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Programa de prevención lúdica y psicoafectiva para el desarrollo de la convivencia escolar

y el empoderamiento docente: “educando a los pares prevenimos el bullying” para


estudiantes de los grados 10° y 11°

INTRODUCCIÓN

La vida junto a otros individuos es indispensable en cualquier sociedad. Nuestro primer


contacto con la convivencia es con aquellas personas que hacen parte de nuestro núcleo
familiar y conforme crecemos nos vamos incorporando a nuevos grupos que realizan sus
actividades en escenarios diferentes. Uno de estos espacios en las sociedades avanzadas es
la escuela, Posteriormente esta se convierte en nuestro nuevo contexto de interacción y
convivencia con otras personas, dimensiones, exigencias y objetivos. Sin embargo en la
escuela o en cualquier parte de los escenarios donde nos desarrollemos como personas, no
estamos ausentes de influencia o situaciones negativas que afectan nuestra integralidad.

Si nos vamos a los “estereotipos” manejado por el tema de Convivencia Escolar, de


inmediato lo asociamos a acciones como el Bullying y la Violencia en las escuelas; sin
embargo la convivencia escolar se trata de la construcción de relaciones interpersonales
idóneas entre los actores de la comunidad educativa con un alto grado de armonía y sin
violencia, sustentada en valores fundamentales como lo son el respeto mutuo y la
solidaridad recíproca Ortega 2007 citado por Bravo Antonio & Herrera Torres, 2011 afirma
que:

La convivencia no ha de entenderse sólo como la ausencia de violencia, sino


principalmente como el establecimiento de relaciones interpersonales y grupales
satisfactorias que contribuyan a un clima de confianza, respeto y apoyo mutuo en la
institución escolar, potenciando así mismo el funcionamiento democrático de la
escuela, lo que, a su vez, favorecerá también la existencia de relaciones positivas
entre los miembros de la comunidad escolar. Una convivencia así planteada reduce
los enfrentamientos, limita las acciones de maltrato y resulta satisfactoria para la
consecución de los objetivos educativos, pero lo es especialmente para aquellos
alumnos con mayor indefensión y vulnerabilidad social. Las normas que se
acuerdan, los mecanismos de control y el compromiso de la mayoría de los alumnos
con todo ello son un factor protector para aquellos estudiantes con menor arraigo
social.

Sin embargo, en muchas de las relaciones interpersonales cotidianas en las instituciones


educativas aparece algún tipo de discordancia y desacuerdo con otras personas ya se
discrimina por su color de piel, su raza o su religión etc. o se rechaza por algún tipo de
discapacidad ya sea de orden físico o psicológico. El bullying es un tipo de violencia
presente en el ámbito escolar; tiene como actores a los propios alumnos e implica la
presencia de conductas que buscan el desequilibrio psicológico y el daño físico, se utilizan
métodos como intimidación, acoso, burla, amenaza, descalificación o insultos, se presentan
2 actores fundamentales en este tipo de acoso como lo son el estudiante que lo realiza
(acosadores, agresores) y quien lo recibe (victimas) aunque en ocasiones un mismo alumno
puede ser víctima y victimario, “El tema de la agresividad ha suscitado el interés de
especialistas en diferentes campos, quienes intentan abordar desde diversas ópticas, unas
disciplinares y otras interdisciplinares, este fenómeno que indiscutiblemente afecta la
convivencia de las comunidades, los pueblos y los países” (Cárdenas, 2009), y en esta
ocasión al ambiente educativo, sus espacios, sus relaciones y por supuesto su desarrollo.

Este cruel fenómeno de violencia y persecución ha sido analizado desde finales de los años
setenta en los países escandinavos, tuvo un gran crecimiento en Colombia en el año 2000,
adquiriendo impulso y persistencia con el uso de redes sociales y todas las herramientas
tecnológicas disponibles en la actualidad, evidenciando las pobres estrategias nacionales
educativas para la confrontación, atención e intervención del problema, al igual que el
olvido de educación en derechos humanos y resolución pacífica de conflictos en los
colegios. “Según la encuesta de victimización escolar aplicada en el año 2006 por la
Secretaría de Gobierno de Bogotá a 87.302 estudiantes de los grados 5° a 11°, el 56% fue
víctima de hurto dentro del colegio, 46% recibió insultos en la última semana, el 33%
afirmó haber sido víctima de maltrato físico al menos una vez en el mes anterior y el 15%
dijo haber sido testigo de agresión a otros compañeros en el último año con objetos tales
como piedras, cadenas, cuchillos o armas de fuego” (Cárdenas, 2009). Con respecto a otras
formas de maltrato escolar, se destaca el maltrato emocional, que en los colegios de Bogotá
se registra como una de las más visibles, toda vez que el 38% de la población escolar es
víctima de insultos que los hacen sentir mal; el 22% sufre de rechazo y exclusión por parte
de sus compañeros; y el 9% manifiestan haber recibido amenazas en los colegios (Alcaldía
de Bogotá, 2009). Según el investigador Chaux, 1 de cada 5 estudiantes en Colombia sufre
de maltrato físico o psicológico en instituciones públicas y privadas razón por la cual se
debe hacer frente con programas y propuestas capaces de dinamizar las leyes ya
implementadas por el gobierno nacional, con capacitaciones eficaces donde no solo se
integre al niño o niña maltratador o al niño y niña maltratado sino a todos los entes
implicados en el problema como lo son padres de familia, profesores y comunidad en
general en búsqueda de una solución consensuada que dignifique a la víctima pero que a su
vez rehabilite al maltratador mediante el desarrollo de habilidades sociales que permitan un
crecimiento integral.

JUSTIFICACION

El proceso de desarrollo humano, se caracteriza por ser un proceso dinámico, no lineal, en


el que no todo está dicho con referencia a la forma en la que se establecen los diversos
cambios que se vivencian a lo largo del ciclo vital. Dichas variaciones responden en gran
manera a los ambientes en los que se encuentra el individuo en desarrollo, según
Bronfenbrener (como fue citado en Montero, 2006) estamos de cierta manera inmersos en
una serie de sistemas, en los cuales nuestra participación varia, sin embargo todos estos
afectan transversalmente la vida de las personas. Dichos sistemas son, el microsistema el
cual es el más cercano al individuo, la familia por ejemplo, el mesosistema, como la
escuela, en estos el individuo tiene participación activa, y a la vez se ve influenciado por el
sistema, el exosistema, este incluye escenarios en los que el sujeto tiene cierta
participación sin embargo se ve en mayor manera influenciado por el mismo y el
macrosistema, el cual comprende todo el bagaje cultural, legal de la sociedad, en este la
participación del sujeto no es tan amplia como en los anteriores, sin embargo la cultura y
los procesos legales, reglamentan el comportamiento e incluso tienen incidencia en la
forma en la que una persona se define a sí misma. De esta forma se evidencia de que
manera atraviesa al individuo los sistemas sociales que se hallan a su alrededor, y de qué
forma este actúa sobre los mismos, los niños en la escuela, pueden tener influencias
positivas para su desarrollo, o por el contrario influencias negativas, en lo cual el marco
legal que acoge a los niños en este caso los derechos que son establecidos a nivel nacional e
internacional, rige los procesos educativos y siendo algo perteneciente al macrosistema, es
un proceso que reglamenta a todos los sujetos que conviven en una misma sociedad y que
comparten una cultura.

. La escuela, al ser un espacio en el que los niños tienden a pasar gran parte de su tiempo a
lo largo de los años, es de vital importancia que esta no solo reconozca cuales son los
derechos de los niños, sino también que se promueva el respeto y la promoción de los
mismos, debido al gran impacto a nivel legal que esto podría acarrear para la institución
educativa.

La presente propuesta tiene un gran impacto social, debido a que los derechos que está
siendo vulnerados en la institución pueden generar conductas de tipo disruptivas en los
niños y esto puede tener un impacto en su comunidad, asimismo, permitiendo la
participación y que los adolescentes perciban que es posible un cambio positivo y el
desarrollo de habilidades sociales, un proceso de empoderamiento de los mismos, para la
resolución de problemáticas que pertenezcan no solo a su comunidad educativa en la que se
desarrollan sino también a problemáticas que respondan más a un enfoque más general, ya
sea en su barrio e incluso en su ciudad. El proyecto tiene un alto grado de pertinencia
debido a que, la problemática de vulneración de derechos, la falta de convivencia escolar y
la presencia de bullying entre estudiantes se presenta de manera latente en la institución, no
se trata de un hecho aislado, que aborda solo a los estudiantes de decimo y undécimo grado
aunque sea la población a la que está dirigida el proyecto sino que también, se ha
presentado de manera transversal en la institución, lo que hace que sea necesario la
existencia de este tipo de iniciativas en las cuales se tenga como una prioridad la
promoción, defensa y garantía de los derechos de los niños y niñas, con especial énfasis en
los de libre expresión y la integridad personal, debido a que son los que se vulneran en
mayor medida en el plantel educativo, y pueden tener gran incidencia en el desempeño
académico, generando pasividad y poca participación, predisposición ante los ataques
verbales por parte de docentes, lo que influye en la concentración y el adecuado ambiente
para que el proceso de aprendizaje se presente y asimismo problemas de tipo emocional
afectivo, e incluso con comportamientos de matoneo entre sus compañeros, lo que puede
ser producto del aprendizaje a través del maltrato ejercido por el docente, a quien no solo
temen sino que también identifican como una figura de autoridad.

Los beneficios que puede tener esta propuesta no se limitan solo a los estudiantes, aunque
son los principales actores y del proyecto y el objetivo del mismo el poder lograr un estado
de bienestar que propicie el aprendizaje en las diferentes asignaturas y que pueda mermar
los alcances a nivel emocional y afectivo que pueda tener la actuación inadecuada del
personal docente. Sin embargo en gran medida la institución educativa al estar incurriendo
en una falta tan grave, al implementar este proyecto la institución estaría actuando de la
manera adecuada frente a la promoción y garantía de los derechos de los niños y las niñas

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

El adecuado desempeño de la labor docente, depende, en gran medida, del manejo de


habilidades psicológicas por parte de este, en particular, de habilidades sociales, de
comunicación, autocontrol y resolución de problemas. El docente, tiene un papel
transcendental en el proceso formativo y humano de los alumnos que están a su cuenta,
pues sin duda, sus disposiciones y su conducta tienen una enorme influencia en los alumnos
a los que enseña. Esta influencia, puede ser provechosa o nociva y éste debe prepararse
para obtener un buen funcionamiento psicológico y crear un buen clima escolar que ayude,
por un lado, el mejor aprendizaje y, paralelamente, el desarrollo de pautas, creencias y
valores que favorezcan a la formación integral, mejoren la convivencia escolar y a su
tiempo disminuyan los casos de matoneo en las escuelas.

Una buena comunicación es transcendental, ya que le permiten al docente conocer las


inquietudes y las problemáticas entre los estudiantes pero manteniendo la autoridad y
brindándoles cierto grado independencia y libertad a los estudiantes para que expresen su
opinión sobre los diferentes desacuerdos y si la forma de abordaje es correcta o no y que
aspectos pueden estar sujetos a cambios; una buena comunicación educativa favorece el
aprendizaje, optimiza el intercambio y recreación de los significados, además de contribuir
al desarrollo de la personalidad de los participantes y permite una organización de los
procesos y formas de enseñanza empleadas. Sin embargo, es necesario enmarcar que
muchos de los procesos académicos manejados por ciertas instituciones educativas no rigen
de manera adecuada procesos y estrategias que permita que el estudiantado sea participe
activo de su propio conocimiento.

Los docentes juegan un papel fundamental en el crecimiento personal y de consolidación de


conocimientos para una formación integral y que contribuya a una mejor calidad de vida
para los estudiantes. La efectividad del educador está relacionada con su capacidad para
llevar a los alumnos a cumplir los propósitos del plan de estudios, de la asignatura que
imparte y de las intenciones educativas intrínsecas que el docente se plantea. El estilo de
enseñanza está vinculado a los comportamientos docentes asociados al rendimiento
académico de los alumnos. Asimismo representa la adopción de determinados paradigmas o
teorías educativas.

Como lo afirma (de Castro, 2009), el docente debe caracterizarse por ser un modelo de
comportamiento, respetando, evitando menospreciar, insultar o atribuir erróneamente;
siendo un ejemplo de control emocional, sobre todo en los momentos más críticos,
manteniendo una actitud equilibrada ante las adversidades, como se evidencia en las
necesidades educativas presentadas en la institución.

Es claro que existe una relación entre las metodologías utilizadas en el aula y los
aprendizajes que los estudiantes obtienen gracias a ellas, si de medir el alcance de dichos
resultados se tratase, se encontrarían diferencias a correlacionar con los métodos
pedagógicos implementados, consideramos que existen características en algunos métodos
que privilegian el aprendizaje colectivo, es decir, el aprendizaje que se manifiesta en un
contexto compartido, tanto con los compañeros en el aula, como con el profesor, así lo
señala Covarrubias y Piña, cuando concluyen.
Si bien los estudiantes no distinguen las técnicas pedagógicas específicas que
deberían manejar los profesores, las características o las cualidades que
esperarían de un maestro dentro del aula mejorarían por sí mismas la práctica
educativa, pues condicionan una mayor interacción entre el profesor y los alumnos
en el sentido de desarrollar una conversación interactiva y, por lo tanto, un aula
mucho más dinámica, en la que los estudiantes dejan de ser simples receptores de
aprendizaje para contribuir a su propia formación profesional. (Covarrubias P., &
Piña Robledo M.M., 2004, p. 69)

Un aspecto igualmente trascendental es la influencia de la limitación de la expresión en el


proceso de aprendizaje, Plasencia (2012) sostiene que los procesos formativos en el aula
tienen un elevado nivel de poder impuesto por parte del docente, lo cual es impedimento
tanto para aspectos académicos como emocionales del alumno, ya que contribuye a que el
estudiante adquiera un papel pasivo y sumiso no solo en los procesos de aprendizaje
escolar, sino también en todas las áreas de su vida determinado por no estimular un
pensamiento independiente.

Plasencia (2012) también afirma que el exceso de autoridad no solo perjudica al proceso
individual del sujeto, éste a su vez atraviesa lo institucional para afectar directamente a la
sociedad, ya que el individuo  va automatizando estas conductas y puede llegar a establecer
patrones de comportamiento autoritarios en todos los contextos en los que se encuentre
inmerso.

Las manifestaciones de autoridad negativa donde el alumno no pueda expresar libremente


su punto de vista tienen como propósito generar la sumisión y el conformismo en los
estudiantes Plasencia (2012). Por todo este impacto negativo, se hace fundamental que este
contexto y docentes adquieran un carácter  no autoritario, con ello se dejaría de limitar a los
niños y jóvenes y evitar todo impacto negativo que pueda producir el exceso de poder
dentro y fuera de la institución.
OBJETIVO GENERAL

 Desarrollo de habilidades sociales en búsqueda de una disminución en casos de


bullying y un mejoramiento en la convivencia escolar

OBJETIVOS ESPECIFICOS

 Distinguir cuales son las conductas tipificadas como acoso escolar.


 Establecer canales de diálogos que ayuden a la resolución de conflictos.
 Empoderar a los profesores, padres de familia y comunidad educativa sobre la
necesidad de una buena convivencia escolar.
 Designar tareas específicas a los estudiantes en búsqueda de un desarrollo integral.

MARCO TEORICO

Desde hace algunos años se viene evidenciando en las aulas de clases un problema que
alarma a la sociedad en general y al sistema educativo en particular, la violencia escolar, y
que influye de manera notablemente negativa en el proceso de enseñanza-aprendizaje en las
aulas, además del desarrollo de la personalidad haciendo niños inseguros y acosadores y
afectando las relaciones entre compañeros y entre profesores y alumnos. Entendemos el
Bullying como el acoso psicológico, moral y/o físico que nace en los centros educativos,
dónde un alumno/a o varios/as de ellos/as ejercen abuso de poder sobre otro/a. Las
violencias se producen de forma sistemática o reiterada, y con la intención de hacer daño, a
veces incluso, de forma premeditada [CITATION Ram14 \l 9226 ]. Cuando se presenta esta
conducta, el sufrimiento emocional tanto en la víctima como en el grupo es indiscutible, así
como la falta de herramientas y competencias emocionales para la resolución de los
conflictos por parte de estos y del agresor. Trabajar en prevención nos ayuda a direccionar
nuestro trabajo desde la generación de bienestar, no sólo desde la prevención de los actos
que conducen a la violencia. Se trata de una perspectiva salutogénica (Aaron Antonovsky,
1987). Nosotros entendemos la salutogénesis, llevada a la educación, como la oportunidad
de potenciar la propia salud y la del grupo (salud social, mental y emocional) desde una
educación integral dónde cada persona pueda trabajar, además de la resolución de
conflictos, la posibilidad de desarrollarse de forma positiva.

Las modalidades de agresión y violencia más habituales en las aulas en Educación


Secundaria abarcan: disrupción en las aulas; problemas de disciplina; agresiones físicas, es
decir, peleas, agresión directa o vandalismo, maltrato entre iguales o bullying, abusos
físicos infringidos a los adolescentes; acoso e intimidación sexual.[ CITATION Mar09 \l 9226 ]

Dan Olweus, psicólogo noruego, fue el primero que acuñó el término bullying definiéndolo
como una conducta de persecución física o psicológica que realiza un alumno hacia otro, al
que elige como víctima de repetidos ataques. (Además, establece tres criterios para
identificarlo, que son: debe haber un comportamiento agresivo con intención de hacer daño,
la conducta ha de ser reiterativa, es decir, debe llevarse a cabo repetidamente en el tiempo,
y debe existir un desequilibrio de poder o fuerza en la relación interpersonal.

HAY CORRECIONES POR HACER SEÑORITO:

 CITAS
 LA INFORMACION SIENTO QUE ES MUY VAGA, NO ES PUNTUAL.
 EN INTRODUCCION ESTA BIEN LA INFOR PERO LUEGO CREO QUE SE
PIERDE Y NO DICE ESPECIFICAMENTE LO QUE SE QUIERE.
 LA JUSTICFICACION ES MAS VAGA AUN, HABLA DE COMO INFLUYE EL
DOCENTE Y SUS FORMAS DE ENSEÑAR Y ESO, Y SI, PERO CREO QUE SE
EXTIENDE DEMACIADO EN ESO Y AL FINAL NO HAY SUICIENTE INFO
SOBRE EL BULLYING, SOBRETODO PORQ COMO SABEMOS ESTO ES
PRINCIPALMENTE UN PROBLEMA ENTRE PARES. NO OLVIDES
TENERLO EN CUENTA.
 TAMBIEN TEN EN CUENTAQUE LOS OBJETIVOS NO SON INVENTADOS
O ELAVORADOS POR TI, SINO QUE SON TAMBIEN DE UNO DE LOS
PROGRAMAS QUE TU CONSIDERES MAS ACERTADO. QUE TAMBIEN
RECUERDES QUE LA IDEA ES COGER UN POCO DE CADA PROGRAMA
(LOS 5) Y COMPLEMENTAR.

GRACIAS SEÑORITO.