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AVIVAMIENTO (dentro del templo)…..

Niños

1. SENSIBLIZACIÓN INICIAL
En templo permanece a oscuras toda la primera parte.
Hay cirios encendidos en el suelo (Jóvenes se cuidan) Se hace un dibujo de la Cruz o la llama de Pentecostés
Una gran veladora delante de la virgen
Los dos brazos de 7 delante del cartel de los dones.

Se sale del seminario hacia el templo parroquial con el Santísimo en la custodia y bajo palio
Tener preparados tres reclinatorios delante del altar.
Un foco ilumina a la Virgen durante el rosario y si puede ser al Santísimo durante la Exposición.

MONITOR
ACOGIDA (antes de la procesión de entrada)

Hermanos: Estamos al final de la cincuentena pascual. Pentecostés es la culminación y la


plenitud de la Pascua. El Señor Jesús, Resucitado, hizo a su comunidad el mejor regalo: el Don
de su Espíritu. El mismo regalo que hace hoy a su Iglesia.
El Espíritu, que anunciaron los profetas y que fue «el alma de la Iglesia naciente» (como dice el
prefacio de Pentecostés), sigue hoy actuando en la Iglesia y en el mundo.
El mismo Espíritu que llevó a su plenitud la Pascua de Cristo, resucitándolo de entre los
muertos, y animó con su aliento a la primera comunidad cristiana en Pentecostés, quiere cada
año hacer lo mismo con cada uno de nosotros y con cada comunidad cristiana, haciendo que la
Pascua de Cristo sea también nuestra Pascua.
Para eso nos reunimos en esta noche en oración y, unidos a toda la Iglesia que vive el gozo de la
presencia en su seno del Señor Resucitado, escucharemos la Palabra de Dios y nos abriremos a
la acción vivificadora del Espíritu. Nos ponemos de rodillas para recibir a Jesús eucaristía
mientras cantamos todos el gozo de esta presencia salvadora del Señor en su Pascua.

CANTO
EL ESPIRITU DE DIOS ESTÁ EN ESTE LUGAR
El espíritu de Dios está en este lugar
El espíritu de Dios se mueve en este lugar
Está aquí para consolar, está aquí para liberar
Está aquí para guiar, el espíritu de Dios está aquí (2)

Muévete en mí, muévete en mí Señor


Toma mi mente y mi corazón,
Llena mi vida de tu amor
Muévete en mí, Dios Espíritu, muévete en mí (2)

Se pone la custodia en su lugar


Se canta el pange lengua mientras se inciensa

Pange, lingua, gloriosi


Córporis mystérium
Sanguinísque pretiósi,
Quem in mundi prétium
Fructus ventris generósi
Rex effúdit géntium.

Nobis datus, nobis natus


Ex intácta Vírgine,
Et in mundo conversátus,
Sparso verbi sémine,
Sui moras incolátus
Miro clausit órdine.

V. Bendito, alabado y adorado sea el Santísimo Sacramento del altar (3 veces)

R. Sea por siempre Bendito, Alabado y Adorado

V. Padre nuestro…….

V. Bendito, alabado y adorado sea el Santísimo Sacramento del altar ( veces)

R. Sea por siempre Bendito, Alabado y Adorado


Canto eucarístico (Cantemos al amor de los amores)
De pie
Después el que preside con los concelebrantes y acólitos se dirigen a la sede
Invocación a la Santísima trinidad cantada

V. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

V. La paz de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la Comunión del Espíritu
Santo este con vosotros

R. Y con tu espíritu

2.- GLORIA Y ALABANZA AL SEÑOR


MONITOR
Comencemos nuestra oración, en esta vigilia, con María y los apóstoles, delante de Jesús
Sacramentado, en una breve y profunda Hora Santa con el rezo de vísperas y el santo rosario en
un clima de acción de gracias y de alabanza, esperando en esta vigilia, para cada uno de
nosotros el Don del espíritu Santo

Tener presente a los dos antifonarios.

V. Dios mío, ven en mi auxilio.


R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre….
R. Como era…. Aleluya
Ant. 1. Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. Aleluya.

Salmo 112
Alabad, siervos del Señor,
alabad el nombre del Señor.
Bendito sea el nombre del Señor,
ahora y por siempre:
de la salida del sol hasta su ocaso,
alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,


su gloria sobre los cielos.
¿Quién como el Señor, Dios nuestro,
que se eleva en su trono
y se abaja para mirar
al cielo y a la tierra?

Levanta del polvo al desvalido,


alza de la basura al pobre,
para sentarlo con los príncipes,
los príncipes de su pueblo;
a la estéril le da un puesto en la casa,
como madre feliz de hijos.

Ant. Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. Aleluya.

OREMOS
Señor Jesucristo, Hijo de Dios eterno, que no hiciste alarde de tu categoría de Dios,
sino que tomaste la condición de esclavo, pasando por uno de tantos, para levantar
del polvo al pobre; haz que la humanidad, entrando a formar parte de tu Iglesia,
tenga un puesto en tu casa como madre feliz de hijos que alaben tu nombre, ahora y
por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. 2. Los apóstoles vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, y se posó
encima de cada uno el Espíritu Santo. Aleluya.

Salmo 146
Alabad al Señor, que la música es buena;
nuestro Dios merece una alabanza armoniosa.
El Señor reconstruye Jerusalén,
reúne a los deportados de Israel;
el sana los corazones destrozados,
venda sus heridas.

Cuenta el número de las estrellas,


a cada una la llama por su nombre.
Nuestro Señor es grande y poderoso,
su sabiduría no tiene medida.
El Señor sostiene a los humildes,
humilla hasta el polvo a los malvados.

Entonad la acción de gracias al Señor,


tocad la cítara para nuestro Dios,
que cubre el cielo de nubes,
preparando la lluvia para la tierra;
que hace brotar hierba en los montes,
para los que sirven al hombre;
que da su alimento al ganado
y a las crías de cuervo que graznan.

No aprecia el vigor de los caballos,


no estima los jarretes del hombre:
el Señor aprecia a sus fieles,
que confían en su misericordia.

Ant. Los apóstoles vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, y se posó
encima de cada uno el Espíritu Santo. Aleluya.

OREMOS
Señor Dios, cuya sabiduría no tiene medida, cuyo poder somete a cada estrella,
llamándola por su nombre, tú, que reconstruiste Jerusalén y reuniste a los
deportados de Israel, sana ahora también nuestros corazones destrozados y haz que
confiemos siempre en tu misericordia. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Ant. 3. El Espíritu que procede del Padre, él me glorificará. Aleluya.

Cántico Ap. 15, 3-4


Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor, Dios omnipotente,
Justos y verdaderos tus caminos,
¡oh Rey de los siglos!

¿Quién no temerá, Señor,


y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo,
porque vendrán todas las naciones
y se postrarán en tu acatamiento,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.

Ant. El Espíritu que procede del Padre, el me glorificará. Aleluya.

ORACION
Oh Dios, obrador de prodigios, tu nombre es santo; te glorificamos y te alabamos
porque en la Pascua de tu Hijo nos reconciliaste contigo y nos hiciste ministros de
la reconciliación; concédenos ser testigos del entrañable amor que nos muestras,
para que todas las naciones, postradas en tu acatamiento, reconozcan tus juicios de
salvación. Por Jesucristo nuestro Señor.
3.- ORAMOS CON MARÍA Y LOS APOSTOLES

SACERDOTE PRESIDENTE
Sigamos nuestra oración imitando a aquellos primeros discípulos que, después de la
Ascensión de Jesús, se reunieron para orar en común con María, la Madre de Jesús,
vamos a situarnos también nosotros en esa misma actitud, en esta noche.
Abramos nuestros corazones al Espíritu Santo. Demasiadas veces confiamos en
nuestros planes, en nuestros proyectos y en nuestras fuerzas.
Sólo el Espíritu Santo habitando en nuestros corazones puede hacer de nuestras
vidas, pequeñas pero auténticas semillas del Reino.
Como en aquellos tiempos, junto con María, cerrados en el cenáculo en oración
esperemos que entre en nuestras vidas el Espíritu Divino para que cambie
nuestros corazones y nos envié a anunciar la Buena Nueva llevando el amor de
Dios a nuestros hermanos.

TESTIMONIO (Comentador)
La oración de este santo rosario que empezamos delante del Santísimo Sacramento expuesto,
une en nuestra meditación al Espíritu Santo y María. Resume la vida contemplativa y apostólica
a la que está llamado todo cristiano.

Espíritu Santo: Ayúdanos a revivir, en unión con María, testimonio fiel de la vida de Jesús, los
misterios de este santo rosario. Concédenos que animados por la fe de nuestro Bautismo,
alimentados por la Eucaristía y renovados por la gracia de Pentecostés, vivamos en palabras y
en actos, siempre y en todo lugar, como fieles testigos de Cristo y del amor de su Divino
Corazón.

Hay una gran veladora preparada delante de la Virgen


Después de cada Ave María se encenderá un cirio de la veladora del altar de la Virgen (jóvenes)

(Entre dos Seminaristas)

MARÍA MUJER DÓCIL A LA VOZ DEL ESPÍRITU..


Quizá sea esta la clave para entender todo el misterio y la grandeza de la que fue la madre de Jesús.
Decir sí al Espíritu, no una vez ni dos... sino siempre. Un sí permanente, actualizado, renovado y
feliz. El sí que comenzó en Nazaret y lo contemplamos en el primer misterio de gozo:
La anunciación y encarnación del Hijo de Dios:

Y habiendo entrado el Ángel a donde ella estaba, le dijo: Salve llena de gracia, el Señor es
contigo. Ella se turbó al oír estas palabras, preguntándose qué podría significar aquel saludo.
El Ángel le dijo: Tranquilízate, María, que Dios te ha concedido su favor. Pues, mira, vas a
concebir, darás a luz un hijo y pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará hijo del
Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David su antepasado; reinará para siempre en la
casa de Jacob y su reinado no tendrá fin. (Lucas 1, 28- ss)
Padre nuestro. 5 Ave Maria (4 rezadas por una persona de la legión de María o cenáculo) (la última cantada por un
seminarista) Gloria

CANTO A MARÍA :
Cuantas veces siendo niño te recé,
Con mis besos te decía que te amaba,
Poco a poco, con el tiempo,
alejándome de ti
Por caminos que se alejan me perdí. (2)
Hoy he vuelto, Madre a recordar
Cuantas cosas dije ante tu altar,
Y al rezarte puedo comprender
Que una madre no se cansa de esperar. (2)

MARÍA MUJER DEL SILENCIO


Silencio para interiorizar, para llenar la mente y el corazón de todo lo que viene de Dios, de su
presencia y de su Palabra. Silencio también para acoger todo lo que viene del hombre, sus anhelos,
sufrimientos y esperanzas más profundas. El silencio que María mantuvo en el pie de la Cruz, que lo
contemplamos en el quinto misterio de dolor:
La Crucifixión y muerte del Hijo de Dios.
Era ya como la hora de sexta, y las tinieblas cubrieron toda la tierra hasta la hora de nona,
oscureciose el sol y el velo del templo se rasgó por medio. Jesús, dando una gran voz, dijo:
Padre en tus manos entrego mi espíritu; y diciendo esto, expiró. Lucas 23, 44-46
Padre nuestro. 5 Ave Maria (4 rezadas por una persona de la legión de María o cenáculo) (la última cantada por un
seminarista) Gloria
CANTO DE MARÍA:
Mientras recorres la vida
tu nunca solo estas:
contigo por el camino
Santa María va.
Ven con nosotros a caminar,
Santa María, ven.
Ven con nosotros a caminar,
Santa María, ven.

MARÍA MUJER DE LA ESCUCHA


Escucha para aprender de Él, para saber el camino, para encontrar las respuestas, para saber decir más
tarde, con toda el alma: "Haced lo que Él os diga" y que lo contemplamos en el segundo misterio
luminoso:
La autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná durante la celebración del matrimonio

Al tercer día hubo una boda en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado
también Jesús con sus discípulos a la boda. No tenían vino, porque el vino de la boda se había
acabado. En esto dijo la madre de Jesús a éste: No tienen vino. Díjole Jesús: Mujer, ¿que nos va
a ti y a mí? No es aún llegada mi hora. Dijo la madre a los servidores: Haced lo que El os diga.
Había allí seis tinajas de piedra para las purificaciones de los judíos, en cada una de las cuales
cabían dos o tres metretas. Díjoles Jesús: Llenad las tinajas de agua. Las llenaron hasta el borde,
y El les dijo: sacad ahora y llevad al maestresala. Se lo llevaron, y luego que el maestresala
probó el agua convertida en vino- él no sabía de dónde venía, pero lo sabían los servidores, que
habían sacado el agua-, llamó al novio y le dijo: Todos sirven primero el vino bueno, y cuando
están ya bebidos el peor; pero tú has guardado hasta ahora el vino mejor. (Juan 2, 1-10 )
Padre nuestro. 5 Ave Maria (4 rezadas por una persona de la legión de María o cenáculo) (la última cantada por un
seminarista) Gloria

CANTO DE MARÍA:
Ven, María, ven, ven, ayúdanos
en este caminar
tan difícil rumbo a Dios (2)

Ven, Maria, Madre, a enseñarnos


a ser testimonio de tu amor,
ser, como tu cuerpo la morada
que se abrió para recibir al Salvador

MARÍA MUJER DE ESPERANZA


Esperanza porque confía en Él. Conoce y ama al Señor. Se apoya en sus promesas. Tanto, que salen
de su corazón como un canto, con las ganas del que no puede callar lo mucho que conoce y
ama al Señor: "Proclama mi alma la grandeza del Señor..." y lo contemplamos en el segundo
misterio de gozo:
María visita a su prima Isabel
En cuanto oyó Isabel el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre. Llena del Espíritu
Santo, dijo Isabel con fuerte voz: ¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? (Lucas 1,41-42)
Padre nuestro. 5 Ave Maria (4 rezadas por una persona de la legión de María o cenáculo) (la última cantada por un
seminarista) Gloria

CANTO DE MARÍA:
¿Quién será la mujer que a tantos inspiró poemas bellos de amor ?.
Le rinden honor la música y la luz, el mármol, la palabra y el color.
¿Quién será la mujer que el rey y el labrador invocan en su dolor,
el sabio, el ignorante, el pobre y el señor, el santo al igual que el pecador?

María es (María es) esa mujer (esa mujer)


que desde siempre el Señor se preparó.
Para nacer (para nacer) como una flor (como una flor)
En el jardín que a Dios enamoró.

MARÍA MUJER LLENA DE GRACIA


“Llena de gracia” quiere decir, en último término, “llena del Espíritu Santo”. Desde el Sí
pronunciado en Nazaret María esta llena del Espíritu Santo. El Espíritu Santo fue enviado para
santificar el seno de la Virgen En el Descenso del Espíritu Santo sobre los apóstoles María está
con ellos en oración. Lo contemplamos en el Tercer misterio misterio de gloria:
La venida del Espíritu Santo sobre el colegio apostólico.
Al cumplirse el día de Pentecostés, estando todos juntos en un lugar, se produjo de repente un
ruido proveniente del cielo como el de un viento que sopla impetuosamente, que invadió toda la
casa en que residían. Aparecieron, como divididas, lenguas de fuego, que se posaron sobre cada
uno de ellos, quedando todos llenos del Espíritu Santo; y comenzaron a hablar en lenguas
extrañas, según el Espíritu les otorgaba expresarse. (Hechos de los Apóstoles 2, 1-4)

Padre nuestro. 5 Ave Maria (4 rezadas por una persona de la legión de María o cenáculo) (la última cantada por un
seminarista) Gloria

CANTO DE MARÍA:
A María, la hija de Dios Padre, a María la Madre del Señor,
a María la Esposa del Espíritu, alabanzas, honor y bendición.

Nueva Eva desde antes figurada, anunciada y proclamada en la escala de Jacob.


De verdad, arca nueva de la alianza, sagrario inmaculado que lleva el Redentor (2)

LETANÍAS DE NUESTRA SEÑORA


Virgen prudentísima
Señor, ten piedad Virgen digna de veneración
Cristo, ten piedad Virgen digna de alabanza
Señor, ten piedad Virgen poderosa
Cristo óyenos Virgen clemente
Cristo escúchanos Virgen fiel
Dios Padre celestial. Ten piedad de nosotros.
Dios Hijo Redentor del mundo
Dios Espíritu Santo Ideal de santidad
Trinidad santa un solo Dios. Madre de la sabiduría
Santa María. Señor, ten piedad Causa de nuestra alegría
Cristo, ten piedad Templo del Espíritu Santo
Señor, ten piedad Honor de los pueblos
Cristo óyenos Modelo de entrega a Dios
Cristo escúchanos Rosa Mística
Dios Padre celestial. Ten piedad de nosotros. Fuerte como la torre de David
Dios Hijo Redentor del mundo Hermosa como torre de marfil
Dios Espíritu Santo Casa de oro
Trinidad santa un solo Dios. Arca de la nueva Alianza
Santa María. Ruega por nosotros. Puerta del cielo
Santa Madre de Dios Estrella de la mañana
Santa Virgen de las vírgenes Salud de los enfermos
Madre de Cristo Refugio de los pecadores
Madre de la divina gracia Consoladora de los afligidos
Madre de la Iglesia Auxilio de los cristianos
Madre purísima Reina de los ángeles
Madre castísima Reina de los patriarcas
Madre virgen Reina de los profetas
Madre santa Reina de los apóstoles
Madre inmaculada Reina de los mártires
Madre amable Reina de los que viven su fe
Madre admirable Reina de las vírgenes
Madre del buen consejo Reina de los santos
Madre del Creador Reina concebida sin pecado original
Madre del Salvador Reina asunta al cielo
Reina del santísimo Rosario
Reina de la paz. Escúchanos Señor

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

Perdónanos Señor Ten misericordia de nosotros

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo


Hay unos momentos de oración y alabanza animado por el grupo Fuenteviva

De rodillas
Se canta el Tantum ergo y se inciensa
Tantum ergo Sacraméntum,
Venerémur cérnui:
Et antíquum documentum
Novo cedat rítui;
Præstet fides suppleméntum
Sénsuum deféctui.

Genitori Genitóque,
Laus et iubilátio;
Salus, honor, virtus quoque,
Sit et benedíctio;
Procedénti ab utróque
Compar sit laudátio. Amen.

Paños de hombros
Solemne bendición con el Santísimo desde las escalinatas del presbiterio
invocaciones

BENDITO SEA DIOS.


BENDITO SEA SU SANTO NOMBRE.
BENDITO SEA JESUCRITO, VERDADERO DIOS Y VERDADERO HOMBRE.
BENDITO SEA EL NOMBRE DE JESÚS.
BENDITO SEA SU SACRATÍSIMO CORAZÓN.
BENDITA SEA SU PRECIOSÍSIMA SANGRE.
BENDITO SEA JESUCRISTO EN EL SANTÍSIMO SACRAMENTO DEL ALTAR
BENDITO SEA EL ESPÍRITU SANTO, CONSOLADOR.
BENDITA SEA LA EXCELSA MADRE DE DIOS, MARÍA SANTÍSIMA.
BENDITA SEA SU SANTA E INMACULADA CONCEPCIÓN.
BENDITA SEA SU GLORIOSA ASUNCIÓN.
BENDITO SEA EL NOMBRE DE MARÍA, VIRGEN Y MADRE.
BENDITO SEA SAN JOSÉ, SU CASTÍSIMO ESPOSO.
BENDITO SEA DIOS EN SUS ÁNGELES Y EN SUS SANTOS.

Se quitan los reclinatorios

CANTO:
Yo tengo un gozo en el alma, gozo en mi alma
Gozo en el alma y en mi ser,¡Aleluya, Gloria a Dios!

Son como ríos de agua viva, ríos de agua viva


ríos de agua viva, en mi ser.
Vamos cantando con todo su poder,
vamos cantando con todo su poder,
dad gloria a Dios, gloria a Dios, gloria a Él
Vamos cantando con todo su poder

4.- ESCUCHAMOS LA PALABRA DE DIOS

PRIMERA LECTURA

MONITOR.
Sentados, vamos a escuchar reposadamente y con atención la Palabra de Dios. Meditemos los
prodigios que hizo Dios a favor de su pueblo, recordando la promesa universal de Jesús.
En medio de la falta de armonía y de paz de nuestro mundo, representada en el orgullo y
confusión de Babel, que vamos a escuchar en esta primera lectura, nosotros creemos en la
fuerza del Espíritu, capaz de llevar a la humanidad y a los pueblos a la verdadera unidad en la
diversidad

Lectura del libro del Génesis (11, 1-9)


Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras.
Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se
establecieron.
Entonces se dijeron el uno al otro: "Ea, vamos a fabricar ladrillos y a cocerlos al fuego." Así el
ladrillo les servía de piedra y el betún de argamasa.
Después dijeron: "Ea, vamos a edificarnos una ciudad y una torre con la cúspide en los cielos, y
hagámonos famosos, por si nos desperdigamos por toda la haz de la tierra."
Bajó Yahveh a ver la ciudad y la torre que habían edificado los humanos,
y dijo Yahveh: "He aquí que todos son un solo pueblo con un mismo lenguaje, y este es el
comienzo de su obra. Ahora nada de cuanto se propongan les será imposible.
Ea, pues, bajemos, y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada cual el
de su prójimo."
Y desde aquel punto los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra, y dejaron de edificar la
ciudad.
Por eso se la llamó Babel; porque allí embrolló Yahveh el lenguaje de todo el mundo, y desde allí
los desperdigó Yahveh por toda la haz de la tierra.
Palabra de Dios

Salmo Responsorial (Salmo 33, 10-15)

R/ Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad

Yahveh frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los pueblos;
mas el plan de Yahveh subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las edades.

¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad!
Yahveh mira de lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán;
desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra,
él, que forma el corazón de cada uno, y repara en todas sus acciones.

OREMOS
Dios todopoderoso
Haz que tu Iglesia sea siempre una familia santa,
Congregada en la unión del Padre, del Hijo y del Espíritu,
Que manifieste al mundo
El misterio de la unidad y de la santidad
Y lo conduzca a la perfección de tu amor.
Por Jesucristo nuestro Señor

SEGUNDA LECTURA

MONITOR
Sigamos escuchando la Palabra de Dios. El monte Sinaí fue un lugar de encuentro del pueblo de
Israel con su Dios liberador, que se hizo presente a través de signos. El pueblo, que ha sido
liberado en la Pascua, es llamado a hacer una Alianza durable con su Dios, que le constituye en
pueblo santo entre todos los pueblos.
Nosotros somos el Pueblo de la Nueva Alianza: Al término de la celebración pascual, somos
también llamados a vivir nuestro compromiso bautismal en medio del mundo.

Lectura del libro del Éxodo (19, 3-8a. 16-20b.)


Moisés subió hacia Dios. Yahveh le llamó desde el monte, y le dijo: "Así dirás a la casa de Jacob
y esto anunciarás a los hijos de Israel:
"Ya habéis visto lo que he hecho con los egipcios, y cómo a vosotros os he llevado sobre alas de
águila y os he traído a mí.
Ahora, pues, si de veras escucháis mi voz y guardáis mi alianza, vosotros seréis mi propiedad
personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra; seréis para mí un reino de
sacerdotes y una nación santa." Estas son las palabras que has de decir a los hijos de Israel."
Fue, pues, Moisés y convocó a los ancianos del pueblo y les expuso todas estas palabras que
Yahveh le había mandado.
Todo el pueblo a una respondió diciendo: "Haremos todo cuanto ha dicho Yahveh."
Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un
poderoso resonar de trompeta; y todo el pueblo que estaba en el campamento se echó a temblar.
Entonces Moisés hizo salir al pueblo del campamento para ir al encuentro de Dios, y se
detuvieron al pie del monte.
Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yahveh había descendido sobre él en el fuego. Subía el
humo como de un horno, y todo el monte retemblaba con violencia.
El sonar de la trompeta se hacía cada vez más fuerte; Moisés hablaba y Dios le respondía con el
trueno.
Yahveh bajó al monte Sinaí, a la cumbre del monte;
Palabra de Dios
Salmo Responsorial (Cantico de Daniel, 3 52-57)

Cantado del CD (Poner un responsable)

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres:


a ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito tu nombre, santo y glorioso:


a él gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria:


a ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres sobre el trono de tu reino:


a ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines


sondeas los abismos:
a ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres en la bóveda del cielo:


a ti honor y alabanza por los siglos.

OREMOS
Oh Dios, que en el monte Sinaí,
En medio del resplandor del fuego,
Diste a Moisés la ley antigua,
Y que en el día de hoy,
Con el fuego del Espíritu Santo,
Manifestaste la nueva Alianza,
Haz que nuestros corazones ardan en aquel Espíritu
Que infundiste de modo admirable en los apóstoles,
Y que el nuevo Israel, reunido de entre todos los pueblos,
Reciba con alegría el mandamiento eterno de tu amor.
Por Jesucristo nuestro Señor

TERCERA LECTURA

MONITOR
Creer en la Iglesia significa que el Espíritu de Jesús está permanentemente activo en ella,
fecundándola y enriqueciéndola. Esta es la verdad que da confianza al creyente, hasta en los
momentos difíciles en los que parecen secarse los huesos y cerrarse la fuente de toda vida.
Escuchemos desde esta perspectiva la siguiente lectura.
Lectura del libro del profeta Ezequiel (37; 1-14)
La mano de Yahveh fue sobre mí y, por su espíritu, Yahveh me sacó y me puso en medio de la
vega, la cual estaba llena de huesos.
Me hizo pasar por entre ellos en todas las direcciones. Los huesos eran muy numerosos por el
suelo de la vega, y estaban completamente secos.
Me dijo: "Hijo de hombre, ¿podrán vivir estos huesos?" Yo dije: "Señor Yahveh, tú lo sabes."
Entonces me dijo: "Profetiza sobre estos huesos. Les dirás: Huesos secos, escuchad la palabra de
Yahveh.
Así dice el Señor Yahveh a estos huesos: He aquí que yo voy a hacer entrar el espíritu en
vosotros, y viviréis.
Os cubriré de nervios, haré crecer sobre vosotros la carne, os cubriré de piel, os infundiré espíritu
y viviréis; y sabréis que yo soy Yahveh."
Yo profeticé como se me había ordenado, y mientras yo profetizaba se produjo un ruido. Hubo un
estremecimiento, y los huesos se juntaron unos con otros.
Miré y vi que estaban recubiertos de nervios, la carne salía y la piel se extendía por encima, pero
no había espíritu en ellos.
El me dijo: "Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre. Dirás al espíritu: Así dice el Señor
Yahveh: Ven, espíritu, de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos para que vivan."
Yo profeticé como se me había ordenado, y el espíritu entró en ellos; revivieron y se incorporaron
sobre sus pies: era un enorme, inmenso ejército.
Entonces me dijo: "Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel. Ellos andan diciendo:
Se han secado nuestros huesos, se ha desvanecido nuestra esperanza, todo ha acabado para
nosotros.
Por eso, profetiza. Les dirás: Así dice el Señor Yahveh: He aquí que yo abro vuestras tumbas; os
haré salir de vuestras tumbas, pueblo mío, y os llevaré de nuevo al suelo de Israel.
Sabréis que yo soy Yahveh cuando abra vuestras tumbas y os haga salir de vuestras tumbas,
pueblo mío.
Infundiré mi espíritu en vosotros y viviréis; os estableceré en vuestro suelo, y sabréis que yo,
Yahveh, lo digo y lo haga, oráculo de Yahveh."
Palabra de Dios

Salmo Responsorial (104, 1-2a. 24 y 35c. 29bc-30) (Cantado Nº 8)

R/ Envia tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra

¡Alma mía, bendice a Yahveh! ¡Yahveh, Dios mío, qué grande


Eres!Vestido de esplendor y majestad,
arropado de luz como de un manto

¡Cuán numerosas tus obras, Yahveh! Todas las has hecho con sabiduría,
de tus criaturas está llena la tierra. ¡Bendice a Yahveh, alma mía!

Les retiras su soplo, y expiran y a su polvo retornan.


Envías tu soplo y son creados, y renuevas la faz de la tierra.

OREMOS
Oh Dios, que por tu palabra de vida
Nos has engendrado para una vida nueva,
Derrama sobre nosotros tu Espíritu Santo,
Para que, viviendo unidos en una misma fe,
Lleguemos, por la resurrección,
A la gloria de una vida incorruptible.
Por Jesucristo nuestro Señor

Se apaga y retiran los velones de la cruz o la llama

5. INTERIORIZAMOS LOS DONES DEL ESPÍRITU

MONITOR
Terminado el testimonio de María con el rezo del santo rosario, con los salmos, la
adoración al Santísimo y la escucha de la Palabra de Dios nos disponemos a pedir al
Espíritu Santo que inunde este templo parroquial con su presencia y que cada uno de
nosotros lo sintamos en lo más profundo de nuestro ser.

SACERDOTE
El Espíritu animando la misión evangelizadora de la Iglesia -en el corazón de
cada creyente, en la comunidad entera, completa la obra de Jesucristo, el
Hijo.

Así nos lo transmite la doctrina tradicional de los Dones del Espíritu Santo.
Siete dones que, en su conjunto, señalan el dinamismo de la Historia de la
Salvación: Dios, en su infinito amor envió a su Hijo al mundo para salvarnos.
Y éste, al finalizar su misión en la tierra, resucitado, por el mismo Espíritu,
convocó de nuevo a sus discípulos, suscitó en ellos la fe y les dio su Espíritu.
Ellos, llenos de esperanza continúan su misión, testimoniando su obra y sus
palabras.
Vivimos, pues, el tiempo del Espíritu, que como "artesano y artista de la
belleza de Dios' nos irá revelando, paso a paso el misterio profundo del amor
de Dios, hasta la plenitud de los tiempos.
Los siete dones señalan el itinerario interior que nos pone en comunión con
Dios y nos proyecta hacia el amor a los demás. Esta doctrina tradicional
tiene su origen en la Sagrada Escritura:
"Sobre él reposa el espíritu del Señor, espíritu de sabiduría y de inteligencia,
espíritu de consejo y de fortaleza, espíritu de ciencia y de temor del Señor"
(Isaías 11, 2).
Vamos a recordarlo, celebrando con ellos nuestra fe, iluminando con ellos
nuestra misión evangelizadora.

Encender, la llama grande.


SECUENCIA (Cantada por NN)

Ven, Espíritu divino, Si tu le faltas por dentro;


manda tu luz desde el cielo. mira el poder del pecado
Padre amoroso del pobre, cuando no envías tu aliento.
don, en tus dones espléndido. Riega la tierra en sequía,
Luz que penetra las almas. sana el corazón enfermo,
Fuente del mayor consuelo. lava las manchas,
Ven, dulce huésped del alma, infunde calor de vida en el hielo,
descanso de nuestro esfuerzo. doma al Espíritu indómito,
tregua en el duro trabajo, guía al que tuerce el sendero.
brisa en las horas de fuego, Reparte tus siete dones
gozo que enjuga las lágrimas, según la fe de tus siervos.
y reconforta en los duelos. Por tu bondad y tu gracia
Entra hasta el fondo del alma, dale al esfuerzo su mérito;
divina luz y enriquécenos. salva al que busca salvarse
Mira el vacío del hombre y danos tu gozo eterno. Amén.

ORACIÓN AL ESPÍRITU desde los bancos por la Sra. Nora Suárez

CANTO después de la oración al Espíritu:


Ya llegó, ya llegó el Espíritu Santo ya llegó (2)

Lo siento en mis manos, lo siento en mis pies,


Lo siento en mi alma y en todo mi ser (2)

Aquel que caminó, sobre las aguas(2)


Está aquí, está a mi lado (2)
Como un rayo, cayendo sobre mí (2)

Me quema, me quema, me quema, me quema,


me quema, me quema, me quema, (3)

6.- REFLEXION DE LOS DONES

(Proyección del Don)

DON DE SABIDURÍA (Sal)


Reflexión por….

“Toda sabiduría viene del Señor y está con Él” Eclo 1,1

El gusto de Dios y de las cosas de Dios. Es saborear a Dios.


Quien tiene a Dios en el corazón siente, ama, habla,
trabaja y deja de trabajar según su inspiración

“La sabiduría es el gozo interior que experimenta el hombre para gustar las cosas de Dios y nos
inspira la manera de agradarlo.
A los sabios y grandes de este mundo les queda muy difícil aceptar que Dios al hacerse hombre,
haya escogido vivir entre la gente sencilla, huyendo del prestigio, del poder y tomando una
actitud de servicio y entrega a todos los que estaban desprotegidos, marginados, oprimidos por
cualquier clase de mal.
El don de sabiduría nos hace entrar en la sabiduría de dios que contrasta abiertamente con la
sabiduría de este mundo.
En la vida cotidiana vemos cómo las personas más sencillas, las que menos tienen son las que
comparten con más generosidad, son más solidarias y viven más unidas y felices, a pesar de las
dificultades y problemas.
Cuando decimos que la unión de los pobres es un signo del Espíritu, reconocemos que el Espíritu
de Jesús se manifiesta en los más pequeños. Ellos muestran cómo se edifica el Reino de Dios
construyendo la comunidad y resistiendo ante los poderes de este mundo con la fuerza del Dios
de la vida.
Pidámosle a Dios que nos de su don de sabiduría para discernir su querer a través del Evangelio
que nos dio en su Hijo Jesucristo.”

Silencio
Se enciende dos velas una de cada candelabro

MONITOR (Manda ponerse de pie y dice lo que se va hacer)


Bendición de la Sal
Acólitos llevan las bandejas con la sal para ser bendecida y cada uno se pondrá al final de la misma al lado
de un sacerdote para repartirla.

OREMOS
Te pedimos humildemente,
Dios todopoderoso,
que te dignes bendecir + esta sal,
del mismo modo que mandaste al profeta Eliseo
que la arrojase al agua
para remediar su esterilidad.
Concédenos, Señor
que allí donde se derrame esta mezcla de sal y agua,
sea ahuyentado el poder del enemigo
y nos proteja siempre
la presencia del Espíritu Santo.
Por Jesucristo, nuestro Señor
Amen.

“Vuestra sabiduría es como la sal de la tierra, que da sabor y evita la


corrupción”
Los ministros entregan a los asistentes una bolsita de sal y se dice:

“Eres sal de la tierra.” (u otra frase semejante)

CANTO DEL ESPIRITU SANTO mientras se entrega la sal


Es como un río, es la lluvia, es un soplo, es el fuego
Es el Espíritu de Dios que está aquí.
Ahí va bajando, va cayendo, va soplando, va ardiendo
Es el Espíritu de Dios que está aquí (2)
Bajando en mí, cayendo en ti, soplando en mí, ardiendo en mí.

El que preside termina la reflexión del don con esta oración

ORACION
Te pedimos en esta noche Espíritu de Sabiduría, que nos ayudes a buscar a Dios.
Que El sea el centro de nuestras vidas, para que reine en nuestras almas el amor y
la armonía, te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor
Amen
CANTO DEL ESPIRITU SANTO se repite
Es como un río, es la lluvia, es un soplo, es el fuego
Es el Espíritu de Dios que está aquí.
Ahí va bajando, va cayendo, va soplando, va ardiendo
Es el Espíritu de Dios que está aquí (2)
Bajando en mí, cayendo en ti, soplando en mí, ardiendo en mí.

(Proyección del Don)

DON DE ENTENDIMIENTO (VELA ENCENDIDA)


Reflexión por….

“En ese mismo momento, Jesús movido por el Espíritu Santo, se estremeció de alegría y dijo:
<<Yo te bendigo Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios e inteligentes y se las has
mostrado a los pequeños. Sí Padre, así te pareció bien>>:” Lc. 10,21

Luz para entender el misterio de Dios,


el misterio de Cristo,
el misterio del hombre,
el misterio de la historia, el misterio de la vida.
Si quitamos el espíritu, ¿qué queda?

“El hombre en su autosuficiencia desconoce y no entiende los misterios divinos, porque su


soberbia lo ha cegado. Su prepotencia lo ha llevado a creerse el dueño de la tierra y por
consiguiente hacer de ella lo que le venga en gana, generando un desequilibrio a todos los
niveles. Desequilibrio ambiental, económico y social, porque la importancia está en el tener y el
bienestar efímero de este mundo, ya que su descreimiento no le permite otear el horizonte de la
vida eterna y por eso se deja arrastrar por los bienestares mundanos aún a costa de atropellar los
derechos de los demás. Envilecen su vida y envilecen la vida de sus semejantes agotan los
recursos aún a costa de su propio porvenir en las generaciones que le han de suceder. Van en
contravía del querer de Dios:
Matan la vida, Dios ama la vida, matan la esperanza, Dios es la fuente de la Esperanza, matan la
fe, Dios cree en el hombre, el hombre mata a su hermano, Dios ama al hombre y lo respeta.
Nos cuesta entender que es a través de la vida sencilla, sin complicaciones, sin miedos, con paz
interior como la existencia que nos dieron ejemplo Jesús y María, allí está la felicidad que no es
otra cosa que entender en la sencillez e intimidad del espíritu donde hallamos la grandeza y
soberanía de Dios, que es la paz absoluta. Espíritu de Dios, anímanos a crecer en la vida
comunitaria, a aprender ser pueblo de Dios. Que tu presencia sea la fuerza que nos impulse a
proclamar la Buena Nueva a los pobres, construyendo con ellos una sociedad más justa y
fraterna. En esta noche queremos que tu Espíritu, nos guíe para reconocer que el Reino de Dios se
edifica con esfuerzo solidario, con el compromiso personal y la oración”

Silencio
Se enciende dos velas una de cada candelabro

MONITOR (Manda ponerse de pie y dice lo que se va hacer)


Bendición de las velas
Acólitos llevan las bandejas con las velas para ser bendecidas y cada uno se pondrá al final de la misma al
lado de un sacerdote para repartirlas.

OREMOS
Oh Dios, luz verdadera, autor y dador de la luz eterna,
dígnate bendecir + estos cirios
e infunde en el corazón de los fieles
la luz que no se extingue,
para que, cuantos son iluminados en tu templo
por la luz de estos cirios,
puedan llegar felizmente
al esplendor de tu gloria.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amen.

“Sois la luz encendida, que con vuestro entendimiento seáis signos de los
tiempos de hoy a la luz del Evangelio”
Los ministros entregan a los asistente una vela encendida del cirio pascual y se dice:

“Eres luz del mundo” (U otra frase semejante)

CANTO DEL ESPIRITU SANTO mientras se entrega la sal


Espíritu de Dios, llena mi vida,
llena mi alma, llena mi ser (2)

Lléname, lléname,
con tu presencia lléname, lléname
con tu poder,
lléname, lléname con tu bondad (2)

El que preside termina la reflexión del don con esta oración

ORACION
Te pedimos en esta noche Espíritu de Entendimiento, que ilumines nuestras
mentes, para que conozcamos y amemos las verdades de la fe y las hagamos vida
en nuestras vidas, te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor
CANTO DEL ESPIRITU SANTO se repite
Espíritu de Dios, llena mi vida,
llena mi alma, llena mi ser (2)

Lléname, lléname,
con tu presencia lléname, lléname
con tu poder,
lléname, lléname con tu bondad (2)

MONITOR (Se pueden apagar las velas)

(Proyección del Don)

DON DE CIENCIA (AGUA)


Reflexión por….

“En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por
encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.” Gn.1, 1-2

Para conocer a Dios desde las cosas,


para descubrir su huella en la creación

La tierra, el sol, la luna, las estrellas, son expresión de la obra creadora de Dios, son la mejor
muestra de que todo está puesto para el bien del hombre y su compromiso es saber administrar
con sabiduría lo que tenemos en nuestro mundo.
San Pablo en Romanos 8,21-24, ve la creación en estrecha relación con los seres humanos; en
efecto somos nosotros el fin por el cual Dios ha creado todas las cosas y quienes debemos llevar a
perfeccionamiento todo lo creado, en colaboración con Él.
Cuando los seres humanos rompieron su amistad con Dios y perdieron su libertad de hijos,
también la creación quedó sometida a la esclavitud. Pero tanto nosotros, como la creación hemos
sido ya liberados de la esclavitud del pecado por la Muerte y Resurrección de Cristo.
Vivimos realmente en el tiempo del Espíritu que hace desbordar el amor de Dios y está siempre
actuando en este mundo. No obstante, la creación sigue gimiendo en espera de la liberación total,
la nueva creación que ya ha comenzado en Cristo Resucitado, pero que es tarea nuestra llevar a
cabo, con Él, en la historia.
Todavía hoy existen en nuestra tierra miles de espíritus que no encarnan el deseo liberador de
Dios, entre el fuego de las guerras, la codicia del dinero; espíritus que matan la justicia y
Corazones mezquinos que no les importa acabar y agotar los recursos naturales con el fin de
satisfacer sus apetitos de riqueza y bienestar personal aún en contra de la naturaleza y de sus
semejantes. Expresan un corazón de piedra que ha olvidado que Dios quiere una vida digna para
todos sus hijos.
Estos espíritus hacen levantar en el pueblo pobre y creyente gritos de dolor, hambre y sed de
justicia y a veces parece que quieran quitarnos la esperanza de un mundo más hermoso.
Pero nosotros no nos desanimamos porque el Espíritu Santo que por su Resurrección de Cristo
llenó toda la tierra, sigue actuando en los hombres y mujeres que creemos en el Dios de la vida y
por eso decimos no al aborto, no a la eutanasia, no a cualquier tipo de atentado contra la vida. La
ciencia debe estar al servicio y bienestar del hombre y no como oprobiosa y destructora de la
vida.
Este Santo Espíritu nos infunde el don de ciencia que nos descubre el plan de Dios sobre la
creación y nos ayuda a protegerla, a cuidarla y a disfrutar sin arrasar de ella para hacer más digna
nuestra vida de hijos de Dios.
Silencio
Se enciende dos velas una de cada candelabro
MONITOR (Manda ponerse de pie y dice lo que se va hacer)

Bendición del agua


Acólitos llevan los recipientes con agua para ser bendecida y cada uno se pondrá al final de la misma al
lado de un sacerdote, las personas pasarán y con el agua del recipiente se santiguarán.

OREMOS
Dios todopoderoso
que por medio de los sacramentos de la fe
renuevas, por medio del espíritu santo, las maravillas de la creación y de la
redención, bendice + esta agua
y concede que todos los renacidos en el bautismo
sean mensajeros y testimonios de la Pascua,
que se renueva incesantemente en tu Iglesia
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén
“El Espíritu es fuente de agua viva. Que Él os dé el don de ciencia para que os
purifique de toda ignorancia”.
Los recipientes con el agua bendecida los llevan los ministros para que las personas se santigüen y el
sacerdote dice la siguiente frase u otra similar

Purificate de toda ignorancia.

CANTO DEL ESPIRITU SANTO mientras se entrega el agua


Espíritu Santo ven, ven (3)
en el nombre del Señor.

Acompáñanos, ilumínanos, tu cada día,


acompáñanos, ilumínanos, Espíritu Santo ven.

Santifícanos, y transfórmanos, todos los días.


Santifícanos y transfórmanos, Espíritu Santo ven.
Fortalécenos y consuélanos, en nuestra vida.
Fortalécenos y consuélanos. Espíritu Santo ven.

El que preside termina la reflexión del don con esta oración

ORACION
Te pedimos en esta noche Espíritu de Ciencia, que nos ayudes a distinguir entre el
bien y el mal. Enséñanos a proceder con rectitud en la presencia de Dios. Danos
clara visión y decisión firme, te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor
CANTO DEL ESPIRITU SANTO se repite
Espíritu Santo ven, ven (3)
en el nombre del Señor.

Acompáñanos, ilumínanos, tu cada día,


acompáñanos, ilumínanos, Espíritu Santo ven.

Santifícanos, y transfórmanos, todos los días.


Santifícanos y transfórmanos, Espíritu Santo ven.

Fortalécenos y consuélanos, en nuestra vida.


Fortalécenos y consuélanos. Espíritu Santo ven.

(Proyección del Don)

DON DE CONSEJO
(CARTULINAS CON LOS DONES)
Reflexión por….

“El Señor dice:


Mis ojos están puestos en ti. Yo te daré instrucciones, te daré consejos, te enseñaré el camino que
debes seguir.” Sal. 32,8

Prudencia a la hora de hablar y de escuchar, capacidad para tomar y ayudar a tomar decisiones acertadas;
orientar en el buen camino, corregir, alentar…

No tengáis duda: cuando el amor crece en nosotros, ganamos en suavidad y dulzura

El don de consejo tal vez es el más complejo en un mundo lleno de vacíos y de antivalores, donde
todo es permitido y tolerado. Hoy la pornografía, la fornicación desalojaron la castidad y la
virtud de los hombres y de las mujeres porque eso es lo que aconsejan los medios de
comunicación social, y aún la legislación de los países.
Dar un buen consejo es orientar la vida de acuerdo a los mandamientos de la ley de Dios, no son
cosa del pasado y que el pecado no existe, los mandamientos tanto ayer como hoy están
absolutamente vigentes, es la conciencia de los hombres que distorsionó la ley y la acomodó a los
caprichos inclinando su vida a todo aquello que Dios prohíbe. Es decir, el hombre de hoy le dio la
espalda a Dios y lo rechaza con sus actitudes hedonistas.
El don de consejo sólo Dios lo da a aquellos que andan en su presencia. ¿Y cómo andamos en la
presencia de Dios? Frecuentando la oración, participando frecuentemente de la Eucaristía de
donde dimanan todos los dones, en el sacramento de la reconciliación, en la escucha de la Palabra
de Dios y llevando a la práctica lo que Dios nos dice en ella.
El don de consejo es un don social que nos une a unos con otros en la búsqueda.
El don de consejo es un don social que nos une a unos y otros en la búsqueda continua del
camino acertado que nos acerca a Dios.
La convivencia fraterna y la oración son los lugares privilegiados en los cuales el Espíritu Santo
nos visita con el don de consejo. En el encuentro con Jesús y en el diálogo y la escucha de los
hermanos, el Espíritu Santo despeja nuestras dudas y nos ayuda a distinguir la voluntad del Padre
entre tantas otras propuestas que se nos presentan en la vida cotidiana.
Pidámosle al Espíritu Divino que nos inflame el corazón y que caminemos por la senda trazada
por Nuestro Señor Jesucristo y así nos otorgue el don del buen consejo y no nos dejemos arrastrar
por el mundo de la chabacanería, el desorden y las costumbres de este mundo y así podamos
guiar a otros por el camino de la salvación.

Silencio
Se enciende dos velas una de cada candelabro

MONITOR (Manda ponerse de pie y dice lo que se va hacer)


Bendición de los dones
Acólitos llevan las bandejas con los dones para ser bendecidos

OREMOS
Bendito seas, Señor,
fuente y origen de toda bendición,
que te complaces en la piedad sincera de tus fieles;
te pedimos que bendigas + a tus servidores
y les concedas que,
llevando consigo estos dones de tu Espíritu,
se esfuercen por irse trasformando en la imagen de tu Hijo.
Que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amen
“Recibid estos Dones del Espíritu y fructificarlos en vuestras vidas
Los ministros reparten a los asistentes unas cartulinas con las palabras de los “Dones” Mientras les dice:

Recibe este Don y frutifícalo.

CANTO DEL ESPIRITU SANTO mientras se entrega el Don


Como corren ríos dentro de mi ser (2)
es que yo confío en Cristo, mi rey (2)

Como ríos de agua viva que saltan pa`rriba que llevo dentro,
confirma, confirma en este momento, Espíritu Santo, su derramamiento.

Dame del agua que brota para la vida eterna


del agua que le diste a la mujer samaritana(2)

Batiendo las palmas con gozo, así se puede alabar.


Este gozo que hay en mi alma nadie lo podrá quitar (2)
El que preside termina la reflexión del don con esta oración

ORACION
Te pedimos en esta noche Espíritu de Consejo, que nos ilumines y nos guíes en
todos nuestros caminos, para que podamos siempre conocer y hacer tu santa
voluntad. Haznos prudentes y audaces, te lo pedimos por Cristo nuestro Señor

CANTO DEL ESPIRITU SANTO se repite


Como corren ríos dentro de mi ser (2)
es que yo confío en Cristo, mi rey (2)

Como ríos de agua viva que saltan pa`rriba que llevo dentro,
confirma, confirma en este momento, Espíritu Santo, su derramamiento.

Dame del agua que brota para la vida eterna


del agua que le diste a la mujer samaritana(2)

Batiendo las palmas con gozo, así se puede alabar.


Este gozo que hay en mi alma nadie lo podrá quitar (2)

(Proyección del Don)

DON DE FORTALEZA (CRUZ)


Reflexión por….

“Así que prefiero gloriarme de ser débil, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Y me
alegro también de las debilidades, los insultos, las necesidades, las persecuciones y las
dificultades que sufro por Cristo, porque cuando más débil me siento es cuando más fuerte soy.”
2Co 12,9c-10

Para superar miedos y comodidades, para afrontar riesgos y dificultades.

Creí por eso hablé…


Creer bien y enmudecer no es posible…
Mi creencia, mi fe no es vacilante, es firme e inquebrantable,
por eso hablo.

Hermosa paradoja la de Pablo, cuando más débil soy, me hago más fuerte porque todo lo sufre y
lo puede por la gracia de Nuestro señor Jesucristo.
Cristo es el que le infunde la fuerza para poder continuar adelante en su misión evangelizadora,
para Moisés enfrentar al faraón contaba con la asistencia y la fuerza que Dios le transmitía, los
apóstoles recibieron la fuerza del Espíritu Santo, para enfrentar todos los sufrimientos y las
persecuciones y obstáculos que se les presentarían en el proceso de evangelización.
Y ¿cómo está nuestra fortaleza? Confiamos en nuestras propias fuerzas, permaneciendo de
espaldas a Dios, porque somos autosuficientes y no lo necesitamos.
O permanentemente depositamos en Él todas nuestra vida para que el la guíe y nos lleve con su
suavidad por los caminos de este mundo complejo, pero que nos permite dejar los miedos atrás,
nuestras decisiones están inspiradas por Él porque todo lo confiamos a Él.
Porque nuestra vida esta marcada por la oración, la Eucaristía y el bien obrar conmigo mismo y
con el hermano. Soy débil ante el dolor de mi hermano, pero fuerte en la oración y en la acción.
Soy débil ante las angustias de mis hermanos, pero fuerte en la búsqueda de soluciones a esos
problemas. Soy débil frente al pecado, pero me fortalezco con la oración y los sacramentos
saliendo airoso de cada trance porque no soy yo quien vive en mi es Cristo Jesús, mi Señor y mi
Salvador, quien vive en mi.
Espíritu Divino, danos el don de la fortaleza, para cantar como Pablo, la victoria de que Jesús sea
mi vida, diariamente guiándome por su senda, hasta el día que habite en vuestra presencia y la del
Padre, por los siglos de los siglos. Amén.
Silencio
Se enciende dos velas una de cada candelabro
MONITOR (Manda ponerse de pie y dice lo que se va hacer)

Bendición de las cruces


Acólitos llevan las bandejas con las cruces para ser bendecida y después se pondrán al lado de un sacerdote para ser
repartidas.

OREMOS
Señor, Padre santo, que quisiste que la cruz de tu Hijo
fuera la fuente de toda bendición +
y el origen de todos tus beneficios,
atiende generoso a nuestras súplicas,
ya que hemos alzado esta cruz
como un testimonio de nuestra fe,
y concédenos que, viviendo, aquí en la tierra,
unidos siempre al misterio de la pasión de Cristo,
alcancemos el gozo eterno de la resurrección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amen
“Llevad la cruz de Cristo, cargad con ella con la fortaleza del Espíritu, porque
ella tiene fuerza de redención y salvación”.
Los ministros entregan a los asistentes una cruz y dice:

“Lleva la cruz de Cristo (u otra frase semejante)

CANTO DEL ESPIRITU SANTO mientras se entrega la cruz


Ven, ven, ven Espíritu Divino
Ven, ven, ven acércate a mi (2)
Apodérate, apodérate,
apodérate de todo mi ser (2)

Aquí se siente la presencia de Dios (2)


Siento el fuego del Espíritu Santo (2)
Siento gozo, siento paz,
siento el amor que mi Dios me da (2)

El que preside termina la reflexión del don con esta oración

ORACION
Te pedimos en esta noche Espíritu de Fortaleza, que vigorices nuestras almas en
tiempo de prueba y adversidad. Concédenos siempre lealtad y confianza, te lo
pedimos por Jesucristo nuestro Señor
CANTO DEL ESPIRITU SANTO se repite
Ven, ven, ven Espíritu Divino Ven, ven, ven acércate a mi (2)
Apodérate, apodérate, apodérate de todo mi ser (2)

Aquí se siente la presencia de Dios (2)


Siento el fuego del Espíritu Santo (2)
Siento gozo, siento paz, siento el amor que mi Dios me da (2)

(Proyección del Don)

DON DE PIEDAD (INCIENSO)


Reflexión por….

“Tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y reza a tu Padre que comparte tus secretos y
tu Padre, que ve los secretos, te premiará”. Mt. 6,6

Para intensificar la relación filial con Dios


Está hecha de agradecimiento, cariño, ternura, benevolencia y disponibilidad

La oración es la única fuerza


que sostiene el mundo

Este texto del evangelio nos pide una actitud de interioridad para entrar en diálogo con el Padre.
Cerrar la puerta para abrir el corazón a la presencia y al amor de Dios. Es necesario que cada uno
de nosotros salga aunque sea un momento del ritmo agitado de vida: trabajo, estudio, problemas y
haga un alto en el camino diario, para sentarse en silencio y disponerse a escuchar lo que el
Espíritu nos dice
En la oración silenciosa y sencilla, el Espíritu de Dios afianza nuestro camino de fe, esperanza y
caridad; allí se cimienta como en roca firme nuestra relación filial con dios y recibimos las
fuerzas para vencer las dificultades de nuestra convivencia diaria. De la oración vendrá también
la eficacia de nuestros esfuerzos por hacer de nuestras familias, grupos y comunidades, lugares
donde madure la justicia y la solidaridad.
La oración personal, con proyección comunitaria, es el motor que mantiene nuestra decisión y
constancia en el seguimiento de Jesús.
El Espíritu, mediante el don de fortaleza nos afianza en la fidelidad a Dios y nos aleja del pecado,
nos capacita para mantenernos firmes en las opciones de vida que hemos asumido.
Así la vida de oración nos ayuda a avivar el Espíritu de compromiso y fidelidad al Evangelio, nos
anima a anunciar con Espíritu profético el amor de Dios hecho vida en medio de una sociedad
donde predominan los intereses egoístas.
La piedad es la acción del Espíritu en nosotros que nos hace clamar a Dios llamándolo Padre y
reconociéndonos realmente como hijos suyos. El sentirnos hijos nos lleva también a reconocernos
entre nosotros como hermanos y hermanas.
El don de piedad es el don de familia, el don de la fraternidad que nos compromete a vivir el
amor en la acogida, el respeto y la mutua colaboración; el compartir, la misericordia y la
solidaridad de los unos hacia los otros.
Cuando el hermano está herido y pasamos de largo, cuando el más pequeño está caído en el
camino del dolor físico o moral, del apuro económico, de la enfermedad, la soledad y no le
hacemos caso, no hay compasión, no hay piedad, no hay hermandad, no hay comunidad.
Necesitamos el don del Espíritu que nos abra el corazón y nos sensibilice para reconocer la
igualdad de la sangre, el sello de familia, la herencia del Padre.
Que el Señor nos ilumine en este día para buscar sus dones y hacerlos vida en nuestros espacios
de compromiso: familia, parroquia, comunidades.

Silencio
Se enciende dos velas una de cada candelabro

MONITOR (Manda ponerse de pie y dice lo que se va hacer)

Bendición del incienso


Los acólitos llevan en bandejas el incienso para ser bendecido y cada uno se pondrá al lado de un sacerdote para entregar un
poco de incienso a cada persona y ésta lo introducirá en uno de los incensarios que ya se prepararon

OREMOS
Conforta, Señor, a tus fieles
con la bendición + que imploramos de ti,
sobre este incienso para que suba con él
nuestra oración en tu presencia
y, así como este templo se llena de suave olor, que en tu Iglesia
se aspire el aroma de Cristo
y que siempre podamos agradecer tus beneficios.
Por Jesucristo nuestro Señor.
Amen

“Que el Espíritu os dé el don de piedad, para que no olvidéis la oración y la


alabanza y vuestra oración suba a Dios como el incienso”.

Los ministros entregan a cada uno un poco de incienso y lo deposita en los incensarios, mientrasdicen estas
palabras

“Que tu oración suba a Dios como el incienso”. (U otras semejantes)

CANTO DEL ESPIRITU SANTO mientras se entrega el incienso


Con la sombra de Pedro los enfermos se sanaban (2)
No era la sombra, ni tampoco Pedro (2)
Era porque Pedro tenía el Espíritu del Nazareno(2)
Nazareno, Nazareno, Espíritu del Nazareno (2)
Ay que tú lo tienes, yo lo tengo, ay que tú lo alabas, yo lo alabo (2)
Fluye, fluye, Espíritu Santo (2)
Ese si que da poder (4)
Ay que yo me siento Pentecostés, de la cabeza a los pies,
ay que tú te vas y que yo también para la nueva Jerusalén (2)
Amen (8)
Alelu, aleluya, gloria a Dios (4)

El que preside termina la reflexión del don con esta oración


ORACION
Te pedimos en esta noche Espíritu de Piedad, que tomes posesión de nuestros
corazones; inclínalos a creer con sinceridad en Ti, a amarte santamente, Dios
nuestro, para que con toda nuestra alma podamos buscarte a ti, que eres nuestro
Padre, te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor

CANTO DEL ESPIRITU SANTO se repite


Con la sombra de Pedro los enfermos se sanaban (2)
No era la sombra, ni tampoco Pedro (2)
Era porque Pedro tenía el Espíritu del Nazareno (2)
Nazareno, Nazareno, Espíritu del Nazareno (2)

Ay que tú lo tienes, yo lo tengo, ay que tú lo alabas, yo lo alabo (2)


Fluye, fluye, Espíritu Santo (2)
Ese si que da poder (4)
Ay que yo me siento Pentecostés, de la cabeza a los pies,
ay que tú te vas y que yo también para la nueva Jerusalén (2)
Amen (8)
Alelu, aleluya, gloria a Dios (4)

(Proyección del Don)

TEMOR DE DIOS (BIBLIA)


Reflexión por….

“Pero ustedes, queridos hermanos, manténganse firmes en su santísima fe. Oren guiados por el
Espíritu Santo. Consérvense en el amor de Dios y esperen el día en que Nuestro Señor Jesucristo,
y en su misericordia, nos dará la vida eterna.” Judas 20-21

Transido de humildad y respeto: no teme a Dios, sino que lo admira y adora; se teme a sí mismo, por su fragilidad,
y confía en Dios.

Poner a Dios en el corazón: éste es el secreto.


Nuestra confianza está en Cristo.

El don de temor de Dios por muchos es mal interpretado, ya que creemos que el temor de Dios es
tenerle miedo a Dios y no es así. El don del santo temor de Dios es permanecer siempre en su
gracia , es decir, en su presencia con nuestra vida transparente de cara a su divina majestad, es
evitar y alejar de nosotros toda ocasión de pecado con la cual nos alejamos de Él, no es el miedo
a la condenación por causa del pecado, sino, ese acto de amor con el cual debemos
corresponderle porque el nos amó primero al punto que nos dio a su propio Hijo Jesucristo y
murió por nosotros para sacarnos de la esclavitud del pecado y de la muerte. Sólo por eso porque
me ama, yo evito caer en el pecado y por tanto quiero corresponderle con mi conducta, con mi
bien andar siempre en su presencia, no puedo defraudar a un Dios tan bueno, que todo me lo ha
dado. ¿Por qué entonces voy yo a pagarle con la moneda del desprecio, de la vida fácil, del
desenfreno?
Imitemos por tanto a Nuestra Madre la Santísima Virgen María, Ella, la llena de gracia siempre
anduvo en la presencia de Dios y por eso fue la elegida por el Padre para ser la Madre de su Hijo.
Su cuerpo y su alma jamás fue mancillada por el pecado, no quiere decir que ella no haya sido
tentada pero con la fuerza de la oración y la comunión permanente con el Padre supo sortearlas
sin dificultad. Es por eso que debemos pegarnos de la única tabla de salvación que tenemos y es
La reconciliación sacramental cuando hemos caído, con el firme propósito de no volver a caer, la
oración constante y con mayor fuerza en los momentos de tentación y la asiduidad de la
Eucaristía, que son las armas más poderosas contra el pecado. Pidámosle al Espíritu santo que
nos inunde del santo temor de Dios para que evitemos hacer algo que entristezca el corazón del
Padre, que no queremos traicionarlo, que en nuestra conciencia sabemos que somos frágiles, por
eso Espíritu santo cólmanos con el don de Fortaleza para resistir los embates del maligno, para
resistir las tentaciones del mundo y que no nos dejemos llevar por los instintos de la carne.
Que todos nuestros miedos desaparezcan que nos haga valientes, arriesgados, libres y solidarios
porque sabemos que somos familia y que Dios nuestro Padre camina con nosotros haciendo suya
la causa de los débiles, los perseguidos y los desheredados de esta tierra. Con san pablo decimos:
todo lo creemos, todo los soportamos, todo lo esperamos, pues estamos seguros de que en la
práctica del amor, el Señor Jesús está con nosotros construyendo el Reino del Padre.

Silencio
Se enciende dos velas una de cada candelabro

MONITOR (Manda ponerse de pie y dice lo que se va hacer)

Bendición de las Biblias


Los acólitos llevan las Biblias para ser bendecidas y cada uno se pondrá al lado del sacerdote

OREMOS
Bendito seas, Señor,
Fuente y origen de toda bendición,
Que te complaces en la piedad sincera de tus fieles
Te pedimos que atiendas los deseos de tus servidores
Bendiciendo + estas biblias que contienen tu Palabra
Has que la leamos todos los días y que lo leído lo meditemos
Y lo que meditemos lo vivamos y lo encarnemos en nuestras vidas
Y llevar a todos los hombres la Buena nueva de tu Hijo
Que vive y reina por los siglos de los siglos
Los asistentes pasan a tocar la Biblia que tiene el sacerdote y este dice:

“Leed la Sagrada Escritura, dejaos conducir por el Espíritu y no os apartéis


de los caminos de Dios”

Los participantes pasan a tocar la Biblia de los sacerdotes mientras les dicen:

Lee todos los días la Sagrada Escritura. (u otras palabras similares)

CANTO DEL ESPIRITU SANTO mientras se va a tocar la Biblia


En el cielo se oye y en la tierra se canta. (2)
Vamos todos a alabar al Señor con panderos y guitarras. (2)
Cristo me dijo que luchara otra vez, que luchara otra vez, que luchara otra vez (2)
Que no me desesperara, sino que tuviera fe (2)
Y yo y yo y yo le estoy alabando. (2)
Nosotros no, Señor, a Ti es el que toca, yo cantaré lo que pongas en mi boca.(2)
Lo que pongas, lo que pongas, lo que pongas en mi boca,
yo cantaré lo que pongas en mi boca.(2)

El que preside termina la reflexión del don con esta oración

ORACION
Te pedimos en esta noche Espíritu del Santo Temor, que penetres lo mas intimo de
nuestro corazón para que podamos siempre recordar tu presencia. Haznos huir del
pecado y concédenos profundo respeto para con Dios y ante los demás, creados a
imagen tuya, te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor

CANTO DEL ESPIRITU SANTO se repite


En el cielo se oye y en la tierra se canta. (2)
Vamos todos a alabar al Señor con panderos y guitarras. (2)
Cristo me dijo que luchara otra vez, que luchara otra vez, que luchara otra vez (2)
Que no me desesperara, sino que tuviera fe (2)
Y yo y yo y yo le estoy alabando. (2)
Nosotros no, Señor, a Ti es el que toca, yo cantaré lo que pongas en mi boca.(2)
Lo que pongas, lo que pongas, lo que pongas en mi boca,
yo cantaré lo que pongas en mi boca.(2)

COMUNIDAD DE ORACION (SACERDOTE)


Tras estos momentos de escucha y silencio, unidos una vez más a María, Madre de
nuestra Esperanza, pedimos confiadamente a Dios que, como ella, seamos nosotros
dóciles al Espíritu que nos mantiene firmes en la fe y alejados del pecado,
interioricemos estas súplicas con un momento de silencio
 Por todos los pueblos que sufren las consecuencias del pecado. Ayúdanos a colaborar en todo
aquello que conduzca a la humanidad a superar la violencia, la injusticia, la insolidaridad...
Ayúdanos a superar todo lo que hace sufrir a los hombres y mujeres de la tierra.

Silencio.
 Por las familias que sufren las consecuencias del pecado. Ayúdanos a estar a su lado, escuchar,
comprender y perdonar la falta de comunicación, las infidelidades, la incomprensión. Ayúdanos tú,
para que sepamos nosotros, ayudarles en sus dificultades.

Silencio.
 Por los niños que sufren las consecuencias del pecado. Haznos capaces de protegerles y
educarlos. Que sepamos apartar de la humanidad los abusos, el abandono, la explotación y el mal
ejemplo con los que obligamos a crecer a nuestros pequeños.

Silencio.
 Por los jóvenes que sufren las consecuencias del pecado. Haz que sepamos ofrecerles valores,
amistad y testimonio. Que consigamos un día que tú entres en su corazón y en su mente, que se alejen
de las drogas, del desencanto y la indiferencia.

Silencio.
 Por la Iglesia, por nuestra comunidad, por los catequistas y agentes de pastoral, por los laicos y los
miembros de los Movimientos de Apostolado Seglar, por todos nosotros, que también somos
pecadores. Ayúdanos a vivir unidos, en comunión. Danos valor para apartar de nosotros el cansancio
y la rutina. Concédenos vivir, con la fuerza de tu Espíritu, el Evangelio de tu Hijo.

Silencio.

SACERDOTE
Haznos Señor, como a María, concebir en nuestro corazón y dar al mundo la luz de
tu misericordia. Líbranos de todo mal para que seamos hombres y mujeres de
Esperanza

MONITOR
Después de haber celebrado y meditado cada uno de los Dones, en esta vigilia de Pentecostés y
antes de celebrar la eucaristía, podemos acercarnos delante de los Ministros para que nos
impongan las manos y pedir al Espíritu Santo que nos conceda sus santos siete Dones, el de la
sabiduría e inteligencia; el de la ciencia y consejo, el de la fortaleza y piedad, y el del temor de
Dios, para que los vivenciemos en el ambiente que vivimos.

IMPOSICION MANOS: Mientras se CANTA


El Señor os dará su espíritu Santo.
Ya no temáis, abrid el corazón,
derramará todo su amor.

El transformará hoy vuestra vida


Os dará la fuerza para amar.
No perdáis vuestra esperanza
El os salvará.

El transformará todas las penas


como a hijos os acogerá.
Abrid vuestros corazones
a la libertad.

Fortalecerá todo cansancio


si al orar dejáis que os de su paz.
Brotará vuestra alabanza,
El os hablará.

Os infundirá de un nuevo gozo,


con el don de la fraternidad.
Abrid vuestros corazones
a la libertad.

Se pone la Sede delante del altar


Se encienden todas las luces
Se encienden las velas del altar

7.- LITURGIA DE LA PALABRA DE LA MISA


GLORIA (Cantado)
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos, te bendecimos,
te adoramos, te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo Jesucristo,
con el Espíritu Santo
en la gloria de Dios Padre. Amén.

ORACIÓN COLECTA:
Dios todopoderoso y eterno
que has querido que celebráramos el misterio pascual
durante cincuenta días,
renueva entre nosotros el prodigio de Pentecostés,
para que los pueblos divididos por el odio y el pecado
se congreguen por medio de tu Espíritu
y, reunidos, confiesen tu nombre
en la diversidad de sus lenguas
Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura de la carta de san Pablo a los Romanos (8, 22-27.)


Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto.
Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos
gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo.
Porque nuestra salvación es en esperanza; y una esperanza que se ve, no es esperanza, pues
¿cómo es posible esperar una cosa que se ve?
Pero esperar lo que no vemos, es aguardar con paciencia.
Y de igual manera, el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos
cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
inefables,
y el que escruta los corazones conoce cuál es la aspiración del Espíritu, y que su intercesión a
favor de los santos es según Dios.
Palabra de Dios

SALMO RESPONSORIAL
Envía tu Espíritu, Señor, y renueva la faz de la tierra.

Bendice, alma mía, al Señor, ¡Dios mío, qué grande eres! Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas
Les retiras el aliento y expiran y vuelven a ser polvo. Envías tu aliento y los recreas,
y renuevas la faz de la tierra.
Gloria a Dios para siempre, goce el Señor con sus obras. Que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor

Canto: ALELUYA SOLEMNE.

PROCESIÓN SOLEMNE CON EL EVANGELIARIO

Sale un sacerdote dos acólitos y dos turíbulos para hacer la entrada solemne del evangeliario

Lectura del santo evangelio según san Juan (7, 37-39.)


El último día de la fiesta, el más solemne, Jesús puesto en pie, gritó: "Si alguno
tiene sed, venga a mí, y beba
el que crea en mí", como dice la Escritura: De su seno correrán ríos de agua viva.
Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él.
Porque aún no había Espíritu, pues todavía Jesús no había sido glorificado.
Palabra del Señor

HOMILÍA

8.- LITURGIA BAUTISMAL


Desde afuera del templo con un martillo se llama fuertemente a la puerta principal de la Iglesia uno de los familiares
del bautizado.

Desde la sede el sacerdote pregunta a los que llamaron a la puerta.

SACERDOTE
¿Qué deseáis los que habéis llamado a este templo?
Familiares responden

FAMILIARES
Queremos que nuestro hijo sea bautizado
Los sacerdotes y acólitos se dirigen a la puerta para abrirla. Un acolito abre la procesión llevando el cirio pascual

MONITOR: Todos se ponen de pie


CANTO El coro de niños canta la canción de abran las puertas

El sacerdote recibe a los padres y padrinos con el niño en la puerta de


la iglesia, los acoge con estas palabras:

Hermanos:
Con gozo habéis vivido en el seno de vuestra familia el nacimiento de un niño. Con
gozo venís ahora a la Iglesia a dar gracias a Dios y celebrar el nuevo y definitivo
nacimiento por el bautismo.
Todos los aquí presentes nos alegramos en este momento, porque se va a acrecentar
el número de los bautizados en Cristo.
Seguidamente, el sacerdote pregunta a los
padres:

¿Qué nombre habéis elegido para este niño?


Los padres dicen el nombre elegido para su hijo.

N.N

El sacerdote continúa preguntado:

¿Qué pedís a la Iglesia para (nombre del niño)?

Los padres responden:

El bautismo.
Entonces el sacerdote se dirige a los padres con
estas palabras:

Al pedir el bautismo para vuestro hijo, ¿sabéis que os obligáis a educarlo en la fe,
para que este niño, guardando los mandamientos de Dios, ame al Señor y al
prójimo como Cristo nos enseña en el Evangelio?
Los padres responden:

Sí, lo sabemos.

Después se dirige a los padrinos:

Y vosotros, padrinos, ¿estáis dispuestos a ayudar a sus padres en esa tarea?


Los padrinos contestan:

Sí, estamos dispuestos.


El sacerdote hace la señal de la cruz sobre la frente del niño, diciendo:

N.N, la comunidad cristiana te recibe con gran alegría. Yo, en su nombre, te signo
con la señal de Cristo Salvador. Y, vosotros padres y padrinos, haced también sobre
él la señal de la cruz.

Finalizado el rito de acogida todos entran a la iglesia y se dirigen en procesión al presbiterio

Mientras el monitor hace la monición siguiente

MONITOR
El fruto inmediato de la venida del Espíritu Santo es el bautismo por el agua y el espíritu a todos
los hombres.
Por ello, en esta noche no puede faltar la celebración del bautismo, la puerta que Jesús nos ha
abierto para que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.
Al participar de este rito, cada uno hágase disponible a la gracia de Dios a fin de que se renueve
en cada uno de nosotros la gracia bautismal. El sacerdote con las manos extendidas hará la
oración de exorcismo sobre ….. que quiere ser bautizado y le ungirá con el óledo de los
catecúmenos

Desde el fondo del templo el sacerdote hace la oración de exorcismo y unge al que debe ser bautizado
Los acólitos tienen el óleo de los catecúmenos

ORACIÓN DE EXORCISMO
Dios todopoderoso y eterno, que has enviado a tu Hijo al mundo, para librarnos del
dominio de Satanás, espíritu del mal, y llevarnos así, arrancados de las tinieblas, al Reino
de tu luz admirable; te pedimos que este niño, lavado del pecado original sea templo tuyo,
y que el Espíritu Santo habite en él. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

UNCIÓN PREBAUTISMAL
Seguidamente, el sacerdote unge al niño en el pecho con el óleo de los catecúmenos mientras dice:

Para que el poder de Cristo Salvador te fortalezca, te ungimos con este óleo de
salvación en el nombre del mismo Jesucristo, Señor nuestro, que vive y reina por
los siglos de los siglos. Amén.
MONITOR
Hermanos: Acompañemos con nuestra oración a este catecúmeno que se dirige a la
fuente bautismal para renacer a una vida nueva y pidamos todos juntos, por medio
de las letanías de los santos, a Dios nuestro Padre, que guíe y acompañe sus pasos
hacia la fuente bautismal. Iremos encendiendo nuestras velas.
LETANÍAS. (Cantadas)
Se van enciendo los cirios de los participantes
Mientras se cantan las letanías se hace una procesión por las naves del templo (Acólito con el cirio Pascual, Acolitos
restantes, familiares del que será bautizado, sacerdotes)
Mintras se hace la procesión dos llevan el agua al centro del presbiterio y se quedan uno a cada lado hasta el final de
las letanías.

Señor, ten piedad… San Atanasio


Ruega por nosotros
Cristo, ten piedad…
San Basilio
Señor, ten piedad…
Ruega por nosotros
Santa María Madre de Dios San Martín
Ruega por nosotros Ruega por nosotros
San Miguel Santo Toribio de Mogrovejo
Ruega por nosotros Ruega por nosotros
Santos Ángeles de Dios San Benito
Rogad por nosotros Ruega por nosotros

San Juan Bautista Santos Francisco y Domingo


Ruega por nosotros Rogad por nosotros

San José San Francisco Javier


Ruega por nosotros Ruega por nosotros
Santos Pedro y Pablo San Juan María Vianney
Rogad por nosotros Ruega por nosotros
San Andrés San José Manyanet
Ruega por nosotros Ruega por nosotros
San Juan
Ruega por nosotros
San Pedro Claver
Santa María Magdalena Ruega por nosotros
Ruega por nosotros
San Luís Beltrán
San Esteban Ruega por nosotros
Ruega por nosotros
San Ignacio de Antioquia San Martín de Porres
Ruega por nosotros Ruega por nosotros

San Lorenzo Santa Catalina de Siena


Ruega por nosotros Ruega por nosotros
Santa Perpetua y Felicidad
Santa Teresa de Jesús
Rogad por nosotros
Ruega por nosotros
Santa Inés Santa Rosa de Lima
Ruega por nosotros Ruega por nosotros
San Gregorio Santa Mariana de Jesús
Ruega por nosotros Ruega por nosotros
San Agustín Santa Teresa de los Andes
Ruega por nosotros Ruega por nosotros
Beatos Mártires Colombianos Líbranos, Señor.
Rogad por nosotros
Por la efusión del Espíritu Santo
Beato Mariano Euse Líbranos, Señor.
Ruega por nosotros Nosotros que somos pecadores
Te rogamos, óyenos.
Beata Laura Montoya
Ruega por nosotros
Para que regeneres a este elegido con la gracia
Todos los Santos y Santas de Dios del bautismo
Rogad por nosotros Te rogamos, óyenos.

Muéstrate Propicio Para que santifiques esta fuente, en la que han de


Líbranos, Señor. nacer por el bautismo tus hijos
Te rogamos, óyenos.
De todo mal
Líbranos, Señor. Por todos los bautizados, para que en el mundo
sean testimonios creíbles de Cristo y de su
De todo pecado evangelio
Líbranos Señor Te rogamos, óyenos.
De la muerte eterna
Líbranos, Señor. Por nuestra Patria que pasa momentos difíciles,
para que la protejas y la libres de toda violencia
Por tu encarnación e injusticia y la llenes de tu Amor y Esperanza.
Líbranos, Señor. Te rogamos, óyenos

Por tu muerte y resurrección

SACERDOTE
Dios, todopoderoso y eterno,
Manifiesta tu presencia
En estos misterios, signos de tu Amor,
Y así renacerán nuevos pueblos
De esta fuente bautismal;
Envía tu Espíritu de adopción
Para que tu acción eficaz
Realice plenamente el sacramento
Confiado a nuestro ministerio.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R/. Amén.

BENDICIÓN DEL AGUA BAUTISMAL

MONITOR
Hermanos: Jesús anunció que era necesario renacer por medio del agua y del espíritu santo. Eso fue
nuestro bautismo. Ahora el celebrante va a pedir que el espíritu santo de a esta agua su fuerza, para que
muchos hermanos nuestros nazcan a la vida nueva que ofrece Jesús.

SACERDOTE
Oh Dios y Padre nuestro,
Con tu poder invisible, realizas obras admirables
Por medio de los signos sacramentales,
Y de diversos modos te has servido
De tu criatura el agua,
Para que significara la gracia del bautismo.
Tu Espíritu, en orígenes del mundo
Se cernía sobre las aguas,
Para que ya desde entonces
Ellas recibieran el poder de santificar.
También, Dios nuestro,
En las aguas torrenciales del diluvio,
Prefiguraste el nuevo nacimiento de los hombres,
Para que la acción misteriosa de una misma agua
Pusiera fin al pecado,
Y diera origen a la santidad.
Tú hiciste pasar, con los pies secos
Por le Mar rojo a los hijos de Abrahán,
Para que le pueblo librado
De la esclavitud del faraón
Fuera imagen de la familia
De los bautizados.
Tu hijo al ser bautizado en las aguas del jordán
Fue ungido por el Espíritu Santo.
Al ser elevado en la cruz
Vertió de su costado sangre y agua.

Después, resucitado, mandó a sus apóstoles:


“Id y haced discípulos de todos los pueblos,
Bautizándolos en el nombre
Del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo”.
Mira, ahora el rostro de tu Iglesia
Y abre para ella la fuente del bautismo.
Reciba esta agua por el espíritu Santo,
La gracia de tu Unigénito,
Para que el hombre creado a tu imagen,
Purificado de su antiguo pecado
Por el sacramento del bautismo,
Renazca en una nueva vida,
Del agua y del Espíritu Santo.

Padre Santo,
Te pedimos por mediación de tu Hijo
Que el poder del Espíritu Santo
Descienda sobre el agua de esta fuente;

Para que quienes por el bautismo


Son sepultados con Cristo en su muerte,
Resuciten también con Él para la vida.
Por Jesucristo nuestro Señor.
R/: Amén.

RENOVACIÓN DE LAS PROMESAS BAUTISMALES

MONITOR
El día de nuestro Bautismo nuestros padres hicieron la profesión de fe por nosotros. Ahora la
Iglesia nos invita a renovar personalmente aquellas promesas.

SACERDOTE
Queridos Padres y Padrinos:
En el sacramento del bautismo, este niño que habéis presentado a la Iglesia va a
recibir,
por el agua y el Espíritu Santo, una nueva vida que brota del Amor de Dios.

Vosotros, por vuestra parte, debéis esforzaros en educarlo en la Fe, de tal manera
que esta vida divina esté preservada del pecado y crezca en él día en día.

Así pues, si estáis dispuestos a aceptar esta obligación, recordando


Vuestro propio bautismo, renunciad al pecado y confesad vuestra Fe
En Cristo Jesús, que es la Fe de la Iglesia, en la que va a ser bautizado
Vuestro hijo, toda la comunidad cristiana se une a vosotros para profesar también
su fe.

MONITOR
Todos elevaremos nuestros cirios cada vez que renunciemos y cada vez que profesemos

Sacerdote dice la triple renuncia

¿Renunciáis a Satanás?
Sí, renuncio

¿Y a todas sus obras?


Sí, renuncio
¿Y a todas sus seducciones?

Sí, renuncio

El Sacerdote dice la triple profesión de Fe

¿Creéis en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?


Sí, creo

¿Creéis en Jesucristo su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María
Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la
derecha del Padre?
Sí, creo

¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Iglesia Católica, en la comunión de los Santos,


en el perdón de los pecados, en la resurrección de los muertos y en la vida eterna?
Sí, creo

Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien


Nos hizo renacer por el agua y el Espíritu Santo,
Y nos concedió la remisión de todos los pecados,
Nos proteja con su gracia, para la vida eterna,
En el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
R/: Amén

El Sacerdote pregunta a los padres y padrinos:

¿Queréis por tanto que vuestro hijo sea bautizado en la Fe de la Iglesia que todos
juntos acabamos de profesar?

Sí, queremos.
E inmediatamente el Sacerdote Bautiza diciendo:
Durante el bautismo dos sacerdotes hacen la aspersión sobre el pueblo

N. Yo te bautizo en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del espíritu santo.

CANTO BAUTISMAL
Bautízame, Señor con tu Espíritu, bautízame, Señor con tu Espíritu, (2)

y déjame sentir el fuego de tu amor, aquí en mi corazón Señor. (2)


Lávame, Señor...
Lléname, Señor...
Transfórmame...
Consuélame...
Conviérteme...

Se apagan los cirios

Unción con el Santo Crisma

Dios todopoderoso,
Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha liberado
Del pecado y nos ha dado nueva vida
Del agua y del Espíritu Santo,
Te unge con el crisma de la salvación,
Para que habiendo
Entrado a formar parte de su pueblo santo
Permanezcas hasta la vida eterna
Como miembro de Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey.
Vestidura Blanca

N. eres ya una nueva criatura y te has revestido de Cristo. Que esta vestidura
Blanca, sea signo de tu dignidad de cristiano. Ayudado por los consejos
Y ejemplos de tu familia, consérvala sin mancha hasta la vida eterna.
Amén

Se enciende del cirio pascual la vela del bautizando y el que preside dice:

Recibe la Luz de Cristo

Padres y Padrinos, a ustedes se les confía alimentar esta luz para


Que su hijo, iluminado siempre como hijo de la luz, y, perseverando
En la Fe, pueda salir con todos los santos en el cielo al encuentro del
Señor.

9.- CELEBRACION DE LA EUCARISTÍA

PRESENTACION DE OFRENDAS (Sentados)

Al ofrecer el pan, el sacerdote dice:

Bendito seas, Señor, Dios del Universo, por este pan, fruto de la tierra y del trabajo del hombre,
que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos: él será para nosotros pan de vida.
Si el sacerdote lo ha dicho en voz alta, el pueblo aclamará:
Bendito seas, por siempre, Señor.

El diácono o el sacerdote dice en voz baja mientras pone vino y un poco de agua en el cáliz:

El agua unida al vino sea signo de nuestra participación en la vida divina de quien ha querido
compartir nuestra condición humana.
Al ofrecer el vino, el sacerdote dice:

Bendito seas, Señor, Dios del Universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre,
que recibimos de tu generosidad y ahora te presentamos: él será para nosotros bebida de
salvación.
Si el sacerdote lo ha dicho en voz alta, el pueblo aclamará:

Bendito seas, por siempre, Señor.


El sacerdote, inclinado, dice en secreto:

Acepta, Señor, nuestro corazón contrito y nuestro espíritu humilde; que éste sea hoy nuestro
sacrificio y que sea agradable en tu presencia, Señor, Dios nuestro.
Mientras el sacerdote se lava las manos, dice en secreto:

Lava del todo mi delito, Señor, limpia mi pecado.


El celebrante se va al centro del altar

Orad, hermanos, para que este sacrificio mío y vuestro, sea agradable a Dios, Padre
todopoderoso.
El pueblo responde:

El Señor reciba de tus manos este sacrificio, para alabanza y gloria de su nombre, para
nuestro bien y el de toda su santa Iglesia.

ORACION SOBRE LAS OFRENDAS


Te pedimos, señor,
Que, según la promesa de tu Hijo,
El Espíritu Santo nos haga comprender
La realidad misteriosa de este sacrificio
Y nos lleve al conocimiento pleno
De toda la verdad revelada. Por Jesucristo nuestro Señor

PREFACIO DE PENTECOSTES
El Señor esté con vosotros.
Y con tu espíritu.

Levantemos el corazón
Lo tenemos levantado hacia el Señor.

Demos
gracias al
Señor,
nuestro
Dios.
Es justo y
necesario.
PLEGARIA
EUCARÍSTICA III
El sacerdote, con las manos extendidas, dice:

CP Santo eres en verdad, Padre,


y con razón te alaban todas tus criaturas,
ya que por Jesucristo, tu Hijo, Señor nuestro,
con la fuerza del Espíritu Santo,
das vida y santificas todo,
y congregas a tu pueblo sin cesar,
para que ofrezca en tu honor
un sacrificio sin mancha
desde donde sale el sol hasta el ocaso.
Junta las manos y, manteniéndolas extendidas sobre las ofrendas, dice:

CC Por eso, Padre, te suplicamos


que santifiques por el mismo Espíritu
estos dones que hemos separado para ti,
Junta las manos y traza el signo de la cruz sobre el pan y el cáliz conjuntamente, diciendo:
de manera que sean
Cuerpo y + Sangre de Jesucristo,
Hijo tuyo y Señor nuestro,
Junta las manos.

que nos mandó celebrar estos misterios.


En las fórmulas que siguen, las palabras del Señor han de pronunciarse con claridad, como lo requiere la naturaleza
de éstas.
Muestra el pan
consagrado al
pueblo, lo deposita luego sobre la patena y lo adora haciendo genuflexión.
Después prosigue.
Muestra el cáliz al pueblo, lo deposita luego sobre el corporal y lo adora haciendo genuflexión.

Y el pueblo aclama:

Anunciamos tu muerte,
proclamamos tu resurrección.
¡Ven, Señor Jesús!
Después el sacerdote, con las manos extendidas, dice:

CC Así, pues, Padre,


al celebrar ahora el memorial
de la pasión salvadora de tu Hijo,
de su admirable resurrección y ascensión al cielo,
mientras esperamos su venida gloriosa,
te ofrecemos, en esta acción de gracias,
el sacrificio vivo y santo.
Dirige tu mirada sobre la ofrenda de tu Iglesia,
y reconoce en ella la Víctima
por cuya inmolación
quisiste devolvernos tu amistad,
para que, fortalecidos
con el Cuerpo y la Sangre de tu Hijo
y llenos de su Espíritu Santo,
formemos en Cristo
un solo cuerpo y un solo espíritu.
C1 Que él nos transforme en ofrenda permanente,
para que gocemos de tu heredad
junto con tus elegidos:
con María, la Virgen Madre de Dios,
los apóstoles y los mártires,
(san N.: Santo del día o patrono) y todos los santos, por cuya intercesión
confiamos obtener siempre tu ayuda.
C2 Te pedimos, Padre,
que esta Víctima de reconciliación
traiga la paz y la salvación al mundo entero.
Confirma en la fe y en la caridad
a tu Iglesia, peregrina en la tierra:
a tu servidor, el Papa N.,
a nuestro Obispo N.,
al orden episcopal, a los presbíteros y diáconos,
y a todo el pueblo redimido por ti.*

Confirma en la fidelidad cristiana a tus hijos (N. y N.), que hoy, por medio del
Bautismo y del don del Espíritu has llamado a formar parte de tu pueblo y
Concédeles andar siempre en una vida nueva

Atiende los deseos y súplicas de esta familia que has congregado en tu


presencia.

Atiende los deseos y súplicas de esta familia que has congregado en tu


presencia en el día en que la efusión de tu Espíritu ha hecho de ella
sacramento de unidad para todos los pueblos.
Reúne en torno a ti, Padre misericordioso,
a todos tus hijos dispersos por el mundo.
+ A nuestros hermanos difuntos
y a cuantos murieron en tu amistad
recíbelos en tu reino,
donde esperamos gozar todos juntos
de la plenitud eterna de tu gloria,
Junta las manos.

por Cristo, Señor nuestro,


por quien concedes al mundo todos los bienes.
Toma la patena con el pan consagrado y el cáliz y, sosteniéndolos elevados, dice:

Por Cristo, con él y en él,


a ti, Dios Padre omnipotente,
en la unidad del Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria
por los siglos de los siglos.
El pueblo aclama:

Amén.

RITO DE LA COMUNIÓN
Una vez que el sacerdote ha dejado el cáliz y la patena, dice:
Fieles a la recomendación del Salvador
y siguiendo su divina enseñanza,
nos atrevemos a decir:
Padre nuestro que estás en el cielo
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
El sacerdote, con las manos extendidas, prosigue él solo:

Líbranos de todos los males, Señor


y concédenos la paz en nuestros días,
para que ayudados por tu misericordia,
vivamos siempre libres de pecado
y protegidos de toda perturbación,
mientras esperamos la gloriosa venida
de nuestro Salvador Jesucristo.
El pueblo concluye la oración aclamando:

Tuyo es el reino,
tuyo el poder y la gloria,
por siempre, Señor.
El sacerdote, con las manos extendidas, dice en voz alta:

Señor Jesucristo,
que dijiste a tus apóstoles:
'La paz os dejo, mi paz os doy',
no tengas en cuenta nuestros pecados,
sino la fe de tu Iglesia y, conforme a tu palabra,
concédele la paz y la unidad.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos.
El pueblo responde:

Amén.
El sacerdote, extendiendo y juntando las manos, añade:
La paz del Señor esté siempre con vosotros.
El pueblo responde:

Y con tu espíritu.
Luego, si se estima oportuno, el diácono o el sacerdote añaden:

Daos fraternalmente la paz.


Y todos se dan la paz.

El sacerdote deja caer en el cáliz una parte del pan consagrado, diciendo en secreto:

El Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, unidos en este cáliz, sean para
nosotros alimento de vida eterna.
Mientras tanto se canta o se recita:

- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.
- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos la paz.
El sacerdote reza en secreto la oración para la comunión:

Señor Jesucristo, la comunión de tu Cuerpo y de tu Sangre no sea para mí un


motivo de juicio y condenación, sino que, por tu piedad, me aproveche para
defensa de alma y cuerpo y como remedio saludable.
El sacerdote hace genuflexión, toma el pan consagrado, lo eleva y lo muestra al pueblo, diciendo:

Este es el Cordero de Dios,


que quita el pecado del mundo.
Dichosos los invitados a la cena del Señor.
Y, juntamente con el pueblo, añade:

Señor, no soy digno de que entres en mi casa,


pero una palabra tuya bastará para sanarme.
El sacerdote, después de comulgar con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, lee la 'Antífona de Comunión' que
corresponde a ese día. Seguidamente, se acerca a los que quieren comulgar y mostrándoles el pan consagrado, dice a
cada uno de ellos:

El Cuerpo de Cristo.
El que va a comulgar responde:

- Amén.
Después, con el pueblo sentado o de rodillas, tiene lugar la purificación, que es cuando se limpian la patena y el cáliz. El sacerdore dice en secreto:

Haz, Señor, que recibamos con un corazón limpio el alimento que acabamos de
tomar, y que el don que nos haces en esta vida nos aproveche para la eterna.
Acto seguido, el sacerdote puede ir a la sede, o lugar destinado para sentarse y hacer unos momentos de silencio.

Ant. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor, Tu que
congregaste a los pueblos de todas las lenguas en la confesión de una sola fe. Aleluya.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,


Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador,
Por que ha mirado la humillación de su esclava,
Desde la ahora me felicitaran todas las generaciones
Porque el poderoso a hecho obras grandes por mí,
Su nombre es Santo y su misericordia llega a sus fieles
De generación en generación, Él hace proezas con su brazo,
Dispersa a los soberbios de corazón,
Derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,
A los hambrientos los colma de bienes y
A los ricos los despide vacíos, auxilia a Israel
Su siervo, acordándose de la misericordia,
Que tuvo con nuestros Padres en favor de Abrahán y su
Descendencia por siempre.

Ant. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor, Tu que
congregaste a los pueblos de todas las lenguas en la confesión de una sola fe. Aleluya.

ORACION POSCOMUNION
La comunión que acabamos de recibir, Señor,
Nos comunique el mismo ardor del Espíritu Santo
Que tan maravillosamente inflamó a los acotoles de tu Hijo.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.

10.- ENVIO A LA ASAMBLEA

MONITOR
Al finalizar vamos a recordar nuestra misión evangelizadora, somos enviados a dar testimonio
de nuestra fe, cada uno desde su vocación y ministerio. Ahora se bendecirá el aceite y el que
quiera podrá acercarse para ser ungido como muestra de que en nuestra misión apostólica
tenemos que ser generosos, fuertes y valientes.
Muchos obstáculos tenemos que superar, necesitamos su fuerza y su calor para vivir al servicio
de los demás, solidaria y generosamente.
Queremos dejarnos guiar por el espíritu de Jesús, dejar que nuestra vida entre
definitivamente por la Puerta que nos conduce hacia la vida plena: Dios mismo.
Ahora la Comunidad eclesial en la que estamos reunidos nos envía de nuevo, nos devuelve a la
vida: a nuestros equipos de vida y formación, a "ejercer" nuestro ministerio laical, a vivir la
amistad, a colaborar con nuestra acción en la transformación de la sociedad, de cada
ambiente y circunstancia de nuestra vida... sirviendo, entregando nuestro tiempo, nuestra salud,
nuestras capacidades para que el mundo tenga vida.
Ahora el sacerdote bendecirá aceite y los que quieran pasarán para ser ungidos como signo de
compromiso de querer anunciar la Buena Nueva. También se os dará una luz como símbolo de
que tenemos que ser Luz del mundo, testimonios de Jesús.

BENDICIÓN DEL ACEITE


Muéstrate propicio, Señor, y santifica con tu bendición + este aceite, que va a
servir para ungir a aquellos que son enviados, con la fuerza del Espíritu Santo, a
anunciar tu Reino entre nuestros hermanos. Que ellos reciban con abundancia el
rocío celestial de tu gracia, para que busquen siempre las cosas celestiales y
progresen continuamente en la caridad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

MONITOR
Ahora nos acercaremos al presbiterio, para ser ungidos con el aceite bendecido y seremos
enviados, con la fuerza del Espíritu, a evangelizar a los hermanos que no conocen a Jesucristo
o se apartaron de Él. También se nos dará una luz como signo de que tenemos que ser
testimonios y luz entre los hombres.

SACERDOTE
Hoy, como el día de nuestro Bautismo, como el día de nuestra Confirmación
volvemos a actualizar las palabras de Jesús:
"Como el Padre me ha enviado, os envío yo también. Recibid el Espíritu Santo"

Dinámica: Mientras cantamos podemos ungir con óleo las manos de los participantes como símbolo de fortaleza para anunciar el
Reino

CANTO Nº 20 “Id amigos por el mundo anunciando el amor”

V/. El Señor esté con vosotros


R/. Y con tu espíritu
BENDICIÓN SOLEMNE
El Dios, Padre de los astros,
Que (en el día de hoy)
Iluminó las mentes de sus discípulos
Derramando sobre ellas el Espíritu Santo,
Os alegre con sus bendiciones
Y os llene con los dones del Espíritu consolador.
R/. Amén

Que el mismo fuego divino,


Que de manera admirable se posó sobre los apóstoles,
Purifique vuestros corazones de todo pecado
Y los ilumine con su claridad.
R/. Amén

Y que el Espíritu
Que congregó en la confesión de una misma fe
A los que el pecado había dividido en diversas lenguas
Os conceda el don de la perseverancia en esta misma fe,
Y así podáis pasar de la esperanza a la plena visión.
R/. Amén

Y la bendición de Dios todopoderoso,


Padre, Hijo y espíritu Santo,
Descienda sobre vosotros.
R/. Amén

V/. Podeis ir en paz, aleluya, aleluya, aleluya


R/. Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya, aleluya

CATO FINAL

.- PREGON DE PENTECOSTES
Se canta o se proclama el pregón

¡Alégrense los Cielos, la tierra y cuanto en ellos habita!


¡Alégrense todos los hombres!
¡Alégrense todos los que están aquí esta noche!
Alégrense ya que nos hemos reunido en asamblea santa para celebrar los grandes
misterios.
- Hoy celebramos el día en que los pueblos primitivos, al llegar al fin de la siega
de la cebada, se apresuraban a recolectar el trigo, dando gracias de la cosecha, y
ofrecían a Dios, las primeras espigas.
- Hoy celebramos también que el Pueblo de Israel, nuestro hermano mayor,
recibió la Ley Santa dada por Dios a Moisés, y que este pueblo nos la legó a
nosotros.
·   ¡Oh, don inefable de la sabiduría divina que ayuda al hombre a vivir de un
modo ordenado!

·   ¡Oh, maravillosa iluminación de la vida social que hace del amor familiar
prenda de vida feliz!

·   ¡Oh, Ley que enseña el compromiso y la fidelidad de la relación hombre-mujer!

·  ¡Oh, Ley que exige respeto a la vida del otro y a cuanto le pertenece!

·   ¡Oh, Ley que recuerda la adoración que el hombre ha de rendir a su Dios y el


amor con que vale la pena amarlo!

- Este es el día en que los Apóstoles de Cristo, reunidos con santa María y las
demás mujeres que acompañaban al Señor, recibieron el Espíritu que
transformó sus vidas, los hizo salir de su encierro y comenzaron a transmitir la
Buena Noticia que ha llegado hasta nosotros y que nuestra presencia aquí
evidencia.

¡De poco nos hubiera servido haber nacido, si no hubiésemos recibido la


fuerza del Espíritu!
- Este es el día en que la desafortunada confusión de lenguas en Babel se hizo
riqueza, diversidad fecunda, y les permitió la llegada de la gozosa noticia
cristiana a cada uno de los hombres y mujeres de todo el mundo en su propio
idioma.

¡Oh que pobre podía haber sido el lenguaje humano si le hubieran faltado las
palabras reveladas por Dios!

- Este es el día en que los cobardes se vuelven valientes y el corazón del


hombre fiel es encendido por el fuego del Espíritu Santo.

- Este es el día en que la pequeña comunidad de discípulos se convirtió en


Iglesia y ha sido durante siglos, a pesar de sus limitaciones y pecados, imagen
visible de Cristo.
 ¡Oh que pobre hubiera sido nuestra fe si la hubiésemos tenido que vivir en la
miseria raquítica de nuestras conciencias. la diminuta chispa de nuestra
vivencia se hubiera extinguido en la tiniebla de la historia universal!

En la gozosa celebración de este día te damos gracias, Señor, por habernos


hecho Iglesia, y al contemplar el amplio horizonte de su realidad admiramos:

- la acertada agudeza de los profetas que nunca le han


fallado, por mis ruegos que no siempre hayan sido escuchados,

- la valentía de los apóstoles misioneros que han llevado el Evangelio hasta los
últimos confines de la tierra,

-   la osadía de los mártires que con su muerte dan vida y vida más plena a toda
la comunidad humana,

-   la fidelidad de tantos hombres y tantas mujeres que a lo largo del tiempo han
trabajado y servido a los demás,

-  la constancia de los padres y madres de familia que han dado vida y
educación a sus hijos y han querido hacerles conocer la fe y el amor de
Jesucristo,

-  los jóvenes arriesgados en incansable actividad, los voluntarios por el reino,

- los pequeños inocentes y fervorosos,

-  los ancianos que permanecen en las buenas costumbres y en la oración.

 En honor de este día llamado Pentecostés, semana de semanas, domingo de


los domingos, recibe, Padre santo, la ofrenda de nuestra presencia adoradora.

 En honor de este día llamado Pascua del Espíritu, recibe, Jesús Hijo
unigénito del Padre, la ofrenda de nuestra oración rebosante de
agradecimiento.

 En honor de este día llamado Segunda Pascua, Espíritu Santo, que procedes
del Padre y del Hijo y que hoy has pasado, al hacerte sensible como el fuego
y viento impetuoso, de la Eternidad a la historia, envíanos tus siete dones.
 Haz del agua del Bautismo, útero del que mane para muchos la vida de la
Gracia. Que la alegre llama del fuego pascual caliente nuestro corazón y sea
antorcha que ilumine nuestras rutas por la vida. Que el óleo santo y el óleo
bendecido sean medicina que cure nuestros pecados, bálsamo que nos haga
ágiles en las tareas del reino, perfume que sacie al que esté a nuestro lado.
Que la imposición de las manos nos traiga el vigor, la luz, la riqueza interior,
frutos del Espíritu Santo, que estamos necesitando tanto.

 Oh Dios, tres veces santo, por los méritos de nuestro Señor Jesucristo,
hermano y gran redentor nuestro, te dirigimos estas peticiones, en la
esperanza de que un día lleguemos a gozar de tu presencia y compañía por
toda la eternidad.

Amén.