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Merton

Mapa de “Teoría y estructuras sociales”

Problematización:

Merton comienza criticando a las posturas psicológicas y sociológicas que atribuyen al control
social su papel de organizador de los impulsos biológicos del humano. Esta explicaba que la
falta de control sobre esos impulsos, radicaba en la naturaleza originaria del ser humano. La
imaginería de las relaciones entre individuo y sociedad que implicaba esa teoría es tan clara
como discutible. La inconformidad se supone de la naturaleza. En contraposición, se
encuentran versiones más avanzadas que abren paso a una nueva forma de entender las
estructuras sociales. Las ciencias sociales ya no trataran de lo que la primera postura
consideraba a ultranza con su biologicismo; además, se preocuparían del estudio del análisis
de las “conductas” desviadas.

En primer lugar, este “progreso” ha hecho que la versión biologicista sea el hazmerreír de las
ciencias sociales. En segundo lugar, las perspectivas sociológicas han entrado cada vez más en
el análisis de la conducta que se desvía de normas permitidas (prescritas).

El problema que se propone a resolver es el de “aprender sobre los procesos mediante los
cuales las estructuras sociales producen circunstancias en que la infracción de los códigos
constituye una reacción “normal” (es decir, una situación que es esperable por parte del grupo
social). La pregunta es: ¿por qué sucede que las frecuencias de la conducta divergente varían
en diferentes formas y normas en diferentes estructuras sociales?

Objetivo principal: Análisis de las fuentes sociales y culturales de la conducta divergente.

1er propósito: “descubrir cómo algunas estructuras sociales ejercen una presión definida sobre
ciertas personas de la sociedad para que sigan una conducta inconformista y no una conducta
conformista”. De esto se deriva que las conductas divergentes no son voluntarias y no
responden a tendencias biológicas.

Sub-propósito: “Buscamos variaciones en los índices de conducta divergente, no en su


incidencia”. Es decir, se hablará de actitudes, valores y funciones, desde el punto de vista de
cómo la estructura social promueve o inhibe su aparición en tipos especificados de situaciones.

Tipos de metas culturales y de normas institucionales:

Existen dos elementos en las estructuras sociales y culturales cuya importancia resalta sobre
los demás. El primero de ello corresponde a los objetivos culturalmente arraigados por todos
los individuos o algunos de ello. El segundo, son los modos admisibles para poder concretar
esos objetivos. Los grupos sociales “acoplan” sus objetivos a reglas que están culturalmente
arraigadas. (in abstracto). En este aspecto, se debe considerar que la cultura y las normas
institucionalizadas operan al mismo, no es que guarden relación entre sí.

Objetivos culturalmente definidos: Objetivos legitimado por todos los individuos de la


sociedad, o por una porción de ellos, situados en una posición diferente (a partir de ello,
toman su referente aspiracional). Los objetivos se encuentras unificados, y ordenados en una
jerarquía de valores (estos valores no están determinados por los impulsos biológicos). Es
decir, que todos los objetivos están en el mismo cajón (por así decirlo) y se ordenan en
ficheros distintos de manera jerarquizada. No todos los valores tienen la misma importancia.
(Cosas por las que vale la pena esforzarse: cabro chico tocopilla).
Objetivos culturalmente definidos: Objetivos legitimado por todos los individuos de la
sociedad, o por una porción de ellos, situados en una posición diferente (a partir de ello,
toman su referente aspiracional). Los objetivos se encuentras unificados, y ordenados en una
jerarquía de valores (1) (estos valores no están determinados por los impulsos biológicos). Es
decir, que todos los objetivos están en el mismo cajón (por así decirlo) y se ordenan en
ficheros distintos de manera jerarquizada. No todos los valores tienen la misma importancia.
(Cosas por las que vale la pena esforzarse: cabro chico tocopilla).

Modos admisibles: Modos o formas legítimos de alcanzar los objetivos culturalmente


definidos. Se establecen a través de normas reguladoras arraigadas por costumbres o en las
instituciones. Algunos procedimientos para los individuos particulares (fraude, ejercicio de la
fuera, ¿el poder?) están prohibidos por la zona institucional de la conducta permitida. Muchas
veces puede suceder que la costumbre esté por encima de la institucionalidad. Se dice
entonces que los criterios de admisibilidad son sentimientos cargados de valores.
Independiente a ello la elección está limitadas por las normas institucionalizadas.

La sociología, dice Merton, ha creído que esos controles sociales operan mediante las
instituciones o existen en las costumbres. Si bien ello es cierto, se debe considerar que las
“prácticas culturales estandarizadas” no son todas de una pieza. Existe un amplia gama de
control. Es decir, existen variaciones del control (una norma de conducta puede ser prescrita,
preferente, o permisiva, o proscritas)

Se dice que los objetivos culturales y normas institucionalizadas operan al mismo tiempo para
dar forma a las prácticas en vigor (extraversión de lo que dice en el texto), pero no quiere decir
que guarden constante relación constante entre sí (es decir, la relación ocurre en ocasiones,
no siempre). La importancia cultural concedida a ciertos objetivos varía independientemente
del grado de importancia dada a los medios institucionalizados.

Ejemplos:

A veces se puede desarrollar una presión muy fuerte sobre un objetivo determinado que
implica un interés hasta cierto punto pequeño por los medios institucionalmente prescritos.

1) El primer caso límite es cuando los procedimientos están gobernados por normas
técnicas y no por institucionales (duda). Aquí pondré un ejemplo. El llegar a la
universidad es un objetivo sobre el que las familias exigen a sus hijos llegar, es casi por
obligación actualmente en el caso del “capitán clase media”. Ello implica atravesar una
serie de conductos regulares o normados técnicamente (la Psu, el puntaje, la
matrícula). Esto constituye una cultura integrada.
2) Por otra parte, se encuentran actividades culturales que se concebían en un comienzo
como instrumentales, pero luego pasaron a ser naturalizadas. “La pura conformidad se
convierte en un valor central”. Durante algún tiempo la estabilidad social queda
asegurada, a expensas de la flexibilidad social. Así se conforma una sociedad unida por
la tradición o sagrada (sociedades católicas del medioevo).

Entre esos extremos hay sociedades que conservan un equilibrio aproximado entre objetivos
culturales y prácticas institucionalizadas.

Las satisfacciones de los individuos quedan subordinada a estos dos tipos de presiones
culturales. En el primer caso, las satisfacciones proceden de la consecución de objetivos. En el
segundo, mediante los medios institucionalizados para alcanzarlos. Esto se valora como
proceso o resultado. Como proceso, las satisfacciones del mero hecho de participar en un
juego; como resultado, los que pierden pretender cambiar las reglas del juego (el picota). Las
derrotas pueden derivar en recompensas socializadas. Si en el orden distributivo no existen
incentivos positivos, entonces ocurrirán conductas anómalas.

TESIS CENTRAL:

“La conducta anómala puede considerarse desde el punto de vista sociológico como un
síntoma de disociación entre las aspiraciones culturalmente prescritas y los caminos
socialmente estructurales (instituciones sociales) para llegar a dichas aspiraciones”.

El tipo de sociedad que le interesa estudiar al bueno de Merton es la sociedad que le da mayor
preponderancia a sus intereses que a los medios institucionalizados para conseguirlo.

Las sociedades varían en el grado de unificación entre la tradición, las costumbres y los
controles institucionales y los objetivos que ocupan un lugar alto en la jerarquía de valores (1).
Los modos de operar institucionales pueden viciarse generando que muchos individuos se
vean limitados por conveniencia técnica (¿?). En este punto la pregunta es la siguiente: ¿cuál
de los procedimientos disponibles es más eficaz para aprehender el valor culturalmente
aprobado? El procedimiento más útil desde el punto de vista técnico, sea legítimo o no, se
convierte por excelencia en el preferido para la conducta institucionalmente prescrita. Si este
proceso de atenuación (2) (¿de qué?) continúa, la sociedad se hace inestable y se produce la
anomia.

El ejemplo que pone Merton es el siguiente. En las competencias atléticas el deseo de ganar
sobrepasa al de los medios institucionales (legítimos). Cuando se le reconoce a una persona
por ganar, implícitamente se le otorga importancia al uso de medios ilegítimos. “La
importancia concedida al resultado atenuó (2) tanto las satisfacciones derivadas de la pura
participación en la actividad competitiva”. Cuando se comete una trampa, por otra parte,
según Merton, se siente un leve “sentimiento de culpa”. Esto indica que las reglas
institucionales. Pero la exageración cultural del éxito como meta induce a los individuos a
retirar a las reglas apoyo emocional (desmoralización literal de los medios).

Lo último ocurre en el macrocosmos social cuando los elementos de la estructura social no se


hayan integrados. Un objetivo y/o valor cultural es afirmado por todas partes. Puede darse el
caso de que sea “la familia, el trabajo, la escuela” o “la audiencia, la hinchada”, etc.

“Hay que mantener las aspiraciones altas, sino castigo”.

Del ejemplo dado (el sueño americano), tres axiomas culturales (metas elevadas, fracaso
momentáneo, fracaso=reducir ambiciones), traducidos en paráfrasis psicológica y paráfrasis
sociológica (de que sólo nos importa la última):

1) Crítica desde la estructura social hacia uno, entre pares.


2) Conservación de una estructura de poder social mediante la existencia de estratos
social en el que los individuos de los más bajo se identifican con la gente que ha
conseguido éxito.
3) Quienes no se atienen a los objetivos culturalmente definidos serán excluidos. Se
otorga incentivos positivos a los que mantienen conformidad hacia esas metas.

¿cuáles son las consecuencias de la conducta de individuos situados en puestos diversos en la


estructura social de una cultura en que la importancia de las metas-éxito predominantes se ha
alejado cada vez más de una importancia equivalente de los procedimientos
institucionalizados para alcanzar aquellas metas?

Tipo de adaptación cultural:

Objetivo: Examinar tipos de adaptación de los individuos (los que ocupan posiciones diferentes
en la estructura social) dentro de una sociedad portadora de cultura.

(“La cultura es una especie de cobertor que cubre por igual a todos los individuos de la
sociedad”. Siempre y cuando la reacción de los individuos se condiga con los objetivos
culturalmente definidos o algún otro rasgo de su propia cultura).

Tipos de adaptación: conformidad-innovación-ritualismo-retraimiento-rebelión.

Antes de estudiar el cómo opera la estructura social para ejercer presión sobre los individuos a
favor de uno u otro modo de conducta, se debe observar que los individuos pueden pasar de
un modo (de conducta) a otro en su ocupación en actividades sociales. Las categorías
dependen del rol social en el que se desenvuelva el individuo, no de la personalidad.

i) Conformidad: En una sociedad estable es la más común. Los medios institucionalizados y los
objetivos culturalmente definidos se hayan integrados.

ii) Innovación: Los objetivos culturalmente definidos tienen más importancia que los medios
institucionales para su consecución. La pregunta sociológica para este tipo de adaptación es:
¿qué rasgos de la estructura social predisponen a este tipo de adaptación, produciendo, en
consecuencia, una frecuencia mayor de conducta divergente en un estrato social que en otro?
De la pregunta se desprende que no todos los estratos sociales tienen el mismo grado de
conductas divergentes, y qué hay unos rasgos que impulsan hacia la innovación, pero ¿cuáles?

En estratos sociales superior (económicamente claro ), la presión de las estructuras sociales
hacia la consecución del éxito en los negocios (por ejemplo) borra la importancia dada a los
medios institucionales. Nuestro innovador chilensis es Luksic, quien no naciendo rico se dio en
la tarea de acumular mucho dinero (no se sabe cómo). A él se le ve como un gran ejemplo de
éxito por sus resultados.

Bueno ahí está… el objetivo (“éxito”) desplaza la importancia de los medios.

Si quiere más, busque los caso actuales de SQM o Penta. 

Pero, según los estudios que expone Merton, son los estrato inferiores (económicamente,
claro ) los que más representan a este tipo de adaptación. Como estamos valiéndonos de
muchos ejemplos, en este caso expondré el del narcotraficante. Un individuo, cualquiera que
quiera ascender en cuanto status o, incluso, clase social, y no tiene los medios suficientes
como para hacerlo, tendrá conducta divergente. El caso del narco de pobla (o micro) es un
tópico común (¡y hasta patético!) de la no integración de objetivos culturalmente definidos y
medios institucionalizados en los estratos sociales inferiores.

Estas situaciones presentan dos características:

1) los incentivos para el éxito los proporcionan los valores consagrado de la cultura

2) Las vías disponibles para avanzar hacia el objetivo culturalmente definido está limitado por
la estructura de clase para los que siguen conducta desviada.

Es decir: Importancia cultural + estructura social (ambas presionando) = conducta desviada.


¿por qué, en el caso de los estratos inferiores de una sociedad capitalista (desarrollada o
subdesarrollada), la conducta desviada es mayor? Porque los medios institucionalizados son
restringidos para estos y porque los objetivos culturales están exaltados (tomando el ejemplo
de Merton: el éxito de tener dinero). Esto aumenta cuando la estructura social es rígida,
entonces se produce una conducta desviada en gran escala (conducta delictuosa).

Para los estratos inferiores

Importancia cultural+ estructura social (presionando) + (-oportunidades) =conducta desviada


en gran escala

Lamentablemente , los que están inmersos en esa contradicción (metas vs falta de


oportunidades) no (siempre) tienen conocimiento de “las fuentes estructurales de la
frustración de sus aspiraciones”. Los que sí, son rebeldes (xd qué burdo). Las búsquedas no-
sociológica del conocimiento de ellas, es mayoritariamente mítica o supersticiosa (tremenda
cuea por la nota que me saqué; oh qué mala suerte, no he encontrado trabajo: ejemplo).

En términos sociológicos la “teoría de la suerte” sirve para explicar la “función dual entre
discrepancia frecuente entre el mérito y la recompensa. Según ello, cualquiera puede acceder
a tener buena o mala suerte. Es decir, el éxito no dependería de la estructura social.

iii) Ritualismo: Este tipo de adaptación representa a aquellos individuos que prefieren un
alejamiento de los objetivos culturalmente definidos y prefieren usar medios institucionales
para avanzar en la jerarquía social. Es decisión personal.

Supone el “síndrome del ritualista social”. Una persona abocada a tareas que le den
satisfacción interna (aunque sean modestas) por sobre las exigencias culturales arraigadas.
Con frecuencia, las altas exigencias y ambiciones, dan como resultado ansiedad. La manera de
mitigar esa ansiedad por parte de algunos individuos es rebajando permanentemente las
aspiraciones. Ahí cabe el cabro piola que prefiere sacarse buenas notas antes de faltar a una
prueba  El que teme por un paro porque piensa que va en desmedro de su rendimiento
académico. Sólo sigue por ritualidad el conducto regular. O la razón de por qué, nosotros los
pobres, entramos a la universidad.

La disciplina atenúa las posibilidades de adaptación II y aumenta las de adaptación III. En este
caso, no importa tanto que sea o no una conducta divergente, puesto que como demuestra el
autor del texto sería más cercana a una conducta conformista. Lo que realmente es
importante es que objetivos culturales y medios para su consecución no están integrados. Por
esto último, este tipo de adaptación puede pasar a otro, de forma lícita o ilícita.

IV. Retraimiento: Es la menos común. Pueden encontrar en un sentido ficticio (parece que es
inventado por el autor). Es muy probable que este tipo de adaptación se de en individuos que
tanto los objetivos culturalmente definidos y los medios para su consecución sean asimilados,
pero las vías institucionales en cambio no conducen al éxito.

Doble conflicto:

Obligación moral interiorizada el individuo no tiene posibilidades


de adoptar medios institucionalizados vs.

Consecuencia: Frustración  retraimiento.


Esto se resuelve abandonando metas y medios. Esto hace que haya un rechazo hacia esta
adaptación (a la presión de las estructuras sociales sobre las personas), pues son
“improductivas”.

Ejemplos: los pasturris, los vagabundos, los poetas malditos.

v. Rebelión: esta adaptación es llevada a cabo por individuos (¿no será que el auto muestra su
tendencia política?) que están fuera de la estructura social y piensan que se debe cambiar por
una nueva. Esto sucede cuando se considera al sistema institucional como una barrera para la
consecución de objetivos legitimizados. Para cambiar esa situación hay que cambiar la
estructura social entonces (mito de la rebelión).

En contraposición se haya el mito del conservadurismo que dice que lo que sucede es algo
inevitable o que puede cambiar gradualmente (reformistas).

Estos dos tipos de mitos pretenden el “monopolio de la imaginación” (o es una cosa o la otra)
Mapa conceptual

Estructuras sociales

Objetivos y medios
para alcanzarlos

Diferenciados (no
Unidos (integrados)
muy integrados

No estabilidad Estabilidad social


social

Conducta
Conducta conformista
divergente

Tipos de
Ritualista adaptación
tipo de
adaptación

Conformidad
Innovación Retraimiento

Rebelión

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