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Credo de Nicea-Constantinopla

Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de


todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes
de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios
verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por
quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación
bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y
se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio
Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con
gloria para juzgar a, vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.

Creo-en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del
Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que
habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la
resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.

Amén.
Empezamos el rezo del Santo Rosario en el mes de nuestra Madre del Cielo
Peticiones para cada misterio

1. Por los enfermos e infectados: Dios, oramos por su sanidad. Te rogamos


que los ayudes, y que sostengas sus cuerpos y espíritus. Te pedimos que se
acerquen a ti y busquen tu rostro. Te suplicamos que, conforme a tu infinita
bondad y misericordia, detengas la propagación de la infección.

2. Intercedemos por nuestras poblaciones vulnerables: Dios, protege a


nuestros ancianos y a los que sufren de enfermedades crónicas. Líbralos de
esta infección. Te pedimos provisión para los pobres, especialmente para
aquellos que no cuentan con seguro médico.

3. Te pedimos también por los jóvenes y los fuertes: Dios, dales la precaución
necesaria para evitar que propaguen involuntariamente esta enfermedad.
Inspíralos a ayudar.

4. Padre, te rogamos por todos nuestros gobiernos a nivel local, estatal y


nacional: Dios, ayuda a nuestros funcionarios a tomar decisiones sabias
mientras asignan los recursos necesarios para combatir esta pandemia.

5. Oramos por nuestra comunidad científica. Por los que llevan la carga de
estudiar esta enfermedad, desarrollar medicamentos y comunicar información
veraz y útil para todos nosotros: Dios, dales conocimiento, sabiduría y una voz
persuasiva.

6. Señor, te pedimos por los medios de comunicación: Dios, ayúdalos a


proporcionar información actualizada y veraz, y a comunicarse con la seriedad
apropiada sin causar pánico.

7. Oramos por nosotros mismos, que somos consumidores de medios de


comunicación y buscamos estar bien informados: Dios, ayúdanos a encontrar
la información más útil para aprender a proteger a nuestras familias y a
nuestras comunidades. Te suplicamos que nos ayudes a vencer la ansiedad y el
pánico, y que nos des la fuerza para seguir las recomendaciones de seguridad,
aún cuando ello implique un sacrificio personal.

8. Padre, intercedemos por aquellos con problemas de salud mental que se


sienten solos, ansiosos e indefensos: Dios, ayúdales a sentir tu presencia
donde quiera que estén, y a encontrar en ti paz y consuelo.
9. Señor, te suplicamos por las personas sin hogar y por aquellos que se
encuentran en refugios, quienes están pasando por pruebas muy duras en este
tiempo: Dios, dales sabiduría para que, en la medida de lo posible, mantengan
el distanciamiento social. Por favor protégelos de las enfermedades y provee
para sus necesidades. Ayuda a nuestros gobiernos para que puedan
proporcionar refugios de aislamiento en todas las ciudades.

10. Por los viajeros internacionales atrapados en países extranjeros: Dios,


ayúdalos a regresar a casa de forma segura y rápida.

11. Señor, intercedemos por nuestros hermanos misioneros cristianos en todo


el mundo, especialmente aquellos que se encuentran en zonas con altas tasas
de infección: Dios, ayúdales a llevar tu evangelio y a compartir palabras de
esperanza. Equípalos para amar y servir a los que les rodean, y a hacerlo con
gozo en el corazón.

12. Te pedimos por los trabajadores que están enfrentando despidos y


dificultades financieras: Dios, por favor llénalos de tu paz y líbralos del pánico
y la angustia. Inspira a tu iglesia a ayudar generosamente en estos tiempos de
gran necesidad.

13. Por las familias con niños pequeños en casa: Dios, ayuda a las madres y a
los padres a estar unidos en el cuidado de sus hijos. Dales paciencia y
creatividad. Te suplicamos Padre, protege a todos los niños del abuso y el
maltrato. Te pedimos especialmente por las madres y padres solteros, ayuda a
otros a ver su necesidad y a extenderles una mano de ayuda.

14. Oramos por los padres de familia que no pueden quedarse en casa, pero
deben encontrar cuidado para sus hijos: Abre puertas para que encuentren
lugares seguros para sus pequeños.

15. Señor, intercedemos por aquellos que necesitan terapias y tratamientos


médicos regularmente y que por ahora deben posponerse: Dios, por favor
preserva su salud y ayúdalos a mantenerse pacientes y positivos.

16. Te pedimos por los líderes empresariales que toman decisiones difíciles
que afectan la vida de sus empleados: Dios, dales sabiduría a estos hombres y
mujeres. Toca sus corazones y ayúdalos a ser líderes dispuestos a sacrificarse
por el bien de otros.
17. Señor, te rogamos por tu iglesia y por los pastores y líderes que se
enfrentan a los desafíos del distanciamiento social: Dios, ayúdalos a imaginar
creativamente cómo pastorear a tu pueblo, y a seguir predicando tu amor y tu
evangelio en sus ciudades.

18. Padre, te pedimos por todos los estudiantes. Sabemos que están pasando
por tiempos de incertidumbre, teniendo que aprender nuevas formas de
estudio. Para muchos, los procesos de admisión al siguiente ciclo escolar han
sido suspendidos; para otros, su graduación es incierta. Dios, ayúdales a ver
que aunque no tengan certidumbre en estos aspectos, pueden poner toda su
confianza en ti. Muéstrales que eres Tú quien sostienes sus vidas.

19. Te pedimos por todos nuestros hermanos cristianos en cada barrio,


comunidad y ciudad: Que tu Espíritu Santo nos inspire a orar, a dar, a amar, a
servir y a proclamar el Evangelio, para que el nombre de Jesucristo sea
glorificado en todo el mundo.

20. Padre celestial, queremos hacer una oración especial por todos los
trabajadores del cuidado de la salud. Te agradecemos por su llamado a una
vocación que busca el servicio a los demás. Especialmente, te pedimos:

 Dios, protege y preserva su salud. Mantén a sus familias seguras y


saludables.
 Dios, ayúdales a estar bien informados sobre el diagnóstico y
tratamiento de esta enfermedad, así como sobre las medidas de seguridad que
deben seguir por su propio bien y por el bien de todos.
 Dios, ayúdalos a mantener una mentalidad clara y positiva en medio del
pánico y las circunstancias difíciles que los rodean.
 Dios, líbralos de la ansiedad y la preocupación por sus propios seres
queridos. Llena sus corazones de paz.
 Dios, dales compasión por cada paciente bajo su cuidado.
 Dios, te suplicamos que proveas para ellos financieramente,
especialmente si se enferman y son incapaces de trabajar.
 Dios, ayuda a los cristianos en el cuidado de la salud a exhibir una paz
extraordinaria. Ayúdalos a brillar con tu luz divina, para que muchos
pregunten sobre la razón de su esperanza. Dales oportunidades de predicar el
Evangelio, y también dales las palabras correctas para hablar en cada
oportunidad.
Altísimo Dios, sabemos que eres bueno, y que todo lo que haces en tu infinita
sabiduría es siempre para bien. Enséñanos a ser tu pueblo fiel en estos tiempos
de crisis global. Ayúdanos a seguir los pasos de nuestro fiel pastor, Jesús, que
entregó su vida por amor. Glorifica Su nombre mientras nos bendices con todo
lo que necesitamos para hacer tu voluntad. En nombre de Jesús, Amén.
Canciones
MARÍA TÚ ERES MI MADRE
MARÍA, TÚ ERES MI MADRE;
MARÍA, TÚ ERES MI AMOR.
MARÍA, MADRE MÍA,
YO TE DOY MI CORAZÓN. (2v)
1. María, cuyo nombre es música más suave
que el cántico del ave y que del agua el son.
Tu nombre sea fuente do beba el alma mía
y halle la alegría mi pobre corazón.
2. María, cuyo nombre es fuente de pureza
que lava la torpeza del frágil corazón.
Tu nombre sea el agua que el mío purifique
de cuanta en él radique maligna inclinación.
QUIÉN SERÁ LA MUJER
¿Quién será la mujer,
que a tantos inspiró poemas bellos de amor?
Le rinden honor la música y la luz,
el mármol, la palabra y el color.
¿Quién será la mujer que el rey y el labrador
invocan su dolor
el sabio, el ignorante, el pobre y el señor,
el santo al igual que el pecador?
MARÍA ES ESA MUJER
QUE DESDE SIEMPRE
EL SEÑOR SE PREPARÓ
PARA NACER COMO UNA FLOR
EN EL JARDÍN QUE A DIOS ENAMORÓ (2).
2. ¿Quién será la mujer radiante como el sol,
vestida de resplandor
la luna a sus pies, el cielo en rededor,
y ángeles cantándole su amor?
¿Quién será la mujer humilde que vivió
en un pequeño taller amando sin
milagros, viviendo de su fe,
la esposa siempre alegre de José?
.HOY HE VUELTO
Cuántas veces siendo niño te recé, con mis besos te decía que te
amaba; poco a poco, con el tiempo, fui alejándome de Ti, [por
caminos que se alejan me perdí] (bis).
Hoy he vuelto, Madre, a recordar cuántas cosas deje ante tu altar, y
al rezarte puedo comprender; que una Madre no se cansa de espera,
[que una Madre no se cansa de esperar] (bis).
Al regreso me encendías una luz, sonriendo desde lejos me
esperabas en la mesa, la comida aún caliente y el mantel, [y tu
abrazo en mi alegría de volver] (bis)
Aunque el hijo alejara del hogar, una madre siempre espera su
regreso, que el regalo más hermoso que a sus hijos da el Señor, [es
su Madre y el milagro de su amor] (bis)
Madre mía Tú me llamas a cenar, al banquete con Cristo mi
hermano en su Cuerpo y en su Sangre cual divino manjar [para el
alma que en el cielo quiere estar] (bis)
SALVE, SALVE
Salve, Salve cantaba, María: ¿Quién más pura que Tú? Sólo Dios;
y en el cielo una voz repetía: ¡Más que Tú, sólo Dios, sólo Dios!.
Con torrentes de luz que te inundan, los Arcángeles besan tus pies,
las estrellas tu frente circundan y hasta Dios complacido te ve.
Pues llamándote pura y sin mancha, de rodillas los mundo están, y tu
espíritu arroba y ensancha, tanta fe, tanto amor, tanto afán.
¡Ay! bendito el Señor que en la tierra pura y limpia te quiso formar,
como forma el diamante la sierra, como cuaja las perlas el mar.
Y al mirarte entre el ser y la nada, modelando tu cuerpo, exclamó:
“Desde el seno será inmaculada, si del suyo nacer debo yo”.
Flores, flores, las nubes derramen, de la Virgen sin mancha en
honor, y su Reina los cielos la llamen, y los hombres, su Madre y su
amor.
Ella pide virtudes por palmas, corazones por templo y altar; para luz
de tus ojos, las almas que pretenden tu amor cautivar.
TE ACLAMAMOS ABOGADA
Te aclamamos abogada, Madre amada del Creador.
Bella rosa purpurina, peregrina del amor, flor preciosa, trinitaria,
pasionaría del dolor.
Blanco lirio, de belleza, de pureza sin igual, que perfuma con su
esencia la existencia del mortal.
Contemplando, Madre Mía, la agonía, la pasión, se agobiaba
tristemente tú doliente corazón.
Brinda mi alma, Madre Amante, dulce calma de virtud, y protege,
bondadosa, mi luctuosa juventud.
De mis penas, mi quebranto, de mi llanto, ten piedad, y consuela con
dulzura, mi amargura, mi orfandad.
Ese niño que tú amabas, que cuidabas con amor, ese niño admirado
fue llamado El Redentor.