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SERVICIO DE CATERING

TE BRITÁNICO

NOMBRE: MICHELE
BARRIOS BLACUTT VISCARRA
CURSO: 34- 600 NOCHE
ÁREA: GASTRONOMÍA
CHEF: SONIA ALVAREZ

2020
TE BRITÁNICO

El té es, sin lugar a dudas, la bebida más popular en Inglaterra, a pesar de


proceder de China y tener una  antigüedad de más de 4.000 años. Seamos
sinceros, cuando pensamos en este país, una de las imágenes que se nos
viene directamente a la cabeza es la de un grupo de personas que toman té en
torno a una mesa a las cinco de la tarde.  Sí, tiremos de tópicos, pero seguro
que alguna vez lo has pensado.

HISTORIA

En 1662 el rey Carlos II contrae matrimonio con la princesa portuguesa


Catalina de Braganza, gran consumidora de té, que pone de moda la infusión
en la corte británica. Pero no es hasta principios del siglo XIX cuando parece
que se establece la costumbre de la hora del té, cuya invención debemos
atribuírsela a la duquesa de Bedford, que se sintió desfallecer y ordenó que le
sirvieran una taza de té con una ligera colación antes de cenar. El invento
sentó tan bien a la duquesa que empezó a reunir a sus amigos alrededor del té
de la tarde, donde servía la bebida acompañada de pasteles y emparedados,
popularizando así el “Afternoon Tea”.

Este 21 de abril se celebra el National Tea Day, la gran fiesta con la que Gran
Bretaña homenajea a su bebida nacional. La agencia de viajes onlineRumbo ha
recopilado diez curiosidades sobre los británicos que se pueden descubrir a
través de una taza de té.

CARACTERISTICAS

1. El afternoon tea se instauró por la ocurrencia de una duquesa


hambrienta

Se llamaba Anna Russell, séptima Duquesa de Bedford. Un día, pasadas las


cuatro de la tarde, empezó a sentir hambre y decidió que no aguantaba hasta
la cena sin comer algo, así que pidió al personal que le preparase un
tentempié, compuesto por una taza de té y pan con mantequilla. La idea le
gustó tanto que la convirtió en una costumbre, y pronto empezó a invitar a sus
amigas para que la acompañasen en sus tea parties. La tradición llegó a oídos
de la reina Victoria, quien aprobó que la práctica se instaurase también en
palacio. De ahí pasó a la burguesía y pronto se extendió a la clase obrera, y es
que ¿quién se resiste a una buena merienda entre amigos?

2. Nunca rechaces una taza de té de un británico


Cuando un británico te ofrezca una taza con el clásico Fancy a cuppa?, debes
entender que en realidad te está ofreciendo su amistad. Así que ni se te ocurra
rechazarla. Aunque no te apetezca en ese momento, acéptala, y piensa que
siempre es buen momento para hidratar el cuerpo.

3. Si no quieres meter la pata, comparte tu té

Para los británicos, el té es un acto social. Por eso, como norma básica, si te
apetece uno y estás con más gente, deberás siempre preguntar a tu alrededor
si alguien más quiere, antes incluso de levantarte para poner el agua a hervir. Y
recuerda: no a todo el mundo le gusta el té de la misma manera, así que pon
sumo cuidado en preguntar antes de servirlo.

4. El té lo arregla todo

Para los británicos, tiene propiedades mágicas que ayudan a resolver cualquier
problema. Poco importa lo grave que sea el asunto. Cualquier cosa se puede
conseguir con una buena taza en la mano. Cuentan que el té fue el arma
secreta que usó el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial. Por
algo será.

5. Presta atención al cronómetro

Eso de dejar la bolsa de té sumergida en el agua infinitamente es un insulto


para los británicos. Respetar unos pocos pasos es fundamental para conseguir
una buena taza. Primero hay que hervir el agua, después verterla sobre la taza
o la tetera (donde ya habremos colocado previamente el té), y a continuación
cronometrar el tiempo exacto según el tipo de té que se elija. Porque no es lo
mismo uno blanco (con un tiempo de infusión de 2 minutos) que uo negro (que
puede llegar a 7 minutos). Cumplido el tiempo, retiramos el té de la taza o
tetera. Y sólo entonces, y nunca antes, podremos añadir si lo deseamos una
nubecita de leche (siempre que el té sea negro, por supuesto).

6. Cualquier momento es bueno para tomar una taza de té

Podríamos pensar que los británicos sólo toman té por la tarde, pero esto es
rotundamente falso. Cualquier momento es bueno para saborearlo, y los
británicos son capaces de tomarlo a todas horas. Una taza en el desayuno, otra
al llegar a la oficina, otra antes de comer (para matar ese gusanillo de hambre
que aparece a media mañana), una más después de comer, añadimos la
tradicional de la tarde para merendar, y terminamos con la última taza, ya en
casa, para despedir el día desde el sofá.

7. El té helado no es té

Para un británico, el té se bebe siempre caliente. El resto no debería siquiera


llamarse té.

8. Se admiten galletas, pero mejor con scones

No hay nada más británico que acompañarlo con scones: unos panecillos


originarios de Escocia que normalmente se toman con crema y mermelada. La
decisión de poner primero la crema o la mermelada se ha convertido
recientemente en debate nacional, y de hecho las dos formas son válidas, sólo
que una es típica de Devon (donde se pone primero la crema) y la otra de
Cornwall (donde primero va la mermelada).

9. Aprende a diferenciar entre el afternoon tea, el high tea y el cream tea

Aunque los tres se tomen por la tarde, si de verdad quieres tomar el té como
los expertos debes aprender a diferenciarlos. El afternoon tea es un momento
social, creado para matar el hambre entre el mediodía y la cena. Por su parte,
el high tea tiene su origen en las clases obreras, que necesitaban reponer
energías en la cena, por lo que se toma con uno o dos platos más
contundentes que unas simples galletas o scones. Y por último está el cream
tea, que es una variante del afternoon tea acompañada con scones rellenos de
crema y mermelada.

10. Tomar el té adecuadamente es una norma, incluso para la realeza

Si hay alguien en Gran Bretaña que contribuye a mantener intactas las


tradiciones del país, esa es la reina Isabel II. Y por eso es fundamental que en
palacio siempre se tome el té adecuadamente. Entre los preparativos para la
que ya se anuncia como la boda del año, Meghan Markle, la prometida del
príncipe Harry, ha tenido que tomar clases para aprender a tomar el té como es
debido. La actriz estadounidense tuvo que practicar varias veces antes de su
primer encuentro con la abuela de su novio. Entre las enseñanzas que recibió
estaban, por ejemplo, cómo doblar el meñique al levantar la taza, cómo añadir
la leche o cómo disimular si la bebida está demasiado caliente sin soplar en la
taza.

BIBLIOGRAFIA.

https://www.directoalpaladar.com/cultura-gastronomica/la-hora-del-te-usos-y-costumbres-
de-la-tradicion-mas-britanica

https://www.huffingtonpost.es/2018/04/21/por-que-los-britanicos-toman-te-a-las-cinco-de-
la-tarde_a_23415328/