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RAREZA Y EXTINCIÓN

David Camilo Martínez Dueñas

Rareza
La definición de comunidad también reconoce que las especies que habitan en una
asociación estrecha deben interactuar, deben competir por los recursos compartidos,
como alimento, luz, espacio o humedad, donde una puede depender de otra como
fuente de alimentación, pueden suministrarse ayuda mutua o pueden no tener efectos
directos una sobre otra (Smith and Smith 2007). Así, estas interacciones definen la
abundancia (número de individuos por especie) dentro de las poblaciones, como una
medida de cambio (Odum 1972), donde un porcentaje pequeño suele ser abundante
(representado por un gran número de individuos), y un porcentaje grande es raro (posee
pequeños valores de importancia).
Lo anterior no significa que las especies raras no sean importantes, lo son, porque son
estas especies raras las que condiciona en gran parte la diversidad trófica de las
comunidades (Odum 1972), su eliminación inicia cambios en la estructura de la
comunidad y a menudo resulta en una significativa pérdida de diversidad. Su papel en
la comunidad puede ser el de crear o modificar hábitat o influir en las interacciones entre
otras especies (Smith and Smith 2007). Un ejemplo de la importancia de una especie
rara y que al tiempo es clave en un ecosistema es el coral Oculina arbuscula, que tiene
lugar en la costa Este de los Estados Unidos hasta en el Norte en las costas de Carolina
de Norte (Smith and Smith 2007). Es el único coral de esta región con una compleja
estructura morfológica ramificada que le proporciona un resguardo para la epifauna rica
en especies (organismos que viven sobre y en el coral: moluscos, corales, crustáceos,
equinodermos). Se sabe que más de 300 especies de invertebrados viven entre las
ramificaciones de las colonias de Oculina, y se conoce que muchas más completan su
ciclo vital dentro del coral
Esta relación entre especies y números, entre especies comunes y raras se puede llegar
a representar con las curvas de rango-abundancia (ordenación jerárquica de las
especies de acuerdo a su abundancia), donde pocas especies muy abundantes se
relacionan con muchas especies raras, es característico de la estructura de la
comunidad en todas partes (Odum 1972). De acuerdo a la figura 6.4 (Tomada de Odum
1972), la presión en las comunidades (condiciones ambientales extremas) propenderá
a aplanar la curva a medida que el número de especies raras se reduce y aumenta la
importancia de unas pocas especies corrientes, que son tolerantes a la presión o están
especialmente adaptadas a ella (Odum 1972).
Figura 6.4. Relaciones generales entre el número de especies (S) y el número de individuos por especie
(N/S). La mayoría de las comunidades naturales contienen unas pocas especies con grandes números de
individuos (las especies dominantes o comunes) y muchas especies, representadas cada una por pocos
individuos (las especies raras). Un ambiente físico riguroso, contaminación u otras tensiones propenderán a
aplanar la curva como lo muestra la línea punteada.

Además, para poder determinar si una especie es rara o común se tienen en cuenta
varios criterios, que según Deborah Rabinowitz (1981, en Rey 2009) son básicos para
el estudio de la rareza:
 Abundancia local: especies de baja abundancia y densidad, entendiéndose a la
densidad como número de individuos por unidad de área
 Extensión geográfica: reducida superficie geográfica ocupada por un taxón,
reducida extensión geográfica.
 Especificidad de hábitat: preferencias de hábitat muy especializadas.
 Ocupación de hábitat: baja capacidad de ocupar una fracción mayor o menor de
sus hábitats potencialmente favorables.
Por lo que, en definición, una especie rara es aquella especie que: tiene una baja
abundancia y densidad, reducidas áreas de distribución, preferencias de hábitat muy
especializadas, y la capacidad de ocupar fracciones de hábitats favorables.
Es así que estas características hacen que este las especies raras tengan una mayor
probabilidad que las especies más abundantes de sufrir un proceso llamado extinción.
Sin embargo, la rareza solo debe ser tomado como un indicador relativo del riesgo de la
extinción, ya que existen más factores que determinan este riesgo. Una población puede
ser pequeña y sin embargo no extinguirse, como por ejemplo los casos de poblaciones
que viven en hábitats muy reducidos pero estables, como cuevas y partes altas de las
montañas, o en hábitats muy especiales como las turberas tropicales (Smith y Smith
2007).

Extinción
La extinción es un proceso gradual terminal en la historia de una población, una especie,
o un taxón más alto, por lo que la muerte del último individuo de la especie es lo que
causa la extinción de la especie, y donde no han dejado descendencia. Es así que una
especie puede comportarse como una entidad individual respecto a la extinción, ser la
suma de los procesos de cada organismo que lo compone. A nivel poblacional, una
extinción de una especie, es la pérdida de las especies que ocurre por la desaparición
acumulativa de todas las poblaciones que separadamente conforman su distribución
(Ruiz G. and Pérez 1997).
Según Baena y Halffter et al. (2008) existen dos tipos de procesos que conllevan a una
población hacia la extinción: los estocásticos y determinísticos.
Procesos estocásticos (ocasionados por procesos azarosos):
 Aspectos ambientales: heladas severas, tormentas, incendios, erupciones
volcánicas, tsunamis ...etc.
 Dinámicas internas de las poblaciones: la estocasticidad demográfica puede
causar que las poblaciones pequeñas se extingan por una disminución en los
nacimientos y una alta mortalidad de individuos: la mortalidad aumenta y supera
a la natalidad
 Características génicas de las poblaciones: estocasticidad genética, en
donde los procesos de deriva génica y depresión endogámica (pérdida de
adaptación producida por la pérdida de variación genética) llevan a una
población a la extinción

Procesos determinísticos (ocasionadas por procesos no azarosos):


Son el resultado de cambios direccionales en las condiciones del medio, que poco a
poco provocan que el lugar ocupado por una especie se vuelva inhabitable, como por
ejemplo la destrucción de los ecosistemas por efectos antrópicos que están teniendo
una gran influencia en la biosfera, por lo que los procesos naturales de extinción han
aumentado a un ritmo considerable. Al ritmo que se están destruyendo los ecosistemas
de la Tierra, se calcula que durante el próximo siglo se destruirán aproximadamente la
mitad de todas las especies presentes en el planeta (May 1989), lo que la evolución
biológica tardo cerca de 100 millones de años en producir a través de procesos normales
de especiación (Ezcurra 1990). La tasa de extinción es 1 millón de veces más rápida
que la tasa a la cual se producen nuevas especies por medio de evolución.
La destrucción de hábitat que se produce a causa de la expansión de las poblaciones y
actividades humanas, ha sido históricamente la frontera agrícola, lo que ha conllevado
a procesos que desencadenan extinciones: En cuanto a los ecosistemas acuáticos, han
afrontado un destino similar. La contaminación de canales, el dragado y relleno de
humedales costeros y la destrucción de arrecifes de coral a causa de la contaminación
y sedimentación están teniendo efectos similares a los del talado de bosques sobre los
ambientes de aguas dulces y costeras de la Tierra. Los fertilizantes agrícolas,
detergentes, aguas residuales y desechos industriales añaden elevadas cantidades de
nitrógeno y fósforo a los ecosistemas acuáticos, lo que produce una eutrofización
cultural
Sin embargo, el principal factor es la destrucción del habitat y fragmentación del hábitat
 Fragmentación del hábitat: es el principal proceso causante de la extinción local
de muchas especies (Badii et al. 2007). Ya que crea fragmentos más pequeños
del área original donde las condiciones bióticas y abióticas no son suficientes ni
estables para mantener las especies que se encuentran dentro de estos
fragmentos.
 Introducción de especies invasoras: los animales invasores suelen causar la
extinción de especies nativas vulnerables por medio de la depredación,
pastoreo, competencia y alteración del hábitat. Las especies se mantienen en
una constante competencia sobre todo entre las que requieren recursos
similares, lo que normalmente propicia un equilibrio entre los tamaños
poblaciones de las especies, pero en algunas circunstancias puede llevar a la
extinción de una de estas: si dos especies compiten por el mismo recurso, la
más “débil” desaparecerá por exclusión competitiva, lo que significa que dos
especies con exactamente las mismas necesidades ecológicas no pueden
coexistir (Smith y Smith 2007).
 Cambio en las circunstancias locales (cambios ambientales): ya que las especies
fueron creadas con una adaptación precisa para este medio, si el cambio
ambiental es considerable puede implicar la desaparición de las especies
afectadas (La variabilidad ambiental puede dar a cada especie una ventaja
temporal, permitiendo la coexistencia de los competidores, donde bajo
condiciones constantes uno podría excluir a otro (Smith y Smith 2007)).

Referencias.
Baena, M.L., G. Halffter et al. 2008. Extinción de especies, en Capital natural de México,
vol. I: Conocimiento actual de la biodiversidad. Conabio, México, pp. 263-282.
Badii MH, Landeros J, Foroughbakhch R y, Abreu JL. 2007. Biodiversidad, evolución,
extinción y sustentabilidad. Int J Good Conscienc. 2(2):229–247.
Ezcurra E. 1990. ¿Por qué hay tantas especies raras? La riqueza y rareza biológicas en
las comunidades naturales. Ciencias. 4:82–88.
May RM. 1989. How manye species are there on Earth? Science (80- ). 241:1441–1448.
Odum EP. 1972. Ecología. 3rd ed. México D. F.: Nueva Editorial Interamericana.
Rey JM. 2009. La rareza de las especies. Investig Cienc. 1:62–69.
Ruiz G. R, Pérez C. 1997. La problemática de la extinción y el origen del evolucionismo.
In: Carreño AL, Ballesteros, Montellano M, editors. Extinción masiva del límite Cretácico-
Terciario: mitos y realidades. Monografía No. 4. México D. F.: Unión Geofísica Mexicana.
p. 9–26.
Smith TM, Smith RL. 2007. Ecología. 6th ed. Madrid: Pearson Educación.