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LA FE PÚBLICA

Origen de la palabra Fe.


Etimológicamente fe viene de pistis (griego) y fides (latín) que significan confianza,
seguridad en la palabra del otro. La fe es la aceptación gratuita de la veracidad de
tal o cual fenómeno. La fe ciega en lo sobrenatural (Dios, ángeles, demonios, etc.)
constituye una parte componente de toda religión. En este sentido, la fe no se
diferencia de la superstición. La fe religiosa se halla contrapuesta al saber. No
obstante, muchos filósofos idealistas intentan conciliar fe y saber o colocan la
primera en el lugar del segundo. En el sentido corriente de la palabra, fe es la
seguridad que se tiene en conclusiones científicas e hipótesis que en el momento
dado aún no pueden ser demostradas experimentalmente. Semejante fe se apoya
en el saber ya logrado y comprobado en la práctica.

Fe Pública
La fe pública es la garantía que el Estado da en el sentido de que los hechos que
interesan al derecho son verdaderos y auténticos. Lo anterior, por cuanto en la
realidad social existen una serie de hechos y actos con relevancia jurídica que si
bien no todos los ciudadanos pueden presenciar, deben ser creídos y aceptados
como verdad oficial.
Afirmaciones que todos los individuos de la colectividad deben tener por
verdaderas obligadamente, al existir normas de tipo legal que así lo establecen y
encontrarse estas afirmaciones investidas de fe pública, mediante las formas que
a tal fin han sido prescritas por la ley y a través de algún agente autorizado por el
Estado.

Para que un agente pueda dar fe pública, el hecho acto debe ser evidente para el
fedatario, es decir presenciado o percibido por él. Asimismo, el hecho histórico
debe constar documentalmente para su conservación en el tiempo,
transformándose así en un hecho narrado.
En conclusión podemos decir que la palabra fe significa básicamente algo que
impera y representa: seguridad, sinceridad, e integridad, la fe escrita por su parte
esta en el documento público está tiene la firma de la persona natural, la cual está
investida de autoridad, ya que la cualidad que se le atribuye a un notario es la
veracidad en todo aquello que afirman o testifique tengan un valor y así como
también es una prueba preconstituida, de lo contrario no podríamos hablar de fe
publica notarial.
Fundamentos de la Fe Pública,
Fundamento de la fe pública se halla en la necesidad que tiene la sociedad para
su estabilidad y armonía, de dotar a las relaciones jurídicas de fijeza, certeza y
autoridad, a fin de que las manifestaciones externas de estas relaciones sean
garantía para la vida social y jurídica de los ciudadanos y hagan prueba plena ante
todos y contra todos, cuando aquellas relaciones jurídicas entran en la vida del
derecho en su estado normal.
Por lo tanto el fundamento de la fe publica requiere de la expresa delegación del
Estado, en el notario de fe publica, para que este declare la autenticidad de los
hechos que sean percibidas por sus propios sentidos, y no por relatos contados de
otras personas.
Clases de fe pública con inclusión de un breve comentario de cada uno

Como el Estado es sociedad de fines totales y como los hechos humanos


fácilmente entran en el campo de los hechos jurídicos, puede asegurarse que la
mayor parte de las actividades humanas, lo mismo cuando se desenvuelven en los
cauces normales del negocio jurídico que cuando actúan normalmente en la
realización de hechos ilícitos, tienen contacto o relación con los órganos de la fe
pública y provocan o pueden provocar la intervención y el amparo de ésta. Existen
diversas clases de fe pública entre las cuales las más importantes son las
siguientes:

a) Fe Pública Judicial: Es la investidura que sele da a las autoridades del


poder judicial de acuerdo a la jerarquía y atribuciones, emanadas del poder
soberano del Estado. Por lo tanto son los documentos autenticados por los
tribunales de justicia, o sea las resoluciones y certificaciones que expiden.
La fe pública judicial compete esencialmente al Secretario de los
Tribunales, cuya función autentica dora es muy parecida a la del Notario y
se diferencia únicamente en los modos de intervención. Legalmente así lo
establecen la Ley del Organismo Judicial en los artículos 171 y 173 es este
último un artículo muy importante, por su relación con lo anteriormente
expuesto, y el mismo dice: “Si el Secretario del tribunal fuere Notario podrá
dar fe plena de las actuaciones judiciales de que conozca el tribunal al cual
sirve, sin precisar la intervención de ningún otro funcionario, bajo su
responsabilidad, al dejar una razón en autos”.

b) Fe Pública Registral: Es la que poseen los registradores, para certificar la


inscripción de un acto que consta en un registro público, el cual tiene
autenticidad y fuerza probatoria desde que fue inscrito. El documento
auténtico se hace público por medio de otro que lo copia para desplegar la
autenticidad, su fuerza aprobante del acto a favor o en contra de cualquier
interesado, desde la fecha de su inscripción.
El portador de esta fe publica registral esta presente en el Registrador de
Derechos Reales, la cual será la fe pública que se refiere
fundamentalmente
a la credibilidad y fuerza probatoria de los autos registrales de los derechos
contenidos en ellos mismos.

c) Fe Pública Administrativa: Es la que tiene por objeto dar notoriedad y


valor de hechos auténticos a los actos realizados por el Estado o las
personas de derecho público dotadas de soberanía de autonomía o de
jurisdicción. Esta fe pública administrativa se ejerce a través de los
documentos expedidos por las propias autoridades que ejercen la gestión
administrativa en los que se consignan órdenes, comunicaciones y
resoluciones de la administración. De ahí la necesidad de la intervención
notarial en la contratación administrativa en la que el Notario, aun es
funcionario, actúa con plena y total independencia y constituye eficaz
garantía de los derechos de los administrados. Es ésta la postura
tradicional, defendida, según la cual con la escritura pública se otorga a la
relación del derecho una firmeza, estabilidad y autenticidad que sin ella no
tiene.

d) Fe Pública Legislativa: Es la que posee el organismo legislativo y en


donde se cree en las disposiciones emanadas del mismo, las cuales pasan
a ser generalmente leyes de la república. Esta es de tipo corporativa ya que
la tiene el Congreso como órgano, y no sus representantes en lo individual.

Es una función específica del Estado, de carácter público, estos garantizan


la veracidad de determinados hechos o actos, estas se pueden dar de
forma directa o indirecta

e) Fe Pública Notarial: Es la facultad del estado otorgada por la ley al


Notario. La fe del Notario es pública porque proviene del Estado y porque
tiene consecuencias que repercuten en la sociedad.

Esta clase de fe publica notarial es muy diferente a las demás fe públicas


ya que esta última no requiere de la presencia real del fedatario, en cuanto
a la fe pública notarial constituye derecho y es imprescindible la percepción
de voluntad de los intervinientes, esta potestad que el estado le confiere al
notario de fe publica, para que a requerimiento de parte se cumpla con los
requerimientos y formalidades estipuladas en la ley.

Fe Pública Notarial:

Es la facultad del Estado otorgada por la ley al Notario. La fe del Notario es pública
porque proviene del Estado y porque tiene consecuencias que repercuten en la
sociedad.
La fe pública del Notario significa la capacidad para que aquello que certifica sea
creíble. Esta función del Notario contribuye al orden público, a la tranquilidad de la
sociedad en que actúa, permite que sea la certeza que es una finalidad del
derecho.
El que opere sobre hechos y no sobre el derecho objetivo, distingue la fe pública
notarial de las demás, en cuanto éstas se dirigen a autenticar disposiciones
(legislativa), acuerdos (administrativa) y resoluciones (judicial) de las respectivas
autoridades. Y el hecho de que no opere la fe pública notarial sobre hechos que
engendren sanciones u obligaciones, separa y distingue la prueba judicial y la
prueba (de las operaciones de documentación y registro) de los organismos
administrativos, de la prueba notarial, que es una prueba pre constituida.
La dación de fe que no padece de defecto o vicio alguno en sus elementos y
presupuestos, ya que es una dación válida y como tal produce sus efectos típicos
en el documento, como efecto material que resulta de dar fe por escrito y se
objetividad en el instrumento publico notarial, que comprende las escrituras
públicas y las actas.