Está en la página 1de 3

Cómo quitar manchas amarillas de la tapa del inodoro y

la taza
Para limpiar la tapa del inodoro, seguí la siguiente guía paso a paso:
1. Aplicá un buen producto para baño, como los de la línea Vim. Recordá, en
primer lugar, leer las instrucciones en el envase.
2. Quitá las marcas con un trapo limpio y húmedo.
3. Enjuagá la tapa con agua fría.
4. Secá con una toalla vieja o servilletas de papel.

Si tenés que lidiar con manchas difíciles en la taza del inodoro, te


recomendamos lo siguiente:
 Aplicá un producto a base de lavandina y dejalo actuar durante media hora
antes de tirar la cadena.
 Para sacar otras manchas difíciles, usá un cepillo de inodoro o un cepillo de
dientes que no esté en uso para los rincones más rebeldes.
 Considerá frotar suavemente piedra pómez en otras áreas afectadas;
también puede ser de gran ayuda.

¡Listo! Ya sabés cómo quitar las manchas amarillas del baño. Compartí estos
consejos con tus familiares y vas a ver cómo la limpieza se vuelve aun mucho
más fácil. Además, podés leer nuestro artículo sobre cómo limpiar en
profundidad el baño.
 Usa agua jabonosa y un trapo para limpiar las paredes alrededor del inodoro.
 Remoja la taza del inodoro con un producto a base de lavandina.
 Asegúrate de que todas las superficies son enjuagadas con agua fría y que no quede ningún
excedente de agua.
Llevar a cabo una limpieza profunda
1
Limpia el inodoro con una esponja húmeda. Puede resultarte útil enjuagar primero el inodoro con
agua caliente. Mientras limpias el resto del inodoro, el agua caliente se asentará, aflojará la
suciedad y la mugre y facilitará tus esfuerzos posteriores. Humedece una esponja con agua
caliente y pásala alrededor del tanque, la tapa, el asiento, la base y la parte exterior de la taza. [2] A
menudo, todo esto será suficiente para eliminar por completo la suciedad sin la necesidad de
productos especiales de limpieza.
Utiliza guantes impermeables limpios y un delantal de plástico. Los inodoros pueden
representar un refugio para las bacterias, por lo que debes mantener las manos y la ropa lo
más limpias y secas posible al limpiar el tuyo.

2
Aplica un limpiador para inodoros en el interior de la taza. Los limpiadores especialmente
formulados pueden ayudarte a eliminar manchas, anillos y depósitos minerales en el inodoro.
Aplica un chorro de limpiador en el interior del borde de la taza y deja que se escurra por los
costados hacia el agua. Es importante que apliques limpiador en el interior del borde de la taza, ya
que esta área suele ignorarse, lo que puede conducir a una acumulación de minerales marrones
gruesos a lo largo del borde.[4]
Lee las instrucciones del fabricante para el limpiador que vas a utilizar. Muchos productos de
limpieza funcionan mejor si dejas que se remojen en la taza antes de continuar. Si este es el
caso, puedes tomar un breve descanso antes de pasar al siguiente paso.

3
Restriega la taza con una escobilla. Debes utilizar una escobilla de cerdas firmes para restregar
bien toda la taza, prestando especial atención a las manchas de minerales que pueden acumularse
a lo largo del nivel del agua y en el respaldo de la taza. Cuanto más profundamente (y con firmeza)
restriegues la taza, más limpia quedará.
 Debes aprovechar al máximo el limpiador para inodoros, ya que se acumulará en el fondo de la
taza. Puedes sumergir la escobilla varias veces para formar espuma, lo que le dará al restregado un
poder de limpieza adicional.

4
Descarga el inodoro para enjuagar la taza y la escobilla. Continúa restregando a medida que el
agua se drena en el inodoro, ya que es probable que el movimiento del agua no sea suficiente para
enjuagar toda la suciedad.
Si detectas manchas persistentes, debes repetir el ciclo de aplicación del limpiador, dejando
que se asiente, restregando y enjuagando hasta que elimines toda la mancha si es necesario.

5
Limpia el resto del inodoro con un limpiador desinfectante. Después de limpiar la taza, debes
ocuparte del resto del inodoro, incluso si no se encuentra tan sucio. Una vez que hayas terminado,
el inodoro no solo presentará un brillo hermoso y uniforme, sino que además quedará libre de
bacterias dañinas. Utiliza una botella de aerosol con un limpiador desinfectante “multiuso” o “para
baños” para rociar todo el inodoro. [5] Asegúrate de limpiar las partes superior e inferior del
asiento y toda la parte exterior de la taza, incluida la base. Debes aplicar presión suave con un
paño o papel absorbente para distribuir y eliminar el limpiador.

6
Limpia el mango a profundidad. El mango debe quedar muy limpio, ya que lo vas a tocar cada vez
que utilices el inodoro. Este es un nido de bacterias, que se quedarán en tus dedos después de que
te descargues el inodoro. Asegúrate de aplicarle al mango una generosa capa de aerosol
desinfectante. Es más probable que contraigas más gérmenes del mango que de cualquier otra
parte del inodoro, así que debes limpiarlo bien. [6]

También podría gustarte