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Los modelos colegiales incluyen todas aquellas teorías que enfatizan que el poder y la toma de

decisiones deben compartirse entre algunos o todos los miembros de la organización. Estos
enfoques van desde una "colegialidad" restringida donde el líder comparte el poder con un
número limitado de colegas superiores hasta una "colegialidad pura" donde todos los miembros
tienen la misma voz en la determinación de la política. El poder se comparte entre algunos o todos
los miembros de la organización que se cree que tienen una comprensión mutua sobre los
objetivos de la institución.

Los modelos colegiales tienen las siguientes características principales:

1) Son fuertes en normativa de orientación. Sus defensores creen que la toma de decisiones
debe basarse en principios democráticos, pero no necesariamente afirman que estos
principios realmente determinan la naturaleza de la gestión en acción. Es un modelo idealista
en lugar de uno que se basa firmemente en la práctica.
2) El móldelo colegial parece ser particularmente apropiado para organizaciones como escuelas
y colegios que tienen un número significativo de personal profesional. Maestros poseen
autoridad que surge directamente de su conocimiento y habilidad. Tienen una autoridad de
experiencia que contrasta con la autoridad posicional asociada con los modelos formales. La
autoridad profesional se produce cuando las decisiones se toman de forma individual en lugar
de estandarizarse. La educación exige necesariamente un enfoque profesional porque los
alumnos y los alumnos necesitan atención personal. Los docentes requieren una cierta
autonomía en el aula, pero también necesitan colaborar para garantizar un enfoque
coherente de la enseñanza y el aprendizaje. Los modelos colegiales suponen que los
profesionales también tienen derecho a participar en el proceso más amplio de toma de
decisiones.
3) El tamaño de los grupos de toma de decisiones es un elemento importante en la gestión
colegiada. Deben ser lo suficientemente pequeños como para que todos puedan ser
escuchados. Las reuniones de todo el personal pueden funcionar colegialmente en escuelas
pequeñas, pero pueden ser adecuadas solo para el intercambio de información en
instituciones más grandes. El modelo colegial aborda este problema de escala incorporando
el supuesto de que el personal tiene representación formal dentro de los diversos órganos de
toma de decisiones. Se determinan áreas significativas de política dentro de ella. el sistema
oficial de comités en lugar de ser una prerrogativa de líderes individuales. El elemento
democrático de la representación formal se basa en la lealtad que los participantes deben a
sus electorados. Cuando los jefes buscan el consejo de sus colegas antes de tomar una
decisión, el proceso es de consulta, mientras que la esencia de la colegialidad es la
participación en la toma de decisiones. El poder se comparte con el personal en una
democracia en lugar de permanecer en manos del líder.
4) Los modelos colegiales suponen que las decisiones se toman por consenso en lugar de
división o conflicto. La creencia de que hay valores comunes y objetivos compartidos lleva a la
opinión de que es deseable y posible resolver los problemas por acuerdo. Puede haber
diferencias de opinión, pero pueden ser superadas por la fuerza de la discusión. El proceso de
toma de decisiones puede alargarse mediante la búsqueda de un compromiso, pero esto se
considera un precio aceptable a pagar para mantener el aura de valores y creencias
compartidas. [. .] El caso para la toma de decisiones consensuada se basa en parte en la
dimensión ética de la colegialidad. Se considera totalmente apropiado involucrar a las
personas en la decisión que afecta su vida profesional. La imposición de decisiones al
personal se considera moralmente repugnante e inconsistente con la noción de
consentimiento. [. .