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Revista Venezolana de Gerencia

ISSN: 1315-9984
rvgluz@yahoo.es
Universidad del Zulia
Venezuela

Dávila, Jorge
Reseña de "Interpretando organizaciones..." de Ramsés Fuenmayor
Revista Venezolana de Gerencia, vol. 7, núm. 19, julio-noviembre, 2002, pp. 484-488
Universidad del Zulia
Maracaibo, Venezuela

Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=29001911

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Fuenmayor, Ramsés (2001).


Interpretando organizacio-
nes... Una teoría sistémico-
interpretativa de organizacio-
nes. Consejo de Publicaciones.
Universidad de Los Andes.
Mérida-Venezuela.

La sociedad contemporánea que


vivimos en la llamada civilización occi-
dental ha merecido variadas calificacio-
nes. Muchas de esas calificaciones insis-
ten en caracterizar el arreglo social de
acuerdo con conceptos propios de la filo-
en las sociedades que vivimos jamás
sofía política o de la ciencia económica
dará un conocimiento acertado si no está
moderna. Así, nuestras sociedades reci-
comprometido con la dilucidación del fe-
ben el calificativo de postmoderna, indus-
nómeno organizacional. Ahora bien, ¿c-
trial avanzada, postindustrial, postcapita-
ómo se aborda el estudio del fenómeno
lista, etc. En el fondo de todas estas califi-
organizacional?
caciones resuena la aceptación de un
Decía antes que el prototipo por ex-
dato simple; a saber, que en la sociedad
celencia de las organizaciones lo repre-
contemporánea el concierto de las rela-
senta, al menos desde fines del siglo XIX,
ciones entre los individuos que la confor-
la empresa oriunda del desarrollo del ca-
man se da especialmente en torno a las
pitalismo industrial. Una afirmación para-
llamadas organizaciones. El prototipo por
lela puede hacerse en relación con el es-
excelencia de las organizaciones está re-
tudio del fenómeno organizacional. Quie-
presentado, al menos desde fines del si-
ro decir, el fenómeno organizacional des-
glo XIX, por las empresas oriundas del
pertó un gran interés como tema de estu-
desarrollo del capitalismo industrial. De
dio en la misma medida en que el desa-
este modo, el calificativo más auténtico
rrollo y expansión de las empresas capi-
para la sociedad contemporánea resulta
talistas requerían (y requieren cada día
ser el de sociedad organizacional.
con mayor vigor) una comprensión de su
Si este panorama se ajusta a la rea-
propia existencia con miras a profundizar
lidad de la vida social contemporánea,
su vitalidad, su permanencia y su presen-
entonces el estudio de cuanto acontece
cia más acentuada en el espacio de las

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relaciones sociales, económicas, políti- moral o de la ética, se impone un tipo de


cas y culturales de la sociedad contempo- relación entre los humanos que valora de
ránea. De esta manera el análisis del fe- modo supremo la noción de utilidad, con
nómeno organizacional ha sido parte del sus congéneres operativos efectividad y
propio despliegue del fenómeno organi- experticia. El personaje que encarna y
zacional. Se trata entonces de una rela- despliega con vigor esa ficción moral no
ción recurrente: conforme más se desa- es otro que el gerente o directivo de la or-
rrolla el mundo y modo de vida empresa- ganización o de la empresa.
rial, más se desarrollan las exigencias del *
entendimiento de ese fenómeno; y vice- Siguiendo el argumento de Ma-
versa, conforme más conocimiento se cIntyre, se puede describir la génesis y el
despliega sobre las formas específicas desarrollo del papel primordial que otor-
del mundo de vida empresarial, más se gamos a esa ficción moral que es la más
expande ese peculiar mundo y modo de característica de la sociedad moderna.
vida. El filósofo contemporáneo Alasdair La modernidad ha creado una “fic-
MacIntyre 1 ha sabido resumirlo en una ción peculiarmente gerencial” que radica
frase: “lo que describen los libros escritos en el clamor de “poseer una efectividad
por los teóricos de la organización moder- sistemática para el control de ciertos as-
na es, genuinamente, una parte de la pectos de la realidad social” (p. 74). La ra-
práctica gerencial moderna” (p. 86). zón básica por la que la efectividad puede
Esa es, en resumidas cuentas, la ser vista como moral, se asienta en el he-
historia de los estudios de organizaciones. cho de que, aun cuando se presenta
Pienso, no obstante, que esa relación cir- como una noción neutra, ella es “insepa-
cular es viciosa o perniciosa para el ser hu- rable de un modo de existencia humana
mano. ¿Por qué? Pues bien, el modo y en el que el ajuste de medios es simultá-
mundo de vida organizacional ha sido neamente la manipulación de seres hu-
el pilar fundamental a partir del cual se manos para la obediencia de patrones de
ha estructurado la separación, ya casi comportamiento” (p. 74). Pero, más im-
definitiva, entre el mundo de lo moral y portante aún, es que la invocación a esa
el mundo fáctico en desmedro del pri- noción permite “al gerente reclamar auto-
mero. Dicho en términos más explícitos, el ridad dentro del modo manipulador”
modo y mundo de vida organizacional (o (p. 74) de las relaciones sociales. Claro
empresarial), al inundar la mayor parte de está que no es el efecto manipulador el
la vida humana en la civilización occiden- que puede explicar por qué la noción de
tal, nos ha constituido como sujetos cre- efectividad pueda entenderse como una
yentes de una enorme ficción moral con- ficción. Eso sólo muestra que no es mo-
sistente en lo siguiente: En nombre de la ralmente neutra. Por su parte, la práctica

nd
1 MacIntyre, Alasdair; After Virtue. A study in moral theory, Duckworth, London, 2 . Edition,
1985. En adelante todas las citas se refieren a este texto indicándose sólo el número de página.

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gerencial y lo que se dice sobre la efectivi- dio como la práctica organizacional. Se


dad gerencial muestra con claridad “la trata de un “progreso que, en primera ins-
creencia en que la autoridad y el poder tancia, pasa del ideal de la Ilustración de
gerencial están justificados porque los tener una ciencia social a las aspiracio-
gerentes poseen una gran habilidad para nes de los reformadores sociales; des-
hacer trabajar las destrezas y los conoci- pués, de esas aspiraciones a los ideales
mientos al servicio del alcance de ciertos de la práctica y a las justificaciones de los
fines” (p. 75). servidores públicos y de los gerentes;
¿No será el caso, se pregunta el fi- luego, de estas prácticas gerenciales a
lósofo, que la efectividad es “una cualidad las codificaciones teóricas de esas prácti-
ampliamente imputada a los gerentes y cas y de las normas que las gobiernan por
burócratas -tanto por ellos mismos como parte de sociólogos y teóricos de organi-
por otros- pero, de hecho, es sólo una zaciones; y, finalmente, del empleo de los
cualidad que raramente existe aparte de libros de texto escritos por esos teóricos
esa imputación” (p. 75)? El que la noción en escuelas de gerencia y de negocios a
de efectividad -y más concretamente la la práctica gerencial teóricamente instrui-
de experticia- opere como una ficción, ra- da del experto tecnocrático contemporá-
dica en la inexistencia del fondo de cono- neo” (p. 86). Tal ‘progreso’ ha actuado
cimiento en que dicha noción pretende como legitimador de la creencia en un rei-
descansar. Ese fondo de conocimiento no de lo fáctico, separado de lo moral, en
que haría posible los dos rasgos esencia- el que es posible no sólo explicar los fenó-
les del concepto de eficiencia (la aspira- menos sociales sino actuar científica-
ción a una neutralidad valorativa y el cla- mente -racionalmente- sobre su compor-
mor por un poder manipulador) consisti- tamiento. Eso, simultáneamente, ha re-
ría en la doble conjugación de “la existen- forzado la creencia en el descubrimiento
cia de un dominio de hechos moralmente y existencia de leyes que permiten prede-
neutros sobre los cuales el gerente es ex- cir el comportamiento de tales fenóme-
perto” y el uso de “generalizaciones fácti- nos y, en consecuencia, la creencia de
cas tipo leyes que permiten al gerente ... que es posible una firme conducción de
establecer explicaciones causales y pre- ellos hacia un cierto fin.
dicciones con las cuales poder moldear, Esto último no completa todavía el
influir y controlar” (p. 77). argumento sobre la ficción de la noción
Ahora bien, la narrativa de MacIntyre de eficiencia. Ocurre también que el dis-
se esfuerza en argumentar cómo esa doble curso prolífico de la gerencia y del éxito
conjugación es clara heredera del pensa- organizacional descansa doblemente,
miento filosófico de los siglos XVII y XVIII, por una parte, y como ya se dijo, en los
pensamiento que hizo posible una distin- hallazgos de la ciencia social convencida
ción entre el ‘reino de los hechos’ y el ‘reino del establecimiento de generalizaciones
de los valores’. Este es el elemento clave tipo leyes y, por otra parte, en el importan-
del desarrollo de una ‘ciencia social’ que se te papel que cumple la impredecibilidad
ubica a lo largo de un desarrollo progresivo del comportamiento humano. Pero, preci-
en el que encuentran asiento tanto el estu- samente, “no hay nada paradójico en

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ofrecer una predicción, vulnerable a la esa lógica de escritura que domina en los
manera como lo son todas las prediccio- textos afines a la gerencia y a las teorías
nes sociales, sobre la permanente impre- de la organización. Rompe con esa lógica
decibilidad de la vida humana. Subyace a pues no se propone el desarrollo apolo-
esa predicción la justificación de la prácti- gético de la consabida ideología propia
ca y de los hallazgos de las ciencias so- del teatro de las ficciones morales. Rom-
ciales empíricas y el rechazo de lo que ha pe con esa lógica, pues tampoco se limita
sido la ideología dominante de buena a la desconstrucción de la concepción del
parte tanto de la ciencia social como de la fenómeno organizacional sin dejar res-
filosofía de la ciencia social convencio- quicios de apertura positiva. Rompe con
nal” (p. 101). Esta característica no niega, esa lógica, finalmente, instaurando un
de ningún modo, que la noción de eficien- singular curso propio de la actitud científi-
cia forme parte del modo manipulador ca y de la reflexión filosófica.
propio de la figura del gerente; sólo des- El rompimiento con esa lógica pue-
plaza el centro de su fortaleza al juego de resumirse del siguiente modo: Fuen-
complejo del uso de un concepto que pro- mayor presenta al lector, con suma clari-
mete un propósito sin que realmente lo dad y sobre la base de la teoría de la Sis-
cumpla. Y eso es lo que define, esencial- temología Interpretativa, la interpretación
mente, una ficción moral. Del mismo predominante, desde inicios del siglo XX,
modo ocurre con la noción de control so- del fenómeno organizacional. Esa inter-
cial. Ambas operan, finalmente, como un pretación predominante está resumida
enmascaramiento. en la obra como la ‘concepción mecani-
Así, la “creencia en la experticia ge- cista de las organizaciones’. El lector
rencial es entonces ... la ilusión de un po- atento descubre con facilidad que la
der que no es de nosotros mismos y que esencia de esa concepción es la dualidad
pretende actuar por la rectitud moral” (p. racionalidad-eficiencia. Esa concepción
107). La ficción moral propia de la figura trasunta la aceptación de que la acción
del gerente, “quizás como la más podero- humana tiene como raíz ontológica el ca-
sa culturalmente” (p. 76), contribuye junto rácter de poseer una efectividad sistemá-
con otras ficciones morales expresadas tica para el control de la realidad social.
por otras figuras en la constitución del Sin embargo, la manera en que el
cuadro de la moralidad contemporánea; autor presenta esa concepción mecani-
cuadro este conformado como un “teatro cista no induce al lector a rechazarla. Por
de ilusiones” (p. 76), porque la ficción mo- el contrario, esa concepción es mostrada
ral opera como “una creencia metafísica de manera que le sirva al lector como
que ha sido institucionalizada en nues- punto de partida de un proceso crítico,
tras corporaciones” (p. 108). fundamentado en las capacidades inter-
pretativas que se despliegan en el texto.
*
Tal proceso crítico es conducido a través
En este marco puedo decir que el li-
de la presentación de una concepción in-
bro de Ramsés Fuenmayor, Interpretan-
terpretativa tanto del fenómeno organiza-
do organizaciones, se sale claramente de
cional como de su estudio. De ese modo

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se crea una contraposición con la visión entendimiento de los avatares que la his-
dominante de la acción social, propia de toria ha jugado para hacernos llegar a la
la concepción mecanicista del fenómeno sociedad organizacional y del esplendo-
organizacional, según la cual la acción roso juego del intelecto por imaginar la
humana se hace plena en la determina- constitución de otro modo y mundo de
ción de medios que permitan conducir a vida posible. El esfuerzo intelectual des-
fines previamente fijados. La contraposi- plegado por el autor, invitando al lector
ción no es la negación absoluta de esa ra- con constancia al razonamiento ordena-
cionalidad de acuerdo con fines; más do, no puede menos que enseñarnos a
bien se trata de una apertura comprensi- problematizar de manera profunda ese
va en relación con la acción humana. fenómeno organizacional en el que esta-
Tal apertura comprensiva postula mos sumergidos en la actualidad.
que la autenticidad de la acción organiza- El libro Interpretando organizacio-
cional por parte del actor depende de su nes representa así uno de esos escasos
conciencia del sentido de esa acción en el textos relacionados con la teoría organi-
contexto socio-cultural. Así mismo, el es- zacional en el que se combina el rigor del
tudioso de organizaciones debe estar escrito científico con la pasión crítica de la
movido por una clara conciencia política reflexión filosófica. La conjugación de
sobre el papel social que juega la organi- esas dos fuerzas intelectuales va forzan-
zación particular en estudio y, en general, do la abierta participación del lector en la
sobre el papel que juega el fenómeno or- elaboración de su propia trama concep-
ganizacional en la escena de la sociedad tual sobre el tema que abarca la obra. Si
contemporánea. se me permite retratar al futuro lector de
La apertura comprensiva que nos ese texto a través de mi propia lectura,
ofrece el libro de Fuenmayor no tiene clau- realizada desde los primeros bosquejos
sura. No puede ser de otro modo, puesto que datan de 1988, diré que ese lector no
que el grado de conciencia sobre el senti- podrá escapar al ensayo de responderse
do socio-cultural del fenómeno organiza- a sí mismo la pregunta: ¿A qué mundo y
cional se ofrece como un compromiso con modo de vida nos conducimos desde el
la transformación de la sociedad en la que dominante mundo y modo de vida organi-
nos ha sido dado actuar y padecer. Pero zacional que constituye a nuestra socie-
esa transformación posible está indisolu- dad occidental contemporánea?
blemente ligada con el compromiso del
Jorge Dávila*

* Investigador del Centro de Investigaciones en Sistemología Interpretativa, Universidad de Los


Andes, Mérida, Venezuela. Esta presentación se realizó en el marco de la V Feria Internacional
del Libro Universitario realizada en Mérida en junio de 2002.

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