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Jerry Solomon

Un amigo mío me contó hace poco una conversación

que tuvo con un buen amigo que llamaremos Juan. Juan

es doctor. No es cristiano. La conversación fue la

siguiente: "Juan, eres un doctor excelente. Te

preocupan profundamente tus pacientes. Por qué te

preocupa tanto la gente si crees que hemos

evolucionado del azar? Qué es lo que nos da valor?"

Juan se quedó atónito ante la pregunta y no la pudo

contestar. Su "cosmovisión" había sido sacudida.

El concepto de cosmovisión ha recibido una

atención creciente en los últimos años. Se han escrito

muchos libros sobre el tema de las cosmovisiones, tanto

desde puntos de vista cristianos como no cristianos. Es

común que los conferencistas se refieran al término. En

ocasiones, aun las críticas de películas y de música

podrían incluir la expresión. Toda esta atención nos

lleva a preguntar, "Qué significa el término?" y "Qué


diferencia hace?" Es nuestra intención contestar estas

preguntas. Y es nuestra esperanza que todos nosotros

prestaremos una atención seria a nuestra propia

cosmovisión, así como a las cosmovisiones de los que

nos rodean.

¿Qué es una Cosmovisión?

Se han ofrecido una variedad de definiciones por

numerosos autores. Por ejemplo, James Sire afirma que

"Una cosmovisión es un conjunto de presuposiciones (o

premisas) que sostenemos (consciente o

inconscientemente) acerca de la constitución básica de

nuestro mundo."{1} Phillips y Brown dicen que "Una

cosmovisión es, antes todo, una explicación y una

interpretación del mundo y, segundo, una aplicación de

esta visión a la vida. En términos más simples, nuestra

cosmovisión es una visión del mundo y una visión para

el mundo."{2} Walsh y Middleton proveen lo que

creemos es la explicación más sucinta y comprensible:

"Una cosmovisión provee un modelo del mundo que

gusta a sus adherentes en el mundo."{3} En el


entendimiento que pueden agregarse muchas sutilezas,

ésta será nuestra definición operativa.

La Necesidad de una Cosmovisión

Las cosmovisiones funcionan en forma parecida a

los anteojos o los lentes de contacto. Es decir, una

cosmovisión deberá proveer la "receta" correcta para

encontrarle sentido al mundo, de la misma forma que

usar la receta correcta para tus ojos hace que las cosas

se vean enfocadas. Y, en ambos ejemplos, una receta

incorrecta puede ser peligrosa, hasta para la vida. Las

personas que están luchando con preguntas

relacionadas con las cosmovisiones suelen estar

desesperadas y hasta pueden tener tendencias suicidas.

Por lo tanto, es importante que le demos atención a la

formulación de la cosmovisión adecuada. Arthur

Holmes dice que la necesidad de una cosmovisión es

cuádruple: "la necesidad de unificar el pensamiento y la

vida; la necesidad de definir la vida buena y encontrar

esperanza y sentido en la vida; la necesidad de guiar el

pensamiento; la necesidad de guiar la

acción."{4} Todavía otra necesidad importante para una


cosmovisión adecuada es la de ayudarnos a manejar

una cultura cada vez más diversificada. Nos vemos

enfrentados a una diversidad de cosmovisiones, cada

una de las cuales hace afirmaciones acerca de la verdad.

Se nos desafía a poner orden en medio de esta mezcla

de cosmovisiones con sabiduría. Estas necesidades son

experimentadas por todas las personas, sea consciente

o inconscientemente. Todos nosotros tenemos una

cosmovisión con la que luchamos para satisfacer tales

necesidades. La cosmovisión adecuada nos ayuda,

orientándonos hacia el terreno intelectual y filosófico

que nos rodea.

Las cosmovisiones son tan parte de nuestras vidas

que las vemos y oímos diariamente, sea que las

reconozcamos o no. Por ejemplo, las películas, la

televisión, la música, las revistas, los diarios, el gobierno,

la educación, la ciencia, el arte y todos los otros

aspectos de la cultura son afectados por las

cosmovisiones. Si pasamos por alto su importancia, lo

hacemos en detrimento nuestro.


Probando las Cosmovisiones

Una cosmovisión debería pasar ciertas pruebas.

Primero, debe ser racional. No debería pedirnos que

creamos cosas contradictorias. Segundo, debe estar

respaldada por la evidencia. Debe ser consistente con lo

que observamos. Tercero, debería dar una explicación

comprensiva y satisfactoria de la realidad. Debería

explicar por qué las cosas son como son. Cuarto,

debería proveer una base satisfactoria para vivir. No

debería dejarnos con la sensación de estar obligados a

pedir prestado elementos de otra cosmovisión a fin de

vivir en este mundo.

Componentes que se Encuentran en Todas las

Cosmovisiones

Además de someter a las cosmovisiones a estas

pruebas, deberíamos ver también que las

cosmovisiones tienen componentes en común. Estos

componentes son evidentes por sí mismos. Es

importante tenerlos en mente al establecer tu propia

cosmovisión y al compartirla con otros. Son cuatro los

componentes.
Primero, algo existe.

Esto puede parecer obvio, pero es realmente un

elemento fundacional importante en la construcción de

una cosmovisión ya que algunos tratan de negarlo.

Pero una negación va en contra de sí misma, porque

todas las personas experimentan causas y efectos. El

universo es racional; es predecible.

Segundo, todas las personas tienen absolutos.

De nuevo, muchos tratarán de negar esto, pero

negarlo es afirmarlo. Todos nosotros buscamos un

punto de referencia infinito. Para algunos, es Dios; para

otros, es el estado, o el amor, o el poder y, para algunos,

este punto de referencia son ellos mismos o el hombre.

Tercero, dos afirmaciones contradictorias no

pueden ser ambas correctas.

Esta es una ley primaria de la lógica que es negada

continuamente. Hablando idealmente, solo una

cosmovisión puede reflejar correctamente la realidad.

Esto no puede ser enfatizado demasiado a la luz de la

creencia notoria de que la tolerancia es la virtud

suprema. Decir que algo está mal es rotulado como


intolerante, o de mente estrecha. Una buena ilustración

de esto es cuando oímos a la gente decir que todas las

religiones son iguales. Esto significaría que los hindúes,

por ejemplo, están de acuerdo con los cristianos

respecto de Dios, Jesús, la salvación, el cielo, el infierno,

y una multitud de otras doctrinas. Esto es ridículo.

Cuarto, todas las personas practican la fe.

Todos nosotros presuponemos que ciertas cosas

son verdaderas sin pruebas absolutas. Estas son

inferencias, o supuestos, sobre las cuales se basa una

creencia. Esto se vuelve importante, por ejemplo,

cuando interactuamos con aquellos que aducen que

solo el científico es completamente neutral. Algunos

supuestos comunes son: existe un Dios personal, el

hombre evolucionó de la materia inorgánica; es

hombre es esencialmente bueno; la realidad es material.

Al dialogar con personas que tienen

cosmovisiones contradictorias, una comprensión de

estos componentes comunes puede ayudarnos a

escuchar más pacientemente, y pueden guiarnos a

plantear nuestro punto de vista más sabiamente.


Seis Preguntas de las Cosmovisiones

¿Alguna vez te viste frustrado tratando de

encontrar formas de sacudir el pensamiento de un

amigo no cristiano? Confiamos que las siguientes

preguntas serán de ayuda. Y también confiamos que

sacudirán tu pensamiento acerca del tema de las

cosmovisiones.

Contestaremos estas preguntas con varias

respuestas no cristianas. Las respuestas cristianas serán

tratadas más tarde en este artículo.

Primero, ¿Por qué hay algo en vez de nada?

Algunos pueden llegar a decir que algo vino de la

nada. Otros pueden decir que algo está aquí debido al

espíritu o a la energía impersonal. Y muchos creen que

la materia es eterna.

Segundo, ¿Cómo se explica la naturaleza humana?

Frecuentemente la gente dirá que nacemos como

tableros en blanco, ni buenos ni malos. Otra respuesta

popular es que nacemos buenos, pero la sociedad hace

que nos comportemos de una forma distinta.

Tercero, ¿Qué le ocurre a una persona al morir?


Muchos dirán que la muerte de una persona es

solo la desorganización de la materia. Cada vez más, la

gente de nuestra cultura está diciendo que la muerte

lleva a la reencarnación o a la conciencia de la unidad.

Cuarto, ¿Cómo se determina lo que está bien y lo

que está mal?

A menudo oímos decir que la ética es relativa o

situacional. Otros afirman que no tenemos libre

albedrío ya que estamos determinados completamente.

Algunos simplemente derivan lo que "debería ser" de lo

que "es." Y, por supuesto, la historia nos ha mostrado

los resultados trágicos de una respuesta del tipo de "la

fuerza es la razón."

Quinto, ¿Cómo saber que uno sabe?

Algunos dicen que la mente es el centro de

nuestra fuente de conocimiento. Las cosas solo se

conocen en forma deductiva. Otros afirman que el

conocimiento solo se encuentra en los sentidos. solo

conocemos lo que es percibido.

Sexto, ¿Cuál es el significado de la historia?


Una respuesta es que la historia está determinada

como parte de un universo mecanicista. Otra respuesta

es que la historia es una corriente lineal de eventos

vinculados por causas y efectos, pero sin propósito.

Todavía otra respuesta es que la historia no tiene

sentido porque la vida es absurda. {5}

El cristiano atento reconocerá rápidamente que

las respuestas anteriores son contrarias a sus creencias.

Hay diferencias indiscutibles, y a veces asombrosas. Las

cosmovisiones chocan entre sí. Por lo tanto, deberíamos

saber al menos algo acerca de las cosmovisiones que

son claves en el conflicto. Y, por cierto, deberíamos

poder articular una cosmovisión cristiana.

Ejemplos de Cosmovisiones

En su libro excelente, The Universe Next Door (El

Universo de al Lado), James Sire clasifica las

cosmovisiones más influyentes del pasado y del

presente. Estas son el Teísmo Cristiano, el Deísmo, el

Naturalismo, el Nihilismo, el Existencialismo, el

Panteísmo Oriental y la Nueva Era o Nueva

Conciencia. {6}
El Deísmo, una cosmovisión destacada durante el

siglo dieciocho, ha abandonado la escena casi por

completo. El deísta cree en Dios, pero que Dios creó y

luego abandonó al universo.

El Nihilismo, una cosmovisión más reciente, está

vivo entre muchos jóvenes y entre algunos intelectuales.

Los nihilistas no ven ningún valor en la realidad; la vida

es absurda.

El Existencialismo es importante y puede verse

frecuentemente, aun entre cristianos desprevenidos. El

existencialista, como el nihilista, ve la vida como

absurda, pero lo ve al hombre totalmente libre como

para hacerse a sí mismo ante esta absurdidad.

El Teísmo Cristiano, el Naturalismo y el Panteísmo

de la Nueva Era son las cosmovisiones más influyentes

en la actualidad en los Estados Unidos. Ahora

pasaremos a examinar cada uno de ellas.

El Teísmo Cristiano

Volvamos a las seis preguntas que hicimos

anteriormente y veamos brevemente como las podría

contestar el teísta cristiano.


Pregunta: ¿Por qué hay algo en vez de nada?

Respuesta: Hay un Dios infinito-personal que ha

creado el universo de la nada.

Pregunta: ¿Cómo se explica la naturaleza humana?

Respuesta: El hombre fue creado originalmente

bueno, a la imagen de Dios, pero escogió pecar y, por lo

tanto, infectó a toda la humanidad con lo que se llama

"naturaleza pecaminosa." Así que el hombre fue dotado

de valor por su creador, pero su comportamiento

negativo está asociado con su naturaleza.

Pregunta: ¿Qué le pasa a una persona cuando

muere?

Respuesta: La muerte es la puerta a la vida con

Dios o a la separación eterna de Él. El destino depende

de la respuesta que damos a la provisión de Dios por

nuestro pecado.

Pregunta: ¿Cómo se determina lo que está bien y

lo que está mal?

Respuesta: Las pautas para la conducta son

reveladas por Dios.

Pregunta: ¿Cómo saber que uno sabe?


Respuesta: La razón y la experiencia pueden ser

maestras legítimas, pero es necesaria una fuente

trascendente. Sabemos algunas cosas solo porque Dios

nos las dice a través de la Biblia.

Pregunta: ¿Cuál es el significado de la historia?

Respuesta: La historia es una secuencia lineal y

con significado de eventos que conducen a la

realización de los propósitos de Dios para el hombre.

El Teísmo Cristiano tuvo una larga historia en la

cultura occidental. Esto no significa que todos los

individuos que han vivido en la cultura occidental hayan

sido cristianos. Simplemente significa que esta

cosmovisión fue dominante; fue la más influyente. Y esto

fue cierto aun entre los no cristianos. Esto ya no es

válido. La cultura occidental ha experimentado una

transición hacia lo que se denomina Naturalismo.

El Naturalismo

Si bien el Naturalismo en sus distintas formas es

antiguo, usaremos el término para referirnos a una

cosmovisión que ha tenido una influencia considerable

durante un tiempo relativamente corto dentro de la


cultura occidental. Las semillas fueron sembradas en el

siglo diecisiete y comenzaron a florecer en el siglo

dieciocho. Muchos de nosotros hemos estado

expuestos al Naturalismo mediante el Marxismo y lo

que se denomina Humanismo Secular.

¿Cuáles son las doctrinas básicas de esta

cosmovisión? Primero, Dios es irrelevante. Esta doctrina

nos ayuda a entender mejor el término Naturalismo;

está en contraste directo con el Teísmo Cristiano, que

está basado en el sobrenaturalismo. Segundo, el

progreso y el cambio evolucionista son inevitables.

Tercero, el hombre es autónomo, centrado en sí mismo

y se salvará a sí mismo. Cuarto, la educación es la guía

para la vida; la inteligencia y la libertad garantizan todo

el potencial humano. Quinto, la ciencia es el proveedor

último tanto del conocimiento como de la moral. Estas

doctrinas han impregnado nuestras vidas. Son

aparentes, por ejemplo, en los medios, el gobierno y la

educación. Debemos estar alertas constantemente a su

influencia.
Después de la Segunda Guerra Mundial, el

"Postmodernismo" comenzó a reemplazar la confianza

del Naturalismo. Con él, llegó la conclusión que no

existía la verdad en ningún sentido real. Esta puede ser

la próxima cosmovisión principal, o anti-cosmovisión,

que infectará la cultura. Actualmente está de moda en

muchas de nuestras universidades. Mientras tanto, sin

embargo, las últimas décadas nos han traído otra

antigua cosmovisión vestida de ropas occidentales

El Panteísmo de la Nueva Era

Se han destacado varias formas de Panteísmo en

las culturas orientales durante miles de años. Pero

comenzó a tener efecto en nuestra cultura en la década

de 1950. Han habido varios intentos de introducir sus

enseñanzas con anterioridad, pero esos intentos no

despertaron el interés que surgió en esa década. Se lo

observa más fácilmente ahora en lo que se denomina el

Movimiento de la Nueva Era.

¿Cuáles son las doctrinas básicas de esta

cosmovisión? Primero, todo es uno. No hay distinciones

últimas entre los humanos, los animales o el resto de la


creación. Segundo, como todo es uno, todo es dios.

Toda vida tiene una chispa de la divinidad. Tercero, si

todo es uno y todo es dios, entonces cada uno de

nosotros es dios. Cuarto, los humanos deben descubrir

su propia divinidad experimentando un cambio de

conciencia. Padecemos de un tipo de amnesia

metafísica colectiva. Quinto, los humanos transitan a

través de ciclos indefinidos de nacimiento, muerte y

reencarnación a fin de sacarse de encima lo que se

denomina el "karma malo." Sexto, los discípulos de la

Nueva Era piensan en términos de gris, y no de blanco y

negro. Por lo tanto, creen que dos declaraciones

contradictorias pueden ser ambas verdaderas.

A nivel popular, estas doctrinas son afirmadas

actualmente a través de distintos medios, tales como

libros, revistas, la televisión y las películas. Tal vez la

maestra más visible sea Shirley MacLaine. Pero estas

creencias pueden encontrarse también, cada vez más,

entre intelectuales en campos tales como la medicina,

la psicología, la sociología y la educación.


Conclusión

Hemos examinado muy brevemente el tema de las

cosmovisiones. Volvamos a la definición que hemos

afirmado al principio de este artículo: "Una cosmovisión

provee un modelo del mundo que guía a sus

adherentes en el mundo." Si tu modelo del mundo

incluye un Dios infinito-personal, como en el Teísmo

Cristiano, esa creencia debería proveerte una guía para

tu vida. Si tu modelo lo rechaza a Dios, como en el

Naturalismo, nuevamente esa creencia te sirve como

una guía. O si tu modelo afirma que eres dios, como en

el Panteísmo de la Nueva Era, de nuevo tu vida está

siendo guiada por ese tipo de concepción. Estos

ejemplos deberían recordarnos que estamos viviendo

en una cultura que nos pone en contacto con este tipo

de ideas constantemente, y muchas más. No pueden ser

todas verdaderas.

En consecuencia, algunos de nosotros podremos

ser confrontados con la necesidad de pensar más

profundamente que en cualquier otro tiempo. Algunos

de nosotros necesitaremos purgar aquellas cosas de


nuestras vidas que son contrarias a la cosmovisión del

Teísmo Cristiano. Algunos de nosotros podremos

necesitar entender mejor que nuestros pensamientos

tienen que ser unificados con nuestra vida cotidiana.

Algunos de nosotros podremos necesitar entender

mejor que la vida, esperanza y significado buenos se

encuentran solo a través de las respuestas de Dios.

Algunos de nosotros necesitaremos dejar que las ideas

de Dios guíen nuestros pensamientos más

completamente. Y algunos de nosotros necesitaremos

dejar que las pautas de Dios guíen nuestras acciones

más completamente.

La advertencia de Pablo a los creyentes de la

antigua Colosas no podría ser más contemporánea o

útil a la luz de nuestra discusión. Él escribió:

“Mirad que nadie os engañe por

medio de filosofías y huecas sutilezas,

según las tradiciones de los hombres,

conforme a los rudimentos del mundo, y no

según Cristo.”
Colosenses 2:8
Notas
{1} James W. Sire, The Universe Next Door (El Universo de al Lado - Downers Grove,
Ill.: InterVarsity, 1988), 17.

{2} W. Gary Phillips and William E. Brown, Making Sense of Your


World (Encontrándole Sentido a Tu Mundo - Chicago: Moody Press, 1991), 29.

{3} Brian J. Walsh and J. Richard Middleton, The Transforming Vision (La Visión
Transformadora - Downers Grove, Ill.: InterVarsity, 1984), 32.

{4} Arthur F. Holmes, Contours of a World View (Contornos de una Cosmovisión -


Grand Rapids: Eerdmans, 1983), 5.

{5} Sire, 18.

{6} Ibid.

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