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CONSECUENCIAS JURIDICAS POR LA FALTA DE NORMAS Y

PROTOCOLOS PARA LA ANTENCION DEL COVID19 ANTE EL


LEVANTAMIENTO DE LA CUARENTENA
A nivel latinoamericano, Bolivia tiene el índice más alto de muertes en relación a los
casos comprobados del COVID-19, al respecto, el representante de la Organización
Mundial de la Salud (OMS-OPS) afirma que una de las explicaciones por el alto índice
de letalidad es que se han hecho pocas pruebas de diagnóstico, por lo que la cantidad de
casos positivos debe ser mucho mayor, por su parte, la consultora “Oxford Economics”
ha considerado a Bolivia como el país más vulnerable del mundo ante la epidemia,
siendo su peor problema la falta de disposición y de capacidad del personal médico y de
salubridad para atender de manera oportuna a las personas contagiadas, es por esto que
la medida más efectiva es la cuarentena y el distanciamiento social, es así que, se ha
promulgado el D.S. 4200 a objeto reforzar y fortalecer las medidas en contra del
contagio y propagación del Coronavirus en todo el territorio del Estado Plurinacional de
Bolivia, disponiendo una cuarentena a partir del 26 de marzo de 2020 ampliada hasta el
10 de mayo de 2020.
Esta pandemia estalló en Bolivia en medio de un proceso electoral emergente del fraude
electoral y la huida del ex presidente Evo Morales que mereció asuma el cargo la
Senadora Yanine Añez a quien le corresponde la administración del Estado en medio de
una polarización política avivada por el MAS que se ha dedicado a promover protestas y
el incumplimiento de la cuarentena a fin de levantarla con el único objeto de llamar a
elecciones presidenciales para retomar el poder.
El 27 de abril de 2020, el Comité Científico Nacional del Colegio Médico de Bolivia,
resolvió exigir al Nivel Central de Gobierno que Mediante el Ministerio de Salud
elabore normas y protocolos de atención respecto de la pandemia del COVID19
recomendando no se levante la cuarentena hasta cumplir con requisitos mínimos
descritos en dicha resolución respecto del control epidemiológico y otros que al presente
no han sido materializados, en este contexto, cabe analizar el marco jurídico en que los
profesionales médicos se encuentran asumiendo esta tarea:
 la Ley 3131 del Ejercicio Profesional Médico en sus artículos 3 literal c), 6 y 8
determinan que, el profesional médico actuara con autonomía e independencia,
guiado por normas y protocolos vigentes, supervisado por el ministerio de salud
y el Colegio Médico en el ejercicio de sus funciones respecto de la promoción,
prevención, recuperación y rehabilitación de la salud.
 A su vez mediante su artículo 11 dispone que, el medico tiene derecho, entre
otros, a trabajar en condiciones adecuadas, que se respete su criterio y su
probable decisión de declinar en la atención de un paciente siempre que se
sustente sobre bases éticas, científicas y protocolos vigentes.
 Conforme determina su artículo 12, son deberes del profesional médico, entre
otros, colaborar a las autoridades del Sistema Nacional de Salud en caso de
epidemias, desastres y emergencias guiándose por protocolos oficiales,
cumpliendo con normas técnicas establecidas por el Ministerio del área de
Salud, en caso de urgencia ningún médico, centro de salud, hospital o clínica
podrá negar su atención básica, debiendo brindar atención cuando una persona
se encuentre en peligro inminente de muerte aún sin el consentimiento expreso.
 Por su parte, el D.S. N° 28562 que reglamenta la Ley N° 3131, determina que el
ejercicio profesional médico alcanza a todo el Sistema Nacional de Salud, es
regido por la normativa vigente elaborada y validada por el Ministerio del área
de Salud, cuyas normas y protocolos vigentes deben ser acatados como elemento
primordial en la evaluación del desempeño del personal en todos los niveles de
atención, cuya existencia, conocimiento y aplicación en la atención es un
requisito indispensable para la certificación de los establecimientos de salud y su
acreditación en la gestión de calidad.
Si bien al presente, el Ministerio de Salud ha emitido una “guía y lineamientos de
diagnóstico y manejo del COVID19”, por el contrario, tal como lo afirmó el Comité
Científico Nacional del Colegio Médico de Bolivia el 27 de abril de 2020, no existen
normas ni protocolos oficiales emitidos por el Ministerio de Salud mediante Resolución
Ministerial, sobre las que los profesionales médicos puedan cumplir sus funcionen tal
como lo determina la Ley 3131, lo que supone la vulneración de los derechos del
médico en perjuicio de la población ya que, al no existir un sustento normativo, no se
tiene determinadas las condiciones adecuadas para desarrollar eficientemente sus tareas
ni mucho menos los criterios de atención en que debe sustentarse las decisiones, de esta
manera se hace difícil colaborar con las autoridades del Sistema Nacional de Salud para
atender esta epidemia, sin someterse al peligro de contraer el virus comprometiendo su
propia vida.
En aplicación de lo determinado por los artículos 35 parágrafo I y 37 de la CPE, el
artículo 12 del Código de Salud determina que es la Autoridad en Salud quien está
facultada para dictas las disposiciones a las que se sujetaran los organismos públicos y
privados en la elaboración y difusión de los programas en todos los aspectos de la
educación en salud, es decir que, siendo una obligación indeclinable del estado
garantizar y sostener el derecho a la salud, es deber inexcusable del Ministro de Salud
dictar las normas y los protocolos correspondientes más aun habiendo sido exigido por
el Comité Científico Nacional del Colegio Médico de Bolivia en fecha 27 de abril de
2020.
El incumplimiento de esta obligación puede ser enmarcado en la comisión de los delitos
descritos y sancionados por los artículos 154 y 216 numeral 9), en relación a lo
determinado por el artículo 13 bis, todos del Código Penal, como la “comisión por
omisión” de los delitos de “incumplimiento de deberes y delitos contra la salud pública”
ya que, el Ministro de Salud, “asumiendo la calidad de garante” al no emitir las
correspondientes normas y protocolos para el COVID19, infringe un deber jurídico,
generando de manera directa “el peligro” o “la materialización” de un posible y real
efecto negativo en la salud de la población, por el aumento de casos y fallecimientos
relacionados con una posible conducta negligente o el rechazo respecto de la atención
manifestada por el personal médico.
Sin normas ni protocolos que deban ser acatados en la atención de COVID19, no existe
manera de realizar una evaluación de desempeño del personal médico, lo que les faculta
a tomar decisiones arbitrarias e incluso rechazar la atención de pacientes sin que esto les
genere responsabilidad alguna en el marco de lo determinado por el articulo 11
parágrafo I. numeral 2) y el articulo 12 del Código Penal en el “ejercicio de un derecho,
oficio o cargo, cumplimiento de la ley o de un deber” y por “estado de necesidad”.
De levantarse la cuarentena resulta probable un aumento de casos y fallecimientos, cuya
atención sin normas ni protocolos que garanticen una atención eficiente y segura, tanto a
pacientes como a profesionales médicos, hace previsible que ambos sectores
involucrados asuman acciones de hecho en protección o defensa de sus derechos a costa
de vulnerar derechos de terceros en un escenario anárquico e incontrolable, por lo que,
resulta urgente y necesario que el Ministerio de Salud emita vía Resolución Ministerial,
las correspondientes normas y protocolos para la atención del COVID19.

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