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ANTES DE EMPEZAR MI INTERVENCION UN SALUDO ESPECIAL

POR EL DIA INTERNACIONAL DE LA FAMILIA A TODAS LAS


FAMILIAS PERUANAS BASE FUNDAMENTAL DE NUESTRA
SOCIEDAD.
Señor presidente, esta pandemia nos ha enrostrado la realidad que
denunciamos desde hace años quienes hemos vivido día a día la tragedia de
los procesos penales. Señor presidente, el pueblo peruano el día de hoy
tiene que escuchar, saber y recordar que este hacinamiento no es producto
de la pandemia, ni es responsabilidad de nuestros jueces y fiscales, sino que
es producto de la indiferencia de los gobernantes de turno, sí…, esos
gobiernos en los que hubo corrupción, tal como lo hemos visto en las
últimas décadas. Al lado de la corrupción también está la ineficiencia y
aquí el gobierno del presidente Vizcarra tiene responsabilidad pues hasta
ahora no ha llevado a cabo una verdadera reforma penitenciaria.

Sucede ahora, como lamentablemente se aprecia que nos


encontramos una vez más ante la emisión de normas apuradas que son solo
parches para situaciones específicas, porque el proyecto de dictamen se ha
enfocado en su sentido más literal y simplista para resolver el problema:
“abramos las cárceles” obviándose el riesgo social que se transmite a los
peruanos en su día a día.

Exijo, Señor Presidente, que en el Dictamen se excluya la parte


siguiente: “se debe reconocer una tendencia instalada en los fiscales y
jueces a utilizar como primera medida inmediata y efectista la prisión
preventiva”. Señor Presidente, me he desempeñado como magistrada,
admitir esa redacción sería una ofensa, que quedaría registrada, en
contra de los fiscales y jueces del Perú, es decirles que sus decisiones no
responden a un mayor análisis y que actúan como unas máquinas de
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prisiones preventivas. NO, señor presidente, la imposición de una
prisión preventiva responde a causas que se observan de un caso
concreto y que la ley prevé para su procedencia.

Ahora me centraré en algunos puntos críticos sobre el Dictamen:

PRIMERO:
El literal c de su artículo 2 que regula el cese de la prisión preventiva para
los casos de delitos de menor gravedad, sin mayor criterio, establece que en
los casos en que se haya impuesto prolongación de prisión preventiva el
juez debe informar al órgano de control interno del Ministerio Público,
incluso, con posibilidad de ser sancionado. Para desestimar este punto
debemos leer el artículo 274 del Código Procesal Penal en el que
claramente se señala que esta prolongación procede por cuestiones de
especial dificultad o que la investigación misma se haya prolongado, no es
una mera prórroga de plazo, por tanto, no se puede regular que los fiscales
sean investigados por tales casos.

SEGUNDO:
En cuanto a la cesación de la prisión preventiva, esta es la que genera
mayor preocupación. Cabe subrayar que en el artículo 6 de la propuesta
hallamos cuestiones en las que si no se mejora la técnica legislativa
generaremos un caos de requerimientos de cesación.

Así, el articulo 6.1 de la propuesta no establece supuestos de procedencia


conjunta, sino alternativa, esto es, basta el cumplimiento de alguno de ellos
para que se admita a trámite bajo esta legislación de excepción y un primer
supuesto es ser mayor de 65 años de edad.

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No digo que personas de mayores de 65 años no sean vulnerables, pero si
leemos de manera sistemática en este supuesto no se le exige vinculación
con el COVID y en el 6.2 se redacta de manera disyuntiva (se usa el
“o”) para referirse de un lado al estado de salud general y de otro que
se haga un análisis del nivel de salubridad del penal.
Que quiero decir al respecto? pues, tengamos cuidado con las “normas de
contrabando” ya hemos sido testigos de innumerables intentos políticos por
liberar a sus conocidos, es por ello, que pedimos que se unifique los
literales a y b del artículo 6.1 de la propuesta para que la procedencia se
trate de: “Personas mayores de 65 años de edad que adolezcan de
enfermedades graves o enfermedades crónicas, calificadas como riesgosas
frente al COVID-19. (…)”.

En cuanto al artículo 6.3 que establece la obligación al magistrado para que


priorice la reforma o cesación de prisión preventiva en los casos de
prolongación de prisión preventiva, ya hemos dicho que ésta prolongación
no puede ser tratada como una mera prórroga.

Asimismo, solicito que se retire el artículo 6.6 del proyecto porque no se


puede colocar una espada de Damocles a los jueces cuando tengan que
resolver estos pedidos de cesación, dicha norma llevaría oculta un mandato
para la variación, caso contrario, el mismo juez deberá ponerse en los
fueros disciplinarios del Control de la Magistratura

TERCERO:
Debe excluirse también la propuesta de incorporación del literal d) al
artículo 268, porque de manera general se busca establecer como un
presupuesto material de la prisión preventiva las declaratorias de estado
emergencia, lo cual no puede ser un presupuesto independiente a la
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valoración del peligro procesal que ya se encuentra regulado en el Código
Procesal y desarrollado por la jurisprudencia y Acuerdos Plenarios de la
Corte Suprema.

CUARTO:
En cuanto a la propuesta de modificar la regulación de la comparecencia
restrictiva establecida en el artículo 287.1 del Código Procesal Penal, de
igual manera, hay una evidente carencia de sistematización y comprensión
de lo que significa el peligro de fuga y, más aún, la obstaculización
probatoria, de la cual hemos sido testigos en diversos casos. Así, esta
propuesta, sin coherencia legislativa termina por excluir la
comparecencia con restricciones, es decir, que se apliquen reglas de
conducta y solo mantener una comparecencia simple, acaso olvidan
que durante la pandemia también se han visto actos delictivos, incluso,
en contra de las mujeres peruanas? por tanto, no podemos admitir
como regla general que una declaración de emergencia sanitaria anule
todo nivel de peligro de obstaculización o fuga y, menos aún la
imposibilidad de dictar reglas de conducta necesarias para los casos
concretos.

Por tanto, señor Presidente, tal como está redactado el dictamen y las
formulas normativas propuestas no debería ser aprobado, requerimos de
precisiones urgentes, así como suprimir aquellas que se puedan volver
como una cláusula de escape al servicio de intereses subalternos a la
necesidad de dar una solución a la urgencia sanitaria que se viven en los
penales producto de la pandemia.