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Roberto Marafioti: Charles S. Peirce: El éxtasis de los signos.

Editorial Biblos-2004-Buenos Aires

Charles Sanders Pierce retomó el concepto de semiótica de John Locke (1643-1704) y le asignó
un programa de trabajo que sigue en vigencia pero, además, tuvo una obsesión que se fue
transformando en pasión. Se deleitaba nombrando áreas del saber con nombres nuevos.
El éxtasis mayor lo alcanzó con la clasificación de los signos. Los discrimino hasta el cansancio,
algunas veces con sagacidad, otras con parquedad, las más de las veces con una obsesión
meticulosa. Sus clasificaciones generales de los signos se han convertido en clásicos
irrecusables. De estas clasificaciones se desprenden teorías acerca de los iconos, los índices y
los símbolos que hoy resultan de incuestionable valor para el estudio de una sociedad que se
maneja de manera preponderante con imágenes que alternativamente se resuelven en esas
categorías.

Conocimiento y marginalidad

Pierce hablaba de esta condición en términos de “semiosis infinita”. Se vive en una comunidad
de interpretadores y de interpretantes, donde cada uno desencadena a su vez nuevos
interpretadores e interpretantes. Un proyecto que adelanta la hermenéutica pero que señala un
fin inalcanzable e inagotable.
La semiótica pierciana tiene un recorrido bastante fijo y preciso pero, al mismo tiempo, es un
sendero que pide prestado recursos a la filosofía, a la lógica, a la literatura, a la comunicación, a
la psicología, a la lingüística, a la antropología, entre otras. Es un ámbito del saber que puede
interpretar, reinterpretar y tratar fenómenos no sólo abstractos sino también concretos y
complejos pero frente a los cuales la certidumbre debe ser puesta a un lado.
En este punto la semiótica está destinada a hablar de sentido , de la significación, de los
significados sociales, de las interpretaciones-individuales o sociales-, fenómenos que pueden
convocar a especialistas de disciplinas tan diversas como contrapuestas.

Semiología y semiótica

Cuando se nombra semiología se alude de modo implícito a Ferdinand de Saussure (1857-1913)


y a la corriente europea continental dedicada al estudio de los signos.
Cuando se habla de semiótica, la referencia es a Pierce y a la corriente que se desarrolló en
Estado Unidos y Gran Bretaña y que apunta también al estudio de los signos. Sin embargo,
ambas se nutren en concepciones diferentes.
La semiología para Saussure sería una tarea de la psicología, y partía desde el lenguaje.
El signo para Saussure es una entidad psicológica que une dos planos: un significado (un
concepto, una huella mnémica) y un significante (un sonido, una imagen acústica).
La semiótica para Pierce parte de otro lugar. No es la lengua el modelo de análisis. Esta es una
parte de un sistema mayor, como los son el pensamiento y el razonamiento. Es este último el
que permite reconocer la existencia de signos.
Pierce clasifica las ciencias y ubica dentro de ellas a la semiótica con una función bastante
similar a la de la lógica. Peo también precisa tres sitios de trabajo: la gramática, la lógica y la
retórica. De manera que además de la noción de signo también la perspectiva desde la que uno y
otro miran los fenómenos es diversa.
Para Pierce y para el pragmatismo los signos determinan acciones y conductas. Y ellas son las
que importan. El significado se extrae no internamente del signo sino externamente, a partir de
la acción que el signo provoca.
Si bien parten desde posiciones diferentes, no por ello se puede afirmar que la semiótica de
Pierce y la semiología de Saussure son proyectos antagónicos. Pero tampoco son equivalentes.
Implican supuestos y determinan consecuencias diferentes. Ambos tienen en común el hecho de
señalar un ámbito como lo es el signo y un fenómeno complejo de resolver como es el de la
significación, sobre todo, el de la significación social.
La labor de Pierce abarcó la matemática y la lógica, a la que el rebautizó con el nombre de
semiótica. La lógica para Pierce, era el estudio que posibilitaba la aproximación a las formas de
razonamiento universales de los hombres pero, al mismo tiempo, era el mecanismo que les
permitía aproximarse a la realidad y comprenderla.

Club Metafísico: lo que tenían en común los miembros de este club no era un conjunto de ideas,
sino una sola: una idea sobre las ideas. Consideraban que las ideas no están arrojadas en e vacío
esperando a que se la descubra sino que son herramientas que la gente crea para hacer frente a la
realidad con la que se debe enfrentar. Sostenían que las ideas no son producidads por individuos
sino por grupos de individuos, que constituyen resultados sociales. Y consideraban además que
establecen respuestas provisionales a circunstancias particulares e irreproducibles y que su
supervivencia no depende de su inmutabilidad sino de su adaptabilidad.

Capítulo 2: Etapas, categorías y conocimiento.

Períodos de la vida de Pierce según:

Gerard Deladalle:

1) “Abandonando la cueva” (1851-1870), el lapso de evolución del pensamiento inicial con su


critica a la lógica kantinana y al cartesianismo.
2)”El eclipse del sol” (1870-1887), momento dominado por su descubrimiento de la lógica
moderna y del pragmatismo.
3)”El sol se pone en libertad”(1887-1914), la etapa de encuentro de la semiótica con
fenomenología basada en si lógica de relaciones y su descubrimiento de la metafísica científica,
el punto de coronación de su logro filosófico.

Murray Murphey, asocia cada una de las claves de Pierce a un cambio del pensamiento con
importantes descubrimientos en lógica.

1) La fase kantiana (1857-1865 o 1866)


2) La que se inicia con el descubrimiento de la irreductibilidad de las tres figuras silogísticas
(1866-1869 o 1870)
3) La que comprende el descubrimiento de la cuantificación (1871-1883)
4) El establecimiento de la teoría (1884-1914)

Apel, propone cuatro períodos que se corresponden con cambios fundamentales en la vida del
filósofo.

Primer periodo: “critica del conocimiento a la critica del sentido”, comprende los primeros años
de su desarrollo intelectual hasta la conclusión de sus análisis filosóficos.
Segundo periodo (1871-1883): “la época clásica del surgimiento del pragmatismo y de la
filosofía americana”, abarca desde la fundación del club metafísico hasta los drásticos cambios
personales. Aquí escribe los artículos “la fijación de la creencia” y “como hacer claras nuestras
ideas” que son considerados tradicionalmente como las partidas de nacimiento del pragmatismo.
Tercer periodo (1883-1902): trabajo en solitario de Pierce en estudios sobre lógica y metafísica.
Se describe los aspectos centrales de su cosmología evolucionista: el tiquismo, el sinequismo y
el agapismo.
El cuarto período (1898-1914) Conferencias sobre pragmatismo.
El desarrollo mas significativo en la vida intelectual de Peirce fue la evolución de su
pensamiento desde su cuasinominalismo e idealismo iniciales a su amplia y firme conclusión
realista.
Nominalismo: la doctrina que asegura que nada es general salvo los nombres, como “hombre”,
“caballo”, que no representan nada en su generalidad acerca de las cosas reales, son meras
convenciones para hablar de algunas cosas inmediatas, o como mucho, necesidades del
pensamiento humano.
Idealismo: la doctrina metafísica que sostiene que lo real es la naturaleza del pensamiento; la
doctrina que sostiene que toda la realidad esta en su naturaleza psíquica.
Realista: 1) Es un lógico que sostienen que las esencias de las clases naturales tienen algún
modo de ser en la realidad de las cosas; en este sentido se distingue de un realista escolástico,
opuesto al nominalismo. 2) Un filosofo que cree en la existencia real del mundo externo como
independiente de todo pensamiento acerca de el, o por lo menos, del pensamiento de algún
individuo o de un conjunto de individuos.

Pierce también definió “ideal-realismo” como “una doctrina metafísica que combina los
principios del idealismo y del realismo”.

Si los hombres realmente tienen algo en común, entonces la comunidad debe ser considerada
como un fin en si misma y, si ello es asi, corresponde preguntarse acerca del valor relativo de
estos dos factores: el individuo y la comunidad.
El progreso de Peirce hacia el realismo comenzó temprano y fue gradual. Dio su primer paso en
1868 cuando en la segunda publicación de sus series sobre la congnicion se declara a favor del
realismo.
El segundo paso deliberado fue en 1871, cuando se declara a favor del “realismo de Duns
Scoto” y reconoce que el realismo esta orientaod temporalmente hacia el futuro mientras que el
nominalismo esta orientado hacia el pasado.
Peirce presentó primero su perspectiva de un pragmatismo donde el significado de las
concepciones se refiere a la experiencia futura.

El conocimiento de a cosa que existe solo en virtud de que cuando una cierta ocasión llega una
idea cierta aparecerá en la mente. Ningun conocimiento tiene una significación intelectual por lo
que es en si mismo, sino solo por los efectos que provocara sobre otros pensamientos. Y la
existencia de una cognición no es algo actual, sino que consiste en que, bajo ciertas
circunstancias, algún otro conocimiento puede tener lugar”. Luego, en lo que parece un intento
por hacer popular el pragmatismo, señala: “para desarrollar el significado de un pensamiento,
consiguientemente, tenemos que determinar simplemente todos los hábitos que produce, puesto
que lo que una cosa significa es simplemente los hábitos que comporta”.

EL mundo y las categorías de Peirce

Sostenía que la metafísica estaba en condiciones de dar cuenta de todo el universo de ser, físico
y psíquico. Para proceder de modo científico y lógico se debe partir de una condición inicial en
la que todo el universo es un no existente y, por lo tanto, un estadio de nada radical y absoluta.
En primer lugar, reconocio que no se puede pensar “antes del inicio” sin enredarse en un juego
de palabras. En segundo lugar, señalo que a partir de la idea de tiempo tienen un sitio preciso
los conceptos de ser existencia, lenguaje, existencia humana

En cualquier punto del indefinido pasado remoto o futuro se podría ya estar ubicado en un
tiempo y allí uno se encontraría con una relación tríadica irreductible que está conformada
según estas cuatros series:
-Primeridad, segundidad, terceridad
-posibilidad, hecho, ley
-Cualidad, reacccion, símbolo (representación)
-Sentimiento, esfuerzo, hábito.
La teoría de Peirce se basa en las tres categorías y en las relaciones tríadicas que coinciden con
la teoría judeo-cristiana del mundo creado y controlado por un Dios con tres manifestaciones.

Cualidades, primeridad

La lógica evolutiva se desarrolla siguiendo un movimiento que supone la posibilidad de


existencia de algo. Ese algo, como primero, es solo posibilidad de ser y de allí se sigue la
primera forma del ser que surge a partir del reconocimiento de una cualidad. De donde se infiere
que el vínculo entre cualidad y posibilidad es irrevocable. Perice lo expresa en términos
silogísticos:
Algo es posible.
El rojo es algo.
(por lo tanto) el rojo es posible.

De manera que la vaga potencialidad de todo en general y nada en particular se vuelve definida
y reducida a cualidades, que son “meras posibilidades eternas”. Si las cualidades surgen del
estadio preliminar del ser su propia primeridad inherente.
El primer elemento activo en el mundo fue el azar o la libertad que dio origen a las cualidades.
Cada cualidad es todo lo que es sin referencia a otro.
Algunas cualidades pueden mezclarse y se convierten en unida.

Reacciones, segundidad

Las cualidades no se esparcen aisladas sino en reacción unas con otras, y así dan lugar a un tipo
de existencia, de reacción, que es la segundidad.

La tendencia a adquirir hábitos: la llave de todo


El azar o la espontaneidad dieron lugar a la tendencia al hábito, la fuerza generalizadora que
posibilitó la creación de todo lo que es.

Pierce demostró que la tendencia al hábito puede considerarse como el aspecto principal del
universo tal como lo conocemos y los fenómenos del sentimiento, crecimiento y creciente
complejidad que aparecen en el universo y del que una filosofía mecánica no puede dar cuenta.
AL final de su vida Peirce estaba convencido de que había encontrado la llave para abrir los
misterios de la cosmología y la psicología.

La tendencia a adquirir hábitos es una tendencia generalizadora; ocasiona acciones


pasadas; y esta tendencia es algo en sí misma capaz de provocar generalizaciones y por
tanto, es autogenerativa. Tenemos entonces solo que suponer el más pequeño rastro de ello
en el pasado, y que el germen debería estar atado al desarrollo de un poderoso y
arrollador principio, hasta que subsista por el fortalecimiento de los hábitos en leyes
absolutas que regulan la acción de todas las cosas en cualquier sentido en el futuro
indefinido.
Este es el proceso hipótetico que cuenta para os tres tipos de fen+omenos, tess modos de ser que
Pierce encuentra en el universo: la primeridad, la segundidad y la terceridad. En lógica son el
inicio, el fin y el proceso, en la vida cotidiana y e la ciencia se puede decir que son sentimientos,
reacciones-sensaciones y pensamientos.

Estas relaciones se expresan siempre en tríadas (como el mismo signo) y tienen diferentes
manifestaciones que se pueden ordenar de la siguiente manera:
-Cualidades, cosas reales existentes, representación.
-Sentimiento, reacción (cambio de sentimiento), habito.
-Monadas, relaciones diádicas, relaciones triádicas.
-Posibilidad, hecho, ley.
-Sensación, conocimiento, voluntad.

Pero no se puede comprender cabalmente la terceridad, la relación triádica de los fenómenos,


hasta que no se comprenda la estrecha conexión que existe entre naturaleza y mente, ente ley y
pensamiento.
Las cosas se identifican, comienzan a reconocerse, se les asignan regularidades. Formas de
aparición que son reiteradas, Tienen un ser y poseen una sustancia. El ser de las cosas se
manifiesta a partir de cualidades, rasgos que identifican a las cosas, primeridades.
Las cualidades imponen relaciones y determinan las representaciones. Por ello, Peirce formula
en “de una nueva lista de categorías” el siguiente diagrama en el que denomina a cada una de
las categorías:
SER
Cualidad (referencia a un fundamento)
Relacion (referencia a un correlato)
Representación (referencia a un interpretante)
SUSTANCIA

Los tres conceptos intermedios se denominan accidentes y habrá que tenerlos muy presentes y
recordarlos a la hora de la elaboración de la nocion de signo y de la clasificación propuesta.

Capitulo 3: La semiótica y la clasificación científica

Pierce define a la semiótica como la doctrina formal de los signos

Ciencias formales y ciencias empíricas

Las ciencias formales deben comprender de diferente modo respecto de las ciencias especiales o
empíricas, como las llama Pierce, estas no buscan descubrir lo que debe ser sino lo que ES en el
mundo actual. La física como ciencia empírica puede descubrir lo que es realmente cierto acerca
del movimiento, pero la semiótica (o la lógica) como ciencia formal debería determinar, en
parte, las condiciones para que algo sea considerado verdadero.
Las ciencias formales, incluyendo la semiótica (o la lógica), la ética, la estética y la metafísica,
estan ubicadas por debajo de la filosofía y son consideradas ciencias formales derivadas porque
no estudian las formas de sus propias construcciones sino la forma de cosas ya construidas.

La ciencia formal, a veces también llamada “ciencia normativa”, investiga las leyes universales
y necesarias de las relaciones de los fenómenos respecto de los fines; esto es, a la verdad, la
justicia y la belleza. La semiótica es “la ciencia de las leyes necesarias de los signos” y se
relaciona con los fenómenos vinculados a la verdad.

La filosofía trata de descubrir no lo que es hipotéticamente necesario sino lo que es realmente


necesario con relación a los tipos de fenómenos que estudia, pero “se limita a la verdad tanto
como puede inferirse a partir de la experiencia comun”. Por esta razón emplea un tipo peculiar
de observación que e Pierce llma “coeniscopia”. Este es el tipo de observación, común de los
grandes filósofos, que simplemente toman la experiencia habitualy, mediante procesos similares
a los de la matemática, como la abstracccion y la generalización, extraen sus cualidades
esenciales, relativas al tópico de la observación.

El sistema de las ciencias y la semiótica

La clasificación de las ciencias se articula a partir de tres divisiones principales en ramas, clases
y ordenes.
Dados los principios rectores y las sugerencias especificas de jerarquía que formula Peirce se
puede ubicar a la semiótica con relación a las otras ciencias. En su esquema, la semioticas
dependiente de los principios generales que se encentran en una clase superior, las matemáticas,
epecificamente en la lógica matemática. Dentro de su propia clase es dependiente de los
principios generales delineados por l a fenomenoogia y dentro de su propio suborden lo es
respecto de las ciencias normativas de la ética, que a su vez depende de la estética. Por una
parte, todas las otras ciencias, especifica o generalmente, son dependientes de ella. Por la otra,
sus descubriminetos contribuirán a la presicion de los principios y los descubrimientos de las
cienicas superiosres.
La semiótica puede ejercer influencias en otras ciencias de modo directo o indirecto. EN
sentido general, los resultados de la semiótica son aplicables a cualquier ciencia, y por esta
razón es la “ciencia coenoscopica de las ciencias”.

La semiótica y sus divisiones

Gramatica semiotica: su objetivo es determinar las condiciones formales de los signos como
tales, las condiciones generales de los signos en tanto signos, “esas condiciones sin cuyo
cumplimiento no serian signos de ningún modo”. Como sugiere el nombre, funcionaria mas en
el sentido de una gramatica, de una lengua que establece las reglas de funcionamiento del
significado. Se comprende aquí el estudio de los componentes básicos de los singos,sus tipos,
aspectos y clasificaciones.

Semiotica como logica critica: en este caso se remite a las condiciones necesarias por la cuales
los signos transmiten algo verdadero acerca de los objetos que representan. Se llama lógica a la
teoría de las condiciones que determinan que un pensamiento sea verdadero.

Retorica universal: El estudio de las condiciones necesarias de transmisión del significado a


traves de os signos de una mente a otra.

Así, mientras que la gramatica semiótica consiste en el estudio de lo que debe ser verdadero a
traves de los signos como tales y la lógica critica es el estudio de las condiciones para el uso
apropiado de los signos que permiten el acceso a la verdad, la retorica formal alude al estudio de
las condiciones formales a partir de las cuales los signos pueden comunicar se desarrollan, son
comprendidos y aceptados.

Como toda ciencia, la semiótica comprende tres procesos: 1) realizar observaciones, 2) razonar
sobre la base de esas observaciones, y 3) brindar confirmación a los resultados del razonamiento
y determinar cuales resultados del razonamiento son verdaderos.

Caracterizacion general de la semiótica

Como rama de la filosofía, la semiótica es una ciencia normativa, formal. Apunta a la verdad
como puede ser expresada y conocida a partir de los signos, y sirve para establecer los
principios rectores para cualquier otra ciencia que opere con signos. Como ciencia formal esta
interesada en la determinación de las condiciones necesarias y esenciales del caracer y el
empleo de los signos.

Comprende tres ramas;


1)El estudio de las condiciones necesarias que cuentan para que un signo se tal (gramatica
semiótica); 2) el establecimiento de los criterios para considerar que algo es verdadero por
medio de inferencias de y a traves de los signos (lógica critica), y 3)la determinación de las
condiciones para la comunicación y el desarrollo de los signos (retorica universal).
Capitulo 4: Gramatica semiótica

Un signo o debe cumplir algunas condiciones para que pueda ser considerado como tal. La base
de la que parte es su doctrina acerca de las categorías:

-Algo tiene alguna cualidad


-Algo esta en relacion con algún existente
-Algo debe ser comprendido o incluso traducido por algo

“Un signo o representamen es algo que esta para alguien, por algo, en algún aspecto o
disposición”.

Las condiciones del signo son cuatro:

1) Un signo debe entrar en relacion con un objeto o representar a ese objeto. Esta es la
condición representativa del signo.
2)El signo representa ese objeto en alguna manera o capacidad (ground esta “en alguna
relación”. Cada signo debe tener algún sentido o profundidad para contar como tal. Esta e la
condición presentativa.
3)El signo determina, potencial o realmente, a un interpretante, entendido como un signo que
despliega el signo original. Esta es la condijo interpretativa.
4)La relación entre signo, objeto e interpretante debe ser tríadica. Esto es, pensada como una
relación inevitable por la cual cada componente adquiere sentido.

La habilidad del signo de ser interpretado solo puede operar si es interpretado como
representando al objeto en algún aspecto y si es interpretado como representante del objeto
como tal. Asi el ground, la representación y la interpretación son tríadicamente
interdependientes. En sus términos mas generales, un signo debe representar algo en algún
aspecto, para algún interprete, para que pueda ser tomado como signo. Esta es la condición
tríadica.

La gramatica semiótica estudia las formas en las que un objeto puede ser signo.

La presentación del signo

El signo presenta a su objeto como ese objeto en alguna forma o aspecto y también sirve para
presentar el objeto desde el punto de vista de un aspecto y parcialmente.

En “esta estufa es negra” presenta la estufa en términos de una cualidad, la negrura. Presentando
el objeto como negro, el signo selecciona cierta forma, característica o cualidad del objeto.
El ground del signo es una cualidad abstracta o una forma de un signo. Pierce lo expresa de un
modo mas preciso: cuando prescinde de su objeto, el ground es una pura forma o idea.
La función inmediata de referencia a un ground es unir lo relacionado y lo correlacionado, por
tanto su introducción se justifica porque sin una referencia a un correlato resulta ininteligible.
Ninguna relación puede tener lugar sin una cualidad o referencia a un ground.
Al caracterizar al objeto, el signo posibilita que se conecte a el y al mismo tiempo muestra un
cierto sentido o connotación en relación con ese objeto.

LA representación del signo

Para que algo sea signo debe representar, como se suele decir, a otra cosa, llamada su objeto,
aunque la condición de que el signo debe ser distinta de su objeto es, tal vez arbitraria. En
algunos casos hay una superposición entre signo y su objeto.
El objeto de un signo puede ser aproximadamente todo, y lo que hace que algo sea un objeto de
un signo es el hecho de que esta representado como tal por el signo y sirve para ofrecer
resistencia, brindar una restricción o ,en general, actuar como un determinante para el proceso
semioticao que lo representa, en cuyo caso se llama “objeto dinamico”.

Pierce diferencia dos tipos de objeto:

Objeto Inmediato: es el objeto visto desde el contexto del signo-su contenido representativo.
Objeto dinamico: es una mano invisible que guía el proceso semiótico a la determinación final
mano invisible que guía el proceso semiótico a la determinación final que concierne a cualquier
información o significación que se refiere al objeto aun cuando eso signifique la interpretación
equivocada.
El objeto dinamico es el objeto de una realidad que posee una existencia independiente del
proceso semiótico.
Pero, sin embargo se debe tener en cuenta que para que el signo diga algo de si mismo es
preciso que haya pasado por procesos semióticos anteriores a partir de los cuales el intérprete
posee un cierto conocimiento del objeto y por lo tanto es concebido también como signo.

El signo no es la copia de su objeto sino que representa al objeto como un embajador representa
a su país en una nación extranjera. La extensión de la metáfora permite suponer que ese
embajador ha sido nombrado por alguien que tiene el poder de hacerlo. Por lo tanto el objeto
“determina” al signo en cierto sentido, pero sin poner su marca en él.

El percepto es la presentación perceptual. Posee dos aspectos: como primeridad es un fenómeno


y por lo tanto muestra una cualidad. Como segundidad es una interaccion del sujeto con un
objeto real, externo o suceso.
E juicio perceptivo es la representación del percepto. Posee un aspecto vinculado a la terceridad
porque se manifiesta como un signo complejo que es un índice mas predicado, Se refiere a un
objeto real, externo, o un suceso.

La determinación, por su parte, es un proceso de restricción iniciado por el objeto dinamico a


partir de algún signo. Es el germen de determinaciones posteriores: “un signo es algo que trae a
una determinacion una cosa que esta determinada por el. La determinación debería entenderse
como coerción o como una imposición mas que como un proceso causal.
La determinación brinda la forma (la base del ground), el anzuelo, sobre el cual el signo hace
descansar la representación del objeto dinamico.

Como sugiere el cuarto principio formal (el principio tríadico), el signo solo representa a su
objeto si hay un interpretante que correlaciona a ambos, y si esto se puede hacer a partir de que
hay un fundamento sobre el cual realizar esta correlacion. Este grounding es el efecto del objeto
dinamico, la determinación por el objeto dinamico.

La interpretacion del signo

Cada signo para ser tal debe ser interpretado. Cada signo debe ser capaz de determinar un
interpretante. El interpretante puede entenderse en un sentido general como la traducción de un
sigo, su resultado significativo: un signo no es un signo a menos que pueda traducirse en otro
signo en el que e s mas plenamente desarrollado.
El interpretante esta determinado por el signo mediante algún traductor o una acción
interpretativa del signo. Esto sugiere que la traducción es, al mismo tiempo, un producto, el
resultado de un proceso (el proceso de la semiosis mismo) que tiene algún efecto sobre el
traductor: “el efecto esencial sobre el intérprete es realizado por la semiosis del signo”.
La primeridad, la segundidad y la terceridad deben pensarse como la clasificación mas
abarcadora de las categorías; las otras divisiones pueden considerarse como especies de estas
categorías comprensivas.

La relación tríadica

La cuarta condición formal, que insiste en la interrelacion tríadica del signo, objeto e
interpretante, da cuenta de la acción del signo, o sea, de la semiosis. Pierce define a esta ultima
como “ un acto o influencia que es o envuelve una cooperación de tres sujetos, tales como un
signo, su objeto y su interpretante; esta relacion de influencia triple no es de ninguna manera
resoluble en atos entre pares”. La semiosis no es la reproducción mecánica o sumatoria de las
relaciones entre signo—objeto y signo interpretante y objeto interpretante sino la forma triple de
una lazo indisoluble; no puede reducirse a ningún tipo de relación diádica.

Tipos de signo

Por tipología se entiende el discernimiento de un tipo (o clase natural) cuya descripción toma
generalmente los caminos por los cuales las cosas que le perteneces actúan en un sentido
análogo; en este caso se trata de una división de signos.
La clasificación de los signos es la organizacion amplia de estos tipos (o clases naturales) por
medio de un plan sistematico o idea que trata de demostrar la afinidad, dependencia o
interdependencia de los tipos.
Pierce desarrolla cuatro diferentes tipologías: original, intermedia, expandida final.

Los signos y su carácter presentativo

El carácter presentativo del signo es cierta forma que el signo tiene en su relación con el objeto
que forma la base de su capacidad como signo para representar a su objeto, eto es, que sirve
como el ground del signo. El carácter presentativo del signo forma la base de carácter
representativo.

Los signo y su carácter representativo El carácter presentativo de un signo esta e sus


caracteriticas o cualidades con prescindencia de toda relación que tenga con el objeto; el
carácter representatvo del signo concierne a la relación o correlacion entre el signo y el objeto.
El carácter representativo del signo atañe a la manera en ala que un signo se correlación con su
objeto y asi se establece el mismo como una representación de ese objeto.

Los signos y su poder interpretativo

Ademas de su carácter presentativo y representativo, el signo posee un poder interpretativo.


Dirige o determina a sus interpretantes respecto de cierta orientación en la interpretación de su
objeto.

Capitulo 5: Lógica crítica

La lógica critica permite discernir “ Las condiciones formales acerca de la verdad de los
símbolos”. Se refiere a los legisignos, símbolos, decisignos y argumentos. Son los signos que
expresan informaciones. Se relacionan con la verdad y la exactitud que pueden transmitir
determinando sus interpretantes finales.
La primera condición formal para la vedad es que el símbolo se corresponda con su objeto. Esta
es una concepción tradicional de la verdad, pero la correspondencia tiene un modo original en
este caso.
Capitulo 6: retorica universal

La retorica universal es la menos desarrollada de las ramas de la teoría semiótica general de


Pierce y ello hace que sea la mas difícil de interpretar.
La definición mas satisfactoria es la que dice que “es la doctrina de las condiciones generales de
la referencia de los símbolos y de otros signos respecto de los interpretantes que determinan”, y
que de un modo mas amplio apunta a “la ciencia de las condiciones esenciales bajo las cuales un
signo puede determinar un signo interpretante de si mismo y de cualquiera que signifique, o
pueda, como signo provocar un resultado físico”.
En su sentid mas estrecho, la retorica universal será el estudio de las condiciones formales de la
indagación, de la investigación, de la construcción del conocimiento: “La doctrina de cómo la
verdad debe ser investigada con propiedad, o es capaz de determinarse”.