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República Bolivariana de Venezuela

Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria


Ciencia y Tecnología
Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt

Análisis

Integrante:
Arianny Terán
CI: 27.618.071

Trujillo, mayo 2020


La migración es el traslado de personas, fuera de su lugar habitual de
residencia, de una región a otra, la cual se conoce interna o nacional, y también
de un país a otro, la cual esta a su vez se denomina migración externa o
internacional. Estos movimientos migratorios implican una diversidad de
procesos de índole económica, política, social, cultural, brotes de
enfermedades, la inseguridad alimentaria, las transformaciones tecnológicas y
de estilos de vida, los riesgos ambientales, la globalización tienen
repercusiones en los flujos migratorios. Del tan forma que sobre la población
migrante ejercen dos fuerzas:

La fuerza de repulsión: esta se ocasiona por causas socioeconómicas,


educativas, políticas, psicológicas, familiares, religiosas, entre otras. Por otra
parte, la fuerza de atracción se impulsa por mejores perspectivas de vida, por
las mayores oportunidades de trabajo, a los más altos ingresos, mejores
servicios, mayores comodidades y diversiones.

Por su parte la migración interna se ve vincula al desarrollo productivo,


la modernización socioeconómica y la urbanización siendo esta la razón de la
migración del campo a la ciudad, dando como resultado que uno de cada tres
latinoamericanos vive en una ciudad de un millón de habitantes o más, siendo
así la segunda tasa de urbanización más alta del mundo después de América
del Norte, causando una baja densidad de habitantes en las zonas rurales,
dejando a un lado las actividades agrícolas y ganaderas las cuales son
esenciales para la economía de un país.

Otra consecuencia de esta migración es el problema de urbanización y


medios ambiente, ya que a la mayor cantidad de población en grandes
ciudades se construyen más casas por la gran demanda en sitios no aptos
para la construcción ocasionando así problemas de urbanismo, como también
genera problema en los servicios públicos como el transporte y la salud.

En el caso particular de Venezuela los habitantes se concentran en la


capital y en los estados del norte del país como; Carabobo, Aragua, Miranda y
Distrito Capital, lo que genera una alta densidad de población en espacios
territoriales pequeños.
En cuanto a las migraciones internacionales son de gran importancia en
la colonización y población de muchos países, en América la migración de
personas procedentes de Europa y África han sido de suma importancia incluso
desde el mismo momento de descubrimiento. El incremento d este movimiento
se dio en la segunda mitad del siglo XX, siendo Europa el hogar de la mayoría
de los inmigrantes.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el


2015 en el mundo habían aproximadamente alrededor de 244 millones de
migrantes, los cuales representaban un 3.3% de la población mundial. De esta
manera se plasma la importancia de la migración internacional ya que el
número de migrantes aumento un 60% en los últimos 25 años.

A menudo los movimientos migratorios son derivados por diversos tipos


de inseguridad, las cuales su vez pueden generar a distintas situaciones de
inseguridad, como los brotes de enfermedades, la inseguridad alimentaria,
riesgos ambientales, la separación familiar, discriminación étnica y de género,
entre otros, estos factores pueden afectar la salud de los migrantes y
exponerlos a sufrir lesiones ocupacionales, abuso de drogas, violencia,
trastornos de salud mental, , infección por el VIH y otras enfermedades
infecciosas. Del mismo modo debido a las políticas y leyes restrictivas,
diferencias culturales y de idioma, costos elevados, o por la discriminación su
acceso a los servicios de salud se pueden ver obstaculizados

Aun así los migrantes trabajan en algunas de las actividades más


peligrosas como la agricultura, la silvicultura, la pesca y la construcción
teniendo estos trabajos las tasas más altas de lesiones y de letalidad, por
consecuencia de la mala calidad de estos trabajos sus condiciones de vivienda
se ven afectadas por el agua contaminada, las cocinas y los sistemas eléctricos
de mala calidad e inseguros, la calefacción, el inadecuado saneamiento y la
inseguridad alimentaria.

Los migrantes representan un 47% de la fuerza de trabajo de los


Estados Unidos y un 70% en Europa, mientras que en las economías
avanzadas el 20% de los habitantes tiene 60 años o más, sin embargo en los
países subdesarrollados menos del 10 por ciento de la población tiene 60 años,
dando esto como resultado que los trabajadores migrantes son de gran
importancia para mantener la oferta laboral y solucionar la escasez de mano
de obra

Para el año 2013 según la OTI había 150,3 millones de trabajadores


migratorios en todo el mundo, los cuales constituían el 4,4% de la fuerza
laboral mundial, la mayor parte residen en países con ingresos altos alrededor
de 24,7% en América del Norte y solo 2,9% en América Latina y el Caribe, y
constituían 20,2% y 1,4% de la fuerza laboral en América del Norte y en
América Latina y el Caribe, respectivamente, agrupados en sectores
económicos, especialmente en los servicios (71,1%), la industria, incluidas la
manufactura y la construcción (17,8%), y la agricultura (11,1%). En cuanto al
sector de los servicios domésticos este representa un 7,7% del total de
trabajadores migratorios internacionales, siendo el 73,4% de los trabajadores
mujeres.

Esta globalización representa serios retos para la soberanía de los


Estados, afectando las políticas nacionales, al mismo tiempo que las políticas
de seguridad nacional, las relaciones regionales y bilaterales, ya que los
acuerdos internacionales protegen y limitan sus posibilidades de acción contra
los migrantes, por consiguiente generando una importancia política cada vez
mayor. Por otro lado también aumenta la diversidad ética del país receptor,
dejando así la incorporación de nuevas costumbres, fisionomías, religiones,
idiomas y dialectos. Sin embrago no los migrantes no solo afectan los procesos
políticos a los países donde llegan, sino que también inciden en la política de
su país emisor.

Los movimientos migratorios pueden afectar gravemente la salud y el


bienestar de quien emigra, ya que debido a sus condiciones tienen un acceso
nulo o limitado a la protección social debido a su nacionalidad, estatuto o
períodos insuficientes de empleo y residencia. Según la OMS (Organización
Mundial de la Salud) las necesidades de salud de los migrantes no se atienden
sistemáticamente y el acceso a la salud en los países receptores sigue siendo
sumamente variable, las diferencias de idioma, los factores socioculturales, la
estigmatización o las percepciones del sistema de salud pueden constituir
obstáculos informales al acceso a los servicios de salud.

Los estudios también demuestran que muchos migrantes, especialmente


las mujeres son objeto de discriminación en cuanto a los servicios de salud y
las privan de acceso a la protección de la maternidad y otras medidas de apoyo
a sus responsabilidades familiares. De tal forma que las mujeres migrantes
tienden a sufrir más los obstáculos que afectan a todos los migrantes, están
expuestas a inseguridades mayores en cuanto a discriminación, explotación y
violencia, ya sea durante sus travesías o en los lugares de destino, también
constituyen al grupo más alto de victimas organizaciones dedicadas a la trata
de personas con fines de explotación.

Los movimientos migratorios de las mujeres actualmente están a un


mismo nivel que la migración masculina y las actividades en las que las
mujeres se desempeñan son mayoritariamente en servicios comunales,
sociales y personales, y minoritariamente en el comercio, trabajan empleadas
del sector privado, en el servicio doméstico y como trabajadoras por cuenta
propia.

Las remesas se estimaron en unos 441 000 millones de dólares de los


Estados Unidos para los países en desarrollo en 2015, siendo Filipina, India y
China los principales receptores de remesas. Se calcula que alrededor de 48%
de las remesas se usan para pagar servicios de salud, 27%, para el
mejoramiento de la vivienda, 15% para educación y 10% para ahorros. En el
2014, hubo un flujo de ingreso de remesas por US$ 63.600 millones en los
países de América Latina y el Caribe y los principales receptores de las
remesas fueron Honduras (17,4% del PIB), EI Salvador (16,8% del PIB), Haití
(22,7% del PIB) y Jamaica (16,3% del PIB).

Por otro lado a pesar que el recibo de las remesas puede reducir el
trabajo infantil, financias la escolaridad y asegurar atención medica, también
puede ocasionar efectos negativos como la separación familiar, traumas
psicológicos e inestabilidad del lugar de residencia o también pueden originar
tensiones y discordancias entre los hogares que las reciben y los que no.