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24 de marzo: Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia

El 24 de marzo, el “Día Nacional de la memoria por la verdad y la justicia”,


es la oportunidad de recordar en las escuelas qué pasó durante la última
dictadura. A 44 años del último golpe de Estado en Argentina recordamos
lo que sucedió en Argentina.

¿Qué pasó el 24 de marzo?

El 24 de marzo de 1976 las Fuerzas Armadas protagonizaron en la


Argentina un nuevo golpe de Estado que derrocó al gobierno
constitucional de María Estela Martínez de Perón. Esta dictadura no fue
una más de las acontecidas en América Latina en el siglo XX. Nuestro
sistema de gobierno, basado en la Constitución Nacional, fue arrasado. Se
disolvió el Congreso, se impidió el funcionamiento de los partidos
políticos, se prohibió la actividad sindical, se anuló la expresión de libertad
y se suspendieron las garantías constitucionales de todos los ciudadanos
de la Nación.

Desde 1976 hasta 1983, el Estado argentino se valió de un aparato


represivo para llevar adelante una persecución que culminó con la
desaparición sistemática y forzada de miles de personas. Para ello se
utilizó la fuerza pública estatal de manera ilegal y se instalaron más de 600
centros clandestinos de detención, muchos de los cuales funcionaban en
instituciones públicas, como comisarías, escuelas y hospitales, ubicados en
zonas urbanas.

Los organismos de Derechos Humanos vienen, incluso desde los años de la


dictadura, luchando por la memoria, la verdad y la justicia. Desde la
llegada de la democracia, comenzó un largo proceso de justicia que se
extiende hasta nuestros días, ya que aún hoy siguen siendo juzgados
muchos de los responsables de aquellos delitos, que no preescriben por
ser delitos de “lesa humanidad”. Por otro lado, la búsqueda de memoria,
verdad y justicia también se despliega en el terreno simbólico, en la
búsqueda de un lenguaje para narrar lo que pasó, para poder “representar
lo irrepresentable”.

Valorar el concepto de identidad

La huella digital como símbolo de lo individual y a su vez de lo compartido


por todos los seres humanos podría ser el puente para trabajar qué es lo
que forma parte de nuestra identidad (nuestro nombre, nuestra historia,
nuestra familia) y reflexionar sobre los Derechos Humanos y su relación
con la vida y la dignidad humana.

Trabajar en el aula

Objetivos:

-Que los alumnos reconozcan la importancia de tener un nombre.

-Que conozcan la historia de su nombre, como parte de su propia historia.

-Que investiguen sobre las tradiciones y costumbres de sus familias, como


elementos constitutivos de su identidad.
Actividades

Leé la siguiente información sobre la importancia del DNI

El Documento Nacional de Identidad (DNI) expedido por el


Registro Nacional de las Personas no es sólo un medio para
acreditar la identidad: se trata de la puerta de acceso a derechos
fundamentales, necesarios para que se pueda llevar una vida
digna. Por lo tanto, no es casual que la falta de DNI esté tan
estrechamente vinculada con la exclusión social.

Luego de comentar la información los invitamos a buscar información en


la casa sobre el origen y significado de sus nombres:

¿Cómo fue que decidieron ponerte el nombre que tenés?

¿Cuál es el origen de tu apellido paterno?

¿Cuál es el origen de tu apellido materno?

¿Hay alguna costumbre, característica o ritual que identifique a tu familia?

Analizar los datos de identidad que aparecen en el DNI, partidas de


nacimiento y otros documentos que certifican quienes somos.

Con tu Documento Nacional de Identidad (DNI) completá los datos:


Cuando volvamos a clase esta tarea será retomada para contarle al resto
del grupo las respuestas que trajiste de tu casa.

Anotamos en el pizarrón los países de origen de los apellidos.


Reflexionamos: ¿Qué sucede con los apellidos? ¿De dónde son? Contamos
cuántos provienen del mismo lugar en nuestro grado. ¿Tiene algo que ver
con nosotros el lugar de origen de nuestro apellido?