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LA ESENCIA QUE TENEMOS COMO ETICA DEL CUIDADO

Que tan bueno sería que como seres humanos reconociéramos más sobre
arte de cuidar, ese cuidado que se emplea desde el yo hasta el ustedes y
vosotros constituyendo una fuente esencial para el mantenimiento y
fortalecimiento de la vida y de la salud, el cuidado es un elemento constitutivo
del ser humano, La tarea de cuidar, además, es una característica específica
de las profesiones sanitarias, porque el objeto principal de su actividad no son
las técnicas sino las personas sujetas a su cuidado. Cuidar al otro vulnerable
es un deber ético basado en la responsabilidad y la relacionalidad, que se
expresa a través de la empatía, la solidaridad y la comprensión, existiendo a lo
que se le llama en la práctica de salud mental Rapoot, la cual la empleamos
por medio de la entrevista y escucha activa. El Diccionario de Lengua Española
define cuidado como la acción de cuidar, o sea, “asistir, guardar, conservar” y,
también, “poner diligencia, atención y solicitud en la ejecución de algo” a
alguien. Solo como seres humanos somos capaces de sentirnos afectados
por un amigo frustrado o enfermo, poner nuestra mano en sus manos,
direccionar su cuidado, mirarle a los ojos, escucharle, ofrecerle consuelo,
esperanza o el propio silencio, porque somos capaces de construir un mundo
de lazos afectivos donde nos preocupamos y nos ocupamos de cuanto nos
rodea. La categoría de cuidado recoge ese modo de ser y verifica el tipo de ser
humano y la estatura moral de cada uno, aun cuando reconocemos en ese ser
un cuidado ético, moral y espiritual.
El cuidado como modo de ser específico del ser humano puede convencer o, al
menos sacudir con fuerza la mente y el corazón, cuando se comprueba que
forma parte explícita de la vida de las personas que, de ese modo, transforman
la realidad donde viven. Visto desde esa perspectiva, el cuidado fue lo primero
que moldeó y constituyo al ser humano. Así es como empezó el sentimiento, la
ternura y la vida del corazón, como principios constituyentes del ser. Sin esas
dimensiones, el ser humano jamás sería humano aún más humano. Dicho con
otras palabras, la base de la esencia humana no se encuentra sólo en la razón
y en la inteligencia, en la libertad y la creatividad, sino en la sensibilidad, la
cercanía, la empatía, la solidaridad, la comprensión. El arte de cuidar
comprende, algunos elementos básicos que solamente mencionaremos tales
como: compasión, competencia, confidencialidad, confianza, conciencia y
demás.
Los principios éticos aplicados al acto de enfermería, constituyen la esencia de
la profesión, en donde las características están dadas principalmente por la
relación y el dialogo centrado principalmente en las necesidades de las
personas, además de ser compasiva ante el tipo de personalidad,
pensamientos y criterios de ver la vida, así como mantener una ética
descentralizada aquí es donde el énfasis lo pone el paciente.
Es indudable que la enfermería es una profesión que posee una carga ética
importante. No obstante, por el momento, está carente de una visión bioética
definida, la cual ayudaría a completar su propia definición profesional y además
serviría a los profesionales como instrumento decisorio. La ética del cuidado
está íntimamente relacionada con la enfermería y, aunque no es exclusiva de
ella, podría funcionar como pilar fundamental para determinar su propio
modelo.
Por lo que llegamos a la conclusión que la ética del cuidado la aportamos
basado en el análisis de las situaciones afectivas y en las relaciones
interpersonales, fundamentando su sistema moral en las virtudes y no en los
principios, en donde se centra en las necesidades de las personas que están
en una situación de vulnerabilidad, dependencia, etc., dándose prioridad a su
cuidado.
INTEGRANTES:
BASE DE DATOS:
MEDIC LATINA
 Artículo de opinión, ÈTICA DEL CUIDADO- Constantino González
Quintana
 La ética del cuidado y su aplicación en la profesión enfermera- Loreto
García Moyano
 El acto de enfermería, entre prudencia y arte. Algunas reflexiones sobre
la ética del cuidado- Sebastián Contreras.