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LOS CONFLICTOS EN EL ÁMBITO UNIVERSITARIO

CAPÍTULO I.

ULTURA DE PAZ Y NOVIOLENCIA

Para trabajar por la paz debemos de comenzar por conocer la estructura del conflicto, el mapa
de las violencias y todo ello para llegar al círculo virtuoso de la paz, de una cartografía de
paces. Además, se reconoce el soporte neutral que tiene la cultura, lo cual ayuda a
comprender cómo vive una sociedad, dónde la paz se construye como un horizonte para la
acción personal y grupal.

Definir la paz y construir una cartografía de paces

La paz es el conjunto de situaciones en las que se opta por la noviolencia. Comenzado por el
amor, la dulzura, el cariño, etc., es decir, todos aque- llos actos que son propios del ser
humano y que, muchas veces, nos cuesta trabajo exteriorizar. En definitiva, la paz es todo
aquello que nos ayuda a ser más humanos y felices.

La paz negativa, como ausencia de violencia directa . Emergencia en la postguerra mundial,


donde los centros de investigación para la paz y el surgimiento de las ONG, comienzan a
modificar la definición de la paz negativa. - La paz positiva, ausencia de violencia estructural. -
La paz neutra, busca romper la polarización entre paz positiva y paz negativa.

Profundiza en los aspectos culturales y simbólicos para consolidar la cultura de paz en base a la
diversidad cultural e intenta reducir la violencia cultural y/o violencia simbólica a través de una
re-definición de la política y la economía mediante la neutralización a través de una
fragmentación de los saberes, las realidades y la burocracia. Una herramienta que aquí
concebimos para construir conocimiento que ponga en común el punto de vista del actor-
investigador y el punto de vista del actuante-sujeto para interactuar en pro de la
transformación de un tipo de conflictos alimentados por las condiciones de producción de la
violencia cultural y/o simbólica. Comparando ambas propuestas, el concepto de Johan Galtung
nos ofrece una nueva definición de paz donde la armonía, la equidad y el trauma constituyen
los ejes centrales. Nosotros planteamos unos conceptos que son más actuales en la sociedad
en la que vivimos.

Pensamos que el trauma tiene una carga negativa y estigmatizante, pero la violencia no
siempre engendra trauma. Desde el Instituto de la Paz y los Conflictos de la Universidad de
Granada, hemos creado una cartografía conceptual de paces con la intención de recuperar la
rele- vancia histórica de los mapas como herramientas epistémico-políticas que intentan
subvertir su tradicional rol de justificación de intereses hegemónicos dominantes, tal y como
se pone de manifiesto en el Cuadro 2. La cartografía de paces abre un proceso colectivo y
participativo que nos lleva a unos mapeos de nuestra realidad que permiten la inclusión de
sentimientos, emociones, experiencias y saberes identitarios. Hemos sintetizado las
explicaciones y su interpretación en el tiempo en una cartografía de paces que sirve para
construir los conceptos y ayuda a dirigir la investigación para la paz.

Esta cartografía de paces se ha convertido en un mosaico de concepciones de paces útil para


buscar mecanismos de lucha contra la violencia y la transformación pacífica de conflictos. La
paz se construye constantemente, es procesual y sistémica, es un proceso en un presente
continuo, se manifiesta en todos los lugares, y todas las personas somos responsables de su
construcción hasta llegar a una cultura de paz. Una de las deficiencias que tiene la
investigación para la paz es no realizar una conexión con la naturaleza, con lo ambiental.
Tenemos que ser conscientes y visualizar los problemas tanto de la supervivencia de nuestra
especie como del daño ecológico que ha realizado el ser humano en el planeta .

Por ello, en la segunda generación de paces se incorporó la paz ecológica y la paz gaia y en la
cuarta generación recuperamos el concepto de paz sostenible. La naturaleza debe estar en el
discurso de la investigación para la paz y los estudios de la paz y especialmente en el ámbito de
la educación. Actualmente, desde los objetivos de desarrollo sostenible se avanza en nuevos
conceptos de paz, fundamentales para mitigar los conflictos ambientales que expe- rimenta el
mundo. Por ello, para poder referirnos a los nuevos términos incluidos en la cartografía de
paces dentro de los estudios para la paz, debemos entender los conceptos de paz como un
proceso o camino en continua transformación.

El concepto de paz vulnerable refleja que ésta intenta neutralizar la violencia que hoy se
presenta de forma naturalizada, trascendiendo a los conflictos, y se manifiesta a través de
múltiples vulnerabilidades que afectan a la sociedad y a la naturaleza. La paz vulnerable se
encuentra en todos los ámbitos de la vida humana y en su relación con el medio ambiente, y
no sólo en la ausencia de conflictos o de guerra. La cartografía de las paces es una forma de
organizar y enfrentar el pensamiento complejo, tal y como lo plantea Edgar Morin. No
pretendemos, con esta cartografía de paces o desde la paz neutra, dar una respuesta a la
complejidad que nos presenta el sistema capitalista.

Es un espacio de trabajo complejo y sabemos bien que "la complejidad es una palabra
problema y no una palabra solución" Si las guerras nacen en la mente de los seres humanos, es
en la mente de los seres humanos donde deben erigirse los baluartes de la paz La paz, como
realidad social , debe ser inves- tigada por todos, sabiendo que todos somos actores y actrices
de la paz, sobre la paz y para la paz. Somos portadores de la paz, ya que ésta se encuentra
dentro de cada ser humano. - Frenar todas las formas de violencia . De otra forma, la cultura
de paz la define la UNESCO en su Declaración para el año 2000 como «Una cultura que
promueve la pacificación, una cultura que incluya estilos de vida, patrones de creencias,
valores y comportamientos que favorezcan la construcción de la paz y acompañe los cambios
institucionales que promuevan el bienestar, la igualdad, la administración equitativa de los
recursos, la seguridad para los individuos, las familias, la identidad de los grupos o de las
naciones, y sin necesidad de recurrir a la violencia».

Pensemos por un momento, que bienestar no es sólo riqueza material , es también


independencia, justicia social, solidaridad humana, paz ciudadana, y culto a la dignidad de los
seres humanos. La cultura de paz se cons- truye con amor, es decir, nos alienta a todos a
resistir y vencer, porque para ellos , en cualquier comunidad son la esperanza que no muere,
su utopía hecha realidad, su sueño materializado en un mundo donde la justicia social se haga
más visible. Para que vosotros mismos y las generaciones venideras puedan cosechar los frutos
de esta cultura de paz, debemos actuar desde ahora. La Investigación para la paz, iniciada
después del desastre de la II Guerra Mun- dial, persigue la reducción sistemática de la violencia
y busca conocer los mecanismos y dinámica de los conflictos para encontrar vías de regulación
pacífica a los mismos, a través del estudio de los cam- bios de conducta en los individuos,
familias, grupos, en definitiva, en la sociedad.

En efecto, el armamentismo, el conflicto norte/sur, la pobreza, el racismo, la xenofobia, la


seguridad alimentaría, las relaciones de género, la salud, el control de la información, los
procesos de toma de decisiones, los derechos humanos, el control de la ciencia y la tecnología,
el cambio global en el medio ambiente, etc., forman parte de su horizonte futuro . De esta
forma, la Investigación para la paz no es ajena, ni debe serlo, a los problemas ni a los retos que
el conocimiento humano tiene planteados en estos momentos. - Cuarto, la Investigación para
la paz viene dada por la evolución y ampliación del concepto de paz entendida, en un principio,
como ausencia de guerra, para llegar posteriormente a un concepto positivo de ésta, como
proceso orientado hacia el desarrollo humano . Es decir, al aumento en el grado de satisfacción
de las necesidades humanas básicas que en definitiva facilitan la creación de las condiciones
necesa rias para que el ser humano desarrolle toda su potencialidad en sociedad.

A su vez, la evolución del con- cepto de violencia discurre paralelo y en íntima conexión con el
concepto de paz. A medida que el estudio de los conflictos se hace más complejo, se amplía el
concepto de violencia, entendiendo ésta como todo aquello que, siendo evitable, impide,
obstaculiza el desarrollo humano, comprendiendo, por tanto, no sólo la violencia directa , sino
también la denominada violencia estructu ral . Y, finalmente, hay que añadir el concepto de
violencia cul- tural para señalar a todo aquello que en el ámbito de la cultura legitime y/o
promueva tanto la violencia directa como la violencia estructural añadimos la violencia
simbólica y violencia híbrida . Quinto, otro rasgo de la Investigación para la paz viene dado por
el carácter in- eludiblemente multi, inter y transdisciplinar de su metodología.

La intercone- xión requerida en el estudio de las diferentes instancias de paz y las formas en
las que la violencia se presenta en las socie dades modernas sólo puede alcanzarse a través de
un conoci miento multidimensional e integrador que, en modo alguno, lo proporciona la
especiali za ción dominante en la mayoría de las diferentes áreas de conocimiento. Sólo
rompiendo las barreras de las disciplinas y mediante el trabajo en equipo, será posible esta
perspectiva que el Estudio para la paz y los conflictos requiere, así como avanzar hacia la
superación de la simple multiplicidad de disciplinas. - Por último, no podemos construir esta
cultura de paz, sin abordar el concepto de paz neutra, entendida como una implicación activa
para reducir la violencia cultural y violencia simbólica a través de una nueva re-definición de la
política y la economía actual y la corrección de la fragmentación y, ¿cómo no?, de la
burocracia. Trabajar con la paz neutra supone emplear como método de acción y lucha el
diálogo.

Este diálogo, dentro de un proceso de enseñanza-aprendizaje es importante, ya que


«aprendemos a vivir» lo que implica la construcción de una sociedad basada en la búsqueda de
la verdad, la justicia social, el amor y la libertad y que se construya a sí misma con el fin de
obtener un entorno pacífico para la convivencia y generar un desarrollo óptimo en las
múltiples esferas que configuran el sistema social de esa forma , y tecnológico de ese siglo XXI.

La paz neutra implica que los medios deben ser acordes, coherentes con la meta o el fin, lo que
supone la utilización de la noviolencia como principio generador que informe nuestras
actuaciones. Esto nos llevaría al campo de los conflictos y de su regulación pacífica , la cual es
siempre difícil. Añadiremos que siempre es construcción de paz, si la paz «se define como la
capacidad de manejar los conflictos con empatía, noviolencia y creatividad» . Escribir sobre
educación siempre presenta un alto grado de dificultad.

La realización de cartografías y taxonomías son necesarias para una enumera- ción de valores
obligados para la construcción y los avances hacia la paz, ya que suele demandar cambios
profundos que sólo podrán realizarse por medio de las transfor- maciones sociales. Aportar
soluciones, alternativas, ideas frescas, en definitiva ser «expertos» de una Educación para la
paz neutra . La educación como cimiento de una nueva cultura de paz, donde la paz
transcultural se nos presenta para educar en una cultura neutral que implique un cambio de
actitud, donde se pueda educar en un marco de valores universales que promuevan el respeto
de toda forma de vida, a la diversidad y, donde la solidaridad, uno de los conceptos más
debatidos y manipulados actualmente, esté presente. La cultura de paz es un proceso que
implica un cambio de mentalidad individual y colectiva.

Para edificarla es importante que se genere un proceso de reflexión sobre como se puede
incidir en la construcción de la cultura de paz, desde los medios de comunicación, desde la
familia, las empresas, las unidades de producción agrícolas, desde los ayuntamientos, desde
las Organizaciones No Gubernamentales En segundo lugar, implica un nuevo enfoque
metodológico, puesto que debe procurarse combinar dentro de un mismo plan de acción las
aportaciones de la educación, las ciencias, la cultura y la comunicación. La paz es un proceso
que implica una forma de relación de los seres humanos en- tre sí y a través de las distintas
formas de organización social que excluye la violencia en todas sus manifestaciones. Esto
implica que al menos existan valores aceptados y compartidos universalmente , lo cual
requiere del consenso sobre dichos valores mínimos compartidos que son el sustento o
soporte. La creación de la Comisión Nacional permanente de Educación para la paz en Perú.

El concepto de cultura de paz se formula a nivel internacional en 1989, gracias a la celebración


del Congreso Internacional celebrado en Yamoussou- kro . En este congreso se insta a la
UNESCO a contribuir en una nueva concepción de paz, mediante el desarrollo de una cultura
de paz. El Secretario General de las Naciones Unidas, Boutros-Ghali, publica el documento
«Una agenda para la paz» en el que examina la capacidad de este organismo internacional en
materia de diplomacia preventiva, estableci- miento de la paz, mantenimiento de la paz y
consolidación de la paz después de los conflictos, así como las líneas básicas de un programa
de paz. El Consejo Ejecutivo de la UNESCO debate un programa operativo para la promoción
de la cultura de paz.

El Director General de la UNESCO crea la Unidad de Programa de cultura de paz con las
funciones de coordinación , desarrollo de programas nacionales y subregionales, así como
entre otras, la coordinación de acciones tanto con el sistema de Naciones Unidas como con las
organizaciones no-gubernamentales. Se celebra en El Salvador el primer foro internacional
sobre cultura de paz. - Intensificar el desarrollo de un sistema global de educación y formación
para la paz, los derechos humanos y la democracia, el entendimiento internacional y la
tolerancia, que abarque todos los niveles de la educación, tanto formal como no formal . - La
prevención de los conflictos y la consolidación de la paz.

- El proyecto interdisciplinario sobre juventud y cultura del futuro. La Asamblea General de


Naciones Unidas declara el 2000 como Año Internacional de la cultura de paz . La Asamblea
General de las Naciones Unidas proclama el periodo 2001-2010 «Decenio Internacional de una
cultura de paz y no violencia para los niños del mundo» . En este año se presenta el Consejo
Ejecutivo de UNESCO un «informe preliminar de síntesis a las Naciones Unidas acerca de la
cultura de paz», y un «informe de evaluación del proyecto transdisciplinario «Hacia una cultura
de paz» .

La Asamblea General de Naciones Unidas en su quincuagésimo tercer periodo de sesiones


aprueba la Declaración y programa de acción sobre una cultura de paz . El Secretario General
de la ONU presenta en su quincuagésimo quinto periodo de sesiones un informe sobre el
Decenio Internacional de una cultura de paz y noviolencia para los niños del mundo. Con
motivo de la celebración del Año Internacional de la cultura de paz un grupo de premios Nobel
redacta el Manifiesto 2000 que ha sido firmado en la actualidad por más de 75.204.320
personas en el mundo. Celebración de 46 Reunión de la Conferencia Internacional de Edu-
cación sobre «La Educación para todos, para aprender a vivir juntos».

Respeto a la vida, el fin de la violencia y la promoción y la práctica de la noviolencia. - Respeto


pleno de los principios de la soberanía, integridad territorial e in- dependencia política de los
Estados y de no injerencia de asuntos que son esencialmente jurisdicción interna de los
estados conforme a la carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional. - Compromiso
con el arreglo pacífico de los conflictos. - Adhesión a principios de libertad, justicia,
democracia, tolerancia, solidari- dad, cooperación, pluralismo, diversidad cultural, diálogo y
entendimiento en todos los niveles de la sociedad y entre las naciones y animados por un
entorno nacional e internacional que favorezca la paz.

En el marco de la Década Internacional para la cultura de paz proclamada por las Naciones
Unidas, se dictó en España la Ley 27/2005, de 30 de noviembre, de fomento de la educación y
la cultura de paz, que reconoce el papel decisivo de la educación como motor de evolución de
una sociedad y que pretende ser un punto de partida para sustituir la cultura de la violencia,
característica del siglo XX por una nueva cultura de paz para el siglo XXI. Por ello, la cultura de
paz está formada por todos los valores, comportamientos, actitudes, prácticas, sentimientos y
creencias que acaban conformándola. Esta cultura de paz exige potenciar la Educación para la
paz, la noviolencia y los Derechos Humanos, promover la Investigación para la paz y la
eliminación de la intolerancia. Toda esta importancia de los Derechos Humanos a la paz, se
expresa en una cultura para promover la pacificación que incluye estilos de vida, patrones de
creencias, de valores y de comportamientos que favorecen la construcción de la paz que se
acompañen de cambios institucionales y que promuevan el bienestar, la igualdad la
administración equitativa de los recursos, la seguridad de los individuos y las familias y la
identidad de grupos y de las naciones sin recurrir a la violencia.

Noviolencia, el cómo

« En principio los actos intrínsecamente malos quedarían prohibidos, ya hemos hablado de


ahimsa, como principio que exhorta a no matar, no hacer sufrir, etc. Elegir el mal menor no se
opondría a la noviolencia, pero ésta intentaría analizar alternativas más allá de cualquier mal
por pequeño que fuera. Diríamos que, para la noviolencia, hay males pequeños que también
se podrían evitar por ejemplo cambiando algunas de las perspectivas que están muy asentadas
hoy día en la cultura hegemónica» . « Como aparece en esta obra, la noviolencia es más un
reto a la pasividad que a la violencia. La noviolencia es una palabra-concepto que surge como
oposición al poder convencional, al poder de la violencia . »

La «no violencia» puede ser una situación en la que se consigue que dejen de existir formas de
violencia directa, generando unas relaciones humanas «sin violencia». - «No-violencia», como
oposición a la «violencia estructural», es decir, re- sistencia sin armas y con métodos y técnicas
pacíficas a toda la lucha y las injusticias sociales, del sistema, de instituciones, etcétera. La «no-
violencia» viene del inglés non-violence, un concepto que traslada al lenguaje una rea- lidad
social , además, de histórica, como por ejemplo la lucha sin armas de Gandhi. Representa una
forma de resistencia aparentemente nueva, en la que se renuncia al uso de la violencia para
resolver conflictos.

- «Noviolencia», como oposición a la «violencia cultural». La noviolencia como una sola


palabra es obra de Aldo Capitini, que la concibe al traducir la ahimsa y Satyagraha1 gandhiana
con ese vocablo. La noviolencia no es simplemente la negación de la violencia o una forma de
resistencia, sino que incorpora también el desarrollo de una filosofía, de un programa
constructivo de tipo social , además, de ético, humanista y espiritual, de las relaciones
humanas conflictivas . Es decir, más que una práctica es también una forma de pensar y una
manera de lucha contra las «justificaciones» de la violencia cultural.

Es decir, al ser la noviolencia una filosofía de vida, permite avanzar hacia la paz neutra. Más
que una práctica es también una forma de pensar y una manera de lucha contra las
«justificaciones» de la violencia cultural. Muy importante señalar que la paz neutra se conecta
con la idea de noviolencia, que quiere como una «no acción de actos violentos», como
principio noviolento de la coo-cooperación al modo de Gene Sharp , encaminada a la
resolución de conflictos de forma noviolenta, a través de una cultura de paz , con- siguiendo
demostrar los beneficios de una acción pacífica en lugar de una violenta. La no-violencia,
además, significa resistir sin hacer uso de violencia, pero no pasividad.

La noviolencia como una filosofía de vida es clave en la paz neutra. La noviolencia, vista como
una cosmovisión del mundo y como una filosofía política, presenta una serie de dimensiones
que vamos a definir a continuación para posibilitar una mejor comprensión de ella. - La
noviolencia es un método de intervención en conflictos, un conjunto de procedimientos y
técnicas que permiten gestionar, transformar o, incluso, resolver y transcender ciertos
conflictos. - La noviolencia también es un método de lucha no armada y no cruenta contra las
injusticias, contra la opresión y contra las diversas formas de violencia.

Noviolencia tiene una dimensión política y maneja un concepto de poder que amplia lo público
más allá del Estado y reconoce el poder que se encuentra en cada uno de los ciudadanos/as
para realizar acciones políticas y establecer nuevas relaciones de convivencia. - La noviolencia
es «un viaje de instrospección personal», que implica encontrar un sentido íntimo y profundo a
la vida con base en lo que hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos, mediante el auto-
conocimiento. - La noviolencia es una cosmovisión del ser humano y de la naturaleza, que
plantea una concepción del aquel como abierto a los cambios y a las trans- formaciones,
imperfecto, con conciencia moral, con capacidad para vertebrar su racionalidad y sensibilidad.
La construcción de la paz desde la filosofía de la noviolencia encuentra su for- taleza en una
serie de principios y valores que están asociados a la noviolencia.

Sin embargo, muchas de las personas y las organizaciones que desarrollan su vida en
parámetros de noviolencia no lo hacen conscientemente. Desde sus tradiciones cul- turales o
desde su cotidianidad, los individuos asumen una serie de valores básicos como el respeto a la
vida, el diálogo y la justicia. Estos valores morales se encuentran también en la filosofía de la
noviolencia, y aunque las personas y las organizaciones no asuman la noviolencia
conscientemente, se puede decir que forman parte del movimiento noviolento al compartir
sus mismos valores. Otro de los principios de la noviolencia es la búsqueda de la verdad.

La no- violencia no tiene verdades absolutas porque pueden no ser acertadas o partir de un
conocimiento limitado. La noviolencia trata de iniciar un camino en el que se expongan las
verdades que todos poseen para alcanzar juntos un mundo más justo. Un diálogo donde los
interlocutores se reconocen y se esfuerzan por entablar una comunicación que permita la
generación de confianza, la interrelación humana y la transformación noviolenta de los
conflictos. Por último, noviolencia incluye en su seno el principio de pensamiento alter- nativo
y creativo.
Todos estos principios se apoyan en una serie de argumentos que parten de la concepción de
los seres humanos como un fin en si mismos y nunca como un medio para alcanzar otros
objetivos, y en la condena de las consecuencias de la violencia. La filosofía política de la
noviolencia considera que la transformación de la realidad es un proceso. Por ello, señala que
el objetivo perseguido se puede tener en la mente pero será construido a lo largo de ese
proceso y no se tiene la certeza de cómo se definirá. Y al comienzo del proceso tampoco se
puede estar seguro de alcanzar los objetivos deseados.

De ahí que la filosofía política de la noviolencia establezca que es un riesgo postergar la


«justicia» al mañana e imponer a nuestros semejantes unos medios «inmorales» para obtener
un fin loable. Si nuestros medios han sido «inmorales» yobjetivo no ha sido alcanzado, lo único
que se habrá conseguido es aumentar el sufrimiento y la violencia en nuestra sociedad. Sin
embargo, si el proceso de transformación de la realidad se ha desarrollado desde los principios
contemplados por la noviolencia, aunque no se alcancen los objetivos perseguidos, siempre se
habrá avanzado en la consecución de un mundo más justo, se habrán dado unos pasos más en
el camino. Otros argumentos que apoyan los principios de la noviolencia son aquellos que
nacen de la observación de las consecuencias de la violencia.

Al contemplar el siglo XX, se observa como la violencia ha ido aumentando su intensidad de la


mando de aumento de los niveles tecnológicos y económicos, y del perfeccionamiento de
técnicas de ex- terminio . Y sin embargo, se ha mostrado ineficaz en la resolución de muchos
conflictos de manera definitiva. La aplicación de más violencia no garantiza la solución de los
problemas. Puede esconderlos o postergarlos, pero no puede transformar los conflictos de
manera justa.

La violencia deshumaniza a quien la práctica, lo embrutece. La violencia causa la degradación


de los fines que se persiguen porque destruye muchos de los principios morales que se
proclaman para desarrollarla. El empleo de la violencia organizada es un peligro para la
sociedad y los individuos porque puede llevar a la militarización y a la pérdida progresiva de
libertades y derechos. De ahí que la noviolencia trate de buscar argumentos para restarle
legitimidad a la violencia, para revelar sus causas y mostrar sus efectos negativos.

Estos argumentos permiten sostener los principios de la noviolencia. Jares , esta evolución se
ha manifestado en lo que él denomina las olas de la educación para la paz, que construyen
cartografías de paces. La tercera ola elabora el desarrollo de la Investigación para la paz y el
fuerte impacto que su evolución tuvo en construir una educación para la paz. Por último, como
señala Jares, la cuarta ola observa el legado de la filosofía de la noviolencia de Gandhi .

La quinta ola es laaportación de la educación para la paz neutra, que construye cartografías de
paces desde el concepto de paz neutra . Objetivos que la universidad no debe olvidar. Todos
los objetivos que la universidad debe tener presente, incluyendo los con- tenidos conceptuales
de la cultura de paz, se alcanzan de forma que no neutralicen la violencia oculta, es decir, que
en los elementos básicos del currículo estén presen- tes los valores de la paz, y de esa forma se
contrarresten los elementos de la violencia. - Valoración del proceso educativo.

Desde una perspectiva procesual, construimos la transformación para avanzar en el proceso de


enseñanza-aprendizaje. Una educación para la paz neutra plantea las actividades que
describimos a continuación. - La cultura institucional y el sistema educativo debe ser
cooperativo y demo- crático. Por último cabe decir que la cultura es neutra, nos ayuda a
eliminar los conflictos y las violencias en las sociedades complejas que nos ha tocado vivir.

Su importancia radica en buscar mecanismos donde la convivencia sea un instrumento para


equipa- rar la importancia brindada a cada cultura de la sociedad y por esta vía neutralizar el
racismo, el sexismo, la discriminación y otros medios violentos de exclusión social y
vulnerabilidad. Al final, la cultura de paz constituirá el instrumento más dinámico a la hora de
eliminar las distintas formas de violencia.

A modo de conclusiones finales

Igualmente, debemos tener un concepto de educación amplia, cuando educar implica


aprender a criticar. Por último, la noviolencia es la llave para promover la paz. Las estrategias
de la acción y las teorías de la paz deben ser reconceptualizadas como un proceso continuo y
sistémico pensado de forma holística.