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LOS CONSTRUCTORES DEL

DERECHO DEL TRABAJO EN

EL SIGLO XX

AMADEO ALLOCATI

PORTADA

Se repetían las noches, todos sumergidos en el silencio previo al sueño; y la


lámpara iluminando los papeles sobre la mesa del comedor, envuelta la escena en el sonido leve
de la música que provenía de la infaltable radio. Instituían el ritual nocturno lámpara encendida,
leve música de fondo y cuartillas escritas con letra menuda pero clara, o escritos a máquina que
formarían expedientes frondosos de palabras esperando justicia.

Esta es la síntesis de incontables vigilias que transcurrieron a lo largo de la vida


de Amadeo Allocati.

Desde el principio de su carrera cuando, siendo maestro, se graduó abogado. Y


más adelante, en la tarea sin horarios de juez cuando era necesario estudiar los tantos
expedientes de la Sala de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.

De su padre inmigrante italiano, luego mastro argentino, y de su madre gallega,


había aprendido la disciplina en el estudio y en el trabajo, la rectitud en la conducta y el sereno
sabor de la labor cumplida en la vocación.
EL HOMBRE Y EL DOCENTE

Allocati había nacido el 16 de septiembre de 1910 en la Ciudad de Buenos Aires. Su


niñez transcurrió en el barrio de Barracas, el humilde y laborioso ángulo sud de la ciudad. Los
años de escuela se sucedieron en las aulas de la Escuela República de Bolivia, de esa barriada.-

De estas épocas hizo innumerables amigos, a los que siguió frecuentando con la
fidelidad de los años. ¨ Cómo olvidar la temprana pasión por el fútbol, cuando cada uno de los
pequeños jugadores debían juntar con esfuerzo 10 centavos cada uno para alquilar aquella
canchita de Gerli ? ¨ Cómo no recordar las competencias deportivas y culturales del Comité
Billiken y aquel coro en que cantaban y los tiempos de sus estudios de piano ?

Luego ingresó a la Escuela Nacional de Profesores Mariano Acosta, de donde egresó


como maestro normal primero, en 1927 y como profesor en Letras en 1930.-

Las filas de las amistades de la primaria serían engrosadas con sus compañeros de la
adolescencia, de los tiempos de billar y del siempre futbolero fervor.-

Ya había comenzado la época de sus primeras experiencias como docente y, tras las
suplencias de rigor, fue titularizado en la década del 30 y en 1935 designado maestro de 4*
grado en la Escuela Valentín Gómez, en el tradicional barrio de San Telmo. Al decir del amigo
el Dr. Salvador Alvarez Alonso años después, "Amadeo no quiso trasladarse nunca del barrio
sur: Montes de Oca, Cochabamba, Santiago del Estero sentaban su filiación. Hay una razón y un
alma en el barrio, que se internalizan en sus naturales"(Allocati, Beatriz Olga. Un Hombre de
Derecho, Amadeo Allocati. Asociación de Abogados de Buenos Aires, 1992.Página 57).-

Apenas formada su familia y tras rendir las últimas materias de Derecho, inició bien
pronto el ejercicio de la profesión de abogado simultáneamente con su labor docente.-

De aquellos años al frente del aula, que se extenderían hasta marzo de 1955, son
dignos de mencionar los recuerdos de su colega y amigo, el Profesor Juan A. Batallán, que
relataba que sus propios alumnos trataban de escurrirse del aula en las horas de ejercicios físicos
del grado de Allocati para ver al maestro jugar al fútbol con sus alumnos.
Que su presencia ordenaba las bulliciosas reuniones de la Asociación Cooperadora
de la escuela. Y que no perdía oportunidad para proclamar a todos el respeto por la
Constitución.-

A la docencia, que presuponía la intensiva tarea de corrección de los deberes de sus


alumnos, la preparación de clases especiales, bien pronto se agregó la actividad propia del
profesional. Mientras tanto, Amadeo y su esposa Olga Méndez acompañaban el crecimiento de
los hijos y guiaban sus estudios. Pero a las 20, se hacía silencio en el pequeño departamento de
la calle Cochabamba porque él debía trabajar.

Entonces, la no demasiado moderna Underwood adquiría desusada velocidad en las


vigilias... Cada tanto, sólo un descanso para enfrascarse en algún artículo de La Vanguardia
porque, como hombre joven y luchador, Allocati había abrevado en el ideario del socialismo.-

Las ya largas jornadas de por entonces lo fueron aún más cuando se unió a la
Asociación de Abogados de Buenos Aires.-
EL ABOGADO

Habiendo egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Plata el 31 de


agosto de 1935 y comenzado el ejercicio de la profesión como abogado de la matrícula T* VIII
F* 37, Amadeo Allocati elevó su solicitud de ingreso a la Asociación de Abogados de Buenos
Aires el 26 de julio de 1937. En agosto fue aceptado como asociado.-

En una recorrida visual por las páginas del tiempo, al pie del Acta de Asamblea N*
11 de la Asociación del 29 de mayo de 1942 se encuentra por primera vez la firma de Amadeo
Allocati cuando fue elegido Vocal Titular por dos años. A partir de esa fecha, serían muy pocas
las sesiones en que no participara activamente hasta Noviembre de 1955, cuando debió asumir la
Magistratura.-

Era entonces asesor letrado de la Asociación de Viajantes de Comercio de la


República Argentina y continuaba su tarea docente en la Escuela Valentín Gómez.-

Con presencia y aportes permanentes durante el período 1942/43 fue designado


Secretario General de la Asociación a partir del 2 de junio de 1943. Además conformaba la
Comisión de Información y Contralor Judicial. Los temas de tratamiento, como surge de las
actas de la A.A.B.A., eran entonces, por ejemplo: Nuevo Código de Procedimiento Civil y
Comercial para la Capital Federal y Justicia Federal, Proyecto de Ley de Organización de los
Tribunales Ordinarios Civiles y Comerciales, el allanamiento de estudios de abogados, las listas
negras en los E.E.U.U., las asiduas detenciones de abogados... En el Acta de la Asamblea Anual
del 31-5-44 se consigna: "A moción de los Dres. Armengol y Gaggiolo se otorga un voto de
aplauso por la labor de los vocales salientes y especialmente al Secretario General, Dr.Amadeo
Allocati. Lo que así se resuelve por unanimidad".-

En la cena de homenaje realizada por sus colegas el 7 de julio de 1944, el Dr.


Francisco A. Cafoncelli, después de glosar humorosamente la primera década de la existencia de
la Asociación de Abogados, trazó un perfil del homenajeado."...En este ambiente y como
consecuencia del agudo sentido selectivo que poseen los hombres interesados en el
desenvolvimiento de nuestra Asociación, entró a actuar Amadeo Allocati. A pesar de su
juventud traía ya la veteranía en el ejercicio de la docencia primaria y cuántos años de rudo
batallar en el campo profesional. Trabajó con admirable voluntad. Se leyó el repertorio de actas
desde la fundación. Hurgó el archivo, ordenó precedentes y a poco de andar era una enciclopedia
en marcha. De su permanente preocupación por los problemas que nos atañen habla
elocuentemente la circunstancia de que era difícil no hallar en el orden del día de las sesiones
semanales el sello de una iniciativa suya.... La primera conferencia de abogados de la ciudad de
Buenos Aires celebrada el año pasado, nos tenía reservada una magnífica revelación. La brillante
actuación de Amadeo Allocati. Trabaja en la comisión de mayor responsabilidad aportando al
debate sus sólidos conocimientos en la materia y su extraordinaria claridad. Introduce una tónica
distinta en el ambiente pacato y solemne y se revela contra la mojigatería de algunos colegas que
no admiten que se pueda brillar en una conferencia de abogados si no se lleva galera y el
indumento severo de auriga de carroza fúnebre. Está a tono con la solemnidad de las sesiones
plenarias y su labor queda documentada en las actas publicadas por el Colegio de Abogados
[...]".-

Siendo Sub-Director de la Biblioteca de la A.A.B.A. durante el periodo 1944/45,


Allocati integraba la Comisión Especial de Superintendencia y la de Jurado y Reglas de Etica.
En la Asamblea de 1945, fue elegido nuevamente Vocal Titular por dos años.-

Las Actas de Comisión Directiva hablaban en esos tiempos de temas tales como:
"Expresiones del Cnel. Perón en Avellaneda el 11-8-45, que afecta a los abogados; Torturas a
detenidos políticos; Estado de sitio; Abogados detenidos; Sucesos en Plaza San Martín y tiroteo;
Proliferación de Decretos con vistas a conversión en ley sin discusión parlamentaria;
Actividades del programa de divulgación de la Constitución Nacional, que no deben
suspenderse. Con respecto a ello, Allocati expresaba el 5-10-45 que "el silencio es un error".-

Hubo un paréntesis en su actuación en la mesa directiva para encargarse


especialmente de la Campaña de Educación Cívica. Se trataba de una campaña de orientación
para la enseñanza y defensa de la Constitución, que comenzó allá por los años 1943/44, siendo
llevada a cabo a lo largo de varios períodos tanto por la Asociación, como por el Centro de
Estudios de Derecho Constitucional y el Instituto de Extensión Universitaria. Allocati, así como
los Dres. José Sartori, Carlos S. Fayt, Alvaro M. Martínez y otros, participaban en su
realización. La amplísima gama de actividades incluía: un curso radial de instrucción cívica por
Radio Libertad, Lecciones de Moral Ciudadana propaladas por Radio El Mundo, conferencias de
distintos oradores en distintas plazas, se menciona además en el Diario La Prensa, la titulada
"Por qué el pueblo es soberano" por el Dr. A. Allocati (h) el 25 de Octubre en el ILSE. En 1946,
por Radio Splendid se transmitió el ciclo "Hablan los próceres". Todo ello organizado,
coordinado por el activo abogado y maestro.-

En la Memoria del período, bajo "Actividades del Instituto de Conferencias" de la


Asociación, figuran como disertantes los Dres. Fassi, Halperín, Fayt, Linares Quintana, Lecond,
Couture y Allocati (h). Su conferencia de junio de 1945 se tituló "Facultades del Gobierno de
Facto".-

En la Asamblea de Mayo de 1946, Allocati es designado Vice-Presidente de la


Asociación e integra además la Comisión de Justicia, sin olvidar su tarea en la escuelita de San
Telmo y en su estudio profesional.-

Muchos viernes debió reemplazar al Dr. B. Fiorini en la presidencia, tarea nada fácil
pues los temas de tratamiento eran no solamente de interés profesional sino cívico, político,
vital: Decretos de creación de los Tribunales del Trabajo; Accidentes del trabajo; Despacho
sobre el proyecto presentado en el Senado, tendiente a aprobar en conjunto, sin discriminación
alguna, todos los decretos y resoluciones del P.E. de facto desde el 4 de junio de 1943 hasta el 3
de junio de 1946 (declaración); Situación de presos políticos; Plan Quinquenal, etc..-

Comienza 1947, se crea en el ámbito de la A.A.B.A. la Subcomisión de Derecho del


Trabajo. Se decide que el vicepresidente Allocati disertará el 30-4-47, Día del Abogado, sobre el
tema "La Defensa de la Constitución".-

En Junio, Allocati pasa a formar parte de la Comisión de Justicia. En 1948 se lo


designa miembro del Instituto de Jurisprudencia. Todos los hombres de la Asociación están
preocupados y ocupados en temáticas tales como la reforma de la Constitución y la detención de
abogados.-

Bien pronto, según consta en el Acta de Asamblea del 27-5-49, Allocati es elegido
presidente por dos años, acompañado por un distinguido elenco de abogados. Se detectaron en
las Actas durante el resto del año, temarios institucionales y sobre la situación del país y un
proyecto de Allocati sobre La Situación del Poder Judicial.-

El día 21 de Diciembre hubo una sesión extraordinaria en la Asociación para tratar el


caso del obrero Carlos Antonio Aguirre; se condenaron los procedimientos policiales en el caso
y se preparó una declaración. Se realizó otra sobre el mismo tema el día 23 y otra después de
Navidad. Pero leamos a don Vicente Arena, gerente y verdadero cronista de la Asociación, en
tramos de su fidedigno relato de años después "NACE LA VIGILANCIA. 29 de diciembre de
1949: Se aprueba declaración condenando allanamiento y Clausura del Colegio de Abogados de
Tucumán, por la Comisión Bicameral; el día 4 de enero se publicó en algunos diarios y esa
misma tarde, detrás de mí -me estaban esperando- entra un subcomisario acompañado de varios
policías uniformados. Me interrogó y solicitó la presencia del presidente. El doctor Allocati
concurrió de inmediato y el subcomisario procedió a darle lectura de la comunicación, de cuyo
texto no permitió se tomara copia; en ese escrito, el presidente y secretario de la Comisión
Bicameral pedían al jefe de policía la intervención y vigilancia de la Asociación y del estudio del
presidente. A pesar de que la nota no reunía los recaudos constitucionales necesarios para que
pudiera cumplirse la medida, la condena se ejecutó de inmediato, disponiéndose la vigilancia del
local con su agente uniformado, con la expresa recomendación de no permitir sacar libros ni
papeles. De igual forma se procedió en el estudio del presidente. Esta guardia se mantuvo desde
el 4 de enero de 1950 hasta el 16 de septiembre de 1955, en que se retiró automáticamente con la
caída del gobierno. Yo he sido el único testigo del amargo momento pasado por el doctor
Allocati en la Asociación y por la Asociación ese 4 de enero. Yo, que "vi" las intenciones del
policía, puedo asegurarles que si la Asociación existe, se debe a la conducta seguida por el
doctor Allocati en aquella oportunidad, soportando con una aparente serenidad, una provocación
policial premeditada, que buscaba la reacción que diera pie a la clausura. He visto a Allocati
conmovido cuando perdió a su padre, y lo he visto cambiar de color y contraer sus músculos en
un gesto de rebeldía, cuando el atropello policial; no sabría decir cual de los dos momentos fue
para él el más penoso..." (Arena Vicente. Treinta años de la Asociación de Abogados.
Asociación de Abogados de Buenos Aires, Buenos Aires, 1967, págs. 82/83).-

Ese día 4 de enero de 1950 fue el punto de partida para días, meses y años a lo largo
de los cuales se produjeron recursos de amparo, gestiones, gacetillas para los periódicos, y
recibiendo adhesiones y telegramas. En plena actividad, como siempre, pero con la presencia de
un agente de policía tanto en el local de la Asociación como en el estudio de Allocati.-

Transcurrieron así los primeros meses, Allocati liderando las reuniones de Comisión
Directiva hasta el término de su mandato como Presidente, a mediados de 1951. En la
Asociación, con el policía de facción durante las veinticuatro horas. En su estudio, en la labor
periódica de desbrozar la ley y reclamar justicia bajo la mirada de un hombre de azul,
cualesquiera que fueran la hora y el día de la semana. Este era el escenario obcecado para sus
trabajos en el estudio de la calle Uruguay y esa mirada, esas miradas, no pudieron menos que
compartir la mansedumbre de su dolor filial cuando bien a fines de año perdía a su padre.-
Continuó su presencia en las reuniones de la Directiva y el Día del Abogado, un 30
de abril de 1951, habló serenamente, finalizando con estas palabras de compromiso personal e
institucional: "Expresemos nuestra verdad, como única forma de ser fieles al pensamiento de los
hombres de Mayo que lucharon por el más hermoso de los ideales, el restablecimiento de un
régimen de libertad, combatiendo por el reconocimiento de los derechos del hombre y la
soberanía del pueblo contra quienes defendían al absolutismo y la servidumbre, sin leyes, sin
Constitución, sin libertad".-

Cumplido su mandato, integró nuevamente el Instituto de Jurisprudencia y la


Comisión de Justicia.

También la Comisión Permanente de Legislación y Asuntos Constitucionales. Casi


toda la actividad de la Asociación apuntaba en esas épocas a resolver el temas de las vigilancias.-

A estas alturas, el cuarteto azul que le había tocado en suerte a Allocati en su estudio,
se había convertido en parte de la familia, un cuerpo que actuaba eficazmente como auxiliar de
recepción y “un matecito, Dr. ?”. Hasta un poeta con jinetas dedicó a su vigilado las palabras
sinceras de sus versos.

Habían pasado varios presidentes en la Asociación pero Allocati seguía trabajando


para ella y para todos. En la Biblioteca y en la Comisión de Justicia. En el Acta del 29 de julio
de 1955 se expresa: "...Informe sobre el Poder Judicial en los últimos doce años. Acto seguido,
el Dr. Allocati, en una exposición clara, documentada y exhaustiva, realiza un análisis completo,
preciso y objetivo del Poder Judicial en los últimos doce años. Al término de la misma, la C.D. y
los socios presentes manifiestan su total adhesión al Dr. Allocati, en un espontáneo y prolongado
aplauso." (Op. cit., p g 46).-

Bien pronto habría buenas noticias con relación a la terminación de esa pesadilla que
había afectado las vidas de los hombres de la Asociación durante años. El acta de la Sesión
Extraordinaria del 24 de septiembre de 1955 refleja la emoción de los presentes dado que, por
primera vez después de más de cinco años, la sesión se realiza sin la presencia de un agente de
policía. Al mismo tiempo se señala la serena valentía con que el ex-Presidente Dr. Allocati ha
soportado por igual tiempo la consigna policial en su estudio.-

Más adelante, en el Acta de reunión del 4 de noviembre, encontramos:


"...Nombramiento de asociados para integrar la magistratura. Se propone remitir salutación al
Dr. Allocati y a Halperín, como magistrados...".-
Muchos años después, a raíz de un Homenaje a Allocati que realizaría la Asociación
de Abogados de Buenos Aires el 26 de julio de 1989, el Dr. Roberto García Martínez escribiría:
"...Cuando hace muchos años comencé a actuar en la Asociación de Abogados de Buenos Aires,
existía una figura, ya casi mítica, que todos admiraban, aunque hacía años que había dejado de
actuar como dirigente del abogamiento, pues había ingresado a la Justicia Nacional del Trabajo,
como juez de Cámara. Había sido el dirigente incorruptible; el dirigente tozudo; el dirigente
inclaudicable; el dirigente que por ser dirigente, había tenido una custodia policial en la puerta
de su estudio jurídico, por orden del gobierno de turno; el dirigente que había ayudado a
engrandecer a la incipiente, ruidosa y opositora Asociación de Abogados. Había sido su
presidente en aquellos años difíciles... tenía muchos seguidores don Amadeo Allocati, de quien
estoy hablando, tenía discípulos y continuadores de su ejemplo y de su pensamiento" (García
Martinez, Roberto. Amadeo Allocati, dirigente profesional, juez y jurista, L.L., Buenos Aires 22
de agosto de 1989, pag. 2).-
EL MAGISTRADO

Comenzaba una nueva etapa en la vida de Amadeo Allocati en el mes de Noviembre


de 1955. Quedaban atrás, aunque muy frescos en la memoria, los años laboriosos y de
sobresaltos de su actuación en la Asociación de Abogados y también los de docencia, de la que
se había retirado en Mayo de ese año.-

Noviembre marcaría el comienzo de su tarea de Juez de la Cámara Nacional de


Apelaciones del Trabajo. Su destino sería la Sala IV, que compartiría con los camaristas
Guillermo C, Valotta y Marcos Seeber y con el Dr. Miguel Angel Mariani como Secretario. La
Sala funcionaba entonces en el 5* piso de Esmeralda 1366.-

Cafecito o mate y la radio siempre encendida, acompañaban las largas jornadas de


lectura y análisis de páginas buscando justicia, fundamentando decisiones. Páginas pletóricas de
palabras insistiendo en un voto, requiriendo una segunda visión, su propio criterio ecuánime....-

El peso de esa responsabilidad se vió sin duda incrementado cuando fue elegido
Presidente de la Cámara en el año 1957. Ese mismo año, Allocati había adherido como socio
fundador a la creación de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo (luego se le agregaría:
“y de la Seguridad Social”), con su puntual y activa participación a lo largo de los años, lo que
es atestiguado por las Actas de Comisión Directiva.-

Recibió el acuerdo del Senado como Juez de Cámara el 26.6.58. La Sala IV ya no


contaba con el Dr. Seeber y pasó a integrarla el Dr. Alfredo del C. M. Córdoba en su
reemplazo.-

Imaginamos a Amadeo llegando al Tribunal algunos días lunes, eufórico tras los
triunfos entonces reiterados de su equipo favorito de fútbol, digámoslo nomás: Racing, aunque
ello tenga poco que ver con la terminología iuslaboralista... Otros lunes, quizás, haya arribado
más fatigado, después de algún viaje relámpago a la ciudad de Córdoba para visitar a su hijo.-

De septiembre de 1959 data una nota dirigida a la Excma. Cámara, donde


fundamenta las razones que lo obligan a excusarse de intervenir en un juicio. Comienza
expresando: "El 3 de enero de 1950 la Asociación de Abogados de Buenos remitió una
declaración de solidaridad con el Colegio de Abogados de Tucumán, clausurado pocos días antes
por orden de dos diputados nacionales que ejercían la presidencia y la secretaría de la Comisión
Legislativa Bicameral nombrada para investigar las torturas policiales y las denuncias
formuladas por un periódico sobre la conducta de ciudadanos argentinos y extranjeros. En esa
declaración que suscribí en mi carácter de presidente de la entidad, se analizaban las facultades
de las comisiones legislativas de investigación y de sus miembros individualmente, llegándose a
la conclusión de la ilegalidad de las medidas dispuestas por dichos legisladores".-

Continúa el relato de las posterioridades: Las noticias en los medios, la aparición de


la Policía, la amenaza de clausura del local de la A.A.B.A., las resultantes consignas policiales
en la sede de la Asociación y en su propio estudio durante las 24 horas a lo largo de cinco años y
nueve meses. Para finalizar: “Ahora bien, el profesional que aparece en autos representado a la
parte demandada ejercía la Secretaría de la Comisión Legislativa Bicameral cuando se dispuso la
medida a que me vengo refiriendo. No tengo para con él resentimiento alguno, por lo que, de
interpretarse restrictivamente la norma del inciso 11 del art. 368 del Código de Procedimientos,
sería improcedente mi excusación. Pero esta Sala ha resuelto en otras oportunidades con criterio
que he compartido, que deben apreciarse con amplitud los escrúpulos o reservas de los jueces en
cuanto estiman, como en el caso, que deben abstenerse de intervenir. Por lo demás, el hecho
relatado puede inducir a la parte demandada a suponer explicablemente que existe resentimiento
y nada más aconsejable, entonces, que admitir la excusación pues de esa manera mi abstención
le dará la seguridad de la imparcialidad del fallo. Pido, pues, a V.E. me tenga por bien excusado.
Buenos Aires, 10 de septiembre de 1959. Amadeo Allocati" (Archivo Privado de la Familia
Allocati).-

El calendario deshojaba sus días, semanas y años de labor sin pausa para Allocati. En
1962, la triada de magistrados de la Sala IV contó al Dr. Emilio M. Figueroa como Secretario.-

El tiempo dejó al Juez sus marcas de felicidad, con el casamiento de su hijo y otros
momentos de solaz, en reuniones con amigos y en las no frecuentes demostraciones de su
habilidad culinaria. Y también las de tristeza y desazón, cuando nació y enseguida partió su
primera nietecita....-

En junio de 1963, en el Boletín N* 236 de la AABA, aparecería un editorial escrito


por el Dr. Carlos S. Fayt titulado "Nuestro Elogio y Crítica a los Jueces", que se transcribe en su
tramo final pues algo tenía que ver con Allocati.-
“...Quienes quieran saber de nuestro respeto por la suprema dignidad de los jueces,
debe releer el hermoso libro de Piero Calamandrei "Elogio de los jueces escrito por un
abogado". A este respecto, como indicando una conducta, en el severo despacho de un eminente
magistrado, en un quinto piso de un apartado tribunal (*) están estas palabras del ilustre jurista
italiano: "En ciertas ciudades de Holanda, viven en oscuros tenduchos los talladores de piedras
preciosas, los cuales pasan todo el día trabajando en pesar, sobre ciertas balanzas de precisión,
piedras tan raras, que bastaría una sola para sacarlos para siempre de la miseria. Y después, cada
noche, una vez que las han entregado, fúlgidas a fuerza de trabajo, a quien ansiosamente las
espera, serenos preparan sobre la misma mesa en que han pesado los tesoros ajenos, su cena
frugal, y parten sin envidia, con aquellas manos que han trabajado los diamantes de los ricos, el
pan de su honrada pobreza. TAMBIEN EL JUEZ VIVE ASI.".-

(*) N.A.: (en alusión al despacho del Dr. Allocati)

Por esos años se trabajaba activamente en la casa del Juez. Lo testimonian las
numerosas fichas de archivo con el registro de temas y fallos, en las que también colaboraban
esposa e hija.-

Días largos de largas noches fueron aquéllos en los que además preparaba el libro
Proceso compulsorio para el cobro de salarios" que publicaría A. Perrot en 1965, así como
artículos sobre temas de legislación laboral.-

Intervino Allocati, con su valioso aporte, en las jornadas de Colegiación y Carrera


Judicial realizadas por la AABA el 21.5.64.-

Ya entrado el año 1966 había llegado el momento de viajar más asiduamente para
visitar a sus nietos, cordobeses, también con el portafolios lleno de expedientes, por si tuviera
algún tiempo libre... Ah, y algunos borradores que finiquitar: los del extenso capítulo para el
Tratado de Derecho del Trabajo dirigido por Deveali que se publicaría en ese mismo año.-

Por el período Diciembre 1966 al mismo mes de 1968 Allocati fue Vice-presidente
de la Asociación Argentina de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, con presencia
contínua en las reuniones de Comisión. El 31.5.67 participó con los Dres. J. M. Rivas y E. R.
Cárrega en una mesa redonda sobre el tema "Reformas al Procedimiento Laboral", cuyas
intervenciones fueron posteriormente publicadas por Jurisprudencia Argentina.-
Su rutina de obligaciones en el Tribunal y su extensión hasta el ámbito del hogar le
permitieron, no obstante, comenzar a elaborar su libro "Procedimiento Laboral: Ley 18.345",
que vería la luz en 1969.-

El año 1971 fue uno de dolor y de vacíos en lo personal pues perdió a su esposa y a
su madre.-

Y el Camarista Allocati proseguía su tarea en la Sala IV, con los Dres. Perugini y
Vogogna y con Felipe L. Pereira como secretario. Como de costumbre, la puerta de su despacho
estaba siempre abierta.-

En 1972 pasa a ser Secretario de la Sala IV el Dr. Mosso. Del 5 al 9 de Octubre


realiza la AADTySS las Jornadas en la Facultad de Derecho, en las cuales participa Allocati
como relator en el tema "Competencia de los Tribunales del Trabajo en causas vinculadas con
aspectos colectivos del Derecho del Trabajo". Está registrado también en las actas de esa
Asociación que en septiembre Allocati había sido designado Miembro del Jurado, en
representación de esa institución, para el otorgamiento del premio Colotti.

En el mes de Abril de 1973 renunció a la magistratura. Cena y pergamino para el


respetado Camarista que había intervenido hasta ese momento en nada menos que 162
plenarios.-

Allocati volvería a la magistratura en 1976 pero podemos resumir estos años de


vuelta al llano, también ricos en actividad.-

Una disertación junto con el Dr. Perugini en octubre de 1973 sobre "Proyecto de
reforma procesal en el fuero laboral". También su regreso como miembro de la Comisión
Directiva de la AADTySS, entonces bajo la presidencia del Dr. Justo López, con su activa
participación.-

En 1975 fue Miembro Titular de la Sección de Derecho del Trabajo y de la


Seguridad Social del Instituto de Estudios Legislativos de la Federación de Colegios de
Abogados.-

En este período tuvo más tiempo para sus amigos: los del barrio y los del secundario.
Con los de la Asociación de Abogados, sus reuniones de los viernes y las cenas. Escribiría su
hija: "Fueron éstas las épocas, supongo, en que en los escasos momentos de ocio, hablando de
justicias e injusticias con mi padre, me decía que, ante la duda, la justicia debía inclinarse por el
más débil. Confieso que me impactó gratamente esta señal de sensibilidad -si así se la puede
denominar- en la lectura de la austera palabra de la ley. Ante mi consulta sobre esto a Alvarez
Alonso, éste comentó que esa interpretación. "in dubio pro operario", fue la postura que mantuvo
mi padre en su participación en aquellas Jornadas de Colegiación de 1964.".-

En 1976 Allocati fue convocado a desempeñarse nuevamente como Juez de Cámara,


lo que declinó. Ante la insistencia de la familia y de algunos amigos, finalmente aceptó,
reasumiendo el 13 de junio. Retomó en la Sala IV la intensa tarea de antes con los Dres. Perugini
y Vogogna y, en la Secretaría, la Dra. Angélica Baliarda. Sería esta Sala una de las que llegaría a
tener los expedientes al día. Se repetiría la circunstancia del período anterior: el portafolios lleno
de expedientes para trabajar en su casa.-

En septiembre de ese año, la vida le asestó otro golpe: la muerte de su hijo Hugo.
Dolor y preocupación por los nietos que quedaban, todavía pequeños.-

En 1977 el Dr. Herminio Candal lo acompañó como Secretario de la Sala; y a partir


de ese año, fue designado nuevamente Presidente del Tribunal. Los miércoles de cada semana se
lo recibía indefectiblemente con gran afecto y respeto en las reuniones plenarias.-

La presidencia de la Cámara le impuso afrontar, más allá de sentencias y plenarios,


avatares tales como goteras, falta de ascensores -él subía diez pisos cada mañana- y finalmente la
clausura del edificio de Cerrito 536 dispuesta por la Corte Suprema, con motivo de las fisuras
que habían aparecido por el excesivo sobrepeso que soportaba la estructura y para evitar un
posible derrumbe. El Tribunal, cerrado desde septiembre, reabriría sus puertas en febrero de
1978.-

Mientras tanto, mantenía sus amigos y las viejas causas. Asistió a la reunión del 24*
aniversario de la Campaña de Educación Cívica y estuvo presente en los actos del Día del
Reencuentro en el Mariano Acosta para celebrar los 50 años de su egreso como Profesor en
Letras.-

A fines de 1980 fue designado para integrar la Comisi¢n Consultiva de la AADTySS


junto a los Dres. Krotoschin, Deveali, Tissembaum, Fernández Gianotti, Stafforini y B. Pérez.-

Fue Miembro de Honor durante el VIII Congreso Iberoamericano y VII Congreso


Nacional de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social celebrados en Buenos Aires del 11 al
15 de Abril de 1983.-
Nuevamente, fueron estos últimos años prolíficos en fallos y trabajos. Habiendo
asistido puntualmente a 34 plenarios, se retiró a mediados de 1983.-

Se mantuvo siempre actualizado en la temática del Derecho del Trabajo y la


Previsión. Dedicaba además sus horas a escuchar con fruición los tangos de sus admirados
Troilo y Pugliese. Conocía las letras de Manzi y Discépolo a la perfección y se fascinaba al
escuchar a Piazzolla y el lirismo sublime de su Adiós Nonino, a Beethoven y algunas arias
favoritas de ópera y zarzuela. Volvía la tarea de ordenar su colección de estampillas, que había
debido dejar de lado por muchos años. Y, por supuesto, seguía las noticias del fútbol, entonces
ya socio vitalicio de la Academia....-

Por Acordada N* 16 del 8.3.84, integró la lista de quienes fueron designados


conjueces de la Corte Suprema de Justicia de la Nación hasta el 30.6.84. Este período se amplió
por Acordada N* 43 del mismo año hasta el 31.7.85, con una nueva extensión por Acordada N*
52 de ese año hasta el 31.7.86.-

Asistió a las VII Jornadas Argentina y I Jornada del Sur Argentino de Derecho del
Trabajo y la Seguridad Social, del 5 de abril de 1984, en Bariloche, donde fue muy agasajado.-

También asistió a las Jornadas de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social el 8


de noviembre de 1984 en la Facultad de Derecho de la UBA como miembro de la Comisión
Asesora Honoraria e invitado de honor.-

Era usual en éstas épocas, y también en otras anteriores, que en alguna salida,
alguien (algún hombre ya entrado en años) se le acercara humildemente para decirle: Señor,
usted fue mi maestro. A lo cual seguiría un bello diálogo donde sobrevolaban emoción y
nostalgia....-

Por entonces se había dejado crecer la barba, del todo blanca, que le dió un aspecto
patriarcal. Siempre pendiente de sus nietos, el abuelo -con su serena bonhomía- se alegró cuando
su nieto retomó los estudios de Derecho y animaba a su nieta en los propios, ya más avanzados.
También se preocupaba por los estudios y trabajo de Marcelo, su nieto menor.-

Siempre volvía a la materia profesional y trabajó en la modificación de algún


artículo de la Ley de Accidentes del Trabajo.-
Fue además uno de los promotores del proyecto de creación de la Cámara de la
Seguridad Social, con el que se pretendía extraer los temas previsionales de la tarea siempre
creciente de los juzgados y de la Cámara del Trabajo.

Este proyecto fue presentado en el Congreso de la Nación por su esposa la Diputada


María Florentina Gómez Miranda y se convirtió en Ley N 23.473 del año 1988. Los tribunales
comenzarían a funcionar el 30.3.89.-

Ya había comenzado a preparar un libro sobre la Ley de Organización y


Procedimiento de la Justicia Nacional que aparecería bajo su dirección y su propia participación
y la de otros colaboradores. Tras una enfermedad, diría su hija, movilizó a todo el mundo por las
actualizaciones del material para dicho libro, apoyándose en el coordinador, Dr. Miguel Angel
Pirolo, su valioso colaborador." (Op. cit., pág. 74).-

En 1989 asistió Allocati el 28 de marzo, como Miembro Honorario, al acto realizado


por la Sociedad Argentina de Derecho Laboral en el que hablaron los Dres. Cayetano J.
Zemborain y Santiago Rubinstein, su Presidente. Nuevas muestras de afecto y respeto.-

Hacia mediados de Abril de 1990, una de sus preocupaciones fue conseguir hablar
por teléfono con el Dr. Humberto Podetti para felicitarlo por su elección como Presidente del
Colegio de Abogados.-

Por la mañana del 28 de abril toda la familia estuvo en movimiento para encontrar
un libro que debía consultar para ajustar algún párrafo del prólogo al libro que preparaba sobre
procedimiento laboral, de inminente publicación.-

Esa misma tarde del sábado 28 de Abril de 1990, se fue. Con serenidad, como había
vivido.-

De él, bellamente recordaría después la Dra. Beatriz Ibarreta: "...He tenido el honor
(y por qué no también la suerte) de trabajar con Allocati, cuando él era Presidente de la Cámara
Nacional de Apelaciones del Trabajo y yo, a la sazón, Secretaria General de la misma... Antes de
tratarlo tan asiduamente tenía yo mis temores pues mucha gente me había comentado sobre su
estrictez, su exigencia, su búsqueda incansable de la perfección. No se había equivocado. Todo
ello convivía en Allocati, pero aún más. Sólo que nadie me avisó (tal vez por obvio) que me
encontraría con un ser de una belleza de alma inconmensurable, que tanto podía desbrozar los
vericuetos más arduos de un plenario, como definir la música de su admirado Piazzolla... que
analizaba una cuestión jurídica con prístina claridad y raciocinio, como se entristecía
fanáticamente cuando el domingo había perdido Racing... Otra faceta que todos conocemos de él
era su prodigiosa memoria, no sólo para recordar leyes, decretos, fallos, etc., sino también para
no olvidar nuestros cumpleaños, el nombre de nuestros seres má s cercanos, al punto que, por
momentos, lo sentíamos como un integrante más de nuestro grupo familiar... Porque él era así. Y
esa asombrosa mezcla de sabiduría y exigencia, con los hechos diarios de la vida que lo
conmovían, eran el núcleo de la grandeza de su alma. Grandeza que se integraba con otro
elemento, tan caro y difícil a nosotros, los seres humanos. SU HUMILDAD. Saben Uds. que no
permitía que en su sello figurara el aditamento Dr. ?, que cuando efectuaba una llamada
telefónica aún a los más altos dignatarios de la Justicia, se presentaba simplemente como
Amadeo Allocati ? Yo estoy segura que en el fondo de su corazón sólo hubiera agregado
MAESTRO, que era, de su frondoso curriculum, el título que más amaba. Probablemente porque
él intuía, en su sabiduría de grande, que, más allá de los cargos y de los honores, lo más
importante era transmitir los conocimientos jurídicos, pero, por sobre todo, los valores éticos y
morales que lo acompañaron a lo largo de toda su vida." (Op. cit., p g. 92/93).-
LA OBRA

Vida rica, proficua en labores como docente, como abogado y como magistrado, la
de Amadeo Allocati, que desde temprano le permitió momentos para la escritura...

De Octubre de 1942 data un artículo titulado "La Suspensión de tareas en la ley


11.729", que fue publicado en la revista Clarín de la Asociación de Viajantes de Comercio de la
República Argentina, de la que fue en la época asesor letrado.-

En la revista "Opinión Argentina - Vox Populi, Vox Dei", editada por la Universidad
Reformista, N* 17 del año II, Diciembre de 1945, figura incluído en el temario: "Función social
de la escuela", por el Dr. Amadeo Allocati (h).-

Posteriormente:

- Proceso compulsorio para el cobro de salarios. Buenos Aires, Abeledo-Perrot.


1965. 69 p. 19 cm. (Monografías Jurídicas 93).

- Derecho procesal de trabajo (En Deveali, Mario L.: Tratado de Derecho del
trabajo. Buenos Aires, La Ley, 1966, v. 5, p. 9-724).

- La muerte del trabajador como causa de extinción del contrato de trabajo. (En
Legislación del trabajo. Año XIV, N§ 165, septiembre de 1966, p. 473. Buenos Aires, Ed.
Contabilidad Moderna).

- Reformas al procedimiento laboral por los Dres. Amadeo Allocati, José‚ María
Rivas y Enrique Carrega. (En Jurisprudencia Argentina, Septiembre Octubre 1967, V, p. 817-
25, sección doctrina).

- La duda en el derecho laboral. (En: Legislación del Trabajo. Año XV, 1967. p.
209. Buenos Aires, Contabilidad Moderna).

- La interpretación de las Leyes de Previsión Social (a través de la Jurisprudencia).


(En: Legislación del Trabajo. Año XV, Noviembre de 1967, p. 849-876, N* 179. Buenos Aires,
Contabilidad Moderna).
- Breves consideraciones sobre la reciente Ley 17.639. (En: Derecho del Trabajo.
Año XXVIII, N* 3, Marzo 1968, p. 151-54. Buenos Aires, La Ley).

- Procedimiento Laboral: Ley 18.345. Buenos Aires, Revista de Jurisprudencia


Argentina, 1969. 432 p.

- El nuevo Código Procesal Laboral. (En: Derecho del Trabajo. Año XXIX, N* 10,
Octubre 1969, p. 577-84. Buenos Aires, La Ley).

- Reseña de la legislación provincial sobre Tribunales y normas procesales para


dirimir los conflictos individuales del trabajo. (En: Jurisprudencia Argentina. Serie
contemporánea, Doctrina 1971, p. 78-94. Buenos Aires).

- Derecho del Trabajo. Derecho individual y derecho colectivo. Sus caracteres. (En:
Derecho colectivo laboral, Asociaciones profesionales y convenios colectivos, p. 3-19. Buenos
Aires, Ed. Depalma, 1973).

- La interpretación y aplicación de las leyes de previsión social. (En: Legislación del


Trabajo, Año 24, N* 278, Febrero. 1976, p. 97-130. Buenos Aires, Ed. Contabilidad Moderna).

-1977 La reforma de la L.C.T.. Normas de interpretación y normas procesales. (En:


Legislación del Trabajo. Año XXIV, 1976. p. 583. Buenos Aires, Contabilidad Moderna).

-1978 Ley de Organización y Procedimiento de la Justicia Nacional - Comentada,


anotada y concordada, Astrea, Bs. As. 1990. Dirección: Amadeo Allocati.
Coordinación: Miguel Angel Pirolo, además de ellos mismos participaron:
Eduardo O. Alvarez, María Inés Azaro, Jorge G. Bermúdez, Enrique R.
Brandolino, María Susana Cánepa, Susana M. de la Peña, Héctor Guisado,
Guillermo López Saa, Miguel A. Maza, Lucía Pawlosvky de Pose, Gustavo
Plaisant, Carlos Pose, Jos‚ M. Podest , Alicia N. Pucciarelli, José Rodriguez
Ponte, Alejandro Segura, Martín Silva Garretón, María C. Vázquez y Oscar Zas
(1* edición). La obra está dirigida a abordar distintos aspectos de la problemática
procesal-laboral con sentido eminentemente práctico y con la profundidad de
análisis propia del estilo de su director. Las palabras previas escritas por el
coordinador conforman un homenaje sincero. "Estas palabras no estaban
previstas en el esquema original de la obra, pero la vida presenta vicisitudes que
transitan por un carril distinto al de las aspiraciones de los hombres. El 28 de
abril de 1990 falleció Amadeo Allocati, quien nos honrara al elegirnos para
participar en este emprendimiento por él dirigido. El maestro -además de tratar
algunos artículos- se ocupó de organizar, dirigir y controlar en forma personal la
labor de los distintos profesionales que intervinieron en su elaboración, con su
conocida virtud de respetar la libertad de opinión y con la interminable paciencia
del que siempre está dispuesto a enseñar. La vida no le dió tiempo para que
pudiera compartir con nosotros la alegría de ver publicada su última obra -su
deceso se produjo cuando ésta se estaba componiendo- pero como era hombre de
trabajar, silenciosamente, para servir a los demás y no para recibir el halago de
los aplausos, estamos seguros de que se marchó con la tranquilidad del deber
cumplido. La humildad y sencillez que lo caracterizaron fueron el mejor ejemplo
de su prédica; y es por ello que, orgullosos como estamos de haber podido
trabajar al abrigo de sus enseñanzas queremos dedicar, humildemente, nuestra
participación en este trabajo a su inmortal y querida memoria. Miguel Angel
Pirolo Coordinador.”

Este libro tuvo en 1999 una segunda edición, en la que, además, participó su nieto
Hugo R. Allocati.-
SU LABOR COMO MAGISTRADO

"Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena, pero nuestro deber es edificar
como si fuera piedra la arena..." (al decir de Jorge Luis Borges en Fragmentos de un Evangelio
Apócrifo N* 41) y Allocati supo construir.-

En su comentario sobre el libro PROCEDIMIENTO LABORAL (Ley 18.345)


(artículo del Dr. Alvarez Alonso, Salvador en Jurisprudencia Argentina, Doctrina 71 Serie
Contempor ánea (págs. 942/48), el Dr. Alvarez Alonso no ha soslayado la importancia de
algunos fallos de Allocati hasta 1969, que marcaron una línea directriz en distintos temas
viscerales de Derecho del Trabajo.-

- Su voto en minoría en el plenario García de Vila (JA 1956-III-598 p 1966-VI-153-


nota 1) en el que propició, luego de un análisis parco y profundo de la génesis de la legislación
laboral y la circunstancia social que las engendraran, el criterio de que "era aplicable la ley
11.729 -en principio- a los trabajadores a domicilio, como así la ley 12.921".-

- Su voto en el plenario Mazza (JA 1961-VI-94) en el que comenzara sentando la


premisa de que "los convenios colectivos de trabajo pueden establecer aumentos de salarios con
efecto retroactivo".-

- Su voto en el plenario Federación Gráfica Argentina (JA 1958-IV-42 o 1962-I-


584-nota 6) en el que sostuvo "que eran legales... las cláusulas de los convenios colectivos por
las que se imponía el pago de una contribución destinada a la obra social de una asociación
profesional de trabajadores" y

- Los votos emitidos sobre la invalidez de las cláusulas de despido por inidoneidad
calificada por los convenios del personal de Aerolíneas.-

Todos ellos y tantos más, al decir de aquel autor, “indican una posición de jurista
vertebrada y vertical, que merece el reconocimiento de sus conciudadanos por la compenetración
entre juez y materia. Aparte de otros valores cívicos que adornan al escritor que comentamos y
que no es del caso exponer en esta oportunidad".-
Pero su labor en la judicatura no sólo fue relevante en los plenarios que se han
mencionado sino, en realidad, en la diaria labor que llevó a cabo como integrante de la Sala IV.
Los votos de Allocati –a los que, normalmente, adherían los otros integrantes de la Sala- no sólo
tenían la virtud de resolver con justicia y ecuanimidad la causa en la que eran emitidos, sino que
trascendían los límites del expediente judicial concreto hacia el más amplio campo de la doctrina
judicial que sirvió de fuente material de derecho a numerosas disposiciones legislativas
posteriores. En efecto, sus votos trazaron líneas directrices y fueron marcando la huella de
corrientes jurisprudenciales de avanzada que constituyeron la fuente de múltiples soluciones que
hoy contiene la L.C.T. y cuyo origen debe buscarse en muchos de los votos de Allocati en los
que su pensamiento cubría las lagunas que había en la precaria legislación laboral de mediados
del siglo XX, con el sentido de protección hacia el más débil que impone el Derecho del
Trabajo. Son famosos sus argumentos -–expuestos en diversos votos- acerca de que la sola
prestación de servicios debía generar una presunción en favor de la existencia de un contrato de
trabajo; y también son muy conocidas sus decisiones dirigidas a considerar la irrelevancia de
distintos factores concausales concurrentes en el daño en la salud de los trabajadores afectados
por enfermedades o accidentes vinculados a su trabajo. Tales criterios, expuestos con claridad,
lucidez y sentido protectorio en distintos pronunciamientos, han sido –indudablemente- la fuente
informadora de la disposición actualmente contenida en el art. 23 de la L.C.T. y de la
denominada “teoría de la indiferencia de la concausa” que receptó en su momento la ley 9.688.
Como defensor que fue desde la judicatura del carácter tuitivo que debía tener el Derecho del
Trabajo sostuvo que de nada valía limitar la aplicabilidad del principio “in dubio pro operario”
al derecho sustancial si no se extendía su operatividad también al campo del derecho procesal.-
TRIBUTOS

El año 2000 marca precisamente los diez años de la partida de Amadeo Allocati de
este mundo. Diez años pasaron desde aquel 28 de abril de 1990, el día en que "la ciudad se vistió
de dolor anticipado" como escribió su yerno, Jorge C. Zanardi.-

Creemos, sin duda, que el mayor tributo para Allocati hubiera sido poder compartir
los momentos en que su nieta Julia primero, y su nieto mayor Hugo después, se graduaran de
abogados. O saber que su familia argentina se reencontró finalmente con los parientes de
Nápoles después de un siglo. Pero fervorosamente pensamos que, en la dimensión en la que se
encuentre, lo ha sabido. También de su reciente bisabuelazgo.-

Además de los homenajes cuyas palabras ya han sido transcriptas, es justicia dejar
constancia de otros expresados bellamente sobre Amadeo Allocati en señal de admiración y
respeto, aunque se trate solamente de parcialidades. (Las citas han sido tomadas del libro Un
Hombre de Derecho, Amadeo Allocati, pá gs. 90 y sgs.).-

- SESION DE LA HONORABLE CAMARA DE DIPUTADO del 16-5-90.


Hablaron los Dres. Francisco de Durañona y Vedia y Jorge R. Vanossi, y se recuerda de este
último:

"Amadeo Allocati tenía la humildad de los sabios; en primer lugar porque era un
hombre de pensamiento concreto. ...También tenía la humildad de los sabios porque cultivó la
virtud de la amistad elevándola a la jerarquía de un sentimiento fraternal; todos eran sus
semejantes, sus hermanos. ...Es bueno recordar que el doctor Amadeo Allocati era un hombre de
pocas palabras, reflexivo, que permanentemente practicaba la autocrítica. Era un hombre de
introspección y de interioridades espirituales que se brindaba en el seno de la familia, en la
amistad y entre sus colegas, pero que no hacía histrionismo ni practicaba ningún tipo de
exteriorización que fuera más allá de lo necesario. ...era abogado de abogados. Se acudía a él en
actitud de consulta, como quien acude en busca del consejo del buen padre de familia del que
nos hablaban los códigos romanos. ...era un hombre de pocas palabras, de manera que quiero ser
coherente con su pensamiento , y lo despido como alguna vez nuestro inolvidable Palacios
despidió a un amigo: "Ese bello ejemplar humano."
- ASOCIACION ARGENTINA DEL DERECHO DEL TRABAJO Y DE LA
SEGURIDAD SOCIAL. Sesión Académica del 20 de septiembre de 1990 para presentar el
recientemente editado libro de Ley de Organización y Procedimiento de la Justicia Nacional del
Trabajo, dirigido por Allocati. Abrió el acto el Presidente, Dr. Jorge. G. Bermúdez y habló a
continuación el Dr. Ricardo A. Guibourg.-

Comenzó diciendo que muchos años antes, su padre lo había llevado a hablar con un
ex-compañero de luchas de juventud, que entonces ocupaba un alto cargo en la Justicia. Ese
hombre estaba dispuesto a avalar su solicitud de ingreso a la Justicia Nacional del Trabajo pero
antes debía competir en un concurso de oposición. Y recordó Guibourg: "Ese hombre, Amadeo
Allocati, me hizo comprender algo que jamás olvidé: quien pretende un cargo público, aunque
sea el más bajo, debe demostrar que es idóneo para asumirlo. Los cargos pertenecen al pueblo y
no a quienes los otorgan o los ejercen [...].

En el ámbito en el que ejerció su función, Allocati impulsó siempre mecanismos que,


por encima de favoritismos o amistades personales, garantizaran la demostración objetiva de la
idoneidad como requisito previo para el desempeño de las funciones... su propio desempeño
como magistrado ha sido un ejemplo de las virtudes exigibles en la judicatura. Todos conocemos
su proverbial laboriosidad y su permanente actualización teórica. Muchos hemos disfrutado su
consejo impregnado de sentido común... Se convirtió en uno de los impulsores del respeto por
los derechos del trabajador y del consecuente desarrollo del Derecho del Trabajo, tan a menudo
de fuente pretoriana. Mantuvo una cuidadosa y hasta altiva independencia frente a todos los
gobiernos y jamás admitió la menor insinuación acerca del modo en que se hubiera de resolver
una causa. Respetaba todas las opiniones, aunque no coincidiesen con la suya, y era capaz de
debatirlas en el plano doctrinario, con persistencia pero sin apasionamientos personales; y hacía
todo esto sin perder su bonhomía y su sentido del humor".

- La misma Asociación realizó en Octubre de 1990 el XI CONGRESO NACIONAL


DE DERECHO DEL TRABAJO Y DE LA SEGURIDAD SOCIAL Y I ENCUENTRO
EUROPEO-ARGENTINO DE DERECHO DEL TRABAJO Y DE LA SEGURIDAD SOCIAL,
en Villa Carlos Paz, Provincia de Córdoba. El día 11, a la apertura, un homenaje al Dr. Amadeo
Allocati. Habló el Dr. Jorge. G. Bermúdez, quien expresó cálidamente:

"...su prédica encarnó en su comportamiento en forma total y absoluta de tal manera


que, para ninguno de quienes lo conocimos podría escindirse su doctrina y su desempeño. Así,
en los momentos de zozobra o de duda en nuestras funciones judiciales, siempre surgía el
interrogante ¿ Qué hubiera hecho Allocati ? y su figura constituía el paradigma para adoptar la
decisión adecuada, incluso cuando nos aproximábamos -lo confieso sin vergüenza-, con una
muestra de afecto y temor para exponerle el problema, él con su maravillosa intuición
aparentaba desconcierto y discurría coloquialmente sin trasuntar su conocimiento de la
respuesta, esperando que con su guía, casi paternal, la alcanzáramos por nosotros mismos. En un
tiempo de crisis de valores, de ausencia notoria de hombres sin contradicciones, Amadeo
Allocati aparece como una de esas imágenes que los autores clásicos exponían como ejemplo a
las nuevas generaciones, porque en él convergían la austeridad republicana, la abnegación y una
indeclinable esperanza en el porvenir de la Argentina.".-

- ASOCIACION DE ABOGADOS DE BUENOS AIRES. Acto de recordación del


1* de noviembre de 1990. Hablaron de Allocati el Dr. Salvador Alvarez Alonso, amigo poeta-
colega, el Dr. Enrique A. Fernández Gianotti sobre el perfil del laboralista y el Dr. Carlos S.
Fayt sobre los tiempos de luchas compartidas en la Asociación....-

- La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dedicó el acuerdo plenario del 6


de mayo de 1991 a la recordación de su ex-Presidente, Amadeo Allocati. Habló el Dr. Juan
Carlos Fernández Madrid del juez, como lo hubiera hecho un hijo.-

- PRESENTACION DEL LIBRO "UN HOMBRE DE DERECHO, AMADEO


ALLOCATI". En el salón de Actos de la Asociación de Abogados de Buenos Aires, el 8 de
mayo de 1992. La mesa estuvo integrada por la autora, Beatriz Olga Allocati, el Profesor Juan
A. Batallán y los Dres. Salvador Alvarez Alonso, Jorge Rodríguez Mancini, Carlos S. Fayt y
Miguel Angel Pirolo .-

- LA ASOCIACION ARGENTINA DE DERECHO DEL TRABAJO Y DE LA


SEGURIDAD SOCIAL instituyó en 1994 el Premio AMADEO ALLOCATI, en homenaje al
prestigioso maestro del Derecho del Trabajo, a fin de que sirviera de modelo y estímulo a
profesionales jóvenes.-

- LA SOCIEDAD ARGENTINA DE DERECHO LABORAL había realizado el 28


de mayo de 1990 el homenaje en el que fueron oradores su Presidente Dr. Santiago J.
Rubinstein, el Dr. José Luis Caputo y la Dra. Beatriz de Ibarreta, cuyas palabras ya hemos
citado. Finalizaba el Dr. Jorge Rodríguez Mancini, cuyos conceptos cierran estas páginas:

"Yo no conocí al abogado Allocati aunque estoy seguro que porque lo fue tan
intensamente pudo ser el Juez que fue. El Juez del ejemplo permanente, sin claudicación. El Juez
que creyó y practicó realmente los mandamientos del buen Juez: laboriosidad, estudio,
honestidad, independencia y amor por la Justicia ...mantuvo esos valores en su persona dictando
sentencias con estilo directo y concreto en el análisis de las disposiciones, con un cabal
conocimiento de la doctrina constitucional a través de los fallos de la Corte Suprema que
manejaba sólidamente valiéndose de un fichero que actualizaba permanentemente con la
constancia del que ama su tarea.

[...] Mientras estuvo en la Cámara y hoy todavía, los plenarios en que intervino, se
leen "a partir de lo que dijo Allocati. Qué opina Allocati ?" y desde allí, sea para compartir o
para disentir el tema, centrado en lo sustancial, puede reflexionarse. Su modo de expresar las
ideas revelaba la modestia -que lo acompañaba en toda su conducta- propia de quien domina la
herramienta que maneja. Por eso, no tenía inconveniente en citar las opiniones de otros -autores,
colegas o incluso Jueces de 1ra. Instancia- porque sabía que la soberbia intelectual es el peor
pecado de quien tiene la gracia de crear más aún cuando lo hace a través de sentencias.

[...] hagamos con las palabras inspiradas del libro del Eclesiástico, "el elogio de los
hombres ilustres, de nuestros padres según su sucesión. Hubo soberanos en sus reinos, hombres
renombrados por su poderío, consejeros por su inteligencia, vaticinadores de oráculos en sus
profecías, guías del Pueblo por sus consejos, por su inteligencia de la literatura popular, sabias
palabras había en su instrucción. Todos estos fueron honrados en su generación, objeto de gloria
fueron en sus días, hubo entre ellos quienes dejaron su nombre para que se hablara de ellos con
elogio. De otros no ha quedado recuerdo, desaparecieron como si no hubieran existido, pasaron
cual si a ser no llegaran. Mas de otro modo estos hombres de bien cuyas acciones justas no han
quedado en el olvido. Con su linaje permanece una rica herencia, su posteridad. Para siempre
permanece su linaje, y su gloria no se borrará . Sus cuerpos fueron sepultados en paz y su
nombre vive por generaciones. Su sabiduría comentarán los pueblos, su elogio lo publicará la
asamblea.

Por eso estamos aquí."

Biografía confeccionada con la colaboración de: Beatriz Olga Allocati, Hugo


Ricardo Allocati y Miguel Angel Pirolo.-