de los dos.
Este conocimiento no es un atributo del Absoluto Universal o Paramatma; es el
Paramatma mismo. Las Upanishads declaran: "La verdad, la sabiduría, la eternidad es
Brahman" (Satyam Jnanam Anantam Brahma). El conocimiento es el cumplimiento, es la
meta, la culminación. Si no tiene sabiduría, el hombre es tan feo como si tuviera la cara sin
nariz, no importan los demás atributos que puedan adornarlo. El anhelo, la agonía, el
esfuerzo por conocer a Dios y su poder y misterio es la joya de la cual debe enorgullecerse.
La conciencia de que Dios es el morador interno, quien impulsa y lleva a efecto todo lo que
sentimos, pensamos y hacemos, eso da la inspiración para entregarse, la fuerza para
dedicarse, el impulso para no ser sino un instrumento en sus manos y para sus fines; eso es
conocimiento.
Hubo una vez un rey que guió a sus poderosos ejércitos a través de las nevadas
cumbres que rodeaban su reino para invadir los dominios vecinos. En un elevado paso
cubierto de nieve vio a un hombre con aspecto de monje mendicante o asceta sentado sobre
una desnuda roca con la cabeza entre las rodillas, evidentemente para protegerse del helado
viento que soplaba por todos los resquicios de las montañas. No tenía ninguna prenda de
ropa encima. Él sintió mucha piedad por aquel hombre y se quitó su propio mantón y se lo
ofreció al yogui (alguien que ha dominado los sentidos y la mente), pero éste lo rechazó al
afirmar: "Dios me ha dado suficientes ropas para protegerme del frío y el calor. Él me ha
dado todo lo necesario. Por favor, dale tu manto a algún pobre que los requiera". El rey se
sorprendió mucho ante estas palabras y le preguntó dónde tenía esas ropas. El yogui
respondió: "Dios mismo las ha tejido para mí. Las llevo desde que nací y las vestiré hasta la
tumba. Aquí está, es mi piel. Dale tu capa a algún mendigo o a cualquier pobre hombre". El
rey sonrió pensando que nadie podía ser más pobre que aquel hombre y le preguntó: "Pero,
¿dónde podré encontrar a un hombre más pobre?" El yogui le preguntó a su vez a dónde se
dirigía y por qué y el rey dijo: "Me dirijo al reino de mi enemigo a fin de anexar sus
dominios a los míos". Esta vez fue el yogui el que sonrió, diciendo: "Si tú no estás
satisfecho con el reino que posees y estás dispuesto a sacrificar tu vida y la de estos miles

142
que te siguen por ganar unos cientos de tierras más, puedo asegurarte que tú eres más pobre
que yo. Entonces, debes darte esa capa a ti mismo; tú la necesitas más que yo". El rey se
sintió muy avergonzado y comprendió la futilidad de la fama y la fortuna y regresó a su
capital, agradeciéndole al yogui que le hubiera abierto los ojos ante su pobreza innata.
Ahora entendía que el contento es lo más preciado. Los grandes hombres difunden la luz de
su sabiduría por medio de sus actos y palabras.
Naturalmente, hay que usar la propia discreción y el razonamiento más elevado a
fin de distinguir lo real de lo irreal. Había un viejo mercader que solía asistir a todos los
sermones religiosos en la ciudad, especialmente cuando también eran musicales. Durante
treinta años, nunca se perdió un solo discurso, y la gente se admiraba ante su firmeza y fe.
Un día, llevó también a su hijo, un muchacho de dieciséis años. Ese día, el pandit habló de
la Vaca Sagrada y de que ella era la cuarta madre del hombre, después de la madre Gita, la
madre tierra y la propia madre. Él exhortaba a sus escuchas a que reverenciaran a la vaca y
se refrenaran de hacerle el más mínimo maltrato aunque tuvieran una razón de peso. Al día
siguiente, el mercader tuvo que ir a otro pueblo por algún asunto urgente y así, dejó a su
hijo en la tienda y se fue. Al mediodía, una vaca entró al establecimiento y empezó a
comerse grandes bocanadas de granos y otros artículos, deliciosos para su gusto, de las
cajas arregladas alrededor del taburete donde estaba sentado el muchacho, quien no movió
ni un dedo, pues "se trataba de la vaca sagrada". A la noche, el padre regresó, y
contemplando el daño, reprendió severamente a su hijo. "No debes tomar esos discursos al
pie de la letra; cuando sales del lugar, al sacudir el polvo del tapete donde estuviste sentado,
debes sacudir de tu cerebro cualquier idea del discurso del pandit que se pudiera haber
adherido allí. Si no lo hubiera hecho yo cada día durante estos treinta años, tú y yo y todos
nosotros ya habríamos muerto de hambre".
El desapego es una planta de crecimiento lento; si cortan el tierno brote para ver
las vainas, se decepcionarán. Así también, sólo una práctica larga y constante es
recompensada por la paz que ofrece la gracia, y la gracia se adquiere por medio de la
entrega, como lo declaró Krishna en el Gita.
Cuando el Gita les indica abandonar todos los códigos de moralidad (dharma) no
les está pidiendo también que abandonen toda actividad (karma); es decir, deben cumplir
con su karma, y cuando lo hacen para Dios, a través de Dios y por Dios, el dharma no
importa; tiene que ser aceptable y seguramente los beneficiará. Esta afirmación no es una
invitación al libertinaje o a la inactividad total; es un llamado a la dedicación y entrega a lo
más alto en el hombre, a saber: Dios. Hubo una vez un malvado comentarista que decía que
este mandato elimina la necesidad de discriminar entre lo correcto y lo erróneo. Él debe de
haber sido la misma persona que dijo: "El Señor dice en el Gita que él quedará complacido
si se le ofrece sólo una hoja, una flor, una fruta o un poco de agua; bien, esta pipa contiene
las cuatro: la hoja de tabaco, la flor roja representada por las brasas, la concha del coco y el
agua a través de la cual el humo sale burbujeando". Los trucos impertinentes y sin sentido
no pueden esconder la irreverencia de los ojos de Dios.
El Señor no se conmoverá por un comentario estrictamente erudito; será
complacido únicamente por una práctica verdadera, por un incansable esfuerzo por limpiar
la mente. El esfuerzo debe ser alerta y activo, hasta que alcance la meta. Alguien le
preguntó a Ramana Maharshi: "¿Cuánto tiempo debo dedicarme a la meditación?"
Maharshi respondió: "Hasta que pierdas la conciencia de la experiencia de la meditación".
En la obra "Druva", representada por estos muchachos, el que hizo el papel de Druva

143
estuvo sentado, recto y tenso, dándonos la impresión de que estaba perdido en meditación;
pero tal actuación no puede aspirar a

212
obtener consideración. En la verdadera meditación, pronto se pierde la conciencia
de que se está meditando. De hecho, cada momento en la vida debe ser utilizado para la
meditación. Ésa es la mejor manera de vivir. Cuando barran sus habitaciones, díganse que
sus corazones también deben ser aseados de igual forma; cuando estén cortando verduras,
sientan que la lujuria y la codicia también deben ser cortadas en pedazos; mientras estén
amasando la harina, alargándola y extendiéndola, deseen además que su amor pueda
abarcar círculos cada vez más anchos y expandirse hasta los extraños y los enemigos.
Éste es el medio por el cual pueden hacer de su hogar una ermita y de la rutina del
vivir una ruta hacia la liberación.

Prashanti Nilayam
29 IX 68

61. LA TERCERA FUERZA


LAS ENSEÑANZAS DE los sabios y visionarios de esta tierra están centradas
alrededor del modo de vida, de la disciplina en la práctica diaria, de las maneras de
comportamiento familiar y social, de las actitudes e impulsos, de las obligaciones de la vida
comunitaria, de los lazos de servicio y afinidad afectuosa. Enfatizan los aspectos prácticos
del Vedanta; de hecho, no hay otro Vedanta. Su propósito es limpiar la mente, agudizar el
intelecto, purificar las emociones, concentrar la facultad pensante de manera que la realidad
pueda ser experimentada en su plena claridad. Librarse de los golpes de la alegría y del
dolor puede lograrse sólo por medio del conocimiento de esa realidad que es una e
indivisible. Cuando se quita la gruesa capa de musgo que flota sobre la superficie del lago,
se revela el agua clara; cuando se quita el polvo acumulado sobre el espejo, esto les permite
verse a sí mismos. Cuando la persona se ve a sí misma como una imagen, es sólo una
verdad parcial; cuando ella sabe que es la persona y no una imagen, esto es la verdad.
Bimba (el Yo, lo Real) debe conocerse, debe saber que es bimba. El Yo debe tomar
conciencia del Yo; eso es autoconocimiento. El ojo puede ver la estrella que está a mil
millones de años luz, pero no se puede ver a sí mismo. El ojo debe ver al ojo para que
pueda proclamar que tiene autoconocimiento, una visión de sí mismo como es
verdaderamente.
A menos que se conozcan a ustedes mismos, no pueden conocerme. Cuando ven
un aeroplano en el cielo, saben que debe tener un piloto; pero si desean verlo, deben subir y
estar en el avión, después de comprar el boleto. Gánense la calificación; merezcan la visión.
Vivekananda una vez dijo que ninguna persona que careciera de discernimiento e
inteligencia despierta podía entenderlo a él y su misión. Los estudiantes de medicina
disectan cadáveres ¡tratando de aprender acerca del cuerpo vivo! El conocimiento de Dios
que se obtenga mediante un análisis y estudio del mundo será más o menos de la misma
categoría. Cuando el doctor trata a un paciente y éste se somete al tratamiento, ambos

144
ignoran que entre ellos hay una tercera fuerza, más potente y más decisiva. Si llegan a la
orilla de un río en una tierra extraña, no siguen el consejo de un paralítico o de un ciego
para averiguar el mejor punto para vadear; siguen al que ha vadeado el río a menudo y no
es ni paralítico ni ciego. El hombre que puede ver es el sabio, el hombre que puede caminar
es la persona con experiencia. El hombre con ambas capacidades es un buen guía, no
aquellos que dicen cosas aprendidas de libros o que dan fórmulas hechas, sin fijarse en el
nivel alcanzado por el que escucha, o que andan por allí en busca de personas de quienes
obtener dinero.
Cualquier gurú que embrutece su intelecto y su innato poder de discernimiento en
vez de alentarlos a buscar, examinar, experimentar y creer, es un peligro para la humanidad,
pues el intelecto es el único instrumento para lograr la realización. Sólo el conocimiento
puede otorgar la visión de la verdad última. Es por esto que el mantra Gayatri (oración
védica) es una oración para despertar el espíritu de indagación e iluminar el camino por
medio de la Luz interna del espíritu. Es por esto que Krishna dice en el Gita: "Yo soy, de
los seres vivientes, la inteligencia". Arjuna (que significa puro, sin mácula) era un
gudakesha, es decir, una persona que había superado la indolencia y tenía control sobre el
sueño; su nombre mismo indica que era de virtudes sin par, un gran guerrero. Gracias a eso,
el Señor mismo le enseñó el modo de vida del Gita. Sean como él, desarrollen el espíritu de
renunciamiento que él mostró. Escuchen al Señor tan atenta y tan inteligentemente como él
lo hizo; ustedes también pueden obtener el Gita del Señor, enseñado desde el carro de
guerra del cual él, en atención a su oración, es el auriga.

Prashanti Nilayam
29 IX 68

62. DERRAMAR TINTA EN EL PAPEL


CUANDO SE LE pregunta ¿Quién eres?, cada uno de ustedes da el nombre que
alguna otra persona les dio años atrás o que ustedes mismos se dieron. No dan el nombre
que ha estado con ustedes vida tras vida y que ha sobrevivido a muchas muertes y
nacimientos, o sea, el Alma que realmente son. Ese nombre lo han olvidado; ha sido
envuelto en los tres gruesos velos de la impureza, la ignorancia y lo transitorio. La
impureza es la suciedad del vicio, la maldad y la pasión. El velo de la ignorancia esconde la
verdad y hace atractiva y deseable la falsedad. Lo transitorio se superimpone sobre lo
eterno, expresa los límites de la individualidad sobre lo universal. Ahora bien, ¿cómo puede
el hombre lavar o eliminar estas tres capas de suciedad? Seguramente con agua y jabón. El
jabón de la penitencia y el agua del conocimiento removerán toda mácula de impureza. La
mente vacilante que causa la desenfrenada búsqueda de felicidad en los objetos sensoriales
y las posesiones externas será transformada por la aplicación firme en el culto y adoración
de la fuente y sostén de todo. El velo de lo transitorio puede ser desgarrado por la
adquisición del conocimiento que revela la esencia átmica del hombre, la unidad átmica del
hombre, la unidad de las almas de toda la creaci¿a. Por lo tanto, la impureza es removible
por la acción (karma), la ignorancia o ilusión por la devoción (bhakfi), y la sobreimposici6n

145
o transitoriedad por el conocimiento (jñana). Es por esto que los sabios de la India
establecieron estos tres senderos karma, bhakti y jñana para los aspirantes.
No hay atajo para llegar a cualquier logro que valga la pena; sólo una lucha
constante puede asegurar la victoria. Las cosas que se ganan con poco o ningún esfuerzo no
merecen ensalzarse. El proceso de control de los sentidos internos y externos (yama y
niyama), estabilidad de la postura (asana), del aliento (pranayama), retiro a la conciencia
interna (pratyahara), meditación (dhyana) y concentración (dharana) es difícil; pero la etapa
final es la condición de perfecta e imperturbable ecuanimidad (nirvikalpa samadhi).
Mientras la persecución de placeres materiales será como un néctar al comienzo y como
veneno al final, la persecución de la ecuanimidad será como veneno al comienzo pero
nectarina al final.
Había una vez un buscador del sendero espiritual que le rogó a su hermano mayor
que lo iniciara en la vida espiritual dándole un mantra, pero el hermano le dijo: "Siempre es
una ardua tarea enseñarle a un pariente, pero enseñarle a un hermano es más difícil aún.
Debes acudir a Dakshinamurti, que no es otro que el mismo Shiva venido al mundo como
maestro". El primero le preguntó cómo descubrir a ese preceptor, a lo que el hermano
respondió: "Aquel que considera iguales a todos los hombres y a todas las cosas, ése es el
preceptor que te he indicado". A partir de entonces el aspirante inició su búsqueda. Iba a las
ermitas llevando un anillo de oro en su dedo y preguntando a todos los ermitaños qué metal
era ése. Algunos declaraban que era oro, otros, que cobre, y otros más decían que bronce,
estaño o una aleación. Y así iba de un sitio a otro. Un día llegó ante un joven asceta de ojos
brillantes y le preguntó si el metal del anillo era oro. El asceta le dijo: "Sí". Entonces le
preguntó: "¿No será cobre?", y el otro contestó: "Sí, es cobre". Así respondió siempre
afirmativamente a cualquier cosa que el aspirante le dijera. No hacía ninguna distinción, y
en base a esto el joven buscador espiritual concluyó que el asceta que tenía enfrente era el
propio Dakshinamurti. La ecuanimidad viene como resultado de la conciencia de la unidad
y de ninguna otra fuente. Sanat Kumar estaba dedicado a severas austeridades cuando el
Señor se le apareció y le dijo que le expusiera sus necesidades, pero él le respondió: «Tú
eres mi huésped ahora. Has venido. a este lugar en donde yo estoy desde hace algún
tiempo, por o tanto, tú eres quien debe pedir cualquier cosa que desees. Estoy obligado a
honrar a mi huésped otorgándole lo que necesite". Habiendo conocido a Brahman, él había
llegado a ser Brahman mismo. Así pudo hablar como alguien que era igual que Dios. "Yo
soy tú" era el estado alcanzado por Sanat Kumar. No es extraño que hablara así. "Él"está
siempre presente, "yo" sólo nace después de que el individuo se separa de "él". Así, junto
con el nacimiento del Alma individual (jiva) también debe nacer en la mente la idea de
Deva (Dios). Ésta es la clave del éxito y la seguridad.
Abracen al Shiva (Dios) en el centro de su corazón y se volverán inmortales.
Abracen al shava (cadáver) que es el cuerpo sin él y serán mortales.
El preceptor espiritual tiene que enfatizar esta lección fundamental. Él debe ser
como el instructor de gimnasia entre los profesores en la escuela. Los otros entran a la
clase, dan su lección y se van; el maestro de historia discurre sobre su tema y se va, el de
ciencia hace lo mismo, pero el instructor de gimnasia debe él mismo ponerse de pie delante
de los alumnos y mover sus manos a la derecha y a la izquierda para que puedan seguirlo;
tiene que doblarse y levantarse tantas veces y tan rápido como quiere que lo hagan sus
alumnos. El gurú tiene que ser Brahman para que pueda conducir a otros al conocimiento
divino, debe estar consciente del nombrado y no meramente del nombre.

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Este deseo de elevar el nivel de vida es una sed que nunca puede saciarse. LLeva a
una interminable persecución de los placeres sensoriales, multiplicación de necesidades y a
una cada vez más profunda preocupación. Las riquezas son una tentación mortal. Ningún
calmante puede aquietar la comezón de ganar dinero. Una vez, Lakshmi, la diosa de la
riqueza, y Narayana, su señor, tuvieron una querella acerca de quién tenía un lugar superior
en los corazones de la humanidad. Decidieron dirimirla mediante un experimento. Lakshmi
bajó a la tierra como un maestro espiritual: cuando la gente le lavaba los pies y lo adoraba,
la bandeja y los recipientes usados por los devotos se volvían de oro. Gracias a eso era bien
recibida en cualquier parte ¡y había una enorme avalancha de devotos y una enorme pila de
recipientes y bandejas de bronce, cobre y aluminio en todas partes! Por su lado, Narayana
también había bajado a la tierra y exponía a grandes multitudes las escrituras sagradas y los
caminos a la felicidad y la alegría abiertos por los sabios. Cuando la gente oyó que Lakshmi
convertía los metales comunes en oro, prefirieron sus visitas a las de Narayana y se
preocuparon poco por lo que éste enseñaba. En realidad hasta lo expulsaban de las ciudades
y pueblos cuando Lakshmi aparecía; pues sus discursos los distraían de las redituables
sesiones de adoración de Lakshmi.
No escuchen los tentadores discursos de la gente que no tiene fe en Dios; ponen
delante de ustedes el prospecto de una súbita riqueza ganada por medios torvos, pero no les
dicen que la riqueza no puede darles una felicidad verdadera, duradera y satisfactoria. Sus
argumentos son falsos y ladinos y ridiculizan lo tradicional y lo real. Había en Venkatagiri
un brahmín ortodoxo que llevaba a cabo regularmente sus ritos del amanecer, el mediodía y
la tarde. Durante estos ritos tenía que tomar pequeñas cucharadas de agua consagrada tres
veces, una cucharada tras otra, cierto número de veces. Su hijo, que lo estaba observando,
se rió y dijo: ¿Por qué tienes que sorber tantas veces? Bebe toda "el agua de una vez. Eso
hará las cosas más fáciles y rápidas". El padre permaneció en silencio; pero más tarde,
cuando el hijo estaba sudando por la tarea de la escuela y mojando su pluma de tinta a cada
rato, se rió y le dijo: "¿Por qué no derramas el frasco de tinta sobre el papel y terminas de
una vez? ¿Por qué molestarte tanto mojando la pluma y distribuyendo la tinta de a poquito,
línea por línea, letra por letra?" Cada rito tiene una importancia y un significado que es
mejor dejar en manos de la persona que cree y actúa en consecuencia.
Hay sólo tres maneras de salvarse: pravríti, nivriti y prapati (la acción, el desapego
y la entrega). La acción, la actividad externa, es un método para sublimar los instintos y los
impulsos. El desapego, la tranquilidad interna, es un método para someterla ansiedad de los
sentidos y del ego. La entrega, es un método para utilizar los sentidos, los instintos e
impulsos, la inteligencia, las emociones, para la glorificación del Omnisciente Divino que
todo lo dirige. Hagan y dediquen, trabajen y adoren, planifiquen y protejan, pero no se
preocupen por el fruto. Ése es el secreto del éxito espiritual.

Prashantí Nilayam
30 IX 68

147
63. INSPIRACIÓN, NO IMITACIÓN
HE VENDO PARA restablecer el dharma (la rectitud, la justicia) y por eso insisto
siempre en que la gente observe el dharma en todos los campos de la vida. El dharma es la
voz interna de Dios. Es la conciencia que ha ido formándose como resultado de siglos de
experiencia y generaciones~de ascetismo y renunciación; es la voz de la historia, que les
advierte contra la violación de su mandato. Los he llamado a todos para decirles algo que
concierne al área de Andhra, especialmente con respecto a la organización de Centros Sai
allí, pues antes de que emprendan la tarea de establecerlos y manejarlos deben estar
conscientes del por qué y para qué, más que del cómo y del cuándo. Hay miles de
instituciones esparcidas por la Tierra, creadas para elevar, educar y adiestrar a la gente en
los varios campos de la vida. Nacen, viven bien o mal por algún tiempo y luego declinan y
desaparecen. La "mortalidad infantil" es de las más altas entre estas instituciones, pues hay
entusiasmo sólo para empezar, mas no para sostenerlas.
El único objeto de los Centros de Servicio Sathya Sai, el aliento vital que los hace
florecer, es la conciencia de la unidad de todos como Uno. Pero la política de la
proliferación ataca también a los Centros, y diez hombres se vuelven once instituciones.
Como en la política, aquí también las facciones, la competencia, el clamor por el poder y
autoridad y la codicia por los cargos levantan su cabeza. La gente no es capaz de resistirse a
la infección de una atmósfera de elecciones y partidos. Tales tácticas y tendencias no son
apropiadas para asociaciones de aspirantes a la unidad espiritual.
Los Centros Sathya Sai son construidos sobre el amor, florecen por el amor y se
expanden por el amor. Ninguna otra emoción o actitud puede tener lugar allí. La Divinidad
es el imán, la humanidad es el hierro. El amor es la fuerza que los une. Dios es el imán, el
hombre es el hierro. La devoción o amor es la fuerza que atrae a los dos. La intranquilidad
que aqueja al hombre debe desaparecer; él debe alcanzar paz interna profunda; ésa es la
meta de las instituciones iniciadas por mí. Sírvanme y sírvanse a sí mismos siendo veraces,
amorosos y activos y ejemplos de la verdad, el amor y el servicio a los demás. Algunas
personas se quejan de que las unidades de esta organización están surgiendo demasiado
lentamente. Para que un niño llegue a la edad adulta toma muchos años; para que una flor
se desarrolle en una fruta llena de dulce jugo, toma mucho tiempo. Tengan paciencia y fe
firme. No empiecen con despliegues y gritos para después caer llenos de antagonismos y
debilidades. Tampoco deben imitar a otras instituciones u hombres y tratar de lograr lo que
ellos han hecho en sus lugares. La inspiración y los canales por los cuales esa inspiración
puede ser usada, debe surgir de sus propios corazones. El tratar de volverse Miras (gran
devota del Señor Krishna) por imitación es una tarea imposible. ¡En Madrás inauguraron el
Nagarasankirtan con autobuses repletos de devotos que cantaban a coro y que desfiló por
las calles por cincuenta y seis kilómetros! ¿Cómo pueden hacer una cosa así en sus lugares?
En vez de eso, puedo inspirarlos a inaugurar estas actividades de alguna otra manera; oren
por guía y se les dará instrucción. Puede ser que yo les aconseje empezarlo silenciosa y
dulcemente. Yo busco la calidad del esfuerzo espiritual, no la cantidad. Penetro al corazón
y examino el motivo que impulsó la emoción, el sentimiento que conformó el esfuerzo. Una
familia puede cantar la gloria de Dios y darles la vuelta a unas pocas casas en la misma
calle; esto es loable en verdad. Aprecio la sinceridad y firmeza más que la ostentación y la
pompa. No les he asignado la tarea de estos cantos de la madrugada como una obligación
ineludible; juzguen las condiciones de su lugar y llévenla a cabo si éstas lo permiten. Esa

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actividad dará salud y alegría; los purificará a ustedes así como a otros y la atmósfera que
todos respiran. Pueden conmover los corazones y hacerlos olvidarse de sí mismos en la
emoción de la dicha interna. Primero ayúdense a ustedes mismos, luego sirvan a otros. Ésta
es la más alta forma de autoayuda, pues los lleva a Dios y serán un buen ejemplo para otros.
Si sus circunstancias no les permiten participar en el sankirtan, quédense en su
casa y canten solos en el silencio interno de su corazón. No lo hagan de acuerdo con una
medida fija, tantas veces o tantas canciones en una sesión. El corazón no calcula los
números; confiere un contento que es inconmensurable. Ese contento puede surgir sólo por
medio de la fe. Cuando la mente vacila, la lealtad es débil; el amor desaparece y comienzan
las facciones. Esta enfermedad afecta a los Centros, no sólo en Andhra Pradesh sino en
todos los Estados. La gente que adora al mismo Dios, al mismo nombre y la misma forma,
debe ser feliz en su propia compañía; todos deben cooperar en el programa de todos. No
debe haber ninguna idea de superior o inferior. La gente se aleja y funda organizaciones
rivales y compite para ganar miembros, ignorando los llamados de amor y devoción.
Olvidan que todos sus esfuerzos son para adquirir la gracia y lograr sustituir al ego con
Dios. La distinción que yo no veo entre un devoto y otro, ¿por qué ustedes la ven y disputan
por ella? Es una confesión de su mezquina perversidad. Encuentro que tales actividades no
espirituales han afectado a los Centros sólo en los lugares donde han ingresado personas
"educadas". Los hombres sencillos continúan trabajando quieta y humildemente.
En algunos lugares la adoración la hacen personas a quienes se les paga por ello, y
esto se hace también en algunas casas. Ahora bien, ¿cómo puede tener devoción una
persona sólo porque ustedes le pagan unas monedas? No pido que se reciten elaborados
mantras o se hagan complicados rituales; es suficiente si adoran a Dios en su mente o lo
llaman una vez con todo su corazón. Son esos rituales, lo elaborado, lo que requiere dinero
y arrastra a sus Centros al reino de la codicia, la maldad y el odio. El cerdo es condenado
debido a su voracidad, el perro es difamado por su ira, así que no se dejen arrastrar a estos
males. Manú dijo que compartir su comida con el huésped hambriento es equivalente a un
gran sacrificio ritual. Pueden dedicarse a adorarme con ofrendas de flores para la imagen, y
aun completar cien mil ofrendas de flores, lo que se llama Laksharchana; pero si al
compartir las ofrendas de alimentos de ese día, ustedes ahuyentan a un hombre hambriento,
su adoración es inútil. Los pétalos de loto con los cuales hicieron la adoración se vuelven
insultos si sus corazones son insensibles ante el dolor de los necesitados.
Hubo una vez un aspirante espiritual que llamaba a Krishna con varios nombres
que describían cada uno alguna faceta de su magnificencia. Oró: "Aléjate del rebaño de
vacas que estás cuidando; ven a mí sólo por un momento y sacia mi sed". Así suspiraba
debajo de un árbol, derramando lágrimas de angustia, cuando un viejo faquir se acercó a él;
el aspirante le abrió su corazón y le pidió sus bendiciones para que pudiera realizar su
anhelado deseo. Pero el faquir le dijo: "Dios está más allá de todas las formas; él no puede
ser limitado por la forma; es esto y mucho más. ¿Cómo entonces puede aparecer ante ti en
la forma que anhelas?" Esto aumentó la angustia del buscador y ansió todavía más la visión
que había fijado en su mente. ¿Quién puede hablar de Dios como sólo esto y no aquello?
Nadie puede limitar su libertad. ¿Debe él estar atado a lo que el faquir piensa de él? Él
asume la forma deseada y le da al devoto el éxtasis que merece. Tengan esto en mente
cuando sientan el impulso de denigrar a otros por su fe en otras formas y nombres.
Hubo una vez un pandit que ofreció enseñarle a un estudiante los cuatro grandes
principios de la verdad (sathya), la rectitud (dharma), la paz (shanti) y el amor (prema). El
primer día expuso acerca de la verdad y le dijo: " Te enseñaré mañana lo que es el dharma".

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Al día siguiente, el alumno no apareció. El maestro lo fue a buscar y atrapándolo, lo regañó.
Aquél contestó: "Estoy practicando la verdad; aprenderé la segunda lección sólo después de
haber dominado la primera". Ése era en verdad un verdadero devoto. Bajen hasta las
profundidades para obtener las perlas. La persona que no se sumerge obtiene sólo la
espuma; pero la que sí va hasta el fondo llega a la verdad. Sumérjanse, conozcan y
experimenten; entonces tendrán la autoridad para conducir y guiar; de otra forma, no.

Prashanti Nilayam
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64. LLENOS DE COLMILLOS


DURANTE ESTOS DIEZ días han estado recibiendo alimento espiritual altamente
nutritivo que los ha llenado de fuerza y vigor. Por lo tanto, voy a hablarles de los medios
por los cuales esta fuerza y vigor deben ser utilizados para los más altos propósitos de la
vida. Si conocen el cómo, el esfuerzo será más efectivo, dejarán de ir vagando de un lado a
otro y la vida se volverá valiosa. Cuando la reina Kaikeyi persuadió a su esposo de que
accediera a sus ruegos de coronar rey a su hijo, Bharata, y de enviar a Rama, príncipe
heredero, al exilio durante catorce años, Lakshmana, otro hermano de Rama y de Bharata,
no lo aceptó mansamente; él arguyó que el hombre debe enfrentarse a cada pequeña crisis
con valor y confianza en sí mismo y no ceder cobardemente a las maquinaciones de la
intriga, alardeó de que su flecha podía impedir cualquier crisis. Pero la flecha es un arma
inferior, hasta despreciable al compararla con la eficacia del amor. Rama lo escuchó
fríamente y le aconsejó que desistiera de esa acción precipitada; le dijo: "El dharma (la
rectitud) debe guiar el karma (la acción)". Sólo entonces merece alabanza y tener éxito.
Kausalya, la madre de Rama, se consoló ante el repentino giro de los acontecimientos y
cuando su hijo se fue como ermitaño a la jungla, lo bendijo con estas palabras: "¡Que el
dharma que representas te cuide!" Ese dharma es expresado como amor, amor por el
hombre, por el subhombre, el superhombre, el animal, el pájaro y la bestia.
La palmera se desarrolla mejor en la orilla del mar, el árbol del Principio Supremo
crece mejor en el suelo del amor. La región del corazón debe ser transformada en una
región de compasión. La característica innata del hombre es el amor; su naturaleza, su
aliento, es el amor. La niebla del deseo nubla su amor y lo distorsiona. Como el perro que
tomó su imagen en el agua por otro perro y empezó a ladrar para que se fuera, el hombre
también ladra a su propia imagen, sus semejantes, que son imágenes de Dios tanto como lo
es él. Separar la imagen de uno mismo es la base de la ignorancia. Fijen su atención en la
identidad, no en la diferencia. Ese es el camino hacia la paz.
Investiguen la verdad hasta donde los pueda llevar su intelecto y se encontrarán
con el principio del amor. Janaka le preguntó a Yajnavalkya acerca de la base de toda
actividad y éste contestó: "Es la luz". Cuando el sol se pone, la luna derrama su luz; cuando
no hay sol ni luna, el oído es el guía; detrás del oído está la mente, detrás de la mente está el

150
Alma, que es la chispa del Supremo. La ofrenda final en el fuego sacrificial que ustedes
vieron es llamada Purnahuti, o la ofrenda plena, total. Cuando las llamas se elevan alto, la
oscuridad es totalmente destruida. Entreguen todo lo que tienen, todo lo que hasta ahora
han creído valioso, en el fuego sacrificial; vean cómo queda reducido a cenizas delante de
sus propios ojos; miren sin un estremecimiento, como Janaka miró arder a la ciudad de
Mitila. Es un llamado para que dediquen al propósito divino todo lo que ahora consideran
valioso y deseable. El yajna es un sacrificio simbólico tanto de riquezas terrenales como de
aspiraciones celestiales. Es la actividad más preciada, esta dedicación y entrega. La gente.
ve sólo el ritual externo, no el significado interno; así, se concentra en la pompa externa y
exagera el aspecto exhibicionista por medio de un espectáculo competitivo.
El yajna es una ocasión para fijar la mente en el mantra, la fórmula o símbolo
sonoro que salva cuando se medita sobre él. El poeta es llamado mantra drashta, o sea "El
que ve los mantras por medio de su visión mística", "El descubridor de la clave secreta para
la paz interna". El efecto de la pronunciación y glorificación de estos símbolos sonoros del
Absoluto Eterno es sentido por todo el mundo; de ese modo produce bienestar, paz y
prosperidad en todo el mundo. Los buenos pensamientos tienen el poder de purificar y
limpiar, de alimentar las raíces de la virtud y del amor. Para juzgar las cosas dedicadas a
Dios, sólo Dios es competente. Me gustan los yajnas; yo ordeno que se lleven a cabo, y
ustedes no tienen ninguna autoridad para juzgar porque no poseen el conocimiento, no
tienen ningún dominio de la ciencia de los yajnas y los mantras.
Todo es Brahman; los mantras del yajna lo describen de varias maneras; declaran
que toda la creación es Brahman, que no es algo diferente y distinto. Deben reverenciar a la
naturaleza como Dios; todo esto, o sea la naturaleza, es Brahman, está imbuido de
Brahman, es el Brahman inmanente (Sarvam Brahmamayam). Es para curar la visión que
adultera a la naturaleza considerándola como "no Brahman" que se ordena hacer los yajnas.
Deben verter en el fuego la visión limitada y ganarse a cambio una visión más amplia. El
yajna es un ejercicio espiritual de sacrificio y entrega.
Transmutar a la humanidad en divinidad es la tarea que se le ha asignado al
hombre; el pensamiento, la palabra y la acción son los instrumentos para alcanzar este
inevitable destino. Esto ha de lograrse con una práctica incansable. El sacerdote tiene que
tañer la campana con la mano izquierda y ondear la llama de alcanfor con la mano derecha,
un ejercicio de coordinación manual, la cual viene sólo como resultado de la práctica. Un
sacerdote nuevo ondeará con ambas manos o querrá tañer el plato con el alcanfor. Vemana
dijo que mientras la serpiente tiene veneno en sus colmillos y el escorpión en su cola, el
hombre es capaz de derramar veneno por medio de su lengua, ojos, manos y mente. Tiene
que superar esta tendencia adquirida y recordar que él es el hijo de la inmortalidad, quien
regala dulce néctar, no veneno mortal.
Por medio de su disciplina espiritual (sadhana) pueden lograr esta consumación.
Crean que son la imperecedera y pura Alma, entonces ninguna ganancia o pérdida podrá
afectarlos, ¡ninguna humillación o desesperanza podrá atormentarlos! Sólo hombres con
bases débiles pueden temerlas; el hombre fuerte las desecha sin lamentarse. Cuando los
sentidos son dominantes, la ecuanimidad es un sueño; sean su amo y podrán ser ustedes
mismos, imperturbables y libres.

Prashanti Nilayam
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65. AQUEL MÁS Y ÉSTE MENOS
ESTE ES EN VERDAD un día afortunado para ustedes, pues los años de intenso
anhelo que pasaron para llegar a presenciar este día han dado finalmente su fruto. Aun hoy
han estado esperando durante mucho tiempo a fin de tener la buena fortuna de recibir el
darshan del Ideal de su corazón. Han pasado por muchas penalidades para llegar aquí y
obtener esta bendición de verme. Y así, yo deseo que escuchen el consejo que les doy y
traten de derivar el máximo de bienaventuranza poniéndolo en práctica a diario. Deben
atesorar en sus corazones estas gemas de consejo y guía, tomando conciencia de su valor
innato. Habiéndose unido a esta elevadora reunión de miles de buscadores esperanzados,
hombres y mujeres, jóvenes y viejos, todos deseosos de purificarse y volverse merecedores
del destino divino del hombre, deben tomar la determinación de descubrir lo divino dentro
de sí y llenar sus momentos con Su contemplación. La experiencia de esta vida debe ser
suficiente para demostrarles que no hay felicidad que no esté mezclada con aflicción, que
tanto la pena como la alegría son de corta duración y que ambas dependen de la mente y de
su control; no requieren de la experiencia de una serie de vidas para captar este hecho
patente. Este mundo los mantiene en la esclavitud; es una prisión de la cual deben liberarse,
no deben planear volver a él una y otra vez.
Los medios para esta liberación permanente son: la práctica espiritual, las buenas
acciones, la devoción y la adoración. Todas éstas los ayudan a disminuir sus necesidades
limitando sus deseos y enseñándoles a desapegarse de los placeres sensoriales; ésos son los
grilletes que los atan al cuerpo y a los sentidos, a las limitantes emociones de la codicia y
del odio, a las cegadoras pasiones de la ira y de la lujuria; si escapan de ellos, tendrán paz
duradera. El ojo, que tiene escasos centímetros, puede ver a millones de kilómetros en el
espacio, pero es incapaz de verse a sí mismo. El hombre también es tan perspicaz y tan
ineficaz como el ojo: puede analizar los motivos de otro, contar sus fallas, descubrir sus
destrezas y capacidades, pero es incapaz de analizarse a sí mismo, o a sus emociones y
sentimientos; no está dispuesto a descubrir sus propias faltas, no puede evaluar su propia
destreza innata y conocer su realidad interna. Pero esta capacidad puede ser adquirida si
permanecen en compañía de aspirantes al progreso espiritual, no de otra forma. Por medio
del uso apropiado del cuerpo, con sus miembros y sentidos, pueden estar en medio de
personas devotas y dedicadas. Por medio de la compañía que frecuentan se vuelven
desapegados. Esta asociación elimina el apego por las cosas mundanas, y ustedes se
vuelven personas del tipo de los mendigos errantes, que no tienen raíces en ningún lugar ni
posición o nivel de vida normal, ni familia o grupo de amigos. Por medio de este estado
descubren al lingam (la forma de Dios). Esta vida de verdadera renunciación promueve el
progreso espiritual de tal forma que ustedes realizan lo Sin Forma, lo Sin Atributos, lo
Absoluto simbolizado por el lingam. Buscan a Dios en templos y encienden lámparas allí
para verlo más claramente; aprendan a verlo en su propio corazón y en los corazones de
todos los seres. Él no es visible debido a la gruesa nube de ignorancia y egoísmo. La vaca
ignora la nutritiva leche que tiene en su ubre y anhela el agua en la cual se ha lavado el
arroz. La roca de la cual una porción ha sido desgajada para tallar una estatua para el
templo le dice a la sagrada imagen: "Tú y yo somos uno" ("Tat tuam así"). Aquélla y ésta
son una sola sustancia. Sí, una sola sustancia, pero, ¡qué diferencia! El martillo y el cincel
han hecho una obra de belleza y alegría perdurables, una inspiración para hacer la vida

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bella y sagrada. Ustedes también deben someterse al martillo de la disciplina y al cincel del
dolor y el placer para que puedan volverse divinos.
La principal causa de la oscuridad del mundo de hoy es la envidia. Cuando alguien
está feliz y satisfecho, los demás lo envidian y se esfuerzan por arruinar su paz mental.
Cuando uno es aclamado como grande, la maldad mueve a los demás a inventar calumnias
a fin de dañar su reputación. Así es como se actúa en el mundo, ésa es la tragedia de la
ignorancia y del egoísmo: fuerzan al hombre a tomar el camino equivocado y a sufrir la
calamidad. Tomen el camino recto que consiste en ser felices y hacer felices a otros.
Entonces, su nombre durará hasta después de que su cuerpo se haya desintegrado. Aun si
sacan el foco, el enchufe les dará una sacudida si tocan la conexión. Así también, aun
después de ido el cuerpo, si la buena reputación está allí, permanecerá en la historia y
proveerá inspiración. Los estudiantes deben estudiar bien y ganar buenas calificaciones por
sus propios esfuerzos sinceros; de nada sirve amenazar a los maestros y forzarlos a darles
notas gratuitas y a promoverlos. No deben estirar la mano para mendigar ante nadie; es una
desgracia.
Hay un punto más que quiero destacar aquí: he estado viajando por Karnataka
estos cinco a seis últimos días. Miles de personas asisten a las reuniones y se paran a la
orilla de las carreteras. En el corazón de cada una de estas personas van surgiendo la
devoción y una sincera adoración por Dios, pero la devoción, para ser efectiva, debe ser
regulada por la disciplina; no debe permitírsele crecer alocadamente y sin control. Se
adelantan apresuradamente para tocarme los pies o para postrarse ante mí, ignorando a los
niños, los ancianos y los enfermos, y caen sobre ellos al empujarse para acercarse a mí.
Cuando se acerquen de prisa a este Sai, no olviden al Sai que está en esas personas. El
mérito de todas las penalidades que sufrieron para ver y oír a este Sai se está cancelando
cuando le causan dolor al Sai que reside en ellos. Aquel más y este menos suman cero. En
su frenesí por ofrecer homenaje, no deben olvidar a los demás que han estado esperando
por largo rato la oportunidad. Deben dar facilidades para que ellos reciban el darshan en
vez de saltar adelante a tomar los mejores puestos para poder caer a mis pies.
El impulso de reverenciar y adorar es natural; lo que debe controlarse es este
descuido por el anhelo de los demás. Cultiven el amor, la tolerancia, el respeto por los
derechos de los demás. Yo estoy solo en este estrado, ustedes son miles delante de mí.
¿Qué es lo que los ha traído a todos a este lugar, en tan vasto número, de sus hogares y
pueblos? Es el amor que tienen por mí y el amor que yo tengo por ustedes. La razón de su
presencia no es la fuerza o la autoridad ni la tentación de obtener ganancias materiales.
Reflexionen sobre lo que les he dicho de mi amor y traten de limpiar sus mentes por medio
del arrepentimiento por los males hechos o pensados y por medio de una firme resolución
de reformar sus vidas de acuerdo con el plan divino mediante el cual cada uno será revelado
como también divino.

Belgaun
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66. COMPARTAN EL TESORO COMÚN
ES UN MOTIVO DE alegría el que los funcionarios de las Organizaciones Sathya
Sai de Andhra Pradesh se hayan reunido de nuevo este año, apropiadamente llamado Kilaka
(el nombre del año en el ciclo hindú de sesenta años). Es una señal de que tienen un gran
futuro en lo que respecta a este servicio. Kilaka significa el perno de un eje, el remate de un
pilar, una columna. El trabajo que hacen será fortalecido y estabilizado por medio de las
resoluciones que tomen durante estos días. Es también el mes Margasira. El sira (cabeza,
razón, inteligencia) es el marga (camino); ésa es la lección. Para alcanzar a Shiva, sira es el
marga. Para alcanzar al Señor, son esenciales la inteligencia, el discernimiento entre lo
falso y lo verdadero, lo transitorio y lo eterno, lo irreal y lo real. Es por esto que se les
enseña el mantra Gayatri a los muchachos cuando todavía están en una tierna edad, pues
apela a la inteligencia que llena el universo para que ilumine la lámpara del pequeño y le
permita usar esa inteligencia cada vez más útilmente para liberarse de las ataduras de los
sentidos. Hoy es también el primer día de la quincena brillante, cuando, después de una
noche de profunda oscuridad, los primeros rayos de la luna caen sobre la tierra.
A fin de enfocar su atención sobre los problemas importantes y aprovechar el
tiempo, estoy poniendo a su consideración cuatro puntos de discusión en esta Conferencia.
Quiero que, inmediatamente después del cierre de esta sesión, se reúnan por distritos y
preparen su informe común sobre estos puntos y me los sometan antes del mediodía. El
primero es: los deberes y responsabilidades de los presidentes de las Organizaciones, el
segundo, los deberes y responsabilidades del presidente de distrito, el tercero es: el
problema de la obtención de fondos, y el cuarto las sedes para la próxima sesión de la
Conferencia Mundial de las Organizaciones Sathya Sai y de la próxima Conferencia
Nacional India.
Pienso que las Organizaciones van a trabajar bien una vez que el presidente de
cada unidad, quien funciona como líder, y el presidente de distrito, quien les da la guía y la
inspiración, estén conscientes de sus deberes y responsabilidades y cuando se supere el
obstáculo crucial del financiamiento.
Debo decir claramente que noventa de cien entre ustedes no tienen una idea clara
del propósito para el cual les he permitido formar estas Organizaciones. No es para dar a
algunas personas lugares de autoridad o poder, o para asegurarme fama y publicidad. Es
para desarrollar en la Tierra la paternidad de Dios y la hermandad de los hombres sobre
bases sólidas. Esto debe ser claramente captado por todos ustedes. No están ocupados en el
servicio social por medio de estas Organizaciones; están dedicados a su propio servicio.
Todos los trabajos están dirigidos a expandir su corazón y a purificarlo. Ése es el llamado
de todos los sabios de esta tierra y de todas las escrituras y textos.
Un río debe ser canalizado para que fluya entre fuertes bordes; de otra forma
erosionará y socavará las ciudades que haya en sus riberas; un auto requiere un conductor
adiestrado para poner su velocidad al servicio de fines beneficiosos. Ésa es la razón por la
cual tenemos reglas y lineamientos para controlar el desenfreno y el orgullo y para dar
ejercicios de autocontrol y humildad. Al elegir a los funcionarios, consideren
profundamente su aptitud para la tarea; una vez que han sido instalados, no se mofen de
ellos ni los critiquen. No trabajen en las metas opuestas. Cooperen con ellos de todo
corazón y aliéntenlos a dar todo su talento y entusiasmo a las Organizaciones. La ruina de
todas las Organizaciones en esta tierra es la tendencia a desconfiar y destituir a las mismas

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personas que ustedes han elevado a sitios de responsabilidad. El poder y la autoridad llegan
a una persona por medio del trabajo, no por medio de palabras y de títulos. Hasta Dios es
conocido y adorado por sus obras.
Recuerden que cada persona tiene tres fuentes de poder en ella: como individuo,
como hijo o miembro de Dios y como un altar donde el Alma está instalada. Deben de
haber leído cómo Hanumán le dijo una vez a Rama: "Cuando siento que soy este cuerpo, tú
eres mi Señor; cuando siento que soy un Alma separada (jiva), sé que soy el reflejo y tú el
original; cuando sé que soy el Alma, sé que yo soy tú y tú eres yo". Deben estar conscientes
de que no son sino la sombra de Dios, su imagen; entonces, ningún daño podrá alcanzarlos.
Dios camina por el camino real de la verdad; la sombra, aferrada a él por los pies, cae sobre
los hoyos y montículos, fuego y agua, fango y polvo. Así que si se adhieren a los pies,
pueden, como ¡asombra, permanecer igualmente inafectados por los altibajos de la vida. La
unión de compañeros aspirantes en una Organización es para promover esta actitud de
renunciación y dedicación, no para crear más oportunidades de fomentar facciones. Deben
pasar por estas Organizaciones para compartirme, a mí, que soy el tesoro de todos, y
obtener el máximo de la paz y felicidad que he venido a derramar.

Prashanti Nilayam
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67. EL CORAZÓN DE LA ORGANIZACIÓN


ENCUENTRO QUE EN los informes y recomendaciones que me fueron
presentados por los presidentes distritales como resultado de las deliberaciones de los
representantes de cada distrito, han incluido sus propias esperanzas y aspiraciones y
aquellas ideas que los harían felices. La meta principal de todas las actividades a las cuales
están ahora dedicados y las que emprenderán en el futuro es debo decírselo él limpiar la
mente. Pueden entregar varios tipos de ropa al lavandero, como pantalones, chaquetas,
toallas, dhofis (vestimenta masculina), pero el propósito para el cual se los dan y la
operación a la cual se dedica es sólo la limpieza. Por otra parte, en la meditación que estén
enseñando, en el discurso que estén preparando o la sesión de bhajans que estén
organizando, en el reparto de ropas que estén ofreciendo a los pobres o alguna adoración
que estén haciendo, el objeto es sólo limpiar la mente de las manchas del egoísmo, la
codicia, el odio, la maldad, la lujuria y la envidia. La única cualidad que deben adquirir
como resultado de todo esto es el amor mutuo. Ésa es la señal del devoto Sai, de los
devotos de todas las formas de Dios.
Los hombres nacen y mueren; en el intervalo, crecen y declinan. La señal de
crecimiento es este amor mutuo, expresado por medio del servicio. Los ricos y las personas
importantes tienen muchas personas para servirles; ustedes deben servir a aquellos que no
tienen a nadie que les sirva. Sirvan a aquellos que viven sirviendo a otros. Hay miles de
Organizaciones que ya están trabajando con tales metas, pero, ¿cuál es la necesidad
especial de una Organización que lleve mi Nombre? Deben conocerme en todos y servir a

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todos con un espíritu de adorativa dedicación. Una hormiga se esforzaba por aferrarse a una
hoja seca que flotaba en las olas del mar; una paloma la vio, voló allí y agarrando la hoja en
su pico, la puso en tierra seca. La hormiga también es la divinidad engastada en esa
diminuta forma. Es tan importante a los ojos de Dios como muchos de los monstruosos
moradores de la jungla o del mar; Dios sopesa el amor que los impulsa a salvar, la
compasión que los incita a aliviar el dolor. Las Organizaciones Sathya Sai deben emprender
el servicio como práctica espiritual, deben verme como el morador interno de todos y hacer
su servicio como una adoración.
El presidente de distrito y el presidente de cada unidad deben llevar a cabo sus
propias prácticas espirituales. Deben tener completa fe en Dios y esa fe debe ser evidente
en cada una de sus palabras, pensamientos y acciones, el espíritu de entrega debe animar
cada uno de sus actos. Los presidentes deben iniciar los trabajos que entusiasmen a los
miembros. Si la Organización ha de tener éxito, deben tener fe firme en este nombre y
forma. Una vez, cuando Garuda fue enviado por Krishna para traer a Hanumán a Dvaraka,
se entabló una verdadera pelea porque Hanumán no obedecía la orden de nadie que no
fuera Rama; Krishna tuvo que calmarlo enviando de nuevo a Garuda con la petición de que
viniera para ver a "Rama" (y no a Krishna).
No busquen ejercer autoridad sobre los demás; busquen más bien descubrir las
oportunidades de serles útiles. Cuando uno descuida sus deberes, las posiciones de
autoridad empiezan a causar dolores de cabeza. Sean servidores; servidores de Dios,
entonces toda la fuerza y la alegría les vendrán por añadidura. Traten de ser amos y
entonces despertarán la envidia, el odio, la ira y la codicia en cada uno a su alrededor.
Sientan que son un instrumento en su mano; déjenlo que los forme y los utilice de la
manera .que él mejor conoce. Encuentro que, una vez que estas unidades empezaron a
trabajar, la cordialidad que había prevalecido anteriormente ha desaparecido. Las
diferencias de opinión son exageradas, los ánimos se van exacerbando y asoman los
malentendidos y las facciones. Los hombres que estaban juntos se van separando. Aquello
y esto (Tat fuam) son los mismos, pero ustedes olvidan esto y se distancian. Si se acercan a
los "sentidos", el espíritu se aleja; si se acercan al espíritu, los sentidos se alejarán.
Apéguense a lo sensorial y lo mundano, es decir, desarrollen dependencia, y se atarán a la
cadena de simpatías y antipatías. Despréndanse del anhelo por la fama y la opulencia, es
decir, desarrollen indiferencia, desapego, y estarán libres. Sólo ese desinterés los podrá
liberar de las ataduras y revelar la Verdad última. El hombre no debe volverse un animal o
un ogro; debe volverse Dios. Como la roca que fue tallada por un visionario en una
encantadora estatua de Krishna con la flauta, el hombre también debe usar cada golpe del
destino como el golpe de cincel de un artista.
He estado revisando los informes que me dieron sobre los puntos que yo había
sometido a su consideración. Debo decir que sus sugerencias acerca de cómo obtener
fondos fueron uniformemente malas. Sobre este punto, todos ustedes piensan igual y esto
no me satisface. El dinero es fundamentalmente rajásico, lleno de peligros y daños. Como
las abejas que recolectan y almacenan la miel para un día futuro, el hombre también
almacena y recolecta dinero; pero, por desgracia, un día las abejas son ahuyentadas y la
miel es robada. Yo no estoy de acuerdo con ninguna de sus ideas para reunir y guardar
dinero; no me gusta que ustedes vayan por allí recolectando fondos o haciendo campañas
de donaciones. Les aseguro que los fondos aparecerán siempre que ustedes oren
sinceramente por cada causa digna. Tengan esa fe y podrán observar cómo los fondos van a
venir fluyendo. Los sabios de los tiempos antiguos celebraron muchos sacrificios (yajnas)

156
sin más recursos que la fe y la sinceridad. Ahora ustedes están movidos más por el orgullo,
la ansiedad, la falta de confianza; así, no están siguiendo mi sugerencia de una urna para ser
llenada en secreto sólo por los miembros activos, uno por uno, sin que estén presentes los
demás.
Además, debo decirles que no se necesita mucho dinero para muchos de los
renglones de trabajo. El anhelo en el corazón y el nombre en la lengua son suficientes para
los bhajans y el nagarasankirtan. Las pastoras de Brindavan cantaban el nombre del
Señor en la mañana temprano, mientras batían la leche para obtener la mantequilla.
Sus pulseras marcaban el compás, el zumbido de las varas de batir en las vasijas daba la
nota de fondo, y la fragante brisa mañanera llevaba la canción al oído de cada vecino. No
necesitan reunir una gran cantidad de gente, no necesitan costosos aditamentos; son
impedimentos superfluos. No gasten mucho en conferencistas y oradores. Si algunos
quieren tener recompensas monetarias o recibimientos ostentosos, manténganlos lejos. Una
silla y una mesa serán suficientes; los altoparlantes son un lujo para la mayoría de sus
reuniones. Se han vuelto más símbolo de riqueza que necesidades. Sean ejemplos para las
Organizaciones a su alrededor en el cuidadoso manejo de los recursos y en evitar los gastos
dispendiosos. Tengan sólo las reuniones que pueden costear; no las convoquen como
obligación. La gente debe desearlas y no sentir que hay demasiadas. Los quince o veinte
miembros de un Comité o un Centro deben ser capaces de reunir sin ningún problema el
dinero requerido para todas estas actividades. No deben atraer a nadie como miembro del
Comité por el dinero que pueda tener; guna es más valioso que anna (cualidades y dinero,
respectivamente). No necesitan tener ninguna ceremonia especial en el pueblo sino cuando
lo visito. Critican a los demás que recolectan por medios engañosos vastas sumas de dinero
para enormes reuniones y malgastar los fondos así reunidos de forma dudosa. Deben evitar
cometer estos errores ustedes mismos.
Mantengan por medio de su autoestima la distinción única que ahora tienen de
tener a un maestro que no le pide nada a nadie ni acepta nada de nadie y que sólo da y da a
plenitud a todos los que le piden. Voy a tierras extrañas, entre pueblos extraños, con el don
del amor. La paciencia es mi fuerza; no conozco ninguna distinción entre un hombre y otro.
Así, todos me aman de igual manera. El dinero es la causa básica de todos los
malentendidos y divisiones. Manténganlo lejos, denle el mínimo de importancia. Tengan al
amor, la humildad, el desapego y el servicio como fondos.
Hay un canal subterráneo de amor que conecta el ojo con el pie. Cuando el ojo ve
una espina en el camino, le avisa al pie y éste se aleja de ella; así es como se cuida el
cuerpo. Así también; el presidente de distrito y los presidentes de las unidades deben actuar
como los ojos que están alertas ante las espinas y protegen a los pies del daño.
En cuanto a la Conferencia Mundial, considero que debe realizarse sólo una vez
cada tres años. La Conferencia Nacional India se realiza mejor en el corazón de la
Organización, es decir, aquí mismo, en Prashanti Nilayam.

Prashantl Nilayam
21 XI 68

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68. DEN EL DON AL DADOR
ESTA ES UNA vasija; esto es paja; esto es una casa; esto es una pared; eso es una
jungla; eso es una colina; esto es el suelo; esto es el lago; esto es el fuego; esto es el viento;
esto es el cielo; esto es el hacedor del día; esto es la luz de la noche; éstas son las estrellas;
éstos son los planetas; esto, lo inerte; esto, lo vital; esto es él; aquello es su persona; éstos
son, todos, distintos de mí; este mundo material está separado de mí, de modo que yo, como
testigo, conozco todo esto y lleno a cada uno con el principio de la existencia sin la ayuda
de ningún proceso disciplinario, pues estoy por encima y más allá de todo esto.
Éste es un momento auspicioso en la historia de la India, cuando ustedes tienen la
oportunidad de comprender las verdades expuestas en las escrituras de esta tierra y los
ideales que están incorporados en los modos de vida prescritos por los códigos establecidos
en ellas. Para que puedan lograr la única meta de la vida humana, es decir, la de realizar lo
divino y volverse divinos, el Eterno se ha limitado y ha venido en esta forma humana.
Viene para revelar de nuevo los ideales de las escrituras y restablecerlos entre los hombres.
Por supuesto, es difícil para aquellos que no están familiarizados con las escrituras poder
captar el misterio de este advenimiento.
Puedo decirles, no obstante, que los cinco elementos (el éter, el aire, el fuego, el
agua y la tierra) han sido creados por la voluntad del Supremo. Tienen que ser usados cada
uno con cuidado reverencia¡ y un vigilante discernimiento. El uso temerario de cualquiera
de ellos sólo revertirá sobre ustedes con un tremendo daño. La naturaleza externa debe ser
utilizada con cuidado y reverencia; así también su naturaleza interior, sus instrumentos
internos. De éstos, dos son capaces de hacer tremendo daño: la lengua y el sexo. Puesto que
el sexo es despertado y excitado por el alimento consumido y las bebidas ingeridas, la
lengua necesita una especial atención. Mientras que el ojo, el oído y la nariz sirven de
instrumentos de conocimiento acerca de una característica particular de la naturaleza, la
lengua es capaz de servir a dos fines: para juzgar el sabor y para pronunciar palabras,
símbolos de comunicación. Deben controlar la lengua con doble cuidado, puesto que puede
hacerles daño de dos maneras.
Sin el control de los sentidos, la práctica espiritual es inefectiva; si los sentidos son
dejados en libertad, es como guardar agua en una vasija llena de huecos. Patanjali, el
celebrado autor de los Yoga Sutras, dijo que si se domina a la lengua, la victoria es un
hecho. Cuando a la lengua se le antoja alguna exquisitez, asegúrense de que no van a
complacer sus caprichos. Los monjes y dignatarios monásticos en esta tierra han caído
presa de la lengua y son incapaces de dominar sus antojos; llevan los trajes del
renunciamiento pero ansían sabrosas comidas y así traen el descrédito sobre su orden
monástica. Si persisten en darle alimento sencillo que no es sabroso ni picante, sino muy
nutritivo, la lengua puede protestar por algunos días, pero pronto lo aceptará contenta. Ésa
es la manera de someterla y superar las maléficas consecuencias de que ella sea nuestra
ama. Puesto que la lengua es igualmente insistente con respecto a la maledicencia y las
habladurías morbosas, deben también dominar esta tendencia. Hablen poco, hablen
dulcemente; hablen sólo cuando hay una necesidad apremiante, hablen sólo a aquellos a
quienes deben hablar; no griten ni levanten la voz con ira o excitación. Tal control mejorará
su salud y su paz mental. Llevará a mejores relaciones públicas y menos participación en
los contactos y conflictos con los demás. Puede que se rían de ustedes llamándolos
"aguafiestas", pero habrá suficientes compensaciones para ustedes. Conservarán su tiempo

158
y energía y podrán darle mejor uso a sus fuerzas. Pueden tomar éste como mi mensaje
especial de cumpleaños para ustedes: Controlen su "gusto", controlen su habla.
Ésta es sólo una parte del programa más amplio de control de los sentidos. Su
devoción a Dios se expresa mejor logrando el control de los sentidos, pues ellos se
apresuran hacia lo temporal y lo barato y con eso manchan el corazón. No exijo de cada
uno de ustedes ningún otro don, ninguna ofrenda más valiosa que el corazón con el cual los
he provisto. Denme ese corazón igual de puro como cuando yo se lo di, lleno del néctar del
amor con el cual lo llené.
No se regocijen porque éste es el día en que se manifestó este cuerpo por medio
del nacimiento hace cuarenta y tres años; el nacimiento y la muerte son incidentes
inevitables en el curso de las envolturas físicas. El valor es juzgado por lo que sucede en el
intervalo; eso es por lo que uno debe regocijarse. Utilicen este periodo para el progreso del
espíritu.
Hay tres líneas por las cuales el esfuerzo debe dirigirse: 1) los ejercicios y la
disciplina espirituales, 2) el cultivo del desapego y 3) el desarrollo de la confianza en
nuestro propio ser. Sin estos tres, la vida es un viaje tedioso y desperdiciado en arenas
estériles. Ríndanse, renuncien; ésta es la virtud que necesitan para el progreso espiritual. No
es el valor de lo que se renuncia lo que cuenta; es la elevación del impulso detrás del acto.
Mientras uno está dominado por el placer de los sentidos, no se puede decir que
haya comenzado su vida espiritual. Ahora, muchos claman por la experiencia de la
bienaventuranza espiritual, pero pocos la ganan, pues se encuentran demasiado débiles para
rechazar las exigencias de los sentidos. Un poco de indagación revelará que los sentidos
son malos maestros y muy ineficientes fuentes de conocimiento; la alegría que traen es
transitoria y llena de aflicción. El mero conocimiento no los proveerá del manantial de
alegría en el corazón; sólo la contemplación del poder y de la majestad de Dios, vista en el
universo, puede ser una fuente de alegría permanente. No hay dos personas que estén de
acuerdo sobre cualquier cosa, sean hermanos o hermanas, compañeros de vida o padre e
hijo. Es sólo como peregrinos en el camino hacia Dios que pueden estar de acuerdo de
corazón y cooperar amorosamente.
Pueden ser peregrinos aun mientras están asistiendo a sus deberes diarios, sólo que
deben sentir que cada momento es un paso hacia Dios. Hagan todo como dedicado a él,
como dirigido a él, como trabajo para su adoración o para servir a sus hijos. Examinen
todas sus acciones, palabras y pensamientos con este criterio: ¿Será esto aprobado por
Dios? ¿Redundará esto en su gloria?
En la epopeya del Ramayana encuentran al padre, el emperador Dasarata,
completamente embelesado por su joven esposa, que lo obliga a enviar a su hijo Rama al
exilio en la selva durante catorce años; el hijo, sin embargo, es un seguidor tan fiel de la
rectitud, que se lleva a su amada esposa a la selva en obediencia a las murmuraciones de un
sector de su pueblo. El padre era esclavo de sus sentidos, pero el hijo era el amo de ellos.
Dios aprobará al último y desaprobará al primero. Así también, aquellos que no tienen
ninguna idea del Señor que está por encima y más allá de todas las convenciones humanas,
pueden poner reparos ante algunas de las acciones de Krishna, pero aquellos que están
conscientes de Su divinidad, comprenderán el verdadero significado.
Si se dedican a la glorificación del Señor, reverenciarán al cuerpo, a los sentidos, a
la inteligencia, a la voluntad y a todos los instrumentos de conocimiento, acción y
sentimiento como esenciales para el trabajo del Señor. Mientras otros estarán intoxicados
de orgullo, el devoto estará intoxicado de amor inmaculado. Han oído que cuando el divino

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pastorcillo tocaba la flauta, hombres, mujeres y niños y hasta el ganado de Brindavan se
apresuraban a correr hacia él, como atraídos por la irresistible magia de su música, de su
divina melodía, que calmaba todas las turbias olas que llamamos alegría y aflicción.
Dejaban todo el trabajo al que estaban dedicados: no tenían otro pensamiento que el logro
de la divina presencia; las vacas dejaban de pastar, los becerros dejaban de beber leche. La
historia de Krishna y de los pastores tiene un profundo significado interno. Brindavan no es
un lugar definido en el mapa; es el universo mismo. Todos los hombres son pastores; todos
los animales son vacas. Cada corazón está lleno del anhelo por el Señor; la flauta es el
llamado del Señor; el juego llamado Rasakrida (la danza de Krishna en su niñez con las
pastoras), en la que el Señor Krishna es descrito danzando con las pastoras a la luz de la
luna, cada una tomando a un niño Krishna de la mano, es el símbolo del anhelo y los
trabajos soportados por aquellos que tienen como meta llegar a su presencia. El Señor
manifiesta esa gracia haciendo que cada uno de ustedes sienta que tiene al Señor para sí
solo; no tienen que sentirse tristes porque no lo vayan a tener cuando otros sí lo tienen, ni
deben estar orgullosos de tenerlo y de que nadie lo puede tener al mismo tiempo. El Señor
está instalado en el altar de su corazón.
Ofrézcanle su ser entero, su vida entera; entonces esa adoración los transformará
tan rápida y completamente que ustedes y él podrán fundirse en uno. Él piensa, siente y
actúa como ustedes; ustedes piensan, sienten y actúan como él. Serán transformados, como
la roca que cincela el escultor, en una estatua que merece la adoración de generaciones de
hombres sinceros. En el proceso tendrán que soportar muchos golpes de martillo, muchas
heridas del cincel, pues él, como el escultor, no hace sino liberarlos de su petrificación.
Ofrezcan su corazón al Señor, dejen que el resto de ustedes sufra la transformación en sus
manos. No malgasten el tiempo, la envoltura física o esta oportunidad de la vida, usándolos
para fines nimios. Su peregrinación a este lugar en esta ocasión no es sino una parte del
largo peregrinaje que emprendieron cuando nacieron y que incluso puede no terminar
cuando se mueran. No olviden este hecho. Sean puros, alertas y humildes como deben ser
los peregrinos. Atesoren las cosas buenas que ven y las verdades básicas que oyen. úsenlas
como apoyos e impulsos para las siguientes etapas del viaje.
No sirve de nada si meramente reconocen que el Señor ha venido y no anhelan
beneficiarse del advenimiento. En edades anteriores, en lo que se llaman los yugas de Krita,
Threta y Dwapara,* las encarnaciones del Señor no eran aceptadas como tales por muchos.
Aun sus padres, parientes y compañeros vacilaban en adorarlas. Sólo unos pocos sabios,
que habían cultivado la visión interna por medio del estudio y de las prácticas espiritua .
les, conocían su realidad. Pero hoy en día, cuando las corrientes de contradicción y
controversia están minando la fe y la adoración, el que la buena fortuna los haya traído cara
a cara conmigo es algo que ustedes deben agradecer al mérito ganado a través de muchas
vidas. No hay ninguna buena fortuna. Esta encarnación se está moviendo entre ustedes,
cantando con ustedes, hablándoles, compartiendo con ustedes su alegría y dolor a fin de
consolarlos, alentarlos, curarlos. Esta relación es algo único; debe ser mantenida sin
interrupción hasta llegar a la meta.
Los devotos que están apegados a mí tienen una responsabilidad especial. El
vicerrector, doctor Gokak, se refirió en su discurso a mi instrucción de que nadie debe
recolectar fondos para ninguna empresa relacionada con mi nombre. Quiero que ustedes
* Yuga significa un ciclo o periodo. En la mitología hindú hay cuatro: Krita, Threta, Dwarapa y
Kali. En la actualidad estamos pasando por Kali yuga, la era de Kali

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remplacen el anhelo por el dinero con el anhelo por la Rectitud. Anhelen el dharma
(rectitud), no dhana (la riqueza). No extiendan su mano ante el hombre, sino pídanle al
Señor y él la llenará de tesoros sin precio. Tengan esa fe y sigan adelante.
Quiero ahora hacer mención de una carta que me escribió el doctor K. M. Munshi.
Él ha sido un gran seguidor de Gandhi y uno de los arquitectos de la India libre; es un
famoso escritor de Gujarat, fundador de la Bharatiya Vidya Bhavan, institución dedicada a
la revitalización de los valores permanentes de la cultura india. Ha escrito que él vino, vio y
fue vencido. Claro está, lo que sucedió realmente fue que su amor se fundió en el mío, su
bienaventuranza se fundió con la mía, y está feliz más allá de toda expresión. Él sugiere en
esa carta que, al igual que hay algunas fechas celebradas en el mundo entero como días
santos, mi cumpleaños sea un día santo mundial; me pidió que bendijera este plan de hacer
este día un día de adoración a Sathyanarayana en el mundo entero. Aprecio su afecto y
devoción, pero yo no aliento esta clase de adoración de un solo nombre y una sola forma, y
en este caso, de sólo mi nombre y mi forma actuales. No tengo ningún deseo de atraer a las
personas hacia mí alejándolas de la adoración de mis otros nombres y formas. De lo que
ustedes llaman mis milagros pueden inferir que estoy causando que ellos los atraigan y se
apeguen a mí y sólo a mí. No son con la intención de demostrar o publicitar; son
meramente pruebas espontáneas y concomitantes de la majestad divina. Yo soy suyo,
ustedes son míos, para siempre. ¿Qué necesidad hay de atraer o impresionar para demostrar
su amor o mi compasión? Estoy en ustedes, ustedes están en mí. No hay distancia ni
distinción.
Ahora voy a izar la bandera de prashanti sobre este Prashanti Nilayam. La bandera
es un símbolo muy significativo para cada uno de ustedes. Es un recordatorio de su deber
consigo mismos y así, al izarla yo sobre este edificio, ustedes deben desplegarla en sus
propios corazones. Les recuerda que deben superar los bajos impulsos y la ira y el odio
cuando sus deseos son contrariados; los exhorta a expandir su corazón para que puedan
abrazar a toda la humanidad y a toda la vida y a toda la creación dentro de su alcance; les
ordena que aquieten sus impulsos y mediten calmadamente sobre su propia realidad interna.
Les asegura que cuando lo hagan, el loto de su propio corazón va a florecer y de su centro
se elevará la llama de la divina visión que garantiza prashanti, la paz infinita.
Debo también hablarles de ciertas disciplinas preliminares. Mientras están aquí,
practiquen las tres disciplinas del silencio, la limpieza y la paciencia. La voz de Dios se
puede oír en el silencio, no en el bullicio. Por medio de la limpieza pueden ganar la pureza;
por medio de la paciencia pueden cultivar el amor.
Han venido hoy a su propio hogar. Éste es su hogar, no el mío; mi hogar es su
corazón. Así que no traten de tomar su almuerzo en otra casa que no sea su hogar, donde
ustedes reciben hoy el alimento consagrado por mí, la ofrenda, el prasad.

Prashanti Nilayam
23 XI 68

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