Está en la página 1de 3

Violencia y corrupción en la Republica Dominicana

En la actualidad en República Dominicana los niveles de violencia y


delincuencia son relativamente altos con relación a los parámetros
internacionales. Desafortunadamente, en los sectores oficiales dominicanos,
cada vez que se plantea la magnitud del fenómeno, se recurre para
subestimarlo, a las cifras que en este sentido presentan algunos países
latinoamericanos. Se soslaya en cambio lo principal, de que América Latina
es hoy por hoy la región donde se registran los índices más elevados de
violencia, olvidándose, además, de lo más significativo, de que esta situación
de particular gravedad con dos excepciones - Colombia y El Salvador- se ha
venido creando en las dos últimas décadas.
La violencia es inherente al ser humano y que la misma existe desde tiempo
remoto, pero debemos tomas en cuenta. Es importante que, en nuestro país,
la Rep. Dom., la solidaridad y fraternidad juega un papel determínate.

Caso de Emely peguero

Emely Peguero, una joven de 16 años que tenía cinco meses de embarazo,
desapareció el 27 de agosto de 2017 y 9 días después su cuerpo fue encontrado
dentro de una maleta con señales de haber sido sometida a un aborto,
probablemente forzado, y ruptura craneal al costado de una carretera en
República Dominicana. El principal sospechoso es su novio, Marlon Martínez,
que junto con su madre Marlín Martínez intentaron fabricar una coartada para
borrar su presunta participación en este crimen que ha provocado consternación
en el país caribeño.
En este caso se comprobó que los culpables eran Marlon Martínez y marlín
Martínez, donde se le puso una sentencia de 30 años a Marlon Martínez por autor
intelectual y a marlín Martínez 5 años por los delitos de sustracción de menores
y ocultamiento de cadáver.
Este caso consterno mucho nuestro país, con tal injusticia para esa niña y su bebe
que estos dos individuos hicieron, merecerían la pena de muerte ya que esta niña
no pudo llegar a conocer a su bebe y a vivir una plena vida junto a su bebe. La
muerte de Peguero fue uno de los 153 homicidios de ese tipo perpetrados entre
enero y agosto de este año según los datos de la Procuraduría.

Hallan cadáver sin órganos de niña Carla Massiel,


desaparecida hace un año

Agentes policiales de la Dirección Central de Investigaciones Criminales


(DICRIM) encontraron el cadáver de la niña Carla Massiel Cabrera Reyes, de 10
años de edad, quien fue reportada desaparecida en junio del año pasado en el
municipio Pedro Brand.
Sus restos fueron encontrados en el sector de La Cuaba, del kilómetro 23 de la
autopista Duarte. “Uno de los detenidos por el caso que está preso nos llevó hasta
donde estaba su cuerpo sepultado”, dijo un oficial que no quiso revelar su
nombre.
Según el oficial, el detenido habría revelado que la niña fue raptada el 25 de junio
del año 2015, después que salió junto con su hermana gemela de un culto
evangélico, y que luego fue llevada en una motocicleta a un lugar aún sin
establecer.

De acuerdo a las investigaciones la niña fue secuestrada y asesinada para extraer


sus órganos sanos que luego eran vendidos a una clínica de la zona oriental de la
capital, al parecer dedicada al negocio de la compra de órganos humanos.
A pesar de que por su muerte guardan prisión Darwin José, el confeso
secuestrador y Trinidad y Juan Cabral Martínez, los cuales recibirán condena
el próximo viernes, y para los cuales la madre de la menor, Diolandita Cabrera,
espera la pena máxima, muchas son las interrogantes que circulan alrededor del
caso.
Y es que, a pesar de estos ser apresados no fue sino, hasta ocho meses después
que aparecieron las osamentas de la pequeña, los cuales estaban enterrados a solo
500 metros de su residencia.
Los acusados, a su vez, señalan con la autora intelectual del caso a Liliana
Santana, hija de Hipólito Santana, médico fundador de las clínicas Integral, quien
murió el mismo año de la desaparición de Carla.
Darwin, asegura que Liliana le pagó 3,600 dólares para que le entregara la niña
con vida, y que esta se la devolvió muerta y con una marca de la letra “J” en el
abdomen, según este era para un “experimento rarísimo”.
Pero, la jueza Hilda Sánchez excluyó por insuficiencia de pruebas a Liliana
Santana del caso y el Ministerio Público rechazó la teoría de que la muerte fue
para extraer sus órganos.
Mientras que, la Policía Nacional aseguró que los acusados tienen expedientes
penales por violación sexual, por lo que se teje la hipótesis de que su muerte pudo
haber sido producto de esta.
Será este viernes cuando se concluya el caso, donde se dicte sentencia a los
acusados, sin que hasta el momento se tenga nada concreto entorno a la causa
real de la muerte, ya que la autopsia realizada a las osamentas no reveló ninguna
causa posible, informó el Ministerio Público.