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Stuart Hall: diez lecciones para los estudios culturales

Describe a Hall como el más articulado e influyente practicante de los Estudios Culturales
de la versión inglesa.
Intento articular una forma diferente de ser intelectual político y una posición subjetiva
política.
Encarnó sus relaciones personales e institucionales y su producción intelectual en aras de
hacer de este mundo un lugar mejor.
Quiere hablar de lo que aprendió de Stuart Hall, de cómo aprendió a acoger los estudios
culturales como un intelectual político y cómo aprendió a pensar a los mismos como un
proyecto intelectual, una premisa y una práctica.
Los estudios culturales son la única formación intelectual que luego de II Guerra Mundial
trataron de materializar las lecciones que intentara mostrar…
Optimismo político [Política Popular]
Tiene que conectarse con las vidas y realidades de la gente; tiene que dirigirse a la gente
desde donde vive sus vidas y movilizarse a la velocidad y distancia de la misma.
En el proceso de movilizar a la gente y comprometerla con su propia realidad nos
ponemos en riesgo y cambiamos (cambiamos premisas y sentido de posibilidad política).
Pesimismo intelectual
Tal optimismo tiene que estar construido en combinación con el pesimismo del intelecto.
Necesitamos contar las mejores historias posibles, pues tal vez esa historia no es
suficiente y no llega a la vida de la gente.
Estoy diciendo que nuestras prácticas no deben caer en las lógicas, normas, prácticas de
la academia contemporánea, pues a principios de los 70’ ésta ha sido diseñada para
reproducir las relaciones sociales de los sistemas existentes de dominación.
Parte de la lección del pesimismo del intelecto implica es que las ideas efectivamente
importan, que el trabajo que hacemos es relevante.
No se trata de la producción sino de hacer el intento de entender qué está pasando en el
mundo que nos sea posible hacerlo mejor.
Tenemos que comprender cómo y por qué las sociedades continúan produciendo
cualquier forma de inhumanidad.
La inseparabilidad de la lucha política e intelectual.
Sin el conocimiento de las realidades de poder específicas, miedos, esperanzas y rabias de
la gente dentro de las relaciones de poder seguiremos contando malas historias y
perdiendo la batalla.
La cultura en el corazón de la investigación
La cultura nos ayuda a comprender qué está pasando hoy.
La cultura como un conjunto de dominios históricamente constituidos, debe ser
entendida en el plano discursivo, como una dimensión constitutiva de todas las vidas
humanas.
La cultura entendida como un medio.
La cultura entendida como estructuras de sentimiento y las lógicas populares del
cálculo donde la gente calcule que decisiones deben ser tomadas.
Lo estudios culturales no son sobre la cultura; más bien, tratan de las interconexiones
entramadas de la cultura con las estructuras sociales, transiciones históricas,
organizaciones económicas, relaciones sociales e instituciones políticas.
4Lección, segunda premisa. La Unidad fundamental de análisis son las
relaciones
El mundo está constituido por relaciones, vivimos en un mundo relacional.
Los estudios culturales en su versión inglesa se referían al plano relacional desde la
noción de articulación.
Articulación como la forma de hacer, rehacer y deshacer las relaciones.
En oposición en la deconstrucción que tiende a pensar que no existe la realidad, los
estudios culturales sostienen que las relaciones, estructuras, identidades y unidades son
reales, sólo que nunca son fijas, estáticas, permanentes, universales y nunca son
naturales.
Las relaciones son siempre contingentes, no hay garantías.
Los estudios culturales no esencialistas, pero tampoco antiesencialistas, creyendo que
todo puede ser deconstruido.
Contextualismo radical
La práctica de los estudios culturales es pensar contextualmente
Contexto tanto objeto de análisis como la fuerza que determina nuestro análisis.
Entender el contexto en un campo multidimensional de relaciones, se trata de
comprender el contexto con la cultura como un elemento absolutamente vital.
No pensar el contexto como una entidad fija, estable y temporalmente pre-definida, sino
como algo activo, cambiante, organizado y organizador.
Esto tiene su origen en la premisa marxista de la especificidad histórica, Foucalt y en la
dialéctica negativa de escuela Frankfurt.
Toda verdad es contextual, no hay garantía de que lo que sea verdad en un contexto
particular lo sea en otro.
La teoría es una estrategia a un contexto, a un set de luchas y problemáticas de que un
contexto determinado revela.
Stuart se oponía a los que creen que la teoría provee las respuestas: ¿qué teorías son las
más útiles para exponer las complejidades del contexto y así abrir posibilidades de lucha
política?
Hall se oponía aquellos que pretendían convertir su pensamiento en una teoría
generalizable y universal. El invitaba a hacer un uso más general de los conceptos, había
de desterrarlos de lugar y arraigo histórico para trasplantarlos con mucho cuidado a
nuevos terrenos.
Hall nunca estuvo interesado por una teoría general de la raza, su intención era conocer la
forma en que determinada sociedad era racializada en un momento específico de su
historia.
La complejidad y la contradicción
Los estudios culturales se oponen a cualquier forma de reduccionismo y simplificación.
Nunca se trata de una sola cosa ni se inscribe en un campo exclusivo.
Tampoco existen resultados finales (no todo se trata de capitalismo o
heteronormatividad).
La complejidad del mundo rebosa cualquier resolución categórica (en términos de lógicas
conectadas Deleuze).
No podemos retroceder a binarismos porque no nos permiten entender, ni organizar ni
trasformar el mundo.
Para entender y trasformar el mundo es preciso abordarlo en su complejidad y en sus
hibridaciones.
Los niveles de abstracción en que se organizan y desarrollan