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Cómo lavar y desinfectar frutas y verduras correctamente, para evitar

el contagio por Bacterias, Parasitos y Virus


El consumo de bacterias peligrosas transmitidas por los alimentos generalmente
causará enfermedades dentro de 1 a 3 días de comer los alimentos
contaminados. Sin embargo, la enfermedad también puede ocurrir dentro de los 20
minutos o hasta 6 semanas después. Los síntomas de enfermedades transmitidas
por los alimentos pueden incluir: vómitos, diarrea y dolor abdominal, y síntomas
similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de cabeza y dolor corporal.
El cloro gaseoso disminuye el pH del agua. Ventajas – desinfectante muy efectivo,
reduce el pH del agua de manera que acidificación adicional no es necesario, disolución
uniforme y rápida en el agua
El hipoclorito de sodio es un sólido blanco que se descompone fácilmente en el agua
liberando oxígeno y cloro. ... Las soluciones de hipoclorito de sodio son transparentes, de
color amarillo-verdoso y huelen a cloro
solución de hipoclorito sódico que contenga 1000 ppm de cloro activo (dilución
1:50 de lavandina con concentración 40-50 gr/litro, durante 5 minutos, mata al
virus
El hipoclorito de sodio (cuya disolución en agua es conocida como lejía, cloro o lavandina,
según la zona) es un compuesto químico, fuertemente oxidante de fórmula NaClO.
Contiene cloro en estado de oxidación +1, es un oxidante fuerte y económico

Lavarse las manos y las superficies con frecuencia.


 Lávese las manos con agua tibia y jabón durante al menos 20 segundos antes
y después de manipular alimentos y después de usar el baño, cambiar
pañales y manipular mascotas.
 Lave sus tablas de cortar, platos, utensilios y encimeras con agua jabonosa
caliente después de preparar cada alimento.
 Considere usar toallas de papel para limpiar las superficies de la cocina. Si
usa toallas de tela, lávelas a menudo en el ciclo caliente.
 Enjuague las frutas y verduras frescas con agua corriente del grifo, incluidas
aquellas con pieles y cáscaras que no se comen. Frote los productos firmes
con un cepillo limpio.
 Con productos enlatados, recuerde limpiar las tapas antes de abrir.

SEPARAR

Separar las carnes crudas de otros alimentos.

 Separe la carne cruda, las aves, los mariscos y los huevos de otros alimentos
en su carrito de compras, bolsas de supermercado y refrigerador.
 Use una tabla de cortar para productos frescos y otra para carne cruda, aves
y mariscos.
 Nunca coloque alimentos cocinados en un plato que anteriormente contenía
carne cruda, aves, mariscos o huevos, a menos que el plato se haya lavado
con agua caliente y jabón.
 No reutilice los adobos utilizados en los alimentos crudos a menos que los
hierva primero.

COCINAR

Cocine a la temperatura adecuada.

 El color y la textura son indicadores poco confiables de seguridad. Usar un


termómetro para alimentos es la única forma de garantizar la seguridad de
los productos de carne, pollo, mariscos y huevos para todos los métodos de
cocción. Estos alimentos deben cocinarse a una temperatura interna mínima
segura para destruir cualquier bacteria dañina.
 Cocine los huevos hasta que la yema y la clara estén firmes. Solo use recetas
en las que los huevos se cocinen o se calienten completamente.
 Cuando cocine en un horno microondas, cubra los alimentos, revuelva y gire
para una cocción pareja. Si no hay plato giratorio, gire el plato a mano una o
dos veces durante la cocción. Siempre permita un tiempo de reposo, que
complete la cocción, antes de verificar la temperatura interna con un
termómetro para alimentos.
 Lleve a ebullición las salsas, sopas y salsa al recalentar.

Siga estos pasos para la seguridad alimentaria

 Limpiar: Lávese las manos antes, durante y después de manipular


alimentos. Lave los utensilios, las tablas de cortar y cualquier superficie que
toque la comida después de cada uso. Lave frutas y verduras, pero no carnes,
aves o huevos.
 Separado: Use tablas de cortar, platos y utensilios separados para productos
crudos (sin cocinar) y para carne, pollo, mariscos y huevos crudos (sin
cocinar). Mantenga las carnes, aves, mariscos y huevos separados de todos
los demás alimentos mientras compra y en el refrigerador.
 Cocinar: solo un termómetro para alimentos puede garantizar que la carne,
las aves, el pescado y las cazuelas se cocinen a una temperatura interna
segura. Por ejemplo, las temperaturas internas deben ser 145 ° F para las
carnes enteras (permita que la carne descanse después de cocinar durante 3
minutos) y el pescado, 160 ° F para las carnes molidas y 165 ° F para todas
las aves de corral. Los huevos deben cocinarse hasta que la yema esté firme.
 Enfríe: use termómetros para electrodomésticos para asegurarse de que su
refrigerador esté a 40 ° F o menos y que su congelador esté a 0 ° F o
menos. Entre 40ºF y 140ºF se encuentra la zona de peligro, cuando las
bacterias pueden multiplicarse rápidamente. En general, cuantas más
bacterias, más probabilidades hay de que alguien se enferme. La mayoría de
los refrigeradores solo tienen un ajuste más frío / cálido, por lo que la única
forma de saberlo es colocando un termómetro dentro.

Higiene personal para empleados

 Haga hincapié en la higiene efectiva de las manos, incluyendo lavarse las


manos durante al menos 20 segundos, especialmente después de ir al baño,
antes de comer y después de sonarse la nariz, toser o estornudar.
 Siempre lávese las manos con agua y jabón. Si no hay agua y jabón
disponibles, use un desinfectante para manos a base de alcohol con al menos
60% de alcohol y evite trabajar con alimentos sin envolver o expuestos. 
 Evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca.
 Use guantes para evitar el contacto directo de manos desnudas con
alimentos listos para comer.
 Antes de preparar o comer alimentos, siempre lávese las manos con agua y
jabón durante 20 segundos para garantizar la seguridad alimentaria general.
 Cubra su tos o estornude con un pañuelo de papel, luego tírelo a la basura y
lávese las manos después.

Gestion de operaciones en un establecimiento de alimentos o tienda


minorista de alimentos

 Continúe siguiendo los protocolos establecidos de inocuidad de los


alimentos y las mejores prácticas para los establecimientos minoristas de
alimentos y las recomendaciones importantes de COVID-19, que incluyen lo
siguiente:   
 Siga los 4 pasos clave para la seguridad de los alimentos: siempre: limpiar,
separar, cocinar y enfriar .
 Lave, enjuague y desinfecte las superficies de contacto con alimentos, vajilla,
utensilios, superficies de preparación de alimentos y equipo para bebidas
después de su uso.
 Desinfecte con frecuencia las superficies tocadas repetidamente por
empleados o clientes, como pomos de puertas, manijas de equipos,
mostradores de salida y manijas de carritos de supermercado, etc.
 Frecuentemente limpie y desinfecte pisos, mostradores y otras áreas de
acceso a las instalaciones utilizando desinfectantes registrados por la EPA .
 Prepare y use desinfectantes de acuerdo con las instrucciones de la
etiqueta.  
 Al cambiar sus procedimientos normales de preparación de alimentos,
servicio, funciones de entrega o hacer cambios en el personal, aplique
procedimientos que garanticen:
 Los alimentos cocinados alcanzan las temperaturas internas adecuadas
antes del servicio o enfriamiento.
 Los alimentos calientes se enfrían rápidamente para su uso posterior:
verifique las temperaturas de los alimentos que se enfrían en refrigeradores
o mediante técnicas de enfriamiento rápido como baños de hielo y varillas
de enfriamiento.
 Se minimiza el tiempo que los alimentos almacenados, exhibidos o
entregados se mantienen en la zona de peligro (entre 41 ° F y 135 ° F).
 Capacitación adecuada para empleados de alimentos con tareas nuevas o
alteradas y que apliquen la capacitación de acuerdo con los procedimientos
establecidos.
 Ayude a los clientes a mantener un buen control de infecciones y
distanciamiento social mediante:
 Interrupción de operaciones, como barras de ensaladas, buffets y estaciones
de servicio de bebidas que requieren que los clientes usen utensilios o
dispensadores comunes.   
 Encontrar maneras de alentar el espacio entre los clientes mientras están en
línea para el servicio o el check out de acuerdo con los requisitos estatales o
locales aplicables.
 Disuadir a los clientes de traer mascotas, excepto animales de servicio, a las
tiendas o áreas de espera.
 Continúe usando desinfectantes y desinfectantes para sus propósitos
diseñados.
 Verifique que sus lavadoras estén funcionando a las temperaturas de lavado
y enjuague requeridas y con los detergentes y desinfectantes adecuados.
 Recuerde que se puede usar agua caliente en lugar de productos químicos
para desinfectar equipos y utensilios en lavadoras manuales.
 Gestionar la recogida y entrega de alimentos
 Observe las prácticas de seguridad alimentaria establecidas para el control
de tiempo / temperatura, evitando la contaminación cruzada, la limpieza de
manos, la ausencia de trabajadores enfermos y el almacenamiento de
alimentos, etc.
 Haga que los empleados se laven las manos a menudo con agua y jabón
durante al menos 20 segundos, especialmente después de ir al baño, antes
de comer, después de sonarse la nariz, toser o estornudar, o después de tocar
superficies de alto contacto, por ejemplo, pomos de las puertas y timbres.
 Si no hay agua y jabón disponibles, use un desinfectante para manos a base
de alcohol con al menos 60% de alcohol. Siempre lávese las manos con agua
y jabón si las manos están visiblemente sucias. Vea, CDC's Cómo protegerse
y proteger a otros .
 Aumente la frecuencia de limpieza y desinfección de superficies de alto
contacto, como encimeras y almohadillas táctiles y dentro del vehículo,
limpiando las superficies con un spray o toallita de limpieza doméstica
regular.
 Asegúrese de leer la etiqueta y siga las instrucciones de uso del fabricante.
 Establezca zonas designadas para que los clientes ayuden a mantener el
distanciamiento social.
 Practique el distanciamiento social al entregar alimentos, por ejemplo,
ofreciendo entregas "sin contacto" y enviando alertas de texto o llamando
cuando hayan llegado las entregas.
 Lleve a cabo una evaluación de su instalación para identificar y aplicar
cambios operativos para mantener el distanciamiento social si ofrece la
opción de llevar / llevar manteniendo una distancia de 6 pies de los demás,
cuando sea posible.
 Mantenga los alimentos calientes y fríos fríos almacenándolos en recipientes
de transporte apropiados.
 Mantenga fríos los alimentos fríos manteniendo suficientes materiales
refrigerantes, por ejemplo, paquetes de gel.
 Mantenga calientes los alimentos calientes asegurándose de que los casos
aislados funcionen correctamente.
 Mantenga los alimentos separados para evitar la contaminación cruzada,
por ejemplo, manteniendo los alimentos crudos separados de los alimentos
cocinados y listos para comer.
 Asegúrese de que todo el envoltorio y empaque utilizado para el transporte
de alimentos se realice de manera que se evite la contaminación de los
alimentos.
 Limpie y desinfecte rutinariamente los refrigeradores y las bolsas aislantes
que se utilizan para entregar alimentos.

Lave las frutas y las verduras. No lave la carne de res, la de aves de


corral ni los huevos:

 Retire toda área golpeada o dañada de las frutas y las verduras y luego
enjuáguelas debajo del agua corriente sin jabón, lejía ni productos
comerciales.
 Limpie las frutas y las verduras firmes, como melones o pepinos, con un
cepillo limpio para frutas y verduras.
 Seque las frutas y las verduras con una toalla de papel o un paño de tela
limpio.
 No lave la carne, carne de aves de corral ni los huevos, ni las frutas y
verduras en bolsas que tengan la leyenda "pre-washed" (prelavado).

Separar: evite la contaminación cruzada

Use platos y tablas de cortar diferentes para las frutas y verduras, y para las carnes,
aves de corral, pescados, mariscos y huevos:

 Use una tabla de cortar para frutas y verduras frescas u otros alimentos que
no se cocinan antes de comer y otra para las carnes, aves de corral, pescados
y mariscos crudos. Reemplácelas cuando estén muy gastadas.
 Utilice platos y utensilios distintos para los alimentos crudos y los cocidos.
 Lave minuciosamente todos los platos, los utensilios y las tablas de cortar
que hayan estado en contacto con carnes, aves de corral, pescados, mariscos
o huevos crudos, antes de volver a usarlos. Utilice agua caliente con
detergente.
 
Para evitar la entrada del coronavirus a los hogares es importante extremar las
medidas de prevención. Por esa razón, resulta vital hacer un proceso de limpieza
de los alimentos y sus empaques, que son manipulados por muchas personas
antes de que lleguen a al hogar.
Andrea Cortes, microbióloga de la Universidad Manuela Beltrán, dice que
para desinfectar las frutas y verduras, inicialmente es clave lavarlas con el chorro
de agua por todas sus superficies.
Después, de acuerdo al experto, se debe preparar una solución de hipoclorito. Se
debe medir un 1 mililitro de ese desinfectante con ayuda de una jeringa y
posteriormente mezclar con un litro de agua. En esa solución, se deben dejar
inmersas las frutas y verduras durante tres a cinco minutos.
Asimismo, después de ese proceso, la microbióloga recomienda volver a lavar las
frutas y verduras con agua limpia para quitar los residuos del desinfectante, que
pueden quedar en los alimentos.

no solamente es importante limpiar los alimentos, sino también los empaques en


los que vienen. Para eso es necesario utilizar un paño desechable rociado un  70 %
con alcohol.

Se deben frotan los empaques plásticos, las cajas de cartón o las latas, haciendo


especial énfasis en las ranuras de los productos, pasando el pañuelo por todas sus
superficies.

Finalmente, recomienda dejar las cajas de cartón que dan en los supermercados,


los carritos y las bolsas, de ser posible, fuera de la casa, para disminuir el riesgo
de infectarse de coronavirus.
Limpieza y desinfección con cloro

Use cloro común al 5 ó 6 %, sin aroma, de uso doméstico y siga las


instrucciones del cuadro siguiente.

Recomendaciones para la limpieza y desinfección de latas de alimentos y superficies


Cantidad de cloro y agua
que se debe mezclar
Cantidad de Cantidad
Área o artículo que se limpiará cloro de agua Pasos a seguir para la limpieza
Superficies que se usan para los alimentos, 1 cucharada (0.5 1 galón (3.8 1. Lávelas con agua caliente l
que puedan haber estado en contacto con onzas o ~ 15 litros) 2. Enjuáguelas con agua limp
Recomendaciones para la limpieza y desinfección de latas de alimentos y superficies
Cantidad de cloro y agua
que se debe mezclar
Cantidad de Cantidad
Área o artículo que se limpiará cloro de agua Pasos a seguir para la limpieza
agua de inundación. mililitros) 3. Desinféctelas en una soluci
Ejemplos: Mesones de la cocina, platos. (240 mililitros) de cloro de
Nota: Tire a la basura las tablas de cortar de en 5 galones de agua limpia
madera, las tetinas de los biberones de los 4. Déjelas secarse al aire.
bebés y los chupetes.
Latas de alimentos que no estén hinchadas, 1 taza (8 onzas o 5 galones 1. Quite las etiquetas de las la
abiertas o dañadas. 240 mililitros) (18.9 litros) 2. Lave las latas con agua tibi
jabón.
3. Desinfecte en una solución
cucharada de cloro de uso d
galón de agua limpia.
4. Déjelas secarse al aire.
5. Escriba qué contiene cada l
marcador permanente.

Recomendaciones para la limpieza y desinfección de superficies y artículos del hogar.


Cantidad de cloro y agua
que se debe mezclar
Cantidad de Cantidad
Área o artículo que se limpiará cloro de agua Pasos a seguir para la limpieza
Superficies que no se usan para los 1 taza (8 onzas o 5 galones 1. Lave las superficies con ag
alimentos, que no absorben agua y que 240 mililitros) (18.9 litros) y jabón.
pueden haber estado en contacto con agua 2. Enjuáguelas con agua limp
de inundación. 3. Desinféctelas con una mezc
Ejemplos: Pisos, fregaderos, algunos (240 mililitros) de cloro po
juguetes, y herramientas. galones de agua.
4. Déjelas secarse al aire.

Cómo lavar y desinfectar frutas y


verduras en tiempos de coronavirus
Desinfectar frutas y verduras correctamente es esencial para eliminar los
contaminantes que puedan tener. Te mostramos todos los trucos y
remedios caseros.
Es normal que con la actual situación provocada por la pandemia del
Covid-19 la gente quiera saber cómo lavar la fruta y los
alimentos que llevan a casa por miedo a contagiarse. No obstante,
para que no cunda el pánico, te explicamos cómo se propaga este
virus y si hay posibilidades de que lo que compramos esté infectado.
Por si acaso, no está de más utilizar lejía alimentaria para lavar
frutas y verduras o saber que el vinagre desinfecta. Presta
atención, te contamos las mejores opciones para desinfectar los
alimentos, sobre todo aquellos que comerás crudos.
Por qué hay que desinfectar frutas y verduras
Desde el Departamento de Agricultura de Estados Unidos se ha
informado de que no se tiene conocimiento de que el Covid-19 pueda
transmitirse a través de alimentos o de sus envases. Además,
este virus se adquiere a través de contacto cercano con otras
personas contagiadas o teniendo contacto con una superficie con el
virus vivo y tocándonos después boca, nariz u ojos.
Sin embargo, aunque no hay razón para pensar que los alimentos
que llevemos a casa van a estar infectados por el Covid-19, mejor
prevenir antes que curar. De hecho, cada año son muchas las
personas que enferman por ingerir alimentos
contaminados.
A la hora de ingerir frutas y verduras debes tener cuidado de
desinfectarlas si no quieres perjudicar a tu organismo con un sinfín
de bacterias. Lo aconsejable es lavarlas con abundante
agua para retirar el polvo y los residuos visibles, pero no es
suficiente para eliminar pesticidas, restos de fertilizantes y
microorganismos dañinos.
Los productos frescos pueden estar contaminados de muchas
maneras, tanto durante como después de la cosecha. Con tantas
fuentes de contaminación, lo ideal es preparar de manera segura los
alimentos frescos antes de consumirlos. Pero, ¿cómo desinfectar y
lavar la fruta y la verdura para evitar no solo el coronavirus, sino
cualquier tipo de enfermedad? Te lo contamos a continuación.

Productos para desinfectar Frutas y Verduras por el


coronavirus
Para contribuir a una mayor seguridad higiénica, aquí te dejamos algunos
productos con los que puedes desinfectar tus frutas y verduras antes de
consumirlas:
 Agua y Jabón: Estando o no en una pandemia, al comprar fruta o
verdura siempre debes lavarla bien con agua y jabón, esto, para evitar
una infección de cualquier tipo, aunque claro, con una pandemia de por
medio, las medidas de limpieza deben elevarse un poco más, así que
procura lavar cuidadosamente los productos antes de ingerirlos.
 Vinagre: Sin duda, el vinagre es un gran desinfectante, por lo
que este es tu mejor aliado para desinfectar frutas y verduras. Lo
más recomendable es mezclar un vaso de vinagre con medio litro de
agua y sumergir lo que vayas a desinfectar por al menos diez
minutos. Otra forma de hacer esto es, utilizar el vinagre como jabón y a
través de una esponjita comenzar a desinfectar frutas y verduras.
 Cloro: Con este producto hay que ser sumamente cuidadosos, ya
que, varias personas han comenzado a ingerirlo como medida de
prevención, lo cual, es sumamente letal y NO debe hacerse. Sin
embargo, puedes utilizarlo como desinfectante ¿Cómo? Lo único que
debes hacer es diluir una cucharadita de cloro en un litro de agua,
sumergir una esponja y comenzar a desinfectar tus frutas y
verduras.
 Sal y limón: Si no cuentas con alguno de estos productos para
desinfectar, otro buen elemento para cumplir con esta función es el limón
mezclado con sal. Se debe diluir en medio litro de agua una
cucharada de sal y el jugo de un limón, así lograrás conseguir un
desinfectante natural para tus frutas.

 Consejos de lavado

 Lo primero que hay que hace antes de tocar frutas y verduras es


lavarse las manos, una de las recomendaciones principales para
combatir a la pandemia. Tras esto, es importante desinfectarlas a
través de un lavado con abundante agua y un poco de jabón de
loza.
 Productos de fácil manejo como el bicarbonato y el vinagre también
se pueden usar para acabar con las partículas que viene de la
calle. Esto se puede hacer mezclando agua y una cucharada de
cada producto en un recipiente. Usando dicha mezcla se pueden
limpiar los alimentos.
 Si no se cuenta con estos productos, una sencilla mezcla de sal y
limón con medio litro de agua también funciona para acabar con
varias bacterias presentes en algunos alimentos.
 Los más prevenidos usan cloro, alcohol o agua oxigenada, junto a
un poco de agua normal, para limpiar los envases que llegan de la
calle, práctica que es muy recomendada en esta época de
Coronavirus.
 Por último, expertos recomienda que cuando se pida comida a
domicilio, no se tenga contacto con el domiciliario y el empaque
expuesto del producto sea retirado en la parte de afuera del hogar.

Cómo debemos desinfectar los alimentos y


los productos que no tenemos que mezclar
nunca
A pesar de que no hay indicios de que el coronavirus se transmita por los
alimentos, ahora más que nunca es fundamental extremar las pautas de
higiene

Más allá de la pandemia que nos azota, siempre es muy importante lavar la fruta y la
verdura a conciencia antes de consumirla para desinfectarla y evitar, de ese modo, el
riesgo de sufrir ciertas enfermedades porque es probable que para cosecharlas se hayan
utilizado pesticidas o que se hayan contaminado a causa de aguas residuales, además de
contener bacterias como la E. Coli o virus.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda seguir estos consejos


básicos:

- Lavar las verduras y frutas en el momento en que se vayan a consumir, no antes, y


eliminar todas las zonas dañadas.

- Lavarlas bajo el grifo y no dejarlas en remojo ya que al hacerlo se incrementa el riesgo
de contaminación cruzada.
- Frotar la piel para eliminar una mayor cantidad de residuos y otros posibles
contaminantes, siempre y cuando la superficie de la fruta o vegetal lo permita, como por
ejemplo en el caso de manzanas, peras o calabacines.

DESINFECTANTES NATURALES
Hasta aquí, los consejos de la OCU a los que yo añadiría que antes de nada lo más
importante es lavarse muy bien las manos, ya que éstas pueden albergar bacterias u otros
microorganismos.

También lavar estos alimentos en piezas enteras para evitar que los patógenos se trasladen
al interior si los cortamos.

En el caso de que estos tengan bastante suciedad al ser, por ejemplo, hortalizas de raíz, se
puede utilizar un cepillo o esponja limpia (sin jabón).

En el caso de alimentos más delicados, como los tomates, es recomendable ponerlos bajo


un chorro de agua pero a una presión más baja, a diferencia de otros productos como los
pepinos o las judías verdes en los que ésta debe ser alta.

QUÉ DESINFECTANTES USAR PARA LIMPIAR


ALIMENTOS
Si, como en estos días, se busca una higiene más profunda, lo mejor es optar por estos
desinfectantes.

* Bicarbonato. En un bol con agua mezcla una cucharada de bicarbonato e introduce los
alimentos durante una hora. Después retira, enjuaga y estarán listos para comer.

* Vinagre: Desinfecta de forma efectiva aunque puede dar sabor a los alimentos y a la


larga es más caro.

* Sal y limón. Si quieres eliminar las bacterias de frutas y verduras, vierte en medio litro de
agua una cucharada de sal y el jugo de medio limón y lava los alimentos con esta mezcla.

* Agua oxigenada. Añade una parte de este producto por cada tres de agua y sumerge los
alimentos durante 5 minutos.

PRODUCTOS QUE NO SE DEBEN USAR NUNCA


PARA LIMPIAR
1. Lejía con alcohol en gel. La combinación de ambos químicos produce cloroformo y
ácido muriático. Estos compuestos pueden producir daños en el sistema nervioso,
pulmones, riñones, hígado, ojos y piel.
Además, altos niveles de cloroformo pueden causar mareos, náuseas, pérdida de conciencia
e incluso la muerte.

2. Lejía con amoniaco. Esta mezcla es muy peligrosa ya que produce vapores que pueden
causar daños severos en el sistema respiratorio. Pero lo peor es que las altas
concentraciones de amoniaco producen una sustancia altamente tóxica y potencialmente
explosiva.

3. Lejía con vinagre. Si le agregas un ácido débil a la lejía se generan vapores tóxicos que
podrían causar serias quemaduras en los ojos y graves daños en los pulmones.

4. Lejía con otros productos de limpieza. Limpiacristales, limpiadores para baño o


detergentes para lavavajillas no deben mezclarse con lejía ya que produce gas cloro. La
mínima exposición a este gas causa problemas respiratorios y oculares, entre otros.

5. Vinagre y agua oxigenada. Al mezclar estos dos productos en un recipiente se obtiene


ácido paracético que, en concentraciones altas, puede irritar e incluso dañar la piel, ojos,
garganta, nariz y pulmones.

NORMAS BÁSICAS DE SEGURIDAD


Mantener los productos de limpieza en sus envases originales con su etiqueta
original.

* Si utilizas lejía o amoniaco, asegúrate de aclarar posteriormente con abundante


agua.

* Nunca mezcles lejía con otros productos de limpieza.

* Mantener las normas de seguridad y seguir siempre las indicaciones de uso del
fabricante.

* Mantener todos los productos de limpieza fuera del alcance de los niños.

* En caso de intoxicación, debes llamar al teléfono del Instituto Nacional de


Toxicología (915 620 420) o al de emergencias 112.

Cuál es la mejor forma de limpiar y


desinfectar las frutas y las verduras
No se peca por lavar en exceso las frutas y las verduras, sino por no limpiarlas en
absoluto o creer que con pasarlas por debajo del grifo es suficiente. Sí, vivimos en
una sociedad con unos parámetros de seguridad alimentaria fiables, y estos
productos están sujetos a una normativa estricta, pero con eso no es suficiente.

Según recuerda la Agencia de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición


(AECOSAN), "en el medio ambiente —suelo, polvo, agua de riego...— puede
haber microorganismos patógenos y elementos químicos que en ocasiones pueden
contaminar las frutas y verduras". Además, apuntan los expertos, con un paso por el
agua se elimina gran parte de los pesticidas que puedan haber quedado en la piel de
estos alimentos.

"Caemos en la inconsciencia de no limpiar correctamente las frutas y verduras",


advierte Juan Revenga, dietista-nutricionista y creador del blog El nutricionista de la
general. Lo cierto es que pocas veces reparamos en que una mala higiene en la
cocina puede acarrear malestares gástricos, dolores abdominales, reacciones en
la piel o enfermedades como la listeriosis, una infección provocada por la
bacteria listeria monocytogenes, que se manifiesta con fiebre y fuerte dolor
muscular, precedida de diarreas u otros trastornos gastrointestinales, y que es
especialmente virulenta con embarazadas, mayores de 65 años y personas con el
sistema inmunológico débil, e incluso puede provocar la muerte.

"Pasa algo curioso y es que las intoxicaciones son difíciles de comprobar, por eso no
las tenemos apenas en cuenta", apunta Revenga: "Para que sea así han de darse una
de estas dos circunstancias: que sea algo masivo —es decir, que le afecte a mucha
gente y, de este modo, llame la atención— o que las consecuencias sean muy graves,
como una enfermedad severa o la muerte. Si no, cada uno las sufre en soledad y no
llegan a la esfera pública. Pero ocurren a diario".

La preocupación "va un poco por barrios", añade Marián García, doctora en


Farmacia y responsable de la web y los espacios televisivos y radiofónicos Boticaria
García. "Hay personas muy escrupulosas con esto, pero en general somos bastante
relajados y optamos por lo que yo llamo 'una ducha rápida' de la fruta y verdura: un
enjuague, y listo. O cometemos errores como dejar las cerezas en remojo y luego
no aclararlas".

Conservan mejor sus nutrientes si están lavadas


Entonces, ¿hay un truco para cada tipo de alimento? Hay unas pautas (las puede leer
al final del artículo), pero el problema, según Revenga, "no es cómo lavar los
vegetales o si hay que utilizar algún desinfectante, sino que muchas veces ni siquiera
se hace. Cogemos un cogollo, lo mojamos por fuera, lo cortamos y lo servimos.
No: hay que darle agua por todas partes", y concluye: "Sabemos que lo hemos
hecho bien cuando lo hemos hecho".

Hay quien piensa que si se lavan muchos las frutas y verduras pueden perder
nutrientes en el proceso. La farmacéutica García recuerda que "no es así. La merma
de propiedades se produce con una mala conservación —hojas deterioradas o
vegetales pochos que contaminan otros sanos— o en una cocción en la que
tiramos el caldo, que atesora hasta un 30% de estos nutrientes, pero no por eliminar
mecánicamente los restos de suciedad donde están los microorganismos o elementos
químicos".

Limpiarse las manos, usar utensilios impolutos y evitar los


jabones
"Lo primero, limpia comenzando limpio", sentencia Revenga: "Para manipular
cualquier alimento es muy recomendable, por no decir obligatorio, que se haga con
las manos bien limpias". "Lavarse con agua y jabón durante unos 20 segundos,
que no lo hace nadie", añade García.

"Además debemos utilizar una superficie de trabajo y un menaje también limpios",


continúa Revenga. "Si se va a pelar el producto, ha de lavarse antes; de este modo
el cuchillo o la hoja del pelador no entran en contacto con una piel contaminada y
evitamos que puedan dejar restos de esa contaminación —química o bacteriana— en
la pulpa ya pelada. La única excepción que se me ocurre, más o menos lógica es la
del plátano", prosigue.

¿Hay que usar algún producto? "El chorro de agua corriente no esteriliza los
alimentos (no garantiza la completa eliminación de todos los micoorganismos)",
admite Revenga, "pero sí ha demostrado ser una medida eficaz para reducir de
forma importante su presencia así como para la de los posibles pesticidas".

Revenga indica que no hay que dejar que el jabón ni los detergentes entren en
contacto con los alimentos. "Se deben lavar solo con agua, de forma concienzuda
si fuera necesario, lo que incluye el frotarlos con un cepillo suave o trapo
limpio", apunta. Finalmente, Marián García aconseja secarlas: "A ser posible, con
papel de cocina: si lo hacemos con un trapo puede estar contaminado".

Ambos subrayan que no hace falta utilizar productos extra aparte del agua. Como
detalla García, la estadounidense FDA (Food and Drugs Administration) recomienda
no usar ningún producto comercial (jabón, pastillas esterilizadoras). "A veces se
habla de hipoclorito sódico (lejía) o vinagre, pero las autoridades sanitarias no les
dan mayor eficacia. Incluso si tenemos ciertos alimentos mucho tiempo en remojo
con estos productos, se pueden multiplicar las bacterias".
Cómo se limpia el jengibre o la coliflor
No es lo mismo limpiar un brócoli, que tienen a romperse, que una lechuga o una
patata. Revenga, también autor de Adelgázame, miénteme, da las pautas para limpiar
correctamente distintas verduras y frutas, según sus particularidades:

Vegetales de hoja. Lave separadamente y de forma individual las hojas de lechuga


y otras verduras bajo el chorro de agua corriente. Deseche las hojas exteriores si
están feas y pochas. La inmersión previa de las hojas durante unos minutos en un
recipiente con agua fría puede facilitar el ablandamiento de tierra y suciedad si están
presentes. Séquelas con papel de cocina o use un centrifugador de verduras para
eliminar el exceso de humedad. No recuerdo a quién oí decir una vez que el agua en
una ensalada es la mejor manera de cargársela (desde el punto de vista de los
sentidos, claro, además de que será verdaderamente difícil aliñarla en condiciones).

Raíces y tubérculos (patatas, zanahorias, rábanos, jengibre…). Enjuáguelos en


agua, pélelos (si procede), después lávelos concienzudamente bajo el agua corriente
y luego séquelos.

Vegetales con ‘recovecos’ y frágiles al mismo tiempo (coliflor,


brócoli…). Sumérjalos en agua durante uno o dos minutos, enjuáguelos bajo el
chorro de agua corriente y séquelos.

Manzanas, pepinos, peras y otros vegetales y frutas de consistencia firme:


lávelos directamente bajo el agua, frótelos con un cepillo suave si fuera necesario y
séquelos.

Melones y sandías. Aunque está claro que no nos vamos a comer la piel, son
productos que crecen en contacto con la tierra, con lo cual conviene lavar con agua y
frotar su superficie antes de abrirlos y luego secarlos. A la hora de cortarlos, utilice
un cuchillo para cortar las tajadas y otro diferente para separar la pulpa de la piel.

Frutas más o menos blandas (uvas, cerezas, ciruelas, moras…). No lavar hasta el
momento de su consumo, antes de guardarlas revisar y desechar aquellos granos o
ejemplares mohosos o en mal estado (podrían afectar al resto). Antes de consumirlos
sumérjalos en agua y, posteriormente, enjuáguelos bajo el chorro de agua corriente.
Según la FDA, 7 consejos para limpiar frutas
y verduras
Los funcionarios federales de salud estiman que cada año aproximadamente 48 millones de
personas se enferman debido a un alimento contaminado con bacterias dañinas y muchas de
las causas pueden sorprenderlo.

Aunque muchas personas saben que los productos animales deben manipularse
cuidadosamente para evitar que se echen a perder, muchos no saben que las frutas y verduras
también pueden ocasionar brotes de enfermedades transmitidas por alimentos. El año pasado,
en los Estados Unidos hubo varios brotes de enfermedades causadas por frutas y verduras
contaminados, incluyendo la espinaca, tomates y pimientos.

Glenda Lewis, una experta en enfermedades transmitidas por alimentos de la Administración


de Alimentos y Medicamentos, comenta que los productos frescos pueden estar contaminados
de muchas maneras. Durante la etapa de crecimiento, las frutas y verduras pueden
contaminarse con la tierra, agua o el fertilizante. Después de la cosecha, pasan por muchos
manos y se incrementa el riesgo de contaminación. La contaminación también puede ocurrir
cuando el producto ya ha sido comprado, durante la preparación de los alimentos e incluso
debido a un mal almacenamiento. Con tantas fuentes de contaminación que pueden ocurrir, es
muy importante preparar de manera segura los productos frescos antes de consumirlos.

La FDA explica que se debe escoger productos que no estén golpeados o dañados y asegurarse
que los productos precortados, tales como bolsas de lechuga o tajadas de sandía, estén
refrigerados o almacenados con hielo en la tienda y en el hogar. Además, siga las siguientes
recomendaciones:

Lávese las manos por 20 segundos con agua tibia y jabón antes y después de preparar
alimentos frescos.

 Deseche toda parte dañada o golpeada antes de preparar y comer.


 Frote suavemente los alimentos mientras los enjuaga bajo un chorro de agua. No se
necesita usar jabón o un producto para lavar productos frescos.
 Lave los productos frescos ANTES de pelarlos de manera que la suciedad y la bacteria
no se transfieran del cuchillo a la fruta o el vegetal.
 Use una escobilla para limpiar las verduras y frutas duras tales como melones y
pepinos.
 Seque las frutas y verduras con una toalla de tela o de papel para reducir la bacteria que
aún esté presente.
 Deseche las hojas externas de las cabezas de lechuga o repollo (col).

Lewis recomienda que se almacenen los productos frescos dentro del refrigerador a 40 grados o
menos.

Ya que la cocción de alimentos elimina las bacterias dañinas, las frutas y verduras crudas son
los que acarrean el mayor riesgo de contaminación. Lewis sugiere evitar los brotes crudos que
normalmente se sirven en ensaladas, enrollados, sándwiches y comida oriental.
Este artículo está disponible en la página de Artículos para el Consumidor de la FDA, en la cual
se publican las últimas novedades sobre todos los productos regulados por la FDA.

La normativa no establece la obligatoriedad de aplicar agua con desinfectante en las


frutas y hortalizas en ningún tipo de establecimiento; en cambio, establece la
obligación de aplicar buenas prácticas higiénicas y de fabricación en todas las fases de
la cadena, así como de impartir formación para los manipuladores.

Norovirus y varios parásitos que pueden estar presentes en frutas y hortalizas no se


eliminan por la acción del cloro.

Cuál es la mejor forma de limpiar y


desinfectar las frutas y las verduras

¿Cómo lavar la fruta y


verdura para
desinfectarla
correctamente?
Lavar los alimentos antes de consumirlos

Por esta razón, resulta realmente importante lavar la fruta y la verdura


antes de consumirla para desinfectarla y evitar el riesgo de sufrir ciertas
enfermedades. Es probable que para cosechar estos alimentos se hayan
utilizado pesticidas o que se hayan contaminado a causa de aguas
residuales, además de contener bacterias como la E.Coli o virus. 
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda
seguir algunos consejos para lavar la fruta y la verdura:
 Lavar las verduras y frutas en el momento en que se vayan a consumir,
no antes, y eliminar todas las zonas dañadas. 
 La recomendación principal es lavarlas bajo el grifo y no dejarlas en
remojo ya que de hacerlo se incrementa el riesgo de contaminación cruzada.
 "Frota la piel para eliminar una mayor cantidad de residuos y otros posibles
contaminantes, siempre y cuando la superficie de la fruta o vegetal lo permita,
como por ejemplo en el caso de manzanas, peras o calabacines". 

Otras recomendaciones

No olvides lavarte las manos antes de realizar este proceso, ya que


pueden contener bacterias u otros microorganismos. Por otra parte, otro
de los consejos es lavar estos alimentos en piezas enteras para evitar
que los patógenos se trasladen al interior si los cortamos. 
En el caso de que tengan bastante suciedad al ser, por ejemplo,
hortalizas de raíz, se puede utilizar un cepillo o esponja limpia (sin
jabón). Ciertos alimentos como las patatas contienen tierra, por lo que se
aconseja en estos casos.
Para alimentos más suaves como los tomates se recomienda lavar con
un chorro de agua pero a una presión más baja, a diferencia de otros
productos como los pepinos o las judías verdes que la presión del agua
debe ser alta. Finalmente, otra de las ideas es utilizar desinfectantes
naturales como el limón o el vinagre a la hora de lavar las frutas y
verduras. 

Antes de consumirlas
Nos encanta la fruta y la verdura, sobre todo si es de temporada, por su sabor, su
olor, su textura...
Pero debido a que la fruta y la verdura son alimentos muy nutritivos, no están
exentos de contener bacterias o residuos de tratamientos agrícolas en su superficie.
Te recomendamos que antes de consumirlas hagas lo siguiente:
 Lava las frutas y verduras cuando las vaya a utilizar (no antes) y elimina
todas las zonas dañadas.
 Lávalas bajo el grifo, no las dejes en remojo, ya que de hacerlo se incrementa
el riesgo de contaminación cruzada.
 Frota la piel para eliminar una mayor cantidad de residuos y otros posibles
contaminantes, siempre y cuando la superficie de la fruta o vegetal lo
permita, como por ejemplo en el caso de manzanas, peras o calabacines 

La Administración de Medicamentos y Alimentos o FDA (por sus siglas en


inglés)
ha informado que el virus COVID-19 no ha sido transmitido por alimentos o
envases de alimentos. El virus necesita un huésped humano, y no puede
propagarse
en los alimentos. Sin embargo, puede permanecer viable en las superficies, y
si una
persona infectada con el virus anduvo de compras mientras tosía o
estornudaba
sobre el producto, el virus podría propagarse.
Las mejores prácticas para el manejo seguro de alimentos en el hogar son
lavar y
desinfectar los mostradores y las superficies de trabajo con frecuencia, lavarse
bien
las manos y desinfectar sus frutas y verduras correctamente antes de cortarlas
y
prepararlas. Lea enseguida los procedimientos para la limpieza de frutas y
verduras.
Lechuga y otras verduras de hoja verde: Llene un recipiente grande con
agua y
sumerja las verduras. Revuélvalas bien para que suelten residuos y déjelas
reposar
por un minuto para eliminar cualquier tipo de residuo. Transfiéralas a un
colador y
enjuáguelas con agua fría usando un rociador si tiene uno.
Tubérculos : Talle con un cepillo para verduras bajo agua corriente fría.
Verduras y frutas de cáscara gruesa : Frutas y verduras como ejotes/judías
verdes, espárragos, pepinos y uvas. Enjuague bien bajo un chorro de agua a
alta
presión frotándolas con las manos. Deje secar en un colador limpio si es
necesario.
Verduras y frutas de cáscara suave : Frutas y verduras blandas /tiernas tales
como tomates, frutas maduras de hueso, champiñones y bayas. Enjuague bajo
un
chorro de agua fría constante, pero a baja presión, asegurándose que queden
bien
enjuagadas, pero sin magulladuras. Extienda sobre una toalla de cocina limpia
o
toallas de papel para que se sequen y que no se aplasten. Las plátanos o
bananos
tienen cáscara y sólo se pelan, sin embargo, recuerde lavarse las manos
después de
pelarlas y antes de tocar o comer esta fruta.
Como medida adicional de precaución, se recomienda que los consumidores
inmunocomprometidos consuman frutas y verduras pre envasadas o cocidas.

Peligros a tener en cuenta en frutas y hortalizas


Los peligros pueden incorporarse a la fruta y hortalizas en las fases de producción
primaria (la cosecha y la poscosecha), y en las fases posteriores: procesado para
obtener productos de cuarta gama, almacenaje, transporte, manipulación en
establecimientos de restauración colectiva o manipulación en los domicilios
particulares. Es especialmente trascendente con respecto a la incorporación de los
peligros microbiológicos el papel que pueden desempeñar las personas que manipulan
frutas y hortalizas en cualquiera de las fases señaladas.
Distinguimos los peligros siguientes:
• Peligros microbiológicos, detallados en el apartado 3.1. o Bacterias
o Virus
o Parásitos

• Peligros físicos
• Peligros químicos o Productos fitosanitarios
o Contaminantes ambientales

Principales patógenos en fruta y hortalizas de cuarta gama:


• Patógenos que pueden proliferar a baja temperatura:

- Listeria monocytogenes.
- Aeromonas hydrophila.
- Yersinia enterocolitica.
- Bacillus cereus.

• Patógenos que pueden proliferar en atmósferas modificadas

- Listeria monocytogenes.
- Escherichia coli enterotoxigénica o verotoxigénica.
- Aeromonas hydrophila.
- Clostridium botulinum.
- Salmonella.
- Campylobacter.

• Patógenos de transmisión alimentaria.


- La contaminación vírica de fruta y hortalizas se relaciona con manipuladores, con aguas infectadas o co
estiércol para fertilizar cultivos de producción ecológica. No pueden proliferar en los alimentos, pero las f
hortalizas pueden servir de vehículos. Persisten durante semanas o incluso meses en cultivos vegetales o
regados o fertilizados con aguas residuales. Se han relacionado casos de hepatitis A y norovirus con el co
lechuga, tomates cortados, frambuesas y fresas. Muchos casos no se identifican, porque es infrecuente q
analicen los virus en alimentos y los métodos rutinarios de identificación solo sirven para pocas especies.
- Parásitos: habitualmente, se asocian al consumo de agua contaminada o manipuladores (carece de higi
brotes por parásitos se han relacionado más con frutas que con vegetales. Los más comunes son Cryptos
Cyclospora y Giardia. Aunque la mayoría de los brotes de criptosporidiosis son debidos al agua, la infecci
adquirirse a través de alimentos contaminados. Los oocitos de

Cryptosporidium son resistentes al estrés ambiental y al tratamiento con cloro.


- Bacterias patógenas que pueden estar presentes en fruta y hortalizas enteras por el hecho de estar en contacto con
Bacillus cereus, Listeria monocytogenes, Clostridium perfringens y Clostridium botulinum. No obstante, el riego y la
las cosechas vegetales con residuos humanos o animales pueden aportar los agentes etiológicos de la hepatitis infecci
tifoidea, shigelas, salmonelosis, listeriosis, gastroenteritis vírica, cólera, amebiasis, así como de otras enfermedades
parasitarias.

El agua para el lavado de fruta y hortalizas parámetros en la aplicación del


hipoclorito de sodio

El paso de limpiar con agua los productos en las empresas de producción de cuarta
gama es fundamental para eliminar la arena y otros desechos, reducir la carga
microbiana y la presencia de productos fitosanitarios, eliminar los fluidos que liberan
frutas y hortalizas si se han troceado, y también se aplica para enfriar fruta y
hortalizas. El hecho de que a medida que se incorpora más materia prima también
existe un incremento de materia orgánica, junto con el hecho de que el precio del agua
potable aboca a muchas empresas a su reutilización, son dos circunstancias que
determinan la necesidad de actuar para conseguir que la calidad del agua se mantenga
como potable, de modo que, entre otras acciones, se añadirá un producto con
capacidad desinfectante. Por lo tanto, la aplicación de un desinfectante en el agua va
más dirigida a mantener el agua de limpieza como potable y a evitar las
contaminaciones cruzadas que a buscar el efecto sobre los microorganismos.
Añadir un desinfectante en el agua potable contribuye a minimizar la presencia de
patógenos, pero no los eliminará totalmente.

Para evitar la presencia de microorganismos patógenos en frutas y hortalizas se incide


en la necesidad de aplicar prácticas agrícolas correctas, así como en las operaciones de
cosecha y poscosecha, una cuidadosa selección de proveedores, buenas prácticas de
producción, aplicación del sistema de APPCC en las empresas productoras de frutas y
hortalizas de cuarta gama, y en todos los casos insistir de manera especial en la
formación de los manipuladores, dado que muchas veces son ellos quienes pueden
incorporar los patógenos. Se insiste de manera especial en el lavado de manos.
Los parámetros recomendados al aplicarse hipoclorito de sodio en las industrias de
cuarta gama tienen presente la reutilización del agua, la constante aportación de
materia orgánica a medida que se introduce más materia prima, el volumen de frutas y
hortalizas que se manipula y la aportación de fluidos vegetales, dado que
habitualmente se trocean frutas y hortalizas antes de su higienización.
La fase de aclarado se mantiene como fundamental para evitar que el desinfectante
llegue al producto final.

Para mantener la calidad del proceso de agua lavada, el uso de una concentración residual de un agente
desinfección en el agua de lavado es fundamental para prevenir la supervivencia y transferencia de patóg
Mantener una concentración residual de 1 mg/L de cloro libre en el agua de lavado mantuvo la contamin
bacteriana por debajo de 2,7 y 2,5 log UFC/100 ml por agua (Van Haute et al., 2013). No obstante, las
concentraciones residuales entre 3 y 5 mg/L inhibieron completamente la contaminación microbiana en e
lavado.

En definitiva, el hipoclorito está aprobado para su uso en la desinfección de frutas y


hortalizas.

La temperatura del agua de lavado no será más baja que la de las frutas y hortalizas,
ya que por osmosis se facilitaría entrar a los microorganismos. Un planteamiento
podría se limpiar por aspersión, no por inmersión, o utilizar otros sistemas para
refrigerar los productos hortofrutícolas.

Recomienda lavados secuenciales; por ejemplo, con un lavado inicial para eliminar la
tierra, suciedades y restos vegetales, seguido de una desinfección para acabar después
con un aclarado. La agitación o cepillado contribuye a un mejor trabajo. La
recirculación del agua se realizará en sentido inverso al avance del producto, es decir,
el agua de aclarado final se reutilizará en el lavado inicial. El hidroenfriamiento es el
método más eficiente de preenfriamiento, pero lo que implica un riesgo de
contaminación mayor, incluyendo la posibilidad del acceso del agua en el interior del
fruto.

Las concentraciones utilizadas habitualmente de hipoclorito de sodio son entre 50 a


200 p.p.m., con un tiempo de contacto de 1 a 2 minutos. Incrementos hasta los 5
minutos no conllevan aumentar la capacidad desinfectante. Como máximo, se consigue
una reducción de la carga microbiana de entre 1 y 2 log.

Es preciso una exposición de entre 3 y 5 minutos para conseguir una desinfección


adecuada, pero además del pH ( 6,6, máxima efectividad del cloro) y de la cantidad de
impurezas, también es importante la temperatura de la solución, puesto que el frío
disminuye su eficacia.
Se llevará a cabo una vigilancia periódica de la concentración de producto activo
durante las operaciones de lavado. Se emplearán concentraciones de cloro libre
suficientes para obtener una calidad microbiológica aceptable, pero sin exceder la
concentración de 200 p.p.m. de cloro libre.

Procedimiento de higienización de los vegetales de


consumo en crudo con lejía

1. Lavar los vegetales bajo el chorro de agua hasta eliminar todos los restos del suelo.
2. Llenar el fregadero, o el recipiente, con agua y añadir el volumen de lejía necesaria
según lo indicado en la tabla y dependiendo de la concentración final de hipoclorito de
sodio que se desee obtener.
3. Introducir los vegetales para desinfectar inmediatamente después de preparar la
solución.
4. Dejarlo en reposo durante 10-15 minutos.
5. Aclarar los vegetales bajo un chorro de agua potable corriente.
6. Escurrir los vegetales.
7. Trocear los vegetales, si procede.
8. Es recomendable cortar frutas y hortalizas después de la inmersión con agua y
desinfectante, no antes. De este modo, se evitan que los fluidos procedentes de los
cortes incrementen la cantidad de materia orgánica del agua, lo que haría disminuir la
actividad del desinfectante.
9. Si emplea blanqueador común (cloro comercial) para desinfectar agua y
alimentos, lea la etiqueta para asegurarse de que no contiene colorantes,
aromatizantes o sosa; algunas marcas indican la cantidad necesaria para desinfectar
frutas, verduras y agua

El valor del pH de la solución con hipoclorito de sodio es fundamental para conseguir


una elevada acción desinfectante. El pH óptimo del agua con hipoclorito de sodio
añadido se sitúa entre 6,5 y 7.

La concentración de cloro de la solución donde sumergimos frutas y hortalizas se


situará en 70 p.p.m. (70 mg/L), nunca superará los 80 p.p.m. La temperatura del agua
de lavado estaría 5 grados por encima de la de la fruta. El cloro actúa bien cuando el
agua está entre 8 ºC y 12 ºC; no superará los 15 ºC. Utilizar tiempos superiores
incrementa el riesgo de generar trihalometanos y otros productos nocivos.
Norma UNE-EN 13697: 2015).

después de haber realizado el lavado bajo el chorro de agua corriente, se sumergirán


en una solución de hipoclorito de sodio (lejía apta para desinfectar agua para el
consumo humano).

Además, si vas a comer fruta cruda con piel, verdura cruda (lechuga, espinacas...) o
verdura cruda con piel (pepino), sumérgelas durante 5 minutos en agua potable con 1
cucharita de postres de lejía (4,5 ml) por cada 3 litros de agua. Después acláralas con
abundante agua corriente. La lejía debe estar etiquetada como ‘apta para la
desinfección de agua de bebida’”.

Bibliografia

López M. Legislación en la UE sobre productos de IV gama.


(2) Viñas I. Aspectos microbiológicos relacionados con el procesado de frutas y hortalizas. Jornada Tècnica:
Vivers d’Empreses Agroalimentàries de la Conca de Barberà; 17 nov 2015; Montblanc.

https://www.fda.gov/food/guidanceregulation/guidancedocumentsregulatoryinformation/produceplantpro
ducts/ucm064458.htm#ch8

CFR - Code of federal regulations title 21 [Internet]. Silver Spring, MD: US Food and Drug Administration
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23) ¿Como se lavan las frutas y verduras? AECOSAN. Disponible en:


http://www.aecosan.msssi.gob.es/AECOSAN/web/para_el_consumidor/ampliacion/frutas_verduras.htm

Martín de Santos R. Higienización de frutas y hortalizas crudas: hacia un consumo seguro y saludable. Web
ozono21. Disponible en: http://www.ozono21.com/actualidad-interna/
Code of best practices for cleaning and disinfection of minimally processed vegetables. SUSCLEAN EU FP7
project Sustainable cleaning and disinfection in fresh-cut food industries CBHU-AINIA.

https://transcripts.gotomeeting.com/#/s/1aa31425cc1ecab9174e7f14e2cbbf6fd25545f0bb1097816cc3c56c
2289d42d