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Instituto Estatal de Educación

Pública de Oaxaca
Subdirección General de
Servicios Educativos
Unidad de Educación Normal y Formación Docente
Escuela Normal Urbana Federal del Istmo.
CLAVE: 20DNL0002Q

ESCUELA NORMAL URBANA FEDERAL DEL


ISTMO

CURSO: BASES PSICOLOGICAS DEL APRENDIZAJE

COOORDINADORA: MARIA DE LOS ANGELES


VELÁSQUEZ JACINTO

ALUMNO: NEFTALI ZARATE MANUEL

SEMESTRE: SEGUNDO (2°) GRUPO: “C”

ACTIVIDAD: “PROPUESTA”

TEMA: “PROPUESTA PARA UNA MEJOR


CONVIVENCIA ESCOLAR”

LUGAR Y FECHA: Ciudad, Ixtepec. Oaxaca; 25 De Mayo


Del 2020.
PROPUESTA PARA UNA MEJOR CONVIVENCIA ESCOLAR

La convivencia es un elemento fundamental en el proceso de aprendizaje. En primer lugar,


porque aprender a relacionarnos en entorno social, cultural y afectivo en el que vivimos y
en segundo lugar, porque aprender a convivir es fundamental para el desarrollo individual y
social de cada persona.

1. Elaborar proyectos y cooperar.

Las metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos y el aprendizaje


cooperativo mejoran la convivencia escolar y reducen el acoso.

Las metodologías activas comprenden diferentes estrategias como el aprendizaje


cooperativo, el aprendizaje basado en proyectos, etc. La utilización de este tipo de
estrategias supone un aspecto fundamental para modificar el ambiente de grupo y mejorar
la convivencia escolar, permiten fomentar las relaciones de amistad y mejorar la atracción
entre los estudiantes.

2. Dinamizar el aula

La mayor parte de las situaciones de exclusión y rechazo entre iguales se cocinan dentro de
los grupos de clase. El acoso escolar puede controlarse y modificarse conociendo su
estructura social y las reglas del proceso. En la mayoría de los casos el acosador y la
víctima pertenecen al mismo grupo de clase.

La Participación activa del alumnado es la clave en el proceso de la mejora de la


convivencia; Su implicación es fundamental y se debe trabajar para que se sientan
protagonistas del proceso; No puede afrontarse este tema sin la participación activa del
alumnado, como protagonistas de las relaciones que se dan en el grupo y como agentes que
deben favorecer el clima del grupo en el que se encuentran al margen del espacio en el que
se dé esta dinámica, sea el aula, el patio, la calle o cualquier lugar donde no haya un control
y vigilancia adulta.

3. Protocolo a utilizar

El protocolo educativo a seguir cuando surge un problema de convivencia debe de contener


los siguientes puntos:
 Distinguir cuándo es una situación de acoso escolar y cuando es un conflicto entre
iguales. En el primer caso existe elevada frecuencia de aparición de los episodios y
hay un desequilibrio de poder notable entre ambas partes algo que no sucede en el
segundo caso.
 Disponer de una intervención basada en el grupo que involucre a los alumnos en la
solución del problema. La ayuda entre iguales, es una de las estrategias más
interesantes para reducir el acoso escolar y la exclusión.

4. Gestionamiento de la convivencia escolar

La importancia de establecer una figura o grupo de personas responsables de la convivencia


escolar, es fundamental. Que disponga de una base de trabajo, un protocolo en lugar de
esperar a que las situaciones sucedan. Algunas comunidades autónomas disponen de un
coordinador de convivencia, un profesor que dispone de reducción horaria para apoyar al
departamento de orientación y encargarse de las cuestiones relacionadas con la
convivencia. La educación para la convivencia debe iniciarse desde las primeras etapas
(infantil y primaria). Si se fomenta la construcción diaria de la responsabilidad, mediante la
implicación, la complicidad y la confianza del alumnado, se consigue una pauta
imprescindible para la educación en la convivencia

5. Abrir una campaña encontrar del “Ciberbullying”

Respecto al ciberbullying, la mayoría de las investigaciones señalan que este fenómeno es


una extensión del bullying tradicional que se produce en el grupo de clase. El trabajo en el
aula con el bullying que se esté produciendo en el aula, permitirá reducir el impacto del
ciberbullying que se produce en redes sociales y fuera de los horarios del centro.

Se debe desarrollar la inteligencia emocional que demuestra que disponer de competencias


de inteligencia emocional protege al alumnado frente al acoso escolar. La educación
emocional mejora las posibilidades de tener una respuesta adecuada ante situaciones de
violencia. Los investigadores observaron que las tres vertientes de la inteligencia emocional
(reconocimiento, regulación y respuesta de los sentimientos) influían en la respuesta que
daban las víctimas ante un acoso.