Está en la página 1de 16

Documento

Título: El esfuerzo compartido. La solución de la jurisprudencia a la pesificación de las relaciones contractuales


entre particulares
Autor: Santarelli, Fulvio G.
Publicado en: Sup.E. Revisión y Rción. de las obligs. 2003 (setiembre), 11/09/2003, 85 - LA LEY2003-E, 1451
Cita Online: AR/DOC/10725/2003
Sumario: SUMARIO: I. Objetivo de la recensión.- II. El esfuerzo compartido: un modo de reajuste contractual.-
III. Pesificación y reajuste.- IV. Los tribunales frente a la aplicación de la legislación de emergencia.- V.
Precisiones sobre el rol de la mora.- VI. El esfuerzo compartido: La reexpresión del contrato.- VII. Cuestiones
procesales
I. Objetivo de la recensión
Pocas de las directivas contenidas en la legislación de la emergencia ha encontrado tanta aplicación como la
del esfuerzo compartido. El que se ha erigido en el parámetro más utilizado por los jueces a la hora de resolver
en equidad las cuestiones planteadas por la intervención estatal en las contrataciones entre los particulares.
Se podrá argumentar que las salidas a aquella cuestión no eran -precisamente- abundantes y que el remedio
puede hasta parecer obvio.
No obstante lo cual, el esfuerzo compartido se ha convertido en el puerto de llegada al cual arriban la gran
mayoría de los decisorios judiciales, aún cuando ellos hayan elegido rutas absolutamente opuestas entre sí. Por
ello parece oportuno recorrer aquellos senderos de modo de exponer una síntesis del panorama judicial actual de
la cuestión; exponiéndolo conjuntamente con los criterios elaborados en otras ocasiones de emergencia, por la
jurisprudencia vernácula
En virtud de ello se ha preferido prescindir de la doctrina autoral para centrarse en el análisis exclusivamente
jurisprudencial de la cuestión.
II. El esfuerzo compartido: un modo de reajuste contractual
En nuestro derecho, el acaecimiento de un hecho imprevisible, e inevitable, al que se le reconoce como
efecto provocar la mayor onerosidad de la prestación de una de las partes del contrato, trae consigo la
posibilidad de resolver aquel vínculo, o bien, puede continuar, a partir de la apertura de una instancia de
reexpresión de la prestación afectada, de modo que devuelva el equilibrio al convenio desquiciado; operando de
tal modo el reajuste o revisión del contrato (conf. art. 1198, párr. 2° , Cód. Civil).
Corresponde centrarse en la mentada posibilidad de reajuste, a efectos de poder calificar el esfuerzo
compartido al modo en que los fallos que se glosan lo utilizan. Es que se llega a él aún cuando ninguna de las
partes haya reclamado directamente la aplicación de la normativa que contempla la teoría de la imprevisión, lo
cual conlleva a hesitar respecto de si la norma antes aludida es el único fundamento para proceder a tal reajuste.
En efecto, si se consulta la jurisprudencia anterior a la actual coyuntura pesificadora, se podrá advertir que
ella es susceptible de ser escindida en posturas respecto al modo en que se viabilizan las soluciones de revisión;
así, se puede catalogar como "amplia" a aquellas decisiones que admiten -al lado del específico remedio del
párr. 2° del art. 1198- otras soluciones afines y que preconizan que tales figuras sientan un principio general que
permite flexibilizar ciertas exigencias de funcionamiento de aquella institución (1). En contraposición de tal
postura, se ha denominado tesis "restrictiva" a aquella que limita las posibilidades de revisión a la aplicación de
la citada norma que recibe la teoría de la imprevisión (2).
El deslinde efectuado resulta trascendente, habida cuenta que en verdad importa asignarle carácter dirimente
-o no- a los requisitos para la procedencia de la imprevisión, ya que la tesis amplia presenta una predisposición a
pasar por alto ciertos límites a la aplicación de la solución revisora.
III. Pesificación y reajuste
Para mejor interpretar la doctrina judicial a exponerse es menester previamente hacer referencia a algunas
soluciones legales que influyen decididamente en las posibilidades revisoras, ello no implica que se ingresará a
cuestiones interpretativas ya tratadas por la frondoza doctrina que se ha expedido al respecto, ya que la finalidad
de las conclusiones que siguen la de otorgarle el marco a la exposición futura.
Así, es menester tener presente que:
La pesificación alcanza solo a las obligaciones pactadas en moneda extranjera (existentes o exigibles, ya se
verá su verdadera trascendencia) a la fecha de la sanción de la ley 25.561 (Adla, LXII-A, 44).
El cambio de denominación de la moneda puede considerárselo como un reajuste legal de las prestaciones
contractuales expresadas en moneda extranjera, ante el reconocimiento de la autoridad estatal que la

© Thomson Reuters Información Legal 1


Documento

devaluación conllevaría a aquellas prestaciones a una mayor onerosidad.


Luego, la normativa de la emergencia, pretende implementar mecanismos para recomponer al acreedor que
ve frustrada su obligación en moneda constante, y así: aparece la instancia de negociación del art. 11 de la ley
25.561, enriquecido con las pautas de la buena fe, equidad y el esfuerzo compartido.
Todas aquellas operaciones encargadas a las partes para recomponer sus prestaciones, se dieron en el marco
de la directiva de la continuidad del contrato, al punto que a los pagos realizados en el período de renegociación
en nada perjudicaban la búsqueda por el acreedor de mejorar su crédito.
De la mano del dec. 214/02 se presenta la posibilidad del correctivo por inflación de la prestación antes
pesificada (3).
Y de esa misma norma aparece -además- otra pauta de reajuste conforme al valor actual de la cosa objeto del
contrato (art. 8°).
A partir de estas premisas pueden entenderse las diferentes posturas seguidas por los tribunales, ya que se
vieron obligados a conciliar pautas legales que se superponen, sin que el legislador haya establecido su
interrelación. Es que -por ejemplo- vale preguntarse si el dec. 214/02 al establecer la reexpresión del numerario
por la evolución de la inflación vino a suplir aquella negociación a que había conducido a las partes, y que el
reajuste relacionado debía encontrar como límite el valor actual de la cosa objeto de la prestación. Se verá como
a la postre los distintos decisorios obvian estas cuestiones irresolubles.
IV. Los tribunales frente a la aplicación de la legislación de emergencia
Los pronunciamientos fueron delineando posturas que preconizan la inconstitucionalidad de tales normas,
en especial la que proponía la pesificación a la paridad en 1; otros -además- la propiciaban en mérito de que el
dec. 214/02 se había excedido de los límites de las facultades delegadas al Poder emisor; y otros -en
enumeración que no pretende ser completa- entremezclan situaciones propias del derecho privado para derivar
en la inconstitucionalidad de la normativa.
Otros en cambio, se pronunciaron por la constitucionalidad del sistema, o bien aún sin expedirse al respecto,
hicieron mérito de sus soluciones. En esta línea de pensamiento es el mantenido por la Cámara Civil y
Comercial de San Isidro en la actualidad, en donde luego del conocido plenario "Zanoni, Amalia c.
Villadeamigo, Valeria" se decidió la procedencia de la pesificación aún a las obligaciones en mora (4); y la
liquidación final del crédito pesificado se determina con la aplicación de los índices de actualización que
corresponda (5) sin perjuicio del reajuste que concierne en los términos del decreto mencionado; el que además,
en los términos de una de sus salas, ahuyenta la tacha de inconstitucionalidad (6).
En el ámbito capitalino, ha seguido un itinerario similar la sala D de la Cámara Nacional Civil de
Apelaciones, la cual aceptó la pesificación de las obligaciones dinerarias, aún en caso de mora (7); y la paridad a
la cual se opera la pesificación merece, en esta sala, una consideración casuista, de conformidad a las
circunstancias de la prestación (8).
Asimismo, la sala F, se enrola en posición semejante. Descarta la inconstitucionalidad de la normativa que
impone la pesificación (9), y, para el caso de la deuda de alquileres ha aplicado la paridad 1 a 1 (10); en cambio
en el mutuo con garantía hipotecaria ha adicionado una porción del mayor valor de la moneda extranjera en un
50% (11).
Otras salas del tribunal civil de la capital federal, condimentan su posición con dos elementos que se
vinculan con el factor temporal: i.) por un lado el argumento del dec. 320/02 que para alguna interpretación ha
venido a ampliar los límites de la pesificación (12), en cambio, para otros los ha venido a precisar, ratificando
que sólo se encuentran alcanzadas las obligaciones con vencimiento posterior al 06/01/02 (fecha de sanción de
la ley 25.561) (13); ii.) por otro el estado de mora del deudor -en pos de la traslación de riesgos que ella opera-,
descarta la aplicación de la pesificación (14). Naturalmente, que ambos elementos se combinan en la decisión del
caso (15) y en ciertos pronunciamientos tal mixtura conduce a la declaración de inconstitucionalidad de la
legislación de emergencia (16).
Así, pues superadas las vallas temporales, ciertas salas del tribunal de la capital federal se expidieron por la
aplicación del régimen emergencial (17).
Por su parte la sala B de la Cámara Comercial Nacional se ha expedido por la constitucionalidad del
régimen (18).
Finalmente, es del caso reseñar supuestos en que no se declaró procedente la pesificación en mérito de las
disposiciones del dec. 410/02; así: "El precio por la compraventa de insumos agrícolas de contenido importado
en moneda extranjera debe cancelarse a la misma paridad cambiaria que se obtenga por la exportación de los

© Thomson Reuters Información Legal 2


Documento

productos a los que hayan sido aplicados -conforme art. 1°, resolución ME 10/02 (Adla, LXII-A, 158)-"(19).
V. Precisiones sobre el rol de la mora
En el recorrido jurisprudencial ya realizado puede advertirse el rol que a la cuestión temporal le ha tocado
desempeñar en el régimen de la emergencia. No obstante lo cual, y previo a destacar la virtualidad que ciertos
fallos le asignaron al estado de mora; es menester reseñar la actitud que los tribunales han tomado en otras
secuencias de emergencia de nuestra historia económica reciente.
Así, nos encontramos con posturas que relativizan la mora del deudor perjudicado por el hecho
sobreviniente para alegar la teoría de la imprevisión, sirviendo como indicio de calificación de la conducta de
las partes (20); o bien, considerando superada su función "distribuidora de riesgos", habida cuenta la magnitud
del hecho sobreviniente, combinado por el juego de otras normas basadas en el principio de la equidad (21); o
bien simplemente con base en la idea de la irrelevancia del estado de mora en calidad de causa originante o
coadyuvante del hecho sobreviniente (22). Frente a ellas, cabe mencionar a las posiciones en las cuales la mora
empece la revisión o alegación de la resolución por imprevisión (23)
Ahora bien, en esta coyuntura emergencial, puede sintentizarse -a partir de la jurisprudencia expuesta en el
apartado 4°- que la mora fue considerada relevante, y por ello obstativa a fin de aplicar el régimen normativo de
la emergencia, a la anterior a la fecha de la vigencia de la ley 25.561, ya que la posterior a tal oportunidad, para
los tribunales que se han expedido en tales casos, no la han considerado con el alcance mencionado (24)
Finalmente, resta destacar la postura de la sala D de la Cámara Civil de la Capital Federal que no asignó a la
mora, aún cuando fuere de data anterior a la época de las normas de emergencia, el carácter impeditivo de la
aplicación de aquél plexo normativo. En efecto, ante todo fijó el principio que "La 'pesificación uno a uno' de
las obligaciones ajenas al sistema financiero -art. 8°, dec. 214/2002- rige para todos los créditos indistintamente,
aun en caso de mora del deudor con anterioridad a su entrada en vigencia."(25); es que -como se expresa en otro
pronunciamiento- " ... la devaluación monetaria ocurrida con posterioridad al estado de mora excedió el ámbito
de previsibilidad del deudor, lo cual impide que sea incluida en el daño derivado del incumplimiento conforme
lo dispone el art. 508 del Cód. Civil"(26); no obstante lo cual es ponderada -entre otros parámetros- a los efectos
de repartir el mayor costo de la prestación pesificada: "Ante la evolución operada en la cotización de la divisa
estadounidense y la aplicación del principio del esfuerzo compartido ordenada por el art. 11 de la ley 25.561
(Adla, LXII-A, 44), deviene inequitativa la 'pesificación uno a uno' de un crédito hipotecario cuyo deudor había
sido constituido en mora -en el caso, se establece la paridad $1,40 por U$S1, teniendo en cuenta que se había
pactado y pagado un interés compensatorio del 18% anual-, debiendo restituirse el equilibrio en las relaciones
contractuales afectadas por la normativa de emergencia"(27). Estos lineamientos demuestran ser seguidos
también por la sala F del mismo tribunal, a tenor de las siguientes consideraciones: "Corresponde pesificar a
razón de U$S1=$1 el monto adeudado en concepto de alquileres, aun cuando la mora fuere anterior al 6 de
enero de 2002 -entrada en vigencia de la ley 25.561 (Adla, LXII-A, 44)- pues la previsión normativa que
dispuso la pesificación forzosa es tan amplia que incluye todas las obligaciones dinerarias cualquiera fuese su
causa u origen, judiciales o extrajudiciales, de plazo pendiente o de plazo vencido, las que estén en demora en el
pago y también las que están en mora."(28); y para el caso del mutuo hipotecario: "Las consecuencias disvaliosas
del cambio del régimen monetario deben repartirse entre acreedor y deudor -en el caso, se 'pesificó' un crédito
hipotecario en dólares vencido antes del 6 de enero de 2002 a $1 más el 50% de la diferencia entre tal valor y el
precio de mercado de la divisa estadounidense-, teniendo en cuenta la brecha entre monedas, los demás valores
en juego, el lapso de duración y el estado de la obligación asumida, por aplicación del esfuerzo compartido
-pauta que se funda en el principio general de la equidad-, pues resulta injusto que todos los riesgos se trasladen
a una sola de las partes"(29).
VI. El esfuerzo compartido: La reexpresión del contrato
Los pronunciamientos jurisprudenciales se fueron recostando -como se ha visto- sobre criterios que -a
primera vista- aparecen como diametralmente opuestos: empero que encuentran un punto de coincidencia al
final del camino en la necesidad de la recomposición de las prestaciones obligacionales. Así el "esfuerzo
compartido se erige en una suerte de 'standard' a aplicar con variados criterios".
Cabe aclarar que en nuestra historia ya los tribunales han debido recurrir a la readecuación de las
prestaciones, estableciendo algunos principios destacables, tales como; que el reajuste debe propender -en lo
posible- a la búsqueda del equilibrio otorgado al contrato por las partes (30); se ha considerado relevante la
conducta mantenida por los contratantes -entre otros parámetros- (31); o bien se justificó la recurrencia a los
índices de reexpresión monetaria (32); o se ha priorizado el ajuste conforme a la evolución de los ingresos del
deudor (33); o se ha utilizado la modificación de las modalidad establecidas originariamente a la obligación con
fines de morigerar su gravosidad (34); y finalmente se ha aludido a la idea del esfuerzo compartido como

© Thomson Reuters Información Legal 3


Documento

concepto que impide hacer recaer sobre una de las partes todo el costo del acontecimiento sobreviniente, so
pretexto de alivianar la del deudor perjudicado (35).
Ninguno de estos mecanismos ha sido descartado en el presente por los recientes pronunciamientos que día
a día se van produciendo; de tal modo pueden reseñarse los siguientes casos: "Ante la gravedad de la crisis
económica declarada por la ley de emergencia pública 25.561 (Adla, LXII-A, 44), los créditos en moneda
extranjera -se promovió la ejecución de mutuo en dólares garantizada con hipoteca- deben 'pesificarse'
distribuyendo entre las partes la diferencia entre la paridad peso-dólar prevista en los arts. 11 de la citada ley y
8° del dec. 214/2002 (Adla, LXII-A, 117) y la cotización libre de la divisa norteamericana -en la especie, se
repartió por mitades dicha diferencia-, de acuerdo con las concretas circunstancias de cada caso, por aplicación
del principio del esfuerzo compartido y la regla de la equidad"(36). Ahora bien, no puede decirse que tal
temperamento -de este y otros tribunales- sea mantenida para todos los supuestos, sino que la cuestión admite
un tratamiento casuista: "El reajuste del contrato que prevén la ley 25.561 y el decreto 214/02 (Adla, LXII-A,
44; 117), una vez que el crédito en cuestión ha sido sometido a 'pesificación uno a uno', debe efectuarse
teniendo en cuenta las peculiaridades de cada caso -entre otras, destino del préstamo, monto, vencimientos,
antigüedad de la mora, cuotas impagas, valor de reposición de la cosa adquirida y naturaleza de la obligación-, a
fin de obtener un equilibrio entre los intereses antagónicos de las partes de acuerdo a los principios de buena fe,
abuso del derecho, imprevisión, equidad y enriquecimiento sin causa (del dictamen del Fiscal que la Cámara
hace suyo)"(37). Ahora bien, en cuanto a las proporciones del reajuste se advierten -para los mutuos
hipotecarios- las siguientes posturas: "Ante la evolución operada en la cotización de la divisa estadounidense y
la aplicación del principio del esfuerzo compartido ordenada por el art. 11 de la ley 25.561, deviene inequitativa
la 'pesificación uno a uno' de un crédito hipotecario cuyo deudor había sido constituido en mora -en el caso, se
establece la paridad $1,40 por U$S1, teniendo en cuenta que se había pactado y pagado un interés
compensatorio del 18% anual-, debiendo restituirse el equilibrio en las relaciones contractuales afectadas por la
normativa de emergencia"(38). En similar dirección: "Las consecuencias disvaliosas del cambio del régimen
monetario deben repartirse entre acreedor y deudor -en el caso, se 'pesificó' un crédito hipotecario en dólares
vencido antes del 6 de enero de 2002 a $1 más el 50% de la diferencia entre tal valor y el precio de mercado de
la divisa estadounidense-, teniendo en cuenta la brecha entre monedas, los demás valores en juego, el lapso de
duración y el estado de la obligación asumida, por aplicación del esfuerzo compartido -pauta que se funda en el
principio general de la equidad-, pues resulta injusto que todos los riesgos se trasladen a una sola de las partes"
(39). La proporción del reparto se troca en otro precedente, en éstos términos: "La aplicación del principio del
esfuerzo compartido -art. 11, ley 25.561 (Adla, LXII-A, 44)- debe efectuarse haciendo soportar en mayor
medida sobre el deudor moroso de un crédito hipotecario en dólares, las consecuencias perjudiciales provocadas
por la crisis económica que motivó la "pesificación uno a uno" -en el caso, se estimó razonable que el acreedor
recibiera dos tercios del valor de cada dólar según la cotización del Banco Central tipo vendedor-, pues el citado
principio se funda en la equidad, debiendo respetarse los principios atinentes a la mora y el reparto de los
riesgos -arts. 508 y 513, Cód. Civil-"(40). También se pronunció por un reparto igualitario la sala E: "Sin
perjuicio de la constitucionalidad de la "pesificación uno a uno" -arts. 11, ley 25.561 y 8°, dec. 214/02 (Adla,
LXII-A, 44; 117)-, la brecha en la paridad entre la moneda nacional y el valor del dólar norteamericano en el
mercado libre a la fecha de la liquidación debe distribuirse en partes igualitarias entre acreedor y deudor -en el
caso, de un crédito hipotecario convenido en dólares-, a menos que se presenten supuestos que conduzcan a
adoptar otro criterio, atento a la desgracia común derivada del brusco cambio de las reglas de juego, que
distorsionó lo pactado bajo una paridad garantizada por el Estado"(41). Sin llegar a dirimir el conflicto, los
pronunciamientos de otras salas ponen de manifiesto la necesidad de llegar a una solución de equidad, tal
tesitura se evidencia a partir de estas resoluciones: "Toda vez que el acreedor de un crédito hipotecario
constituido en moneda extranjera pesificado se ha relacionado con la jurisdicción -en el caso, planteó la
inconstitucionalidad del dec. 214/02 (Adla, LXII-A, 117)-, ésta se encuentra en condiciones de proporcionar un
marco de audiencia para que las partes tengan oportunidad de recomponer las bases del contrato, ya que no debe
perderse de vista que el ideal de un proceso de toma de decisiones es orientar a los interesados hacia una justicia
consensuada"(42); y que "Sin perjuicio de la inconstitucionalidad decretada respecto del decreto 214/02 (Adla,
LXII-A, 117), le asiste derecho a la parte ejecutada -en el caso, una ejecución hipotecaria- de invocar la teoría
de la imprevisión"(43); concediendo para reexpresar las prestaciones un plazo de negociación: "No obstante la
inconstitucionalidad de la "pesificación uno a uno" -arts. 1° y 11, ley de emergencia pública 25.561; 1° y 8°,
decreto 214/02 (Adla, LXII-A, 44; 117)-, corresponde otorgar un plazo de sesenta días corridos desde que quede
firme la sentencia que decretó dicha invalidez constitucional respecto de un crédito hipotecario en dólares, para
que las partes establezcan la forma de recomposición de la deuda según parámetros de equidad, bajo
apercibimiento de hacerlo el propio tribunal"(44).
En materia de locación, además de los supuestos citados con anterioridad de las salas D y F, corresponde

© Thomson Reuters Información Legal 4


Documento

adunar el siguiente de la sala K: "Ante la emergencia que motivó la 'pesificación' de alquileres impagos
pactados originalmente en dólares, ambas partes deben soportar sus efectos nocivos -se ordenó, con base en las
circunstancias del pleito, que el deudor asumiera el 70% de la diferencia entre la paridad peso-dólar y la
cotización libre de esta última divisa el día del pago efectivo- a fin de garantizar el derecho de propiedad tanto
respecto del acreedor, para quien la 'pesificación' importaría recibir un bien sensiblemente depreciado, como del
deudor, atento a la existencia de un contexto distinto e imprevisible con relación al de la contratación"(45).
Por último es del caso agregar que la aplicación del esfuerzo compartido ha superado la aplicación de los
coeficientes de actualización monetaria establecidos por el art. 4° del dec. 214/02 y demás legislación que le
siguió: "Es inaplicable el Coeficiente de Estabilización de Referencia -art. 4°, decreto 214/02 (Adla, LXII-A,
117)-, previsto para los créditos "pesificados" a fin compensar la alteración sustancial producida en la ecuación
contractual por la crisis económica que derivó en la derogación de la convertibilidad, si -a pedido del ejecutante-
se morigeró el impacto provocado en el sinalagma por dicha crisis, aplicándose el principio de esfuerzo
compartido, lo que hace perder sustento a la finalidad que se persigue con la aplicación de dicho índice"(46).
VII. Cuestiones procesales
En lo concerniente a los aspectos procesales del reajuste, se hace necesario rescatar la discusión acerca de si
el juicio ejecutivo "resiste" el debate acerca del reajuste de las prestaciones; así el Tribunal Cimero ha admitido
articular bajo el "soporte" de la excepción de inhabilidad de título, con fundamento en la idea del abuso del
derecho (47) y de evitar excesos rituales (48); no obstante, otros tribunales niegan tal posibilidad, con
fundamentos en que ingresar a tal debate importa tanto como penetrar en el problema de la causa de la
obligación, área vedada para tal tipo de procesos (49).
En reciente pronunciamiento, motivado por la actual coyuntura emergencial, la sala B de la Cámara
Comercial Nacional se ha expedido a favor del planteo de la cuestión en el ejecutivo en éstos términos: "Ante
las modificaciones cambiarias y la implementación de remedios para paliar sus efectos -en el caso, 'pesificación
uno a uno' de los créditos en moneda extranjera y su posterior renegociación-, son admisibles en el juicio
ejecutivo los planteos atinentes a la teoría de la imprevisión y el ejercicio regular de los derechos, sin que pueda
alegarse el carácter limitativo de dicho proceso ni afirmarse dogmáticamente que tales argumentos son ajenos a
las formas extrínsecas o presupuestos básicos de la ejecución, lo que conduciría a un exceso ritual manifiesto
incompatible con el derecho de defensa (del dictamen del fiscal que la Cámara hace suyo)"(50).

Especial para La Ley. Derechos reservados (ley 11.723)


(1) Deben incluirse bajo el mentado rótulo las siguientes resoluciones: "La socialización del derecho dio
paso a un paulatino aumento de la intervención estatal en la esfera privada (contrato de trabajo, locaciones
urbanas, arrendamientos rurales, seguros, etc.), y a la consagración legal de institutos como la lesión, la
imprevisión o el abuso del derecho, que en mayor o menor medida autorizan al juzgador a inmiscuirse en los
contratos para modificar sus efectos cuando se han alterado los principios superiores de orden normativo. De
esta manera comenzó a gestarse esta facultad de los jueces de revisar los convenios particulares en los supuestos
en que la Justicia se ha visto groseramente vulnerada en perjuicio del equilibrio de las prestaciones, la buena fe,
la moral o las buenas costumbres." (CNCom., sala A, 1980/02/29.- Aiachini, Francisco c. Sefag, S.A.) ED,
87-604.
"Aun sin estar en mora el comprador, se impone el reajuste del saldo de precio impago, sea por aplicación
del principio general de la buena fe del abuso del derecho, del enriquecimiento sin causa, de la teoría de la
presuposición o de la llamada 'base del negocio', todos ellos, en el fondo, con fundamento en la regla moral y en
la equidad." (CNCiv., sala E, 1983/03/22.- Cono Sudamericano, S.A. c. Iorizzo, Juan) ED, 104-348.
"Por aplicación de los arts. 953, 1071 y 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), y de los principios del
enriquecimiento sin causa, corresponde admitir el reajuste del precio de un inmueble prometido en venta, aun
mediando mora del vendedor si concurren los siguientes requisitos: a) la existencia de un hecho extraordinario e
imprevisible entre la fecha del contrato y la época en que el precio o saldo deba ser percibido; b) que se haya
alterado en tal forma el equilibrio contractual como para que el vendedor sufra un perjuicio anormal y excesivo
y el comprador obtenga un lucro también excesivo; c) que exista abuso del derecho al pretender el comprador
pagarlos a su valor nominal con moneda depreciada; d) que el cumplimiento estricto del contrato aparezca como
gravemente inicuo, de modo que la regla moral quede notoriamente contrariada." (SC Buenos Aires,
1981/03/25.- Brussi Larrea de Walger, María L. y otros c. Tamborenea, Juan C. F.) DJBA, 120-333.
"Cuando la oscilación del valor de la moneda incide en las relaciones jurídicas tan acentuadamente como
para romper el principio de la equivalencia de las prestaciones, han de pasar a primer plano otras normas que
hagan presidir el principio de justicia, a saber: arts. 907 (enriquecimiento sin causa); 1071 (abuso del derecho);

© Thomson Reuters Información Legal 5


Documento

1198 (mejora equitativa de los efectos del contrato), Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), etc., previsiones
legales -todas- que van más allá de las específicas situaciones que regulan y conforman los criterios, las
directivas o los principios que debemos tener en cuenta, como verdaderos "hitos" jurídicos de interpretación de
la ley." (CCiv. y Com. Río Cuarto, 1977/10/25.- Calderón, Carlos c. Rabaj, José) JA, 1979-I-195.
"El pago de un precio que sólo representa una ínfima porción del valor del inmueble es, objetivamente, un
acto antifuncional, contrario a la buena fe, que los jueces no pueden amparar; por consiguiente corresponde
declarar infringida la doctrina que emana de los arts. 953, 1071 y 1198, 1ª parte del Cód. Civil (Adla,
XXVIII-B, 1799), así como los principios del enriquecimiento sin causa, y resolver que es admisible el reajuste
del precio del inmueble comprometido en venta." (SC Buenos Aires, 1980/07/01.- Zavalía, Héctor S. c.
Fromaget, Constante J.) LA LEY, 1981-A, 133, con nota de MOSSET ITURRASPE, Jorge - DJBA, 119-437 -
ED, 90-640.
"En el caso del art. 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), es posible que se inicie por cualquiera de
las partes la acción autónoma de revisión del saldo impago fundamentada en el art. 1071 del Cód. Civil." (CCiv.
y Com. Junín, 1982/05/06. - Rodríguez, Antonio c. García, Roberto y otros) DJBA, 123-139.
"Aun cuando mediare culpa o mora del contratante que sufre una excesiva onerosidad, la invalidez del
contrato aparece, con prescindencia del art. 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), por la necesaria y
justa aplicación de los arts. 21 y 953 del Cód. Civil. La existencia de culpa o de mora en el contratante no debe
ser un titulo para la contraparte que abusa (art. 1071, Cód. Civil), y pretende así obtener una utilidad que ofende
a la regla moral." (CNCiv., sala B, 1987/09/07.- Carrizo, Mirta L. c. Valgo, S.R.L. y otros) ED, 81-793.
"La problemática del pedido de actualización del saldo de precio realizado por el vendedor que no puede
invocar la teoría de la imprevisión por encontrarse en mora, debe decidirse por aplicación de la teoría del abuso
del derecho (art. 1071, Cód. Civil -Adla, XXVIII-B, 1799-)." (CNCiv, sala F, 1979/06/06.- Gerez, José c.
Acuario, S.A.) LA LEY, 1979-C, 498.
"Si la cuestión de la distorsión del saldo de precio de la compraventa, por efecto de la depreciación
monetaria, y su consecuencia reajuste, ha quedado planteada en los términos de la litis, aun cuando se lo haya
hecho con fundamento en la teoría de la imprevisión (inaplicable al caso por mediar mora del vendedor), la
pretensión puede ser resuelta sin violentar el principio de congruencia aplicando el art. 1071 del Cód. Civil
(Adla, XXVIII-B, 1799), en virtud de las facultades que detentan los jueces para la elección de la norma que
debe resolver el caso." (CNCiv., sala B, 1980/07/29.- Lorenzo Vila, José U. c. Fainstein, Naun) LA LEY,
1980-D, 306.
"Las dudas que pueden surgir sobre si hubo o no imprevisibilidad en el fenómeno hiperinflacionario que
tornó evidentemente desproporcionadas las prestaciones de las partes, a efectos de la procedencia de la
resolución autorizada por el articulo 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), quedan fácilmente soslayadas
si se enfoca la cuestión a través de la normativa de la 2ª parte del art. 1071 del mismo Cód. (Adla, XXVIII-B,
1799)". (CNCiv., sala A, 1978/09/08.- Arrovo, S.R.L. c. Louzado, Luis A.) LA LEY, 1979-A, 258.
"Si bien el actor solicitó la revisión del contrato mediante el reajuste del precio fundándose en la excesiva
onerosidad sobreviniente (art. 1198, párr. 2°, Cód. Civil -Adla, XXVIII-B, 1799-), procede el reajuste bajo el
prisma de los arts. 1198, párr. 1°, 953, 21 y 1071 del Cód. Civil aunque no hayan sido expresamente citados, por
tratarse de disposiciones en cuya observancia están interesados el orden público y las buenas costumbres,
porque entonces pueden ser aplicadas aun de oficio por el juzgador. (CNCiv., sala A, 1983/07/07.- Falcone,
Ricardo O. c. Mieres, Roberto) LA LEY, 1983-D, 98.
"Resulta menester distinguir dos situaciones que suelen confundir al jurista más avezado. Por una parte, el
reajuste de las prestaciones basado en la imprevisión -situación en la que tiene relevancia la existencia de mora-
y por otra parte la hipótesis de revisión del contrato (del voto del doctor Sanz)".(CCiv. y Com. Mercedes, sala
II, 1979/06/01.- Carsillo, Norberto O. c. Gauna de Petterson, Rosalía y otros) LA LEY, 1979-C, 360 - ED,
84-715.
(2) Pueden citarse: "La línea interpretativa tendiente a reconocer al perjudicado por la excesiva onerosidad,
un derecho a demandar la recomposición de las prestaciones, busca sustento en el principio conforme al cual lo
que no está prohibido está permitido, pero el equívoco del razonamiento se suscita en la inadvertencia de
suponer que no está prohibido modificar un contrato, o revocar parcialmente sus estipulaciones por la sola
autoridad del juez, pasando sobre el consentimiento mutuo de los contratantes, sin que exista una norma
habilitante que no faculte para sustituir la voluntad de las partes. Ningún principio jurídico de carácter general
permite la revisión judicial de los contratos, porque ella se encuentra en pugna con su obligatoriedad e
inmodificabilidad y compromete la certeza y estabilidad de la relación contractual."(CNCom., sala C,
1985/04/02.- Pirillo, Víctor c. Bernasconi, Edmundo F. y otros) LA LEY, 1985-C, 361 - DJ, 1985-II-625.
© Thomson Reuters Información Legal 6
Documento

"La revisión de las convenciones privadas por el poder jurisdiccional fuera de las normas previstas por el art.
1198, párr. 2° del Cód. Civil, implicaría admitir sin limitaciones la revisión judicial de los contratos,
confiriéndole a los jueces atribuciones para recomponer la ecuación de las prestaciones con prescindencia de las
pautas legales." (CNCom., sala B, 1993/08/10.- Compañía Naviera Pérez Companc S.A. y otro c. Ecofisa S.A. y
otro) DJ, 1993-2-1014 - LA LEY, 1994-A, 139. - CNCom., sala B, 1987/02/19.- Mancho de Suárez, Bidondo y
otros c. Ozor, Carlos y otros) LA LEY, 1987-B, 481.
"Resulta necesario respetar el texto del art. 1198 del Cód. Civil, pues la imprevisión es una subespecie del
abuso del derecho específicamente regulada por la ley, de tal manera que no corresponde su aplicación sino a
los casos, en las condiciones y mediante el ejercicio de los respectivos derechos que excepcionalmente acuerda
a las partes dicha norma legal, a lo que debe agregarse que revisar un contrato es más grave que resolverlo,
desde que comporta su modificación y ello requiere la voluntad coincidente de las partes." (CNCom., sala E,
1989/03/29.- Cuello, Ezequiel T. c. Eximia Industrias Clark, S.A.) LA LEY, 1989-D, 244.
"Si no es aplicable la teoría de la imprevisión para rever un estipulación, tampoco se puede llegar a ese
resultado por la invocación del abuso del derecho, dado que ese arbitrio impondría elípticamente la vigencia del
mismo remedio que se juzgó jurídicamente inaplicable". (CNCiv, sala B, 1987/04/07.- Spada de Makintach,
Susana c. Tonelli, Carlos) LA LEY, 1989-A, 414, con nota de MAYO, Jorge A. - JA, 1988-I-383 - ED,
126-347.
"Si la acción en el caso se basó pura y exclusivamente en la resolución que por imprevisibilidad permite el
art. 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), no podría rechazarse esta demanda y al mismo tiempo
recogerse un argumento distinto, una causa diferente para ordenar no ya la resolución sino el reajuste de las
prestaciones, a través del ejercicio del uso abusivo del derecho (art. 1071, Cód. Civil), combinado con el objeto
inmoral de los actos o negocios jurídicos (art. 953, Cód. Civil), o una invocación no regulada legalmente de la
equidad como norma genérica y abstracta, ajena a los recaudos y reglamentaciones de esos supuestos
particulares." (CNCiv., sala C, 1984/11/14.- Celdani, Mabel M. c. Balmoral, S.R.L. y otros) LA LEY, 1985-A,
38 - DJ, 1985-II-295.
La postura restrictiva, como se ve, influye además en el rol que se le asigna -en materia revisora- a los
jueces: "La ley no les ha dado a los jueces una facultad discrecional para que toda vez que en la celebración del
contrato o a su cumplimiento se produzca una situación de injusticia puedan anular o desatar los vínculos
contractuales. La ley ha configurado la imprevisión, ha fijado sus características y condiciones, de modo que los
jueces están obligados a moverse dentro del esquema legal y no pueden aplicar la imprevisión allí donde faltan
los presupuestos legales, siendo inadmisible que los jueces se arroguen la potestad de revisar los contratos más
allá de lo que la ley permite, pues están obligados a respetar el art. 1197 del Cód. Civil, y no es lícito que los
jueces se sientan autorizados para corregir las desfavorables, consecuencias que el contrato pueda tener para una
de las partes, invocando la buena fe y el abuso del derecho, pues la primera exigencia de la buena fe es que se
cumpla lo prometido." (CNEsp. Civ. y Com., sala I, 1983/10/07.- Coin, Elena B. c. Mariani, Ismael A.) ED,
107-211.
(3) Esta posiblidad se encarna en el Coeficiente de Estabilización de Referencia, cuyo ámbito de aplicación
fue mutando a partir de la aparición del Coeficiente de Variación Salarial, todo ello dio motivo al dictado de la
ley 25.713 (Adla, LXIII-A, 50).
(4) "En las obligaciones exigibles de dar sumas de dinero expresadas en dólares estadounidenses, no
vinculadas al sistema financiero, corresponde pesificar al valor de U$S 1 por $ 1, aún en caso de mora del
deudor." (CCiv. y Com. San Isidro, en pleno, 2002/11/07) LA LEY, 2003-A, 161 - Sup. E. Dep. Banc. y
Restric., 2002 (noviembre), 190 - Sup. Esp. Rev. del Contrato, 2003 (febrero), 41 - Con nota de Vergara,
Leandro, publicado en LA LEY, 2003-A, 160 - Con nota de Nicolau, Noemí L., publicado en Sup. Esp. Rev. del
Contrato, 2003 (febrero), 41 - LLBA, 2002-diciembre-1517.
(5) Así, respecto de la aplicación del CVS: "Debe aplicarse el Coeficiente de Variación Salarial -a partir del
20 de septiembre de 2002- y no el de Estabilización de Referencia para actualizar un préstamo personal inferior
a doce mil dólares, con garantía hipotecaria y alcanzado por la "pesificación uno a uno" -ley 25.642, decretos
214/02, 762/02 y 1242/02 (Adla, LXII-D, 4034; LXII-C, 2937; LXII-D, 4048)." (CCiv. y Com. San Isidro, sala
I, 2002/12/03.- Giannattasio, Hermina y otro c. Blásquez, María I.) con nota de RIBERA, Carlos E., publicado
en LLBA, 2003-298. Respecto de la aplicación del CER, en el caso de un contrato de locación, se ha decidido:
"El crédito por alquileres fijado en dólares estadounidenses debe 'pesificarse' a la paridad de un peso por cada
dólar y siendo que en la especie los cánones tienen causa en la locación de una propiedad destinada a la
actividad comercial, corresponde aplicar el Coeficiente de Estabilización de Referencia (arts. 1°, 4° y 8°, dec.
214/02; arts. 1° y 3°, ley 25.713 -Adla, LXII-A, 117; LXIII-A, 50-) más la tasa de interés pactada pero

© Thomson Reuters Información Legal 7


Documento

morigerada al treinta y seis por ciento anual, sin perjuicio de la posibilidad del reajuste equitativo previsto en el
art. 8° del decreto 214/02." (CCiv. y Com. San Isidro, sala II, 2003/02/20.- Grimaldi, César c. Astorelli, Irene)
LLBA, 2003-761. Más aún, el tribunal ha avanzado en la interpretación de los casos de dudosa procedencia
entre uno y otro índice, en éstos términos: "Ante la falta de certeza sobre el carácter de vivienda única, familiar
y de ocupación permanente del bien hipotecado, debe aplicarse el Coeficiente de Estabilización de Referencia y
no el de Variación Salarial para actualizar el crédito garantizado, pactado en dólares y alcanzado por la
"pesificación uno a uno", pues este último índice está concebido para casos excepcionales y debe interpretarse
en forma estricta, máxime si se repara en que al no haberse verificado aumentos salariales es lógicamente menor
que el primero lo que afecta al acreedor, quien ya se ha visto perjudicado por la citada "pesificación". (CCiv. y
Com. San Isidro, sala I, 2002/12/19.- Menéndez, Daniel c. Díaz, Gladis T. y otro) LLBA, 2003-298. Para
profundizar acerca de los criterios seguidos por este tribunal es necesario remitir a "Pesificación vs. dolarización
en la jurisprudencia de la Cámara Civil y Comercial de San Isidro", por RIBERA, Carlos E. en LLBA,
2003-298.
(6) "El decreto 214/02 (Adla, LXII-A, 117) que pesifica las obligaciones contraídas en moneda extranjera
-en el caso, instrumentada en pagarés-, no vulnera el derecho de propiedad en tanto permite un reajuste
equitativo del precio que será determinado por los jueces conforme los principios de justicia retributiva y de
equidad." (CCiv. y Com. San Isidro, sala II; 2003/02/18.- Imbrognio, Alfredo Roque c. Bono de Luna, Marta
Haydée y otros) LLBA, 2003-623.
"La 'pesificación' de los créditos en moneda extranjera por razones de emergencia, pese a provocar una
evidente limitación al derecho de propiedad del acreedor, no ocasiona una lesión clara y definitiva a tal garantía,
ante la inédita crisis económica de la República Argentina, pues si bien la moneda nacional se ha depreciado
con relación al dólar, también ha disminuido, respecto de dicha divisa, el valor de los demás bienes -en el caso,
las cuotas adeudadas del mutuo en dólares cuya ejecución se pretende-, máxime frente la posibilidad de solicitar
un reajuste equitativo del precio." (CCiv. y Com. San Isidro, sala II;2003/02/18.- Kleiman, Norma D. c. Ponce
de León, Julio S. y otros) LLBA, 2003-302; "Corresponde rechazar el planteo de inconstitucionalidad de los
decretos 214/02 y 320/02 (Adla, LXII-A, 117; LXII-B, 1647) en tanto disponen la 'pesificación' de las
obligaciones de dar sumas de dinero expresadas en moneda extranjera, por cuanto la pérdida del valor
adquisitivo del crédito convertido a pesos es limitada en tanto el art. 8° de la primera de las normas
mencionadas permite efectuar un reajuste equitativo del precio, y tal limitación, frente a la emergencia, no
violenta los arts. 14, 15, 16, 17 y 28 de la Constitución Nacional" (CCiv. y Com. San Isidro, sala II;2003/02/04.-
Rivademar, Rodolfo R. y otros c. Pucci de Castaño, Susana) Sup. Esp. Rev. del Contrato, 2003 (febrero), 95 -
LLBA, 2003-234.
(7) "La 'pesificación uno a uno' de las obligaciones ajenas al sistema financiero -art. 8°, decreto 214/2002-
rige para todos los créditos indistintamente, aun en caso de mora del deudor con anterioridad a su entrada en
vigencia." (CNCiv, sala D, 2003/02/28.- Pérez, Eli c. Poder Ejecutivo Nacional) LA LEY, 2003/05/23, 5.
(8) Así se ha resuelto la pesificación 1 a 1 en supuestos de locación: "Corresponde pesificar a la paridad
U$s1=$1 el monto de la condena por alquileres adeudados, pues la conversión a pesos dispuesta en la normativa
de emergencia (ley 25.561 y decreto 214/2002 -Adla, LXII-A, 44; 117-) se aplica a todas las obligaciones
exigibles de dar sumas de dinero expresadas en dólares estadounidenses, no vinculadas al sistema financiero,
aún en caso de mora." (CNCiv., sala D, 2003/03/11.- Nayca S.A. c. Jorge Antonio) con nota de GREGORINI
CLUSELLAS, Eduardo L., LA LEY, 2003-B, 730. En cambio, en el caso de un contrato de mutuo se resolvió
que: "Ante la evolución operada en la cotización de la divisa estadounidense y la aplicación del principio del
esfuerzo compartido ordenada por el art. 11 de la ley 25.561 (Adla, LXII-A, 44), deviene inequitativa la
"pesificación uno a uno" de un crédito hipotecario cuyo deudor había sido constituido en mora -en el caso, se
establece la paridad $1,40 por U$S1, teniendo en cuenta que se había pactado y pagado un interés
compensatorio del 18% anual-, debiendo restituirse el equilibrio en las relaciones contractuales afectadas por la
normativa de emergencia" (CNCiv., sala D, 2003/06/19.- Averbuj, Diana M. y otros c. Sarago, Francisco) LA
LEY, 2003/07/15, 5.
(9) ·No corresponde declarar la inconstitucionalidad de las normas de emergencia que pesifican las
obligaciones contraídas en moneda extranjera a una paridad de U$S1=$1 cuando las mismas no son claramente
irrazonable -en el caso, se trataba de una deuda por alquileres impagos-, pues ello puede conducir, aunque se
trate de un efecto no deseado, además de un desconcierto para los ciudadanos, a profundizar la propia crisis
económica que afecta a todos por igual" (CNCiv., sala F; 2003/03/14.- Ruberto, Guillermo M. c. D'Arienzo,
Pablo M.) LA LEY, 2003-B, 781.
(10) "La deuda derivada de alquileres impagos debe ser pesificada a razón de U$S1=$1, pues admitir la
pretensión del ejecutante de mantener la deuda en dólares genera en la actualidad una distorsión con el valor

© Thomson Reuters Información Legal 8


Documento

locativo referencial del inmueble objeto del contrato base de la ejecución, que resulta irrazonable y no puede ser
admitida, en tanto lejos de retribuir el uso de la cosa, podría llevar a un enriquecimiento del locador que puede
trascender los límites de la moral y las buenas costumbres, al superar en muchos casos el valor real del bien
objeto de la prestación." (CNCiv., sala F, 2003/03/14.- Ruberto, Guillermo M. c. D'Arienzo, Pablo M.) LA
LEY, 2003-B, 781)
(11) "Los créditos hipotecarios en dólares -en el caso, otorgado en 1997, abonadas 2 cuotas semestrales de
capital y los intereses hasta noviembre de 1999, verificado el saldo en el concurso del demandado e iniciada la
ejecución en junio de 2001- deben 'pesificarse' sumando a la paridad vigente durante la convertibilidad una parte
de la diferencia entre dicha paridad y la cotización libre del dólar -fijado en 50 %- cuyo porcentual se obtiene de
distribuir tal diferencia entre acreedor y deudor según el principio del esfuerzo compartido -art. 11, ley 25.561
(Adla, LXII-A, 44)-." (CNCiv., sala F, 2002/12/27.- "Torrada, Silvina F. y otros c. Oscar Dato Robinson S.A.")
Sup. Esp. Rev. del Contrato, 2003 (febrero), 72; en igual sentido: "Las consecuencias disvaliosas del cambio del
régimen monetario deben repartirse entre acreedor y deudor -en el caso, se 'pesificó' un crédito hipotecario en
dólares vencido antes del 6 de enero de 2002 a $1 más el 50% de la diferencia entre tal valor y el precio de
mercado de la divisa estadounidense-, teniendo en cuenta la brecha entre monedas, los demás valores en juego,
el lapso de duración y el estado de la obligación asumida, por aplicación del esfuerzo compartido -pauta que se
funda en el principio general de la equidad-, pues resulta injusto que todos los riesgos se trasladen a una sola de
las partes." (CNCiv., sala F, 2003/02/06.- Turolla, Sandra M. y otro c. Mazzochini, Juan C. y otro) LA LEY,
2003/05/21, 8.
(12) "Las normas contenidas en la ley 25.561, el decreto 214/02 y el decreto 320/02 (Adla, LXII-A, 44;117;
LXII-B, 1647), que disponen la "pesificación" de las obligaciones de dar sumas de dinero expresadas en
moneda extranjera, satisfacen las condiciones de validez constitucional desde que, en el marco de la excepcional
situación fáctica en que fueron dictadas, responden a los presupuestos requeridos para la configuración de un
estado de emergencia, cuáles son su declaración por órgano competente, un fin real de interés social y público,
la transitoriedad de la regulación excepcional y la razonabilidad del medio elegido." (CCiv. y Com. San Isidro,
sala II, 2003/02/04.- Rivademar, Rodolfo R. y otros c. Pucci de Castaño, Susana) Sup. Esp. Rev. del Contrato,
2003 (febrero), 95 - LLBA, 2003-234.
(13) En este sentido sala E: "La 'pesificación' de las obligaciones dinerarias en moneda extranjera sólo se
aplica a los créditos exigibles luego del 6 de enero de 2002, hermenéutica que armoniza lo dispuesto en los arts.
11 de la ley de emergencia pública 25.561 y 8° del decreto 214/2002, máxime si se tiene en cuenta que la misma
ha sido ratificada por el decreto 320/2002 (Adla, LXII-A, 44; LXII-A, 117; LXII-B, 1647)." (CNCiv., sala E,
2002/11/07.- Alonso, Néstor E. y otros c. Dorijat, Susana I.) LA LEY, 2003-B, 196. Natural corolario de tal
doctrina es la que sigue: "Los créditos hipotecarios en moneda extranjera en las que la mora se produjo antes de
la entrada en vigencia de la "pesificación uno a uno" -6 de enero de 2002; arts. 11, ley 25.561 y 8°, decreto
214/2002 (Adla, LXII-A, 44; 117)- están excluidas de dicho régimen." (CNCiv., sala E, 2003/05/09.- Andrade,
Stella M. y otro c. Aparicio, María C. y otros) LA LEY, 2003/05/22, 5.
Sala B: "Sólo caen dentro del régimen de pesificación dispuesto por la ley 25.561 y el decreto 214/2002
-Adla, LXII-A, 44; 117-, las obligaciones dinerarias expresadas en dólares estadounidenses u otra moneda
extranjera que resulten exigibles desde la promulgación de la ley de emergencia -en el caso, mutuo con garantía
hipotecaria pactado en dólares-, con exclusión de aquellos créditos cuya exigibilidad se encontraba expedita con
anterioridad a la sanción de la primera de las normas citadas." (CNCiv., sala B, 2002/09/17.- Elibo S.A. c.
Chiurazzi, Raúl H.) LA LEY, 2003-A, 16. Esta misma sala en materia de locación resolvió en igual sentido:
"Corresponde revocar la resolución que en una ejecución de alquileres, ordenó librar el mandamiento de
intimación de pago en pesos efectuando la conversión de acuerdo al decreto 214/2002 -$1 por cada U$S1- , si la
mora del demandado es de fecha anterior al dictado de dicha normativa y de la ley 25.561 (Adla, LXII-A, 117;
44)." (CNCiv., sala B, 2002/09/17.- Espada, Juan C. c. Detergentes Argentinos S.A. y otro; en Sup. E. Dep.
Banc. y Restric., 2002 (noviembre), 82.
Sala I: "La pesificación dispuesta por el decreto 214/02 no alcanza a una deuda exigible con anterioridad a la
sanción de la ley 25.561 (Adla, LXII-A, 17; 44) -en el caso, el ejecutante de una hipoteca apeló la resolución
que dispuso la pesificación de la deuda a razón de un peso por cada dólar estadounidense-, toda vez que el
decreto 320/02 (Adla, LXII-B, 1647) dispone que aquél se aplica a las obligaciones reestructuradas por la ley
25.561, entre las que no se incluyen a las que se hallan en mora" (CNCiv., sala I, 2003/04/11.- Hodari, Estela C.
c. Jiménez, Ceferina) LA LEY, 2003/07/04, 4.
Por su parte, la sala J, se enrola dentro de este grupo: "Sólo caen dentro del régimen de "pesificación" las
obligaciones dinerarias expresadas en dólares estadounidenses que resulten exigibles desde la promulgación de
la ley de emergencia -en el caso, en una ejecución hipotecaria-, pero no resultan afectadas por la normativa los

© Thomson Reuters Información Legal 9


Documento

créditos cuya exigibilidad se encontraba expedita con anterioridad a la sanción de la ley 25.561 (Adla, LXII-A,
44)." Es que "Si bien el dec. 214/02 (Adla, LXII-A, 117) pretende extender la pesificación a deudas anteriores a
la ley 25.561 (Adla LXII-A, 44), lo cierto es que luego el dec. 320/02 (Adla, LXII-B, 1647) aclara que las
disposiciones de aquél se aplican a las obligaciones reestructuradas por la ley de emergencia mencionada, de
ello se deduce que las obligaciones en mora -en el caso, proveniente de una ejecución hipotecaria- no resultan
pesificadas por no haber sido reestructuradas por dicha norma." (CNCiv., sala J, 2003/03/27.- Frignani, Livio y
otros c. Subizar, José M.) LA LEY, 2003/07/22, 6.
(14) "La 'pesificación' de los créditos en moneda extranjera conforme arts. 11 de la ley 25.561 y 8° del
decreto 214/02 (Adla, LXII-A, 44; 117) -en el caso, originado en un mutuo con garantía hipotecaria- no rige
para aquellas obligaciones en las que la mora se produjo antes de que entrase en vigencia el régimen aludido, ya
que la solución contraria dejaría sin reparar el daño que el acreedor sufrió a causa de la mora -art. 508, Cód.
Civil-, sumándose a ello el nuevo perjuicio que supone para dicho sujeto la restitución del crédito en una
moneda distinta de la pactada" (CNCiv., sala L, 2002/11/29.- Bernaola, Marta c. Paduch, Luis J.) DJ,
2003-2-395.
(15) Es buen ejemplo de ello la postura de la Sala A: "La 'pesificación' de obligaciones en divisa extranjera
ajenas al sistema financiero, como es una deuda hipotecaria ejecutada por la vía de la ley 24.441, contenida en
los arts. 11 de la ley de emergencia pública 25.561 y 8° del decreto 214/2002 -texto según decreto 320/2002
(Adla, LV-A, 296; LXII-A, 44; 117; LXII-B, 1647)-, no rige si la mora se produjo antes de su entrada en
vigencia, pues no cabe inferir una retroacción que la ley no menciona, máxime teniendo en cuenta que el último
párrafo del citado art. 8° veda al deudor que se halle en mora y ésta le sea imputable la posibilidad de acceder al
procedimiento de las recomposición de las obligaciones "pesificadas" (CNCiv., sala A, 2003/05/05.- Vázquez
Nieves Leonides y otros c. La Pontiga S.A. y otros) LA LEY, 2003/05/20, 5.
(16) Así, la Sala G presenta una distinción según el tipo de contrato: "La 'pesificación uno a uno' de los
mutuos con garantía hipotecaria pactados en dólares es inconstitucional cuando las partes previeron
expresamente la forma en que afrontarían los riesgos de la excesiva onerosidad sobreviniente, ya que altera la
finalidad económica típica que dicho tipo de contrato está destinado a producir." (CNCiv., sala G, 2002/12/23.-
Belozerco, Beatriz O. c. Pérez, Justo D.) ED, 2003/03/17, 4 - LA LEY, 2003/05/26, 5. "La ley 25.561 y el dec.
214/2002 (Adla, LXII-A, 44; 117) en cuanto en cuanto dispusieron la pesificación a la paridad "1 a 1" de las
obligaciones exigibles en dólares estadounidenses u otra moneda extranjera resultan inconstitucionales por
lesionar el derecho de propiedad del acreedor pues, si se admitiera que no obstante la mora del deudor ocurrida
mucho antes de la modificación legislativa -en el caso, mes junio de 2001-, éste pudiera liberarse devolviendo
pesos a la paridad cambiaria establecida por dichas normas se estaría convalidando la licuación de la deuda y
una suerte confiscación en beneficio del deudor, recibiendo el acreedor en pago no sólo una cosa distinta de la
debida sino que acusará un impacto patrimonial considerable debido a la reversión compulsiva de los riesgos
pues vería reducido el capital prestado a más de una tercera parte." (CNCiv., sala G, 2002/09/19.- "Cinto, Nelda
I. c. Chaparro Martínez, Benigno") LA LEY, 2002-F, 149 - DJ, 2002-3, 379 - RCyS, 2002, 954 - ED, 200, 62 -
Con nota de Lorenzetti, Ricardo L., publicado en LA LEY, 2002-F, 1086. Estos criterios fueron morigerados en
un supuesto de pesificación de un contrato de locación:
"Debe rechazarse, por falta de gravamen concreto, el planteo de inconstitucionalidad de la "pesificación" de
obligaciones ajenas al sistema financiero -arts. 11, ley 25.561 y 8°, decreto 214/02 (Adla, LXII-A, 44; 117)-, en
su aplicación a un crédito por alquileres impagos pactados en dólares, si no se demostró que la citada
conversión haya degradado el poder adquisitivo histórico del alquiler, al menos en una medida mayor a la que
podrían reparar los intereses moratorios -art. 508, Cód. Civil-, máxime teniendo en cuenta el paliativo previsto
en la propia norma impugnada, tendiente a la recomposición de los términos pactados." Es que "Ante la crisis
económica, debe "pesificarse" un crédito por alquileres impagos en dólares, según arts. 11 de la ley 25.561 y 8°
del decreto 214/02 (Adla, LXII-A, 44; 117), aun cuando el inquilino haya renunciado a invocar la teoría de la
imprevisión, si las partes acordaron que el contrato se realizaba en los términos de la ley de convertibilidad
23.928 (Adla, LI-B, 1752), derogada por la citada conversión, pues -a diferencia del mutuo hipotecario en
moneda extranjera, en el que el acreedor pretende la devolución exacta de lo prestado- dicha convención
importó introducir una cláusula de estabilización que asegurara determinado poder adquisitivo de la prestación."
(CNCiv., sala G; 2003/03/19.- "Der Kevorkian, Carlos y otro c. Ierace y Cía. y otros"), ED, 2003/06/02, 5 - LA
LEY, 2003/06/09, 4.
Sala H: "Es improcedente la "pesificación" de la deuda proveniente de un mutuo con garantía hipotecaria
pactado en moneda extranjera respecto del cual el deudor estaba en mora antes de la sanción de la ley 25.561 y
del decreto 214/02 (Adla, LXII-A, 44; 117), pues de otro modo el deudor licuaría la deuda en detrimento del
derecho de propiedad del acreedor y se premiaría por vía legal el incumplimiento de la obligación. (CNCiv.,

© Thomson Reuters Información Legal 10


Documento

sala H, 2003/03/21.- "Candoni, Atilio c. Chica, Carlos D. y otro") DJ, 2003-2-670.


La Sala K: "La "pesificación" de las obligaciones en moneda extranjera según arts. 1° y 11 de la ley de
emergencia pública 25.561; 1° y 8° del decreto 214/2002 (Adla, LXII-A, 44; 117) -en el caso, crédito
hipotecario- es inconstitucional por consagrar la aplicación retroactiva de una norma legal con menoscabo de la
garantía de la propiedad -art. 17, Constitución Nacional-, ya que el derecho a cobrar la cantidad de moneda
extranjera convenida fue adquirido por el acreedor antes de la declaración de emergencia económica en la etapa
pertinente, sin perjuicio del acuerdo al que arriben las partes en cuanto a la recomposición equitativa de la
deuda." (CNCiv., sala K, 2003/05/16.- "Brugo, Guillermo D. c. Barrio Cerrado S.A.") LA LEY, 2003/05/30, 5.
Criterio mantenido para otro tipo de obligaciones, como la medianería: "La "pesificación" determinada por el
art. 11 de la ley de emergencia pública 25.561 (Adla, LXII-A, 44) para los créditos en moneda extranjera -en el
caso, por un muro medianero impago- es inaplicable a las obligaciones en mora a la fecha de su entrada en
vigencia, esto es, el 6 de enero de 2002." (CNCiv., sala K, 2002/10/30.- "Consorcio de Prop. Julio A. Roca
668/72/76 c. Consorcio de Prop. Julio A. Roca 642/44/46") LA LEY, 2002-F, 937.
(17) Sala B, en un caso de cuota alimentaria: "Si el alimentante se acogió para cumplir con la cuota
alimentaria pactada en dólares estadounidenses a la normativa del decreto 214/02 ello implicó in totum la
vigencia de sus directivas incluso la aplicación del CER -Coeficiente de Estabilización de Referencia-, sin
necesidad de cumplimentar previamente el proceso de mediación obligatoria de la ley 24.573, toda vez que se
trata de normas actualmente vigentes cuya constitucionalidad no ha sido cuestionada por ninguna de las partes."
(CNCiv., sala B; 2002/07/18.- P. S. P., N. c. L., M.) JA, 2003/02/05, 52; y en un mutuo hipotecario: "El monto
reclamado en una ejecución hipotecaria debe ajustarse a las previsiones de los arts. 1° y 8° del decreto 214/02
(Adla, LXII-A, 117) -conversión de las deudas en moneda extranjera no vinculadas al sistema financiero a razón
de $1 por cada dólar-, sin perjuicio de lo que se resuelva en el curso ulterior del procedimiento sobre la cuantía
definitiva del crédito en cuestión." (CNCiv., sala B, 2002/03/20.- Rapallini de Sanguinetti, María C. L. y otros c.
Worlicek, Guillermo C. y otros) LA LEY, 2002-D, 220 - ED, 197-261.
La Sala E, en el marco de un crédito cuya exigibilidad era posterior a fecha de promulgación de las leyes de
emergencia, sentó la siguiente posición: "Es constitucional el art. 8° del dec. 214/02 (Adla, LXII-A, 117) -en el
caso, aplicado a un crédito hipotecario celebrado en dólares-, en cuanto dispone la "pesificación" de las
relaciones creditorias pactadas en moneda extranjera a la paridad peso-dólar, puesto que no impone una
conversión lisa y llana de tales acreencias a moneda de curso legal, sino que establece un mecanismo para
solucionar los desequilibrios que dicha conversión pueda provocar, garantizando el intercambio equilibrado". Y
que: "La cancelación de los créditos en moneda extranjera a la paridad peso-dólar según arts. 11 de la ley
25.561 y 8° del dec. 214/02 (Adla, LXII-A, 44; 117) "pesificación", en concepto de "pago a cuenta" de la suma
que, en definitiva, resulte de los procedimientos de reajuste establecidos en esa misma norma, aparece como
razonable ante la derogación de la ley de convertibilidad 23.928 (Adla, LI-B, 1752), motivada por la situación
de fuerza mayor derivada de la crisis económica, y teniendo en cuenta que las partes deben negociar la
reestructuración de sus débitos recíprocos según la doctrina del art. 1198 del Cód. Civil y el principio de
esfuerzo compartido" (CNCiv., sala E, 2003/05/22.- Arrúa, Mercedes c. Ruiz, María P.) LA LEY, 2003/07/30,
10.
(18) Sala B: "No resultan intrínsecamente inconstitucionales los arts. 11 de la ley 25.561 y 8° del decreto
214/2002 (Adla, LXII-A, 44; 117), en cuanto disponen la 'pesificación uno a uno' y posterior renegociación de
las obligaciones en moneda extranjera -en el caso, un crédito hipotecario en dólares-, pues debe evitarse la ruina
masiva de los agentes económicos por la multiplicación de las deudas -en la actualidad, casi 4 veces- debido a
sucesos ajenos a su voluntad que exceden el riesgo normalmente previsible y, al mismo tiempo, impedirse que
el deudor se libere mediante el pago de sumas irrisorias, en desmedro de los derechos de propiedad e igualdad
ante la ley del acreedor (del dictamen del fiscal que la Cámara hace suyo)." (CNCom., sala B, 2003/05/09.-
Zappala de Elissi, Ida M. c. C & S. Group S.A.) LA LEY, 2003/06/17, 10.
(19) CNCom., sala B, 2002/08/29.- Hydro Agri Argentina S.A. c. Gómez, Ricardo, RCyS, 2002-1062.
(20) "Si las circunstancias sobrevinientes, que desquician el contrato, acaecen en un tiempo que las partes
no han "incorporado" de común acuerdo, sino que una de ellas, en violación a lo pactado, ha hecho correr en su
beneficio -al incurrir en retardo imputable o en cumplimiento imputable, sea a culpa, dolo o malicia- no puede
luego agraviarse de los efectos de ese tiempo y de las circunstancias que en él ocurren." (CCiv. y Com. Santa
Fe, sala III, 1979/08/22. - Gabriel A. Culzoni y otros c. Martini, Manuel J. y otro) Z, 979-18-138.
(21) "El deber moral y legal de ejercer regularmente los derechos, la buena fe en la ejecución de las
convenciones y la necesidad de mantener y resguardar de algún modo el fin objetivo del negocio (el razonable
equilibrio de las prestaciones), son directivas que justifican la revisión del contrato en ciertos casos

© Thomson Reuters Información Legal 11


Documento

excepcionales para evitar que se consolide una operación carente ya de sentido, sin que la mora de la enajenante
sea obstáculo a la actualización de su crédito." (CNCiv., sala E, 1982/07/30.- Díaz, Dionisio A. c. Tinari,
Vicente) LA LEY, 1983-B, 285.
"Se desvirtúa la naturaleza que es propia de los contratos conmutativos y se vulnera, asimismo, la garantía
constitucional de la propiedad al sostenerse artificialmente un contrato cuya base económica está totalmente
desquiciada, si, por encima de la mayor o menor culpa que pueda recaer sobre los vendedores morosos en el
incumplimiento de la compraventa, si se condena a escriturar por el precio originario pactado en el boleto año
atrás, porque el comprador obtendrá un extraordinario e injustificado provecho incorporando a su patrimonio un
bien que ha multiplicado su valor, sin la correspondiente contraprestación económica, al dar en pago moneda
notoriamente envilecida." (CCiv. y Com., Rosario, sala II, 1979/12/13. - Feliziani, E. N. c. Saurral, J. y otros) Z,
981-24-198.
"Cierto es que prevalece el criterio (apoyado en el texto de los arts. 508 y 511, Cód. Civil), de asignar a la
situación moratoria del deudor el carácter de presupuesto de la concesión del rubro 'desvalorización monetaria';
pero también los es que hoy ya puede afirmarse que el lado de la 'mora debitoris' coexisten muchos otros
presupuestos indexatorios 'no tradicionales': la regla moral inserta en el art. 953, Cód. Civil, la figura del
enriquecimiento sin causa, la doctrina del abuso del derecho incorporada al articulo 1071 del Cód. Civil (Adla,
XXVIII-B, 1799), la garantía del derecho de propiedad asegurada por el art. 17 de la Constitución Nacional, son
otros tantos presupuestos que repetidas veces han invocado los jueces para hacer posible la concreción de una
justicia conmutativa en las relaciones humanas." (JCiv. y Com. Rosario, 5ª Nom, 1978/10/03.- Sevillano, F. c.
Empresa 9 de Julio S.R.L.) Z, 981-22-17.
(22) "En base a la normativa de diversas disposiciones del Cód. Civil, especialmente el art. 892, que
establece que el moroso no soportará el caso fortuito cuando su mora no es la causa del daño producido, y en
función de la profunda afinidad que se observa entre la teoría del caso fortuito y la doctrina de la imprevisión, se
ha demostrado que el moroso tiene derecho a invocar el remedio del art. 1198 (Adla, XXVIII-B, 1799), cuando
su mora ha sido irrelevante para la excesiva onerosidad de la prestación a su cargo, ya que en tal situación la
causa de esa excesiva onerosidad no es la mora, sino que deriva de una causa ajena." (CNCiv., sala G,
1984/02/28.- Sosa, Julio R. c. Las Casuarinas, S.R.L.) LA LEY, 1986-C, 537 (37.287-S).
"La teoría de la imprevisión es inaplicable si el interesado obró con culpa o se encuentra en mora, a menos
que ésta sea irrelevante. Ello así, pues la excesiva onerosidad sobreviniente debe haberse producido sin
intervención alguna del obligado y el hecho extraordinario e imprevisible debe ser extraño a su persona."
(CNCiv., sala E, 1995/12/01.- Noema S.A. c. Chaparro, Felisa) LA LEY, 1996-C, 781 (38.738-S).
"Si bien es cierto que en el caso no existe mora de los compradores, de mantenerse el precio pactado en
1971 se atentaría contra el derecho de propiedad de los actores, que se verían privados de un bien por un precio
que no guarda relación con su real valor y se contradirían esenciales principios de justicia conmutativa, lo que
en modo alguno puede admitirse aunque los culpables de la falta de escrituración hayan sido los vendedores."
(CCiv. y Com., Rosario, sala IV, 1978/11/30.- Silva Dalcio, Juan y otra c. Lanese, Angel A. y otra) Z, 18-48.
"La prohibición establecida por el articulo 1198 (Adla, XXVIII-B, 1799), en su penúltimo párrafo, debe
entenderse en el sentido de que sólo corresponde cuando la desproporción de las prestaciones se produce como
consecuencia de la mora, de uno de los contratantes." (CNCiv., sala G, 1982/05/03.- Fucaracce, Juan R. c.
Capellán, José M.) ED, 102 - 719.
(23) "Estando en mora el vendedor respecto de su obligación de entregar y escriturar el inmueble objeto del
contrato, circunstancia que impide la resolución contractual por él pretendida con fundamento en el art. 1198 del
Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), el precio 'fijo e inamovible' convenido por las partes no puede ser alterado,
atento a lo dispuesto por los arts. 619, 1197, 1349 y 1424 del Cód. Civil y habida cuenta de que los compradores
no se encuentran en mora en el cumplimiento de la obligación a su cargo, razón por la cual no es procedente la
actualización del valor nominal de la misma de conformidad con la doctrina plenaria sentada en la causa "La
Amistad, S.R.L. c. Iriarte" (La Ley, 1977-D, 1)." (CNCiv., sala D, 1978/10/17. - Pullara, Juan J. y otra c. Trisar,
S.A.) LA LEY, 1979-B, 333.
"La resolución del contrato por aplicación de la teoría de la imprevisión -que puede impedirse con la oferta
de la contraria de mejorar equitativamente los efectos del negocio-, precisa que se dé un hecho jurídico; la
aparición de causas exógenas al convenio, extraordinarias e imprevisibles, y la falta de culpa o mora de quien se
dice perjudicado." (CNCom., sala A, 1980/02/26.- Chenaya, Isaac c. Caja Prendaria, S.A.) LA LEY, 1980-B,
647.
"Cuando se ejerce la acción de resolución contractual prescrita en el art. 1198 del Cód. Civil (Adla,
XXVIII-B, 1799), es necesario que se den los siguientes requisitos: a) acontecimiento extraordinario e

© Thomson Reuters Información Legal 12


Documento

imprevisible; y b) falta de culpa o mora en el perjudicado." (CCiv. y Com. Junín, 1982/04/15.- Leguizamón
Cabrera, Rogelio c. Maccari, Marcelo T.) DJBA, 123-121.
"Teoría de la imprevisión. Requisitos generales. Mora. El reajuste del saldo de precio como consecuencia de
sobrevenir una desproporción notable de las prestaciones se acepta -en principio- siempre y cuando no exista
mora ni culpa imputable a la parte vendedora." (SC Buenos Aires, 1981/03/31.- Pravaz, Pedro R. c. Jaimes de
Barrientos, N. y otros) DJBA, 120-385.
"El reajuste del saldo de precio como consecuencia de sobrevenir una notable desproporción de las
prestaciones es aceptable -salvo circunstancias excepcionales- siempre y cuando no exista mora ni culpa
imputable a la parte vendedora." (SC Buenos Aires, 1980/12/23.- Martín, Cipriano c. Federico de Actis, Luisa y
otros) DJBA, 120-211.
"Si no es procedente la resolución por imprevisión, tampoco cabe el reajuste con ese fundamento, porque la
mora obsta tanto a una como a otra modalidad." (CNCiv., sala C, 1980/10/09.- Maculán, Alberto c. Inurco,
S.A.) LA LEY, 1981-B, 267.
"La mora que impide invocar la teoría de la imprevisión es aquella que se haya operado con anterioridad al
hecho extraordinario e imprevisible." (CNCiv., sala B, 1982/05/17.- Amestoy, Raúl A. c. Pontieri de
Maldonado, Lydia y otros) LA LEY, 1984-B, 468 (36.599-S).
(24) Ver CNCiv., sala E, 2003/05/22.- Arrúa, Mercedes c. Ruiz, María P., LA LEY, 2003/07/30, 10.
(25) CNCiv., sala D, 2003/02/28.- Pérez, Eli c. Poder Ejecutivo Nacional, LA LEY, 2003/05/23, 5
(26) CNCiv., sala D, 2003/03/11.- Nayca S.A. c. Jorge Antonio, LA LEY, 2003-B, 730
(27) CNCiv., sala D, 2003/06/19.- Averbuj, Diana M. y otros c. Sarago, Francisco, LA LEY, 2003/07/15, 5
(28) CNCiv., sala F, 2003/03/14.- Ruberto, Guillermo M. c. D'Arienzo, Pablo M., LA LEY, 2003-B, 781.
(29) CNCiv., sala F; 2003/02/06.- Turolla, Sandra M. y otro c. Mazzochini, Juan C. y otro, LA LEY,
2003/05/21, 8.
(30) "La teoría de la imprevisión no es un dispositivo para desligarse de los malos negocios, sino un
remedio heroico para impedir la grosera vulneración de la justicia. No se trata de volver el contrato a una
absoluta equivalencia actual entre lo que se da y lo que se recibe, y el juez no puede, pues no es eso lo que
quiere la doctrina incorporada al Código, hacer del contrato impugnado un nuevo contrato que se ajuste
idealmente a los cánones de la justicia conmutativa; el sentido de equidad, que está en la médula de la
institución de la imprevisión, se satisface suficientemente expurgando al acuerdo de la grosera desproporción
entre las prestaciones que las circunstancias sobrevinientes le han impuesto." (CNCiv., sala G, 1980/11/24.-
López, Daniel J. y otra c. Marcico, Francisco J.) ED, 92-225.
"La onerosidad excesiva de la prestación ha de medirse en relación a la prestación de la parte contraria,
respecto de la cual, tanto la justicia conmutativa como los principios de la buena fe en la ejecución de los
contratos (articulo 1198, parte 1ª -Adla, XXVIII-B, 1799-), imponen mantener la inicial equivalencia." (CNCiv.,
sala G, 1982/04/21.- Marino, Rafael F. c. Yncrex, S.R.L.) JA, 1983-II-48 - ED, 101-207.
"Para el reajuste del contrato por aplicación de la teoría de la imprevisión, la ley remite a la aplicación de la
equidad en el caso particular, para aminorar los "efectos" del hecho extraordinario e imprevisible sobre el
negocio, pero no para establecer un nuevo punto de equilibrio absoluto de ese acuerdo de voluntades y desde el
arranque mismo de su celebración." (CNCiv., sala C, 1979/04/30.- García, Antonio c. Sánchez, Gerónimo y/u
otros) LA LEY, 1979-C, 89.
"La excesiva onerosidad está referida a una situación objetiva y no ha de mensurarse por el costo intrínseco
de la prestación, sino por el desequilibrio que comporta en las consecuencias patrimoniales del negocio. A tal
efecto debe apreciarse la incidencia que los hechos sobrevinientes tienen en las conmutaciones, a partir de la
ecuación inicial que las partes entendieron justas o equivalentes al tiempo de celebrar el contrato." (CNCom.,
sala C, 1983/08/16. - Dubiansky, Raúl M. c. Chelier, S.A.) LA LEY, 1984-A, 323.
"La teoría de la imprevisión no permite corregir los desequilibrios que ya estaban en la génesis del contrato,
sino a lo sumo recomponer en algo la ecuación económica que las partes pactaron." (CNFed.
Contenciosoadministrativo, sala III, 1988/05/31. - Empresa Tehuelche, S.A. c. Yacimientos Petrolíferos
Fiscales) LA LEY, 1988-E, 210.
"Cuando se produce una pérdida de sentido y de razón de ser de la prestación en razón de una anormal y
sustancial alteración en el poder adquisitivo de nuestra moneda corresponde el reajuste del precio por aplicación
de lo dispuesto por el articulo 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799). Ello no implica establecer el "justo

© Thomson Reuters Información Legal 13


Documento

valor" del bien, sino a partir del precio pactado." (CNFed., Civ. y Com., sala I, 1978/06/27.- Arias, Gerónimo c.
Gas del Estado) LA LEY, 1980-B, J. Agrup., caso 3937.
(31) "A los efectos de la recomposición negocial en los casos de imprevisión debe estarse en lo posible a lo
que ha sido la voluntad de las partes, debiendo tenerse en cuenta en el caso, las siguientes circunstancias: 1) lo
que representa el saldo adeudado en el año 1974 al presente, aplicando los números índices; 2) el valor de venta
del bien en la actualidad; 3) la situación de estar el adquirente en posesión del bien; 4) el costo de adquisición
del dinero; 5) la conducta contractual de las partes." (CCiv. y Com. Junín, 1981/06/19. - Membriani, Pedro J. c.
Sepúlveda Contreras de Carrasco, Flora) DJBA, 121-301.
(32) "La actualización del saldo de precio de una cesión de boleto de compraventa, cuando no media mora o
culpa del obligado al pago, a fin de restablecer el equilibrio de las prestaciones alterado por el envilecimiento de
la moneda, importa sólo una cuestión de hecho librada a la equitativa prudencia del tribunal, lo cual no significa
arbitrariedad del órgano jurisdiccional, cuya facultad se ejercita mediante datos objetivos y método
comparativo, de evidente razonabilidad, tratando de alcanzar una aproximación ecuánime (art. 165, inc. 3°, Cód.
Procesal -Adla, XXVII- C, 2649, XLI-C, 2975-). Ello así, las pautas orientadoras de las estadísticas de costo de
vida y precios al consumidor, si bien no obligan a los jueces, le proporcionan datos de evaluación económica
reales, impidiendo una discrecionalidad que pudiera ser tachada de arbitraria." (CNCiv., sala D, 1981/02/25. -
Michel, Federico c. Addel, Enrique y otra) LA LEY, 1983-A, 564 (35.325-S).
"Siendo que ante la intención resolutoria por onerosidad sobreviniente, los compradores han ofrecido
mejorar los efectos del contrato, corresponde reajustar equitativamente el saldo de precio que aún se debe
abonar, reajuste que debe efectuarse aplicando prudentemente un porcentaje promedio, computando la variación
del costo de vida y del costo de la constitución según los datos suministrados por el Instituto Nacional de
Estadística y Censos." (SC Buenos Aires, 1979/12/23.- Corbalán, Juan J. y otros c. Constructora del Plata, S.A.)
SP LA LEY, 980-539 - DJBA, 118-101.
(33) "A efectos de reajustar las prestaciones de la compraventa por efecto de la teoría de la imprevisión,
tratándose los adquirentes de personas de modestos recursos, es admisible que la actualización de las cuotas
faltantes del precio se practique de acuerdo a la variación de índice del salario del peón industrial, sistema que
en el caso se había convenido contractualmente para el ajuste de las primeras cuotas ya abonadas."(CNCiv., sala
C, 1979/02/21.- Gallo, José R. c. Asociación Civil Santísima Cruz) LA LEY, 1979-B, 299 - ED, 82-471.
(34) "La facultad del juez de establecer cuotas para el saldo de precio es innegable si se repara en que a él le
incumbe la mejora equitativa de los efectos del contrato (art. 1198, último párrafo -Adla, XXVIII-B, 1799-)
-transformación del saldo de precio en pesos actualizado según los índices de los precios de la construcción- y
una división del pago de la deuda, que sea razonable y no antojadiza, es uno de los modos de concretar ese
menester de equidad. En el caso, el propio contrato contenía cuotas. No es obstáculo que todos los vencimientos
previstos hayan transcurrido, pues la suspensión de los pagos mensuales estuvo justificada ante el planteo de la
resolución del contrato al que el comprador actor tenía derecho. Además, también se dilató la entrega de la
posesión." (CNCiv., sala C, 1983/05/31.- Yacub, Enrique c. Mar Caribe, S.R.L.) LA LEY, 1983-D, 514, con
nota de SPOTA, Alberto G.
(35) "La naturaleza misma de la 'teoría de la imprevisión' impide que, so pretexto de amparar a una parte
perjudicada, se proyecte sobre la otra los efectos gravosos del 'factum', originando así una situación análoga a la
que se pretende dar remedio y creando un nuevo perjudicado en sustitución del primero, con el agravante de que
su perjuicio ni siquiera encontraría causa en los 'acontecimientos' mentados en el precepto legal sino sólo en el
arbitrio de quien decidiera la indebida traslación." (CS, 1992/06/10.- Astilleros Príncipe y Menghi S.A. c. Banco
Nacional de Desarrollo) LA LEY 1992-D, 503, con nota de Marcelo Urbano Salerno - DJ 1993-1-521.
"La mejora a que se refiere la ley (art. 1198, último párrafo, Cód. Civil -Adla, XXVIII-B, 1799-), no es un
ajuste llevado a tal extremo que haga recaer sobre una sola de las partes los efectos deteriorantes del
acontecimiento imprevisible. Sino que mesuradamente la Justicia debe hacer pesar sobre ambas, en alguna
medida, dichos efectos pues de lo contrario, para evitar el sacrificio de una, se arribaría a la solución de
sacrificar a la otra íntegramente, cuando en realidad ninguna ha sido causa de la desproporción que vino a
acontecer." (CNCiv., sala C, 1983/11/24.- Rinkevich, Alberto y otra c. Uresandi, Jorge A.) ED, 107-631.
"En relación al criterio de revisión impuesto por el art. 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), debe
procurarse una reparación equitativa del riesgo sobrevenida entre las partes afectadas, tratándose sólo de
expurgar al contrato de la "flagrante injusticia" que las nuevas circunstancias han venido a comunicarle. El
resultado será que el evento acontecido seguirá actuando a favor del acreedor y contra el deudor, pero no con la
brutal intensidad de los hechos ocurridos, y a la postre habrá el acreedor realizado un buen negocio, como el
deudor un mal negocio, pero en términos soportables." (CNCiv., sala D, 1981/03/31.- Belmonte de Carbone,

© Thomson Reuters Información Legal 14


Documento

María c. Chulivertt, José M. y otros) LA LEY, 1981-C, 477.


"Con respecto al criterio de revisión impuesto por el art. 1198 del Cód. Civil (Adla, XXVIII-B, 1799), debe
procurarse una reparación equitativa del riesgo sobrevenido entre las partes afectadas; tratándose de expurgar al
contrato de la "flagrante injusticia" que las nuevas circunstancias han venido a comunicarle. El resultado será
que el evento acontecido seguirá actuando a favor del acreedor (comprador), y contra el deudor (vendedor), pero
no con la brutal intensidad de los hechos ocurridos, y a la postre el acreedor habrá realizado un buen negocio,
como el deudor un mal negocio, pero en términos soportables." (CNCiv., sala D, 1984/02/22.- Martínez, Mario
P. y otros c. Gentile de Gentile) LA LEY, 1984-C, 293.
(36) CNCom., sala B, 2003/05/09.- Zappala de Elissi, Ida M. c. C & S. Group S.A., LA LEY, 2003/06/17,
10.
(37) Idem nota anterior.
(38) CNCiv., sala D, 2003/06/19.- Averbuj, Diana M. y otros c. Sarago, Francisco, LA LEY, 2003/07/15, 5.
(39) CNCiv., sala F, 2003/02/06.- Turolla, Sandra M. y otro c. Mazzochini, Juan C. y otro; LA LEY,
2003/05/21, 8.
(40) CNCiv., sala G, 2003/04/04.- Pérez Guibelalde, César G. c. Rodríguez Peña 736 S.A. y otro, LA LEY,
2003/07/21, 4.
(41) CNCiv., sala E, 2003/05/22.- Arrúa, Mercedes c. Ruiz, María P., LA LEY, 2003/07/30, 10. En el
mismo sentido en otro precedente ha expresado: "Descartada la inconstitucionalidad de los arts.11 de la ley
25.561 y 8 del decreto 214/02 (Adla, LXII-A, 44; 117) -"pesificación" de los créditos en moneda extranjera
ajenos al sistema financiero-, ellas deben aplicarse sin que se haga pesar sobre una sola de las partes el peso de
la devaluación del signo monetario frente al dólar estadounidense, por lo que cada acreencia debe convertirse a
signo nacional según la paridad peso-dólar con más el cincuenta por ciento de la diferencia entre la citada
equivalencia y el precio de mercado de la divisa extranjera al tiempo de la liquidación, ya que no siendo los
contratantes responsables de la crisis, sus consecuencias nocivas deben repartirse igualitariamente." (CNCiv.,
sala E, 2003/05/27.- Bordeu, Martín J. y otro c. Tarzetti, Fernando R. y otro) LA LEY, 2003/06/27, 11.
(42) CNCiv., sala C, 2002/08/27.- Beliezze, Daniela P. c. Orozco, José L.; en Sup. Esp. Rev. del Contrato,
2003 (febrero), 64 - DJ, 2002-3-1021.
(43) CNCiv., sala H, 2002/11/08.- Torrada, Alfredo I. y otros c. Luzza, Elsa N., LA LEY, 2002-F, 1025.
(44) CNCiv., sala K, 2003/05/16.- Brugo, Guillermo D. c. Barrio Cerrado S.A., LA LEY, 2003/05/30, 5.
(45) CNCiv., sala K, 2003/06/05.- Gaita, Carmelo y otro c. Servifood Argentina S.A. y otro" LA LEY,
2003/07/02, 12.
(46) CNCiv., sala G, 2002/09/18.- Baños Dávila, Elena A. c. Ibarrola de Parma, María del Pilar; LA LEY,
2002-F, 145 - DJ, 2002-3-372 - RCyS, 2002-960 - ED, 199-394 - Con nota de Lorenzetti, Ricardo L., LA LEY,
2002-F, 1086.
(47) "Procede el recurso extraordinario deducido contra la sentencia de Cámara que confirmó el fallo de
primera instancia dictado en un juicio ejecutivo, el cual mandó llevar adelante la ejecución rechazando la
excepción de inhabilidad de título fundada en la causa de la obligación y desestimado -por impropias del trámite
de ejecución- las defensas basadas en el abuso del derecho y la teoría de la imprevisión, ya que, sin perjuicio de
lo que se decida respecto de la procedencia sustancial de tales defensas, media entre lo resuelto y las garantías
constitucionales que se invocan como vulneradas, nexo directo e inmediato, si en el caso está en juego la
vivienda del deudor y su familia. (La Corte dejó sin efecto la sentencia de Cámara y ordenó dictar nuevo
pronunciamiento)." (CS. 1983/03/08.- Burman, Leonardo c. Alvarez, Joaquín) LA LEY, 1983-B, 445 - JA,
983-II-446 - ED, 103-651.
(48) "El carácter limitativo de las excepciones en los juicios ejecutivos no puede llevarse al extremo de
consagrar un exceso ritual manifiesto, incompatible con el ejercicio del derecho de defensa, lo que ocurriría -en
el caso, en el que está en juego la vivienda del deudor y su familia- si se privase a la deudora de la posibilidad
de alegar las modificaciones cambiarias y los remedios legales conducentes a paliar sus efectos, sin otro
fundamento que la mera aserción dogmática señalada, ineficaz para excluir el análisis de los planteos atinentes a
la teoría de la imprevisión y al ejercicio regular de los derechos." (CS, 1983/03/08 Burman, Leonardo c.
Alvarez, Joaquín) LA LEY, 1983-B, 445 - JA, 983-II-446 - ED, 103-651.
(49) "La excesiva onerosidad sobreviniente, una defensa típicamente sustancial, no puede sustentar
excepción alguna, en tanto constituye una motivación que hace a la causa de la obligación ajena a la ejecución
del titulo hábil." (CNCiv., sala C, 1990/12/03.- Banco Mildesa S.A. c. M. Lagenauer e Hijos S.A.) LA LEY,
© Thomson Reuters Información Legal 15
Documento

1993-C, 427.
"La defensa fundada en el art. 1198 del Cód. Civil no puede ser materia del juicio ejecutivo, dado que el
pedido de reajuste debe articularse por la vía y forma pertinente y de ningún modo como excepción en el
proceso de ejecución. Tal defensa, que no está comprendida en la enumeración del art. 544 del Cód. Procesal,
escapa -por su naturaleza- al limitado margen de conocimiento del proceso ejecutivo." (CNCiv., sala C,
1990/12/03.- Banco Mildesa S.A. c. M. Lagenauer e Hijos S.A.) LA LEY, 1993-C, 427.
(50) CNCom., sala B; 2003/05/09.- Zappala de Elissi, Ida M. c. C & S. Group S.A., LA LEY, 2003/06/17,
10.

© Thomson Reuters Información Legal 16