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A∴A∴
Publicación en Clase D

[Las notas numeradas y sin corchetes, en esta edición, pertenecen a John Symonds y Kenneth Grant y fueron extraídas de la versión
de MAGICK por ellos editada y comentada (1973). Las notas entre corchetes pertenecen a terceros.]

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0. Este es el libro sobre la Unión de Uno mismo con una Deidad particular mediante la devoción.
1. Consideraciones ante el Umbral. En primer lugar se debe considerar la elección de una Deidad en
particular. Esto es un asunto sin importancia, siempre que se elija una acorde a la propia naturaleza más alta.
Sea cual sea, este método no es apropiado para dioses austeros como Saturno, o intelectuales como Thoth.
Pero para tales deidades que en sí mismas participen de cualquier manera en el amor es un modo perfecto.
2. Sobre el método principal de este Arte Mágicko. Que el devoto considere bien que si bien Cristo y
Osiris son uno, el primero debe ser adorado con ritos Cristianos y el segundo con ritos Egipcios. Y esto,
aunque los ritos mismos sean ceremonialmente equivalentes. Debe, sin embargo, haber un símbolo
declarando la trascendencia de tales limitaciones; y con respecto también a la Deidad, debe haber una cierta
afirmación de esta identidad tanto con todos los dioses similares de todas las otras naciones, como con lo
Supremo de lo cual todos no son más que reflejos parciales.
3. Sobre el lugar principal de devoción. Éste es el Corazón del devoto, y debe estar simbólicamente
representado por aquella habitación o punto que más ame. 1 Y el punto más querido allí 2 debe ser el santuario
de su templo. Es lo más conveniente que este santuario y altar estén embargados en un bosque, o en una
alameda, o jardín. Pero que sea protegido del profano.
4. Sobre la Imagen de la Deidad. Que haya una imagen de la Deidad 3: primero, porque así en la
meditación se induce la plenitud de pensamiento; y segundo, porque un cierto poder entra y la habita por
virtud de ceremonias; o eso se dice, y Nosotros no lo negamos. Que esta imagen sea la más hermosa y
perfecta que el devoto pueda conseguir; o si es capaz de pintarla o esculpirla, mucho mejor. En cuanto a
aquellas Deidades con cuya naturaleza ninguna Imagen es compatible, que sean adoradas en un santuario
vacío. Tales son Brahma, y Allah. También algunas concepciones post-cautiverio de Jehovah.
5. Más sobre lo anterior. Que este santuario sea amueblado apropiadamente en cuanto a sus
ornamentos, de acuerdo al Liber 777. Con hiedra y piñas, por ejemplo, para Baco, y dejar ante él tanto uvas
como vino. De la misma manera en el caso de Ceres que haya maíz, y tortas; o para Diana hierba de la luna
[botrychium] y hierbas pálidas, y agua pura. Además, es bueno respaldar el santuario con talismanes de los
planetas, signos y elementos apropiados. Pero esto debe ser hecho de acuerdo al buen Ingenium [Ingenio] del
Philosophus a la luz del Liber 777 durante el curso de sus Devociones. También es bueno, sin embargo, que
se haga de antemano un círculo mágicko con los signos y nombres correctos.
6. Sobre las ceremonias. Que el Philosophus prepare una poderosa Invocación de la Deidad particular,
de acuerdo a su Ingenium. Pero que consista de estas varias partes: —
Primero, una Imprecación, como la de un esclavo hacia su Amo.
Segundo, un Juramento, como el de un vasallo a su Señor.
Tercero, un Memorial, como el de un niño a su Padre.
Cuarto, una Oración, como la de un Sacerdote hacia su Dios.
Quinto, un Coloquio, como el de un Hermano con su Hermano.
Sexto, una Conjuración, como la de un Amigo con su Amigo.
Séptimo, un Madrigal, como el de un Amante a su Amada.
Y apuntar bien que el primero debe ser de temor, el segundo de lealtad, el tercero de dependencia, el
cuarto de adoración, el quinto de confidencia, el sexto de camaradería, el séptimo de pasión.
7. Más sobre las ceremonias. Que esta Invocación sea la parte principal de una ceremonia ordenada. Y
en esta ceremonia que el Philosophus por ningún motivo desatienda el servicio de un sirviente. Que barra y
adorne el lugar, rociándolo con agua o con vino como sea apropiado a la particular Deidad, y consagrándolo
con aceite, y con el ritual que parezca mejor. Y que todo sea hecho con intensidad y minuciosidad.
8. Sobre el periodo de devoción, y las horas que conlleva. Que un periodo específico sea fijado por el
adorador; se dice que el mínimo tiempo es nueve días por siete, y el máximo siete años por nueve. Y al
respecto de las horas, que la Ceremonia sea llevada a cabo tres veces, o por lo menos una vez, cada día, y que
el sueño del Philosophus sea interrumpido por algún propósito de devoción al menos una vez cada noche.
Para algunos es mejor designar horas fijas para la ceremonia, para otros puede ser mejor que la ceremonia
se lleve a cabo de la manera que el espíritu los mueva a hacerlo: para esto no hay regla.

1. El Yoni [nota marginal agregada por Crowley en una copia de The Equinox I (7), transcrita por Yorke].

2. Su clítoris [nota marginal agregada por Crowley, como la de arriba].

3. El  [nota marginal agregada por Crowley, como las de arriba].

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9. Sobre las Túnicas y los Instrumentos. La Vara y la Copa deben ser elegidas para este Arte; nunca la
Espada o Daga, nunca el Pentáculo, a menos que ese Pentáculo sea de una naturaleza armoniosa. Pero incluso
así es mejor quedarse con la Vara y la Copa; y de tener que elegir uno, la Copa.
Para las Túnicas, la de un Philosophus, o la de un Adepto Interno, es lo más adecuado; o, la túnica más
apropiada para el servicio de la Deidad particular, como una bassara para Baco, una túnica blanca para Vesta.
También, para Vesta, uno puede usar como instrumento la Lámpara; o la hoz para Cronos.
10. Sobre el Incienso y las Libaciones. El incienso debe seguir la naturaleza de la Deidad particular;
como la almáciga para Mercurio, díctamo para Perséfone. También las libaciones, como, una decocción de
dulcamara para Melancolía, o de cáñamo Hindú para Urano.
11. Sobre la armonía de las ceremonias. Que todas estas cosas sean correctamente consideradas, y en
longitud, en lenguaje de la mayor belleza al comando del Philosophus, acompañado, de tener la habilidad, por
música, y entrelazado, si la Deidad particular es jocosa, con baile. Y estando todo cuidadosamente preparado
y ensayado, que sea practicado diariamente hasta que sea totalmente rítmico con su aspiración, y como si
fuese parte de su ser.
12. Sobre la variedad de las ceremonias. Ahora, entendiendo que cada hombre se diferencia básicamente
de cualquier otro hombre, aunque en esencia es idéntico, que estas ceremonias afirmen su identidad mediante
su diversidad. Por esta razón dejamos mucho aquí al Ingenium del Philosophus.
13. Sobre la vida del devoto. Primero, que su estilo de vida sea complaciente con la Deidad particular.
Así, para invocar a Neptuno que vaya de pesca; pero para invocar a Hades, que no se acerque al agua odiosa
para Él.
14. Más sobre la vida del devoto. Que aleje de su vida todo acto, palabra o pensamiento que sean
odiosos para la Deidad particular; como la falta de castidad en el caso de Artemis, las evasiones en el caso de
Ares. Aparte de esto, debe evitar toda aspereza o falta de amabilidad de cualquier tipo en el pensamiento, la
palabra, u acto, entendiendo que por encima de la Deidad particular está lo Uno en donde todo es Uno.
Aunque también puede practicar deliberadamente crueldades, cuando la Deidad particular manifieste Su amor
en ello; como en el caso de Kali, y Pan. Y por esto, antes del comienzo de su periodo de devoción, que
practique las reglas del Liber Jugorum [Liber III].
15. Más sobre la vida del devoto. Ahora, si bien muchos están completamente ocupados con sus asuntos,
que se sepa que este método es adaptable a las necesidades de todos.
Y Nosotros somos testigos de que esto que sigue es la Crux y Quintaesencia del entero Método.
Primero, si no tiene una Imagen, que tome cualquier cosa y la consagre como una Imagen de su Dios. Lo
mismo con sus túnicas e instrumentos, sus sufumigaciones y libaciones: ¿no tiene acaso para usar como su
Túnica un traje de noche; para su instrumento un bastón; para sus sufumigaciones un fósforo, para su libación
un vaso de agua?
Pero que consagre cada cosa que use al servicio de esa Deidad particular, y que no las profane para ningún
otro uso.
16. Continuación. Lo siguiente es al respecto del tiempo disponible, en el caso de ser corto. Que trabaje
mentalmente sobre su Invocación, concentrándola, y que lleve a cabo su Invocación en su corazón siempre
que tenga el tiempo disponible. Y que aproveche con entusiasmo cada oportunidad para esto.
17. Continuación. Tercero, incluso si tiene el tiempo libre y la preparación, que siempre busque llevar
los símbolos hacia adentro, de manera que incluso en su bien ordenado santuario la entera ceremonia gire
interiormente en su corazón, es decir en el templo de su cuerpo, del cual el templo exterior no es más que una
imagen.
Ya que en el cerebro está el santuario, y allí no hay Imagen; y el aliento del hombre es el incienso y la
libación.
18. Continuación. Más al respecto de la ocupación. Que el devoto dentro del alambique de su corazón
transmute cada pensamiento, o palabra, u acto, en el oro de su devoción.
Así: comiendo. Que diga: “Como este alimento en gratitud a mi Deidad que me lo ha enviado, para que
gane fuerza para mi devoción hacia Él.”
O: durmiendo. Que diga: “Me recuesto para dormir, dando gracias por esta bendición de mi Deidad, para
que sea refrescado para nueva devoción hacia Él.”
O: leyendo. Que diga: “Leo este libro para estudiar la naturaleza de mi Deidad, para que al tener más
conocimiento de Él me inspire con una devoción más profunda hacia Él.”
O: trabajando. Que diga: “Llevo mi pala hacia la tierra para que flores frescas (fruta, o lo que sea) broten
en Su gloria, y para que yo, purificado por el esfuerzo, pueda dar mejor devoción hacia Él.”

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O lo que sea que esté haciendo, que lo razone en su mente, trazándolo a través de circunstancia tras
circunstancia hacia ese único fin y conclusión del asunto. Y que no lleve a cabo el acto hasta que haya hecho
esto.
Como está escrito en el Liber VII, capítulo v:
“22. Cada aliento, cada palabra, cada pensamiento, es un acto de amor contigo.
23. El latido de mi corazón es el péndulo del amor.
24. Las canciones mías son los suaves suspiros:
25. Los pensamientos míos son el mismísimo éxtasis:
26. Y mis actos son las miríadas de Tus niños, las estrellas y los átomos.”
Y Recuerda Bien, que si fueras en verdad un amante, harías que todo esto forme parte de tu propia
naturaleza sin la más mínima imperfección o falla en su más mínima parte.
19. Sobre las Lecciones. Que el Philosophus lea sólo de sus copias de los libros sagrados de Thelema 1,
durante el entero periodo de su devoción. Pero, de cansarse, que lea libros que no tengan nada que ver con el
amor, como recreación.
Pero que copie cada verso de Thelema relacionado con esto, y que medite sobre ellos, y que comente
luego. Ya que allí hay una sabiduría y una magia demasiado profundas para pronunciar de cualquier otra
manera.
20. Sobre las Meditaciones. Aquí se da el más potente método para alcanzar el Fin, para aquel que está
preparado a fondo, siendo purificado por la práctica de la Transmutación del acto en devoción, y consagrado
por la correcta ejecución de las ceremonias sagradas. Aun así aquí hay peligro, ya que la Mente es fluida
como el azogue, y bordea el Abismo, y es acosada por muchas sirenas y diablos que la seducen y atacan con
el fin de destruirla. Por ello, que el devoto tenga cuidado, y precise acertadamente sus meditaciones, de la
misma manera que un hombre debería hacer al construir un canal de un mar a otro.
21. Continuación. Que el Philosophus medite sobre todo amor que lo haya conmovido. Está el amor de
David y Jonatán, y el amor de Abraham e Isaac, y el amor de Lear y Cordelia, y el amor de Damón y Fintias,
y el amor de Safo y Atis, y el amor de Romeo y Julieta, y el amor de Dante y Beatriz, y el amor de Paolo y
Francesca, y el amor de César y Lucrecia Borgia, y el amor de Aucassin y Nicollette, y el amor de Dafnis y
Cloe, el amor de Cornelia y Cayo Graco, y el amor de Baco y Ariadna, y el amor de Cupido y Psique, y el
amor de Endimión y Selene, y el amor de Deméter y Perséfone, y el amor de Venus y Adonis, y el amor de
Lakshmi y Vishnu, y el amor de Shiva y Bhavani, y el amor de Buda y Ananda, y el amor de Jesús y Juan, y
muchos más.
También está el amor de muchos santos por su deidad particular, como el de San Francisco de Asís por
Cristo, el de Sri Sabhapaty Swami por Maheswara 2, el de Abdullah Haji Shirazi 3 por Allah, el de San
Ignacio Loyola por María, y muchos más.
Ahora, toma una de estas historias cada noche y represéntala en tu mente, tomando cada identidad con
infinito cuidado y gusto, y figúrate como uno de los amantes y a tu Deidad como el otro. Así pasa a través de
todas las aventuras del amor, sin omitir una; y en cada una concluye con: “¡Qué pálido reflejo de mi amor por
esta Deidad!”
Pero de cada una se sacará cierto conocimiento del amor, cierta intimidad con el amor, que te ayudará a
perfeccionar el tuyo. Así, de una aprenderás la humildad del amor, su obediencia de otra, su intensidad de una
tercera, su pureza de una cuarta, su paz de una quinta.
De esta manera siendo tu amor perfecto, será merecedor de aquel amor perfecto de Él.
22. Más sobre la meditación. Por otra parte, que el Philosophus imagine que ha sido exitoso en su
devoción, y que su Señor ha aparecido ante él, y que conversan de manera apropiada.
23. Sobre el Misterioso Triángulo. Ahora de la misma manera que tres cuerdas separadamente pueden
ser rotas por un niño, mientras que esas mismas cuerdas estando debidamente trenzadas pueden sujetar a un
gigante, que el Philosophus aprenda a entrelazar en un Hechizo estos tres métodos de Magia.

1. [Se refiere a los tres volúmenes de la edición original de  los cuales habría recibido el Philosophus, conteniendo los Libri
LXI, LXV, VII, CCXX, XXVII y 813 en ese orden. El volumen moderno titulado Los Libros Sagrados de Thelema (The Equinox III (9)),
contiene adicionalmente los Libri de “Clase A”, I, X, LXVI, XC, 156, 231, 370 y 400, al igual que un facsímil del Manuscrito del Liber
AL. –T.S.]

2. El Gran Señor (Shiva).

3. [Uno de los seudónimos de Crowley, un místico persa islámico ficticio a quién se le atribuyó una curiosa obra conocida como El
Fragante Jardín de Abdullah el Satírico, o el Bagh-i-Muattar. –T.S.]

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Con este fin, que entienda que son Uno, porque el fin es Uno, también son Uno porque el método es Uno,
igual que el método de girar la mente hacia la Deidad particular mediante amor en cada acto.
Y para que tu cordel no se deslice, aquí hay una pequeña cuerda que envuelve apretadamente todo, incluso
el Mantram o Plegaria Continua.
24. Sobre el Mantram o Plegaria Continua. Que el Philosophus teja el nombre de la Deidad particular en
una oración corta y rítmica; por ejemplo, para Artemis: ἐπελθον ἐπελθον Ἀρτεµις 1, para Śiva: Nama Śivaya
namaha Aum 2; o, para María, Ave María 3, o, para Pan, ταιρε Σωτηρ κοσµοσ Ἰω Παν Ἰω Παν 4; o para Allah:
Hua Allahu alazi lailaha illa hua. 5
Que repita esto día y noche mecánicamente en su cerebro sin dudarlo, el cual así se prepara para el
Advenimiento de ese Señor, y se arma contra cualquier otro.
25. Sobre el Activo y el Pasivo. Que el Philosophus cambie del amor activo de su Deidad particular al
estado de espera pasiva, incluso casi de repulsión, no la repulsión del disgusto, sino la de la modestia sublime.
Como está escrito en el Liber LXV, ii:
“59. Te he llamado, y he viajado hacia Ti, y no me acogió.
60. Esperé pacientemente, y Tú estabas conmigo desde el principio.”
Que luego cambie de nuevo a Activo, hasta que un verdadero ritmo sea establecido entre los estados,
como si fuese el balanceo de un Péndulo. Pero que refleje que una vasta inteligencia es requerida para esto; ya
que debe estar casi como fuera de sí para observar esas fases en él mismo. Y hacer esto es un gran Arte, el
cual no pertenece del todo al grado de Philosophus. Tampoco es de por sí útil, más bien lo contrario, en esta
práctica especial.
26. Sobre el Silencio. Puede llegar un momento en el curso de esta práctica cuando los símbolos externos
de devoción cesen, cuando el alma es como si enmudeciera en la presencia de su Dios. Nótese que esto no es
una cesación, sino una transmutación de la infructuosa semilla de la plegaria hacia el verde disparo del
anhelo. Este anhelo es espontáneo, y se debe dejar crecer, ya sea dulce o amargo. A menudo es como el
tormento del infierno en donde el alma arde y se retuerce incesantemente. Pero esto finaliza, y allí continúa
abiertamente tu Método.
27. Sobre la Sequedad. Otro estado en el cual a veces el alma puede caer es en esta oscura noche. Y esto
es verdaderamente purificante en tales profundidades que el alma no puede desentrañar. Es menos como el
dolor que como la muerte. Pero es la muerte necesaria que viene antes del alzamiento de un cuerpo
glorificado.
Este estado debe ser soportado con fuerza; y ningún método de alivio debe ser empleado. Puede ser
destruido por la desarticulación del Método entero, y un retorno al mundo exterior. Esta cobardía no solo
destruye el valor de todo lo ocurrido antes, sino también el valor del Juramento de Fidelidad que se ha hecho,
y convierte a tu Voluntad en una burla hacia hombres y dioses.
28. Sobre los Engaños del Diablo. Nótese bien que en este estado de sequedad miles de seducciones te
tentarán a abandonarlo; también habrá miles de maneras de romper tu juramento en espíritu sin romperlo en
letra. Contra esto puedes repetir las palabras de tu juramento en voz alta una y otra vez hasta que la tentación
sea superada.
También el diablo te representará que sería mejor para esta operación que hagas esto y aquello, y buscará
asustarte mediante el miedo por tu salud o por tu razón.
O puede mandarte visiones peores que la locura.
Contra todo esto existe solo un remedio, la Disciplina de tu Juramento. Entonces irás a través de ceremonias
que te resultarán insignificantes y horrendas, y blasfemarás contra tu Deidad y habrás de maldecirlo. Esto
importa poco, ya que no eres tú, así sea que adhieras a la Letra de tu Obligación. Ya que tu Visión Espiritual
está cerrada, y confiar en ella es ser llevado hacia el precipicio, y ser lanzado desde allí.

1. “Aquí estoy, aquí estoy, Artemisa.”

2. “Que el nombre de Shiva se magnifique.”

3. [“Salve María.” Parece muy corto para ser un mantra práctico; posiblemente se refiere a la oración tradicional que comienza con
estas palabras; su versión completa siendo, Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum; benedicta tu in milieribus, et benedictus fructus
ventris tui, Iesus; Sancta Maria, mater Dei, ora pro nobis peccatoribus nunc et in hora mortis nostræ. Amen; aunque esto a su vez parece
muy largo. Tu kilometraje puede variar. –T.S.]

4. “Salve, salvador del Mundo; Io Pan, Io Pan.”

5. “El es Dios y no hay otro Dios que El.”

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29. Más sobre este punto. También más sutiles que todos estos terrores son las Ilusiones de Éxito. Un
instante de auto satisfacción o Expansión del Espíritu, especialmente en este estado de sequedad, y estás
perdido. Ya que puedes alcanzar la Falsa Unión con el Demonio mismo. Ten cuidado también del orgullo que
surge de haber resistido las tentaciones.
Pero tantos y tan sutiles son los engaños de Choronzon que el mundo entero no podría contener su
enumeración.
La respuesta para todo esto es la persistencia en el cumplimiento literal de la rutina. Ten cuidado,
entonces, de aquel diablo que te susurrará al oído que la letra mata, pero el espíritu da vida, y contéstale: “Si
el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.” 1
También deberás cuidarte de la disputa con el diablo, y el orgullo en el ingenio de tus respuestas a él. Por
ello, si no has perdido el poder del silencio, empléalo contra él.
30. Sobre el Encendimiento del Corazón. Aprende que todos estos métodos están secos. Los ejercicios
intelectuales, morales, no son Amor. Aunque como un hombre frotando dos palitos secos por el tiempo
suficiente de repente encuentra una chispa, de la misma manera el verdadero amor a veces irrumpirá en tu
meditación.
Al final vendrá súbitamente una gran llama devoradora, y te quemará completamente.
Debemos advertirte al respecto de estas chispas, y de estas llamas, y de estos comienzos del Fuego
Infinito. Estas chipas exaltarán tu corazón, y tu ceremonia o meditación o esfuerzo parecerá por un momento
ir a su propia voluntad; con las llamas pequeñas aumentará el volumen y la intensidad; y con los comienzos
del Fuego Infinito tu ceremonia será arrebatada en una canción encantadora, y tu meditación será extasiada, y
tu esfuerzo será una delicia que excederá todo placer que jamás hayas conocido.
Y de la Gran Llama que te responderá no se hablará; ya que ese es el Fin de este Arte Mágicko de
Devoción.
31. Consideraciones al respecto del uso de símbolos. Debe notarse que personas de poderosa
imaginación, voluntad, e inteligencia no tienen necesidad de estos símbolos materiales. Ha habido ciertos
santos capaces de amar una idea sin que ésta sea degradada por idolatrarla, para usar esta palabra en su
verdadero sentido. Así uno puede estar apasionado por la belleza, sin la necesidad de una concreción tan
pequeña como “la belleza de Apolo”, “la belleza de las rosas”, “la belleza de Atis”. Tales personas son raras;
podemos dudar incluso si el mismo Platón alcanzó alguna visión de belleza absoluta sin adjuntarla a objetos
materiales en primer lugar. Una segunda clase es capaz de contemplar ideales a través de este velo; una
tercera clase necesita un doble velo, y no puede pensar en la belleza de una rosa sin la rosa ante él. Este
Método es de gran utilidad para ellos; pero que sepan que existe el peligro de que confundan el cuerpo
ordinario del símbolo con la idea concreta.
32. Más consideraciones de peligro para aquellos que no han sido purgados del pensamiento material.
Recuérdese que en la naturaleza del amor mismo hay peligro. La lujuria del sátiro por la ninfa es en efecto de
la misma naturaleza que la afinidad de la Cal viva por el agua por un lado, y que el amor de Ab por Ama 2 por
el otro; al igual que la triada Osiris, Isis, Horus es de la misma naturaleza que la de caballo, yegua, potro, y
que la de rojo, azul, púrpura. Este es el fundamento de las Correspondencias.
Pero sería falso decir “Horus es un potro” o “Horus es púrpura”. Se puede decir “Horus se asemeja a un
potro en el siguiente aspecto: que es la prole de dos seres complementarios.”
33. Más sobre este punto. De la misma manera muchos han dicho con verdad que todo es uno, y
falsamente que ya que la tierra es Ese Uno, y el océano es Ese Uno, entonces la tierra es océano. Para Él el
bien es ilusión, y el mal es ilusión; entonces el bien es el mal. Muchos hombres son destruidos por esta falacia
de la lógica.
Es más, hay quienes toman la imagen por el Dios; como quien dice, mi corazón está en Tiphareth, y un
Adepto está en Tiphareth; soy entonces un adepto.
Y en esta práctica el mayor peligro es este, que el amor que es su arma falle de una o dos maneras.
Primero, si el amor carece de cualquier cualidad del amor, entonces no es amor ideal. Está escrito sobre El
Perfecto: “No hay miembro de mi cuerpo que no sea el miembro de algún dios.” 3 Por esto, que el Philosophus
no menosprecie ninguna forma de amor, sino que las armonice todas. Como está escrito en el Liber LXI, 32:

1. [Juan 12:24.]

2. Padre por Madre.

3. [El Libro de los Muertos, capítulo 42.]

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“Porque la Perfección no mora en los Pináculos, o en los Fundamentos, sino en la ordenada Armonía del uno
con el todo.”
Segundo, si cualquier parte de este amor se excede, allí habrá afección. Lo mismo que en el amor de Otelo
por Desdémona, los celos del amor llegaran a superar la ternura del amor, puede ocurrir en este amor por una
Deidad particular. Y esto es más probable, ya que en este amor divino ningún elemento debe omitirse.
Es por virtud de esta completitud que ningún amor humano puede de ninguna manera alcanzar más que la
prefiguración parcial de este tipo de amor.
34. Sobre las Mortificaciones. Estas no son necesarias para este método. Al contrario, pueden llegar a
destruir la concentración, como contra-irritantes a, y así como alivios de, la suprema mortificación que es la
Ausencia de la Deidad invocada.
Pero como en el amor mortal surge un disgusto por cierta comida, o un placer en cosas naturalmente
dolorosas, esta perversión debe ser soportada y dejada que tome su curso. Pero que no interfiera con la salud
natural corporal, donde el instrumento del alma puede ser dañado.
Y al respecto de sacrificios por amor, son naturales para este Método, y correctos.
Pero al respecto de privaciones voluntarias y torturas, inútiles salvo para el devoto, son generalmente
antinaturales para las naturalezas saludables, y equivocadas. Ya que son egoístas. Azotarse a sí mismo no
sirve al maestro de uno; aunque negarse el pan para que el hijo de uno pueda comer torta es el acto de una
verdadera madre.
35. Más sobre las Mortificaciones. Si tu cuerpo, sobre el cual vas, es una bestia tan desobediente que no
viaja en la dirección deseada por ningún motivo, o si tu mente es resistente y elocuente como el Asno de
Balaam, abandona la práctica. Que el santuario sea cubierto con sayal, y ponte hábitos de lamentación y mora
solo. Regresa con mucha austeridad a la práctica del Liber Jugorum, poniéndote a prueba con un estándar
superior que el que hayas logrado al momento, y castigando las efracciones con una aguijada más severa.
Tampoco vuelvas a tu devoción hasta que cuerpo y mente estén domados y entrenados para todo tipo de curso
apacible.
36. Sobre métodos auxiliares menores en las ceremonias. I. Ascendiendo en los planos. Por este método
puedes ayudar a tu imaginación al momento de concluir tu Invocación. Actuar como se enseña en el Liber O,
a la luz del Liber 777.
37. Sobre métodos auxiliares menores en las ceremonias. II. Magia talismánica. Habiendo hecho por tu
Ingemium un talismán o pentáculo para representar a la Deidad particular, y habiéndolo consagrado con
infinito amor y cuidado, quémalo ceremonialmente ante el santuario, como abandonando la sombra de la
substancia. Pero es inútil hacer esto a menos que valores verdaderamente en tu corazón el talismán más que
todo lo hayas poseído.
38. Sobre métodos auxiliares menores en las ceremonias. III. Ensayo. Puede ayudar si la historia
tradicional de la Deidad particular es ensayada ante él; quizás esto sea mejor hecho de forma dramática. Este
método es el principal recomendado en los Exercitios Espirituales de San Ignacio, cuya obra puede ser
tomada como modelo. Que el Philosophus trabaje la leyenda de su propia Deidad particular, y asignando días
a eventos, viva esa vida en imaginación, ejercitando los cinco sentidos sucesivamente, cuando surja la
ocasión.
39. Sobre métodos auxiliares menores en las ceremonias. IV. Dureza. Este método consiste en maldecir
una deidad recalcitrante; como amenazando ceremonialmente con “quemar la sangre de Osiris, y moler sus
huesos hasta hacerlos polvo.” Este método es del todo contrario al espíritu del amor, a menos que la Deidad
particular sea feroz e implacable; como Jehovah o Kali. En tal caso el deseo de ocasionar constricción y
maldecir puede ser la señal de asimilación del espíritu del devoto con aquel de su Dios, y así un avance en la
Unión con Él.
40. Sobre el valor de esta forma particular de Unión o samādhi. Todo Samādhi es definido como la
unión extática de sujeto y objeto en la consciencia, con el resultado de que una tercera cosa surge que no toma
parte de la naturaleza de las dos.
Parecería a primera vista que no tiene importancia la elección del objeto para la meditación. Por ejemplo,
el Samādhi llamado ātmadarśana puede surgir de la simple concentración del pensamiento sobre un triángulo
imaginado, o en el corazón.
Pero de la misma manera que la unión de dos cuerpos en la química puede ser endotérmica o exotérmica,
la combinación de Oxigeno con Nitrógeno es suave, mientras que la de Oxígeno con Hidrógeno es explosiva;
y de la misma manera que el mayor calor se libera como ley por la unión de cuerpos muy opuestos en
carácter, y considerando que el compuesto resultante de esto es muy estable, parece razonable sugerir que el
Samādhi más importante y duradero resulta de la contemplación del Objeto más opuesto al devoto. (En otros

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planos, ha sido sugerido que los tipos más opuestos hacen los mejores matrimonios y producen los niños más
sanos. Las más grandiosas películas y operas son aquellas en las cuales se mezclan extremos violentos, y lo
mismo generalmente en cualquier campo de actividad. Incluso en las matemáticas, el paralelogramo más
grande posible se forma si las líneas que lo componen se fijan en ángulos rectos. ED)
41. Conclusiones sobre lo precedente. Puede ser sugerido al Philosophus, que a pesar de que su trabajo
sea más duro, su recompensa será más grande si elige una Deidad muy remota a su propia naturaleza. Este
método es más difícil y más alto que el presentado en el Liber E. Ya que un objeto simple como el sugerido
allí es de la misma naturaleza que las cosas más comunes de la vida, mientras que incluso la Deidad más
malvada está más allá del entendimiento humano no iniciado. En el mismo plano, también, Venus está más
cerca de un hombre que Afrodita, Afrodita está más cerca que Isis, Isis está más cerca que Babalon, Babalon
está más cerca que Nuit.
Que él decida entonces de acuerdo a su discreción por un lado y de acuerdo a su aspiración por el otro: y
que nadie sobrepase a su compañero.
42. Más sobre el valor de este Método. Ciertas objeciones surgen. Primeramente, en la naturaleza de
todo amor humano está la ilusión, y una cierta ceguera. Tampoco existe ningún amor verdadero por debajo
del Velo del Abismo. Por esta razón Nosotros damos este Método al Philosophus, como el reflejo del Adepto
Exento, quien refleja al Magister Templi y al Magus. Que el Philosophus entonces tenga este método como un
fundamento de los Métodos superiores que se le darán cuando alcance aquellos grados superiores.
Otra objeción yace en la parcialidad de este Método. Este es igualmente un defecto característico del
Grado.
43. Sobre un notable peligro de Éxito. Puede ocurrir que debido al tremendo poder del Samādhi,
superando todos los demás recuerdos como debe hacer, la mente del devoto puede obsesionarse, haciéndole
declarar que su Deidad particular es el único Dios y Señor. Este error ha sido el fundamento de todas las
religiones dogmáticas, y la causa de más miseria que todos los demás errores combinados.
El Philosophus es peculiarmente propenso a esto porque no puede permanecer escéptico de la naturaleza
del Método; por el momento debe creer en su Deidad particular. Pero
(1) que considere que esta creencia es solo un arma en sus manos,
(2) que afirme suficientemente que su Deidad no es más que una emanación o reflejo de un Ser más allá
de él, como se dijo en el Párrafo 2. Si falla en esto, ya que el hombre no puede quedarse permanentemente en
Samādhi, la Imagen memorizada en su mente se degradará, y será reemplazada por el Demonio
correspondiente, para su completa ruina.
Por ende, tras el Éxito, que no se deleite demasiado en su Deidad, sino que más bien se ocupe con su
demás trabajo, no permitiendo que aquello que no es más que un paso se convierta en la meta. Como está
escrito en el Liber 185: “recuerda que […] la Filosofía es el Equilibrio de aquel que está en la Casa del […]
Amor”. 1
44. Sobre el secreto, y los ritos de Sangre. Durante esta práctica es muy sabio que el Philosophus no
pronuncie una palabra al respecto de su trabajo, como si fuese un Amor Prohibido que lo consume. Pero que
responda a los locos de acuerdo a su locura; ya que debido a que no puede ocultarle a sus compañeros su
amor, debe hablarles de manera que entiendan.
Y como muchas Deidades demandan sacrificio, uno de hombres, otro de ganado, un tercero de palomas,
que estos sacrificios sean reemplazados por los verdaderos sacrificios en tu propio corazón. Pero si debes
simbolizarlos exteriormente debido a la dureza de tu corazón, que sea tu propia sangre, y la de nadie más, la
que se derrame ante ese altar*.
Sin embargo, no olvides que esta práctica es peligrosa, y puede causar la manifestación de cosas
malvadas, hostiles y maliciosas, para tu gran dolor.
45. Sobre un sacrificio más. De esto se debe entender que nada se debe decir; tampoco nada necesita ser
dicho a él, que tenga la sabiduría para comprender el número del párrafo. Y este sacrificio es el más fatal, a
menos que sea un verdadero sacrificium. Aun así hay quienes se han atrevido y lo han logrado.
46. Sobre otro sacrificio más. Aquí se habla de mutilación real. Tales actos son abominables; y si bien
pueden llevar al éxito en este Método, forman una barrera absoluta para todo progreso posterior.
Y en todo caso es más probable que lleven a la locura que al Samādhi. Quien lo intente ya está en verdad
loco.

1. [Liber Collegii Sancti, Tarea de un Philosophus, punto 5.]

* Las excepciones a esta regla no pertenecen ni a esta práctica, ni a este grado. N. Fra. A. .A. .
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47. Sobre la afección humana. Durante esta práctica no deberás esquivar de ninguna manera las
relaciones humanas, solo figurando para ti mismo que tu padre, o tu hermano, o tu esposa es una imagen de tu
Deidad particular. Así ganarán, y no perderán, con el trabajo. Solo en el caso de tu esposa es difícil, ya que
ella significa más para ti que todos los demás, y en este caso debes actuar con templanza, dejando que su
personalidad supere y destruya aquella de la Deidad.
48. Sobre el Santo Ángel Guardián. De ninguna manera confundas esta invocación con aquella.
49. La Bendición. Y así que el Amor que sobrepasa todo Entendimiento mantenga sus corazones y
mentes a través de ΙΑΩ ΑΓΩΝΑΙ ΣΑΒΑΩ y a través de BABALON de la Ciudad de las Pirámides, y a través
de Astarté la Estrellada rodeada de verde en el nombre ARARITA. AMN.

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