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RIT: T-515-2017

RUC: 17-4-0024403-0

PARTES: MARÍA TERESA SÁNCHEZ ARMIJO / ABARROTES ECONOMICOS S.A.

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Santiago, a doce de diciembre de dos mil diecisiete.

VISTOS, OIDOS Y CONSIDERANDO:

PRIMERO: Individualización de las partes. La denunciante de este pleito es


doña MARÍA TERESA SÁNCHEZ ARMIJO, tesorera y supervisora, domiciliada en
calle Diego de Almagro N°3637, Villa Santa María, comuna de Peñaflor, quien deduce
denuncia de vulneración de derechos fundamentales y, en subsidio, despido indirecto.
Como denunciada, la empresa ABARROTES ECONOMICOS S.A., del giro de
su denominación, representada judicialmente por la abogada doña Begoña Carrillo
González, ambos con domicilio en Avenida Nueva Tajamar N°555, oficina 201,
comuna de Las Condes, quien pretende se rechacen ambas acciones.
SEGUNDO: Breve resumen de la demanda. La demanda se funda en una
relación laboral que comenzó el 01 de agosto de 2011, ejecutando la trabajadora la
labor de “Tesorera Supervisora”, por la que percibe una remuneración aproximada de
$390.000.-.
Señala que el 07 de marzo del año en curso, presentó una denuncia al Comité
de Ética por acoso sexual, contra el encargado de contratación y reclutamiento de
personal en RRHH, Sr. Álvaro Momberg, imputándole realizar roces con sus partes
íntimas en su codo o espalda cuando estaba sentada, en la parte trasera al
agacharse, palabras en doble sentido o indicarle que ingresar a su oficina le iba a
costar caro y tenía que pagárselo de alguna manera, que en ocasiones al saludarla

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pasaba su mano por la espalda llegando a su trasero e, incluso, una vez la arrinconó
contra la pared cuando iba camino a la bóveda. Dicha acción motivó que el 08 de
marzo siguiente doña Natalia Barahona, jefa de RRHH a cargo de la zona, la separara
de sus funciones por 15 días, ordenándole salir de forma inmediata, por lo que se
sintió sancionada y a la vez culpable por su denuncia, período en el cual no tuvo
noticias sobre la investigación. Añade que el denunciado siguió realizando sus
funciones con total normalidad, lo cual generó un clima laboral de duda y
cuestionamiento hacia ella y, con eso, graves problemas familiares.
Precisa que el 18 de marzo del año en curso le fue diagnosticado un “trastorno
mixto de ansiedad y depresión”, sugiriéndosele tomar licencia médica, lo cual
desechó; y que el 21 de marzo concurrió a una entrevista con doña Paulina Arancibia,
abogada de la empresa y encargada del Comité de ética de Walmart, la cual le tomó
declaración y le señaló que la apoyaría, momento en que le entregó un listado de
cuatro testigos, de los cuales sólo se tomó declaración a dos, mientras que
depusieron cuatro testigos por parte del agresor don Álvaro Momberg; adicionalmente,
no se revisaron las grabaciones existentes.
A su petición –dado que se sentía castigada-, fue reintegrada a sus funciones,
lo que se concretó el jueves 23 de marzo, compartiendo al menos 4 horas de turno
con el denunciado, quien la amedrentaba, además de descalificarla ante sus
compañeros de trabajo en su ausencia. En estas condiciones, se sintió mal anímica y
físicamente, por lo que solicitó al administrador de local que la contacte con RRHH,
para tomarse los días que correspondían por término de investigación, quien
respondió que el asunto no era de su competencia y que debía comunicarse
directamente con la abogada a cargo del comité de ética, por lo que le escribió un
correo, del cual no obtuvo respuesta.
Relata que el 03 de abril de 2017, recibió la respuesta de la investigación que
se realizó por el comité de ética, misiva que la denigra como mujer, al insinuar que por

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el hecho de ser bromista y “garabatera”, consintió el abuso, informándosele el 25 de
abril siguiente, vía correo electrónico, que su caso había sido cerrado, no tomándose
ningún tipo de resguardo ni apoyo sicológico en su favor, sin que el escenario haya
variado en la actualidad. Por el contrario, el denunciado no fue trasladado, ni apartado
de sus funciones.
Explica que los hechos descritos afectaron su dignidad y su integridad física y
síquica, derechos garantizados en el artículo 19 N° 1 de la Constitución Política de la
República e implican una discriminación dada su calidad de mujer.
Finaliza solicitando que cesen los actos vulneratorios denunciados, con
expresa condenación en costas.
Subsidiariamente, deduce demanda de despido indirecto, fundada en los
hechos ya relatados, que en su concepto se traducen en que su empleador no
cumplió las políticas de la empresa ni el Reglamento Interno, no tomó los resguardos
necesarios, ni se emplearon los procedimientos que garantizaran un buen ambiente
laboral y, por el contrario, la encargada de RRHH doña Natalia Barahona y el
administrador del local don Michol Reyes cambiaron su trato hacia ella e hicieron caso
omiso a sus requerimientos de apoyo sicológico ni establecieron mecanismos idóneos
para su reintegro a sus funciones con normalidad. En suma, explica, la denuncia por
acoso sexual la perjudicó no tan sólo en el trato, sino en la relación con sus
compañeros y compañeras de trabajo. Reclama que el comité de ética no realizó una
investigación imparcial, no resguardó la reserva del procedimiento ni adoptó las
medidas tendientes a conciliar la relación laboral y, luego del resultado, no se le
otorgó apoyo moral ni sicológico.
Sostiene que lo descrito constituye un incumplimiento grave de las obligaciones
que impone el contrato de trabajo por parte de la demandada, específicamente el
deber de seguridad.

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Pide que se declare que la demandada ha incumplido gravemente las
obligaciones que impone el contrato de trabajo y se le ordene el pago de la
indemnización sustitutiva del aviso previo, indemnización por años de servicio, recargo
del 50%, feriado proporcional; todo ello con intereses, reajustes y costas.
TERCERO: Breve resumen de la contestación. La demandada, en primer
lugar, opone excepción de incompetencia, fundada en que la actora se desempeñaba
en el Supermercado Acuenta de la comuna de Peñaflor, por lo que no corresponde
que sea demandada en la ciudad de Santiago. Solicita se declare la incompetencia
relativa y se ordene la remisión de los antecedentes al Juzgado de Letras de Peñaflor.
Sobre el fondo, asegura que no se han vulnerado los derechos de la
demandante, admitiendo que ésta presentó, el 07 de marzo de 2017, una denuncia de
acoso sexual de parte del Sr. Momberg, asistente de recursos humanos, vía correo
electrónico al canal de ética, en la que comentaba que tenían una relación de amistad
y que, el día anterior, habían tenido una discusión en que ella le dijo un garabato, lo
que motivó que el administrador del local le entregara una carta de amonestación que
no quiso firmar y añadió que aquél se sobrepasó con ella en ocasiones, rozando sus
partes íntimas y arrinconándola.
Señala que, de acuerdo con lo previsto por el Reglamento Interno, la
investigación fue realizada por la abogada del Departamento de relaciones laborales,
cuya metodología consistió en entrevistar a la denunciante, al denunciado y tomar
declaraciones complementarias de testigos en un plazo máximo de 30 días; que no se
pudieron revisar grabaciones de las cámaras de seguridad, dado que los hechos
relatados habían ocurrido aproximadamente un año antes. El día 08 de marzo se
comenzó la indagación y se tomó, como medida de resguardo, separar a los
involucrados, lo que significó dar a la actora un permiso con goce de remuneraciones
por dos semanas, atendido el cargo que desarrollaba el denunciado y la planta del
supermercado, con lo que la demandante se manifestó conforme, prestando, a su vez,

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declaración, mientras que se instruyó al denunciado evitar contacto con la actora.
Afirma que la investigación se mantuvo en reserva, precisando que los hechos que
ella consignó tratan de que el 27 de febrero de 2017 la actora indicó al denunciado
que estaba enojada con él porque no le contestó un mensaje de WhatsApp y que el
06 de marzo ella le espetó que hacía mal su trabajo, al decirle “hueón pajero”, lo que
trajo consigo una carta de amonestación a la demandante. Durante la indagatoria,
agrega, el 21 de marzo siguiente, se entrevistó con la trabajadora, quien manifestó su
intención de volver a sus funciones. Finalmente, el 31 de marzo del año en curso la
averiguación terminó, concluyéndose que los antecedentes recabados no permiten
establecer elementos del acoso sexual, sin perjuicio de recomendar amonestar al
trabajador, pues dado que tienen un cargo de mayor jefatura, no correspondía que se
relacionara con la actora con frases y palabras de contenido sexual y expresiones en
doble sentido.
Rechaza haber denigrado a la demandante, haber insinuado que por ser
bromista o garabatera habría consentido el abuso reclamado; relatando, por el
contrario, que el 03 de abril se remitieron los antecedentes a la Inspección del Trabajo
para solicitar pronunciamiento, reiterada el 26 de mayo. Por otro lado, cuestiona la
narración de la demanda, porque no se advierten requerimientos de carácter sexual
que amenazaron o perjudicaron la situación laboral de la actora.
En cuanto al despido indirecto, señala que la trabajadora no ha puesto término
al contrato de trabajo, por lo continúa asistiendo a sus labores. Subsidiariamente,
afirma que la acción de tutela es incompatible con el despido indirecto, pues parten de
situaciones distintas: relación laboral vigente versus su terminación. Por otro lado, en
relación con la causal invocada del artículo 160 Nº7 del Código del Trabajo, sostienen
que la demanda no plantea los hechos que constituirían el incumplimiento del deber
de seguridad ni su gravedad.

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Alega la improcedencia de las indemnizaciones legales por término de contrato
y del feriado proporcional, dado que la relación laboral permanece vigente y, en
cuanto al recargo, adicionalmente asevera que es improcedente de acuerdo con lo
prevenido por el artículo 168 inciso 3º del Código del Trabajo.
Solicita el rechazo de ambas demandas con costas y; subsidiariamente, que se
la condene a los rubros acreditados en el proceso o se la exima del pago de las
costas.
CUARTO: Actuaciones de las audiencias preparatoria y de juicio. En la
audiencia preparatoria, de 12 de junio del año en curso, se confirió traslado a la parte
demandante respecto de la excepción de incompetencia, manifestando la apoderada
que debe rechazarse, fundada en lo previsto en el artículo 423 del Código del Trabajo
y el principio protector, defensa cuya decisión quedó para definitiva. Luego de ello, se
efectuó el llamado a las partes a conciliación, la que no se produjo. Ante ello, se
fijaron los siguientes hechos controvertidos: 1) Efectividad de haberse vulnerado las
garantías constitucionales de la actora. Hechos, motivos y circunstancias; 2)
Efectividad de haber mediado un autodespido, cumplimiento de las formalidades
legales, fecha de término de la relación laboral, motivos y circunstancias; 3) Base de
cálculo para todos los efectos; y 4) Efectividad de adeudarse feriado proporcional,
monto.
La prueba del juicio se rindió de la siguiente forma: En la audiencia de
08 de agosto de 2017, la Denunciante provocó prueba Testimonial, compareciendo
doña Karina De la Cruz Morales Brizuela y doña Maribel Del Carmen Recabarren
Zúñiga, cuyos dichos constan en audio. La Denunciada produjo su Testimonial en
dos audiencias: la primera, de 12 de septiembre del año en curso, en la que
declararon doña Paulina Angélica Arancibia San Miguel y el Sr. Carlos Manuel
Quinteros Campos; en la de 02 de noviembre de los corrientes, depusieron doña
Natalia José Barahona Estuardo y don Álvaro Javier Momberg Plaza. Finalmente, en

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la comparecencia de 14 de noviembre de 2017, las partes culminaron con la rendición
de sus pruebas, allegando ambas la Documental ofrecida, con excepción del libro de
asistencia que había ofrecido la empresa que, finalmente, no aportó. Asimismo, la
actora provocó la Exhibición documental solicitada y la denunciada incorporó la
respuesta de Oficios remitida por la Inspección Provincial del Trabajo de Talagante,
desistiéndose de la prueba confesional.
Finalmente, los abogados formularon sus observaciones a la prueba.
QUINTO: Sobre la excepción de incompetencia. Para decidir esta defensa,
importa tener en cuenta lo previsto por el artículo 423 del Código del Trabajo, que
prescribe que es competente para conocer de las demandas el juez del domicilio del
demandado o el del lugar donde se presten o se hayan prestado los servicios, a
elección del demandante, todo ello, sin perjuicio de lo que dispongan leyes especiales.
En este orden de cosas, es posible colegir que el procedimiento laboral contiene una
regla propia de competencia territorial que permite al trabajador demandar ante el
tribunal competente según el domicilio de la demandada que, en este caso, está
ubicado en la comuna de Quilicura. No es procedente dar aplicación a la regla del
Código Orgánico de Tribunales invocada por la denunciada en su defensa, pues sólo
habrá de atenderse a una distribución distinta cuando esté dispuesta en una ley
especial, cuyo no es el caso.
SEXTO: Pronunciamiento sobre los hechos. De acuerdo con la prueba rendida
en estos autos, es posible arribar a las siguientes conclusiones fácticas:
a) Que en el lugar de trabajo los compañeros supieron de la denuncia y
bromeaban con la trabajadora. Esto se puede tener por establecido por los
dichos de la testigo de la actora Sra. Morales, compañera de trabajo, que
estuvo con licencia médica a la época en que la actora dio inicio a este
procedimiento y retornó cuando estaba vigente la medida de resguardo,
enterándose por los compañeros de trabajo de este hecho y refiriendo que

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a la vuelta después del permiso el ambiente era tenso respecto del Sr.
Momberg y los compañeros de trabajo hablaban de esto en el casino
cuando iban a tomar colación, preguntaban si sabían de la denuncia. En el
mismo sentido, depuso doña Maribel Recabarren, al señalar que se supo
de la denuncia en el supermercado, cree que todos lo sabían, porque
molestaban a la actora y le decían cuando saludaba que no los fueran a
denunciar, calificando el ambiente como tenso. A su turno, el testigo de la
denunciada Carlos Quinteros Campos, trabajador del local, afirma que sabe
que hizo una demanda de acoso sexual porque se enteró en el casino,
donde se hace la sobremesa, pues habían rumores que la denunciante
había acusado de acoso sexual a Álvaro Momberg, explica que se supo
primero del hecho por los turnos que se iban juntando, luego de recursos
humanos y luego de A4; primero habló Maribel, que es cajera, no sabe
cómo se enteró ella de estos hechos.
b) Que, una vez iniciado el procedimiento de investigación, se otorgó a la
denunciante un permiso con goce de remuneraciones. Esto aparece de los
documentos firmados por la trabajadora y por el Sr. Momberg llamados
“Adopción de medidas de resguardo”, de 08 de marzo de 2017, en que
aparece que concedió a la actora un permiso con goce de remuneraciones
por un plazo de dos semanas para evitar contacto entre los involucrados,
requiriéndose además al denunciado que no mantenga ningún tipo de
relación, comunicación o contacto con la trabajadora. Así lo confirmó la Sra.
Arancibia, quien dispuso la medida y explicó que se debió a que el
denunciado era un asistente administrativo que tenía contacto con la
denunciante porque el local es chico y la parte administrativa no sólo es
chica, sino que todos pasan por allá y tiene las puertas abiertas, además
que concurren cerca de 10 trabajadores al día. Adicionalmente, la Sra.

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Natalia Barahona Estuardo, jefa de recursos humanos, sostuvo que se
tomó una medida en resguardo de la actora, no podía dejarlos con turnos
distintos porque igual se iban a topar, así que le dieron permiso con goce
de sueldo, con pago íntegro de la remuneración y los bonos de acuerdo con
el porcentaje del día anterior, añadiendo que ella le dijo que estaba con
problemas con su pareja, pero la medida que se hizo efectiva el mismo día,
por lo que entregó el efectivo a las otras tesoreras, todo esto mientras
Álvaro Momberg estaba afuera.
c) Que la empresa denunciada llevó a cabo la investigación, concluyendo que
no se establecieron los hechos denunciados, lo que se notificó a las partes
a su término. Esto, al tenor del informe de la investigación que en sus
conclusiones consigna en la letra g) que los antecedentes recabados no
permiten establecer los elementos que requiere el tipo de acoso sexual, en
la forma en que dicha conducta está regulada en el artículo 2º del Código
del Trabajo. A su turno la notificación de resultado, de 03 de abril de 2017,
dirigido a la demandante, también indica que no se estableció este hecho
porque la mayoría de los trabajadores aluden a la existencia de bromas y
acercamientos de tipo sexual recíprocos, sin que sea posible establecer la
falta de consentimiento hacia dichas conductas y demás elementos del tipo.
Añade la Sra. Arancibia que tuvo en consideración que la demandante era
una persona muy fuerte, líder en su trabajo, que hablaba a garabatos y no
le parece que se podría pasar a llevar. Además, sostiene que luego de la
entrevista se le dijo a la demandante cuál era el trámite de la investigación,
que el procedimiento duraría 30 días, que se deposita en la Inspección del
Trabajo y que a ambos se les notificó del resultado, circunstancia esta
última que es ratificada por el testigo de la demandada Sr. Momberg. Sólo
al cierre de la indagación se dio esta información, aunque la trabajadora

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pidió cuenta de su estado con fecha 17 de marzo, obteniendo una
respuesta el 20 del mismo mes y año, en la que se le explica que está en
proceso y que por política de la empresa no se le entregará información
específica.
d) Que luego de la indagación se adoptaron medidas correctivas respecto de
ambos trabajadores. Esto aparece en las conclusiones de la investigación,
en que se señala que el trabajador denunciado ha tenido un
comportamiento inadecuado porque se ha relacionado con la demandante
en forma inadecuada, teniendo frases de contenido sexual hacia ella y
relacionándose con expresiones que no se avienen a un clima de respeto
laboral y recomienda amonestarlo; en tanto, de la denunciante sostiene que
se relaciona con garabatos y frases de contenido sexual hacia el
denunciado, y además hacia otros trabajadores del local, lo cual no
contribuye a un clima de respeto laboral, sugiriendo retroalimentarla.
Respecto de la amonestación, se acompañó la carta, de 04 de abril de
2017, dirigida al Sr. Momberg y basada en el mismo relato de hechos,
circunstancia que él ratificó en su declaración judicial.
e) Que el procedimiento de investigación realizado se ajustó las directrices
que lo rigen. A ese respecto se refiere la respuesta de oficio del Inspector
Provincial del Trabajo de Talagante, quien indica luego de citar normativa
legal y resaltar la contenida en el Reglamento Interno de la empresa,
concluye que el procedimiento se llevó a cabo sujetándose a las
condiciones mínimas establecidas en el artículo 211-C del Código del
Trabajo, añadiendo que el procedimiento y resultado concluido por el
empleador bastan suficientemente para cumplir con las exigencias legales,
ajustándose plenamente al mérito de su investigación. Ésta fue puesta en
conocimiento del órgano fiscalizador con fecha 04 de abril de 2017,

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reiterada el 05 de junio de 2017, tal como aparece de las comunicaciones
que le fueron dirigidas y que cuentan con el timbre de la oficina de partes. A
su turno, el reglamento interno fue aportado por la demandada, siendo del
caso indicar que su artículo 46 contiene un párrafo que se refiere a la
tramitación de la denuncia de acoso sexual y su entrega a la trabajadora
constan en el acta de recepción de 09 de diciembre de 2013, firmado por
ésta.
f) Que la demandante sufrió trastornos psicológicos a raíz de estos hechos.
Lo anterior, sobre la base de la certificación allegada por la actora, de 24 de
marzo del año en curso, en que se le diagnostica trastorno mixto de
ansiedad y depresión, de carácter reactivo a situación laboral difícil, con
tratamiento con sertralina. Esta afección es corroborada por las Sras.
Morales y Recabarren, que comentan que, al retorno de su permiso, la
actora estaba con crisis de llanto, quería irse y que le continuara el “fuero”,
entonces pidió ayuda al administrador del local y a su jefa doña Evelyn, les
pedía el teléfono de la Sra. Natalia, que no se lo dieron, sino que finalmente
consiguió a través de la supervisora de la central porque sus jefaturas no la
ayudaron. Sostienen también que este cambio ha influido en su
desempeño, está más tensa, a veces está bien, otras mal, se angustia, dice
que quiere irse. Por su parte, la Sra. Recabarren relata que el día de inicio
del procedimiento don Michol (jefe del local) salió de la sala de arqueo, la
demandante se veía nerviosa, angustiada, se nota que había llorado, se
sentía castigada, dijo que hizo la denuncia y que la sacaron del
supermercado para investigar y la citaron un día antes de su retorno.
g) No se tiene por establecido que la demandante se autodespidió, ni tampoco
que se le adeuda feriado proporcional, debido a que no se produjo prueba

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sobre el término del vínculo y, con ello, no se demostró la procedencia del
pago de la prestación aludida.
SEPTIMO: Sobre la separación de la trabajadora durante la investigación. En
primer lugar, es necesario referirse a la pretendida transgresión del derecho a la
integridad física y psíquica, que se funda en que, al momento de iniciarse el
procedimiento, ella fue separada de sus funciones, mientras que el Sr. Momberg
continuó prestando servicios. Para resolver dicha reclamación, es importante señalar
que el Reglamento Interno de la empresa, en la letra c) del párrafo relativo a la
investigación de acoso sexual, faculta al investigador a disponer medidas
precautorias, poniendo a modo de ejemplo la separación de espacios físicos en que
presten servicios los involucrados en el caso, la redistribución del tiempo de sus
respectivas jornadas de trabajo o cambio de lugar de trabajo a una de las partes.
Como es posible advertir, las medidas puestas a modo de ejemplo mantienen la
prestación de servicios de los partícipes del procedimiento, asegurándose de que no
mantengan contacto.
Lo cierto es que una denuncia como la de la especie da cuenta de un hecho de
extrema gravedad que influye negativamente en el ambiente de trabajo, por lo que
prever la adopción de distintas medidas, para evadir que avance el estado de tensión,
es una conducta necesaria. Esto acarrea que, dada la excepcionalidad de la medida y
la especial sobrecarga emocional que implica dar inicio a un procedimiento que
naturalmente genera tensión y cuestionamiento en la empresa, debe escogerse con
sumo cuidado la forma que se usará, pues es imprescindible evitar, en quien se siente
víctima de una agresión ilegítima, que su sentir se acentúe, que se sienta castigada o
incomprendida.
En este estado de cosas, cabe hacerse cargo del cuestionamiento hecho por la
actora a la medida de separación mediante un permiso con goce de sueldo, que
puede abordarse desde dos puntos de vista. El primero, de carácter objetivo, permite

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estimar que dicho apartamiento conlleva una idea subyacente de castigo. En efecto,
quien denuncia un acto ilegítimo de un compañero de labores, tiene el convencimiento
de estar ejerciendo un derecho y pide que se respalde su indemnidad, que tiene que
ver con su dignidad dentro de la empresa y la certeza de que sus derechos
constitucionales lo acompañan en su lugar de trabajo, lo que ha sido llamado
doctrinariamente como la “ciudadanía en la empresa”. Así, el respeto de su estatus
como sujeto de derecho se traduce en la conservación de sus condiciones de trabajo
o, al menos, una modificación que no implique menoscabo. Ciertamente, la
separación de funciones del sujeto activo del procedimiento interno, aún cuando sea
con goce de sueldo, no es sino alejar al trabajador de su espacio laboral, en
circunstancias que lo que busca con su accionar es, precisamente, lo contrario, en
orden a mantenerse en un ambiente mejor que el que gobierna en ese momento, más
la sanción del otro que lesiona sus derechos. Menester es concluir que, cuando se
produce la suspensión de la obligación de prestar servicios sólo del actor, no así del
denunciado, se envía una señal opuesta a la pretendida, en orden a dar un respaldo a
quien se le imputa una acción ilícita, pues se mantienen inalteradas sus condiciones
de trabajo a pesar de la gravedad del hecho que se le achaca y que podría significar,
de tenerse por demostradas tales circunstancias, su despido. Es del caso aclarar, en
este estado de cosas, que con la separación del sujeto investigado no se rompe la
presunción de inocencia que podría invocar, pues se trata de una medida provisoria y
porque es insoslayable que, dado en ese momento se le imputa una conducta grave,
las relaciones al interior del trabajo se ven mermadas y, por lo mismo, estar presente
mientras se investiga puede resultar lesivo a su dignidad, ya que se lo expone a los
cuestionamientos de sus pares. Luego de lo razonado, no está demás decir que es
diferente el escenario si ambos involucrados son separados de sus labores, pues en
ese caso la respuesta del empleador a la denuncia trata de una medida que trae
iguales consecuencias, por lo que podría apreciarse un trato equivalente. Desde un

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punto de vista subjetivo, también resulta cuestionable la medida, desde que no es
claro que la haya aceptado. En efecto, si bien la investigadora Sra. Arancibia aseguró
que la trabajadora estuvo de acuerdo con la medida de protección, tanto la jefa de
recursos humanos, Sra. Barahona, como la testigo de la actora Sra. Recabarren,
afirman que ésta, al menos, no estaba cómoda con la disposición, por lo que no se
trata de una situación consentida, careciendo por ello de una declaración de la
afectada en orden a aceptar su separación.
En estas circunstancias, es posible declarar que la denunciada ha incurrido en
una conducta que, indiciariamente, vulnera su derecho a la integridad psíquica, de
manera que corresponde analizar la justificación dada, a fin de ponderar su
proporcionalidad (idoneidad, necesidad y proporcionalidad).
La denunciada explica la concesión de un permiso con goce de
remuneraciones fundándola en la necesidad de separar a los involucrados por el
tamaño pequeño de su lugar de trabajo, la imposibilidad de que no coincidan en el
sector administrativo y el hecho que el denunciado es el único asistente
administrativo, mientras hay más tesoreras en el local. Esta explicación es suficiente
para considerar que la medida es idónea, desde que se cumple la finalidad perseguida
por la compañía al decretarla, cual es separar a los involucrados en la investigación;
sin embargo, no justifica su necesidad. En efecto, nada impide al empleador tomar
otras medidas temporales que signifiquen una flexibilización en las condiciones de
trabajo, como puede ser modificar las jornadas de trabajo de los implicados a fin de
que no coincidan en ciertos horarios, cuestión que no resulta difícil en un lugar en que
se trabaja en turnos, como lo es la empresa demandada, lo que implicaría reducir las
horas de trabajo de ambos, o bien de la denunciante, con miras a cumplir el objetivo
perseguido, dando una clara señal de que no se altera la valoración de sus labores y
su aporte en la compañía. Adicionalmente, teniendo en consideración que el tamaño
del local en que ambos trabajan es pequeño, según manifiestan los testigos del

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proceso, no se avizora motivo alguno para que el Sr. Momberg sea trasladado,
temporalmente, a otro local, adoptándose las medidas paliativas económicas, si es el
caso, para no desmejorar sus ingresos.
El señalamiento, a modo ejemplar, de dos medidas que perfectamente
pudieron ser adoptadas e igualmente idóneas a los fines perseguidos, permite
consolidar la declaración de que los derechos fundamentales de la trabajadora, en
específico, su derecho a la integridad psíquica, fue lesionado por la separación de sus
funciones con goce de sueldo durante la investigación y mientras el denunciado
conservaba iguales condiciones de trabajo, pues esa concreta medida no es
necesaria. Se acogerá, entonces, la acción principal, al estimarse vulnerada la
garantía del artículo 19 Nº1 de la Constitución Política de la República.
OCTAVO: Sobre el resultado de la investigación. La segunda razón en que se
sostiene el reclamo de la demandante tiene relación con la lesión a su dignidad y
discriminación como mujer, por el comportamiento del Comité de Ética, su jefatura y
los motivos explicados en la carta sumatoria.
Sobre el primer aspecto, esto es, la conducta del comité de ética, me atendré a
la falta de información respecto del curso del procedimiento, pues ya se ha zanjado lo
relacionado con la medida de protección. Dicho lo anterior, aparece que la no entrega
de información hasta el término de la investigación no puede estimarse como una
conducta indiciaria de vulneración de derechos fundamentales, puesto que es una
fórmula usual y prudente de manejar una cuestión extremadamente delicada y grave,
como es una imputación de acoso sexual. Así las cosas, la dignidad del acusado
requiere, para su conservación, que el contenido de la pesquisa esté en reserva, lo
que tampoco implica una afectación a la denunciante, quien pudo imponerse, al final
del proceso, de las conclusiones, sin que haya razones para considerar que estaba
impedida de impugnar o revisar esa determinación.

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En cuanto a las acciones de su jefatura, la falta de resolución de una petición
concreta de otorgamiento de permiso es uno de los asuntos reclamados por la actora
y, en ese sentido, cabe indicar que, si bien se afirma por sus testigos que no
decidieron que se fuera a su casa a pesar de tener facultades, aparece nuevamente
como una respuesta esperable, dado que la cuestión sobre el otorgamiento de
permiso o ampliación del mismo compete a la investigadora o, al menos, a la jefa de
recursos humanos, pues son quienes participaron directamente en su concesión. En
cuanto a hacerse cargo del tenso ambiente de trabajo, hay que hacer notar que no es
sorpresivo el escenario posterior a la denuncia. Se trata de hechos que, aún cuando
no sean revelados por los investigadores, son igualmente conocidos, pues se
producen situaciones fuera de lo normal en la empresa: la concurrencia de la
encargada de la indagación y la jefa de recursos humanos y los llamados a declarar
de los compañeros de trabajo; asimismo, no es algo controlable totalmente por las
jefaturas lo que ocurre en las dependencias del local, sin perjuicio de que pueden
adoptarse ciertas medidas deseables, la falta de ellas no es un hecho que pueda
estimarse indiciario de la transgresión denunciada.
Finalmente, en lo relacionado con la carta sumatoria, su texto en lo relativo a la
conclusión de la investigadora indica que “lo anterior, dado que la mayoría de los
trabajadores involucrados aluden a la existencia de bromas y acercamientos de tipo
sexual que han sido recíprocos entre usted y el Sr. Momberg, sin que sea posible
establecer la falta de consentimiento hacia dichas conductas y demás elementos
requeridos en el tipo de acoso sexual laboral”. Dicho relato dista de tener el carácter
denigrante reclamado por la actora. En efecto, solo deja constancia de las inferencias
de la investigadora, emanadas de los dichos de los testigos, señalando simplemente
que el elemento primordial que no pudo tener por establecido es la ausencia de
consentimiento, dicho en términos objetivos y carentes de descalificaciones. Es
importante señalar que este convencimiento es necesario que se exprese, pues sólo

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de ese modo se informa completamente a la trabajadora y al denunciado de lo que
ocurrió con el procedimiento y se dota de fundamentos a la decisión. De este modo,
tampoco se configura, en este caso, un indicio de vulneración de garantías
constitucionales.
En estas condiciones, no se dará lugar al capítulo de la acción principal
relacionado con la lesión de la dignidad y discriminación.
NOVENO: Sobre el autodespido. El autodespido fue invocado como parte de
una acción subsidiaria a la tutela laboral y, por ende, dado que se acogerá la
demanda principal, no es procedente resolverlo.
DÉCIMO: Valoración de la prueba. El contrato de trabajo, las liquidaciones de
remuneraciones y el comprobante de feriado, al no haberse analizado la acción
subsidiaria, no serán valorados. Las declaraciones de los deponentes en la
investigación, al referirse principalmente a la existencia de actos de acoso sexual y el
ambiente previo a los mismos, no altera las conclusiones a las que se ha arribado.
Tampoco será valorada la declaración del testigo Sr. Álvaro Momberg, pues al
ser la persona denunciada por la trabajadora como autor de acoso sexual, sus dichos
se enfocan principalmente a la existencia o no de esta inconducta, negando haber
incurrido en ella, cuestión que no es el motivo de pronunciamiento judicial y, por otro
lado, dado su nivel de involucramiento con los hechos, es posible inferir que no tiene
un relato imparcial de los hechos del proceso.
La prueba ha sido valorada conforme con las reglas de la sana crítica.

Por estas consideraciones y de conformidad, además, con lo dispuesto en los


artículos 1, 2, 211 y siguientes, 423, 446 y siguientes, 456, 485 y siguientes del
Código del Trabajo, SE DECLARA:

I.- Que se rechaza la excepción de incompetencia relativa.

ECWTDKWTXX
II.- Que acoge la demanda de tutela laboral deducida por doña María Teresa
Sánchez Armijo contra la empresa Abarrotes Económicos S.A. y, en consecuencia, se
declara que en la tramitación de la investigación de su denuncia de acoso sexual se
produjo la vulneración de su garantía constitucional del artículo 19 Nº1 de la Carta
Fundamental, al haberse dispuesto, como medida cautelar, el otorgamiento de un
permiso con goce de sueldo y mantenerse la situación laboral del denunciado, por lo
que la demandada deberá llevar a cabo las siguientes acciones de reparación:
a) Pagar a la actora una indemnización de $2.500.000;
b) Llevar a cabo una intervención organizacional dentro del local Peñaflor,
efectuada por especialistas en asuntos de clima laboral o consultoras del
mismo rubro, debidamente acreditados por SENCE, o bien por la mutualidad
a que está adscrita, dentro del mes siguiente a que esté ejecutoriada esta
sentencia, en que se aborden soluciones al problema de clima laboral, con la
participación obligatoria de las jefaturas.
c) Disponer el traslado del trabajador Sr. Álvaro Momberg a otro local de la
demandada, adoptando las medidas pertinentes a fin de no producirle
menoscabo ni afectación a su honra.
III.- Que se omite pronunciamiento respecto de la demanda subsidiaria.
IV.- La suma antes indicada será reajustada y devengará intereses de acuerdo
con lo previsto en la Ley Nº18.010.
V.- Cada parte pagará sus costas.

La presente sentencia se entiende notificada a las partes desde la fecha


de su inclusión en la carpeta virtual.

Regístrese y archívese en su oportunidad.

Una vez ejecutoriado el fallo, remítase copia a la Dirección del Trabajo.

ECWTDKWTXX
DICTADA POR DOÑA XIMENA RIVERA SALINAS, JUEZ TITULAR DEL PRIMER
JUZGADO DE LETRAS DEL TRABAJO DE SANTIAGO.

A contar del 13 de agosto de 2017, la hora visualizada corresponde al


Digitally signed by XIMENA horario de verano establecido en Chile Continental. Para Chile Insular
Occidental, Isla de Pascua e Isla Salas y Gómez restar 2 horas. Para más
ALEJANDRA RIVERA SALINAS información consulte http://www.horaoficial.cl
Date: 2017.12.12 13:14:54 BRT ECWTDKWTXX

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