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Introducción a la Psicología de los Procesos

Cognoscitivos

Suárez, A. (2016). Compilación y adaptación.

Material Original:
Urquijo, S. (2015). Curso Procesos Cognoscitivos Básicos, MOOC.
IAEU

Licenciado en Psicología por la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), Argentina,
donde es docente e investigador desde el año 1989. Magister y Doctor en Psicología
Educacional por la Universidad estadual de Campinas, Brasil.

Actualmente es Director del Grupo de Investigación de Psicología Cognitiva y Educacional


y Co-Director del Centro de Investigaciones en Procesos Básicos, Metodología y
Educación de la Facultad de Psicología de la UNMDP. Trabaja en investigaciones
vinculadas a Procesos Cognitivos, Aprendizaje y Personalidad. Ha dirigido el Doctorado
en Psicología de la UNMDP. Es evaluador de Carreras, de Investigadores y de Proyectos
de Investigación de las principales Agencias de Promoción Científica y Universidades
Argentinas.

Gallegos, S. & Gorostegui, M. (2007). Procesos Cognoscitivos


interesantes. Recuperado de
https://sites.google.com/a/upaep.mx/metodologia-de-la-
investigacion/procesos-cognitivos Compilación. Pgnas: 1 a 25.
Conceptos claves…entrando en materia

La Psicología Cognitiva es una rama de la psicología que se encarga


del estudio de la cognición; es decir, de los procesos mentales implicados en el
conocimiento, y se la suele situar dentro de las Ciencias Cognitivas, compuestas
por la neurociencia, la inteligencia artificial, la psicología, la lingüística, la
antropología y la filosofía. Tiene como objeto de estudio los mecanismos por los
que se explica el comportamiento humano y se elabora el conocimiento, desde la
percepción, la memoria y el aprendizaje, hasta la formación de conceptos y
razonamiento lógico. La Psicología Cognitiva se encarga del estudio de la
cognición, surgiendo desde 1950 con el Paradigma del Procesamiento de la
información, incluyendo cada vez más conceptos, procesos y teorías bajo su
estudio (conocimiento, comunicación, retroalimentación, inteligencia artificial,
procesos psicológicos básicos y superiores, procesos arriba-abajo y abajo-arriba,
etc.).
La Psicología Cognitiva se encarga del estudio de la cognición; es decir, de los
procesos mentales implicados en el conocimiento. Tiene como objeto de estudio
los mecanismos básicos y profundos por los que se elabora el conocimiento, desde
la percepción, la memoria y el aprendizaje, hasta la formación de conceptos y el
razonamiento lógico. Según Ballesteros Jiménez (1994) el objetivo principal de la
Psicología Cognitiva consiste en conocer cómo el ser humano adquiere
información sobre el mundo que le rodea, cómo la representa, cómo la transforma
y almacena, cómo la recupera una vez almacenada.
El interés de la Psicología Cognitiva se centra en cómo las personas entienden el
mundo en el que viven y cómo toman la información sensorial entrante y la
transforman, sintetizan, elaboran, almacenan, recuperan y finalmente hacen uso
de ella. El resultado de todo este procesamiento activo de la información es
denominado aprendizaje. Cuando las personas hacen uso de su conocimiento,
construyen planes, metas para aumentar la probabilidad de consecuencias
positivas y minimizar la probabilidad de consecuencias negativas.
La Psicología Cognitiva tiene fundamentación empírica y trata del estudio de la
mente humana, utilizando un lenguaje relativamente nuevo, el del paradigma del
procesamiento de la información.

Por cognitivo/cognoscitivo entendemos el acto de conocimiento,


en sus acciones de almacenar, recuperar, reconocer, comprender, organizar y
usar la información recibida a través de los sentidos. Su interés es estudiar cómo
las personas entienden el mundo en el que viven y cómo los seres humanos toman
la información sensorial entrante y la transforman, sintetizan, elaboran,
almacenan, recuperan y finalmente hacen uso de ella. Además, pretende explicar
y predecir cómo la cognición lleva a la conducta.

La Cognición es la facultad de conocer y procesar información. En


principio, la cognición (del latín: cognoscere, ‘conocer’) se define como la facultad
de un ser vivo para procesar información a partir de la percepción, el conocimiento
adquirido (experiencia) y las características subjetivas que permiten valorar la
información. Consiste en procesos tales como el aprendizaje, razonamiento,
atención, memoria, resolución de problemas, toma de decisiones y procesamiento
del lenguaje. La cognición está íntimamente relacionada con conceptos abstractos
tales como mente, percepción, razonamiento, inteligencia, aprendizaje y muchos
otros que describen numerosas capacidades de los seres superiores, aunque estas
características también las compartirían algunas entidades no biológicas según lo
propone la inteligencia artificial.

Gallegos & Gorostegui, manifiestan que la palabra cognición corresponde


a la etimología latina de los términos conocimiento y conocer. El significado de la
palabra conocer es “captar o tener la idea de una cosa, llegar a saber su
naturaleza, cualidades y relaciones, mediante las facultades mentales”

Para Neisser (1976), cualquier cosa que conozcamos acerca de la realidad, tiene
que ser mediada, no sólo por los órganos de los sentidos, sino por un complejo
de sistemas que interpretan y reinterpretan la información sensorial. El término
cognición es definido como los procesos mediante los cuales el input sensorial es
transformado, reducido, elaborado, almacenado, recobrado o utilizado. Los
términos sensación, percepción, imaginación, recuerdo, solución de problemas,
etc. se refieren a etapas o aspectos hipotéticos de la cognición.
Manifiestan que se entiende por cognición:

•Conjunto de procesos mentales que tienen lugar entre la recepción de


estímulos y la respuesta a éstos.

•Funciones complejas que operan sobre las representaciones perceptivas o


recobradas de la memoria a largo plazo.

Corresponden a las estructuras mentales organizadoras que influyen en la


interpretación de la información, influyendo en la configuración con la que se fija
y evoca la información en la memoria de largo plazo determinando en parte la
respuesta conductual. Son procesos estructurales inconscientes que derivan de
experiencias del pasado, facilitan la interpretación de estímulos y afectan la
dirección de conductas futuras, existiendo esquemas para distintas situaciones.

Los principales procesos cognitivos inherentes a la naturaleza humana maduran


de manera ordenada en el desarrollo humano y las experiencias pueden acelerar
o retardar el momento que estos hagan su aparición, llevando finalmente al
complejo proceso denominado Aprendizaje.

Según los evolucionistas el cerebro es una colección de sistemas diseñada para


cumplir funciones que contribuyen a potenciar el éxito reproductivo, su meta
primordial. Tal como es posible considerar la inteligencia como un fenotipo e
identificar la multitud de subprogramas que contribuye a una determinada pericia,
se puede postular que la cognición humana es un fenotipo e identificar
subprogramas que configuren las características de la actividad cerebral (P.
Rozin) La singularidad de la experiencia humana resulta de la acumulación de
circuitos adicionales.
Los Procesos Cognitivos son los procedimientos que lleva a cabo el
ser humano para incorporar conocimientos, en los que intervienen facultades muy
diversas, como la inteligencia, la atención, la memoria y el lenguaje, que pueden
ser conscientes o inconscientes. Un proceso cognitivo puede iniciarse con el
acceso de la información a través de los sentidos o percepción. Esta información
suele ser codificada y trasformada en representaciones mentales que personifican
la materia prima de la cognición. Dicha información es seleccionada a través de
mecanismos de atención sobre lo que se percibe y, luego, se procesa en la
memoria de trabajo, combinándola con conocimientos anteriores almacenados en
la memoria y con intereses, metas y estrategias dependientes del funcionamiento
ejecutivo. Se generan nuevos conocimientos que son almacenados en la memoria
y que pueden ser expresados y comunicados mediante el lenguaje, bajo la
regulación de las funciones ejecutivas. Aunque para facilitar su comprensión los
presentemos por separado, entre los procesos cognitivos existe una gran
interrelación dado que las distintas funciones mentales precisan de la labor
coordinada de estos procesos.

Los procesos cognitivos son los procedimientos que lleva a cabo el ser humano
para incorporar conocimientos. En dichos procesos intervienen facultades muy
diversas, como la inteligencia, la atención, la memoria y el lenguaje. Existen
amplios debates en torno a los procesos cognitivos. Estos pueden ser no sólo
naturales, sino también artificiales, así como conscientes o inconscientes, lo que
explica por qué se ha abordado su estudio desde diferentes perspectivas
incluyendo la neurología, psicología, sociología, filosofía, las diversas disciplinas
antropológicas, y las ciencias de la información -tales como la inteligencia
artificial, la gestión del conocimiento y el aprendizaje automático-. Cualquier cosa
que conozcamos acerca de la realidad, tiene que ser mediada, no sólo por los
órganos de los sentidos, sino por un complejo de sistemas que interpretan y
reinterpretan la información sensorial. El término cognición es definido como los
procesos mediante los cuales el input sensorial es transformado, reducido,
elaborado, almacenado, recobrado o utilizado. Los términos sensación,
percepción, imaginación, recuerdo, solución de problemas, etc. se refieren a
etapas o aspectos hipotéticos de la cognición. Así es como que una variedad de
procesos mentales tiene lugar entre la recepción de estímulos y la respuesta a
éstos y las funciones complejas que operan sobre las representaciones.

Existe entre los procesos psicológicos una gran interrelación dado que las distintas
funciones mentales precisan de la labor integrada o coordinada de estos. Una
tarea tan sencilla y automática como la lectura de una palabra resultaría muy
difícil o imposible si no se ha atendido suficientemente o si se
trata de una palabra que se ve por primera vez. Podemos reconocer un objeto
porque ya hemos tenido una experiencia con él y porque, además, recordamos
esa experiencia. Así pues, para que podamos interactuar con el entorno de forma
satisfactoria, los distintos procesos psicológicos tienen que coordinarse.

Se entiende por proceso a la sucesión de estados por la que un determinado


ente se transforma. En lo cognitivo, ese ente es una representación mental,
producto de procesos de codificación, que se transformará mediante la aplicación
de operaciones. Los procesos cognitivos se desarrollan de manera ordenada
durante las etapas de desarrollo del ser humano y dependen de factores
biológicos (herencia) y de factores externos (experiencias).

Existen clasificaciones de los Procesos Cognitivos, de acuerdo a su complejidad.


procesos cognitivos
La Psicología suele hacer una división de los

en básicos o simples y superiores o complejos.


Dentro de los Procesos Cognitivos Simples o Básicos,
se incluye a la percepción, la atención, la memoria, la memoria de trabajo y las
funciones ejecutivas y que resultan comunes al hombre y los animales, para su
vida cotidiana y son básicos para otras funciones superiores.

El Pensamiento, el Lenguaje y la Inteligencia, entre otros, suelen ser considerados

procesos cognitivos complejos , a aquellos que se considera


exclusivos del ser humano, como el pensamiento y el lenguaje. Dentro de los
procesos psicológicos superiores, entonces, se suele incluir al lenguaje, las
gnosias (procesos de conocimiento sensorial o saber conocer), las praxias
(habilidades motoras adquiridas) y el funcionamiento ejecutivo (memoria de
trabajo, inhibición, flexibilidad cognitiva, planificación, organización,
automonitoreo, etc.)
Un poco de historia…
Antecedentes y orígenes de la Psicología Cognitiva

La Psicología entra en crisis a mediados de los años 50. Se abandonan los


presupuestos conductistas de reduccionismo (toda la vida mental se reduce a
elementos más básicos), conexionismo (los principios asociativos conectan ciertos
estímulos a ciertas respuestas) y sensorialismo (el comportamiento se reduce
entidades físicas externas –estímulos- y movimientos motrices o glandulares –
respuestas-). Se comienzan a aceptar los procesos mentales como objeto de
estudio. De acuerdo a de Vega (1988) este cambio tiene orígenes muy diversos.
Referente a la relación del cerebro con el comportamiento humano, se plantea la
necesidad de superar el paradigma conductista, estudiando temas difícilmente
explicables por asociaciones entre estímulos y respuestas como el desempeño
artístico, el uso del lenguaje o la resolución de problemas novedosos, y de adoptar
otros métodos además de la manipulación de contingencias ambientales. En el
mismo año, Shannon formula la teoría de la comunicación, que establece
una serie de leyes matemáticas para explicar el flujo de la información a través
de un canal. Un canal es un dispositivo que recibe una entrada (input) de
información y genera una salida (output). El sistema nervioso puede considerarse
como un canal biológico que transmite información, sin embargo, la mente no se
limita a transmitir información, sino
que la codifica, almacena, transforma o recombina; en suma, procesa
información. Esta es el supuesto que representa la piedra angular del naciente
Paradigma del Procesamiento de la Información (PPI).
La Psicología Cognitiva, siguiendo al PPI, asume entonces una analogía de la
mente humana con la computadora. Las computadoras son definidas como
sistemas de procesamiento general, que codifican, retienen y operan con símbolos
y representaciones. La similitud con el sistema nervioso humano produce una
analogía que permite a los psicólogos tomar como modelo a la computadora para
plantear hipótesis psicológicas y elaborar interpretaciones teóricas. Esta analogía
es funcional, no física, ya que las diferencias de hardware son considerables
(neuronas vs. circuitos impresos).

Para la Psicología Cognitiva no hay aprendizaje sin información. El acceso a la


información es un factor fundamental, tanto del punto de vista de las fuentes,
cuanto de los procesos implicados, como la percepción, la codificación, la
atención, la selección, la transformación y el almacenamiento. La aplicación de la
analogía del Procesamiento de la Información al estudio de la mente humana
implica una serie de procesos, vinculados a estructuras, que se pueden simplificar
a partir de operaciones básicas y generales realizadas sobre la información, en el
siguiente esquema: (1) ingreso (input); (2) codificación; (3) selección; (4)
procesamiento; (5) almacenamiento; (6) decodificación; y (7) salida
(output).

También en 1948, Wiener desarrolló la noción de retroalimentación


(feedback) que describe un proceso de autorregulación y control y acuñó el
término cibernética para la nueva disciplina que trataría de los sistemas de
control. Años más tarde se construyen los primeros ordenadores digitales
(sistemas de procesamiento de información), compuestos por hardware
(componentes físicos de la máquina, como memoria, unidad de procesamiento
central o periféricos) y software (aspectos funcionales tales como lenguajes de
programación, algoritmos y programas). Esto proporciona a la psicología una
analogía más poderosa que la teoría de la comunicación.

En 1959, Chomsky rechaza las concepciones asociativas del aprendizaje


verbal y del conductismo y propone una gramática transformacional que
comprende reglas generativas y reglas de transformación. Propone que el
lenguaje se puede estudiar como un dispositivo de competencia, innato, capaz de
generar todas las frases gramaticales del lenguaje natural, como un órgano que
está genéticamente determinado y que se va revelando a medida que enfrenta
estímulos pertinentes, contradiciendo las radicales hipótesis ambientalistas del
conductismo y las ideas constructivistas de Piaget.

Por último, para la Psicología Cognitiva las operaciones del conocimiento no sólo
están determinadas por funciones de abajo-arriba o bottom-up, es decir, basadas
en los datos que proveen los sentidos, sino también por funciones de arriba-abajo
o top-down, basadas en los procesos cognitivos centrales. Los procesos arriba-
abajo suponen que lo que conocemos está mediado por nuestras propias
capacidades de conocer y por aquellos preconceptos con los que nos acercamos
a la realidad. Sin embargo, es posible afirmar que el sistema cognitivo es
interactivo, con interdependencia funcional de sus sistemas.

Identifiquemos los Procesos Cognitivos


Básicos o Simples
Dentro de los Procesos cognitivos básicos o simples se suele incluir:

Sensación:
Efecto inmediato de los estímulos en el organismo (recepción del estímulo)
constituida por procesos fisiológicos simples. Se trata de un fenómeno
fundamentalmente biológico. Muy controvertido y con múltiples acepciones en el
pensamiento filosófico y psicológico. En general, se refiere al impacto de los
estímulos externos e internos en los receptores sensoriales y a la primera etapa
de reconocimiento por el cerebro, básicamente preatentiva que se correlaciona
con la memoria sensorial de los modelos de procesamiento de la información.
(Bermeosolo, J. 1997)

El análisis fenomenológico de Lersch (1966) identifica las sensaciones como los


contenidos más sencillos e indivisibles de la percepción, procedentes del mundo
exterior y que se designan como estímulos. El medio provee energías que activan
los receptores e inician una cadena de actividad en el SNC. El aprendizaje
constituye un efecto relativamente permanente de estas actividades. Para que se
produzca la sensación, las estimulaciones externas deben ser trasmitidas y
transformadas en vivencias. Esta función la realizan los órganos de los sentidos
(sistemas aferentes).

Los órganos de los sentidos, en colaboración con todo el SNC, son los receptores
del ser viviente que capacitan para tener conciencia del mundo exterior. La
imagen del mundo que tiene el ser humano es tan consistente, que se asume que
conocemos el mundo tal como es. Sin embargo, los hechos inmediatos que
originan las percepciones, no están fuera sino dentro del sistema nervioso.

Lo que se ve, se inicia en ondas de luz reflejadas por un objeto. La energía


luminosa causa cambios químicos en la retina, que activan las neuronas y los
impulsos nerviosos viajan hacia el cerebro. De manera que entre el ojo y el
cerebro no hay una sucesión de imágenes, sino una sucesión de impulsos
nerviosos. Sólo al final de la cadena ocurre la percepción. Mientras la percepción
depende de la actividad neural del cerebro, los objetos percibidos se vivencian
como objetos en el medio, externos al sujeto que los percibe

Las sensaciones son una condición necesaria pero no suficiente de la percepción


sensible. Es casi imposible vivenciar una sensación en forma aislada. Por lo
general, lo que llega a la conciencia son configuraciones globales de sensaciones.
Sensación y percepción pueden ser separados desde la fisiología, en los procesos
de recepción y los procesos de elaboración en SNC, pero desde la experiencia
constituyen un proceso indisoluble.

Percepción:
Fenómeno complejo por el que reconocemos, organizamos y entendemos las
sensaciones recibidas de los estímulos ambientales. Lo que percibimos en
nuestros órganos sensoriales no es necesariamente lo que comprendemos en
nuestras mentes. El sistema cognitivo capta información sensorial que se
encuentra disponible y la manipula para crear representaciones mentales de
objetos, propiedades y relaciones espaciales de nuestro ambiente. Los tres
procesos perceptivos más importantes son los de detección, discriminación e
identificación de los estímulos del medio.
Es la organización e interpretación de la información que provee el ambiente,
interpretación del estímulo como objeto significativo. Los hechos que dan origen
a la percepción no están fuera de nosotros, sino en nuestro sistema nervioso.

Códigos del SNC

Codificación de la clase de energía. La experiencia psicológica de la luz,


el calor, el sonido, etc. son diferentes porque los efectos sobre el sistema nervioso
son diferentes. Cada forma de energía (a la que el SN es sensible) estimula un
órgano sensorial diferente: las ondas sonoras no estimulan el ojo, p.e.

Cada receptor transforma la energía a la cual es sensible, en impulsos nerviosos


que realizan un determinado camino hacia la zona del cerebro que le es propia
para elaborar esos impulsos: la retina envía impulsos a lo largo del nervio óptico
hacia la corteza visual; las células pilosas del caracol del oído originan impulsos
que viajan a través del nervio auditivo hacia el lóbulo temporal de la corteza.

La diferencia entre una actividad cerebral que resulta en la experiencia de la vista


y la que resulta en la experiencia del sonido está donde ocurre la actividad, porque
los impulsos nerviosos son fisiológicamente iguales

Modalidad de sentido

Se denomina modalidad de sentido a las categorías de experiencias


psicológicas que dependen de una clase particular de energía que afecta a un
receptor determinado.

Para muchas clases de energía, no hay receptores: campos magnéticos,


radiación, ondas de radio, etc. El hombre inventa instrumentos para transformarla
de manera que pueda ser percibida: campo magnético, movimiento, energía
atómica en onda sonora, energía calórica, en movimiento, etc.

MODALIDAD DE ESTIMULO FÍSICO RECEPTOR AREA DE DIMENSIONES DE LA


SENTIDO PROYECCIÓN
CORTICAL EXPERIENCIA

1.Visión Ondas electro Bastoncitos y Lóbulo Tono, brillantez,


magnéticas conos en la occipital saturación
retina
2.Oído Compresión y Células pilosas Lóbulo Sonido, fuerza del
expansión en el en el caracol temporal sonido y timbre
aire del
oído interno
3.Olfato Moléculas en el Células pilosas No hay. No existen
aire en el epitelio El nervio dimensiones
olfatorio nasal olfatorio simples
termina
en
4.Gusto Moléculas en Células pilosas centros
Lóbulo Dulce, salado,
solución en la papila inferiores
parietal amargo y ácido
gustativa de la
lengua

5.Tacto
5.1 Presión Deformación Terminaciones Lóbulo Extensión,
mecánica de la nerviosas en la parietal duración,
piel piel intensidad
5.2 Cambios de Id Id. Diferentes grados
Temperatura temperatura de
temperatura
5.3 Dolor Estímulos intensos Id. Id. Agudo, sordo,
(lesión del palpitante
tejido)

5.4 Cinestesia Extensión de Terminaciones Id. Posición, carga


músculos y nerviosas en
coyunturas músculos y
tendones
5.5 Equilibrio Movimiento Células ¿ Movimiento en tres
corporal y pilosas en planos, posición del
aceleración los canales cuerpo
semicirculare
s y sacos
vestibulares
del oído
interno

Complejidad de la experiencia. Umbrales

Las experiencias psicológicas de calidad, intensidad, duración y distancia


dependen de características del estímulo que el SNC puede traducir en impulsos
nerviosos. No se perciben todos los cambios: la diferencia mínima de intensidad

a la cual se reacciona, se llama umbral.


Elumbral absoluto es la cantidad mínima de energía que en promedio
puede ser detectada por un perceptor. Varían de persona a persona y también en
la misma persona en diferentes momentos. Los informes verbales no son
confiables de la recepción de información.

Percepción subliminar : Percepción por debajo del umbral


consciente. No es necesario concienciar un estímulo para que afecte la conducta

Umbral diferencial corresponde a la cantidad mínima de estimulación


acumulada (dado un nivel inicial de estimulación) que será detectada por el
observador. La ley de Weber señala que la cantidad de cambio que será notada
depende del nivel de estimulación con el cuál se compara: mientras más se tiene
de algo, más difícil es hacer perceptible la diferencia.

Percepción sin estimulación : la percepción es una actividad del


cerebro, por lo tanto puede experimentar sensaciones sin que haya energía que
estimule algún receptor. El receptor puede ser estimulado por simple azar
metabólico, por inercia (excesiva y constante estimulación de una célula nerviosa)

Interacciones sensoriales : el umbral de un individuo se afecta


por lo que está pasando en los otros sentidos (ej. la presencia del sonido baja el
umbral para la luz)

Adaptación: Reducción en la percepción de un estímulo resultante de una


recepción continua del mismo estímulo.

Nivel de adaptación . Nivel de estimulación al cual estamos


adaptados y que se convierte en el punto de referencia para otros juicios de
estímulos
Alucinación: percepción en ausencia de estimulación. Puede
corresponder a cuadros psiquiátricos o a actividad neural organizada secundaria
a consumo de drogas

Delirio. Es una verdad solitaria. En el delirio, puede aparecer muy aumentada


el aspecto estructural, el aspecto formal (la figura, la forma misma) y el aspecto
significativo. El delirio es comunicado en forma de juicios y se acompaña de
evidencia subjetiva. No es corregible por la experiencia, el sujeto tiene certeza de
lo que “percibe” por cualquiera modalidad sensorial, aunque el contenido, es
imposible. Puede suceder que la percepción en cuanto forma, sea normal: ve el
auto rojo, pero le atribuye significado especial al color. El significado es anormal.

Percepción extrasensorial =conocimiento por vías diferentes a


las sensoriales. Telepatía, clarividencia, precognición, telequinesia, etc. no han
sido demostradas más allá del azar, pero se está trabajando en el tema.

Elementos de la percepción:

En ULA, hace una revisión sobre este punto, y se retoma lo siguiente: En toda
percepción concurren una serie de eventos y datos dispares que necesitan ser
estructurados para poder obtener una información del mundo de fuera. Entre
estos datos y elementos distinguiremos 3 principales:

Recepción Sensorial: La base de la perfección es la recepción


proveniente de los sentidos, sin sensación es imposible cualquier tipo de
percepción. Las sensaciones no nos llegan nunca aisladas, ni siquiera con la
misma intensidad y siempre se da un proceso de selección de las mismas, es
decir, una percepción.

Estructuración Simbólica: La percepción va siempre ligada a


una representación, a un concepto o a una significación; al escuchar un sonido
de un avión, por ejemplo, representamos su configuración por las experiencias
vividas anteriormente.
Elementos Emocionales: Es posible que muchos de nuestras
percepciones nos dejen indiferentes pero la mayoría de ellas van íntimamente
ligadas a procesos emocionales a los propios, dando lugar en nosotros a
sentimientos o a emociones agradables o desagradables.

Características de la percepción: La percepción es subjetiva, selectiva y


temporal.

Subjetiva: ya que las reacciones a un mismo estimulo varían de un


individuo a otro, dependiendo de los conocimientos y experiencias previas.

Selectiva: debido a su carácter subjetivo, la persona no puede percibir


todo al mismo tiempo y selecciona su campo perceptual en función de lo que
desea percibir.

Temporal: es un proceso en constante evolución pues se enriquece de las


experiencias, necesidades y motivaciones de los individuos.

Desarrollo de la percepción

Los receptores sensoriales se desarrollan: al nacer, el niño sólo es sensible a la


presión, frío, diferencias en sabor, sonidos y luz. La visión y la coordinación
visomotriz está poco desarrollada. Las primeras sensaciones provienen de la piel
(especialmente de la mucosa bucal: primero chupa el objeto y luego lo palpa) y

de los receptores internos. El tacto, el olfato y el gusto, tiene más importancia


para la supervivencia en etapas tempranas del desarrollo que en etapas más
tardías.

El desarrollo de la visión se estudia en monos ciegos que recobran la visión y en


forma experimental en laboratorios de fisiología. Los ciegos que recobran la vista
no perciben de inmediato: ven “algo” frente a ellos, sobresaliendo de un fondo
(figura fondo). No perciben distancia, forma o significado.

Se aprende a ver primero el color. La contextualización es un aprendizaje


complejo posterior y consiste en percibir un objeto como siendo el mismo,
independientemente del lugar diferente en que se encuentre, con diferente luz o
con fondo en movimiento. También se aprende la discriminación y reconocimiento
de caras
Las preferencias visuales del bebé, cambian a medida del
desarrollo:

1º mes: prefiere patrones lineales más que circulares, caras planas a


patrones tridimensionales de caras

2º mes: prefiere patrones circulares y patrones tridimensionales


texturizados

La motivación y el afecto juegan roles importantes en el reconocimiento de


personas y objetos.

La percepción implica la integración simultánea de diferentes señales y ello


implica aprendizaje y maduración. Las bases fisiológicas y psicológicas para la
organización perceptiva están presentes al nacer, pero la experiencia visual es
necesaria para mantenerlas funcionales y permitir su desarrollo. Las experiencias
sensoriales no se desarrollan en forma aislada: se experimenta el cambio del
mundo visual en parte como resultado de los propios movimientos.

Por lo tanto los primeros meses de vida conforman un período crítico en el cuál la
experiencia visual es necesaria para mantener y ampliar el desarrollo de la
percepción.

A medida del desarrollo, el bebé aprende a usar categorías heredadas y


aprendidas: el organismo tiende a abstraer en su experiencia las propiedades de
los objetos y formar conceptos.

Dinámica de la percepción

Las percepciones poseen un carácter integral de modo que no se las puede


explicar como producto de una mera sucesión y yuxtaposición de simples
sensaciones, los hechos son más complejos, y en el conjunto de lo que llamamos
percepción también interviene de un modo más decisivo un factor más elevado
que integra la heterogénea pluralidad especial y temporal de las distintas
sensaciones en percepciones delimitadas. A esto la esto la Teoría de la
Gestalt le llama factor de forma o de la gestalt. ( con autores como:
Wertheimer, Köhler y Koffka ).
a) El principio de la Forma
Si la percepción fuera determinada solo por las sensaciones aisladas producidas
sucesiva y simultáneamente por estímulos aislados, lo percibido sería una masa
homogénea, inarticulada e indiferenciada de sensaciones aisladas. Las
sensaciones aparecen condensadas en una unidad. Por lo tanto, junto con las
condiciones materiales de las sensaciones, actúa también un factor independiente
de ellas que las une y configura, y al que se denomina Factor G por la Gestalt o
denominado por los Fisiólogos (ya desde Pavlov) como Principio de organización
jerárquica del sistema nervioso central.

“lo que percibimos de la melodía excede y es diferente de la suma de los diversos


sonidos aislados”

Se define el Principio de la Forma como un factor que se agrega a las sensaciones


y que las integra en un conjunto significativo donde imponemos nuestra propia
estructura a lo que vemos. Ya en la cultura Oriental, anterior a la era Cristiana,
se había determinado que el todo era mas que la suma de sus partes Por lo tanto,
toda percepción apunta a un óptimum de configuración significativa.

Es posible que estos procesos fisiológicos dependientes de la percepción,


tengan un carácter formal propio, sin embargo esto no permite explicar
totalmente la percepción de la Forma, ya que no explica el por qué la
configuración formal de nuestro campo sensorial se modifica según nuestra
actitud subjetiva.

b) Fenómenos importantes dentro de la


percepción:
o Predisposición Perceptiva : a menudo percibimos lo que esperamos ver o
lo que encaja con nuestras ideas preconcebidas sobre lo que tiene sentido, p/ej
cuando oímos un fragmento de una conversación, se puede entender algo
completamente diferente de lo que se quiso decir. Por lo tanto el conocimiento de
la manera como nuestras expectativas influyen en nuestras percepciones es muy
importante

o Constancia Perceptiva : Los patrones perceptivos se mantienen a pesar de


que cambien Ej: el pasto sigue siendo verde en la noche. Esto permite mantener
una imagen estable y realista del mundo.
c) Leyes descritas por la Psicología de la
Gestalt:
o Ley de Continuidad : vemos más que una selección aleatoria de líneas,
imponemos nuestra propia estructura a un dibujo o estímulo, hasta lograr
configurar una imagen con sentido. Nuestra mente continúa en la dirección
sugerida por el estímulo.

o Ley de la Proximidad : agrupamos elementos que se encuentran cerca


uno del otro.

o Ley de la semejanza : agrupamos elementos parecidos o que tienen el


mismo aspecto.

o Ley del Cierre : completamos configuraciones incompletas, es decir


espacios vacíos.

Los hallazgos de la Psicología de la Gestalt, en relación a la dinámica de la


percepción, han sido profusamente utilizados para estudiar la conducta del
consumidor, en relación a la publicidad.

Atención:
Es la capacidad de seleccionar la información sensorial y dirigir los procesos
mentales; selecciona la información sensorial y dirige los procesos mentales.
Puede ser consciente o inconsciente. Permite monitorear nuestras interacciones
con el ambiente, unir nuestro pasado (memoria) a nuestro presente
(sensaciones) -para darnos un sentido de continuidad de la experiencia- y
controlar y planificar nuestras acciones futuras, con base en la información del
monitoreo y de las conexiones entre las memorias pasadas y las sensaciones
presentes.

La concentración es el aumento de la atención sobre un estímulo en un espacio


de tiempo determinado, por lo tanto, no son procesos diferentes.

En condiciones normales el individuo está sometido a innumerables estímulos


internos y externos, pero puede procesar simultáneamente sólo algunos: los que
implican sorpresa, novedad, peligro o satisfacción de una necesidad.

La selección depende a) de características del estímulo b) del sujeto:


necesidades, experiencias y c) demandas del medio.
El control puede ser a) iniciado por el sujeto (atención activa o
top down) b) provocado (atención pasiva o botton up)

Procesos involucrados en la atención


La respuesta de orientación hacia un estímulo novedoso, sorpresivo o peligroso.
Los sentidos se orientan hacia la fuente de información y el organismo se prepara
para adaptarse al estímulo (id. a cambios por estrés, pero de menor intensidad)
La respuesta de orientación comprende:

Identificación de lo que atrae la atención:

• Giro de ojos y cabeza

• Bradicardia y suspensión inicial de la respiración

• Quietud del cuerpo para no interferir la agudeza de los sentidos

 Alerta psicológica y
 Aumento de la actividad cerebral y de su flujo sanguíneo

Preparación para la acción: aumento de la actividad del eje hipotálamo-


hipofiso-suprarrenal: aumento de la actividad neurovegetativa

Focalización voluntaria y controlada (atención propiamente tal)

Conceptos relacionados
a) Habituación: consiste en un emparejamiento de un canal sensorial
y el modelo interno de la realidad (modelo del medio que es continuamente
comparado con las entradas sensoriales. Si coinciden, no hay respuesta de
orientación

b) Conciencia y vigilia: son estados menos selectivos cuyas


alteraciones repercuten en la atención. Las alteraciones de conciencia se
acompañan de alteraciones de la atención
c) Arousal : es un concepto neurofisiológico, indispensable para la
atención. La disminución de la vigilancia disminuye la atención, pero su exceso
(por ejemplo, el pánico) también la disminuye

d) Distracción: No se atiende a algo que debiera atenderse. Siempre


hay pequeñas y recurrentes suspensiones de la atención, en que se atiende a
otros estímulos, incluso en condiciones ambientales estables. Aparece en sujetos
sanos, pero aumenta en diferentes patologías.

Desarrollo de la Atención:
En nuestro desarrollo la atención es inicialmente refleja (respuesta refleja ante
estímulos) y por medio de la interacción de los reflejos de atención con el
ambiente esta va evolucionando en una atención guiados voluntaria (se requiere
de guía y supervisión para el mantenimiento de un buen nivel de atención)
terminando el desarrollo de esta atención en una atención totalmente voluntaria
y selectiva. Se caracteriza por:

Selectividad: la observamos al enfocar nuestra atención. Seleccionamos


la fuente de información o el cambio hacia otro emisor de información, esta
característica (la selectividad) de la atención simplifica y optimiza la percepción
al minimizar la información necesaria, acorde a un contexto o situación existente
y actual para la sintonía de la persona.

Sintonía: es el bloque o facilitación de la afluencia de la información del


ambiente en el proceso de percepción de una o varias fuentes de información,
dependiendo de la modalidad de sintonía de atención que deseamos utilizar.
Obedece en muchos casos al "volumen" de información que nos brinda el
ambiente en la ejecución de la actividad; las modalidades de sintonía de atención
pueden ser de dos tipos: intramodal (conserva características específicas de
información quitando otras) o intermodal (se conserva un canal global de
información).

Volumen: es el límite de la cantidad de procesos de atención que podemos


mantener con buena calidad. Depende en gran medida de la experiencia, para
llegar a realizar simultáneamente una actividad se requiere del conocimiento de
dicha actividad por repetición, logrando su dominio; y así poder realizar otra tarea
en forma simultánea.
Intensidad: el grado de intensidad de la atención en el desarrollo de una
actividad depende del interés, significado, valor de la actividad para la persona
basándose estos en la experiencia previa.

Estabilidad: es el tiempo promedio de atención en la ejecución de una


actividad, en la cual sin supervisión, ni estímulos cambiantes o distractores en el
ambiente, la persona puede desarrollar la actividad. Este promedio de tiempo
depende de la edad y del entrenamiento.

Formas de la atención
a) Atención focalizada. Implica resistencia a la distracción y
determinación del momento en que se separa la información relevante de la
irrelevante y se dirige a una sola fuente de información ignorando otras. Implica
habilidad para establecer el foco de atención, mantenerlo y cambiarlo por uno
nuevo si la situación lo exige

b) Atención sostenida. Capacidad para mantener atención


focalizada o dividida durante largos períodos de tiempo, sin pérdida o caída de
ella (aprox.30 minutos en individuos sanos) con el fin de reaccionar ante
estímulos pequeños e infrecuentes en el tránsito de la información presentada.

c) Atención alterna. Capacidad de cambiar de una a otra tarea sin


confundirse. Requiere óptimo conocimiento de las tareas a realizar

d) Atención selectiva. Capacidad de anular distractores


irrelevantes manteniendo la concentración en el estímulo relevante. Se basa en
la competencia entre dos o más estímulos, entre los cuales el sujeto selecciona.

e) Atención dividida. Atender a más de un estímulo sin pérdida en


la ejecución. Explica los lapsus en la vida diaria.

Alteraciones de la atención.

La atención sufre oscilaciones normales, debidas a fatiga, estrés, emociones


diversas y también por trastornos de la conciencia, la afectividad, la
psicomotricidad, el daño orgánico cerebral, etc. Independientemente de las
alteraciones patológicas que afectan al atención y concentración, el Síndrome
por Déficit Atencional, con y sin hiperactividad, es un cuadro de común
ocurrencia en los niños (y cuyas secuelas persisten hasta la adultez) que afecta
significativamente la capacidad de los niños para aprender y su rendimiento
en el colegio.

Memoria:
Es un proceso psicológico que sirve para adquirir y registrar información,
reteniéndola a veces durante toda la vida. Puede ser considerada como un
conjunto de estructuras (memoria sensorial – memoria corto plazo – memoria
largo plazo) y procesos (codificación – almacenamiento – recuperación).

En Gallegos y Goresteogui, se encuentra esta cita sin autor: “Sin nuestra


capacidad de recordar experiencias pasadas, seríamos viajeros errantes en un
mundo perpetuamente nuevo para nosotros” “La memoria es una condición de la
identidad”. Se retoma, por lo importante que es para este curso, sobre todo por
tener la memoria contenidos sociales, que se asocian con la identidad cultural.
La memoria es la facultad que permite traer el pasado al presente, dándole
significado, posibilitando la trascendencia de la experiencia actual, y
proveyéndolo de expectativas para el futuro A nivel colectivo, la Historia es la
memoria de la humanidad. Intenta ser veraz y científica, pero el pasado siempre
es interpretad. El lenguaje permite alterar o conservar la memoria grupal. Es la
herencia que el pasado dejó al presente y que determina el futuro. Los seres
humanos inventan instrumentos para mantener la memoria del grupo, que en
definitiva es la cultura: monumentos, documentos, rituales, etc.

La memoria individual y la memoria grupal se


intersectan y al entrar en contacto, se reestructuran. La cultura (valores,
conceptos, significados) plantea los términos en que funciona la memoria
reconstructiva individual.
La memoria es la capacidad de retener y de evocar eventos del pasado psíquico,
mediante procesos neurobiológicos de almacenamiento y de recuperación de la
información. Guía nuestras acciones y es fundamental para el aprendizaje. Es un
proceso psicológico básico que sirve para adquirir y registrar información,
reteniéndola a veces durante toda la vida. En general, la recuperación de la
información almacenada en la memoria se realiza con rapidez y precisión y sin
esfuerzo aparente. Sin embargo, en ocasiones, la información está oculta en
algún lugar de nuestra memoria y es necesario realizar un gran esfuerzo para
conseguirla. Estos fenómenos han llevado a considerar a la memoria como un
conjunto de estructuras (memoria sensorial – memoria corto plazo – memoria
largo plazo) y procesos (codificación – almacenamiento – recuperación).
En el año 1962, Milner aportó la primera evidencia experimental convincente de
la existencia de una disociación entre la memoria declarativa
(aprendizaje de contenidos) y la memoria no declarativa o
procedimental (aprendizaje de habilidades), al demostrar que el famoso
paciente H.M., aquejado de una severa amnesia, era capaz de aprender a ejecutar
una tarea que requería el desarrollo de la coordinación mano-ojo (dibujo sobre
un espejo), no contando con experiencias previas al respecto de las sesiones de
aprendizaje.

E.Tulving
Años más tarde, en 1972, Tulving propone la clasificación que
memoria episódica de memoria
divide
semántica. La primera refiere al conocimiento de eventos
vividos personalmente y ligados a contextos de tiempo y
espacio específicos. La segunda se relaciona con significados,
entendimientos y otros conocimientos conceptuales sobre el mundo en general.

Con el correr de los años, se ha ido reconociendo la existencia de otros sistemas


de memoria debido al avance del conocimiento en la materia. Por ejemplo, se
acepta la existencia de una memoria emocional , la cual es una
categoría especial de memoria que involucra el aprendizaje implícito
(probablemente inconsciente) y el almacenamiento de la información acerca del
significado emocional de los eventos. También contamos con la ya mencionada
memoria procedimental, que es evocada inconscientemente (Kandel, Schawartz
y Jessell, 2000); es la que nos dice cómo realizar alguna tarea, cómo manejar o
andar en bicicleta. Esta conlleva cambios en las habilidades conductuales y facilita
responder apropiadamente a un estímulo por medio de la práctica (Squire y
Kandel, 1999). Para esta memoria el desempeño cambia como resultado de la
práctica, pero sin tener un acceso consciente a estos eventos de aprendizaje
(Squire, Knowlton y Musen, 1993). Además, también podemos citar a la
memoria espacial , la cual se relaciona con la capacidad de adquirir y
retener asociaciones de las características del ambiente, lo que permite al
organismo desenvolverse en el espacio. La memoria espacial consiste en
múltiples mecanismos especializados en codificar, almacenar y recuperar
información acerca de rutas, configuraciones y localizaciones espaciales (Kessels,
de Haan, Kappelle y Postma, 2001).

Por último, la memoria de imprimación o priming ocurre a un


nivel inconsciente cuando los sujetos reconocen el estímulo más fácilmente que
si no lo hubieran visto antes. El fenómeno priming ya fue desarrollado en el
apartado previo respecto de la percepción.
A continuación se presenta un esquema para ayudar a visualizar cómo estaría
estructurada la memoria.

Imagen tomada del Texto del Curso MOOC sobre Proceso Cognitivos básicos, de IEUA, diseñado por
Sebastian Urquijo.

La evolución y transformación histórica de los sistemas de clasificación de la


memoria no ha terminado. Los sistemas de memoria hasta aquí mencionados
forman parte de los más aceptados y difundidos en su utilización hasta el
momento actual; sin embargo, los psicólogos utilizan una gran diversidad de
términos para referirse a distintas variedades, características o niveles de
procesos mnésicos, por lo que en la literatura especializada podemos encontrar
conceptos que pueden llegar a hacer confusa la conceptualización integral de la
memoria y sus distintos componentes. Entre estos conceptos hay diversas
dicotomías, como la mencionada respecto a la memoria declarativa y la no
declarativa, pero existen muchas otras: procesos de memoria consciente vs.
inconsciente; memoria de corto vs. largo plazo; memoria implícita vs. explícita;
memoria retrospectiva vs. prospectiva; recuerdo voluntario vs. involuntario;
aprendizaje intencional vs. incidental; así como diversos términos que hacen
alusión a la memoria de corto plazo (de trabajo, activa) o a diversas variedades
de memoria explícita de largo plazo: semántica, episódica, autobiográfica
colectiva. Las definiciones y alcances de cada uno de estos términos en ocasiones
son imprecisas y con frecuencia no son completamente excluyentes entre sí, pero
aun así dejan ver que el estudio de los procesos mnésicos puede hacerse desde
muy distintos puntos de vista.

Por último, las pruebas más clásicas para evaluar la memoria son las
pruebas de recuerdo y de reconocimiento, las cuales se presentan siempre
después de un proceso de aprendizaje previo, sea de una historia, una lista de
palabras, etc. En las pruebas de recuerdo, se requiere al sujeto la recuperación
de los contenidos almacenados en la memoria de forma espontánea; implica
buscar, recuperar y decidir si la información encontrada es la apropiada para este
contexto. Las pruebas de reconocimiento, en cambio, implican la presentación
de diversos estímulos, entre los cuales el sujeto debe discriminar aquellos
presentados con anterioridad de aquellos que son distractores. En efecto, el
desempeño en las pruebas de reconocimiento es mucho más eficaz que el
presentado en las pruebas de recuerdo ya que estas últimas requieren un doble
trabajo: no sólo discriminar que la información sea pertinente, sino también
evocarla.

Estructuras de la memoria
La memoria se desarrolla a través de una variable temporal. Esta situación ha
permito dividirla en etapas, niveles o almacenes temporales de acuerdo al
momento en que se encuentre. Así, se reconocen tres tipos de niveles de
memoria: sensorial (inmediata), de corto plazo (mediata) y de largo
plazo (diferida). Cuando no referimos a almacenes de memoria, o, almacén de
memoria sensorial, almacén de memoria a corto plazo y almacén de memoria a
largo plazo, nos referimos al modelo multi-almacén, desarrollado por
Atkinson y Shifrin (1968). En este modelo, cada almacén posee características
diferentes y reglas específicas de funcionamiento.
La memoria inmediata, o memoria sensorial , está
relacionada con lo que se denomina registro sensorial; vinculada con la
información que aún no ha sido procesada y que viene de los sentidos. Esta
información entra, se sostiene por un mínimo lapso de tiempo y luego se procesa
o se pierde. Se trata de un registro mnésico de gran capacidad, pero en el cual el
mantenimiento de la información es de muy escasa duración (alrededor de 250
milisegundos). Su funcionamiento es automático e involuntario.
La memoria sensorial es pre-categórica, es decir, en ella no se producen
procesamientos ni atribuciones de significado; sólo se realiza un mínimo registro
de reconocimiento de patrones que permita discriminar aquellos estímulos
relevantes de aquellos que no merecerán un procesamiento ulterior. Los tipos
más estudiados de memoria sensorial son la icónica (visual) y la ecóica (auditiva).
La memoria sensorial puede retener representaciones efímeras de prácticamente
todo lo que vemos, oímos, gustamos, olemos o sentimos. Permite que la
información sensorial en bruto persista durante el tiempo necesario para ser
organizada. Las señales que serán ignoradas pasan por un procesamiento inicial
parcial pero suficiente para decidir no prestarles más atención. Estos estímulos
externos (sensoriales) o internos (sensaciones, emociones, pensamientos) a los
que no se les ha brindado la atención suficiente para continuar dentro del proceso
mnésico en curso son descartados y enviados a una papelera de desecho. Por el
contrario, cuando enfocamos la atención hacia un estímulo de mayor significado,
el mismo seguirá su curso hacia el próximo nivel de memoria, el de la memoria a
corto plazo.

Imagen tomada del Texto del Curso MOOC sobre Proceso Cognitivos
básicos, de IEUA, diseñado por Sebastian Urquijo. Recuerdos,
Longbeach - Canterbury

La Memoria a Corto Plazo (MCP) es un sistema de capacidad


limitada en el que se mantiene durante un tiempo breve (<20 segundos) la
información proveniente de los registros sensoriales. La información perdura en
virtud de su repetición. En esta instancia se pasa a tener control consciente sobre
la información, por lo que es posible manipularla y realizar diferentes funciones
de control como la codificación de la información. También se determina qué datos
pasarán a la memoria a largo plazo o memoria permanente. La amplitud de la
memoria a corto plazo es de siete +/- dos unidades. Por unidad, se entiende una
letra, una palabra, un dígito o cualquier cosa que tenga una representación
unitaria en el almacenamiento.
También es importante mencionar que inicialmente, se consideraba a la MCP
como una memoria de trabajo (Baddeley y Hitch, 1974). Sin embargo,
actualmente, se le reconocen a cada una funciones diferentes e incluso se acepta
a la MCP como un componente o subelemento de almacenamiento dentro de la
memoria de trabajo (Engle, Tuholski, Laughlin y Conway, 1999). La
memoria de trabajo se incluye como una de las funciones ejecutivas
que nos permite manipular la información, mientras que el almacén de memoria
a corto plazo actuaría como un depósito temporal de datos.

Ahora bien, la Memoria a Largo Plazo (MLP) o memoria


diferida, por su parte, es concebida como un depósito de conocimientos y
habilidades relativamente permanente, cuya capacidad es prácticamente
ilimitada. Permite retener de modo permanente o casi permanente hechos
significativos. La repetición y la organización son particularmente importantes en
el almacenamiento de la información. Para Tulving, la memoria diferida o
memoria a largo plazo almacena el conocimiento en forma verbal y visual, cada
uno independiente aunque se encuentren de manera interconectada.
Corresponde a todo lo que sabemos o lo que hemos aprendido. La MLP no sólo se
basa en asociaciones para almacenar información, ya que además se pueden
construir organizaciones más complejas basadas en estructuras semánticas o de
significado.

El paso de la información de la MCP a la MLP involucra a varios procesos. Un


método para transferir la información es prestar atención a la
información, con el objeto de comprenderla, o hacer asociaciones o
conexiones entre la información nueva y lo que ya sabemos o
entendemos. Este proceso de integrar los nuevos conocimientos a la
información que ya se encuentra almacenada, se denomina consolidación.
Para preservar o aumentar la integridad de la memoria durante la consolidación
podemos usar estrategias de metamemoria, en las que reflexionamos sobre
nuestros propios procesos de memoria, con la perspectiva de mejorarlos. Por
ejemplo, la repetición o recitación repetida de un ítem, es la técnica clave para
conservar la información. Los efectos de esa repetición, se denominan efectos
de práctica. La repetición puede ser abierta (voz alta) u oculta (silenciosa). La
práctica distribuida (varias sesiones espaciadas en el tiempo) es más efectiva que
la práctica aglomerada (sesiones continuas). La información se evocará por mayor
tiempo si se distribuye el aprendizaje y se varía el contexto.

Memoria implícita y memoria explícita

Se llama memoria implícita a un tipo de memoria inconsciente


(cognitivo); que se manifiesta a través de la facilitación en pruebas indirectas de
memoria en las que se pide a los observadores que recuperen involuntariamente
información previamente almacenada en su memoria, aunque ellos no cuenten
con el conocimiento conciente de haber almacenado dicha información. Está
formada por un conjunto de mecanismos que se adquieren y se recuperan de
forma no intencional. Es muy resistente al olvido, no varía con la edad y se
mantiene constante durante todo el ciclo vital.

La memoria explícita , por su parte, es la memoria de larga duración que


supone la recuperación intencional y consciente de la experiencia previa. Es
afectada por el olvido y varía con la edad.

Niveles de procesamiento de la información

El tipo de procesamiento al que se somete la información produce distintos modos


de aprendizaje y retención. Cuanto más profundamente se estudia una
información, más duradera es la huella que deja en la memoria a largo plazo. Por
ejemplo, la información procesada fonológicamente (por características físicas o
por rima) deja una huella más superficial y decae más rápidamente que la
información procesada semánticamente (significado).

Procesos de memoria

El sistema de la memoria está integrado por tres procesos básicos:


codificación, almacenamiento y recuperación. Estos procesos interactúan
recíprocamente y son interdependientes.

La codificación de la información o adquisición es el


proceso en donde se prepara la información para que se pueda guardar. Se refiere
a la forma en la que se transforman los inputs físicos y sensoriales en
representaciones plausibles de ser almacenadas en la memoria. La información
puede codificarse como imágenes, sonidos, experiencias, acontecimientos o ideas
significativas. Las circunstancias que rodean este momento resultan
fundamentales para el éxito o fracaso de la memoria. Es importante en este
proceso inicial, la atención, la concentración y el estado emocional del sujeto.
El almacenamiento de la información se refiere a la forma en
que se mantiene la información codificada en la memoria y se caracteriza por el
ordenamiento, categorización o simple titulación. Esto requiere tanto como de
una metodología como de estructuras intelectuales que ayuden a la persona a
clasificar los datos.

Por último, la evocación o recuperación de la información


es el proceso por el cual se obtiene acceso a la información previamente
almacenada. Si ésta ha sido bien almacenada y clasificada será más fácil
localizarla y utilizarla en el momento en que se solicita.

Olvido

Con respecto al Olvido de la información, existen dos teorías explicativas: la


Teoría de la Interferencia y la Teoría de la Degradación. En la Teoría de la
Interferencia, lo que ocurre es que información que resulta competidora
nos lleva a olvidar. Existen dos tipos de interferencia: la retroactiva, en la
cual información nueva dificulta la retención de información que se aprendió con
anterioridad; y la interferencia proactiva, en donde información antigua dificulta
la retención de información más reciente.

Por su parte, la Teoría de la Degradación afirma que la información


se olvida debido a la desaparición gradual de los trazos de memoria con el paso
del tiempo. Esto ocurre con cualquier tipo de información a menos que se la
ejercite para retenerla.
También podemos citar como fenómeno del olvido a la amnesia, la cual es una
pérdida total o parcial de la memoria, producida por causas neurológicas. Puede
afectar al recuerdo anterior (amnesia retrógrada) o a la retención posterior de
recuerdos (amnesia anterógrada) del evento que produjo la amnesia. Se pierden
memorias específicas, pero no conceptos generales o información de tipo implícita
o procedimental.

Finalmente, frente a la presentación de una serie de estímulos (por ejemplo,


palabras), puede observarse un olvido que responde a los efectos de primacía y
recencia. En términos coloquiales, la información que llega primero (primacía) y
la que llega último (recencia) son más recordables, mientras que el mensaje en
el medio es fácilmente olvidado. Esto también se conoce como efecto de posición
serial; se trata de un efecto persistente en la presentación de tareas de recuerdo,
donde siempre las primeras y las últimas palabras son recordadas en mayor
proporción que las que aparecen en el medio de dicha presentación.

Estrategias para memorar o estimular la memoria

Las estrategias de memoria suponen la puesta en marcha de procesos mentales


que exigen esfuerzo. Requieren de atención y motivación. Se utilizan para
aprender a adquirir nueva información, para codificarla adecuadamente, para
almacenarla en forma eficaz y para recuperarla cuando se necesite. La cantidad
y la eficacia de las estrategias se desarrollan con la edad. Por lo general las
estrategias se aprenden con la práctica y la enseñanza. Las siguientes son
diversas estrategias fundamentales a la hora de mejorar el proceso
mnésico.

- Control atencional . La estrategia principal para aumentar la fuerza de


los trazos de memoria en el cerebro consiste en la focalización de la atención. Si
desea recordar algo, primero debe prestar atención. La memoria depende de la
atención prestada a la información que se desea aprender.

- Elaboración mediante significado . La mejor forma de aprender


y recordar lo aprendido se basa en que la información que se desea almacenar
tenga significado para quién aprende. La comprensión resulta imprescindible para
el buen aprendizaje y el recuerdo posterior.

- Procesamiento activo . Si se desea que los estudiantes aprendan más


y mejoren la retención de contenidos es necesario lograr que se impliquen
activamente en el proceso de aprendizaje. Al tomar una posición activa, se ponen
en marcha una serie de procesos mentales tales como la atención selectiva y
continuada, el interés y la motivación. Todas las estrategias que impliquen que el
estudiante tome una postura activa, son efectivas.

- Repetición del material. Cuando se enseña a utilizar la estrategia


de la repetición, se observa una mejora en la actuación en pruebas de memoria.
Lo que se repite son los ensayos de aprendizaje del material a aprender, o la
lectura de un texto, o el ejercicio de una fórmula, etc. Es la forma más frecuente
de aprender. Esta estrategia es más útil, cuando la información es más difícil.

- Organización del material . Se ha observado que cuando se


presentan estímulos pertenecientes a varias categorías semánticas al azar, se
tiende a recordarlos por categorías. Aquellos sujetos que organizan la información
de esta manera recuerdan más que aquellas que no la organizan. El material
organizado, con una estructura lógica y significativa, es más susceptible de ser
aprendido que cuando el material se encuentra desorganizado u organizado en
forma arbitraria (por ejemplo, aprendizaje de una historia vs. aprendizaje de una
lista de pares de letras asociados arbitrariamente).

- Establecer relaciones significativas . El aprendizaje es mejor


cuando el estudiante percibe las relaciones que existen entre la nueva información
y sus conocimientos previos, y puede dar continuidad a los aprendizajes previos
y a los actuales.

- Estrategias para la recuperación de información . Son


aquellas operaciones que los alumnos ponen en marcha de forma voluntaria y
consciente para traer a su mente información almacenada en la memoria a largo
plazo. Una estrategia eficaz consiste en formar una asociación entre varios
estímulos de forma que se cree una representación mental que los una de alguna
manera. Por ejemplo, el estudiante puede construir una frase que recoja los
nombres de los diferentes estímulos que desee retener o puede crear una imagen
mental estrafalaria relacionada con dichos estímulos. Otra forma de establecer
una asociación consiste en construir una frase en la que aparecen las palabras
que se desea recordar.

Condiciones físicas y ambientales que interfieren con


la memoria

Las enfermedades, la ingestión de substancias estimulantes que deterioran la


atención, los niveles inadecuados de actividad, la alimentación desequilibrada, los
estados de somnolencia, la fatiga por falta de descanso, los estados emocionales
inestables (ansiosos o depresivos), la falta de motivación, la angustia, la
sobrecarga de trabajo o el estrés afectan directamente a la memoria y al
aprendizaje.

Mnemotécnica

Los sistemas mnemónicos son técnicos para aumentar la probabilidad del


recuerdo. El uso de sistemas mnemónicos torna al aprendizaje menos
dependiente del ensayo, que es el componente principal de la memorización de
material por repetición.

Un ejemplo simple de la técnica mnemónica es la conversión de una secuencia de


símbolos en una frase, por ejemplo, un estudiante puede recordar la forma de
apareamiento de los componentes de una cadena de ADN (Citosina con Guanina
y Adenina con Timina), recordando sólo las iniciales de los componentes y su
apareamiento según la frase Aníbal Troilo, Carlos Gardel.

Una técnica mnemónica bien establecida es el método de los loci (de lugares).
Consiste en establecer un arreglo espacial ordenado, asociado al material que se
debe aprender. Por ejemplo, un estudiante puede imaginar un paseo sistemático
por todos los locales de su escuela (aulas, baños, biblioteca, etc.). Para aprender
los ítems de una serie ordenada, el estudiante imagina cada ítem en cada lugar
sucesivo. Para recordar las series, el estudiante hace el recorrido imaginario,
recordando cada ítem en cada lugar.

Algunas técnicas son desarrolladas de forma tal que los ítems abstractos puedan
ser convertidos en ítems concretos. La técnica de la rima convierte los números
en secuencias que pueden ser visualizadas como por ejemplo, uno, dos, carne
con arroz, etc. Entonces, se puede aprender una lista ordenada imaginando cada
ítem junto a un objeto. Este sistema tiene una ventaja sobre el método de los
loci, porque el sujeto puede recordar el ítem en cualquier posición, sin tener que
comenzar por el inicio de la lista.

Otras técnicas son el agrupamiento categórico (organizar una lista de ítems en


un conjunto menor de categorías, como por ejemplo, leche, pan, manteca,
lechuga, tomates, queso, en lácteos, frutas y panificados) y las imágenes
interactivas (crear imágenes que asocian palabras aisladas en una lista, por
ejemplo, perro, mesa, lápiz, imagina un perro, sentado en una mesa, con un lápiz
en la mano).
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Universidad Nacional Abierta y a Distancia
Vicerrectoría Académica y de Investigación
Curso Procesos Cognoscitivos
Código 403003

Sujeto, Psicología y Procesos Cognoscitivos: conceptos y


relaciones

Autor:
Héctor Reynaldo Chávez Muriel1

2.2. Del ser humano al sujeto por vía del poder

Las preguntas que guían y marcan los momentos de este trabajo son: ¿qué viene a significar
la palabra Sujeto1 en filosofía? o más precisamente, ¿a qué quiso llamar Michel Foucault con
esa palabra sujet2? Por último, ¿cuál es la particularidad de la concepción de sujeto3 en
1
Las acepciones 4 y 5 que brinda el Diccionario de la Real Academia de lengua Española, referentes a la
filosofía son: “Fil. Espíritu humano, considerado en oposición al mundo externo, en cualquiera de las relaciones
de sensibilidad o de conocimiento, y también en oposición a sí mismo como término de conciencia”; “Fil. Ser
del cual se predica o anuncia algo” (Diccionario de la Real Academia de legua Española…). Con la voz sujeto
en español podemos referirnos a asuntos muy distintos, por lo que es importante conocer en qué sentido tratamos
de usarla o la empleamos concretamente. Entre los principales campos en que dicho término aparece, cabe
destacar el gramatical (sujeto como expresión del sujeto lógico); el jurídico (sujeto capaz de obligaciones y
derechos); el económico (sujeto titular de un poder de disposición de bienes, que realiza determinadas efectivas
transacciones) y el filosófico, donde cabe distinguir las acepciones lógica (sujeto de quien se afirma o niega
algo), ontológica (todo lo que puede ser sujeto de un juicio) y gnoseológica (el sujeto cognoscente). Como
veremos, estas definiciones sólo nos servirán para iniciar nuestro análisis.
2
El término “sujet" en francés puede obtener varios significados dependiendo del contexto de su enunciación:
être sujet à qqch=ser propenso a algo; à ce sujet= al respecto; au sujet de= a propósito de; c est à quel sujet ?=
¿de qué se trata?; sujet de conversation= tema de conversación; être sujet à caution= estar en entredicho; être
un sujet= de motivo de algo. Aclaramos que la palabra “sujet”, en francés, parece confundirse con la palabra
española “sujeto”, sobre todo en el doble sentido de principio de libertad –el sujeto es lo que está en el centro
del libre albedrío– pero también en el sentido de sujeción –el hombre como sujetado a la ley, a su rey, al Otro,
al poder (uno puede estar muy sujeto). No obstante, a pesar de esta indudable proximidad, sería peligroso olvidar
que las áreas semánticas de estos dos términos –“sujet” y “sujeto”– no son exactamente iguales, por lo menos
en cuanto a la función de esta palabra como verbo “assujettir” (sometido, obligado, sujeto). Reconocemos la
primera acepción como adjetive être-adjetivo de ser-. (Cfr., Diccionario Compact Francés Larousse, Editorial
S.L. 2006).
3
Queremos distinguir gráficamente con “s” minúscula a la manera de concebir al sujeto por parte de M.
Foucault en la de los 80, a diferencia de Sujeto con “S” mayúscula donde nos referirnos a la forma en que se ha
1
Página

entendido en la filosofía moderna al Sujeto como una categoría universal, trascendental o sustancial. Esta
concepción del Sujeto con mayúsculas (Sujeto cartesiano, Sujeto trascendental), es precisamente la categoría
que crítica directamente Michel Foucault en su libro Las palabras y las cosas y en los análisis posteriores.
Psicoanalista. Psicólogo por la Universidad Cooperativa de Colombia. Magister en Filosofía por la Universidad del Valle. Estudios de Doctorado en
Psicología Universidad de Buenos Aires-Argentina. Doctorando en Filosofía de la Universidad del Valle, becario por el Departamento de Filosofía.
Docente Medio Tiempo UNAD. Cerreo psicoactor@hotmail.com hector-chavez@unad.edu.co
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Foucault y qué implicaciones trae consigo (para la ética y la política)? Así las cosas, en un
primer momento tratamos de esbozar, de manera general, las significaciones que ha tenido
la palabra Sujeto en la filosofía y sus equivalentes en épocas anteriores; en un segundo
momento, damos cuenta de la concepción propia de Michel Foucault respecto a la noción de
sujeto, mostrando, por un lado, que el sujeto es causado por unas relaciones de poder, y, por
otro lado, que en Michel Foucault existe una nueva manera de concebir al sujeto, diferente a
lo que se entiende en filosofía como el Hombre (l`homme), el Yo (Moi, Je), el Ser Humano
(être humain), o el Individuo (individu); por último, destinamos un tercer momento a mirar
las consecuencias de esta nueva manera de concebir al sujeto y las implicaciones que trae
consigo para la ética y la política. Nuestra hipótesis de trabajo es que existe, en el
pensamiento de M. Foucault, un paso del ser humano al sujeto a partir de las relaciones de
poder. Esto paso sólo es posible si el sujeto es causado y no actúa como un dato dado o
empírico, es decir, que tiene la capacidad de estar en constante elaboración. Al mismo
tiempo, al ser concebido el sujeto de esta manera, pueden existir nuevas formas de
subjetividad que se dan a partir de lo que nuestro pensador llamó cuidado de sí. Aunque es
necesario remitirnos a algunos trabajos de finales de la década de los 60 y principios de los
70, aclaramos que nuestro interés se centra en las reflexiones que hace M. Foucault a
principios de la década de los 80.

2.2.1. Primer momento: ¿Qué viene a significar la palabra sujeto en filosofía?


Del subjectum al sujeto:

No pretendemos realizar aquí un recorrido histórico, etimológico o filológico de la palabra


sujeto, sin embargo, creemos que es necesario plantear algunos usos y modificaciones de esta
entidad conceptual. En este sentido, el concepto de sujeto sufre un cambio en los siglos XVII
y XVIII que repercutirá en la concepción que se tenga del mismo en el siglo XX. Para
Aristóteles el concepto de sujeto está unido al concepto de sustancia. El “subjectum” es lo
que está debajo, lo que es el fundamento, “aunque [Aristóteles] usa el concepto de forma
analógica, uno de sus usos, es precisamente, el de hypokeimenon, en el que encontramos la
identidad del sujeto y de la cosa concreta. El sujeto como se predica del individuo concreto
existente, como sustancia primera, y, como tal, es “sub-jectum”, principio, fundamento”4. De
esta forma el sujeto como sustancia se convierte como principio desde el cual se puede
explicar el orden de la naturaleza.
2
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4
González, Agustín, Antropología filosófica. Del Subjectum al sujeto, ed. Montesinos, Barcelona, 1988, p. 20.
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Descartes realizará un giro determinante al cambiar la igualdad sujeto-sustancia por la de


Sujeto-conciencia5. Así, se entiende la sustancia como aquello que es por sí misma, que no
necesita nada para ser. Su búsqueda, guiada por la duda metódica, dará como resultado la
aprehensión del “Yo pensante”, res cogitans, “como punto irreductible y, por consiguiente,
como fundamento y principio, como sustancia pensante6. Por otra parte la existencia de lo
material estará en la res extensa, como fundamento de la realidad material. De este modo, el
mundo está compuesto de sustancias pensantes y sustancias extensas, dos órdenes diferentes;
la res cogitans, se cierra sobre sí misma, consiste en la propia actividad, es pura subjetividad,
conciencia, desde la que por medio de la razón (y la duda) capta el orden verdadero, sin pasar
por la experiencia: es Sujeto-conciencia que se funda a sí mismo y será el encargado a su vez
de fundamentar la consistencia de la res extensa.
La trasformación del “sub-jectum” aristotélico (sujeto=sustancia) en sujeto pensante
(Sujeto=conciencia) determinará un giro decisivo en la filosofía. De este modo, “[…] para
Descartes la identidad personal venía dada por la identidad de la sustancia pensante, que se
mostraba como inmaterial y pura actividad”7.

2.2.1.1. La comprensión de la subjetividad en la cultura antigua:


Ahora bien, es cierto que es problemático comprender la presencia del Sujeto en términos
modernos en la cultura antigua8. Sin embargo, es posible señalar que hay una comprensión
de la subjetividad en esta cultura. Desde la primera mitad del siglo XIX, época en la cual

5
Ibíd., p. 20-22.
6
Cfr., Ibíd., p, 21.
7
Ibíd., p. 22. No nos adentraremos en el problema de la relación entre sujeto e identidad. Nos permitimos
sugerir en esta misma obra los capítulos III, IV, y V referentes a Hobbes, Locke, Hume respectivamente.
8
Reconocemos el decir de Hegel que, “al recorrer el pasado, por grande que sea, nos ocupamos solamente de
una realidad actual” (Hegel, Friedrich, Vorlesungen iiber die psilosophie der geschichte, ed. Losson, T. 1., p.
165; en la tra. Cast. Revista Occidente, T. 1, p. 148. Cit. por: Rodolfo Mondolfo, La comprensión del sujeto
humano en la cultura antigua, ed. Imán, Buenos Aires, 1955, p. 18). Precisamente, esta cuestión es la planteada
en la crítica que Pierre Hadot hace a la propuesta de M. Foucault de Inquietud de sí mismo. Por el momento,
queremos destacar puntos de encuentro entre esta noción moderna de sujeto y lo que pudo ser su equivalente
en la Antigüedad. No es por mero capricho que lo planteamos así, la explicación está en que M. Foucault dedicó
su últimos años de vida a “un retorno a los griegos” y que, de alguna forma, constituye el centro de interés de
3
Página

nuestro trabajo investigativo. Nuestro propósito será entonces encontrar la existencia de elementos llamados
“modernos” en la cultura antigua relacionados con el concepto de sujeto. Para este propósito nos basamos en la
obra de Rodolfo Mondolfo La comprensión del sujeto humano en la cultura antigua.
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fueron adquiriendo amplitud y profundidad los estudios sobre la historia de la filosofía bajo
el gran influjo de Hegel, levantaron su voz grandes historiadores para formular objeciones y
reparos contra la habitual manera de dividir la historia en periodos. Estos autores
fundamentaban su divergencia “en el principio de continuidad del proceso histórico, que no
permite cortes delimitadores o separación en sesiones”, en otras palabras, “en el desarrollo
histórico, como en el natural, lo nuevo comienza ya a elaborarse en forma autónoma antes de
que haya desaparecido lo viejo, de manera que no puede haber separación entre fases
sucesivas”9.
Por su parte, Hegel sintetizaba la presencia de los momentos anteriores del desarrollo en
los sucesivos, en su concepción de la Aufhebung (superación) dialéctica, que significa
eliminación y conservación al mismo tiempo: “proceso de desarrollo en el cual cada
momento, negado por el sucesivo, encuentra en la consiguiente “negación de la negación” su
afirmación más alta y su conservación permanente”10. En estos términos, la continuidad
histórica implica que cada momento del proceso dialéctico de la Aufhebung, como mediador
entre los antecedentes y los sucesivos, “contenga en su profundidad actual no sólo los
momentos pasados, que conserva primordialmente, sino también lo potencialidad de los
futuros. Lo cual no excluye el aporte de nuevos elementos que sobrevengan en el tiempo,
sino que incluye la capacidad de acogerlos y desarrollarlos”11. Asimismo, Hegel consideraba
a los griegos como un puente o punto medio entre una falta de conciencia personal del hombre
y la subjetividad infinita como pura certeza de sí mismo. El filósofo alemán no aceptaba la
llamada incomprensión de la subjetividad atribuida a la Antigüedad clásica 12, por el
contrario, los griegos ocupaban el sitio intermedio entre estas dos orientaciones opuestas, a
raíz del descubrimiento del espíritu que ellos llevaron a cabo por primera vez:
Hemos llegado al mundo occidental –decía Hegel13– al mundo del espíritu que desciende
dentro de sí, al mundo del espíritu humano […] entre los griegos nos sentimos como en nuestra
propia patria, pues estamos en el terreno del espíritu […] aquí es donde el espíritu,
suficientemente moderno, se da a sí mismo como contenido de su querer y de su saber.

9
Mondolfo, Rodolfo, op. cit, p. 17.
10
Ibíd., p. 18.
11
4

Ibíd., p. 19.
Página

12
Loc. cit.
13
Hegel, F., Lecciones sobre la filosofía de la historia universal, (traducción Goos) T. II, p. 104. Cit. por:
Mondolfo, Rodolfo, op. cit, p. 29.
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Para Hegel el dominio del espíritu en los griegos dependía de la relación con la naturaleza,
“no era la naturaleza quien respondía al griego, sino el hombre quien se respondía a sí mismo,
incitado por la intuición de la naturaleza”14. Esta relación entre espíritu y naturaleza, que se
presenta como una dependencia, limita al espíritu griego, impidiéndole alcanzar la plenitud
y la libertad: “por eso la subjetividad griega no es una espiritualidad libre que se determine a
sí misma, sino una naturaleza trasformada en espiritualidad”15. Según este autor, el vacío que
queda en la idea griega del espíritu, sólo llega a colmarla el Cristianismo. Para Hegel la
subjetividad griega seguirá siendo esencialmente “una naturaleza transformada en
subjetividad” y no llegaba a constituirse en “una espiritualidad libre que se determine a sí
misma (a pesar de que aceptaba la “incipiente” conciencia de la subjetividad a partir de
Sócrates). Hay otros autores que comparten esta dirección16, al considerar que la filosofía
griega se caracteriza por la fascinación que la naturaleza ejerce sobre los griegos quienes no
se preguntan “¿Qué soy yo?”, sino más bien “¿Qué son las cosas?”; “ni siquiera con Sócrates
y su «conócete a ti mismo» buscan los griegos la solución del problema del cosmos en la
solución del problema de la vida, sino a la inversa”17. Asimismo, otros autores ven en la
filosofía medieval una continuación de la helénico-romana y de la cristiana en cuanto a la
comprensión del sujeto, observando que el punto más alto lo constituye San Agustín, que
señaló que el cristianismo tuvo que apropiarse de la noción griega de Logos para la
comprensión del sujeto (Pienso y por eso hablo)18.
Lo que es cierto, es que podemos encontrar varios autores que reconocen manifestaciones
de la subjetivad en la cultura antigua, sobre todo en el período final de la filosofía antigua,
en la que la preocupación religiosa, al hacerse predominante, lleva a primer plano la

14
Mondolfo, Rodolfo, op. cit, p. 30.
15
Ibíd., p. 31. Siendo fieles al pensamiento de M. Foucault, diferimos sobre esta “limitación en los griegos”,
precisamente, una de nuestras hipótesis de trabajo es que el gobierno de sí mismo trae consigo una práctica de
libertad. De esto hablaremos más adelante.
16
Cfr., Ibíd., p. 30-46. Hemos querido referirnos con mayor fuerza a Hegel no sólo porque se trata de un “autor
mayor”, sino por la conocida gran influencia que adquirió en toda la generación francesa de los 60. Sin embargo,
no está de más decir que Foucault escapa tempranamente al logos hegeliano (véase, supra, Capítulo I “Francia
y su generación” y “Algunos autores en su pensamiento”).
17
5

Ibíd., p. 40.
Página

18
Cfr., Ibíd., p. 39. (en la cita 32); Bürger, Peter, Christa Bürger, La desaparición del sujeto. Una historia de
la subjetividad de Montainge a Blanchot (Traducción de Agustín González Ruiz), Ed. Akal, Madrid, 2001, p.
29-36.
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exigencia de rendición y salvación del alma, y tiende por lo tanto a orientar a los espíritus
hacia el principio de interioridad, lo que algunos llaman “presentimientos del cristianismo”19.
2.2.1.2. Del alma al Sujeto:
Pues bien, ¿cómo se da el paso del alma al sujeto? Trasfiguración que repercute en la misma
condición de la filosofía, pues la filosofía no siempre ha sido lo que conocemos hoy: “Hubo
una época –de hecho una larguísima época, de muchos siglos de duración, desde la Grecia
clásica prácticamente hasta los albores de la modernidad– en que la filosofía era mucho más
que una especulación teórica”20, por el contrario, “era un modo de vida, un arte de vivir”21.
En otras palabras, la filosofía se encargaba de enseñar a los hombres cómo vivir, cómo
conducir sus vidas; “cómo obtener la salud mental. Pues la filosofía por encima de todo, era
terapia: psicoterapia”22, cuya ocupación primordial de la psicopatología de los antiguos23 se
resume por entero en la expresión “la enfermedad del alma”, y esta enfermedad sólo es
posible porque poseemos un cuerpo de donde surgen nuestras pasiones que invaden y
desbordan nuestra alma24. A medida que el cuerpo se constituye, el alma también lo hace:
“Se le busca lugar en el cuerpo; se le confieren poderes y funciones; se le atribuyen incluso
partes o facultades; se pretende dar cuenta de cómo puede servirse de su cuerpo y

19
Ibíd., p. 47. Para aquel lector interesado en continuar con este examen de la comprensión de la subjetividad
en un autor particular ya sea en perteneciente a la cultura antigua o al cristianismo, nos permitimos sugerirle la
tercera y cuarta parte de esta obra.
20
Sampson, Anthony, “Del alma al sujeto. Episteme antigua y ciencia moderna en psiquiatría”, en Revista
Colombiana de psiquiatría/vol. XXIX/Nº 3, Bogotá, 2000, p. 232.
21
Loc. cit.
22
Ibíd., p. 233.
23
Dicho sea de paso, a fines de los cuarenta y principios de los cincuenta Foucault empieza a especializarse en
psicología, psiquiatría y psicopatología. En 1949 obtiene título de licenciado en psicología en la Sorbona. El
mismo año obtiene un diploma en psicología experimental en el instituto de psicología de Paris, donde
conseguirá también en 1952 un título en psicopatología. Puede decirse que el interés por la psicopatología en
los antiguos es un tema que interesó a M. Foucault desde sus primeros trabajos (Cfr., Foucault, Michel, “El
sentido histórico de la alienación mental”, en Enfermedad metal y personalidad (traducción de Emma
Kestelboim), ed. Paidós, Buenos Aires, pp. 88-102).
24
Aquí vale la pena hacer una aclaración frente a la noción de cuerpo que, en el comienzo del pensamiento y
de la historia europea, en la antigüedad griega no existe: “claro está, existe el término soma en Homero, pero
no designa al cuerpo de la tradición médico-filosófica es el cuerpo post-homérico, pasados ya los tiempos
gloriosos de los guerreros heroicos. Es un cuerpo constituido ya no por el simple ensamblaje de los miembros
6

articulados por coyunturas frágiles, como era presentado en la imaginación artística arcaica, sino como un todo
unido e integrado y que comienza a adquirir una profundidad gracias a los primeros anatomistas” (Sampson,
Página

Anthony, “Del alma al sujeto. Episteme antigua y ciencia moderna en psiquiatría”, en Revista Colombiana de
psiquiatría., ed, cit., pp. 233-234).
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comportarse en él”25. Así pues, sólo podría existir “enfermedad del alma” en tanto que exista
un cuerpo que la soporte. Se entra, así, en una relación analógica: el lugar de origen de tal
analogía es, precisamente, la filosofía moral, “que tuvo la necesidad de describir y
conceptualizar ciertos comportamientos anómalos del individuo”26. No obstante, el alma de
los griegos no se mantuvo en la concepción teórica de nuestros tiempos. Fue a partir de la
revolución científica, inaugurada en el siglo XVII por Galileo, cuando se da una ruptura con
la concepción antigua del orden cósmico finito y jerárquico. La concepción cósmica resultaba
definitiva para la definición del alma, de salud o enfermedad: “el alma, en la concepción de
todas las escuelas de la antigüedad, dependía para su salud precisamente de su concordancia
con la visión, la contemplación, del orden cósmico”27. El orden interno (alma) debía estar en
concordancia con el orden externo (cosmos). Indudablemente, la disolución del cosmos en
un universo infinito tuvo que acarrear, necesariamente, el destronamiento del alma. De igual
forma, “lo que la revolución científica hizo por primera vez perceptible, desgajándolo de sus
saturaciones sociales, especialmente a partir de las meditaciones cartesianas, es el concepto
de “sujeto”, en ruptura radical con la concepción antigua de alma”28. Ya hemos señalado la
distancia que toma M. Foucault en la década de los 80 respecto al Sujeto cartesiano, sobre
todo en lo que tiene ver entre la relación del sujeto y la verdad. Sin embargo, tal
distanciamiento puede evidenciarse desde unos años atrás, más claramente desde su libro Las
palabras y las cosas.
2.2.2. Segundo momento: ¿a qué quiso llamar Michel Foucault con esa palabra
“sujet”?
El pensamiento de M. Foucault se funda como una crítica al Sujeto, tal y como se ha
entendido por una tradición filosófica que va de Descartes a Sartre, es decir, como una
conciencia ahistórica y solipsista. Para Foucault el Sujeto no es una sustancia, es una forma;
el problema que presuponen las concepciones del Sujeto es, en realidad, el problema de
descubrir en la historia la forma del sujeto. De igual manera, lo que se busca es comprender
cómo el sujeto puede, en una cierta época, devenir en objeto de conocimiento, e
inversamente, cómo ese estatus de objeto de conocimiento ha tenido efectos sobre las teorías
del Sujeto en tanto que ser viviente, hablante y trabajador (fundamento de su análisis en Las

25
7

Ibíd., p. 233.
Página

26
Ibíd., p. 234.
27
Ibíd., p. 238.
28
Ibíd., p. 237.
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palabras y las cosas). El Sujeto planteado en estos términos es el blanco de su crítica, la cual
se elabora a partir de esta reflexión histórica en términos genealógicos.

Ahora bien, no consideramos que M. Foucault se refiera a lo mismo cuando habla de “el
hombre” (en Las palabras y las cosas) que cuando habla de “el sujeto” (en la década de los
80). Sí es cierto que una cosa lleva a la otra, pues cuando el pensador francés anuncia la
necesidad de la desaparición de “el hombre” queda con “las manos libres” para postular su
concepción particular de “el sujeto”.
Afirma Foucault:
El hombre [l`homme] –cuyo conocimiento es considerado por los ingenuos como la más vieja
búsqueda desde Sócrates– es indudablemente sólo un desgarrón en el orden de las cosas, en
todo caso una configuración trazada por la nueva disposición que ha tomado recientemente el
saber. De ahí nacen todas las quimeras de los nuevos humanismos, todas las facilidades de una
“antropología” entendida como reflexión general, medio positiva, medio filosófica, sobre el
hombre. Sin embargo, reconforta y tranquiliza el pensar que el hombre es sólo una invención
reciente, una figura que no tiene ni dos siglos, un simple pliegue en nuestro saber y que
desaparecerá en cuanto éste encuentre una forma nueva29.

Para nosotros, esta “forma nueva” es lo que M. Foucault a principios de la década de los 80
llamará, trabajará, mostrará como el sujeto. En contraste, con el término “el hombre”
Foucault se refiere a dos figuras de la episteme moderna30: la analítica de la finitud y las
ciencias humanas. Éstas se formaron apenas hace dos siglos cuando se empieza a pensar lo
finito a partir de lo finito y desaparece la metafísica de lo infinito 31: “el fin de la metafísica
no es más que el aspecto negativo de un acontecimiento mucho más complejo que se produjo
en el pensamiento occidental. Este acontecimiento es la aparición del hombre”32, de este
modo “la cultura moderna puede pensar al hombre porque piensa lo finito a partir de él
mismo”33. Antes del siglo XVIII el hombre no existía; no había palabra para representar la
cosa34. Como tal, el hombre es una criatura muy reciente que tiene menos de 200 años pero

29
Foucault, Michel, Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas (Traducción de Elsa
Cecilia Frost), Siglo XXI, Buenos Aires, pp. 8-9 (Las cursivas son nuestras) [ed. en francés: Les Mots et le
choses. Una archéologie de sciences humaines, Paris, Gallimard, 1966, p. 15].
30
Por episteme debemos entender el campo de análisis propio del periodo arqueológico de Foucault.
31
8

Cfr., Castro, Edgardo, El vocabulario de Michel Foucault, ed. cit., p. 167.


Página

32
Foucault, Michel, Las palabras y las cosas Una arqueología de las ciencias humanas, ed. cit., p. 309.
33
Loc. cit.
34
Cfr., Ibíd., p. 300.
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que ha envejecido con rapidez. La muerte del hombre es, en definitiva, la desaparición del
Sujeto moderno (al menos en términos del Yo cartesiano).
Sin duda, el discurso de la muerte del hombre35 reproduce la expresión nietzscheana de la
muerte de Dios36. El mismo Foucault lo deja en suspenso cuando plantea que toda la
curiosidad de nuestro pensamiento se aloja ahora en la pregunta ¿Qué es el lenguaje?:
¿Acaso no era esto lo que prepara Nietzsche cuando, en el interior de su lenguaje mataba a
Dios y al hombre a la vez, y prometía con ello, junto con el retorno, el centelleo múltiple y
reiniciado de los Dioses?37.

Foucault sostiene que la figura del hombre se forma a partir de la desaparición del discurso
clásico. La reaparición del lenguaje en la literatura, en la lingüística, en el psicoanálisis, en
la etnología, nos anuncia que la figura del hombre está por desaparecerse. Existe, por tanto,
una incompatibilidad fundamental entre el ser del hombre y el ser del lenguaje38. Esto no
35
La expresión “la muerte del hombre” sólo aparece una vez en todo el libro y es en relación con la expresión
nietzscheana “la muerte de Dios” (Cfr., Ibíd., p. 332 [ed. en francés: Ibíd., p. 353]; Castro, Edgardo,
“Introducción”, en Una lectura de Kant. Introducción a la antropología en el sentido pragmático, Siglo XXI,
Buenos Aires, 2009). Sin embargo, se puede decir que este “anuncio” ya había sido hecho en Francia por Kojève
(Cfr., Kojève, Alexandre, Introduction à la lecture de Hegel, Gallimard, Paris, 1992, pp. 387 (en la nota), 435-
436).
36
Cfr., Bürger, Peter, Christa Bürger, op. cit., p.12. Nos permitimos recomendar la lectura de esta obra, bastante
extensa pero amena, para aquellos interesados en la historia de la subjetividad desde San Agustín y Montainge
hasta la contemporaneidad, pasando por Descartes, Pascal, Voltaire, Diderot, hasta llegar a Sartre, Barthes,
Bataille y Blanchot. Esta obra constituye un trabajo que se apoya exclusivamente en textos franceses; “desde el
comienzo de la edad moderna –aclaran los autores– hace gala precisamente la literatura francesa, en cada siglo,
de textos que señalan el estado de la reflexión del sujeto moderno y que se responden los unos a los otros a
través de los siglos. La limitación a una única literatura nacional europea tiene por lo tanto la función de una
lupa” (Ibíd., p. 22. En la nota). Se llama la atención sobre la utilización por parte de los autores, al inicio y al
final del libro, de citas y reflexiones de Jacques Lacan que, de alguna forma, abren y cierran sus análisis sobre
la subjetividad.
37
Foucault, Michel, Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas, ed. cit. p. 298.
Foucault admite –son sus palabras– que no tiene respuestas a estas preguntas y a muchas otras que tienen que
ver con el lenguaje y su relación con el ser: “En verdad que no sé responder a estas preguntas, ni tampoco que
decir qué término convendría elegir en estas alternativas. Ni siquiera puedo adivinar si alguna vez podré
responder a ellas o si algún día tendré razones para determinarme. De cualquier modo, sé ahora por qué como
todo el mundo puedo planteármelas- y no puedo dejar de planteármelas ahora” (Ibíd., p. 299). Creemos, tal vez
hilando muy fino, que Foucault pudo responder a estas preguntas al descubrir lo que se escondía en la relación
9

entre el lenguaje y el ser, a saber: la relaciones de poder que causan un nuevo tipo de sujeto. Entendemos aquí
Página

el lenguaje no como el discurso pronunciado, sino como el registro de lo simbólico y todo lo que implica ello.
38
Cfr., Gros, Frédéric, Michel Foucault (Traducción de Irene Agoff), Amorrortu Editores, Buenos aires, 2007,
p. 27-63; Castro, Edgardo, op. cit., p. 168. Para una interpretación adecuada del concepto de hombre
Psicoanalista. Psicólogo por la Universidad Cooperativa de Colombia. Magister en Filosofía por la Universidad del Valle. Estudios de Doctorado en
Psicología Universidad de Buenos Aires-Argentina. Doctorando en Filosofía de la Universidad del Valle, becario por el Departamento de Filosofía.
Docente Medio Tiempo UNAD. Cerreo psicoactor@hotmail.com hector-chavez@unad.edu.co
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implica que las ciencias humanas o la filosofía queden con un vacío inllevable en el lugar en
el cual estaba el hombre. Foucault lo advierte:
La desaparición del hombre en el preciso momento en el que era buscado en sus raíces no
significa que las ciencias humanas vayan a desaparecer. Yo nunca he dicho eso, sino que las
ciencias humanas van a desarrollarse ahora en un horizonte que ya no está cerrado o definido
por el humanismo. El hombre desaparece en filosofía, no tanto como objeto de saber, cuanto
como sujeto de libertad y de existencia […]39.

Así pues, las posibilidades de pensar de otra manera fuera del lugar antropológico trazado
por el siglo XX, sólo pueden surgir con el anuncio de la desaparición próxima del hombre40.
En adelante será la aparición de una historia de los saberes en la que ya no tiene cabida el
principio del progreso continuo de una verdad fundamentada en la razón.
De este modo, M. Foucault, al igual que otros pensadores de su generación, pone al Sujeto
en “descrédito”; desde el giro de la filosofía del lenguaje el paradigma de la filosofía del
sujeto se considera obsoleta. Sin embargo, existe en M. Foucault un retorno al sujeto (retour
de sujet), esta vez, un sujeto de otro tipo; causado. El Sujeto se convierte en la categoría
central de la modernidad y, “el discurso relativo a su muerte muy bien podría ser, por tanto,
expresión de la conciencia de hallarnos en una época de transito”41. El hombre en M. Foucault
desaparecería como una figura dibujada en la arena que borra las olas:
En todo caso, una cosa es cierta: que el hombre no es el problema más antiguo ni el más
constante que se haya planteado el ser humano. Al tomar una cronología relativamente breve
y un corte geográfico restringido – la cultura europea a partir del siglo XVI– puede estarse
seguro de que el hombre es una invención reciente. El saber no ha rondado durante largo

recomendamos en esta última obra las páginas 166-172, donde el autor muestra que podemos encontrar más de
1400 referencias de la palabra hombre (homme) en la “obra” del pensador francés, casi todas referentes al
periodo de 1961 a 1976.
39
Foucault, Michel, “Foucault responde a Sartre”, en Saber y Verdad, La piqueta, Madrid, 1985, p. 41[ed. en
francés: “Foucault répond à Sartre” (entretien avec J.-P. Elkabbach, La Quinzaine littéraire, nº 46, 1-15 mars
1968), en Dits et écrits I. 1954-1975, Gallimard, Paris, 2001, p. 693]. Este decir de Foucault de lado es una
crítica a Sartre a quien M. Foucault tilda de “un hombre del siglo XIX”, y lo pensaba como el cantor, demasiado
viejo desde el inicio de un humanismo ridículo y secretamente reaccionario (Cfr., Id., “A propósito de las
palabras y las cosas”, en Saber y verdad, ed. cit. p. 32; [ed. en francés: “Entretien avec Madeleine Chapsal
10

(Entretien avec Madeleine Chapsal, La Quinzaine littéraire, nº 5, 16 mai 1966), en Dits et écrits I. 1954-1975,
ed. cit., p. 541]; Id., L`homme est-il mort? (entretien avec C. Bonnefoy, Arts et Loisirs, nº 38, 15-21 juin 1966),
Página

en Dits et écrits I. 1954-1975, ed. cit., 570.


40
Cfr., Gros, Frédéric, Michel Foucault, ed. cit., p. 63.
41
Bürger, Peter, Christa Bürger, op. cit., p.12.
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tiempo y oscuramente en torno a él y a sus secretos. De hecho, entre todas las mutaciones que
han afectado al saber de las cosas y de su orden, el saber de las identidades, las diferencias, los
caracteres, los equivalentes, las palabras –en breve, en medio de todos los episodios de esta
profunda historia de lo Mismo- una sola, la que se inició hace un siglo y medio y que quizá está
en vía de cerrarse, dejó aparecer la figura del hombre. Y no se trató de la liberación de una
vieja inquietud, del paso a la conciencia luminosa de una preocupación milenaria, del acceso a
la objetividad de lo que desde hacía mucho tiempo permanecía preso en las creencias o en las
filosofías: fue el efecto de un cambio en las disposiciones fundamentales del saber. El hombre
es una invención cuya fecha reciente muestra con toda facilidad la arqueología de nuestro
pensamiento. Y quizá también su próximo fin. / Si esas disposiciones desaparecieran tal como
aparecieron, si, por cualquier acontecimiento cuya posibilidad podemos cuando mucho
presentir, pero cuya forma y promesa no conocemos por ahora, oscilaran, como lo hizo, a
fines del siglo XVIII el suelo del pensamiento clásico, entonces podría apostarse a que el
hombre se borraría, como en los límites del mar un rosto de arena42.

De lo que se trata con la afirmación de Foucault es de una promesa (promesse) o de apostar


(parier) a algo que debería ocurrir, indicio o augurio que hace esperar algún bien: “la muerte
del hombre sería para el Yo hablante la liberación de un esquema que no le asigna lugar
alguno en el que pueda vivir”43.

42
Foucault, Michel, Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas, ed. cit., p. 375 (las
cursivas y el subrayado es nuestro) [« Une chose en tout cas est certaine: c’est que l’homme n’est pas le plus
vieux problème ni le plus constant qui se soit posé au savoir humain. En prenant une chronologie relativement
courte et un découpage géographique restreint-la culture européenne depuis le XVIe siècle - on peut être sûr
que l’homme y est une invention récente. Ce n’est pas autour de lui et de ses secrets que, longtemps,
obscurément, le savoir a rôdé. En fait, parmi toutes les mutations qui ont affecté le savoir des choses et de leur
ordre, le savoir des identités, des différences, des caractères, des équivalences, des mots, - bref au milieu de
tous les épisodes de cette profonde histoire du Même - un seul, celui qui a commencé il y a un siècle et demi et
qui peut-être est en train de se clore, a laissé apparaître la figure de l’homme. Et ce n’était point là libération
d’une vieille inquiétude, passage à la conscience lumineuse d’un souci millénaire, accès à l’objectivité de ce
qui longtemps était resté pris dans des croyances ou dans des philosophies: c’était l’effet d’un changement dans
les dispositions fondamentales du savoir. L’homme est une invention dont l’archéologie de notre pensée montre
aisément la date récente. Et peut-être la fin prochaine. Si ces dispositions venaient à disparaître comme elles
sont apparues, si par quelque événement dont nous pouvons tout au plus pressentir la possibilité, mais dont nous
ne connaissons pour l’instant encore ni la forme ni la promesse, elles basculaient, comme le fit au tournant du
11

XVIIIe siècle le sol de la pensée classique, ­ alors on peut bien parier que l’homme s’effacerait, comme à la
Página

limite de la mer un visage de sable »] (ed. en francés: Les Mots et les choses. Une arquéologie de sciences
humaines, ed. cit., p. 398).
43
Bürger, Peter, Christa Bürger, op. cit., p.14.
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Foucault realiza una fractura entre la crítica al Sujeto y la vuelta a una comprensión
positiva del mismo. En la primera encontramos la causación del Sujeto a partir de relaciones
de poder, mientras en la segunda operación existe la posibilidad de “formarse” como sujeto
a partir de las prácticas de sí. El sujeto sería a la vez un esquema de sometimiento a prácticas
de poder y un esquema de autoformación44. De esta forma podemos decir –una vez más- que
la promesa de desaparición del hombre no es una renuncia a la categoría del sujeto, sino un
signo de un desplazamiento epocal dentro de la categoría misma. En este sentido, M. Foucault
dará a entender que no nacemos como sujetos, sino que somos convertidos en sujetos,
entendiendo así a la subjetividad como esquema de control. Así lo afirma en uno de sus
últimos escritos:
Existen dos significados de la palabra sujeto: sujeto a alguien por control y dependencia y el
de ligado a su propia identidad por una consciencia o autoconocimiento. Ambos significados
sugieren una forma de poder que subyuga y crea sujeto para45.

Por otro lado, “el paso del ser humano al sujeto (por vía del poder)” puede sonar tautológico,
pero realmente no es así, pues existe en M. Foucault una radical diferencia entre ser humano,
individuo, hombre, yo y sujeto. Ya vimos la marcada diferencia entre el hombre y el sujeto.
De igual forma, M. Foucault reconoce que ese paso se da también del ser humano al sujeto
o del individuo al sujeto:

44
Ibíd., p. 15. Al investigar la subjetividad moderna, los autores trazan como horizonte de su trabajo la relación
entre Michel Foucault y la escuela de Frankfurt (en especial Horkheimer, Adorno y Habermas) fundamentada
en la comprensión de un sujeto causado por procesos de disciplinamiento.
45
Foucault, Michel, Sujeto y poder (traducción de Maria Gomez y Camilo Ochoa), Bogotá, Carpe diem, 1991,
p. 60 [ed. en ingles: “There are two meanings of the word subject: subject to someone else by control and
dependence, and tied to his own identity by a conscience or self-knowledge. Both meanings suggest a form of
power which subjugates and makes subject to”: en Hubert L. Dreyfus y Paul Rabinow, Michel Foucault: beyond
structuralism and hermeneutics, Chicago University Press, 1983 p. 212; ed. en francés: « Il y a deux sens au
mot «sujet»: sujet soumis à l'autre par le contrôle et la dépendance, et sujet attaché à sa propre identité par la
conscience ou la connaissance de soi. Dans les deux cas, ce mot suggère une forme de pouvoir qui subjugue et
assujettit » : en Foucault, Michel, Dits et écrits II. 1976-1988, ed. cit., p. 1046]. Somos conscientes de las
12

repetidas ocasiones en que hemos citado este escrito de M. Foucault, pero nuestra insistencia se fundamenta en
el hecho de que es una de las pocas definiciones en los escritos de nuestro pensador de la palabra Sujeto. Lo
Página

cual nos sirve para abrir o cerrar nuestros análisis. Este escrito constituye, de alguna manera, una mirada
retrospectiva de su “obra”, donde podemos encontrar la relación entre Sujeto-Verdad, Sujeto-Poder y Sujeto-
Libertad, en últimas: el Sujeto como objeto de sí mismo que es el fundamento que guía el presente estudio.
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Finalmente, he procurado estudiar (es mi trabajo actual) la vía por la cual un ser humano se
vuelve, él o ella, un sujeto. Por ejemplo, he escogido el dominio de la sexualidad: cómo los
hombres han aprendido a reconocerse a sí mismos como sujetos de “sexualidad”46.
[Enfin, j'ai cherché à étudier - c'est là mon travail en cours - la manière dont un être humain se
transforme en sujet; j'ai orienté mes recherches vers la sexualité, par exemple la manière dont
l'homme a appris à se reconnaître comme sujet d'une «sexualité»]

En la introducción al segundo tomo de la historia de la sexualidad leemos:


Parecería que sería necesario emprender ahora un tercer desplazamiento, para analizar
lo que se ha designado como “el sujeto”; convenía buscar cuáles son las formas y las
modalidades de la relación consigo mismo por las que el individuo se constituye y se
reconoce como sujeto47.
[Il apparaissait qu'il fallait entreprendre maintenant un troisième déplacement, pour
analyser ce qui est désigné comme le «sujet»; il convenait de chercher quelles sont les
formes et les modalités du rapport à soi par lesquelles l'individu se constitue et se
reconnaît comme sujet]

Este paso de un “estado” al otro no debe ser tomado como un simple recurso estilístico o una
salida apresurada y acalorada al estatuto del Sujeto por parte del pensador francés48; por el
contrario, esta “conversión” debe ser analizada en sus máximas consecuencias, pues implica
una forma de desmarcarse de la manera en que se ha entendido, muchas veces con simpleza,
la palabra sujeto. Así lo afirma al recordar sus épocas de estudiante refiriéndose al yo:
Si je remonte aux années cinquante, à l'époque où l'étudiant que j'étais lisait les oeuvres de
Lévi-Strauss et les premiers textes de Lacan, il me semble que la nouveauté était la suivante:
nous découvrions que la philosophie et les sciences humaines vivaient sur une conception très
traditionnelle du sujet humain, et qu'il ne suffisait pas de dire, tantôt avec les uns, que le sujet

46
Foucault, Michel, Sujeto y poder, ed. cit., p. 52 [ed. en ingles : Hubert L. Dreyfus y Paul Rabinow, Michel
Foucault: beyond structuralism and hermeneutics, ed. cit., p. 208; ed. en francés : «Le sujet et le pouvoir», en
Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit., p. 1042].
47
Id., Historia de la sexualidad 2. Uso de los placeres, Paidós, Madrid, 2007, p. 9 [ed. en fracés : «Usage des
plaisirs et techniques de soi », en Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit., p. 1360].
48
13

Este paso del ser humano al sujeto ha sido enunciado en repetidas ocasiones por parte M. Foucault en los
cursos en el Colegio de Francia y en entrevistas. Hemos decidido utilizar, en la mayoría de los casos, citas de
escritos del propio Foucault con la intención de demostrar que esta “operación” constituye un acto reflexivo del
Página

pensador francés. Obviamente, las entrevistas nos permitirán esclarecer las alusiones cifradas en procura de
demostrar nuestra hipótesis, a saber, de que existe “un paso del ser humano al sujeto por vía del poder”
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était radicalement libre et, tantôt avec les autres, qu'il était déterminé par des conditions
sociales. Nous découvrions qu'il fallait chercher à libérer tout ce qui se cache derrière l'emploi
apparemment simple du pronom «je». Le sujet: une chose complexe, fragile, dont il est si
difficile de parler, et sans laquelle nous ne pouvons pas parler49.
[Si me remonto a los años cincuenta, a la época en que el estudiante que yo era leía los primeros
textos de Lévi-Strauss y de Lacan, me parece que la novedad era la siguiente: descubríamos
que la filosofía y las ciencias humanas vivían en una concepción muy tradicional del sujeto
humano, y que no bastaba con decir ora con unos que el sujeto era radicalmente libre, ora con
otros que estaba determinado por las condiciones sociales. Descubríamos que había que tratar
de liberar lo que se ocultaba detrás del empleo aparentemente simple del pronombre “yo”. El
sujeto: una cosa compleja, frágil, de la que es tan difícil de hablar, y sin la que no podemos
hablar]

Es habitual en filosofía confundir, o mejor, utilizar como sinónimos al “yo” y al “sujeto”,


pero a diferencia del “yo”, “el sujeto –para M. Foucault– es una génesis [tanto ontogénesis,
como filogénesis], tiene una formación, una historia, el sujeto no es originario”. Este carácter
no fundamental, no originario del sujeto es un punto de encuentro entre todos los llamados
estructuralistas (Lacan, Barthes, Lévi-Strauss), a saber, que no se puede partir del sujeto en
el sentido cartesiano como punto originario en el cual debería ser engendrado todo50.
2.2.3. Tercer momento: ¿Cuál es la particularidad de la concepción de sujeto en
Foucault y qué implicaciones trae consigo (para la ética y la política)?
Existe toda una historia de la subjetividad moderna que se puede manifestar en otros autores
anteriores o contemporáneos a Descartes. Por ejemplo en Montaigne hallamos una
sorprendente figura de la subjetividad moderna. Mientras que las luchas entre católicos y
protestantes y las masacres de la noche de San Bartolomé sacudían el país, “[Montaigne]
desarrolla una representación de la subjetividad que no sólo se aparta claramente del
fanatismo religioso de la época, sino que también es capaz de escorzar de nuevo la
experiencia típica del momento de la inestabilidad de todas las cosas terrenas”51. Montaigne

49
Id., 299. « Lacan, le «libérateur» de la psychanalyse » (entretien J. Nobécourt; trad. A. Ghizzardi, Corriere
della sera, vol. 106, no 212, 11 septembre 1981, p. 1), en Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit., p. 1024 (La
14

traducción es nuestra).
50
Cfr., Id., “La escena de la filosofía”, en Michel Foucault. Estética, ética y hermenéutica. Obras esenciales.
Vol. III, ed. cit., p. 169 [ed. en francés: “La scène de la philosophie” («Tetsugaku no butai»; entretien avec M.
Página

Watanabe, le 22 avril 1978, Sekai, juillet 1978, pp. 312-332), en Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit., p. 590.
51
Bürger, Peter, Christa Bürger, op. cit., p. 35.
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se ha retirado de la vida activa para ocuparse de sí mismo, y ciertamente tanto de sus


pensamientos y estados de sensación como de su cuerpo52. Dispone en la torre de su casa
cerca de Burdeos una biblioteca para poder trabajar sin ser molestado. Descartes sitúa
asimismo la escena originaria de su pensamiento en un lugar de recogimiento: “en la Poêle,
la bien caldeada habitación del cuartel de invierno en Ulm, donde solo y sin ningún tipo de
relación social se dispone a buscar una primera certeza inamovible”53. Así pues, existe un
punto de encuentro entre dos autores que han contribuido a la construcción de la subjetividad
moderna: el sujeto moderno no surge en contacto inmediato con el mundo, sino en una
apartada habitación en la que el pensador está solo consigo mismo54.
¿Acaso es a eso a lo que M. Foucault le apuesta al introducir la noción de Inquietud de sí
mismo? Si bien es cierto que en términos foucaultianos para que haya una modificación del
modo de ser o un surgimiento de otro tipo subjetivación (subjectivation), es necesario que
haya un distanciamiento, esto no debe ser llevado hasta sus últimas consecuencias. Existe en
M. Foucault una relación entre el sujeto y los otros, entre el sujeto y el mundo; y es ahí,
precisamente, donde el sujeto encuentra su lugar como sujeto ético y político.
El pensador francés llama subjetivación (subjectivation) a las condiciones en que el sujeto
ha sido llevado a ser objeto de conocimiento, es decir, “cómo ha podido ser problematizado
como objeto de saber”. De este modo, la subjetividad (subjectivité) adquiere otra definición:
“por dicha palabra [subjetividad-subjectivité] se entiende la manera en que el sujeto hace la
experiencia de sí mismo en el juego de verdad en el que tiene relación consigo mismo”55.
Así, pues, el interés de Michel Foucault está centrado en la forma en que esta subjetividad se
ha convertido en subjetivación, o mejor aún, en la forma en que el sujeto ha sido preso de un
proceso de objetivación que lo ha llevado a ser objeto de conocimiento en relación con la

52
“Je m`estudie plus qu`autre suject. C`est ma metaphisique, c`est ma phisique » (Michel de Montiaigne, Les
Essais, ed. P. Villey, Paris, PUF, 1965, III, 13; P. 1072. Cit. por: Bürger, Peter, Christa Bürger, op. cit., p.32.
53
Bürger, Peter, Christa Bürger, op. cit., p. 37.
54
“tanto Descartes como Pascal conectan con Montaigne, del que con todo se distancian: Montaigne se retira a
su biblioteca, para dialogar con la tradición y exponerse a sí mismo; Descartes encuentra en el campamento de
invierno junto a Ulm el lugar que le posibilita la concentración en el yo pensante; la sentencia de Pascal según
la cual toda la infelicidad del hombre procede del hecho de no poder estar sentado solo en una habitación,
desenmascara la ociosidad de Montaigne y el pensamiento solitario de Descartes en igual medida como
15

autoengaños de un yo que, abandonado solo consigo mismo, se apercibe de su vacío y cae en la melancolía y
en la desesperación” (Ibíd., p. 313-314).
Página

55
Id., « Foucault », en Michel Foucault. Estética, ética y hermenéutica. Obras esenciales. Vol. III, ed, cit., p.
365 [ed. en francés: «Foucault» (“Foucault”, in Huisman (D.), éd., Dictionnaire des philosophes, Paris, P.U.F.,
1984, t. I), en Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit., p. 1450].
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“locura”, la “delincuencia” o la “sexualidad”. Foucault declara muy precisamente el rol que


se asigna:
La cuestión es determinar lo que debe ser el sujeto, a qué condición está sometido, qué estatuto
debe tener, qué posición ha de ocupar en lo real o lo imaginario, para llegar a ser sujeto legítimo
de tal o cual tipo de conocimiento; en pocas palabras, se trata de determinar su modo de
“subjetivación”56.
[La question est de déterminer ce que doit être le sujet, à quelle condition il est soumis, quel
statut il doit avoir, quelle position il doit occuper dans le réel ou dans l'imaginaire, pour devenir
sujet légitime de tel ou tel type de connaissance; bref, il s'agit de déterminer son mode de
«subjectivation»]

Esta diferencia que trata de introducir el pensador francés entre las palabras subjetividad y
subjetivación es, a la larga, otro modo de demarcarse de la manera habitual en que se ha
concebido la subjetividad moderna. Para M. Foucault no se trata de la sustancia –ya lo hemos
dicho- sino de la morfé (forma) o sujeto-forma o sujeto-uso. Y es que el sujeto “no es” una
sustancia, es una forma y esta forma no es ni ante todo ni siempre idéntica a sí misma57. Para
corroborar esta idea Foucault da el ejemplo de los diferentes tipos de relaciones, por ejemplo,
no es el mismo tipo de sujeto cuando se constituye como sujeto político, cuando se va a votar
o cuando se toma la palabra en una asamblea, que cuando se busca realizar un deseo en la
relación sexual. De esta manera no estamos en presencia de un mismo tipo de sujeto, aunque
en ambos casos se siga manteniendo relaciones e interferencias entre estas diferentes formas
de sujeto: “en cada caso, se juegan y se establecen consigo mismo formas de relación
diferentes”58.
La cuestión, entonces, es buscar la forma apropiada del sujeto, en últimas, buscar la
manera en que el sujeto se constituye en una forma activa mediante las prácticas de sí59;
condición ética de un sujeto libre, porque: “¿qué es la ética si no la práctica de la libertad, la
56
Ibíd., p. 364 [ed. en francés: Ibíd., p. 1450]. Véase: Id., Historia de la sexualidad 2. Uso de los placeres, ed.
cit., p. 26-33 [ed. en francés : «Usage des plaisirs et techniques de soi », en Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit.,
p. 1374-1377] ; Id., Sujeto y poder, ed. cit., p. 52 [ed. en ingles : Hubert L. Dreyfus y Paul Rabinow, Michel
Foucault: beyond structuralism and hermeneutics, ed. cit., p. 208; ed. en francés : «Le sujet et le pouvoir», en
Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit., p. 1042].
57
Cfr., “La ética del cuidado de sí como práctica de libertad”, en Michel Foucault. Estética, ética y
16

hermenéutica. Obras esenciales. Vol. III., ed. cit., p. 403 [ed. en francés: «L'éthique du souci de soi comme
Página

pratique de la liberté», en Dits et écrits II, 1976-1988, ed. cit., p. 1537].


58
Loc. cit.
59
Cfr., Ibíd., p. 404 [Ibíd., p. 1538].
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práctica reflexiva de la libertad?”60. Pero hablamos no de la forma simple del sujeto, sino de
una nueva forma de subjetividad (subjectivité).
En este sentido la forma del sujeto no sería la misma para todos, no es la forma de una ley
universal, válida para todo individuo en cualquier circunstancia, o un código que muestre qué
es lo permitido y lo prohibido. Por el contrario, se trata de unas reglas morales que se
constituyen como una estrategia; no se trata de un Sujeto rígido, sino de un ajuste (saber-ser),
en últimas un sujeto de la acción moral que no podría ser la universalización de las reglas.
Se trata más bien de un arte de la existencia; de toda una serie de prácticas de sí que
producirán una singular existencia, y que, como veremos más adelante, se constituyen en una
práctica de libertad.

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Ibíd., p. 396 [ed. en francés: Ibíd., p. 1530].
Psicoanalista. Psicólogo por la Universidad Cooperativa de Colombia. Magister en Filosofía por la Universidad del Valle. Estudios de Doctorado en
Psicología Universidad de Buenos Aires-Argentina. Doctorando en Filosofía de la Universidad del Valle, becario por el Departamento de Filosofía.
Docente Medio Tiempo UNAD. Cerreo psicoactor@hotmail.com hector-chavez@unad.edu.co
CvlaC: http://scienti.colciencias.gov.co:8081/cvlac/visualizador/generarCurriculoCv.do?cod_rh=0001295683
MATERIALES DE VIDEOS MOMENTO 1
OVI Unidad 1 – Sujeto, Psicología y Procesos
Cognoscitivos: conceptos y relaciones.
Con la observación de este vídeo explicativo e informativo, se
logra una contextualización general sobre lo que son los
procesos Cognoscitivos, los términos y elementos claves para la
comprensión del tema. (Lo encuentra en entorno del
conocimiento)
Chávez, H. (2019). Sujeto, Psicología y Procesos
Cognoscitivos: conceptos y relaciones. [Archivo de video].
Recuperado de

OVI Unidad 1 - Procesos Cognoscitivos y su clasificación


Con este objeto virtual de información, conocerá los procesos
cognoscitivos y su clasificación para su estudio.
Suárez-Barros, A. (2016). Los procesos Cognoscitivos y su
clasificación. [Archivo de video]. Recuperado
de http://hdl.handle.net/10596/11159

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