Está en la página 1de 5

LO QUE EL DOCUMENTAL “HOME” ME TRASMITIO

JOSE ARMANDO VILLADIEGO OVIEDO

UNIVERSIDAD DE CÓRDOBA

FACULTAD DE CIENCIAS AGRÍCOLAS

INGENIERÍA AGRONÓMICA

22/05/20
En los inicios de nuestro planeta las algas y bacterias que existían en aquellos años,
capturaban el carbono y los gases de la atmosfera para atraparlos en los suelos, el70% del
oxígeno del planeta es generado por las algas marinas, gracias a esto se pudo generar la
vida en nuestro planeta. Los animales se adaptaron a la naturaleza y la naturaleza a ellos,
cada especie tiene su lugar y función para guardar el equilibrio.
Hace 10 mil años se fundaron las primeras civilizaciones con el origen de la agricultura, en
estas civilizaciones, su principal preocupación era la su alimentación, la cual se satisfacía
principalmente por la agricultura. Estas civilizaciones sea sentaban en lugares húmedos,
como ríos, lagos y mares, lugares factibles para la agricultura, la caza y la pesca.
Como seres humanos tenemos la capacidad de analizar y racionalizar desde un proceso de
hace 200.000 años, el cual comenzó y no se detiene. Este proceso es similar al que nuestro
planeta ha sufrido diferenciándose de otros, partiendo del caos hacia el orden,
permitiendo el desarrollo de lo que definimos como Vida. La vida es posible comprenderla
entonces como un sistema que funciona en unidad de sus elementos, la evolución del
planeta aún continúa como lo hace desde más de 4.500millones de años atrás.
Donde nosotros los seres humanos, como especie dominante y desarrollada, hemos
conseguido arruinar ese equilibrio de poco más 4.500 millones de años de evolución del
planeta y que ahora el precio que estamos pagando es considerable; y debemos crear
conciencia que son muy pocos los años que nos quedan de riquezas naturales por
explotar y que únicamente de nosotros mismos depende la recuperación y equilibrio del
planeta.
Home gracias a una espectacular fotografía de maravillosos paisajes de 50 países vistos
desde el cielo, expone de manera clara los cambios sucedidos durante la evolución desde
la aparición de los organismos milagro de vida, que originaron que las células de los
bordes de los muelles volcánicos se convirtieran en algas unicelulares, que a su vez dieron
lugar a lo que existe y se conoce como ecosistema.
Todas estas variaciones que ha soportado la naturaleza, hicieron que en el interior del
planeta se acumulara la energía solar en forma de carburos, carbones y el tan conocido y
codiciado petróleo.
No obstante, con la aparición del hombre la situación cambió radicalmente, pues llego a
disfrutar de la herencia de más de 4.500 millones de años y aunque frágil se apodero de
territorios enteros, hurgando en el interior de la tierra en busca de esa energía que utiliza
para mejorar su condición de vida, logrando un confort que más adelante será su propia
ruina.
Las actividades humanas, muestran la revolución agrícola, que tuvo lugar hace 10.000
millones de años y sus repercusiones; la deforestación por la tala indiscriminada de
árboles que acabó con millones de hectáreas de bosques; el abuso en la explotación de
combustibles fósiles de países como India, Rusia y otros productores, que forman parte
del tren del consumismo que originan la desertización que se incrementa con los
incendios.

El dar prioridad a las grandes industrias cárnicas o al biocombustible antes que a la


naturaleza, para acumular más riqueza; el crecimiento desmedida de ciudades debido a la
explosión demográfica sin control y a las emigraciones masivas de refugiados ante la
disminución de productos alimenticios debido a que los suelos aptos para la agricultura
desaparecen a causa de la escasez de agua potable; la crisis de sobre-explotación de
canteras y la escasez de energía; la mala planeación y gestión administrativa para el
desarrollo sostenible y el despilfarro de las naciones; son entre muchas otras las
causantes de la pérdida de los recursos, que de continuar en crecimiento, puede
ocasionarle al planeta entero una catástrofe medio ambiental igual a la vivida por la Isla
de Pascua o Rapanui en Chile, que acabo con el 100% de sus recursos y la población
existente desapareció casi en su totalidad.
Durante los últimos cien años el hombre ha roto el equilibrio que la naturaleza logró
después de 12.000 millones de años de trabajo, agotando lo que nuestro hábitat nos
ofrece, transformando el sistema climático de la tierra y elevando el Dióxido de carbono
en la atmósfera, fenómenos ocasionados por la explotación desmesurada de los recursos
que amenazan la vida de las especies que se extinguen a un ritmo 1000 veces superior al
natural; estos cambios tan agresivos incrementan el calentamiento global que pone en
peligro las zonas llamadas permafrost que contienen algas y gran biodiversidad; produce
el deshielo de los glaciares que causan aumento del nivel del mar; deseca las aguas
subterráneas también fósiles que llenaban pozos que abastecían gran número de
poblaciones y son irreemplazables.

No obstante este documental no solo muestra las terribles verdades con respecto al
impacto que han generado nuestras acciones sobre el planeta, sino también nos lleva a
meditar sobre el tema más reiterativo expresado por Salma Hayek a lo largo de su
narración el de la “vinculación”, que muestra cómo todos los organismos y la tierra están
conectados entre sí, como los eslabones de una cadena en un "delicado pero crucial"
equilibrio, que de una forma muy sutil nos advierte y recomienda prestar atención a los
cambios y a la vez nos hace un llamado enérgico para que pensemos sobre lo que estamos
aportando cada uno de nosotros ahora para revertir estos efectos y evitar que nuestro
planeta se convierta en un lugar distinto donde la vida humana se verá en grandes
aprietos para sobrevivir.
Tenemos que mirar al sol en busca de energías renovables, limpias y duraderas;
aprovechar al máximo los vientos; dejar de explotar los recursos que se encuentran
dentro de la tierra donde la madre naturaleza con toda su sabiduría los escondió; crear
más parques naturales; aumentar la solidaridad y cooperación entre las naciones para que
tomen acciones en respuesta a los problemas ambientales que enfrenta la tierra.
Estoy seguro que existen varias maneras de aportar o en cierta forma devolverle a la tierra
parte de lo que nos dio como herencia, como: Ahorrar agua y energía, utilizando solo la
necesaria. Reciclar, reducir el consumo innecesario e irresponsable y reutilizar los bienes.
Moderar el uso del vehículo, haciendo un uso eficiente. Trasmitir los conocimientos a los
más jóvenes, empleados y compañeros de trabajo, vecinos y demás conocidos con
respecto a la naturaleza y las consecuencias de no respetarla. Mantener el cuerpo sano,
disminuyendo el consumo de carnes rojas, ya que la cría de reses contribuye al
calentamiento global, a la tala de árboles y la disminución de los ríos, pues producir un
kilo de carne gasta más agua que 365 duchas. Sobre todo debemos ser conscientes que
somos parte integral del universo y lo que a él le afecte, también nos afectara.
Todos tenemos el poder de cambiar… es nuestra responsabilidad cuidar el lugar donde
vivimos y vivirán las generaciones venideras. Recordemos que lo importante no es lo que
hemos perdido…sino lo que estamos haciendo para recuperarlo; si cada día somos más los
que hacemos lo mismo para salvar el planeta, finalmente se verá el resultado de nuestro
aporte.

En los primeros tiempos la


atmósfera no ofrecía un espacio
compatible con los
procesos biológicos, pues se
hallaba saturada de gases
tóxicos como dióxido de
carbono, ácido sulfhídrico de
tipo volcánico, escasez de
oxígenos y otras
circunstancias que dificultaban el
desarrollo de procesos elementales
para la vida
como la fotosíntesis vegetal, la
respiración de los organismos
multicelulares, entre
otros términos.