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INFORME SOBRE LA PROBLEMÁTICA ADMINISTRATIVA

DE LOS SAHARAUIS EN ESPAÑA Y EN LOS


CAMPAMENTOS DE REFUGIADOS.

INTRODUCCIÓN.

El abandono del Sahara Occidental cierra la historia de la colonización española


en África. La última ocupación ininterrumpida del Sahara Occidental por España
se inició en 1884, fecha en la que se declaró un "protectorado" sobre el territorio
en cuestión tras pactar con las tribus locales y concluyó en febrero de 1976 .

Ahora bien, este lamentable procedimiento de descolonización si bien condujo a


un abandono del territorio, formalizado desde el 26 de febrero de 1976 , no
solucionaba la cuestión de qué ocurría con la población asentada sobre tal
territorio. Por un lado, Marruecos y Mauritania intentaron anexionarse el territorio,
lo cual hubiese significado que la población adquiriría la nacionalidad del nuevo
poseedor de l territorio, esto es, la nacionalidad marroquí o la mauritana; por otro
lado, un importante sector de la población saharaui fundó, justo en el momento del
abandono español (el 27 de febrero de 1976) su propio Estado, la República
Áraba Saharaui Democrática (RASD) que contaba con su propio territorio
controlado por las fuerzas armadas independentistas, su propia población y su
propio poder soberano (elementos clásicos de la estatalidad).

Sin embargo, estos acontecimientos políticos no consiguieron solucionar el


problema. Por un lado, la anexión del territorio por los nuevos ocupantes, ni fue
reconocida internacionalmente ni lo fue por España, lo cual significó que no podía
considerarse que la población del territorio adquiría la nacionalidad de los Estados
ocupantes (pues la posesión de tal territorio carecía de un título reconocido); por
otro lado, aunque la RASD fue reconocida por Estados de los cinco continentes y
fue admitida en la OUA, no ha sido reconocida por España, lo cual implicaba que
España no reconocía una "nacionalidad saharaui" a la que pudieran mudarse los
hasta entonces ciudadanos españoles del Sahara Occidental.

La paradoja resultante fue que, aunque el 26 de febrero de 1976 España


abandonó el territorio, y el Sahara Occidental dejó de ser el "Sahara Español", en
tal fecha los ciudadanos saharauis, que antes eran españoles, seguían siéndolo
después, precisamente por no estar aclarado el status del territorio. España se
había "librado" jurídicamente del territorio (aun cuando incluso este aspecto es
discutible), pero no había conseguido desprenderse jurídicamente de la población.

Sin embargo, parece claro que dicha población se había convertido en un


"problema" político del que había que desembarazarse. El modo de eliminar el
problema se creyó verlo en un Real Decreto que disponía que los ciudadanos
saharauis (hasta entonces con nacionalidad española) disponían del plazo de un
año para optar por la nacionalidad española compareciendo ante el juez
encargado del Registro Civil del lugar de su residencia española. Se creyó poner
así fin, definitivamente, a la responsabilidad de España en el Sahara Occidental.
Sin embargo, el propio Real Decreto es una confesión de aquello que quiere negar
porque cuando se dicta (el 10 de agosto de 1976) los saharauis siguen siendo
españoles, pese a que el territorio había dejado de serlo (el 26 de febrero de
1976). Más adelante se abundará en la crítica de este Real Decreto.*

PROBLEMÀTICA ADMINISTRATIVA DE LOS ESPAÑOLES


DE ORIGEN SAHARAUI
-La Asociaciòn de la Diàspora Saharaui en España calcula que en la actualidad
existen aproximadamente 10.000 españoles de origen saharaui que residen entre
el territorio español y los campamentos de refugiados en Argelia. Son ciudadanos
que han adquirido la nacionalidad preferentemente por el derecho que les confiere
el haber nacido en una antigua provincia española.

A lo largo de estos años han sido numerosas las resoluciones judiciales que se
han obtenido desde que España abandonò el territorio del Sahara siendo de las
màs importantes las pronunciadas por el Tribunal Supremo en fechas del 28 de
octubre de 1998 y de 7 de noviembre de 1999. Tambièn la direcciòn general de
Registros y de Notariado se ha visto obligada a pronunciarse periòdicamente
sobre las solicitudes relativas a la concesiòn de la nacionalidad. Es indudable que
continùa existiendo un vìnculo jurìdico de España con la situaciòn de los
ciudadanos del Sahara Occidental.

El principal problema al que se enfrentan los ciudadanos españoles de origen


saharaui es el muro administrativo levantado en los ùltimos años por
administraciones tales como la Oficina Consular de España en Argelia y
Mauritania, la Dirección General de Registros y del Notariado, Delegaciones y
Subdelegaciones de Gobierno y la Oficina de Asuntos Consulares del Ministerio
de Relaciones Exteriores de España.

La Asociaciòn de la Diàspora Saharaui en España hace constar el permanente


bloqueo al que estàn siendo sometidos los expedientes de solicitud de
nacionalidad, inscripciòn de nacimiento y de matrimonio que presentan
ciudadanos españoles de origen saharaui con el fin de transmitir la nacionalidad a
sus hijos menores de edad o de reagrupar a los mismos y a sus cònyuges. Se da
la circunstancia de que muchos hijos de españoles de origen saharaui aùn
teniendo aprobada la nacionalidad por diversos registros del Estado español no
pueden gozar de este derecho al haber sido recurridos por la Fiscalìa General del
Estado que desprecia la legalidad de los documentos filiales expedidos por las
autoridades de la RASD (Repùblica Àrabe Saharui Democràtica) y por las oficinas
consulares en Argelia y Mauritania. Èstos documentos a los que hoy no se les da
validez eran admitidos por la administraciòn española hasta el 2005 e incluso
siguen siendo aceptados en determinadas Delegaciones y Subdelegaciones de
Gobierno en lo referente al tràmite de residencia.

Mediante el presente escrito queremos denunciar la praxis administrativa llevada


a cabo por las oficinas consulares mencionadas anteriormente. El ciudadano
español de origen saharaui se enfrenta constantemente a la falta de motivaciòn en
las resoluciones administrativas expedidas por las oficinas de Argel y Oran. Por lo
general las solicitudes no son respondidas expresamente y en algunos casos se
limitan simplemente a una llamada telefónica o, lo que es peor, al mero silencio
fruto del desprecio o desinterés de la Administraciòn. Ello provoca una clara e
ilegìtima indefensiòn asì como el incumplimiento de la legislaciòn sobre
Procedimiento Administrativo. Tal y como funcionan en la actualidad los cauces
administrativos en Argelia y Mauritania, los ciudadanos españoles ven mermado
uno de los pilares del Estado social y democràtico de Derecho, es decir, el
derecho a una Tutela Judicial Efectiva.

Otro de los graves problemas administrativos a los que se enfrentan los saharauis
que viven en los campamentos de refugiados en Argelia es el no reconocimiento
de los documentos (antecedentes penales, partidas de nacimiento, parentesco,
actas de matrimonio y de divorcio, defunciones) expedidos por las autoridades
saharauis. Si un ciudadano español de origen saharaui inicia el trámite de la
reagrupación familiar de su mujer y sus hijos nacidos en los campamentos se
encuentra con el hecho de que la documentación no es reconocida en los
consulados de España en Argelia ni en el Registro Civil Central de España, lo que
produce un estancamiento y no resoluciòn favorable de los expedientes
presentados.

Si bien son numerosas las subdelegaciones de Gobierno en España que


reconocen la legitimidad de la documentaciòn expedida por las autoridades de la
RASD debidamente legalizada por el Ministerio de Asuntos Exteriores y los
Consulados de España en Argelia, comienza a producirse el fenòmeno de rechazo
por parte de determinadas subdelegaciones de gobierno como Jaèn y Ciudad
Real. Estas han llegado al extremo de solicitar documentaciòn argelina a los
ciudadanos saharauis que poseen pasaporte de aquel paìs ignorando el hecho de
que se trata solo de un tìtulo de viaje que se expide con el objeto de facilitar la
movilidad de los refugiados saharuis en los campamentos y que en ningùn caso
les otorga la condiciòn de nacionales argelinos.

PROPUESTAS DE ACTUACIÒN A LA ADMINISTRACIÒN


PÙBLICA ESPAÑOLA
La Asociaciòn de la Diàspora Saharaui en España (ADSE) quiere elevar las
siguientes propuestas con el objetivo de contribuir a la mejora de la grave
situaciòn que padecen los ciudadanos españoles de origen saharaui y sus
familiares directos.

- Respecto al Área de Asuntos Consulares solicitamos:


1. Que se adopten todas las medidas y òrdenes precisas para llevar a cabo el
reconocimiento de los documentos expedidos en los campamentos de refugiados
bajo la autoriad de la RASD.

2. Que sean admitidas a trámite todas las solicitudes de visados comunitarios y de


règimen general de los familiares de españoles de origen saharaui y residentes
legales. Y se dicten las resoluciones favorables respecto a dichas solicitudes.

3. Que sean motivadas expresamente todas las solicitudes que en materia de


extranjería vayan dirigidas a las oficinas de asuntos consulares de España,
especialmente Argelia y Mauritania.

4. Que cese todo tipo de discriminaciòn administrativa de los ciudadanos


saharauis en los campamentos de refugiados de Argelia con respecto a los que
viven en el Sahara ocupado por Marruecos.

5. Que se cree una oficina de enlace en los campamentos de refugiados


dependiente de las oficinas consulares que se encargue de la recepciòn y
tramitaciòn de expedientes referidos a la comunidad española residente en los
campamentos.

6. Que se adopten las medidas precisas que faciliten la tramitaciòn de los visados
para estudiantes en España procedentes de los campos de refugiados.

7. Que se posibilite a la Asociación de la Diápora Saharaui en España el acceso a


las Oficinas de Legalización de documentos en la sección de Asuntos Consulares
del Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación de España en la calle Juan
de Mena, número 4 de Madrid, con el objeto de prestar un mejor servicio a los
ciudadanos españoles de origen saharaui en España, evitando la necesidad de
utilización de gestores intermediarios.

- Respecto al Área de Civil.


1. Que se acepten a trámite las Socilitudes de nacionalidad española para los
descendientes y ascedientes de nacionales españoles de origen saharaui con todo
tipo de garantías siendo admitida la documentación emitida por las autoridades
saharauis de la RASD, mediante los expedientes gubernativos precisos.

2. Que se lleven a cabo todas las inscripciones de certificados de matrimonio entre


ciudadanos españoles de origen saharaui con sus cónyuges residentes en los
campamentos de refugiados, expedidos por las autoridades saharauis de la
RASD.

3. Que adopten todas las medidas administrativas oportunas con el objeto de


facilitar las solicitudes de nacionalidad española e inscripción de nacimiento de los
ciudadanos que en su día gozaron de la nacionalidad española.

4. Que se eleven a las instancias oportunas, las iniciativas legislativas precisas


para incluir el derecho a solicitar la nacionalidad española a los ciudadanos
saharauis en las mismas condiciones legales que ya lo hacen los ciudadanos de
los ámbitos geográficos de las antiguas colonias españolas, tales como América
Latina, Filipinas, Guínea Ecuatorial y descendientes de Sefarditas, atendiendo con
ello al sentir del reconocimiento de derechos que exige la ciudadanía española.

5. Que respetando el espíritu de la aprobación y entrada en vigor de la Ley de


Memoría Histórica, procurando reconocer la nacionalidad española a los hijos y
nietos en el exilio, solicitamos el estudio y posterior aprobación de una ley que
venga a reconocer y reparar los lazos históricos entre el estado español y el
pueblo saharaui.

6. Que ante la especificidad de la problemática que estamos tratando, se posibilite


a la Asociación de la Diápora Saharaui en España el acceso directo a las Oficinas
Consulares de España en Argelia y Mauritania, así como al Registro Civil Central,
con el objeto igualmente de prestar un mejor servicio a los ciudadanos españoles
de origen saharaui, evitando con ello la necesidad de utilización de gestores
intermediarios.

7. Que se le faciliten a las Oficinas Consulares de España en la Zona del Sáhara,


todos los instrumentos administrativos necesarios que hagan posible la
participación política y electoral de los ciudadanos españoles de origen saharaui
residentes en los campamentos de refugiados.

- Respecto al Área de Extranjería

1. Que se reconozcan en las solicitudes de Residencia por circunstancias


excepcionales, comúnmente conocido como arraigo, los documentos expedidos
por la RASD, tales como los certificados de antecedentes penales, motivo de
constantes denegaciones en la actualidad por las Subdelegaciones de Gobierno
tales como Jaén y Ciudad Real.

2. Que del mismo modo, se reconozcan los documentos expedidos por la RASD
para los trámites de solicitud de residencia para familiares de residentes legales, y
su posterior renovación ante las subdelegaciones de gobierno.
Sidi Brahim. Asociacion de la Diáspora Saharaui en España

Juan Ramón Rodríguez. Ajintem Derechos