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En el documento “El papel de la mujer en la industria minera de centro américa y el caribe”

realizado en el 2008 como un informe para las Naciones Unidas, de forma rápida se señala uno
de los problemas principales relacionados al tema de la mujer y la minería (problema que
también sufrimos al realizar la investigación); la carencia de información cuantitativa y
cualitativa respecto al tema. A pesar de esta carencia que se ve acentuada por creencia de que la
actividad minera es un trabajo netamente masculino (aspecto que se repite de igual forma en el
lugar de la investigación realizada) se nos da a conocer que la mujer tiene una fuerte
participación en las labores complementarias a la empresa minera como son: la
comercialización de productos, provisión de bebidas, alimentos, etc. Señalándonos también una
de las mayores desigualdades a la que se ve sometida la mujer en el trabajo minero, la ausencia
de una remuneración, ya que la mujer dentro los niveles menos formales del trabajo minero es
conyugue, hija, compañera del operador o dueño minero.

Es debido a estos problemas (la carencia de información, la participación no visibilizada de la


mujer, la desigualdad por motivos de género) que el texto propone contribuir a la inclusión de la
equidad de género en las políticas laborales mineras, locales y nacionales buscando:

“lograr un mejor entendimiento de las condiciones laborales en que las mujeres participan en la
industria minera centroamericana y del caribe, tomando en cuenta las oportunidades y
obstáculos que se les presentan en este ejercicio laboral, evaluando si existen o no procesos de
discriminación que las excluye del desarrollo económico “

Dicho informe aborda el tema desde un enfoque de género aunado a los objetivos del Milenio
que reconocen la igualdad de género (derecho fundamental) y la autonomía de la mujer
(plataforma básica para la igualdad de derechos) como objetivos del milenio. Aclarando que la
autonomía de genero se refiere “al grado de libertad que una mujer tiene para poder actuar de
acuerdo a su elección” haciendo referencia a que el grado de autonomía de un individuo
depende de la autonomía posible dentro de su grupo social.

Definiendo también al género como

“producto de una estructura histórico-cultural jerarquizada, que coloca a la mujer en una


posición de inferioridad y subordinación en relación con la superioridad y dominación del varón
(Rico, 1993)”

El texto continua exponiendo la diferencia entre sexo y género, aclarando que el sexo se refiere
al aspecto biológico de hombres y mujeres, señalando que la diferencia biológica entre hombres
y mujeres no debería determinar las diferencia de género que se expresan en formas culturales
en cada región como: la división sexual del trabajo, los gustos y preferencias de cada género,
esta división y diferencia en el género justifica la subordinación de la mujer. Cierra la primera
parte del informe señalando que en

“relación a la industria minera existen hechos que revelan la presencia de una grave inequidad
en dicha actividad que dificulta el logro de la autonomía de las mujeres y su acceso a niveles
superiores de ingreso y de posicionamiento jerárquico en la industria minera “

Entre los cuales se encuentra una inferioridad escolar, la carencia de capacitación por el hecho
de “ser mujer” y la crianza de niños, muchas veces llevados al campamento minero,
exponiéndolos a muchos riesgos.

El texto prosigue identificando el trabajo de la mujer bajo tres características; permanente,


esencial y silencioso, señalando que el grueso de la actividad de la mujer dentro de la minería se
encuentra en actividades artesanales o a pequeña escala y respecto a las mujeres que brindan
bienes y servicios existe una barrera infranqueable entre labores domésticas y actividad minera.

En “mujer y minería ámbitos de análisis e impactos de la minería en la vida de las mujeres


enfoque de derechos y perspectiva de género”; documento que surge a partir del encuentro
latinoamericano mujer y minería llevado a cabo el 10, 11, 12 de octubre del 2011 en Colombia

Se nos da un panorama general sobre el marco legal de Colombia respecto a la extracción


minera, dejando en claro que el Estado de Colombia a partir del 2001 se dedicó exclusivamente
a fiscalizar y controlar el desarrollo de la industria minera, para así atraer empresas privadas que
realizarán las actividades de exploración y explotación del recurso minero. Analizando la
cantidad de trabajo generado por dicha empresa, dejando en claro que no genera mucho trabajo
ya que es una industria que requiere trabajo técnico y especializado, y para la mujer es aún
menos, ya que se considera que los trabajos en mina son netamente masculinos. Pero la parte
principal del texto se desarrolla a partir del encuentro, logrando recopilar testimonios de las
mujeres asistentes con el objetivo de ver como la empresa minera afecta sus vidas, se obtuvo así
así cinco temas principales.

 Violencia política y un violación de derechos humanos: Una violencia de Género; se


refiere al incremento de violencia política por grupos armados (del Estado o no) debido
a disputas territoriales, poniendo en situación de riesgo a la mujer debido a la violencia
contra sus esposos lo que las deja en situación de “madresolterismo”, también debido a
la violencia se desarticula las organizaciones femeninas, y se ha incrementado la
violencia de género (violencia física, sexual, trata de personas).
 Despojo de tierras, inseguridad económica e inseguridad alimentaria, la desvalorización
del trabajo de las mujeres y el despojo del territorio: hace referencia a la situación de la
mujer, usualmente encargada de la alimentación y salud de su familia, impedida de
ejercer este rol, por la privatización y contaminación de recursos como el agua y el
suelo. Llevándolas a cambiar su actividad por una ofrecida en la empresa minera,
usualmente desventajosa.
 Exclusión de los espacios de participación social y negación a los derechos étnicos y
culturales de las mujeres: se refiere al desconocimiento de la población étnica de sus
derechos como tal, hecho aprovechado por las empresas, esta exclusión y
discriminación es más acentuada en la mujer.
 Deterioro en la salud de las mujeres y los niños: el aumento de enfermedades de
trasmisión sexual y enfermedades derivadas de la extracción minera.
 Desarticulación del tejido social: la pérdida de un entorno de protección y seguridad:
con la llegada de la empresa minera se ha roto el tejido social, lazos familiares y
organización civil.

En “Género, trabajo y subjetividad: el lugar de la mujer en la minería los autores Catalina


Jiménez Aramayo, Paulina Rojas Pizarro, Raúl Troncoso del Río mediante un estudio de caso
realizado en la mina el teniente de Coldeco en Chile plantean que el trabajo de la mujer en la
mina se puede analizar bajo discursos de género, identificando dos discursos en dos momentos,
el primero de inserción laboral donde el discurso de genero tradicional hace que las mujeres se
identifiquen con los roles y los valores tradicionales que las propias empresas les asignan
haciendo que las mujeres realicen trabajos relacionados a la limpieza, alimentación,
asociándolas también con valores como la puntualidad, la responsabilidad, la limpieza y la
delicadeza, esto exacerbado por un ambiente rodeado de hombres (machista). Pero en un
segundo momento las mujeres logran superar estas adversidades ,validándose de una carácter
fuerte, el “hacerse respetar” y cumpliendo sus labores con eficacia, logrando romper los mitos
de género, rompiendo así la barrera impuesta por estos.

Las pallaqueras o cori capa coya de Carmen Galarza zen,

Desde un enfoque histórico presenta datos sobre los primeros registros de la participación
femenina en minería en época precolombina durante en el reinado de los incas, donde este
convocaba mitas incluyendo unidades domésticas y donde las mujeres participaban en la
recolección de rocas minerales. Pero es durante la colonia donde se tienen los primeros registros
escritos de mujeres pallaqueras en las minas de postosi. También desde esta época se inicia la
división del trabajo de varón y mujer en la mina, poniéndose a esta última en un puesto
secundario o de apoyo, y construyéndose un cumulo de estereotipos y prejuicios sobre su
presencia dentro de la mina.

Un ejemplo actual lo aporta las pallaqueras de Untuca en Puno, de acuerdo al registro de la


autora, las cuales poseen un rol activo en la minería al ser este su única oportunidad en la mina
pero cumpliendo una labor aparentemente simple fuera de la mina. Por otro lado existe un temor
de que las mujeres se especialicen en la extracción de oro dentro de la mina, por tanto se las
relega al exterior al recojo de los desechos que ellos botan.

El pallaqueo no requiere una edad fija, cualquier mujer que esté dispuesta lo realiza, incluso se
sabe de hombres ya ancianos o con un menoscabo físico que pallaquean.

Las mujeres no trabajan contratadas con la empresa concesionaria, pues consideran que
consiguen más mineral en el pallaqueo. Estas mujeres de momento no están organizadas en
ninguna asociación que las proteja como trabajadoras mineras.

En conclusión, la autora declara que el rol de la mujer en la mina continua siendo de apoyo o
marginal, que su trabajo es simple y repetitivo, sin embargo el pallaqueo es una actividad
compleja que requiere de especialización pues comporta un conocimiento de minerales, de
clasificación de rocas y de sus propiedades minerales.

Representación del rol de mujer en el campamento minero de El Salvador. Paz y Sánchez

Las autoras mencionan que la precepción del rol de mujer que poseen las esposas de los mineros
de la mina El Salvador es el de estar limitadas al ámbito privado del hogar. Su rol está vinculado
y determinado al rol del esposo, aquella debe adecuarse al horario de trabajo del esposo. El
poseer un trabajo extra fuera del hogar no significa dejar de realizar labores domésticas, sino un
aumento del trabajo para las esposas, las cuales no muestran molestia en realizarlo y percibirlo
como algo normal.

The physical ability of women in mining. Botha_cronje.

De acuerdo a los autores la actividad minera no es una opción profesional ni un lugar de trabajo
placentero para las mujeres. Así, las mujeres fueron requeridas más en labores administrativas o
de consulta dentro de la industria minera.

En Sudáfrica, por ejemplo, hasta 1994 estaba prohibido que las mujeres trabajen en puestos que
impliquen contacto directo con la extracción de minerales. Posteriormente dicha normativa fue
derogada por un gobierno de intenciones democráticas.

La inclusión de mano de obra femenina en la minería en tanto actividad propiamente masculina


creo y aun crea un desafío no solo para los administradores, sino para los trabajadores y para las
nuevas trabajadoras mujeres. Por un lado deben adecuarse al régimen de trabajo, así como
lograr independencia y credibilidad frente a sus compañeros varones. Por otro lado, la industria
minera ejerce presión sobre sus trabajadores, pues, cada trabajador debe alcanzar metas de
producción las cuales no diferencian entre mujer y varón.
Por lo tanto, las diferencias físicas y de resistencia entre varones y mujeres son evidentes. Es
más difícil para una mujer realizar ciertas labores que requieren de mucho esfuerzo, de
resistencia a temperaturas extremas. Dichos inconvenientes tienen un impacto negativo sobre
los objetivos de producción.

En conclusión, en la industria minera existen problemas de ergonomía con respecto a la


inclusión de la mujer

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