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Universidad de Navojoa

Escuela de Teología

RESUMEN DE PREDICANDO CON PASIÓN


ALEX MONTOYA

Trabajo presentado en cumplimiento parcial

de los requisitos de la materia

de Taller de Homilética

por

Jacinto Hernández Cabrera

Marzo 2020
Declaración:
Declaro haber leído 200 páginas como lo marca el
contrato.
Libros:
• Alex Montoya, Predicando con pasión (Grand
Rapids, MI: Editorial Portavoz, 2003), de la página
1-164.
Total de páginas leídas: 160

• John Stott, La predicación: Puente entre dos


mundos (Grand Rapids, MI: Iglesia Cristiana
Reformada, 2000), leí de la página 1-40.
Total de páginas leídas: 40

INTRODUCCIÓN
• Aquel que se hace llamar fiel seguidor de Cristo debe de predicar con poder
y colocando el evangelio de Cristo en lo alto.
• El autor remarca la idea que el predicador predica sermones. Se predica la
exégesis y no el oráculo divino.
• Nuestros sermones deben estar más avivados. Hablar con el corazón como
con el intelecto. Esto debe ocasionar vibrar a nuestros creyentes.
• La palabra viva de Dios debe mostrársele al necesitado por medio de un
mensaje lleno de vida. Muy probablemente esté más necesitado que tú.
• Pasión es poder, impulso, energía, esto le da vida al sermón.
• La predicación es teología de un hombre que es tocado por su propio
mensaje a través del Espíritu Santo y anhela poder contagiar a los demás
• La predicación no es un ensayo donde se tenga que leer el mensaje, sino
una confrontación con la Palabra de Dios.
• El cómo comunicamos el sermón es tan importante como su contenido.

CAPÍTULO I
PREDIQUE CON PODER ESPIRITUAL
El secreto para predicar apasionadamente es el poder espiritual.
Es Dios trabajando en nuestras vidas. Hablamos de “sermones inspirados”,
que son sermones con espíritu en ellos.
Hablamos de “la proclamación entusiasta”, una proclamación con Dios en
ello (en Theos).
Nuestra labor no es un trabajo común. Trabajamos de la mano con Jesús
para la salvación de las almas.
No somos empleados de alguna empresa secular, sino de una empresa
celestial que está preocupada, no por lo pasajero, sino por la eternidad.
Somos ministros de Dios llamados y autorizados para proclamar su Santa
Palabra, una Palabra que describe como “Viva y Eficaz”
Todos lo que han decidido por el Señor enfrentan una guerra espiritual y
por lo tanto nuestras armas son espirituales.
Una de las gemas que llamó mi atención es “El secreto de la predicación
poderosa está en Dios, no en el hombre.”
El secreto del poder espiritual es mantener cuentas claras con Dios con
relación al pecado. Algo que simpre dará poder al predicador para compartir su
mensaje es la calidad de su relación con Dios. Es más, la predicación de su
mensaje dice cómo es su relación el Señor.
Como predicadores no debiéramos tomar como modelo a un orador secular
experto en comunicación, ya que la habilidad no es quien forma al
predicador, sino Dios es quien por medio del espíritu santo trabaja en el
hombre.
Podemos perder el hilo cuando confundimos la habilidad con poder
espiritual.
Confiar solo en la habilidad de uno mismo y hacer a un lado el poder de
Dios (dependencia) trae consigo tragedia ministerial y espiritual.

Requisitos para adquirir poder espiritual

Contritos de alma: el único poder que puede dar éxito al predicador es su


relación con el Señor. Dependencia totalmente de Dios.
Confesión de pecado: El pecado nos aleja del poder Dios. Todo
predicador que vive una vida de pecado no se atreve a predicar con poder
de convencimiento. Su conciencia lo traiciona.
Comunión con el Salvador: La santidad debe ser mantenida a través de
una diaria y viva comunión con Dios.
Comisionado por el Espíritu: Sí vamos a ser líderes de alabanza, debemos
ser adoradores también. Si vamos a hablar por Dios, debemos ser personas
que hablan de Dios.
Controlado por el Espíritu: Esto sucede cuando rendimos nuestras vidas
al Espíritu Santo.
Consolación de los santos: La predicación es el resultado de la interacción
que la gente de Dios tiene con nosotros en nuestra predicación.

CAPÍTULO II
PREDIQUE CON CONVICCIÓN
El autor hace hincapié que el predicador del evangelio por definición es un
hombre que lucha por algo, que predica con fuertes CONVICCIONES
personales sobre cualquier asunto a la mano.
Los hombres que tienen convicciones y las viven, predicarán con
convicción. Pero, existe una separación en algunos predicadores entre
predicar la Palabra de Dios y predicar apasionadamente.
La predicación apasionada casi siempre procede de un hombre que al tener
la verdad la proclama con fuertes CONVICCIONES.
La gema que dice “los hombres sostienen opiniones, pero las convicciones
sostienen el hombre” deja en claro la posición del hombre al momento de subirse
a predicar.
Las convicciones son principios espirituales que nos llevan a actuar sin
importar las circunstancias.
Cada predicador debe ser un teólogo y a la vez saber su doctrina porque
cada sermón es un sermón doctrinal, el desarrollo de alguna verdad divina
revelada en las Escrituras.

CAPÍTULO III
PREDIQUE CON PASIÓN
Predicar no es meramente un ejercicio del lenguaje de oratoria. No es ni
siquiera un fin en si mismo. Sino el medio para un fin y con eso ayudar a
otras personas.
“El amar predicar es una cosa; amar a quienes les predicamos es algo
distinto”
La predicación apasionada y poderosa se caracteriza por compasión por las
personas. La compasión es sentir lo mismo que los otros, llevar sus cargas,
participar de su dolor, llorar cuando ellos lloran.
La compasión de Jesús fue algo que lo caracterizó en su tiempo y en su
ministerio. Ese fue uno de los grandes motivos que vieron los judíos para que lo
crucificaran. El mayor ejemplo de compasión es JESÚS. Donde sus palabras
afectaban a quienes el ministraba.
Nuestra predicación no está avivada porque procede de un corazón de
piedra. Ya que predicamos por razones erróneas.
La predicación debe ser apasionada, debe proceder de un corazón
compasivo, quien debe de producir a Cristo en sus predicaciones.
Los sermones deben ser sazonados con palabras dulces. Un sermón que de
soluciones a los problemas de los hermanos. Un sermón que sea capaz de
animar el corazón.

CAPÍTULO IV
PREDIQUE CON AUTORIDAD
Otro de los ejemplos que podemos aprender de parte de Jesús es su autoridad.
Porque su mensaje era con autoridad. Una gran diferencia de los escribas quienes
solo presentaba trivialidades y razonamientos maliciosos.
Enseñar con autoridad se aprende de Cristo, no de los escribas.
Jesús presentaba asuntos como la vida, muerte, y la eternidad.
Fue su estilo característico de su ministerio de Jesús, poder y autoridad.
A comparación de los escribas un tanto erudito y necia, siendo despreciable
y mala. Así mismo necesitamos aprendes a predicar la palabra, no lo que
diga acerca de la palabra. Somos el sermón.
El predicador nunca debería ser apologético, nunca debería dar la impresión de
que está hablando a sus opiniones por así decirlo; él no debería “sondear” al
proponer ciertas sugerencias o ideas.
La autoridad se fundamenta en la palabra de Dios, no en las enseñanzas
de hombres de reconocimiento.
Hablar como erudito significa especializarse en su ramo, entonces es
considerado como autoridad. Así que debemos conocer nuestro tema, si lo
domina, será considerado como autoridad.
La predicación apasionada es la que se predica con autoridad. Un
predicador autoritario no debe ocupar el pulpito.

CAPÍTULO V
PREDIQUE CON SENTIDO DE URGENCIA
Cada predicador debiera compartir su mensaje como si fuera su último día
en esta tierra; como si su oyente va a morir dentro de horas.
Predicar apasionadamente significa predicar con sentido de urgencia. Las
almas necesitan ayuda urgentemente. Debemos predicar con locura
santificada.
Nuestra predicación debería ser una súplica urgente a un mundo
necesitado.
El pecado es el enemigo mortal de la humanidad. Destruye la vida y
condena el alma. Engaña por medio del placer, pero tan solo para
aguijonear con la muerte. Nadie ha escapado o escapará de los efectos del
pecado. Somos concebidos en pecado, entregados al pecado y es‐tamos
condenados a continuar en pecado, a menos que la gracia de Cristo
intervenga.
Cada sermón debe ser predicado con el anhelo de que todos puedan ser
salvos como Pablo lo deseaba a aquellos que los escuchaban.

CAPÍTULO VI
PREDIQUE CON QUEBRANTAMIENTO
Un ejemplo que el autor haces es que, según él, los mejores predicadores son
forjados en las tribulaciones de la vida Es una verdad indiscutible que las
aflicciones, las tribulaciones y las pruebas, son los requisitos para una predicación
apasionada. Si la predicación es la Palabra de Dios a través del hombre, ese
hombre debe ser un vaso por medio del cual pueda fluir la verdad. Tal preparación
es el resultado de tribulaciones.
Las tribulaciones y aflicciones, pruebas son requisitos para una predicación
apasionada.
Los grandes predicadores son forjados en el horno de la aflicción.
Si la predicación es la palabra de Dios a través del hombre, ese hombre
debe ser el resultado de las tribulaciones.
El quebrantamiento es un requisito para ser fuerte y vigoroso y así llegar a
ser un predicador apasionado.
Un púlpito bajo el cuidado de un hombre que no está quebrantado es para
él un trono desde donde demanda adoración por su habilidad artística.
Sería muy bueno poder predicar grandes sermones que hacen grandes
bienes sin tener que pasar por grandes aflicciones.

CAPÍTULO VII
PREDIQUE CON TODO SU SER
La predicación bíblica apasionada tiene que ver con el avivado movimiento
de todo nuestro cuerpo. La comunicación efectiva solamente puede ser
lograda cuando usamos todo nuestro cuerpo para expresar nuestro
mensaje.
• La entrega del sermón es el momento más dinámico de la experiencia de
predicar.
• Un ministro nunca es un predicador sino hasta que el mensaje es
comunicado a otros
• Si vamos a predicar con pasión, debemos entregarnos de lleno a nuestra
predicación.
• Es vital que todos los predicadores entiendan la importancia de usar el
cuerpo para comunicar, sobre todo si deseamos ser comunicadores eficaces.

CAPÍTULO VIII
PREDIQUE CON IMAGINACIÓN
• La predicación apasionada por naturaleza es imaginativa, llena de color y
estimuladora porque procede del corazón, el asiento de las emociones. Por
esa razón las predicaciones debieran ser acompañadas de emoción e
imaginación. La creatividad del predicador es puesta a prueba.
• Debido a la falta de imaginación en nuestra predicación, predicamos palabras
sin vida, caracteres sin color, y material insípido llenos de perspicacia
exegética.
• Toda predicación es predicación con propósito. Para lograr este fin, se debe
apelar a las emociones.
• Para ser apasionada, la predicación expositiva debe usar la imaginación para
estimular las emociones y lograr la sumisión de la voluntad.
• La imaginación le da significado moral y emocional a una declaración, hace
que algo sea significativo para el oyente, transforma la verdad en poder.

La predicación: Puente entre dos mundos


El mensaje central de este libro es la historia de la predicación a través de Jesús;
el mismo quien le dio origen a través de su misma vida. La predicación es
importante para el cristiano, ya que sin ella se pierde autoridad.

También el autor habla a cerca de los puritanos y los evangélicos. Recalca la idea
de que los puritanos eran predicadores cuyo énfasis particular los distinguía de
otros predicadores anta sus oyentes.

De acuerdo con Alexander la predicación no sólo tiene su influencia en la vida de


otros, sino también en el mismo predicador; así como lo plasma la historia.