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Un día lluvioso de otoño

Mirando aquel día por la ventana me di cuenta de que el verano se había ido
para dejar paso al otoño. Fuera se podía ver ya ese típico follaje que le
caracteriza. Todo estaba cubierto de un manto de hojas de color rojizo y
anaranjado y en cada esquina había charcos que se habían formado después
de una noche muy lluviosa.

Al ver una cometa colgando de una de las ramas del árbol me desanimé
completamente. Pretendía salir a pasear con mi perro, pero desde casa,
calentita, era más agradable ver como las ardillas se comían los primeros
racimos de uvas de la temporada y el resto de animales empezaba a recolectar
frutos para prepararse para el invierno.

A pesar del tiempo mi padre salió a comprobar que la lluvia no hubiera dañado
las calabazas y el maíz que habíamos plantado. Mientras tanto mi madre
recogía con el rastrillo las hojas para que el desagüe del jardín no se atrancara.
De pronto mi padre se puso como un niño a chapotear sobre un charco
empapando a un pobre erizo. Seguro que el pobre hubiera deseado tener en
ese momento un paraguas o un chubasquero para no mojarse.

Preguntas de comprensión lectora


Lee el texto y escoge la respuesta correcta.

1. ¿Por qué sabe la narradora que ya es otoño?

o por el color de las plantas


o porque mira un calendario
o por las vacaciones escolares

2. La narradora se queda en casa porque...

o le apetece una taza de té


o hace mal tiempo
o tiene que limpiar el jardín

3. Los animales del jardín...

o están mojados y tienen frío


o observan a la familia por la ventana
o recolectan comida para el invierno
4. ¿Para qué sale su padre al jardín?

o para mirar las calabazas


o para recolectar las calabazas
o para plantar calabazas

5. ¿Qué hace el padre cuando sale?

o se moja con el agua


o salta sobre unos charcos
o juega con un erizo

6. ¿Por qué necesitaba el erizo un paraguas?

o porque está lloviendo


o porque el padre le salpica con el agua
o porque los paraguas son útiles en otoño