Está en la página 1de 23

Victoria del Reino Unido (1840-1901)

Victoria del Reino Unido (Victoria Adelaide Mary


Louisa;1 2 3 Londres, 21 de noviembre de 1840 - Victoria del Reino Unido
Potsdam, 5 de agosto de 1901) fue una princesa real
del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, hija mayor Princesa real del Reino Unido
de Victoria del Reino Unido y Alberto de Sajonia-
Coburgo-Gotha. También fue reina de Prusia y
emperatriz consorte de Alemania durante los 99 días
de reinado de su marido, Federico III de Alemania.

Heredera de las ideas liberales de su padre, fue el


principal apoyo del entonces príncipe heredero
Federico, con quien se había casado a los 16 años, en
su deseo de establecer una monarquía constitucional
en Prusia y Alemania. Criticada por su conducta y por
su origen inglés, Vicky (como la llamaba su familia)
fue relegada al ostracismo tanto por los Hohenzollern
como por la corte de Berlín. Su aislamiento aumentó
aún más con la llegada de Otto von Bismarck al poder
en 1862. Vicky y su marido no tuvieron ocasión de
influir en la política alemana en las pocas semanas que
duró el reinado de este en 1888, ya que padecía un
cáncer de laringe en estado terminal. Federico no tuvo
tiempo ni fuerzas para implantar las reformas con las
que había soñado cuando era príncipe heredero. La emperatriz Victoria en 1900.

Con la muerte de su marido, la emperatriz viuda fue Emperatriz consorte de Alemana


definitivamente alejada del poder por su hijo, el káiser Reina consorte de Prusia
Guillermo II. Primero se instaló en Kronberg im 9 de marzo de 1888 - 15 de junio de 1888
Taunus y posteriormente pasó a vivir en Schloss Predecesor Augusta de Sajonia-Weimar-
Friedrichshof, un palacio construido en homenaje a su Eisenach
marido. Cada vez más sola tras las bodas de sus hijas
Sucesor Augusta Victoria de Schleswig-
más pequeñas, Victoria murió de cáncer de mama en
Holstein
1901, poco después de la muerte de su madre.
Información personal
La correspondencia entre Vicky y su madre aún puede Nombre Victoria Adelaida María Luisa
consultarse. Cerca de 4000 cartas enviadas a la reina secular
Victoria y 3777 recibidas de ella están preservadas y
Nacimiento 21 de noviembre de 1840
catalogadas y dan una visión detallada sobre la forma
de vivir de la corte prusiana entre 1858 y 1900. Palacio de Buckingham, Londres,
Reino Unido
Fallecimiento 5 de agosto de 1901
(60 años)
Índice Schloss Friedrichshof,
Princesa real de Gran Bretaña e Irlanda Imperio alemán
Infancia y educación Entierro Friedenskirche, Potsdam, Reino
Primer encuentro con los Hohenzollern de Prusia, (Alemania)
Compromiso con Federico de Prusia Familia
Preparación para el papel de princesa Casa real Sajonia-Coburgo-Gotha
prusiana Padre Alberto de Sajonia-Coburgo-
Asuntos domésticos y matrimonio Gotha
Princesa de Prusia Madre Victoria del Reino Unido
Blanco de críticas Consorte Federico III de Alemania
Funciones oficiales (matr. 1858; fall. 1888)
El primer parto Descendencia Guillermo II de Alemania
Princesa heredera de Prusia Carlota, duquesa de Sajonia-
Una situación delicada Meiningen
Pérdida del padre y crisis política Príncipe Enrique
Príncipe Segismundo
Aislamiento creciente
Victoria, princesa Adolfo de
Guerra de los Ducados
Schaumburg-Lippe
Guerra austro-prusiana Príncipe Waldemar
Vida familiar Sofía, reina de los helenos
Guerra franco-prusiana Margarita, landgarvina de Hesse
Princesa heredera de Alemania
Proclamación del Imperio alemán
Una princesa ilustrada
Madre de una gran familia
Negociaciones matrimoniales: fuentes de
conflicto
Emperatriz consorte de Alemania Escudo de Victoria del Reino Unido

Agonía de Guillermo I y enfermedad de


Federico
Emperatriz de los 99 días
Muerte de Federico III y sus consecuencias
Emperatriz viuda
Búsqueda de una nueva residencia
Una emperatriz cada vez más solitaria
Últimos años
Títulos y órdenes
Títulos
Órdenes
Familia
Ancestros
Descendencia
Notas
Referencias
Bibliografía
Memorias
Correspondencias
Sobre Victoria
Sobre Victoria y su familia
Otros trabajos
Enlaces externos

Princesa real de Gran Bretaña e Irlanda

Infancia y educación

Nacida en 1840, Victoria (a la que sus padres llamaban Vicky o


Pussy) fue el primer hijo de la reina Victoria del Reino Unido y su
marido, el príncipe Alberto de Sajonia-Coburgo-Gotha.Nota 1 Se le
confirió el título de princesa real el 19 de enero de 18414 y se
convirtió en la heredera presunta hasta el nacimiento de su hermano,
el futuro Eduardo VII, el 9 de noviembre de ese mismo año.5 Fue
bautizada en el Salón del Trono del palacio de Buckingham el 10 de
febrero de 1841 por William Howley, arzobispo de Canterbury,
siendo sus padrinos su abuelo paterno, el duque Ernesto I de
Sajonia-Coburgo-Gotha; su abuela materna, la duquesa de Kent; su
tío abuelo materno y paterno a la vez, el rey Leopoldo I de Bélgica;
sus tíos abuelos maternos, el duque de Sussex y la duquesa de
Gloucester (ambos hijos del rey Jorge III), y su tía abuela política
materna, la reina viuda del Reino Unido, Adelaida de Sajonia-
Victoria de niña con su padre Meiningen. La pareja real quería darle a sus hijos la educación más
Alberto. completa posible, pues la reina, que sucedió a su tío con 18 años,
declaró que no había sido lo suficientemente preparada para reinar.
Por su parte, el príncipe Alberto, originario del pequeño ducado de
Sajonia-Coburgo-Gotha, recibió de su tío, el rey Leopoldo I de Bélgica, una educación mucho más
cuidada.6

Poco después del nacimiento de Vicky, el príncipe Alberto escribió


un memorando detallado sobre las tareas y deberes de todas las
personas involucradas en la educación de los infantes. Un año y
medio después, otro documento de 48 páginas, escrito por el barón
von Stockmar, íntimo de la pareja real, detallaba los principios
educacionales para los pequeños príncipes.6 Sin embargo, la
ignorancia de Victoria y Alberto sobre el desarrollo de un niño era
considerable hasta el punto de que la reina creía que el hecho de que
la pequeña Vicky chupara las pulseras era un síntoma de mala
educación. Según Hanna Pakula, biógrafa de la futura emperatriz de
Alemania, las dos primeras preceptoras de la princesa fueron
escogidas con bastante criterio. Especialista en lidiar con niños, lady
Littleton empezó a dirigir el nido por donde pasaban todos los hijos
del matrimonio real a partir del segundo año de la princesa.
Diplomática, la joven consiguió hacer agradables las exigencias, a
veces descabelladas, de los padres para con los príncipes. Sarah
La princesa en 1842. Anne Hildyardm, segunda preceptora de Vicky, fue una profesora
dedicada y competente, que desarrolló una estrecha relación con su
pupila.7

Con solo un año y medio de vida, la princesa recibía clases de francés y antes de los cuatro empezó a hablar
alemán. A partir de los seis años, Vicky tenía clases desde las 8:20 hasta las 18:00, con tres horas de
descanso, y su currículo incluía clases de geografía, aritmética e historia. Al contrario que su hermano, cuyo
plan de estudios era aún más riguroso, ella se convirtió en una alumna excelente, siempre ansiosa por
aprender. A pesar de esto, también fue descrita como una persona temerosa y traviesa.8 9

La reina Victoria intentó alejar todo lo que pudo a sus hijos de la vida en la corte. Por ello, la pareja real
adquirió el castillo de Osborne, en la isla de Wight, que fue remodelado al estilo de una villa napolitana,
según el proyecto diseñado por el propio príncipe consorte.10 Cerca del edificio principal, Alberto mandó
construir un chalé de inspiración suiza con una pequeña cocina y un taller de carpintería. En este sitio los
niños aprendieron a cocinar y a realizar trabajos manuales. Alberto desempeñó un papel importante y directo
en la educación de sus hijos, pues seguía de cerca su progreso, les daba lecciones y pasaba mucho tiempo
jugando con ellos.10 11

Primer encuentro con los Hohenzollern

El príncipe heredero Guillermo de Prusia y su esposa, la princesa


Augusta de Sajonia-Weimar-Eisenach, estaban entre los miembros
de las casas reales que tenían a la reina Victoria y al príncipe Alberto
como amigos y aliados. La soberana británica mantenía
correspondencia regular con su prima liberal desde 1846,12 no
obstante, los lazos entre las dos parejas se fortalecieron en 1848,
cuando la revolución de Marzo llegó a Berlín obligando a Guillermo
y a Augusta a refugiarse durante tres meses en la corte británica.13

En 1851, Guillermo volvió a Londres con su esposa y sus dos hijos


(Federico y Luisa) para visitar la Gran Exposición. Fue la primera
vez que Vicky vio a su futuro marido y, a pesar de la diferencia de
edad (ella tenía 11 años y él 19), se cayeron muy bien. La joven
princesa fue la encargada de ser la guía de Federico durante la
exposición. Como el inglés del príncipe no era muy bueno, Victoria
se comunicaba con él con un alemán bastante fluido. Años más
tarde, Federico aún recordaba lo que le impresionó esa mezcla de
carácter infantil, curiosidad intelectual y dignidad natural que la
Federico de Prusia, futuro marido de princesa había demostrado durante su visita.13
la princesa Victoria.
Victoria no fue la única que impresionó positivamente a Federico en
las cuatro semanas que él estuvo en Inglaterra. El joven prusiano
encontró en el príncipe Alberto un interlocutor con quien compartió y fortaleció sus ideas liberales. Las
relaciones entre los miembros de la familia real británica (especialmente entre la reina, el príncipe consorte y
sus hijos) y la vida en la corte londinense, menos rígida y conservadora que la berlinesa, fascinaron a
Federico.14 15

Tras su vuelta a Alemania, Federico inició un intercambio de correspondencias con Vicky. Sin embargo,
detrás de esa amistad floreciente, estaba el deseo de la reina de Gran Bretaña y su marido de forjar lazos más
estrechos con Prusia. En una carta enviada a su tío, Leopoldo de Bélgica, además de cuestiones sobre la
soberanía británica, la reina Victoria expresó sus esperanzas en el estrechamiento de vínculos entre los dos
jóvenes.16

Compromiso con Federico de Prusia


Como Vicky, Federico recibió una educación bastante completa con
profesores importantes como el escritor Ernst Moritz Arndt y el
historiador Christoph Friedrich Dahlmann.17 Siguiendo la tradición
de los Hohenzollern, recibió asimismo una rigurosa formación
militar.18

En 1855, Federico realizó un nuevo viaje a Gran Bretaña y visitó a


Vicky y a su familia en el castillo de Balmoral en Escocia. El
propósito de este nuevo viaje era evaluar a la princesa como posible
pretendienta. En Berlín, mientras, esta visita no se veía con agrado
porque en la corte prusiana muchos preferían ver al heredero al trono
casado con una gran duquesa rusa. El rey Federico Guillermo IV de
Prusia también se mostró reticente a permitir el matrimonio de su
sobrino con una princesa británica y llegó incluso a mantenerlo en
secreto delante de su esposa, cuya anglofobia era notoria.19

Cuando recibió la visita de Federico, Victoria apenas tenía quince La princesa real en 1857.
años. La reina Victoria temía que el heredero al trono prusiano no
encontrase a su hija atractiva pues, además de medir solo 1,50 m,
estaba muy alejada del ideal de belleza de aquella época.20 Sin embargo, desde la primera cena con el
príncipe, quedó claro para la soberana y su marido que la simpatía mutua de la joven pareja era la misma
que en 1851. De hecho, tras solo tres días con la familia real, Federico pidió la mano de Vicky. A pesar de
estar satisfecho con la pedida, Victoria y Alberto declararon que no consentirían el matrimonio hasta que su
hija tuviera 17 años.21

Con el apoyo de Federico a la condición impuesta por la reina Victoria, el compromiso se anunció
públicamente el 17 de mayo de 1856. El proyecto, sin embargo, fue criticado por la opinión pública
británica, que no aceptaba la neutralidad prusiana durante la guerra de Crimea. En un artículo incendiario,
The Times describió a los Hohenzollern como una «dinastía miserable», cuya permanencia en el trono
dependía únicamente de Rusia y con una política exterior incoherente y de poca confianza. El periódico
también criticó la falta de garantías políticas dadas a la población por el rey Federico Guillermo IV durante
la revolución de marzo.22 En Alemania, la reacción al anuncio del compromiso no fue unánime, pues
contaba con la oposición de los Hohenzollern y los conservadores, aunque la unión con la corona británica
era bienvenida en los círculos liberales.23

Preparación para el papel de princesa prusiana

El príncipe Alberto formaba parte de los «Liberales de Vormärz»Nota 2 y siempre apoyó el «Plan Coburgo»,
que defendía la idea de una Prusia liberal como ejemplo para otros estados alemanes para intentar alcanzar
la unidad en torno a los principados germánicos. Durante la estancia voluntaria del príncipe Guillermo en
Londres en 1848, el príncipe consorte ya había intentado convencer a su primo Hohenzollern de la
necesidad de transformar Prusia en una monarquía constitucional al estilo británico. Mientras, el futuro
emperador alemán no escuchó los argumentos de Alberto y mantuvo sus ideas ultraconservadoras.24 25

Deseando convertir a su hija en un instrumento de liberalización de Alemania, Alberto aprovechó los dos
años de compromiso entre Victoria y Federico para dar a la princesa real la formación más amplia posible.
Él mismo le enseñó historia y escribió a la hija numerosos ensayos sobre los acontecimientos de Prusia. Sin
embargo, el príncipe consorte sobrestimaba la capacidad del movimiento liberal para llevar a cabo una
reforma en Alemania en un momento en que solo una pequeña parcela de la clase media y algunos círculos
intelectuales compartían sus ideales en la Confederación Germánica.26 Era un papel particularmente difícil
el que el príncipe Alberto confiaba a su hija, especialmente en una corte tan crítica como la de los
Hohenzollern.Nota 3

Asuntos domésticos y matrimonio

Para pagar la dote de la princesa real, el parlamento británico le


concedió una suma de 40 000 libras, así como otras 8000
anualmente. Mientras tanto, en Berlín, el rey Federico Guillermo IV
le concedió a su sobrino una suma anual de solo 9000 táleros.27 La
renta del heredero al trono de Prusia era insuficiente para mantener
su posición y la de su prometida. Consta que, a lo largo de su
matrimonio, Victoria costeó con su propio dinero gran parte de los
gastos de la pareja.28

El séquito berlinés de la pareja real fue escogido por la reina Isabel


Luisa de BavieraNota 4 y por la madre de Federico, la princesa
Augusta. Sin embargo, las dos llamaron para el servicio de la pareja
a personas que les habían servido muchos años en la corte y, por lo
tanto, eran mucho mayores que Vicky y Federico. Por ello, el
príncipe Alberto solicitó permiso a los Hohenzollern para enviar a
Victoria y Federico, cuatro días Alemania al menos dos damas de compañía británicas con edades
después de su boda. similares a las de su hija, pero su pedido no fue atendido. Como
compensación, Vicky recibió dos damas de compañía de origen
alemán: las condesas Walburga von Hohenthal y Marie zu Lynar.29
Alberto, sin embargo, consiguió imponer a Ernest von Stockmar, hijo de su amigo, el conde Christian
Friedrich von Stockmar, como secretario particular de su hija.30 31

Convencido de que la unión de una princesa británica con el heredero al trono de Prusia sería considerado
un honor por los Hohenzollern, Alberto insistió en que su hija pudiera mantener el título de princesa real
después del matrimonio. Sin embargo, en la antibritánica y prorrusa corte de Berlín, la decisión del príncipe
no hizo más que aumentar la antipatía contra Victoria.30 31

No obstante, el lugar de la boda fue uno de los asuntos que levantó las mayores críticas y polémicas. Para
los Hohenzollern, era natural que la boda del heredero al trono de Prusia se realizara en Berlín. Sin embargo,
la reina Victoria insistió en casar a su hija mayor en su país, como finalmente sucedió. La unión entre
Victoria y Federico se celebró el 25 de enero de 1858 en la capilla real del palacio de St. James en
Londres.32

Princesa de Prusia

Blanco de críticas

Con la mudanza de Victoria a Berlín, se inició un intercambio significativo de correspondencias entre la


princesa y sus padres. Cada semana, la joven enviaba una carta a su padre en la que le comentaba los
acontecimientos políticos en Alemania. La mayoría de esas cartas se conservan hoy día y son una fuente
valiosa de información sobre la corte prusiana.30 Esas cartas demuestran asimismo el deseo de la reina
Victoria de controlar cada movimiento de la hija. La soberana exigía que Victoria se comportara como una
princesa británica, aunque estuviera en Alemania. Sin embargo, ese comportamiento provocó a la princesa
gran incomodidad en actos significativos. Un ejemplo era el protocolo a seguir debido a la muerte de algún
pariente distante de ambas familias reales: en Londres, se guardaba un periodo de luto de un mes, mientras
que en Prusia era de apenas una semana. En estos casos, Victoria estaba obligada a respetar el protocolo de
la casa de Hohenzollern, postura que su madre criticó pues esta entendía que, como princesa real e hija de la
reina del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, debía respetar el protocolo inglés.30

Preocupado por las consecuencias que las continuas críticas maternas podían causar al equilibrio mental de
Vicky, el barón von Stockmar solicitó al príncipe Alberto que obligara a la reina a moderar sus exigencias.33
Por otra parte, el barón no consiguió impedir ni reducir los ataques que su protegida sufría en los círculos
rusófilos y anglófobos de la corte de Berlín. La joven eran también blanco frecuente de comentarios
agresivos y mordaces por parte de la familia de sus suegros.34

Funciones oficiales

Con solo 17 años, Victoria tuvo que realizar diversas y tediosas


tareas oficiales. Casi todas las noches tenía que comparecer en cenas
formales, representaciones teatrales o recepciones públicas. Si
parientes extranjeros de los Hohenzollern visitaban Berlín o
Potsdam, sus deberes protocolares eran aún mayores: muchas veces,
Victoria tenía que estar a las 7:00 en la estación de trenes para
recibir a los invitados de la familia real y a veces tenía que
comparecer en fiestas oficiales tras la medianoche.35

Tras la boda, Federico Guillermo IV dispuso una antigua ala del El Kronprinzenpalais («palacio del
Palacio Real de Berlín para residencia de la pareja. Sin embargo, el príncipe heredero») en la segunda
edificio se encontraba en un pésimo estado de conservación y no mitad del s. XIX.
tenía ni siquiera una bañera. En noviembre de 1858, Victoria y
Federico se mudaron al Kronprinzenpalais y recibieron el Nuevo
Palacio de Potsdam como residencia de verano.36

El primer parto

Un año después de la boda, el 27 de enero de 1859, Victoria dio a luz a su primer hijo, el futuro káiser
Guillermo II de Alemania. El parto fue bastante complicado pues la criada responsable de alertar a los
médicos sobre el inicio de las contracciones tardó en dar el aviso. Además, los ginecólogos dudaron en
examinar a la princesa, que solo llevaba un camisón de franela. El bebé se encontraba en posición podálica y
la tardanza en el parto podía causar la muerte tanto de la princesa como de su hijo.37

Finalmente, los médicos consiguieron salvar a la madre y al hijo, pero el niño sufrió una lesión en los
nervios del plexo braquial, lo que le provocó una parálisis en el brazo izquierdo. Con el paso del tiempo, el
miembro se desarrolló de forma anormal y, en la edad adulta, el brazo izquierdo del príncipe era 15 cm más
corto que el derecho.38 39 También se especula que el parto laborioso provocó un cuadro de sufrimiento
fetal, que privó al futuro emperador de oxígeno durante algunos minutos y le habría acarreado otras secuelas
neurológicas.40

Los médicos intentaron tranquilizar a Victoria y a Federico afirmándoles que el bebé se recuperaría
totalmente de sus lesiones. Aun así, la pareja optó por no informar a la corte británica sobre la enfermedad
de Guillermo. Sin embargo, con el paso de las semanas quedó claro que el brazo del niño no se recuperaría
y, tras cuatro meses de dudas, Vicky decidió dar la triste noticia a sus padres. Por suerte para la princesa, el
nacimiento de su segundo bebé, la princesa Carlota el 24 de julio de 1860, fue tranquilo y sin incidentes.41
Princesa heredera de Prusia

Una situación delicada

Con la muerte de Federico Guillermo IV el 2 de enero de 1861, su


hermano, que ya actuaba como regente desde 1858, ascendió al
trono como Guillermo I. Federico fue oficializado como príncipe
heredero pero su situación en la corte no cambió mucho: su padre se
negó a aumentar su sueldo y Victoria siguió contribuyendo
significativamente al presupuesto familiar con su dote y sus
prerrogativas. En una carta al barón von Stockmar, el príncipe
Alberto le comentó la situación:

Para mí es obvio que cierta persona se opone a la


independencia financiera de la princesa... [Ella] no solo no ha
recibido un centavo de Prusia, lo que ya es calamitoso, sino que El príncipe Federico, con su hijo
además ha tenido que usar su dote, lo cual no debería ser Guillermo, durante un viaje al castillo
necesario. Si le niegan el dinero al pobre príncipe heredero por de Balmoral, en 1863.
tener una «mujer rica», lo que van a conseguir es
empobrecerla.42

Además de las limitaciones financieras, a Federico y a Victoria se le acumularon más problemas. Como
heredero al trono, no podía realizar viajes allende las fronteras sin el permiso del rey. Corría el rumor de que
tal medida quería limitar los viajes de Victoria al Reino Unido.43 Tras su llegada al trono, Guillermo I
recibió una gran carta del príncipe Alberto en la que este le pedía implícitamente que la constitución
prusiana sirviera como ejemplo para otros estados alemanes. Sin embargo, esta carta aumentó el
resentimiento del soberano por el príncipe consorte británico y por Federico y Victoria, que compartían las
mismas ideas liberales.44 45

Pérdida del padre y crisis política

El 14 de diciembre de 1861, con solo 42 años, el príncipe Alberto


murió de fiebre tifoidea. Con una relación muy estrecha con el
padre, Vicky quedó devastada con la noticia y fue con su marido al
Reino Unido para asistir al funeral.46 Tras el acto, se produjo la
primera gran crisis del reinado de Guillermo I y Federico y Vicky,
aún de luto, no estaban preparados para enfrentarse a ella.47 El
parlamento prusiano negó al soberano el dinero necesario para su
plan de reorganización del ejército. Sin embargo, Guillermo
consideraba la reforma como algo primordial y decidió disolver el
parlamento el 11 de marzo de 1862. Al hacerlo, el monarca reavivó
el conflicto constitucional prusiano. En un duro enfrentamiento entre
la corona y la Dieta, el rey llegó a considerar fijar un plazo para
El luto de las princesas británicas.
dejar el cargo.48 En esta foto, datada de 1862, se
encuentran las cinco hijas de Alberto
Ante esta perspectiva, Vicky intentó convencer a su marido para que y Victoria (Vicky, Alicia, Beatriz,
aceptara la abdicación del padre.48 Sin embargo, el príncipe no Elena y Luisa) en torno al busto del
estaba de acuerdo con su esposa y apoyó al rey para que se padre.
mantuviera firme ante la Dieta. Para Federico, la abdicación de un
soberano tras un conflicto con el parlamento crearía un precedente peligroso y debilitaría a sus sucesores. El
príncipe, por su parte, juzgaba que el apoyo a la renuncia de su padre en su favor sería una grave negligencia
en sus deberes como hijo.48 49 50

Finalmente, Guillermo optó por no abdicar y nombró al conde Otto von Bismarck como primer ministro de
Prusia el 22 de septiembre. Líder del Partido Conservador, el político estaba dispuesto a gobernar sin
mayoría parlamentaria e incluso sin presupuesto autorizado. El rey quedó satisfecho con la situación, pero
su esposa, la liberal reina Augusta, y, especialmente, su hijo y su nuera, criticaron duramente la
decisión.51 52 Sin embargo, Bismarck permaneció al frente del gobierno prusiano y, posteriormente, del
alemán hasta 1890 y contribuyó decisivamente al aislamiento del príncipe heredero y de su esposa.51

Aislamiento creciente

Con el estallido del conflicto constitucional prusiano, la oposición entre liberales y conservadores en Berlín
alcanzó su punto álgido. Sospechosos de apoyar a los parlamentarios contra Guillermo I, el príncipe
heredero y su esposa fueron objeto de durísimas críticas. El viaje que la pareja hizo por el Mediterráneo en
octubre de 1862 a bordo del barco de la reina Victoria sirvió de pretexto para que los que los conservadores
acusaran a Federico de abandonar a su padre en un momento de gran tensión política. También destacaron el
hecho de que el príncipe viajase a bordo de una embarcación extranjera escoltada por un navío de guerra
inglés.53 54

Tras el anuncio del compromiso entre el príncipe de Gales con la princesa Alejandra de Dinamarca, hija del
futuro Cristián IX y representante de un estado rival de Prusia,Nota 5 la posición de Vicky en la corte de
Berlín se vio aún más debilitada. Para la opinión pública alemana, la princesa fue la responsable de
incentivar esta unión entre Dinamarca y el Reino Unido.55

Federico provocó un incidente al criticar abiertamente la política de su padre y de Bismarck. Durante la


visita oficial a Danzig, el heredero al trono rechazó públicamente una orden emitida por el primer ministro
el 1 de junio de 1863 que permitía a las autoridades prusianas prohibir la publicación de un periódico cuyo
contenido fuera considerado inadecuado.56 Enfurecido con el discurso del hijo, Guillermo le acusó de
desobediencia y lo amenazó con suspenderlo de sus funciones en el ejército e incluso excluirlo de la
sucesión al trono. A los círculos conservadores, que exigían un castigo ejemplar, se unieron las voces del
príncipe Carlos, hermano menor del rey y del general Edwin von Manteuffel, que creían que Federico debía
ser sometido a una corte marcial.57 58 59 Naturalmente, Vicky no fue inmune a estas críticas de los
conservadores. De hecho, muchos sospechaban que ella estaba detrás de las palabras del discurso del
heredero en Danzig.56 60

Severamente criticada en Alemania, la pareja vio su comportamiento elogiado en Gran Bretaña. The Times
escribió: «Es difícil imaginar un papel más desafiante que el del príncipe heredero y el de su esposa, que se
encuentran sin un consejero, entre un monarca cobarde, un gabinete impetuoso y una población
indignada».61 El apoyo del periódico británico se convirtió en una nueva fuente de problemas para la
pareja. El artículo contenía detalles cotidianos que hacían entrever que la princesa reveló informaciones
confidenciales a la prensa. Las autoridades abrieron una investigación contra ella y, debido a la presión de
estas, el secretario personal de Vicky, el barón von Stockmar, acabó renunciando a su cargo.62

Guerra de los Ducados

En el escenario internacional, el primer ministro Bismarck intentaba conseguir la unidad alemana en torno a
Prusia. Sus planes consistían en acabar con la influencia austriaca en la Confederación Germánica e imponer
la hegemonía prusiana en Alemania. Fiel a sus objetivos, Bismarck llevó a Prusia a la llamada guerra de los
Ducados contra Dinamarca en 1864. Sin embargo, el primer ministro
contó con la ayuda de Austria en el conflicto.63

A pesar de las relaciones del príncipe de Gales con Copenhague, el


gobierno británico se negó a intervenir en la guerra entre la
Confederación Germánica y Dinamarca. Aun así, este hecho tuvo
cierta importancia en la familia real, que se encontraba
profundamente dividida por el conflicto.64 Además, en Berlín,
muchos sospechaban que Vicky no se alegraba de los éxitos militares
de Prusia contra el país de su cuñada Alejandra.65

A pesar de las críticas y de la desconfianza, Vicky apoyaba a las


tropas alemanes. A ejemplo de Florence Nightingale, que había
contribuido para mejorar los cuidados médicos de los soldados
británicos en la guerra de Crimea, la princesa se involucró en
socorrer a los soldados heridos. Durante las conmemoraciones del Victoria durante la coronación de
cumpleaños de Guillermo I, Vicky creó, junto con su marido, un Guillermo I, en 1865.
fondo social para las familias de soldados muertos o gravemente
heridos.66

Durante la guerra, Federico se alistó en el ejército prusiano y formó parte de los combates bajo las órdenes
del mariscal de campo Friedrich von Wrangel, distinguiéndose por su valor en la batalla de Dybbøl que
marcó la derrota danesa frente a la coalición austroprusiana.67 Satisfecha con la victoria alemana, Vicky
esperaba que el éxito militar de su marido pudiera animar al pueblo a entender que ella era la consorte del
heredero al trono. En una carta a Federico, se quejó de las críticas constantes y del hecho de ser considerada
demasiado inglesa en Prusia y demasiado prusiana en Gran Bretaña.68

Con la victoria final sobre Dinamarca y el tratado de Viena del 30 de octubre de 1864, se definió que los
ducados de Schleswig, Holstein y Lauenburg serían administrados por un gobierno austroprusiano. Sin
embargo, esta nueva división se convirtió en una fuente de conflictos entre Viena y Berlín.63

Guerra austro-prusiana

Tras la guerra de los Ducados, Alemania vivió un corto periodo de paz. La Convención de Gastein, firmada
por los dos vencedores el 14 de agosto de 1865, colocaba la antigua provincia danesa bajo control
austroprusiano y cada país ocupó una parte de los ducados. Sin embargo, diferencias de opinión sobre la
administración de las provincias desencadenaron rápidamente un conflicto entre los antiguos aliados. El 9 de
junio de 1866, Prusia ocupó Holstein, que estaba administrado por Austria. Por su parte, Viena solicitó a la
Dieta de Frankfurt una movilización general de los estados germánicos contra Prusia, lo que sucedió el 14
de junio.69

Considerando la decisión ilegal, Berlín proclamó la disolución de la Confederación Germánica e invadió


Sajonia, Hanóver y Hesse-Kassel. Durante la batalla de Sadowa, en la que el príncipe Federico tuvo un
papel decisivo, Austria sufrió una pesada derrota y terminó capitulando. Finalmente, con la Paz de Praga,
Viena se retiró de la unión alemana. Schleswig-Holstein, Hanóver, Hesse-Kassel, el ducado de Nassau y la
ciudad de Fráncfort del Meno fueron anexionados por Prusia.70

Poco después de la victoria de Prusia en Sadowa, Bismarck solicitó al parlamento dinero extra para el
ejército, lo que levantó una nueva polémica entre los parlamentarios liberales.71 Federico recibió con
satisfacción la creación de la Confederación Alemana del Norte, que unió Prusia y algunos principados
germánicos, pues veía que era el primer paso para la unificación alemana. Sin embargo, la Confederación
estaba lejos de adoptar las ideas liberales del príncipe. A pesar de haber sido elegido democráticamente, el
Reichstag no tenía las mismas competencias ni los mismos poderes que un parlamento.72 Además, los
soberanos locales, que tenían más interés en mantener sus prerrogativas, y la nueva constitución alemana
dieron muchos poderes al ahora canciller Otto von Bismarck. Menos entusiasmada que su marido, Vicky
veía la Confederación Alemana del Norte como una extensión del sistema político prusiano que ella tanto
odiaba.73 A pesar de todo, mantenía viva la esperanza de que esa situación fuera temporal y pudiera crearse
una Alemania unida y liberal.74 75

Vida familiar

Durante la guerra austro-prusiana, Vicky y Federico recibieron un


duro golpe. Segismundo, el cuarto hijo de la pareja, murió de
meningitis con poco menos de dos años, algunos días antes de la
batalla de Sadowa. Este hecho debilitó a la princesa, que no encontró
consuelo ni en su madre ni en sus suegros. La reina Augusta exigió a
su nuera que, en vez de autocompadecerse, volviera rápidamente a
cumplir sus funciones oficiales. La reina Victoria, que estaba aún de
luto por la pérdida del príncipe Alberto, no entendía los sentimientos
de la hija y consideraba que la pérdida de un hijo era mucho menos
grave que la de un marido.76

Con la paz restaurada en Alemania, el príncipe heredero era


constamente enviado al exterior para representar a la corte de Berlín.
En esos viajes, Vicky raramente acompañaba a su marido porque,
debido a sus estrecheces económicas, intentaban limitar los gastos al
máximo.77 Por otro lado, la princesa estaba también preocupada en
dedicar gran parte de su tiempo a los hijos. A pesar de la muerte de
Augusta de Sajonia-Weimar- Segismundo, la familia real siguió creciendo con la llegada de cuatro
Eisenach, suegra de Victoria. nuevos retoños entre 1866 y 1872. mientras que los hijos mayores de
la pareja, (Guillermo, Carlota y Enrique) fueron dejados al cuidado
de la gobernanta, los más pequeños (Segismundo, Victoria,
Waldemar, Sofía y Margarita) fueron criados personalmente por Vicky, lo que supuso un punto de conflicto
tanto con su madre como con su suegra.78

En Berlín, la posición de Vicky aún era difícil y sus relaciones con la reina Augusta, que también tenía ideas
liberales, seguían siendo tensas. Cualquier gesto de la princesa, por inofensivo que fuera, era un pretexto
para las peores críticas por parte de la soberana como, por ejemplo, cuando optó por utilizar un carro
empujado por dos caballos en vez del tradicional empujado por cuatro. La oposición entre las dos mujeres
llegó a tal punto que la reina Victoria se vio obligada a interceder por su hija ante Guillermo I.79

Guerra franco-prusiana

El 19 de julio de 1870 estalló la guerra franco-prusiana, que supuso la caída del Segundo Imperio francés.
Como en los conflictos anteriores contra Dinamarca y Austria, Federico participó activamente en la lucha
contra los franceses. Al frente del 3.er ejército alemán, tuvo un papel decisivo en las batallas de
Frœschwiller-Wœrth y de Wissembourg, aunque también destacó en la batalla de Sedán, durante el asedio
de París. Celoso por el éxito militar del heredero al trono, Bismarck intentó minar su prestigio. El canciller
aprovechó la llegada tardía del 3.er ejército a París para acusar a Federico de proteger Francia por presión de
su madre y de su esposa. Durante una cena oficial, Bismarck acusó a la reina y a la princesa de ser
ardientemente francófilas, incidente que pronto llegó a los periódicos.80
El compromiso de Vicky en favor de los soldados heridos no tuvo ninguna repercusión en la prensa alemana.
En Hamburgo la princesa mandó construir un hospital militar, corriendo ella con todos los costes, además de
visitar a los heridos de guerra en Wiesbaden, Biberach, Bingen, Bingerbrück, Rüdesheim y Maguncia. Sin
embargo, al hacer esto, Vicky fue acusada de realizar tareas normalmente atribuidas a la reina, lo que
provocó la ira de sus suegros. Finalmente, Guillermo I le ordenó que parase su «teatro de caridad» y
volviera a Berlín para representar a la familia real.80

Princesa heredera de Alemania

Proclamación del Imperio alemán

El 18 de enero de 1871, en el 170 aniversario de la ascensión de los


Hohenzollern a la dignidad real, los príncipes de la Confederación
Alemana del Norte y los del sur de Alemania (Baviera, Baden,
Wurtemberg y Hesse-Darmstadt) proclamaron a Guillermo I
emperador en la sala de los Espejos del palacio de Versalles, uniendo
simbólicamente sus estados al nuevo Imperio alemán. Federico se
convirtió, pues, en príncipe heredero de Alemania, mientras que
Bismarck fue nombrado canciller imperial.81 Posteriormente, los
estados católicos del sur de Alemania, que anteriormente estaban
«Proclamación del Imperio alemán
vinculados a Prusia por una unión aduanera, se incorporaron a la
en la sala de los Espejos de
Alemania unificada por los tratados de Versalles (26 de febrero de
Versalles», por Anton von Werner
1871) y Fráncfort (10 de mayo de 1871).82 (1885). Bismarck está en el centro
de la imagen con uniforme blanco; a
la izquierda de Guillermo I se
Una princesa ilustrada encuentra su yerno Federico I de
Baden y a su derecha está su hijo,
A pesar de ser nombrado mariscal de campo en virtud de su Federico.
desempeño militar en las guerras de las décadas de 1860, Federico
no recibió el mando de ninguna tropa tras la guerra franco-prusiana.
En realidad, el káiser no confiaba en su propio hijo e intentó alejarlo de los asuntos de estado debido a sus
ideas «demasiado inglesas».83 El príncipe heredero fue nombrado «protector de los museos reales», tarea
que, de cierta manera, entusiasmó a su esposa. Siguiendo los consejos de su padre, Vicky había continuado
su formación intelectual tras su llegada a Alemania: leía a Goethe, Lessing, Heine y Stuart Mill84 y
frecuentaba los círculos intelectuales con su marido. El escritor Gustav Freytag era amigo íntimo de la
pareja real y Gustav zu Putlitz fue nombrado camarero real de Federico durante algún tiempo. A pesar de la
indignación de su madre, Vicky también se interesó por la Teoría de la Evolución de Darwin y por las ideas
del geólogo británico Lyell.85 Ansiosa por comprender los principios del socialismo, leyó a Karl Marx y
animó al marido a frecuentar el salón de la condesa Marie von Schleinitz, lugar conocido por ser punto de
encuentro de los opositores a Bismarck.86

Al contrario que muchos de sus contemporáneos, Vicky y Federico rechazaban el antisemitismo. En una
carta a su madre, la princesa criticó duramente el ensayo Das Judenthum in der Musik («El judaísmo en la
música») de Richard Wagner al considerarlo ridículo e injusto.87 En cuanto a Federico, este no dudó en
aparecer en sinagogas cuando se produjeron manifestaciones de odio contra los judíos en Alemania,
especialmente a principios de 1880.88 Tanto en el Kronprinzenpalais como en el Nuevo Palacio de Potsdam,
la pareja real recibió a muchos plebeyos, incluyendo a algunas personalidades judías, lo que inevitablemente
provocó la desaprobación del káiser y de la corte. Entre sus invitados estaban los médicos Hermann von
Helmholtz, Rudolf Virchow, el filósofo Eduard Zeller y el historiador Hans Delbrück.89
Amante del arte, Vicky también apreciaba la pintura y llegó a recibir clases de Anton von Werner90 y
Heinrich von Angeli.91 También apoyaba la educación y fue miembro de la asociación fundada por
Wilhelm Adolf Lette en 1866, cuyo objetivo era mejorar la formación femenina. Desde 1877, Vicky fundó
escuelas para niñas («Victoriaschule für Mädchen») dirigidas por profesores británicos, además de escuelas
de enfermería («Victoriahaus zur Krankenpflege») basadas en el modelo inglés.92

Madre de una gran familia

Desde su nacimiento, el hijo mayor de Vicky pasó por diversos


tratamientos para curar su brazo atrofiado. Métodos extraños, como
los llamados «baños animales» en los que se sumergía el brazo en
vísceras de conejos aún calientes, era realizados con cierta
regularidad.93 94 Asimismo, Guillermo también fue sometido a
sesiones de electroshock en un intento por reactivar los nervios que
pasaban por el brazo izquierdo hasta el cuello para así impedir que la
cabeza se inclinase hacia un lado.95

Para Vicky, la minusvalía de su hijo era una vergüenza. Sus cartas y


su diario muestran su dolor ante el brazo atrofiado de su hijo y su
sentimiento de culpa por haber dado a luz a un hijo minusválido.
Debido a una visita de sus padres en 1860 la princesa escribió sobre
Vicky, Federico y sus hijos, en 1875.
su hijo mayor: «Es realmente listo para su edad... si no tuviera ese
brazo, yo estaría tan orgullosa de él».96

Según Sigmund Freud, al ser incapaz de aceptar la enfermedad del hijo, Vicky acabó alejándose del
primogénito, lo que causó un gran impacto en el comportamiento de Guillermo II.95 Sin embargo, otros
autores, como el historiador Wolfgang J. Mommsen, insisten en que la princesa era muy cariñosa con sus
hijos. Según él, la princesa quería que sus hijos fueran como la figura idealizada de su propio padre97 e
intentó, como pudo, seguir los preceptos educacionales del príncipe Alberto. En 1863, Vicky y Federico
compraron una casa de campo en Bornstedt para que sus hijos pudieran crecer en un ambiente semejante al
de Osborne. Sin embargo, su influencia sobre la prole tuvo una importante limitación: como todos los
Hohenzollern, sus hijos recibieron una formación militar desde muy jóvenes y la princesa temía que ese tipo
de educación minase sus valores.98

Dispuestos a darle a sus hijos la mejor educación posible, Vicky y su marido confiaron la tarea al brillante,
aunque estricto, filólogo calvinista Georges Ernest Hinzpeter. Con fama de liberal, Hinzpeter era un
conservador convencido que sometió a Guillermo y a Enrique a una educación rigurosa y puritana, sin
elogios ni incentivos. Para completar su formación, los príncipes fueron enviados a un colegio en Kassel, a
pesar de la oposición del rey y de la corte. Finalmente, Guillermo fue matriculado en la Universidad de
Bonn, mientras que su hermano menor, que no mostraba ese interés intelectual, fue enviado a la Deutsche
Marine con 16 años. Finalmente, la educación recibida no permitió a los hijos que desarrollasen
personalidades abiertas y liberales, como sus padres pretendían.99 100

Mientras sus dos hijos mayores se acercaban a la edad adulta, Vicky sufrió un duro golpe con la muerte del
pequeño Waldemar, víctima de la difteria con apenas 11 años. Sin haberse recuperado de la muerte de
Segismundo, la princesa quedó destrozada con la pérdida de otro hijo, especialmente porque murió por la
misma enfermedad que su hermana, la princesa Alicia y su sobrina, la princesa María algunos meses antes.
Vicky, sin embargo, intentó mantener su sufrimiento en secreto porque, a excepción de su marido, ningún
otro familiar estaba dispuesto a consolarla.101
Si los hijos varones eran fuentes de grandes preocupaciones, las
hijas de la princesa no solían causarle problemas. La única
excepción era Carlota, la mayor de las princesas. Niña con un
crecimiento lento y una educación difícil, tuvo accesos de rabia
durante la infancia. Al crecer, su salud se volvió delicada y, además
de su personalidad caprichosa, también reveló un carácter irritable.
Hoy, varios historiadores (como John Röhl, Martin Warren Martin y
David Hunt) defienden la tesis de que Carlota sufría de porfiria,
como su antepasado por parte de madre, Jorge III del Reino Unido.
Eso podría explicar los problemas gastrointestinales, las migrañas y
las crisis nerviosas que atormentaban a la princesa. Los mismo
historiadores creen que los dolores de cabezas y las erupciones
cutáneas que Vicky trataba con dosis de morfina también eran
consecuencia de la porfiria, aunque de una forma más débil que la
sufrida por Carlota.102

Negociaciones matrimoniales: fuentes de


conflicto La princesa Carlota, en 1883.

A medida que sus hijos crecieron, Vicky empezó a buscarles


pretendientes. En 1878, Carlota se casó con el príncipe Bernardo III de Sajonia-Meiningen, heredero al
trono de Sajonia-Meiningen, hecho que encantó a la corte de Berlín. Tres años después, Vicky empezó
negociaciones para casar a Guillermo con la princesa Augusta Victoria de Schleswig-Holstein, provocando
la indignación en los círculos alemanes conservadores. El canciller Bismarck criticó el proyecto pues la
princesa pertenecía a la familia que fue destronada por Prusia con la anexión de los ducados de Schleswig y
Holstein en 1864. En cuanto a los Hohenzollern, estos no consideraban a los Schleswig-Holstein sus iguales
ni creían que Augusta Victoria estuviera a la altura del heredero al trono del Imperio alemán. Tras varios
meses de negociaciones, Vicky consiguió lo que se proponía, pero acabó decepcionándonse cuando vio que
su nuera no tenía la personalidad liberal que esperaba.103 104

Vicky, sin embargo, no tuvo tanta suerte con sus planes de matrimonio para su hija Victoria. a principios de
los años 1880, la joven se enamoró del príncipe Alejandro I de Bulgaria y su madre intentó obtener la
autorización del káiser para el compromiso. A pesar de ocupar el trono, el príncipe era fruto de un
matrimonio morganático, lo que lo colocaba en una posición de inferioridad frente la orgullosa casa de
Hohenzollern. Además, la política de Alejandro en el principado balcánico desagradaba sobremanera a
Rusia, tradicional aliada de Prusia. Bismarck temía que el matrimonio entre una princesa alemana y un
enemigo del zar Alejandro II de Rusia representase un duro golpe para la Liga de los Tres Emperadores, es
decir, la alianza austro-germano-rusa. El canciller, por su parte, obtuvo la desaprobación de Guillermo I para
con la unión, para consternación de Vicky y Federico.105 Este nuevo conflicto entre padre e hijo hizo que el
káiser sustituyera a Federico por el príncipe Guillermo en las ceremonias oficiales y en los grandes actos
públicos. En diversas ocasiones, fue el nieto de Guillermo I el que representaba a la corte de Berlín en el
exterior.105 106

Emperatriz consorte de Alemania

Agonía de Guillermo I y enfermedad de Federico


En 1887, tras celebrar que cumplía 90 años, la salud de Guillermo I
se resintió rápidamente, lo que indicaba que la sucesión estaba cerca.
Sin embargo, el príncipe heredero también enfermó. Cada vez más
enfermo, los médicos le dijeron que tenía cáncer de laringe. Para
confirmar sus sospechas, el príncipe fue examinado por el médico
británico Morell Mackenzie que, tras una biopsia, no encontró
síntomas de enfermedad alguna.107 108

Liberado por su médicos, Federico fue con su esposa a Inglaterra Federico con su familia en San
para el jubileo de oro de la reina Victoria en junio de 1887. 109 En Remo, durante su tratamiento, en
ese viaje, la pareja real llevó secretamente al castillo de Windsor tres 1887.
cajas llenas de documentos personales que quería mantener lejos de
los ojos de Bismarck y de los Hohenzollern.110 111 Siempre
dispuesto a comprometer al heredero al trono, el canciller imperial seguía sus intrigas contra Vicky. Con la
ayuda de Hugo von Radolinski y de Götz de Seckendorff, intentó elaborar un informe contra la
princesa.112 113

Como la salud del príncipe heredero no mejoraba, Mackenzie le aconsejó que fuera a Italia para someterse a
un tratamiento. Federico y Vicky fueron a San Remo en septiembre de 1887, causando indignación en Berlín
pues, a pesar del deterioro continuo del estado de salud del káiser, la pareja no volvía a la capital. A
principios de noviembre, Federico perdió el habla y los médicos alemanes fueron convocados a San Remo
para realizar nuevos exámenes. Finalmente, se le diagnosticó un tumor maligno y el único tratamiento
posible era la ablación de la laringe, pero el príncipe heredero se negó a someterse a esa cirugía.114 Vicky
apoyó a su marido en su decisión, lo que provocó un serio desentendimiento con su hijo mayor, que acabada
de llegar a Italia y la acusaba de alegrarse con la enfermedad de Federico.115 116 En Berlín, la agonía de
Guillermo I se extendió durante varios meses hasta que, el 9 de marzo de 1888, el primer káiser alemán
falleció. Aún en San Remo, completamente mudo, su hijo lo sucedió como rey de Prusia y káiser de
Alemania con el nombre de Federico III.116

Emperatriz de los 99 días

En cuanto se convirtió en káiser, Federico III nombró a su esposa dama de la Orden del Águila Negra, el
mayor honor de Prusia. Mientras, tras su regreso a Berlín, la nueva emperatriz se dio cuenta de que ella y su
marido parecían «sombras listas para ser sustituidas por Guillermo».117

Gravemente enfermo, Federico III limitaba sus acciones políticas a algunas medidas simbólicas, como
declarar una amnistía a todos los presos políticos y cesar al reaccionario ministro del Interior Robert von
Puttkamer. También condecoró con la Orden del Águila Negra a diversas personas que lo apoyaron y lo
aconsejaron cuando aún era príncipe heredero, como el ministro de Justicia, Heinrich von Friedberg, y al
presidente del parlamento de Fráncfort, Eduard von Simson.118

Vicky intentó usar su nueva condición de emperatriz para promover el matrimonio de su hija Victoria con el
príncipe Alejandro I de Bulgaria (archivado desde 1886). Sin embargo, ante las dificultades provocadas por
el proyecto, ella misma le aconsejó a su hija que desistiera del compromiso.119

Muerte de Federico III y sus consecuencias

Federico III murió alrededor de las 11:00 del 15 de junio de 1888. En cuanto se anunció la muerte de
soberano, su hijo y sucesor el káiser Guillermo II ordenó la ocupación de la residencia imperial por
soldados. Los aposentos de Federico y Vicky fueron cuidadosamente revisados en busca de documentos
comprometedores. Sin embargo, la búsqueda no fue fructífera pues
toda la correspondencia del matrimonio había sido llevada al castillo
de Windsor el año anterior. Varios años después, Guillermo II afirmó
que el objetivo de esa investigación era encontrar documentos de
estado. Actualmente, sin embargo, muchos historiadores (como
Hannah Pakula y Franz Herre) apuntan que lo que el nuevo soberano
pretendía era recuperar documentos que pudieran amenazar su
reputación.120 121

El funeral de Federico III se produjo poco después en Potsdam, sin


Tumba de Federico III en el
grandes actos públicos. Vicky, ahora emperatriz viuda, no apareció
Friedenskirche, en Potsdam.
en la ceremonia en la Friedenskirche, en el palacio de Sanssouci,
pero asistió a una misa en memoria de su marido en la propiedad
real de Bornstedt.122

En las siguientes semanas, Guillermo II realizó una verdadera purga en todas las instituciones y personas
próximas a Federico y Vicky. Los restos mortales del jurista Franz von Roggenbach fueron exhumados y la
viuda de Ernest von Stockmar, el exsecretario particular de Vicky, fue interrogada por la policía. Friedrich
Heinrich Geffcken, consejero de Federico desde hacía años, fue juzgado por alta traición por publicar
fragmentos del diario del soberano muerto. Por último, Heinrich von Friedberg fue cesado como ministro de
Justicia.123 124

Emperatriz viuda

Búsqueda de una nueva residencia

Con la viudez, Vicky tuvo que dejar el nuevo palacio de Potsdam


para que Guillermo II se pudiera instalar. Al no poder establecerse
en el palacio de Sanssouci, adquirió una propiedad en Kronberg im
Taunus, en el antiguo electorado de Hesse-Kassel. Allí, Vicky
construyó un castillo que recibió el nombre de Friedrichshof en
homenaje a su marido. Al haber heredado varios millones de marcos
de la riquísima duquesa de Galliera, la emperatriz viuda pudo
financiar la construcción y ampliación del castillo.125 Con la
conclusión de las obras, en 1894, pasó la mayor parte del año en la
El Schloss Friedrichshof.
propiedad con sus hijas menores, de donde solo salía para viajar al
exterior. Para disgusto del káiser, que prefería que abandonara
Alemania, Vicky formó su propia corte y mantuvo estrechos vínculos
en los círculos liberales.126

Una emperatriz cada vez más solitaria

En octubre de 1889, la princesa Sofía, penúltima hija de Vicky, se casó con el futuro Constantino I de Grecia,
dejando la residencia materna. El año siguiente, la princesa Victoria, infeliz expretendiente del soberano de
Bulgaria, se casó con Adolfo de Schaumburg-Lippe, futuro regente del Principado de Lippe. Finalmente, en
1893, la princesa Margarita se casó con Federico Carlos de Hesse-Kassel, elegido en 1918 para el trono del
efímero Reino de Finlandia. Aunque satisfecha con estos compromisos, la emperatriz viuda se sentía cada
vez más aislada tras la salida de sus hijas.127 De hecho, Vicky fue completamente apartada de la vida
pública por Guillermo II. Con la muerte de su suegra, la emperatriz viuda Augusta en 1890, Vicky tuvo
esperanzas en sucederla al frente de la Cruz Roja alemana y de la Vaterländischer Frauenverein
(«Asociación de Mujeres Patriotas»). Sin embargo fue su nuera, la empatriz Augusta Victoria la que asumió
la presidencia de las entidades, lo que causó una profunda amargura a Vicky.128

La emperatriz viuda no dudó en criticar duramente las políticas y el comportamiento de su hijo. Cuando éste
escribió en el libro de visitas de la ciudad de Múnich las palabras «Suprema lex regis voluntas» («La
voluntad del rey es la ley suprema»), ella, indignada, le escribió a su madre:

El zar, un papa infalible, un Borbón o nuestro pobre Carlos I podrían haber pronunciado esa frase,
pero un monarca del siglo XIX... Dios mío, creo que (...) el hijo de Fritz y el nieto de mi querido
padre ha tomado esa dirección y apenas comprende los principios con los cuales aún es posible
gobernar.129

Últimos años

Vicky dedicó los últimos años de su vida a la pintura y solía visitar la


colonia de artistas de Kronberg, donde se reunía regularmente con el
pintor Norbert Schroeder. En estos últimos días solía pasear por la
mañana y pasaba largas horas escribiendo cartas o leyendo en la
biblioteca de su castillo.130

A finales de 1898, los médicos le diagnosticaron cáncer de mama a


Vicky, obligándola a permanecer en cama durante largos periodos. El
23 de febrero de 1901, le confirió a Frederick Ponsonby, secretario
personal de su hermano, el rey Eduardo VII, sus documentos
personales y le encargó que los llevara de vuelta a Inglaterra. La La emperatriz viuda con sus hijos en
emperatriz murió el 5 de agosto de 1901, pocos meses después de su 1900, un año antes de su muerte.

madre, la reina Victoria.131 Su cuerpo fue sepultado al lado de


Federico III, en la cripta real de Friedenskirche.

Títulos y órdenes

Títulos
21 de noviembre de 1840 – 19 de enero de 1841: Su Alteza Real La Princesa Victoria.
19 de enero de 1841 – 25 de enero de 1858: Su Alteza Real La Princesa Real.
25 de enero de 1858 – 2 de enero de 1861: Su Alteza Real Princesa Victoria de Prusia.
2 de enero de 1861 – 18 de enero de 1871: Su Alteza Real La Princesa Heredera de Prusia.
18 de enero de 1871 – 9 de marzo de 1888: Su Alteza Imperial y Real La Princesa Heredera
de Alemania, Princesa Heredera de Prusia.
9 de marzo de 1888 – 15 de junio de 1888: Su Majestad Imperial y Real La Emperatriz de
Alemania, Reina de Prusia.
15 de junio de 1888 – 5 de agosto de 1901: Su Majestad Imperial y Real La Emperatriz
Madre de Alemania, Reina Madre de Prusia.

Órdenes
Dama de primera clase de la Real Orden de Victoria y Alberto.132 (Reino Unido)
20 de enero de 1878: Dama de la Orden de las Damas Nobles de la Reina María Luisa.133
(Reino de España)
31 de diciembre de 1877: Dama de la Orden de la Corona de la India.134 (Imperio británico)

Familia

Ancestros
Ancestros de Victoria del Reino Unido

Descendencia
Fecha de fecha de
Nombre Foto Notas
nacimiento defunción

Se casó con Augusta Victoria de


Guillermo II de 27 de enero 4 de junio de
Schleswig-Holstein y después con
Alemania de 1859 1941
Herminia de Reuss-Greiz

Carlota de 24 de julio de 1 de octubre Se casó con Bernardo III de Sajonia-


Prusia 1860 de 1919 Meiningen.

Enrique de 14 de agosto 20 de abril de Se casó con Irene de Hesse-


Prusia de 1862 1929 Darmstadt.

15 de
Segismundo 18 de junio de
septiembre de Murió de meningitis.
de Prusia 1866
1864

Victoria de 12 de abril de 13 de Se casó con Adolfo de Schaumburg-


Prusia 1866 noviembre de Lippe y posteriormente con
1929 Alexander Zoubkoff.
Waldemar de 10 de febrero 27 de marzo
Murió de difteria.
Prusia de 1868 de 1879

Sofía de 14 de junio de 13 de enero


Se casó con Constantino I de Grecia.
Prusia 1870 de 1932

Margarita de 22 de abril de 22 de enero Se casó con Federico Carlos de


Prusia 1872 de 1954 Hesse-Kassel.

Notas
1. Cuando Victoria nació, el médico exclamó con tristeza: «Oh, mi señora, es una niña», a lo que
la reina respondió: «No se preocupe, la próxima vez será un príncipe». Dobson, p. 405
2. Vormärz se refiere al contexto político entre el Congreso de Viena y la revolución de Marzo en
el ámbito de la Confederación Germánica. También fue conocido como la «Era de Metternich»,
fue un periodo en que Prusia y Austria implementaron una política de represión al
pensamiento liberal. La expresión «liberales de Vormärz» (algo como «Liberales de antes de
Marzo») hace mención a los que defendían las ideas liberales antes de la revolución de marzo
de 1848.
3. En una carta a la reina Victoria, su medio hermana, la princesa Feodora de Leiningen,
calificaba a la corte prusiana como un terreno fértil para la envidia, los celos, la intriga y la
mezquindad. Pakula, p. 90
4. Hija del rey Maximiliano I de Baviera, hermana del rey Luis I de Baviera y de las reinas de
Sajonia Amalia de Baviera y María Ana de Baviera así como de la archiduquesa Sofía de
Baviera.
5. Entre 1848 y 1850, Dinamarca y varios estados alemanes, incluida Prusia, estuvieron en
guerra por la posesión de los ducados de Schleswig-Holstein. Una convención internacional
finalmente reconoció la unión de los ducados a Dinamarca, pero los estados alemanes
siguieron reclamando la integración de las dos provincias en la Confederación Germánica.

Referencias
21. Rosador & 59. Kollander, p. 38-42 86. Kardorff, p. 112
1. «Victoria, Princess
Mersmann, p. 103- 60. Kollander, p. 42 87. Pakula, p. 428
Royal» (http://www.
106 61. Pakula, p. 191 88. Pakula, p. 429
englishmonarchs.c
o.uk/saxe_coburg_ 22. Pakula, p. 52
62. Herre, p. 106-107 89. Herre, p. 211
gotha_11.html). 23. Herre, p. 41
63. Engelberg, p. 553- 90. Pakula, p. 345
englishmonarchs.c 24. Pakula, p. 26-27 554 91. Herre, p. 204
o.uk. 25. Kollander, p. 6 64. La menace 92. Herre, p. 192-193
2. «Victoria, Princess 26. Kollander, p. 7-8 prussienne déchire
Royal, German 93. Pakula, p. 123
27. Herre, p. 42 la famille, p. 431
Empress, Queen of 94. Herre, p. 65
28. Pakula, p. 58-61 65. Sinclair, p. 139-140
Prussia» (http://ww 95. Röhl, p. 34
w.unofficialroyalty.c 29. Pakula, p. 61 66. Pakula, p. 219
96. Feuerstein-Praßer,
om/victoria-princes 30. Pakula, p. 96 67. Sinclair, p. 138
p. 138
s-royal-german-em 68. Pakula, p. 218
31. Kollander, p. 9 97. Mommsen, p. 14
press-queen-of-pru
32. Sinclair, 51-58 69. Bérenger, p. 624- 98. Herre, p. 157-158
ssia/). 627
unofficialroyalty.co 33. Pakula, p. 113-114 99. Pakula, p. 391
m. 70. Bérenger, p. 628-
34. Pakula, p. 133-134 100. Mommsen, p. 353–
629
3. «Full text of 35. Pakula, p. 99, 130 361
"Letters Of The 71. Engelberg, p. 623-
36. Herre, p. 54, 61-62 636 101. Sinclair, p. 264-265
Empress
37. Pakula, p. 115-118 72. Herre, p. 153 102. Röhl, Warren &
Frederick" » (http
38. Röhl, p. 33 Hunt, op. cit.
s://archive.org/stre 73. Kollander, p. 16–
am/lettersoftheemp 39. Clay, p. 19-20, 26 17, 79–88 103. Pakula, p. 399-400
r014982mbp/letters 40. Ober, p. 208-209 74. Pakula, p. 260 104. Herre, p. 233
oftheempr014982m 105. Pakula, p. 443-451
41. Pakula, p. 132 75. Herre, p. 154
bp_djvu.txt).
archive.org. 42. Pakula, p. 149 76. Pakula, p. 248-251 106. Clay, p. 142-146
43. Pakula, p. 148 77. Pakula, p. 274 107. Herre, p. 243
4. Dobson, p. 400
5. Dobson, op. cit. 44. Pakila, p. 147 78. Pakula, p. 220-221 108. Sinclair, p. 285
45. Herre, p. 74-75 79. Pakula, p. 271 109. Pakula, p. 480
6. Pakula, p. 11-13
7. Pakula, p. 21 46. Alexandre & 80. Herre, p. 173-174 110. Herre, p. 245
l'Auloit, p. 236-239 81. «Die 111. Pakula, p. 481
8. Pakula, p. 16-21
47. Herre, p. 83 Reichsgründung 112. Pakula, p. 489
9. Sinclair, p. 26
48. Herre, p. 92 1871» (http://www. 113. Herre, p. 239
10. Herre, p. 25 dhm.de/lemo/html/k 114.
49. Pakula, p. 168-169 Herre, p. 251
11. Pakula, p. 20-22 aiserreich/innenpoli
50. Sinclair, p. 107-108 115. Pakula, p. 494
12. Sinclair, p. 22 tik/reichsgruendun
51. Pakula, p. 169 g/index.html) (en 116. Blancpain, p. 21
13. Pakula, p. 30
52. Kollander, p. 35 alemán). 117. Sinclair, p. 307
14. Sinclair, p. 35-36
53. Sinclair, p. 110 Consultado el 8 de 118. Pakula, p. 514-515
15. Herre, p. 32-33 julio de 2012.
54. Pakula, p. 181 119. Pakula, p. 520-537
16. Pakula, p. 31 82. Howard, p. 432-
55. Sinclair, p. 97, 101 120. Pakula, p. 542
17. Kollander, p. 5 456
56. Engelberg, p. 532 121. Herre, p. 280
18. Müeller-Bohn, p. 14 83. Herre, p. 202
57. Sinclair, p. 120-127 122. Pakula, op. cit.
19. Pakula, p. 43 84. Pakula, p. 98
58. Pakula, p. 188-191 123. Herre, p. 287
20. Pakula, p. 50 85. Herre, p. 128
24. Sinclair, p. 330-331 Year of Our Lord ... #v=onepage&q&f=f 134. «India Office,
25. Röhl, p. 83 (https://books.googl alse) (en inglés). J. January 1, 1878»
e.es/books?id=6cU Whitaker. (https://www.thegaz
26. Pakula, p. 569
MAAAAYAAJ&lpg= Consultado el 24 ette.co.uk/London/i
27. Herre, op. cit. PA112&ots=XiDfSF de junio de 2019. ssue/24539/page/1
28. Herre, p. 302 n8UV&dq=Lady%2 133. Guía Oficial de 14). The London
29. Herre, p. 306-308 0of%20the%20sec España (http://hem Gazette (en inglés)
ond%20class%20o erotecadigital.bne.e (24539). 4 de
30. Herre, p. 296
f%20the%20orde s/issue.vm?id=000 enero de 1878.
31. Clay, p. 292-293 r%20of%20victori 0973846&search= p. 114.
32. Whitaker, Joseph a%20and%20albert &lang=es). 1897.
(1848). An &hl=es&pg=PA112 p. 188.
Almanack for the

Bibliografía

Memorias
Victoria (emperatriz consorte Victoria). The Empress Frederick: A Memoir, Kessinger
Publishing, 2009 (ISBN 1-104-38795-6) (en inglés)

Correspondencias
Empress Victoria. The Empress Frederick Writes to Sophie, Her Daughter, Crown Princess
and Later Queen of the Hellenes, Letters 1889-1901 (http://archive.org/stream/empressfrederi
ck00victuoft#page/n9/mode/2up), Faber & Faber Limited, Londres, 1955 (en inglés)
Crown Princess Frederick. Beloved Mama: Private Correspondence of Queen Victoria and the
German Crown Princess, 1878-1885, Evans Brothers, Londres, 1981. (ISBN 0-237-44997-8)
(en inglés)
Crown Princess Frederick. Dearest Mama: Letters Between Queen Victoria and the Crown
Princess of Prussia, 1861-1864, Evans Brothers, Londres, 1968 (ISBN 0-237-44410-0) (en
inglés)
Empress Frederick; Ponsonby, Frederick. Letters of the Empress Frederick (http://archive.org/s
tream/lettersoftheempr014982mbp#page/n3/mode/2up), MacMillan & Co. Londres, 1928 (en
inglés)
Queen Victoria of Great-Britain. Beloved & Darling Child: Last Letters Between Queen Victoria
& Her Eldest Daughter, 1886-1901, Sutton Publishing Ltd, 1998. (ISBN 0-7509-1825-X) (en
inglés)
Queen Victoria of Great-Britain, Dearest Child: Letters Between Queen Victoria and the
Princess Royal, 1858-1861, Evans Brothers, Londres, 1977 (ISBN 0-237-44781-9) (en inglés)

Sobre Victoria
Feuerstein-Praßer, Karin. Die deutschen Kaiserinnen. 1871–1918, Piper Verlag, Múnich, 2005
(ISBN 3-492-23641-3) (en alemán)
Herre, Franz. Kaiserin Friedrich – Victoria, eine Engländerin in Deutschland, Hohenheim
Verlag, Stuttgart, 2006. (ISBN 3-89850-142-6) (en alemán)
Müller, Friedrich Ludwig. Vicky. Aus dem Leben der Victoria von Preußen - Kaiserin für 99
Tage, Bonn, 2005. (ISBN 3-936942-64-1) (en alemán)
Pakula, Hannah. Victoria. Tochter Queen Victorias, Gemahlin des preußischen Kronprinzen,
Mutter Wilhelm II, Marion von Schröder-Verlag, Múnich, 1999. (ISBN 3-547-77360-1) (en
alemán)
Pakula, Hannah. An Uncommon Woman: The Life Of Princess Vicky: The Empress Frederick,
Phoenix, New Ed edition, 2002 (ISBN 1-84212-623-7) (en inglés)
Princess Catherine Radziwill, The Empress Frederick, Kessinger Publishing, 2007. (ISBN 1-
4325-6581-8) (en alemán)
Sinclair, Andrew. Victoria – Kaiserin für 99 Tage, Gustav Lübbe Verlag, Bergisch Gladbach,
1987. (ISBN 3-404-61086-5) (en alemán)

Sobre Victoria y su familia


Clay, Catherine. Le roi, l'empereur et le tsar: Les trois cousins quit ont entraîné le monde dans
la guerre, Librairie Académique Perrin, 2008 (ISBN 2-262-02855-9) (en francés)
Dobson, Christopher. Chronique de l'Angleterre, Édition Chronique, 1998 (ISBN 2-905969-70-
9) (en francés)
Kollander, Patricia. Frederick III – Germany’s Liberal Emperor, Greenwood Press, Westport,
1995 (ISBN 0-313-29483-6) (en inglés)
Mommsen, Wolfgang J. War der Kaiser an allem schuld – Wilhelm II. und die preußisch-
deutschen Machteliten, Ullstein Verlag, Berlín 2005 (ISBN 3-548-36765-8) (en alemán)
Rogasch, Wilfried. Victoria & Albert, Vicky & The Kaiser: ein Kapitel deutsch-englischer
Familiengeschichte, Hatje Verlag, Ostfildern-Ruit, 1997 (ISBN 3-86102-091-2) (en alemán)
Röhl, John C. G. Kaiser, Hof und Staat – Wilhelm II. und die deutsche Politik, Múnich, 1988
(ISBN 978-3-406-49405-5) (en alemán)
Röhl, John C. G.; Warren, Martin; Hunt, David Hunt. Purple Secret, Bantam Press, Londres,
1999 (ISBN 0-552-14550-5) (en inglés)
Rosador, Kurt Tetzeli von; Mersmann, Arndt Mersmann. Queen Victoria – Ein biographisches
Lesebuch aus ihren Briefen und Tagebüchern, Deutscher Taschenbuchverlag, Múnich, 2001
(ISBN 3-423-12846-1) (en alemán)

Otros trabajos
Engelberg, Ernst. Bismarck – Urpreuße und Reichsgründer, Siedler Verlag, Berlín, 1985 (ISBN
3-88680-121-7) (en alemán)
Kerautret, Michel. Histoire de la Prusse, París, éditions du Seuil, 2005 (ISBN 2-02-041698-0)
(en francés)
Poloni, Bernard. L'Empire allemand de l'unité du Reich au départ de Bismarck, 1871-1890, Du
Temps, 2002 (ISBN 2-84274-206-0) (en francés)

Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga una galería multimedia sobre Victoria de Sajonia-Coburgo-
Gotha, Emperatriz de Alemania.
Predecesor: Sucesor:
Emperatriz consorte de Alemania
Augusta de Sajonia-Weimar- Augusta Victoria de
9 de marzo - 15 de junio de 1888
Eisenach Schleswig-Holstein
Predecesor: Princesa real Sucesor:
Carlota de Gran Bretaña 1841-1901 Luisa del Reino Unido

Obtenido de «https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Victoria_del_Reino_Unido_(1840-1901)&oldid=125227483»

Esta página se editó por última vez el 16 abr 2020 a las 07:55.

El texto está disponible bajo la Licencia Creative Commons Atribución Compartir Igual 3.0; pueden aplicarse cláusulas
adicionales. Al usar este sitio, usted acepta nuestros términos de uso y nuestra política de privacidad.
Wikipedia® es una marca registrada de la Fundación Wikimedia, Inc., una organización sin ánimo de lucro.

También podría gustarte