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Características del dialecto valluno

Juan Camilo Ospina Pillimue

Así como cualquier otro idioma en el mundo, el español cuenta con una rica variedad de dialectos
y de acentos que no solo dan evidencia al paso del tiempo y de la separación geográfica - social
que sufrió esta lengua, sino que también enseña la historia que hay detrás de ella. El dialecto
valluno es uno de ellos y este presenta una serie de rasgos en particular que permiten identificarlo
fácilmente, por lo que se explicará a continuación cuales son y el cómo se manifiestan.

Originario del suroeste de Colombia, en el departamento del valle del cauca y algunas partes
fueras de él, el dialecto valluno expresa ciertos cambios que van desde cambios en la fonética del
idioma, hasta la toma de palabras de otros lenguajes. Comenzando a marcar diferencias, este
dialecto presenta un fenómeno en donde se sustituye la articulación del fonema nasal labiodental
/n/ por el fonema nasal bilabial /m/, mayoritariamente en palabras cuya terminación es una
consonante “n”, Por ejemplo, “un pan” en el dialecto valluno se diría [umˈpam] y “un tren” se diría
[umˈtrem].

Los orígenes de este cambio se atribuyen al español traído de León, municipio y ciudad española,
durante la época de la conquista y de la colonia en el valle hace muchos años, pues solo en esa
localidad se han encontrado varios registros de este fenómeno. Aunque, el español de León no fue
el único traído al valle, pues según la lingüista caleña Ana María Díaz Collazos, una autoridad en
esta materia, explica que el dialecto del valle se encuentra en parte emparentado con el acento
andaluz del sur de España, en un fenómeno lingüístico que ambos dialectos presentan, “la
aspiración de la /S/”.

Tanto los andaluces como los vallunos, tienen una tendencia a realizar la pronunciación del
fonema /S/ como un sonido fricativo glotal /h/, aunque los vallunos lo hacen mayoritariamente
cuando este se encuentra en posición intervocálica. Este fenómeno se conoce popularmente en el
valle como la “Jota caleña” y es apreciable en oraciones como, por ejemplo, “¿vas a ir?” la cual
sería pronunciada [vajair] puesto que la “s” final del “vas” se encuentra situada entre las vocales “a”
del “vas” y la “a” de la preposición que le procede. Este peculiar rasgo no fue el único que nos
dejaron los andaluces, pues también se comparte la suave pronunciación de las consonantes “B”,
“D” y “G”, que para los andaluces son consonantes débiles y que, por herencia, los vallunos las
adoptaron. Es por eso que el valluno en lugar de decir “todas las navidades”, dice [‘toas las naiaes]
y a pesar de que parece que no las pronunciaran, en realidad lo hacen, pero de manera sutil y casi
perceptible para el resto.
Otra característica del dialecto valluno, es la presencia del voseo, es decir, el uso del “vos” el cual
era la forma de decir “ustedes” en latín, muy común en la España de antes. Aunque, debido a la
expansión del “tuteo” (uso del tú) el voseo sufrió una estigmatización, considerándole solo de uso
por la gente ignorante, grosera y de clase baja por lo que fue desapareciendo poco a poco del
territorio español.

Sin embargo, esto no sucedió en la mayoría de colonias españolas en américa como lo fue en el
valle y otras partes de la nación y del continente, pues se ve como el voseo sigue siendo parte de
este dialecto hablado por varias personas sin distinguir su estrato social. Esto da evidencia a que
en el valle hubo más interacción entre las diferentes clases sociales en donde se hacía apropiación
de la palabra sin importar de donde era procedente.

El voseo no sería la única herencia que se toma de otro idioma, pues el dialecto valluno está lleno
de palabras y expresiones cuyos orígenes no provienen del ya mencionado español. Por ejemplo,
la palabra “chuspa” usada como sinónimo de “bolsa” en el valle, proviene de la lengua quechua y
significa “morral”; al igual que la palabra “coca” cuyo origen se remonta a la leyenda indígena de
una princesa convertida en planta. También, hay influencias africanas en el habla vallecaucana,
pues el español hablado por los esclavos y sus descendientes era un dialecto más suave, sin la
rudeza de la zeta ibérica, con palabras abreviadas y diminutivos, más cantarín y de ágil
articulación; que después se volverían parte del argot del común de la zona. Es de ahí que
proviene el conocido “mirá, ve” o el “oís” o el “velo, ve”.

Como ya bien se observó, el dialecto valluno nace como resultado de la conservación y


combinación de otros dialectos diferentes, cuya amalgama representa el efecto que tienen años de
interacción humana sobre un lenguaje y que su existencia simboliza una herencia que es acogida
con orgullo por sus hablantes como si se tratase de un patrimonio que no es avaluado por todos,
pero si estudiado y dado a conocer para continuar con su análisis y apreciación.

Bibliografía:

Mora Monroy, Siervo Custodio. (1996) Dialectos del español de Colombia.

Ramírez, A & Almira, A. (2016). Variación del fonema /s/ en contextos de juntura de palabra en el
español caleño: una mirada sociolingüística. Lenguaje, 44 (1), 11-33.
https://www.elpais.com.co/cali/vojabes-por-que-los-calenos-hablamos-asi-una-lingueista-lo-
explica.html.
https://es.scribd.com/doc/94453887/Dialecto-Vallecaucano-o-Valluno.