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Que lío en la heladera En filita y de la mano

marcharon al comedor
Nadie sabe quien abrió agitando una bandera
la puerta de la heladera atada a un tenedor.
y dejo que se escapara La protesta era clara:
la lechuga paseandera. “No hay derecho –dijo el queso-
Tras ella, a que me guarden sin abrigo”.
saltó un huevo La lechuga temblorosa
tras el huevo se acurruco en un rincón
saltó el queso, y pedía un traje duro
y para no quedar solo como el que tiene el melón.
un churrasco con el hueso. “-¡Basta de tanto alboroto!
En filita y de la mano -dijo el dueño de la casa-
marcharon al comedor Yo tengo la manera
agitando una bandera de arreglar lo que les pasa”.
atada a un tenedor. Pero nadie le hizo caso
La protesta era clara: y allá van por la avenida,
“No hay derecho –dijo el queso- se escapan a tonar sol
a que me guarden sin abrigo”. subidos a una sandía.
La lechuga temblorosa
se acurruco en un rincón Inés Malinow
y pedía un traje duro
como el que tiene el melón. Que lío en la heladera
“-¡Basta de tanto alboroto!
-dijo el dueño de la casa- Nadie sabe quien abrió
Yo tengo la manera la puerta de la heladera
de arreglar lo que les pasa”. y dejo que se escapara
Pero nadie le hizo caso la lechuga paseandera.
y allá van por la avenida, Tras ella,
se escapan a tonar sol saltó un huevo
subidos a una sandía. tras el huevo
saltó el queso,
Inés Malinow y para no quedar solo
un churrasco con el hueso.
Que lío en la heladera En filita y de la mano
marcharon al comedor
Nadie sabe quien abrió agitando una bandera
la puerta de la heladera atada a un tenedor.
y dejo que se escapara La protesta era clara:
la lechuga paseandera. “No hay derecho –dijo el queso-
Tras ella, a que me guarden sin abrigo”.
saltó un huevo La lechuga temblorosa
tras el huevo se acurruco en un rincón
saltó el queso, y pedía un traje duro
y para no quedar solo como el que tiene el melón.
un churrasco con el hueso. “-¡Basta de tanto alboroto!
En filita y de la mano -dijo el dueño de la casa-
marcharon al comedor Yo tengo la manera
agitando una bandera de arreglar lo que les pasa”.
atada a un tenedor. Pero nadie le hizo caso
La protesta era clara: y allá van por la avenida,
“No hay derecho –dijo el queso- se escapan a tonar sol
a que me guarden sin abrigo”. subidos a una sandía.
La lechuga temblorosa
se acurruco en un rincón Inés Malinow
y pedía un traje duro
como el que tiene el melón.
“-¡Basta de tanto alboroto!
-dijo el dueño de la casa-
Yo tengo la manera
de arreglar lo que les pasa”.
Pero nadie le hizo caso
y allá van por la avenida,
se escapan a tonar sol
subidos a una sandía.

Inés Malinow

Que lío en la heladera


Nadie sabe quien abrió
la puerta de la heladera
y dejo que se escapara
la lechuga paseandera.
Tras ella,
saltó un huevo
tras el huevo
saltó el queso,
y para no quedar solo
un churrasco con el hueso.