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Festividades judías

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Festividades judías se refiere a la conmemoración de uno o más días observados por el


pueblo judío, tanto para fiestas religiosas cuanto laicas para el recuerdo de un
acontecimiento importante en la historia judía. En hebreo, las festividades judías, en
función de su naturaleza, pueden ser llamados yom tov (buen día) (yidish: yontif) o jag
("Fiesta") o ta'anit ("rápido").

Los orígenes de las diversas festividades judías en general se pueden encontrar en la


bíblicas mitzvot (mandamientos), mandato rabínico, y en la historia del moderno Estado de
Israel.

Índice
 1 Yamim Noraim
 2 Shelóshet Ha'regalim - Las tres Fiestas de Peregrinaje
 3 Festividades que no aparecen en la Torá
 4 Días de Ayuno
 5 Festividades modernas
 6 Véase también
 7 Enlaces externos

Yamim Noraim
 Rosh Hashaná marca el comienzo del nuevo año judío. Es el día en el que YHWH
juzga a cada persona individualmente según sus hechos, sin necesidad de
intermediarios para revisar su conducta, para el arrepentimiento y la corrección. El
término "Rosh Hashaná" (comienzo del año) es rabínico, al igual que los principales
temas de la conmemoración: arrepentimiento, preparación para el día del Juicio
Divino y la oración por un año fructífero. El festival, de dos días de duración, que
cae los días 1 y 2 del mes de Tishrei en el calendario judío, comienza este año 2010
al atardecer del 9 de septiembre, y concluye al atardecer del 28 de septiembre de
2011

Entre las principales costumbres de Rosh Hashaná está la mitzvá del toque del shofár
(cuerno de carnero) durante una larga oración que se centra en los temas del festival, y
cenas en los hogares para recibir el nuevo año.

La fuente en la Torá para Rosh Hashana es: "En el séptimo mes, el primero de mes,
tendréis santa convocación: ninguna obra de siervos haréis. Os será día de tocar las
trompetas" (Números 29:1). Y también está escrito: "Habla a los hijos de Israel y
diles: El primer día del séptimo mes tendréis día de descanso, una conmemoración
al son de trompetas y una santa convocación" (Levítico 23:24).

 Yom Kipur, "Día del Perdón", 10 de Tishrei.

Shelóshet Ha'regalim - Las tres Fiestas de Peregrinaje


 Sucot, "Fiesta de las Cabañas" o de los "Tabernáculos", del 15 al 23 de Tishrei.
 Pésaj, la Pascua judía, del 15 al 22 de Nisán.En el calendario gregoriano del 2010,
el comienzo correspondería con la aparición de las 3 primeras estrellas que se vean
en el atardecer del lunes 29 de marzo.
 Shavuot, 6 de Siván.

Festividades que no aparecen en la Torá


 Hanuka, "Fiesta de las Luminarias", del 25 de Kislev al 2 (ó 3) de Tevet.
 Tu Bishvat, "año nuevo de los árboles", 15 de Shevat.
 Purim, 14 de Adar.
 Lag Ba'ómer, 18 de Iyar.
 Tu Be'av, "Día del Amor", 15 de Av.

Días de Ayuno
 Ayuno de Guedaliá, Tsom Guedaliá, 3 de Tishrei.
 Ayuno del 10 de Tevet, Tsom asará betevet, 10 de Tevet.
 Ta'anit Ester, Ta'anit Ester, 13 de Adar.
 Ayuno del 18 de Tamuz, Tsom shiv'á asar betamuz, 18 de Tamuz.
 Ayuno del 9 de Av, Tsom tish'á be'av, 9 de Av.
 Ayuno de los primogénitos

Festividades modernas
 Yom Hashoá, día de duelo por las víctimas del Holocausto, 27 de Nisán.
 Yom Hazikarón, día de duelo por los caídos en las guerras, 4 de Iyar.
 Yom Ha'atsmaut, día de la Independencia de Israel, 5 de Iyar.
 Yom Yerushalayim, día de la reunificación de Jerusalén, 28 de Iyar.

Véase también
 Judaísmo
 Calendario hebreo
Judaísmo
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Judaísmo

Estrella de David
Fundador(es) Abraham
Deidad YHVH
Judaísmo ortodoxo, judaísmo
reformista, judaísmo conservador,
Ramas
judaísmo reconstruccionista,
judaísmo laico, judaísmo caraíta
Tipo Monoteísta, religión abrahámica
Número de
seguidores 13 millones.
estimado
Seguidores
Judíos
conocidos como
Escrituras
Torá y Talmud
sagradas
Lengua litúrgica Hebreo
País o región de
Mesopotamia, Oriente Medio
origen
Jerusalén, Israel
Lugares sagrados
Hebrón, Territorios Palestinos
País con mayor
cantidad de Israel
seguidores
Organización
Congreso Mundial Judío
internacional
Símbolo Estrella de David
Templos Sinagoga
Clero Rabinos
Religiones
Cristianismo e Islam
relacionadas

La palabra judaísmo se refiere a la religión, la tradición y la cultura del pueblo Judío. Es la


más antigua de las tres religiones monoteístas más difundidas (junto con el cristianismo y el
islam), conocidas también como «religiones del libro» o «abrahámicas», y la menor de ellas
en número de fieles. Del judaísmo se desglosaron, históricamente, las otras dos religiones.

Aunque no existe un cuerpo único que sistematice y fije el contenido dogmático del
judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas de la Torá, también llamada Pentateuco,
compuesto, como su nombre lo indica, por cinco libros. La Torá o el Pentateuco, a su vez,
es uno de los tres libros que conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento, según el
cristianismo), a los que se atribuye inspiración divina.

Juega también un papel importante, en la práctica religiosa, la tradición oral. Según las
creencias, fue entregada a Moisés junto con la Torá y conservada desde su época y la de los
profetas. La tradición oral rige la interpretación del texto bíblico, la codificación y el
comentario. Esta tradición oral fue transcrita, dando nacimiento a la Mishná, que
posteriormente sería la base del Talmud y de un enorme cuerpo exegético, que se desarrolla
hasta el día de hoy por los estudiosos. El compendio de las leyes extraídas de estos textos
forman la denominada Ley Judía o Halajá.

El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y


providente, que habría creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley
contenida en los Diez Mandamientos y las prescripciones rituales de los libros tercero y
cuarto de la Torá. Consecuentemente, las normas derivadas de tales textos y de la tradición
oral constituyen la guía de vida de los judíos, aunque la observancia de las mismas varía
mucho de unos grupos a otros.
Otra de las características del judaísmo, que lo diferencia de las otras religiones
monoteístas, radica en que se considera no sólo como una religión, sino también como una
tradición y una cultura. Las otras religiones trascienden varias naciones y culturas, mientras
que el judaísmo se considera la religión y la cultura de un pueblo específico. El judaísmo
no exige de los no judíos unirse al pueblo judío ni adoptar su religión. La religión, la
cultura y el pueblo judío pueden considerarse conceptos separados, pero están
estrechamente interrelacionados. La tradición y la cultura judía son muy diversas y
heterogéneas, ya que se desarrollaron de modos distintos en las diferentes comunidades, y
cada comunidad local incorporó elementos culturales de los distintos países en los que
vivieron los judíos a partir de la dispersión.

Índice
 1 Terminología: hebreos, judíos, israelitas
 2 ¿Quién es judío?
 3 Fundamentos del judaísmo
 4 Demografía
 5 Judaísmo por país o región
 6 Historia
 7 Libros
 8 Festividades judías
o 8.1 Días del arrepentimiento (o del perdón)
o 8.2 Las fiestas de peregrinación y fiestas de liberación
o 8.3 Festividades que no aparecen en la Torá
o 8.4 Días de ayuno
o 8.5 Festividades modernas
 9 Sinagogas
 10 Corrientes del judaísmo
o 10.1 Judaísmo ultraortodoxo
 10.1.1 Jasidismo
 10.1.2 Mitnagdismo
o 10.2 Judaísmo ortodoxo
o 10.3 Judaísmo conservador
o 10.4 Judaísmo reformista
o 10.5 Judaísmo caraíta
o 10.6 Judaísmo humanista secular
o 10.7 Judaísmo reconstruccionista
 11 Véase también
 12 Referencias
 13 Bibliografía
 14 Enlaces externos

Terminología: hebreos, judíos, israelitas


La tradición se remonta a Abraham, llamado el primer hebreo (del hebreo ‫ ִעב ְִרי‬, ivrí: "el que
viene del otro lado"), por haber venido a la tierra de Canaán desde Mesopotamia, siguiendo
el llamado de Dios (Génesis 12:1), hace unos 4000 años. Abraham es considerado patriarca
por los tres principales credos monoteístas, y de aquí que éstos sean conocidos también con
el nombre de religiones abrahámicas.

Los judíos son llamados en la Biblia "hijos de Israel" (Éxodo 1:1,7; nótese la extensión en
el significado entre el versículo 1 y el 7), y de aquí serán llamados, más adelante, "el pueblo
de Israel" o israelitas. El nombre de Israel le fue otorgado al patriarca Jacob, nieto de
Abraham, por el ángel con el que se trabó en lucha, quien al bendecirlo lo llamó Israel (
‫ש ָראֵ ל‬
ְׂ ִ ‫י‬, del hebreo "uno que ha luchado con Dios", Génesis 32:24-28). El nombre judío
aparece sólo con posterioridad (Ester 2:5) y proviene del reino de Judá (del hebreo ‫י ְהּודָ ה‬,
Yehudá, hijo de Jacob), formado por dos de las doce tribus del pueblo de Israel, y las únicas
remanentes luego de la escisión entre este reino y el de Israel, y la destrucción del último y
posterior exilio de las diez tribus que lo formaban a manos de Asiria, en el año 722 a. C.:
"Yahvé", por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y los quitó de delante de su
rostro; y no quedó sino sólo la tribu de Judá".(2Reyes 17:18).

¿Quién es judío?
La identidad judía no depende en primer lugar de la aceptación de creencias o del
seguimiento de un modelo de vida determinado. Existen dos versiones sobre quiénes
conforman la religión judía.

En primer lugar, el judaísmo ortodoxo defiende que la Ley judía (halajá) establece que
aquel que ha nacido de madre judía, o ha realizado un proceso de conversión (guiur)
conducido por un rabino, comunidad judía (sinagoga) y finalizado ante un beit din (tribunal
rabínico) ortodoxos, es judío por definición.

En segundo lugar, el judaísmo conservador defiende los mismos puntos, con la


particularidad de que los procesos de conversión aceptados son los realizados por la
ortodoxia (proceso anteriormente citado) o por los beit din propios del judaísmo
conservador.

En tercer lugar, los reformistas creen que son judíos aquellas personas que han «nacido de
madre o padre judíos» o se han convertido ante un beit din ortodoxo, conservador o ante un
rabino reformista (cabe mencionar que cada rabino reformista tiene libertad para decidir
cuando un prosélito pasa a ser judío). A este punto cabe añadir que los rabinos reformistas
que habitaban en América establecieron que los hijos de padre judío podían ser
considerados como tales si recibían algún tipo de educación judía. Esto se debe a que un 57
por ciento de los hombres judíos decidían casarse fuera del grupo de mujeres judías.

Por lo tanto, ser judío es una cuestión de descendencia física y/o adopción espiritual, por
medio de hacerse prosélito, (descendientes biológicos o espiritualmente de los patriarcas
Abraham, Itzhak y Yacoov). Según la halajá, una persona judía puede ser cristiana o
musulmana, sin perder su condición formal de judío pero perdiendo los derechos religiosos
y comunitarios (por ejemplo, el derecho a la sepultura en un cementerio judío).

A pesar de todo esto, convertirse al judaísmo es posible, pues en el Talmud se menciona:


Los rabinos dicen: Si alguien llega y quiere ser un converso, ellos le dicen: "¿Por qué
quieres ser un converso? ¿Acaso no sabes que los judíos están hostigados, acosados,
perseguidos y acorralados, y que numerosos problemas los aquejan?" Si contesta: "Lo sé,
y no soy digno", entonces lo reciben sin que sea necesario argumentar nada más.

Sin embargo, en la práctica será una tarea ardua y compleja, ya que la Torá debe ser
seguida por toda la comunidad. Hubo una época en la que la Iglesia cristiana consideró una
grave ofensa la conversión de sus fieles al judaísmo, y se defendían aludiendo a esta
obligación argumentando que por ello no hay ningún tipo de provecho al convertirse al
judaísmo ni motivo para fomentar la conversión.

Este punto es uno de los que más diferencia al judaísmo del cristianismo o del islam, pues a
estas dos últimas religiones monoteístas cualquiera puede pertenecer con tan solo que
profese y respete sus creencias.

Fundamentos del judaísmo


Estos son algunos de los principios sobre los que se basa la religión judía, o que la
caracterizan.

 El judaísmo se basa en el Tanaj (lo que los cristianos llaman Antiguo Testamento),
compendio de 24 libros que cuenta la historia del hombre y de los judíos, desde la
Creación hasta la construcción del Segundo Templo, e incluye también preceptos
religiosos, morales y jurídicos; filosofía, profecías y poesía, entre otros. Sus cinco
primeros libros, en conjunto conocidos con el nombre de "la Torá" o "Pentateuco",
son considerados escritos por inspiración divina y, por ende, sagrados, y su lectura
pública en la sinagoga los días lunes, jueves y sábados forma parte fundamental del
culto judío, lo que le ha valido al pueblo judío el nombre de «Pueblo del Libro».
 La Torá es la fuente primera de los siete preceptos morales básicos que obligan a
todo ser humano como tal («Los siete preceptos de los hijos de Noé»; Génesis 9:1-
7), y de los 613 preceptos religiosos que obligan a los judíos (613 mitzvot): 365 que
imponen abstenerse de acción —uno por cada día del año— y 248 preceptos que
obligan positivamente a hacer —uno por cada órgano del cuerpo—. Los preceptos
bíblicos son comentados, explicados, ampliados e implementados por las diferentes
exégesis que plasmaron por escrito las tradiciones orales: la Mishná y el conjunto en
el que ésta está incluida: el Talmud.
 Los preceptos jurídicos, éticos, morales y religiosos que emanan de la Torá, y que
junto a su explicación de la Mishná conforman el corpus jurídico principal del
judaísmo, el Talmud, son conocidos como la ley judía o Halajá (‫ ֲה ָלכָה‬, "camino"),
cuya fuente compilativa principal y reconocida por los judíos de todo el mundo —
amén de una riquísima y amplia literatura halájica a lo largo de los siglos— es el
libro medieval "Shulján Aruj" (‫ש ְלחָן עָרּוְך‬
ֻׂ , "la mesa servida"). Los mandamientos de
la Halajá comandan el ciclo íntegro de la vida judía observante, desde la
circuncisión al nacer (Génesis 17:10), pasando por la alimentación (la Cashrut,
‫ ַּכשְׁרּות‬, Levítico 11:1-47), la vida íntima (Levítico 12:1-8), la vestimenta (Levítico
19:19), y así todos los hitos principales de la vida del hombre, hasta su muerte.
 La plegaria más solemne de la religión judía, que plasma la esencia misma de la
creencia monoteísta, aparece en el quinto y último libro de la Torá: "Oye, Israel, el
señor es nuestro Dios, el señor es Uno" (‫ ה' ֶאחָד‬,‫ ה' ֱאֹלהֵינּו‬,‫ש ָר ֵאל‬
ְׂ ִ ‫ ;שְׁ מַע י‬Shemá Israel,
Adonai Eloheinu, Adonai Ejad Deuteronomio 6:4). Los creyentes la recitan dos
veces por día, en las oraciones matutinas (‫שַׂ ח ֲִרית‬, Shajarit) y de la noche (‫ע ְַרבִית‬,
Arvit).
 El símbolo judío de nuestros días por excelencia es la estrella de David (‫ ָמגֶן דָ וִד‬,
Maguén David, "escudo de David", véase en la plantilla de arriba), llamado así por
la creencia de que el rey David lo adoptó como símbolo de armas en su escudo de
guerra y en el de sus soldados, aunque aparece con su significado actual muchísimo
más tarde, hacia la Edad Media. El símbolo conocido más antiguo del judaísmo es
el candelabro ritual de siete brazos (‫נֹורה‬ ָ ‫ ְמ‬, la Menorá), emplazado antiguamente en
el Tabernáculo (Éxodo 25:31-40) y luego en el primer (1Reyes 7:49) y segundo
Templo de Jerusalén.
 La vida judía se rige por un calendario basado en la combinación del ciclo mensual
lunar y del año solar, cuyos orígenes se remontan a tiempos bíblicos, y por el cual se
rigen las festividades y ritos de la religión hasta el día de hoy.

Kipá (solideo tradicional judío) y Menorá (candelabro ritual de siete brazos), dos de los
más conocidos símbolos de la tradición judía.

 La festividad judía más venerada es el Shabat (del hebreo ‫שבָּת‬ַׂ , sábado, "reposo,
cese de actividad", Génesis 2:2-3), considerado sagrado y superado, en solemnidad,
sólo por el Día del Perdón o Yom Kipur, precisamente llamado también "Sábado de
sábados". Su relevancia en la vida judía es tal que está incluido entre los Diez
Mandamientos, que se estiman palabra divina (Éxodo 20:8-11, Deuteronomio 5:12-
15).
 El liderazgo de la comunidad judía tradicional está en manos del rabino, persona
culta y docta en la Halajá que conduce a sus acólitos no sólo en lo espiritual y
religioso, celebrando el culto judío, sus festividades y celebraciones, sino que se
gana el respeto de su grey como autoridad moral y líder comunitario, brindando
consejo, solucionando problemas y dirimiendo todos los conflictos que pudiesen
suscitarse entre sus miembros.
 El culto judío se celebra en el templo o sinagoga, que sirve asimismo de lugar de
reunión y encuentro comunitario, para cuyo fin el rezo en público requiere de un
mínimo de diez varones. La sinagoga sustituye en tal función al Templo de
Jerusalén, destruido en el año 70 y lugar único de oración y peregrinación hasta su
desaparición física. Del mismo modo, los sacrificios rituales que allí se efectuaban
fueron reemplazados por sendas plegarias, que el judío piadoso eleva tres veces al
día: al alba (‫שח ֲִרית‬
ַׂ , Shajarit), por la tarde (‫ ִמנְחָה‬, Minjá) y al anochecer (‫ע ְַרבִית‬, Arvit).
En días festivos se agrega una cuarta a media mañana (‫מּוסָף‬, Musaf), y sólo en Yom
Kipur se cierra la celebración con una quinta plegaria (‫נְעִילָה‬, Ne'ilá).
 La religión y el pueblo judío consagraron desde siempre a la tierra de Israel, la tierra
sagrada, como uno de sus ejes principales, ya desde sus mismos albores (Génesis
12:7), convirtiéndose ésta en parte integral de la idiosincrasia judía: el mundo se
divide entre la Tierra Santa y todo el resto, llamado diáspora. Así, las sinagogas de
todo el mundo se construyen de cara a Israel; los rezos y festividades concuerdan
con su clima y sus estaciones; gran parte de los preceptos pueden cumplirse sólo al
pisar su suelo, por nombrar algunos pocos. Dentro de la tierra de Israel ocupa
Jerusalén un lugar único en la devoción judía, y dentro de la ciudad los restos del
Templo de Salomón, el llamado "Muro de los Lamentos", es considerado el más
sagrado de los sitios. Comparten con Jerusalén su condición de santidad, en menor
medida, también las ciudades de Hebrón, Safed y Tiberíades.
 El pueblo judío se identificó desde un principio con la lengua hebrea, considerada
"lengua sagrada" (‫ּׁדֶ ׁש‬v‫לְׁשֹון ַהּק‬, leshón hakódesh), en la que están escritas la Torá y la
mayor parte de la literatura judía. Relegada a condición de lengua muerta durante
siglos, reservada a la oración, a la literatura y a los textos jurídicos y teológicos, fue
recuperada como lengua hablada y modernizada con el resurgir del sionismo y
adoptada como lengua oficial del Estado de Israel.

Demografía
Véase también: Cifras históricas de población judía.

Según el profesor Sergio Della Pérgola, experto en demografía del pueblo judío de la
Universidad Hebrea de Jerusalén, en el año 2001 vivían en el mundo 13.200.000 judíos, de
los cuales 4.9 millones residían en Israel (aproximadamente un 37 por ciento del total),
mientras que los restantes 8,3 millones lo hacen en la diáspora, el nombre dado por los
judíos a la comunidad judía fuera de Israel.

La mayor concentración de población judía se encontraba en Israel. La mayor ciudad del


mundo judío era el Gush Dan o el Gran Tel Aviv, con 2,5 millones, a la que seguían Nueva
York, con 1,9 millones; Haifa, con 655.000; Los Ángeles, con 621.000, Jerusalén, con
570.000 y el sudeste de Florida con 514.000 judíos (datos todos del 2001).
En 2010, según «The Jewish Population of the World», cuya fuente es el «American Jewish
Year Book» y el «North American Jewish Databanka» de la «University of Connecticut», la
cifra era de 13.430.000 judíos en el mundo, de los cuales 5.703.700 vivían en Israel y
5.275.000 en los Estados Unidos. En el continente americano residían alrededor de
6.039.600, en el asiático alrededor de 5.741.500, en el africano 76.200, en Oceanía 115.100
y en el continente europeo aproximadamente un millón y medio más. Son cifras que
cambian permanentemente.1

Judaísmo por país o región


Categoría principal: Judaísmo por país.

 Judíos en América Latina


 Judíos en Argentina
 Historia de los judíos en España
 Judaísmo en la India
 Judaísmo en Etiopía
 Abayudaya

Historia

Los rollos de la Torá, abiertos para su lectura en público en la sinagoga.

La historia judía se remonta a las viejas tradiciones bíblicas. Cuando el arca de Noé encalló
en el monte Ararat, los hijos de Noé (Sem, Cam y Jafet) dieron origen, respectivamente, a
los semitas del Próximo Oriente, a los camitas de África y a los jafetitas del resto del
mundo.

Abraham, padre de los judíos, al recibir de Yahvéh la orden de asentarse en la tierra de


Canaán, se puso en camino inmediatamente, partiendo de su patria, Ur, de los caldeos
(Mesopotamia). Abraham, su hijo Isaac y su nieto Jacob fueron pastores nómadas.

Sus descendientes se vieron empujados por el hambre a la tierra de Gosén, en el delta del
río Nilo. Pero el faraón de Egipto, viendo que aumentaban imparablemente y se hacían
poderosos, los redujo a la esclavitud. Con Moisés ungido como líder y legislador, el pueblo
elegido por Dios se dirigió hacia Canaán, la tierra prometida.
La dramática marcha desde Egipto a través del mar Rojo y la peregrinación de 40 años por
el desierto son hitos importantes en la historia del pueblo israelita. Los judíos, una vez
conquistada la ciudad de Jericó, se establecieron en la zona agrícola de Canaán, tierra de la
cual en la Biblia se dice que «manaba la leche y la miel».

Una vez establecidos en Israel, la tierra fue dividida entre las doce tribus: Aser, Neftalí,
Manasés, Zabulón, Isacar, Gad, Efraín, Dan, Benjamín, Rubén, Judá y Simeón. Con el
tiempo se pasó de una teocracia a una forma de gobierno monárquica, siendo los reyes más
famosos de la época Saúl, David y su hijo Salomón, con su capital en Jerusalén. Luego del
reino de Salomón, la nación se dividió en dos reinos: el reino de Israel en el norte y el reino
de Judea en el sur. El reino de Israel fue conquistado por el rey asirio Sargón II, al final del
siglo VIII antes de Cristo. El reino de Judea pudo continuar durante un siglo y medio, hasta
que en el año 586 antes de Cristo fue conquistado por los babilonios, comandados por
Nabucodonosor II. En ese año se destruyó el primer templo, lugar central de la actividad
religiosa judía de la época. Muchos de los judíos fueron desterrados de Israel y fueron
llevados como esclavos a Babilonia (actual Irak), lo cual constituye la primera diáspora
judía. Durante el exilio en Babilonia, los judíos escriben lo que se conoce como el "Talmud
de Babilonia" (Talmud Bavli), mientras que los judíos todavía establecidos en Judea
escriben el "Talmud de Jerusalén". Estos dos manuscritos representan las primeras
manifestaciones de la Torá en forma escrita, y el Talmud de Babilonia es el utilizado
actualmente por las comunidades judías. La subsecuente conquista de Babilonia a manos de
los persas permitió a muchos judíos regresar a su tierra natal luego de 70 años en el exilio
babilónico. Se construyó un nuevo Segundo Templo y se restablecieron antiguas prácticas.

La comunidad judía de Israel fue dominada por varios antiguos imperios. Los asirios fueron
seguidos por los babilonios y luego por los persas hasta la conquista por parte de los
griegos. Es en esta época (hacia el 170 a. C.) cuando estalla una revolución encabezada por
Judas El Macabeo ("martillo", hasmoneo) que logra colocar a todo el territorio del antiguo
Israel nuevamente bajo dominio judío. El Reino Hasmoneo de Judá pasó por último a
manos de los romanos.

Es en el año 70 después de Cristo cuando estalla una nueva rebelión y es destruido el


Segundo Templo. Muchos habitantes judíos son vendidos como esclavos y esparcidos por
los confines del Imperio romano, proceso que se conoce como la "diáspora". La historia de
Masada demuestra el arrojo de los soldados judíos de la época. Numerosas comunidades
judías florecieron en el Imperio sasánida y en el Imperio romano.

En la temprana Edad Media el reino Kházaro (en la estepa del Volga) adoptó el judaísmo
como su religión oficial, pero aún se discute el alcance de esta conversión entre los pueblos
sujetos al khan Kházaro.

La hegemonía del cristianismo en Europa significó numerosas persecuciones contra el


pueblo judío, las cuales derivaron en frecuentes y reiteradas expulsiones. Muchas
comunidades tuvieron que vivir en barrios segregados llamados guetos, pero también es
cierto que en otros períodos gozaron de mayor tolerancia, sin ser nunca aceptados del todo.
Durante el Medievo, por más que se buscasen mercaderes de profesión, no se hallaba
ninguno o más bien se hallaban únicamente judíos. Sólo ellos, a partir de la época
carolingia, practicaban con regularidad el comercio, a tal punto que, en el idioma de aquel
tiempo, las palabras judaeus y mercator eran casi sinónimos. Unos cuantos se establecieron
en el sur de Francia, pero la mayoría venía de los países musulmanes del Mediterráneo,
desde donde se trasladaron, pasando por España, al occidente y Norte de Europa. Todos
ellos eran radhanitas, perpetuos comerciantes viajeros, merced a los cuales se mantuvo el
contacto superficial con las religiones orientales.

El comercio al que se dedicaron fue exclusivamente de especias y telas preciosas, que


transportaban trabajosamente desde Siria, Egipto y Bizancio hasta el Imperio carolingio.
Los mercaderes judíos se dirigían a una clientela muy reducida. Las utilidades que
realizaron debieron ser muy importantes, no obstante se debe considerar que su papel
económico no llegó a ser trascendental.

En el mundo musulmán, a pesar de algunos episodios de persecución y matanzas (sobre


todo en el primer siglo de expansión del Islam), los judíos fueron tolerados por ser uno de
los "Pueblos del Libro" –a cambio del pago de importantes tributos y de numerosas
restricciones–, llegando a ocupar en algunos casos altos puestos en la administración califal
tanto en Damasco como en Bagdad y en Córdoba. Sin embargo, que fueran tolerados no les
libró nunca de su condición legal de dhimmies, lo cual los condenaba a numerosas
discriminaciones y a una situación de sumisión.

Los judíos españoles, conocidos como sefardíes, fueron obligados a la conversión al


cristianismo o expulsados en 1492 de los reinos de Castilla y Aragón mediante el edicto de
Granada. Muchos encontraron refugio en el imperio otomano; incluso hoy en día viven en
ciudades como Estambul o Esmirna judíos sefardíes que conservan el español medieval
como su lengua.

No existió otro Estado judío en Israel hasta 1948, cuando fue declarada finalmente su
independencia.

Libros
Ciertos textos judíos son considerados canónicos:

 El Tanaj, aquella parte de la Biblia llamada Antiguo Testamento por los cristianos,
se compone de 24 libros:
o La Torá, literamente "la Doctrina",o Pentateuco o cinco primeros libros de la
Biblia de los cristianos, considerada de origen divino, y denominada por la
tradición como "Torá Escrita" (Torá she-bijtav - ‫;)תורה שבכתב‬
o Los Neviim o Libro de los Profetas.
o Los Ketuvim (literalmente "Los Escritos").
 La Mishná, recolección de las tradiciones orales y exégesis de la Torá, entregadas
según la creencia directamente a Moisés por Yaveh en el Monte Sinaí, transmitidas
oralmente de generación en generación, y compiladas al cabo de los siglos por el
rabino Yehuda Hanasí, en el siglo II.
 El Talmud o Guemará, formado por un voluminoso corpus de interpretaciones y
comentarios atribuidos a los amorreos, estudiosos que vivieron en el siglo II,
posteriores a la edición de la Mishná. Comúnmente, por Talmud se entienden
también a los comentarios posteriores cuyo origen remonta a la medievales, entre
los que destaca Rabí Shelomó Yitzjaki («Rashi», por sus iniciales en hebreo).

En la edad media surgen dos obras consideradas el centro de la literatura halájica:

 El Shulján Aruj, compilación y codificación de toda la Halajá por temas, obra del
rabino Yosef Karo de Safed en el siglo XVI, cuya normatividad es aceptada
prácticamente por la totalidad de los judíos.
 El Mishné Torá de Maimónides, llamado en hebreo Moshé Ben Maimón (o incluso
Rambam, por sus iniciales). Los judíos yemenitas prefieren a éste último antes que
al Shulján Aruj.

Cabe destacar también la importancia del libro fundamental de la Cábala judía:

 El Zóhar, libro místico escrito por el rabino Shimón Bar Yojai (o Rashbi, por sus
iniciales en hebreo).

Festividades judías
Artículo principal: Festividades judías.

Días del arrepentimiento (o del perdón)

 Rosh Hashaná, "Año Nuevo", 1 y 2 de Tishrei (primer mes del calendario hebreo).
 Yom Kipur, "Día del Perdón", 10 de Tishrei.

Las fiestas de peregrinación y fiestas de liberación

 Sucot, "Fiesta de las Cabañas" o de los "Tabernáculos", del 15 al 22 de Tishrei.


 Shavuot, fiesta de la entrega de la Torá, 6 de Sivan.
 Pésaj, la Pascua judía, Nisán.
 Purim, 14 de Adar.

Festividades que no aparecen en la Torá

 Jánuca, "Fiesta de las Luminarias", del 25 de Kislev al 2 (ó 3) de Tebet.


 Tu B'shvat, "Año Nuevo de los Árboles", 15 de Sevat.
 Lag Baómer, 18 de IyarCuenta del Omer.
 TiSha Be'av, "Destruccion del templo", 15 de Ab.
Días de ayuno

 Ayuno de Guedaliá, Tsom Guedaliá, 3 de Nizan.


 Ayuno del 10 de Tebet, Tsom asará betebet, 10 de Tebet.
 Ayuno de Ester, Ta'anit Ester, 13 de Adar.
 Ayuno del 17 de Tamuz, Tsom shiv'á asar betamuz, 17 de Tamuz.
 Ayuno del 9 de Ab, Tsom tish'á be'av, 9 de Ab.
 Ayuno de Yom Kippur, Ayuno del 10 de Tishrei.

Festividades modernas

 Yom Hashoá, día de duelo por las víctimas del Holocausto, 27 de Nizan.
 Yom Hazikarón, día de duelo por los caídos en las guerras, 4 de Iyar.
 Yom Ha'atsmaut, día de la Independencia de Israel, 5 de Iyar.
 Yom Yerushalayim, día de la reunificación de Jerusalén, 28 de Iyar.

Sinagogas
Desde el año 70 de nuestra era, fecha en la que el Imperio romano destruyó el Segundo
Templo de Jerusalén, la sinagoga pasó a ser el lugar de preferencia para el culto, aunque el
judaísmo no emite una preferencia sobre un lugar específico para dicha actividad. En
hebreo, la sinagoga se llama Bet Haknéset (‫ )בית הכנסת‬o "lugar de reunión".

Los varones, al entrar a la sinagoga, generalmente se ponen una kipá o yarmulke sobre su
cabeza. También se acostumbra utilizar espacios normalmente destinados al estudio para la
oración. A los miembros del clero judío se les llama rabinos o dayanim.

Corrientes del judaísmo


El judaísmo no es una religión monolítica ni presenta una absoluta cohesión ni unidad. Los
judíos ortodoxos, conservadores y reformistas mantienen unos con otros relaciones
cordiales pero están organizados en grupos completamente autónomos.

Esas tres ramas del judaísmo se vinculan a través de la tradición rabínica de la Edad Media
y del Talmud. Los tres grupos provienen del tronco común de los fariseos, quienes al
principio de la era cristiana representaban la tendencia más numerosa en el seno del
judaísmo. Aún hoy en día, existen algunos samaritanos y caraítas, disidentes desde el punto
de vista de la ortodoxia sinagógica, en Medio Oriente.2

Judaísmo ultraortodoxo

Artículo principal: Haredí.


También conocido como haredí; presenta dos diferencias doctrinales con el ortodoxo, una
práctica especialmente devota, y su distanciamiento del sionismo. Tiene dos grandes
subdivisiones:

Jasidismo

El judaísmo jasídico es un movimiento ultraortodoxo. El jasidismo fue creado en Polonia a


principios del siglo XVIII. Su fundador fue el rabino Israel ben Eliezer, también conocido
como el "Baal Shem Tov". Los seguidores del jasidismo desearon crear un judaísmo más
alegre y menos académico. Actualmente están divididos en múltiples tendencias.

Mitnagdismo

También ultraortodoxos, los mitnagdím (del hebreo ‫מתנגדים‬, oponentes), por el contrario,
rechazan algunas posturas del jasidismo, como el estudio intensivo de la parte oculta de la
Torá. Es una corriente más unificada.

Judaísmo ortodoxo

El judaísmo ortodoxo presenta la religión como una unidad, sin corrientes alternas, y como
un estilo de vida regido por la Ley Suprema. Afirma que la festividad de pésaj, el shabat
(sábado) y todos los preceptos de la Torá (tanto la parte escrita como la parte oral) que
conforman el comportamiento del judío fueron entregadas por Hashem mismo a Moisés
hace unos 3.323 años.

Moisés a su vez enseñó estas leyes a todo el pueblo israelita, que como una sola entidad
aceptó cumplirlas antes de saber en qué consisten o el porqué de cada una de ellas, con una
disposición única de entidad indivisible. De aquí que se conozca como ortodoxo al judío
que cumple con todos los preceptos entregados, siendo que el significado de la palabra
ortodoxo es: "generalmente aceptado, posición de ideas que son aprobadas por todos".

Considera que las leyes fueron entregadas no solamente a esta generación, sino también
dirigidas a todos sus descendientes, y contienen en sí todas las facetas que se puedan pensar
que requieran su aplicación. Por ende, todos los avances de la tecnología moderna y la
ciencia no hacen "obsoleta" a ninguna de estas leyes; al contrario, ayudan a su
cumplimiento con mayor facilidad.

Afirma que la Torá (Pentateuco) no representa un símbolo ni es un conjunto de sermones


para el judío, sino un programa de vida, para aplicarse a cada momento. Se basa en el amor
al prójimo, enfatizándose en la tolerancia y comprensión y la preocupación por ayudar a
todos y cada uno de los miembros de la comunidad - todo esto dentro del cuadro de las
obligaciones que impone la Torá escrita y oral.

Judaísmo conservador

Artículo principal: Judaísmo conservador.


También conocido como judaísmo masortí o tradicionalista (del hebreo masóret, ‫מסורת‬
"tradición"). Este movimiento se formó en los Estados Unidos a través de la fusión de dos
grupos distintos: los judíos reformados, que se oponían al rechazo de la ley judía, y los
judíos ortodoxos, que se habían alejado del judaísmo jasídico y cabalista. Enfatizan que los
judíos constituyen una nación (Am Israel).

Los conservadores no siguen la ley judía en su totalidad, sino que se inclinan hacia
interpretaciones más abiertas al mundo moderno, no siempre basada en la opinión
mayoritaria de los sabios (talmidim o jajamim).

Judaísmo reformista

Artículo principal: Judaísmo reformista.

El judaísmo reformista (también llamado "reformado", "progresista", "progresivo" y


"liberal") defiende la autonomía individual en lo relativo a la interpretación de los
preceptos religiosos. Con todo, entre los judíos reformados existen los siguientes
planteamientos:

 Rechazo de la segregación sexual y defensa de los derechos de la mujer. Hombres y


mujeres rezan en las sinagogas reformadas de manera conjunta.
 Ausencia de integrismo en su interpretación de los preceptos religiosos. Dichos
preceptos fueron escritos por personas influidas por su sociedad, y no debe
realizarse una interpretación literalista, sino adecuada al contexto.
 Fuerte compromiso social
 Consideración del Mesías como símbolo de una sociedad idílica en la que se
cumplen los principios de paz y fraternidad, y no como una persona individual que
instaurará dicho orden.

Judaísmo caraíta

Artículo principal: Caraísmo.

El caraísmo es una corriente religiosa del judaismo, conocida por ese nombre, que proviene
del término hebreo ‫( קראית‬Qaraim: "lectores") y, que también es designada como Bené
mikrá, que significa "seguidores de la Escritura", que reconocen la Tanaj como única
máxima autoridad, en oposición a los Bene mishnah, seguidores de la tradición. Proclama
el derecho de todo judío a estudiar las Escrituras Hebreas de un modo libre, sin tener en
cuenta la interpretación rabínica ni el Talmud; debido al énfasis que le daban a las
Escrituras, se les llamó desde el siglo VIII "Qara'ìm".

Judaísmo humanista secular

Los judíos seculares son aquellos que pertenecen al pueblo judío por ascendencia familiar,
en concordancia con las leyes del judaísmo, sin embargo se esfuerzan poco o nada por
practicar las leyes judías. La mayoría de los judíos seculares son indiferentes al judaísmo, el
cual forma parte relativamente pequeña de su identidad. Esto último los diferencia de los
judíos humanistas seculares.

El judaísmo humanista secular es una corriente que ve al hombre como centro del mundo y
de la vida judía, a diferencia de las otras corrientes que subrayan la centralidad de Dios.
Para los judíos humanistas seculares la religión y sus leyes no necesariamente deben regir
el comportamiento del individuo. Esta corriente destaca los valores humanistas universales,
que se basan históricamente en las fuentes judías. Los distintos libros del judaísmo son
remarcados como fuentes de inspiración para los conceptos de libertad, justicia, justicia
social, solidaridad, respeto y ayuda al prójimo, tolerancia y demás.

Esta corriente, al igual que la reforma, es uno de los intentos de adaptar el judaísmo y
compatibilizarlo con las distintas posibilidades de identidades seculares y nacionalistas, que
surgen como consecuencia de la Revolución francesa.

Judaísmo reconstruccionista

Artículo principal: Judaísmo reconstruccionista.

Véase también
 Portal:Judaísmo. Contenido relacionado con Judaísmo.
 Antiguo Testamento
 Arca de la Alianza
 Calendario hebreo
 Hebreo
 Historia de los judíos
 Historia de los judíos en Polonia
 Holocausto
 Judaísmo y sexualidad
 Plataforma Pittsburgh
 Rabino
 Sinagoga
 Tanaj
 Torá
 Apellidos Judíos
 Siete preceptos de las naciones
 Noajismo
 Noajida

Referencias
1. ↑ La Población judía en el Mundo (2010)
2. ↑ Simon, Marcel (1962). Las sectas judías en el tiempo de Jesús. Buenos
Aires, Eudeba.

Bibliografía
 BAROUKH, Elie y LEMBERG, David. Enciclopedia práctica del judaísmo.
Colección "Nueva Luz". Teià: Ediciones Robinbook, 09/1995. ISBN 84-7927-141-8
e ISBN 978-84-7927-141-1.
 DE LANGE, N. R. M. Judaísmo. Barcelona: Riopiedras Ediciones, 05/1996. ISBN
84-7213-132-7 e ISBN 978-84-7213-132-3. También en Madrid: Akal Cambridge,
20/11/2003. ISBN 978-84-8323-122-7, y 19/12/2006. ISBN 978-84-460-2598-6.
 GALBIATI, Enrico ... [et al.]. Exilio, retorno y judaísmo. Colección "La Biblia:
Historia de un pueblo". Boadilla del Monte: Ediciones SM, 08/1985. ISBN 84-348-
1683-0 e ISBN 978-84-348-1683-1.
 LAENEN, J. H. La mística judía. Una introducción. Traducción de Xabier Pikaza.
Colección: Estructuras y Procesos. Religión. Madrid: Editorial Trotta, 2006. ISBN
978-84-8164-744-0
 MAIER, Johann y SCHÄFER, Peter. Diccionario de judaísmo. Estella: Editorial
Verbo Divino, 02/1996. ISBN 84-8169-058-9 e ISBN 978-84-8169-058-3.
 MATE, Reyes y FORSTER, Ricardo. Colaboradores José Antonio Zamora, Esther
Cohen, Joaquín Lomba Fuentes, Esther Shabot Askenazi, Angelina Muñiz-
Huberman, Daniel Lvovich, Ernesto Bohoslavsky, Gonzalo Álvarez Chillida,
Adrián Julio Jmelnizky, Mauricio Pilatowsky. El judaísmo en Iberoamérica.
Colección: Enciclopedia Iberoamericana de Religiones 6. Madrid: Editorial Trotta,
2007. ISBN 978-84-8164-909-3
 MATZLIAH MELAMED, Meir. El judaísmo. Madrid: Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, 08/1981. ISBN 84-00-04914-4 e ISBN 978-84-00-
04914-0.
 SCHOPEN, Edmund. Historia del judaísmo en Oriente y Occidente. Alcoy:
Editorial Marfil, S.A., 01/1970. ISBN 84-268-0146-3 e ISBN 978-84-268-0146-3.
 TREBOLLE BARRERA, Julio. El judaísmo moderno. Boadilla del Monte:
Ediciones SM. ISBN 84-348-5216-0 e ISBN 978-84-348-5216-7. (Tercer volumen
de la obra Diálogo interreligioso, ISBN 84-348-5226-8 e ISBN 978-84-348-5226-
6).

Enlaces externos
 Información judaica en español
 Extensa reseña sobre el judaísmo, elaborada por María Martha Fernández
 Unión Judía de Congregaciones de Latinoamérica y el Caribe (UJCL)
 Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA)
 European Association for Jewish Culture (Asociación Europea para la Cultura
Judía) (en inglés y en francés)
 Global Directory of Jewish Museums (Directorio Global de Museos acerca de la
comunidad judía)
 World Union for Progressive Judaism (European region)Unión Mundial de
Judaísmo Progresivo (región europea) (en inglés}
 Museo Judío de México

La particularidad del Calendario Judío es un potente factor para la supervivencia del Pueblo
Judío. El respeto del Shabat y del resto del las Festividades crea un lazo definitivo y reúnen las
fuerzas del pueblo judío.
El calendario judío se basa en los ciclos de la naturaleza. Las unidades de tiempo visibles
determinados por los fenómenos de la naturaleza son tres: el día, el mes y el año.

El día: la traslación de la Tierra sobre su eje


frente al sol de ocaso a ocaso, a diferencia del
calendario gregoriano, que fija el comienzo del
nuevo día a medianoche.

El mes: Mientras que el calendario gregoriano


solar, se basa en el movimiento de la tierra
alrededor del sol, el calendario hebreo es lunar, y
está basado en los giros orbitales de la luna
alrededor de la tierra.

El año: El calendario judío está basado en una


combinación de la traslación del sol y de la luna.
La órbita lunar es la base para contar los días del
mes y la órbita del sol es la base para el cómputo
de los días y los años. En la rotación de la tierra
sobre su eje alrededor del sol, se establece la
diferencia entre un día y el siguiente, por cuyo
motivo el día del calendario hebreo comienza al
anochecer, con la puesta del sol, prolongándose hasta el ocaso del día siguiente.
Por esta razón, las fiestas judías y el Shabat dan comienzo al anochecer y terminan al día
siguiente al anochecer.

Doce son los meses de un año normal: Nisán, Iyar, Siván, Tamuz, Av, Elul, Tishrei, Jeshván,
Kislev, Tevet, Shvat y Adar.

Shaná Meuberet: En el año biciesto, que ocurre siete veces cada diecinueve años, se anade un
mes, llamado Adar Bet.
Dado que el número de días en el año lunar llega a 354, a fin de hacerlo coincidir con el año
solar, hace falta agregar unos once días aproximadamente. Esta coordinación posibilita la
determinación de las fiestas judías en el mes y la estación adecuada. Dado que no pueden
agregarse al año fragmentos de mes sino meses completos, se espera la acumulación de treinta
días sobrantes y se suma un mes más al año.

Escuela Secundaria Scholem Aleijem | El calendario Hebreo · Shalosh Regalim · Iamim Noraim · Bibliografía
EL NOMBRE SAGRADO EN HEBREO
DESDE EL ESCRITORIO DEL SHALIAJ: FRANCISCO JAVIER (COSTA RICA)

LAS FIESTAS DEL ETERNO: LAS SANTAS CONVOCACIONES

Leer: Vayikrá/Levíticos 23

INTRODUCCIÓN: El Texto de la Toráh en Vayikrá/Levíticos 23 se le conoce como:


"El Calendario de la Gracia Redentora de Di-os" o "El Calendario de Redención
Divina". los 44 versículos dan a conocer el Plan Redentor de Di-os para el mundo que
Él creó.

Tres Enseñanzas Fundamentales de las Siete Fiestas detalladas en Vayikrá (Levíticos)


son:

 Di-os Promete
 Di-os Protege
 Di-os provee

Las Fiestas y los shabbats son "una sombra de lo que ha de venir" Colosenses 2.16/17,
muchos creyentes en Yeshúa Ha Mashiaj dicen que: Pesáj (Pascua) representa la
muerte de Yeshúa (Jesús), el sacrificio perfecto, Yeshúa murió durante Pesáj
(Pascua).

Los Panes sin levadura representan a Yeshúa (Jesús) en quién no había pecado, "el
pan de vida que vierno del cielo".

Yom HaBikkurim (Primicias) anticipó su resurección al Tercer día en Shabbat.

Shavout (Pentecostés) anticipó la venida de la Ruáj Ha Kodesh (El Espíritu Santo)

SIETE FIESTAS SOLEMNES: Siete son las Fiestas Solemnes establecidas por Di-os
para que fuera un tiempo de encuentro entre Él y su pueblo (Israel) "El Señor le
ordenó a Moshé (Moisés) que le dijera a los israelitas: "Éstas son las Fiestas que Yo he
establecido , y a las que ustedes han de convocar como Fiestas Solemnes en mi honor.
Yo el Señor, las establecí." Vayikrá/levítico 23.1/2. Las Siete Fiestas son:

1. Pesáj - Fiesta de la Pascua


2. Hag HaMatzot - Fiesta de los Panes sin Levadura
3. Yom HaBikkurim - Fiesta de las Primicias
4. Shavoút - Fiesta de las Semanas (Pentecostés)
5. Rosh HaShaná - Fiesta de los Shofares (Trompetas)
6. Yom Kippur - Día del Perdón
7. Sucót - Fiesta de los Tabernáculos (Enrramadas)
TRES FIESTAS DE PEREGRINACIÓN: Tres de las Siete Fiestas Solemnes eran
Fiestas de peregrinación que exigía que los varones judíos fueran a Yerushálayim
(Jerusalén) a presentarse delante de HaShem. Devarím/Deuteronomio 16.16. Estás
Tres Fiestas son:

1. Hag HaMatzót -  La Fiesta de los Panes sin Levadura


2. Shavout - La Fiesta de las Semanas (Pentecostés)
3. Sucót - La Fiesta de los Tabernáculos (Enrramadas)

CONCLUSIÓN: Di-os dió las "Fiestas Judías" para qué pudiésemos aprender y
comprender el Plan de Redención Final para con Israel, con el mundo y con nosotros
mismos (Nuestra relación personal con Él.) Las Fiesta Judías apuntan al Plan Eterno
de Di-os, y el Mashiaj, es una sombra de lo que ha de venir.

Baruj Hu al Santo Bendito Sea por las Fiestas Solemnes que son las Santas
convocaciones.
Publicado por Shaliaj en 11:40
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Etiquetas: Di-os, Hag HaMatzót, HaShem, Masiaj, Pesáj, Rosh HaShaná, Shavoút, Sucót,
Yeshúa, Yom HaBikkurim, Yom Kippur
EL CALENDARIO HEBREO III
Publicado por CC Hay paz con Dios
EL CALENDARIO HEBREO Tercera Parte
El Calendario hebreo y el Plan profético de Dios
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero

INTRODUCCIÓN

En la Primera parte de esta serie de mensajes, vimos el fundamento bíblico, origen y la


regulación del Calendario hebreo, tanto como fue conocido en la antigüedad como
actualmente se observa.

Y en la Segunda parte, vimos la relación que hay entre los meses del Calendario hebreo y
las doce (12) tribus de Israel, además del mensaje profético que cada uno conlleva dentro
del Plan de Dios, tanto para Israel como para Su Iglesia.

Ahora en esta Tercera parte deseo entrelazar los conceptos del Tiempo de Dios expresados
en el Calendario hebreo, Fiestas y los diferentes conteos que Dios ha revelado y establecido
en Su Palabra, de manera que Su pueblo sea entendido de Su Tiempo, Mente y Planes.

Considero que en esta Tercera parte de este mensaje se resume o concretiza las palabras
que el Señor me dio en el mes de Aviv del año 5770 (Nisán/Marzo 2010), durante un
tiempo de ayuno y oración: -"Prepara a mi pueblo, para que conozca mi tiempo, mi
lenguaje y entienda lo que estoy por hacer en su ciudad, nación y en las naciones".

En aquel tiempo, Él me dio una breve idea de la importancia del estudio que estaba a punto
de comenzar, pero nunca me hubiera imaginado cuán importante sería conocer y entender
el concepto del Tiempo de Dios, para estar mejor preparados para lo que Dios está haciendo
y está por hacer en las naciones, como parte de Su Plan profético y Su Segunda venida.

DIOS QUIERE QUE CUENTES...


En esta Tercera parte analizaremos las diferentes "Cuentas o Conteos" que Dios estableció
o reveló en Su Palabra y en la que podemos aprender que Él desea que contemos, que
prestemos atención del tiempo, especialmente a Su tiempo, expresamente revelado en las
Sagradas Escrituras.

Una de las fuertes amonestaciones que el Señor le dio a los judíos de su tiempo, fue que no
sabían reconocer el tiempo que estaban viviendo. En Mateo 16:2-4, Jesús les dijo:
-"Cuando anochece, decís: “Hará buen tiempo, porque el cielo está rojo.”  Y por la
mañana: “Hoy habrá tempestad, porque el cielo está rojo y nublado.” ¡Hipócritas, que
sabéis distinguir el aspecto del cielo, pero las señales de los tiempos no podéis distinguir!
La generación mala y adúltera demanda una señal, pero señal no le será dada, sino la
señal del profeta Jonás".

En la versión del evangelista Lucas podemos encontrar otras "señales" (Lc. 12:54-56):
-"Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: “Agua viene”, y así sucede. Y
cuando sopla el viento del sur, decís: “Hará calor”, y lo hace. ¡Hipócritas! Sabéis
distinguir el aspecto del cielo y de la tierra, ¿y cómo no distinguís este tiempo?

Y con llanto y profunda tristeza se despidió de Jerusalén y sus pobladores con unas
lapidarias palabras (Lc. 19:42-44): -"¡Si también tú conocieras, a lo menos en este tu día,
lo que es para tu paz!  Pero ahora está encubierto a tus ojos.  Vendrán días sobre ti
cuando tus enemigos te rodearán con cerca, te sitiarán y por todas partes te estrecharán;
te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por
cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.

"Por cuanto no conociste el día de tu visitación"... ¿El Señor estará dando la misma


amonestación hoy a los líderes y miembros de Su Iglesia?

Es evidente, no solo en este pasaje, pero hay muchos más en el Nuevo Testamento, en los
que podemos aprender que el Señor desea que Sus discípulos sepamos conocer, entender e
interpretar el tiempo y las señales de los tiempos (Lc. 21: 28-33; 1Tes. 5:1-4; Ap. 3:2-3).
¡Y podamos estar preparados para que Su Segunda venida no nos tome por sorpresa, "como
ladrón en la noche"!

¡El Señor quiere que conozcamos, que entendamos y que interpretemos Su tiempo!  Para
que podamos conocer "nuestro día" y "el tiempo de Su visitación".  Y para ello, Él quiere
que aprendamos a "contar", que prestemos atención a "las señales de los tiempos", a las
estaciones y las ocasiones, y en especial a "los días señalados" para Sus Fiestas.

Veamos pues, los diferentes tipos de "cuentas o conteos" que Él ha establecido en Su


Palabra y que nosotros necesitamos conocer y entender, para que podamos interpretar bien
los tiempos...

La cuenta de los días


Desde Génesis capítulo 1 podemos ver que Dios le presta atención al conteo de los días, y
por lo tanto, también desea que nosotros lo hagamos.  Y en este conteo básico nos revela el
número de su tiempo, y del patrón para Sus planes y actos para Su creación, para Su pueblo
y todas las naciones.
Siete (7) será el número que marcará el Plan creador, redentor y restaurador de Dios, y siete
marcará Sus ciclos; porque a diferencia de la mentalidad griega-occidental que es lineal, la
mente de Dios es cíclica y se expresa principalmente en ciclos de siete.  Y en este primer
conteo y ciclo observamos siete días, en los cuales Dios estableció, desde la creación, que
seis fueran para trabajar y uno para descansar y consagrarlo para Él, pues Él mismo lo
consagró para Sí (Gén. 2:1-3).  Siglos más tarde, Dios ordenaría a Su siervo Moisés a que
instituyera y decretara este ciclo de tiempo, como "estatuto perpetuo" para Su pueblo (Éx.
20:8-11; 31:12-14).

La cuenta de los meses


También desde Génesis podemos ver que ya había cierto conteo de los meses.
Específicamente, en el relato del Diluvio (Gén. 7-8), podemos observar la exactitud en el
conteo de días, meses y años.  Y podemos observar que el inicio del Diluvio comenzó el
décimo séptimo (17: 10+7) día del segundo mes (Chesván).  Según la tradición judía, Dios
creó el mundo el primer día del mes de Etanim (Tishri), primer mes en el calendario civil o
de los reyes.  Y si eso es cierto, el Arca de Noé reposó en el décimo séptimo día del mes de
Aviv (séptimo mes en el calendario civil) del año seiscientos (600) de Noé (Gén. 7:11; 8:4);
es decir, en el día que luego se festejaría la Fiesta de las Primicias.  Así que, aquí podemos
observar el conteo de los meses según el calendario para la Creación, o el calendario civil,
que comienza con el mes de Tishri (vea la Primera parte del "Calendario hebreo").

Pero Dios, además de separar un día para Sí, también quiso separar un pueblo para Sí, y
ordenó a Su pueblo Israel que el mes de Abib, fuera el primero y el principal dentro de su
Calendario (Éx. 12:1-2; 13:1-4).  Esa orden del Señor, dio origen al calendario religioso
dentro del Calendario hebreo, en el que sobresalen la observación y celebración de las siete
Fiestas del Señor.  Y con ello, el Señor quería que Su pueblo y sus generaciones futuras
recordaran que Él es su Dios, quien los salvó y redimió de mano de los egipcios y los libró
de todos Sus enemigos (Éx. 12:24-27; 13:14-16).

Así, dentro del Calendario hebreo podemos notar que, dentro del mismo, hay un ciclo de
doce meses y dos ciclos de siete (7) meses que corresponden al calendario civil, que
comienza en Etanim (Tishri), y al religioso, que comienza en Abib (Nisán).

La cuenta de las Semanas


El otro conteo importante dentro del Calendario hebreo es el de las semanas,
específicamente siete (7) semanas, que totalizan cuarenta y nueve días.  Este conteo se
llama "la Cuenta del Omer" (heb. Sefirat Ha-Omer) y comienza con la segunda noche de la
Pascua hasta la noche anterior de Pentecostés (Savuot); por eso, en algunas oportunidades
se llama a la Fiesta de Pentecostés, la Fiesta de las Semanas (Éx. 34:22; 16:9-12).

Los judíos entonces, comienzan a contar cuarenta y nueve (49: 7x7) días, en cada
anochecer (hasta que salgan las estrellas) con una breve ceremonia.  ¿Qué expectativa se
genera entre los judíos con este conteo de semanas?  La llegada de la Torá (enseñanza/Ley)
dada por Dios a Moisés, que fue entregada en el monte Sinaí, cincuenta días después de la
celebración de la Pascua en Egipto.  Y también se genera una expectativa por la cosecha del
trigo que comenzará a estar lista para ese tiempo.
¿Qué expectativa se puede generar entre los discípulos de Jesucristo con este conteo de
semanas?  Aprendemos a adquirir la mente de Dios, la mente cíclica de nuestro Creador
que desea que entremos y disfrutemos de Sus ciclos de bendición; se genera una
expectativa por la cosecha, por los frutos de bendición que Dios trae en cada ciclo; y la
expectativa de saber que, en cada ciclo de siete, Dios dará algo, nos dirá algo, nos revelará
algo, nos guiará a un nuevo tiempo y a un nuevo ciclo de crecimiento e incremento dentro
de Su reino.  Aprendemos a pensar como Dios, a adquirir la mente de Cristo y adquirir una
mentalidad de cosecha, una mentalidad productiva y fructífera (Jn. 15:8); aprendemos a
entrar en el Tiempo de Dios y a estar mejor preparados para Sus planes y propósitos para
nuestra vida, familia, ciudad, nación y todas las naciones.

La cuenta de las Fiestas


Como hemos visto en anteriores entregas, Dios estableció Sus Fiestas y ordenó a Su pueblo
a guardarlas, observarlas y celebrarlas y así lo podemos ver en Éxodo 12:1-28;13:1-16
cuando liberó a Israel de la esclavitud en Egipto, y más tarde cuando entregó Sus estatutos
y decretos a Su siervo Moisés, para que se lo comunicara al pueblo (Lev. 23:1-44).

Conservando su patrón de pensamiento y acción, Dios estableció estas Fiestas en un ciclo


de siete (7) meses y todas en menos o mayor grado están relacionadas con los tiempos o
estaciones de cosecha.  Vea el cuadro de abajo que ilustra los nombres, estaciones, fechas y
significados de las Fiestas del Señor:

Luego con el transcurrir del tiempo, los judíos añadieron dos fiestas más para conmemorar
dos eventos, en los que vieron la poderosa intervención de Dios a favor de Su pueblo:
1. La Fiesta de las Luces (Hanukkah), que se celebra por ocho días, desde el 25 de Kislev
hasta el 02 de Tevet (Invierno); y que conmemora el milagro del encendido de las lámparas
del Candelabro de oro, para la debida consagración del Templo, alrededor del año 164 a.C.
2. La Fiesta de la Suerte (Purim), en el atardecer del día 14 del mes de Adar (8 de marzo) se
celebra esta fiesta, que conmemora la liberación y salvación que Dios obró a favor de Su
pueblo, de manos de sus enemigos persas, que procuraban su exterminio, bajo el reinado
del rey Asuero (Jerjes I, alrededor del 450 a.C.), en el que la reina Ester, con la ayuda de su
tío Mardoqueo, fue instrumental para alcanzar esta hazaña (Ester 3:1-9:15).

A través de Sus Fiestas, Dios no solo nos revela Su mente, sino también Su Plan para que
podamos crecer en Su conocimiento, sabiduría y bendición de una manera continua en
ciclos cada vez más crecientes de bendición y bienestar.  También podemos conocer y
entender que el ciclo de las Fiestas es como un gran mapa o plano profético que nos orienta
sobre lo que Dios ha hecho, está haciendo y va a hacer a fin de restaurar la creación y salvar
a Su pueblo.

La cuenta de los Años


Dentro de las instrucciones sobre el conocimiento de Su Tiempo, Dios también estableció
por lo menos tres formas de cómo contar los años:
1.  El ciclo anual de doce meses, que como vimos arriba, incluye la cuenta de los ciclos
anuales del calendario civil, del religioso y el de las Fiestas cada siete (7) meses.
2.  El ciclo del año de reposo, cada siete (7) años Israel debía dejar descansar la tierra y no
sembrarla ni cosecharla; sino que podrían consumir lo que en seis (6) años el pueblo
hubiera podido almacenar (Lev. 25:1-7).
3. El ciclo del año de jubileo, en el que el pueblo debía contar "siete semanas (sietes) de
años, siete veces siete años", es decir, 49 años; y en el año cincuenta (50), en el día décimo
(10) del mes séptimo (Etanim/Tishri), durante la Fiesta del Perdón (Yom kippur), sería
declarado año de jubileo y se anunciará con el sonido del shofar (trompeta).  Al inicio del
año de jubileo toda deuda y propiedad comprada (casa o terreno) era liberada, los esclavos
también eran liberados y la tierra también debía descansar (Lev. 25:8-55).

Es impresionante ver cómo Dios va desde un conteo micro de ciclos de días y semanas
hasta uno mayor de contar "siete semanas de años" (Lit. siete siete de años), que cubre un
período de cincuenta (50) años.  ¡Este patrón de pensamiento y acción no puede ser
ignorado!  Claro, si queremos conocer a Dios y cómo actúa en la historia de Su pueblo.

Hay otro conteo del tiempo de días y de años, pero que tiene que ver más con períodos de
pruebas o de juicio, que toman como patrón el número cuarenta (40):
1. 40 días y cuarenta noches llovió durante el Diluvio (Gén. 7:4,12,17)
2. 40 días estuvo Moisés delante de Dios en el monte Sinaí recibiendo la Ley (enseñanza)
de Dios (Éx. 24:18; Dt. 9:9).
3. 40 días estuvieron los espías reconociendo la tierra prometida antes de dar su reporte ante
todo el pueblo (Núm. 13:25; 14:34).
4. 40 años duró el castigo de Israel vagando por el desierto, por no haberle creído a Dios en
Cades Bernea (Núm. 14:34-35; 32:13).
5. 40 días estuvo instigando el filisteo Goliat a los ejércitos de Israel (1Sam. 17:4-16).
6. 40 días y 40 noches caminó Elías hasta el monte Horeb (Sinaí) para encontrarse con Dios
(1Rey. 19:8-9).
7. 40 días duró el tiempo de oración y ayuno del Señor Jesucristo en el desierto, donde fue
tentado por Satanás (Lc. 4:1-13).

O también se considera un período de cuarenta (40) años como un buen tiempo de madurez,
gobierno o servicio al Señor.  Así vemos en los casos de Moisés que visitó a su pueblo
cuando tenía esa edad (Hch. 7:23); de la edad de Caleb cuando fue uno de los espías que
exploró la tierra  (Jos. 14:7); de varios jueces, que durante su servicio la tierra tuvo paz
(reposaba; Jue. 3:11; 5:31; 8:28; 13:1); del sacerdote Elí como juez (1Sam. 4:18); del rey
David que comenzó a reinar a esa edad y por ese mismo tiempo reinó sobre Israel (2Sam.
5:4; 1Cró. 29:26-27); y del rey Salomón quien reinó sobre Israel por el mismo período
(2Cró. 9:30).

Los Setenta años


Ahora vamos a entrar a varios tipos de "conteos proféticos", y el primero que encontramos
es el de los setenta (70) años del cautiverio de Judá en Babilonia, profetizado por Jeremías
(Jer. 25:1-12).  Y nuevamente vemos en este caso que Dios usa un múltiplo de Su patrón
numérico para establecer este juicio sobre el reino de Judá.  Las razones son varias, que son
resumidas en el mensaje del profeta: -"Por cuanto no habéis oído mis palabras" (Jer. 25:8),
cuyas instrucciones eran guardar los tiempos de reposo establecidos por Dios: el sábado, el
año sabático y el jubileo (Jer. 17:19-27; Neh. 13:15-18).  Por cuanto Israel no dejó que la
tierra descansara, entonces Dios los expulsó de la tierra, de Su tierra, por un período de
setenta (70) años, para obligarlos a que la dejaran descansar.

Y en este caso Dios dejó muy en claro varias cosas:


1. Que Él observa y guarda Su Tiempo establecido en Su Palabra.
2. Que Él espera que nosotros guardemos Sus tiempos de reposo o descanso.
3. Que Él es el Rey y dueño de la tierra de Israel y espera que Su pueblo, como Sus
mayordomos, sepamos cómo cuidarla, cultivarla y protegerla.

Las Setenta semanas


Al cumplirse los setenta (70) años profetizados por Jeremías, otro profeta de Judá oró para
que Dios levantara ese juicio (Dan. 9:1-3, 15-19), y Dios respondió a su oración, el profeta
recibió revelación y el juicio fue levantado.  Y en el intercambio por el fin del juicio
decretado por setenta (70) años por la rebelión de Israel, el profeta Daniel recibió la
profecía de las setenta (70) semanas para la expiación del pecado de Israel.

Esta profecía está dividida en tres partes:


1. Siete (7) semanas, "desde la salida de la orden para restaurar y edificar a
Jerusalén hasta el Mesías Príncipe" (Dan. 9:25).
2. Sesenta y dos (62) semanas, "se volverán a edificar la plaza y el muro en tiempos
angustiosos.  Después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, y nada
ya le quedará. El pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el
santuario, su final llegará como una inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las
devastaciones" (Dan. 9:25-26).
3. Y en la última semana, el pueblo de un príncipe "confirmará el pacto con muchos; a la
mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda.  Después, con la muchedumbre
de las abominaciones, vendrá el desolador, hasta que venga la consumación  y lo que está
determinado se derrame sobre el desolador" (Dan. 9:27).

Y esta profecía tiene varios propósitos (Dan. 9:24):


1. "Terminar la prevaricación" (rebelión, infracción legal, iniquidad, maldad).
2. "Poner fin al pecado"
3. "Expiar la iniquidad"
4. "Traer la justicia perdurable"
5. "Sellar la visión y la profecía"
6. "Ungir al Santo de los santos"

La profecía de las setenta (70) semanas ha generado mucho debate durante siglos, en
especial entre la iglesia protestante, pues hay por lo menos dos grandes posiciones: a.  La
pre-tribulacionista, promovida por los seguidores del sistema teológico dispensacional, que
señala que las primeras sesenta y nueve (69) semanas ya se han cumplido y la última
semana (la setenta) se cumplirá al final, durante el reino del anticristo.  b. La post-
tribulacionista, promovida por un acercamiento más bíblico-histórico y no por un sistema
teológico, considera que esta profecía ya tuvo total cumplimiento.

No es el objetivo de esta entrega analizar esta profecía, que de por sí es bastante compleja,
ni mucho menos entrar en este debate; pero sí quiero dejar en claro mi posición teológica en
la materia:
1. Considero, que al igual que la profecía de los setenta años de Jeremías, esta profecía de
las Setenta semanas de Daniel, ya tuvo total cumplimiento.  La explicación de mi postura la
doy en el libro "El gran engaño".
2. Considero, sin embargo, que esta profecía, como toda profecía bíblica, bien pudiera tener
un segundo cumplimiento al final de los tiempos.
3. Y contrario a la posición clásica dispensacionalista y evangélica, considero que la Iglesia
sí pasará por la gran tribulación hasta la Segunda venida del Señor; es más, creo que ya
estamos pasando por la gran tribulación, la cual como "dolores de parto" se intensificará en
la medida que nos acerquemos al gran Día de la venida de nuestro Señor Jesucristo, cuando
seremos arrebatados para recibirlo en las nubes y descender con Él para poner a todos Sus
enemigos por estrado de Sus pies.
4. Considero, que ha sido y es parte del "gran engaño" profetizado por el apóstol Pablo en
su segunda carta a los Tesalonicenses (2Tes. 2:7-12), la teoría que enseña que la Iglesia no
pasará por la gran tribulación, pues considero que ésta no tiene real fundamento bíblico y la
evidencia histórica, desde el año 70 d.C hasta el presente, la deshace.  Esta teoría ha
desarrollado una mentalidad espiritualista y escapista en gran parte del pueblo evangélico,
que espera por el rapto, ante la manifestación del "anticristo" o la gran tribulación; una
mentalidad débil, si acaso no vacía, de un concepto bíblico e integral del reino de Dios; y
una mentalidad ignorante de las profundas raíces judías que el Evangelio del reino,
predicado por Jesús y Sus apóstoles, tiene en las Sagradas Escrituras.
5. Y personalmente considero, que si la Iglesia entendiera su posición y rol dentro del
escenario profético actual no se dejaría engañar tan fácilmente por gobernantes seudo-
cristianos, muchos de los cuales anticipan el espíritu del anticristo, que como lo enseñaran
los apóstoles, ha estado activo desde el primer siglo; y la iglesia sería más activa en
proclamar de una manera profética los principios y valores del reino de Dios, sin importar
la ideología política de los gobiernos de turno, sean de izquierda o de derecha.

La cuenta de la Semana profética


Y el último "conteo profético" es el de la Semana profética, que puede incluir días, años y
aún eras.  Esta "Semana" apunta más al uso y significado profético de este ciclo de tiempo
en sus diversos múltiplos (7, 70,  7,000).  Es decir, que cuando nos encontramos en la
Biblia con el uso de un ciclo de tiempo descrito en términos de siete (7) días, semanas y
años, debemos procurar entender primero su uso y sentido histórico, y luego indagar bajo la
guía del Espíritu Santo y Su Palabra, cuál pudiera ser su uso y significado profético.

Este conteo podemos observarlo desde la creación de la tierra hasta el final de los tiempos:
1. La creación fue hecha en un período de una semana, en siete (7) días, que la mayoría de
los estudiosos bíblicos concuerdan que se tratan de períodos largos de tiempo (eras) y no de
un período de veinticuatro (24) horas como nosotros usualmente conocemos.
2. Las Fiestas del Señor, las cuales analizamos detalladamente en este Blog: y que hemos
aprendido que tienen un uso histórico en el Calendario, un uso didáctico para la vida y un
uso profético en la vida y ministerio de Jesús el Señor.
3. El conteo del Omer o las siete (7) semanas antes del Pentecostés y las siete (7) semanas
de años antes del año de jubileo.
4. La profecía de los setenta (70) años de Jeremías, con los cuales Dios juzgó el pecado de
Su pueblo, específicamente del reino de Judá.
5. La profecía de las setenta (70) semanas de Daniel, con los cuales Dios se propone
limpiar, purificar y expiar el pecado de Su pueblo.
6. Los tres (3) ciclos de siete (7) juicios desatados en la revelación dada por el Señor al
apóstol-profeta Juan, en la isla de Patmos:

 Siete sellos, que juzgan a los moradores de la tierra


 Siete trompetas, que juzgan la creación y a la humanidad
 Siete copas, que manifiestan la ira de Dios sobre la humanidad y las ciudades de las
naciones, especialmente a Babilonia.

7. Y por último, el conteo milenial de la Semana profética basado en los siete (7) días de las
creación, señala que el Plan profético de Dios alcanzará un ciclo de siete (7) milenios; y
que algunos señalan estamos al final del sexto (6) milenio, por lo cual esperan la Venida del
Señor pronto.  En seis días mileniales Dios ha tratado con la humanidad y la creación, y en
el séptimo día milenial, el Mesías Rey establecerá Su reino sobre toda la creación y las
naciones (Ap. 20:1-10), después del cual se realizará el Juicio final (Ap. 20:11-15), y
comenzará un nuevo ciclo con nuevos cielos y una nueva tierra (Ap. 21:1-22:5).

CONCLUSIONES:
Hemos podido ver cómo el conteo del Tiempo de Dios expresado en el Calendario hebreo y
la celebración de las Fiestas del Señor pueden ayudarnos a alcanzar un mejor y mayor
conocimiento, entendimiento e interpretación del Plan profético de Dios, de manera que
podamos estar mejor preparados para los actos creadores y redentores de nuestro Señor.

Hemos visto que según la mente y el diseño de Dios, Él sigue un patrón para la creación y
para la ejecución de Sus actos creativos, redentivos y de juicio.  Dios usa ciclo de siete (7)
días, semanas, meses, años y aún milenios para hacer Su voluntad. ¡Este patrón de
pensamiento y acción no puede seguir siendo ignorado!

En la próxima entrega veremos cómo este ejercicio espiritual, bíblico y ministerial, nos
puede preparar mejor para la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo.
ARTÍCULOS RELACIONADOS:
El calendario hebreo I
El calendario hebreo II
El calendario hebreo IV
Las estaciones de la vida
Posición, avance y cosecha I
Posición, avance y cosecha II

Category: 70 semanas de Daniel, Calendario hebreo, el tiempo de Dios, Fiesta de las


Trompetas, intercesión profética, la Biblia y el tiempo, Números y el tiempo de Dios,
profecía, significado del 40

10

sep 2012

EL CALENDARIO HEBREO I
Publicado por CC Hay paz con Dios

EL CALENDARIO HEBREO Primera parte


Su origen y regulación
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero

Calendario Hebreo con Estaciones, Cosechas y Fiestas principales


SU ORIGEN:
Según el registro bíblico el calendario hebreo basa su origen en los días de la Creación de Dios
(Gén. 1:1-2:3), en la forma que Dios contó los días (atardecer al amanecer) y en su directriz de
observar las grandes lumbreras que Él había creado con varios propósitos:
1. "Para separar el día de la noche" (Gén. 1:14)
2. Para que "sirvan de señales para las estaciones, días y años" (Gén. 1:14; "estaciones": Strong
4150)
3. "Para alumbrar sobre la tierra" (Gén. 1:15)
4. Para que señoreasen en el día y en la noche (Gén. 1:16)

A través de la historia, la humanidad ha prestado atención a estos lineamientos establecidos por


Dios desde la Creación, y podemos observar que las grandes civilizaciones, tales como la
mesopotámica, babilónica, persa, egipcia, china, india, maya, aztecas, etc, han elaborado sus
propios conteos de los tiempos y han tenido sus propios calendarios.  Lo mismo hicieron los
hebreos, que además de recibir la revelación de Dios por medio de Su siervo Moisés, fueron
también expuestos a las culturas egipcia y babilónica.

El calendario hebreo tal como lo conocemos hoy es un calendario lunisolar, es decir, que se basa
tanto en el ciclo de la Luna alrededor a la Tierra (mes; Sal. 104:19), como de la Tierra alrededor del
Sol (año).  Y el formato actual, por la que se rigen hoy en día las festividades judías, fue concluida
por el rabino Hilel II hacia el año 359 d.C.

Y contrario a lo que muchos puedan pensar, el calendario hebreo no es cien por ciento bíblico ni
totalmente exacto en el conteo de los años, pues como dijimos arriba, el pueblo hebreo también
recibió influencia pagana durante su estancia en Egipto (por más de 400 años), en Babilonia (por
más de 70 años) y luego en  la última Diáspora a partir del año 70 d.C.  Pero definitivamente, ¡sí es
el que más procura seguir el orden y registro del tiempo de Dios dado en la Biblia!

SU REGULACIÓN
Días.  En sus comienzos, el calendario hebreo no se regía técnicamente por veinticuatro horas, tal
como nosotros lo hacemos hoy en día, sino por la observación del ocaso del sol (éreb: crepúsculo,
atardecer) y el ocaso del día siguiente ("fue la tarde/éreb y la mañana/boquer del día").  Hoy se
practica una combinación de ambos, pues para ciertos momentos específicos, es importante
observar el momento exacto de la caída del sol (sábados, Pascua, etc).

Semanas. En la Biblia, el pueblo de Dios contaba siete días, lo cual llamaban una semana, basados
como dijimos en los actos de creación de Dios, en el que consagró y bendijo el séptimo día, como
día de reposo (Gén. 2:1-3; Éx. 16:23-26; 20:8-11).  Así, en el calendario hebreo hay seis días
laborales y uno de reposo para descansar y meditar en Dios y en Sus obras.  De los siete días de la
semana solamente el séptimo tenía nombre: Shabbat (descanso, reposo, sábado), los demás eran
nombrados por su orden en la semana: primero/rishón, segundo/sheni, tercero/shlishi,
cuarto/revi'i, quinto/chamishi y sexto/shishi.

Meses.  Como dijimos el conteo de los meses en el calendario bíblico se basa en el ciclo lunar
(aproximadamente 29 días y medio; Sal. 104:19) y éstos ese contaban con la salida de la luna
nueva en cada mes, y por eso podremos observar que en este calendario se cuentan meses con 29
y 30 días de manera intercalada.  Al igual que los días, la mayoría de los meses no tenían nombres
específicos, sino que eran nombrados por su orden durante el año.  Los actuales nombres de los
meses del calendario hebreo son en su mayoría de origen pagano-babilónico.

Ciclos de meses en los calendarios religioso y civil

El calendario hebreo cuenta con dos ciclos internos, el calendario religioso que observa la
celebraciones de las Fiestas solemnes o santas convocatorias y el calendario civil que observaba
los días de coronación de los reyes, asignación de funcionarios públicos, entrega de diezmos e
impuestos, cosechas, etc.

En Éxodo 12:2, Dios estableció el mes de Abib (Nisán) como el primer mes en el calendario de Su
pueblo: -"Este mes os será principio (cabeza) de los meses; para vosotros será éste el mes primero
en los meses del año"; pues en él Dios obró la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud egipcia
(por más de 400 años), así que, Abib se contaba como el mes de celebración de su independencia
y nacimiento nacional (Éx. 13:4; Dt. 16:1; 19:1).

Personalmente considero que es más apropiado llamar al primer mes Abib o Aviv (primavera), y
eliminar la influencia babilónica en el nombre Nisán, de origen acadio o sumerio (retoño, primer
brote); ya que, Abib concuerda más con la filosofía antigua de llamar a los meses de acuerdo a las
estaciones o terminología de cosecha o la agricultura.  Pero en la Biblia podremos encontrar el uso
de los dos nombres mencionados: Abib (Éx. 13:4; 23:15; 34:18; Dt. 16:1; 19:1) y Nisán (Neh. 3:1;
Est. 3:7).  Pero preste atención que Abib se menciona durante la liberación/salvación del pueblo
de Israel en el Pentateuco, mientras que Nisán se usa en el contexto babilónico cuando Nehemías
era copero del rey Artajerjes y Ester era la reina/esposa del rey Asuero.

En unas excavaciones arqueológicas se encontró un calendario de arcilla antigua, en el cual están


tallados los meses hebreos antiguos, estos meses tenían un carácter agrícola por excelencia: el
mes de la cosecha, el mes de la de la siembra, el mes de la recolección, el mes de cosechar el lino,
el mes de cosechar la cebada, el mes de la vendimia y el mes de verano. En la Biblia los meses son
llamados según un orden numérico: el primer mes (Nisán), el tercer mes (Sivan), el séptimo mes
(Tishri), etc. También en el período del segundo templo llamaban a los meses según el orden
numérico dado en la Biblia.

Veamos en el cuadro de abajo, los nombres de los meses, tanto en acadio (babilónico) en hebreo y
según aparecen en la Biblia, su significado y la cantidad de sus días:
El Año.  Como hemos visto, a diferencia del calendario gregoriano, en el calendario hebreo
regularmente hay doce meses lunares, algunos son de treinta días y otros de veintinueve (ver
cuadro arriba); y cada tres años se añade un mes (Adar II ó VeAdar), con lo cual se llama ese año
"preñado" (bisiesto en español).  En ese período de doce meses, o sea un año, ocurren las cuatro
estaciones del año: primavera, verano, otoño e invierno; y se celebran las siete Fiestas solemnes
de Dios para todo Su pueblo.

Según la tradición rabínica judía, el conteo de los años en el calendario hebreo comienza con la
creación del mundo, que según ellos ocurrió hace más de 5000 años. Así que el año 5772, significa
5772 años desde la creación del mundo.

Vamos a parar aquí, y en la Segunda entrega veremos el significado de cada mes y su relación con
el mensaje profético de cada tribu.

Si quiere continuar con la Segunda parte de este mensaje, haga click aquí.
FUENTES CITADAS O CONSULTADAS:
El calendario hebreo
Las fiestas del Mesías
http://www.masuah.org/el_calendario_hebreo.htm
Las siete fiestas del Mesías

ARTÍCULOS RELACIONADOS
Las estaciones de la vida
Los números y el tiempo de Dios
Posición, avance y cosecha II
Posición, avance y cosecha III
Significados del mes de Abib
El calendario gregoriano
El calendario hebreo II
El calendario hebreo III
El calendario hebreo IV

sep 2012

CALENDARIO HEBREO II
Publicado por CC Hay paz con Dios
CALENDARIO HEBREO Segunda Parte
Los meses, las tribus y su significado
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero
Saturday, October 1, 2011
Las Fiestas del Septimo Mes V

Saturday October 1st. 2011


Tishrei 3, 5772.
" DIA DE LA EXPIACION.        YOM KIPPUR "
Reconciliacion  de Dios con la humanidad, a traves del Sacrificio de Cristo.

YOM, Significa; Dia.  KIPPUR, Significa; Perdonar, Absolver, Rescate por medio de un substituto,
Reconciliar, Cubrir. 

LEVITICOS 16: 1-34,   23: 1,2, 27-32,  Exodo 30: 1-10,  Numeros 29: 7-11,  Hebreos 9 : 7,  Leviticos
8: 1-36.
Estamos a 6 dias de Yom Kippur, El Dia de La Expiacion, comienza el dia 7 de Octubre hasta el dia
8, de tarde a tarde, ( Tishrei 9 y 10, 5772 ) es un dia Solemne para Nuestro Padre, nuestro Dios,
Rey, Creador del Universo, luego entramos a la celebracion de La Fiesta Solemne de Los
Tabernaculos, desde el dia 12 al 20 de Octubre, 2011 ( Tishrei 14 al 22, 5772 )

Shemot 28: 1-42, Exodo 28: 1-43. Kohen


Gadol, ( High Priest ) Kohen, Hebreo, Sacerdote, Gadol, Grande  ( Sumo Sacerdote )   El Dia de La
Expiacion es una CITA CON NUESTRO DIOS, Hebreo; MO'  ED, English; Appointed Time, Espanol;
FIESTA SOLEMNE. Leviticos 23: 2.  La Fiesta de Los Tabernaculos, o Las Fiestas del Septimo
Mes, conocidas tambien como Las Fiestas de la Tercera Estacion, incluyen; La Fiesta de Las
Trompetas, Dia de La Expiacion, y La Fiesta de Los Tabernaculos, estas tres fiestas o celebraciones
cubren un periodo de 21 dias anualmente en el Otono, ( Fall ) El proposito de la Fiesta de Los
Tabernaculos era para ensenar a los hijos de Israel como entrar en la proteccion de Dios. El punto
essencial o proposito  de  La Fiesta de Las Trompetas, Lev. 23:23-25, es llamarnos a un
arrepentimiento genuino delante El Senor. El Dia de La Expiacion, Lev.23: 26-32, EL ENFASIS ES;
ORACION, JUSTICIA, Y FE A TRAVES  DE UNA LIMPIEZA ESPIRITUAL SUPERNATURAL.
Luego, la Fiesta de Los Tabernaculos, Lev. 23: 33-44, El tema principal es: FRUTO, COSECHA,
LLUVIA TEMPRANA Y TARDIA A LA VEZ, TODO ESTO APUNTA AL REINADO FUTURO DEL MESIAS,
JESUS, EL HIJO DE DIOS, NUESTRO REDENTOR.

Cada una de estas Fiestas Senaladas eran y son una oportunidad para nosotros honrar a
Dios, nuestro Creador por lo que hizo, esta haciendo y va a hacer en nuestras vidas. ESTAS SON
LAS FIESTAS SANTAS DE DIOS.

Mencione en blogs anteriores, que la razon porque hoy dia nosotros los Cristianos no celebramos
Las Fiestas Solemnes del Senor es debido al emperador romano Constantino, despues de  "
haberse convertido al Cristianismo " en los anos 325 DC, Durante el concilio de Nicea decidio unir
el Cristianismo con su reino pagano ( Divorcio el Cristianismo del Judaismo y lo caso con el
paganismo )

Debido a este concilio de Nicea, bajo el reinado de Constantino, la observancia del nacimiento de


Jesus llego a ser el 25 de Diciembre en el calendario Gregoriano, el dia de todo servicio de
adoracion a Dios fue cambiado de Sabbath, Sabado, a Domingo, el primer dia de la semana, la
doctrina de la Trinidad fue confirmada como una creencia ortodoxa Cristiana, y la Iglesia catolica
romana fue establecida.

Por supuesto, como resultado del concilio de Nicea, por conveniencia del reinado de Constantino y
el paganismo de aquellos dias, la importante ensenanza y observancia de Las Fiestas del Senor
fue abolida, muchos testifican y aseguran que el celoso Constantino al ver como el pueblo de Dios
era bendecido por observar Los Festivales del Senor, y para que los Cristianos no crecieran en
poder espiritual, economico y politico, tomo la decision de romperles la fidelidad que tenian a Dios
en observar y cumplir con el mandato de observar las Fiestas Senaladas. Por esta razon desde
los anos 325 Despues de Cristo, la Iglesia Cristiana negligentemente no ha celebrado las Santas
Convocaciones del Senor, pero muchos ya, poco a poco, estamos conociendo mas de nuestras
raices Hebreas y participando en estas Celebraciones Solemnes para experimentar las bendiciones
que Dios ha proveido a quienes las observan.       

Vemos en la Palabra de Dios que Las Fiestas del Senor no solo fueron observadas en El Antiguo
Testamento sino tambien en el Nuevo Testamento, pero sin los sacrificios de animales para
Expiacion, pues gracias a Dios, Jesucristo ya nos habia redimido por medio de su Preciosa Sangre
en la cruz, otra razon porque las Fiestas Sagradas del Senor fueron descontinuadas por los Judios
fue porque perdieron el control del segundo Templo en Jerusalem al haber sido destruido por los
Romanos, 70 anos despues de Cristo, ademas, La Presencia de Dios habia partido del Templo,
Mateo 27: 45-53, Tambien, miles de Cristianos en su mayoria Judios habian ya huido de Jerusalem
debido a la persecucion contra los Cristianos.

Sin embargo, lo que Dios nos dio en el Antiguo Testamento es extremadamente importante saber
y conocer para llegar a ser lo que Dios espera que seamos hoy, es imposible saber, conocer
y entender lo que Dios nuestro Padre nos dio en el Nuevo Testamento al menos que
comprendamos y aceptemos los fundamentos del Antiguo Testamento.

La Biblia, La Palabra de Dios nuestro Padre es un solo libro, el fundamento de los ultimos 27 libros
son los primeros 39. El Nuevo Testamento es el cumplimiento del Antiguo, cada uno de los dos
Testamentos es incompleto el uno sin el otro, El Nuevo Testamento estaba oculto en el Antiguo, el
Antiguo Testamento es revelado en el Nuevo. Bendito Dios que nosotros tenemos los dos.

Uno de los tesoros mas extraordinarios de las Sagradas Escrituras es el estudio y observancia de
las Fiestas Sagradas del Senor, Dios, nuestro Padre las diseno dando intrucciones especificas de
como, cuando y donde observarlas, Si tan solo pudieramos entender y aceptar que estas Fiestas
Solemnes del Senor fueron establecidas sobre el fundamento del Pacto de Sangre entre Dios y la
humanidad.

Las Fiestas del Senor fueron dadas primeramente al pueblo de Israel bajo la Ley de Dios como
ayudas o retratos visuales para darles a entender verdades espirituales para que caminaran y
poder asi acercarce a Dios para gozar de su proteccion, provision y abundancia, pero a traves de
ellas nos tenia a nosotros en mente, prueba de ello es que Jesucristo murio, resucito durante La
Pascua, nos lleno de su Precioso Santo Espiritu en El Pentecostes, Hemos observado el Dia de La
Expiacion por medio del Sacrificio y La Preciosa Sangre del Cordero de Dios, nuestro Senor
Jesucristo.  La observancia  PASADA, PRESENTE Y FINAL ES LA  FIESTA DE LOS TABERNACULOS, Ya
observamos la Fiesta de Las Trompetas, estamos por celebrar  EL DIA DE LA EXPIACION.

YOM KIPPUR, EL DIA DE LA EXPIACION ( Octubre 7,8 2011, Tishrei 9,10, 5772 )

Es el dia mas Sagrado  en el calendario de Dios    

LEVITICOS 16, 23: 26-32

Juan 1: 21
HE AQUI EL CORDERO DE DIOS, QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO.

" HINEH! SEH HAELOHIM  HA'NOSEH  HATAT  HA'OLAM "

Todas las Fiestas del Senor o  Las Fiestas Senaladas son Santas, pero El Yom Kippur es un  dia
muy  especial, para acercarnos a la presencia de nuestro Creador, Jehova de los Ejercitos, El Rey
de Reyes,  es un dia de poner todos nuestros deseos personales a un lado y desear los del Senor,
para ofrecer accion de Gracias por La Expiacion que Dios proveyo a traves de la Sangre Poderosa
de Yeshua, Jesucristo, El Mesias,  El es nuestra Redencion, este es un tiempo para rendir todo
nuestro ser a su voluntad.

Todas las Celebraciones que El Senor nos manda observar, El Sabbath, y los dias Sagrados son
Fiestas Solemnes para alegrarse, comer, compartir, para ayudar al necesitado, huerfano, viuda y
para ofrendar a Dios, sin embargo, el Dia de La Expiacion, se nos manda afligir nuestras almas,
AYUNAR Y ABSTENERNOS DELANTE EL SENOR POR 24 HORAS ( De tarde a tarde ) Lev 23: 26-32  

Leviticos 16:1-34  Exodo 30: 1-10

El Dia de La expiacion, era el unico dia del ano que El Sumo Sacerdote entraba delante la presencia
del Senor, detras del Velo, en El Lugar Santisimo, para ofrecer el Sacrificio de Expiacion por El, El
Santuario, El Tabernaculo, El Altar, los Sacerdotes y por el Pueblo y luego rociar la Sangre del
Sacrificio sobre El Propiciatorio ( La cubierta del Arca del Pacto) ( Mercy Seat ) KAPORET, En
Hebreo, y sobre el Altar del Incienso 7 veces, Lev.16:14-20.

Esto es Estatuto Perpetuo, Lev. 16: 29-34

Jesucristo es el cumplimiento de este estatuto, pero no lo abolio, Mateo 5: 17, No penseis que he
venido para abolir la Ley y Los Profetas: No he venido para abolir sino para cumplir.

El hecho de que se rociara La Sangre del Sacrificio de Expiacion sobre El Propiaciatorio y sobre los
Cuernos del Altar del Incienso tiene gran significado, es para indicarnos que es un Sacrificio
perfecto, una purificacion espiritual y fisica completa y perfecta, simboliza tambien nuestra
consagracion total a Dios, Siete bendiciones, si observamos TODO lo que El Senor nos manda,
ESPECIFICAMENTE, LA OBSERVANCIA DEL AYUNO DEL DIA DE LA EXPIACION, CON ACCION DE
GRACIAS POR EL SACRIFICIO DE JESUS, EL ES NUESTRA EXPIACION.

Cuando Dios nos manda ayunar es por un proposito especial.


Zacarias 14: 16-21, Joel 2: 1 ( La  Trompeta ha sonado )

Arrepientase, vuelva al Senor, Ayune, Joel 2: 12-15

Reciba las 7 Bendiciones, Declarelas, Joel 2: 16-32

*Doble Porcion de Bendicion en la economia de nuestra nacion aun en medio de esta crisis


economica global. Joel 2: 23,24

*Bendicion en sus Finanzas.

*Restauracion. Joel 2: 25

*Milagros. Joel 2: 26

*Presencia Divina del Senor. Joel 2: 27

*Bendiciones en nuestra Familia.Joel 2: 28,29

*Salvacion, Liberacion, Sanidad ( Sozo ) Joel 2: 32.

La poderosa verdad del Proposito y observancia de Las Fiestas del Senor ha sido ignorada y
rechazada por nosotros los Cristianos por mas de 1700 anos, nos hemos perdido de muchas
oportunidades de ser bendecidos durante estas Fiestas Profeticas del Senor por heberlas ignorado.

Dios quiere darnos anualmente una experiencia palpable de su presencia, Las Fiestas Senaladas de
Otono o del Septimo mes nos dan cuatro pasos para lograrlo, Primero, La Fiesta de Las Trompetas,
para despertarnos, Segundo, Los Diez dias de arrepentimiento, Heb. 12: 1, buscando El Rostro del
Senor, hasta, Tercero, El Dia de La Expiacion, este es tiempo de comunion con Dios para ser
restaurado y Cuarto, La Fiesta de Los Tabernaculos, una cita con Dios, para experimentar su
Presencia. Este es el deseo de nuestro Dios, tener un encuentro personal con cada uno de
nosotros.

 El Dia de La Expiacion fue disenado para contestar la pregunta que el hombre tenia, " Como
puede un hombre pecador tener comunion con un Dios Santo? "

El pecado no nos permitia poder acercarnos a Dios, cuando una criatura pecadora entra en La
Pureza consumidora, ardiente de la presencia de Dios, es como si una bola de algodon es tirada en
un horno de fuego ardiendo, es consumido, por eso es que el velo del templo dividia El Lugar
Santo y El Lugar Santisimo, no era para tener a Dios encerrado, sino para separar a la gente del
lugar donde estaba la presencia del Senor.
El Dia de La Expiacion hizo posible nuestra restauracion de la comunion con Dios, no solo cubrio
nuestros pecados sino los borro. El Dia de la Expiacion abre las puertas para entrar a su presencia,
Hebreos 4: 16,  12: 18-24.

El Dia de le Expiacion es para poner todos nuestras culpas, pecados, acusaciones bajo la Sangre de
Jesus para ser restaurados completamente, Isaias 44: 22, confiese sus pecados, debilidades, etc,
arrepientase, proclame la promesa del Senor 1 Juan 1: 9,  acepte lo que Jesus hizo en la cruz del
calvario, declare que su pasado ha sido limpiado y usted es restaurado y libre para entrar a su
presencia. lea Salmos 31 y 51, 139: 23,24,  busque el rostro del Senor.

 lea todo el libro de Job.

Cabras, machos cabrios en Israel

Shalom.
En la Primera parte de este tema vimos el origen y regulación del Calendario hebreo de
acuerdo a los días, meses y años.  Ahora en esta Segunda parte veremos los significados de
cada mes y su relación con las tribus de Israel y su respectivo mensaje profético.  Esta
relación la vimos brevemente en el mensaje "Posición, avance y cosecha III", pero en esta
oportunidad iremos más profundamente en cada mes y en cada tribu.

Los significados y declaraciones que veremos sencillamente se reciben en el espíritu, no


por el entendimiento, sino por revelación, solo por fe y fe en acción; así que recíbalo y
muévase acorde a la dirección de la Palabra y el Espíritu de Dios en su vida y circunstancia
particular.  La enseñanza básica y principal de esta serie de mensajes es que, no se trata de
estar fijados al calendario hebreo, se trata de estar bajo revelación, de estar bajo la esfera
del reino, del Señorío de Jesucristo, pero bajo Su revelación.

1.- ABIB O NISÁN: 


Representado por la letra Alef y el número 1.

 Representa el tiempo cuando la profecía redentiva comienza a manifestarse cada


año.
 Es un tiempo oportuno para que accedas a la renovación anual del poder creativo de
Dios, para que puedas avanzar.
 Es un tiempo de los comienzos y es un momento oportuno para decretar tu futuro.
 Es el nuevo año para el gobierno en la esfera terrenal según la celestial.
 Es el tiempo cuando los reyes salían a la guerra, y ¡seguro que nosotros también
iremos a la guerra!
 Es el comienzo de la cosecha de las Primicias, de las primeras espigas de cebada.
 Es el tiempo para celebrar nuestra purificación, salvación, redención y liberación.
¡Es el tiempo de la Pascua!
Representado por la tribu de Judá: alabanza (Génesis 49:8-12; Deuteronomio 33:7)

Símbolo o emblema: El león (Gén. 49:9)


Color representativo: El rojo (Cornalina)
Judá siempre va de primero, tanto en el orden del campamento como de guerra.  La
alabanza y la estrategia apostólica van adelante.  ¡Alaba a Dios y serás engrandecido!  Era
una de las tribus guerreras, encargadas de custodiar al Arca del Pacto cuando salían a la
guerra.

2.- IYAR:
Representado por la letra Beth y el número 2.

 En este mes comienza a irradiar y permite que la revelación de Dios se incremente


en tu vida.
 Es el tiempo oportuno cuando Dios se puede manifestar como "Yo soy Tu Dios, Tu
sanador".
 Es el mes conector entre tu redención (Pascua) y el dar tu ofrenda (Pentecostés).
 Es el tiempo oportuno para establecer tu curso para vigilar de manera que los
secretos puedan revelarse.
 En este mes hacemos bien en vigilar y estar a la expectativa, para ir a otro nivel de
revelación y provisión divina.

Representado por la tribu de Isacar: tiempo (Génesis 49:14-15; Deuteronomio 33:18-


19; 1Crónicas 12:32)

Símbolo o emblema: Sol / Sol y Luna


Color representativo: Amarillo dorado (Topacio)
Isacar significa "recompensa o contratar para el pago".  Salía después de Judá en el orden
de la guerra.   En el ejército del rey David, los hombres de Isacar eran considerados
guerreros muy valientes y conocedores de los tiempos; y sus hermanos acataban sus
órdenes y consejos.

3.- SIVAN:
Representado por la letra Gimel y el número 3

 En este mes toma la espada y guerrea para completar lo que sea necesario para que
entres en un nuevo ciclo de bendición.
 Prepárate para recibir nuevos límites y fronteras.  Dios quiere que crezcas y te
expandas.
 Entrega tu camino a Dios porque Él tiene futuro para ti.
 En este mes tendrás que escoger entre los bueno, lo mejor y lo malo.
 Es un tiempo oportuno para ofrendar a Dios y mantenerte en la ofensiva, en vez de
solo estar pasivo ante una situación.
 En este mes recuerda establecer tu tiempo o ciclo de descanso (shabbat), de manera
que te desarrolles y te renueves en el Señor.
 Es el tiempo oportuno de cosecha, así que da, da, da al Señor ¡es Pentecostés!

Representado por Zabulón: Comercio (Génesis 49:13; Deuteronomio 33:18-19)

Símbolo o emblema: Barco (Gén. 49:13)


Color representativo: Amarillo ambar (Berilio)
Zabulón significa «morada, habitación permanente o continua, para habitar o vivir». La
piedra berilio en la que estaba grabado su nombre, simboliza un rayo, brillante o
iluminante. Las familias de la tribu de Zabulón viajaron y se establecieron en las costas.
Eran como un faro, una guía en la oscuridad, y su lugar de habitación se convirtió en un
puerto de acogida.

4.- TAMUZ:
Representado por la letra Dalet y el número 4

 Es un tiempo oportuno para brillar e irradiar la presencia de Dios en tu vida; así que
permite que tus ojos se abran para ver todo lo que Él tiene preparado para ti.
 Es un mes de adoración a Dios y de rechazar a los ídolos que pueda haber en tu
corazón.
 Es el tiempo para profetizar sobre tu futuro, en vez de quejarte y dar un mal reporte.
 En este mes dedica tiempo para remover tu viejo escudo y tus inseguridades, ve a tu
pasado, a lo que Dios declaró sobre ti, toma esa palabra profética y entra a tu futuro,
a un nuevo ciclo de bendición.
 Este mes es un tiempo oportuno para revisar cómo nuestro pasado afecta nuestro
futuro.

Representado por Rubén: Visión (Génesis 49:3-4; Deuteronomio 33:6-7)

Símbolo o emblema: Espada


Color representativo: Verde
Rubén fue el primogénito de Jacob y su nombre significa «el que ve, percibe, discierne, o
conoce a un hijo". Su nombre fue inscrito en la piedra de esmeralda, que representaba la
vida de sanidad, dar a luz, mar turbulento (agua), agitación (dolor, sufrimiento); y habla de
la resurrección (vida), restauración (sanidad), y restauración (perdón).

5.- AV:
Representado por la letra Jey y el número 5

 Este mes es un buen tiempo para escuchar y mantenerse alerta (atento) a la


dirección de Dios.
 Es un tiempo oportuno para hacer decisiones basadas en la revelación que Dios te
ha dado.
 Es un buen tiempo para observar y vigilar por conexiones divinas, predestinadas por
Dios.
 ¡No temas asociarte con conexiones divinas que Dios pone delante de ti!
 Podrás sentir cómo tu futuro, tu propósito y destino en Cristo, va desarrollándose en
tu ser interior.
 Es un buen tiempo para que viejas estructuras de pensamiento o conducta sean
destruidas.
 Vigila y está atento, pues entras al tiempo de "la puerta estrecha", no te quejes ni
murmures delante de Dios ni Su ejército.

Representado por Simeón: Revelación (Génesis 49:5-7)

Símbolo o emblema: Mulo


Color representativo: Amarillo (Zafiro amarillo)
El nombre de Simeón significa «escuchar o discernir». También implica: la obediencia, el
contenido, la comprensión y su testimonio.  Es sabio escuchar el consejo del Señor en el
Salmo 32:8-9:  "Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré
mis ojos. No seáis como el caballo, o como el mulo, sin entendimiento, que han de ser
sujetados con cabestro y con freno,
porque si no, no se acercan a ti".

6.- ELUL:
Representado por la letra Vav y el número 6

 Es un buen tiempo para desarrollar una mentalidad de triunfo y victoria en el Señor.


 Es un tiempo para "acampar" y encontrar tu lugar en el campamento del ejército de
Dios.
 Es un tiempo oportuno para recibir misericordia de la mano de Dios.
 Es un buen tiempo para revisar el comienzo de algo que puedas lograr o
experimentar plenitud.
 Es tiempo para reparar lo que esté roto, seas nutrido y realinees tus emociones.
 Es un tiempo oportuno para acercarte al Rey, pues Él te está esperando en el campo.
Así que, necesitas "acampar en tu campo" y ver cómo el Rey de va a manifestar.

Representado por Gad: Ejército/Tropa (Génesis 49:19; Deuteronomio 33:20-21)

Símbolo o emblema: Tienda


Color representativo: Esmeralda (Diamante)
El nombre de Gad, significa acampar, atacar, invadir, vencer. Y fue inscrito en el diamante.
El diamante es una piedra muy dura, es inmutable y firme en su naturaleza.  En 1Crónicas
5:18, la Escritura nos dice que la tribu de Gad era hábil en la batalla y eran hombres de
guerra.
7.- TISHRI:
Representado por la letra Zayin y el número 7

 Es el séptimo mes, así que puede ser un mes de plenitud, llenura o satisfacción
(logro).
 Es el mes donde la providencia divina puede crear un nuevo comienzo, abrir o
iniciar un nuevo ciclo de bendición.
 Es un tiempo para comenzar, para levantarse, despertar y remover todo aquello que
te retiene, paraliza o te hace retroceder.
 Es un tiempo de evaluación, revisión, donde las obras del hombre son pesadas y
juzgadas, entonces se libera el favor, la bendición y provisión de Dios.
 Es el tiempo cuando puedes "dar a luz" una idea o proyecto en el que vengas
trabajando (Jn. 7).

Representado por José /Efraín: Fructífero (Génesis 49:22-26; Deuteronomio 33:13-


17) 

Símbolo o emblema: Vid


Color representativo: Negro (Ónice)
El nombre de Efraín fue grabado en la piedra ónice, que fue considerada como una piedra
de misterio.  Efraín significa "doblemente fructífero y productivo".

8.- CHESVÁN:
Representado por la letra Chet y el número 8

 Es el mes cuando cae la lluvia.


 Es el mes para "oler el temor de Dios" (Is. 11:13), cuando la fragancia del Espíritu
Santo comienza a emanar.
 En este tiempo escucha y huele "los arrayanes".
 Es un buen tiempo para conectarse con nuestras raíces, especialmente las
espirituales.
 Es un tiempo reservado para la unción, donde tienes que obtener una fresca y nueva
unción, para que el enemigo no tenga ventaja sobre ti y te robe la palabra que Dios
te ha dado.  Así que, es necesario que pongas tu pie (talón) sobre los planes del
enemigo.
 Es un tiempo oportuno para guerrear con palabras, especialmente sostener aquellas
que Dios ya te ha dado.
 En este mes tienes que guerrear especialmente contra la insatisfacción, así que,
grítale al enemigo: ¡Estoy satisfecho y completo en Cristo!  Vas a lidiar con
pruebas, dificultades y tribulaciones, pero tienes que hacerlo con la unción de Dios.
 Es un tiempo cuando necesitarás orar por habilidad para analizar y asimilar las
cosas.
 Es un buen tiempo para que tu alma sea libre de heridas, dolores y ataduras pasadas.
¡Limpia tu alma!  Vence la ira o puede detener tu avance.
Representado por Manasés: Nuevo comienzo/Nueva unción (Deuteronomio 33:17)

Símbolo o emblema: Palmera


Color representativo: Naranja
Su nombre significa «olvidado, causa o hace olvidar»; lo cual se cumplió en la bendición
que su abuelo Jacob hiciera sobre sus dos nietos, colocando su mano derecha sobre el
menor Efraín, en vez de sobre Manasés quien era el primogénito de José.

9.- KISLEV:
Representado por la letra Tet y el número 9

 Es el mes para diseñar y desarrollar estrategias de guerra y tener la palabra profética


para la guerra.
 Es el mes para entrar a un nuevo nivel de confianza y descanso en el Señor.
 Tiempo de confianza (samekh), seguridad, apoyo, pues el ciclo está por completarse
¡lo nuevo pronto llegará!
 Es un tiempo en el que tendrás que luchar por la paz, por tener paz y desarrollar un
sentido de tranquilidad y totalidad en nuevas formas.
 Es un tiempo de visiones nocturnas, de sueños donde tu futuro te será revelado o
alineado con el plan o propósito de Dios para tu vida.
 Es un tiempo oportuno para avanzar a un nuevo nivel de revelación, a aprender a
recibir revelación, que comiences a entender tu nueva medida de fe.
 Es un tiempo oportuno para enfocarte en la meta o propósito que Dios ha puesto
delante de ti y para eso Él traerá luz y revelación, para que veas a dónde "disparar"
y moverte rápidamente.
 El mes del comienzo de Hanukkah, la Fiesta de las luces o de la dedicación del
Templo.

Representado por Benjamín: Dolor que lleva a fortaleza (Génesis 49:27;


Deuteronomio 33:12)

Símbolo o emblema: Lobo


Color representativo: Azul (Lapizuli/Zafiro azul)
Benjamín nació en Belén y fue el último hijo de Jacob y Raquel. Su nacimiento provocó la
muerte de su madre y en sus últimos momentos, Raquel lo llamó «Benoni» (hijo de mi
dolor), pero Israel lo llamó Benjamín: hijo de mi mano derecha (Gen 35:18).  Fue la
presentación de Benjamín a José, en Egipto, lo que liberó el suministro de alimentos a
Israel (Jacob).  Benjamín era muy diestro con el arte del arco.

10.- TEVET:
Representado por la letra Ayin y el número 10
 Es el mes del final de Hanukkah o Fiesta de las luces. ¡En medio de la destrucción
hay misericordia y esperanza!
 Es el mes de Ayin (ojo), así que ¡deja que tu ojo vea!  Desarrolla visión espiritual y
profética y buen juicio.
 Es un tiempo oportuno para luchar contra el mal de ojo y quebrar el poder del enojo,
los malos deseos y la envidia.
 Es un tiempo oportuno para desarrollar un "ojo bueno" junto con un "corazón
bueno".  Así que, purifica tu mente, tu corazón y todo tu ser interior
(entrañas, hígado) para que funcionen apropiadamente.  ¡Es buen tiempo para
ayunar y purificar nuestro espíritu, alma y cuerpo!
 Es tiempo para estar alerta ante las directrices de tu Comandante en Jefe de los
ejércitos de Dios.
 Es un buen tiempo para revisar cómo te estás auto-gobernando, cómo estás
desarrollando tu educación o capacitación o cómo vas a iniciar tu próxima etapa en
tu vida que te guiará a ser un mejor sacerdote-real.
 Es un tiempo para expresar o manifestar ira santa o justa indignación.  ¡Enójese
pero sin pecar!
 Es un tiempo oportuno para saltar de una etapa a otra, en otras palabras desarrolle su
carácter y testimonio de un estado de inmadurez a uno de madurez (buen juicio).

Representado por Dan: Justicia (Génesis 49:16-18; Deuteronomio 33:22)

Símbolo o emblema: Serpiente


Color representativo: Verde claro
El nombre de Dan significa juzgar, administrar juicio o abogar por una causa. Es muy
significativo que este nombre está grabado en la piedra de Berilio que representa:
sometimiento o rompimiento. Dan tenía que juzgar su propia casa, así como juzgar su tribu.
La tribu de Dan representa el estado inicial de inmadurez en el alma que "crece o se
desarrolla" durante el mes de Tevet. Dan significa "juzgar". Al principio, él juzga la
realidad y a otros críticamente, con severo juicio (el "mal de ojo"). Esta es la naturaleza de
una persona que es espiritualmente inmadura. Dan se asemeja a una serpiente que muerde
con el veneno de la ira.  El "mal de ojo" es el ojo de la serpiente.

11.- SHEVAT:
Representado por la letra Kaf y el número 11

 Es el mes de la felicidad, del placer, de las delicias y "la grosura".  Prueba y ve, pero
¡ten cuidado con lo que pruebas!
 Es el mes cuando los árboles comienzan a aplaudir.
 Es un tiempo oportuno para que declares la sanidad en tu sistema digestivo, declara
que tu estómago y esófago sean sanados, que tu gusto y capacidad de degustar
produzcan vida  o nutran tu futuro.
 Es un tiempo para estar atentos a las delicateces del Rey (Dan. 1).
 Es un buen tiempo para seguir desarrollando tu legado, la herencia que dejarás a las
próximas generaciones.
 Es tiempo para revisar tu fundamento, tus raíces, ¿cómo está tu justicia?  ¡Revisa
cualquier grieta en tu fundamento!
 Es tiempo de revisar de dónde estás bebiendo  ¿De qué fuente está bebiendo tu
árbol, tu vida?  ¿Quiénes son los que te están proveyendo agua?  ¿Quién te la está
sirviendo? ¿De dónde, de qué pozo estás bebiendo?
 Es tiempo oportuno para conectarte con "los árboles del campo"  ¿Cómo está tu
olivo?  ¿Está floreciendo? ¿Tu higuera está produciendo higos?  ¿Cómo están tus
ramas, hojas y tronco?
 Es tiempo para gritar: ¡Mi bendiciendo está llegando, está en camino!
 Es tiempo para refrescarte en el río del Espíritu.  Mientras el río crece, tú cruzas y
floreces.

Representado por Aser: Felicidad/Abundancia (Génesis 49:20; Deuteronomio 33:24-


25)

Símbolo o emblema: Árbol


Color representativo: Azul-Verde
Aser significa: bendito, feliz, próspero, recto, honesto, guía, plomo y alivio. Su piedra
representativa era el jade. Génesis 49:20 nos dice que «lo que sale del pan de Aser será
substancioso y él dará deleites al rey". En verdad las riquezas de Aser pasaron a sus
generaciones y sus hijos fueron bendecidos. Asher representa el sentido del gusto y la
gastronomía.  El árbol especial que personifica Asher es el olivo, que da el excelente aceite
con el que fue bendecida la porción de Asher en la tierra de Israel. De las siete especies de
la tierra de Israel, el olivo es el árbol del fundamento, "el tzadik" (la justicia, el justo) que
se describe en la Biblia como "fundamento del mundo" (Proverbios 10:25). El aceite de
oliva representa la semilla del  potente tzadik para soportar y sostener a las futuras
generaciones.

12.- ADAR:
Representado por la letra Lamed y el número 12

 Es el mes para revocar la preocupación, a través de la liberación de la provisión de


Dios.
 En este tiempo, tu liberación espiritual y material está formándose, al igual que
Moisés.
 Es el tiempo oportuno de "los panes y los peces", para que encuentres la provisión
secreta, que Dios ya tiene preparada para ti.
 Es el tiempo para experimentar la liberación de toda amargura y desesperación.  La
raíz de la depresión y la desesperación pueden romperse mediante pensamientos de
fe entrando en tu mente y actuando consecuentemente con ellos.
 Es un tiempo oportuno para revocar decretos no válidos, que han sido diseñados por
el enemigo (Ester, Fiesta de Purim).  Así que, ¡revoca toda maldición o decreto
contra tu vida y tus generaciones!
 Es buen tiempo para que avances en tu identidad, diseño y propósito eterno.  Si lo
crees y lo liberas ¡para lo que has sido preparado  deberá comenzar a reflejarse en
este mes, tanto espiritual, mental como físicamente!
 Es el tiempo para establecerte, posicionarte y avanzar en tu identidad espiritual y
propósito en el reino de Dios.
 Es un tiempo para presenciar cómo las tinieblas cubren o rodean tu vida, pero con la
ventaja que en Cristo podrás vencer toda oscuridad y estrategia del enemigo contra
tu vida.  ¡No dejes que los gigantes y "poderosos" produzcan temor en ti
y cuídate de idolatría!
 Es un tiempo oportuno para elaborar la estrategia de guerra contra todo espíritu
anticristo y destructor.
 Es el mes del sentido de "Visa" (permiso para eentrar).  ¡Entra en una nueva
dimensión de visa y expresión de gozo o abundante gozo!  ¡Tienes permiso por el
Rey de ser feliz y gozar la vida que Él te da!
 En este mes el poder de la esterilidad está siendo quebrantado.  Grita: ¡Mi temor se
reirá!
 Es un tiempo oportuno para la comunicación elocuente; desarrolla la buena
comunicación, y remueve cada disfraz o máscara.
 Es el último mes de un ciclo de doce meses, de un año; así que, ríete, gózate, se
satisfecho con lo que Dios ha hecho y te ha dado en este tiempo; y prepárate con fe
y gozo en el Señor para todo lo que Él ha preparado para el próximo ciclo.

Representado por Neftalí: Luchas (Génesis 30:8; 49:21; Deuteronomio 33:23)

Símbolo o emblema: Cierva


Color representativo: 
El nombre de Neftalí significa «ser obtenido por medio de la lucha».  También el nombre
Neftali se puede leer (como dos palabras) que significa "dulzura es para mí" Este nombre
fue escrito en la piedra de cuarzo de amatista, que era violeta transparente. Transparente
significa lo que es visto claramente.  A través de un parto natural, Neftalí estuvo en lucha
por su bendición (Gen.49: 21). Neftalí es como una cierva suelta (puesta en libertad,
liberada) con buenas palabras (frutos). Esta es la expresión de la alegría y la risa en el nivel
de Naftali, "dulzura para mí".  Jacob lo bendijo diciendo: "Naftali es una cierva suelta
(mensajero), que pronunciará dichos hermosos" o que da (expresa) palabras elocuentes.
Las "palabras elocuentes" de Neftali dan lugar a la alegría y a la risa en los oídos de todos
los que escuchan. Al final de la Torá, Moisés lo bendijo diciendo: "Neftali (está) saciado de
favores y lleno de la bendición de Jehová".  Neftalí aunque nació en lucha, creció y se
desarrolló de tal manera, que logró plena satisfacción y bendición de Dios; como una
cierva, saltó por encima de los obstáculos y luchas y alcanzó la bendición y el favor de
Dios.  Así también Moisés y Ester.
13.- ADAR II:
Representado por las letras Yod-Guimel y el número 13

 Es el mes decimotercero del año bisiesto (preñado) en el calendario hebreo.


 Este es el tiempo, algunos creen, para aniquilar completamente a Hamán (Ester 9)
de tu vida.
 Es tiempo para perseverar en la lucha por tu bendición, de manera que Dios la
desate sobre tu vida.
 Es un tiempo oportuno para obtener revelación de tu unión al Eterno en Cristo
Jesús, Su Hijo (Jn. 15:9-12; 17:20-23).  ¡Rechaza todo espíritu de independencia,
egoísmo, orgullo y rebelión de tu corazón y sujétate al Señorío amoroso de tu Rey!
 Es un buen tiempo para gritar y proclamar: ¡Soy uno en Cristo y uno en Su amor!
¡Yo soy de mi amado y mi amado es mío, Su bandera sobre mi es amor! (Can.
2:4,16)
 Es un tiempo oportuno para desarrollar tu unión espiritual con el Señor por medio
de Su Palabra y Espíritu, para que Su amor, favor y bendición reposen sobre ti.
¡Cuídate de toda rebelión en tu corazón!
 Es un tiempo para celebrar aún en tu exilio, de manera que puedas también entrar en
tu redención y bendición, en la tierra que el Señor te ha dado por herencia.

Significado del número 13


Quisiera abrir un paréntesis y detenerme en el significado de este número, porque es amplio
y rico en significados.  Es un poco largo, pero considero que bien vale la pena...

Según la gematría judía, algunos rabinos consideran que el número 13 se relaciona con la
palabra HaSheM (Eterno), adjetivo que describe a Dios, por lo tanto, lo consideran también
el número de Dios, basados en dos pasajes de la Torá (enseñanza), se encuentra en la
declaración de fe, llamada el Shemá (Oye), la cual los padres deberían repetir y enseñar a
sus hijos cada día, dos veces al día, tanto al amanecer como al atardecer:
Deuteronomío 6:4: "Oye Israel: HaSheM nuestro Dios, HaSheM uno es", donde la palabra
UNO (echad) contiene la gematría del número 13: Alef= 1, Chet= 8, Dalet= 4, que suman
13.
Y en Deuteronomio 6:5: "Y amarás a HaSheM tu Dios, de todo tu corazón, y de toda tu
alma, y con todas tus fuerzas (o lo que puedas)", donde la palabra amar (ahavah) también
contiene la gematría del número 13: Alef=1, He= 5, Bet= 2, He= 5, que suman 13.

Así que, HaSheM (Dios el Eterno) es Uno y es Amor, por lo tanto su número es 13.  Y
nosotros podemos ser Uno con Él en la medida que lo amamos a Él y amamos lo que Él ha
creado o hecho.  Y nos unimos a Él mediante el amor, la fe y la obediencia a Su Palabra.
Esa misma verdad la encontramos en la Primera carta del apóstol Juan (4:8,13) y en su
Evangelio (Jn. 15:1-12).

Aplicado al apostolado,  Jesús escogió a 12 discípulos a quienes envió a predicar el


Evangelio del reino, a sanar a los enfermos y echar fuera los demonios de lo oprimidos por
el enemigo; pero Él es el vínculo unificador de los 12, que hacía que esta compañía
apostólica fuera UNO; y la Biblia confirma que Él mismo es el Apóstol de Dios, el Testigo
fiel (Heb. 3:1; Ap. 1:5); así que, Jesús es el apóstol número 13.  Y una vez que Él ascendió
entonces ¿quién fue el apóstol 13 en la tierra?  Pues vemos, que Judas se quitó la vida y
quedaron 11, estos echaron suerte y ésta cayó en Matías, quien llegó a ser el número 12
(Hch. 1:12-26); pero tiempo después, Jesús mismo escogió, llamó y envió a Pablo (Gál.
1:1) y éste llegó a ser el apóstol número 13, como él mismo lo declaró: "no de hombres ni
por hombres, sino por Jesucristo y por Dios el Padre".

Pero en círculos protestantes hay otra idea sobre el significado del número 13, pues la
mayoría lo asume como un número de mal agüero. Muchas supersticiones se agrupan en
torno a él, y varias explicaciones están al día con respecto a ellas. Y para ello hay que
remontarse a la primera aparición del número 13 con el fin de descubrir la clave de su
significado. Se presenta por primera vez en Génesis 14:4, donde leemos: "Doce años habían
servido a Quedorlaomer, y al decimotercer año se rebelaron".  Por lo tanto, cada vez que
aparece el número 13, y también cada múltiplo del mismo, describe todo aquello que tenga
que ver con  rebelión, apostasía, deserción,  corrupción, desintegración, revolución, o una
idea semejante.  La segunda mención del 13 está en conexión con Ismael, Génesis 17:25. Él
tenía trece años cuando Abraham lo circuncidó y lo admitió en el Pacto, en el que, en su
corazón, él era un extraño, y que terminó rebelándose y siendo rechazado.

Mientras que en el preludio, o discurso de apertura del primer libro de la Biblia: Génesis
1:1, este versículo se compone de 7 palabras y 28 letras (4x7= 28); el segundo versículo se
compone de 14 palabras, pero 52 letras (4x13= 52), lo que nos dice de la apostasía o
rebelión que causó la ruina descrita en estos versículos. En Marcos 7:21, 22, Jesús enumera
13 pecados que salen del corazón de un hombre carnal. Y también lo vemos sobresaliendo
en el libro de Apocalipsis, pues en este libro la palabra "dragón" aparece 13 veces.

¿Qué podemos aprender de todo esto en nuestra relación con el tiempo de Dios y nuestra
vida?  Pues, que por eso necesitamos continua revelación y discernimiento de Dios.
Delante de nosotros siempre estará lo verdadero y lo falso.  Y sólo Dios nos ayudará a
escoger lo que realmente es y viene de Él.

El deseo de Satanás fue ser igual a Dios (13), pero en su orgullo y desobediencia se rebeló
contra el Eterno y fue rechazado (Is. 14:12-19; Ez. 28:12-19).  La Biblia enseña que
Satanás se viste como "ángel de luz" (2Cor. 11:14-15), al igual que sus ministros o
representantes; de hecho su engendro, el inicuo, el hijo de perdición, se sentará en el
"templo de Dios como Dios, haciéndose pasar por Dios" ( 2Tes. 2:4-9).  Vienen días
oscuros y llenos de tinieblas sobre las naciones, donde un poder engañoso diabólico hará
que las naciones crean la mentira; y por eso nosotros, los hijos de Dios y de la luz,
necesitamos caminar bajo la esfera del reino de Dios, bajo la guía de la Palabra y el Espíritu
de Dios y en Su tiempo, para que no seamos engañados ni suframos ningún tipo de pérdida.

¡En el mes de Adar II, tendremos que seguir peleando contra las fuerzas de las tinieblas que
desean nuestra destrucción, hasta alcanzar la bendición y la promesa!  No en balde las
promesas del Espíritu del Señor a las siete (7) iglesias en Apocalipsis es para todo aquel
"que venciere" (Ap. 2:1-3:22).
CONCLUSIONES:
Hemos visto la conexión o relación de los meses del Calendario hebreo con las tribus de
Israel, y el mensaje profético que cada uno conlleva, lo cual nos puede servir de guía para
nuestro crecimiento, evaluar nuestras relaciones, primeramente con Dios, con nuestra
familia, nuestro semejantes y en nuestras relaciones laborales o ministeriales.

Cada mensaje es una posibilidad u oportunidad, que bajo la guía del Espíritu Santo y
fundamentados en las enseñanzas de la Palabra de Dios, producirán fruto, crecimiento y
bienestar para nuestras vidas.  No debemos tomar cada mensaje como algo prescriptivo
para todas las personas, sino como una posibilidad u oportunidad divina para crecer,
avanzar y prosperar en la esfera del reino de Dios, de acuerdo a Su voluntad para nuestras
vidas.  Así que, siempre se requerirá mucha oración y sensibilidad espiritual para recibir lo
que Dios tenga para cada uno de nosotros.

Cada mensaje hay que evaluarlo, juzgarlo y apreciarlo en su justa dimensión y bajo
discernimiento espiritual.  Como todo mensaje profético, cada expresión requerirá ser
pesado y analizado bajo la guía del Espíritu del Señor.

Y por último, cada mensaje que porta cada mes y cada tribu debemos tomarlo como puntos
de referencia en un mapa de la vida, como puntos de reflexión y evaluación mientras
viajamos durante cada año.  Lo mismo observamos en el mensaje que porta cada Fiesta
para nuestro crecimiento, lo cual nos permite evaluar si estamos creciendo, madurando y
fructificando de acuerdo al Plan y las expectativas de Dios.

Es mi oración y propósito al compartir este mensaje, que cada uno de nosotros podamos
disfrutar y avanzar en, cada vez más crecientes y abundantes, ciclos de bendición en todas
las áreas de nuestra vida; que la promesa de nuestro Señor Jesucristo de una "vida
abundante" para todos sus discípulos (Jn. 10:9-10), sea una realidad cada vez más patente
en todos nosotros.

Si desea continuar con la Tercera parte de este mensaje, haga click aquí.

FUENTES CITADAS O CONSULTADAS:


Glory of Zion International
Michael Rood Tv
www.inner.org
Rabbi Vicki Hollander
The meaning of thirteen
The biblical meaning of thirteen
The biblical meaning of the numbers
Numerología bíblica

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Las Fiestas y el crecimiento II

EL CALENDARIO HEBREO IV
Publicado por CC Hay paz con Dios

EL CALENDARIO HEBREO Cuarta parte


Preparados para Su Venida
Por apóstol Dr. Daniel Guerrero

INTRODUCCIÓN:

En la Primera parte de esta serie de mensajes, vimos el fundamento bíblico, origen y la regulación
del Calendario hebreo, tanto como fue conocido en la antigüedad como actualmente se observa.

En la Segunda parte, vimos la relación que hay entre los meses del Calendario hebreo y las doce
(12) tribus de Israel, además del mensaje profético que cada uno conlleva dentro del Plan de Dios,
tanto para Israel como para Su Iglesia.

Y en la Tercera parte estudiamos brevemente la relación entre los conceptos del Tiempo de Dios
expresados en el Calendario hebreo, las Fiestas y los diferentes conteos que Dios ha revelado y
establecido en Su Palabra, de manera que Su pueblo sea entendido de Su Tiempo, Mente y Planes.

DIOS QUIERE QUE CUENTES...


Y en la Tercera parte, también vimos que Dios quiere que contemos.  Y analizamos las diferentes
"Cuentas o Conteos proféticos" que Dios estableció o reveló en Su Palabra y en la que podemos
aprender que definitivamente Él desea que contemos, que prestemos atención al tiempo,
especialmente a Su tiempo, expresamente revelado en las Sagradas Escrituras.

Vimos que una de las fuertes amonestaciones que el Señor le dio a los judíos de su tiempo, fue
que no sabían reconocer el tiempo que estaban viviendo. En Mateo 16:2-4, Jesús les dijo:
-"Cuando anochece, decís: “Hará buen tiempo, porque el cielo está rojo.” Y por la mañana: “Hoy
habrá tempestad, porque el cielo está rojo y nublado.” ¡Hipócritas, que sabéis distinguir el
aspecto del cielo, pero las señales de los tiempos no podéis distinguir! La generación mala y
adúltera demanda una señal, pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás".

En la versión del evangelista Lucas podemos encontrar otras "señales" (Lc. 12:54-56): -"Cuando
veis la nube que sale del poniente, luego decís: “Agua viene”, y así sucede. Y cuando sopla el
viento del sur, decís: “Hará calor”, y lo hace. ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y
de la tierra, ¿y cómo no distinguís este tiempo?

Y con llanto y profunda tristeza se despidió de Jerusalén y sus pobladores con unas lapidarias
palabras (Lc. 19:42-44): -"¡Si también tú conocieras, a lo menos en este tu día, lo que es para tu
paz! Pero ahora está encubierto a tus ojos. Vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te
rodearán con cerca, te sitiarán y por todas partes te estrecharán; te derribarán a tierra y a tus
hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu
visitación".

Muchas iglesias y cristianos alrededor del mundo están cometiendo el mismo error.  Conocen del
tiempo físico, lo entienden y aún lo interpretan y saben cuándo habrá lluvia, calor y temporadas
de cosechas; pero ¡no conocen el Tiempo de Dios ni Sus Fiestas o santas convocatorias, ni las
entienden, y por lo tanto, no saben interpretar las señales de los tiempos!  No saben contar según
el Tiempo de Dios, pues sus mentes están atrapadas al sistema del tiempo del actual mundo
greco-romano o babilónico.

Conocer, entender e interpretar el tiempo y las "señales de los tiempos" es importante para Dios y
así Él lo registró al principio, en el libro del Génesis podemos leer que Él creó las grandes
lumbreras del cielo con ese propósito:

"Dijo luego Dios: «Haya lumbreras en el firmamento de los cielos para separar el día de la noche,
que sirvan de señales para las estaciones, los días y los años,   y sean por lumbreras en el
firmamento celeste para alumbrar sobre la tierra.»  Y fue así. E hizo Dios las dos grandes
lumbreras: la lumbrera mayor para que señoreara en el día, y la lumbrera menor para que
señoreara en la noche; e hizo también las estrellas. Las puso Dios en el firmamento de los cielos
para alumbrar sobre la tierra, señorear en el día y en la noche y para separar la luz de las
tinieblas. Y vio Dios que era bueno".
Dios creó y estableció el sol, la luna y las estrellas para que "sirvan de señales para las estaciones,
los días y los años", para que podamos conocer el tiempo y las señales de los tiempos y el tiempo
de Sus santas convocatorias.  El término "estaciones" en este versículo es la palabra hebrea
"moedim" (Strong: 4150), que puede ser traducida como: nombramiento, designación; que se
aplica a la convocatoria de una asamblea, una fiesta o festival, a una estación o temporada
específica; y por eso, es mejor traducida como "tiempos señalados" que apuntan a las Fiestas
solemnes del Señor o Sus santas convocatorias anuales.  

¡Dios creó el sol, la luna y las estrellas para que aprendamos a contar sus ciclos y sepamos cuándo
celebrar Sus Fiestas en Sus tiempos señalados, en las estaciones o temporadas específicas!

La Semana profética

Y antes de proseguir, quisiera detenerme un poco en el tema de la Semana profética, que


comenzamos a estudiar en la Tercera parte de este mensaje, porque deseo subrayar que para Dios
también es muy importante que sepamos reconocer, guardar y santificar Sus tiempos de reposo.
Porque nuestra mentalidad occidental contaminada por un sistema pagano de adoración al sol,
nos impide conocer y entender el concepto del Tiempo de Dios y en especial Su concepto de Sus
tiempos de reposo expresados en ciclos diarios, semanales, mensuales, anuales y aún mileniales.

La Semana profética y los tiempos de reposo:

Esa falta de conocimiento de los ciclos de tiempos de reposo de Dios, nos ha conducido a una
conducta irrespetuosa e irresponsable hacia los tiempos de descanso, lo cual nos ha hecho perder
calidad de vida, tanto espiritual y física; y tanto la Iglesia como los cristianos en general, han caído
en esa vorágine de estrés, presión, trabajo y más trabajo en su afán de obtener más beneficios
materiales y personales.  Aún muchísimos ministros, pastores, apóstoles, profetas, evangelistas y
maestros no guardan los tiempos de reposo establecidos por el Señor y la mayoría luego sufren
desvanecimientos físicos, mentales y aún espirituales, porque sus cuerpos ya no dan más ante
tanto estrés y presión ministerial.

En la entrega anterior, vimos que Dios trabaja en ciclos de siete, y EN TODOS ELLOS ha dejado bien
claro que Su voluntad es que dediquemos un tiempo para descansar, para poder concentrarnos en
Él, meditar en Él, en Su Palabra y en Sus obras en nuestra vida, trabajo o ministerio.

1.  El ciclo diario contempla que necesitamos descansar diariamente y lo suficiente, para poder
reponer nuestras fuerzas espirituales, mentales, emocionales y físicas.  Ese tiempo de descanso
diario debería ser en un período de SIETE A OCHO HORAS.
2.  El ciclo semanal, igualmente contempla por lo menos UN DÍA de descanso, que el Señor desde
la creación (aún antes de promulgar la Ley) dijo que fuera el séptimo día, es decir el día sábado.
Entiendo que en nuestros tiempos modernos para muchas personas eso se les hace imposible,
pues su actividad laboral o profesional no se los permite, pues entonces, aplique la ley espiritual
"seis días trabajarás y en el séptimo descansarás"; es decir, la ley dice que trabajes seis días y que
descanses un día; por lo tanto, la ley espiritual dice que ¡descanses un día!  Sea sábado, domingo o
cualquier día de la semana, pero descansa!

3.  El ciclo mensual, también nos dice que en Su ciclo de un año, Dios desea que tengamos, por lo
menos, siete tiempos de descanso.  Él estableció esos tiempos de descanso con Sus santas
convocatorias o Fiestas solemnes, y es sabio prestarles atención.  Pero usted saque el cálculo,
¡cuente! y determine aunque sea un período de descanso o vacaciones CADA AÑO, en múltiplos
de siete (si quiere seguir la mente de Cristo y Su forma de crear y actuar), es decir, siete días, o
catorce días (2x7), o veintiún días (3x7), etc.

4.  El ciclo de años, en este ciclo Él establece, conforme a Su Semana profética, que descansemos
en el séptimo año.  Otra vez, entiendo que para muchas personas eso sería imposible, pues su
actividad laboral o profesional no se los permite; bueno, por lo menos honre a Dios reduciendo,
EN ESE AÑO, su actividad comercial, profesional, laboral o ministerial y haga lo que usted
considere lo mínimo de actividades.  En algunos campos laborales o profesionales y aún
ministeriales sí es posible y se puede tener un "año sabático", en ellos podemos participar de una
actividad educativa, un entrenamiento, un postgrado, o dedicar más tiempo para descansar o
vacacionar.

Estoy seguro, pues confío en la Palabra de Dios y también lo he experimentado, que si aplicamos
los respectivos tiempos de descanso en estos ciclos ordenados por Dios para Su pueblo,
disfrutaremos de mayor bienestar y salud espiritual, emocional, mental y física.

La Semana profética y los milenios de Creación:

Y antes de avanzar en el siguiente punto, quisiera profundizar en el tema de la Semana profética


en su aplicación a los días mileniales de la Creación; pues considero que en nuestro conocimiento
y entendimiento del Tiempo de Dios es importante tener, aunque sea ligeramente, un
acercamiento a este tema.

Como vimos en la Tercera parte de este ciclo de enseñanzas sobre el Calendario hebreo, la
Semana profética, puede incluir días, años y aún eras.  Esta "Semana" apunta más al uso y
significado profético de este ciclo de tiempo en sus diversos múltiplos (7, 49, 70, 7,000). Es decir,
que cuando nos encontramos en la Biblia con el uso de un ciclo de tiempo descrito en términos de
siete (7) días, semanas y años, debemos procurar entender primero su uso y sentido histórico, y
luego indagar bajo la guía del Espíritu Santo y Su Palabra, cuál pudiera ser su uso y significado
profético.

Y aprendimos que el conteo milenial de la Semana profética basado en los siete (7) días de las
creación, señala que el Plan profético de Dios podría alcanzar un ciclo de siete (7) milenios; y que
algunos señalan podríamos estar al final del sexto (6) milenio, por lo cual esperan la Venida del
Señor pronto. Según este conteo, en seis días mileniales Dios ha tratado con la humanidad y la
creación, y en el séptimo día milenial, el Mesías Rey establecerá Su reino sobre toda la creación y
las naciones (Ap. 20:1-10), después del cual se realizará el Juicio final (Ap. 20:11-15), y comenzará
un nuevo ciclo con nuevos cielos y una nueva tierra (Ap. 21:1-22:5).

De este conteo milenial podríamos deducir, mas no afirmar o concluir, que posiblemente ha
habido otros ciclos de creación que la Biblia no nos da mayores detalles.  La Biblia da indicios que
por lo menos han habido dos ciclos de creación previos, que son mencionados muy ligeramente en
los textos sagrados: 1.-  El ciclo de creación del ejército de los ángeles y de todo el universo (Gén.
1:1; Ez. 28:13-15; Jn. 1:1-3).  2.- El ciclo de creación previo a la narración de los "Días de Creación"
narrados en el primer capítulo del Génesis (Gén. 1:2).

Tenemos un poco más de información del ciclo de creación de la tierra relatado en el Génesis, la
cual fue creada en siete (7) "Días", que pudo acontecer en eras o milenios de años (Gén. 1:3-2:3).
Y el actual ciclo de creación, que aún está en desarrollo, que pudiéramos marcar desde el
momento que el Hombre es colocado en Edén (Gén. 2:4) hasta el establecimiento del reino
milenial del Mesías.  Y por último, la Biblia nos menciona y describe lo que es el inicio de otro ciclo
de creación con "Nuevos cielos y nueva tierra" (Ap. 21:1-22:5).  Así que, si esta teoría es cierta,
podríamos hablar apropiadamente de, por lo menos, cinco ciclos de creación.  Veamos...
Esta postura estrictamente milenial es promovida tanto por círculos judíos, mesiánicos y
evangélicos, que ven una expresión literal, tanto en los Días de la creación narrados en Génesis,
como en la declaración del salmista "porque mil años delante de tus ojos son como el día de ayer,
que pasó, y como una de las vigilias de la noche" (Sal. 90:4), la cual es confirmada por el apóstol
Pedro (2Pe. 3:8) y mencionado en el Apocalipsis del apóstol Juan (Ap. 20:1-15).  Personalmente,
prefiero mantener cierta distancia y prudencia en una interpretación literal de los días mileniales,
no rechazándola, pero tampoco aferrándome a ella.  Creo que, como lo hacemos en este estudio,
es prudente estudiarlo y considerarlo, pero sin apegarnos completamente al concepto, porque
éste pudiera ser tan solo un número simbólico o profético.

A estas alturas, por ejemplo, tengo dos estudios desde una perspectiva mesiánica (corriente
teológica y religiosa que no compartimos ni yo ni nuestra iglesia), que toman muy en serio esta
postura milenial de la Semana profética y la aplican a los seis milenios de la historia de la
Humanidad hasta los últimos setenta años de nuestra historia, que ambos marcan a partir de la
creación del actual estado de Israel. Me explico, ambos estudios consideran que realmente
estamos al final del sexto milenio y muy próximos a la última semana profética de 70 años y siete
años.

Permítanme explicarles brevemente ambas posiciones o estudios...


1.  El primero viene del ministerio de Michael Rood ("Rudo despertar"), quien señala que estamos
en el año 6012 y considera que posiblemente el Mesías Jesús retornará a establecer Su reino
milenial a partir del 2018.  Este estudio inicia los últimos 70 años de nuestra historia con la
creación del Estado de Israel, el 14 mayo de 1948.  Y se apega a un estricto estudio y cálculo de un
Calendario que él ha creado durante más de 30 años, basado en los ciclos lunares y las Fiestas del
Señor.
2.  El segundo viene del ministerio gilgal del Salvador, que partiendo de la orden dada por la
Organización de las Naciones Unidas (ONU), el 19 de noviembre de 1947, cuentan 70 años, cuya
última Semana profética de años comenzó el 1 de Tishri del 5992 (09 al 10 de septiembre del
2010) hasta el 1 de Tisrhri del 6000 (02 de octubre del 2016, Fiesta de Trompetas) cuando el Señor
regresará y finalmente comenzará Su reino milenial a partir del 15 al 21 de Tishri del 6000, o sea
en la Fiesta de los Tabernáculos ( a partir del 16 de octubre del 2016).  Y según este estudio la Gran
tribulación terminará el 1 de septiembre del 2016.

Ambos estudios aportan información y datos bastante interesantes, pero su visión judía-mesiánica
extrema, que deja por fuera a la Iglesia gentil de Jesucristo (a menos que ellos sigan esperando
que todos los gentiles se hagan judíos como en el pasado), el estricto apego a fechas para la
venida de Jesucristo y una posición teológica que raya en una postura anti-Cristianismo, me hacen
mantener una prudente distancia y serias interrogantes.  Además que, ya más de 2,000 años de
historia escatológica, en la que no pocos se han aventurado a darle fecha a la Venida de Jesucristo,
ha probado ser una acción insensata e inútil, además de frustrante y decepcionante, tanto para
sus expositores como para sus seguidores.

Y esto nos introduce al segundo punto en este mensaje.

DIOS QUIERE QUE ESTÉS PREPARADO...

Considero que lo que debemos enfatizar son


las exhortaciones que el Señor y los apóstoles nos han dado a velar en oración, a conocer los
tiempos y las señales de los tiempos y a estar preparados y apercibidos para la Segunda Venida de
nuestro Señor y Rey Jesucristo.  Un pueblo que se mantiene velando, preparado y apercibido ante
la Venida del Señor no será engañado ni tomado por sorpresa.

El Señor en su mensaje a Sus discípulos, en el monte de los Olivos (Mt. 24:1-25:51), les da varias
exhortaciones y la que más repite es "Mirad que nadie los engañe".

Él les dijo: -"Mirad que nadie os engañe,   porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: “Yo
soy el Cristo”, y a muchos engañarán. Oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os
turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca, pero aún no es el fin.   Se levantará nación
contra nación y reino contra reino; y habrá pestes, hambres y terremotos en diferentes lugares.
Pero todo esto es sólo principio de dolores".  Más adelante les dijo: "Entonces, si alguno os dice:
“Mirad, aquí está el Cristo”, o “Mirad, allí está”, no lo creáis,   porque se levantarán falsos cristos
y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es
posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho antes.   Así que, si os dicen: “Mirad, está en el
desierto”, no salgáis; o “Mirad, está en los aposentos”, no lo creáis,   porque igual que el
relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo
del hombre.   Dondequiera que esté el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas".

También el Señor dio a Sus discípulos señales de los tiempos, en el cielo, la tierra y el mar que les
servirían para estar preparados para Su venida (Mt. 24:1-51; Mr. 13:3-27; Lc. 21:7-36).  Y esta
advertencia de estar preparados para Su Venida, lo subraya en la parábola de las diez vírgenes
(Mt. 25:1-13).

El apóstol Pablo, en su carta a los cristianos tesalonicenses, también les exhorta a velar y a estar
preparados para la Venida del Señor, para que este evento no les tome por sorpresa “como ladrón
en la noche” (1Tes. 4:13-18; 5:1-11; 2Tes. 2:1-4).  En su primera carta a esta iglesia les dice:
"Acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba,
porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche.
Cuando digan: «Paz y seguridad», entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los
dolores a la mujer encinta, y no escaparán.    Pero vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas,
para que aquel día os sorprenda como ladrón.   Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del
día; no somos de la noche ni de las tinieblas.   Por tanto, no durmamos como los demás, sino
vigilemos y seamos sobrios,   pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan,
de noche se embriagan.   Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido
con la coraza de la fe y del amor, y con la esperanza de salvación como casco.   Dios no nos ha
puesto para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo,   quien
murió por nosotros para que ya sea que vigilemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
Por lo cual, animaos unos a otros y edificaos unos a otros, así como lo estáis haciendo".

Tanto el Señor como los apóstoles señalan que Su Venida será "como ladrón en la noche", pero no
tiene por qué ser así para los hijos de Dios, los hijos de la luz, que conocen, entienden y saben
interpretar las señales de los tiempos del reino de Dios (1Tes. 5:4).  Son a los hijos de las tinieblas,
a las personas que no conocen, que no se preparan ni están apercibidas, son a las que la Venida
del Señor les tomará "como ladrón en la noche".

En Su ilustración sobre la necesidad de estar atentos y velando ante Su Venida, el Señor alaba a las
cinco vírgenes que eran prudentes (precavidas, apercibidas) y estaban preparadas (Mt. 25:1-2, 10,
13).  Luego en Su mensaje a las iglesias en el Apocalipsis del apóstol Juan, el Señor le dice a la
iglesia en Sardis: -"Se vigilante... Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué
hora vendré sobre ti" (Ap. 3:2-3).  Aquí hay una condición negativa, "si no velas" y una
consecuencia negativa, "vendré a ti como ladrón y no sabrás el tiempo de mi venida".  Pero no
tiene por qué ser así si la condición es positiva: "si velas", entonces la consecuencia también será
positiva, "sabrás el tiempo de mi venida cuando venga sobre ti".

Y lo anterior concuerda perfectamente con las instrucciones que me dio el Espíritu del Señor en el
año 2010: --"Prepara a mi pueblo, para que conozca mi tiempo, mi lenguaje y entienda lo que
estoy por hacer en su ciudad, nación y en las naciones".  Y desde entonces Él no ha parado de
motivarme, inspirarme y dirigirme a enseñar sobre Su Tiempo y su relación con el Plan redentor de
Su reino.  Aquellos, que aprendamos a conocer, a entender y a interpretar las señales de los
tiempos del Señor, Su Venida no nos tomará "como ladrón en la noche".  Aquellos que se
mantienen puros, consagrados y preparados en fe para la Venida del Señor Jesucristo, podrán
vencer y heredar las bendiciones el reino de Dios (Ap. 3:19-21; 21:7-8; Mt. 5:3-12).

Necesitas estar preparado y también apercibido...


Y termino subrayando nuestra necesidad de estar preparados y apercibidos, para que podamos
heredar y recibir completa recompensa en el reino de nuestro amado Señor Jesucristo.  Pues una
cosa es estar preparados y otra apercibidos...

Los judíos estaban preparados para recibir al Mesías.  Cada año, durante la celebración de la
Pascua, preparaban un lugar en la mesa de cada familia, junto con su porción de comida o una
copa de vino, pues cada hogar judío tenía la fe y la expectativa que en cualquier momento,
durante la celebración de la Pascua el profeta Elías podía venir como anticipo de la llegada del
Mesías (Malaquías 4:5).  ¡Los judíos literalmente preparaban sus casas y sus mesas para la primera
Venida del Mesías Salvador!

Los judíos del tiempo de Jesús el Mesías (Yeshua Ha-Mashiach) podían percibir que Él era
diferente, las señales que Él hacía eran contundentes, la autoridad con la que enseñaba era
superior y todo apuntaba a la real posibilidad que Él fuera el Mesías esperado, pero por no estar
apercibidos, no pudieron entender ni interpretar el tiempo de Su primera Venida (Jn. 2:23; 3:1-
2; 6:2; 7:31; 10:40-42; 12:36-43; Mt. 7:28-29).  Él mismo Señor Jesús, ya finalizando Su ministerio
terrenal, con lagrimas se despidió de Jerusalén y de sus moradores con estas palabras (Lc. 19:42-
44):
"¡Si también tú conocieras, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Pero ahora está
encubierto a tus ojos. Vendrán días sobre ti cuando tus enemigos te rodearán con cerca, te
sitiarán y por todas partes te estrecharán; te derribarán a tierra y a tus hijos dentro de ti, y no
dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.

Estar apercibido es saber ver, entender e interpretar el conocimiento y actuar en conformidad a


ese conocimiento.  Los judíos estaban preparados, pero no apercibidos; y por lo tanto, muchos no
conocieron "lo que era para su paz" (bendición) ni "el tiempo de su visitación", cuando su Mesías
caminó entre ellos.

Personalmente creo que el Señor vendrá por Segunda vez, durante el período de las tres últimas
Fiestas del Señor, muy probablemente en la Fiesta de las Trompetas (Mt. 24:30-31; 1Tes. 4:16).  En
Su primera Venida, Él cumplió con las primeras cuatro Fiestas: Pascua, Panes sin levadura,
Primicias y cincuenta días después, envió a Su Santo Espíritu, durante la celebración de la Fiesta de
las Semanas (Pentecostés).  En Su primera Venida, vino como el Hijo de Adán (Hombre), el Cordero
inmolado de Dios y el Siervo de Dios; pero en Su segunda Venida vendrá como el Hijo de David,  el
León de la tribu de Judá y el Rey de reyes.

Sabiendo esto, no cometamos el error que los judíos del tiempo de Jesús cometieron.  ¡Estemos
preparados, pero también apercibidos!  Así como los judíos cada año guardaron y celebraron las
Fiestas como un ensayo o anticipo del Plan profético de Dios, así nosotros como pueblo escogido
de Dios y real sacerdocio para nuestro Dios, preparémonos y estemos apercibidos para recibir a
nuestro Rey en Su segunda Venida, la cual pudiera acontecer durante la Fiesta de las Trompetas.

Esta poderosa verdad se ve ilustrada en la parábola de las diez vírgenes.  Cinco vírgenes prudentes
tenían sus lámparas juntamente con su aceite y se mantuvieron despiertas para recibir al esposo;
mientras que cinco vírgenes insensatas tenían también sus lámparas, pero no compraron aceite y
se durmieron mientras esperaban por el esposo... llegó el esposo y ¡no pudieron entrar a las
bodas!  Estas vírgenes insensatas tenían sus lámparas, tenían sus Biblias (Sal. 119:33-34, 105-106),
conocían de la Biblia; pero no tenían aceite para alumbrar las lámparas, no tenían unción, no
tenían la revelación que abre los ojos del entendimiento para ver, conocer y entender la Palabra
de Dios y el tiempo de la Venida del Amado (Ef. 1:15-23; Lc. 19:42-44).  ¡Necesitamos tanto la
Palabra de Dios como el Espíritu Santo de Dios para estar preparados y apercibidos para la
segunda Venida del Señor!

En la Comunidad cristiana Hay paz con Dios hemos entendido, por dirección expresa del Espíritu
del Señor, que Él desea que conozcamos Su Tiempo, Su lenguaje y Sus planes para que podamos
conocer, entender e interpretar las señales de los tiempos y podamos estar mejor preparados y
apercibidos para Su Venida y para todo lo que Él está trayendo para nuestras vidas.  ¡Se sabio, se
entendido, aprovecha bien el tiempo y llénate de la Palabra y del Espíritu de Dios, para que sepas
cuál sea Su voluntad, que siempre será agradable y perfecta! (Ro. 12:1-2; Ef. 5:15-20).

Si dese leer la serie de mensajes sobre el Calendario hebreo desde el principio, haga click aquí.

FUENTES CITADAS O CONSULTADAS:


Ministerio de Michel Rood
Ministerio Gilgal del Salvador
Historia del Estado de Israel
Historia de la Pascua
George Eldon Ladd, "El Apocalipsis de Juan", Editorial Caribe, 1978
Evis L. Carballosa, "Daniel y el Reino mesiánico", Publicaciones Portavoz evangélico, 1979
Eduard Lohse, "Teología bíblica del Nuevo Testamento", Ediciones Cristiandad, 1978
G.H. Lacy, "Introducción a la Teología Sistemática", Casa Bautista de Publicaciones, 1972

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
El Calendario hebreo I
El Calendario hebreo II
El Calendario hebreo III
Los números y el Tiempo de Dios

LOS NÚMEROS Y EL TIEMPO DE DIOS


Publicado por CC Hay paz con Dios

LOS NÚMEROS Y EL TIEMPO DE DIOS


Enseñanza dada el domingo 12 de septiembre del 2010

Por Apóstol Daniel Guerrero


INTRODUCCIÓN

El uso de los números es prominente y regular en la revelación que Dios da a Su pueblo en las
Sagradas Escrituras. A través de ellos, Dios revela Su diseño, Su tiempo y Sus planes para la
humanidad, la creación y Su pueblo, a través de todas las edades, desde el principio de los
tiempos.

No debemos caer en el error extremo de darle demasiada importancia y significado al uso de los
números en la Biblia; pero tampoco deberíamos caer en el otro error extremo de ignorarlos y aún
descalificarlos, pues es claro y evidente el uso que Dios y Sus profetas hacen de los mismos a
través de las Sagradas Escrituras, desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo Testamento, desde
Génesis hasta Apocalípsis.

En nuestro estudio sobre el Tiempo de Dios no podemos ignorar la ocurrencia, el valor y el uso que
Dios y los profetas bíblicos hacen de los números con relación a la revelación, el diseño y actos
redentores que Él hace a favor de Su pueblo y de toda la creación. Aún Moisés en la redacción de
la revelación que recibió de Dios, dentro del grupo de cinco libros llamados La Torah (el
Pentateuco), nos dejó un libro llamado: Números.

En este breve y básico estudio sobre los números en relación con el Tiempo de Dios, vamos a
aprender su origen, su valor, uso y significado en la Biblia. Es decir, nos centraremos en el
propósito básico que me ha movido a realizar este estudio, que no ha sido otro que, promover la
sensibilidad espiritual y mental de la Iglesia a un tema relevante para nuestra relación con Dios,
nuestro entendimiento de los tiempos y nuestra preparación para los actos que Dios ha ejecutado
en la historia y está listo a ejecutar en y a través del transcurrir de nuestra vida.

ORIGEN DE LOS NÚMEROS EN LA BIBLIA

El uso de los números en la Biblia, y por lo tanto en el calendario hebreo, está basado en el relato
que el Génesis hace sobre los actos creativos de Dios en los primeros capítulos del libro (Gn. 1:1-
2:25). Allí vemos que Dios realizó toda la creación en siete actos creativos, que Moisés, bajo
inspiración divina, llama Días (eras, ciclos). Pero también, luego de experimentar la liberación de la
esclavitud en Egipto, Dios le entrega Su calendario de fiestas por el cual el pueblo de Israel debería
regirse desde ese momento (Éx. 12:1-25; Lev. 23:1-44). En esta oportunidad, Dios les entrega siete
fiestas que deberán celebrar en los meses y los días por Él establecidos.

Al momento de la creación, Dios estableció que las grandes lumbreras (el sol, la luna y las estrellas)
servirían para el registro y el conocimiento del tiempo (Gn. 1:14-19). Dejando claro el valor e
importancia de las mismas para nuestra relación con Él y para nuestra vida en general. Y en el
relato de la creación se observa que el diseño de Dios establece que un día comienza en el
atardecer y termina en el anochecer (Gn. 1:8,13,19, 23, 31).

En Su diseño, Dios también dejó un calendario que estaría basado principalmente en el ciclo lunar
(Gn. 1:14; Sal. 104:19). La Pascua, la primera fiesta, se celebraría en el primer mes del calendario,
en el día catorce, que siguiendo el ciclo lunar, caería en la fase de la Luna llena (Lev. 23:4.5). Las
Trompetas, la quinta fiesta, se celebraría en el mes séptimo, en el primer día, que siguiendo el
ciclo lunar correspondería a la fase de la Luna nueva (Lev. 23:24). Más tarde los sabios y líderes
religiosos hebreos para conservar el fiel cumplimiento de las fiestas y los procesos de siembra y
cosecha hicieron sus cálculos basados también el ciclo solar. Así que el calendario bíblico llegó a
ser luni-solar, marcando días de 24 horas (comenzando con el atardecer), meses de 29 y 30 días, y
años de 12 y 13 meses.

USO, VALOR Y SIGNIFICADO DE LOS NÚMEROS EN LA BIBLIA

Hemos visto que el origen de la números está basado en el relato de la Creación y en los meses
establecidos por Dios. Al principio ni los días ni los meses tenían nombres, eran señalados
sencillamente por su ubicación numérica y según el idioma hebreo. Serían señalados de la manera
siguiente:

YOM RISHON = PRIMER DÍA

YOM SHENI = SEGUNDO DÍA

YOM SHLISHI = TERCER DÍA

YOM REVI’I = CUARTO DÍA

YOM CHAMISHI = QUINTO DÍA

YOM SHISHI = SEXTO DÍA

YOM SHABBAT = SÉPTIMO DÍA O DE DESCANSO

Con los meses ha pasado que, con el transcurrir del tiempo, han sufrido alteraciones e influencias
de otras naciones. El calendario hebreo actual tiene gran influencia babilónica y persa, pues las
tribus del sur de Israel sufrieron un exilio en esas tierras durante setenta años (Jer. 25:3-12; Dan.
9:1-3). Con seguridad podemos decir, pues así lo registra la Biblia, que el primer mes se
denominaba Abib (Rishón, Éx. 13:4; 16:1) y al séptimo mes Etanim (Sebihí, 1Re. 8:2).

En vista que los días y los meses eran numerados, los hebreos les otorgaron las mismas letras de
su alfabeto (alefato), un valor numérico. Así tenemos que las letras, los días y los meses del
calendario hebreo tienen todos valor numérico. Vea la siguiente tabla, para que observe el alefato
(Alef-Tav) hebreo, el cual se lee de derecha a izquierda.
Ahora en las siguientes tablas veremos una lista básica de los números en la Biblia, con su relación
con el alefato hebreo, con los actos de la creación y con la historia bíblica, sus significados más
usados y su base bíblica.
CONCLUSIÓN

Hemos aprendido que hay una estrecha relación en el uso y significado de los números, y que son
importantes para nuestro conocimiento y entendimiento del Tiempo de Dios, tal cual se expresa
en las Sagradas Escrituras, desde Génesis hasta Apocalípsis.

El valor de este tema y su breve estudio expuesto aquí, es que nos sirve para adquirir sensibilidad
espiritual sobre un tema que es importante y relevante para el desarrollo de nuestra relación y
ministerio como hijos de Dios. Al nosotros ser sensibles y obedientes sobre las instrucciones que
Dios nos da en Su Palabra sobre las horas, días, meses y años, comenzaremos a experimentar Su
cobertura y bendición, pues entraremos bajo la esfera de Su diseño, gobierno y plan para Su
creación; es decir bajo la esfera de Su Reino.

Como he mencionado antes, el Señor quiere que Su pueblo sea entendido de los tiempos, para
que andemos en Su perfecta voluntad, de manera que tomemos las decisiones correctas para
nuestra vida, familia y ministerio (Ef. 5:15-17).

El Espíritu Santo de Dios nos revela que nuestro Señor Jesucristo es el Espíritu de la profecía y que
Él siendo el Señor de la creación y de su tiempo, es el alfa y la omega, el principio y el fin (Is. 11:1-
5; Ap. 10:9-10; 1:10-20; 22:12-17). Es por Él y para Él que vivimos, para la gloria de Su Nombre y
para la salvación de muchos.

Si Dios creó todo basado en los números y los ciclos, ¿no


deberíamos entonces esperar que Él opere y dirija Su
creación basado en los números y Sus ciclos?

Vea el siguiente vídeo "Naturaleza por medio de


números" (Nature by numbers). que ilustra la presencia
de los números y los ciclos en la creación de Dios:
LAS ESTACIONES DE LA VIDA
Publicado por CC Hay paz con Dios

Por Ap. Daniel Guerrero

EL TIEMPO DE DIOS: Las Estaciones de la Vida

La vida y el universo se mueven en el tiempo a través de ciclos. La Biblia, desde Génesis hasta
Apocalípsis nos muestra esta verdad, esta ley, tanto en el mundo físico como en el espiritual.

Hemos visto que Dios opera en ciclos de siete tiempos, acciones o eventos. El número siete (que
significa plenitud, cumplimiento y perfección) representa el Tiempo de Dios. Este principio o ley lo
extraemos del momento de la creación cuando Dios decidió bendecir y apartar para Sí (santificar)
el séptimo día (tiempo, era o ciclo).

El "día" séptimo representa la esfera del Tiempo de Dios, pues representa Su reposo. Y Él desea
que nosotros moremos, reposemos y permanezcamos desde esa esfera de Tiempo, para crear y
señorear sobre toda la creación (Gén. 2:1-3; Éxo. 20:8-11; Lev. 23:2-3; Mr. 2:23-28; 3:1-5; Mt.
12:9-13; Col. 2:16-3:4; Heb. 4:1-13).
También hemos visto que el séptimo día es importante, porque en él Dios subraya y enfatiza el
SER, el estar en Él y con Él. En seis días trabajamos, HACEMOS; pero en el séptimo día
descansamos, reposamos, sencillamente SOMOS. El diseño de Dios para Sus hijos es que
trabajemos desde el descanso; primero somos (descanso), luego hacemos (trabajo).

Dios es el Gran Yo soy, el Ser Supremo, la Existencia misma, y Él quiere que seamos como Él, que
vivamos a partir de lo que somos en Él. La voluntad de Dios es que moremos con Él, que estemos
en Su presencia, que permanezcamos unidos a Él y entonces seremos fructíferos y muy
bendecidos (Sal. 15:1; 23:6; 37:1-7; 46:10-11; Jn. 15:4-8). Al reposar, al morar, en Su presencia nos
rodeamos de Él y Él nos revela Su corazón (Palabra), para que seamos creativos y obremos en Sus
fuerzas, y por lo tanto seamos fructíferos y prosperados en todo lo que hagamos (Sal. 1:1-3).

La Biblia también nos muestra claramente que a través de los ciclos de la vida y de la creación hay
estaciones, hay tiempos periódicos en los que acontecen actos creativos de Dios y por medio de
los cuales podemos obtener muchas lecciones para nuestra vida y nuestra labor.

Veamos en la siguiente gráfica el diseño de Dios para Sus hijos y cómo podemos integrar los
principios y enseñanzas que obtenemos de meditar en los tiempos, ciclos, fiestas, números y
estaciones que el Creador ha fijado en toda la creación y en la vida de todos los hombres.

En esta ilustración hay varias


gráficas integradas. Es decir, hay varias capas de tiempos y ciclos, que podemos encontrar en las
Sagradas Escrituras y de las cuales podemos extraer mucha sabiduría, ciencia y revelación.
La primera capa y por lo tanto la primera forma de tiempo es el ciclo del DÍA. La Biblia cuenta un
día desde el atardecer hasta el anochecer (Gén. 1:5, 8, 13, 19, 23, 31). Aquí se observa claramente
el principio o ley espiritual de comenzar desde el reposo, para ser creativos y fructíferos. Y muy
interesante es que el séptimo día no tiene fin. Todos los otros seis días tuvieron una "tarde y una
mañana", menos el séptimo día. Esto apunta a la eternidad de Dios. El séptimo día, el Tiempo de
Dios, es eterno. Cuando nos encontramos con Dios, en Su reposo, entramos a la esfera de la
eternidad, a la esfera de Dios.

Dios estableció que la luz sea llamada DÍA y a las tinieblas NOCHE. Cuando los hijos de las tinieblas
obran o trabajan; los hijos de la Luz descansan, reposan, pues realizamos nuestras obras para Dios
en Luz, durante el Día.

La segunda capa es el primer ciclo de siete: la Semana, que en hebreo es la misma palabra para el
séptimo día: shabbat (sábado). O sea una semana es un siete, un ciclo de siete días. Ya hemos
mencionado arriba el valor del siete y la importancia del principio del reposo.

Así que por ahora, con estos dos primeros ciclos de tiempo podemos observar el diseño de Dios:

NOCHE (tarde): para el descanso

DÍA (mañana): para el trabajo

SÉPTIMO DÍA (7): para el descanso, para morar en Dios. Siete es el número de Dios.

SEIS DÍAS (6): para trabajar en la presencia y en las fuerzas que Dios nos da. Seis es el número del
hombre.

Ya vimos los ciclos menores, ahora veamos los ciclos mayores.

La tercera capa la representa el ciclo de la luna, con sus cuatros fases: luna nueva, creciente, llena
y menguante. Cada fase representa un estado en nuestra vida, en nuestro proceso de crecimiento
y desarrollo. La luna nueva representa el inicio y la llena la plenitud; la fase creciente significa que
desde el inicio se espera que crezcamos hasta la plenitud, pero luego viene una fase de poda, de
"descenso" que nos lleva a una nueva fase de reposo o inicio. La vida no transcurre de manera
lineal, sino a través de ciclos, fases y estaciones. Con altibajos, como el proceso de respiración.
Aspiramos (fases nueva y creciente) y respiramos (fases llena y menguante). Estos movimientos
"respiratorios" o regenerativos se dan en toda la creación, tanto en los seres vivos como en los
ciclos estelares.

Pero las fases del ciclo lunar también nos señalan a los estados mentales y emocionales. No
siempre nos sentimos en un estado emocional óptimo, también tenemos nuestros momentos
"bajos" o decrecientes. Igualmente en lo mental, en muchos momentos y etapas tenemos que
cubrir procesos cognoscitivos o de aprendizaje para poder llegar a puntos o estaciones de
plenitud: pre-escolar, escuela básica, ciclo medio, ciclo superior, actualizaciones, post-grados, etc.
Todos estos aspectos son cíclicos y necesitamos cubrirlos para tener un crecimiento y desarrollo
sano y estable.

La cuarta capa la representan las estaciones del año. Durante un ciclo de doce (12) meses, que
cubren 365 días, podemos observar cuatro (4) estaciones: primavera, verano, otoño e invierno.
Son cuatro las estaciones y cuatro los vientos que provienen de los cuatro rincones de la tierra (Ap.
7:1). Otra vez por medio de estas cuatro estaciones podemos extraer principios de conocimiento y
sabiduría, pues cada estación representa una fase de un proceso o ciclo: inicio, siembra y
crecimiento (Primavera); cosecha y plenitud (Verano); caída y evaluación (Otoño); muerte, juicio y
reposo (Invierno). Estas cuatro (4) estaciones se dan básicamente en tres (3) meses cada una, en
un ciclo de doce (12) meses; es decir expresan un ciclo de gobierno terrenal ordenado
divinamente (Gén. 1:14-19).

Otra vez, observamos por medio del ciclo de las estaciones del año, que el tiempo en la vida no es
lineal, sino cíclico como la figura de un gran resorte. Todo tiene un inicio, crecimiento,
florecimiento, fruto, cosecha, evaluación y muerte, para luego entrar en el reposo y reiniciar un
nuevo ciclo. Estos aspectos, fases o momentos también se dan en nuestra propia vida personal y
tenemos que aprender a reconocerlos e interpretarlos para que podamos vivir a plenitud, con
propósito y pleno bienestar.

De estos dos últimos ciclos podemos resumir los siguientes principios y enseñanzas:
FASES DEL CICLO LUNAR:
LUNA NUEVA: inicio, comienzo de un tiempo o proceso.
LUNA CRECIENTE: crecimiento, desarrollo de un proceso
LUNA LLENA: plenitud, cumplimiento de un proceso
LUNA MENGUANTE: juicio, evaluación y fin de un proceso

Estas cuatro (4) fases lunares, se dan en un período de treinta o veintiocho (28 = 4x7) días. Es decir
es un ciclo vital perfecto; que es mejor representado por el ciclo menstrual de la mujer, que
igualmente dura 28 días y que en el día 14 (7x2) es el día de la ovulación o la posibilidad de iniciar
una "nueva vida" en su vientre, mediante la unión sexual con su esposo (desde el reposo).

ESTACIONES DEL CICLO SOLAR:


PRIMAVERA: inicio, crecimiento, florecimiento y germinación (fecundidad)
VERANO: cosecha, regocijo y fuerza plena.
OTOÑO: evaluación, preparación para el juicio y juicio final
INVIERNO: muerte, reposo, fin de un ciclo de gobierno o administración

Estas cuatro (4) estaciones duran cada una tres (3) meses, en un período de doce (12) meses. Es
decir es un ciclo de gobierno terrenal divinamente ordenado o establecido para toda la humanidad
y creación en la tierra; y que influye en todos sus seres vivos y ecosistemas.

Ahora veamos otros ciclos de siete en el Calendario bíblico.

La quinta capa, que expresa el segundo ciclo de siete, lo representan las siete Fiestas solemnes de
Jehová (Levítico 23:1-44). Estas fiestas se dan en ciclos de siete durante los doce (algunas veces
trece) meses.

1era. Fiesta: La Pascua, el 14 del mes de Nisán (marzo-abril)

2da. Fiesta: Panes sin levadura, desde el 15 al 21 (7 días) del mes de Nisán (marzo-abril)

3era. Fiesta: Primicias, el 17 del mes de Nisán

4ta. Fiesta: Pentecostés, desde el día 17 de Nisán se cuentan siete semanas (Lit. siete sietes/
mayo-junio).

5ta. Fiesta: Trompetas, el 1 del mes de Etanim (Tishri/septiembre-octubre), pero se inicia un


período de nueve (9) días en los que el pueblo se preparaba espiritual, mental y emocionalmente
para la próxima fiesta.

6ta. Fiesta: Perdón o Expiación, el 10 del mes de Etanim (Tishri/septiembre-octubre)

7ma. Fiesta: Tabernáculos, el 15 al 21 (7 días) del mes de Etanim (Tishri/septiembre-octubre)

A partir de la Fiesta de los Tabernáculos, en el mes Etanim (Tishri), transcurren siete meses y se
celebra nuevamente la Fiesta de la Pascua. Pero a su vez, el 1 del mes Etanim marca también el
inicio del nuevo año civil, es decir inicia otro nuevo ciclo de sietes y de doce meses.
Así que podemos observar claramente cómo Dios realiza Sus actos creativos y de revelación en
ciclos de siete: El primer ciclo de siete son los Días de la Creación y el segundo ciclo de siete son
Sus Fiestas solemnes. Este mismo patrón de conducta divina, lo podemos observar en la revelación
profética y en el trato de Dios con su pueblo y las naciones:
- 70 (Ayin) años (shaná) decretó Dios que el reino del Sur fuera llevado cautivo a Babilonia (Jer.
25:1-14; 29:10-13)
- 70 (Ayin) semanas (shebuá/shabá) decretó Dios sobre la ciudad de Jerusalén y el reino del Sur,
aún antes que el pueblo regresara a las antiguas tierras de Judá y Benjamín (Dan. 9:20-27)
- En la revelación del libro de Apocalípsis, los ciclos de siete juicios (sellos, trompetas y copas) y la
presencia del siete en la revelación divina (candeleros, estrellas y ojos) es sencillamente
abrumadora. Dejo al lector a su propia lectura de este libro para que compruebe lo enunciado
anteriormente.

Hemos dicho que el número siete significa o representa el Tiempo de Dios, pero también Sus
actos, que son perfectos, se ejecutan en ciclos completos y en la plenitud de Su Tiempo.
Apocalípsis es la manifestación final de los actos redentores y los juicios de Dios sobre la presente
era (aión), para luego iniciar una nueva creación (un nuevo aión, Ap. 21:1).

La sexta capa, que representa el tercer ciclo de sietes, son los números y principios implicados en
la celebración de las Fiestas solemnes de Jehová. Cada fiesta representa un valor o la sumatoria de
valores numéricos, que transmiten un mensaje de Dios: Su voluntad para Su pueblo. Veamos:

LA PASCUA (Pesach), se celebra el 14 del mes primero, es decir: 7+7/1 ó 2x7/1 representa el
comienzo liberador y redentor de Dios. De esta fiesta podemos extraer el principio que "al igual
que nuestro Dios, nuestros actos o proyectos deben comenzar en el tiempo correcto". Enunciado:
Comienzo perfecto.

LOS PANES SIN LEVADURA (Hag HaMatzah), esta fiesta se celebra durante siete (7) días, en los días
15 al 21 del mes primero, es decir desde el día 15 (7+7+1) al 21 (7+7+7) en 7 (días)/ 1 (mes),
representa la purificación de todo pensamiento o motivación egoísta, de nuestro orgullo. El 7
representa el Tiempo de Dios, pero el 21, representa una cita o encuentro ordenado por Dios. El
principio que podemos extraer de esta fiesta es que "todo acto o proyecto que hagamos debemos
comenzarlo de la manera correcta, sin egoísmo ni orgullo en nuestros corazones, poniendo a Dios
en el centro de nuestra vida". Enunciado: Corazón perfecto.

LAS PRIMICIAS (Bikkurim), se celebra el día 17 del mes primero, es decir tres (3) días después de la
Pascua, en el día 17 (10+7), en el 1 (mes), representa los primeros frutos de la primera cosecha
(cebada), los primeros frutos de nuestra labor presentados ante Dios, evidenciando nuestra
intensión y deseo de poner a Dios de primero en nuestra vida, desde el principio de un nuevo ciclo
de vida o de tiempo. De esta fiesta podemos extraer el principio que "desde el comienzo de
nuestros actos y proyectos debemos poner a Dios de primero y le daremos los primeros resultados
(frutos) de esa labor a Él primero, antes que nada ni nadie". Enunciado: Administración perfecta.

LA COSECHA (Shavuot/Pentecostés), se celebra a los 50 días (ó 49 días 1 día) después de la Fiesta


de las Primicias, en el mes tercero, es decir en un ciclo de siete sietes (7 semanas) al día 50
(40+10)/3; representa la segunda fiesta de cosecha (trigo); y en lo espiritual representa el pan (la
revelación) que Dios provee para Su pueblo (en ese mes Dios entregó la Ley Éx. 19:1; y también
aconteció la venida del Espíritu Santo Hch. 2:1). De esta fiesta podemos extraer el principio que
"Dios desea que seamos fructíferos y prosperados en todo lo que hagamos (Sal. 1:1-3), pero
debemos vivir y hacer todo para la gloria de Su Nombre y en el tiempo correcto". Enunciado:
Cosecha en el tiempo perfecto.

LAS TROMPETAS (Yom Teruah/Shofarim), se celebra el día primero del mes séptimo; y se inicia con
el sonido de convocatoria de las trompetas (shofarim), es decir el día 1 del mes 7: 1/7; aunque la
fiesta duraba solamente un día, se proseguía con el toque de la trompeta por nueve días como
preparación a la Fiesta del Perdón (Expiación). De esta fiesta extraemos el principio que "Debemos
ser sensibles a la Voz de Dios, que nos invita a evaluarnos, a examinarnos, a arrepentirnos y
volvernos a Él, para que no suframos pérdida el Día de Su juicio". El mensaje es claro, después de
un ciclo de siete meses de labor Dios nos da la oportunidad de evaluar cómo está nuestro corazón;
si todavía después de siete meses tenemos un corazón sin egoísmo ni orgullo, un corazón
totalmente rendido a Dios. Enunciado: Purificación de la administración.

EL PERDÓN (Yom Kippur/Expiación), se celebra el décimo día del mes séptimo; y se inicia con el
sonido de convocatoria de la Gran trompeta, es decir el día 1 del mes 7: 10/7. Era la Fiesta
solemne más importante y reverente de todas, pues representaba el Día de juicio de Dios; el Sumo
sacerdote tenía que ofrecer una ofrenda por sus propios pecados y otra por el pecado de todo el
pueblo. Era un momento muy solemne y crítico para todo el pueblo de Israel, pues representaba la
posibilidad de un tiempo de perdón y de inicio de un nuevo ciclo de vida, de labor y servicio a Dios.
El principio que extraemos de esta Fiesta es que "Preséntate ante Dios, juzga tu vida y tu trabajo.
Dios no solamente juzgará los resultados de nuestra labor o negocios; sino que prestará atención a
nuestro corazón, a nuestro carácter. Él evaluará si dejamos que la levadura (impurezas) dominara
nuestras decisiones y acciones". Enunciado: Juicio y Recompensa.

LOS TABERNÁCULOS (Sukkot), se celebra el día quince (15) del mes séptimo; es decir el día 15
(7+7+1) de mes 7; y representa la recompensa y la bendición de Dios de morar en medio de Su
pueblo. La expresión literal es "Dios hace tienda (morada) en medio de Su pueblo". Después de
pasar por diez (10) tensos días de arrepentimiento, evaluación y juicio, Dios recompensa a Su
pueblo con la promesa que Él hará morada en medio de ellos, Él los hará el sitio de su habitación.
Esta es una gran fiesta de mucha celebración y regocijo familiar y comunitario, el pueblo se goza
en medio de la presencia de Su Dios. El principio que extraemos de esta fiesta es que "Dios nos
enseña que desde el principio Su diseño es que nosotros moremos con Él y Él con nosotros". Esta
fiesta cierra un ciclo pero realmente inicia otro; y subraya, enfatiza y resalta el primer principio de
la vida y de una sana administración: necesitamos entrar en el Tiempo de Dios, en Su reposo y
morar en Él; necesitamos conocer, entender e interpretar el Tiempo de Dios para nuestra vida, en
todas sus áreas. Enunciado: Reposo.

Dejo al lector la tarea de meditar en los números de los días y meses, en su significado y en sus
implicaciones (Ver la entrada "Los números y el Tiempo de Dios"
(http://haypazcondios.blogspot.com/2010/09/los-numeros-y-el-tiempo-de-dios_13.html).

Pero por ahora quisiera compartir lo evidente: la constante aparición de los números 1-7-10, que
significan respectivamente a Dios, el comienzo; el tiempo de Dios, plenitud, perfección; y ciclo,
administración. Es decir, este ciclo de fiestas apuntan a un orden administrativo en el tiempo
perfecto de Dios. Esto no lo podemos ignorar si queremos caminar y actuar en el orden, en la
esfera, en el tiempo y en la voluntad del reino de Dios.

Otra enseñanza evidente es que en este ciclo o administración divina de siete (7) meses (Nisán-
Etinam); hay siete (7) fiestas; hay dos (2) momentos de purificación (Panes sin levadura al principio
y Trompetas al final); y hay tres (3) cosechas, en tres (3) estaciones (cebada en primavera, trigo en
verano y frutas en otoño) y hay una (1) estación de descanso (invierno). O sea en un ciclo anual
(lunar-solar) de doce (12 gobierno) meses, hay siete (7) meses de labor creativa y fructífera y un
período de descanso de tres (3) meses.

También este ciclo de Fiestas nos ayudan a entender que el deseo de Dios es que estemos
continuamente en crecimiento, dando frutos y acercándonos más y más a Él. Y eso solo es posible
en la medida que nos acerquemos a Su amado Hijo, nuestro Señor Jesucristo, por medio de Su
Santo Espíritu (Jn. 15:7-8). Si quieres conocer más sobre cómo las Fiestas nos ayudan en nuestro
entendimiento del Ciclo de crecimiento, te recomiendo que leas y medites en la entrada "Las
Fiestas y el crecimiento", para ello has click aquí.

CONCLUSIÓN:
Medita en el Tiempo de Dios. Le recomiendo que use esta gráfica, para meditar en ella. Confío
que el Espíritu Santo de Dios, le guiará a las Sagradas Escrituras, para ilustrar y extraer muchas
lecciones de las historias y las enseñanzas expuestas en ella, que corroborarán y profundizarán lo
expuesto en esa gráfica sobre "Las estaciones de la vida".

Medita en Sus días, fiestas y ciclos

Planifica según Sus días, fiestas y ciclos

Siembra, Cosecha, Juzga y Descansa en Dios

Bendiciones

Recuerde que agradeceré mucho que deje sus comentarios, opinión y preguntas.

Yo sigo aprendiendo y me gustaría aprender y conocer lo que Dios le dice y le muestra con este
estudio o a través de sus propias investigaciones sobre el tema. ¡Gracias!

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
Los números y el tiempo de Dios
Las Fiestas y el Crecimiento Parte I
Las Fiestas y el Crecimiento Parte II
La Estación de la poda

LA ESTACIÓN DE LA PODA
Publicado por CC Hay paz con Dios

LA ESTACIÓN DE LA PODA
El tiempo de Dios para podar nuestras vidas
Apóstol Daniel Guerrero

"Yo soy la Vid verdadera, y mi Padre es el Labrador.


Toda rama que en mi no lleva fruto, la quitará;

y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.

Ya ustedes están limpios por la palabra que les he hablado.


Permanezcan en mí, y yo en ustedes.

Como la rama no puede llevar fruto por sí misma, si no permanece en la vid,

así tampoco ustedes, si no permanecen en mí.

Yo soy la Vid, ustedes las ramas;

el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto;

porque separados de mí nada pueden hacer"

Juan 15:1-10

INTRODUCCIÓN

El proceso de Poda de Dios

En este pasaje de Juan 15:1-10, podemos encontrar muchísimas enseñanzas profundas y prácticas
para nuestra vida y ministerio.

Hay cinco grandes verdades que resaltan en este pasaje por su importancia y repetición:
1. Dios es el Labrador
2. Jesús es la Vid, es la planta donde Dios labra
3. Nosotros somos las ramas de la Vid
4. Se espera que estemos constantemente unidos a Jesús, quien es la Vid y donde Dios labra.
5. Y se espera que demos fruto, mucho fruto.

El verbo "permanecer" se repite nueve veces y en su forma sustantiva (participio) dos veces en
este pasaje. Y puede también significar: habitar, morar, vivir, quedarse.  Así que, podemos
observar que las ramas en una vid (y cualquier otra planta) no tienen otra opción sino quedarse,
permanecer y habitar en ella.  Pero, nosotros, como hijos de Dios y discípulos del Señor, sí se nos
da esa opción, aunque si rompemos o salimos de nuestra relación con Jesús, quien es la Vid,
nuestro destino será secarnos, morir, y por lo tanto, ser cortados y arrojados para ser quemados
(v. 6).

Estamos entrando a la temporada o estación de inverno, y el Señor me ha inquietado a compartir


con ustedes esta enseñanza, que creo nos preparará mejor para el próximo año y los meses que
están delante de nosotros.  En el estudio que hice sobre las Estaciones de la vida he mencionado
que en nuestro proceso de crecimiento y fructificación necesitamos conocer y entender el tiempo
de Dios y cómo Él opera; y necesitamos esperar y entrar con fe y expectativa al proceso de poda,
que por lo regular acontece en la estación de invierno o momentos que nosotros podemos llamar
o describir como "invernales".

Dios ha diseñado que todo en Su creación acontezca en Su tiempo y de acuerdo a ciclos de


tiempos, y que en nuestro proceso de crecimiento, madurez, reproducción y multiplicación
pasemos por diferentes estaciones y etapas, para que nuestro crecimiento sea saludable, seamos
maduros y fuertes, y nuestros frutos sean sanos, sabrosos y de buena calidad, y podamos
experimentar multiplicación, incremento y crecimiento en cada área y estación de nuestra vida.

Así que, aprovechemos esta estación de invierno para morar en la presencia del Señor en
oración, para habitar en su gloriosa y amorosa presencia y darle la bienvenida a nuestro Padre,
quien es el Labrador, para que por medio de Su Espíritu nos limpie, nos pode y nos prepare para
las próximas estaciones y etapas de nuestra vida.  Aprovechemos, además de compartir con
nuestra familia las fiestas y vacaciones decembrinas, para meditar en pasajes como Juan 15:1-10
entre otros.

Veamos ahora qué más podemos aprender de este hermoso pasaje y enseñanza que el Maestro
nos ha dejado en el Evangelio del apóstol Juan...

¡DÉMOSLE LA BIENVENIDA AL LABRADOR!


El Maestro nos enseña que nuestro Padre Celestial es el Labrador; así que ¡Démosle la bienvenida
al Labrador en nuestra vida!  Dispongamos nuestra vida, nuestros planes y futuro en las mejores
manos, en las manos de nuestro amante Padre Celestial.

La Biblia categóricamente enseña que Dios es bueno, y cuando Él viene a nuestra vida, viene para
hacer bien en nuestra vida, viene para que demos fruto o seamos aún más fructíferos, de manera
que demos mucho fruto.  ¡Esa es Su voluntad! (Jn. 15:2,4,5,8).

Y para que llevemos fruto necesitamos morar y habitar en la presencia de nuestro Señor
Jesucristo, buscarle y darle también la bienvenida a Su Espíritu cada día en nuestra vida, en
nuestro hogar, en nuestro trabajo o ministerio, porque Él es bueno y viene para darnos de sus
bondades, bendiciones y de Su favor.  Sin Jesús seríamos una rama solitaria, seca y sin fruto (Jn.
15:5-6).  El Dios trino trabaja en unidad y armonía para darnos el debido crecimiento y desarrollo:
el Padre como Labrador opera en nuestra vida; pero por medio del Hijo, que es la planta, la Vid; en
la que Su Espíritu vivificante nos nutre, fortalece y alienta a buscarle cada día y disponernos en Sus
manos para que Él haga Su voluntad y Su Nombre sea glorificado en y a través de nosotros (Jn.
15:7-8).

MÉTODOS DE PODA DE UNA VID


Ahora veamos los métodos que Dios usa para podar nuestra vida o aún nuestro ministerio.

1.  Limpiar del polvo o el sucio.  Por lo regular no tenemos problema con este método, pues todo
buen discípulo de Jesucristo desea tener una vida limpia y santa; así que, nos disponemos
alegremente para que el Espíritu del Señor venga y nos limpie con Su Palabra y con la Sangre de
Cristo (Jn. 15:2-3).

2.  Limpiar de lo incómodo o lo que nos perturba.  Con este método de poda tampoco solemos
tener problema, pues Dios el Padre, viene por medio de Su Espíritu, para quitarnos toda carga,
toda presión, angustia o ansiedad, de manera que experimentemos Su amor, gracia y favor; así
que, vamos a Él en oración y Él nos responde (Fil. 4:6-7).

3. Cortar lo infructífero, muerto, seco o dañado.  Aquí comienzan los dolores; y por lo tanto,
solemos resistirnos a la instrucción que el Espíritu del Señor nos da para soltar todo peso, toda
carga y obra muerta que nos impide crecer, desarrollarnos y dar el debido fruto que Dios espera
en y a través de nosotros.  Este proceso de "cortar" puede darnos un sentimiento de disciplina, en
el que somos expuestos por el Padre, para que abandonemos conductas, hábitos, costumbres,
decisiones, planes o proyectos que nos están o pueden hacer daño y obstaculizar nuestro sano
desarrollo como una rama dentro de la Vid (Heb. 12:1-11).

4.  Cortar el primer brote o tallo.  Este primer brote o tallo, por ser el primero, es el líder de los
próximos brotes.  Este es un método y una temporada más dolorosa.  Dios necesitará cortar tus
primeros logros, primeros frutos, aquellas cosas en las que hemos sido buenos o hemos alcanzado
logros.  Cuando el tallo está maduro, salen nuevos brotes, éstos deberán ser sacrificados, por el
futuro potencial de la planta.  Dios cortará los primeros brotes por el bien de tu potencial,
potencial que todavía no está a la vista o aún está escondido, pero que Él sabe bien que tienes.  Si
impedimos que Dios nos pode en esta estación y de esta manera, no veremos manifiesto todo
nuestro futuro potencial.  Y con el tiempo creceremos débiles en la fe, sin fuerzas para las
próximas podas y temporadas de cosecha.

5.  Cortar las primeras ramas y racimos saludables.  En su proceso de poda, Dios no solo nos
cortará los primeros tallos o brotes, pero aún nuestros primeros frutos más saludables Él nos los
pedirá o quitará de nuestras manos.  De seguro, ésta será una estación o una temporada de
mucho dolor, sacrificio, muerte y crucifixión.  Por lo regular, ante este tipo de poda quedamos
desorientados y confusos, y tendemos a preguntarle "¿por qué?", lo que nos impedirá escuchar Su
voz, ya que en vez de preguntarle ¿por qué?, deberíamos preguntarle más bien es ¿para qué?
Porque Dios está listo para revelarnos Su propósito, el cual principalmente siempre será que está
labrando en nosotros, en nuestro corazón, nuestro carácter, para que sea más como el de Él.  Su
meta es que seamos conforme a la imagen de Su Hijo: maduros, estables, fructíferos, viviendo y
experimentando el poder sobrenatural de la vida de Dios en y a través de nosotros (Ef. 4:11-15;
Ro. 8:28-29).

Él necesita quitar el buen, jugoso y sabroso racimo de uvas, para que el resto de los futuros
racimos puedan dar diez veces mejores y buenos frutos.  El nos pide nuestros primeros frutos,
para traer una mayor y más abundante cosecha con mayor calidad y sabor.  El nos pide nuestros
primeros frutos no solo para bendecir la presente estación, sino ¡las futuras estaciones, cosechas y
generaciones!

En el cuadro de arriba vemos el proceso de poda, crecimiento y entrenamiento de una vid, para
que sea una planta fuerte, saludable y fructífera.  Este es el proceso de tres años que siguen por lo
regular muchos labradores de viña.  Ahora aquí abajo, les dejo un breve resumen de cada año:

Primer año
Al llegar las plantas del vivero, van a estar un poco podadas por expertos. Así que, antes que la vid
llegue a la primavera, usted tiene que tomar la iniciativa para el proceso de la primera poda. La
poda es un paso importante para asegurar el crecimiento vegetativo y obtener frutas de calidad,
por lo que no debe dudar en podar sus plantas. Para las plantas jóvenes, el mejor momento, para
la primera poda es un mes antes de la primavera.
Segundo año
Al año siguiente, las puntas de los brotes excluidos serán bastante largos que antes y estarán listos
para que toquen la línea de fructificación. Tome el tallo más largo y fuerte que podará en la parte
superior, dejando 10 a 20 centímetros. Para la próxima temporada, permita que a ésta rama
madre le crezcan 4 a 6 nuevos brotes. Aparte de estos brotes, se encuentra un montón de cañas
laterales, que también tendrá que podarlos.

Tercer año
En el tercer año, usted debe elegir dos de las cañas o tallos que son más fuertes y más gruesas.
Dejando estos dos tallos, ahora tiene que podar las otras cañas que crecieron durante la última
estación. Para ver los mejores dos tallos, es necesario podar la parte superior a una longitud de 30
a 45 centímetros.  Después de esta tercera poda, hay que darles tiempo a los tallos podados un
poco para que crezcan, para que puedan comenzar a adaptarse a la línea de fructificación. Durante
este período permitale a la planta que le crezcan 8 a 10 brotes sanos. Con el tiempo, si usted
encuentra alguna nueva caña o tallo desarrollado en la parte inferior de la planta, debe podarlo,
porque estos tallos pueden infectarse después de tocar el suelo y pueden destruir también las
cosechas.

Prestemos mucha atención en el cuadro de arriba, que repito se aplica metodológicamente en el


cultivo de vides, que éste se realiza en un período de tres años, en el que se toma muy en serio las
estaciones, específicamente las de primavera (inicio), verano (crecimiento) e invierno (poda).  Y en
el que se subraya, en concordancia con la simbología bíblica, que la estación de invierno es
considerada la mejor temporada para el proceso de poda.

CONCLUSIÓN
Así que, ¡demos un paso adelante hacia un nuevo tiempo en el reino de Dios! ¡Demos un paso
adelante hacia nuestro futuro!  ¡Demos un paso adelante para alcanzar nuestro potencial en
Cristo!  Dispongamos nuestra vida en las manos del Señor, para que Él haga los cambios y cortes
necesarios, para que nuestra vida sea más sana, fuerte y fructífera.

Si queremos alcanzar nuestro máximo potencial como Hijos de Dios y discípulos de Jesucristo,
debemos considerar de suma importancia y muy necesarios los procesos o momentos de poda
que Dios traerá a nuestras vidas.

Observemos que es Dios Padre el Labrador; y por lo tanto, será Él quien ordenará e intervendrá en
los tiempos de poda.  Él como buen Padre, traerá y proveerá la debida y necesaria disciplina, para
que nosotros, Sus hijos, crezcamos sanos, maduros y productivos dentro de Su Viña.

¡Así que, démosle la bienvenida al Labrador de nuestra vida!  ¡Al Padre celestial que tiene todo
don, bendición y favor preparado para nosotros!  ¡Al Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que nos ha
hecho uno en Él, para morar y vivir en Él y para Él!  ¡Y al Espíritu Santo que nos nutre, vivifica y
fortalece para que crezcamos a la imagen del Hijo, para que desarrollemos todo el potencial que
tenemos en Cristo y para que vivamos y manifestemos el poder sobrenatural de Dios en y a través
de nuestras vidas y ministerios!

Oración:
Y por último, haga esta oración ante Dios de todo corazón, y reciba todo lo que Él quiere que usted
sea y reciba todo lo que Él ya ha preparado para que usted tenga en este nuevo tiempo que está
delante de nosotros:
"Amantísimo Padre celestial, hoy confieso y declaro que eres Dios bueno, que me amas y que yo te
amo; que estás conmigo y no contra mi; que tengo futuro y esperanza contigo; que tienes buenas
cosas preparadas para mi; y que en Tu Hijo Jesucristo, mi Señor, tengo mucho potencial por
descubrir y desarrollar.  Y ahora, en el Nombre de Jesús, te pido, Señor, que cultives mi vida y seas
el Labrador de mi vida.  ¡Te doy la bienvenida a mi vida, a mi hogar, a mi familia, a mi trabajo y
ministerio!  Señor, libera en mi todo el potencial que tengo en el poder de Tu Santo Espíritu,
libéralo ahora mismo, Señor.  Lo recibo en Tu Nombre y por lo cual te bendigo y te bendeciré por
siempre, amén".

Bendición apostólica:
Y en el Nombre de Jesús, y en la autoridad que Él me ha dado en Su Nombre, yo desato veintiún
veces mayor incremento y ascenso en su fruto, en su cosecha, en creatividad, en revelación, en
sabiduría, en estrategia y en multiplicación, en su vida, en su hogar, en su trabajo, en sus estudios
y en su ministerio, para que usted sea un instrumento de bendición en el reino de nuestro Señor
Jesucristo, Amén.

LAS FIESTAS Y EL CRECIMIENTO I


Publicado por CC Hay paz con Dios

LAS FIESTAS Y EL CRECIMIENTO* Parte I

Por Apóstol Daniel Guerrero

"Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo,
después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione,
afirme, fortalezca y establezca. A él sea la gloria y el imperio por los siglos de
los siglos. Amén" (1 Pedro 5:10-11)

INTRODUCCIÓN
Uno de los temas importantes en las cartas del apóstol Pedro es el crecimiento, y este tema
siempre va acompañado de otro no menos importante: el sufrimiento. La combinación de estos
dos es lo que llamamos pruebas; es decir, momentos que Dios permite en nuestras vidas, para que
podamos crecer en nuestra fe, nuestro amor, compromiso y servicio a Él. El axioma es no hay
crecimiento sin sufrimiento.

Y lo anterior lo podemos corroborar al observar que en esta primera carta la palabra "prueba",
aparece 3 veces; "probar" una vez; "sufrir" 2 veces; "sufrimiento" una vez; "padecer" 12 veces; y
"padecimiento" 3 veces. Todos estos verbos y palabras nos indican que seguir a Jesucristo tiene un
precio que pagar; que es normal que padezcamos en nuestro proceso de crecimiento en nuestra
fe, amor y servicio al Señor.

En su oración de despedida, el apóstol nos desea que el Señor mismo haga cuatro acciones en
cada uno de nosotros, "después que hayáis padecido un poco de tiempo"; y éstas son: nos
perfeccione, nos afirme, nos fortalezca y establezca (1Pe. 5:10). Y como entiendo que es un
proceso de crecimiento, he querido unificar o ensamblar estas cuatro acciones con las siete Fiestas
del Señor (Levítico 23), que igualmente apuntan a un ciclo de crecimiento en todo discípulo del
Señor.

Cada Fiesta del Señor apunta a un mensaje, a un principio y acción de vida, que nos impulsará a
crecer en nuestro conocimiento y relación personal con Dios, a través de Su Santo Espíritu.

EL SEÑOR NOS PERFECCIONA


PERFECCIONAR (katartizo 2675): completar
totalmente, reparar o ajustar; --hacer apto, completar, constituir, perfeccionar, perfectamente,
preparar, remendar, restaurar, unir. Y cuyo sustantivo en griego es Ártios: completo, perfecto.

Esta acción de perfeccionar del Señor las podemos relacionar con las primeras dos Fiestas, la de la
Pascua y la de los Panes sin levadura.

LA PASCUA, apunta a un acto y proceso de liberación. Nos recuerda el momento cuando


finalmente Dios libera a Su pueblo de la esclavitud de Egipto (Éxodo 12:1-28). Y digo que fue un
acto, porque lo hicieron aquella primera noche de salida de Egipto; pero luego Dios mismo la
instituyó como una de Sus Fiestas anuales. Y a su vez fue un proceso, porque el pueblo demostró
una y otra vez que necesitó liberarse no sólo de la esclavitud física que tenía de Egipto, pero
también de la esclavitud mental y espiritual, que les alcanzó aún dentro de la tierra prometida.

El mismo Señor Jesucristo no eliminó la Fiesta de la Pascua, sino que le dio un nuevo contenido y
cumplimiento en la obra redentora/liberadora, que Él ejecutó en la cruz del Calvario. Y es lo que
ahora nosotros llamamos y celebramos como la Cena del Señor (Lc. 22:1-20).

La Pascua nos coloca en:

1. Una nueva relación de Pacto con Dios, a través de la sangre de Jesucristo, Su Hijo.

2. Una nueva posición en Cristo, mediante el cual somos hechos Sus hijos, reyes y sacerdotes.

3. Una nueva vida en Cristo, por el poder del Espíritu Santo que nos perfecciona y santifica.
El Señor mismo, por medio de Su Palabra y Su Espíritu, continuamente nos perfecciona,
ayudándonos a creer, entender y aplicar a nuestras vidas estas poderosas verdades, que
encontramos claramente en las Sagradas Escrituras.

LOS PANES SIN LEVADURA, apuntan al proceso de purificación, de limpieza espiritual, mental,
emocional y física que todo discípulo de Jesucristo debe experimentar continuamente en su vida.
Esta Fiesta se celebraba durante siete días, a partir de la Fiesta de la Pascua, con lo cual el Señor
quería enfatizar, en un ciclo de 7 días, que nuestra purificación debería ser perfecta, completa,
más profunda y extensa, involucrando toda iniquidad, rebelión y pecado ante Sus ojos.

El mismo Señor Jesucristo usó muchas veces el símbolo de la levadura, para significar aquellos
pensamientos o patrones de pensamientos que contaminan nuestra forma de pensar, decidir y
actuar contrarios a Su voluntad. Él habló de por lo menos de tres tipos de levaduras que debemos
evitar o cuidarnos de no contaminarnos:

1. la levadura de los fariseos: es decir pensamientos y conductas religiosas, hipócritas.

2. la levadura de los escribas y saduceos: es decir pensamientos incrédulos y declaraciones


eminentemente racionales y legalistas, que anulan, suprimen o cuestionan las obras
sobrenaturales de Dios.

3. la levadura de Herodes: es decir pensamientos y conductas que nos conducen a "asesinar" a


nuestro hermano; acciones que buscan limitar, entorpecer o dañar la vida y desarrollo de nuestro
prójimo, a fin de lograr nuestros propios intereses, pasiones y deseos.

De todos esos tipos de levadura debemos purificar nuestra mente y corazón; pues Dios desea que
tengamos:

1. Continua purificación

2. Continua santificación

3. Continua consagración

De esta manera podremos avanzar en nuestro proceso de crecimiento, podremos ser


perfeccionados, reparados, restaurados y hechos completos en Cristo Jesús, nuestro Señor.
EL SEÑOR NOS AFIRMA

AFIRMAR (sterizo 4741): fijar, firmemente, confirmar, -- establecer, afirmar, confirmar. El


sustantivo en griego es stereós: sólido, estable, firme.

Para que podamos experimentar un buen crecimiento, necesitamos una buena base sobre la cual
podamos afirmar nuestras vidas; y para ello, Dios tiene que alinearnos, pasar su plomada a nuestra
vida, para que esté sólida y estable.

LAS PRIMICIAS, esta Fiesta se celebraba a mediados del primer mes, de Abib, para indicar el inicio
de la primera cosecha del ciclo anual, cuando se recogían las primeras espigas de la cosecha de la
cebada y se presentaban en el Templo.

En esta primera Fiesta de cosecha, Dios quería enseñar a Su pueblo, a Sus hijos, a colocarlo a Él
siempre de primero o en el primer lugar de sus vidas y de sus labores. Por eso la Fiesta de las
Primicias nos recuerda la importancia de estar alineados:

1. Con la voluntad de Dios

2. Con el tiempo de Dios

3. Con el propósito de Dios


El Señor Jesús confirma este principio cuando nos enseña a "buscar primeramente el Reino de Dios
y Su justicia" (Mt. 5:33), de manera que no vivamos afanados por la comida, por el vestido o por
ninguna otra cosa, porque nuestro Padre celestial conoce nuestras necesidades (Mt. 5:25-34).

El cimiento sobre el cual debemos afirmar nuestras vidas (pensamientos, decisiones y acciones)
debe ser Dios, Su Reino y Su justicia, sabiendo que Él tiene cuidado de nosotros. Que como buen
Padre, Él suplirá para todas nuestras necesidades; y como nuestro Proveedor, Él cuidará de
nosotros. Sobre ese fundamento de fe y obediencia debemos afirmar nuestras vidas.

CONCLUSIÓN:

Dios desea que sus hijos crezcan, sean fructíferos y experimenten todas las bendiciones, herencia
y riqueza que Él ha preparado.

Hemos visto que el apóstol Pedro nos enseña que todo proceso de crecimiento experimenta cierto
grado de sufrimiento, de padecimiento y prueba. Dios permite esto para que nuestra fe, amor y
obediencia crezca fuerte y saludable.

Hemos visto también. en esta primera entrega, las dos primeras acciones que Dios opera en
nosotros para que crezcamos en Él:

1. Nos perfecciona, es decir: nos repara, nos completa y nos restaura, para que podamos crecer
hacia todo el potencial de lo que somos en Cristo y podamos hacer Su voluntad en el poder de Su
Santo Espíritu. Este proceso de perfeccionamiento implica actos de liberación, purificación y
alineamiento en nuestra mente y corazón; durante ciclos y estaciones de nuestra vida, de manera
que disfrutemos de todo lo que Dios tiene preparado para nosotros, Sus hijos.

2. Nos afirma, es decir: nos ayuda a fijar nuestra mente, deseos y decisiones a Su voluntad, a Su
Reino y justicia, de manera que Él sea el primero en todo y no permitamos ningún tipo de idolatría
en nuestra mente o corazón.

Si quiere continuar con la Segunda parte de este mensaje, haga click aquí.

* Nota:

Serie de predicaciones impartidas durante el 84to Aniversario de la Iglesia Evangélica Libre en


Tucupido, Edo. Guárico. Estos dos primeros puntos los compartí el viernes 18 de marzo del 2011.
LAS FIESTAS Y EL CRECIMIENTO II
Publicado por CC Hay paz con Dios

LAS FIESTAS Y EL CRECIMIENTO Parte II*

Por apóstol Daniel Guerrero

"Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis
padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. A él sea la
gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén" (1 Pedro 5:10-11)

INTRODUCCIÓN

En la Primera parte de este mensaje vimos que Dios desea que sus hijos crezcan, sean fructíferos y
experimenten todas las bendiciones, herencia y riqueza que Él ha preparado.

Hemos visto que el apóstol Pedro nos enseña que todo proceso de crecimiento experimenta cierto
grado de sufrimiento, de padecimiento y prueba. Dios permite esto para que nuestra fe, amor y
obediencia crezcan fuertes y saludables.

Hemos visto también, en esta primera entrega, las dos primeras acciones que Dios opera en
nosotros para que crezcamos en Él:

1. Nos perfecciona, es decir: nos repara, nos completa y nos restaura, para que podamos crecer
hacia todo el potencial de lo que somos en Cristo y podemos hacer en el poder de Su Santo
Espíritu. Este proceso de perfeccionamiento implica actos de liberación, purificación y
alineamiento en nuestra mente, en nuestra vida, de manera que disfrutemos de todo lo que Dios
tiene preparado para nosotros, Sus hijos.

2. Nos afirma, es decir: nos ayuda a fijar nuestra mente, deseos y decisiones a Su voluntad, a Su
Reino y justicia, de manera que Él sea el primero en todo y no permitamos ningún tipo de idolatría
en nuestra mente o corazón.

Si quiere comenzar leyendo la Primera parte de este mensaje, haga click aquí.

Ahora veamos en esta segunda entrega las otras acciones que el Señor opera en nosotros para
que crezcamos en nuestro amor, fe y obediencia a Él.

EL SEÑOR NOS FORTALECE

FORTALECER (sthsenóo 4599): fortalecer, confirmar (conocimiento y poder espiritual); --fortalecer.


El sustantivo es sthsénos: vigor corporal, fuerza física.

Igualmente un buen y sano crecimiento requiere fuerza, vigor, motivación, de manera que se
mantenga en el tiempo y el espacio. Las dos Fiestas que apuntan a esta verdad es la de las
Semanas (Cosecha) y la de las Trompetas.
LAS SEMANAS O PENTECOSTÉS, esta Fiesta se celebraba después de siete (7) semanas (49 más 1
día), a partir de la Fiesta de las Primicias; y celebraba la Fiesta de la segunda cosecha, es decir de la
cosecha del trigo, que por lo regular se daba en el tercer mes del año. Esta Fiesta nos indica que
Dios desea que Su pueblo sea fructífero.

Tanto los eventos como los números que lo rodean así lo indican: Dios quiere que llevemos fruto,
que tengamos vidas fructíferas, productivas. Tres (3) son las Fiestas de cosecha; la primera en el
décimo séptimo (17: 7+10) día del primer (1) mes (cebada); la segunda (2) en el tercer (3) día del
tercer (3) mes, la cosecha del trigo; y la tercera (3) en el décimo cuarto (14: 7x2) día del séptimo
(7) mes, la cosecha de los árboles. Y estas 3 cosechas se daban en un ciclo de 7 meses. Para que
pueda entender mejor el concepto de la importancia de los números en relación con la voluntad y
el diseño de Dios, le invito a leer el mensaje "Los números y el Tiempo de Dios", así como "Las
estaciones de la vida" .

En la Biblia, cuando Dios quiere enfatizar algo o dar testimonio de algo lo señala o repite tres
veces; p.e. su santidad, cada vez que los ángeles lo proclaman dicen que Él es santo, santo, santo.
Así mismo, aquí vemos que Él declaró a través de Sus Fiestas que desea un pueblo fructífero,
productivo, y por eso estableció tres Fiestas de cosecha. Y esto está en completa sintonía con lo
que Él le mandó al hombre y a la mujer al comienzo de la creación, cuando les mandó: "Fructificad
y multiplicaos; llenad la tierra" (Gén. 1:28); y con lo que el mismo Maestro nos enseña en el
Evangelio de Juan, en el capítulo 15, versículo 8: "En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis
mucho fruto, y seáis así mis discípulos".

Hay mucha distorsión sobre el significado de Pentecostés, al punto que ha llegado a ser sinónimo
de libertinaje espiritual, expresiones extremas emocionales, de abuso y manipulación mental y
espiritual. Todo eso está lejos del verdadero significado de Pentecostés, tanto del primero como
del segundo. Pentecostés es sencillamente Cosecha, la cosecha del pueblo especial de Dios
llamado a ser un pueblo apostólico y profético. Y eso lo vemos claramente tanto en el Antiguo
como en el Nuevo Testamento. Pentecostés es la presencia poderosa de Dios para que Su pueblo
lleve fruto, que glorifique Su santo Nombre.

El primer Pentecostés, la primera vez que se celebró esta Fiesta, aconteció cuando después de tres
(3) meses, al tercer (3) día, Dios convocó al pueblo de Israel a encontrarse con Él en el monte Sinaí
(Éx. 19:1-3, 10-19). Fue la primera gran asamblea, después que Israel salió de Egipto. Y descendió
Dios sobre el monte ese día con humo, relámpagos, fuego y el sonido de una trompeta. Ese día,
Israel fue comisionado por Dios como su "especial tesoro, sobre todos los pueblos de la tierra" y
"un reino de sacerdotes y gente santa" (Éx. 19:5-6), para cumplir la palabra dada a Abraham de ser
"bendición a todas las familias de la tierra" (Gén. 12:3).

El segundo Pentecostés, el cual aconteció al tercer (3) mes, después de la Pascua en la que
Jesucristo había muerto, Sus discípulos estaban reunidos en oración y ayuno en un aposento alto,
en la ciudad de Jerusalén. Y Dios descendió por medio de Su Santo Espíritu, con un estruendo,
como un viento fuerte que soplaba que llenó toda la casa donde estaban reunidos; y se les
aparecieron lenguas como fuego sobre cada uno de ellos y comenzaron a hablar en otras lenguas
(idiomas). Ese día todos fueron llenos del Espíritu Santo y hablando en lenguas proclamaban las
maravillas de Dios. Y el apóstol Pedro predicó el Evangelio a la multitud reunida, y creyeron y
fueron bautizados ese mismo día como tres mil personas.

Ambos eventos representaron la inauguración de un nuevo tiempo, en el cual Dios se hizo


presente para impulsar y capacitar a Su pueblo, para que ejecute la misión de ser bendición y
bendecir a todas las naciones, hasta lo último de la tierra (Is. 49:6; Lc. 24:45-49; Hch. 1:8; 2:1-4).

Así que Dios nos fortalece por medio de Su Santo Espíritu para que:

1. Podamos sembrar y cosechar, es decir seamos fructíferos (2Cor. 9:6-11).

2. Podamos permanecer en Su presencia, unidos a Él y así ser fructíferos (Jn. 15:5-8).

3. Podamos buscar Su rostro y encontrar más de Él, y ser llenos de Su Espíritu (Lc. 11:9-13)

Sólo la presencia del Espíritu Santo de Dios nos puede fortalecer, para que el carácter de Cristo se
manifieste en nosotros (Gál. 5:16-25) y para que en Su poder podamos ser Sus testigos, hacer
discípulos y mostrar las obras del Señor a través de nosotros (Jn. 15:5; Hch. 1:8).

LAS TROMPETAS, esta Fiesta se celebra en el primer día (luna llena) del séptimo mes del
calendario religioso; pero a su vez marca el primer día del calendario civil y por eso se le llama a
ese día y su celebración "Rosh Ha-Shaná" (Cabeza del año). En ese día se hace sonar por todo el
territorio de Israel las trompetas o shofarim (plural de shofar).

A través de esta Fiesta, Dios nos llama a reflexión, nos llama a "escuchar Su voz" (Éx. 19:5-6; Sal.
95:6-11) y a evaluar nuestras vidas, para ver si caminamos en libertad mental y espiritual; si hemos
dejado que nuestro corazón se contamine con cualquier tipo de "levadura"; si tenemos a Dios en
el primer lugar del trono de nuestro corazón; y si estamos llevando fruto conforme a Su voluntad y
Sus planes para nuestra vida.

Las Trompetas representan en nuestro proceso de crecimiento:

1. Un llamado a escuchar a Dios, a prestar atención a Su voluntad, a Su plan para nuestra vida.

2. Un llamado a volvernos a Dios, a arrepentirnos de nuestras malas decisiones y acciones.

3. Un llamado a proclamar a Dios, como Su pueblo, como sacerdotes reales entre las naciones.

Es muy triste ver que en la mayoría de los programas de discipulado en muchas iglesias, las
personas se estancan en los rudimentos del Evangelio (la confesión-el perdón de pecados-creer en
Jesús-asistir a los cultos); en el mejor de los casos se les enseña a los nuevos creyentes un cuerpo
de doctrinas y un círculo ritual de oración y lectura de la Biblia, que no necesariamente les ayuda a
desarrollar una relación profunda y personal con Dios, por medio de Su Palabra y Su Espíritu Santo,
que les transforme y les capacite a ser agentes de cambio del Reino de Dios en la sociedad. ¡No se
les enseña a escuchar al Señor, a escuchar al Espíritu Santo de Dios!

En el Antiguo pacto Dios dio Su Palabra a través de las Sagradas Escrituras junto con un cuerpo
sacerdotal que las conocía y tenía la responsabilidad de enseñarlas a todo el pueblo, y de tiempo
en tiempo enviaba a los profetas y profetizas a llamar a Su pueblo a ser fieles a la fe, al pacto y al
plan de Dios, tanto para Israel como para las naciones. De esa manera Dios dejaba oír Su voz a Su
pueblo en la antigüedad.

¡Pero en el Nuevo pacto todo es diferente! Si bien es cierto que Dios también nos dio Su Palabra a
través de las Sagradas Escrituras, el Antiguo y el Nuevo Testamento; y también dio un cuerpo de
líderes que las conoce y tiene la responsabilidad de enseñarlas a toda la iglesia (Ef. 4:11-15); la
gran diferencia ahora, es que Él también dio Su Santo Espíritu a TODA la iglesia, de manera que
TODOS podemos escuchar Su voz y podemos ser enseñados por el Espíritu Santo mismo (Jn. 10:
27; 16:13-15; 1Jn. 2:27). ¡Esto es enseñanza apostólica! Y esta enseñanza se ha distorsionado con
esquemas, rudimentos y enseñanzas de hombres que han anulado en la Iglesia del Señor la
operación del Espíritu Santo de Dios.
En 1 Corintios 2:6 al 16, el apóstol Pablo también enseña claramente que nosotros recibimos al
Espíritu Santo para que podamos recibir la sabiduría y la revelación de Dios, en contraste con la
sabiduría humana. Recibimos revelación de Dios, por el Espíritu, para que:

1. Conozcamos las cosas de Dios (v. 11)

2. Conozcamos las cosas que Dios nos ha dado (v. 12)

3. Tengamos la mente de Cristo (v. 16) ¡Podemos conocerlo y ser instruidos por Él!

¡Hemos sustituido la mente de Cristo por doctrinas de hombres! Con doctrinas humanas
impedimos a la Iglesia del Señor a tener acceso a la voz de Dios, por medio de Su Espíritu Santo. Y
por eso encontramos a "cristianos" que nunca han escuchado la voz de Dios, porque se les ha
enseñado desde los púlpitos de muchas iglesias (que dicen estar fundamentadas en la Biblia) que
ellos no pueden escuchar la voz del Señor, porque eso solamente pasaba en el siglo I. Y con ello
anulan las enseñanzas del mismo Señor Jesucristo, que quiere que Sus ovejas escuchen Su voz (Jn.
10:27); y la de los apóstoles que claramente nos enseñan sobre la verdad, el valor e importancia
de este beneficio que ahora tenemos en el Nuevo pacto (Jer. 31:33-34; 1Cor. 2:10-12; 1Jn. 2:27).

La Fiesta de las Trompetas apunta a esta verdad de las Sagradas Escrituras, que Dios desea que Su
pueblo conozca, escuche y siga Su voz, la voz que Él envía por medio de Su Espíritu Santo y la que
ha enviado por medio de la Palabra escrita. Ambos recursos son importantes en nuestro sano
proceso de crecimiento y están al alcance de TODO hijo de Dios; porque es el Espíritu mismo quien
da testimonio a nuestro espíritu, que somos hijos de Dios (Ro. 8:9,14-16). Si no podemos
escucharlo ni tampoco podemos sentirlo ¿cómo entonces podremos recibir el testimonio del
Espíritu Santo en nuestro espíritu?

La voz, la presencia y el poder del Espíritu Santo en nosotros nos fortalece para seguir creciendo a
la medida de la estatura de Cristo, a un varón perfecto; y la Palabra de Dios nos guía, instruye y
vivifica para que hagamos la voluntad de nuestro Dios, y de esa manera crecer en fe y amor a Él.

EL SEÑOR NOS ESTABLECE


ESTABLECER (themelióo 2311; sterizo): colocar una base; erigir; fig. consolidar; --cimentar, fundar.

Para que todo árbol o planta crezca sano y fuerte, necesita el buen fundamento o base que le dan
sus raíces. En el ciclo de siete Fiestas la del Perdón y la de los Tabernáculos representan esa acción
o estación en el proceso de crecimiento de nuestra vida.

EL PERDÓN, esta Fiesta es conocida en hebreo como el Yom Kippur (Día de Expiación o Perdón),
era el día más santo y solemne de todo el año; y se celebraba en total ayuno, en el décimo (10) día
del séptimo (7) mes del calendario religioso (en el primer mes del calendario civil). En esta Fiesta el
Sumo sacerdote, una vez al año, entraba al Lugar Santísimo del Templo, para ofrecer sacrificios de
Holocausto (expiación y redención) por sus pecados y los de todo el pueblo (Lev. 16:1-34).

En el Antiguo Testamento, la sangre de un becerro y un macho cabrío para la expiación cubrían el


pecado, tanto del Sumo sacerdote como la del pueblo (Lev. 16:3,9,11,14-16). Este rito de
purificación o perdón por el pecado debían hacerlo cada año, una vez al año. Pero en el Nuevo
Testamento, el profeta Juan declaró que Jesús es "el Cordero que QUITA el pecado del mundo"
(Jn. 1:29), no lo cubre, sino que lo quita de una vez y para siempre. Y de una forma clara y
contundente, también lo afirma el autor de Hebreos, cuando dice: "Así también Cristo fue ofrecido
una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el
pecado, para salvar a los que le esperan" (He. 9:23-28). De hecho, le invito a que, si no lo ha
hecho, lea el libro de Hebreos, desde el capítulo 4 al 10, donde aprenderá que Jesucristo fue un
mejor mediador, ofreció un mejor sacrificio, tiene un sacerdocio superior y por lo tanto nos ofrece,
en su sacrificio y sangre, un mejor pacto.
La solución definitiva del perdón de todos nuestros pecados en Cristo, nos da seguridad y paz ante
Dios. Sobre esta base, Dios nos establece para que en fe, amor y esperanza crezcamos en nuestro
conocimiento y relación con Él, mediante Su Palabra y Su Espíritu.

Nuestra convicción de fe en el completo y perfecto sacrificio de Cristo por nuestros pecados


representa las raíces sobre el cual está basado el árbol de nuestra vida. Dios nos establece sobre
esta Roca de salvación, como lo dijera el salmista: "En Dios solamente está acallada mi alma; de Él
viene mi salvación. Él solamente es mi roca y mi salvación, es mi refugio, no resbalaré mucho" (Sal.
62:1-2). Y luego el Señor y los apóstoles así mismo lo confirman (Mt. 16:16-18; Ef. 2:14-22).

La Fiesta del Perdón nos invita a:

1. A vivir sin culpa ni vergüenza porque nuestros pecados han sido ya perdonados.

2. A vivir con confianza, por la obra completa y perfecta de Jesucristo a favor de nosotros.

3. A vivir con propósito, porque mediante la sangre de Cristo fuimos hechos reyes y sacerdotes.

Bien establecidos en la Roca de nuestra salvación, nuestra vida no se tambaleará; sino que
tendremos la fuerza necesaria, desde nuestras raíces de fe, para seguir creciendo hacia Cristo (Ef.
4:11-16; 1Cor. 15:57-58). El Maestro nos enseña que cuando establecemos nuestra vida, nuestro
presente y futuro, en la sólida roca de la Palabra de Dios y Sus promesas, seremos como una casa
edificada sobre la roca, que aunque descienda lluvia, vengan ríos y soplen vientos que golpeen
nuestra casa, ésta no caerá (Mt. 7:24-27).

LOS TABERNÁCULOS, esta séptima Fiesta apunta también a esta acción fundacional que Dios
opera en la vida de todo aquel que cree en Jesucristo como su Señor y Salvador. Ésta séptima (7)
Fiesta se celebra en el décimo cuarto (14= 7x2) día del séptimo (7) mes del calendario religioso y
apunta a la promesa de Dios para Su pueblo para que entremos en Su reposo.

Hemos aprendido que Dios opera en ciclos de siete acciones, que muchos de sus actos de
creación, redención y juicio los realiza de esa manera. Es una lección que encontramos tanto en el
Antiguo como en el Nuevo Testamento, porque Él establece en Su Palabra que el número siete
indica Su perfección, totalidad y plenitud.
Así que, desde la perspectiva del Diseño de Dios, un ciclo de vida, de crecimiento y labor, estará
marcado o manifestará Su perfección, en un ciclo de siete acciones o actos, durante un período de
tiempo así determinado. Abajo daré una breve lista para ilustrar este punto:

1. Creación: realizada en siete días, en los cuales el séptimo día era para descansar.

2. Calendario: una semana tiene siete días, y en un año se celebran siete Fiestas.

3. Fiestas: son siete Fiestas que se celebran en un ciclo o período de siete meses.

4. Reposo: Su reposo es celebrado en el séptimo día, mes, año y en un ciclo de siete semanas
(Pentecostés) y siete años (Jubileo).

5. Juicios finales: son siete juicios en tres ciclos (sellos, trompetas y copas) de acciones.

6. Su Espíritu: se manifiesta con siete características o atributos.

7. Su Iglesia: se revela igualmente con siete características o atributos.

Es triste observar, como la mayoría de los cristianos, aún pastores y ministros, ignoran esta
importante verdad de las Sagradas Escrituras. Y viven afanados, trabajados y cansados, cuando la
invitación que nos hace el Maestro es a venir a Él porque nos hará descansar (Mt. 11:25-30).

Dios quiere que vivamos en Su reposo y la Fiesta de los Tabernáculos apuntan a esta verdad
espiritual y nos impulsan a:

1. Enfocarnos en SER, que recordemos que somos SERES humanos y no humanos HACEDORES.

2. Morar en la Presencia de Dios, que podamos estar quietos delante de Él y ser llenos de Él.

3. Esperar por la voluntad de Dios, que es buena, agradable y perfecta.

Dios nos muestra claramente en Su Palabra que quiere que descansemos, que incluyamos en
nuestras agendas y cronogramas de trabajos períodos de tiempo de descanso, para permitir que
todo nuestro ser, espíritu, alma y cuerpo descansen ante Él; que nuestra vida esté establecida,
cimentada y fundamentada solo en Él. ¡Todo nuestro ser necesita descanso en el Señor!
Esta es la voluntad de Dios, para que seamos como Él es. Dios es el Supremo y Eterno Ser, el Gran
Yo Soy, esta verdad espiritual lo enfatizó al bendecir y santificar el día de reposo (Gén. 2:1-3).
Entendamos que "en el principio" era Dios y al final también será Dios. Jesucristo ES el alfa y el
omega, el principio y el fin.

Una de las razones por la que Dios sacó al pueblo de Israel de Su tierra, la tierra prometida, fue
porque no guardaban sus días ni tiempos de reposo. Así que, sacó a todo el pueblo de Israel de Su
tierra y los envió a Babilonia por setenta (70: 7x10) años. Para que ellos entendieran, y nosotros
también, que Su reposo ES MUY IMPORTANTE para Él (Neh. 10:30-31; 13:17-18).

Cuando entramos en el reposo de Dios, realmente entramos, por así decirlo, a Su esfera de tiempo
(aunque realmente Dios no tiene ni se rige por el tiempo), a Su esfera de existencia, donde Él
sencillamente es. Sobre ese fundamento o base de fe y relación con Dios, Él desea que nosotros
crezcamos, seamos como Él y obremos creativamente como Él (Is. 30:12-16; Jn. 15:4-7). Si no
reposamos en y con Dios, somos acusados de incredulidad y desobediencia, porque aunque
podamos justificarnos o espiritualizar nuestra conducta, realmente no estamos confiando en las
promesas de nuestro Señor (Heb. 3:7-4:13). Recordemos que nuestra vida está escondida con
Cristo, en Dios (Col. 3:1-4).

CONCLUSIÓN:

Así que, hemos visto en 1 Pedro 5:10-11, que Dios quiere que crezcamos y Él mismo nos ayudará a
hacerlo. Que este proceso de crecimiento puede ser ilustrado o enmarcado dentro del ciclo de las
Fiestas solemnes de Jehová, que encontramos en el libro de Levítico capítulo 23; pues ellas nos
indican un proceso y ciclo de enseñanza, que nos permitirá crecer, ser fructíferos y experimentar
todo lo que Dios tiene preparado para todos Sus hijos.

La importancia de aprender los principios y verdades que tienen las Fiestas solemnes de Jehová es,
que podamos alinearnos al tiempo, diseño y propósito que Dios tiene para nuestras vidas, de
manera que experimentemos el fruto, la bendición y el crecimiento que Él quiere para nosotros. Él
sigue operando de la misma manera; y eso lo vemos claramente al ver cómo la vida de Jesucristo
se ajustó al ciclo de las Fiestas solemnes de Dios y lo mismo hicieron los apóstoles y la iglesia de los
primeros dos siglos. Luego por la influencia pagana greco-romana, la iglesia perdió esta riqueza
espiritual que encontramos en las Sagradas Escrituras, pero que Dios está restaurando en estos
últimos tiempos.
En esta segunda entrega vimos dos acciones más que el Señor mismo opera en cada uno de Sus
discípulos:

3. NOS FORTALECE: es decir, nos da vigor, nos renueva y nos da nuevas fuerzas, para que seamos
y hagamos todo lo que Él quiere para nosotros. Este proceso de fortalecimiento lo hace el Señor
por medio de Su Espíritu y Su Palabra (Jn. 6:63-69; Sal. 119:105-112; 2Cor. 3:6,17-18), ambos
son necesarios para un debido y saludable crecimiento.

4. NOS ESTABLECE: es decir, nos cimienta, nos consolida y nos pone sobre una buena base y
fundamento, para que nuestra vida toda descanse en Él, en Su Palabra, en sus principios y
promesas. Dios mismo opera en nosotros de tal manera, que las raíces del árbol de nuestra vida
sean fuertes, robustas y profundas; de manera que cuando venga el día de prueba o aflicción
podamos resistir, permanecer y aún crecer en medio de las adversidades.

Así que, recordemos que Dios quiere que crezcamos, en todo, hacia la cabeza del Cuerpo, que es
Cristo, nuestro Señor; y para ello con toda seguridad va a permitir que nuestra vida, todo nuestro
ser (espíritu, alma y cuerpo), experimente momentos o procesos continuos de:

1. Liberación

2. Purificación

3. Alineación

4. Cosecha

5. Evaluación

6. Perdón

7. Reposo

ene 2012

POSICIÓN, AVANCE Y COSECHA II


Publicado por CC Hay paz con Dios

POSICIÓN, AVANCE Y COSECHA Parte II


Posiciónate en tu lugar para avanzar en el reino de Dios
Por Ap. Daniel Guerrero
INTRODUCCIÓN

En la Primera parte de este mensaje pudimos observar la raíz y fuente de nuestro origen como
pueblo de Dios y afirmé que necesitamos entender nuestra posición en Cristo, que somos parte
del pueblo de Dios, que somos parte de la Vid del Señor, que fuimos injertados en el buen Olivo de
Dios, que en Cristo heredamos los pactos y las promesas expresadas tanto en el Antiguo como en
el Nuevo Testamento (Jn. 15:1-10; Ro. 11:16-24; Gál. 3:28-29; 4:4-7; Ro. 8:16-17; Ti. 3:4-7).

En el Antiguo Testamento se nos enfatiza que somos parte del pueblo de Dios, de la congregación
de los justos y en el Nuevo Testamento se nos enfatiza que somos parte del Cuerpo de Cristo, la
Iglesia, la Nueva Jerusalén, la Ciudad celestial (Éx. 19:5-6; 6:4-6; Jos. 1:6-9; Sal. 1:1-3; 1Cor. 6:17-
20; 12: 11-27; Ef. 2:14-22; Pe. 2:9; Gál. 4:26-31; Heb. 12:18-24; Ap. 21:2,22-26).

Para poder avanzar en el reino de nuestro amado Señor Jesucristo, tenemos que ubicarnos y
posicionarnos en nuestras raíces, en los pactos, promesas y herencia que tenemos en Él. Tenemos
que alinearnos a la voluntad de Dios, a Sus diseños y estrategias, para que podamos disfrutar y
experimentar las bendiciones que Dios nos ha dado y preparado en Cristo Jesús (Ef. 1:3-14).  Para
poder avanzar en el reino de Dios necesitamos estar claros de nuestra posición en Cristo, en
relación a todo el fluir profético que viene desde el Antiguo Testamento hasta el Nuevo
Testamento.

Y el primer paso para alinearnos al Plan general de Dios para Su reino a todas las naciones, es
alinear nuestra propia vida a la Palabra y al poder del Espíritu Santo de Dios. Todo hijo de Dios
sabe que vive en y por el poder del Espíritu Santo de Dios y de Su Palabra que es viva y eficaz en él
(Ro. 8:5-17, Heb. 4:12). Hay muchos "cristianos" que viven sin el poder del Espíritu en ellos, y por
lo tanto, están desalineados de la voluntad y del propósito de Dios para sus vidas; y por lo tanto
viven sin fruto, propósito y dirección.
Si nosotros no nos ubicamos en nuestra real, total y completa posición en Cristo, con respecto a
los pactos, promesas, diseños y planes de Dios, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento,
viviremos un Evangelio incompleto y no disfrutaremos todas las bendiciones, promesas y la vida
abundante que el Señor promete a todos los que creen en Él.

Si nosotros no nos ubicamos en nuestra real, total y completa posición en Cristo, con respecto al
fluir profético que Dios transmite, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, por medio
de los apóstoles y profetas, estaremos desalineados y disfrutaremos solo parcialmente las
promesas y bendiciones que Dios tiene para todos Sus hijos. Y seremos y estaremos limitados en la
comunicación del Evangelio del reino de Dios, que promete una transformación total, en todas las
áreas de la vida, a todos los que creen en Jesucristo como su Salvador y Señor.

Si desea leer completamente la Primera parte de este mensaje, haga click aquí.

ALINEACIÓN EN EL TIEMPO Y EL ESPACIO

Así que, hemos podido ver que hay poder en la alineación, que en la medida que nos alineamos a
la voluntad de Dios, expresada claramente en las Sagradas Escrituras y prestamos cuidadosa
atención a la Voz del Espíritu Santo en nosotros, podremos disfrutar de vida, y vida en abundancia,
y llevaremos fruto, mucho fruto, para la gloria de Dios Padre (Jn. 10:7-11, 27-30; 15:1-10; Ro. 8:9-
16; 1Cor. 2:6-16).

Desde Génesis hasta Apocalipsis, vemos que Dios nos ha dejado diseños,
esquemas estratégicos de pensamiento y acción que si los analizamos y aplicamos a las diferentes
áreas de nuestra vida, podremos adquirir sabiduría, ciencia, inteligencia y entendimiento de la
mente y los planes de Dios para Sus hijos, su pueblo; y también seremos prosperados en todo lo
que hagamos, es decir, todo nos saldrá bien (Jos. 1:6-9). 

¡Dios trabaja con diseños, en el tiempo y el espacio!  Veamos algunos ejemplos:

1.  Dios le dio el diseño del Arca a Noé, por medio de la cual pudo salvar a su familia (Gén. 6:13-
22).  Y Noé "hizo conforme a todo lo que Dios le mandó".

2.  Dios le dio el diseño del Sacrificio a Abraham, por medio del cual pudo pasar la prueba de fe,
confirmar el pacto y la promesa, además de salvar la vida de su hijo, su primogénito (Gén. 22:1-
18).
3.  Dios le dio el diseño del Tabernáculo y todos sus muebles y utensilios a Moisés, por medio del
cual pudo dirigir y entrenar al pueblo para la tierra prometida (Éx. 25:9-30:38; 36:8-38).  Veamos
dos versículos claves en estos pasajes: "Conforme a todo lo que yo, te muestre, el diseño del
tabernáculo, y el diseño de todos los utensilios, así lo harán" (Éx. 25:9). Y- "En conformidad a todas
las cosas que Jehová había mandado a Moisés, así hicieron los hijos de Israel toda la obra.  Y vio
Moisés toda la obra, y he aquí la habían hecho como Jehová había mandado; y los bendijo" (Éx.
39:42-43).  Y Dios respaldó el cumplimiento de la obra, con Su gloriosa presencia llenando el
tabernáculo de reunión (Éx. 40:34-38).

4.  Dios le dio el diseño de la genealogía mesiánica a Su pueblo, y al cabo de tres (3) períodos de
catorce (14) generaciones vino Jesús el Mesías prometido, en el tiempo y el espacio que Dios así lo
había diseñado y dispuesto (Mt. 1:1-17; Heb. 1:1-4).

5. Dios le reveló el diseño de Su ciudad y templo al profeta Ezequiel, por lo cual lo mandó, en el
tiempo específico y asignado, a ver, a escuchar, a medir y a anunciar a Su pueblo, todo lo que el
Señor le mostró (Ez. 40:1-43:5).  Preste atención a la importante referencia al tiempo de la
revelación (Ez. 40:1), a los lugares de la revelación (Ez. 40:2; 42:1; 43:1); a las medidas, figuras y
riqueza de simbolismo que llena toda la descripción de la ciudad y el templo de Dios, pues ese es
¡el lenguaje de Dios!  ¡El lenguaje profético de Dios! 

6. Dios le dio el diseño de la Iglesia a Su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, para que llegara a ser Su
cuerpo, Su pueblo, Su Templo, por lo cual estableció apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y
maestros, entregó dones espirituales, Su Palabra revelada y escrita tanto del Antiguo como del
Nuevo Testamento y Su gloriosa presencia a través del Espíritu Santo, para que llegara a ser como
una novia ataviada sin mancha ni arruga, vestida de lino fino, limpio y resplandeciente para Él (Ef.
2:13-22; 4:11-16; 5:24-27; 1Cor. 12:3-28; Ap. 19:6-8).

7. Y Dios reveló al profeta Juan sus diseños celestiales en la Revelación de nuestro Señor
Jesucristo, en la que vemos claramente como elemento principal Su Ciudad, la Jerusalén celestial,
que tiene medidas y materiales específicos que revelan la gloria y la sabiduría de Dios por todas las
edades (Ap. 21:9-22:5; comp. Ez. 40:1-43:5).

Lamentablemente, la Iglesia de nuestros días perdió la habilidad y la sensibilidad para percibir este
lenguaje espiritual, este diseño y revelación profética, pues ha optado por la profecía del espíritu
de Grecia, eminentemente racional, lógica y mental, que no le permite percibir, conocer, entender
y recibir, lo que solo puede recibirse por obra del Espíritu Santo de Dios (1Cor. 2:6-16; Ro. 8:5-9;
1Jn. 2:27).

¡Dios tiene Su lenguaje, Sus secretos y misterios, Sus diseños y planes, Sus tiempos y estaciones!
Y Él desea que Sus hijos, Su pueblo, seamos entendidos, de manera que no seamos engañados,
confundidos o extraviados en medio de esta presente generación maligna y perversa (Dan. 2:19-
23,27-28; 7:23-27; Mt. 13:10-17; Lc. 8:9-10; Mr. 4:10-12; Ef. 5:15-17).

Así que, veamos un ejemplo de diseño, de alineación en el tiempo y el espacio, que puede
ayudarnos a colocarnos en la posición correcta dentro del pueblo de Dios y para avanzar en Su
reino.

Posición del Pueblo de Dios para acampar

En el cuadro de arriba, vemos la posición y alineación del pueblo de Dios cuando iban a acampar
en el desierto.  Podemos observar que juntos "dibujan" una figura geométrica (cuadrada o
rectangular); que están alineados según los puntos cardinales (este, oeste, norte y sur); que están
alineados según el centro, donde está ubicado el edificio del tabernáculo de reunión, cuya puerta
da al oriente (este); que las doce (12) tribus están posicionadas y alineadas en cuatro (4) grupos o
líneas de tres (3) tribus.

En este diseño "el campo de fuerza" alineador de todo el pueblo, es la gloriosa presencia de Dios,
ubicada en el centro, en el tabernáculo.  Y la posición de cada tribu es importante, pues cada una
de ellas comunica y transmite un mensaje profético, un destino profético, que importa y afecta a
todo el conjunto del pueblo de Dios así reunido.

Y este diseño de "acampada", para habitar con Dios en sus respectivas tiendas (tabernáculos) se
hacía en períodos o estaciones de descanso, de reposo o celebración, según Dios los dirigía según
el movimiento de la nube y de su calendario dado al principio de la jornada hacia la tierra
prometida (Éx. 12:1-2, 50-51; 13:20-22).
Posición del Pueblo de Dios para la guerra

Este otro diseño de arriba, describe la posición del pueblo de Dios cuando iba a la guerra.  Y
podemos ver que las posiciones cambian, y el orden y tiempo de salida también.  El Arca del Pacto
iba adelante cargada por levitas así asignados por sus respectivos turnos (tiempos), y después de
ellos, le seguía la primera columna con el liderazgo de la tribu de Judá, luego Isacar y Zabulón; en
la segunda columna con el liderazgo de la tribu de Rubén (primogénito natural de Jacob), luego
Simeón y Gad; en la tercera columna con el liderazgo de Efraín (hijo de José, primogénito espiritual
de Jacob), luego Manasés (segundo hijo de José) y Benjamín; y la cuarta y última columna con el
liderazgo de Dan, luego Aser y Neftalí.  Y la retaguardia era la gloria de Dios, manifestada por la
columna de fuego (Éx. 14:19-20; Is. 58:8).

En este diseño, el elemento principal del pueblo de Dios, tanto para la ofensiva como para la
defensiva, lo representaba la gloria y el Ángel del Señor junto con sus ejércitos (Jos. 5:13-15), que
estaba delante y atrás del pueblo de Dios (Éx. 14:19-20); pero también cada columna de tribus,
ordenadas y alineadas de tres en tres, representaban un elemento inexpugnable difícil de penetrar
o derribar (Ecl. 4:9-12) .  

A su vez, cada columna de tribus, alineaban y conjugaban los atributos y dones proféticos de cada
tribu, además de sus habilidades, puntos débiles y fuertes, que unidos lograban mayor avance y
victoria en el plan del reino de Dios.  Las tribus eran alineadas de tal manera, que los puntos
fuertes de cada tribu eran mejoradas con las otras tribus alineadas cerca de ellas, ya que sus
puntos fuertes no eran suficientemente poderosos por sí solos.  ¡Cada tribu necesitaba al resto de
las tribus para un ataque y una victoria segura!
Este diseño u orden se daba en tiempos o períodos de batalla, cuando el pueblo de Dios salía a la
guerra, para conquistar la heredad, la tierra y la promesa que Dios había hecho a sus padres.  En
próximos estudios veremos el significado de cada tribu, el mensaje profético y habilidad que cada
una aportaba al destino profético y al plan de Dios para Su pueblo.

CONCLUSIÓN:

Hemos visto que Dios trabaja por medio de Sus diseños, que muestra y revela a Su pueblo, a través
de Sus siervos los apóstoles y profetas, tanto de la antigüedad como actualmente, para que Su
pueblo avance en Su reino, en Sus propósitos y planes.

Hemos visto que en los diseños de Dios cuentan mucho el tiempo, el orden, el lugar y la posición
de cada miembro de Su pueblo, ya sea para morar o estar en Su presencia, así como para avanzar
y guerrear en Su Nombre y su poder, para conquistar la herencia, bendición y promesa que Él nos
ha hecho a través de nuestros padres, desde Abraham hasta Jesucristo, nuestro Señor y Rey.

Según el diseño de Dios, cada tribu tiene una palabra profética; cada tribu tiene un significado, una
posición dada por Jacob y Moisés.  Estas palabras definen su lugar y función en la nación, tanto en
tiempos de reposo y celebración, como en tiempos de avance y guerra.  Cada tribu desarrolla una
personalidad.  Dios ordenó a las tribus en un orden específico basado en el llamado, destino
profético y habilidades de cada una.  Y esto también lo podemos observar en los ciclos de tiempos
expresados en el Calendario hebreo, lo cual veremos en la Tercera parte de este mensaje.

Si quiere proseguir con la Tercera parte de este mensaje, haga click aquí.

Category: Alineación, Crecimiento espiritual, Discipulado, Evangelio del reino de Dios, Iglesia y
Reino, Poder del Espíritu Santo, Reino de Dios, Vida cristiana, Visión 2012 0 comentarios

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POSICIÓN, AVANCE Y COSECHA III


Publicado por CC Hay paz con Dios
POSICIÓN, AVANCE Y COSECHA Parte III
Posiciónate en el tiempo para avanzar en el reino de Dios
Por Ap. Daniel Guerrero

INTRODUCCIÓN

En la Primera parte de este mensaje pudimos observar la raíz y fuente de nuestro origen como
pueblo de Dios y afirmé que necesitamos entender nuestra posición en Cristo, que somos parte
del pueblo de Dios, que somos parte de la Vid del Señor, que fuimos injertados en el buen Olivo de
Dios, que en Cristo heredamos los pactos y las promesas expresadas tanto en el Antiguo como en
el Nuevo Testamento (Jn. 15:1-10; Ro. 11:16-24; Gál. 3:28-29; 4:4-7; Ro. 8:16-17; Ti. 3:4-7).

También vimos que para poder avanzar en el reino de nuestro amado Señor Jesucristo, tenemos
que ubicarnos y posicionarnos en nuestras raíces, en los pactos, promesas y herencia que tenemos
en Él. Tenemos que alinearnos a la voluntad de Dios, a Sus diseños y estrategias, para que
podamos disfrutar y experimentar las bendiciones que Dios nos ha dado y preparado en Cristo
Jesús (Ef. 1:3-14). Para poder avanzar en el reino de Dios necesitamos estar claros de nuestra
posición en Cristo, en relación a todo el fluir profético que viene desde el Antiguo Testamento
hasta el Nuevo Testamento.

Si quiere leer la Primera parte de este mensaje ahora mismo, haga click aquí.

En la Segunda parte de este mensaje vimos que  ¡Dios trabaja con diseños, en el tiempo y el
espacio!  ¡Dios tiene Su lenguaje, Sus secretos y misterios, Sus diseños y planes, Sus tiempos y
estaciones! Y Él desea que Sus hijos, Su pueblo, los conozca, que seamos entendidos, de manera
que no seamos engañados, confundidos o extraviados en medio de esta presente generación
maligna y perversa (Dan. 2:19-23,27-28; 7:23-27; Mt. 13:10-17; Lc. 8:9-10; Mr. 4:10-12; Ef. 5:15-
17).
Y vimos en detalle el orden de alineación que Él estableció para Su pueblo, tanto en tiempos de
reposo, para acampar, y en tiempos de guerra, para conquistar o alcanzar la victoria que Él
promete a Sus hijos, tal como le dijo a Josué, sucesor de Moisés (Jos. 1:7):

"Solamente  esfuérzate  y se muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi
siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado
en todas las cosas que emprendas."

TRES veces Dios le pide a Su siervo que se esfuerce y sea valiente (Jos. 1:6,7,9) ¡y el pueblo le pide
lo mismo! (Jos. 1:18); y CUATRO veces Dios le pide que se asegure en seguir fielmente lo que Él ha
establecido en el libro de la Ley.  Veamos cómo se lo dice: "para cuidar de hacer conforme"; "no te
apartes ni a diestra ni a siniestra"; "nunca se apartará de tu boca"; "medita en ella, para que
guardes y hagas conforme".  Es claro el mensaje: ¡Dios quiere que sigamos Sus instrucciones!
Que prestemos atención a Sus planes, diseños y directrices, y entonces todo nos saldrá bien,
seremos prosperados en lo que hagamos o emprendamos.

¡Esfuérzate y se valiente en cumplir fielmente con las


instrucciones que Dios te da y serás prosperado!

Si quiere leer la Segunda parte de este mensaje ahora mismo, haga click aquí.

ALINEACIÓN EN EL TIEMPO Y LAS ESTACIONES

He dicho y aquí nuevamente lo digo ¡hay poder en la alineación!  Si nos alineamos a la voluntad de
Dios, cumpliendo con Su Palabra expresada en las Sagradas Escrituras y con lo que el Espíritu
Santo nos diga, Él promete, que seremos prosperados, que disfrutaremos de vida, salud y
bienestar y el Padre y nuestro Señor Jesucristo serán glorificado en todo lo que hagamos (Jos. 1:6-
9; 1Cró. 22:12-13; 2Cró. 7:11; 20:20; Sal. 1:1-3; Prov. 3:5-10; Mt. 6:33; Lc. 12:42-47; Jn. 5:30; 6:38;
10:10; Ro. 12:1-2; Ef. 6:2-3; Col. 1:9-10; 2Tim. 3:15-17; Heb. 13:20-21).

Ahora veamos en esta Tercera parte la importancia en la alineación con el tiempo de Dios para
que podamos avanzar, conquistar y cosechar en el reino de nuestro amado Señor Jesucristo.  Ya
que, como sacerdotes reales el tema del tiempo nos compete, pues hemos visto que en Su diseño
para la creación, y nuestro señorío en ella, necesitamos conocer bien los tiempos y las estaciones
que Dios ha establecido, para que podamos tener fruto, mucho fruto.
En el cuadro de arriba podemos ver cuatro expresiones de tiempo a los que podríamos prestarle
atención, en nuestro deseo de avanzar en el reino de Dios:  Las cuatro (4) estaciones ilustradas en
el circulo más interno y externo (primavera, verano, otoño e invierno); los doce (12) frutos que se
dan en la tierra de Israel, que ilustran los frutos para cada mes del año; el calendario gregoriano,
heredado de la cultura y religión pagana del imperio romano; y el calendario hebreo, heredado
por las instrucciones dadas por Dios a Su pueblo desde Génesis hasta Apocalipsis.

En nuestro estudio aquí, nos ocuparemos más del calendario hebreo, porque si bien es cierto no
es cien por ciento bíblico (pues tiene influencia babilónica, adquirida durante el exilio de Judá, a
partir del 597 a.C.).  El calendario hebreo sigue más de cerca el tiempo de días, meses, años, las
estaciones y las fiestas dadas por Dios a través de Sus siervos los profetas.  Y estoy convencido, por
las Sagradas Escrituras y por lo que el Espíritu del Señor me ha guiado, que hacemos bien en
prestarle atención, conocerlo, entenderlo y posicionarnos en este calendario, pues hay bendición
de Dios en él.  Pero, al igual que en la antigüedad, los miembros del pueblo de Dios necesitamos
movernos entre el calendario del sistema babilónico mundial y el sistema del reino de Dios, en
nuestro caso representado por el gregoriano y el hebreo.

En el calendario hebreo a su vez, coexisten dos calendarios: el religioso y el civil o de los reyes.  El
calendario religioso parte del primer mes, Aviv (Abib/Nisán) y el calendario civil a partir del mes de
Etanim (Eitanim/Tishri).  El calendario religioso presta debida atención a las siete Fiestas solemnes
establecidas por Dios, a los días de reposo y a los comienzos de mes o luna nueva.  Por su parte, el
calendario civil, aunque presta atención a las festividades religiosas, se enfoca más en los períodos
de siembra y cosecha, en el pago de los diezmos, primicias e impuestos, y los tiempos apropiados
para la coronación de los reyes, gobernantes y otras acciones gubernamentales.
¿Por qué comparto todo esto?  Porque recuerde que fuimos llamados a reinar y un buen rey debe
ser conocedor y entendido de los tiempos (Gén. 40:1-23; 41:1-57; Dan. 2:19-23, 27-28; 5:18-21;
9:1-3, 20-27; 12:9-13; Ef. 5:15-17; Ap. 5:1-14).

¿Eso significa que debemos guardar las Fiestas y los días de reposo según lo establece la Ley dada
a Moisés?  ¡No, de ninguna manera!  Recuerde que nosotros ya no vivimos ni estamos bajo la Ley,
sino bajo el pacto de la Gracia en Cristo Jesús.  Lo que Dios quiere, según lo que puedo entender
por las Escrituras y por Su Espíritu, es que, en fe y obediencia, entremos bajo la esfera de
bendición de Su reino, que prestemos atención al tiempo de Dios, que conozcamos Sus Fiestas,
Sus días, estaciones y ciclos, para que adquiramos sabiduría, ciencia, inteligencia y revelación, para
que podamos tomar decisiones sabias y efectivas, para que podamos reinar como Él reina sobre
toda la creación.  En el pacto de la gracia, es más importante la fe, la fe que viene por el OÍR la
Palabra de Dios; es más importante la revelación, revelación que viene por conocer y entender la
voluntad de Dios; y es más importante la obediencia a las instrucciones que el Espíritu nos da por
la Palabra, que los ritos, costumbres y tradiciones religiosas.

Mire lo que reyes poderosos dijeron de siervos de Dios que tuvieron fe, y fueron obedientes y
entendidos en los tiempos, bajo revelación de Dios, dada por Su Espíritu Santo:
"Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber esto, no hay ENTENDIDO ni sabio como tú.
Tú estarás sobre MI CASA, y por tu palabra SE GOBERNARÁ todo mi pueblo; solamente en el trono
seré yo mayor que tú.   Dijo además Faraón a José: He aquí yo TE HE PUESTO SOBRE TODA LA
TIERRA DE EGIPTO".

Después que el príncipe-profeta Daniel interpretó el sueño al emperador de Babilonia (que tenía
que ver con los tiempos sobre las naciones), "el rey habló a Daniel, y dijo: Ciertamente el Dios
vuestro es Dios de dioses, y Señor de los reyes, y EL QUE REVELA LOS MISTERIOS, pues pudiste
revelar este misterio.   Entonces el rey engrandeció a Daniel, y le dio muchos honores y grandes
dones (regalos), y LE HIZO GOBERNADOR DE TODA LA PROVINCIA DE BABILONIA, y jefe supremo
de todos los sabios de Babilonia".

Es de sabios prestarle atención a los tiempos de Dios, y por esa razón el salmista le pidió a Dios:
"Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría" (Sal. 90:12).

Y recuerde que estamos tratando el mensaje "POSICIÓN, AVANCE Y COSECHA" y hemos visto que
hay una estrecha relación entre el reino, el tiempo y las cosechas, y en vista que en Cristo somos
reyes y sacerdotes para nuestro Dios;  que somos ramas de la Vid verdadera; que somos ramas
unidas a la raíz del buen Olivo; y se espera que demos mucho fruto; entonces, necesitamos
conocer y entender los tiempos de Dios, para poder sembrar y cosechar según la voluntad de Dios
(Jn. 15:1-10; Ro. 11:16-18; 2Ti. 2:1-7).

¡Por causa de nuestra posición y unión espiritual en Cristo,


somos reyes y sacerdotes para nuestro Dios, parte del
pueblo de Dios y herederos de los pactos y la promesa por
nuestra fe en Cristo Jesús, Señor nuestro!
El reino de Dios es mucho más que solo un "boleto para ir al cielo"; el reino de Dios es la esfera del
gobierno de Dios que se manifiesta aquí y ahora, y espera su pleno cumplimiento cuando nuestro
Señor Jesucristo venga por segunda vez, para poner a todos sus enemigos, los reyes de la tierra,
bajo sus pies.  Pero nuestro Señor Jesucristo está aquí y ahora, por la presencia gloriosa de Su
Espíritu; por lo tanto, podemos vivir y experimentar la esfera de las bendiciones, riquezas y
promesas del reino de Dios aquí y ahora.  ¡No tenemos que esperar por un "reino futuro"!
¡Porque el reino de Dios está aquí y ahora, porque donde está el Espíritu, allí está el Señor y por lo
tanto, también está Su reino, Su señorío!

Por eso digo, que es lamentable que el "evangelio" que se predica en algunas iglesias está
centrado y orientado al culto dominical y poco o casi nada al reino de Dios.  Nuestras reuniones y
actividades deben estar centradas y orientadas al reino de Dios, deben perseguir la capacitación
de los santos para reinar, para ser mejores reyes y sacerdotes, pues ¡ese es nuestro llamado,
destino y propósito eterno!  (1Cor. 15:23-28; Ef. 1:17-23; Ef. 4:11-13; Ap. 5:10; 22:5)

Mucho del discipulado que se ofrece en algunas iglesias es para que el creyente CONOZCA de
Biblia y doctrina, lo cual es necesario hacer; pero poco se le enseña a cómo experimentar la
TRANSFORMACIÓN espiritual que la Palabra y el Espíritu juntos pueden lograr en un corazón
rendido al señorío de Jesucristo; poco se le enseña a vivir y a ministrar en el poder del Espíritu
Santo.  "Discipulamos" a consumidores de religión, fieles asistentes a los cultos dominicales, que
no saben cómo predicar el evangelio, no saben orar por los enfermos, no saben liberar a los
endemoniados ni servir al Señor con sus dones, habilidades o talentos.  Al final del día, lo que
hacemos es "entrenar" a mentes pasivas, que no hacen otra cosa que depender de sus líderes, de
cada predicación, de cada culto, de cada concierto, que les haga "experimentar" una buena dosis
de religión y alteración sico-emocional, y luego regresan vacíos a sus casas, a luchar en sus fuerzas,
la vida cristiana que solo puede ser vivida en el poder del Espíritu Santo de Dios.

ALINEACIÓN Y AVANCE PARA LA COSECHA


En las Sagradas Escrituras tanto el reino como los hijos de Dios son descritos como árboles.  Los
primeros árboles de importancia, fueron el árbol de la vida y el del conocimiento del bien y el mal;
ambos árboles fueron creados por Dios, pero en Su plan y diseño para el reino del hombre sobre
Su creación, Él quería que el hombre dependiera del conocimiento que viene por revelación de
Dios.

¡Nuestra Fuente de conocimiento, para que podamos


reinar conforme a la voluntad de Dios, tiene que ser el
Espíritu y la Palabra que salen de la boca de Dios!
Al justo se le describe como un árbol, "un árbol plantado junto a corrientes de agua (Palabra y
Espíritu), QUE DA SU FRUTO EN SU TIEMPO (Cosecha) y su hoja no cae; y TODO LO QUE HACE,
prosperará" (Sal. 1:1-3);  como un "olivo verde en la Casa de Dios" (Sal. 52:8); y como un árbol de
justicia (Is. 61:3).  Al pueblo de Israel se le describe como una vid o viña (Jer. 2:21; 6:9; Joel 1:7;
Zac. 8:12); como un olivo (Is. 17:6; Jer. 11:17-17; Os. 14:5-6; Ro. 11:17-24); y como una higuera
(Os. 9:10; Joel 1:7; Lc. 21:29). Y a la iglesia se le compara con una vid (Jn. 15:1-10); y con un olivo
(Ro. 11:16-24).  Esto nos deja un cuadro claro que Dios desea que Su reino, Su pueblo, Su iglesia,
reflejen la vida orgánica de una planta o un árbol, pues Él espera que demos fruto, que demos
fruto o cosecha A SU TIEMPO.  

El árbol de la vida "re-aparece" nuevamente en la Revelación de Jesucristo, que el apóstol-profeta


Juan recibió en la isla de Patmos; de este árbol se dice que:  "produce doce (12) frutos, dando
CADA MES su fruto; y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones" (Ap. 22:2).  El doce
(12) es el número de gobierno y describe una unidad o ciclo de tiempo; el número veinticuatro
(24) describe un gobierno perfecto y un ciclo de servicio sacerdotal.

Así que, en el diseño de Dios para Su reino tenemos que, en un período de doce meses, Dios
espera que demos fruto cada mes y haya tres mayores tiempos de cosecha, expresadas en las
Fiestas de las Primicias (cebada), Pentecostés (trigo) y Tabernáculos (frutos de los árboles).

En su calendario los hebreos, relacionaban las doce (12) tribus de Israel (que expresaban el
gobierno de Dios sobre su pueblo) con los doce (12) meses del año (que expresaban el tiempo de
gobierno de Dios para Su pueblo); y prestaban atención a lo que cada mes y cada tribu
comunicaban proféticamente para una buena y sana administración de sus vidas, familias y
labores.  Veamos, en los cuadros siguientes, un resumen de lo que cada mes y tribu pudiera
comunicar, con lo cual pudiéramos alinearnos a lo que Dios pudiera o quisiera hacer en nuestras
vidas, familias, labores y ministerios.
 En los cuadros de arriba podemos hacer la relación con los meses, los números, las palabras o
significados proféticos y las tribus, para alinearnos con lo que Dios pudiera o quisiera hacer en
nuestras vidas.  Son cuadros que nos pueden dar una orientación.  No los he hecho para
prescribirle a usted lo que Dios quiere hacer, sino como una guía de lo que pudiéramos esperar, de
lo que pudiera pasar, para cada mes.  No es mi intención darle leyes o mandamientos; comparto
esta información, para que usted, fundamentado en la Palabra y guiado por el Espíritu, se oriente
y tome las mejores decisiones y acciones en su vida.  Usted, en la libertad que Cristo le da, lo
tomará o lo dejará, según la dirección que reciba de parte de Dios, pero asegúrese que sea de
parte de Dios.

Estos cuadros también nos dan una idea del ritmo y tiempo de Dios para cada mes y cada año.  En
la medida que vamos conociendo, entendiendo y aplicando lo que vamos aprendiendo para cada
mes, podremos percibir con mayor claridad el ritmo y el tiempo de Dios, lo cual nos ayudará a salir
poco a poco del ritmo y del tiempo del sistema babilónico mundial expresado en el calendario
gregoriano.

Los "cristianos" hoy son más conscientes y sensibles al tiempo que dicta el mundo, que del tiempo
de Dios.  Y nos preguntamos después, por qué no hay orden en nuestras vidas, familias, iglesias y
sociedades.  La Iglesia al ser ignorante del tiempo de Dios, es presa fácil del tiempo establecido por
el sistema babilónico mundial.  ¡Esa es la meta del anticristo! (Dn. 7:25).  El sistema babilónico
mundial, dirigido por el anticristo y el falso profeta establecerá:
1. Su propio sistema de leyes (Dn. 7:25)
2. Su propio sistema de tiempo (con sus respectivas fiestas y celebraciones; Dn. 3:4-8, 16-18; 7:25)
3. Su propio sistema de comercio (Ap. 13:16-17; 18:1-24)
4. Su propio sistema religioso (Ap. 13:3-9; 2Ts. 2:3-4)
5. Su propio sistema de gobierno (Ap. 13:1-2; 12:3-4; Dn. 7:7-11)

Y ya sabemos la orden del Señor: ¡Salgan de Babilonia!  (Ap. 18:4).  El Señor nos manda a salir de
este sistema babilónico mundial para que no seamos partícipes de sus pecados, ni recibamos parte
de sus plagas.  Es decir, estamos ante un escenario muy parecido al del pueblo de Israel en Egipto,
cuando Dios estaba listo para juzgar a Egipto y liberar a Su pueblo de la esclavitud; y en aquel
momento Dios les ordenó que para poder salir tenían que alinearse a Su tiempo, a Su diseño de
Fiestas y sacrificios, y a Su siervo Moisés, a quien asignó como Su profeta.

¿Significa todo esto que tenemos que aislarnos del mundo?  ¡No, de ninguna manera!  El Señor
nos dice claramente que estamos en el mundo, pero que no somos del mundo; pero al igual que
Él, necesitamos alinearnos a la voluntad del Padre, hacer lo que Él nos muestre o nos diga hacer; y
no tener ni arte ni parte con el reino de las tinieblas dirigido por Satanás (Lc. 4:1-13; Jn. 14:30-31;
17:9-18).  Como dije arriba, mientras estemos en esta carne y hasta la venida de nuestro Señor,
tendremos que movernos tanto en el calendario hebreo como en el gregoriano; pero
necesitaremos ser sensibles a la Voz del Espíritu, para hacer la voluntad de Dios y llevar fruto a Su
tiempo en "este mundo".

CONCLUSIÓN:
Es la voluntad de Dios que sepamos nuestra identidad, llamado, propósito y destino en Cristo y en
Su reino.

En Cristo fuimos hechos reyes y sacerdotes, hijos de Dios, herederos de los pactos y las promesas
tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, y fuimos colocados, posicionados en Su pueblo, en
Su Cuerpo, para que podamos crecer y ser capacitados, para que tengamos cosecha y
conquistemos todo lo que Dios ha preparado para nosotros.

Necesitamos conocer, entender y aplicar el diseño del tiempo y el gobierno de Dios, no para estar
bajo la Ley, sino para que, por Su gracia y nuestra fe en Jesús, podamos estar bajo la esfera de Su
reino, bajo su favor, bendiciones y promesas, para que podamos disfrutar plenamente la herencia
y las riquezas de Su reino, tanto ahora como en el futuro.

Así que, aliniémosnos a la voluntad de Dios, tomemos nuestra posición en Su


reino, movámonos de acuerdo a Su tiempo y cosechemos y conquistemos todo lo que Él ya ha
preparado para los que le aman y le buscan de todo corazón.

FUENTES CONSULTADAS:
http://www.historiang.com/articulo.jsp?id=440046
http://es.wikipedia.org/wiki/Cautiverio_de_Babilonia
http://www.mfa.gov.il/MFAES/Facts+About+Israel/HISTORIA-+Era+Bblica.htm

ARTÍCULOS RELACIONADOS:
Posición, avance y cosecha Parte I
Posición, avance y cosecha Parte II
Las estaciones de la vida
Los números y el tiempo de Dios

POSICIÓN, AVANCE Y COSECHA


Publicado por CC Hay paz con Dios

POSICIÓN, AVANCE Y COSECHA


Posiciónate para avanzar en el reino de Dios
Por Ap. Daniel Guerrero

INTRODUCCIÓN
¡Dios quiere que desarrollemos una mentalidad de reino y una mentalidad de cosecha!  Todo buen
rey y señor desea que sus campos, territorios, rebaños, recursos y propiedades sean fructíferos y
generen ganancias.  Así precisamente describió nuestro Señor Jesucristo al reino de Dios:
1.  En la parábola del sembrador, Él compara el reino de Dios con un sembrador que esparce la
semilla en muchos tipos de tierras, pero espera que la "buena tierra" le de mucho fruto "a ciento,
a sesenta y a treinta por uno" (Mt. 13:1-9).
2. En la parábola del trigo y la cizaña, Él compara el reino de Dios con otro sembrador que siembra
"buena semilla" en su campo, esperando que ésta de una buena cosecha, aunque pueda suceder
que "algún enemigo" siembre cizaña en su campo (Mt. 13:24-30).
3. En la parábola de la mostaza,  Él compara el reino de Dios con otro sembrador que siembra una
semilla de mostaza y espera que ésta crezca y se expanda como un árbol (Mt. 13:31-32).
4. En la parábola de la levadura, Él compara el reino de Dios con una levadura que una mujer
coloca en una masa, esperando que ésta haga que toda la masa crezca y sea leudada (Mt. 13:33).
5. En la parábola de los talentos, Él compara el reino de Dios con un señor que entregó a sus
siervos grandes cantidades de dinero (talentos), para que éstos los invirtieran o negociaran, para
que los multiplicaran o les generaran más ganancias; y el señor reconoció, felicitó y elogió a los
siervos que así lo hicieron (Mt. 25:14-30).
6. En la parábola de la higuera,  Él compara el reino de Dios con un hombre que tenía una higuera
plantada en su viña, y un día vino a ella y halló que no tenía fruto; e inmediatamente el señor
mandó a cortarla, pues él tenía expectativa que diera fruto, de lo contrario era inútil y por lo tanto
había que cortarla (Lc. 13:6-9).
7. En la parábola de las minas, Él compara el reino de Dios con un señor noble que se fue de viaje
"para recibir un reino" y le entregó a diez de sus siervos cantidades de dinero (minas), para que las
negociaran y les generaran ganacias; y este señor ahora convertido en rey reconoció, felicitó y
elogió a sus diez siervos que habían hecho producir aún más su dinero (Lc.19:11-27).

Lamentablemente, muchos cristianos se han hecho más "ciudadanos" de cultos dominicales, que
ciudadanos del reino de Dios.  ¡El Señor no nos llamó a estar metidos de culto en culto, Él nos
llamó a reinar con Él!  Si nuestros cultos y reuniones no nos capacitan para reinar con Cristo y
hacer que Su reino crezca, se multiplique y expanda, entonces son reuniones infructíferas y sin
vida, destinadas a perecer juntamente con sus líderes.  ¡El Señor Jesucristo espera que Sus
discípulos sean fructíferos (Jn. 15:1-10), que sus siervos hagan que Su reino avance, crezca y se
expanda (Ver los pasajes citados arriba)!

Y lamentablemente, lo que muchas iglesias tienen hoy son un grupo de "cristianos" consumidores
de cultos y de religión, ignorantes de las Sagradas Escrituras, de su identidad, función, propósito y
destino en el reino de Dios, que básicamente lo que hacen es esperar pasivamente por la venida
del Señor y por la "futura salvación de sus almas".  Muchos son "cristianos" sin mentalidad de
reino; ignorantes del poder y la autoridad que el Señor les dio para reinar; sin conocimiento,
sabiduría y habilidades para reinar, sino que son dependientes de cada dosis de religión y
"experiencia espiritual" que cada domingo las iglesias les ofrecen, mientras esperan por la
segunda venida del Señor.

¡Jesús, los apóstoles y profetas predicaron el Evangelio del reino de Dios!  Para que su poder
transformador se manifestara no solo en un templo, sino en las casas, en las calles, en las plazas y
en el mercado.  Por esa razón, dondequiera que había un grupo de discípulos de Jesucristo cosas
pasaban, enfermos eran sanados, los endemoniados liberados, los oprimidos eran restaurados y
los pecadores eran salvados.  ¡Ese era y es el Evangelio de Jesucristo, el Evangelio del reino, que
Dios quiere que se predique en todas y a todas las naciones! (Mt. 9:35; Lc. 9:1-2; 10:1,8-9; Mt.
28:18-19).

Y para que podamos avanzar en el reino de Dios necesitamos posicionarnos y alinearnos a los
diseños y estrategias que Él nos ha dejado, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.
Aunque ya por aquí comienzan los problemas en muchas iglesias, y es que muchos pastores no
predican TODO el consejo de Dios, sino que se concentran solo en las enseñanzas del Nuevo
Testamento, la mayoría de manera parcializada y de manera particular en algunas enseñanzas
paulinas, dejando así en ignorancia a sus congregaciones sobre la historia, principios y promesas
que Dios ha dejado para Su pueblo también en el Antiguo Testamento.  Otros pastores se
entretienen y se dedican a predicar y a enseñar sus temas y doctrinas favoritas neotestamentarias,
descuidando la multiforme y profunda sabiduría de Dios expresadas en las Sagradas Escrituras.
¡Estamos llamados a predicar y enseñar TODO el consejo de Dios, que está en TODA la Biblia! (Hch.
20:26-28; 1Ti. 4:13-16; 2Ti. 4:1-4).

Necesitamos entender nuestra posición en Cristo, que somos parte del pueblo de Dios, que somos
parte de la Vid del Señor, que fuimos injertados en el buen Olivo de Dios, que en Cristo heredamos
los pactos y las promesas expresadas tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento (Jn. 15:1-
10; Ro. 11:16-24; Gál. 3:28-29; 4:4-7; Ro. 8:16-17; Ti. 3:4-7).  En el Antiguo Testamento se nos
enfatiza que somos parte del pueblo de Dios, de la congregación de los justos y en el Nuevo
Testamento se nos enfatiza que somos parte del Cuerpo de Cristo, la Iglesia, la Nueva Jerusalén, la
Ciudad celestial (Éx. 19:5-6; 6:4-6; Jos. 1:6-9; Sal. 1:1-3; 1Cor. 6:17-20; 12: 11-27; Ef. 2:14-22; Pe.
2:9; Gál. 4:26-31; Heb. 12:18-24; Ap. 21:2,22-26).
¡No somos hijos de la esclava, de la religión, que nos quiere mantener en ignorancia y esclavitud!
¡Somos hijos de la libre, de Jerusalén la libre, que nos liberta y nos capacita para heredar y
disfrutar todo lo que nuestro Rey y Señor Jesucristo ha conquistado por nosotros! (Gál. 4:26-31).

¡Los hijos de Sión, los hijos de Jerusalén la libre, nada tienen que ver con Roma, ni Grecia ni
Babilonia!  ¡Sal de Babilonia!  ¡Libérate del espíritu de religiosidad y decide vivir por el poder
vivificador y liberador del Espíritu Santo de Dios! (Is. 48:20; 52:11-12; Ap. 18:1-5).

EL PODER DE LA ALINEACIÓN
Repito para poder avanzar en el reino de nuestro amado Señor Jesucristo, tenemos que ubicarnos
y posicionarnos en nuestras raíces, en los pactos, promesas y herencia que tenemos en Él.
Tenemos que alinearnos a la voluntad de Dios, a Sus diseños y estrategias, para que podamos
disfrutar y experimentar las bendiciones que Dios nos ha dado y preparado en Cristo Jesús (Ef. 1:3-
14).

Las bendiciones de Dios están disponibles para todos Sus hijos, pero lamentablemente no todos
las disfrutan, sencillamente porque la mayoría no saben cómo acceder a ellas.  En sus iglesias lo
que único que reciben es la seguridad del ticket para ir al cielo, pero no se les enseña a reinar, aquí
y hoy, y a aplicar la Palabra de Dios y a vivir por el poder del Espíritu Santo, de manera que sus
vidas, matrimonios, familias, trabajos y ministerios sean transformados.

Lamentablemente, muchas veces damos por contadas las bendiciones de Dios, como si todas
fueran automáticas; y no nos preguntamos ni tenemos idea de cómo alcanzarlas, disfrutarlas o
experimentarlas de una manera real o concreta, de una manera específica aquí y ahora, y no solo
"allá en el cielo" o en un futuro lejano...

¡Pero la buena noticia es que Dios, en Su grande amor y sabiduría, no nos deja sin conocimiento ni
sabiduría!  Él desea que Sus hijos, Su pueblo, refleje Su gloria, Su vida abundante y tengamos fruto,
mucho fruto (Jn. 10:7-10: 15:7).

El primer paso para alinearnos al Plan general de Dios para Su reino a todas las naciones, es alinear
nuestra propia vida a la Palabra y al poder del Espíritu Santo de Dios.  Un "cristiano" que no vive en
el poder del Espíritu Santo es igual a un incrédulo. Todo hijo de Dios sabe que vive en y por el
poder del Espíritu Santo de Dios y de Su Palabra que es viva y eficaz en él (Ro. 8:5-17, Heb. 4:12).
Hay muchos "cristianos" que viven sin el poder del Espíritu en ellos, y por lo tanto, están
desalineados de la voluntad y del propósito de Dios para sus vidas.  Quisiera ilustrar esta verdad
espiritual, con un ejemplo físico:
Arriba tenemos una barra de imán y una barra de acero; ambas barras tienen el mismo peso,
material y tamaño; pero solo una tiene poder, tiene el poder de unirse y atraer a otras barras de
acero.  El imán representa a una iglesia o a un discípulo de Jesucristo que ha experimentado y
experimenta el poder del Espíritu y la Palabra de Dios en su vida.  La otra barra de acero es una
iglesia o un "cristiano" que pretende vivir la vida cristiana sin el poder del Espíritu y la Palabra de
Dios en su vida.  Veamos ahora internamente cada una de estas barras...

La barra a la izquierda es un típica barra de acero sin poder, sus cargas internas están
desordenadas, desalineadas, cada una luchando "por lo suyo", yendo por su propio camino.  Sus
moléculas están unidas, pero sin alineación ni orden.

Barra de acero con poder

Esta otra barra es una barra de acero imantada, bajo la fuerza de un poderoso campo magnético
las cargas se alinean con el campo y ¡la barra adquiere poder!  Las moléculas están unidas,
alineadas y en orden.

¡Nuestro campo de poder es la presencia poderosa del Espíritu Santo de Dios, quien usa Su
Palabra, para que nuestras vidas se alineen a la voluntad y al plan de Dios y vivamos en poder y en
abundancia!  Esta verdad o principio espiritual tiene que ser una realidad en todo discípulo de
Jesucristo, tanto en lo personal como en lo colectivo (Pro. 3:5-10).

Dicho lo anterior, tenemos que entender la importancia de nuestra posición y alineación en Cristo,
para que podamos avanzar, cosechar y conquistar en el reino de nuestro amado Señor Jesucristo,
porque ¡hay poder cuando nos alineamos al plan, diseño y voluntad del Señor!

La Biblia nos enseña que mediante nuestra fe en el Nombre de Jesucristo somos hechos hijos de
Dios, y ese es nuestro linaje espiritual (Jn. 1:12-13; Ro. 8:16; Gál. 4:4-7; 1Jn. 3:1-2); pero también
mediante nuestra fe en el Señor somos hechos hijos de Abraham, y ese es nuestro linaje terrenal
(Rom. 8:16-17; Gál. 3:6-9, 28-29; 4:28-31); y en ambos casos tenemos y recibimos herencia, tanto
espiritual como terrenal (Gál. 3:29; 4:7; Ro. 8:16-17; Ti. 3:4-7).  Es decir, mediante nuestra fe en
Jesucristo, quien es del linaje de Abraham, Isaac, Jacob y David, nosotros, los creyentes gentiles,
ramas del olivo silvestre, somos injertados en el pueblo de Dios, en el buen Olivo, por lo cual,
podemos disfrutar de la MISMA RICA SAVIA, que corre desde la raíz hacia todas sus ramas (Ro.
11:17-18).

¡La raíz del buen Olivo es quien sustenta las ramas injertadas del olivo silvestre! Y es claro que
Pablo se refiere a Israel como el buen Olivo, cuya raíz es Jesús el Mesías (Ro. 11:18; Is. 11:1-2; Ap.
5:5; 22:16).  

Por lo tanto, en Cristo, por la fe, somos hechos herederos y participantes de los pactos y promesas
dadas al pueblo de Dios, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, y ¡no solo en el Nuevo
Testamento!  No hay dos pueblos, hay UNO solo, un ÚNICO Y SOLO Cuerpo de Cristo, constituido
por judíos y gentiles, reconciliados y unidos en Cristo (Ef. 2:11-22).  Y por ello, debo citar
completamente esta clara enseñanza del apóstol Pablo sobre nuestra unión y posición en el
pueblo y familia de Dios:
Nota: las negritas son mías.
"Por tanto,  acuérdense  de que en otro tiempo ustedes, los gentiles en cuanto a la carne, eran
llamados incircuncisión por la llamada circuncisión (judíos) hecha con mano en la carne.    En aquel
tiempo estaban sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la
promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.    Pero ahora en Cristo Jesús, ustedes que en otro
tiempo estaban lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.

Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de
separación,  aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en
ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz,  y
mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las
enemistades.    Y vino y anunció las buenas nuevas de paz a ustedes que estaban lejos, y a los que
estaban cerca;  porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu
al Padre.

Así que ya no son extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de
la familia de Dios,  edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal
piedra del ángulo Jesucristo mismo,  en quien todo el edificio, bien coordinado, va creciendo para
ser un templo santo en el Señor;  en quien ustedes también son juntamente edificados para
morada de Dios en el Espíritu".
Según lo que Pablo claramente enseña a la iglesia GENTIL de Éfeso, Galacia y Roma, es que ahora
nosotros, mediante nuestra fe en el Evangelio de Jesucristo, el Evangelio del reino de Dios:
1. Estamos en y con Cristo
2. Tenemos ciudadanía de Israel
3. Somos herederos de los pactos y promesas
4. Tenemos esperanza en este mundo
5. Estamos con Dios y Dios con nosotros.
6. Estamos cercanos, somos parte del pueblo de Dios
7. Somos parte del único y sólo pueblo de Dios
8. Somos reconciliados con Dios
9. Somos ciudadanos y miembros de la familia de Dios
10. Somos edificados juntamente con todos los santos del AT y NT, para ser templo santo en el
Señor y morada de Dios en el Espíritu.

Así que lo que Dios enseña, promete y establece en el Antiguo Testamento sí nos atañe, incumbe e
interesa a nosotros, discípulos gentiles de Jesucristo; y debemos filtrarlo a la luz de la enseñanza
de nuestro Señor, sus apóstoles y profetas, el único fundamento sobre el cual debemos edificar
nuestras vidas y ministerios.

Esta UNIDAD de nuestra posición y alineación con el pueblo y el reino de Dios, tanto del Antiguo y
Nuevo Testamento es también claramente expuesta en la enseñanza que el apóstol Pedro da a la
iglesia en Roma:
"Mas ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para
que anuncien las virtudes de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable; ustedes que en
otro tiempo    no eran pueblo, pero que ahora son pueblo de Dios; que en otro tiempo no habían
alcanzado misericordia, pero ahora han alcanzado misericordia."

Y compare lo anterior con lo que Dios le dice a Israel, por medio de Moisés (Éx. 19:5-6):
"Ahora, pues, si dieren oído (prestan atención) a mi voz, y guardan mi pacto, ustedes serán mi
especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra.  Y ustedes me serán un reino
de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel".

En ambos casos se repiten las siguientes características:


1. Somos Real sacerdocio - Reino de sacerdotes
2. Somos Nación santa - Gente (pueblo) santa

Y se añaden, por la naturaleza y alcance del Nuevo Pacto en Cristo para los gentiles:
1. Somos Linaje escogido, que Pablo también ratifica (Ro. 8:16; Gál. 4:4-7)
2. Somos Pueblo adquirido por Dios, lo que Juan y Pablo también ratifican (Jn. 1:12-13; Ef. 2:11-
22).

CONCLUSIÓN
Si nosotros no nos ubicamos en nuestra real, total y completa posición en Cristo, con respecto a
los pactos, promesas, diseños y planes de Dios, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento,
viviremos un Evangelio incompleto y no disfrutaremos todas las bendiciones, promesas y la vida
abundante que el Señor promete a todos los que creen en Él.

Si nosotros no nos ubicamos en nuestra real, total y completa posición en Cristo, con respecto al
fluir profético que Dios transmite, tanto en el  Antiguo como en el Nuevo Testamento, por medio
de los apóstoles y profetas, estaremos desalineados y disfrutaremos solo parcialmente las
promesas y bendiciones que Dios tiene para todos Sus hijos.

Y seremos y estaremos limitados en la comunicación del Evangelio del reino de Dios, que promete
una transformación total, en todas las áreas de la vida, a todos los que creen en Jesucristo como
su Salvador y Señor.

Y veremos a discípulos sin poder espiritual, ignorantes de su identidad, autoridad y poder en Cristo
y sin sentido de propósito y destino en el reino de Dios en esta tierra.

Para experimentar todo el poder transformador del Evangelio, tanto en nuestra vida como en
nuestro servicio a Dios, 1.-necesitamos posicionarnos y ubicarnos en la esfera de poder de la
presencia del Espíritu y la Palabra de Dios; 2.- necesitamos posicionarnos y ubicarnos en la rica
savia, en el fluir profético, que el Espíritu Santo de Dios viene transmitiendo a Su pueblo, tanto en
el Antiguo como en el Nuevo Testamento; 3.- y necesitamos conocer, entender y aceptar que
TODA la Escritura es importante, relevante y pertinente para nosotros hoy, pues nos capacita para
que estemos enteramente preparados para TODA buena obra (2Tim. 3:14-17).

En la próxima entrega les compartiré cómo en la antigüedad el Señor alineaba y unía a Su pueblo
para vivir, avanzar y expandir Su reino, y cómo de ello podemos extraer principios y lecciones para
nuestra vida y ministerio para hoy.
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Talmud
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página titular del tratado de Berajot del Talmud de Babilonia (Edición de Vilnius).

El Talmud (‫ )התלמוד‬es una obra que recoge principalmente las discusiones rabínicas sobre
leyes judías, tradiciones, costumbres, historias y leyendas. El Talmud se caracteriza por
preservar la multiplicidad de opiniones a través de un estilo de escritura asociativo,
mayormente en forma de preguntas, producto de un proceso de escritura grupal, a veces
contradictorio.

Más que de un único Talmud se puede hablar de dos: el Talmud de Jerusalén (Talmud
Yerushalmí), que se redactó en la recién creada provincia romana llamada Philistea, y el
Talmud de Babilonia (Talmud Bavlí), que fue redactado en la región de Babilonia. Ambos
fueron redactados a lo largo de varios siglos por generaciones de rabinos de muchas
academias rabínicas de la antigüedad.

El judaísmo considera al Talmud la tradición oral, mientras que la Torá (el Pentateuco) es
considerada como tradición escrita. El Talmud extiende, explica y complementa al Tanaj,
pero no puede, por definición, contradecir a la Torá. El paradigma de la halajá (‘ley judía’
en hebreo) subordina la autoridad del Talmud a la de la Torá.

Índice
 1 Composición
o 1.1 Mishná
o 1.2 Braita
o 1.3 Guemará
o 1.4 Halajá and Agadá
o 1.5 Tratados menores
 2 Historia
 3 Comentarios
 4 Ediciones
 5 Bibliografía
 6 Enlaces externos
 7 Referencias

Composición
El Talmud está dividido en dos partes, la Mishná y la Guemará. La Mishná a su vez esta
formada por 6 órdenes (sedarim):

 Zeraim. Literalmente: Semillas; es todo lo relacionado a la agricultura en Israel


 Moed. Literalmente: Festividad; relacionado con las festividades judías
 Nashim. Literalmente: Mujeres; es lo relacionado con las mujeres
 Nezikin. Literalmente: Daños; es todo lo relacionado con la ley tanto civil como
criminal
 Kodashim. Literalmente: Santidades; es lo relacionado a los cultos del templo de
Jerusalén
 Tahorot. Literalmente: Purezas; es lo relacionado con la pureza ritual.

Existen dos Talmud: El de Jerusalén y el de Babilonia. El sistema de redacción del Talmud


consiste en una serie de leyes basadas en la tradición oral de La Torá que fue redactada en
un libro llamado (Mishná) a cuyos autores se les conoce como "Tanaim". Ésta es idéntica
tanto en el Talmud de Jerusalén como en el Talmud de Babilonia. La Guemará son las
discusiones de sabios conocidos como "Amoraim" que explican la Mishná, y sus
explicaciones fueron escritas en arameo. En estas explicaciones está la diferencia entre el
Talmud de Jerusalén y el de Babilonia, mas las dos llegan a la misma conclusión solo que
por caminos distintos.

En cuestión temática el Talmud se divide en Halajá (textos de carácter legal) y Hagadá


(parábolas e historias). La tradición oral del Pentateuco transmitida a Moisés está en su
mayoría en el Talmud, es por eso que es un libro fundamental de estudio para la religión
judía.

Mishná
La Mishná es una compilación de opiniones legales y debates. Las declaraciones de la
Mishná son típicamente lacónicas, registrando breves opiniones del debate de los rabinos
sobre un tema, o registrando sólo una resolución no atribuida que, al parecer, representa
una opinión de consenso. Los rabinos mencionados en la Mishná se conoce como Tanaim.

Dado que ordena sus leyes por asunto y no según su contexto bíblico, la Mishná presenta
cada tema con mayor profundidad y orden que el Midrash, e incluye una mayor selección
de temas halájicos. Por esto, la organización temática de la Mishná se convirtió en el marco
organizacional del Talmud completo. Pero no todos los tratados de la Mishná tienen su
correspondiente tratado en el Talmud. Además, el orden de los tratados del Talmud difiere
a veces del orden de los mismos en la Mishná.

Braita

Existían otras tradiciones tanaíticas contemporáneas a la Mishá. La Guemará


frecuentemente se refiere a las mismas a fin de compararlas con el contenido de la Mishná
y de esta forma apoyar o refutar las proposiciones de los Amoraim. Todas estas fuentes
tanaíticas no midráshicas son conocidas como braitot (lit. material externo, "Trabajos
referidos a la Mishná"; sing. braita, Hebreo: ‫)ברייתא‬.

Las braitot citadas en la Guemará son generalmente citas de la Tosefta (un compendio
halájico tanaítico paralelo a la Mishná) y los Midrash Halajá (específicamente Mejilta, Sifra
y Sifre). Algunas braitot, sin embargo, son conocidas solamente por tradiciones citadas en
la Guemará, y no son parte de ninguna otra colección.

Guemará

En los tres siglos posteriores a la redacción de la Mishná, rabinos de la Tierra de Israel y


Babilonia analizaron, debatieron y discutieron ese trabajo. Estas discusiones forman la
Guemará (hebreo: ‫)גמרא‬. Guemará significia "finalización" (del hebreo ‫גמר‬: terminar,
completar) o bien "aprender" (del arameo: "estudiar"). La Guemará pone foco en elucidar y
elaborar las opiniones de los Tanaim. Los rabinos de la Guemará son conocidos como
Amoraim (sing. Amorá, hebreo: ‫)אמורא‬.

Una buena parte de la Guemará consiste en análisis legal. El punto de partida generalmente
es una afirmación legal encontrada en la Mishná. La afirmación es entonces analizada y
comparada con otras afirmaciones utilizadas como interpretaciones bíblicas, y presentadas
en la forma de una discusión (frecuentemente anónima y a veces metafórica) entre dos
rabinos dispuntantes, denomidados el maskshan (cuestionador) y el tartzan (respondedor).
Otra función de la Guemará es identificar la correcta base bíblica para una ley en particular
presentada en la Mishná y el procso lógico de conectar entre ambas fuentes: esta actividad
es conocida como talmud mucho antes de la existencia del "Talmud" como texto 1

Halajá and Agadá


El Talmud es un documento que abarca muchos temas. Tradicionalmente, sus contenidos
son clasificados en dos grandes categorías: halajá y hagadá. La halajá está directamente
relacionada a la práctica de la ley judía. La hagadá no están relacionadas a lo legal, sino que
tienen un carácter exegético, homilético, ético o histórico.

Tratados menores

Además de los Seis Órdenes (siguiendo la estructura de la Mishná), el Talmud contiene una
serie de tratados posteriores, usualmente impresos al final del Orden de Nezikin (daños).
Estos no están divididos en Mishná y Guemará.

Historia
Originalmente la ley oral fue transmitida de una generación a la siguiente de manera oral,
sin que se tuviera ninguna versión escrita dirigida al público, aunque los sabios tenían
apuntes privados. Después de la destrucción de templo de Jerusalén y el declive económico
y político de la comunidad judía en Israel la continuidad de la transmisión oral estaba en
peligro, por lo que Rabi Yehuda el Príncipe hizo la redacción escrita de la Mishná alrededor
del año 200 de nuestra era. Varias academias rabínicas tanto en Israel como en Babilonia
estaban dedicadas al estudio y discusión de la Mishna. Estas discusiones, al ser recopiladas
de forma escrita forman la Guemará. Existen dos ediciones de la guemará: la de Jerusalén
que se terminó de redactar de forma escrita alrededor del año 400 de nuestra era, y la de
Babilonia, cuya recopilación final se llevó a cabo por Ravina y Rav Ashi, dos sabios del
siglo V de nuestra era.

Comentarios
A partir de la redacción del Talmud se han escrito literalmente cientos de comentarios que
explican los textos y también continúan las discusiones que se encuentran en ellos. Los
primeros comentarios fueron escritos por los Geonim, rabinos de los primeros siglos
posteriores a la redacción del Talmud. En algunas ocasiones hicieron enmiendas al texto de
la Gemará que se incluyen en las ediciones modernas. En la edad media aparecen los
comentaristas denominados Rishonim (en hebreo, los primeros) entre los cuales figuran
sabios de España, Francia, Italia y Alemania. Quizá el más conocido de ellos fue el rabino
Shlomo Itzjaki (Rashi), originario de Troyes, Francia, cuyos comentarios cortos son casi
indispensables para entender el texto talmudico y que figuran en los márgenes de todas las
ediciones del Talmud. También en los márgenes de todas las ediciones se encuentran los
comentarios denominados Tosafot escritos por los alumnos de Rashi y que consisten
frecuentemente en discusiones paralelas a las de la Guemará. Entre los más famosos
talmudistas medievales españoles figuran Abraham Ibn Daud, Maimónides originario de
Córdoba, el rabino Shelomó ben Aderet, también conocido como Rashbá, el rabino Moisés
ben Najmán, conocido como Najmánides, y el rabino Yoná ben Abraham de la ciudad de
Gerona. A los talmudistas post-medievales se les denomina Ajaronim (en hebreo, los
últimos) y frecuentemente sus obras consisten en metacomentarios de obras medievales.
Ediciones
La primera edición impresa del Talmud fue llevada a cabo por Daniel Bomberg en Venecia
en 1520-23. Después de esto también existía la edición de Slavita que data del siglo XVIII.
La edición más famosa, y la que aún hoy en día es usada casi universalmente, es la de la
viuda y hermanos Romm de Vilnius, Lituania, que data del final del siglo XIX y se conoce
como el Vilno Shas que incluía, además, muchos comentarios que no habían sido
publicados hasta entonces. Una edición más reciente es la del rabino Adin Steinsaltz, que
incluye una traducción al hebreo moderno y notas científicas. El Talmud se ha traducido en
su totalidad a varios idiomas. Todavía no existe una versión en castellano. La primera
traducción de Talmud al español fue una antología, Bellezas del Talmud, que realizó Rafael
Cansinos Assens en 1919 y publicó la Editorial América. Bellezas del Talmud, más que una
traducción, es en realidad una obra literaria de Cansinos –construida a partir de ediciones
francesas e inglesas, abreviadas y de traducción libre–, que tuvo por finalidad promocionar
el libro y difundirlo en el mundo cultural español. La editorial EDAF ha emprendido una
traducción incompleta o resumida, casi esquemática, de todos los tratados del Talmud. Esta
edición no respeta la disposición original del texto en la hoja. Con todo, supone un esfuerzo
estimable y probablemente sirva de motivación para una primera edición integral del
Talmud en nuestro idioma.

Bibliografía
 Steinsaltz, Adin, Introducción al Talmud, Riopiedras Ediciones, 2000
 Carmel, Aryeh, Aiding Talmud Study, Feldheim, Jerusalen, 1998
 Cansinos Assens, Rafael, Bellezas del Talmud, Arca Ediciones, 2006, con un
estudio bibliográfico de Talmud de Uriel Macías Kapón.

Enlaces externos
 The Babylonian Talmud, Vol. 2 of 9 (en inglés), en Google Books.
 Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Talmud.
 Dafyomi - Estudio diario de Talmud en español