Está en la página 1de 7

FUNCION Y CARACTERISTICAS DE CELULAS SANGUINEAS

OVER LUIS MONTOYA GUERRA

PRESENTADO A: Dra. DEISY PINEDA

UNIVERSIDAD DEL SINU

HISTOLOGIA

MONTERIA-CORDOBA

03/04/2020
INTRODUCCION
La presente investigación va referida a la función y caracterización de cada una
de las células sanguíneas, la sangre se puede definir como una forma de tejido
conectivo especializado de color rojo brillante y viscoso que se encuentra
dentro del aparato circulatorio que la mantiene en movimiento constante y en
una sola dirección.
La característica principal de este tejido es que está compuesto por una
sustancia intercelular liquida llamada plasma, en la cual se encuentran
elementos como hematíes, leucocitos y plaquetas.
Desarrollarnos y profundizarnos más en este tema es de mi interés, así mismo
me intereso por aportar datos e información concisa y concreta sobre la función
y características de estas células.
OBJETIVO GENERAL
Identificar las funciones y características de cada una de las células
sanguíneas.

OBJETIVOS ESPECIFICOS
Realizar una amplia investigación sobre la sangre.
Reconocer y diferenciar las células sanguíneas.
Recopilar datos sobre estas células.
La sangre está constituida por un líquido denominado plasma y tres clases de
células, cada una de las cuales desempeña una función específica.

Los glóbulos blancos o leucocitos son la defensa del cuerpo contra las


infecciones y las sustancias extrañas que pudieran entrar en él. Para defender
el cuerpo adecuadamente, es necesario que exista una cantidad suficiente de
glóbulos blancos capaces de dar una respuesta adecuada, llegar a un sitio en
el que se necesitan y luego destruir y digerir los microrganismos y sustancias
perjudiciales. Al igual que todas las células sanguíneas, los glóbulos blancos
son producidos en la médula ósea. Se forman a partir de células precursoras
(células madre) que maduran hasta convertirse en uno de los cinco tipos
principales de glóbulos blancos: los neutrófilos, los linfocitos, los monocitos,
los eosinófilos y los basófilos. Una persona produce aproximadamente unos
100.000 millones de glóbulos blancos al día.

Neutrófilos: Son los leucocitos más abundantes, representan del 55%


al 70% del total de leucocitos en un adulto sano. En su citoplasma
abundan gránulos que no se tiñen con colorantes básicos o ácidos, por
lo cual estos son denominados neutros, de ahí proviene su nombre. Los
gránulos azurofilos son lisosomas que contiene proteínas y péptidos
destinados a la digestión de microorganismos.
Linfocitos: Son células pequeñas de tamaño similar a un eritrocito,
presentan núcleo redondeado y escaso citoplasma. Se encargan de la
defensa inmunitaria del organismo. Reconocen moléculas extrañas de
diferentes agentes infecciosos y las combaten mediante la producción
de inmunoglobulina o la respuesta citotóxica, los linfocitos T producen
sustancias que rompen la membrana plasmática de la célula infectada,
estas mueren y también los virus que no pueden vivir de manera
independiente.
Monocitos: Son células de mayor tamaño, citoplasma más abundante y
núcleo ovalado en forma de riñón. Son células que pueden diferenciarse
en macrófagos al penetrar en los órganos formando el sistema fagocitico
mononuclear. Es decir que son precursores de macrófagos.
Eosinofilos: Estas células representan del 1% al 3% del total de
leucocitos en la sangre de un adulto normal, pudiendo elevarse en
algunas enfermedades alérgicas o parasitarias. Los gránulos de su
citoplasma tienen afinidad por el colorante acido eosina. En el humano el
núcleo de los eosinofilos está compuesto por dos lóbulos; los gránulos,
de tamaños uniformes y refringentes, en el citoplasma caracterizan a
estas células.
Basófilos: Constituyen del 0 al 1% de los leucocitos en la sangre de un
adulto sano. Su núcleo es de contornos irregulares y en ocasiones
bilobular, en forma de S. Lo más sobresaliente en la morfología de estas
células es su citoplasma lleno de gránulos redondos de tamaños
variables y la afinidad por los colorantes básicos, de estos gránulos, que
dificultan la visualización del núcleo. Es muy difícil encontrarlos en los
extendidos de sangre. Su vida media en la sangre en muy corta (1-2
días)

Los glóbulos rojos, también conocidos como eritrocitos o hematíes son las
células de la sangre que tienen forma de disco bicóncavo y se encargan de
transportar el oxígeno a los tejidos y el dióxido de carbono a los pulmones.
Dentro de los hematíes existe una proteína que es la responsable del color rojo
de la sangre, la hemoglobina. Además, los glóbulos rojos ayudan a eliminar el
dióxido de carbono del organismo. Tienen una vida media de 120 días, siendo
destruidos en el bazo, hígado y medula ósea, por los macrófagos. Son las
células más numerosas de la sangre.

Las plaquetas, también llamadas trombocitos, son corpúsculos anucleados en


forma de discos biconvexos, redondos u ovales, cuyo diámetro está
comprendido entre 2 y 4 µm. Vistos de perfil tienen forma de bastón.
Promueven la coagulación de la sangre y colaboran en la reparación de la
pared de los vasos sanguíneos. Evitan la pérdida de sangre. Normalmente hay
entre 150 mil a 450 mil plaquetas por milímetro cubico de sangre.
CONCLUSION
La sangre cuenta con 3 tipos de células con diferentes funciones y
características, por un lado tenemos a los eritrocitos que son los encargados de
transportar en la hemoglobina el O2 y el CO2. Los leucocitos constituyen la línea
de defensa del organismo, ellos se mantienen circulando en la sangre y se
dirigen a las áreas donde se ha asentado una infección. Y por último, tenemos
las plaquetas que participan en la coagulación sanguínea, manteniendo a su
vez la integridad de los endotelios. En general se puede concluir que la sangre
cuenta con células que tienen funciones de transporte, defensa y coagulación.
ANEXOS

ERITROCITOS Y PLAQUETAS NEUTROFILO

EOSINOFILO BASOFILO

LINFOCITO MONOCITO