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ENSAYO SOBRE EL MATRIMONIO CIVIL EN VENEZUELA Y DIFERENCIA CON OTROS

MATRIMONIOS EN AMÉRICA LATINA


El ser humano siempre ha buscado vivir en pareja para satisfacer no solo sus necesidades
reproductivas sino también las espirituales. Sin embargo, La persona, como todo ser humano
susceptible de tener derechos y obligaciones, posee características propias y perfectamente
delineadas, de manera que sea posible establecer sus cualidades y derechos que permitan
diferenciarla en cuanto a sus atributos propios. Desde esta perspectiva, la persona decide una
convivencia bajo una institución denomina familia; históricamente se ha considerado que la
familia cumple un papel fundamental dentro de la vida de cada individuo.
Es decir, es visto como un elemento de equilibrio social que ha sido resaltado desde la
época antigua, destacándose dentro de la evolución jurídica en la antigua Roma, donde se
establecieron dos términos: el matrimonio celebrada siendo los involucrados las personas libres y
el contubernio pertenecientes solos a los libres, esclavos o entre esclavo. Concibiéndose entonces
como una situación de hecho y con consecuencias de derechos, abarcando elementos materiales
de cohabitación y el intencional (affetio), en consideración a esto y a lo largo de la historia, el
matrimonio se caracteriza por la perpetuidad. Mientras que en el derecho canónico contempla
disposiciones sobre el matrimonio en el Codees Iuris Civiles. Para el catolicismo, el matrimonio
tiene una triple naturaleza, y en consecuencia un triple concepto: ·1. En el sacramento. 2. es una
institución y 3. es un contrato. Ahora bien, en Venezuela, en el período de la colonia el
matrimonio en Venezuela estuvo influenciado notablemente por el aspecto religioso, la
vinculación del Estado y la religión en este caso religión católica como sacramento católico y como
contrato según la ley civil, se consagra en una institución de derecho implicando deberes y
beneficios para la fundación conyugal con proyección social.
En este sentido, a medida que ha ido evolucionando la historia nuestra Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (1999), en su Artículo 75, establece que es una “… asociación
natural de la sociedad y como el espacio fundamental para el desarrollo integral de las
personas…” Por su parte, la misma Constitución en su Artículo 77, señala que el Estado “Se
protege el matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado en el libre consentimiento …”.
siendo el matrimonio la figura jurídica más antigua para institucionalizar. Desde esta perspectiva
en Venezuela existen formas de Familias contempladas en el Ordenamiento Jurídico Venezolano y
una de ellas es; la familia matrimonial o conyugal. Este tipo de familia encuentra también su
fundamento en los artículos 345, 399 y 411 de la LOPNNA y en especial en el artículo 3 de la Ley
de Protección a las Familias, la Maternidad y la Paternidad (LPFMP) que al definir la familia
expresa que está constituida por personas relacionadas por vínculos jurídicos. También existen las
Familias extramatrimonial o no matrimonial: destaca la inexistencia de matrimonio entre los
progenitores, puede tratarse de una familia biparental donde los progenitores mantienen una
relación estable de hecho protegida también por el Estado conforme al mencionado artículo 77
de la CRBV.
Es preciso mencionar que una relación vinculante de carácter legal, a saber, es: El
matrimonio y de acuerdo a Padrón y González (2005), el matrimonio “es la unión legal de un
hombre y una mujer con la finalidad de vivir juntos, a perpetuidad, procrear y socorrerse
mutuamente” (p. 26), los citados autores infieren que el matrimonio es una unión solemne que
une a un hombre y a una mujer, con el animus maritalis que busca construir una familia, procrear
hijos, socorrerse mutuamente, y que al mismo tiempo, engendra deberes y obligaciones
reciprocas. De la misma manera O' Callaghan (2004) esgrime que se emplea la palabra
matrimonio para designar un acto constitutivo, o una unión estable de hecho. Es por ello
entonces, que el matrimonio es un contrato civil entre dos personas que reúnen los requisitos
legales para casarse, regulado en el derecho venezolano en el título IV, artículos 41 del Código
Civil venezolano (en lo adelante C.C.V, 1982), se evidencia el matrimonio como u na institución de
derecho civil con regulaciones de orden público.
A tenor de lo establecido, bajo la concepción de los artículos 44 y 45 del C.C.V, el
matrimonio no puede contraerse sino entre un solo hombre y una sola mujer. La Ley no reconoce
otro matrimonio contraído en Venezuela sino el que se reglamenta, siendo el único que producirá
efectos legales, tanto respecto de las personas como de los bienes. En el aspecto civil, es
considerado como un contrato el cual sólo será válido si se ciñe a las normas establecidas por
nuestra ley, como contrato este reviste una serie de formas solemnes y consensual (art. 81 al 109
C.C.V) y art. Artículo 99 de la Ley Orgánica de Registro Civil referido a la formalidad del
matrimonio ante una autoridad civil de carácter contractual, se puede asumir que este reviste un
carácter de disolubilidad, siendo así se puede recurrir ante la autoridad para solicitar la disolución
del vínculo no sin que la autoridad procure garantizar los intereses de los hijos, y de ambos
cónyuges.
También es importante precisar como lo indica la Constitución de México con respecto al
matrimonio, cada entidad federativa decide sobre sus políticas civiles. La primera forma de
reconocimiento a parejas homosexuales en el país fue otorgada mediante la Ley de Sociedad de
Convivencia, aprobada por la Asamblea Legislativa de la Ciudad de México en 2006. En la
actualidad el matrimonio igualitario se encuentra permitido en sólo algunos estados, pero en los
que no, deben ser reconocidos como tales aquellos celebrados en otras jurisdicciones. En este
país, la institución del matrimonio tiene propósito de realizar comunidad de vida y mediante un
acto canónico son formal y la formalidad oficial en el Registro Civil, y en el segundo, del
eclesiástico autorizado. Para efectos del matrimonio en Argentina a partir del 2010 se permite el
matrimonio entre personas del mismo sexo en Argentina siendo la primera jurisdicción de
América Latina en legalizar la unión civil. Por otra parte, En Brasil el matrimonio se debe celebrar
ante un Ministro de Fe quien autoriza el vínculo, pudiendo optar los contrayentes libremente
entre una ceremonia religiosa o una civil. Asimismo, en Colombia A partir del 7 de abril de 2016,
el matrimonio entre parejas del mismo sexo es legal en Colombia, El matrimonio encuentra
sustento constitucional en el artículo 42 de la Carta, el cual dispone que la familia es el núcleo
fundamental de la sociedad.
Es importante destacar que en Venezuela no existe el matrimonio entre personas del
mismo sexo, el matrimonio civil en Venezuela produce efectos legales, respecto de las
personas como de sus bienes, existiendo deberes entre los cónyuges: fidelidad, vivir juntos y
socorro mutuo. Uso opcional del apellido del marido, comunidad limitada de gananciales, Tal
comunidad se disuelve con el divorcio o en la solicitud de separación de cuerpos se especifica
la separación de bienes también y también se extingue el matrimonio con la sentencia de la
Sala de Casación Civil (mediante la sentencia número 136 del 1/3/2017) fijó el desafecto o
la incompatibilidad de caracteres, Son nulas las ventas entre los esposos. Sin embargo, en los
países donde el hombre es quien administra los bienes conyugales, se ha establecido legalmente
mediante la extensión de la institución ya existente del matrimonio incluso en aquellos formados
por personas del mismo sexo. En los países antes señalado se mantiene la naturaleza, los
requisitos y los efectos que el ordenamiento jurídico venía reconociendo previamente a los
matrimonios.
Recordando que la palabra matrimonio denota la acción, contrato, formalidad, o
ceremonia en la que la unión conyugal es creada para la unión en sí, en su condición de
permanente. Se trata, en gran parte, del matrimonio como condición, y de sus aspectos morales
y sociales. Normalmente, es definido el matrimonio como la unión legítima entre marido y
mujer. "Legítimo" indica la sanción de una ley, mientras que la frase, "marido y mujer", para
referirse a otro tipo de uniones, implica los derechos mutuos, de la vida en común, y de una unión
permanente
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Código De Procedimiento Civil Venezolano (2009). Gaceta Oficial N° 39264 Del 15 De
septiembre.

Código Civil de Venezuela (1982). Gaceta N° 2990. Extraordinaria del 26 de Julio.

Constitución de la República de Venezuela. (1999). Gaceta Oficial No 5.453


Extraordinario. Caracas, viernes 24 de Marzo.

Ley Orgánica de Registro Civil (2009). Gaceta Oficial No 39.264 del 15 de septiembre.

Padrón y González (2005). Derecho de Familia. Edita editorial Síntesis. Valencia. Venezuela.

Reglamento de la Ley Orgánica de Registro Civil, publicado en Gaceta Oficial de la


República Bolivariana de Venezuela Nº 40.093, de fecha 18 de enero de 2013:
artículos 87 al 98.

PARTE II REQUISITOS
tanto los requisitos para la celebración del matrimonio, así como los hechos o
acontecimientos que ocurran durante y después de estas figuras civiles jurídicas producen efectos
jurídicos tanto para las partes como para terceros, es decir, efectos “erga omnes”, es necesario
que exista un marco jurídico que delimite su proceder y genere los efectos deseados.
Para contraer válidamente matrimonio se encuentran requisitos que están tipificados

dentro del Código Civil venezolano (1982), desde los artículos 46 al 65. Los cuales son:

- La mujer que no haya cumplido catorce (14) años de edad y el varón


que no haya cumplido dieciséis (16) años, no podrá contraer válidamente matrimonio.

- Los entredichos por causa de demencia, y aquella persona que no se halle en:

su juicio, de igual forma no podrá contraer válidamente matrimonio. No se permite ni

es válido el matrimonio contraído por una persona casada anteriormente con otra

persona, ni el de un ministro de cualquier culto a quien le sea impedido el matrimonio

por su respectiva religión, ni entre ascendientes y descendientes ni entre afines en línea

recta y entre hermanos.

- No podrá contraer matrimonio el encausado por rapto, violación o seducción,

mientras dure el juicio criminal que se le forme y mientras no cumpla la pena a que

haya sido condenado, a no ser que lo celebre con la mujer agraviada, es decir la

persona no podrá contraer matrimonio hasta tanto no se le dicte una sentencia

definitiva y cumpla la respectiva pena que se le ha imputado.

- El tutor o curador no podrá contraer matrimonio con la persona que tiene o han

tenido bajo su amparo o protección.

- Así mismo, el menor de edad no puede contraer matrimonio sin el

consentimiento de sus padres.

Así mismo el Código Civil Venezolano (1982) en su Título IV y Capítulo II establece las

formalidades bajo las cuales se debe contraer válidamente el matrimonio, entre las cual

deberán manifestar su deseo de contraer matrimonio ante uno de los funcionarios, de la

residencia de cualquiera de
los contrayentes y expresaran, además, bajo juramento, su nombre, apellido, edad, estado,

profesión y domicilio, y el nombre y apellido del padre y de la madre de cada uno de ellos, de

todo lo cual se extenderá un acta que firmarán el funcionario, las partes u otro a su ruego, si

ellas no pudieren o no supieren hacerlo, y el Secretario.

Los requisitos que deben presentarse ante el funcionario quien se haga

manifestación de la voluntad de contraer matrimonio, establecido en el artículo 69 del Código

Civil (1982) ya antes mencionado y que deberá contener:

a. El acta de esponsales.

b. Todo lo relativo a la fijación de los carteles.

c. Copia de las partidas de nacimiento de los futuros contrayentes. Las cuales no

deberán datar de más de seis meses antes de la celebración del matrimonio.

d. Los documentos que acreditan la dispensa de los impedimentos que pudieren

existir para la celebración del matrimonio.

e. En el caso de segundo o ulterior matrimonio, copia certificada del acta de

defunción del cónyuge fallecido, o copia certificada de la sentencia firme que

declaro nulo o disue lto el matrimonio anterior, con la constancia de estar

ejecutoriada.

f. Las pruebas que exige el artículo 111 del Código Civil

g.. En los casos de oposición al matrimonio, copia certificada de la decisión


firme que la haya declarado sin lugar.

h. Los documentos que exige el artículo 108 del Código Civil venezolano, si se trata de

extranjeros.

Así mismo, las partidas de nacimiento de los futuros contrayentes y la copia certificada de

las actas de defunción de los cónyuges fallecidos podrán suplirse con una justificación

evacuada ante un Juez. Los testigos deberán ser de notoria honorabilidad y darán razón

circunstanciada de su dicho.

En el caso de que el funcionario ante quien se haya hecho la manifestación no sea el

escogido para celebrar el matrimonio, el expediente expresado deberá ser remitido a este

último, una vez vencido el lapso señalado en el artículo anterior. Podrá prescindirse de los

documentos indicados en el artículo anterior y de la previa fijación de carteles, cuando los

contrayentes deseen legalizar la unión concubinaria existente en que hayan estado viviendo.

Esta circunstancia se certificará expresamente en la partida matrimonial.

Si alguno de los contrayentes o ambos, tuvieren hijos menores bajó su

patria potestad, deberán dentro de los tres (3) meses siguientes a la celebración del

matrimonio, practicar el inventario de los bienes propios de sus hijos conforme a lo establecido

en el Capítulo VII de este Título del Código Civil venezolano (1982). Ningún funcionario que

intervenga en la formación del expediente esponsalicio, o que expida certificaciones, o copias

certificadas, o evacue justificativos que hayan de llevarse a ese expediente, podrá cobrar

derechos ni emolumentos de ninguna especie y todas las


diligencias y actas respectivas serán extendidas en papel común y sin estampillas.

La celebración del matrimonio se encuentra tipificado en el Capítulo IV del Código Civil

(1982) en su artículo 81, el cual expresa, que el matrimonio se celebrará ante uno cualquiera

de los siguientes funcionarios: Primera Autoridad Civil de la Parroquia o Municipio, Presidente

de la Junta Comunal, Jefe Civil del Distrito o Presidente del Concejo Municipal. Cuando el

funcionario natural este impedido, presenciará el matrimonio el que haga sus veces u otro

funcionario de la misma jurisdicción de los facultados, haciéndose constar en el acta el

impedimento.

De la misma manera, en todos los casos, el acto se verificara en presencia de dos testigos, y

quien lo autorice deberá estar asistido de su Secretario, si lo tuviere, o de uno que nombrare al

efecto. El matrimonio podrá celebrarse por medio de apoderado, constituido por poder

especial otorgado ante un Registro Público o por ante el funcionario competente si se confiere

en el extranjero, en el cual poder se determinará la persona con quien haya de contraerse y las

demás circunstancias que respecto de los contrayentes deben expresarse en el acta de

matrimonio conforme el artículo 89.

Según lo establecido en el artículo 86 del Código ya antes mencionado, el matrimonio se

celebrará públicamente el día acordado por los contrayentes, en el despacho del funcionario

que va a presenciarlo. Además de este, deberán estar presentes dos testigos, por lo menos,

de uno u otro sexo,


mayores de veintiún años y los cuales pueden ser parientes, en cualquier grado, de los

contrayentes.

Así mismo el artículo 89 de la ley in comento establece la realización inmediata de un acta

de todo matrimonio que se celebre en la que se exprese:

a. El nombre, apellido, cédula de identidad, edad, profesión, lugar de nacimiento y

domicilio de cada uno de los esposos.

b. Los nombres, apellidos, profesión y domicilio del padre y de la madre de cada

uno de ellos.

c. La declaración de los contrayentes de tomarse por marido y mujer.

d. La declaración que hicieren los contrayentes, en su caso acerca del

reconocimiento de hijos con expresión del nombre, la edad y municipio o

Parroquia donde se asentó la partida de nacimiento de cada uno de ellos.

e. El nombre, apellido, cédula de identidad edad, profesión y domicilio de cada uno

de los testigos.

De las Formalidades que deben Preceder al Contrato de Matrimonio


Artículo 66.- Las personas que quieran contraer matrimonio lo manifestarán así ante uno
de los funcionarios de la residencia de cualquiera de los contrayentes, autorizados para
presenciarlo e indicarán el que han escogido, entre los facultados por la Ley, para
celebrarlo; y expresarán, además, bajo juramento, su nombre, apellido, edad, estado,
profesión y domicilio, y el nombre y apellido del padre y de la madre de cada uno de ellos,
de todo lo cual se extenderá un acta que firmarán el funcionario, las partes u otro a su
ruego, si ellas no pudieren o no supieren hacerlo, y el Secretario. Cuando el futuro
contrayente fuere el mismo funcionario o alguno de sus parientes dentro del cuarto grado de
consanguinidad o segundo de afinidad, no podrá intervenir en la formación del expediente
ni en la celebración del matrimonio.
Artículo 67.- La manifestación de que trata el artículo anterior, se hará por ambos
contrayentes personalmente o por mandatario con poder especial; y deberán ser asistidos de
las personas cuyo consentimiento o autorización sea necesaria para la celebración del
matrimonio, a menos que presenten en el mismo acto documento auténtico en que conste el
consentimiento o la autorización. La presentación del documento auténtico de esponsales,
es suficiente para que cualquiera de los contrayentes pueda por sí solo hacer la
manifestación, sin perjuicio de los demás requisitos que prescribe este artículo. Cuando el
funcionario ante el cual se haga la manifestación no sea el escogido para celebrar el
matrimonio, hará a éste la respectiva participación, a objeto de que proceda a fijar el cartel
en su jurisdicción y dé aviso del cumplimiento de tal formalidad como queda indicado.
Artículo 68.- El funcionario ante quien se ha hecho la manifestación fijará un cartel
contentivo de ella en uno de los sitios más públicos del lugar donde cada uno de los
contrayentes tenga su domicilio o residencia. El cartel permanecerá fijado por ocho días
continuos antes de la celebración del matrimonio, haciéndose constar en el expediente
respectivo la fecha de la fijación.
Artículo 69.- El funcionario ante quien se haga manifestación de la voluntad de contraer
matrimonio, formará un expediente, que deberá contener:
1 º El acta de esponsales.
2º Todo lo relativo a la fijación de los carteles.
3º Copia de las partidas de nacimiento de los futuros contrayentes, las cuales no deberán
datar de más de seis meses antes de la celebración del matrimonio.
4º Los documentos que acreditan la dispensa de los impedimentos que pudieren existir para
la celebración del matrimonio.
5º En el caso de segundo o ulterior matrimonio, copia certificada del acta de defunción del
cónyuge fallecido, o copia certificada de la sentencia firme que declare nulo o disuelto el
matrimonio anterior,
con la constancia de estar ejecutoriada.
6º Las pruebas que exige el artículo 111 de este Código.
7º En los casos de oposición al matrimonio, copia certificada de la decisión firme que la
haya declarado sin lugar.
8º Los documentos que exige el artículo 108 de este Código, si se trata de extranjeros. Las
partidas de nacimiento de los futuros contrayentes y la copia certificada de las actas de
defunción de los cónyuges fallecidos podrán suplirse con una justificación evacuada ante
un Juez. Los testigos deberán ser de notoria honorabilidad y darán razón circunstanciada de
su dicho. El mismo funcionario ante quien se haga la manifestación a que se contrae el
presente artículo, advertirá a los contrayentes la conveniencia a de comprobar su estado de
salud previamente a la consumación del matrimonio, a los fines de asegurar en la mejor
manera posible una buena procreación. De todo lo cual dejará constancia en el expediente.
En el caso de que el funcionario ante quien se haya hecho la manifestación no sea el
escogido para celebrar el matrimonio, el expediente expresado deberá ser remitido a este
último, una vez vencido el

De los Efectos del Matrimonio


Sección I
De los Deberes y Derechos de los Cónyuges
Artículo 137.- Con el matrimonio el marido y la mujer adquieren los mismos derechos y
asumen los mismos deberes. Del matrimonio deriva la obligación de los cónyuges de vivir
juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. La mujer casada podrá usar el
apellido del marido. Este derecho subsiste aún después de la disolución del matrimonio por
causa de muerte, mientras no contraiga nuevas nupcias. La negativa de la mujer casada a
usar el apellido del marido no se considerará, en ningún caso, como falta a los deberes que
la Ley impone por efecto del matrimonio.
Artículo 138.- El Juez de Primera Instancia en lo Civil podrá, por justa causa plenamente
comprobada, autorizar a cualquiera de los cónyuges a separarse temporalmente de la
esidencia común.
Artículo 139.- El marido y la mujer están obligados a contribuir en la medida de los
recursos de cada uno, al cuidado y mantenimiento del hogar común, y a las cargas y demás
gastos matrimoniales. En esta misma forma ambos cónyuges deben asistirse
recíprocamente en la satisfacción de sus necesidades. Esta obligación cesa para con el
cónyuge que se separe del hogar sin justa causa. El cónyuge que dejare de cumplir, sin
causa justificada, con estas obligaciones, podrá ser obligado judicialmente a ello, a solicitud
del otro.
Artículo 140.- Los cónyuges, de mutuo acuerdo, tomarán las decisiones relativas a la vida
familiar, y fijarán el domicilio conyugal mutuo acuerdo, su residencia. En caso de que los
cónyuges tuvieren residencias separadas, de hecho o en virtud de la autorización judicial
prevista en el artículo 138, el domicilio conyugal será el lugar de la última residencia
común. El cambio de residencia sólo podrá hacerse si ambos cónyuges están de acuerdo en
ello

Del Régimen de los Bienes


1º De las Capitulaciones Matrimoniales
Artículo 141.- El matrimonio, en lo que se relaciona con los bienes, se rige por las convenciones de
las partes y por la Ley.
Artículo 142.- Serán nulos los pactos que los esposos hicieren contra las leyes o las buenas
costumbres, o en detrimento de los derechos y obligaciones que respectivamente tienen en la
familia, y los contrarios a las disposiciones prohibitivas de este Código y a las establecidas sobre
divorcio, separación de cuerpos, emancipación, tutela y sucesión hereditaria.
Artículo 143.- Las capitulaciones matrimoniales deberán constituirse por instrumento otorgado
ante un Registrador Subalterno antes de la celebración del matrimonio; pero podrán hacerse
constar por documento auténtico que deberá ser inscrito en la Oficina Subalterna de Registro de la
jurisdicción del lugar donde se celebre el matrimonio, antes de la celebración de éste, so pena de
nulidad.
Artículo 144.- Para la validez de las modificaciones en las capitulaciones matrimoniales, es
necesario
que se registren con anterioridad a la celebración del matrimonio, de conformidad con el artículo
precedente, y que todas las personas que han sido parte en las capitulaciones presten su
consentimiento a la modificación.
Artículo 145.- Toda modificación en las capitulaciones matrimoniales, aunque revestida de las
formalidades preceptuadas en el artículo anterior, queda sin efecto respecto a terceros, si al
margen de los protocolos del instrumento respectivo no se ha anotado la existencia de la escritura
que contenga la modificación.
2º De la Comunidad de Bienes
Artículo 148.- Entre marido y mujer, si no hubiere convención en contrario, son comunes,
de por mitad, las ganancias o beneficios que se obtengan durante el matrimonio.
Artículo 149.- Esta comunidad de los bienes gananciales comienza precisamente el día de
la celebración del matrimonio; cualquiera estipulación contraria será nula.
Artículo 150.- La comunidad de bienes entre los cónyuges se rige por las reglas del
contrato de sociedad, en cuanto no se opongan a lo determinado en este Capítulo.
3º. De los Bienes de los Cónyuges
Primera Parte
De los Bienes Propios de los Cónyuges
Artículo 151.- Son bienes propios de los cónyuges los que pertenecen al marido y a la
mujer al tiempo de contraer matrimonio, y los que durante éste adquieran por donación,
herencia, legado o por cualquier otro título lucrativo. Son también propios los bienes
derivados de las acciones naturales y la plusvalía de dichos bienes, los tesoros y bienes
muebles abandonados que hallare alguno de los cónyuges, así como los vestidos, joyas y
otros enseres u objetos de uso personal o exclusivo de la mujer o el marido.
Artículo 152.- Se hacen propios del respectivo cónyuge los bienes adquiridos durante el
matrimonio:
1º - Por permuta con otros bienes propios del cónyuge.
2º Por derecho de retracto ejercido sobre los bienes propios por el respectivo cónyuge y con
dinero de su patrimonio.
3º Por dación en pago hecha al respectivo cónyuge por obligaciones provenientes de bienes
propios.
4º Los que adquiera durante el matrimonio o a título oneroso, cuando la causa de
adquisición ha precedido al casamiento.
5º La indemnización por accidentes o por seguros de vida, de daños personales o de
enfermedades, deducidas las primas pagadas por la comunidad.
6º Por compra hecha con dinero proveniente de la enajenación de otros bienes propios del
cónyuge adquirente.
7º Por compra hecha con dinero propio del cónyuge adquirente, siempre que haga constar la
procedencia del dinero y que la adquisición la hace para sí.

De los Bienes Comunes de los Cónyuges


Artículo 156
Son bienes de la comunidad:
1º Los bienes adquiridos por título oneroso durante el matrimonio, a costa del caudal
común, bien se haga la adquisición a nombre de la comunidad o al de uno de los cónyuges.
2º Los obtenidos por la industria, profesión, oficio, sueldo o trabajo de alguno de los
cónyuges. 3º Los frutos, rentas o intereses devengados durante el matrimonio, procedentes
de los bienes comunes o de los peculiares de cada uno de los cónyuges.
Artículo 157.- Cuando pertenezca a uno de los cónyuges una cantidad pagadera en cierto
número de años, no corresponden a la comunidad las cantidades cobradas en los plazos
vencidos durante el matrimonio, sino se estimarán como parte de los bienes propios,
deducidos los gastos de su cobranza.
Artículo 158.- El derecho de usufructo o de pensión, forma parte de los bienes propios del
cónyuge a quien pertenece; pero las pensiones y frutos correspondientes a los primeros
veinte años del matrimonio, corresponden a la comunidad en los cuatro quintos. De los
veinte años en adelante todos los frutos y pensiones corresponden a la comunidad.
Artículo 159 (Derogado)
Artículo 160.- Los frutos de los bienes restituibles en especie, pendientes a la disolución
del matrimonio, se prorratearán, aplicándose a la comunidad lo que corresponda al número
de días que haya durado en el último año, el cual se comenzará a contar desde el aniversario
de la celebración del matrimonio

4º. De las Cargas de la Comunidad


Artículo 165.- Son de cargo de la comunidad: 1º Todas las deudas y obligaciones
contraídas por cualquiera de los cónyuges en los casos en que pueda obligar a la
comunidad. 2º Los réditos caídos y los intereses vencidos durante el matrimonio, a que
estuvieren afectos, así los bienes propios de los cónyuges como los comunes. 3º Las
reparaciones menores o de conservación, ejecutadas durante el matrimonio en los bienes
propios de cada uno de los cónyuges. 4º Todos los gastos que acarrea la administración de
la comunidad. 5º El mantenimiento de la familia y la educación de los hijos comunes y
también los de uno solo de los cónyuges en los casos en que tienen derecho a alimentos. 6º
Los alimentos que cualquiera de los cónyuges esté obligado por la Ley a dar a sus
ascendientes,
siempre que no puedan hacerlo con el producto de sus bienes propios.
Artículo 166.- También son de cargo de la comunidad las donaciones hechas, por cualquier
causa, a los hijos comunes, de mutuo acuerdo, por los cónyuges.

el matrimonio y las uniones estables de hecho previstas en el artículo 77 de la CRBV son


los mecanismos jurídicos por excelencia en la cultura occidental para formalizar legalmente
y dar protección a las familias ante el Estado, creando un parentesco conyugal entre dos
personas que desean mantener una comunidad de vida e intereses en común.
El matrimonio civil en Venezuela nace con el Decreto-Ley del Matrimonio Civil de 1873,
dicha institución permanecía hasta esa fecha como un sacramento religioso exclusivo para
los ciudadanos pertenecientes a la Iglesia Católica. Con ello se inicia el proceso de
adecuación de la institución matrimonial a los valores comunes del Estado Laico mediante
el Derecho

Enfoques acerca del Matrimonio

Suarez R, (1990), señala que existen dos enfoques principales sobre la naturaleza
jurídica del matrimonio, destacando que existen autores que plantean que es posible una
conjunción de ambos enfoques: 1. el contractual y 2. El institucional.
1. La teoría contractual. Esta teoría proviene de los canonistas y civilistas franceses
de los siglos XIX y XX, estos encargados de redactar el Código Civil Francés,
definieron el matrimonio como un contrato, dejando ver así la influencia de Rousseau,
aunque se reconoce que este contrato no se comporta como el común de los contratos.
El matrimonio es entonces, bajo el enfoque contractual, el resultado de una concordia
de voluntades que produce obligaciones. En cuanto a las críticas que se le hacen a este
enfoque, González F. A. (2004) plantea que uno de los errores de considerar el
matrimonio un contrato, es que el contrato puede disolverse mediante acuerdo entre
quienes lo celebraron, mientras el matrimonio requiere siempre de la intervención
judicial.

2. La teoría institucional.
Por otro lado, la teoría institucional cuyos representantes principales son Renard Georges
y Hourion Maurice, definen al matrimonio como una institución jurídica, estos autores
manifiestan que el matrimonio es un contrato, al menos en términos formales, sin
embargo, Suarez R, (1990) propone que “el estatuto legal que regla el sistema
matrimonial, está por encima de la voluntad de los esposos; es un postulado de orden
jurídico, impuesto por la ley. Valiéndose de reglamentaciones de carácter imperativo, su
forma exterior puede ser contractual, pero, el contrato de matrimonio implica una
situación trascendental: es una institución jurídica”.

Elementos que caracterizan el Matrimonio


Seguidamente se expresan los elementos que caracterizan el matrimonio, de
acuerdo con Padrón y González (2005). Estos son:
1. Unidad
2. Consentimiento
3. Perpetuidad
4. Formalidad
5. Intervención estadal
6. La disolubilidad

Requisitos del Matrimonio


En relación a los requisitos Padrón y González (2005), señalan los siguientes y
afirman que pueden ser de fondo y de forma. Los de fondo se refieren a la esencia misma
del matrimonio y están contenidos en tres categorías:
1. La diversidad de sexo
2. El consentimiento
3. La presencia de un funcionario público competente

Capitulaciones Matrimoniales y el Régimen Supletorio


Cuando la pareja decide llegar a un acuerdo previo al matrimonio para regular su
patrimonio dentro de la vida conyugal, se habla de Capitulaciones Matrimoniales. Si no es
llevado a cabo este procedimiento, la ley procura un régimen supletorio: la Comunidad
Limitada de Gananciales.
Las Capitulaciones Matrimoniales son acuerdos que realiza la pareja próxima a
casarse para determinar el tratamiento que será aplicado a sus bienes patrimoniales, una
vez efectuado el matrimonio.
Estos pactos se caracterizan por:
• ser bilaterales, pues son efectuados por ambos contrayentes;
• son accesorios al matrimonio, ya que no podrán celebrarse de manera independiente a
él, si el matrimonio no llega a realizarse o en caso de declararse nulo, las capitulaciones
no surten efecto alguno;
• son solemnes, para su debida ejecución es necesario cumplir con las formalidades de
ley;
• son personalísimos, así como lo es el matrimonio, pues son llevadas a cabo
exclusivamente por la pareja;
• son inapelablemente anteriores al matrimonio, si no son pactadas previamente, ya no
podrán serlo, siendo sometida dicha unión al régimen supletorio;
• por último, son inmutables, no pueden modificarse después de la celebración del
matrimonio.
Por otra parte, se encuentra el régimen legal supletorio: la Comunidad Limitada de
Gananciales. Ésta entra en escena cuando los futuros cónyuges no ejercen el derecho que
les otorga la ley para elegir su régimen patrimonial matrimonial, supliendo el vacío que
podría causar esa falta de escogencia. Así, la Comunidad Limitada de Gananciales es un
género de comunidad limitada, formado por la propiedad compartida de los bienes
comunes de los cónyuges obtenidos por cualquiera de ellos durante el matrimonio. Por
ser especial y genérica, posee cualidades que la diferencian de la comunidad corriente de
bienes.

Efectos legales del matrimonio


El matrimonio acarrea efectos personales y patrimoniales para los cónyuges. Los
efectos o consecuencias personales son el estado civil como condición personal pues por
su voluntad deja de ser soltero, para ser casado y puede dejar de ser casado para ser
divorciado. El matrimonio crea un vínculo entre los esposos que generan derechos y
obligaciones recíprocas.
Por ende, de acuerdo con Meléndez, (2005) subsisten los siguientes deberes
recíprocos: Deber de convivencia, es decir que el domicilio conyugal que es elegido de
común acuerdo debe ser el lugar de cohabitación de los esposos. También está el deber
de ambos cónyuges de contribuir al mantenimiento del hogar.
En lo que respecta a los hijos la Patria Potestad es ejercida por ambos cónyuges.
Además, los cónyuges tienen el deber de prestarse auxilio recíproco, y el matrimonio crea
un vínculo de afinidad entre un cónyuge y los parientes consanguíneos del otro. La ley
dispone que la capacidad civil del hombre y de la mujer sean iguales.
De lo anterior se puede resumir los derechos y deberes de los cónyuges:
1. Deber de fidelidad,
2. Deber de cohabitación,
3. Elección de domicilio conyugal,
4. Deber de asistencia,
5. Deber de protección
Se interpreta entonces que el matrimonio no es solo un asunto afectivo y de
demostración de fidelidad, sino que los cónyuges se deben auxilio, solidaridad, tolerancia
mutua y protección tanto moral como física y la contribución a los gastos del hogar (antes
los gastos eran pagados por el hombre pero desde que la mujer comienza a trabajar se
compensa con el cuidado a los hijos y al hogar).
Es bueno mencionar, que en Venezuela, usar el apellido del marido no es
obligación, es optativo. Por otra parte, existen consecuencias en cuanto a los bienes, pues
se puede dar previamente las capitulaciones matrimoniales o funciona la comunidad de
gananciales, como régimen supletorio legal a la voluntad de las partes.
Así mismo, expone Pérez y Tesara, (2005) que la Comunidad Limitada de
Gananciales puede definirse como un género de comunidad limitada, constituido por la
propiedad compartida de un conjunto de bienes, que se consideran comunes a ambos
cónyuges; siendo tales bienes las ganancias o beneficios obtenidos por cualquiera de ellos
durante el matrimonio; manteniendo esa propiedad al margen de la existencia
(absolutamente legal y por demás obvia) de bienes propios de cada esposo.

Efectos personales y patrimoniales


Es característico de los derechos personalísimos, que se tienen por el solo hecho
de ser sujeto, esto es que no se adquieren por un ejercicio voluntario del sujeto y que son
imprescriptibles, esto es, que independientemente de que sean ejercidos o no por el
sujeto, existen y están vigentes y disponibles, durante toda la vida del sujeto.
La voluntad ni la sucesión, son vehículos para su transferencia entre sujetos. Es
importante, destacar los derechos no patrimoniales, se pueden ver como derechos de la
personalidad y como derechos de familia, los primeros se clasifican según la individualidad
física, que tienen por objeto asegurar la vida de la persona (como su integridad física o su
salud) y según la individualidad moral, que tienen por objeto el honor en sus diversas
manifestaciones, e incluyen el derecho al buen nombre o la actividad intelectual.
Estos derechos que vienen del derecho natural, del cual son elementos fijos o
inmutables, tienden a imponer el señorío del ser humano sobre las cosas y sobre otros
seres, la integridad y el desenvolvimiento del hombre, en su aspecto tanto físico como
moral e intelectual. Los que se relacionan con la dignidad del individuo, tales como el
nombre, la identidad, la honra entre otros.
Los que se derivan de las relaciones familiares o de parentesco, como la patria
potestad y los que están vinculados con el estado civil, como el deber de acatamiento de
los hijos respecto de los padres o de fidelidad entre los cónyuges.
1) Los derechos individuales, que tienen su asiento en la sola existencia de las
personas, tales como el derecho a la vida o a la honra.
2) Los derechos de dirección, que son los que una persona tiene sobre los miembros de
su familia u otras personas incapaces tales como el de patria potestad; se ubican dentro
de la categoría de situaciones no patrimoniales, su concepto es construido a partir de los
elementos, que se considera, no se hallan fuera de la personalidad, sino que se insertan
en ella misma, en otras palabras, son los derechos que conciernen a los atributos
esenciales de la persona y a necesidades de carácter existencial vinculados al hombre.
Sus rasgos esenciales son: indisponibilidad e imprescriptibilidad y su importancia está
dada en una apreciación de la personalidad humana por el orden jurídico.
Los segundos en relación a la familia aquellos que derivan de las relaciones en que
el sujeto se halla en el grupo familiar, con los otros miembros del grupo.
Se fundan con el matrimonio, que crea vínculos entre padres e hijos, cónyuges y
consecuentemente los poderes paternos y las instituciones supletorias de estos poderes,
como las tutelas. Se pueden diferenciar en derechos que no buscan utilidad pecuniaria,
como la calidad de hijo legítimo, y en aquellos patrimoniales que influyen en el
patrimonio y pueden significar ventajas económicas. Por eso son patrimoniales y de
familia, pues surgen en la relación familiar (derecho a suceder). Los sistemas jurídicos
actuales garantizan a todo ser humano, por el simple hecho de su existencia, ciertos
bienes jurídicos independientemente de toda condición. Estos derechos son inherentes a
la propia persona humana y constituyen prerrogativas o facultades que permiten a cada
ser humano el desenvolvimiento y desarrollo de sus aptitudes y energías, tanto físicas
como espirituales; son el contenido esencial de la personalidad, el vínculo de ellos con el
sujeto que está investido de los mismos, es indisoluble.
Se adquieren por el hecho mismo de ser sujeto de derechos persona; y casi todos
ellos nacen y se extinguen, ope legis, con la persona. En cuanto sean lesionados, están
protegidos por específicas acciones civiles. La lesión de los derechos de la personalidad se
manifiesta en un daño a la persona, pero asume los contornos del que se ha llamado
daño.
El ordenamiento jurídico venezolano consagra una protección legal a favor de la
minoridad que se proyecta en la Constitución en su Artículo 75, que dice: “El Estado
protegerá a las familias como asociación natural de la sociedad y como el espacio
fundamental para el desarrollo integral de las personas. Las relaciones familiares se basan
en la igualdad de derechos y deberes, la solidaridad, el esfuerzo común la compresión
mutua y el respeto recíproco entre sus integrantes. El Estado garantizará protección a la
madre, al padre o a quien ejercen la jefatura de la familia.”

Son requisitos generales para la celebración del matrimonio en Venezuela:


 Manifestación de la voluntad de querer contraer matrimonio ante la autoridad civil de la
Parroquia o Municipio de alguno de los contrayentes. El funcionario competente
procedera a la fijación de carteles con por lo menos con ocho dias de antelación a la
celebración del matrimonio.
 Copia de las partidas de nacimiento con una data de no menor de seis meses de
expedición.
 Existen requisitos especiales para personas viudas, divorciadas, con hijos, con
impedimentos legales, con oposición al matrimonio y para extranjeros.
 
El matrimonio en Venezuela con extranjero
Si desea contraer matrimonio con un extranjero en Venezuela este deberá presentar:
 Pasaporte con una vigencia mínima de seis meses y con visa de turista expedida por la
oficina consular venezolanaa competente.
 Certificado de solteria.
 Partida de nacimiento internacional.
 Si fuera divorciado, sentencia de divorcio.
 Todos los documentos deben estar expedidos por la autoridad extranjera competente y
traducidos al castellano por un traductor oficial.
Para hacer válido la partida de matrimonio venezolana en el pais extranjero necesita:
 Solicitar la expedición de la partida de matrimonio en el registro civil.
 Legalizar la partida de matrimonio en el Ministerio del Interior y Justicia en Caracas
 Legalizar la partida de matrimonio con el sello internacional “Apostille de la Haya” ante el
Ministerio de Relaciones Exteriores
 Legalizar la partida de matrimonio en la Embajada del pais del contrayente en Caracas. De
ser necesario traducción de la misma, mediante traductor legal.
La embajada alemana en Venezuela informa en su página web sobre los requisitos para el
reconocimiento en Alemania del matrimonio celebrado en Venezuela.
El matrimonio  en el extranjero con venezolano (a)
De conformidad con el artículo 103 del Código Civil venezolano, debe el venezolano que contrajere
matrimonio en pais extranjero remitir dentro de los seis meses a haberse celebrado el matrimonio
copia del acta del matrimonio ante la autoridad competente para su registro. En este caso la
Primera Autoridad Civil de la Parroquia o Municipio de su ultimo domicilio en Venezuela.
Cambio de Nombre
A diferencia de la ley alemana, la ley venezolana no permite la supresión completa del apellido
original por motivo del matrimonio. La ley venezolana tampoco preeve el cambio del nombre
masculino.  La Ley venezolana prevé dos posibilidades:
 Ninguna modificación en el nombre.
 Perdida del apellido de la madre y adesión del apellido del marido con o sin el “de” en
medio.
Matrimonio con hijos menores
Cualquier persona que desee casarse en Venezuela y que tenga hijos menores bajo su potestad
deberá nombrar un curador. Sin este requisito no puede celebrarse el matrimonio en Venezuela.
„Si existen bienes propios de los hijos, el Juez procederá a inventariarlos con 
intervención del curador, del otro progenitor que ejerce la patria potestad y de dos (2)  
testigos que nombre al efecto. 
Cuando haya bienes situados fuera de la jurisdicción del Juez y la naturaleza de ellos lo  
reclame, se dará comisión para practicar el inventario con las formalidades ya dichas.  
Si no se conocieren bienes, el curador, hechas las averiguaciones del caso, así lo hará 
constar“. (Artículo 110 del Código Civil).
Le recomendamos acojerse a la ley venezolana en materia de nombre para evitar inconvenientes a
la hora de registrar el matrimonio en Venezuela.
 Efectos del Matrimonio
Efectos del Matrimonio en Venezuela
- El matrimonio produce una serie de efectos jurídicos entre loscónyuges y frente a terceras
personas, de los cuales los fundamentales son las obligaciones conyugales, elparentesco y el
régimen económico del matrimonio. Además, en la mayoría de países produce de derecho
laemancipación del contrayente menor de edad, con lo cual éste queda libre de la patria potestad
de sus padresy podrá en adelante actuar como si fuera mayor, aunque posteriormente se
divorcie.Precisamente, por el mismo hecho de tratarse de un contrato, el matrimonio suscita una
serie de efectos, tanpeculiares como él mismo. Un efecto general, y de carácter fundamental en
esta materia está constituido por la creación de un nuevo estado para con los sujetos: el estado
conyugal; generando un vínculo que es algomás que un parentesco, ya que es una unión más
íntima, un vínculo matrimonial. Esta naciente condición decónyuges determina un entretejido de
recíprocos derechos y deberes, originando asimismo relaciones tantopersonales como
patrimoniales.En cuanto a las relaciones personales, es necesario hacer referencia a los derechos y
deberes de losesposos, mencionados anteriormente.
Estos están consagrados en el Código Civil Venezolano (CCV), el artículo 137 establece que:
•Con el matrimonio el marido y la mujer adquieren los mismos derechos y asumen los mismos
deberes. Del matrimonio deriva la obligación de los cónyuges de vivir juntos, guardarse fidelidad y
socorrerse mutuamente.
•La mujer casada podrá usar el apellido del marido. Este derecho subsiste aún después de la
disolución del matrimonio por causa de muerte, mientras no contraiga nuevas nupcias.
•La negativa de la mujer casada a usar el apellido del marido no se considerará, en ningún caso,
como falta a los deberes que la ley impone por efecto del matrimonio.
•De igual modo, en el primer aparte del artículo 139 se contempla que:
•El marido y la mujer están obligados a contribuir en la medida de los recursos de cada uno, al
cuidado y mantenimiento del hogar común, y a las cargas y demás gastos matrimoniales. Gracias a
tales disposiciones se puede decir que el legislador venezolano incluye el Principio de la Igualdad
del Hombre y la Mujer dentro de esta normativa, ya que ambos asumen idénticos deberes, los
cuales constituyen derechos de los que goza el otro. Esos deberes serán de carácter legal  (se
encuentran consagrados en la ley), ético (se confían al afecto y a la conciencia del marido y de la
mujer), recíproco (cada uno de los esposos los tiene para con el otro, y de orden público (no son
relajables por el deseo de los cónyuges).Es importante destacar que la fijación del
domicilio conyugal debe ser designado con arreglo al mutuoacuerdo de los esposos, tal como reza
en el artículo 140 del CCV.

http://tesis.uson.mx/digital/tesis/docs/21895/Capitulo1.pdf
http://historico.juridicas.unam.mx/publica/rev/derpriv/cont/3/dtr/dtr5.htm
http://contenidosdigitales.ulp.edu.ar/exe/derecho/matrimonio_en_el_orden_jurdico_argentino_
nociones_generales.html