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El teatro (del griego: θέατρον, théatron o «lugar para contemplar» derivado de θεάομαι, theáomai o

«mirar»)1 es la rama de las artes escénicas relacionada con la actuación. Representa historias actuadas


frente a los espectadores o frente a una cámara usando una combinación
de discurso, gestos, escenografía, música, sonido o espectáculo.
También se entiende como «teatro» el género literario que comprende las obras de teatro representadas
ante un público o para ser grabadas y reproducidas en el cine, así como a la edificación donde se
presentan tradicionalmente dichas obras o grabaciones. En adición a la narrativa común, el estilo de
diálogo, el teatro también toma otras formas como la ópera, el ballet, el cine, la ópera china o
la pantomima.
Origen del teatro
El teatro nació en Atenas, Grecia, entre los siglos V y VI Antes de Cristo. Los atenienses celebraban los
ritos en honor a Dionisio, dios del vino y de la vegetación. Estas primitivas ceremonias rituales acaban
evolucionando hacia el teatro, constituyendo uno de los principales logros culturales de los griegos. Cada
una de las ciudades y colonias contó con un teatro.
El primer teatro construido fue dedicado a Dionisio. Se dividía en tres partes la orquesta, el lugar para los
espectadores y la escena. Los primeros teatros griegos constaban de dos formas: un espacio circular
donde se alzaba la estatua de Dionisio y el hemiciclo para los espectadores. Se accedía a través de dos
callejones. Las gradas tenían forma de semicírculo.
Los romanos adoptaron la forma y la disposición de los teatros griegos pero construyeron gradas en los
lugares donde no existían colinas.

Los elementos más importantes del teatro


De los 12 elementos del teatro ya mencionados al inicio, encontramos 3 que son aún más
imprescindibles que los demás: los actores y actrices, la audiencia (el público) y el texto (o guión). Es
por ello que nos extenderemos más en sus apartados.
Los otros 9 elementos del teatro, pero, también son importantes, y enriquecen la obra o espectáculo.
Vamos a ver en qué consiste cada uno de estos 12 elementos del teatro:

1. Actores y actrices
El primero de los elemento del teatro, y de destacada importancia. Los actores y las actrices son
personas que han estudiado artes dramáticas, y que presentan la obra y su historia a través de los
guiones, las escenas, las acciones, la vestimenta, etc. Es decir, tienen la misión de transmitir esa
historia al público a través de sus palabras, acciones, gestos, etc., dando vida a los diferentes
personajes.
En toda obra de teatro existe como mínimo un actor o actriz, siendo frecuente que haya más de uno/a.
Sin embargo, debemos destacar que una obra teatral también puede ser desarrollada a través de
marionetas o títeres (es decir, no es imprescindible que sean personas). En este segundo caso, se trata
de obras especialmente destinadas al público infantil.
La entonación de los actores suele ser enérgica, de un tono contundente y con un volumen
moderadamente alto, para que la voz llegue a todo el público (y para dar contundencia al
personaje). Tanto su lenguaje verbal como no verbal influyen enormemente en el relato de la
historia, en las acciones del actor y en cómo la audiencia percibe su papel o rol.

Texto (o guión)
El siguiente de los elementos del teatro es el texto de la obra. El texto se denomina guión cuando dicha
obra va a ser desarrollada en el cine o en el escenario. En él se plantea y se explica la historia;
incluye, así, el desarrollo de los hechos, las escenas, los diálogos (o monólogos), etc.
Es decir, engloba toda la trama, dividiéndose en: planteamiento, nudo (o clímax) y desenlace. Un detalle
a conocer del texto es que utiliza paréntesis para precisar la acción que sucede mientras se pronuncia el
fragmento en cuestión.
El texto es dividido en actos (sería el equivalente a los capítulos en las novelas); los actos, a su vez, se
dividen en fragmentos más pequeños, denominados cuadros. Sin el texto la obra no existiría, así que es
otro de los elementos del teatro considerado imprescindible.
Vestuario
El vestuario incluye la ropa y los complementos que llevan puestos los actores y las actrices (o los
títeres). El vestuario es un elemento clave para identificar a los personajes, ya que forma parte de su
rol, historia, personalidad, características personales, estatus social, profesión, estatus económico…
Además, también permite identificar la época en la que se desarrolla la historia. Es decir, ofrece
muchísima información a la audiencia.
De esta forma, vemos cómo a través del vestuario se puede crear un personaje. Este trabajo lo
desarrolla un/a profesional del estilismo de forma coordinada con el/la maquillador.
Maquillaje
El maquillaje es otro de los elementos del teatro, que permite caracterizar al actor o actriz a través de su
aspecto físico (especialmente facial). Como veíamos, se relaciona con el vestuario; es decir, debe ir
“acorde” a él o al menos debe tener un sentido conjunto.
El maquillaje se utiliza para potenciar las cualidades de los actores (o “defectos”, según el tipo de
personaje), así como para disimular algunas facciones. Además, permite corregir las distorsiones que
produce otro elemento, la iluminación; estas distorsiones pueden ser un exceso de brillo, una pérdida de
color…
El maquillaje se realiza principalmente a través de productos cosméticos, pinturas, cremas… Además de
potenciar o resaltar facciones, también permite simular heridas, cicatrices, lunares, pecas...
Iluminación
La iluminación incluye la manera de mover las luces, y se utiliza para que los focos iluminen una u otra
zona del escenario (o actor). Además, incluye todas las luces y focos utilizados durante la obra. Así,
permiten transmitir determinadas emociones, resaltar (o esconder) actores, etc.
Sonido
El sonido está formado principalmente por la música y por efectos sonoros diversos (por ejemplo el
sonido de pajaritos en una escena de primavera). Permite dar énfasis a la historia y enriquecerla.
Además, incluye también los micrófonos.
7. Director/a
El director o directora es la persona que coordina la obra para que todos los elementos del teatro
funcionen correctamente. A su vez, puede o no ser actor. Su trabajo incluye coordinar las escenas, a los
actores, el maquillaje, etc. Se trata de la persona máxima responsable.
8. Escenografía
La escenografía engloba los diferentes decorados que se utilizan para ambientar la historia. Es decir,
decora el espacio donde actúan los actores. El objetivo de la escenografía es representar la época
histórica de la trama, así como el espacio temporal, social y geográfico donde se desarrolla la misma.
9. Audiencia (público)
La audiencia es el público, es decir, las personas a las que se les expone la obra teatral, que acuden a
verla. El objetivo del teatro es entretener al público de diversas maneras, además de transmitir ideas y
valores sociales, políticos, históricos, reivindicativos… Es por ello que, aunque el público no
intervenga en la obra, se le considera un elemento importante de la misma.
Objetos
Los objetos, también denominados objetos de utilería, son objetos que los actores y actrices utilizan a lo
largo de las diferentes actuaciones. Pueden moverlos, tirarlos, esconderlos, etc., en función de la acción.
Aunque se consideran parte de la escenografía, también se consideran elementos del teatro distintivos.
11. Coreografía
El siguiente elemento del teatro es la coreografía; esta incluye los bailes (o las luchas) que aparecen a
lo largo de la historia (en el caso de que aparezcan). La coreografía es fundamentan en las obras
musicales (también denominada “musicales” a secas). Los movimientos y los bailes de los actores deben
ir acorde a la música y a la historia.
12. Voz en over
El último elemento del teatro es la voz en over. También denominada “voice over” (en inglés), consiste en
la voz “de fondo” que va explicando lo que está sucediendo en el escenario (aunque no tiene por qué
explicar todas las escenas) o que ofrece información extra. La voz es de una persona que el público
no puede ver, aunque, de hecho, normalmente se trata de una grabación de voz.
Referencias bibliográficas

 Féral, J. (2004). Teatro, teoría y práctica: más allá de las fronteras.Editorial Galerna. Buenos
Aires.
 Pavis, P. (1998). Theatre Art. En P. Pavis, Dictionary of Theatre. Terms, Concepts and Analysis
(pág. 388). Toronto: University of Toronto Press Incorporated.
 Salvat, R. (1983). El Teatro como texto, como espectáculo. Barcelona: Montesinos.
Moralidad (teatro)
Las moralidades eran un tipo de alegoría teatral típica del final de la Edad Media en la que
el protagonista se encuentra con personificaciones de diversos atributos morales que intentan conducirle
a una buena vida. Este tipo de obras fueron especialmente populares en los siglos XV y XVI. Nacidas a
partir de la evolución de los misterios medievales, las moralidades representaban un giro hacia un teatro
más secularizado.
Características de las moralidades
Los protagonistas de la mayor parte de las moralidades representan o bien a toda la humanidad (como
sucede por ejemplo en Everyman) o bien a una clase social (como en Magnificence). Los antagonistas y
personajes secundarios tampoco son individuos per se, sino más bien personificaciones de virtudes y
vicios abstractos. Las moralidades estaban generalmente escritas en lengua vernácula, para que
pudieran ser mejor entendidas por el pueblo, y tenían una duración inferior a los 90 minutos.
Las piezas son de extensión muy variable:
Moralidades cortas (197 versos para L'Eglise et Le Commun; 262 versos para la Moralité du Cœur et
des cinq sens de l’homme, por ejemplo; la media está en los 1000 versos) con cuatro o cinco personajes
y sin acción dramática verdadera: algunas de estas moralidades poseen intención satírica muy neta
(Marchebeau, por caso)

 Moralidades extensas, de varios millares de versos (incluso hasta los 30.000 de Simon
Bourgouin en su L'Homme juste et l'Homme mondain). Ponen en escena decenas de personajes y
hacen asistir a toda una historia edificante: en los últimos casos, sus temas y modos de
representación se parecen a los de los misterios religiosos de la misma época.