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IGLECRECIMIENTO

1. GENERALIDADES
1.1 Unidades 2
1.2 Horas 32
1.3 Á rea Ministerio
1.4 Nivel Especializació n
1.5 Semestre
1.6 Libro(s) de Miranda, Juan Carlos, Manual de Iglecrecimiento, Editorial Vida,
1985, 192
Wagenveld, Juan, Iglecrecimiento integral: Hacia una iglesia de impacto, Editorial
Unilit, 2000
2. DESCRIPCIÓN DE LA MATERIA
Analiza y expone los principios bíblicos de crecimiento y salud de la iglesia local e
incluye los elementos que contribuyen al crecimiento de una iglesia saludable.
3. OBJETIVOS
3.1 CONOCIMIENTOS
3.1.1 Conocer con amplitud la comisió n que Dios nos dejó en Mt.28:19-20 para que
la cumplamos.
3.1.2 Comprender los principios de crecimiento expuestos en las Sagradas
Escrituras en especial en el
Nuevo Testamento.
3.1.3 Saber la relació n entre los dones y el crecimiento.
3.1.4 Explicar los signos vitales de la iglesia.
3.1.5 Identificar los pasos prá cticos para mejorar la salud de una iglesia.
3.2 ACTITUDES
3.2.1 Confiar en las Sagradas Escrituras como el manual por excelencia para
guiarnos al crecimiento dela Iglesia local.
3.2.2 Valorar el llamado de Dios a cada miembro de su comunidad de creyentes
desde la fundació n del mundo para multiplicarnos y trabajar en esa comisió n.
3.2.3 Asumir la convicció n de que el crecimiento de la iglesia debe ser equilibrado
y equitativo considerando nú meros, espíritu y economía.
3.3 HABILIDADES
3.3.1 Enseñ ar y aplicar los principios aprendidos en la iglesia local a la que
pertenece.
3.3.2 Afrontar los problemas del crecimiento por medio de un liderazgo adecuado.
3.3.3 Dominar los conceptos tradicionales y contemporá neos relacionados con el
Iglecrecimiento.
4. TEMÁTICA BÁSICA
4.1 Iglecrecimiento
4.2 Visió n y misió n de la Iglesia bajo la Gran Comisió n.
4.3 Clases de crecimiento segú n las Sagradas Escrituras.
4.4 Estrategias de crecimiento.
4.5 El modelo de Cristo y el modelo de Pablo.
4.6 Los Dones y el crecimiento.
4.7 Evangelismo en la comunidad.
4.8 Plantació n de nuevas obras.
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5 Metodología de trabajo
5.1 Elaborar misió n y visió n de una posible plantació n.
5.2 Investigar y exponer sobre clases de crecimiento segú n las sagradas escrituras.
5.3 Investigar sobre el modelo de Pablo y el modelo de Cristo para la plantació n de
iglesias.
5.4 Hacer un aná lisis sobre los métodos de crecimiento en su iglesia y describir
cual es el mejor mostrando resultados contables.
6. CRITERIOS GENERALES DE EVALUACIÓN
6.1 30% Trabajo de investigació n
6.2 20% Trabajos en grupo
6.3 10% Asistencia y puntualidad
6.4 40% Examen
100% TOTAL

I- IGLECRECIMIENTO
A- LA IGLESIA
Pero bien puede decirse, que aun en el tiempo en que fue dada la gran comisió n, la
iglesia todavía estaba en su fase incipiente, por dos razones vitales.
Primera, porque aú n no había llegado a ser una realidad definida en la conciencia
de sus componentes.
Segunda, hasta entonces ella no había asumido ningú n modo definitivo de vida
corporativa. El desarrollo de estos dos hechos constituyeron las dos principales
corrientes de progreso hacia la realizació n final de la iglesia del Nuevo Testamento.
1- Crecimiento de la conciencia eclesiástica. ¿Cuá ndo y có mo se iluminó por
primera vez la conciencia de los apó stoles a la realidad de que la ekklesía sería el
factor principal en el progreso del reino? La respuesta a esta pregunta requiere un
cuidadoso escrutinio, y al mismo tiempo, un criterio comprensivo delos escritos
del Nuevo Testamento. Que la ekklesía llegó a ser considerada como un factor
importante se evidencia por la declaració n de Pablo que fue comprada con la
sangre divina y de que es columna y apoyo de la verdad.
La posesió n de este conocimiento por parte de los cristianos del primer siglo fue
esencial para una explicació n racional del lugar prominente que la ekklesía tuvo en
la historia apostó lica. Pero, ¿cuá ndo se produjo esta realizació n y qué fue lo que
sirvió para su desarrollo?
Es muy probable que los discípulos no entendieran muchos añ os después de la
resurrecció n el sentido pleno de las palabras de su Maestro cuando dijo: “Sobre
esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerá n contra ella.”
El absoluto conocimiento del lugar de la ekklesía en las actividades del reino vino
como un desarrollo.
Pueden observarse ciertos factores en la creación de esta conciencia.
Tres hechos en la vida del Nuevo Testamento contribuyeron a la creació n de este
conocimiento.
Primero, entre los cristianos primitivos prevalecía un sentido místico de
sociabilidad, derivado del judaísmo, pero intensificado por el cará cter má s
distintivamente espiritual del cristianismo.

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Segundo, la idea de vida de comunidad corporativa, que fue engendrada por los
cultos judíos de la sinagoga y reforzada por el significado etimoló gico de la palabra
griega ekklesía.
Tercero, no hay nada má s evidente en el Nuevo Testamento que la direcció n del
Espíritu Santo hacia una propia cristalizació n de la idea de la iglesia. Sus
manifestaciones má s visibles se posaron sobre los discípulos congregados (Hechos
2:1-4; 4:31; 8:14-17; 10:44). El Espíritu Santo inauguró la primera avalancha del
evangelismo mientras los discípulos estaban “todos unánimes juntos” (Hechos 2:1).
Cuando las personas fueron salvas después del Pentecostés, él las reunió en una
asamblea comú n. El inició el maravilloso ministerio de Pablo a los gentiles en
presencia de una asamblea de creyentes en Antioquía. Bajo la direcció n del
Espíritu Santo, los apó stoles y otros dirigentes proclamaron el mensaje del
evangelio a la gente congregada en asamblea, y organizaron en iglesias a los grupos
de creyentes e indudablemente el Espíritu divino fue el factor principal en la
creació n progresiva de la idea de la iglesia en la conciencia de los cristianos
primitivos.
En el capítulo once de Hechos aparece una decidida transició n en el desarrollo de
la idea de iglesia. Había surgido en Antioquía una nueva comunidad cristiana, la
cual ya había asumido una forma definitiva antes de que Bernabé, el representante
oficial de Jerusalén, llegara a la escena del nuevo movimiento. No puede haber
lugar a duda de que una nueva comunidad cristiana había ocupado su lugar en la
propagació n de la causa del Mesías, y fueron ellos tan ardientes en anunciar el
mensaje que “a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía”
(Hechos 11:26). Es, por consiguiente, con fundamento histó rico que Lucas habla en
el mismo versículo acerca de la ekklesía en Antioquía, la cual él claramente
distingue de la ekklesía en Jerusalén (v. 22). En este punto de la narració n de
Hechos, una nueva era en el desarrollo de la iglesia había amanecido, y el nú mero
ekklesíai (iglesias) comenzó rá pidamente a multiplicarse. A los pocos añ os, Pablo
estaba estableciendo iglesias en muchos lugares, y al cabo de otra década, Santiago
de Jerusalén, al escribir una epístola a los judíos cristianos de Siria y Cilícia, da la
impresió n de contemplar varias iglesias en esas provincias (léase Santiago2:3;
5:14).En este punto, la iglesia local toma su lugar como un factor definido y
reconocido en el progreso del reino. Ahora estaba bien definido en la conciencia
apostó lica cristiana.
2. Crecimiento de la vida corporativa. La otra línea de crecimiento que marca el
avance de la ekklesía es el desarrollo de los modos de vida corporativa, o lo que
nosotros comú nmente denominamos política eclesiá stica.
Los tres puntos de principal interés en la consideració n de este tema son las
cuestiones de autoridad, cooperació n y los oficiales de la ekklesía.
Al tratar la cuestió n de la autoridad de la iglesia no creemos que sea necesario el
dar atenció n a las palabras de Cristo en Mateo 16:18, 19,porque ninguno que
quiera hacer una buena exégesis afirmaría que Cristo hace en este pasaje alguna
referencia al dominio de Pedro en la Iglesia Cató lica.
Llamamos la atenció n primeramente al pasaje de Mateo 18:17, en donde
Cristo da instrucciones de someter al hermano ofensor ante la ekklesía, la acció n de
la cual se representa como final. Si Jesú s hubiera contemplado alguna autoridad
má s alta en los asuntos del reino, seguramente que nuestro divino Señ or no habría
representado a la iglesia como la ú ltima apelació n.

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B- ¿COMO ES UNA IGLESIA QUE ESTA CRECIENDO?

Jesucristo prometió que É l edificaría Su iglesia y que las puertas del Hades no
prevalecerían contra ella. Mientras miramos la historia de la Cristiandad, vemos
que El ha cumplido Su Palabra. La iglesia ha crecido de unos pocos discípulos en
Jerusalén durante Pentecostés hasta cientos de millones de creyentes situados en
muchos países alrededor del mundo. Hoy la iglesia sigue creciendo a una
velocidad tremenda en Asia, Á frica y Sur América. En otros lugares el crecimiento
de la iglesia es menos evidente. En algunos países la iglesia casi no existe y en
otros el crecimiento está detenido. Puesto que el crecimiento de la iglesia de Cristo
depende del crecimiento de las congregaciones, el sembrador de iglesias debe
entender algunas de las razones por las que las iglesias crecen o no crecen.

Es importante definir lo que significa la iglesia que está creciendo antes de anotar
sus características.

Una iglesia puede crecer en tres formas principales:

1. Numéricamente - má s creyentes o má s iglesias

2. Espiritualmente - má s conocimiento Bíblico y una vida espiritual má s profunda

3. Socialmente - má s o mayor eficacia como " sal" en un mundo perdido

Muchas iglesias está n contentas si ven solo uno de estos. Algunas está n contentas
si simplemente sobreviven. Es posible que digan, "Nadie ha sido salvado pero
somos fieles en servir al Señ or". Es posible que otras estén tan obsesionadas con el
crecimiento numérico que minimizan su compromiso para aumentar la asistencia.
Ninguno de estos enfoques son Bíblicos. Una iglesia local debería crecer en cada
una de las maneras enumeradas arriba.

C- ELEMENTOS VITALES DE LA IGLESIA


VISIÓN
“La visió n permite que la iglesia vea con claridad lo que Dios quiere que sea, de
modo que el Cuerpo de Cristo actú e para establecer su nueva creació n en su
comunidad”.
LIDERAZGO
“A la iglesia la sirven las personas que entienden la visió n de ella, la comunican
claramente a la congregació n, y organizan al cuerpo para que se haga realidad”.
Dos Peligros
El Síndrome de Mesías
Este mal es la antítesis de lo que hacía Pablo. Mientras que el estilo del apó stol es el
motor para producir líderes, el Síndrome de Mesías es el freno de la multiplicació n

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de líderes. Este síndrome muestra una sintomatología muy clara y fá cil de
identificar. Estas son:
1) Yo soy indispensable. Un ejemplo: Moisés (É xodo 18:13-27)
2) Las necesidades de los demá s tienen prioridad sobre las mías.
¿Cómo enfrentar este síndrome?
• Admitir el problema.
• Asumir la actitud de aprender.
• Buscar la intervenció n de Dios.
El Sembrador “Todólogo”
La historia del Sembrador Todó logo ilustra los riesgos que existen cuando un
plantador se adueñ a de todos los espacios de liderazgo y ejerce control directo
sobre todo lo que ocurre dentro de las nuevas obras.
Cuatro Características del Liderazgo Trascendental
David Ramírez identifica cuatro imá genes novotestamentarias claves:
a-El líder como apó stol (enviado)
b-El líder como siervo
c-El líder como visionario
d-El líder como empoderador y equipador
CUERPO MINISTRANTE
“Los miembros de la iglesia trabajan unidos usando sus dones responsablemente
en su congregació n y en la comunidad”. Es la forma como la iglesia esta organizada
para dar oportunidad a todos sus miembros a que desarrollen su potencial, dones
y ministerios al servicio de la obra.
RECURSOS
“La iglesia desafía efectivamente a los miembros a ser buenos mayordomos de sus
posesiones, sus recursos y sus bienes (tiempo, talento y tesoro). Y usa estos
materiales y las donaciones financieras para realizar la obra del reino de Dios en la
iglesia y en su comunidad”.
NEXO DEL TEXTO Y CONTEXTO
Una iglesia saludable tiene en cuenta su contexto (ubicació n geográ fica, los
factores sociales y econó micos, culturales, etc.). Si bien el evangelio no cambia los
métodos para comunicarlo pueden hacerlo 1cor 9:19-22.

D- FUNCIONES VITALES DE LA IGLESIA

PROCLAMACIÓN: ¿Los miembros de nuestra iglesia han sido capacitados para


compartir su fe con otros? ¿Có mo podemos ayudarlos a hacerlo mejor?
ENSEÑANZA: ¿Có mo nuestra iglesia puede ayudar a que la gente crezca en su
relació n con Jesucristo? ¿Có mo ayuda a sus miembros a ser como Jesú s en su vida,
decisiones, actividades diarias, uso de su dinero y tiempo? ¿Có mo lo podemos
hacer mejor?
SERVICIO: ¿Có mo los miembros de nuestra iglesia pueden servir a la comunidad?
¿Có mo lo ha hecho hasta ahora?
COMUNIÓN: ¿Qué tan bien los miembros de nuestra iglesia se conocen unos a
otros? ¿Se animan y apoyan mutuamente?
ADORACIÓN: ¿Es nuestra adoració n reverente y animada? ¿Usamos nuestros
talentos para la gloria de Dios? ¿En qué ponemos nuestro énfasis (mú sica, líderes
específicos, etc.)? ¿En nuestro culto se reconoce la presencia del trino Dios: Padre,
Hijo y Espíritu Santo?
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E- ¿QUÉ QUEREMOS DECIR CON “IGLECRECIMIENTO”?

¿Có mo podemos saber si la iglesia está creciendo? Inmediatamente respondemos


con estadísticas de conversiones y bautismos, aumento de los participantes en la
escuela dominical o en la asistencia a los cultos de adoració n. En otras palabras,
citamos las evidencias numéricas para comprobar que nuestra iglesia está
creciendo.
No necesitamos pedir disculpas por mencionar el crecimiento numérico. Lucas,
escribiendo en los Hechos, frecuentemente citó en forma continua y espectacular
los nú meros grandes que se añ adían en la iglesia primitiva. Al relatar los eventos
de Pentecostés, Lucas mencionó tres mil conversiones, y concluyó su informe
diciendo: “Y el Señ or añ adía diariamente a su nú mero los que había de ser salvos”
(Hechos 2:47). Posteriormente Lucas escribió : “Los que creían en el Señ or
aumentaban cada vez má s, gran nú mero así de hombres como de mujeres”
(Hechos 5:14). El establecimiento del ministerio de los diá conos fue en respuesta
al crecimiento en el nú mero de los discípulos en Jerusalén (Hechos 6:1-6). Tres
veces en el relato de las experiencias de Antioquía, nos dicen que alcanzaron a gran
nú mero de personas (Hechos 11:21, 24, 26). Si no nos interesa el crecimiento
numérico, no nos interesa el cumplimiento de la Gran Comisió n, y no estamos en
armonía con la Palabra de Dios.
¿Pero es el crecimiento numérico la medida completa del crecimiento de la iglesia?
¿Qué de los aspectos tales como el desarrollo espiritual hacia la madurez de los
cristianos, la profundizació n de la vida espiritual, las relaciones interpersonales y
la tarea de la transformació n de la cultura? Seguramente hay que considerar estos
elementos también. Lucas escribió que la iglesia primitiva estaba dedicada a la
enseñ anza de la doctrina, la comunió n, la adoració n y la oració n (Hechos 2:42). Los
primeros cristianos estaban tan comprometidos los unos con los otros que
espontá neamente vendieron sus propiedades para compartir con los necesitados
(Hechos 2:45). La iglesia en Antioquía con gozo participó en ofrendar para aliviar
el hambre en Jerusalén e inauguró el primer plan estratégico para establecer
nuevas iglesias
(Hechos 11:29, 30; 13:1-3). La iglesia primitiva también tuvo un impacto profundo
sobre la sociedad. Pablo y Silas liberaron de sus amos explotadores a la muchacha
que tenía un espíritu de adivinació n (Hechos 16:16-18).
Desafiaron a los magistrados corrompidos que buscaban manera de cubrir su falta
al encarcelar erró neamente a los apó stoles, intentando liberarlos a escondidas
(Hechos 16:35-40). Sí, por cierto el crecimiento de la iglesia es má s que el aumento
numérico.
¿Có mo, pues, podemos desarrollar una definició n clara y una comprensió n
adecuada del crecimiento de la iglesia, la cual abarque tanto el aspecto numérico
como los conceptos de maduració n? Creo que tenemos que desarrollar nuestra
definició n así como la comprensió n del concepto, basá ndonos en la Biblia. Cuando
Jesú s fundó la iglesia, tal como lo registra Mateo 16:13-19, prometió que él
edificaría su iglesia. Por lo tanto, el crecimiento no es algo que nosotros logramos
para Dios; má s bien es una actividad divina en la cual Dios llama y dota a sus hijos
para unirse a él en la tarea. Primero, tenemos que reconocer que el crecimiento de
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la iglesia no es algo que hacemos nosotros; es fruto de una relació n correcta con
Jesú s, el Señ or de la iglesia.
Bajo esta luz nuestra definició n del crecimiento de la iglesia tiene que reflejar su
diseñ o para la misma. Al final del Evangelio de Mateo encontramos el mandato de
marcha para la iglesia, la cual fue dada por su Cabeza, el Señ or resucitado y
exaltado: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y
haced discípulos a todas las naciones, bautizá ndoles en el nombre del Padre, del
Hijo, y del Espíritu Santo, y enseñ á ndoles que guarden todas las cosas que os he
mandado. Y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”
(Mateo 28:18-20).

II- VISIÓN Y MISIÓN BAJO LA GRAN COMISIÓN

A- VISIÓN: Tener visión es mirar hacia el futuro y ver lo que Dios quiere hacer
por medio de Ud. para realizar sus propósitos redentores.
La declaració n de visió n es una descripció n clara y sencilla de lo que
Dios quiere que sea una congregació n. (el que)
Ejemplos de declaració n de visió n:
“Anhelamos ser una iglesia llena del Espíritu Santo en constante crecimiento, de
miles y miles de cristianos.”
“Queremos ser una comunidad de fe que brille la justicia y esperanza de Cristo
dentro de nuestra congregació n y en la ciudad de El Progreso.”
Observen que cada declaració n de visió n refleja lo que Dios nos ha enseñ ado en su
palabra en cuanto a có mo debe ser su pueblo.
• ¡La visió n para hacer algo de dimensiones divinas requiere FE!
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a
Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Hebreos 11:6 (VRV
1960)
• Una visió n SIN una tarea es solo un sueñ o. Una tarea SIN una visió n es solo una
labor. Una visió n CON una tarea, en Cristo, es la esperanza del mundo.

B- MISIÓN

La declaració n visió n de resume (có mo) la iglesia alcanza la visió n.


Ejemplos de declaració n de misió n:
La misió n de la Iglesia Agua Viva es vivir el evangelio de Jesucristo por medio de la
adoració n del Dios Trino, la predicació n de la Palabra de Dios, el servicio al
pró jimo el discipulado de creyentes desde niñ os hasta adultos y la comunió n de la
familia de Dios.
Seremos la luz de Cristo por medio de:
Predicar la Palabra de Dios con claridad dentro y fuera del templo. (Mt. 28:18-20)
Enseñ ar y crecer en la fe y ayudar a otros a crecer.(2 P. 3:18)
Servir a nuestros vecinos y a nuestra familia, a los marginados y a los olvidados en
nuestra comunidad con el amor de Cristo.(Mr. 12:31).
Compartir y servir a nuestros hermanos en Cristo con su amor. (Ro. 12:10, 13)
Recomendamos que cada declaració n de misió n incluya las cinco funciones vitales
de la iglesia:
-- Proclamació n

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-- Enseñ anza
-- Servicio
-- Comunió n
-- Adoració n
La misió n debe encajarse bien con la visió n. Verifique que al desarrollar las
acciones incluidas en la declaració n de misió n van a realizar (¡por el poder de
Dios!) la visió n.

C- DECLARACIÓN DE VISIÓN Y DECLARACIÓN DE MISIÓN

 Es un pá rrafo de una o dos oraciones que describe concisamente el


estado ideal de la iglesia u organizacional cumplir su propó sito.
 Funciona como una guía para mantener a la iglesia moviéndose en la
direcció n estratégica para lograr sumisió n.
 Es un pá rrafo breve que dice có mo su iglesia u organizació n logra su
visió n.
 Le pone “piernas y pies” a la visió n.

D- COMPRENDIENDO LA GRAN COMISION

En la Gran Comisió n, Jesú s pone en claro Su propó sito para Su Iglesia hasta Su
venida. Estas palabras son muy importantes y merecen una reflexió n cuidadosa.
Abajo está una traducció n literal de Mateo 28:18-20 del griego original: “Toda
autoridad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, yendo, hagan discípulos a
todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu
Santo; enseñándoles que observen todas las cosas que les he mandado; y estaré con
ustedes todos los días, aun hasta el fin”.

Las palabras centrales en la Gran Comisió n son “hacer discípulos”. Debido a que es el
ú nico verbo imperativo en la Gran Comisió n, lleva el deseo má s grande que Jesú s
tiene para Sus seguidores. Hacer discípulos, por eso, es el corazó n de la Gran
Comisió n. Otros dos verbos, ambos participios, “bautizando” y “enseñ ando”, con sus
frases enteras, expanden y explican la acció n principal de “hacer discípulos”. El
hecho de hacer discípulos a través de bautizar y enseñ ar tiene un sujeto expresado
en la frase “a todas las naciones”. El mandato toma por hecho que él que está
haciendo discípulos está “yendo”. Es má s, la promesa de que Jesú s está con los que
está n haciendo estas cosas rodea el mandato entero.

1- La tarea de hacer discípulos


El énfasis principal de la Gran Comisión está en el mandato central de “hacer
discípulos”. La tarea principal de la Iglesia, entonces, es hacer discípulos, no
simplemente convertidos. Dos participios subordinados revelan aspectos importantes
en el proceso de hacer discípulos.
 Bautizando- ‘volviendo a Cristo’
El bautismo es el testimonio pú blico con respecto a la conversió n, una indicació n
de que alguien ha sido evangelizado. Para que una persona llegue a ser un seguidor
de Jesucristo, él o ella necesita arrepentirse y creer (Marc 1:15; Hech 20:21). El

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bautismo es una señ al y sello de la regeneració n, del perdó n de pecado y una nueva
vida en Cristo (Tít. 3:5; Marc 1:4; Rom 6:3-4).

 Enseñando- ‘llegando a ser como Cristo’


Al convertirse, nuevos discípulos se tienen que entrenar con respecto a quien
seguirá n. La conversió n representa una relació n con un Dios personal. Somos
mandados a capacitar a la gente a ser “seguidores” o “aprendices” de Jesú s,
enseñ á ndoles a obedecer Sus mandamientos.

Es la tarea de la iglesia enseñ ar la obediencia a Cristo. Note que el versículo no dice


que la meta es enseñ ar mandamientos, sino la meta es enseñ ar obediencia- a todo lo
que Jesú s mandó . Esto significa que las iglesias tienen que enseñ ar la obediencia a la
entera voluntad de Cristo, sin quitar nada. Una obediencia parcial, la cual fá cilmente
puede llegar a ser la norma, no es suficiente. Al contrario, tenemos que escudriñ ar
las Escrituras, preguntá ndonos, “¿Hemos obedecido todo lo que está escrito aquí?” y
“¿Có mo podemos obedecer cada mandato má s fielmente?” La enseñ anza de una
obediencia completa es un proceso continuo. Note que no es un hecho temporal que
precede el bautismo, sino en el texto sigue el bautismo y continú a durante toda la
vida del creyente.

La Gran Comisió n no era un plan temporal solamente para los que la oyeron
originalmente. La repetició n de la palabra “Todo” indica una aplicació n má s extensa.

2- La base para el mandato es la autoridad de Cristo


Jesucristo declaró su rango supremo en el universo antes de comisionar a Sus
discípulos. Cuando alguien con autoridad declara su rango, es para enfatizar la
importancia del mandato. Por eso, la Gran Comisió n debe ser obedecida por todos los
que reconocen la autoridad de Cristo.
Cristo es la cabeza de la Iglesia(Ef 1:22-23). Los que reconocen Su preeminencia son los
que forman Su cuerpo, la Iglesia. La tarea de discipular a las naciones no solo es para el
evangelista; es la tarea de todo el cuerpo de creyentes, en otras palabras, todos los que
se someten a la autoridad soberana de Jesucristo. La Gran Comisió n impulsa este
cuerpo de gente hacia adelante con un gran sentido de propó sito.

3- La postura del mandato es “yendo”


La traducció n má s precisa de la palabra Griega poreuomai es “mientras está n yendo”
o “habiendo ido”. Esto implica que los que obedecen la Gran Comisió n estamos
“yendo”. En contraste con “viniendo” al templo en Jerusalén para ver la gloria de
Dios, vamos con la gloria de Dios dentro de nosotros (2Cor 3:18). Jesú s no hizo
discípulos en el aislamiento de un saló n de clases, sino en el contexto de yendo. El
ministerio de la iglesia también debe ser activo- yendo al mundo en vez de esperar
que el mundo llegue a ella.

En Hechos 13:1-3 la iglesia en Antioquía está obediente a la Gran Comisió n.


Conforme les instruyó el Espíritu Santo, mandaron a Bernabé y a Pablo a Chipre,
donde proclamaban la palabra de Dios en las sinagogas (Hech 13:4-5) de Chipre,

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Pablo y sus compañ eros viajaban extensivamente antes de regresar a Antioquía
(Hech 13:6).

4- El blanco del mandato es “todas las naciones”


La frase “a todas las naciones” se pone en contraste directo con el mandato previo
de Jesú s cuando envió a Sus discípulos, en ese tiempo, el blanco eran las ovejas
perdidas de Israel (Mat 10:5,6). Aquí estamos llamados a llevar el Evangelio a todas
las naciones ya que Jesú s compró con Su sangre hombres “de toda tribu y lengua y
gente y nació n” (Apoc 5:9). El apó stol Juan tuvo el privilegio de ver este mandato
cumplido en su visió n del cielo que incluyó a gente de cada nació n adorando al
Señ or (Apoc 7:9).

¿Qué es una nació n? La palabra Griega para nació n es eqnos. De esta palabra viene
nuestra palabra “étnico”. Un grupo étnico es un grupo de personas unidas por su
idioma, cultura y costumbres. Un país puede tener varios grupos étnicos. Para que
un movimiento de la plantació n de iglesias tenga éxito, muchas veces varias
naciones se tienen que alcanzar dentro del mismo país. Discipular a una nació n
requiere que haya un movimiento para alcanzar cada grupo étnico en su idioma y
cultura.

5- La duración del mandato es “hasta el fin del mundo“


Con las palabras “hasta el fin del mundo”, Jesú s muestra que estas instrucciones son
para toda la Iglesia hasta que É l regrese, no simplemente para los 12 discípulos.
Debemos perseverar en estas 3 cosas “hasta el fin del mundo” o hasta que É l venga
por Su Iglesia. En ese entonces, Cristo habrá predicado en todo el mundo, “para
testimonio a todas las naciones” (Mat 24:14).

a- La gran comisión y la plantación de iglesias

La plantació n de iglesias cumple la orden y metas de la Gran Comisió n. Segú n Mat


24:14, Mar 13:10, Luc 24:45-47 y Hechos 1:8, la Gran Comisió n se cumplirá cuando
haya discípulos en cada nació n. Mientras las iglesias se siembran en cada nació n, se
hacen discípulos en cada nació n.

b- La Gran Comisión y el Propósito de la Iglesia


Cumplir con la Gran Comisió n es la tarea de la IGLESIA. La Iglesia no existe para
servir a si misma ni para perpetuar sus propios programas sino para llevar el
Evangelio a “todas las naciones.” El alcance de la iglesia no es simplemente uno de
muchos ministerios; es su razó n de ser. La Iglesia debe crecer a través del
evangelismo y multiplicarse a través de plantar nuevas iglesias para que má s y má s
gente llegue a ser discípulos de Jesucristo. Los programas y ministerios de la Iglesia
se deben evaluar y desarrollarse conforme sirven a este propó sito. ¿Resultan en
hacer el tipo de discípulo que Jesú s deseaba cuando É l dio la Gran Comisió n?

Los líderes de las iglesias deben permitir a sus miembros cumplir la Gran Comisió n
por medio de: entrenarles a compartir su fe con los perdidos, exponerles a las
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realidades de las misiones y darles una visió n para orar y dar econó micamente para
la cosecha. Los líderes de las iglesias a menudo llegan a estar tan preocupados
llevando a cabo el ministerio ellos mismos que olvidan capacitar a otros para que
ellos lo puedan hacer. No obstante, a través del entrenamiento, el ministerio se
puede llevar a cabo por muchos en vez de por uno solo. Recuerde que Jesú s encargó
Su mensaje y Su ministerio a Sus discípulos, y haciendo esto, multiplicó el impacto
de Su trabajo.

c- La Gran Comisión y la Fundación de Iglesias


Si el corazó n de la Gran Comisió n es hacer discípulos a las naciones, entonces
debemos continuamente buscar los mejores métodos para lograrlo. Después de
todo, muchos han dedicado sus vidas al cumplimiento de la Gran Comisió n. Es
prudente comparar varios métodos de ministerio para cumplir la Gran Comisió n.
¿Reflejan los principios de la Gran Comisió n? ¿Honran todas las intenciones de la
Gran Comisió n? ¿Cuá les métodos sobresalen en hacer discípulos conforme la Gran
Comisió n? Para ayudar a contestar estas preguntas, examinaremos 3 métodos de
ministerio para ver como se comparan en cuanto al cumplimiento de la Gran
Comisió n.

El primer método para la comparació n será la iglesia establecida. Para los


propó sitos de esta lecció n, una iglesia “establecida” se definirá como una que tiene
má s de 10 añ os. El segundo método se llama el “alcance no-iglesia”. El alcance no-
iglesia es un término que se usa para describir cualquier método orientado a un
esfuerzo evangelístico no basado en la iglesia tales como cruzadas tradicionales, el
evangelismo por radio, etc. La idea clave es que este tipo de alcance evangelístico no
se origina en la iglesia y no esta orientado (necesariamente) hacia la iglesia local. El
tercer método que exploraremos será la plantació n de una nueva iglesia. Por
plantar iglesia, queremos decir el hacer contactos, guiar a la gente a un
arrepentimiento, instruir a los convertidos, bautizarles y comenzar servicios de
adoració n resultando en congregaciones que cumplan las funciones del Nuevo
Testamento para los seguidores de Jesú s.

III- ESTRATEGIAS DE CRECIMIENTO

LA IGLESIA DEBE ATRAER, MANTENER Y EQUIPAR A LAS NUEVAS PERSONAS PARA


ALCANZAR A OTRAS.
A- Las Iglesias que crecen atraen a nuevas personas

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Sin nuevas personas, la iglesia no crece. Esto es tan sencillo y también muy
vital. Este crecimiento generalmente no ocurre por casualidad. Debemos
planearlo y trabajar hacia ello. El sembrador de iglesias debe pensar
conscientemente acerca de dó nde y có mo su nueva iglesia puede encontrar y
atraer a nueva gente.
B- Las Iglesias que crecen mantienen a la gente nueva
Conseguir a má s personas es el primer paso. El pró ximo es mantener a las nuevas
personas así como las viejas. De otro modo, es como llenar una cubeta que tiene
una gotera. Es un esfuerzo inú til hasta que se tape la gotera. Cualquiera persona
en una iglesia puede elegir quedarse o irse. Una iglesia que está creciendo
cumplirá tanto con las necesidades espirituales de los nuevos creyentes que ellos
querrá n ser má s fieles en la iglesia.

C- Las Iglesias que crecen Equipan a la gente nueva para la vida y para el
ministerio

Efesios 4: 11-16 es la clave para el crecimiento de una iglesia. Indica que la


iglesia crece a la madurez conforme cada miembro está equipado. En una
iglesia saludable los líderes creen que su propó sito principal es equipar a los
otros miembros. Este ministerio incluye tres á reas importantes:

 El ministerio dentro del cuerpo


 El ministerio de llevar a los perdidos al cuerpo
 El ministerio de establecer nuevas congregaciones

D- DOCE CARACTERISTICAS DE LAS IGLESIAS QUE CRECEN


Una buena iglesia debe ser envuelta en cada á rea.

1- Buscan a Los Perdidos


Este paso se olvida muchas veces. Algunas iglesias creen que es la responsabilidad
de los perdidos venir a la iglesia. Esto va completamente en contra de la Gran
Comisió n, lo cual exige que la iglesia vaya (Mateo 28: 18 - 20). Debemos dejar a las
99 ovejas justas para buscar a la perdida (Lucas 15).

Cualquier cazador o pescador sabe que es ridículo esperar que los peces o la caza
vengan a ellos. Ellos usan todo su talento y conocimiento para saber donde está n
situados los peces o la caza y van donde está n ellos. Los "pescadores de hombres"
deben hacer lo mismo.

La iglesia primitiva buscaba a los perdidos en el templo, en la sinagoga, en el


mercado e iba de casa en casa. Jesú s asistía a los banquetes y a las fiestas donde
también asistían los cobradores de impuestos, las prostitutas y otras personas
pecaminosas. Desafortunadamente, los "justos" no entendían este principio. Los
gobernadores religiosos atacaban a Jesú s por "comer y beber con
pecadores"(Lucas 5:30 - 32). Jesú s no negaba que É l hacia precisamente eso. Sino,
É l les dijo que Su propó sito era buscar a los perdidos. Cuando un cordero está
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perdido en el pantano, un pastor amoroso entrará en el lodo y la porquería para
rescatarlo.

Se requiere la inteligencia y el discernimiento para saber dó nde podemos ir y


dó nde no podemos ir. Pero el ministerio de Jesú s demuestra que es importante
buscar a los perdidos dondequiera que estén, aunque nos critiquen los "justos".
Debemos tratar de encontrar una balanza aceptable en vez de abandonar la
oportunidad de atender a los perdidos donde está n.

2- Usan grupos celulares


Muchos incrédulos no asistirá n a una iglesia, pero pueden ser persuadidos a ir a la
casa de un amigo donde pueden hacer preguntas sobre la cristiandad en un
ambiente menos amenazador. Estos grupos nunca deben seguir el mismo formato
que en la iglesia. Deben ser informales, amistosos y no amenazadores. El propó sito
de los grupos debe ser discutir la verdad de la Palabra de Dios en vez de predicar a
los perdidos. Se discuten detalladamente los grupos celulares en estos materiales.

3- Participan en actividades sociales con los incrédulos

Una iglesia que quiere crecer animará a sus miembros a asistir a los eventos, a las
fiestas de cumpleañ os, a las bodas, a los funerales, a las comidas en el campo, a las
reuniones pú blicas, etcétera. Cualquier actividad puede presentar la oportunidad
de conocer a los incrédulos y desarrollar amistades. Los cristianos deben
separarse de los pecados del mundo, pero no del mundo. Má s bien, debemos estar
en el mundo como la sal y la luz.

4- Mantienen una red natural de relaciones con otros


La mayoría de las personas vienen a Cristo por la influencia de un conocido. Cada
cristiano debe desarrollar amistades con los incrédulos para poder con el tiempo
compartir el Evangelio. Si cada miembro pudiera desarrollar só lo una amistad
cada añ o y pudiera llevar a esa persona a Cristo, la iglesia doblaría cada añ o.
Muchos creyentes tienen pocos contactos con los perdidos. Mientras un cristiano
se envuelve má s en la vida de la iglesia, su círculo de amigos cambia y comienza a
incluir má s cristianos y menos incrédulos. Como consecuencia, cada vez tiene
menos amistades entre los perdidos y menos oportunidades para atraerlas a
Cristo.

El mejor recurso de contactos con los perdidos son los nuevos creyentes.
Desafortunadamente, los nuevos creyentes muchas veces son animados a
separarse de sus amigos incrédulos y pasar todo el tiempo con los creyentes. Este
modo hace mucho dañ o al evangelismo e impide el crecimiento de la iglesia.

5- Cambian para ganar a los perdidos

Pablo el apó stol trataba de ser todo a todos para ganar a todas personas
(1Corintios 9: 19-23). ¿Que quería decir él? Ciertamente no llegó a ser má s pecador

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para ganar a los pecadores. Entonces, ¿qué quería decir? É l estaba dispuesto a
cambiar su manera de vivir si al hacerlo eso animaba a los perdidos a escuchar el
Evangelio. Piense Ud. en lo que significa eso para nosotros.

En vez de cambiar la "cultura" de los creyentes para ganar a los perdidos, muchas
iglesias esperan que los perdidos cambien la "cultura" de ellos para ir a la iglesia.

Sin embargo, el principio bíblico está claro. El creyente debe ceder de sus propios
derechos y preferencias por causa de los perdidos. Y el creyente fuerte debe ceder
al creyente débil. Esto no quiere decir que el creyente puede pecar. Pero él trata
de hacer todo lo posible para extenderse y reunirse con los perdidos de una
manera que sea có moda para ellos.

Los rasgos característicos del creyente llevan a los perdidos a Cristo. Si el creyente es
sombrío, de mal humor, si no tiene estilo ni gracia o si es amargo, su testimonio no
será eficaz. Un cristiano sincero debería rebosar de alegría(a pesar de sus
problemas), de amor para Dios y otros, y tener la paz y la confianza que Dios lo
ama. Considere Ud. la lista de rasgos personales o acciones en la Figura 13.1. ¿Cuá l
columna, A o B, cree Ud. que atraería a un incrédulo a un Cristiano?

6- Están involucradas con los necesitados

Mucha gente viene a Cristo durante una crisis. Los incrédulos muchas veces
prestan poca atenció n a Dios cuando las cosas les van bien. El Señ or muchas veces
usa una crisis para hacerles entender su necesidad. Las iglesias que crecen saben
que las personas está n má s receptivas durante esos tiempos y buscan maneras de
responder a ellas cuando está n sufriendo.

La manera exacta no es tan importante como la realidad que nosotros


manifestamos nuestro amor y atenció n para los perdidos. A veces la ayuda
materialista se necesita debido al desempleo, un incendio u otros problemas. En
caso de una enfermedad o una muerte, la manera má s apropiada para mostrar
compasió n puede ser solamente escucharlos y consolarlos. La clave es mantener
abiertos los ojos para poder ayudarles con sus necesidades, así como hizo el Buen
Samaritano.

7- Enseguida incluyen a las nuevas personas


La manera en que los miembros reaccionan a una nueva persona durante su
primera visita bien puede determinar si vuelve otra vez. Si se siente a gusto y
aceptado, es probable que vuelva otra vez. Muchas veces tanto el nuevo creyente
como el visitante incrédulo reacciona lo mismo. Muchas iglesias en Europa
Oriental son muy cautas en aceptar a gente nueva. Esta cautela le ayudaba a la
iglesia a sobrevivir durante los tiempos de la persecució n y fue comprensible para
aquellos tiempos. Sin embargo, continuar con esta actitud hoy día puede dañ ar
seriamente el crecimiento de la iglesia.

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Un visitante incrédulo normalmente asiste a una iglesia porque está receptivo al
evangelio. Es importante aprovecharse de esa oportunidad para que la persona se
sienta a gusto y tratar de contestar sus preguntas. Es lo mismo para los nuevos
creyentes, que son comparados con los recién nacidos (1Ped 2:2). También
necesitan amor, aceptació n y á nimo para que sepan que necesitan una relació n
íntima con la iglesia.

8- Tienen un cuerpo de una vida vibrante


La iglesia primitiva de Jerusalén es un ejemplo excelente de una iglesia local que
era activa y que estaba cumpliendo con las necesidades de sus miembros. En
Hechos 2: 42-47 vemos las funciones principales del cuerpo:

 Una enseñanza bíblica y predicación poderosa y clara.


 Un compañerismo cariñoso, sin prejuicios.
 Una dedicación sincera a la Cena del Señor.
 Una oración que cambia vidas.
 Un compartir con los hermanos en necesidad.

9- Equipan a los miembros para la vida entera


Cada miembro debe madurarse. Para que pueda suceder esto, los líderes deben
ser un ejemplo de la vida cristiana para ellos. El verdadero discipulado tiene lugar
cuando los miembros piadosos pasan tiempo con los cristianos menores y les
demuestran có mo crecer y có mo servir al Señ or.

Es sorprendente cuanto tiempo de un servicio normal se utiliza para evangelizar a


los perdidos aunque la mayor parte de la congregació n sean creyentes. Los
sermones evangelisticas no ayudan mucho al creyente a madurarse. Mientras el
Evangelio debe ser predicado en la iglesia, má s énfasis debe ser puesto a los
mensajes dirigidos a los creyentes. Si la enseñ anza es adecuada para las
necesidades de los creyentes, ellos seguirá n asistiendo a la iglesia.

10- Equipan a los miembros para el ministerio en el cuerpo


Dios ha obsequiado a todos los creyentes talentos espirituales para usar en el
ministerio. El propó sito de los líderes, entonces, es entrenar y equipar a los
miembros de la iglesia para usar con eficacia su talento espiritual en el ministerio.
Cuando se usa este principio y todos los miembros se ocupan en servir uno a otro y
está n buscando a los perdidos, la iglesia crecerá . El cuerpo entero de la iglesia
puede realizar mucho má s si los líderes no lo tienen que hacer solos.

11- Equipan a los miembros para el ministerio a los perdidos


Los creyentes deben ayudar con el crecimiento de la iglesia. En San Juan 15, Jesú s
dijo que el creyente debe dar fruto y que É l podaría las ramas para que pudieran
dar aun má s fruto. La voluntad del Padre es que demos mucho fruto. Eso aplica a
todos los creyentes - no solo a los líderes. Jesú s no definió el fruto en San Juan 15,
pero El mandó que fuéramos por el mundo y que hiciéramos discípulos.
Seguramente el fruto incluye el ganar a los perdidos.
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Pocos creyentes jamá s ganan a otra persona para Cristo. Hay muchas razones por
esto. Algunas de las má s comunes son:

 No les enseñ an a evangelizar hasta que hayan sido Cristianos tiempo


suficiente para perder el contacto con sus conocidos incrédulos.
 Les enseñ an tan poco sobre la vida cristiana que tienen miedo de tratar de
explicarla a los incrédulos.
 Nunca les enseñ an un método eficaz de presentar el evangelio.
 Ellos asumen que el evangelizar es tarea de los líderes.
 Algunos creyentes no dan testimonio porque tienen pecados en su propia
vida que no han sido confesados.

12- Equipan a los miembros para el ministerio de nuevas


congregaciones
Mientras el crecimiento de la iglesia local es buena cosa, la multiplicació n de la
iglesia local es mejor. Una iglesia saludable no solo debería crecer en tamañ o sino
también debería reproducirse muchas veces. Hay muchas razones por las que el
establecimiento de nuevas congregaciones es má s deseable que só lo el crecimiento
de la iglesia madre.

IV- EL MODELO DE CRISTO Y EL MODELO DE PABLO

A- LA EXPERIENCIA DE PABLO

El apó stol Pablo tendría que ser clasificado como uno de los grandes organizadores
de iglesias y un gran especialista en el crecimiento de la iglesia de todas las épocas.
Las epístolas paulinas han probado ser de mucha ayuda en guiar a los líderes
cristianos de todas las generaciones que han buscado desarrollar patrones bíblicos
para el crecimiento de la iglesia. Miremos dos pasajes que presentan en síntesis el
pensamiento de Pablo acerca del crecimiento de la iglesia. Uno vamos a
considerarlo aquí; el segundo será utilizado para concluir este capítulo, ya que es
una oració n para la iglesia.
La iglesia de Corinto presentó a Pablo suficientes problemas pastorales para
ocuparlo de por vida. Los creyentes en Corinto estaban impresionados
especialmente con los predicadores elocuentes y con sus métodos y mensajes
poderosos. El enfoque en personas había creado divisiones en la iglesia. Algunos de
los creyentes estaban diciendo: “Yo soy de Pablo”, mientras otros decían: “Yo soy
de Apolos”, y otros: “Yo soy de Cefas”, y otro grupo decía: “Yo soy de Cristo” (1
Corintios 1:12). Este deseo apasionado de los corintios de identificarse con cierto
líder aparentemente giró alrededor de la bú squeda de enseñ anzas sabias y la
atracció n a ciertos dones espectaculares del Espíritu.
Pablo decidió que era necesario rebajar su orgullo espiritual. Declaró que no podía
hablarles como personas espirituales porque estaban comportá ndose en forma
carnal; su conflicto y sus celos claramente indicaban esto (1 Corintios 3:1-3). Su
adhesió n a ciertos líderes espirituales revelaba este pensamiento carnal. Se
portaban como si estos hombres por sí mismos fueran los responsables por la
edificació n de la iglesia.

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Escuche la respuesta de Pablo: ¿Qué, pues, es Apolos? ¿Y qué es Pablo? Só lo siervos
por medio de los cuales habéis creído; y a cada uno segú n el Señ or le concedió . Yo
planté, Apolos regó ; pero Dios dio el crecimiento. Así que, ni el que planta es algo,
ni el que riega; sino Dios, quien da el crecimiento (1 Corintios 3:5-7). Dos veces en
un corto pá rrafo Pablo subraya la verdad que el crecimiento de la iglesia es
producido por Dios. Ciertamente utiliza vasos humanos pero só lo Dios es el que da
el crecimiento (compá rese Gá latas 2:8, 9).
B- LA ORACIÓN DE PABLO PARA SU IGLESIA

La epístola a los Efesios. Fue escrita como epístola compañ era de Colosenses por
Pablo desde la cá rcel en Roma. Epafrodito, líder de la iglesia en Colosas, había
visitado a Pablo en la cá rcel. Durante el tiempo que tenían de estar juntos, él había
compartido con
Pablo su preocupació n por las enseñ anzas heréticas que las iglesias de Asia
Menor estaba enfrentando. Esta enseñ anza herética podría haber sembrado las
semillas del gnosticismo, pero para aquel tiempo el gnosticismo no estaba bien
desarrollado. Los maestros falsos habían creado bastante entusiasmo con la idea
de experimentar la “plenitud” de Dios. Tal vez percibieron a Jesú s como un camino
entre varios para experimentar tal plenitud, pero descontaron su naturaleza ú nica
como el único camino. La herejía que enfrentaba la iglesia primitiva era parecida al
pensamiento contemporá neo de la “Nueva Era”. Sataná s no tiene ideas nuevas;
simplemente envuelve las herejías viejas en paquetes nuevos.
En la epístola a los Colosenses Pablo se enfrentó en forma directa a las enseñ anzas
falsas. “Mirad que nadie os lleve cautivos por medio de filosofías y vanas sutilezas,
conforme a la tradició n de hombres, conforme a los principios elementales del
mundo, y no conforme a Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud
de la Deidad” (Colosenses 2:8,9). Cristo contiene la suficiencia plena para que los
cristianos puedan vivir en forma victoriosa.
Sin embargo, Pablo estaba preocupado por todas las iglesias en Asia Menor, de
modo que tomó esta oportunidad para escribir la epístola má s general a los
Efesios para ser compartida entre todos. En esta epístola Pablo atacó la herejía en
forma diferente por medio de exaltar a la iglesia. Como se dará cuenta, nuestro
punto de vista de Cristo y el de la iglesia está n entrelazados en forma integral.
Cuando estamos convencidos de que Cristo es el Mesías, el ú nico medio de
redenció n, entonces su cuerpo terrenal, la iglesia, adquiere un significado grande y
eterno.

C- UNA MIRADA A ANTIOQUÍA

Miremos otra vez a nuestra iglesia modelo. Hechos 13:1, 2 provee una revelació n
profunda de la investidura continua de la iglesia de Antioquía.
“Mientras ellos ministraban al Señ or y ayunaban, el Espíritu Santo dijo:
‘Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado.’ Entonces,
habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron.”
Nó tese que Lucas hizo hincapié, por la repetició n, en el papel de la oració n y el
ayuno en la vida de la iglesia en Antioquía. El ayuno es tema mencionado en el
Antiguo y el Nuevo Testamentos. En Mateo 6 encontramos una discusió n detallada
de la oració n y la piedad personal dada a los discípulos por el mismo

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Señ or. Nó tense las frases paralelas en los versículos 2, 5 y 16: “Cuando hagas obras
de misericordia”; “Cuando oréis”; y “Cuando ayunéis.” Hemos descuidado las
declaraciones de Jesú s cuando nos dijo que ayuná ramos y orá ramos.
Jesú s primero corrigió el abuso y después dio instrucciones positivas para hacer
obras de misericordia, orar, y ayunar. En el caso de ayunar, Jesú s enseñ ó : “Pero tú ,
cuando ayunes, unge tu cabeza y lá vate tu cara, de modo que no muestres a los
hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto” (Mateo 6:17,18).
Mateo 17:14-21 es otro pasaje crítico que trata del ayuno. Los discípulos habían
fracasado en sus esfuerzos de liberar de los demonios a un muchacho.
Después de que Jesú s expulsó al demonio del muchacho, los discípulos le
preguntaron a Jesú s por qué ellos no habían podido curarlo. Jesú s les respondió
que se debía a su poca fe. Después, les instruyó : “Pero este género no sale sino con
oració n y ayuno” (v. 21, RVR). El ayuno ayuda a que las oraciones sean específicas
e intensivas.
Con frecuencia el ayunar está ligado con la abstinencia de las comidas o bebidas
durante un período de tiempo para concentrarse en forma específica en la oració n.
El ayunar puede ser programado o espontá neo. A veces estamos tan dirigidos por
una necesidad específica que no nos llaman la atenció n las necesidades corporales,
tales como la comida y la bebida. En otras ocasiones podemos establecer un
período determinado de tiempo para ayunar y orar por una necesidad específica.
La abstinencia que requiere el ayunar nos provee tiempo adicional para
dedicarnos a la oració n específica.
El orar en forma enfocada y sobrenatural fue el corazó n de la iglesia en
Antioquía. Nó tese que Dios dio a esta iglesia una visió n para mandar a Pablo y
Bernabé en una misió n para sembrar iglesias má s allá de Antioquía durante un
culto de adoració n como resultado directo de sus oraciones y ayuno. Hemos leído
de las experiencias de Pablo en sus viajes misioneros tantas veces que han llegado
a ser cosa comú n para nosotros.
Fueron receptivos porque escucharon la voz de Dios en oració n. Me pregunto,
¿cuá ntas iglesias pierden la actividad del movimiento de Dios en su comunidad
simplemente porque no lo está n escuchando mientras oran?
Nó tese también que ellos estaban ministrando al Señ or (Hechos
13:2). La palabra en griego que se traduce “ministrando” es leitergeo, de la cual
sale la palabra “liturgia”. Esta iglesia no solamente estaba orando y ayunando;
también estaba adorando a Dios. Si hemos de ver crecimiento auténtico y
perdurable, tenemos que restaurar la adoració n a su lugar debido en la iglesia. La
adoració n, por su naturaleza, nos hace enfocar nuestra atenció n en Dios, quien es
el ú nico digno de alabanza y adoració n. Esta atenció n enfocada mantiene a la
iglesia conectada con la fuente del poder para la vida cristiana victoriosa y para el
crecimiento de la iglesia. La oració n y la alabanza son esenciales para lograr el
crecimiento de la iglesia porque só lo Dios puede edificarla.

V- LOS DONES Y EL CRECIMIENTO

A- ¿POR QUE NECESITAMOS LOS DONES ESPIRITUALES?


La iglesia es una entidad espiritual. Creemos que el reino sobrenatural de Dios,
á ngeles y demonios existen. Creemos también que el hombre mismo no
evolucionó simplemente, sino que fue creado con atributos físicos y

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espirituales. Somos má s que sangre, carne y químicos. Deseamos vivir una vida
sobrenatural, viviendo en el Espíritu en vez de la carne. Pablo declaró :
Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las
armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la
destrucción de fortalezas (2Co. 10:3-4).
La Iglesia debe usar este poder divino. Esencialmente hay de dos tipos
disponibles para nosotros- la oración y los dones espirituales. Ambos tienen
acceso al poder de Dios en nombre de Su pueblo y de Su obra. Ambos son
necesarios para cumplir con el ministerio que es demasiado difícil para el
esfuerzo humano. El Señ or nunca intentó que ministrá ramos en nuestras
propias fuerzas. Sus intenciones son ayudarnos. Jesú s instruyó a sus discípulos
que no dejaran Jerusalén o iniciaran su ministerio hasta que hayan recibido
poder del Espíritu Santo (Hch 1:4-5).
El Señ or ha provisto varios tipos de dones para su Cuerpo para capacitarle
para trabajar propiamente. Una categoría de dones incluye tipos de líderes
“para capacitar a los santos para la obra del ministerio” (Ef 4:12). Otra
categoría de dones implica habilidades especiales para el servicio que son
dadas en varias combinaciones a cada creyente. Lo que sabemos acerca de
cada una de estas categorías lo aprendemos de la Escritura.

B- HABILIDADES... DADAS POR EL ESPÍRITU SANTO... PARA CAPACITAR


AL CUERPO

1- DEFINICIÓN
Otra categoría de dones son habilidades dadas a los creyentes por el
Espíritu Santo. Las habilidades naturales o aprendidas deberían ser
usadas en el servicio de Dios. Sin embargo, el Espíritu también da a los
creyentes habilidades para contribuir de una manera ú nica a la edificació n
del cuerpo de Cristo. Estas son llamados dones espirituales. Ciertos
hechos sobresalientes de estos dones son:
 Todo creyente tiene por lo menos uno (1Co 12:7; 1P 4:10).
 Son dados por el Espíritu como el desea, y no de acuerdo a nuestras
preferencias (1Co 12:11).
 Son para el beneficio de todos en lugar de un beneficio propio (1Co
12:7,12-27 Ro 12:4-5).
 El don (o dones) que tenemos es la obra del Espíritu (1Co 12:4). Los
ministerios en que los usemos está n atados a Cristo (1Co 12:5), y su
efectividad es obra de Dios (1Co 12:6). Nuestra responsabilidad es
simplemente obedecer.
2- Dones Espirituales y el Cuerpo de Cristo
Dios ha distribuido estos dones con el propó sito de edificar al Cuerpo.
 La importancia de cada miembro
La ilustració n del Cuerpo en 1 Corintios 12 muestra la necesidad de cada miembro
para cumplir su papel en el cuerpo. Así como el cuerpo físico sufre cuando un
miembro está enfermo, el Cuerpo de Cristo se duele cuando un miembro falla en el
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uso de su don. Cada creyente tiene “buenas obras” (Ef 2:10) que cumplir. Estas
obras no pueden ser realizadas en nuestra fuerza humana. Necesitamos el poder
sobrenatural del Espíritu Santo obrando a través de nosotros para completarlas.
 La función del hombre con los dones
Dios ha dado hombres capacitados a la Iglesia para guiar y entrenar a
los creyentes. Cada Iglesia local tiene individuos que han sido
capacitados de manera ú nica para estas á reas. Sin embargo, nunca ha
sido la intenció n que se conviertan en un grupo elite que realice el
ministerio de la iglesia. En lugar de esto, Ef. 4:11-13 deja en claro que
ellos está n para preparar al pueblo de Dios para que los creyentes
puedan desarrollar la obra del ministerio. Es vital que cada creyente
descubra y use sus dones en el ministerio.
 Ministrando la Gracia de Dios
Cuando usamos nuestros dones, estamos de hecho ministrando la
gracia de Dios (1P 4:10-11). La gracia de Dios y el poder fluyen a
través de nosotros hacia los demá s cuando servimos. Dios quiere
ministrar a las personas, y El ha escogido hacerlo a través de nosotros
– y específicamente a través de nuestros dones espirituales. É l ya ha
decidido como quiere usar a cada uno de nosotros, y nos ha dado el
don correspondiente. Nuestro trabajo es usarlo, y llevar fruto para El.
3- Determinación de Nuestros Dones Espirituales
Determinar cual es nuestro don toma tiempo y experiencia. Si no sabemos
cuales son nuestros dones, puede aprenderlo al conocer cuales son los
dones en general, involucrá ndose en el ministerio del Cuerpo, y evaluando
lo que Dios está haciendo a través de usted por medio de sus dones
espirituales y habilidades naturales. En un sentido sus dones será n obvios
para los demá s y para usted al ministrar.
Hay muchos dones espirituales listados en el Nuevo Testamento. Debido a
que cada lista incluye diferentes dones, parece probable que ninguna lista
esté completa. Debe haber muchos otros tipos de dones de servicio.
También es claro que cada creyente tiene por lo menos uno. Algunos
podrían tener dos o má s. Es difícil de decirlo. Debido a su diversidad, es
necesario que los creyentes se involucren en muchos tipos de ministerio.
4- Descripción de los Dones Espirituales
Las dos referencias mayores en donde basamos nuestro conocimiento son
Romanos 12 y 1 Corintios 12-14. Conociendo nuestra tentació n natural de
hacer de este asunto algo que puede dividirnos, el Espíritu Santo puso el
gran capitulo sobre el amor, 1 Corintios 13, en medio de su enseñ anza
sobre los dones. Una lista alfabética, no por su prioridad, se presenta a
continuació n. La mayoría de los estudiosos bíblicos piensan que esta lista
no es exhaustiva.
5- Estudio bíblico inductivo de los pasajes sobre dones espirituales
 Observació n

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Abajo hay una lista de versículos que hablan acerca de dones espirituales.
En la columna dos escriba las observaciones generales acerca de todos los
dones. Algo del trabajo inicial ha sido hecho para usted.
 Interpretación
En la columna cuatro escriba lo que cada pasaje dice de cada don

Escritu Observaciones Generales Dones Interpretación


ra
Ro 12:6- Tenemos diferentes dones Profecía
8 de acuerdo a la gracia.
Ú sense conforme a la
medida de la fe
Servicio

1Co diferentes....igual
12:4-11 cada persona tiene por lo
menos un don

1Co
12:27-
29

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21
Escritu Observaciones Generales Dones Interpretación
ra

Ef 4:11

Ahora compare las listas. De su conocimiento de la Escritura, componga


una definició n funcional de cada don:
6- Impedimentos para descubrir dones
 Razones Personales
 Temer algú n abuso o mal uso de los demá s.
 Falta de entendimiento del trabajo sobrenatural en la esfera física. Este
es un problema de visió n del mundo.
 Mantener problemas personales de pecado no resueltos y/o falta de fe.
 Falta de compromiso para servir y ministrar a los demá s.
 Intentos de imitar a otros en el uso funcional de los dones.
 Esforzarse demasiado para “obtener los dones” en lugar de buscar al
Dador del don.
 Problemas Organizacionales
 Desequilibrio doctrinal: algunos excluyen ciertos dones, otros los
sobre enfatizan.
 Sobre enfatizar ciertos dones como una “marca de espiritualidad” en
lugar de como un ministerio a los demá s.
 Enseñ anza no bíblica acerca y falta de libertad para usarlos.
 Presentar a los dones como un fin en si mismos, en lugar de como una
herramienta para el ministerio.

7- MOVILIZANDO A LA IGLESIA DE ACUERDO A LOS DONES ESPIRITUALES


Una de las claves para tener éxito en madurez y El fundador de
crecimiento del esfuerzo de fundació n de iglesias es iglesias no es el
encontrar maneras de entrenamiento para que todos ú nico que debe
los miembros descubran, desarrollen y ejerciten sus “hacer el
dones en actividades de ministerio. No hay límite para ministerio," antes
Página bien, debe entrenar
22 a los nuevos
creyentes para
hacerlo.
el crecimiento de una iglesia que libera a las personas para ministrar en el
poder del Espíritu Santo, en lugar de restringirles a llenar una posició n en un
ministerio.
 Como ayudar a los demás para descubrir y usar sus dones
La primera cosa que debemos hacer para ayudar a los demá s a encontrar
sus dones es animarles y habilitarlos para que se involucren en el
ministerio. Solo al servir seremos capaces de ver a Dios usá ndoles
efectivamente. Es importante que enseñ emos a los demá s acerca de
 La necesidad de los dones
 La naturaleza de los dones
 El descubrimiento de nuestros dones
 La responsabilidad del uso de nuestro don
 Entrenamiento Útil para Desarrollar los Dones
Aunque los dones espirituales son dones de gracia provenientes de Dios,
aú n así, hay un lugar para su entrenamiento y desarrollo en las actividades
del ministerio. El entrenamiento es al nivel de habilidad humana, mientras
que el don es al nivel de poder espiritual. Ambos deben venir juntos en las
actividades para ministrar.

8- DONES ESPIRITUALES Y FUNDACIÓN DE IGLESIAS


Para ser efectivo en un ministerio de fundació n de iglesias, un fundador de
iglesias debe darse cuenta de su don. Como resultado, puede enfocarse en el
ministerio que Dios bendice en su vida. Hay muchas maneras de fundar una
iglesia. La gente puede ser traída a la iglesia a través de la enseñ anza de un
fundador de iglesias, la evangelizació n, compasió n u otro don. Es importante
que el fundador de iglesias con el don de evangelismo pase su tiempo con los
perdidos en lugar de preparando estudios bíblicos. Pero un fundador de
iglesias con el don de enseñ anza debería enfocarse en los estudios bíblicos. Si
tiene el don de misericordia, debería estar con los enfermos o adolorados.
Ya que ninguno tiene todos los dones, es importante que el fundador de
iglesias forme un equipo con los demá s que tengan dones complementarios al
suyo. Solo de esta manera habrá equilibrio en el ministerio. Un fundador de
iglesias que no tiene el don de evangelismo puede fundar una iglesia, pero lo
encontrará muy difícil, a menos que encuentre a un compañ ero que tenga ese
don. Cualquier don que le falte al fundador de iglesias debe estar presente en
un miembro del equipo. De otra manera, mucho del esfuerzo dependerá en un
difícil esfuerzo humano.
El plan de Dios es que el cuerpo local de la iglesia trabaje con cada miembro
usando sus dones. Sin embargo, en la fundació n de iglesias, al principio puede
haber unos cuantos creyentes. En este caso es aú n má s vital que los dones de
los creyentes sean descubiertos, desarrollados y usados rá pida y
efectivamente.
Jesú s ha dado personas especializadas al Cuerpo para equipar a cada persona
para hacer su parte. Adicionalmente, el Espíritu Santo capacita a cada creyente
con habilidades especiales para realizar sus tareas individuales, trabajando en

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conjunto con el resto del Cuerpo. Los líderes son dados al cuerpo para equipar
a cada creyente para hacer ministerio.

VI- EL EVANGELISMO EN LA COMUNIDAD

El evangelismo es un trabajo importante para todo creyente. Para los que está n
involucrados en la plantació n de iglesias, el evangelismo no es menos importante.
De hecho, plantar una iglesia sin el evangelismo es imposible. Podemos encontrar
una esperanza para el proceso en Mateo 4:19, donde Jesú s retó a sus discípulos con
las palabras, “venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres”. Jesú s quería
que estos pescadores usaran sus vidas para edificar Su iglesia. Mientras seguimos a
Cristo, observamos Su ley y le obedecemos, El también quiere hacernos pescadores
de hombres, capaces de atraer y ganar a gente para É l. Solamente el Señ or es capaz
de hacernos pescadores de almas eficaces.

Hay muchas maneras para atrapar los peces. Usamos barcos grandes, má quinas
complejas y redes gigantescas para pescarlos por miles. Echamos redes má s
pequeñ as para pescar varios. Utilizamos anzuelos con cebo o señ uelos atractivos
para pescarlos uno por uno. No atrapamos peces con cada tiro de red o anzuelo,
pero podemos estar aprendiendo con cada experiencia. Tenemos que ir donde
está n los peces y escoger el método apropiado para poder pescarlos.

De la misma manera, hay una multitud de maneras para llevar a hombres, mujeres,
jó venes y niñ os a Cristo. Hay, por supuesto, un solo evangelio verdadero. Mientras
predicamos este Evangelio, el Espíritu Santo convence al mundo en cuanto al
pecado, la justicia y el juicio (Juan 16:8), y conduce a la gente a una fe que cambia
su vida. Nuestra tarea es combinar métodos y estrategias eficaces del evangelismo
para ganar a la gente para Cristo e incorporarla en la iglesia local

A- LA NATURALEZA DEL EVANGELISMO

El evangelismo significa “contar las buenas nuevas” que la salvació n es posible y


disponible en Jesucristo como un regalo. Estas son las mejores noticias que jamá s
han llegado a los oídos y corazó n del hombre. El evangelismo consiste en ayudar a
los no creyentes a moverse hacia la fe en É l. Sin embargo, el evangelismo no es el
fin del proceso. El evangelismo verdadero es como la primera etapa de una carrera
de relevo. Una vez que la gente es ganada para Cristo se debe entregar a un
discipulador quien les ayudará a nutrir sus nuevas vidas en Cristo. Dejar caer el
bastó n después de la etapa de evangelismo no es aceptable.

 El Proceso
El proceso de evangelismo es una manera importante en que el Señ or involucra a
cristianos, en cooperació n con el trabajo del Espíritu Santo, para edificar el reino
de Dios- la Iglesia de Jesucristo. Mientras el trabajo del Espíritu Santo en los
corazones del hombre es invisible, los esfuerzos del creyente en el evangelismo
son pú blicos y privados.

El evangelismo comienza en privado, con la oració n. Esto incluye la oració n


individual y también “tripletas de oració n” Una tripleta de oració n consiste en 3
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creyentes reuniéndose para orar regularmente por 3 amigos no creyentes. El
grupo se reú ne para orar por estas personas hasta que ellos lleguen a ser creyentes
o las circunstancias no permitan que sigan orando juntos. Anime a otros a orar
mientras está evangelizando, siguiendo el ejemplo de Pablo en Efesios 6:19,20 y
Col. 4:2-6. Cuando oramos, pedimos que Dios:
 Prepare los corazones de la gente con que É l quiere hablar
 Nos dirija a los que está n preparados
 Nos ayude a presentar el Evangelio en una manera clara y
significativa
 Preserve el mensaje plantado

Pú blicamente, aprovechamos nuestros encuentros divinos para compartir nuestra


fe mientras hacemos las actividades ordinarias de nuestras vidas. Iniciamos
relaciones genuinas con la gente en nuestra comunidad. Pasamos tiempo con la
gente para que puedan observar nuestras vidas y para que podamos ver las suyas.
Construimos puentes de confianza a individuos y familiares, expandiendo el
testimonio e influencia de Cristo. El evangelismo a menudo incluye actividades
diseñ adas para ganar a otros con el Evangelio. Puede ser por medio de simples
hechos de bondad o compartiendo un tratado, o podría ser tan complejo como
organizar un esfuerzo regional proyectando la película Jesú s o la predicació n de un
evangelista.

 El Mensaje
En una carta a la recién establecida iglesia en Roma, el apó stol Pablo escribió estas
palabras:

“Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”

¿Qué es el mensaje del Evangelio- las “buenas nuevas”- que compartimos? Pablo hace
una clara y simple presentació n del Evangelio en 1Cor. 15:3-7. En este pasaje, él divide
el contenido del Evangelio en 2 partes paralelas- el arrepentimiento y la confianza. Los
teó logos pueden redactar un sin nú mero de volú menes sobre el contenido del
Evangelio. Sin embargo, la escénica de las “buenas nuevas” se resume en este texto.

Las partes del Evangelio se ven claramente si escribimos los versículos así:

Cristo murió por nuestros pecados [conforme a las Escrituras]

- que fue sepultado


que resucitó al tercer día[conforme a las Escrituras]

- que apareció a Cefas, y después a los doce…

En esta forma es fá cil ver los 2 puntos principales- la muerte y resurrecció n de Cristo.
Ambos fueron logrados “conforme a las Escrituras” y cada uno tiene prueba de

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evidencia. La prueba de Su muerte fue Su entierro, y la prueba de Su resurrecció n fue
Su apariencia a los creyentes

 El Medio
La presentació n má s poderosa del mensaje del Evangelio es la que autentificamos
con nuestras vidas. La manera en que vivimos trae vida a las palabras que decimos.
Nuestra integridad, compasió n y transparencia son las herramientas esenciales
usadas por el Señ or para hacernos la “sal y luz” donde vivimos.

Un simple poema nos reta:

Esta escribiendo un Evangelio, un capítulo por día,

Por los hechos que hace y las palabras que dice.

La gente lee lo que escribe, distorsionado o verdadero,

¿Qué es el Evangelio según usted?

(Si su vida no tiene testimonio, su testimonio no tiene vida.)

C- LA NECESIDAD PARA EL EVANGELISMO


 La Gente está Perdida(Muerta) Espiritualmente y Separada de Dios sin
Jesucristo
No solamente es cada persona separada de Dios espiritualmente, sino nadie puede
redimirse a sí mismo. Debido a su pecado el Dios Santo no accesible. Aun si la
persona no esté consciente de su situació n, él es desesperado y condenado si no
recibe la solució n ofrecida por Jesucristo, y nadie mas.

D- SOMOS EL MÉTODO DE DIOS PARA ALCANZAR AL MUNDO


(EMBAJADORES)

Desde el tiempo de Cristo, seguidores han sido encargados de la responsabilidad


de representar al Señ or y Su reino en el mundo. Los apó stoles eran los primeros en
recibir el mandato. Ellos comprendieron que debían de ser testigos- y que eran
embajadores de Cristo. Estos roles implican una fiel presentació n de la verdad
como la comprendemos y una fiel representació n del Dios que nos ha salvado y
enviado.

Pablo entendía esta responsabilidad como una deuda u obligació n que él debía al
Señ or y a los perdidos. Aunque es posible que una persona pueda ser salva
ú nicamente a través de la Palabra de Dios y el Espíritu Santo, esto es altamente
inusual. De hecho, aun cuando Cristo mismo habló a Pablo en el camino a Damasco,
É l envió a Ananías para completar el proceso de evangelismo en la vida de Pablo.
Dios desea utilizar a hombres y a mujeres quienes le conocen como el medio para
alcanzar a los perdidos.
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 Muchos Están Dispuestos a Escuchar y Comprender la Solución para su
Dilema
El filó sofo Francés Blaise Pascal notó que hay dentro del hombre un hueco en
forma de Dios, que solo Dios puede llenar. Durante toda la historia, la gente ha
buscado resolver su dilema espiritual. La lista a continuació n es un ejemplo de los
muchos en el Nuevo Testamento que compartían abiertamente su condició n en la
esperanza de resolver sus problemas. Hay otros como ellos quienes escuchará n al
Evangelio si vamos y lo compartimos claramente.

Nicodemo-Juan 3 Mujer del pozo-Juan 4 Zaqueo-Lucas 19

El ciego-Juan 9 El Etíope-Hechos 8

La muchedumbre en Jerusalén-Hechos 2

 El Evangelio Tiene el Poder para Transformar


 El Evangelio cambia las realidades espirituales.
El Evangelio traslada a la gente del reino de Sataná s al reino de Dios,
de las tinieblas a la luz, de la muerte a la vida. Ya no somos enemigos
de Cristo y eslavos del pecado, hemos llegado ser parte de la familia
de Dios (Col. 1:10-14)

 El Evangelio cambia al mundo entero.


El Evangelio está cambiando vidas- en á reas cosmopolitas, en
pueblos remotos, en las selvas tropicales, entre la juventud
problemá tica, dentro de familias desintegradas, entre labradores y
lideres políticos. En todo continente, el Evangelio está teniendo un
impacto. Familias, comunidades y naciones alrededor del mundo
está n siendo cambiados por el Evangelio de Cristo.

 El Evangelio cambia la sociedad.


Conforme la gente llega a Cristo y se someten al Espíritu Santo, la
comunidad de los que aman a Cristo puede ejercer una influencia
moral para el bien que se siente por toda la nació n.

 El Evangelio cambia a individuos.


Todos los que hemos puesto nuestra fe en Cristo al escuchar el mensaje del

Evangelio tenemos un testimonio de có mo la gracia de Dios nos ha cambiado

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profundamente, haciéndonos una nueva criatura en Cristo. Ambos individuos y

familias son afectados profundamente.

 El Evangelio cambia la vida actual.


El Evangelio de Cristo nos ha dado vida. Hemos sido salvos del
castigo del pecado. Es má s, estaremos salvos de la presencia del
pecado. Sin embargo, en la actualidad estamos siendo salvados del
poder del pecado. ¡El Evangelio hace una diferencia hoy!(I Cor.
15:55,Rom 5:8)

 El Evangelio cambia nuestro futuro.


A través de los que llegan a la fe por el trabajo del Evangelio en
nosotros, podemos afectar no solo nuestra generació n sino futuras
generaciones también. Podemos llegar a ser el fundamento de
generaciones espirituales dentro y fuera de nuestras propias
familias.

 El Evangelio cambia nuestra eternidad.


El cambio traído por el Evangelio afecta no solamente nuestra vida
temporal, sino nuestro destino eterno también. Nosotros, como “la
novia” de Cristo, la Iglesia, somos un testimonio eterno al reino
espiritual de la misericordia y gracia de Dios(Ef. 3:10,11).

E- EL MOTIVO DEL EVANGELISMO


 Es Posible Evangelizar con un Sentido de Deber u Obligación a Dios o a
Otros
Pablo escribió en Rom. 1:14 que él era deudor a los que no habían escuchado el
Evangelio. É l sentía una obligació n de compartir lo que poseía, el Evangelio, con
otros. Hombres de Dios a menudo se han referido a sí mismos como Sus siervos,
implicando que su actividad era en parte motivada en respuesta a la autoridad de
Dios, su amo.

En Col. 1:28, el apó stol Pablo habla de la meta de su ministerio del Evangelio, “…a
fin de presentar perfecto en Cristo Jesú s a todo hombre;”. A menudo lo que motiva
a los siervos de Dios a evangelizar es una meta a largo plazo de ver los propó sitos
de Dios cumplidos en el mundo. Esa esperanza y satisfacció n por si sola puede
animarnos poderosamente a evangelizar.

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 Es Posible Evangelizar del Temor de Dios y Su Juicio
Quizá de vez en cuando los sentimientos de amor para Dios y el hombre no son
fuertes y un sentido de obligació n no nos motiva. A veces el hecho de que somos
responsables a Dios y algú n día responderemos a É l por nuestro servicio despierta
sentimientos de miedo en nosotros. Aun este miedo puede motivarnos a servir.
Dios advirtió a Ezequiel con palabras fuertes que llevara Su mensaje a la gente o
recibiera las consecuencias. (Ez 3:16-21). Joná s evangelizó solamente después de
ser aterrorizado por un gran pez (Jn2).

 Aun Es Posible Evangelizar por Razones No Apropiadas


En una de las cartas de Pablo a una iglesia nueva, él notó que algunos habían
proclamado el Evangelio de “envidia o contienda” (Fil. 1:15). ¡Luego comentó que
no importó ! Lo má s importante para Pablo era que el Evangelio se estaba
proclamando. El se gozó que lo bueno se estaba haciendo a pesar de motivos
incorrectos. (Fil 1:15-18

 Debemos Evangelizar por Amor a Cristo y por los Perdidos


El creyente que está madurando encuentra que su amor para Cristo y, por
consecuencia, por los que Cristo ama- la Iglesia y los perdidos, siempre esta
aumentando. Pablo habló que el amor de Cristo le “constriñ e” para persuadir a los
hombres (2Cor. 5:14).

VII- PLANTACION DE NUEVAS OBRAS

Un agricultor no puede apresurarse a su campo con un balde de semilla y una pala,


anticipando una cosecha instantá nea. Primero tiene que estar firme en su decisió n
de sembrar, y luego tiene que saber en dó nde y cuá ndo ha de plantar.
Igual que el agricultor, el plantador de iglesias tiene que sembrar cuidadosamente.
Si distribuye la semilla al azar, lo má s probable es que no le quedará mucho para
cosechar. De igual manera el agricultor podría sembrar una semilla no adecuada a
la época del añ o ni al lugar de cultivo.
Se realiza mucho evangelismo sin tener ningú n plan, sin entender el contexto
cultural, sin atenció n al seguimiento y al cuidado de las personas alcanzadas, y sin
preocupació n alguna por el resultado de la obra. Como la labor esmerada del
agricultor, el evangelismo nos requiere paciencia, oració n y perseverancia.
Muchos de los que siembran abundantemente no llegan a tener la experiencia de
gozo que brida una cosecha abundante. Desanimados, abandonan por completo la
empresa, se olvidan de la Gran Comisió n, y se dedican a "otras beneficiosas
actividades cristianas." Otros se vuelven cínicos respecto al evangelismo y la
plantació n de iglesias. Es posible que las personas o iglesias que no hayan
experimentado una buena medida decrecimiento por su labor de sembrar y
cosechar se vuelvan criticonas o incluso obstaculizantes a la misió n actual de Dios
en el mundo. Un retorno a los principios bíblicos nos provee un escape de la
frustració n que muchos experimentan en el evangelismo.
Conozca la semilla, el suelo y la influencia de Satanás
La pará bola del sembrador identifica claramente la semilla, el suelo, y la
receptividad.
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Hay sólo un tipo de semilla
Estudie Mateo 13:19, Marcos 4:14 y Lucas 8:11. ¿Có mo puede Ud. relacionar la
pará bola del sembrador a sus futuros esfuerzos como plantador de una iglesia?
En su tarea de plantar una iglesia, Ud. se sentirá muy urgido para ser un
comunicador creativo y un administrador con buen espíritu empresarial.
Sin embargo, trate de recordar que su principal compromiso es confiar
absolutamente en el poder del evangelio de Jesucristo para reconciliar al ser
humano con Dios Padre. No funciona nada mejor que el evangelio enraizado en los
corazones de la gente. Vea Romanos 1:16, 2 Corintios 5:18-20; 1
Pedro 1:23. Si Ud. se siente tentado a disminuir este compromiso, también se verá
tentado a confiar erradamente en los programas y las estrategias ingeniosas del
hombre, que suelen atraer y seducir a la gente vulnerable.
Lo ú nico que asegurará su compromiso a conocer y experimentar el poder de Dios
al comunicar el evangelio es la constante meditació n sobre las Escrituras y el
desarrollo de la disciplina que conduce a su propio crecimiento y maduració n.
Analice la actitud y devoció n de Pablo al planteamiento de iglesias y al poder del
evangelio en 1 Corintios 1-2 y 1 Tesalonicenses 1-2.

Los diferentes tipos de suelo


Mateo 13:8 identifica el corazó n con el suelo. Demuestra que algunos suelos
reciben y otros no. Incluso entre la semilla que cae en los buenos suelos hay
diferentes grados de producció n y cosecha.
Algunos suelos producen y otros no -- ¿por qué?
1. Algunos escuchan pero no entienden.
2. Satanás les arrebata la semilla.
3. Algunos lo reciben de inmediato con gozo;
4. pero por falta de raíces, dura muy poco tiempo.
5. Las dificultades, ansiedades y preocupaciones de la vida influyen en el crecimiento.
6. La decepción y las riquezas.
"Pero el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye la palabra y la
entiende, el que de veras lleva fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta, y otro a
treinta por uno." (Mateo 13:23).

A- MODELOS DE PLANTACIÓN DE IGLESIAS


 MODELO PIONERO INDEPENDIENTE
En este modelo la iglesia se establece en un lugar no evangelizado anteriormente.
La iglesia es sembrada por un obrero que no posee apoyo institucional alguno. Una
vez que la iglesia queda plantada, el pionero suele buscar un nuevo lugar donde
plantar otra iglesia.
Ventajas:
1. El espíritu pionero del fundador es contagioso y motiva al grupo a enfrentar
desafíos.
2. Se crea una gran lealtad hacia el fundador y se comparte tanto el entusiasmo
como el sacrificio.
3. Hay muchas oportunidades para el liderazgo y el servicio.
4. El pionero tiene amplia libertad para decidir, pues no tiene autoridades sobre sí.
Desventajas:

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1. Por no tener autoridades sobre sí y no rendir cuentas, le falta el consejo que
puede evitarle cometer errores.
2. Las relaciones familiares del obrero se afectan, ya que no posee ayuda externa al
laborar largas horas.
3. Frecuentemente hay una ausencia de financiamiento adecuado.
4. El obrero puede desarrollar arrogancia y tratar de mantener control sobre los
miembros.
5. Al no haber apoyo y respaldo el obrero se puede desanimar y abandonar la obra.
 MODELO MADRE-HIJA
Es el método má s usado para plantar iglesias. La iglesia envía a familias y líderes a
un nuevo sector y les provee recursos econó micos y apoyo. Es un modelo muy
exitoso.
Ventajas:
1. Los miembros del nú cleo de la nueva iglesia comparten la filosofía ministerial de
la iglesia madre.
2. Hay amplios recursos disponibles por parte de la iglesia madre a la hija.
3. Obliga a la iglesia madre a desarrollar nuevos líderes.
4. La iglesia madre provee apoyo y supervisió n continua al fundador.
5. Pueden lograr má s en menos tiempo ya que poseen buenos recursos.
6. Adquiere visibilidad y estabilidad inmediatas en la comunidad.
Desventajas:
1. Requiere mucha planificació n, preparació n y sacrificio.
2. Se puede llegar a depender mucho de la iglesia madre.
3. Puede tenderse a “clonar” una iglesia, má s que plantarla.
4. Puede causar trastornos emocionales a la iglesia madre por causa de la “pérdida”
de miembros que van a la iglesia hija.
 MODELO COLONIZADOR
Es idéntico al modelo madre-hija con la excepció n de que el grupo que funda la
iglesia se mueve a un lugar muy distante, pagando el grupo sus gastos, obteniendo
nuevos empleos y estableciéndose en la localidad.
Ventajas:
1. Posee un nivel alto de compromiso con Cristo y la Gran Comisió n.
2. Los miembros del grupo colonizador ofrecen sus hogares para comenzar las
obras.
Desventajas:
1. El nú mero de miembros en principio es pequeñ o.
2. La distancia física de la iglesia madre presenta problemas para la adecuada
supervisió n directa de la obra.
 MODELO SATÉLITE
Este modelo tiene una sola iglesia en varios lugares de cará cter semiautó nomo. Los
satélites tienen una relació n cercana con la iglesia madre, aunque poseen bastante
libertad.
Ventajas:
1. Combina las características de las iglesias grandes y de las celulares.
2. Proveen oportunidades para que estudiantes de seminario obtengan experiencia
evangelizando y enseñ ando.
3. La reproducció n, alcance y crecimiento de estas iglesias es amplio.
Desventajas:

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1. El uso de varias propiedades puede presuponer un aumento en gastos
econó micos, que se debe prever.
2. Los roles de la iglesia madre y de los satélites pueden confundirse. Deben
definirse los roles de ambos para evitar discrepancias y desavenencias en el
proceso de autonomía inicial hacia la posterior independencia.
 MODELO MISIONERO
Es el modelo má s conocido por los evangélicos en América del Norte. El pastor
misionero comienza la obra bajo el apoyo de iglesias canalizado por una agencia
misionera. Tan pronto la iglesia se forma y establece en doctrina, liderazgo y
economía, el pastor renuncia y deja un obrero a cargo.
Ventajas:
1. Funciona bien en situaciones pioneras.
2. El obrero enviado puede contar con bastante experiencia.
3. Se provee apoyo econó mico só lido al pastor y su familia.
4. El respaldo econó mico permite construir un edificio en poco tiempo.
Desventajas:
1. Se tiende a depender mucho de los recursos de las agencias misioneras o iglesias
que envían.
2. Existe la tendencia del misionero a ausentarse con regularidad a rendir cuentas
de su trabajo y por la bú squeda de recursos financieros adicionales.
3. En ocasiones la iglesia se demora en financiarse sola. Puede crear dependencia.
4. Tiene el reto de hacer una transició n exitosa del misionero al pastor
permanente.
 MODELO DENOMINACIONAL
Este es el modelo tipo asociació n. Ocurre cuando muchas iglesias se unen en un
pacto para levantar obras, uniendo recursos y compartiendo su experiencia para
hacer estudios, seleccionar á reas y fijar metas para plantar iglesias.
Ventajas:
1. Existe disponibilidad de recursos econó micos abundantes. El peso financiero se
distribuye mejor.
2. Posee eficacia administrativa.
3. Existe una amplia red de personas e ideas disponibles.
Desventajas:
1. Puede haber poco espacio para la iniciativa y la participació n a nivel de base
local.
2. El obrero puede sentirse limitado a trabajar sobre la base del programa
establecido por la denominació n.
3. Puede crear “provincialismo” si se pierden de vista las necesidades en otras
regiones.
 MODELO CELULAR
Esta es la forma de organizar una iglesia utilizando los grupos pequeñ os y
reuniones en los hogares como el eje central del quehacer de la iglesia. Se anticipa
la multiplicació n de células y por ende, de los líderes.
Ventajas:
1. Propende al desarrollo de líderes.
2. Crea un ambiente amistoso para el no creyente.
3. Provee oportunidades de interacció n má s directas.
Desventajas:
1 Si el liderazgo no es diná mico tiende a estancar o matar la iglesia.

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2. Se precisa de un nú mero suficiente de líderes para desarrollar el modelo.
3. Se puede crear resistencia a la multiplicació n por el factor comodidad en el
grupo.
B- ESTRTEGIAS DE CRECIMIENTO PARA LA PLANTACION
1: Anticipe un despertar y una investidura sobrenatural
Puesto que el crecimiento de la iglesia es una actividad sobrenatural, la primera
prioridad es la oració n enfocada y concertada, y la investidura sobrenatural que la
acompañ a. El despertar sobrenatural es la base para todo lo que viene después. Es
aquí donde se descubrirá n los recursos sobrenaturales, las actitudes será n
cambiadas y las relaciones será n sanadas. Si simplemente intenta implementar una
nueva metodología sobre una congregació n no avivada, encontrará resistencia
carnal. No se puede poner vino nuevo en odres viejos, pero Dios le puede dar un
nuevo recipiente. Su enfoque tiene que estar en conocer a Dios, no en hacer que la
iglesia crezca.
2: Haga de la oración y la alabanza sus prioridades
Principie un ministerio de oració n intercesora constante si tiene apenas pocas
personas para principiar. Dios obra por medio del remanente que ora. Enseñ e a las
personas a adorar a Dios en forma privada y como un cuerpo. La oració n y la
enseñ anza pondrá n los fundamentos necesarios para hacer los cambios que se
necesiten para mejorar la experiencia corporativa de adoració n. No sea faná tico
sobre cualquier estilo de adoració n. El asunto clave no es el estilo o formato, sino
un enfoque en Cristo y el espíritu de celebració n y expectativa.
3: Enfoque sobre la misión de la iglesia
Muchas iglesias no experimentan el crecimiento porque los miembros lo tratan con
desdén o indiferencia. Cuando los creyentes nacidos de nuevo son guiados a
entender el propó sito eterno de Dios para la iglesia, será n motivados para servir.
Enseñ e que la iglesia estaba en el plan de Dios desde antes de la fundació n del
mundo, que fue establecida por Cristo, investida de poder por la resurrecció n y la
comisió n del Espíritu Santo, comisionada con una misió n mesiá nica y que será su
esposa gloriosa por toda la eternidad. Base toda su discusió n y planeació n en el
propó sito de la iglesia de cumplir la Gran Comisió n. Trabajen juntos al escribir una
declaració n de la misió n personalizada de su iglesia que pueda ser recordada
fá cilmente y que refleje claramente la Gran Comisió n.
4: Sea un ejemplo de cómo viven los ciudadanos del reino
El vivir como ciudadanos del reino quiere decir que la iglesia debe desarrollar
relaciones interpersonales sanas. El saneamiento de relaciones rotas y la
edificació n de relaciones sanas tienen que estar basadas en la oració n y en un
encuentro con el Dios Santo. Edifique sobre esta base sobrenatural por medio de
enseñ ar la naturaleza de la iglesia del Nuevo Testamento. Una vez que haya
enseñ ado las bases bíblicas de la comunidad, organice la iglesia para facilitar tanto
el ministerio como la comunió n por medio del desarrollo o la mejoría de las células
pequeñ as de estudio bíblico.
5: Entrene a laicos para el liderazgo
El crecimiento de la iglesia siempre será sofocado si la iglesia no desarrolla
constantemente su base de liderazgo. El líder principal es el pastor, cuyo liderazgo
no es asunto de grado ni de autoridad, sino de funció n. Debe dirigir con una pasió n
de corazó n y por medio de la edificació n de relaciones de ministerio. Siguiendo el
modelo de Jesú s, tiene que ser tanto siervo como líder.

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Una funció n clave del liderazgo pastoral es el desarrollo del liderazgo laico basado
en el descubrimiento, el desarrollo y la utilizació n de los dones espirituales
(Efesios 4:11-16). Cada miembro del cuerpo de Cristo tiene dones y, por
consiguiente, debe ser desafiado, entrenado y liberado para el ministerio.
6: Haga un estudio del medio
La iglesia primero necesita conocer su medio interno. ¿Cuá les son las
características de su iglesia, en el sentido de la edad, la educació n y la composició n
étnica? ¿Dó nde viven las personas que asisten a su iglesia? Tome un mapa de la
ciudad y señ ale las residencias de sus miembros. Considere las tendencias de
desarrollo en su iglesia por medio de un examen de las estadísticas de los ú ltimos
diez o veinte añ os, incluyendo tales cifras como la asistencia al estudio de la Biblia
y los cultos de adoració n, la cantidad de ofrenda por familia, el nú mero de clases
para el estudio bíblico y el nú mero de bautismos. Elabore grá ficas sencillas para
ilustrar el resultado de sus investigaciones.
También necesita saber de la comunidad alrededor del templo. ¿Cuá l es la
composició n de la població n alrededor de su templo?
Después, considere las divisiones de su congregació n segú n las edades, la mezcla
étnica y las necesidades especiales. La mayoría de las denominaciones ofrecen
ayuda a las iglesias locales para obtener tal informació n demográ fica. La
informació n demográ fica en bruto siempre debe ser suplementada con un
conocimiento de primera mano. Salga al vecindario y pregunte sobre las
necesidades. Utilice el estudio del medio para que sus oraciones tengan un
enfoque. Pídale a Dios que le muestre dó nde comenzar a suplir las necesidades y
alcanzar a su comunidad.
7: Base sus planes en una visión de proporciones divinas
La visión provee el combustible para las actividades relacionadas con el crecimiento
de la iglesia. La visión proviene de un encuentro con Dios, es comunicada por el
Espíritu y debe ser obedecida por la iglesia. La visión debe ser comunicada por medio
de palabra y hecho. La visión para su iglesia ayudará a dirigir a su iglesia a enfocar
su ministerio —basado en los valores esenciales, las necesidades de la comunidad y
los recursos disponibles— para lograr los resultados óptimos en cumplir con la Gran
Comisión en su contexto dado. El escribir una declaración de visión puede ayudar
grandemente a comunicar la visión.
8: Desarrolle un plan para el crecimiento
El desarrollar un plan para el crecimiento requiere el establecer metas y el
planificar cuidadosa e inteligentemente. Las iglesias que no tienen metas raras
veces experimentan el crecimiento. Las metas dan direcció n para alcanzar un
resultado deseado y nos capacitan para evaluar el progreso en el proceso de
alcanzar las metas. Las metas le ayudará n a: 1) definir y articular lo que la visió n
dicta; 2) desarrollar una estrategia clara; 3) evaluar el progreso; 4) edificar la fe; 5)
crear una dependencia de Dios; y 6) ver y celebrar la actividad de Dios en su
medio. Las metas específicas para crecimiento inevitablemente encaminan a la
necesidad de un plan para tal crecimiento. El plan para el crecimiento tiene que
venir naturalmente del compromiso de cumplir la Gran Comisió n, la visió n
específica de la iglesia y las metas de crecimiento que la iglesia ha adoptado. La
planificació n nos obliga a mirar un cuadro má s grande del crecimiento de la iglesia.
El plan de crecimiento tiene que tratar con diná micas tales como la creació n de
nuevas clases, reclutamiento y entrenamiento de líderes, y la provisió n de espacio,
terreno, personal, y otros recursos semejantes. El papel del plan de crecimiento es

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permitir que la iglesia prevea y resuelva cualquier barrera artificial que pueda
inhibir el crecimiento de la iglesia.
9: Diseñe su estrategia para el crecimiento
Cada iglesia debe desarrollar su propia estrategia para el crecimiento porque cada
iglesia es una creació n especial del Padre. Una buena estrategia será consecuente
con las verdades bíblicas, equilibradas en su presentació n, alineada con su visió n,
basada en el estudio del medio y suficientemente sencillas como para ser
entendida, comunicada e implementada. Aunque cada iglesia necesita elaborar una
estrategia especial para suplir sus necesidades y oportunidades específicas, hay
siete elementos bá sicos que deben estar presentes para proveer un ministerio
equilibrado: 1) adoració n significativa; 2) oració n poderosa; 3) relaciones sanas de
comunidad; 4) enseñ anza bíblica pertinente;
5) una estrategia definida para extensió n; 6) ministerios continuos de discipulado;
y 7) participació n en misiones mundiales.
Tome estos elementos bá sicos y elabore un programa que dé resultados para su
iglesia. No necesita utilizar un programa específico, simplemente porque funcionó
para otra iglesia o es recomendado por una organizació n. Los programas y
materiales son desarrollados para ayudar a las iglesias locales a cumplir con su
misió n dada por Dios. A medida que desarrolla su estrategia, esté preparado para
introducir los cambios necesarios. Muchas iglesias cometen el error de aferrarse a
estrategias que ya no funcionan.
10: Implemente su plan de ministerio
Muchas iglesias pasan demasiado tiempo en la planificació n y poco tiempo en la
implementació n. Muchas iglesias son como el equipo de fú tbol que se ve bien en el
papel. Todos los componentes necesarios parecen estar en su lugar para tener una
temporada victoriosa —la estrategia de las jugadas está bien concebida, los
ensayos se llevan a cabo con entusiasmo, los jugadores está n en su lugar— pero
cuando llega el momento para la competencia, no logran ejecutar los planes que
han ensayado. Esto en realidad nos lleva al círculo completo del paso 1: La
investidura sobrenatural del poder de Dios. Muchas iglesias tienen un encuentro
genuino con Dios, desarrollan su estrategia y después intentan implementar la
estrategia con esfuerzos humanos. Caen en la trampa de pensar que el éxito vendrá
si trabajan con mayor intensidad, o desarrollan un programa superior de
actividades. Los métodos y las actividades tienen su lugar, pero no pueden
reemplazar la investidura sobrenatural del poder de Dios. Por consiguiente, tiene
que mantener el enfoque en la mano sobrenatural de Dios, hacer notar la evidencia
de la actividad de Dios en su medio, mantener la visió n ante su gente, motivar,
equipar, delegar y permanecer dedicado a la tarea.
Mientras que estos pasos está n en orden consecutivo y se construyen en forma
ló gica uno sobre otro, esto no quiere decir que podamos dejar de implementar
cada uno y todos los pasos en una forma continua.

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